Tras el final de la etapa de Ryan Ottley en Hulk, llega el reinicio de la colección a cargo de Philip Kennedy Johnson y Nic Klein, recuperando la cabecera clásica El increíble Hulk. Y por lo visto en esta primera grapa, buscan devolver al personaje a la senda de las historias de terror, algo de lo que me alegro.
PUNTUACIÓN: 8/10
¡Comienza La Era de los Monstruos! Mientras Hulk trata de tomar el control del cuerpo de Bruce Banner para siempre, un misterioso inmortal vuelve a cada monstruo del Universo Marvel contra éste, en un intento de liberar a su creadora. Con la ayuda de un inesperado aliado, Banner y Hulk deben evitar que el mundo se sumerja en la oscuridad.
Phillip Kenedy Johnson es uno de los guionistas más interesantes de la última hornada, alternando trabajos en DC como Superman, con otros en Marvel como en los comics de Aliens o este comic que hoy quiero recomendar. Viendo estos títulos uno ya adivina una versatilidad que siempre resulta interesante, y leyendo su página final en la que nos habla de sus fuentes de inspiración para esta etapa, queda claro que conoce perfectamente al personaje y tiene ideas para conseguir que este Hulk sea aterrador e interesante.
Hablamos todos de esta etapa como la vuelta al terror de Inmortal Hulk, pero en realidad esto es una vuelta a los orígenes de Stan Lee y Jack Kirby, cuando estos se preguntaban «¿Es hombre, monstruo… o ambos?» Este Hulk resulta realmente aterrador al simbolizar esa parte oscura y violenta que todos llevamos dentro, buscando la oportunidad de salir a la luz. Para desgracia de la gente que se cruza con Banner, esta violencia será brutal, inesperada y aleatoria, lo cual no puede ser más aterrador. La llegada de la primogénita de la Madre de los Horrores y su apelación a todos los monstruos del Universo Marvel para que se unan en la cacería de Hulk sugiere que vamos a tener luchas tremendas contra los seres más aterradores posibles, lo cual no puede resultar más apasionante a priori.
Junto a Johnson tenemos a unos veteranos en el apartado gráfico que resultan un autentico seguro de vida: el dibujante Nic Klein recién salido de su estupenda etapa en Thor, junto al colorista Matt Wilson. Y la verdad es que este primer número me parece modélico. Como ya pasó en Inmortal Hulk de Al Ewing y Joe Bennet, una parte fundamental del éxito del comic viene de saber transmitir el terror que suponen las transformaciones de humano a monstruo, enlazando este comic al body-horror de Cronenberg y directores similares. Klein y Wilson consiguen crear una atmósfera malsana a lo largo del comic, con unos momentos realmente perturbadores.
Klein plantea a un Banner diminuto que recuerda al apelativo de «puny Banner» que Hulk le dedicaba hace décadas, y le dibuja como alguien acosado por una pesadilla que sabe que es más fuerte que él y que va a controlar su existencia convirtiéndola en un infierno. Junto a Banner, la adolescente Charlie que abandona a un padre violento va a proporcionar, si sobrevive, el contrapunto de humanidad que el comic necesita. En resumen, no se le puede pedir más a un comic de Hulk pensando únicamente en el dibujo.
La anterior etapa empezada por Donny Cates y finalizada en solitario por Ryan Ottley no gustó a mucha gente, pero creo que el inicio de esta nueva etapa no puede ser más ilusionante.
Comparto las primeras páginas del comic:
El comienzo de la nueva etapa de Hulk me ha parecido fantástico, un comic que creo va a ilusionar con motivos a todos los aficionados del Gigante Verde, en este caso más aterrador que nunca.
PUNTUACIÓN: 8/10
Gracias por leer este post. Espero tus comentarios. Y si te gustó el artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales y que te suscribas para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones. Y si quieres, puedes invitarme a un café.
En el tercer volumen de Biblioteca Marvel: Los Vengadores de Stan Lee, Jack Kirby y Don Heck llegamos a uno de los grandes momentos del supergrupo que marcó 60 años de historias posteriores, al realizarse el primer cambio de alineación. Un clásico Marvel que dentro de su importancia igual no ha envejecido del todo bien.
PUNTUACIÓN: CLÁSICO
Es más que un cómic: es una máquina del tiempo. Llega el momento más definitorio y trascendental de la historia de Los Vengadores: «¡El viejo orden cambió!». Algo más de un año después del nacimiento de la serie, Stan y Jack se atrevieron a prescindir de todos sus fundadores y sustituirlos por villanos. Además, el debut del Conde Nefaria. Contiene los correos de lectores de la edición original y la cronología que lo sitúa todo en contexto. ¡Biblioteca Marvel, como siempre y mejor que nunca! ¡No puedes perderte esta edición histórica!
Este tercer volumen de la Biblioteca Marvel Los Vengadores incluye los números 13-18 USA, publicados originalmente en 1965.
Aparte del primer número de los Vengadores y el número 4 con la llegada del Capitán América, si hay un comic icónico de esta colección es el número 16 incluido en este volumen, en el que asistiremos al primer gran cambio de alineación, al abandonar el grupo Iron Man, el Hombre Hormiga y la Avispa, con Thor además desaparecido por una aventura en su propia colección. Yres personajes que hasta ese momento habían sido villanos a su pesar, Ojo de Halcón de Iron Man y Mercurio y la Bruja Escarlata de la Patrulla X, les sustituirán. Héroes que se unirán a Steve Rogers en la lucha contra el mal y que harán historia en este número.
La historia cuenta que este cambio vino provocado por los problemas que tenía Stan Lee en hacer cuadrar los sucesos en esta colección con las aventuras que estos héroes vivían en sus propias colecciones: Thor en Journey into Mistery, Iron Man en Tales of Suspense y el Hombre Gigante y la Avispa en Tales to Astonish. Con este cambio sólo el Capitán América tenía aventuras propias, y como en este mismo volumen vemos, Steve Rogers se debatía al no tener una identidad secreta a la que acudir al terminar sus aventuras. Pero la verdad es que narrativamente la colección necesitaba un revulsivo, con unos números 13 y 14 USA que pueden ser de los peores de toda la colección, al enfrentarse al Conde Nefaria y a una raza de alienígenas que vivían en secreto en la Tierra.
Los guiones de Lee realmente han envejecido fatal. Sus diálogos con ojos de 2023 son muy flojos, pero la acción en si resulta muy pocos atractiva cuando Kirby no la dibuja. La pseudo ciencia de estos comics ahora resulta ridícula, inventándose situaciones que en los 60 debían parecer super modernas y novedosas, pero que ahora provocan un poco bochorno, como la máquina del Barón Nefaria o todo lo relativo a los aliens del número 15. Sobre el machismo de estos comics ya he hablado en mis valoraciones de los volúmenes anteriores. Pero en el número 13 Lee lleva el ninguneo a la Avispa a un nivel superior, al ser herida fuera de plano por unos matones comunes que no representaban una amenaza para el grupo, resaltando que lo que hace no tiene importancia en esta colección. Aunque no murió, esta escena puede ser fácilmente una de las peores de toda la historia de la colección.
En los años 60 los comics debían contar una historia autoconclusiva. Esto provoca que la historia del número 15 que sirve para ver el final de Zemo, el líder de los Amos del Mal que retornan en este comic, sea un final totalmente anticlimático contado en apenas una página. Y lo mismo para el final del combate de los Vengadores contra el resto de villanos contado al principio del número 16. Respecto al cambio de alineación de ese número, resulta enternecedor la solución para que unos villanos de la Hermandad de los Mutantes Diábolicos que han causado daños y más delitos sean aceptados como si nada, verbalizando un periodista que «La Patrulla X ha declarado públicamente que ya no se les considera una amenaza para la sociedad». Algo ridículo pensando que los delitos los decide un juez, y en ese momento tampoco es que la Patrulla X tuviera excesiva buena prensa como sí la tenían los 4 Fantásticos. Y situaciones así hay a montones en estos numeros clásicos.
Por no decir sólo elementos negativos de Stan Lee, me parece interesante la premisa del número 17 en la que los Vengadores van al desierto a buscar a Hulk, enfrentándose a un esbirro del Hombre Topo, el Minotauro. Lo interesante es que aunque Hulk y los Vengadores nunca llegan a encontrarse, viven sus aventuras en paralelo casi en el mismo espacio, Esto era un nuevo intento por parte de Lee de dar cohesión a SU Universo Marvel, y creo que permitió vivir una aventura diferente dentro que la lucha contra el Minotauro dista mucho de ser memorable.
Tampoco destaca el número 18 con la lucha contra el Comisario, un robot comunista con el que los rojos dominan con mano de hierro el país asiático de Sin-Cong. De alguna manera parece que el propio Lee sabe que estos Vengadores han perdido fuerza bruta y les prepara aventuras contra villanos de segunda fila en estas primeras aventuras. De hecho, exceptuando el cambio de alineación (y la muerte de Zemo) este tercer volumen de la Biblioteca Marvel ha resultado el peor de largo hasta la fecha y unas aventuras de segunda y tercera fila dentro de la amplia historia del grupo.
En el aspecto artístico, Los Vengadores sufrían por la falta de Jack Kirby, con un Don Heck correcto que se quedaba a años luz de la fuerza que Kirby imprimía a sus trabajos. Aparte del factor viejuno de los guiones de Lee, el flojo dibujo de Heck hace aún menos atractivas estas aventuras. Y me resulta curios que Heck dibuja en su totalidad los números 13, 17 y 18, mientras que Jack Kirby realiza los bocetos de los números 14 y 15 para que sean acabados por Heck con tintas de Chic Stone y Mickey Demeo, respectivamente. Y precisamente es el número 16 el que cuenta con bocetos únicos de Kirby con acabados del entintador Chic Stone, lo que indica que El Rey notó que este era un comic importante y no quiso que otro dibujante lo hiciera.
Cuando decidí comprar esta Biblioteca Marvel ya tenía claro el factor «viejuno» que tenían estas historias, tanto en guion como en dibujo. Pero leer Los 4 Fantásticos, la Patrulla X y estos Vengadores me hacen apreciar aún más el inmenso trabajo que hizo Kirby para Marvel durante esos años, y lo mucho que se notaba cuando él no dibujaba estos comics. Por esto y muchas otras cosas es normal que Kirby sea El Rey.
Comparto las primeras páginas del comic:
La Biblioteca Marvel. Los Vengadores está resultando una experiencia estupenda dentro que algunos conceptos han envejecido regular. En todo caso, no me arrepiento en absoluto de comprar estos clásicos del comic americano
PUNTUACIÓN: CLÁSICO
Gracias por leer este post. Espero tus comentarios. Y si te gustó el artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales y que te suscribas para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones. Y si quieres, puedes invitarme a un café.
Descubrir que Panini publicaba el último comic de Alan Davis en Marvel, Los Vengadores: Guerra a través del tiempo junto al veterano guionista de DC Comics Paul Levitz convirtió este comic en compra obligada.
PUNTUACIÓN:7/10
¡Regresa a los primeros días de Los Vengadores! Paul Levitz, la leyenda que puso en pie uno de los grandes títulos clásicos de DC Comics que no pueden faltar en tu biblioteca, irrumpe en La Casa de las Ideas junto a Alan Davis para escribir una carta de amor a la historia de Los Vengadores. Kang el Conquistador ha señalado al equipo original en un enfrentamiento que durará siglos. Pero ¿Qué aprenderán Thor, Iron Man, el Capitán América, El Hombre Gigante y La Avispa sobre el futuro que les aguarda?
Este tomo 100% Marvel en tapa blanda recopila la miniserie The Avengers: War Across Time 1-5, publicada este 2023 en USA.
Me ha resultado super curioso leer recientemente el Biblioteca Marvel Los Vengadores 2 y tener ahora esta historia situada cronológicamente justo después del The Avengers 11 USA publicado en dicho volumen. En relación a la historia de Paul Levitz, en positivo diré que ha trasladado perfectamente el espíritu de los comics de 1964 en esta miniserie. Janet van Dyne es una caprichosa más pendiente de flirtear con quien tenga delante que en actuar de heroína, Thor es un engreído desagradable y hay unos diálogos cortantes que muestran a unos personajes muy poco agradables unos con otros. En ese sentido, Levitz se nota que se ha empapado de estos comics clásicos y recrea esta etapa de maravilla, arreglando elemento raros de las historias de Stan Lee, cuando mostraba al Capitán América desequilibrado mentalmente casi con Síndrome de Stress Post-Traumático.
Curiosamente, el personaje más razonable de Los Vengadores de esos años resulta ser Hank Pym, lo cual resalta la injusticia que se hizo al personaje años más tarde a partir del infame bofetón que pegó a Janet en los 80, un pecado cometido en un momento de desequilibrio mental del que no dejaron que se recuperara a partir del siglo XXI. En esta miniserie se muestran elementos habituales de la época, como que Thor perdiera cada dos por tres su martillo y se convirtiera en Donald Blake pasados 60 segundos sin que el resto de Vengadores lo descubriera. O que Tony Stark ocultara su identidad secreta a sus compañeros haciéndose pasar por su guardaespaldas. Por cierto, ¡qué decir de las míticas ruedas de patines incorporadas a su armadura! También resulta curiosa la visita / intento de robo de Los Vengadores en el Edificio Baxter, hogar de Los 4 Fantásticos, lo que resalta también los cameos e invitados especiales que poblaban los comics Marvel de los 60. Incluso cuando los 4F no aparecen al estar ausentes.
En realidad la historia para mi era un excusa para poder disfrutar del dibujo de Alan Davis. Y Davis con el color de Rachelle Rosenberg realiza un trabajo soberbio. Davis tiene en la actualidad 67 años, y es una pasada comprobar cómo mantiene su fuerza y personalidad como el primer día. Por decir algo menos bueno, hay alguna cara de algún héroe en alguna viñeta puntual que se ve rara, pero esto es un pero muy muy pequeño en un comic que es un prodigio de narrativa. Y es que este comic plantea números con combates casi en su totalidad, creando Davis unas coreografías alucinantes sacando todo el partido a los poderes de cada uno de los protagonistas. No recuerdo cuando compré el anterior comic de Davis, pero esta Guerra a través del tiempo me ha mostrado a un maestro que sigue conservando su habilidad como el primer día. Ojalá se mantenga con esta habilidad durante muchos años, y yo esté aquí para disfrutarlo.
Dentro que como comentaba sólo el dibujo de Davis ya me justificaba la compra y en ese sentido me siento totalmente satisfecho, tengo que decir que la historia en si de Levitz me parece casi una estafa. En USA esta miniserie salió en Marzo coincidiendo de alguna manera con el estreno de Ant-Man y la Avispa: Quantumanía, y entiendo que la decisión de mostrar a Kang como villano principal partía del interés de rentabilizar el estreno del MCU. Sin embargo, cuando ves la historia en realidad el villano principal de esta miniserie no es tanto Kang, sino Sindri, el rey de los enanos de Nidavellir en la juventud de Thor, que une sus fuerzas con los hombres de lava tras ser transportado a la Tierra por un error de Los Vengadores mientras intentan llevar la guerra a casa de Kang. De hecho, Sindri es el villano al que se enfrentan los héroes en 3 de los 5 números de la miniserie y NO tiene nada que ver con Kang. Narrativamente me deja la sensación que Marvel nos ha dado gato por liebre en esta miniserie. Aunque luego David o dibuje todo como los ángeles.
Kang el conquistador sólo tiene relevancia en el primer número al crear un nuevo robot para que se enfrente a los Vengadores, un Hulk-robot en lugar del Spiderman-robot que vimos en el número 11 USA. De forma que Levitz copia el argumento de esta grapa clásica, aumentando el nivel de amenaza al emplear a Hulk, lo que permite, todo sea dicho, que Davis se luzca. Sin embargo, luego Kang prácticamente desaparece del comic y no es hasta el quinto número en que vuelve a tener importancia con un enfrentamiento contra Los Vengadores que resulta super anticlimático. La denominación de la miniserie como «Guerra a través del tiempo» no se justifica en absoluto al estar 4 de los 5 números en la Nueva York de 1964, dejando el viaje temporal para el final. De hecho, de nuevo Davis se luce en unas páginas finales en las que vemos a los Vengadores pasar por otras épocas mientras viajan del futuro a su pasado, mostrando a diferentes alineaciones de héroes, pero aunque si viajan «a través del tiempo», en ningún caso hay «guerra». Por recordar lo de la «estafa» en el título del comic.
Esto me lleva al problema general que han sufrido las numerosas miniseries «nostalgia» que Marvel ha publicado en los últimos años. Hay una parte positiva que hay que destacar y es que Marvel usa estas series para dar trabajo a autores / escritores de la vieja escuela que no tienen cabida en la editorial moderna. (Algo decidido por otros editores super diversos y comprometidos socialmente de Marvel). Pero desde el momento en que estas miniseries se ambientan en el pasado en lugar de en el presente Marvel ya indica que es una serie de segundo o tercer nivel que no tiene más valor que el propio nostálgico. Empezando porque NO puede cambiar la continuidad ya existente, de forma que el comic puede ser más o menos entretenido pero no puede crear nada que contradiga los hechos del pasado o los amplíe de forma relevante. En el caso de esta miniserie es un placer disfrutar de Alan Davis, pero en la infinidad de miniseries de todo tipo que se han publicado, tener a dibujantes y escritores sólo correctos no es suficiente para vender el comic.
La forma en que Levitz plantea esta historia no hace más que resaltar los problemas de base de Marvel a la hora de plantear estas miniseries nostálgicas. Si realmente quiere que estos trabajos se sientan «importantes» debería ambientarlas en el presente, dando la opción que hubiera una ligera incertidumbre por lo que puede pasar. Marvel transmite tan claramente que estos trabajos son un trámite que tienen que hacer pero que no les interesa que ¿por qué deberían interesarme a mi como lector? Precisamente es por esto que no he comprado comics como por ejemplo el Maestro de Peter David. En el caso de este comic de los Vengadores, Alan Davis me ha dado el salto de calidad e interés suficiente para hacerme cambiar de idea, pero es más mérito de Davis que del comic en si o del formato de miniseries de Marvel.
A pesar de todo, Los Vengadores: Guerra a través del tiempo me ha permitido disfrutar de uno de mis artistas favoritos de toda la historia, así que no puedo más que darme por satisfecho. De hecho, aparte de una etapa corta de Alan Davis con Kurt Busiek tras abandonar George Pérez la colección, o la miniserie Avengers: Prime con Brian Michael Bendis o Ultron Forever con Al Ewing, no recuerdo a Davis en otros comics anteriores de Los Vengadores, por lo que me alegra haber podido disfrutar de sus arte en esta miniserie.
Comparto las primeras páginas del comic:
Los Vengadores: Guerra a través del tiempo me ha valido la pena por el dibujo de Alan Davis, pero reconozco que la historia ha sido un jarro de agua fría que no estuvo el nivel del dibujo.
PUNTUACIÓN: 7/10
Gracias por leer este post. Espero tus comentarios. Y si te gustó el artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales y que te suscribas para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones. Y si quieres, puedes invitarme a un café.
¡Feliz domingo! Hace tiempo que no recurría al formato de «Reseñas express» en el blog. Pero me he dado que al centrarme en reseñar arcos completos de las colecciones que compro en muchas ocasiones no llego a comentar comics unitarios que igual si merecen una recomendación. O al menos un análisis. Así que hoy voy a realizar una doble reseña del agridulce especial 60 aniversario de Nick Furia y del Annual 2023 de Hulk que sirve de puente entre la etapa recién finalizada de Ryan Ottley y la nueva de Phillip K. Johnson y Nic Klein que empezará el mes que viene.
FURIA. 60 ANIVERSARIO de Al Ewing, Adam Kubert, Ramón Rosanas, Tom Reilly y Scot Eaton
En celebración de las seis décadas de existencia del agente secreto más importante de Marvel Comics, Al Ewing se une a cuatro dibujantes excepcionales para una saga que bucea en los archivos nunca vistos de Nick Furia: desde sus misiones con Los Comandos Aulladores hasta la actualidad, pasando por los viejos tiempos en que se fundó SHIELD. Pero hace falta más de un Nick Furia para desentrañar un misterio de varias décadas, el que llevará a responder a la pregunta de… ¿quién es Escorpio?
Este especial incluye Fury One-Shot 2023 USA.
Si un personaje de Marvel Comics supo adaptarse a las modas del entretenimiento, ese fue Nick Furia. Tras protagonizar historias bélicas ambientadas en la 2ª Guerra Mundial con sus Comandos Aulladores, Stan Lee supo ver el cambio de tendencias ante el avance del género de espías con la llegada de James Bond, Misión Imposible y muchas otras otras películas y series. Esto hizo que Furia mutara para convertirse en un super espía líder de SHIELD que vivía aventuras con gadgets super innovadores, como fue la creación de los Simulacros Dotados de Vida. Tras enfrentarse a Hydra o IMA, surgió Scorpio, el gran villano de Furia durante una larga etapa. Un villano que fruto del uso de Lee de elementos de culebrón resultó ser Jake Furia, el hermano de Nick.
El éxito del MCU cinematográfico hizo que Marvel Comics creara a Nick Furia Jr., un hijo secreto de Nick padre de raza afroamericana que acercara al personaje a su versión cinematográfica interpretada por Samuel L. Jackson, retirando al anciano Furia padre a una función más cósmica a partir del evento Pecado Original.
Como ya vimos en la miniserie dedicada al Hombre Hormiga, Al Ewing se ha convertido en el guionista oficial de Marvel para comics como este que se basan en homenajear a personajes con largas etapas, sin importar lo locas y variadas que sean. (Por cierto, esto me recuerda que cuando tenga un hueco debería comprar la miniserie de Avispa publicada hace unos meses, que también tiene guion de Ewing y dibujo de Kasia Nie). La labor de historiador de Ewing y la forma en que consigue unir todas las versiones de un personaje en una historia unitaria me parece notable. Y que lo consiga en un especial de apenas 32 páginas tiene casi doble mérito.
Este especial está divido en 4 partes que reflejan las principales etapas del personaje, cada una dibujado por un artista diferente, todas con color de Jordie Bellaire. Scot Eaton con entintado de Cam Smith se encargan de la secuencia inicial en la que Nick Furia Jr. realiza una misión espionaje con reminiscencias a James Bond con gadgets molones y Simulacros Dotados de Vida, que presenta a una nueva Scorpio como villana de esta historia y quien sabe del futuro. Esta nueva amenaza obliga a Furia Jr. a revisar varias misiones de su padre que le presentarán las claves para encontrar el mcguffin de la historia, una Llave del Zodiaco perdida desde hace décadas.
Tom Reilly, el artista de la miniserie Hombre Hormiga junto a Ewing, se encarga de una aventura de Furia padre ambientada en los años 60 en la que el jefe de SHIELD visitó la Luna por primera vez, mientras que Adam Kubert se encarga de narrar una misión de Furia y sus Comandos Aulladores en la Segunda Guerra Mundial, algo que nos recuerda que la Llave del Zodiaco era un arma buscaba por Hitler que ha continuado hasta nuestros días. El comic se cierra con una sección dibujada por Ramon Rosanas en la que asistiremos a la reunión del joven Nick Furia con su padre en la Luna, recordando que su labor desde Pecado Original es ser el «Hombre en el Muro» que defiende a la Tierra de amenazas extraterrestres.
En el apartado artístico creo que los cuatro artistas realizan un buen trabajo, al ser todos unos buenos narradores que saben contar la historia de Ewing de la forma más clara y atractiva posible. El uso de varios artistas refuerza la idea que estas aventuras tuvieron lugar con décadas de diferencia, ayudando a reforzar la idea del paso del tiempo transcurrido desde la primera aparición del personaje y como ha pasado por etapas muy diferentes entre si.
El pero de este comic, dentro que como digo me parece que es un buen comic, es plantear un especial para celebrar el 60 Aniversario de Nick Furia y usarlo para jubilarlo y quitarle definitivamente de la circulación. (Bueno, todo lo definitivo que puede tener un cambio en un comic de Marvel). Que el joven afroamericano Nick Furia Jr. se quede como el único Furia del Universo Marvel puede resultar lógico para un joven lector que haya crecido con el MCU, pero para un lector veterano como yo esta decisión me parece lamentable. A lo que hay que sumar una justificación del abandono de Furia padre de esta realidad Al Ewing que al final es un «porque si» un poco sin sentido, más allá del objetivo deseado de quitar al Furia mayor de en medio. Y esto resulta chocante si pensamos que un especial de este tipo es café para los muy cafeteros, al recordar etapas del siglo XX que a un joven lector no creo que le interesa en absoluto. No, creo que este comic sólo interesará a los lectores veteranos, por lo que plantearlo con una conclusión opuesta a los intereses de sus clientes no creo que sea una decisión acertada por parte de Marvel. Una Marvel como siempre más empeñada en agradar a posibles nuevos lectores que no existen en lugar de cuidar a sus clientes actuales y pasados que son los que permitieron con su dinero que Marvel disfrutara del éxito.
Y esto es una pena, porque lo que podía ser (es) un buen comic se convierte en una agridulce celebración de unos de los personajes con más historia de Marvel Comics que para los actuales editores ya no tiene hueco en el presente de la editorial. En muchos aspectos, algo similar a lo que han hecho con el Castigador.
Comparto las primeras páginas del comic:
PUNTUACIÓN: 6.5/10
HULK 15 (ANNUAL 1 2023) de David Pepose, Caio Majado y Edgar Delgado
Un equipo de documentalistas está a la búsqueda de un monstruo durante una fuga de radiación gamma, pero conseguirán mucho más de lo que esperaban: Atrapados en medio de una pelea entre dos gigantes imparables, Hulk y Giganto. Además, un previo especial de la nueva e impactante dirección que tomará el Piel Verde en el siguiente número.
Este número a caballo entre dos etapas incluye Hulk Annual 1 USA (2023)
Me gusta la idea del guionista David Pepose para este especial, que es recrear en un comic el género de los falsos documentales «found-footage» tipo The Blair Witch Project. Que el título de esta historia sea The Viridian Project ya indica a las claras esta fuente de inspiración. Para ser una historia completa contada en apenas 2X páginas a la que no puede exigirse profundidad al tener que ir al grano, creo que funciona perfectamente. En los últimos años los anuales de Marvel se han convertido en un «cajón desastre» en los que foguear a guionistas y/o artistas de segundo o tercer nivel en historia que no aportan demasiado, pero al menos en esta caso la historia creo que me ha valido la pena. Pepose plantea una historia que se nutre de la rica historia de Hulk, al ser Viridian el pueblo al lado de la Base donde Bruce Banner recibió la explosión gamma. En él tendremos la aparición de XX, un monstruo clásico de Marvel que apareció en el Fantastic Four 1 junto al Hombre Topo. Y aunque hay alguna inconsistencia en el climax final (¿Cuándo cambió la cámara de manos?), globalmente creo que Pepose realiza un buen trabajo.
Quizá el problema que le encuentro a este comic es el apartado artístico formado por el dibujante Caio Majado con color de Edgar Delgado. No conocía de nada a Majado y su desempeño en el comic lo he encontrado correcto sin más, cumple suficientemente para contar la historia de Pepose pero no mejora el guion en ningún momento. Si este comic que para mi es la tarjeta de presentación de Majado tenía que dejarme con ganas de leer más comics dibujados por este artista, lamento decir que no es el caso. Lo que sí me ha flipado es la alucinante portada del comic obra de Gary Frank con color de Brad Anderson. Frank sí es un fuera de serie y plantea una imagen sencilla pero impactante que me ha gustado mucho.
Hay otro elemento que me molestó un poco, y es que la historia se supone plantea un «found-footage», pero sin embargo luego las viñetas no son todas cuadradas como se establece al inicio, al plantearse varias imágenes horizontales, sobre todo en planos de situación, que rompen esta percepción. En este grupo no incluyo la primera splash-page de Hulk, que creo necesaria dar una imagen impactante, pero todos las viñetas horizontales me han sacado completamente del planteamiento del comic. Esto en realidad no es un problema muy grande, pero si me sabe mal que no hayan podido o sabido llevar la premisa hasta el final.
El Annual se completa con un epílogo escrito por Phillip K. Johnson con dibujo de Travis Foreman, que sirve de prólogo de la nueva etapa que se inaugurará el mes que viene. Aunque hablamos de apenas 6 páginas, presenta perfectamente la nueva amenaza a la que tendrá que enfrentarse Bruce Banner / Hulk, dejándome con ganas de más. Por vierto, no soy nada fan del estilo «feista» de Travis Foreman, pero en el contexto de esta historia con toques de body-horror, Foreman funciona de maravilla. A ver qué tal el estreno del mes que viene, en este caso con el seguro de vida que ofrece el dibujo de Nic Klein.
En resumen, un buen comic que con un dibujo un poco mejor hubiera podido ser mucho mejor.
Comparto las primeras páginas del comic:
PUNTUACIÓN: 6/10
Gracias por leer este post. Espero tus comentarios. Y si te gustó el artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales y que te suscribas para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones. Y si quieres, puedes invitarme a un café.
La etapa de Jason Aaron, Jesús Saiz, Paul Azaceta y Matt Hollingsworth en Castigador termina con el esperado adiós a Frank Castle. Hoy quiero reflexionar sobre esta etapa del personaje, pero también sobre la incomprensible decisión de Marvel Comics de renunciar a uno de sus personajes más populares.
Es el final de la historia más destacada que haya protagonizado jamás Frank Castle. La Mano, la resurrección de Maria, la lucha por la libertad, la lucha contra los enemigos de uno y otro bando… todo ha llevado a este momento. El Castigador nunca más.
Esta última etapa de Frank Castle como Castigador ha sido una serie de 12 números cuyo último ejemplar ha publicado Panini este mes de septiembre. La historia de Jason Aaron ha sido excepcionalmente dibujada por Jesús Saiz en la parte del presente y Paul Azaceta en la del pasado, con color del estupendo Matt Hollingworth.
Empezando por los aspectos positivos del comic, se nota que Aaron planteó toda su historia sabiendo el final desde el comienzo. Esta colección tiene una cualidad clara de comic autocontenido con un principio y un final inevitable y satisfactorio si piensas en el objetivo del comic, algo sobre lo que luego comentaré. Aaron conoce perfectamente a Frank Castle, sin ir más lejos escribió una estupenda etapa de 22 números en el sello MAX para adultos junto al artista Steve Dillon publicada tras la histórica etapa de Garth Ennis en el personaje entre 2010 y 2012. Y sabía la historia que tenía que contar para cumplir con el encargo de los editores.
La gran diferencia entre ambas etapas de Aaron guionizando a Punisher está en María, la mujer de Frank Castle asesinada junto a sus hijos hace décadas y ahora resucitada por La Mano. María es la gran sorpresa de este comic, teniendo un peso importantísimo en la historia en las dos líneas argumentales. En el presente mientras recuerda su pasado pero sobre todo cuando conocemos la relación que tuvo con Frank Castle mientras estuvieron casados antes de ser asesinados. Es curioso que el pecado que Castle cometió en la versión MAX de Aaron es que justo antes del atentado Frank iba a pedirle el divorcio a María porque quería volver a alistarse, dado que la vida civil y su familia no le interesaban. Sin embargo, en esta etapa en continuidad fue María la que quería pedirle el divorcio justo antes de ser asesinada. La diferencia es sustancial, dado que María no quiere que Frank tenga la excusa de su familia muerta como justificación de su sed asesina, al tener él su sed de sangre antes de sufrir el ataque de la Mafia, y no saber cómo relacionarse con su familia. El final empoderante de María, un personaje tridimensional con una interesante complejidad que la aleja de la típica «victima-florero» a las que tan acostumbrados estamos en el entretenimiento mainstream, en el que toma las riendas de su propio destino me parece uno de los elementos más satisfactorios del comic.
Pensando en el arco de Castigador, me gusta que Aaron plantee que Frank no se ha dejado corromper por La Mano y sólo les utilizaba como arma para conseguir sus objetivos, matar a cuantos más criminales mejor. Leyendo los comics mensualmente surgía la posibilidad que Marvel estuviera planteando convertirle en un supervillano al final de esta historia, y al menos en eso me alegro que la historia de Castle no fuera por ahí. En ese sentido, el último número en el que Frank es «juzgado» por otros superhéroes también me gusta bastante, al no sentirse mal por sus actos ni considerar que tenga que disculparse por ellos. «Siempre fui yo, no me han lavado el cerebro ni poseído, mis actos siempre han sido míos» le lanza a Stephen Extraño. También expone la hipocresía de Logan (Lobezno), ya que él es igual de asesino que Castle. «Mátame si quieres, pero después mátate a ti mismo», le suelta, exponiendo a las claras que para Marvel algunas muertes sangrientas son aceptables, sobre todo en lo referido a los mutantes, mientras que lo de Punisher es visto como inaceptable.
En la parte de aventura dentro del Universo Marvel, en mi opinión es comic funciona de maravilla. La lucha de Castle y La Mano contra Ares (el Dios de la Guerra) y su secta nos ha dejado momentazos super violentos que me han parecido una pasada. Y en los últimos números, su enfrentamiento contra otros superhéroes como Capitán América, Doctor Extraño, Viuda Negra, Lobezno y Caballero Luna son momentos típicamente Marvel que me hicieron disfrutar un montón. En este momento quiero destacar el dibujo de Jesús Saiz, que se muestra como un fuera de serie. Saiz con el color de Matt Hollingsworth nos regala unas páginas perfectas en narrativa y en las coreografías de acción, pero también en la parte de la caracterización de los diferentes héroes y villanos gracias a su estilo de lápiz fino que siempre muestra lo que pasa en la viñeta de la forma más clara posible. Me flipa la forma en que representa la violencia y cómo no se arruga con los momentos más gores, que superan lo que estamos acostumbrados a leer en un comic Marvel. La historia de Aaron está muy bien, pero el dibujo es casi mejor.
Y si Saiz se encarga de la vertiente superheroica ambientada en el presente de Frank Castle, aún es mejor el dibujo de Paul Azaceta para los flashbacks del pasado de Frank Castle y su mujer María. El estilo de dibujo de Azaceta con grandes manchas y un trazo más grueso que el de Saiz refuerza la sensación de tragedia ante lo que iremos conociendo. Azaceta es perfecto para crear una atmósfera noir en esta parte del pasado de los personajes, con momentos super dramáticos como en la primera muerte de Frank siendo niño o cómo fue cayendo en una espiral de violencia que parece inevitable. He criticado mucho los cambios aleatorios de dibujantes en los comics Marvel, pero esta decisión de alternar dos artistas para que cada uno cuente una parte de la historia en momentos temporales diferentes me parece un acierto. Es más, tener a artistas tan diferentes entre si como Saiz y Azaceta y que cada uno consiga enfatizar un aspecto concreto de la historia consiguiendo que el conjunto sea más redondo me parece un ejemplo de las ventajas que tiene el comic a la hora de contar una historia transmitiendo sensaciones y emociones diferentes.
En lo referido a la aventura que nos han contado, tengo que reconocer que me ha gustado este Castigador, y nos ha traigo a unos profesionales como la copa de un pino que han realizado el trabajo perfecto que se esperaba de ellos. En cierto sentido, el problema que le pongo a este comic no es tanto al comic en si sino lo que MARVEL quería que pasara en este comic, que es quitarse de en medio a Frank Castle, de forma que esta sea (de momento) su última aparición en el Universo Marvel en continuidad. Y aquí si que le veo muchos más problemas y elementos cuestionables.
En febrero publiqué la columna de opinión ¿Marvel Comics vs Punisher? tras la finalización del primer arco de la colección. En esa columna, que os invito a leer, ya comentaba que se notaba demasiado que la intención de Marvel era quitarse de en medio a Frank Castle porque consideran problemático al personaje de Punisher. La duda estaba en si le convertirían en supervillano o le matarían, pero de una manera u otra estaba claro que NO habría una nueva colección de Frank Castle una vez terminara este comic. Reconozco que no acerté en la parte que Frank al final no muere sino que se auto impone un castigo de destierro del planeta Tierra, viajando a Weird World para pagar por sus pecados allí. Pero en lo fundamental, si acerté que Frank Castle ya no sería nunca más el Punisher en la Tierra 616. (Nunca más es mucho tiempo en el universo Marvel, más bien hasta el próximo cambio de editori o editor en jefe).
El por qué de la incomodidad de Marvel hacia Punisher no es debido a que sea un personaje que mate, dado que numerosos personajes Marvel también lo hacen, empezando por el antes mencionado Logan. Masacre, el Motorista Fantasma, Blade, incluso Viuda Negra lo han hecho en alguna ocasión sin mayor problema por parte de otros héroes o del staff editorial de Marvel. El problema no son las muertes, aunque seguro que ver a un hombre blanco matar a criminales racializados como hispanos o afroamericanos generaba sarpullidos en las mentes bienpensantes y progresistas de alguno de los editores de Marvel desde hace tiempo.
No, el problema fundamental ha venido del mundo real, al utilizar su icónico logo del cráneo blanco personas inscritas ideológicamente como republicanas, desde policías a miembros de las fuerzas armadas americanas. Recuerdo la película El Francotirador de Clint Eastwood de 2014, y en este biopic de Chris Kyle, el tirador más letal de la historia del ejército de los EE.UU. que sirvió en Irak vimos como tanto él como sus compañeros lucían el emblema de Punisher del cráneo blanco sobre fondo negro en su indumentaria. En la sociedad super polarizada de los Estados Unidos post-Black Lives Matter, editores super progresistas han decidido que «al enemigo ni agua», y optaron la fórmula del cobarde al cambiar primero el logo al personaje para intentar desvincular a Punisher de los actos de estas personas, para acabar «jubilando» al personaje bajo la excusa de su «problemática naturaleza».
Aunque ya lo comenté en el post de ¿Marvel Comics vs Punisher?, hay que negar la mayor y el error de Marvel en ambas decisiones. En primer lugar porque por mucho que el último comic Marvel publicado muestre al personaje con una nueva indumentaria y un nuevo cráneo, la imagen del Punisher está ya en el subconsciente colectivo, y su cráneo blanco siempre será el símbolo de Punisher lo quiera Marvel o no. A lo que hay que añadir los 50 años de historias publicadas del personaje o las numerosas películas y series en las que se han estrenado, por ejemplo la exitosa serie de Netflix protagonizada por Jon Bernthal. Por mucho que a Marvel no le guste, ese es su símbolo. Y en lugar de intentar ocultarlo en un cajón, o peor, hacer que Ares lo lleve para intentar asociar este símbolo a un super villano, Marvel tendría que haber planteado una historia para reforzar que el personaje no es lo que algunos amantes de las armas miembros de la Asociación Nacional del Rifle quieren que sea, como forma de combatir lo que consideren que no es correcto.
Pero también la cagan al quitar de la circulación a Punisher en la persona de Frank Castle. Parto que el hecho que los superhéroes NO matan es una anomalía en el entretenimiento. Aparte que hay algunos que sí lo hacen. Superman y Batman nacieron en 1938 y 1939 inspirados y llevando un paso más allá la popularidad de los personajes pulp que si mataban sin que hubiera ninguna polémica al respecto. Es cierto que en los años 40, 50 y 60 los comics se dirigían a niños, a lo que hay que sumar el McCarthismo y la cancelación de la EC por culpa del Frederic Wertham y su «Seduction of the innocent» de 1954 que culminó en la creación del Comics Code Authority. Sin embargo, Stan Lee en los años 60 ya descubrió que sus comics eran leídos por adolescentes y universitarios, no sólo por niños pequeños. La explosión del comic adulto de los 80 y la creación del mercado de las librerías especializadas demostró que hay lectores de todas las edades que buscan contenidos variados también en el mundo del comic. Y en el ámbito del entretenimiento, las aventuras de acción siempre han tenido un papel destacado.
John McClane, John Wick, Rambo o Conan son personajes míticos super conocidos que han matado cuando su vida se vio amenazada. Los blockbusters de Arnold Schwarzenegger, Sylvester Stallone, Van Damme, Seagal y tantos otros han sido las películas más populares para varias generaciones de espectadores. Y muchos de ellos son clientes potenciales del mundo del comic, como demostró que el primer ejemplar de BRZRKR de Keanu Reeves, Matt Kindt y Ron Garney de Boom Studios consiguió vender más de 600.000 ejemplares. Que en un momento en que las ventas de Marvel se encuentren en un momento dramático en que la editorial se ve obligada a publicar miniseries sucesivas porque casi ningún personaje aguanta una serie regular de 15-20 ejemplares, los editores renuncien a propósito de este segmento de comics de acción para adultos me parece una locura. Yo pensabaque Marvel estaba en el negocio de VENDER CUANTOS MÁS COMICS POSIBLES, pero no hay duda que estaba equivocado.
Hay otro elemento que merece la pena destacarse. LOS COMICS NO SON EL MUNDO REAL NI SON REALISTAS. Nunca lo han sido, a pesar de frases publicitarias míticas como que el Universo Marvel era «el mundo al otro mundo de tu ventana». En el mundo real Superman, Batman, Spiderman o Daredevil no podrían tener identidad secreta. Batman y DD hace años que habrían sido detenidos y cumplirían condena de cárcel. Por no hablar que la gran mayoría de héroes estarían muertos por un disparo de bala aleatorio disparado por don nadies. El universo Marvel es una fantasía escapista que presenta una realidad estilizada inspirada en aspectos del mundo real, no ha sido y nunca será realista. Y por esa lógica, que en el mundo real nuestro un policía torture a un detenido con un cráneo blanco en su manga no debería convertir a un personaje de comic con más de 50 años de vida en algo problemático, porque son cosas que no tienen nada que ver entre si. Y sin embargo, los editores de Marvel se han creído esta mentira. No sólo se la han creído, la han hecho suya y la han repetido una y otra vez hasta que han calado en cotorras que la repiten en todos los ámbitos, como Julián M. Clemente en todos los Spot-On del comic siempre que ha tenido ocasión.
Cuando en Julio Marvel anunció en la SDCC al nuevo Punisher, (Joe Garrison, un ex-agente de SHIELD retirado) ya estaba claro que Marvel pretendía retirar a Frank Castle, como así ha acabado sucediendo. En ese momento la etapa en USA ya había terminado, pero faltaban dos meses para poder leer el último número en España. La duda estaba en cómo se iba a realizar el retiro forzosa de Frank Castle. Y creo que es compatible que la decisión de jubilar a Frank Castle por parte de Marvel Comics me parezca lamentable, con que la ejecución me parezca buena gracias a los grandísimos profesionales que lo han llevado a cabo. En ese sentido, además del espectacular dibujo de Saiz y Azaceta, agradezco que Aaron haya confirmado una y otra vez lo bien que conoce al personaje, creando una historia notable en la que no me molesta que haya jugado o cambiado con algún elemento de la continuidad clásica. Puestos a retirar a Punisher, al menos lo ha escrito Aaron y no una Tini Howard de la vida.
Quiero pensar que este nuevo Punisher Joe Garrison será olvidado en un par de años y Frank Castle volverá a los comics en cuanto un editor con dos dedos de frente se atreva a publicar la nueva historia que Garth Ennis ha comentado en numerosas entrevistas que ya tiene escrita de Punisher Max. Un comic que en la actualidad no puede ser publicado dado el actual clima editorial en Marvel, más pendiente de no recibir críticas de odiadores que se quejan de comics que nunca hubieran comprado para empezar, que de los gustos de sus clientes actuales o pasados que por supuesto volverían a comprar un comic de Punisher protagonizado por Frank Castle. Por no hablar que si Disney+ estrena el año que viene (o el siguiente) una nueva serie de Punisher no me creo ni harto de vino que Marvel no publique una nueva miniserie con Frank Castle de protagonista para intentar rentabilizar el interés de la serie de televisión.
Frank Castle puede estar en otro planeta (o en otra realidad, más exactamente). Pero para sus fans sus comics siguen más vivos que nunca en nuestras estanterías y en nuestra memoria. Como digo, me parece terrible que se elimine a un personaje de comic no por aspectos puramente creativos sino porque los editores de Marvel piensen que es un personaje cuyos fans son republicanos, y al enemigo ni agua. Que es lo que lamentablemente acaba de suceder.
Gracias por leer este post. Espero tus comentarios. Y si te gustó el artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales y que te suscribas para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones. Y si quieres, puedes invitarme a un café.
¡Saludos a todos!
Repaso a mi Sci-fi favorito: comics, películas, TV y libros
Debe estar conectado para enviar un comentario.