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Crítica de The Mandalorian 3×01 (Disney+) SIN spoilers

¡Ya está aquí la tercera temporada de The Mandalorian! La serie de Jon Favreau y Dave Filloni ha inaugurado esta nueva tanda de episodios por todo lo alto.

PUNTUACIÓN: 8/10

Episodio 17 El Apóstata

El Mandaloriano emprende un viaje decisivo en busca de la redención.

The Mandalorian ha vuelto y lo ha hecho con el carisma alucinante que convirtió a esta serie en la mejor historia de Star Wars desde la primera trilogía. Esta tercera temporada va a contar con 8 episodios como las anteriores. El primer episodio cuenta con guion de Jon Favreau, el creador y productor ejecutivo de la serie, que ha decidido escribir él personalmente todos los episodios de la temporada, con Dave Filloni acompañándole en dos capítulos y Noah Kloor en otro. Frente a la búsqueda de los Jedi de la segunda temporada, Favreau ha afirmado que este tercera va a estar centrada en los Mandalorianos, aunque no descarto que como siempre en la serie, algunos episodios sirvan para realizar misiones concretas.

Tras dirigir 3 episodios en las temporadas 1 y 2, Rick Famuyima ha sido elegido como director de este primer episodio de la temporada, y además dirigirá los dos últimos. Esto me indica que Lucasfilm tiene claro que lo que no está roto no hay que tocarlo, y me gusta que el núcleo duro con Favreau y Fillone se mantenga intacto. Por cierto, una sorpresa que si me he llevado es la confirmación que Joseph Shirley compondrá la partitura de esta temporada, sustituyendo a Ludwig Göransson. Dicho esto, Shirley se encargó de la música adicional de las dos primeras temporadas y utilizó los temas de Göransson para componer la partitura de El libro de Boba Fett, así que creo que seguimos con la misma filosofía de mantener el equipo, siempre que sea posible. Además, Disney ha confirmado que la serie contará con una cuarta temporada.

En este primer episodio volvemos a ver a Pedro Pascal como Din Djarin / El Mandaloriano junto a Grogu. Y en esta primera aventura Mando se reunirá con Emily Swallow como La Armero del clan Mandaloriano al que pertenecía Mando hasta que fue expulsado por quitarse su casco. Carl Weathers como Greef Karga, lider del planeta Nevarro, y Katee Sackhoff como Bo-Katan Kryze, vuelven a la serie y por lo visto en este arranque no parece que se vayan a limitar a una aparición puntual.

El Apóstata tiene una duración de 38 minutos, 33 sin los títulos de créditos. Y aunque puede parecer un episodio muy corto, la verdad es que pasa volando porque hay un montón de situaciones que sirven para establecer las principales tramas a las que Mando y Grogu tendrán que enfrentarse en la temporada. Empezando por un viaje a Mandalore para intentar encontrar las fuentes subterráneas en las minas de Mandalore, en cuyas aguas Mando puede lavar su pecado de quitarse el casco. A pesar que tras el exterminio provocado por el Imperio, se piensa que el planeta es inhabitable al haber quedado envenenado.

Fiel al ADN de la serie, me ha flipado que este episodio de presentación de la temporada tenga 2 grandes sets de acción que son super espectaculares, y un tiroteo también rodado con tensión y acierto por parte de Famuyima. The Mandalorian tiene claro el tipo de historias que cuenta, y en ese sentido el arranque no ha podido ser más espectacular y satisfactorio. Pero junto a la acción y a un episodio realmente brillante en lo visual, me ha encantado sentir la relación entre Mando y Grogu sigue en el centro de todo. De Pedro Pascal hay que destacar a parte de su potencia vocal, la inteligencia de su interpretación no verbal con una dinámica corporal super minimalista en la que el más mínimo movimiento transmite un montón. Esto también puede decirse de La Armera interpretada por Emily Swallow. La escena con Mando y cómo expresa sorpresa y duda sin decir una palabra ni se la vea la cara me parece una pasada. Por cierto, me gusta la quimica que Pedro Pascal comparte con Carl Weathers, un actor con un vozarrón que tiene una presencia imponente en pantalla.

No he dicho nada de Grogu, pero es una maravilla. Cada vez que aparece en pantalla me tiene con la sonrisa en la cara y tiene además un par de momentos superdivertidos, uno en concreto a costa de Babu Frik, que me parece buenísimo. El diminuto especialista en tecnología al que conocimos en Star Wars: El ascenso de Skywalker es uno de los muchos cameos de razas alienígenas, resaltando que esto es STAR WARS. Pero volviendo a Grogu, me vuela la cabeza la forma en que una marioneta es capaz de transmitir tanta emoción de tantas formas posibles.

Otro elemento que me ha gustado mucho es que la trama principal de Mandalore está clara, pero hay varios detalles que aparecen en el trailer que no han aparecido en este episodio, por lo que estoy seguro que vamos a tener numerosas sorpresas a lo largo de las próximas siete semanas de emisión. Por ejemplo, Moff Gideon es mencionado pero no llega a aparecer, y diría que es un personaje demasiado bueno para que no tenga su importancia en esta temporada. Junto a esto, la situación en la que se encuentra Bo-Katan al comienzo de la serie resulta lógica visto lo que pasó en la segunda temporada, pero no por ello es menos impactante.

Y al revés, en este episodio hay dos elementos totalmente inesperados que no se vieron en los trailers y que también creo que van a dar mucho juego. Aparte de lo guay que es que te sorprendan con algo cuando el mantra de los haters universalmente aceptado por las unanimidades de las redes sociales es que ya no hay nada original en el mainstream de Star Wars. A todo esto, el combate espacial al que asistimos, uno de los pocos que hemos visto en The Mandalorian y que nos trajo reminiscencias al Imperio Contraataca, me parece una pasada.

No quiero terminar sin resaltar la potencia visual de The Mandalorian. Llega un momento en que se nos olvida lo guay que resulta verte inmerso en el mundo de Star Wars de forma tan perfecta e inmersiva. En este episodio no tengo claro qué parte es set real de rodaje y qué parte ha sido creado con el  Stagecraft creado con tecnología LED por ILM. Hay una parte como vimos en Andor en que mola la sensación de sets reales donde plantean la acción. Pero llega el momento en que Star Wars NO es la Tierra y los espacios no tendrían que sugerir ambientes mundanos, sino sorprendernos con cada nuevo planeta que visiten. El Stagecraft sigue siendo la herramienta perfecta para rodar ciencia-ficción, sobre todo por creativos expertos en su uso que saben sacarle todo el partido posible.

No quiero comentar nada más dado que eso significaría entrar en territorio de spoilers. Como primer episodio de una nueva temporada me ha parecido modélico, aunque tengo que reconocer que ya venía convencido de casa. Me esperan las mejores semanas del año mientras disfruto de The Mandalorian semana a semana.

Lo que sí me produce cierta extrañeza es la polémica que se ha formado a partir de las declaraciones de Jon Favreau sobre que entre el final de la segunda temporada de The Mandalorian y el principio de esta tercera han pasado entre uno y dos años, afirmando además que Grogu pasó alrededor de un año con Luke Skywalker. Obviamente este año puede parecer mucho tiempo, pero el uso de elipsis temporales no es algo nuevo en la ciencia ficción. Y obviamente entre misiones de Mando pasa algún tiempo, la primera temporada no sucede ni mucho menos en una semana. Que Mando quisiera ver a Grogu se explica porque han pasado meses, es una locura plantear que iría a buscarle tras haber pasado un par de semanas.

En este sentido, diría que la clave de la elipsis temporal no está tanto entre el final de la temporada dos de The Mandalorian y el comienzo de El libro de Boba Fett, sino entre el final de Luke, Mando y Grogu en el histórico episodio 16 (El rescate) y la escena post-créditos de este mismo capítulo, cuando Boba Fett se hace con el control del palacio de Jabba. Ahí es donde perfectamente creo que han podido pasar meses, aparte que la historia de Fett entre los moradores de las arenas sucedió también a lo largo de años de la vida de Fett por el mismo uso de elipsis temporales. A partir de asumir esto, no veo que este conocimiento altere de alguna manera el disfrute de esta temporada.

Comparto el trailer de esta temporada:

The Mandalorian ha empezado por todo lo alto. Nos esperan 7 semanas maravillosas que estoy seguro que voy a disfrutar un montón.

PUNTUACIÓN: 8/10

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Crítica de Star Wars Visions #1 de Takashi Okazaki (Marvel Comics)

Los fans de Star Wars Visions están de enhorabuena, al haber publicado Marvel Comics un especial con una nueva historia del Ronin que protagonizó el mejor cortometraje de esta antología estrenada en Disney+.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

Takashi Okazaki (Afro Samurai) continúa su narración del aclamado episodio de STAR WARS: VISIONS «El Duelo», ¡con el Ronin como protagonista! La mitología de STAR WARS mezclada con elementos del Japón feudal hacen de este número una lectura obligada tanto para los fans de Star Wars como para los del manga.

La aclamada serie antológica de anime Disney+ de Lucasfilm, Star Wars: Visions, presentó al mundo al misterioso Ronin y a su leal droide, R5-D56. Como se vio en «El duelo» de Kamikaze Douga, el Ronin salvó a un pueblo dormido de un amenazador Sith, pero él mismo empuña un sable láser carmesí, lo que plantea interrogantes sobre su pasado y su verdadera naturaleza. Ahora sabremos aún más sobre este enigmático vagabundo en una nueva historia escrita e ilustrada por Takashi Okazaki, uno de los artistas detrás de «El Duelo». El one-shot Star Wars: Visions de Marvel descubre al Ronin antes de llegar a un pequeño pueblo para enfrentarse a un agente del lado oscuro.

Este especial de Marvel de Star Wars Visions cumple completamente con lo que uno esperaría de él. La historia de Takashi Okazaki sirve para ampliar nuestros conocimientos de este Ronin Sith, pero también del maestro Jedi ciego que también conocimos en el cortometraje estrenado en Disney+. Al ser un especial de 32 páginas tampoco puede ser increíblemente detallado, pero me gusta la forma en que forja la relación entre ambos personajes y que deje la historia en un momento previo al cortometraje de Disney+. Tras disfrutar de este comic, la verdad es que no me importaría que Marvel planteara una miniserie para este personaje en este mundo fantástico mezcla de Star Wars y el Japón Feudal, yo la compraría encantado.

Lo mejor del cortometraje era la propia animación y cómo una historia casi en blanco y negro sorprendía al espectador cuando el Ronin desenvainaba su sable laser rojo característico de los Siths. Y Okazaki traslada perfectamente este estilo al comic, planteando dos escenas de acción que me parecen estupendas, de nuevo recordando al cortometraje de la mejor forma posible.

Este especial Star Wars Visions es café para los muy cafeteros, pero si eres fan de Star Wars y te gustan las historias que amplían el lore de los personajes presentado en el medio audiovisual, creo que este es un comic que no te puedes perder.

Comparto las primeras páginas de este especial:

Star Wars Visions en un estupendo especial que sirve de perfecto complemento de la antología de animación estrenada en Disney+ Compra obligada para todos los fans de Star Wars.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

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Andor y el problema de la narrativa periódica

La primera temporada de Andor, la última serie de imagen real del Universo Star Wars creada por Tony Gilroy, ya está disponible en Disney+. Y aunque fui publicando reseñas de los diferentes arcos argumentales, siento que se me quedaron elementos claves por analizar ahora que ya podemos valorar la serie en su conjunto, que es lo que me mueve a escribir esta entrada.

En primer lugar, valorar que Andor globalmente me ha gustado y pienso ver la segunda temporada, cosa que no puedo decir de otras series frikis que se han estrenado este año como Obi-Wan Kenobi o Ms. Marvel. Esto en si mismo ya marca que la serie puede ser considerada un éxito de Disney+ y Lucasfilm. Hay que reconocer además que la serie va de menos a más, siendo los mejores episodios de esta temporada el 6º con el robo en Aldhani, el 10º con la fuga de la prisión en Narquina 5 y el 12º con el climax en Ferrix. A todo esto, podéis leer en los links mis opiniones sobre los cuatro arcos que se desarrollaron en los episodios 1-3, 4-6, 7-10 y 11-12.

Sin embargo, dentro que como digo la serie tiene numerosos elementos interesantes y estupendas interpretaciones, me veo en la necesidad de criticar algunas de las decisiones creativas que se han tomado en lo relativo a la estructura narrativa de Andor. Y es que no es normal que Lucasfilm haya estrenado una serie con periodicidad semanal que es imposible de ver semana a semana porque hay numerosos episodios que literalmente no cuentan nada. El planteamiento de hacer arcos dentro de la serie provocó que los episodios 1 y 2 fueran flojísimos mientras preparaban el climax del tercer episodio con el encuentro de Andor y Luthen Rael en Ferrix. Estaba tan claro que los episodios individuales no se aguantaban por si mismos que Disney tomó la inédita decisión de estrenar estos 3 episodios de golpe ante el temor cierto que si sólo estrenaban uno o dos episodios, la audiencia desertaría en masa. Y aunque esta decisión del estreno fue acertada, el estreno semanal de los episodios 4, 5 y 6 confirmaron que Andor ha sido una serie que NO puede verse con cadencia semanal, al tener de nuevo 2 episodios como son el 4 y 5 que son un suplicio para el espectador mientras esperamos el climax del robo en el planeta Aldhani.

Siguiendo con la estructura, tras mostrar a la audiencia que Andor es una serie planteada en arcos de 3 episodios, tras los dos primeros los productores y creativos rompieron su propia norma al hacer un séptimo episodio de transición que nos lleva a un tercer arco desarrollado en 4 episodios en el planeta prisión Narkina 5. Si buscaban marear a los espectadores, la verdad es que creo que lo consiguieron. En mi caso, tras ver el 7º episodio, me salté el visionado del 8º cuando se estrenó para verlo junto al 9º, para encontrarme que el arco no finalizaba esa semana y tenía que esperar una semana más para verlo. Finalmente, tras un satisfactorio episodio 10, opté con buen criterio por no ver el episodio 11 y esperarme a verlo junto al 12, lo que hizo que la sensación de relleno y presentación de elementos que explotarían en el climax final del 11º no fue tan mala como lo hubiera sido si lo hubiera visto por separado.

Con Andor me quedo con la sensación que escritores de cine han intentado escribir para televisión como si fuera lo mismo, y no es el caso en absoluto. Los arcos narrativos protagonizados por Andor tienen la estructura clásica de película mainstream con presentación-nudo-desenlace pero planteando estos elementos en cada episodio del arco. Y aunque se añadan otras líneas argumentales de varios personajes secundarios que sí se han extendido a lo largo de toda la temporada, globalmente los episodios 1, 2, 4, 5, 7 y 8 (justo la mitad de la serie) no han ofrecido elementos a los espectadores que hagan que tengan necesidad o ganas de seguir viendo la serie semanalmente.

Entiendo que Disney+ tiene que llenar su parrilla todas las semanas y para ellos ocupar 10 semanas es mejor que sólo 4, en caso que hubieran optado por ejemplo por estrenar semanalmente los arcos completos como hicieron en el estreno. Toda serie de televisión estrenada semanalmente tiene como primera obligación mostrar elementos que te hagan querer volver la semana siguiente, y ese no fue el caso en absoluto con Andor. Incluso reconociendo que la serie en su conjunto me ha gustado al haber acertado el final y debido a la complejidad de algunos personajes, no tengo claro que una serie que me hizo dejar de ver los episodios semanalmente pueda ser consideraba «buena televisión». Al menos en lo referido a su narrativa serializada, que me parece deficiente. Si Disney hubiera estrenado Andor con el modelo Netflix, tengo claro que la valoración de la serie sería diferente. Pero esto no ha pasado. De hecho, comparaba antes a Andor con Obi-Wan Kenobi que no me gustó nada. Pero al menos en lo referido al aprovechamiento del formato televisivo y del uso del episodio como unidad de medida argumental y creativo, resulta mucho más satisfactoria (incluso con sus carencias) que esta serie.

Es por esto que tras el final de la serie no dejo de leer cuentas oficiales de Disney / Star Wars (y a numerosos medios de comunicación y críticos del ambito friki) invitando a ver la serie en su totalidad incidiendo en que el esfuerzo de llegar hasta el final merecerá la pena. Porque aunque Disney no publica las cifras de audiencia, no tengo duda que Andor ha sufrido una caída abismal de audiencia en las semana malas tras la emisión de los episodios 4 y 5, o luego tras el 7-8. Y veo super normal que mucha gente se bajara del carro. Porque no es normal un episodio como el 5 en el que la gente básicamente habla entre si todo el rato sin un avance en la acción principal del robo.

Cambiando de tema, he escuchado también algún podcast comentando que manda narices que la mejor y más adulta serie de Star Wars hasta la fecha vaya a ser la menos vista de toda la franquicia. En este sentido, reconozco que el concepto «a pie de calle», la complejidad de algunos personajes y el ritmo pausado que Tony Gilroy plantea para la serie hace que pueda ser considerado «el producto de Star Wars más adulto hasta la fecha». Sin embargo, tengo que negar la mayor, porque no entiendo como el calificativo de «adulto» parece una barra libre para crear una serie aburrida o una que no cuenta nada interesante. Yo me considero adulto, y me parece que la primera temporada de The Mandalorian es de largo un mejor entretenimiento «adulto» que Andor. Volviendo a la idea clave que una serie que no te deja con ganas de ver el siguiente episodio no puede ser mejor que otra que si lo hace. Una cosa es plantear temas complejos que se desarrollen a lo largo de una temporada, cosa correctísima si se hace bien, y otra tener a personajes hablando todo un episodio sin que la trama avance de manera sustancial. Los adultos también queremos ser entretenidos con una serie de televisión (y ya si es de Star Wars ni te cuento), no se por qué motivo a una parte de la progresía cultural le parece que no es así.

Como ya fui comentando en mis reseñas de los diferentes arcos, me ha encantado la complejidad de Luthen Rael (de largo lo mejor de la serie) y la maravillosa interpretación de Stellan Skarsgård, mostrando que no todos los rebeldes eran seres de luz y algunos no tenían problema en ensuciarse las manos y hacer lo que hay que hacer para luchar contra el Imperio. También me parece sobresaliente Kino Loy, el personaje protagonizado por Andy Serkis que ve como su ordenada existencia se ve barrida por los aires ante la evidencia que sólo luchando podrá salir con vida de la prisión. Maarva, la madre de Andor, destaca en la serie gracias a la interpretación de Fiona Shaw, que eleva al personaje. Junto a ellos, ver a Forest Whitaker como Saw Gerrera siempre está bien.

Y sobre todo, me gustan las dos ideas claves de Andor. En primer lugar, que la chispa de la Rebelión más que un intento organizado de lucha fueron en su concepción muchas luchas individuales a lo largo y ancho de la galaxia, a menudo condenadas al fracaso. En ese sentido, la fuga de la prisión en Narkina 5 del episodio 10 y el levantamiento del pueblo de Ferrix durante el entierro de Maarva (mientras Andor está a otras cosas) en el último episodio me parecen los mejores momentos de toda la serie, unas escenas tremendas de tensión y emoción. Entiendo que en este sentido en la segunda temporada ya nos mostrará misiones de una Rebelión más formada y con una mayor (y mejor) estructura que plantee una amenaza al Imperio. De momento, por lo visto en esta temporada, narrativamente han dejado a la serie en un momento muy interesante.

La segunda idea clave de Andor gira en torno al Imperio, y me parece genial la forma en que nos lo presentan como una fuerza avasalladora que aplasta a la gente normal. La forma en que una burocracia excesiva se va convirtiendo en fascismo me parece muy interesante, y en esto la filosofía «a pie de calle» me parece que funciona de maravilla. Por otro lado, para mi Star Wars siempre ha mostrado que TODO el imperio es malvado, no era un tema limitado al Emperador, Darth Vader y los Moffs imperiales, todos los miembros del imperio lo son. La broma de Kevin Smith en Clerks sobre los curritos de la Estrella de la Muerte hizo un daño tremendo en esta percepción, porque para mi no hay duda. Es por esto que dentro que me ha gustado la fría precisión del ISB para detener a los rebeldes, tampoco es que mostrarles como «malvados» me parezca la genialidad que tanta gente ve.

Como ya comentaba, si pongo la balanza las cosas buenas y las que no me han gustado, al final me sale a cuenta haber visto la serie, aunque no fuera con la periodicidad semanal. Sin embargo, como digo el problema no es que el público no acepta series «adultas» de Star Wars, sino que no acepta conceptos aburridos mal contados semanalmente.

Una de las cosas que me parecen más problemáticas de Andor es la falta de carisma de Diego Luna, algo que no es problema de la serie en si, ni tampoco del propio Luna, al venir arrastrado desde el casting de Rogue One. Debido a esto, aunque las cosas que le pasan a Andor a nivel general deberían ser interesantes, la interpretación de Luna hace que queden como momentos grises que no son lo más destacados de la serie en su conjunto. Unido a esto, el concepto coral de la serie y el planteamiento de ver el nacimiento de la Rebelión desde varios puntos de vista hace que los mejores momentos de la serie sean de otros personajes mejor interpretados que Andor, lo que a la larga es un problema.

Hablando de «El nacimiento de la Rebelión», hago constar que el concepto a priori no podía ser más interesante y desde luego consiguió captar toda mi atención. Sin embargo, la ejecución en lo referido a alguna de las tramas secundarias de la serie no puede ser más montonera y mediocre. Empezando por la lamentable Mon Mothma (friamente interpretada por Genevieve O’Reilly), que convierte una teórica función de espionaje en el Senado Imperial en una serie de ridículas discursiones con su hija y en un drama alrededor de una auditoría contable. Esta parte es muy muy floja, verdaderos minutos de la basura de la serie, al igual que el intrascendente arco de Vel Sartha (Faye Marsay) la comando rebelde y líder del golpe en Aldhani que resulta ser prima de Mon Mothma. Si quitáramos todo el metraje de Vel después del robo (episodios 7-12), realmente no nos hubiéramos perdido nada, porque lo que hace no tiene trascendencia ni interés. Otro bluff. No, que su supuesta novia la abandone porque está centrada en la lucha no entra en «interesante».

Por el lado Imperial, comentaba como me gusta la forma como muestran a la fría burocracia Imperial aplastando a la gente normal. Esto está correctamente personalizado en Dedra Meero, la inteligente oficial del ISB imperial cuya tenacidad consigue descubrir la existencia de los rebeldes. Meero está correctamente interpretada por Denise Gough, pero su papel se plantea desde una frialdad extrema casi deshumanizadora, por lo que diría que está bien sin más.

El otro arco que me produce vergüenza ajena es el del subinspector de la Autoridad de Preox-Morlana Syril Karn (interpretado por Kyle Soller). Su papel como antagonista que busca detener a Andor en el primer arco es correcto, pero su fall-from-grace en los episodios 4 a 12 es realmente penoso. Su viaje a Coruscant y sus discursiones con una madre que le ridiculiza constantemente probablemente sea un arco aún peor que el de Mon Mothma. Entiendo que el creador de Andor Tony Gilroy plantea una historia coral con diferentes puntos de vista, pero como comentaba antes, lo que muestres debe ser interesante, cosa que Kyle Soller o Mon Mothma no son, o si no la sensación con la que te quedas es que han creado estos arcos para rellenar minutos, el gran problema del streaming actual.

Tener una serie sin presencia de alienígenas tampoco ayuda a que Andor tenga el feeling correcto de Star Wars. Y no es un tema de «tono adulto», sino que diría que se trata de una decisión de diseño de producción motivada por motivos presupuestarios, lo que me parece impropio de una franquicia multimillonaria como es Star Wars. Otro aspecto que provoca el feeling «a pie de calle» es la ausencia de otro aspecto consustancial a Star Wars, los viajes y combates espaciales. Creo que es algo tan evidente que en el undécimo episodio de transición antes del climax final se añaden dos escenas que maquillen esto, al ver a dos habitantes de Narkina 5 cuando Andor y Melchi escapan de la prisión, y luego con la huida de Luthen de la nave imperial que intenta atraparle. Que sean justo en el episodio 11 (de 12) diría que es porque alguien notó que estas ausencias eran atronadoras y plantearon una solución de urgencia para disimularlo.

La ambigüedad de Luthen Rael me parece de largo lo mejor de Andor a pesar de sus pocos minutos en pantalla. Que este personaje entre de alguna forma en conflicto con el espíritu de Star Wars de la lucha del bien contra el mal no me supone ningún problema mientras resulte interesante. Pero aceptando la premisa de Andor, no comulgo nada con esta idea cínica que un argumento de «el bien contra el mal» no pueda ser utilizado en una historia dirigida a un público adulto. No la compro porque me parece una falacia grosera, la verdad.

De cara a la segunda temporada ya confirmada de Andor, Tony Gilroy ha comentado en entrevistas que vuelve a plantear los 12 episodios como cuatro arcos de 3 episodios. Cada arco contará un año en la vida de Andor, se entiende que realizando diferentes misiones para Luthen, que acabarán desembocando en el comienzo de Rogue One. Visto lo visto, creo que la mejor opción será ver los arcos por separado como si fueran películas de una serie (¿he oído Bourne?), evitando el visionado semanal. Sinceramente me gustaría que Gilroy me callara la boca en la segunda temporada a base de buenos episodios. Y ojalá consiguiera engancharme y hacerme volver a ver Andor semanalmente, sería el mejor indicativo que la temporada me estará gustando mucho más que esta primera. A ver si es verdad.

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Crítica de Andor episodios 11 y 12 (Disney+)

Termina la primera temporada de Andor en Disney+ con dos últimos episodios que confirman que la última serie de Star Wars en imagen real ha ido de menos a más y me ha dejado con buen sabor de boca.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

De nuevo a la fuga tras su huida de la prisión en Narkina 5, Andor tiene que actuar antes de que sea tarde.

Estos dos últimos episodios han sido dirigidos por Benjamin Caron, director del séptimo episodio, y cuentan con guiones del creador de la serie Tony Gilroy.

En el reparto, Diego Luna es Cassian Andor, un ladrón cuyo planeta Kenari fue destruido por uno de los proyectos mineros del Imperio Galáctico que salió mal. Adria Arjona es Bix Caleen, la mecánica y traficante del mercado negro amiga de Andor. Kyle Soller hace de Syril Karn, subinspector de la Autoridad de Preox-Morlana (Pre-Mor). Stellan Skarsgård es Luthen Rael, el contacto de Bix que forma parte de la Alianza Rebelde. Genevieve O’Reilly interpreta a Mon Mothma, un miembro del Senado Imperial que intenta navegar por la política del Imperio mientras ayuda en secreto a fundar la Alianza Rebelde. Por último, Denise Gough interpreta a Dedra Meero, una supervisora de la Oficina de Seguridad Imperial.

Ahora que podemos valorar la primera temporada en Andor en su totalidad, la verdad es que a pesar de alguna cosa menos buena sobre lo que ya he hablado en las reseñas de los 3 arcos anteriores, el resultado global creo que es muy positivo. El climax de esta primera temporada se desplaza a Ferrix, con motivo del funeral de Maarva, la madre de Andor, confluyendo en su capital los principales personajes buscando encontrar a Andor, unos para detenerle e interrogarle, otros como Luthen para matarle.

Antes de eso, en el episodio 11 destaca un segundo cameo de Forest Whitaker retomando su papel de Saw Gerrera, el revolucionario aún más violento contra el imperio que los rebeldes. La escena que comparte con Stellan Skarsgård es genial porque ambos son grandes actores que se lucen en cada aparición. Y pone de relevancia los grises que Tony Gilroy ha querido que conozcamos de la Rebelión, rompiendo el concepto clave de Star Wars de la lucha del bien contra el mal. Al dejar morir al comando que se dirigen a una trampa, Luthen Rael mantiene el anonimato de su topo dentro de la inteligencia imperial y hace que el odio hacia el imperio crezca en numerosos sectores imperiales, lo que a la larga espera que sirve de chispa para la creación de grupos que se opongan al Imperio. Algo que es justo lo que Saw Guerrera quiere también.

Uno de los aspectos más destacados de Andor parte de la construcción de grandes sets como es el de la capital de Ferrix. La acción allí luce estupenda porque se siente real al haber sido rodada en una localización física concreta. Junto a esto, el funeral de Maarva se convierte en una olla a presión a punto de estallar, con una tensión bestial que me he encantado, al ver cómo el enfrentamiento de los manifestantes contra los imperiales es inevitable, y cuando eso pase habrán muchas muertes.

Una de las cosas que me han gustado de Andor es que pone de relevancia que la Rebelión en el mundo de Star Wars no fue un movimiento organizado desde arriba, sino que surgió a partir de muchas luchas concretas realizadas por personas y grupos aislados entre si con el único punto en común de rechazar la violencia que el Imperio estaba realizando en su planeta natal. Y precisamente que la gente despierte y se levante es lo que busca crear Luthen con sus acciones. Un Luthen que por cierto hay que decir que no llega a hacer nada realmente destacable en Ferrix, más allá de su ambigua sonrisa que sirve de cierre de esta temporada.

El punto de vista a pie de calle que plantea el creador de Andor Tony Gilroy la verdad es que funciona muy muy bien en el último episodio de esta primera temporada. Hay que reconocer también la labor del director de estos episodios Benjamin Caron, y en general de todos los que han trabajado en la producción de esta serie. Que una producción de Lucasfilm / Disney luzca excelente no debería ser noticia, pero en este caso el feeling real de los decorados y la producción en general le sienta de maravilla a la serie.

Una de las cosas que me parecen más problemáticas de Andor es la falta de carisma de Diego Luna, algo que no es problema de la serie en si al venir arrastrado desde Rogue One. Y dentro que esto se mantiene en este episodio, los momentos de dolor de Andor al descubrir que su madre adoptiva ha muerto en Ferrix me parecieron que estaban bien y que en eso Luna sí cumple con lo que se espera del protagonista de la serie. Sin embargo, si una conclusión queda tras esta primera temporada es que Andor en realidad es una serie coral en la que lo importante es mostrar «el nacimiento de la Rebelión», quedando él en segundo plano. De esta manera, si en el episodio 10 brillaron Andy Serkis y Stellan Skarsgård, en el climax de esta temporada vuelven a brillar otros personajes por encina del personaje titular teórico protagonista. Esto no es ni bueno ni malo (bueno, un poco malo si es), sino la constatación de cómo son las cosas.

Dentro de los potentes episodios finales, se confirma que las tramas de Coruscant han sido bastante bluffs, en especial todo lo referido a una Mon Mothma que ha sido lo más insípido e intrascendente de toda la serie. Si la idea de conocer el origen de la Rebelión resultaba interesante a priori, desde luego ver los problemas bancarios de Mothma han sido casi ridículos, verdaderos minutos de la basura de la serie. La serie termina arreglando ligeramente el arco del ex-agente de la Autoridad de Preox-Morlana Syril Karn al salvar a Dedra Meero, pero eso no evita que su arco en esta temporada mientras discutía con su madre en Coruscant haya sido también un fail total.

Tampoco el arco de Vel Sartha, la prima de Mon Mothma y líder rebelde que dirigió el robo en Aldhani, resulta nada interesante una vez vistos los últimos 6 episodios de la serie, lo que supone otra narrativa bastante fallida. Junto a esto, y entendiendo que si han construido un set de rodaje con la tienda de antigüedades propiedad de Luthen Rael tienen que plantear situaciones allí que justifiquen la inversión, hay que comentar que lo contado allí ha sido repetitivo y redundante.

Hay un elemento de fondo en Andor, y que ha provocado que muchos espectadores se hayan preguntado si esta serie de Disney+ es o no es una «buena serie de Star Wars». Reconociéndose casi unánimemente que se trata de una buena historia de ciencia ficción con toques de thriller, hay algo que no te acaba de cuadrar con Star Wars cuando tienes una historia en la que el 99.99% de los personajes son humanos sin apenas presencia alienígena, y en la que además las escenas espaciales están atronadoramente ausentes. Creo que es algo tan evidente que los creativos, quien sabe si por sugerencia de alguien de Lucasfilm, optaron por presentar en el undécimo episodio dos escenas que maquillen esto, al ver a dos habitantes de Narkina 5 cuando Andor y Melchi escapan de la prisión, y luego con la huida de Luthen de la nave imperial que intenta atraparle. El caso es que esta escena espacial está genial y tiene una tensión estupenda mientras Luthen espera que la nave cargue las contramedidas que le permitan escapar de los imperiales. Pero al final esta escena, que por otro lado sirvió para añadir fotogramas super potentes al trailer, sólo ha conseguido que se notara aún más lo que le ha faltado a la serie en su conjunto.

Porque a continuación en el climax final del último episodio la serie vuelve a su esencia «a pie de calle», planteando una acción en Ferrix completamente realizada por humanos, con una acción casi más esperable de Antidisturbios que de Star Wars, al ordenarse a los soldados imperiales detener una manifestación generada a partir del funeral por la muerte de Maarva. Y es cierto que la tensión que se genera en el episodio es genial y me ha gustado mucho, pero también es verdad que el feeling no acaba de cuadrarme. Dicho esto, viendo esto mismo con mentalidad de «vaso medio lleno», puede argumentarse que nos quejamos que Star Wars se convirtiera en un refrito que repetía esquemas ya vistos en la tercera trilogía. Que Lucasfilm se haya atrevido ha hacer algo diferente y original debería ser celebrado por los aficionados. Incluso reconociendo los elementos menos buenos, sinceramente creo que la sensación a nivel es super satisfactoria.

Hay otro tema de fondo, y es que Star Wars por definición es un universo creado para ser disfrutado por todo tipo de espectadores. Es conocido que George Lucas pensaba que el target de espectadores de la primera película eran los niños y jóvenes adolescentes. Algo, todo sea dicho, en lo que claramente Lucas se equivocaba, dado que la lucha del bien contra el mal tiene un atractivo universal. Puede decirse sin temor a equivocarse que al plantearse Andor como un entretenimiento «para adultos», han creado una serie que no va a conectar con los más jóvenes, y que es extraño que Lucasfilm de alguna manera aliene a una parte fundamental de su audiencia creando una serie que NO es para ellos.

En el caso concreto de mi familia, a mi hijo Andor le ha gustado pero sin más y a mi mujer no puede interesarle menos esta serie. Esto no es categoría de nada, pero si diría que ilustra que hay una parte de los espectadores mainstream que no son consumidores de ciencia ficción (y hay un montón, muchísima más gente de lo que pensamos) que jamás se van a plantear ver Andor por mucho que les digas que plantea «situaciones adultas», porque para ellos ¡SE TRATA DE STAR WARS! Y Star Wars es ciencia ficción y frikismo para niños (dicho por ellos, obviamente no opino igual), pero por mucho que la mona se vista de seda…

Estos intentos de Disney de atraer a un público diferente del consumidor habitual de Star Wars dentro de ser lógico desde un punto de vista de empresa no tengo claro que vaya a funcionar, empezando por el hecho que los suscriptores de Disney+ precisamente somos los fans de Star Wars, Marvel o el cine de animación. Puedo equivocarme, pero tengo bastante claro que ningún suscriptor de Filmax y consumidor de cine adulto se ha suscrito a Disney+ al escuchar que Andor es una serie con un target de espectador mayor de edad.

Y ya digo que Andor me ha gustado y veré seguro la segunda temporada, pero yo ya era público converso antes de empezar a ver esta serie, por lo que no tengo claro si Disney va a tener un éxito de audiencia con esta serie.

Comparto el teaser trailer de este episodio final de Andor:

Me ha gustado la primera temporada de Andor, y este final nos ha dejado con ganas de más. Así si.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

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Crítica de Andor episodios 7 – 10 (Disney+)

Andor, la serie precuela de Rogue One creada por Tony Gilroy protagonizada por Diego Luna como Cassian Andor mejora sustancialmente en su tercer arco gracias al fichaje de Beau Willimon (House of Cards) como guionista.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

Tras el robo en Aldhani, el Imperio empieza a tomarse en serio la amenaza de unos rebeldes hasta ese momento invisibles. Mientras, Andor va a pegarse un golpe de realidad al ser detenido sin motivo y enviado al planeta prisión Narkina 5, donde tendrá que trabajar en una factoría casi como esclavo.

Andor ha roto en su tercer arco la norma que se había establecido previamente de presentar historias de tres episodios con una aventura de más o menos completa. En este caso, tenemos un séptimo episodio dirigido por Benjamin Caron con guion de Stephen Schiff que sirve de interludio y pone en marcha la acción del siguiente arco, formado por los capítulos 8, 9 y 10, que están dirigidos por Toby Haynes (director del primer arco de tres episodios) y guiones de Beau Willimon (House of Cards).

En el reparto, Diego Luna es Cassian Andor, un ladrón cuyo planeta Kenari fue destruido por uno de los proyectos mineros del Imperio Galáctico que salió mal. Adria Arjona es Bix Caleen, una mecánica y traficante del mercado negro amiga de Andor. Kyle Soller hace de Syril Karn, un subinspector de la Autoridad de Preox-Morlana (Pre-Mor). Stellan Skarsgård es Luthen Rael, El contacto del traficante de Caleen que forma parte de la Alianza Rebelde. Genevieve O’Reilly interpreta a Mon Mothma, un miembro del Senado Imperial que intenta navegar por la política del Imperio mientras ayuda en secreto a fundar la Alianza Rebelde. Denise Gough como Dedra Meero es una supervisora de la Oficina de Seguridad Imperial. Por último, Andy Serkis interpreta a Kino Loy, un prisionero que realiza funciones de jefe de planta de la fábrica imperial en el planeta prisión Narkina 5.

La valoración de esta tanda de cuatro episodios viene marcada por hecho que el décimo episodio emitido esta semana me parece de largo el mejor de la temporada, dejando la serie en un momento super interesante. El arco de Andor en la prisión de Narkina 5 pone de relieve la crueldad del Imperio contra la gente normal a una escala «a pie de calle» que nunca se había visto de esta manera en Star Wars, al encarcelar a inocentes sin motivo y forzarles a una vida de trabajos forzados de por vida. Esto es interesante, pero al mismo tiempo veo a la gente muy flipada con esto, ya que estamos hablando del mismo Imperio que destruyó Alderaan en la primera Star Wars únicamente para mandar un mensaje y porque podían, nunca hubo ninguna duda que el Imperio es malvado. Y no sólo el Emperador o los altos mandos, hablamos de una organización fascista, corrupta y malvada en toda su estructura desde siempre. A pesar de la broma de Kevin Smith en Clerks sobre los currantes de la Estrella de la Muerte (y que tanto daño parece haber hecho entre gente que no sabe leer entre líneas), los mandos y soldados imperiales siempre fueron malas personas, no es algo de ahora.

Volviendo a Andor, la vida en la prisión de Andor y el resto de reclusos y su huida de la prisión nos da un climax muy potente a este arco que resulta super satisfactorio, al tratarse de la rebelión de la gente corriente contra el imperio, no de grandes héroes o jedis superpoderosos. Que estos presos prefieran morir luchando que seguir colaborando con el Imperio, aunque sea a través de su trabajo estando presos, sin duda supone la verdadera chispa de la rebelión, y diría que va a ser uno de los grandes momentos de esta temporada.

Otro tema muy interesante es el arco de la imperial de inteligencia Dedra Meero en Coruscant, ya que Andor ha planteado una especie de «procedural» inverso, una especie de CSI en el que son los imperiales (los malos) los que intentan detener a los buenos. Reconozco que hay un pequeño problema de base y es la forma que Meero descubre la existencia de rebeldes en robos aislados sin relación aparente, pero dado que sin eso no hay serie, pues lo acepto sin problemas. Esta investigación sirve para dar otra capa a la crueldad imperial contra la gente normal, al torturar a prisioneros y asesinar para ocultar su rastro. Esta parte, excepto por algunos momentos un poco alargados, me parecen muy interesantes también.

El décimo episodio triunfa sobre todo gracias a Andy Serkis y Stellan Skarsgård, que nos ofrecen dos momentazos estelares gracias a sus interpretaciones de Kino Loy (el jefe de los prisioneros del bloque donde está Andor) y Luthen Rael (el creador de la rebelión que hará lo que sea para derrotar al imperio). Ambos ofrecen una potencia en sus escenas que van a quedar como momentos para el recuerdo en la franquicia de Star Wars, y ofrecen el salto de calidad que la serie necesitaba.

Gran parte del éxito de este arco creo que viene de tener a Beau Willimon como guionista del arco. Cuando ves series mediocres como Obi-Wan Kenobi o Ms. Marvel que aparte de estar mal rodadas tienen guiones flojísimos en los que todo vale y cuyos diálogos son redundantes y no aportan nada, más agradeces ver el trabajo de buenos profesionales como en este caso Willimon, que aparte de todo escribe unos diálogos super interesantes que aportan a la historia y dan lugar al lucimiento de los actores. La calidad marca la diferencia, y en este caso creo que el creador de House of Cards demuestra que el que tuvo retuvo.

Dentro de que este arco me ha gustado, tengo que reconocer que hay varios elementos que de momento siguen sin funcionarme y hacen que la serie no sea redonda. Me refiero a todo lo relativo a Mon Mothma y al ex-agente de la Autoridad de Preox-Morlana Syril Karn. Ambas tramas me parecen paja absurda que de momento no ha aportado nada interesante a la trama, siendo verdaderos minutos de la basura. Como comentaba sobre el segundo arco, una cosa es que me interese ver el nacimiento de la rebelión, pero ver a Mon Mothma discutir con su hija o tener reuniones con banqueros, tal y como lo han contado, es cualquier cosa menos interesante. Y ya sobre lo de ver a Syril Karn discutir con su madre mejor no hablamos, porque es lamentable.

Cuando vemos que Dave Filloni construye a Ahsoka y el conde Dooku de forma super interesante en apenas 45 minutos y tres cortometrajes (cada uno) en Tales of the Jedi ves que no es imprescindible alargar tramas que no interesan para empezar en aras de una supuesta «sensibilidad adulta». Yo soy adulto y no me gusta perder el tiempo ni que me lo hagan perder, y la actual narrativa descomprimida que vivimos en la televisión entiendo que pueda hacer perder la paciencia a más de un espectador.

Comentaba antes el gran trabajo de Andy Serkis y Stellan Skarsgård en el décimo capítulo y en especial en toda la serie. La fuerza de sus interpretaciones no hace sino resaltar aún más el que es el pecado original de Andor, y es que Diego Luna siendo buen actor no tiene lo que hay que tener y no te lo crees nunca como un duro ladrón y revolucionario en ciernes. Obviamente esto no es un problema de esta serie de televisión sino que viene del casting original de Rogue One, pero es una pena que la serie acertando en tantas cosas tenga que arrastrar este problema que en el fondo ni siquiera es culpa de Luna sino del director de casting. Y lo malo es que se nota que los productores de Lucasfilm también lo notan, porque los momentazos no se los están dando al supuesto protagonista de la serie, sino a los que ellos ven que son mejores actores que él.

Otro problema de fondo es la idea que los creativos de Andor están transmitiendo, empezando por el creador Tony Gilroy, sobre que la lucha de la luz contra la oscuridad, el bien contra el mal, de Star Wars no es una idea «adulta». Por eso es mejor crear matices de grises, sobre todo en los rebeldes, algo que está en el centro del arco de Stellan Skarsgård. Y dentro que lo que nos están contando me interesa y él es super buen actor, tengo que negar la mayor, porque una idea como «el bien contra el mal» puede ser perfectamente adulta, entendido en el concepto de un entretenimiento mainstream como es Star Wars. Y es cierto que George Lucas siempre dijo que Star Wars es ante todo una fantasía para niños y adolescentes, pero da la sensación que Gilroy y compañía no son demasiado fans de la franquicia para empezar y por eso plantean contar otra cosa.

En todo caso, tengo que reconocer que Andor me está empezando a convencer y tengo ganas de conocer qué va a pasar en los dos episodios que quedan de esta primera temporada y con qué cliffhanger nos van a dejar de cara a la segunda temporada ya confirmada.

Comparto el trailer de esta tanda de episodios:

Andor me parece una buena serie que sin duda está mejorando a medida que pasa, aunque no diría que es la flipada que algunos comentarios nos quieren hacer creer. Desde luego, no lo mejor jamás rodado de Star Wars. En todo caso, tras la enorme decepción de Obi-Wan Kenobi, parece que la franquicia de Star Wars vuelve a la senda del éxito.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

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