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Crítica de RRR de S.S. Rajamouli (Netflix)

Tras varias semanas de espera, por fin pude ver RRR en Netflix, y compruebo que en este caso el hype entre los fans del cine de acción estaba más que justificado.

PUNTUACIÓN: 8/10

Dos revolucionarios legendarios viajan lejos de su hogar para luchar por su país en los años 20. (FILMAFFINITY)

RRR (Rise, Roar, Revolt – Levantarse, Rugir, Rebelarse) es una película india de 2022 en lengua telugu dirigida por S. S. Rajamouli, que escribió la película con V. Vijayendra Prasad. Se trata una historia de ficción sobre dos revolucionarios indios que existieron realmente, Alluri Sitarama Raju (Charan) y Komaram Bheem (Rama Rao), y su lucha contra el Raj británico. Ambientada en 1920, la trama explora el periodo no documentado de sus vidas en el que ambos revolucionarios decidieron pasar a la clandestinidad antes de iniciar la lucha por su país. Rajamouli se topó con historias sobre las vidas de Rama Raju y Bheem y conectó las coincidencias entre ellos, imaginando lo que habría pasado si se hubieran conocido y hubieran sido amigos.

La película está protagonizada por N. T. Rama Rao Jr. como Komaram Bheem, un líder tribal gond de Telangana que luchó contra el Nizam de Hyderabad por la liberación del Estado de Hyderabad. Ram Charan interpreta a Alluri Sitarama Raju, un líder revolucionario de Andhra Pradesh que llevó a cabo una campaña armada contra el Raj británico.

Varun Buddhadev como el joven Alluri Sitarama Raju, Ajay Devgn como Venkata Rama Raju, el padre de Rama Raju, Alia Bhatt como Sita, la prima y prometida de Rama Raju, Shriya Saran como Sarojini, la madre de Rama Raju, Samuthirakani como Venkateswarulu, Ray Stevenson como el gobernador Scott Buxton, Alison Doody como Catherine Buxton, Olivia Morris como Jennifer «Jenny», el interés amoroso de Bheem y Chatrapathi Sekhar como Jangu, el compañero de Bheem.

La película de tres horas de duración cuenta con fotografía de Senthil Kumar, montaje de A. Sreekar Prasad y música de M. M. Keeravani. Con un presupuesto estimado de 70 millones de dólares, el más alto de la historia en India, la película se estrenó el 25 de marzo de 2022 y habría recaudado alrededor de 150 millones sólo en India. El estreno en Netflix ha sido en diferido, ya que durante varias semanas la película sólo podía verse en cuentas americanas o que tuvieran la configuración en inglés, y no ha sido hasta recientemente que se ha podido ver dentro de la programación normal de Netflix, aunque en una versión sin traducir en lengua telugu de la India.

Empezando a valorar la película, hay que empezar por un elemento fundamental que marca toda la película, y es que RRR es una película producida y pensada para el público de India que tiene una sensibilidad diferente a la occidental. Muy, muy diferente. La película está llena de elementos cursis hasta decir basta, y los personajes no tienen personalidad más allá de la del arquetipo que representan. Los héroes son seres de luz pura y los malos son malos malísimos sin matices, como si estuviéramos ante un cuento infantil de los que contamos a nuestros hijos de 5/6 años. Hago este comentario porque RRR es una película que exige que el espectador acepte la propuesta para disfrutarla.

Pero si entras en el juego, RRR incluye las escenas más exageradas, locas y maravillosas que posiblemente veamos en una película de acción este año. La película consigue el doble propósito de volarme la cabeza en muchos momentos y al mismo tiempo hacerme ver que es una patochada ridícula a partes iguales. En mi casa, viendo la película con mi mujer y mi hijo las carcajadas fueron constantes ante las fantasmadas alucinantemente ridículas que estuvimos disfrutando durante el metraje. La verdad es que viendo la reacción en mi casa pienso que si RRR se proyectara por ejemplo en el festival de Sitges, el nivel de locura colectiva que podría llegar a vivirse en la sala creo que sería enorme.

Y es que la duración de 3 horas es también absurdamente larga, hasta el punto que la película hace un corte a modo de intermedio para que el público indio pudiera levantarse al baño, etc… en el visionado de los cines en India. Y diciendo esto, la verdad es que las escenas de acción hacen que merezca la pena «gastar» tres horas de tu vida para ver la película, siempre claro que te gusten las películas de acción. Algunas de las coreografías de acción como la del asalto a la mansión del gobernador Scott o todo el climax final son una maravilla inclasificable que deja como un aprendices a directores como Zack Snyder en el uso de la cámara lenta y los planos ultramolones.

Otro elemento a comentar de RRR es que es una película ultranacionalista, planteada como exaltación nacional de dos personajes históricos de la lucha contra los ingleses. Este nacionalismo llega hasta niveles ridículos si lo piensas con la mentalidad europea, pero realmente encaja con el conjunto de la propuesta. Como fan del cine de acción americano que está cansado de escuchar calificativos como «americanada», «fascistoide» o «fantasmada», me haría gracia ver que dicen esas mismas personas supuestos creadores de opinión sobre esta película.

Visualmente la película está llena de planos alucinantes llenos de molonidad. Casi parece que lo importante es crear el fotograma perfecto, aunque la forma en que la película llega hasta ahí puede ser ridículo como comento visto con ojos de España en 2022. Además, fruto de los nulos complejos, o que al público de India les trae sin cuidado, hay varios planos de CGI terrible, sobre todo durante el asalto a la mansión del gobernador, que los aceptas porque son escenas super divertidas y over-the-top, de forma que aunque acaba siendo excesiva y exagerada en la forma en que nos cuentan todo, al final es coherente con el espíritu de la premisa.

RRR es una patochada ridícula o la mejor película de acción del año. No hay término medio. E incluso puede llegar a ser ambas cosas a la vez y que eso sea algo bueno. Pero eso ya depende de ti.

Comparto el trailer de la película:

Si te gusta el cine de acción y entras en el tono y la absurdez de la propuesta, RRR puede ser una de las películas más sorprendentes, locas y satisfactorias que veremos este año y en muchísimo tiempo.

PUNTUACIÓN: 8/10

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¡Saludos a todos!

Análisis del estado del MCU

Tras el arrollador éxito de la presentación de Kevin Feige en la SDCC 2022, hoy quiero analizar los pros y contras a los que el MCU tendrá que enfrentarse en los próximos meses, en su doble vertiente de cine y televisión.

Antes de nada, merece la pena recordar lo obvio. El éxito de Marvel Studios a lo largo de los últimos 15 años no tiene precedente a esta escala. Estamos hablando que con el estreno en noviembre de Black Panther – Wakanda Forever, Marvel Studios habrá estrenado 30 películas del MCU, consiguiendo un nivel de éxito y rentabilidad que nadie ha igualado. Dentro de los listados de películas más taquilleras a nivel mundial, el MCU cuenta con 4 películas dentro del TOP-10, y 10 películas de las 29 estrenadas hasta ahora han superado los 1.000 de recaudación a nivel mundial, un tercio del total, lo que da una medida del éxito de estas películas y de Marvel Studios en su conjunto como proveedor de entretenimiento para toda la familia.

Los únicos ejemplos similares que me vienen a la cabeza serían la franquicia de James Bond, con la diferencia que han estrenado 27 películas en 60 años, muchas de las cuales pasaron sin pena ni gloria en su momento. También tenemos la franquicia de Fast & Furious, que de momento lleva estrenadas 10 películas desde 2001, con dos más en producción. Sobre todo Fast 7 con el homenaje a Paul Walker fue un taquillazo fuera de lo normal. Pero dentro del éxito indudable de la franquicia, la escala mucho menor y una sensación clara de agotamiento sobre todo en la última película hace que la comparación no sea del todo justa para los tuneadores de coches reconvertidos en super agentes secretos.

Por supuesto, también está STAR WARS. Y no cabe duda que la franquicia galáctica creada por George Lucas se ha convertido en un fenómeno cultural, y que la expansión televisiva de la franquicia tiene una conexión directa con la del MCU. El Despertar de la Fuerza sigue siendo la película más taquillera de la historia en Estados Unidos y la 4ª a nivel mundial, y Rogue One, Los últimos Jedi y El ascenso de Skywalker todas superaron los 1.000 de recaudación. Pero al final estamos hablando de 11 películas estrenadas a lo largo de 45 años, y el fracaso de taquilla de Solo, en gran parte provocado por la polémica alrededor del Episodio VIII, y una tercera trilogía considerada fallida sobre todo en lo referido al desastroso Episodio IX han hecho que desde 2019 las películas de la franquicia se encuentran en stand-by a la espera que el tiempo y unos mejores creativos puedan levantar la franquicia cinematográfica. E incluso aunque se anunciara la próxima película o trilogía en la convención D23 de Disney este mes de septiembre, estariamos hablando que dicha película no se estrenaría hasta 2025, 6 años después de la última. Lo cual está a años luz de la regularidad de Marvel Studios y la sensación que Kevin Feige tiene un rumbo muy claro para la franquicia.

Hay otras franquicias de éxito actualmente, Misión: Imposible me viene a la cabeza. Pero Tom Cruise de momento plantea el cierre en la 9 película, lo que muestra que hablamos de escalas diferentes. Otros personajes míticos del entretenimiento como Terminator, Alien o Predator han sufrido múltiples percances debido a las pobres taquillas de sus últimas películas, hasta el punto que la nueva película de Predator Prey (que tengo ganas de ver) NO se va a estrenar en cine y va directa a Disney+.

No se trata de hacer leña del árbol caído en relación a las películas de Warner inspiradas en los personajes de DC Comics, porque como fan que soy de los personajes lo que querría es que acertaran con sus propuestas y éstas tuvieran continuidad. A nivel general, podría decirse que Warner no está tan alejado de Marvel dado que desde 2008 en que Marvel estrenó Iron Man hasta 2022, Warner habrá estrenado 17 películas, una cantidad cercana a las 30 de Marvel. Pero en este listado entrarían dos películas de Christopher Nolan (TDK 2008 y TDKR 2012), la fallida Green Lantern (2011) que fracasó en crear una franquicia en torno a Hal Jordan, y otras como Joker o Birds of Prey que han optado por ir a su aire abandonando la idea de universo interrelacionado.

El fracaso a la hora de crear un universo compartido superheroico como Marvel se entiende a partir de la desastrosa elección de Zack Snyder como showrunner, algo de lo que aún no se han repuesto. A lo que hay que sumar los problemas en múltiples producciones como Suicide Squad de David Ayer (2016) o la película de Flash, que se anunció en 2014 y aún esperamos a su estreno en 2023. De las películas de Cyborg o Green Lantern Corps de las que nunca más se supo mejor ni hablar. Lamentablemente, la situación de Warner no es para tirar cohetes y el éxito de Marvel película tras película no hace más que tirar sal en una herida que no cabe duda que sigue abierta. Sobre todo porque el éxito de The Batman de Matt Reeves (y Joker de Todd Phillips) indica que Warner en el fondo ha abandonado la complicación de los universos compartidos ante la mayor facilidad de dar luz verde a creativos para que hagan lo que quieran con sus personajes en películas autocontenidas que vayan a su aire.

Volviendo a Marvel, los críticos con el estudio nunca llegan a aclarar cómo es posible que si lo de Marvel es tan fácil, ningún otro estudio es capaz de replicarlo con el mismo nivel de éxito. Ahora los Vengadores son iconos a nivel mundial, pero en 2008 Iron Man no era nadie comparado con los míticos Batman o Superman. De igual forma, a pesar de los intentos de minusvalorar lo que Kevin Feige y su equipo ha conseguido, que se hayan estrenado 30 películas hasta 2022 y probablemente alcancemos las 40 en 2025 realmente no tiene precedentes, ni creo que nadie pueda conseguir algo similar en los próximos 20-30 años que yo llegue a ver. Por cierto, para conocer los títulos anunciados por Feige en la SDCC, te recomiendo que leas mi artículo de la semana pasada.

Lo primero y principal que tiene Marvel Studios a su favor ahora mismo es el reconocimiento de marca y como el público de todo el mundo sabemos que una película del MCU va a ofrece un estupendo entretenimiento para toda la familia. La situación hasta Vengadores Endgame (Fase 3) era similar a la de la Marvel Comics de los años 60 en la que las pocas colecciones permitían que un lector comprara y leyera TODA la línea editorial, enriqueciendo la lectura con la sensación de universo compartido interconectado. Y es esta sensación de interconectividad en unas películas que ofrecen una aventura completa y autocontenida en si misma lo que asegura que los espectadores seguiremos yendo a los cines a ver estas películas, como lo atestiguan los éxitos de Spiderman No way home o Doctor Strange en el multiverso de la locura.

La situación se ha complicado un poco con el inicio de la Fase 4 y la llegada de las series de televisión a Disney+, que ofrecen unos contenidos en continuidad con las películas. Que en la presentación de Feige en la SDCC se sacara a las series de animación del planning oficial plantea una duda respecto a si realmente vamos a tener una series separadas del canon oficial, incluso aunque en la promoción de estas series se indique que están en continuidad.

En 2021 Marvel estrenó cuatro películas (Black Widow, Shang-Chi, Eternals y Spiderman NWH) y cinco series (Wandavision, Falcon & Winter Soldier, Loki, What if y Ojo de Halcón). En 2022 vamos a tener en cine tres películas (Doctor Strange en el multiverso de la locura, Thor Love & Thunder y Black Panther Wakanda Forever), mientras que en televisión hay 5 contenidos, Caballero Luna, Ms. Marvel, Hulka, la serie de cortos de animación de Groot y el Especial Navidad de Guardianes de la Galaxia. El objetivo de esta Fase 4, aparte de los taquillazos de Spiderman y Doctor Strange y seguir siendo super rentable para Disney, está muy claro y es ampliar el rango de personajes de la casa con nuevos personajes jóvenes y racialmente diversos, lo cual me parece una opción super perfecta y adecuada a los tiempos que vivimos.

A pesar de lo que dicen los haters y una competencia envidiosa del éxito de Marvel Studios, estrenar 3 o 4 películas al año (frecuencia que se mantiene en el periodo 2023-2025) no puede considerarse «saturar el mercado» o que «sólo se estrenan películas de superhéroes». Entiendo que los que dicen eso van poco al cine durante las 52 semanas del año. De hecho, éxitos como el de Spiderman NWH dieron aire a una industria de las salas de cine ahogada durante el COVID. Si los cines siguen abiertos es precisamente gracias al cine comercial, y en los últimos meses éxitos como Top Gun Maverick indica que el público está deseando volver a los cines si el contenido consigue llamar su atención y trasmitirles la idea de espectáculo y entretenimiento que merece la pena verse en pantalla grande.

Esta realidad me indica que a pesar del pequeño traspiés de Thor Love & Thunder (que se va a quedar en taquilla por debajo de Thor Ragnarok pero va a dar beneficios), Wakanda Forever, Quantumania o Guardianes de la Galaxia vol. 3 van a hacer taquillazos increíbles en lo que queda de 2022 y 2023. No lo tengo tan claro con The Marvels o Blade, pero tampoco tienen por qué, ya que si las antes mencionadas rompen la taquilla aseguran los ingresos a Marvel para mantener en marcha la maquinaria durante 2024 y hasta 2025 cuando Los 4 Fantásticos y las nuevas películas de Los Vengadores arrasen de nuevo. En ese sentido, la estrategia de Marvel Studios en los cines creo que va a seguir gozando de buena salud en los próximos 3 años incluso si alguna película concreta no acaba de funcionar como debería en taquilla. O incluso alguna llegara a ser un fracaso.

De hecho, hay otro elemento a destacar de la planificación de Marvel Studios. Esta semana hemos conocido el planning hasta 2025 correspondiente a la Fase 6 que finalizará con Vengadores Secret Wars, pero no hay ninguna duda que el equipo de Kevin Feige ya tiene marcadas las líneas maestras de lo que serán las películas y argumentos de los siguiente años, lo cual como amante de los comics no puede alegrarme más.

La situación se complica sin embargo por la llegada de Disney+ con las series de televisión y con su política de estrenar las películas del MCU 45 días después de su estreno en cine.

Si algo queda claro viendo las 7 series estrenadas hasta la fecha es que Marvel ha puesto especial énfasis, además de en presentar nuevos personajes, en desarrollar conceptos que fueran muy diferentes entre si. A una sit-com enloquecida siguió una historia de aventuras internacional, el descubrimiento del multiverso y la TVA en Loki, las historias alternativas de What if?, una buddy-movie navideña, un protagonista con problemas mentales y el nacimiento de una heroína adolescente musulmana de Nueva Jersey. Nada que ver entre si. Esto es algo que yo como espectador agradezco muchísimo, incluso si algunas de estas series no han acabado de convencerme por un motivo u otro. De hecho, que Hulka se plantee como una comedia de abogados plantea otra idea novedosa que puede dar mucho juego, sobre todo si añadimos a Matt Murdock en la ecuación.

Sin embargo, entendiendo que el objetivo de Disney+ es conseguir suscriptores y que se queden porque les interesan los contenidos que se ofrecen, el estreno encadenado de series del MCU está generando la sensación de «estreno del mes» que roba toda sensación de EVENTO que hasta ahora tenían los contenidos de Marvel en el mundo cinematográfico. ¿Puede provocar que Marvel de alguna manera pueda morir de éxito? Claramente NO a corto plazo, sobre todo si hablamos de las películas. Pero en la televisión el MCU empieza a ser como la Marvel de los 80 y 90 en los que la ampliación de la línea editorial provocaba que el lector tuviera que seleccionar qué comics comprar al ser imposible hacerse con todos.

Tengo ganas de ver a Hulka, pero tras el fiasco de Ms. Marvel y el elemento cutrillo de Caballero Luna (a pesar del genial Oscar Isaac) tengo claro que las series de Marvel ya no son de visionado obligado ni todas piensan en mi como público objetivo. Veré lo que me interese y lo que no vea no me va a suponer ningún problema como no lo era no comprar los comics de Dark Hawk en su día. No creo que vea ni el primer episodio de Iron Heart dado que Riri Williams es un personaje que no me interesa nada en absoluto. Si voy a darle una oportunidad a Echo o a Agatha, pero en función de lo que nos ofrezcan en el primer episodio veré la serie completa o las dejaré correr. Vistos además los análisis de la audiencia que sitúan a Ms. Marvel como la serie del MCU con peor audiencia hasta la fecha, diría que esta sensación de «serie del mes» en meses en los que otras series de otras cadenas resultan más interesantes es compartida por los espectadores en su conjunto.

El estreno en 45 días también es algo que puede afectar a las películas, porque si algo no te acaba de convencer sabes que la podrás ver «gratis» en nada de tiempo en casa. Por ejemplo, ahora mismo la cosa pinta mal en lo referido a las posibilidades de que vea en el cine Captain America: New World Order. Al desastre del guionista Marcus Spellman en F&WS hay que sumar el fichaje del muy mediocre Julius Onah, director de la infumable The Cloverfield Paradox (2018, estrenada en Netflix). Y me gustan mucho Sam Wilson y Bucky Barnes, pero pagar por ver algo que no tengo claro que me vaya a entretener es algo que no pienso hacer.

Volviendo al principio, los anuncios de Kevin Feige en la SDCC han conseguido emocionar a fans del MCU de todo el mundo, y eso es la mejor señal para tener claro que Marvel Studios tiene por delante unos años apasionantes. Soy de los del vaso medio lleno, doy gracias por poder vivir como fan lo que tenemos actualmente, y deseo que podamos seguir disfrutándolo durante muchos años. Pero junto a eso, haría bien el estudio en escuchar las críticas razonadas que indican que NO todo vale en sus series, y que si siguen haciendo productos cuestionables, las series de Marvel en Disney+ pueden acabar convirtiéndose en la versión de Marvel del The CW, y me fastidiaría si algo que puede ser tan chulo pierda el impulso que tuvo al comienzo.

Entiendo que se puede ser fan de los comics de Marvel y de las películas de Marvel Studios y criticar lo que no me guste, aceptando que es imposible que todo sea de sobresaliente. No me gusta ser un espectador zombie sin criterio propio que consuma todo lo que lleve una marca en el envoltorio independientemente de la sensación buena o mala que transmita. Dado que me gusta poner mi cartera donde pongo mis opiniones, ha llegado un momento en que perderme uno de los productos de Marvel no me supone ningún trauma. Algo que ya descubrí hace unos años con Star Wars. Y de hecho, es bueno que los consumidores apoyemos solo lo que nos gusta, no algo que lleva un sello.

En todo caso, no quiero terminar el artículo con una sensación negativa, ya que como digo estamos en un momento increíble para ser fan de Marvel, y con que me acertaran ¿el 75% ? de los contenidos que estrenen, ya sería una persona super feliz.

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Crítica de El Agente Invisible de los hermanos Russo (Netflix)

La nueva película de los hermanos Joe y Anthony Russo El Agente Invisible protagonizada por Ryan Gosling, Chris Evans y Ana de Armas estrenada en Netflix es una adrenalínica historia de acción que sabe qué tipo de entretenimiento ofrece a sus espectadores.

PUNTUACIÓN: 7/10

El agente de la CIA Court Gentry (Ryan Gosling), alias Sierra Seis, es sacado de una cárcel federal reclutado por su supervisor, Donald Fitzroy (Billy Bob Thornton), Gentry fue en su día un mercader de la muerte altamente cualificado, autorizado por la Agencia. Pero ahora las tornas han cambiado y Seis es el objetivo, perseguido por todo el mundo por Lloyd Hansen (Chris Evans), un antiguo compañero de la CIA que no se detendrá ante nada para acabar con él. La agente Dani Miranda (Ana de Armas) le cubre las espaldas. La necesitará. (FILMAFFINITY)

Tras el monumental éxito de Vengadores Infinity War y Vengadores Endgame, los hermanos Russo formaron su productora AGBO para poder desarrollar sus propios proyectos y ayudar a otros creadores a que los suyos se hicieran realidad. Netflix estrenó varias películas de acción producidas por ellos que son muy recomendables, como Tyler Rake de Sam Hargrave con Chris Hemsworth o Mosul de Matthew Michael Carnahan, pero llegó el momento de que los Russo volvieran a ponerse detrás de las cámaras para este El Agente Invisible (The Gray Man).

A partir de un guión que Joe Russo coescribió con Christopher Markus y Stephen McFeely (guionistas de las películas de los Russo en el MCU), basándose en la novela homónima de 2009 de Mark Greaney, El agente invisible reúne a los Russo con otros colaboradores como Henry Jackman en la música. Junto a ellos, tenemos a Stephen F. Windon como director de fotografía y el montaje de Jeff Groth y Pietro Scalia. La película cuenta con un enorme presupuesto de 200 millones de dólares que se plantea como el inicio de una franquicia cinematográfica a partir del personaje creado en las novelas de Mark Greaney.

La película está protagonizada por un all-star de actores conocidos entre los que encontramos a Ryan Gosling, Chris Evans, Ana de Armas, Jessica Henwick, Regé-Jean Page, Wagner Moura, Julia Butters, Dhanush, Alfre Woodard y Billy Bob Thornton.

El agente invisible es una alucinante película de acción con una sensibilidad muy cercana a las películas de James Bond en el que el protagonista viaja por medio mundo para llevar a cabo su misión. La película tiene un diseño de producción de diez que al menos justifica el enorme presupuesto con el que han contado, empezando por las localizaciones en Praga, Croacia y otros puntos de Europa.

La película cuenta con unos alucinantes sets de acción que me han parecido increíbles. Me ha flipado que como ya vimos en Capitán América: Winter Soldier, cada escena y coreografía de acción es muy diferente de la anterior. La primera escena de acción en medio de fuegos artificiales, la pelea en el avión, el increíble tiroteo en Praga con tranvía incluido, y el ataque a la base en Croacia me parecen una gozada par los amantes del cine de acción. ¡Qué pasada! El hecho de haberse estrenado en Netflix hace que sólo por las escenas de acción, merezca la pena ver la película en casa. En ese sentido, el objetivo de entretenimiento está más que conseguido, lo cual entiendo que es justo lo que pretendían conseguir los Russo con esta película.

Como ya vimos en Ambulance de Michael Bay, el uso de drones está permitiendo mostrar unos planos alucinantes que antes eran imposible de conseguir con medios normales. Y aunque los Russo no plantean ni mucho menos el mismo nivel de locura que vi en la película de Bay, hay algunos planos super chulos que agradezco.

En lo negativo, no tengo claro si la novela que adaptan era literalmente así, pero lo cierto es que no he conectado nada en absoluto con el villano que interpreta Chris Evans, un villano que ejemplificaría lo peor del cine de acción de los 90. Y a menudo comentamos lo difícil que haya un villano que sea puramente malvado en el cine comercial actual (sobre todo en el cine de superhéroes), debido al interés y presión de los actores para que sus personajes tengan un trasfondo que explique sus acciones. Que los Russo, Markus y McFeely se quiten los complejos y presenten dos villanos puros, Evans y el personaje interpretado por Regé-Jean Page está muy bien, pero la puesta en escena histriónica de Evans sencillamente no me funciona nunca, me parece un fail importante.

Junto a esto, entiendo que como en Misión Imposible los creativos de El agente Invisible han planteado los increíbles sets de acción y sobre ellos planteen la historia que haga que los personajes vayan de A a B y luego a C, conectándola en este caso al libro que adaptan. Sin embargo, en este caso me parece que no tienen tan controlada la fórmula como Christopher McQuarrie en M:I, porque toda la película es un cliché andante detrás de otro para justificar los cambios de ambientación. Y tengo claro que no le busco peras al olmo, pero los Russo, McFeely y Markus nos habían marcado un standard de calidad increíble que en este caso queda muy por debajo de lo visto en el MCU.

Aparte de la interpretación desfasada de Evans, la película tiene otro problema importante en relación con el protagonista Ryan Gosling. Y es que es un palo que para mi no tiene carisma ninguno en pantalla. Entre eso y que su hieratismo hace que tenga una nula química con Ana de Armas, hace que sea muy complicado empatizar con él a pesar de ser el típico protagonista engañado por el gobierno que lucha por sobrevivir. En el caso que Marvel Studios siempre aplaudimos al director de casting, pero no tengo claro que Gosling pueda ser un protagonista sólido que me interese saber qué hace a continuación. Lo cual como podéis imaginar es otro problema teniendo en cuenta el interés de los Russo y Netflix de crear una franquicia de acción alrededor de este Sierra Seis renegado, el personaje interpretado por Gosling.

Realmente como digo como película de acción sin complejos funciona de maravilla y a veces no tendría que sobreanalizar tanto las cosas. Pero no puedo evitar comentar estos aspectos que impidieron que disfrutara de la película como me hubiera gustado. Por no hablar del final de la película, que me parece un fail más pensando en crear una franquicia que en dar un buen final a esta película en concreto.

Hay otro elemento que quiero destacar de esta película y no es sobre la película en si, sino sobre las entrevistas promocionales que han hecho los Russo. Ellos comentan con buen criterio que su referente y maestro es Steven Soderbergh que les dió su primera oportunidad. Y como él, tienen claro que en la mayoría de los casos toca darle a un estudio (en este caso Netflix) lo que ellos quieren para que te financien tu siguiente proyecto más personal. algo que recuerdo leerle hace más de 30 años a Clint Eastwood antes de convertirse en una leyenda con Sin perdón. En este sentido, los Russo sacan pecho de haber financiado con su dinero el éxito indy Todo a la vez en todas partes, lo que comentan como ejemplo de poder apoyar a cineastas más personales gracias a esta filosofía. Lo cual está muy bien, la verdad.

Y aunque todo lo que dicen los Russo tiene mucho sentido, leyéndoles no dejaba de pensar ¿Entonces The Grey Man es la película «mala» que tienen que hacer para poder hacer otras cosas mejores? ¿No se están tirando piedras contra su propio tejado cuando tendrían que estas vendiendo las virtudes de su película? Y lo malo es que cuando la duda entra en juego, la cosa no puede acabar bien.

Por otro lado, The Gray Man me ha parecido de principio a fin como si estuviéramos viendo un C.V. de los Russo en los que muestran a todos los estudios que ELLOS y no Marvel fueron los creadores de las escenas de acción de Vengadores o Capitán América, como si se estuvieran reivindicando de alguna manera, mostrando todo lo bueno que saben hacer en lo referido a la acción, que es mucho. Por eso no acabo de entender el sentido de sus declaraciones.

Comparto el trailer de la película:

El agente invisible es una película super entretenida que sabe el tipo de entretenimiento que ofrece al espectador, y está especialmente indicado para los amantes del cine de acción. Pero a la vez me quedo con cierta sensación de que me hubiera gustado que algunos aspectos del guion no fueran tan clichés como han acabado apareciendo en la película.

PUNTUACIÓN: 7/10

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Crítica de El monstruo marino de Chris Williams (Netflix)

Llega el verano y además de su avalancha de estrenos semanales, Netflix ha preparado una interesante oferta familiar con El monstruo marino, película de animación dirigida por Chris Williams (Big Hero 6, Vaiana).

PUNTUACIÓN: 7/10

Una niña intrépida y un famoso cazador de monstruos marinos unen fuerzas para encontrar a una poderosa bestia.

Chris Williams (1968) es un animador, director de cine, guionista y actor de doblaje estadounidense que dirigió el cortometraje Glago’s Guest y codirigió Bolt, que fue nominado al Óscar a la mejor película de animación en 2009, Big Hero 6, que ganó el Óscar a la mejor película de animación en 2015 y Vaiana, que fue nominada a dos Óscar a la mejor película de animación y a la mejor canción original en 2016. Williams además de dirigir, siendo esta su primera película como director en solitario, produce y escribe el guion junto a Neil Benjamin.

El monstruo marino es una producción de Netflix Animation, y cuenta con una duración de 119 minutos, más de lo habitual para una película de animación. En su versión original cuenta con las voces de Karl Urban, Zaris-Angel Hator, Jared Harris y Marianne Jean-Baptiste. Para terminar con los aspectos de la ficha técnica, comentar que la música corre a cargo de Mark Mancina.

El monstruo marino es una buena película que recuerda las antiguas películas de aventuras que disfrutamos toda una generación los sábados por la tarde. Por un lado tenemos las historias de piratas tipo Piratas del Caribe, pero también el cine de aventuras marinas tipo Master and Commander, con el añadido de estar en un mundo donde poderosos monstruos marinos ponen en peligro la navegación del reino humano, según nos cuentan al principio de la película.

Dentro del mundo de la animación, se está librando una lucha fraticida por el dominio de la audiencia. A los clásicos Disney y Pixar ahora fusionado, tenemos en los últimos tiempos estamos disfrutando mucho películas de Illumination o Dreamworks. Y hay que decir que Netflix Animation no les va a la zaga. Si ya nos sorprendieron en 2019 con Klaus, en El monstruo marino me han maravillado con una animación alucinante, que aparte del diseño de los personajes tiene una perfección en las texturas brutal. Tengo claro que cuanto más oferta tengamos salimos ganando todos, y aparte de la ventaja y comodidad de verlas en casa, con este nivel no tengo duda que veré las próximas película de animación que produzcan.

Pero junto al elemento de aventura pura, la película incorpora un interesante giro que dota a una historia que ante todo está pensada para que los más pequeños la disfruten, de una profundidad bastante inesperada, planteando la necesidad de pensar y actuar por nosotros mismos y según lo que nos diga la tradición. Este elemento ha sido super inesperado, y ha conseguido que una película normal tenga algo más.

SPOILERS

La idea que los Reyes de este mundo se inventaron que los monstruos atacaron a la humanidad para tener una excusa para cazarles y ampliar así su poder, me parece una idea muy potente y una crítica a muchos elementos históricos coloniales. También de otros más recientes, como fue la mentira que los Estados Unidos utilizó a partir de la explosión en el acorazado Maine para justificar la Guerra de Cuba de 1898 que provocó la pérdida de la isla para el decadente reino de España que pasó a estar bajo control de Estados Unidos. No se si los guionistas pensaban en hechos históricos como el del Maine, porque lo más sencillo es que sea una crítica directa al capitalismo americano que lleva años (re)escribiendo la historia como más le interesa, pero la conexión a mi me surgió muy clara cuando vi la película.

Esto conecta con la idea esta si expresada repetidamente que siempre son los pobres y la gente humilde la que muere para que los ricos que hagan más ricos, que es lo que pasa en este mundo cuando los barcos zarpaban para cazar a estos monstruos gigantes. Esa idea anti-stablishment y anti-poderosos me gusta mucho en la parte de plantear que la gente tiene que pensar por si misma y no creer la propaganda que con la que todos los extremismos nos bombardean todos los días. También el mainstream y los partidos políticos tradicionales, claro.

Hay además una idea de respeto del medio ambiente que se desprende también de la idea que no hace falta cazar a los monstruos, dado que su ecosistema no choca con el de lo humanos, que me parece interesante sobre todo para los niños más pequeños.

Dentro que la animación como comentaba antes me ha gustado, tengo que reconocer que creo que no han acabado de acertar con el diseño de algunos monstruos, empezando por el co-protagonista Rojo. Y mira que el primer monstruo Verde y un cangrejo gigante me han gustado mucho y tenían un nivel increíble de detalle, pero Rojo, Azul y los bichos amarillos me parecen flojetes. De hecho, para mostrar que Rojo no es peligroso, habían formas más interesantes de diseñarle que podrían haber conseguido el mismo efecto.

También hay que reconocer que la historia no es especialmente profunda ni sorprendente porque el guion te lleva hacia la sorpresa casi desde el primer momento, pero hay que entender que ante todo es una película pensada para que sea vista y disfrutada por los más pequeños. Y en este sentido, para tener casi dos horas, la película en ningún momento se me hizo larga.

Con todo, tengo que alabar la forma en que Netflix Animation y el director Chris Williams plantean una historia que tiene aventura, sense-of-wonder y mensaje interesante que gusta a los niños y a sus padres. Justo lo que NO consiguió hacer Lightyear hace apenas unas semanas.

Comparto el trailer de la película:

El monstruo marino es una buena película para todas las edades que me ha gustado por el mensaje de pensar por uno mismo.

PUNTUACIÓN: 7/10

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Crítica de Minions: El origen de Gru de Kyle Balda, Brad Ableson y Jonathan del Val

Nueva película de Minions y la diversión está asegurada.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

Son los años 70 y Gru crece en un barrio residencial, en pleno boom de los peinados cardados y los pantalones de campana. Como fan incondicional de un famoso supergrupo de villanos, ‘Los salvajes seis’, Gru idea un plan para demostrarles que es lo suficientemente malvado como para trabajar con ellos. Por suerte, cuenta con la ayuda de sus fieles seguidores, los Minions, siempre dispuestos a sembrar el caos. Juntos, Kevin, Stuart, Bob, y Otto -un nuevo Minion con aparato en los dientes y desesperado por sentirse aceptado- desplegarán su potencial para construir junto a Gru su primera guarida, experimentar con sus primeras armas y llevar a cabo sus primeras misiones. Secuela de «Los Minions» (2015).

Tras el éxito de Minions (2015) estaba claro que Universal e Illumination no iban a renunciar a una de sus franquicias más rentables de animación. Para esta secuela, los productores han escogido a Kyle Balda para dirigirla, con Brad Ableson y Jonathan del Val como codirectores, mientras que Matthew Fogel escribe el guion, con música de Heitor Pereira.

La película de tan sólo 88 minutos de duración tiene claro el tipo de versión que ofrece y que la historia ligera no necesita alargarse más de la cuenta. Por cierto, frente a los 200 millones de presupuesto de la decepcionante Lightyear, esta nueva película de Minions tiene un presupuesto de apenas 85, lo que asegura su rentabilidad. Y está claro que la

En la versión original encontramos un verdadero all-star de voces conocidas. A Steve Carell (Gru) y Pierre Coffin como Kevin, Stuart, Bob, Otto y el resto de los Minions, se les une Taraji P. Henson como Belle Bottom, la recién nombrada líder de Los Viciosos, y Michelle Yeoh, RZA, Jean-Claude Van Damme, Lucy Lawless, Dolph Lundgren, Danny Trejo, Russell Brand, Julie Andrews y Alan Arkin, entre otros.

Minions: El origen de Gru nos da exactamente lo que esperamos de ella y en este caso es algo bueno. La comedia es de largo el género más infravalorado del cine y ver la película con mi hijo me ha dado una dosis maravillosa de buenrollismo con unos gags visuales divertidísimos que funcionan prácticamente siempre.

Illumination tiene claro que ha encontrado un filón con los Minions, y la primera película de Minions (2015) fue la tormenta perfecta, al unir la ricura y diversión de los peluches amarillos con el efecto nostalgia al presentar su aventura principal a final de los años 60. Para esta segunda película la acción salta hasta el San Francisco de 1976 con un Gru que en este momento tiene 11 años e intenta unirse al grupo de supervillanos los 6 Viciosos. Esto permite a los creativos realizar un nuevo ejercicio de memoria histórica y cinefilia a la hora de recrear unos años 70 idealizados, presentando personajes con ropa, maquillaje y peinados buenísimos, a los que hay que sumar unos diseños de los 6 Viciosos super divertidos y over-the-top.

Los Minions está llena de gags visuales maravillosos, empezando por la intro y los títulos de crédito que recuerdan a una película de James Bond, y una clara inspiración en el cine de artes marciales tan de moda en la época. Pero los homenajes son constantes, desde Tiburón de Spielberg a Easy Rider o Aterriza como puedas. Todo vale cuando el objetivo es generar la risa en el espectador, y en muchos momentos es tan importante para el gag lo que sucede en segundo plano como lo que hacen los protagonistas.

Gru comparte protagonismo con Kevin, Stuart, Bob y un Otto también divertidísimo incluso cuando no entendemos ni papa de lo que está diciendo. En este sentido, la duración de 87 minutos es la justa para el tipo de historia que nos quieren contar, provocando que vayan a tope desde el primer minuto, con un climax final super chulo que recuerda el cine de superhéroes con el combate final de héroes contra villanos. Posiblemente sea cierto que la historia y los gags no dieran más de si, pero la duración para mi es perfecta, desde luego no necesitaba más.

Minions: El origen de Gru ha costado 85 millones de dólares de producir, y por lo visto en su fin de semana de estreno, ha recaudado 125 millones en USA, va a suponer un gran éxito de taquilla para Illumination, lo que asegura que vamos a tener más película de Gru en el futuro. Otro hecho que quería destacar es que a pesar de este presupuesto, la animación de la película luce increíble, no sólo son los fondos y diseños y movimientos de los personajes, sino también con las texturas, empezando por la piel de los minions o de Gru, que me han dejado flipado. 85 millones en este caso no significa «malo», más bien al revés, con un uso óptimo de los recursos a disposición de los creativos del estudio de animación.

Esto conecta con el fracaso de Lightyear, película que aparte de otras consideraciones tiene el gran problema de un coste de 200 millones de producción que la obliga conseguir unas cifras de taquilla importantes para conseguir ser rentable. Cifras que NO ha logrado debido al nulo interés que ha despertado la película de Pixar entre el gran público. O al menos, no lo suficiente para verla en el cine cuando se sabe que en 45 va a estar disponible en Disney+. Lo que sí ha confirmado Gru es que las familias SI van al cine cuando les ofreces una película que sea percibida como algo que merece la pena verse en pantalla grande. Y que son los estudios los que deben ajustar sus costes para que sus películas sean rentables, cosa que Illumination domina a la perfección y que Pixar tendrá que aprender a hacer.

Comparto el trailer de la película:

Minions nos da lo que esperábamos de ella, lo cual no es algo malo. ¡Qué importante es la risa y el pasar un buen rato!

PUNTUACIÓN: 7.5/10

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