Aprovechando mi suscripción a SkyShowtime pude ver con mi hijo la primera temporada de Halo, la adaptación televisiva del mítico videojuego. Y reconozco que esperaba que me fuera a gustar más de lo que lo ha hecho.
PUNTUACIÓN: 5/10
Serie de TV (2022-). 1 temporada. 9 episodios. Serie basada en la famosa saga de videojuegos. En el siglo 26, la humanidad tiene que lidiar con una amenaza alienígena conocida como the Covenant (El Pacto). Halo teje historias personales entrelazadas de acción, aventura dentro de una enriquecedora visión del futuro. La serie es una historia independiente inspirada en la franquicia del videojuego, en lugar de una continuación, adaptación o precuela.
Halo es una serie de televisión desarrollada por Kyle Killen y Steven Kane para Paramount+, basada en la franquicia de videojuegos del mismo nombre de Xbox. Kane escribe todos los episodios de esta primera temporada, los tres primeros junto a Killen, mientras que los directores han sido Jonathan Liebesman (4 episodios), Otto Bathurst (2), Roel Reiné (2) y Jessica Lowrey. La serie estrenada en 2022 tuvo una difícil creación con múltiples cambios a lo largo de los años. Finalmente, la serie ha tenido 9 episodios y no 10 como estaba previsto inicialmente.
Pablo Schreiber interpreta al protagonista Master Chief, un imponente supersoldado diseñado genéticamente conocido como «Spartan-117». Natascha McElhone es la Dra. Catherine Elizabeth Halsey, científica del UNSC (Comando Espacial de las Naciones Unidas) y creadora del Proyecto Spartan-II. Yerin Ha como Kwan Ha Boo, Charlie Murphy como Makee, Shabana Azmi como la almirante Margaret Parangosky, directora de la ONI (Oficina de Inteligencia Naval), Bokeem Woodbine como Soren-066 y Danny Sapani como el Capitán Jacob Keyes, un experimentado comandante del UNSC y hombre de confianza del Jefe Maestro, son lo principales protagonistas. Por último, el escuadrón de Spartans de Jefe Maestro está formado por Kate Kennedy como Kai-125, Natasha Culzac como Riz-028 y Bentley Kalu como Vannak-134.
Me he llevado un chasco importante con HALO. El primer y principal problema de esta serie es plantear una adaptación del mítico videojuego sin incluir prácticamente ninguna escena de acción. De hecho, tras un prólogo de acción situado en el planeta Madrigal, no es hasta el final del quinto episodio cuando volvemos a tener una mostrar una escena de combate potente, marcando el ecuador de la serie. Esto es poquísimo, y estoy convencido que muchos espectadores debieron dejar de var la serie tras el tercer o cuarto episodio. Los episodios 7, 8 y 9 sí están más cargados en el lado de la acción, sobre todo en el climax final, llamado a encantar a los jugadores del Halo al plantear el combate con planos subjetivos en primera persona como si fuéramos jugadores. Pero la verdad es que es demasiado poco, demasiado tarde. Aparte de tener una escena no muy acertada debido a un CGI deficiente que no está a la altura de lo que se supone una gran superproducción.
En la sinopsis he leído que esta serie NO es una continuación, adaptación o precuela de los juegos, sino una historia inspirada en ellos. El guion plantea la conexión de John (Master Chief) y Makee, una humana secuestrada por el Covenant cuando era niña y transformada en su vidente, con unas reliquias desperdigadas por la galaxia que albergan un poder colosal que puede desequilibrar la guerra para el bando que las consiga primero. Tengo que decir que SI me ha gustado la construcción de la psicología de John mientras va descubriendo que el ejército y sobre todo la doctora Halsey le han estado mintiendo toda su vida. Pero eso no quita que plantear una serie de acción sin acción es un fail como una casa. Esto no se compensa así como así, desde luego no con una principal que acaba siendo sólo correcta.
Hay otro tema importante, y es que la historia de Master Chief y las intrigas de la doctora Halsey como digo me parece interesante. Sin embargo, Halo plantea dos líneas argumentales, y la segunda con Kwan Ha Boo (la hija huérfana del líder rebelde de Madrigal) y Soren (un antiguo Spartan amigo de John que desertó hace años y ahora es pirata) en el planeta Madrigal es un fail como una casa, no puede interesarme menos. Y si no recuerdo mal, ocupa la mayor parte del séptimo episodio para desaparecer de cara al climax final.
En positivo debo decir que las armaduras de los Spartans lucen alucinantes. Por supuesto, la de Master Chief se lleva la palma, ofreciendo una sensación de peso y protección perfecta, resaltando que solo una persona mejorada genéticamente pueda llevarla. También hay algunas naves que lucen estupendas, no se si están sacadas del videojuego. Sin embargo, en lo referido al diseño de producción aunque el primer episodio consigue deslumbrar, luego te das cuenta que todo está rodado en los mismos 5 sets a los que los personajes vuelven una y otra vez, lo cual empeora la sensación a nivel general.
Para una serie que se ha publicado que ha costado entre 150 y 200 millones de dólares, me sorprende que la sensación con el CGI de los Covenant sea tan mala. Y está claro que su forma no es humana y por tanto sabes que no no son seres reales, pero en algunos momentos los efectos especiales han dejado muchísimo que desear. Y no si es peor que no hayan llegado a más con el presupuesto que tenían (que no es poco), o pensar que viendo el resultado y los creativos pensaron que así estaba bien.
La serie fue renovada para una segunda temporada que ya se encuentra en fase de rodaje. Me gustaría decir que la veré cuando se estrene, supongo que en algún momento antes de final de año, pero la verdad es que NO creo que lo haga. Lo único que podría convencerme de lo contrario sería que se anunciara una gran inyección económica para hacer una historia que diera prioridad a la acción, algo que no ha pasado en este primera temporada.
Comparto el trailer de esta serie:
Una pena lo de Halo, debería haberme flipado y no lo ha hecho. No tengo claro que vuelva cuando se estrene la segunda temporada.
PUNTUACIÓN: 5/10
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Bryce Dallas Howard vuelve a la dirección de The Mandalorian en el sexto episodio de esta tercera temporada creada por Jon Favreau, y nos recuerda que la aventura por la aventura es una de las fuerzas principales que mueve esta serie de Star Wars.
PUNTUACIÓN: 7/10
Episodio 22. Soldados a sueldo.
El mandaloriano visita un mundo opulento.
Bryce Dallas Howard vuelve a dirigir un episodio de The Mandalorian en esta tercera temporada, tras dirigir los estupendos 1×04 Santuario y 2×03 La heredera. El episodio de 46 minutos (41 sin los títulos de crédito finales) ha sido escrito por Jon Favreau, y nos sitúa en la primera parte de la reunificación de los diferentes grupos de Mandalorianos, siguiendo el mandato de La Armera a Bo-Katan la semana pasada.
Junto a Pedro Pascal com Din Djarin y Katee Sackhoff como Bo-Katan Kryce y Grogu, en este episodio tenemos las apariciones especiales como los dirigentes del planeta Plazir-15 donde tiene lugar la acción del episodio de Jack Black como Capitán Bombardier, Lizzo como La Duquesa del planeta y Christopher Lloyd como el Comisario Helgait. Además, el episodio marca el retorno a la serie de Simon Kassianides y Mercedes Varnado como los mandalorianos Ax Woves y Koska Reeves, a los que vimos por primera vez en el episodio 2×03 dirigido por Howard.
Una gran parte del corazón de The Mandalorian ha sido recuperar el espíritu de la aventura por la aventura, y este episodio es una muestra de ello. Y aunque puede decirse que este episodio no tiene la emoción y la fuerza del quinto episodio de la semana pasada con el rescate a Nevarro, la verdad es que nos han ofrecido una aventura super divertida con un montón de momentazos de lore que además hace avanzar la trama general de esta temporada de forma sustancial. Incluso reconociendo que la investigación es un poco «chorra», no le puedo poner peros al episodio, y mas si sumamos el plus de poder disfrutar los cameos de Jack Black (haciendo de si mismo) y Christopher Lloyd (por cierto, qué mayor está).
Favreau triunfa a la hora de conectar este episodio con un montón de elementos vistos en temporadas anteriores. Empezando por la corbeta del Moff Gideon que fue apresada en el episodio 2×08, o el recuerdo de Din Djarin de su amigo Kuiil, el Ugnaught al que vimos en la primera temporada (I have spoken). Resulta curioso escuchar de nuevo la expresión «Well, If That Isn’t The Quacta Calling The Stifling Slimy» que dijo Cad Bane en The Book Of Boba Fett 1×07 y Boba Fett en el Episodio 2×08 de The Mandalorian, de alguna forma reforzando la pertenencia a un mismo universo con usos y expresiones comunes por todo el mundo.
Pero además el episodio incorpora elementos nuevos, como la Cantina de Droides «The Resistor», con el giro que si en Mos Eisley los droides no pueden entrar, aquí son los humanos los que son vistos como bichos raros. Además, me gusta conocer la forma en que muchos droides de batalla han sido reutilizados una vez la guerra terminó, para no ser destruidos. Y la historia de amor entre una Quarren y un Mon Calamari también resulta curiosa dada su conocida enemistad.
En el apartado visual, Bryce Dallas Howard plantea un homenaje a Blade Runner con la persecución en medio de una calle con neones que me parece muy chula. Y luego en la pelea entre mandalorianos ofrece unos combos muy guapos al usar estos todas sus habilidades incluidos los jet-packs. En general, me parece que Howard realiza un gran trabajo. Y por cierto, si la semana pasada vi un pelín cutre que los habitantes de Nevarro que escapan fueran 20 personas, en este episodio sí se ven un montón de habitantes de Plazir-15 y nunca tuve esa sensación «cutrilla», lo cual también es un punto positivo.
El episodio refuerza la conexión entre Bo-Katan y Din Djarin, y creo que Pedro Pascal y Katee Sackhoff tienen una química excelente. En este sentido, es curioso que Grogu vuelve a tener por segundo episodio una aparición muy limitada, aunque es una ricura cuando sale en pantalla, al quedar opacado por la relación entre ambos mandalorianos. Y aunque el ascenso al poder de Bo-Katan en cierto sentido está quitando protagonismo a Din Djarin en la que se supone es su serie, en el episodio Djarin tiene muchos momentos, por lo que esto no es un problema real cuando estoy viendo la serie.
La resolución del episodio es completamente lógica. De hecho, en el episodio 3×02 ya pensé que Bo-Katan se había hecho con el DarkSaber limpiamente, aunque luego se lo devolviera a Din Djarin. La forma en que ha sido resuelto el liderazgo de los mandalorianos me parece rápida pero correcta con la lógica planteada en la serie, siendo el plano final de Bo-Katan un momentazo genial. A partir de ahora, diría que la serie hará una elipsis para mostrar que ya han reclutado a otros grupos mandalorianos, de cara a iniciar la recuperación de Mandalor, Al quedar tan sólo dos episodios, quien sabe si el cliffhanger la semana que viene no tendrá que ver con la aparición de Moff Gideon, nombrado en varios momentos pero de momento ausente en la temporada.
The Mandalorian está siendo un entretenimiento increíble que me hace disfrutar semana a semana de forma increíble. Pensar que en nada se habrá terminado la temporada me apena un poco, pero la satisfacción de cada visionado compensa todo.
Comparto el teaser de este episodio:
¿A que no esperabas que una visita diese para tanto?💜💚
The Mandalorian se mantiene como un entretenimiento de primer orden, y pinta que esta tercera temporada va a darnos una de las experiencias televisivas más satisfactorias del año.
PUNTUACIÓN: 7/10
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Yellowstone aprieta el acelerador en una segunda temporada de la serie creada por Taylor Sheridan en la que por fin vemos a un enemigo a la altura de John Dutton (Kevin Costner).
PUNTUACIÓN: 7/10
John Dutton se enfrenta a una nueva amenaza para el rancho. Aparte de Thomas Rainwater y Dan Jenkins, los hermanos Beck han demostrado ser una espina en el costado de los tres. Dutton se da cuenta de que ahora dos de sus mayores enemigos se han convertido en aliados, ya que los hermanos magnates, que tienen vínculos políticos y conexiones con grupos de milicianos, continúan con su agresiva amenaza.
Taylor Sheridan (Carolina del Norte, 1970) es un cineasta, productor, guionista y actor estadounidense. Como actor, Sheridan trabajó en series como Hijos de la anarquía y Veronica Mars. Dio el salto a guionista con Sicario (2015), la brillante película de Denis Villeneuve por la que fue nominado al premio Writers Guild of America al mejor guion original. Con Hell or High water (David Mackenzie, 2016), fue nominado al Óscar al Mejor Guion Original. Su primera película como director y guionsta fue Wind River (2017), tras la que escribió la secuela de 2018 de Sicario: El día del soldado dirigida por Stefano Sollima. En 2021 estrenó su segunda película como director, Aquellos que desean mi muerte, protagonizada por Angelina Jolie.
En televisión, Sheridan ha construido un imperio en Paramount Network y lo ha hecho a partir de buenas historias que han ido creciendo paso a paso. Además de Yellowstone, serie de la que es co-creador junto a John Linson, productor, guionista y director y ya ha estrenado su quinta temporada y tiene confirmada una sexta, ha creado sus precuelas 1883 (2021) y 1923 (2022), y es cocreador del thriller policíaco Mayor of Kingstown con Jeremy Renner, con quien coincidió en Wind River. También ha creado la serie policíaca Tulsa King, que co-escribe y dirige con Terence Winter y está protagonizada por Sylvester Stallone.
Kevin Costner interpreta a John Dutton III, un patriarca viudo de la sexta generación de la familia Dutton que posee y explota el Yellowstone Dutton Ranch, el mayor rancho de Estados Unidos y que también ejerce de Comisario de Ganadería de Montana. Kelly Reilly es Bethany «Beth» Dutton, la única hija de John. Es educada, inteligente y una maestra de la manipulación. Con problemas con la bebida, vive amargada y emocionalmente inestable. Luke Grimes es Kayce Dutton, el hijo menor de John y ex SEAL , que vive en la reserva india de Broken Rock con su mujer y su hijo, nativos americanos. Wes Bentley es Jamie Dutton, aspirante a político e hijo adoptivo de John. Cole Hauser es Rip Wheeler, el capataz del rancho Yellowstone Dutton y mano derecha y ejecutor de John. Rip ha trabajado en el rancho durante muchos años y es ferozmente leal a John. Kelsey Asbille es Monica Long Dutton, la esposa nativa americana de Kayce y nuera de John.
En la anterior temporada conocimos a Danny Huston como Dan Jenkins, un multimillonario promotor inmobiliario de California cuyo principal objetivo es arrebatar el rancho Yellowstone a John y su familia, y Gil Birmingham como el jefe Thomas Rainwater, jefe de la reserva india de Broken Rock y vecino del rancho Yellowstone que pretende reclamar a los Dutton las tierras sobre las que se asienta el rancho Yellowstone, que cree que fueron robadas a los nativos americanos que las habitaban originalmente. Sin embargo, los grandes villanos de esta temporada son los hermanos Malcom y Teal Beck, interpretados por Neal McDonough y Terry Serpico, unos duros empresarios que controlan las tragaperras y las licencias de alcohol del estado y que quieren hacerse con el control del hotel que planean Dan Jenkins y el jefe Rainwater.
Paramount Network estrenó esta segunda temporada de Yellowstone en el verano de 2019. Su creador y showrunner Taylor Sheridan se mantiene como guionista de los diez episodios de esta temporada, aunque ayudado en algunos episodios por John Coveny, Brett Conrad, Ian McCulloch y Eric Beck. Los directores de esta tanda de episodios fueron Ed Bianchi (2 episodios), Stephen Kay (3), John Dahl (2), Ben Richardson (2) y Guy Ferland (1). Destacar además que esta segunda temporada tuvo mejor audiencia que la primera, confirmando el éxito para Paramount y dando luz verde para que Sheridan creara su universo televisivo.
En la reseña de la primera temporada ya expresaba mis ganas de ver esta serie creada por Taylor Sheridan y mi sorpresa al comprobar que la familia Dutton serían lo malos del 99% de cualquier otra ficción televisiva actual. En especial el patriarca John Dutton, interpretado por Kevin Costner, que es un padre abusivo egoísta que no quiere hijos, sólo esclavos que hagan siempre lo que él quiere sin cuestionarle jamás. Y para el que el «imperio de la ley» significa hacer lo que él quiere en cada momento en función de sus intereses, que pueden llegar al asesinato. Pero tampoco salen bien parados sus hijos Beth, una mujer alcoholizada por la pérdida de su madre cuando era una niña, algo que la excusa para ser una hija de puta asquerosa y abusiva hacia los que tiene a su alrededor. O Jaime, la personificación que hombre blando por no haber vivido en el rancho, a pesar de haberse convertido en abogado por deseo de su padre, algo que sin embargo jamás le agradeció. Jamie es un pusilánime que está tomando siempre las peores decisiones en cada momento, y cuyos errores (y crímenes) tienen que ser ocultados por su familia. Como comentaba, las conexiones de esta serie con Succession se me hacían más que evidentes, al estar viendo las peripecias de una gente mala haciendo cosas terribles.
Dentro de los personajes más o menos positivos pondría a Kayce Dutton, el hijo pequeño de la familia y que sufre al compaginar su lealtad hacia su padre con la supervivencia de su matrimonio con la nativa americana Monica, que en esta temporada empezará a dar clases en la universidad. Ryp, el soluciona problemas de los Dutton, muestra como cualidad positiva una lealtad a prueba de bombas hacia su patrón John. Pero claro, pierde la razón cuando se convierte en un asesino a sueldo sanguinario, con o sin el consentimiento de los Dutton.
Frente a los personajes despreciables a un lado y otro del conflicto, me parece muy curioso que la serie se detiene durante muchísimos minutos de todos los episodios en mostrar la vida de los vaqueros que trabajan para Dutton. Su trabajo con las reses y los caballos, y sus momentos de descanso. De alguna manera, es la forma que tiene Sheridan de mostrar el punto de vista de la gente corriente, de los trabajadores que sólo piensan el poder sobrevivir un día más, una semana más. Estos sí son los verdaderos héroes de la serie, y entiendo que lo son también para los espectadores. Ver la forma de vida de los vaqueros sirve además para que veamos la belleza de los parajes naturales donde se rueda la serie. Si algo bueno tiene la serie, diría que es justo el amor que transmite por la vida de campo y la naturaleza circundante, una rara-avis dentro del entretenimiento urbanita mainstream.
En esta temporada diría que Sheridan y sus colaboradores debieron ver muy claramente el problema de hacer a los protagonistas demasiado «malos», porque plantean unos villanos realmente cabrones como son los hermanos Beck que sin duda merecen la muerte. Porque para un hombre de la vieja escuela como son los Dutton, cuando alguien se atreve a pegar a una mujer o atacar a un niño inocente, el conflicto sólo puede acabar de una manera. Cuando ves lo chungos que son los Beck a lo largo de la temporada te das cuenta lo hermanitas de la caridad que fueron en la comparación el jefe Rainwater de la reserva o el inversor californiano Dan Jenkins, los teóricos villanos de la primera temporada
Reconozco que la parte que llevo peor de esta serie en su conjunto es la filosofía de americano duro que coge lo que quiere y luego lucha para defenderlo de los que a su vez se lo intentan arrebatar; «Es la única constante en la vida. Si construyes algo que vale la pena, alguien intentará quitártelo». Esto lo dice varias veces el patriarca de los Dutton a modo de filosofía de vida, a lo que habría que añadir las palabras que su padre le dijo antes de morir: «No dejes que te lo quiten. Ni una maldita pulgada». Algo que John se ha grabado a fuego y que lleva a cabo contra cualquiera que plantee una amenaza para la supervivencia del rancho.
Y la parte de defender lo que es tuyo no sería problemática si no fuera porque en una conversación con su rival Dan Jenkins, el multimillonario promotor inmobiliario de California, cuando este le dice que están en América y él tiene derecho a ir donde quiera, incluido Montana, para llevar a cabo sus negocios en terrenos de su propiedad, Dutton se ríe de él en la cara y le dice que puede querer algo, pero luego tendrá que luchar para que nadie (él) se lo arrebate. La ley del más fuerte aplicada al siglo XXI, acojonante. Con el condicionante que en este mundo, los poderosos y los abusones se salen con la suya. Viendo la serie y entendiendo lo que hay, no estamos en la lucha del bien contra el mal, sino del menor de dos males.
Entiendo que la mentalidad de «hombre hecho a si mismo» es muy del agrado de la mentalidad americana. Más si cabe si hablamos de los estados agrícolas del centro de los Estados Unidos. Pero a falta de ver la serie 1883 con el origen de la familia, estamos hablando de gente que tomó como suyo unas tierras que no les pertenecían y que llevan décadas (aparentemente) saltándose la ley cuando les conviene para hacer lo que ellos estiman oportuno, convirtiéndose en juez, jurado y ejecutor. De nuevo, esto es 100% americano, pero me revuelve las tripas saber no sólo que existe gente así, sino lo peor es que se salgan con la suya una y otra vez.
Otra cosa que me choca es que la serie hace decir a Kevin Costner frases potentes tipo: «Toda mi vida ha sido una larga serie de perder cosas que amo. No voy a perder esta, Rip. Esta no». Pero lo cierto es que ¡esto no se corresponde con la realidad! De hecho, es cierto que perdió a su mujer hace 20 años, pero su gran amor no son sus hijos ni su familia sino su finca, y no se ha modificado ni un acre en todos estos años. De hecho, él ha hecho un acoso y derribo contra sus hijos y les ha machacado durante años, no se puede perder cosas que amas aplicado a unos hijos a los que nunca amó.
Una vez sabes a lo que vienes, la verdad es que he disfrutado del visionado de esta temporada. Sin embargo, tengo que reconocer que el final de temporada me ha resultado un bluff absoluto. Por un lado está la ejecución de un asalto al campamento de unos supremacistas a sueldo de los Beck, que está tremendamente mal ejecutado por el director Stephen Kay. Pero yendo más allá, resulta que hasta ese momento hemos visto que los Beck son los putos amos que tienen aterrorizado a todo el estado con sus tácticas mafiosas, pero cuando llega el enfrentamiento, el final de ambos hermanos pone en duda todo lo anterior si una persona sola puede entrar en su propiedad como si tal cosa.
Quiero pensar que los actos super over-the-top de este final de temporada van a tener repercusión en la tercera temporada, porque de momento John Dutton habla mucho de perderlo todo, pero hasta ahora no ha hecho más que salirse con la suya con una lista de cadáveres cada vez mayor. Han pasado cosas demasiado gordas como para que todo pueda ser ocultado debajo de la alfombra, pero tampoco es que la serie haya sido especialmente realista, así que se me genera esta duda, dentro que el elemento de entretenimiento y la atracción que generan esta colección de malas personas me obliga a seguir viendo la serie. Por cierto, yo veo a John Dutton clarísimamente como una mala persona, me queda la duda si Sheridan o en general el público americano ve al personaje con los mismos ojos que lo hago yo. O por contra, ejemplifica los valores del americano hecho a si mismo.
En todo caso, Yellowstone es un estupendo ejemplo de historias con una sensibilidad masculina que muestran el medio rural americano con toda su crudeza, pero también con una belleza salvaje e indómita. Una serie que sabe el tipo de historias que cuenta, una en la que todos los personajes se mueven en los grises porque no existe el blanco y negro. Y que sabe dejar a los espectadores con ganas de más. Tengo ganas de ponerme con la tercera temporada, pero creo que antes veré 1883, la serie en la que el primer Dutton se hizo con sus terrenos en Montana.
Comparto el trailer de esta segunda temporada:
Yellowstone mantiene un buen nivel dentro que la resolución de esta temporada ha sido un poco bluff. Con todo, me deja con ganas de ponerme inmediatamente con la tercera temporada.
PUNTUACIÓN: 7/10
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Acaba de finalizar la emisión de la segunda temporada de la La remesa mala (The Bad Batch) en Disney+, por lo que es un buen momento para recomendar la última serie de animación de Star Wars.
PUNTUACIÓN: 7.5/10
Un «mala remesa» de clones experimentales de élite, la Fuerza Clon 99, intentan abrirse camino a través de una galaxia en constante evolución justo cuando se empiezan a experimentar las primeras consecuencias de la Guerra de los Clones.
En esta segunda temporada disfrutaremos del regreso de los Bad Batch -Hunter, Wrecker, Echo y Tech (a los que pone voz Dee Bradley Baker)- y de su nueva incorporación, Omega (Michelle Ang), que siguen evitando la vigilancia del Imperio y se enfrentan a nuevos peligros a medida que la galaxia se convierte en un lugar peligroso para los clones. Crosshair, el tirador del grupo que les abandonó para volver con el Imperio, tendrá también una gran importancia esta temporada cuando conozca de primera mano la tiranía del Imperio a medida que ejecute misiones para ellos.
Tras The Clone Wars, Dave Filloni creó esta serie de animación ambientada entre el final del Episodio III y el inicio de la trilogía original, el momento temporal de Star Wars más querido para Filloni. Esta segunda temporada de 16 episodios ha contado con Jennifer Corbett y Brad Rau como showrunners. Todos los episodios han sido dirigidos por Stewart Lee, Nathaniel Villanueva y Saúl Ruiz, mientras que los guiones han sido escritos por un equipo dirigido por Jennifer Corbett con Gina Lucita Monreal, Amanda Rose Muñoz, Matt Michnovetz, Christopher Yost, Ezra Nachman, Damani Johnson, Brooke Roberts, Moisés Zamora y Sabir Pirzada.
El periodo posterior a Star Wars Episodio III La Venganza de los Sith es claramente el favorito de Dave Filloni y donde más trabajo ha invertido profesionalmente desde que llegó a Lucasfilm. En sus series de animación ha volcado mucho esfuerzo en rellenar muchos de los huecos que existen y que siguen dando un gran margen de maniobra para cualquier creativo que quiera trabajar en este periodo. Y el resultado me está pareciendo estupendo. Tras presentar a los personajes en la temporada inicial, en esta segunda temporada de La remesa mala Filloni y sus showrunners se han centrado en el destino de los miles de clones y como fueron reemplazados por humanos normales que formaron las Tropas de Asalto imperiales. La forma en la que han introducido tramas políticas de gran importancia en el lore de la franquicia galáctica nos ha dado unos episodios que son puro Star Wars.
El formato de temporada de 16 episodios de 25/30 minutos de duración nos ha permitido disfrutar de algunas aventuras autoconclusivas en las que los creadores han jugado con diferentes géneros. Desde una aventura arqueológica tipo Indiana Jones a una historia con elementos casi de terror (teniendo en cuenta que esto es una serie para niños) que recordaban a Alien. O una competición de vainas de carrera. O un Mad Max 3 en la Cúpula del Trueno con una tribu de niños que deben ser rescatados de un adulto maltratador. La variedad de episodios ha estado muy bien. Y junto a esta variedad de aventuras, la temporada ofrece una nueva opción para el grupo, y es poder creer que puede haber un final a su lucha, que no es necesario que sean soldados toda su vida, lo que añade una nueva capa interesante a estos personajes.
Dentro de esta variedad, la gran sorpresa de esta temporada han sido los dos episodios protagonizados por el «traidor» Crosshair, en las que conoceremos un poco más el alcance de la tiranía y la degradación moral que trajo el Imperio, algo que sufren especialmente los clones. Para mi estos dos episodios son los mejores de toda la temporada. En contraste, si tengo que buscarle un pero, sería que los dos primeros episodios me han parecido los menos buenos de toda la serie y quizá los más intrascendentes (dentro de ser entretenidos), hasta el punto que quizá pudieran provocar que algunos espectadores dejaran de ver la serie.
Junto a estos episodios autoconclusivos, la temporada ha tenido algunas historias en dos partes que han permitido ampliar la escala de las aventuras de Hunter y su equipo. En ellos, hemos tenido cameos y apariciones importantes de Rex, el Comandante Cody, el Emperador, el Grand Moff Tarkin, el Comandante Krennic y Saw Guerrera entre otros. Junto a estas apariciones estelares, habría que destacar también el dramático final de temporada, que nos ha dejado uno de los cliffhangers más potentes en mucho tiempo. Un final que me va a dejar con los dientes largos hasta que Disney y Lucasfilms confirmen la producción de una tercera temporada, algo que espero se produzca en la próxima Star Wars Celebration de mediados de Abril.
Como ya me pasó durante la primera temporada, la animación de La Remesa Mala me parece correcta, en la línea de The Clone Wars y Star Wars Rebels. Pero dentro que no es para nada mala, con un diseño de mundos y personajes muy chulo, se me queda corta a la hora de transmitir personalidad y emoción, siendo todo tan correcto y funcional que no parece que sea algo especial dentro de la franquicia de Star Wars.
Y en ese sentido, encuentro que otro elemento de esta Remasa Mala a comentar es que dentro que como digo me ha gustado esta segunda temporada, posiblemente más incluso que la primera, al estar ante una serie de animación a priori con un target más bien infantil y juvenil, y sin querer entrar en spoilers, no haya nunca sensación de peligro para los protagonistas. Y a pesar que sus aventuras son entretenidas, realmente a todas las historias les falta algo de chispa. No es que haya nada realmente malo, y las caracterizaciones de los protagonistas me parecen correctas también, pero la extrema corrección de todo también impide que me enamore de nada. Aparte, el target juvenil de esta serie creo que provoca que muchos espectadores que podrían disfrutar de esta serie no lleguen a empezar a verla, debido a los prejuicios que aún hoy existen contra los contenidos de animación.
A pesar de alguna cosilla, la verdad es que el nivel de disfrute de esta La remesa mala ha sido estupendo. Y si lo sumamos al triunfo que está suponiendo The Mandalorian, estoy encantado del estado de la franquicia galáctica ahora mismo. Si eres fan de Star Wars no se qué haces si aún no has visto La Remesa Mala.
Comparto el trailer de esta temporada:
La remesa mala (The Bad Batch) ha mantenido el nivel de entretenimiento en este segunda temporada e incluso diría que se ha mejorado a si misma. Ojalá Disney de luz verde a una tercera.
PUNTUACIÓN: 7.5/10
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¡Fua, chaval! Menudo capitulazo de The Mandalorian hemos disfrutado esta semana, lo que está consiguiendo Jon Favreau y su equipo de Lucasfilm me parece muy grande. Hoy analizo el quinto episodio de esta tercera temporada.
PUNTUACIÓN: 8/10
Episodio 21. El pirata
La gente de Nevarro necesita protección contra ataques desenfrenados de piratas.
Quinto episodio de esta tercera temporada de 44 minutos de duración (39 sin los títulos de crédito). Jon Favreau escribe el guion, mientras que Peter Ramsey lo dirige. Ramsey fue director de película de animación como El origen de los Guardianes y codirigió Spiderman: Un nuevo universo.
Viendo el reparto de este episodio, ya puede entenderse lo importante que es para el desarrollo de las tramas que hemos visto en episodios anteriores. Y es que junto a Pedro Pascal como Din Djarin / The Mandalorian, Katee Sackhoff como Bo-Katan Kryze, Grogu, Carl Weathers como Greef Karga y Emily Swallow como La Herrera, en este episodio volvemos a encontrarnos a Katy O’Brian como Elia Kane, la oficial imperial supuestamente rehabilitada que trabaja como agente doble en la estructura burocrática de la República. Junto a ella Paul Sun-Hyung Lee retoma su papel del piloto de X-Wing del borde exterior Carson Teva, que empieza a notar que en la burocracia de la República se esconde un problema que igual será imposible de derrotar cuando alguien decida hacer algo al respecto.
Quinto episodio de esta tercera temporada y hemos disfrutado de otro capitulazo de esos que te vuelan la cabeza. Como siempre, Favreau construye una historia super potente siempre a partir de la acción. Y en este episodio empieza con el ataque del pirata Gorian Shard al planeta Nevarro, como venganza frente a la muerte de varios de sus esbirros a manos de Mando y Greef Karga en el primer episodio. Cuando Karga pide ayuda a la Nueva República, a pesar de no ser un planeta asociado, el Capitán de X-Wing Carson Teva descubre los graves problemas de la burocracia de Coruscant, que él cree que puede ocultar un problema mayor. Ante la imposibilidad de ayudar, Teva se dirige a Din Djarin para que acuda al rescate. ¡Y vaya rescate!!
La misión de rescate de los Mandalorianos en Nevarro es una pasada, al tener a Din Djarin y a Bo-Katan en el aire ofreciendo cobertura y enfrentándose a la fragata pirata de Gorian Shard mientras que el grueso de mandalorianos liderados por Paz Vizsla se enfrenta a los piratas en la ciudad. Esto nos deja escenas flipantes y una acción sobresaliente. No se le puede pedir más a una serie de televisión, la verdad. Por ponerle un pero, queda un poco cutre que toda la población de Nevarro sean 30 personas, lo que indica cierta falta de presupuesto o escala, pero esto es un pero muy muy pequeñito a un episodio bestial. Además, ver a los mandalorianos combatir unidos como vimos en el climax de la primera temporada es algo que puede dar mucho juego en el futuro de la serie, y no puedo más que alegrarme.
Pero no es sólo la acción, porque el episodio nos deja otros momentazos super empocionantes, empezando por la sombría predicción de Carson Teva y el discurso motivador de Paz Vizsla para confirmar que los mandalorianos ayudarán a Nevarro a pesar de disputas pasadas. Junto a esto, la confirmación por parte de La Armera que Bo-Kantan está llamada a unir a todas las tribus mandalorianan para recuperar Mandalor es otro momenazo que me puso la piel de gallina. Es curioso que GROGU ha estado ausente en este episodio y sin embargo no se le ha echado de menos.
La forma en que Favreau ha unido las tramas abiertas de esta temporada me encanta, confirmando una vez más lo buen narrador que es y lo claro que tiene todo el lore y el futuro de esta serie y de Star Wars en general. Ampliando además la amenaza, al confirmarse que Moff Gideon escapó durante su traslado a Coruscant y está libre para llevar a cabo sus planes sin que nadie sepa siquiera que sigue con vida. Otro elemento que me encanta de The Mandalorian es que el episodio de esta semana no llega a los 40 minutos de duración y sin embargo ha contado un montón de cosas y tuvo tiempo de plantear unas escenas de acción alucinantes. Estamos tan habituados a una narración descomprimida (sobre todo en televisión) que la forma en que Mando va al grano y consigue que todo sea importante es una pasada.
El episodio tiene además un cameo que me vuela la cabeza, y es la presentación en imagen real de Garazeb «Zeb» Orrelios, el miembro de Star Wars Rebel de la raza Lasat. Algo confirmado al ver los títulos de créditos y comprobar que Steven Blum pone la voz de Zeb. La forma tranquila y sin aspavientos en que se van incorporando elementos de la animación me está encantando. Y esto entiendo que se verá ampliado en la serie de Ahsoka, que espero que también nos llegue durante 2023.
Con el rescate de los mandalorianos a Nevarro creo que ya hemos visto todas las escenas que se mostraron en el trailer. Eso quiere decir que todo a partir de ahora va a ser novedoso y sorprendente. Conociendo a Favreau, tengo claro que si estos episodios han estado bien, los tres próximos aún van a estar mejor. Sobre todo pensando en lo increíble que puede ser asistir a la venganza de Moff Gideon o a Bo-Katan uniendo a todos los mandalorianos en su retorno a Mandalor. Nos quedan tres semanas apasionantes.
Cuando una serie brilla a este nivel no hace falta hacer comparaciones sobre qué temporada es mejor. Porque las tres hasta ahora están siendo brutales. Dadme más Star Wars con esta calidad, por favor.
The Mandalorian mantiene un nivel alucinante en esta tercera temporada. Nos aguardan unos episodios bestiales.
PUNTUACIÓN: 8/10
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