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Oats Studios de Neill Blomkamp (Netflix)

Netflix ha estrenado casi por sorpresa unos interesantes cortometrajes dirigidos por el director sudafricano Neill Blomkamp en su estudio Oats Studios.

PUNTUACIÓN: 7/10

El director Neill Blomkamp produce una serie de cortometrajes experimentales que imaginan mundos postapocalípticos y escenarios aterradores.

Neill Blomkamp (Johannesburgo, Sudáfrica, 1979) es un director de cine y guionista sudafricano. Su cine se caracteriza por un estilo documental, cámara en mano, que utiliza efectos naturalistas y realistas generados por ordenador y una temática social. Actualmente reside en Vancouver.

El director se hizo famoso en 2009 gracias a District 9, su primera y mejor película que se convirtió en una realidad gracias a que Peter Jackson vio su cortometraje «Alive in Joburg» y se decidió a producir el largometraje. District 9 y Alive in Joburg cuentan la historia en formato de falso documental de un grupo de extraterrestres que tienen que sobrevivir en un ghetto de Johannesburgo años después del primer contacto. En esta película, Blomkamp ya muestra lo que se van a convertir en sus señas de identidad. Unas historias de ciencia ficción planteadas con una gran crítica social rodadas con cámara en mano al estilo documental que combinan de manera brillante numerosos efectos mecánicos reales con otros generados por ordenador. La película fue un éxito de crítica y público, siendo nominada a los Oscars de 2010 en las categorías de Mejor Película, Mejores Efectos Visuales, Edición y Guión Adaptado.

Tras ella, Elysium (2013) fue una pequeña decepción. A pesar de un increíble diseño de producción, otro de sus puntos fuertes, y de una historia planteada a partir de la lucha de clases sociales en un mundo futuro en el que los pobres malviven en la basura de un mundo contaminado mientras los ricos viven es oasis en las nubes, la historia no acabó de cuajar. Contar con Matt Damon de estrella hizo que la película tuviera una buena recaudación pero sin ser el taquillazo que fue District 9. Chappie (2015) fue un intento de volver a los orígenes, en este caso con un robot que intenta sobrevivir en una Johannesburgo con muchas similitudes a la vista en District 9, y pasó bastante desapercibida.

Tras varios años en los que su nombre ha estado asociado a numerosas películas, entre otras el reinicio e Aliens o de Robocop, que han acabado en nada, Blomkamp fundó en 2017 Oats Studios, un estudio en el que poder plasmar sus inquietudes respecto a la ciencia ficción, creando unos cortos que muestren la potencia de su imaginación a los estudios de cine (y a los espectadores), a ver si volvía a sonar la flauta y alguno de estos conceptos conseguían convertirse en una película como pasó con Alive in Joburg. Son estos cortos, creados entre 2017 y 2020, los que ha estrenado Netflix este mes. Y como digo, más que «cortos experimentales» como nos vende la publicidad, lo que tenemos aquí son prácticamente unos storyboards ampliados para vender su siguiente película.

A destacar que Blomkamp ha estrenado este 2021 Demonic, película en la que combina el cine de terror con la ciencia ficción que aún no he podido ver.

Entrando al visionado de estos 10 cortometrajes, hay dos que me han parecido realmente buenos y que si parecen estar pensados para convertirse en película. De hecho, no sorprende que sean los dos primeros de esta serie mostrada por Netflix, ya que son los más potentes visualmente y desde el punto de vista de sus valores de producción, así como en lo referido a la construcción de los mundos que nos presentan:

Rakka, cortometraje de 2017 de 21 minutos escrito y dirigido por Blomkamp que cuenta con el gran de reclamo de Sigourney Weaver como protagonista. La historia está ambientada en un futuro postapocalíptico en el que la humanidad se prepara para la batalla final contra una invasión alienígena de seres reptiloides que está terraformando el planeta.

El corto muestra lo mejor del estilo de Blomkamp, con escenas super potentes visualmente, una perfecta integración de CGI con efectos prácticos como prótesis y maquillajes, y una historia que si bien no es original, al menos tiene conceptos que merecerían la oportunidad de ser desarrollados en largo metraje.

Firebase (La base militar), el segundo corto de Oats Studios también de 2017, es una locura ambientada en la guerra de Vietnam que muestra género bélico con terror y altas dosis de body-horror, cuando un soldado americano descubre que hay algo en la jungla aún más aterrador que el Vietcong. No, no es un predator.

Como si Blompkamp fuera un alumno aventajado de Cronemberg, en este corto tenemos mutaciones terroríficas en las que soldados son transformados desde el interior de su cuerpo en seres extraños con extremidades afiladas como si de insectos se tratara. En cuanto a historia, este corto es el más interesante y el que cuenta con elementos que resultan más novedosos.

Cigoto, el quinto episodio, es una historia de terror con conexiones a La Cosa de Carpenter, rodado en un ambiente claustrofóbico en el que asistimos a la huida de dos personas de una criatura alienígena mutada con adn humano que les persigue. El cortometraje está protagonizado por Dakota Fanning y en él que volvemos a ver el gusto de Blomkamp por el body-horror, al tener un monstruo gigante formado de los cuerpos de la gente que ha ido matando y asimilando, creando un gigante con 30 piernas y brazos y un aspecto general de estar sacado de nuestra peor pesadilla.

El pero de esta serie de cortometrajes estaría precisamente en que estos tres episodios están realmente bien, de hecho los dos primeros me parecen fantásticos, pero los restantes 7 son super chorras y se sienten como historias de relleno sin el impacto de estos primeros, casi creados por compromiso para recordar a la gente que el estudio seguía haciendo cosas. De hecho, que ninguno supere los 10 minutos de duración cuando estos tres primeros superaban los 20 ya indica la falta de ambición en la realización de los mismos.

Sin embargo, cuando brilla, Blomkamp brilla a un nivel altísimo, y realmente me deja con ganas de que alguna de estas dos ideas llegue a convertirse en largometraje. Si el objetivo de estos cortos era recordarnos la potencia visual de Blomkamp, está más que conseguido.

Comparto el trailer de esta serie:

Oats Studio es una irregular muestra del trabajo de Neill Blomkamp, pero sólo por los 3 mejores cortometrajes, creo que merece la pena el visionado.

PUNTUACIÓN: 7/10

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The Defenders de Marvel-Netflix, el clavo en el ataúd

Netflix ha estrenado The Defenders, serie-evento que une a los personajes de los comics Marvel Daredevil, Jessica Jones, Luke Cage e Iron Fist. Y lamento decir que su visionado me ha provocado más sombras que luces.

PUNTUACIÓN: 4.5/10

Esta serie de 8 episodios culmina el acuerdo alcanzado a finales de 2013 entre Marvel y Netflix para desarrollar un universo compartido para los héroes urbanos de la editorial que trasladara a la televisión el exitoso concepto que Los Vengadores llegaron a cine: Primero se presenta a los personajes en sus propias series, para acabar reuniéndoles en esta serie conjunta.

Los comienzos no pudieron ser más esperanzadores, ya que Daredevil tuvo un sobresaliente estreno en su primera temporada, que se estrenó en Abril de 2015, y cuya calidad marca para mi el standard que toda serie basada en personajes de comic debería alcanzar. En esta temporada Matthew Murdock (Charlie Cox) tuvo que enfrentarse a Kingping (Vincent d´Onofrio).

A Daredevil le siguió Jessica Jones, correcta serie estrenada en Noviembre de 2015 en la que el carisma de los dos protagonistas interpretados por Krysten Ritter y David Tennant consiguieron tapar las numerosas carencias de la serie.

La segunda temporada de Daredevil se estrenó en Marzo de 2016, con menos de un año de diferencia respecto a la primera. En esta temporada vimos la presentación de Punisher (Jon Bernthal) y Elektra (Elodie Yung), teniendo que enfrentarse los protagonistas a La Mano. Aunque para mi fue una serie notable, pero no llega al nivel de la primera.

Los problemas llegaron con Luke Cage (Mike Colter). El personaje fue presentado en la serie de Jessica Jones y estrenó serie en Septiembre de 2016. Pero fue tan mala, lenta y aburrida que no pude acabar de verla. Esto es lo peor que le puede pasar a una serie de Televisión, especialmente si hablamos de Netflix, que al estrenar todos los episodios a la vez te evita tener que esperar una semana entre capítulos y te permite verlos en «binge-watching» o maratones ¿Qué estaba pasando? ¿Fue solo un fallo inesperado y puntual o indicaba el comienzo de una tendencia negativa?

Lamentablemente, la tendencia se confirmó con Iron Fist (Danny Rand, interpretado por Finn Jones). Estrenada en Marzo de este año, al menos sí pude acabar de verla, pero entra directamente en la categoría de series «entretenidas pero malas», poniéndose al nivel de series menores como Arrow o Flash.

Tras estas luces y sombras, se ha estrenado Defenders este mes de Agosto. Y su obligación era demostrar que Netflix podía mantener el nivel de calidad de Daredevil. De lo contrario, agotaría el poco crédito que le quedaba a la cadena.

Y lo cierto es que Defenders ha sido una decepción y la confirmación que las series de Marvel / Netflix se han convertido en productos de una calidad bastante mediocre. La serie ha contado como showrunner a Marco Ramirez y Doug Petrie, que ya se habían encargado de la segunda temporada de Daredevil, y tiene a La Mano como enemiga, organización que en esta serie está dirigida por Alexandra (la siempre excelente Sigourney Weaver).

Si empiezo por lo bueno de Defenders, esta serie continúa y en muchos casos cierra diferentes argumentos presentados en las series de los cuatro personajes, en especial las de Daredevil e Iron Fist, que  fueron los que se habían enfrentado directamente a La Mano. En Defenders conoceremos el origen de La Mano y su conexión con Kun K´un, y como esta organización fue fundada por cinco inmortales que son sus dedos: Alexandra, Madame Gao (presentada en Daredevil), Bakuto (visto en Iron Fist), Sowande y Murakami de Japón. Esto explica una de las muchas locuras que vimos en Iron Fist, al ver dos facciones de La Mano peleando por el control de la organización.

Me ha gustado también la interacción de los personajes y la forma en que llegan a conocerse. Los cuatro héroes no llegan a reunirse hasta el tercer episodio, de forma que la serie empieza con cada personaje por separado continuando donde habían quedado al final de sus series. En el segundo episodio veremos los primeros encuentros de Matthew Murdock y Jessica Jones por un lado, y Danny Rand y Luke Cage por el otro, de forma que la unión acaba siendo totalmente orgánica, Finalmente, los héroes descubrirán que las pistas que cada uno estaba siguiendo al final llevaban a la misma fuente: La Mano.

El cuarto  episodio creo que es sin duda el mejor de la serie. Tras la reunión inicial de los héroes, estos empezarán a conocerse y descubrirán que aunque son personas muy diferentes y aparentemente sin nada en común, tienen que aparcar sus diferencias para unirse contra una amenaza que planea destruir la ciudad de Nueva York. Un episodio en el que el carisma de los personajes sobresale por encima de lo demás.

Es una pena que aquí acabe lo bueno. Los cuatro primeros episodios me gustaron bastante, pero la segunda mitad acaba siendo un despropósito que destroza todo lo bueno visto hasta ese momento. Este ha sido un problema que ya vimos en Jessica Jones o Iron Fist, en las que su buen comienzo quedó empeñado en la parte final, y en Defenders pasa esto elevado a la décima potencia.

Creo que hay un grave problema derivado de la propia producción de estas series de televisión pensadas como productos de una industria que tiene que encadenar un producto tras otro. De esta forma, no se si Marvel se fundió en los primeros episodios casi todo el presupuesto de Netflix y luego se tuvieron que apañar para terminar la serie como fuera. O si el tema tiene que ver con los días disponibles de rodaje. Y si a lo mejor se vieron con el agua al cuello y con la necesidad determinar como fuera sin importar el resultado final.

En este aspecto, descubro asombrado como las escenas de acción de los primeros episodios fueron diseñadas por el coordinador de escenas de acción de Daredevil, mientras que el climax final fue realizado por el coordinador de… Agentes de Shield. Un despropósito. Que solo se explica si las ajustadas fechas de rodaje impidieron al mismo equipo hacer todo el trabajo. Y no es que las escenas de acción iniciales fueran excelentes, más bien son sólo correctas, pero es que los episodios 7 y 8 son probablemente los peores de una serie Netflix hasta la fecha. Y al final, sea por un motivo o por otro, lo que queda son unas coreografías penosas contra unos villanos random sin personalidad ni sensación de amenaza que provocan el sonrojo a cualquier aficionado a las pelis de acción y artes marciales.

The Defenders no es solo una serie. Se suponía, o así nos lo habían vendido, que la reunión de los cuatro héroes iba a ser un EVENTO televisivo. Y decepciona a todos los niveles.

Pero no es solo el aspecto visual lo único malo. El guión me pareció muy flojo y hasta casi vago, como si no se esforzaran lo suficiente en pensar la mejor historia y la mejor forma de contarla. Uno de los principales errores es La Mano, que acaba siendo una organización mediocre y sin interés. No es solo que ya hubiera sido derrotada anteriormente por Daredevil e Iron Fist por separado, es que su plan no tiene demasiado sentido ni está demasiado bien explicado.

Sigourney Weaver hace un gran trabajo interpretando a Alexandra, la líder de La Mano. Ella comentó que no quería hacer el papel de una típica villana, así que Alexandra es una inmortal que teme estar viviendo sus últimos días y que muestra grandes dosis de debilidad. Esto me resultó interesante y diferente, y consiguió mi total atención en todas las escenas en las que aparece. Sin embargo, al final el personaje está totalmente desaprovechado por las decisiones narrativas que toma la serie.

En el lado de los héroes, el carisma de Daredevil (Charlie Cox) en mi opinión hace que sea el mejor personaje de los cuatro. Además, su historia con Elektra tiene un papel central en Defenders, de forma que creo que tiene posiblemente las mejores apariciones. Por orden de importancia, diría que Jessica Jones (Krysten Ritter) es la segunda en importancia. Su personalidad y mala leche la hacen imprescindible, y su evolución resulta lógica. Me gustó también los momentos juntos de Luke Cage e Iron Fist, plantando las semillas de lo que fue el comic de «Héroes de Alquiler» de Chris Claremont y John Byrne entre otros. Lástima que Mike Colter (Cage) me parezca un actor muy limitado y que el papel que los Showrunners han preparado para Danny Rand (Finn Jones) le convierta en un personaje ridículo que toma unas decisiones más que cuestionables.

Aunque los actores cumplen, cada uno a su nivel, el guión les hace repetir secuencias y diálogos que expliquen sus motivaciones como si los espectadores fuéramos tontos y necesitáramos que nos muestren algo cuatro veces para pillarlo. Y unido a esto, el papel de los personajes secundarios en también es muy pobre, quedándose en muchos momentos como minutos de la basura (usando terminología de basket) para rellenar los episodios. Es una pena el uso que se hace en esta serie de «Foggy» Nelson, Karen Page, Claire Temple, Trish Walker o Misty Knight. Los únicos con cierta importancia son Colleen Wing, novia de Danny Rand, y Stick (Scott Glenn), maestro de Matt y Elektra.

Y hablando de Elektra y el resto de villanos de La Mano. Se criticó mucho la actuación de Elodie Yung en la segunda temporada de Daredevil. Yo creo que no lo hizo tan mal, y tampoco en Defenders. El problema no es su actuación sino lo que el guión la hace hacer. En los primeros episodios en los que acaba de ser resucitada, trasmite correctamente su confusión ante su falta de recuerdos de su vida pasada a la vez que continúa siendo un temible enemigo. Pero a partir del giro de la segunda mitad, todo lo que hace es una locura total. Además, no puedo destacar a ningún dedo de La Mano, su papel está limitado al de carne de cañón sin interés ni sensación de peligro. Si de algo ha servido The Defenders es para convertir a una organización temible en los comics en unos payasos patéticos. Por perder, pierden hasta sus típicos trajes ninjas que vimos en Daredevil T.2. El motivo de este cambio no se explica, pero la historia pierde un elemento icónico que podía dar mayor entidad a los villanos.

Las temporadas de Netflix son de trece temporadas, y excepto en Daredevil, en el resto de series queda la sensación de que el guión se ha alargado en exceso y que con un par de episodios menos el resultado hubiera sido mejor. Defenders tiene solo 8 episodios, lo que a priori era una decisión acertada. Sin embargo, tras verlos, de nuevo da la sensación de que le sobra el 25% de su metraje, con un montón de diálogos repetidos que no van a ningún lado y escenas de acción sin consecuencias ni tensión que solo buscan rellenar minutos.

Comparto el trailer de esta serie, que pintaba bien y ha acabado siendo un despropósito:

The Defenders ha sido una decepción total. Hasta ahora cada estreno de Netflix lo esperaba con muchas ganas. Pero eso se acabó. Antes de final de año se estrena Punisher, y le daré una oportunidad, igual que a la tercera temporada de Daredevil, prevista para 2018. Pero no creo que vea las segundas temporadas de Jessica Jones, Luke Cage o Iron Fist, que también fueron confirmadas por la cadena. Igual que tampoco he visto Arrow, Lucifer, Gotham y tantas otras series que no merecen el tiempo que perdería en su visionado. Lamentablemente, las series de Netflix están ahora a ese nivel.

PUNTUACIÓN: 4.5/10