Desde El gran Hotel Budapest no veía una película de Wes Anderson en el cine. La crónica francesa ha sido como siempre una experiencia estética inclasificable única en su género.
PUNTUACIÓN: 7/10
La crónica francesa (del Liberty, Kansas Evening Sun) es una carta de amor al mundo del periodismo, ambientada en la redacción de un periódico estadounidense en una ciudad francesa ficticia del siglo XX, con tres historias interconectadas entre sí. (FILMAFFINITY)
Si hablamos de cine de autor que muestra una visión única de la vida, Wes Anderson (Texas, 1969) es uno de los nombres que automáticamente vienen a la cabeza. Director, guionista, productor y actor estadounidense, es conocido por sus películas Ladrón que roba a un ladrón (1996), Academia Rushmore (1998), The Royal Tenenbaums (2001), Vida acuática (2004), Viaje a Darjeeling (2007), Fantástico Sr. Fox (2009), Moonrise Kingdom (2012), El Gran Hotel Budapest (2014) e Isla de Perros (2018).
Fue nominado al Premio Oscar en las categorías de mejor guion original por The Royal Tenenbaums, Moonrise Kingdom y The Grand Budapest Hotel. Además, tanto Fantastic Mr. Fox como Isle of Dogs fueron nominadas en la categoría de Mejor película animada. Durante su carrera ha ganados un Globo de Oro, el Oso de Plata de la Berlinale o un Premio Bafta a Mejor guión original.
La crónica francesa es de nuevo una película coral con un reparto alucinante de grandes actores entre los que encontramos a Benicio del Toro, Frances McDormand, Jeffrey Wright, Adrien Brody, Tilda Swinton, Timothée Chalamet, Léa Seydoux, Owen Wilson, Mathieu Amalric, Lyna Khoudri, Steve Park, Bill Murray, Saoirse Ronan y Willem Dafoe. Muchos de estos son ya habituales en el cine de Anderson, y nos les importa aparecer en apenas una escena.
Anderson escribió el guión a partir de una historia original escrita por Roman Coppola, Hugo Guinness, Jason Schwartzman y él mismo. La película plantea como en otras películas previas una narrativa fragmentada con cuatro historias diferentes mientras el despacho de noticias francés de un ficticio periódico de la ciudad de Kansas prepara su última edición, siendo cada historia una de los artículos que serán publicados, más un obituario final.
Alexandre Desplat vuele a colaborar con Anderson con la música de la película, que tiene fotografía de Robert D. Yeoman y montaje de Andrew Weisblum. La película de 108 minutos de duración contó con un presupuesto de 25 millones de dólares y se rodó en localizaciones de Angoulême (Francia) entre finales de 2018 y principios de 2019, aunque como con tantas otras, su estreno fue retrasado a causa del COVID.
La película ha sido descrita como «una carta de amor a los periodistas», y está inspirada en el amor de Anderson por The New Yorker, con algunos personajes y eventos de la película basados en equivalentes de la vida real de la revista. Plantear la película como si el espectador estuviera leyendo los diferentes artículos que un lector encontraría en la revista es un planteamiento que se ajusta como anillo al dedo al gusto de Anderson por las antologías y las historias fragmentadas, algo que sin ir más lejos ya vimos en El Gran Hotel Budapest.
Las historias que encontramos en la película son El Reportero ciclista por Herbsaint Sazerac (Owen Wilson), La obra maestra del hormigón por J.K.L. Berensen (Tilda Swinton), Revisiones de un Manifiesto por Lucinda Krementz (Frances McDormand), El comedor privado del comisionado de policía por Roebuck Wright (Jeffrey Wright) y un obituario final en el que se reúnen todos los miembros de la redacción, entre los que además de los ya mencionados encontramos a Jason Schwartzman y Elisabeth Moss.
Las películas de Anderson casi se han convertido en un género propio, y en La crónica francesa vuelve a mostrar muchos de los elementos comunes que le caracterizan, no solo en lo estético, sino también en la temática, con historias inclasificables que no son ni drama ni comedia con personajes que se salen de lo común, en medio de situaciones “extrañas” que se suceden a una enorme velocidad.
En lo estético, cada plano parece un cuadro y debe tener su propia belleza y perfección, como si fuera un elemento único e irrepetible. Un uso de una gama cromática muy concreta, una cuidada selección de los elementos y un elegante gusto por la geometría y la composición marcan cada una de las escenas. Además, la ambientación en un momento indeterminado del pasado, jugando además con narración en color o en blanco y negro en algunos momentos, le añade un toque de melancolía y nostalgia al recordar el narrador un tiempo pasado ¿mejor? Con el añadido en esta Crónica Francesa de ambientarla en Francia con un extenso uso de personajes hablando en francés que añade un toque intelectual cool.
Sólo con Anderson me pasa que la historia que me cuenta me da igual porque las imágenes me cautivan y me tienen hipnotozado. Y menos mal, porque realmente son chorras no, lo siguiente. De hecho, la única historia que realmente me he gustado y me ha parecido interesante ha sido La obra maestra del hormigón con Benicio del Toro, Léa Seydoux, Adrien Brody y Tilda Swinton como narradora, en la que se habla del proceso creativo, la salud mental y las razones que algo adquiera la categoría de “obra de arte”. En resto, empezando por el paseo en bicicleta de Owen Wilson, me han parecido más bien ligeras e intrascendentes.
En todo caso, como digo no vienes a ver una película de Anderson por la historia, y en mi caso La Crónica francesa me ha dado lo que esperaba de ella. Me gusta tener una experiencia así cada dos / tres años, de hecho, me viene bien salirme de mi zona de confort mainstream.
Comparto el trailer de la película:
La crónica francesa es Wes Anderson en estado puro. En función de si te gusta o no el director variará la opinión que esta afirmación tenga para ti. En mi caso, me alegra haberla visto en el cine y no me importará volver a quedar con él para su próxima película.
PUNTUACIÓN: 7/10
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Como parte de las celebraciones de Halloween, Disney+ estrenó dentro de Star The night house, la nueva película de David Bruckner (El ritual) protagonizada por Rebecca Hall, que entraría dentro del género de las casas encantadas.
PUNTUACIÓN: 6.5/10
Mientras intenta superar la inesperada muerte de su marido, Beth (Rebecca Hall) se queda a solas en una casa cerca de un lago especialmente diseñada para ella. Aunque hace todo lo posible por no perder la cordura, los sueños no tardan en aparecer. Las perturbadoras visiones de una presencia que llama por ella en la casa comienzan a ser cada vez más frecuentes. Aunque a la luz del día todo parece normal, Beth empieza lentamente a desesperarse, por lo que decide ignorar el consejo de sus amigos e investiga en sus pertenencias tratando de encontrar alguna respuesta. Allí se topa no sólo con secretos tan extraños como terribles, sino también con un misterio que está dispuesta a resolver. (FILMAFFINITY)
David Bruckner (1977) es un director de cine estadounidense. Con Jacob Gentry y Dan Bush, coescribió y codirigió The Signal (2007). También ha coescrito y dirigido «Amateur Night» en la antología de terror V / H / S. Yo le conocí gracias a la interesante El Ritual (2017) estrenada en Netflix, y tras dirigir The Night House en 2020, an la actualidad se encuentra realizando una nueva versión de Hellraiser, el clásico de Clive Barker.
The night house cuenta con un guión de Ben Collins y Luke Piotrowski, fotografía de Elisha Christian, montaje de David Marks y música de Ben Lovett. La película de 107 minutos se rodó en 2019 en Syracuse, en el estado de Nueva York. La película sólo se estrenó en EE.UU. y Canadá este verano, consiguiendo unos discretos 15 millones de recaudación, mientras que Disney+ se ha encargado de la distribución internacional dentro de su plataforma.
La película cuenta con una excelente Rebecca Hall interpretando a Beth, una doliente viuda que no sabe qué provocó el suicidio de su marido. A la omnipresente Hall la acompañan Sarah Goldberg como Claire, una amiga de Beth, Vondie Curtis-Hall como Mel, el vecino de Beth que quizá sabe más de lo que cuenta, Evan Jonigkeit como Owen, el marido fallecido, y finalmente, Stacy Martin es Madelyne, una joven con una oscura conexión con Owen.
The night house es una película «malrollera» que ofrece un interesante misterio construido sobre la brillante interpretación de Rebecca Hall, que es lo que mantiene a flote la película. Reconozco que Hall durante el visionado además del dolor y el desequilibrio tras quedarse viuda, a veces me parece super borde, pero eso incluso entraría dentro de la forma en que asume la pérdida de su marido. Beth y Owen parecían compartir una vida perfecta tras 14 años casados, pero eso es algo que saltará por los aires cuando Beth intente encontrar un sentido al suicidio de su marido. Visualmente Bruckner ofrece buenos momentos y aunque no hay una gran tensión, y no es ni muchos menos creciente, sí hay momentos muy interesantes y la película tiene un ritmo adecuado, aunque NO diría que estamos ante una película de terror. O al menos, pensando en lo que yo entiendo que debe tener una película para poder ser terror.
Sin querer destripar nada importante de la trama, Bruckner presenta un mundo opuesto al nuestro que para mi es sin duda lo mejor de la película y que plantea cuestiones que me gustaría que hubieran sido planteadas con mayor amplitud de lo que vemos en la película. Sinceramente The night house no es una película por la que pagaría por ver en el cine, pero al verla gracias a mi suscripción a Disney+, me ha dado un más que correcto entretenimiento.
Empezando por lo que no me gustó, la idea del lado negativo me ha gustado mucho, pero la verdad es que la resolución y la explicación de todo me parece un fail como una casa. De hecho, la presencia que habita en la casa no acaba de encajar bien con la idea del lado negativo, y todo el conjunto de familia perfecta feliz se derrumba ante la absurdez del conocimiento de todo lo que hizo Owen delante de las narices de Beth sin que ella se enterara de nada. Como digo, como entretenimiento ligero me vale, pero sin mucho más que poder destacar, me temo que la olvidaré con la misma rapidez que la vi.
Comparto el trailer de la película:
The night house tiene elementos interesantes, pero globalmente se me ha quedado algo intrascendente con un final que no acaba de cuadrarme. Una película para reservada para los fans del género.
PUNTUACIÓN: 6.5/10
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Tras ver The Green Knight, me quedé con ganas de ver más películas de la filmografía de David Lowery, por lo que me animé a ve A ghost story, su película de 2017 protagonizada por Rooney Mara y Casey Affleck, que está disponible en Netflix, y me ha parecido una película super interesante.
PUNTUACIÓN: 7,5/10
Un músico muere en un accidente de coche y vuelve como un fantasma a la casa en la que vivía con su mujer. (FILMAFFINITY)
David Lowery (Milwaukee,1980) es un director de cine y guionista estadounidense al que yo conocí con la excelente Peter y el Dragón de Disney de 2016. Su primera película St. Nick de 2009 ganó el premio Texas al mejor director en el AFI Dallas Internacional Film Festival de 2009. En 2013, Lowery dirigió su segundo largometraje, en 2013 Ain’t Them Bodies Saints, protagonizado por Casey Affleck y Rooney Mara, los protagonistas a A ghost story. La película fue nominada para el premio del Gran Jurado en el Festival de Cine Sundance y también fue seleccionada para competir en elFestival Internacional de Cine de Cannes de ese año. Tras ambas películas, dirigió Pedro y el Dragón y esta A Ghost Story, tras las cuales trabajó en The old man & the gun de 2018. The Green Knight ha sido su penúltimo proyecto, ya que en la actualidad se encuentra en plena producción de su próxima película, Peter Pan & Wendy, que en principio debería estrenarse en 2022.
David Lowery levantó el proyecto de A ghost story como una película de bajísimo presupuesto, tan sólo 100,000 dólares. Lowery escribió el guión, dirigió y montó la película, que contó con fotografía de Andrew Droz Palermo y música de Daniel Hart. Prácticamente toda la película fue rodada en una casa que estaba a punto de ser demolida, por lo que le permitieron rodar gratis y pudo hacer todo lo que quiso dentro, y contó con sus amigos y colaboradores habituales Rooney Mara y Casey Affleck como principal reclamo de esta película de apenas 93 minutos (incluidos los títulos de crédito).
Casey Affleck y Rooney Mara interpretan a la pareja protagonista, nombrados solo como «C» y «M». C (Affleck) es un compositor que se expresa mejor con música que con palabras. M (Mara) parece más cómoda expresando lo que siente, pero recibe muy poca respuesta de su marido. Ella quiere mudarse, él está apegado por alguna razón a la casa, aunque queda claro que a pesar de sus diferencias, ambos se quieren y son todo el uno para el otro.
La película, que más que una historia de terror es un drama intimista que reflexiona de forma sumamente interesante sobre lo que dejamos atrás cuando morimos o las ataduras que las personas creamos con determinados espacios, tuvo un extremo limitado en su día pero consiguió una unánime aclamación de la crítica, consiguiendo premios en diversos festivales como Sitges (Mejor Fotografía y el Premio del Jurado Carnet Jove) y Deauville.
Empezando a valorar la película, A ghost story me ha gustado bastante y me ha parecido una experiencia sorprendente y poco habitual, empezando por la propia premisa de la historia desde el punto de vista del fantasma. Un primer elemento llamativo es que Lowery rodó la película en un formato de imagen más pequeño del habitual, no llenando la pantalla. Esto al principio provoca que la película se vea rara pero en seguida te acostumbras a ello, y me parece que sí ayuda a transmitir la sensación de claustrofobia que debe “sentir” el fantasma al estar atrapado durante toda la eternidad en el mismo espacio.
Otro elemento muy interesante es que Lowery usa para mostrar al fantasma la imagen más icónica que existe dentro de los cuentos infantiles, la persona tapada por una sábana / manta blanca. Pero dentro de esta imagen casi infantil, Lowery plantea una reflexión super adulta sobre el tiempo, la memoria y la conexión espiritual con nuestro legado y lo que dejamos atrás. Todo ello en un envoltorio con imágenes tremendamente poéticas que transmiten una tremenda tristeza.
Lowery se nota que además de director es también montador profesional, porque me ha flipado muchísimo el montaje de la película, A ghost story cuenta con un ritmo lento que encaja con la sensibilidad de la historia, planteando largas escenas de ¿minutos? de duración con la cámara fija en un punto, y mediante el uso de unas brillantes elipsis que transmite el paso del tiempo y como la casa va siendo ocupada por diferentes habitantes.
Todo en A ghost story es un experimento narrativo, y fruto de ello me sorprendió para bien encontrarme con una película prácticamente sin diálogos el 90% del tiempo, con apenas unas conversaciones entre Rooney Mara y Casey Affleck que marcan el marco emotivo de la historia, y un interesante pero largo monólogo interpretado por Will Oldham, en el que expresa otra delas idea principales de la película, que estamos destinados a convertirnos en polvo y a lo más que podemos aspirar los seres humanos es a ser recordados o al menos, a dejar un legado que se recuerde. En este sentido, el final de la historia me parece perfecto, siendo una escena de gran belleza y emotividad, lo que hace que A ghost story sea una película sorprendente que recomiendo.
Dicho esto, hay que reconocer que la película es la que es, una historia lenta casi sin diálogos en la que puede decirse desde cierto punto de vista que no pasa caso nada durante su metraje. Esto puede ser una importante barrera de entrada y entiendo que pueda que haya gente que no acepte la premisa y se aburra soberanamente. La película dura 90 minutos y realmente es que la historia no daba más de si, incluso con los planos alargados a lo largo de todo el metraje. El primer gran salto de fe es una escena con apenas 10/15 minutos de metraje en la que la cámara está fija durante más de un minuto apuntando a la nada, hasta que pasa un elemento clave de la película. Reconozco que estaba viendo la escena y pensé “WTF? ¿Qué cojones es esto?”, pero una vez se puso en marcha la historia del fantasma, la potencia de sus imágenes y el lirismo de todo me atrapó.
Al tratarse de una historia fantástica, Lowery aplica sus propias reglas y crea un giro final que es muy loco pero sirve para conseguir el final tan redondo de la película. Según tu suspensión de credulidad te gustará o no, en mi caso no me molesta y me quedo con la belleza del final y las emociones que te transmitió el camino recorrido. Dentro de lo mucho que me ha gustado todo, no quiero terminar sin reconocer el trabajo del músico Daniel Hart, teniendo en cuenta que estamos ante una película casi muda, y del director de fotografía Andrew Droz Palermo, que junto a Lowery crean imágenes sobrias y desprovistas de artificios que sin embargo transmiten un montón de emociones.
Comparto el trailer de la película:
A ghost story puede no ser una película para todo el mundo, pero a mi me ha conseguido atrapar.
PUNTUACIÓN: 7.5/10
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Marvel Studios contrató a la en ese momento casi desconocida Chloé Zhao para hacer algo diferente que rompiera con el sambenito de «todas las películas Marvel son iguales». El resultado es Eternals, la vigésimo sexta película del estudio que por el lado de la variedad y la personalidad es un éxito total, aunque en otros aspectos no haya acabado demasiado convencido.
PUNTUACIÓN: 7/10
Hace millones de años, los seres cósmicos conocidos como los Celestiales comenzaron a experimentar genéticamente con los humanos. Su intención era crear individuos superpoderosos que hicieran únicamente el bien, los Eternals, pero algo salió mal y aparecieron los Desviantes, destruyendo y creando el caos a su paso. Ambas razas se han enfrentado en una eterna lucha de poder a lo largo de la historia. En medio de esta guerra, Ikaris y Sersi tratarán de vivir su propia historia de amor.
Chloé Zhao (Pekín, 31 de marzo de 1982) es una directora de cine china-estadounidense. Nació en Pekín pero pasó su adolescencia en Brighton, Reino Unido. Estudió ciencias políticas en Mount Holyoke College, después de lo cual se apuntó a un programa de dirección de cine de la Universidad de Nueva York. Hizo su película debut con Songs My Brothers Taught Me, que se estrenó en el Festival de Cine de Sundance de 2015. En 2017, fue premiada en el Festival Internacional de Cine de Cannes por su película The Rider, pero la aclamación popular llegó este 2021 al ganar Nomadland tres Oscars entre ellos Mejor Película, Mejor Directora y Mejor Actriz Francis McDormand.
Si existe una «fórmula Marvel», en mi opinión es buscar hacer películas diferentes a lo que ya nos han mostrado previamente y tener un porcentaje de éxito abrumador a la hora de contratar creativos interesantes para llevarlas a cabo. Lo digo porque Marvel contrató a Zhao en 2018 tras el éxito de The Rider, pero en ese momento era una gran desconocida que estaba por ver que pudiera dar el salto del cine indy de presupuestos minúsculos a una super producción de 200 millones de dólares de presupuesto. Sin embargo, no cabe duda que Marvel la dio toda la confianza del mundo, empezando por dejarla modificar el guión inicial escrito por Ryan y Kaz Firpo, junto a Patrick Burleigh, adaptando el trabajo de Jack Kirby, creador de los personajes en 1976.
Eternals cuenta con fotografía de Ben Davis, montaje de Craig Wood y Dylan Tychenor, música de Ramin Djawadi. Fue rodada entre 2019 y 2020 en localizaciones como Fuerteventura y Oxford. La película tiene una duración de 2 horas 37 minutos y un presupuesto de 200 millones de dólares que está por ver si la película podrá recuperar. De momento, la película recaudó 71 millones en su estreno en USA, la cuarta mejor cifra de 2021 pero que se queda corta respecto a las previsiones iniciales, con un total mundial de 161 millones en todo el mundo. En España se estima que ha recaudado 2.6 millones de €uros, superando a Viuda Negra (que tuvo estreno simultáneo en Disney+) y Shang-Chi. Para compensar la inversión, la película tendría que recaudar al menos 450/500 millones de dólares, habrá que ver en las próximas semanas si lo consigue.
Los Eternos de esta película son 10: Gemma Chan es Sersi, una Eterna empática con una fuerte conexión con los humanos y la Tierra, que puede manipular la materia inanimada. Sersi ha estado enamorada de Ikaris durante siglos y tiene una fuerte conexión con Sprite. En la actualidad trabaja en un Museo como profesora mientras y sale con Dane Whitman (Kit Harington). Richard Madden es Ikaris, el Eterno más fuerte, que puede volar y proyectar rayos de energía cósmica desde sus ojos. Enamorado de Sersi en el pasado, dada su larga vida inmortal encuentra dificultades en conectar con la humanidad.
Salma Hayek es Ajax, la líder sabia y espiritual de los Eternos, que tiene la capacidad de curar y es el puente entre los Eternos y los Celestiales. Angelina Jolie es Thena, una gran guerrera que puede formar cualquier arma a partir de la energía cósmica y desarrolla un vínculo estrecho con Gilgamesh (Don Lee, el primer héroe coreano de Marvel) a lo largo de los siglos. Lia McHugh es Sprite, una eterna que puede proyectar ilusiones realistas con la apariencia física de una niña de 12 años, lo que la ha generado un gran dolor al no poder vivir su vida de una forma plena durante sus milenios de vida.
Kumail Nanjiani es Kingo, un Eterno que puede generar proyectiles de energía cósmica de sus manos. Enamorado de la fama, se convierte en una popular estrella de cine de Bollywood. Brian Tyree Henry es Phastos, un Eterno e inteligente inventor de armas y tecnología, es el primer superhéroe claramente gay del MCU. Lauren Ridloff es Makkari, una Eterna que posee los poderes de supervelocidad y que es el primer superhéroe sordo en el MCU. Por último, Barry Keoghan es Druig, un Eterno telépata que cree que la intervención de los Eternos en asuntos humanos ayudaría a evitar la guerra y la destrucción.
Empezando a valorar Eternals, debo decir que a mi Nomadland me gustó mucho, así que a priori no tenía problema sabiendo que la película iba a ser diferente a todo lo anterior del MCU. Y debo decir que aún a sabiendas que probablemente estábamos ante una película de dos horas y media de ritmo lento y un amplísimo lore que presentar, realmente nunca me llegó a aburrir.
Lo mejor de la película es la caracterización de los 10 Eternos, de forma que aún siendo muy diferentes entre si consigues empatizar con todos (excepto Thena, luego vuelvo a ella) y comprender sus motivaciones. Incluso aunque algunos actúen de formas que podrían ser calificadas de «malvadas», su lógica hace entendible el porqué hacen lo que hacen, creando un interesante dilema moral entre ellos. Más que un «Eternos vs Desviantes» que nos muestra el trailer, realmente la película va de cómo unos seres inmortales encuentran motivos para querer salvar a seres que son hormigas que han visto nacer y morir durante milenios. A pesar de su casi divinidad, tienen sueños, traumas, amores y un sentido del deber muy humanos, y eso es lo que engancha y consigue que la película triunfe.
Me gusta que el trailer plantea la historia general de los Eternos pero no muestra los dos interesantísimos giros de la película, que yo al menos no vi venir a pesar de ser un elemento directamente sacado de los comics, creando una situación que me resultó original e imprevisible y que planteó un climax a una escala poco o nada habitual en el cine comercial. Utilizar el reclamo «el destino de la Tierra en juego» pocas veces ha estado más justificado que en esta Eternals.
Visualmente Chloé Zhao crea un montón de imágenes poderosas durante la película, de esas que luego veremos en los hilos de «Perfect shots» durante meses. Empezando por los Celestiales, cuya escala más grande que la vida realmente se siente como si Jack Kirby hubiera vuelto a la vida. Aunque lógicamente los cambios son muchos y variados respecto a los comics, como pasa en todas las películas del MCU, sí diría que el espíritu de la película dejaría satisfecho a Kirby. Tener una historia que tienen lugar durante milenios no plantea en ningún momento un impedimento para la fácil comprensión de la película. Había leído que era «complicada de seguir» y nada más lejos de la realidad.
Unido a esto, me parece perfecta la apuesta por la diversidad que hace la película y Marvel Studios en general, mostrando cinco hombres y cinco mujeres, incorporando a personajes gays, sordos, afroamericanos, hispanos, indios, coreanos o de ascendencia asiática. Sinceramente, narrativamente si lo piensas queda un poco raro que un Celestial creara para proteger la Tierra a una niña o a alguien sordo, pero es algo que realmente no molesta y está mostrado como tiene que hacerse, como si fuera lo más natural del mundo. Porque lo es. Toda la polémica que se ha formado sobre esto me parece asquerosa, y es algo que la gente que le tiene ganas a Marvel ha aprovechado para intentar que las redes sociales ardan creando un odio ridículo e infundado.
La narración mediante flashback tampoco molesta y ayuda a dar contexto a los protagonistas, pero genera algún problema narrativo como que se diera una gran importancia durante la promoción de la película al romance de Sersi con Ikaris, pero sin embargo la película empiece en el presente con una Sersi super enamorada de Dane Whitman. Por cierto, resulta ilustrativo de los problemas que pasaré a comentar de Eternals el hecho que Kit Harington tiene apenas un cameo con apenas dos escenas, y sin embargo es de largo el actor que más carisma transmite en pantalla a mucha distancia del resto del reparto. Lo cual, obviamente, es un problema. Por suerte, dado que los comiqueros sabemos quien es Dane Whitman, nos queda la alegría de saber que su personaje va a seguir dando mucha guerra en el MCU.
Lo cual me lleva a los problemas de Eternals, que también existen. El que para mi es el más grave es que Chloé Zhao plantea una película super fría en la que no consigue crear tensión ni intensidad dramática en ningún momento. Todo lo que va pasando sucede casi con la misma nota, y aunque hay un montón de momentazos y sorpresas, no consiguen impactar al espectador como debería, lo cual es una pena. Estar jugando con conceptos de Kirby y no ser capaces de emocionar debería ser delito, y me sabe mal la sensación de que todo es correcto pero nada es realmente alucinante, que es lo que debería ser.
Los personajes, su historia y sus arcos, me gustaron mucho. Sin embargo, los actores creo que están sólo correctos. Sólo Angelina Jolie creo que hace una interpretación atroz realmente mala, pero el resto están todos correctos, cumplen con el encargo pero sin enamorar. De los 10 actores diría que Richard Madden (Ikaris) es el que más me gustó por la forma en que muestra su dilema moral, seguido de la joven Lia McHugh como Sprite por lo mismo. Que Gemma Chan o Salma Hayek (a pesar de su menor aparición en pantalla) no consigan que sus interpretaciones se conviertan en el corazón de la película que narrativamente son sus personajes a mi me plantea un problema. Y en ese sentido, creo que Eternals es la primera película del MCU en el que el humor, siempre a costa de Karun, el mayordomo de Kingo interpretado por Harish Patel, no funciona, no pega y queda fatal dentro de la película.
Hay otro elemento que es claramente una ocasión perdida y es todo lo relacionado con los Desviantes, cuya evolución y el descubrimiento de ser una raza creada y esclavizada por los Celestiales debería haber dado para más. Convertirle a pesar de su evolución en un villano de «busco venganza y os voy a matar a todos», siendo lógico con lo que nos han contado, me supo a poco y se ha perdido una ocasión para crear y mantener una nueva raza en la tierra que no fuera necesariamente mala y que diera nuevas opciones en el MCU. Como digo, ocasión perdida.
Visualmente decía que la película tiene planos super potentes, sin embargo los combates y el CGI de los Desviantes me parecen únicamente funcionales y montoneros, con el añadido de estar rodados de noche ¿para disimular los errores? haciendo que no se vieran bien en pantalla. En este sentido, no excluyo la posibilidad que la bombilla de la sala donde vi la película estuviera un poco más opaca de lo que debería, pero eso no quita que las coreografías no creo que sean demasiado acertadas y ninguna quedará para el recuerdo. Dicho esto, los efectos del vuelo de Ikaris o la velocidad de Makkari sí me parecen que están bien conseguidos y molan.
Esto es una opinión muy subjetiva, pero también encuentro un error garrafal el no final de la película. De hecho, había opciones sencillísimas creando un diálogo final diciendo;
«- Lo que hemos hecho tendrá consecuencias.»
«- Afrontaremos la responsabilidad de nuestros actos como siempre lo hemos hecho, juntos.»
Si ahi terminara la historia, hubiera dado un cierre satisfactorio a la película. La última escena hace que esto quede como la parte uno de algo mayor, y me parece un error total. De hecho, aunque los títulos de crédito indican que «los Eternals volverán», no está claro que vaya a rodarse un Eternals 2, con lo que la historia quedaría colgada.
Es más, si esta última escena se hubiera mostrado DESPUÉS del final como una tercera escena post-créditos, tampoco tendría nada que decir, ya que no rompería la sensación de historia cerrada al estar en la parte de «lo que está por venir». A todo esto, las dos escenas post-créditos siguen la pauta de ampliar el lore y plantear nuevas posibilidades que pueden ser super chulas. De hecho, ya leí quien hace la voz en off y lo que plantea no puede molar más porque unir a esos dos personajes no puede ser más lógico y molón a priori.
En resumen, me ha gustado Eternals pero sin enamorarme. Agradezco que Marvel demuestre con hechos como sus películas siguen siendo diferentes entre si, y diría que Chloé Zhao ha salido airosa de un encargo que realmente era muy complicado y lo tenía todo para que se estrellara. Justo por eso, veo difícil que repita en una eventual segunda parte, que yo al menos pagaría por ver en el cine, ampliando el lore de la vertiente galáctica del MCU. Pero igual que digo esto, los mimbres para que Eternals fuera una GRAN película estaban también ahí, y no han sabido sacar todo el partido posible a los personajes y su universo, quedándose en otra película correcta. Lo que para mi también es una pena.
Comparto el trailer de la película:
Eternals de queda muy lejos de mis películas favoritas del MCU, pero creo que acierta al plantear una forma diferente de mostrar las aventuras de Marvel, con varios elementos que me gustaron.
PUNTUACIÓN: 7/10
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El último duelo es un películón de los que merece la pena ver en pantalla grande y que recupera al mejor Ridley Scott de los últimos años, con un reparto de lujo formado por Matt Damon, Adam Driver, Jodie Comer y Ben Affleck.
PUNTUACIÓN: 8/10
Artículo CON spoilers.
Basada en hechos reales, la película se centra en el duelo entre Jean de Carrouges (Matt Damon) y Jacques Le Gris (Adam Driver), dos amigos que se convirtieron en rivales. Francia del siglo XIV, cuenta la historia de Marguerite de Carrouges (Jodie Comer), que declara haber sido violada por el caballero Le Gris, el mejor amigo de su marido Jean. Al no creerle nadie y ante tal ofensa, su marido acusa a su mejor amigo ante el rey Carlos VI, quien decide autorizar un duelo a muerte entre ambos. (FILMAFFINITY)
The Last Duel: A True Story of Trial by Combat in Medieval France es un libro de 2004 del autor estadounidense Eric Jager sobre el último duelo judicial oficialmente reconocido en Francia, que tuvo lugar en 1386. Es interesante indicar que aunque este fue el último duelo judicial celebrado en Francia, no fue el último duelo legal. Los posteriores duelos autorizados no fueron duelos judiciales que decidieron la culpabilidad e inocencia de los participantes, sino duelos por el honor para vengar una afrenta. La adaptación del libro de Jager se anunció por primera vez en 2015, aunque no se dio luz verde oficialmente hasta julio de 2019, cuando Ben Affleck y Matt Damon fueron confirmados como estrellas y coguionistas de la película junto al director Ridley Scott.
Hablar de Ridley Scott (Inglaterra, 1937) es hablar de una leyenda viva del cine: Alien, Blade Runner, Gladiator, El Reino de los cielos, Thelma y Louis, Los duelistas, Black Hawk Down… Demasiadas películas buenas como para acordarme de todas. Sin embargo, hay que reconocer que The Martian (2015) también con Matt Damon, fue su última gran película, y que en los últimos años hemos tenido más decepciones (Prometheus, Alien: Covenant) que aciertos. El último duelo es su vuelta por la puerta grande.
Como comentaba, a partir de un guión de Affleck, Damon y Nicole Holofcener, Scott ha creado una película de 152 minutos que fue rodada durante 2020 (sufriendo una paralización del rodaje debido al COVID) en localizaciones de Francia e Irlanda. El último duelo cuenta con fotografía de Darius Wolski, montaje de Claire Simpson y música de Harry Gregson-Williams. La película contó con un presupuesto de 100 millones de dólares que lucen espectaculares en pantalla. Lamentablemente, ha sido un fracaso comercial absoluto, ya que en el momento de escribir estas líneas tan sólo ha recaudado 25 millones en todo el mundo. La película producida por 20th Century Studios, va a generar millones de dólares de pérdidas para Disney.
El reparto de El último duel me parece alucinante y transmiten todo el carisma que se espera de las grandes estrellas de Hollywood. Empezando por Matt Damon como Sir Jean de Carrouges, un caballero poco reflexivo más interesado en la guerra que en cuidar de sus propiedades y de su esposa. Junto a él tenemos Adam Driver como Jacques Le Gris, escudero del Rey de Francia amigo de Jean que se convertirá en la mano derecha del Conde Pierre d´Aleçon (Ben Affleck), el noble que controlaba la zona de Normandía. Jodie Comer es Marguerite de Carrouges, la esposa de Jean que aparte de bella es mucho más inteligente de lo se estilaba en la época.
Completarían el reparto Harriet Walter como Nicole de Buchard, madre de Jean y suegra de Marguerite, Alex Lawther como el Rey Charles VI, Marton Csokas como Crespin, un escudero amigo de Jean y Tallulah Haddon como Marie, una amia de Marguerite.
Si hablamos en positivo del cine comercial de entretenimiento, no se puede hacer mejor que lo que Ridley Scott nos ofrece con esta película. El último duelo es una estupenda película que cuenta una historia interesante que nos habla de un suceso real del pasado que puede tener enseñanzas para nuestra sociedad actual, contada de forma visualmente brillante con una estructura narrativa poco habitual y que tiene a 4 grandes actores que transmiten todo su carisma y calidad actoral a la pantalla, con una duración de 150 minutos que en ningún momento se hace larga. Como digo, no se puede hacer mejor, con un diseño de producción, una fotografía, un vestuario y una música de diez que nos transportan desde el minuto uno al siglo XIV.
Aunque hay importantes escenas de acción rodadas con una brutalidad poco habitual además del duelo que da nombre a la película, realmente la película no es una historia de acción, sino que busca mostrarnos cómo era la sociedad medieval, con especial atención al sufrimiento y sometimiento que sufría la mujer convertida poco menos que en una propiedad para el marido. Uno de los elementos que más me gustan de El último duelo es que la historia te muestra de forma fría, aséptica y dura un montón de elementos que resultan terroríficos bajo el prisma de nuestra sociedad moderna pero que eran lo más normales hace 7 siglos y a nadie se le ocurría cuestionar.
Empezando por una violación mostrada por duplicado que resulta no ser un delito dentro de las leyes de la época. Debido al sometimiento de la mujer al varón, ésta no podía denunciar a su agresor, sino que tenía que hacerlo su marido en cuanto a que habían usado ¿estropeado? sin permiso “su propiedad”. Buff, se me pone la carne de gallina sólo con pensarlo. O que lo normal de la época era que la mayoría de mujeres hubieran sido violadas en algún momento de su vida, algo que descubrimos por boca de la madre de Jean, y como las mujeres tenían que agachar la cabeza y seguir adelante con su vida.
Y qué decir de un clero que tenía normas especiales que se aplicaban sólo a ellos y que les permitían salir libres de prácticamente cualquier acusación de violación, un hecho que prácticamente ha continuado hasta nuestros días. O de la llamada cultura de la violación actual que hace una persona poderosa no conciba que ha violado a una mujer porque quién no querría estar con él siendo alguien tan importante. Ambos detalles son puestos en el contexto medieval pero tienen una correspondencia actual absoluta. Como lo es que la peor enemiga de una mujer suele ser otra, en este caso que no la cree y piensa que de alguna manera probablemente ella lo provocó y fue culpa suya.
Todos estos elementos son únicamente el subtexto que muestran la realidad de la época, y no es necesario que me digan que es algo malo porque cualquier persona normal que tenga la brújula moral en el sitio adecuado que vea la película lo entenderá automáticamente. Mostrar sin pretender dar todas las respuestas o dejar espacio para la comprensión del espectador es siempre mejor opción que el abofetear al espectador con los panfletos con los que nos están machacando otras producciones.
Aparte de este subtexto, otro elemento que me ha gustado mucho es que la historia es super entretenida a pesar de ser casi dos horas y media de película, al plantear una premisa poco habitual en el cine comercial, al contarnos la historia desde el punto de vista de los tres protagonistas, primero el de Sir Jean de Carrouges (Damon), el marido agraviado, después el de Jacques Le Gris (Driver), el autor del crimen, terminando con el de la víctima Marguerite de Carrouges (Jodie Comer). Esto hace que la película vuelva atrás en dos ocasiones cuando cambiamos de punto de vista, ofreciendo cada nuevo narrador matices que son super interesantes y aportan una nueva dimensión a hechos que acabábamos de ver.
De esta manera, descubrimos que Sir Jean en lugar de ser el noble y valeroso guerrero que parecía es un ser mezquino y envidioso que se interesa más por la guerra que por dirigir bien sus tierras, tratando de forma despótica a su mujer. De igual forma, Le Gris es un cerdo violador, pero también intenta ayudar y ser un buen amigo de Sir Jean, a pesar de sus numerosos desplantes, lo cual le convierte en un personaje complejo. Asqueroso, pero interesante.
Quizá el pero de la película es que mientras veía la película estaba esperando un giro, una sorpresa que hiciera que todo lo que pensabas que estaba pasando hasta ese momento fuera falso, y nunca llegó a pasar. De hecho, hubo un momento que me sorprendí pensando si no sería todo una trama creada por Marguerite para desacreditar a Le Gris y enriquecer a su marido, pero que va. La historia no va de un whudinit, sino de documentar de forma interesante y entretenida el sufrimiento de la mujer en la Edad Media. Y por tanto cada punto de vista no hace sino reforzar que SI hubo violación, nunca hubo duda al respecto. Esto hace que sobre todo la tercera parte con el punto de vista de Marguerite quede un pelín larga con momentos que refuerzan lo ya visto pero sin aportar demasiadas novedades. En especial en la escena de la violación que es mostrada casi igual que la habiamos visto, siendo un momento dolorosa de ver pero algo redundante. Esto hace que el ritmo se resienta un poco en esa parte, pero a mi nunca se me hizo aburrida.
Creo que del trío protagonista, dado que Ben Affleck tiene un papel secundario, Jodie Comer es la mejor de los tres. Su interpretación es tremenda y nos mete de lleno en un drama que no puede exteriorizar y que es puesto en duda por todos a su alrededor. Comer lo hace genial, pero también hay que reconocer que este papel es el más agradecido de los tres. Adam Driver creo que también lo hace muy bien como un noble inteligente y carismático que se sabe mejor que los demás y que sabe explotar sus habilidades en su propio provecho. Y agradezco que una gran estrella como Matt Damon se haya arriesgado con el papel del cerdo, impulsivo y desfigurado Sir Jean. Reconozco que se me hizo raro creerme que este chaval de la Costa Este americana sea un escudero en la Francia medieval, pero si el objetivo era conseguir que despreciáramos a Sir Jean, el éxito es brutal.
El climax de la película con el duelo también me parece tremendo, dejando claro que Sir Jean no está luchando por restaurar el honor de su mujer sino por su propio orgullo, y que ha apostado la vida de su mujer para vengarse de un Le Gris contra el que se ha sentido acomplejado toda su vida. El duelo es un prodigio de narrativa, espectacularidad y brutalidad, con una muerte super bestia que hizo que apartara la mirada y en el que las apuestan no pueden ser mayores, ya que Marguerite también morirá si su marido pierde el combate.
De hecho, más allá del ganador del combate, el shock viene del convencimiento que adquiere Marguerite sobre que si hubiera sabido que su marido estaba dispuesto a jugarse su vida y hacer que su hijo quedara huérfano, ella no hubiera acusado a Le Gris y se hubiera centrado en criar a su hijo como han hecho miles y miles de mujeres violadas antes que ella. De hecho, la historia llega a su final de forma satisfactoria, pero la cultura de la violación llegó hasta nuestros días, por lo que en la parte de crítica social su denuncia queda de candente actualidad.
Por último, un comentario sobre el fracaso comercial de la película. Hay un grupo de gente que siempre se queja del cine comercial, en concreto del blockbuster palomitero y sobre todo de los superhéroes, como si fueran la fuente de todos los males de la industria del cine, afirmando que NO se hacen películas interesantes para un público «adulto», o al menos mayor de 30 años, entre los que esos comentaristas se suelen situar. Sin embargo, cuando se estrenan precisamente películas de ese tipo que reclama, tampoco va a verla, quizá argumentando entonces que el cine es muy caro, y como va a ir todas las semanas al cine pagando teniendo su suscripción a Netflix (o a Filmin). Yo pongo mi cartera donde pongo mis opiniones, así que no tengo problema en apoyar el tipo de cine que quiero ver.
Pero es que hay que negar la mayor, porque los datos de las taquillas tras el levantamiento de las restricciones del COVID indican que si los cines están consiguiendo ser rentables de nuevo y tener ingresos más o menos regulares es precisamente gracias al cine comercial que estas personas desprecian, sin el cual la mayoría de salas habrían cerrado. Este mes de octubre y noviembre hay una amplísima oferta de cine variado dirigido a un público adulto, y ninguna de estas películas está consiguiendo recaudaciones importantes, lo que indica que es este tipo de espectadores es el que aún no ha vuelto a las salas. Luego que no se quejen que no hacen cine para ellos si cuando se estrenaron «sus» películas ¡ellos tampoco fueron!
Sin embargo, en lugar de intentar vender mejor la película o recomendarla a sus conocidos, tengo claro que habrá quien siga diciendo que la culpa de todo es de la gente que sólo va al cine una vez al mes y ha preferido ver Shang-Chi o Eternals antes que Dune o este El último duelo. Una opinión ridícula, obviamente, que deja en evidencia a quien la expresa. Deberían preguntarse qué han hecho mal para no saber captar la atención del espectador, en lugar de llorar porque alguien hizo su trabajo mejor que ellos.
Comparto el trailer de la película:
El último duelo es un peliculón que no te deberías perder que justifica sin duda el ir al cine y pagar por verlo en pantalla grande.
PUNTUACIÓN: 8/10
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