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Crítica de Biblioteca Marvel. Los Vengadores vol. 7 de Roy Thomas, Don Heck y John Buscema (Marvel Comics – Panini)

El séptimo volumen de Biblioteca Marvel. Los Vengadores de Roy Thomas y Don Heck trae la novedad de la llegada de Hércules al grupo, así como del mítico John Buscema a la colección.

PUNTUACIÓN: CLÁSICO ENVEJECIDO

Es más que un cómic: es una máquina del tiempo. En medio de nosotros… ¡un inmortal! La irrupción de Hércules entre Los Héroes Más Poderosos de la Tierra supone un cambio fundamental para el grupo. Necesitarán todo su poder si quieren hacer frente al regreso de Namor. Pero la gran revolución de este tomo se encuentra en la llegada de John Buscema, llamado a ser uno de los dibujantes fundamentales de Los Vengadores. Contiene los correos de lectores de la edición original y la cronología que lo sitúa todo en contexto. ¡Biblioteca Marvel, como siempre y mejor que nunca! ¡No puedes perderte esta edición histórica!

Este séptimo volumen de la Biblioteca Marvel. Los Vengadores incluye Avengers 37-42 USA, publicados en 1967.

En el anterior volumen de la Biblioteca Marvel. Los Vengadores asistimos a la sustitución de Roy Thomas como guionista de la serie. Thomas, ayudante de Lee, era el recambio perfecto que permitía a Lee a centrarse en su faceta de editor y supervisor de toda la línea editorial de Marvel, además de «escribir» las colecciones en las que seguía al cargo, como Los Cuatro Fantásticos o Spiderman. Y en estos primeros números, Thomas se muestra continuista frente a las ideas con las que Lee contruyó el Universo Marvel.

Este volumen comienza con un número 37 que sirve de cierre de la historia en dos partes que vimos en el volumen anterior, en que el grupo se enfrentaba contra una raza alienígena de Ixar, que llegan a la Tierra con un ejército de robots super poderosos llamados Ultroides. Este comic es interesante porque Thomas afirmó en el texto que incluye este volumen (perteneciente de la edición del Marvel Masterworks número 4), que para Lee, el número ideal de miembros de Los Vengadores era de 4, buscando sin duda imitar el éxito de Los Cuatro Fantásticos. Sin embargo, en este comic tenemos a 7 héroes, ya que a la alinieación habitual de Capitán América, Ojo de Halcón, Goliat, Avispa, Bruja Escarlata y Mercurio se les unió la Viuda Negra, en ese momento era medio novia de Clint Burton.

El comic en si no tiene demasiado interés más allá de la presencia de Natasha Romanoff y de la importancia que Goliat tiene en estas historias, muy superior al del resto de personajes, incluido al Capitán América. Después de varios combates de todo tipo protagonizados por los diferentes personajes, la resolución obligando a la mene maestra detrás de los Ixar a abandonar el planeta o morir resulta un final bastante anticlimático y facilón.

Roy Thomas comenta que pidió a Stan Lee en retorno de Thor a la colección, al considerarlo algo fundamental. Thomas no consiguió convencer a Lee, pero a cambio obtuvo el permiso para incorporar a HÉRCULES, el hijo de Zeus fue presentado precisamente en The Mighty Thor. Thomas plantea otro comic típico de la Marvel de esa época, con el combate entre Los Vengadores y Hércules provocado por una confusión. O más bien, debido al lavado de cerebro de la Encantadora, que hechiza a Hércules.

Pensando en el número de personajes máximo que exigía Lee, en esta grapas el Capitán América debe ausentarse para vivir una aventura en su propia colección. Mientras, Natasha Romanoff es captada por Nick Furia para que se incorpore a S.H.I.E.L.D. como agente encubierta. Esto echa por tierra su intención de unirse a los Vengadores para estar junto a su amado Clint, añadiendo el toque de dramatismo de folletín que tanto le gustaba a Lee y que Thomas abrazó inmediatamente. De este comic destaca la crueldad verbal de Hank Pym hacia Natasha, haciendo que recuerde lo bordes y desagradables que eran en muchos momentos los héroes de Marvel en los años 60. También, la desagradable sorpresa que aguarda a Hércules al final, al sufrir por partida doble. Primero por haberle lavado el cerebro la Encantadora, y luego porque su padre le destierra un año del Olimpo por abandonar su reino sin permiso. El exilio de Hércules es un segundo elemento de drama de folletín que tenemos en la colección, y se sumará al dolor que sufre Clint tras haber sido abandonado por Natasha.

Por cierto, en realidad Natasha no abandona la serie, dado que veremos sus aventuras mientras lleva a cabo la misión de Nick Furia, que exige que se infiltra tras el Telón de Acero comunista, para lo que tendrá que realizar varios robos y ser considerada una criminal. El uso de estas tramas secundarias es algo que recuerda a lo que Lee y Kirby estaban planteando en Los Cuatro Fantásticos, por ejemplo con la trama de los Inhumanos.

Los números 39 y 40 son dos historias autonclusivas en las que los Vengadores se enfrentarán primero al Pensador Loco y su Triunvirato del Terror (formado por los villanos de tercera categoría Cabeza de Martillo, Martinete y Bola de Trueno), para a continuación enfrentarse a Namor. A partir de una trama de los comics de Capitán América, el grupo reducido a Goliat, Avispa, Ojo de Halcón y Hércules partirán para intentar encontrar el poderoso Cubo Cósmico, encontrándose con el Señor de Atlantis. El combate entre Hércules y Namos es para mi lo principal de esta grapa que obviamente termina perdiéndose el trozo del Cubo, de forma que la historia pudiera ser contada en la colección del Capitán América.

El número 41 resulta histórico por la llegada de John Buscema a la colección, al tener que sustituir a un Don Heck que tuvo que abandonar la serie, en ese momento se pensaba que momentariamente, para dibujar el primer Annual de los Vengadores, un especial de 54 páginas que iba a llevarle tres meses dibujar. Este es el principal elemento destacable de un comic que es la primera parte de dos de una aventura en la que los Vengadores se enfrentarán a Diablo y al Hombre Dragón. Como vemos, Thomas sigue reutilizando personajes (villanos) de otras colecciones, empezando por el propio Hércules aparecido en Thor. Las historias en si no tienen nada especial, con un cliffhanger en el que Goliat y Avispa son hechos prisioneros por Diablo. Aunque si destacaría el deus-ex-machina bestial que supone la llegada de la nada de Capitán América, que llega en el momento justo para salvar al situación.

Mientras los Vengadores siguen con su combate contra Diablo, la Viuda Negra sigue con su infiltración en China (aunque no nombren el país exactamente), lo que provocará la siguiente aventura del grupo, cuando vayan a su rescate cruzando el globo. En resumen, los guiones de Thomas han sido bastante rutinarios y faltos de atractivo, Incluyendo un cameo de los Cuatro Fantásticos a los que piden ayuda para combatir a Diablo. Los diálogos de Thomas con ojos de 2024 son super recargados y se me han hecho super pesados de leer. Los dramas de Ojo de Halcón y su chulería, unida a la de Goliat, hacen que los protagonistas sean desagradables. A falta de que lleguen otros comics históricos, como la llegada de Caballero Negro o Vision, no tengo claro que vaya a leer a corto plazo, al ser el interés de estos comics más histórico que otra cosa.

El segundo hecho histórico de este volumen es la llegada de John Buscema a la colección, un artista que ayudó a definir la personalidad gráfica de la colección. Buscema era un artista veterano que llevaba trabajando en el medio desde 1948 y al que Lee captó de una empresa de publicidad. Con Buscema, Los Vengadores recuperaron la fuerza que perdieron al abandonar la serie Jack Kirby. Don Heck era un artista tan anatómicamente perfecto como aburrido a la hora de conseguir de los comics fueran atractivos visualmente. Y puedo entender la importancia de artistas como Heck para cualquier editorial, al proporcionar cierta solidez artística y la capacidad de mantener sin problemas el ritmo mensual de publicación. Pero el resultado era tener unos comics que no me resultan agradables o atractivos para leer.

John Buscema llega a la colección en el número 41 USA, un número que dibuja y entinta él. En el número 42 tenemos a Buscema con entintado de George Bell, entintador habitual de la sería que trabajaba con Don Heck. Buscema en estas páginas me parece que está demasiado respetuoso y continuista respecto al dibujo de Heck, por lo que el dibujo de Buscema aún necesita explotar, cosa que entiendo que sucederá en los próximos meses. En este volumen se aprecia un poco la mejora, pero no tanto como la diferencia de calidad que existe entre ambos. Con todo, la mejora es mu de agradecer, porque estos comics de Heck me estaban empezando a resultar un peñazo.

Por cierto, otro tema que hay que destacar es la terrible portada de Gil Kane y Stan Goldberg que Panini ha elegido para este volumen de la Biblioteca Marvel Los Vengadores. Narrativamente tiene sentido usar esta portada que destaca la figura del recién llegado Hércules, junto a un montón de cabezas flotantes, algo que estaba muy de moda en aquella época. Pero la verdad es que la cara de Hércules y la perspectiva elegida por Kane para esta imagen no me funcionan en absoluto.

Reconozco que el interés de esta Biblioteca Marvel. Los Vengadores está siendo más histórico y completista que otra cosa. Porque la verdad es que estos comics ha envejecido bastante mal en todos los sentidos, tanto la historia como el dibujo. A pesar de esto, sigo con ganas de comprar mínimo los primeros 50 números de Los Vengadores.

PUNTUACIÓN: CLÁSICO ENVEJECIDO

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Crítica de Caza Sangrienta 4 de Jed MacKay y Pepe Larraz (Marvel Comics – Panini)

El evento Caza Sangrienta de Marvel Comics se acerca al final en este cuarto número realizado por Jed MacKay, Pepe Larraz y el color de Marte Gracia.

PUNTUACIÓN: 8/10

Caza Sangrienta está siendo una historia modélica. He comentado en reseñas anteriores cómo Jed MacKay no está en el negocio de ser revolucionario ni de inventar nada, simplemente de realizar una buena historia con las herramientas del mainstream que tiene a su disposición. En este cuarto número tenemos la confirmación de la identidad del ser que ha poseído a Blade, una revelación que resulta lógica pensando en los mitos vampíricos del Universo Marvel. Me genera dudas cómo se van a apañar para acabar con esta amenaza, pero pensando que hay una película de Blade prevista (cuando consigan cerrar una historia que esté al gusto de todos), creo que es imposible que se vayan a atrever a matar al personaje.

Por la parte de los héroes, en el tercer número se planteaban tres misiones simultáneas imprescindibles para poder vencer el mal de los vampiros que se extiende por todo el planeta. Entiendo que el grueso de dos de ellas suceden en las colecciones de Doctor Extraño y Caballero Luna, aunque las claves de ambas misiones pueden leerse en estas páginas, de forma que la lectura se siente suficiente y satisfactoria. A falta de leer el último número, claro. Y luego tenemos el contraataque de Los Vengadores contra Blade, que ofrece el cliffhanger super espectacular que nos prepara ante el climax final de dentro de 15 días.

Como he comentado en los números anteriores, me vuela la cabeza la cantidad de cosas que suceden en las apenas 20 páginas que tiene este comic en su versión normal, que es la que compro. 20 páginas con revelaciones, momentos impactantes y un despliegue visual espectacular. Recientemente revisité los comics de la Era de Krakoa, y durante todos estos años los comics mutantes dispusieron de más páginas que el resto de colecciones normales, con eventos con unos números con extensión mucho mayor de lo normal. Y el resultado fue el que ya conocimos, totalmente decepcionante. Ver la forma en que MacKay plantea un comic tan espectacular con la limitada extensión que Marvel le ha proporcionado me parece un pequeño milagro.

Y como en números anteriores, tener a Pepe Larraz con el color de Marte Gracia me parece una maravilla. Y es que la historia de MacKay me parece que está perfectamente ensamblada, consiguiendo que no sobre ni una viñeta. Pero es Larraz el que transforma este comic en un espectáculo. Durante años nos acostumbramos a verle en los mutantes, pero Larraz triunfa con cualquier personaje. Ya no sólo los Vengadores, es que Luna del Cazador o Doctor Extraño y Clea lucen increíbles.

Me gusta la moda actual de eventos rápidos quincenales que en unos pocos meses están resueltos. Y a falta de saber cómo cierra MacKay esta Caza Sangrienta, me parece un comic estupendo que justifica más que de sobra la compra y que ofrece un espectáculo maravilloso.

Comparto las primeras páginas de esta grapa:

Caza Sangrienta está resultando un evento modélico dentro de la Casa de las Ideas, con acción más grande que la vida con el destino del mundo en juego, y unos héroes que arriesgarán todo para poder derrotar al mal. Así si.

PUNTUACIÓN: 8/10

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Crítica de Biblioteca Marvel. Los Cuatro Fantásticos vol. 12 de Stan Lee y Jack Kirby (Marvel Comics – Panini)

La Biblioteca Marvel. Los Cuatro Fantásticos de Stan Lee y Jack Kirby se encuentra en su momento culminante en su duodécimo volumen publicado en 1967. Unos comics que justifican más que de sobra su categoría de «clásico absoluto» del comic.

PUNTUACIÓN: CLÁSICO ABSOLUTO

Es más que un cómic: es una máquina del tiempo. El Doctor Muerte se ha hecho con el poder de Estela Plateada. ¿Quién podrá derrotarlo? ¡Los 4 Fantásticos necesitan ayuda! A continuación, llega un reformulado Hombre de Arena y el debut de Blastaar en la Zona Negativa. Contiene los correos de lectores de la edición original y la cronología que lo sitúa todo en contexto. ¡Biblioteca Marvel, como siempre y mejor que nunca! ¡No puedes perderte esta edición histórica!

Este volumen incluye Fantastic Four 59-64 USA, comics publicados todos en 1967.

Los últimos volúmenes de la Biblioteca Marvel. Los Cuatro Fantásticos me están mostrando el punto culminante de la colaboración de Stan Lee y Jack Kirby. Lo primero que hay que decir de estos comics es que al publicarse estos comics en 1967, un momento en que el trabajo de Stan Lee como editor le consumía cada vez más tiempo, en estas páginas tenemos a un Jack Kirby haciendo el 90% de la producción de la historia, empezando por la historia y la forma de ser contada, quedando Lee para dialogar las páginas que entregaba Kirby. Incluso aceptando que Lee y Kirby tenían conversaciones previas en las que comentaban y se supone llegaban al acuerdo de lo que tenía que pasar en cada número de forma general. Pero aunque estas conversaciones existían, luego Kirby hacía lo que más le interesó, como vimos con la creación de Silver Surfer el año anterior.

Y la verdad es que el dibujo de estos números de Kirby es magistral. Los personajes transmiten toda su fuerza, su majestuosidad y carisma, convirtiéndose en seres más grandes que la vida que conectaban con la mitología. La imagen de Rayo Negro volando en Attilan en el número 59, el ataque del Doctor Muerte volando sobre la table en el nº 60, el collage del nº 62 para mostrar la Zona Negativa o la enorme splash-page de Blastaar del nº 63 son alucinantes. Y justifican completamente que Kirby sea EL REY de los comics. El despliegue artístico de Kirby, con el entintado de Joe Sinnot, a lo largo de estos números me parece histórico. Maravilloso. He comentado muchas veces que nunca conecté con el dibujo de Kirby, al ser un chaval que me aficioné a comprar y coleccionar comics en los años 80 con John Byrne, Frank Miller y George Pérez. Kirby para mi siempre fue sinónimo de «viejuno», pero en estos comics entiendo completamente su categoría de super estrella.

En lo referente a la narrativa de estos comics, hay mucho que comentar. Un primer aspecto que entiendo rompió con la forma en que se hacían los comics más clásicos, es la forma en que Kirby y Lee mezclaban líneas argumentales que tenían lugar al mismo tiempo, resultando en algunos casos super anticlimático. Por ejemplo, al final del volumen anterior el Doctor Muerte había robado el poder de Silver Surfer y derrotado a los 3 Fantásticos (Reed, Sue y Ben). Sin embargo, en el número 59 que abre este ejemplar la trama de Muerte parece que queda en stand-by, al asistir a la liberación de Attilan de la cúpula que la aprisionaba desde hacía varios meses, algo que había sido una trama secundaria recurrente en los números previos. El comic con la demostración de los poderes de Rayo Negro es una pasada, pero para quien llegara esperando leer un nuevo combate contra los 4F, igual se vió decepcionado.

El combate entre el Muerte cósmico y los 4F tiene lugar en el número 60, y aquí tenemos uno de los problemas de Kirby como storyteller, al asistir a páginas y páginas de combates espectaculares que provocan que la forma en que vencen a Muerte sea super anticlimático, al suceder casi fuera de plano en las dos últimas páginas.

Otro elemento llamativo de estos comics es que Lee y Kirby no dejan ni un segundo de respiro a los protagonistas. Y es que justo cuando llegan al edificio Baxter tras el combate contra Muerte se inicia la siguiente amenaza, en este caso un Hombre de Arena que se ha infiltrado en el hogar de los 4F simplemente para mostrarles que es más poderoso que antes y puede derrotarles él solo. Esa es la profundidad que tenemos en estas páginas. Mientras ello sucede, tenemos la continuación de la subtrama de los Inhumanos, al desplazarse Crystal con Mandíbulas hasta Nueva York para reunirse con su amado Johnny Storm.

El combate contra el Hombre de Arena se ve interrumpido a mitad cuando Reed Richards cae a la Zona Negativa, provocando el siguiente cliffhanger. En el número 62, además de Crystal y Mandíbulas, Tritón de los Inhumanos acudirá a ayudar a la Primera Familia a rescatar a Reed. En realidad, lo hace todo Tritón. El salvamento deja abierta la puerta para que otro ser entre en nuestra realidad. BLASTAAR! Con una de estas tonterías de los comics de los años 60, casualmente Blastaar y el Hombre de Arena se encuentran en el tejado del Edificio Baxter, El Hombre de Arena no se había marchado aunque a priori habían pasado horas, y deciden colaborar para hacerse con el control del mundo.

El combate final contra estos dos villanos en las calles de Nueva York tendrá lugar en el número 63 USA, un combate que acaba resolviéndose gracias a la inteligencia de Reed, que idea un casco que deja indefenso a Blastaar. Mientras, el Hombre de Arena ha quedado disuelto en el río Hudson, aunque no es detenido, lo que provoca que vaya a tardar semanas o meses en volver a unirse.

Tras varios meses de grandes emociones, el número 63 USA es una aventura autoconclusiva cuyo único interés es la primera aparición de un Centinela Kree, algo que anticipará la presentación de esta raza galáctica en futuros episodios. Aunque supongo que en ese momento, ni Kirby ni desde luego Lee sabían la importancia que tendrían en el futuro del Universo Marvel la raza que acababa de normar Lee en estas páginas.

Una de las claves de los comics de superhéroes es que el paso del tiempo NO es igual en los comics que en la vida real. Estos comics son un ejemplo perfecto de esto, ya que desde que el Doctor Muerte roba los poderes de Silver Surfer en el nº58 USA hasta que los 4 Fantásticos derrotan a Blastaar y al Hombre de Arena en el número 63 USA han pasado un par de días como máximo en el Universo Marvel, mientras que para los lectores han trascurridos cinco meses.

Por el lado del reparto de protagonistas, destaca la forma en que Lee y Kirby ampliaron la plantilla de héroes con los Inhumanos al no poder darles una serie regular por las limitaciones que tenía Marvel con la distribuidora. Aparte del romance juvenil de Johnny y Crystal, Mandíbulas de iba a convertir en un secundario habitual del comic, a lo que hay que sumar a Tritón y el resto de los inhumanos. Además, aunque Lee y Kirby reutilizan a villanos previos como el Doctor Muerte y el Hombre de Arena, también siguen presentando a nuevos personajes como es Blastaar, que significa una amenaza muy real contra los héroes.

Comentaba que Kirby está tan centrado en la espectacularidad de los combates que a menudo se le olvidaba dejar sitio para plantear un final satisfactorio. Le pasó con el Doctor Muerte y también sucede en la derrota de Blastaar. En esto se nota que Kirby sólo pensaba en términos gráficos, al pensar que la historia siempre era secundaria a su dibujo. Esto es un festín para los ojos, las cosas claras, pero con ojos de 2024 provoca que los comics nunca tengan el gran final que querrías que tuvieran.

Además, como en los volúmenes previos, los diálogos de Lee tampoco han envejecido demasiado bien, al amplificar todas las emociones hasta llevarla a momentos casi operísticos. Ver a Sue siempre llorando y siendo excesivamente emocional podía ser visto como normal en 1967, pero en la actualidad sería un problema. Dicho esto, me gusta que Crystal también se ofrezca a ayudar siempre que tenga ocasión, aunque sea Johnny el que intente rechazar su ayuda por una caballerosidad mal entendida.

Los enfrentamientos verbales de Reed y Ben son otra constante, con un Reed comportándose de forma borde como en otras ocasiones y un Ben mostrando más inteligencia de la que aparenta al enfadar a Reed como forma que se levante para buscar la forma de derrotar a Muerte. Estos diálogos pueden no haber envejecido demasiado bien, pero no empañan el buen sabor de boca que me han dejado estos comics de la Biblioteca Marvel de Los Cuatro Fantásticos. Ya lo tenía claro, pero me merece la pena comprar esta colección al menos hasta el número 102 en que Kirby abandonó la colección.

Si buscaba los motivos por los que los primeros comics Marvel enamoraron a toda una generación de lectores, sin duda estos comics de Los Cuatro Fantásticos representan un ejemplo maravilloso de la calidad rompedora que atesoraban estos comics. Su calificativo de CLÁSICO DEL COMIC está mas que merecida. Y yo los estoy disfrutando un montón.

Comparto las primeras páginas de este volumen, pertenecientes al número 59 USA:

La Biblioteca Marvel: Los Cuatro Fantásticos me está dando lo mejor de los Comics Marvel de los años 60. Unos comics irrepetibles que me alegra poder tener en mi poder tras todos estos años.

PUNTUACIÓN: CLÁSICO ABSOLUTO

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Crítica de Veneno 30 de Al Ewing, Juan Ferreyra y Cafu (Marvel Comics – Panini)

Tras saltarme el número anterior de Veneno escrito por Torunn Grønbekk con el crossover «Simbiosis-Necrosis», vuelvo a comprar Veneno 30 escrito por Al Ewing, con unos números dibujados por Juan Ferreyra tie-in del evento Caza Sangrienta, y el prólogo del siguiente evento Guerra de Veneno, que cuenta con dibujo de Cafu y color de Frank D´Armata.

PUNTUACIÓN: 7/10

Cruce con Caza sangrienta. Mientras la Tierra se ve asfixiada por una noche eterna, Veneno desata su justicia letal sobre las hordas de vampiros que amenazan Nueva York. Pero hay un enemigo vampírico que no tiene sed de sangre, sino de simbiontes. Los vampiros no son la única amenaza: ¡ahora los muertos resucitan! Lee Price, antiguo anfitrión del simbionte, ha vuelto a la vida. 

Esta grapa de Panini incluye Venom 33-35 USA.

Terminé demasiado escarmentado de los guiones mediocres de Torunn Grønbekk, así que opté por saltarme el número anterior de Veneno que contenía el crossover Simbiosis-Necrosis. Y creo que me alegro de haberlo hecho, porque lo más destacado de esos números, que Matanza mata a Dylan Brock pero él sobrevive a pesar de todo (guiño, guiño), ya lo he conocido en la página de resumen inicial. Así que no me quedo con la sensación de haberme perdido nada fundamental.

Dentro del problema que entiendo debe suponer para un guionista que su personaje esté envuelto en eventos y crossovers sin fin, creo que Al Ewing consigue capear bastante bien el problema que supone tener que enlazar la colección durante dos números con el evento Caza Sangrienta. Y esto lo consigue haciendo que la invasión de vampiros a Nueva York sea tocado sólo de forma lateral al enfrentarse Dylan con un vampiro con una conexión al pasado de su padre, y haciendo que el simbionte Veneno se enfrente al cazador de Klyntars El Cautivo, que era prisionero de un grupo de vampiros y lo dejan suelto para que asole la ciudad.

Este cruce de dos números se beneficia enormemente del dibujo del argentino Juan Ferreyra, que realiza tanto lápices como color. Ferreyra es un artista estupendo y consigue transmitir una atmósfera terrorífica que le funciona de maravilla al comic. No sólo la atmósfera, hay algunas imágenes tremendas, como la primera splash-page donde vemos el cuerpo de Lee Price, un antiguo huésped de Veneno que llevaba décadas muerto y enterrado. En lo relativo al dibujo de Ferreyra, creo que hace bueno el guion de Ewing.

Que Ferreyra me guste mucho ha tenido una derivada inesperada en esta grapa de Panini. Y es que en la comparación, el dibujo de Cafu con color de Frank D´Armata que normalmente me gusta bastante, me ha parecido super rígido y poco fluido. Aparte de una casi total ausencia de fondos que también me ha cantado bastante. Se me hace raro decir que Cafu ha sido el eslabón débil de este comic, pero así es como lo he sentido.

Esta grapa termina con un WTF? muy gordo. Algo que puede ser coherente con lo que le ha pasado a Eddie Brock a lo largo de toda esta larga etapa, que hace que tengamos que preguntar ¿Si le pasó a Eddie, por qué no a Dylan también? Pero que no se puede valorar hasta que veamos que uso tiene Ewing para ese giro argumental. No se si es algo bueno, pero llamativo seguro si lo ha sido.

El número 35 USA que cierra este número de Panini sirve de prólogo del siguiente evento, La Guerra de Veneno. Y creo que empieza a notarse que esta etapa de Al Ewing (más todos los añadidos) empieza a alargarse más de la cuenta. Más si cabe pensando en la cantidad de eventos y cruces en los que los editores están involucrando al personaje. Y pensaba que esta Guerra de Veneno serviría de cierra a la etapa de Ewing en el personaje, pero en las solicitaciones USA parece ser que Ewing sigue en la serie tras el mismo, lo cual me está empezando a generar sentimientos encontrados. Igual el final de ese evento plantea el momento perfecto para bajarse del barco, pero eso es algo que no podré valorar hasta que no lo lea.

Otro elemento a comentar es la edición trimestral de Panini. El próximo número con la primera parte del evento no se publicará hasta ENERO de 2025. Y aparte de que me saltara el número anterior guionizado por Grønbekk, estpy empezando a sentir algo que tenía claro que iba a suceder, y es que no poder leer al personaje mensualmente provoca una desconexión con Veneno. Incluso reconociendo que los números dibujados por Ferreyra me han gustado bastante. Y esto no es un tema sólo de Veneno. Compré al mismo tiempo que esta grapa la de Motorista Fantasma, y aún no la he leído porque no encuentro el momento de la pereza y las pocas ganas que me genera el comic de Benjamin Percy. La desconexión con todo aquello que no se lee mensualmente es evidente. Y si le sumamos que la lectura está «bien, sin más», podemos estar en el inicio del abandono de la colección en pocos meses.

De momento, sigo en el barco de Veneno. Pero reconozco que tengo más ganas de que la etapa de Ewing termine cuanto antes que en seguir leyendo comics suyo a futuro, algo que por ejemplo no me pasa con El Increíble Hulk de Philip Kennedy Johnson. Es por esto que ya no le pido a Ewing que se ponga las pilas sino que termine su historia de forma satisfactoria y satisfactoria. Y a ser posible, a la mayor brevedad.

Comparto las primeras páginas del comic:

El cruce de Veneno con Caza Sangrienta es saldado de forma satisfactoria por Al Ewing y Juan Ferreyra. Con un nuevo evento justo a continuación que resalta que el comic de Veneno está agotando su crédito.

PUNTUACIÓN: 7/10

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Crítica de Motorista Fantasma 20 de Benjamin Percy y Danny Kim (Marvel Comics – Panini)

Termina la etapa de Benjamin Percy en Motorista Fantasma con un último número de Panini que recopila los número 2 a 6 de la miniserie Final Vengeance, dibujada por Danny Kim y con color de Bryan Valenza

PUNTUACIÓN: 6.5/10

¡La conclusión! El Encapuchado trae el fuego del Infierno. Con el poder del Espíritu de la Venganza en sus manos, Parker Robbins se dispone a hacerse con el control del imperio criminal de Chicago. Sólo alguien puede impedirlo: Johnny Blaze, el verdadero Motorista Fantasma. 

Este número de Motorista Fantama incluye Ghost Rider: Final Vengeance 2-6 USA.

Ghost Rider: Final Vengeance planteaba la sustitución de Johnny Blaze como el Espíritu de Venganza, al sustituirle Mefisto por Parker Robbins, El Encapuchado, Al final, ha sido un cambio de corto recorrido, porque Benjamin Percy ha terminado su etapa con el personaje dejando los juguetes en el mismo estado en el que los encontró. Y lo primero que debo decir es que ha sido un pequeño milagro que hayamos podido disfrutar de una etapa de 21 números USA, más algún especial y esta miniserie de 6 números USA. Pensando en tantas y tantas colecciones de Marvel que cierran en apenas 8-10 números, que Motorista Fantasma haya aguantado más de dos años en las librerías es un triunfo.

En lo referido a esta Venganza Final, creo que Percy plantea una buena historia en la que invierte un tiempo en que conozcamos a Parker Robbins y lo que hace con las habilidades robadas. Por supuesto, su intención es ganar poder y riqueza, pero que lo esté haciendo para que su ex-mujer y su hija no pasen penurias económicas es un elemento clave de su personalidad que le humaniza. Lo cual no quiere decir que no sea un chulo asqueroso, pero al menos no es un personaje vacío de los de «quiero ver como arde el mundo». Mientras El Encapuchado nuevo Espíritu de Venganza se hace con el control de los bajos fondos de Chicago, Blaze está realizando un viaje no exento de peligros a través de todo el país para recuperar a Zaratos cueste lo que cueste.

Hace tres meses, cuando salió el anterior número de Panini, comenté que no me gustó demasiado el comienzo de esta miniserie. Pero la verdad es que el desarrollo de la misma en lo relativo al guion creo que es bastante acertada. Percy plantea una buena tensión que anticipa el combate final entre Blaze y Robbins, aunque tengo que decir que, como viene siendo habitual en Percy, este climax no acaba de ser todo lo brillante que debería haber sido para dejarnos con un final de etapa super redondo. Es un final correcto, y como decía Percy deja los juguetes listos para el siguiente equipo creativo, pero me ha dejado con una sensación un poco chof.

Aunque en realidad, el problema no es tanto de la historia de Percy sino del apartado artístico, que he encontrado muy deficiente. Y esto ilustra una realidad que se hace evidente en toda la línea editorial de Marvel. Cuando comienza una nueva etapa, Marvel intenta cuidar el dibujo de la nueva colección. En este caso, los números iniciales de Cory Smith me parecieron muy buenos, marcando el tono de terror que iba a tener la colección en adelante. Sin embargo, a medida que un comic sobrevive parece que los editores siempre optan por quitar a los dibujantes «estrella» de este tipo de colecciones de segunda o tercera fila, posiblemente dándoles encargos de mayor dimensión. Y provocando que la colección que hizo que nos llamara la atención en primer lugar, sufra por esta pérdida. Esto ha sido muy evidente en esta colección de Motorista Fantasma.

Y es que Danny Kim me parece un dibujante super mediocre que no sabe crear una atmósfera malsana, ni tiene una narrativa atractiva, siendo todo lo que he visto una enorme mediocridad. Decía antes que Percy igual no clava el final, pero tengo que con un dibujante «normal», el comic me hubiera dejado mucho más satisfecho de como estoy por culpa de este dibujo tan decepcionante. Bryan Valenza en el color hace lo que puede para disimular las carencias de Kim en anatomía, fluidez o calidad en general, pero es imposible. Y resulta super decepcionante que Marvel haya optado por no permitir que un final de una etapa de más de dos años no haya tenido el final que merecía dando el encargo a un profesional que no tenía el nivel para ello.

Quiero mirar el vaso medio lleno, porque como digo que que haya podido disfrutar de una colección de Motorista Fantasma durante todo este tiempo es un pequeño milagro. Más si cabe pensando en la naturaleza terrorífica que tuvo este comic a lo largo de toda la etapa. Pero creo sinceramente que con un dibujante un poquito mejor el comic me hubiera dejado con una sonrisa, cosa que no ha sucedido lamentablemente.

Comparto las primeras páginas del comic:

Termina la etapa de Benjamin Percy en Motorista Fantasma con una correcta historia que ha quedado lastrada por un dibujo deficiente. Una pena, aunque hay que agradecer que esta etapa haya existido, lo cual es ya un pequeño milagro.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

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