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Crítica de Nosferatu de Robert Eggers

Tenía cierta curiosidad con la nueva versión de Nosferatu de Robert Eggers acaba de estrenarse en los cines.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

Nueva versión de la icónica película muda de F.W. Murnau, producida en 1922, que a su vez se basaba en la novela ‘Drácula’, de Bram Stoker.

En 2015 Robert Eggers sorprendió al mundo cinéfilo con su ópera prima, La Bruja. En su segunda película El Faro, Eggers se alejó de una narrativa convencional en una historia en blanco y negro con la que no conecté nada. Con The Northman (2022), película inspirada en la leyenda de Amleth, la leyenda escandinava que inspiró al personaje de Hamlet.

En Nosferatu, Eggers escribe el guion adaptando la clásica película de F.W. Murnau, que a su vez copió decaradamente al Drácula de Bram Stoker. Eggers vuelve a colaborar con Jarin Blaschke, director de fotografía de todas sus películas y persona imprescindible para dotar a la película de su toque personal con una iluminación naturalista. La película de 132 minutos cuenta con música de Robin Carolan, que también ha trabajado anteriormente con Eggers, con Louise Ford realizando el montaje. La película ha tenido un presupuesto de 50 millones y se rodó en estudios y localizaciones en República Chequia y Rumanía.

En el reparto encontramos a Bill Skarsgård as Conde Orlok, Nicholas Hoult as Thomas Hutter, la versión de Murnau de Jonathan Harker, Lily-Rose Depp as Ellen Hutter (Mina Harker), Willem Dafoe como Prof. Albin Eberhart Por Franz (Profesor Van Helsing). Completan el reparto Aaron Taylor-Johnson como Friedrich Harding y Emma Corrin como Anna Harding (Arthur Holmwood y Lucy), Ralph Ineson como el Dr. Wilhelm Sievers (John Seward) y Simon McBurney como Herr Knock (Renfield).

Robert Eggers es un director tan diferente, para bien y para mal, que me provoca que me apetezca ver una película suya cada dos años. Su personalidad es bestial e imprime en cada película una sensación de viaje en el tiempo con su perfecta puesta en escena. Con la escenografía de la película, el vestuario y, por supuesto, con la iluminación. En lo referido a los valores de producción, Nosferatu es de 10.

Pero en Nosferatu Eggers tiene una serie de problemas casi insalvables, empezando con el hecho que esta historia, incluso con los cambios finales respecto a la historia de Drácula, es super conocida y se ha contado en infinidad de ocasiones. En realidad tenía curiosidad por ver la versión que Eggers había hecho de Nosferatu, y reconozco que no he visto la película de Murnau en el siglo XXI, por lo que no es un caso «acabo de ver la clásica».

En lo referido a escenas que recuerdan al clásico de Murnau, el comienzo de la película en el que vemos la primera vez que Ellen ve al Conde Orlok, del que sólo vemos su sombra sobre las cortinas (cuya imagen veis arriba), creo que visualmente es lo mejor de la película. Un momento super atmósférico y que puede marcar el feeling visual de la película. El problema es cuando la mejor escena visual de película es justo la inicial.

En realidad, Nosferatu de Robert Eggers me ha gustado, está bien. Pero no es genial. Y es precisamente debido a las conocidas señas de identidad de Eggers. No es que me haya llevado ninguna sorpresa en esto, cuando digo que me apetece ver una película suya cada dos años o más es porque me da algo que nadie más hace. Incluso cuando no conecto demasiado con su elección estética y visual.

Hay un problema dramático cuando tu gusto por rodar únicamente con iluminación naturalista y la creación de claroscuros provoca que no veas bien a los personajes, siempre a contraluz. No ver lo que pasa, y sobre todo, la forma en que los personajes reaccionan ante esos sucesos, es un problema. Para mi lo es. Y causa que momentos que deberían ser super dramáticos acaben no siéndolos. Como digo, que la mejor escena visualmente sea el prólogo, provoca un problema de falta de progresión dramática.

En positivo, los cambios que añade Eggers al final y el papel activo que Ellen tiene en la destrucción de Orlok, añadiendo bastante más sangre de la que obviamente había en la película de Murnau, me ha gustado también mucho.

En lo referido al reparto, me parece curioso como las agencias de representación y los estudios parece intentan promocionar a las próximas estrellas de la industria, algunas de cuyas caras tenemos en esta película. Entre ellos Nicholas Hoult (el próximo Lex Luthor), Aaron Taylor-Johnson (Kraven, Vengadores Era de Ultrón) y Emma Corrin (The Crown y Deadpool y Lobezno). Y por supuesto, la hija de Johnny Depp Lily-Rose, que para mi es el verdadero descubrimiento de la película y que nos da la interpretación más potente y emocionante. Junto a ellos, Willen Dafoe está siempre bien en su papel de un personaje con toques un poco inusuales. Creo que en la parte actoral, la película está muy bien y todos cumplen con lo que sus personajes demandan de ellos.

Cosa diferente es la creación de Bill Skarsgård del Conde Orlok. Y no es que Skarsgård lo haga mal, empezando por el fuerte acento rumano / eslavo con el que habla Orlok en inglés. Aparte de todas las escenas en las que habla rumano o latín o el idioma que hable, mostrando a un actorazo con una voz grave y potente. El problema es que Eggers no permite que le veamos bien casi nunca bien. Frente a la icónica silueta alargada y con las orejas de murciélago del Nosferatu de Murnau, Eggers no consigue plantear nada ni remotamente similar. Su aportación de crear a un Conde Orlok de tamaño enorme que recuerda a un soldado cosaco o eslavo es lo más destacado, pero no provoca nada ni remotamente parecido a algo icónico. Además, la decisión de mostrar a Orlok desenfocado, a contraluz o directamente en la sombra todo el rato impide que podamos sentir la amenaza de Orlok, y juega en contra de la potencia dramática que comentaba al principio.

Pero dentro de estar ante una película que está bien, estamos ante una película en la que conoces lo que va a pasar la gran mayoría del tiempo. Y sientes que esas mismas escenas las hemos visto mejor en otras películas. Mejor dramáticamente, mejor visualmente. Me han gustado momentos puntuales de la película, por ejemplo cuando la mano de Orlok sobrevuela la ciudad, y también la interpretación de Lily-Rose Depp. Pero globalmente el Nosferatu de Robert Eggers me ha parecido un bien «sin más» de libro. Y sin embargo, seguro que veré la siguiente propuesta de Eggers.

Comparto el trailer de la película:

Para bien y para mal, Nosferatu es una película de Robert Eggers.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

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Crítica de Houses of the unholy de Ed Brubaker y Sean Phillips (Image Comics)

Llega la nueva novela gráfica de Ed Brubaker y Sean Phillips Houses of the unholy, con color de Jacob Phillips. Una compra obligada que me ha dado una lectura super chula.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

Un agente del FBI especializado en crímenes de culto y una mujer con un pasado vinculado al Pánico Satánico se ven arrastrados a la aterradora caza de un asesino demente que se oculta en las sombras de los bajos fondos. ¿Podrá escapar alguna vez de su pasado, o todas sus malas decisiones no son más que más fantasmas que le persiguen, vaya donde vaya?

HOUSES OF THE UNHOLY es un fascinante viaje de terror de los creadores de bestsellers ED BRUBAKER y SEAN PHILLIPS, el galardonado equipo detrás de CRIMINAL (que pronto será una serie de televisión en Amazon Prime), RECKLESS, NIGHT FEVER y WHERE THE BODY WAS.

Tener una nueva novela gráfica de Ed Brubaker y Sean Phillips es el equivalente comiquero del espacio seguro. Un comic que no necesitas saber nada de su argumento o personajes para tener claro que te va a encantar. Y que cuando por fin lo lees la experiencia ha sido super satisfactoria.

Entrando a valorar Houses of the unholy (Casas de los impíos), me llama la atención la sensación que Ed Brubaker quedó traumatizado de niño con el pánico que se vivió frente a los cultos satánicos en los Estados Unidos a finales de los 70 y principios de los años 80. De hecho, la existencia de cultos satánicos ha estado muy presente la obra previa del dúo. Desde Fatale a uno de los volúmenes de Reckless , la temática de cultos y sociedades secretas parece ser uno de los temas en que Brubaker se siente más cómodo.

En Houses of the unholy Brubaker plantea una interesante y novedosa historia sobre nuestra memoria y los traumas que nos acosan. Y es que conoceremos a Natalie Burns, una investigadora privada que trabaja en casos de niños desaparecidos y que tiene un profundo trauma. Cuando era niña participó en una mentira acusando junto a otros niños a unos profesores de pertenecer a una secta satánica que les había violado. Esta mentira provocó que una de las profesoras se suicidara antes de descubrirse la mentira. Aparte de lo gordo que es ser responsable de la muerte de una persona inocente, la protagonista sufre porque sigue viendo escenas de unos abusos que nunca existieron. Natalie tuvo que realizar reuniones con psicólogos que la preguntaban una y otra vez por esos hechos, hasta el punto de interiorizarlos como propios aunque nunca sucedieron.

La idea de no poder confiar en tus recuerdos es una idea aterradora, y esto es una parte fundamental de la propuesta de Brubaker. Por supuesto, además tendremos un caso en el presente que conectará a Natalie Burns con este pasado que no acaba de irse nunca. Mientras asistimos a la investigación de Natalie y un agente del FBI que la ha contactado para que la ayude en su investigación, conoceremos mediante flashbacks la historia de Natalie de niña y los jóvenes que participaron en esa mentira con ella. Como siempre en Brubaker, la historia me parece redonda, con la típica narrativa fragmentada que va aportando piezas del puzzle que se está desarrollando delante nuestro. Destacaría además el final atípico que plantea en este comic, algo poco habitual en Brubaker. Un final que sin embargo si conecta con la idea de plantear un final poderoso con una última imagen impactante, como sucedió en la fantástica Pulp.

Posiblemente sea porque he leído mucho a Brubaker, pero tengo que reconocer que la sorpresa del comic es algo que vi venir casi desde su primera página. Esto no creo que sea un problema en la historia, que creo que se plantea de forma super correcta a lo largo de esta novela gráfica. Hablaba antes de una «lectura segura», y quizá eso implica que tenga muy claras las claves, los tropos y también de los recursos narrativos que emplea habitualmente Brubaker. Dicho esto, reconozco que Brubaker consiguió sorprenderme con el final que plantea para este comic.

Hablando de sensaciones conocidas, el dibujo de Sean Phillips con color de su hijo Jacob también significa una zona de confort comiquera. Y es que es abrir la primera página y verme transportado a su mundo. Phillips y su hijo tienen la cualidad de añadir una cualidad atemporal a todos sus trabajos. Aunque otras obras de Brubaker y Phillips estaban ambientadas en el pasado, por ejemplo la serie Reckless en el Los Ángeles de los años 80, esta obra plantea una historia en un presente bastante más cercano. Digo esto porque el pánico al satanismo tuvo lugar en los años 80, y la protagonista debe tener 20/30 años, por lo que los sucesos del presente deben suceder pasados el 2000. Sin embargo, el dibujo y sobre todo la paleta cromática de Jacob Phillips parece que nos traslada a un mundo mucho anterior.

Aparte de la narrativa de Phillips, sobre la que he hablado muy y muy bien en reseñas anteriores, lo que me llamó también la atención de este Houses of the unholy es la capacidad de crear atmósferas malsanas en el comic. La idea de estar ante una protagonista rota por dentro es algo que se siente mucho antes que conozcamos su historia, y es todo gracias al extraordinario dibujo de Phillips.

Como siempre cuando hablo de Brubaker y Phillips, Houses of the unholy es una lectura redonda que me ha dejado super satisfecho. Me encanta que aparte de los elementos familiares que me deja, la historia de Brubaker me haya mostrado una historia diferente que no esperaba. Y que sin embargo, me ha encantado.

Por cierto, Brubaker ha anunciado que su siguiente proyecto significa el retorno al mundo de CRIMINAL, su primera gran obra de creación propia con Sean Phillips. Brubaker comentó en su newsletter que «Sean lleva unas 30 páginas dibujando nuestro próximo libro, que es un regreso a CRIMINAL pero en formato OGN de tapa dura”. Brubaker también comparte los lápices de Sean Phillips que insinúan que la historia se centrará en Jacob Kurtz, el protagonista de Criminal: Bad Night. Esto sin duda es un intento de aprovechar el éxito que se espera con la serie de televisión de Criminal, que debería estrenarse durante 2025. Se trata del primer trabajo de la pareja en una historia de Criminal desde 2019, y Brubaker anticipa que será una novela gráfica bastante larga, lo que provocará que no se publique hasta una indeterminada fecha de «primera mitad de 2025.»

Si un comic de Brubaker y Phillips es siempre compra obligada, su retorno a Criminal lo es doblemente. Mientras mantengan este nivel de plenitud creativa, nos quedan muchos años de disfrute comiquero. Porque Houses of the unoly me ha gustado mucho.

Comparto las primeras páginas de esta novela gráfica:

Houses of the unholy es un nuevo triunfo de Ed Brubaker y Sean Phillips. Nadie hace comics como ellos.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

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Crítica de Alien: Romulus de Fede Álvarez

Tenía ganas de ver Alien: Romulus, la nueva película de la franquicia de los xenomorfos realizada por el especialista en terror Fede Álvarez, que ha cumplido con las expectativas y mucho más.

PUNTUACIÓN: 8/10

Mientras rebuscan en las profundidades de una estación espacial abandonada, un grupo de jóvenes colonizadores del espacio se encuentra cara a cara con la forma de vida más aterradora del universo.

Fede Álvarez (Montevideo, Uruguay, 1978). Se dió a conocer en 2009 gracia a su cortometraje ¡Ataque de pácino!, lo que le llevó a firmar un contrato con la productora Ghost House, que acabó con él dirigiendo el remake de Evil Dead (2013). Tras esto dirigió la estupenda Don´t breathe (2016) y la fallida adaptación de The Girl in the Spider’s Web (2918). Tras producir y escribir Don´t breathe 2 (2021) y realizar la serie Calls (2021) para Apple TV, consiguió convencer a Redley Scott para realizar esta nueva película de Alien.

Álvarez escribe el guion de la película junto a su colaborador habitual Rodo Sayagues. La película ha sido producida por Ridley Scott a través de su productora Scott Free y ha contado con fotografía de Galo Olivares, montaje de Jake Roberts y música de Benjamin Wallfisches. Alien: Romulus tiene un ajustadísimo presupuesto de 80 millones de dólares, lo que puede ser vital para asegurar su rentabilidad, y fue rodada mayoritariamente en Budapest.

Por la propia premisa de la película, Alien: Romulus cuenta con un reparto con muy pocos integrantes. 2024 parece ser el año de Cailee Spaeny, ya que hace unos meses protagonizó Civil War de Alex Garland y ahora hace de Rain, una joven que ansía abandonar su colonia minera junto a su hermano Andy (la otra gran sorpresa positiva de la película, interpretado por David Jonsson), para ir a otro planeta donde pueda ver la luz del sol. El resto de jóvenes de la tripulación que la acompañarán a la estación espacila Romulus a la deriva son Archie Renaux como Tyler, el ex novio de Rain, Isabela Merced como Kay, la hermana de Tyler, Spike Fearn como Bjorn, el primo de Tyler y Kay y Aileen Wu como Navarro, piloto y novia de Bjorn.

Alien: Romulus es un extraordinario ejercicio de estilo y tensión por parte de su director Fede Álvarez. Además, sirve para mostrar la reverencia que el director uruguayo tiene por la franquicia iniciada por Ridley Scott en 1979. La película suponen una vuelta a las esencias de los xenomorfos, con una premisa que en cierto sentido recuerda a la de otra película de Álvarez: Don´t breathe. En el sentido que en ambas películas tenemos un grupo de jóvenes que entra en un espacio cerrado para robar, siendo sorprendidos por una presencia que no esperaban. Los pasillos claustrofóbicos, las sorpresas en cada esquina y una tensión opresiva son varias claves de una película que empieza a fuego lento pero que nos ofrece una segunda hora notable.

La película parece un catálogo de lo mejor de la franquicia, conectando con todas las películas previas (sin contar con los subproductos de Alien vs Predator). De la película original recupera la atmósfera de terror con una tripulación superada ampliamente por unos inesperados xenomorfos, con la presencia de la corporación Waylan-Yutami que como siempre es la verdadera villana de la película. En ese sentido, Alien: Romulus lleva esta villanía un paso más allá, al mostrar que el planeta minero donde viven Rain y sus amigos es prácticamente una trampa donde la empresa mantiene a los trabajadores casi en un régimen de esclavitud, al no permitirles abandonar el planeta.

La película recupera todos los mitos a Alien, empezando con los Facehuggers, que protagonizan unas escenas geniales llenas de tensión, el Chestburster y por último la versión adulta. Por cierto, Romulus muestra otro elemento muy interesante de la franquicia, al mostrar como tras nacer el chestburster, tiene que formar una nueva crisálida para conseguir su forma y tamaño adulto. La sorpresa es comprobar que Álvarez también incorpora en la película elementos de Prometheus y Covenant, algo que también conectaría con aspectos de Alien Resurrección y que sirven para darnos la sorpresa inesperada de la película en su parte final.

Fede Álvarez la verdad es que puede estar orgulloso de su trabajo en Alien: Romulus. La tensión es palpable durante toda la película, y me gusta que prácticamente todos los sets sean espacios físicos que tienen peso en pantalla. Además, los aliens combinan animatronics alucinantes con versiones CGI que no desentonan. La trama toma esquemas del terror el tener un set de terror al que le sigue otro y luego otro. Y aunque tenemos una primera mitad que casi parece un remake que toma elementos de las películas previas, en la segunda mitad Álvarez plantea una escena en gravedad cero que me parece brillante y es una interesante añadido a los mitos de alien, aparte de un climax final que me vuela la cabeza y resulta totalmente inesperado.

Por ponerle algún pero, la obsesión de los estudios por añadir easter-eggs y guiños a las películas previas hace que haya una aparición mediante CGI de un personaje que queda raro. Raro porque el actor falleció y por tanto sabes que lo que ves es CGI, pero también porque en realidad no era necesario. Por otro lado, había leído de Alien: Romulus era super aterradora, y la verdad es que no me lo ha parecido, dentro que al ser un espectador curtido en esta franquicia hay muy pocas cosas que me puedan alterar por muy buen trabajo que haga el director. Por último, un pequeño pero inevitable en este tipo de películas, y es que la franquicia no ha dejado claro el tiempo de incubación del huevo de alien en su huesped humano, de forma que pueden ser horas (¿o días?) en la primera Alien o en Aliens, a apenas minutos en Romulus. De igual manera tenemos el paso de chestburster a alien adulto, que también sucede con minutos de diferencia. En todo caso, este es un pero muy pequeño que en realidad no me molestó durante el visionado, así que ni tan mal. En todo caso, como veis, son muy pocas cosas las que no me han funcionado, porque en realidad la película me gustó bastante.

El reparto me parece que está muy bien. Cailee Spaeny se luce como heroina de Alien: Romulus, transmitiendo humanidad y empatía, y dando caña cuando llega el momento, en una escena que recuerda para bien Aliens de James Cameron. Junto a Spaeny, David Jonsson como su hermano Andy es la gran sorpresa actoral. Andy parece sufrir algún tipo de discapacidad, pero sufrirá varios cambios a lo largo de la película que provocarán que su rango interpretativo se amplíe para convertirle en el personaje más interesante de la película. El resto un poco sabes que están ahí para morir, y la verdad es que hay un par de muertes realmente potentes.

Aparte del catálogo de lugares comunes, me ha gustado mucho la sorpresa que me ha dado la película en su último cuarto. Antes de ir al cine me temía que los mejores momentos de la película estuvieran en el trailer, y la verdad es que no es así. Aparte, de nuevo recordando Aliens, por si no fuera suficiente con los aliens, hay una cuenta atrás que obliga a los protagonistas a correr si no quieren morir en la estación Romulus, lo que añade una capa adicional de tensión y urgencia a todo lo que hacen. En algunos aspectos Alien: Romulus parece (porque lo es) un back-to-basics, pero cuando algo se ejecuta con esta brillantez el resultado no puede ser más que notable.

Como decía, los guiños a las películas previas es constante, incluso a la locura máxima que en su día representó Alien Resurrección. Esto en realidad es algo que me gusta mucho. El final con reminiscencias a la película original deja el escenario lo bastante abierto como para que en caso que Romulus sea un éxito, el estudio pueda plantearse una continuación. Visto lo visto, ojalá Alien: Romulus sea un éxito, me parece que es una forma modélica de dar nueva vida a una franquicia que parecía quemada. En muchos sentidos, me recordó para bien lo que Predator: Prey significó para la franquicia de Depredador el año pasado.

Además, cuando he descubierto que su presupuesto fue de apenas 80 millones, me he llevado una alegría muy grande. Primero porque lucen espectacularmente bien en pantalla, pareciendo un blockbuster de gran presupuesto. Pero también porque tener un presupuesto tan ajustado permitirá que la película pueda ser rentable a poco que supere los 200 millones de dólares de taquilla en todo el mundo ya empezará a dar beneficios. Una cifra que creo (espero) que sea muy accesible.

Si os gusta la ciencia-ficción, os gustará Alien: Romulus. Si os gusta el terror, también. Y si además sois fans de la franquicia, entonces no te la puedes perder.

Comparto el trailer de la película:

Alien: Romulus es una película notable que marca el camino para otros creadores y estudios que quieran relanzar franquicias cinmeatográficas.

PUNTUACIÓN: 8/10

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Crítica de El último viaje del Demeter de André Øvredal (Prime video)

André Øvredal me dejó un gran sabor de boca tras ver La autopsia de Jane Doe (2016). Por ello me animé a ver El último viaje del Demeter, su nueva película utilizando parte de la novela de Bram Stoker de Drácula, aprovechando su estreno en Prime Video.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

Basado en un solo capítulo, el Captain’s Log, de la clásica novela Drácula de 1897 de Bram Stoker, la historia se desarrolla a bordo de la goleta rusa Demeter, que fue fletada para transportar carga privada (veinticuatro cajas de madera sin marcar) desde Carpatia a Londres. La película detallará los extraños eventos que acontecieron a la tripulación condenada mientras intentan sobrevivir al viaje por el océano, acechados cada noche por una aterradora presencia a bordo del barco. Cuando finalmente llegó cerca del puerto de Whitby, estaba totalmente derruida. No había rastro de la tripulación. (FILMAFFINITY)

André Øvredal (1973) es un director de cine y guionista noruego. Es conocido sobre todo por dirigir las películas Trollhunter (2010), La autopsia de Jane Doe (2016) e Historias de miedo para contar en la oscuridad (2019). Además del premio de Sitges, La autopsia de Jane Doe (2016) ganó el año el Premio de Mejor película en el Fantastic Fest y el 2º Premio (Premio del Público – Midnight Madness) en el Festival de Toronto. Tras La autopsia de Jane Doe, realizó Mortal en 2020.

El último viaje del Demeter cuenta con un guion de Bragi Schut Jr. y Zak Olkewicz a partir del diario del Capitán del Demeter escrito por Bram Stoker en Drácula. La idea de ampliar esta historia secundaria de la novela de cómo Drácula llega a gran Bretaña desde Rumanía en barco resulta un concepto un tanto chocante, por motivos que comentaré a continuación. La película de 119 minutos de duración constó con un presupuesto de 45 millones de dólares y fue distribuida por Universal, estrenándose en 2023 en Estados Unidos. La película cuenta con fotografía de Tom Stern, montaje de Patrick Larsgaard y música de Bear McCready.

En el reparto tenemos a Corey Hawkins como Clemens, un médico que se une al Demeter. Aisling Franciosi es Anna, una polizona involuntaria y esclava de Drácula. Liam Cunningham es el capitán Eliot, capitán del Demeter. David Dastmalchian es Wosjchek, el intendente del Demeter. Javier Botet como Drácula, Woody Norman como Toby, el nieto de Eliot, y la tripulación del Demeter formada por Jon Jon Briones como Joseph, el cocinero, Stefan Kapičić como Olgaren, Nikolai Nikolaeff como Petrofsky, Martin Furulund como Larsen y Chris Walley como Abrams, completarían el reparto en sus papeles principales.

El último viaje del Demeter me ha parecido una película de vocación clásica. Empezando con un diseño de producción estupendo sobre todo con la creación del barco y las cubiertas inferiores donde tiene lugar una parte importante de la acción de la película. Leía sobre el presupuesto de la película de 45 millones de dólares, y diría que una parte importante debió invertirse al Demeter, consiguiendo que luzca imponente.

Otro elemento fundamental de la película es la representación de Drácula, y el director André Øvredal opta con acierto con mostrar al Conde con un aspecto bestial cercano al de una gárgola que en algunos momentos me recordó al que Francis Ford Coppola creó en su película. Este Drácula encerrado en una caja que tiene que salir a alimentarse de noche no es el refinado caballero sino una bestia que quiere sobrevivir sea como sea, y lo hará a costa de la tripulación. Una tripulación a la que no puede matar todos a la vez, aunque podría, porque su objetivo es que le lleven a Inglaterra, por lo que sus cacerías se espacian en el tiempo.

Øvredal opta por hacer una película que no se construya a partir del jump-scare sino de la creación de una atmósfera opresiva, al tratarse en el fondo de una película de terror situado en un espacio cerrado del que los personajes no pueden escapar. Aunque no hay sustos fáciles si hay numerosas muertes, algunas muy explícitas, con unos mordiscos de Drácula para desangrar a sus víctimas más parecidos al mordisco de un oso que desgarra medio cuello de forma salvaje. Veo muchas elecciones del director, y creo que la mayoría son acertadas. Entre otras, los efectos especiales para la creación de Drácula, muchos de ellos prácticos mediante el uso de prótesis y maquillaje, que me han gustado bastante. Como también las escenas en las que sale el sol y abrasa a aquellos poseídos por el vampiro.

El reparto creo que está más que correcto y añade el toque justo que necesitaban los personajes. El médico de color Clemens ha sufrido racismo al no encontrar donde poder ejercer su profesión y que sólo confía en la ciencia. Como imagináis, va a darse un duro golpe de realidad El serio capitán Eliot del barco que aspira a que su nieto Toby, que le acompaña en la travesía, pueda tener una vida mejor. Un niño preadolescente que añade un toque de dramatismo a una situación ya de por si complicada al cazar Drácula a la tripulación uno a uno. La sorpresa de Anna, la novia de Drácula a la que encuentran cuando un cajón de la carga se mueve, y a la que salvan gracias a unas transfusiones de sangre realizadas por el doctor. Wosjchek, el segundo de a bordo que es fiel al capitán y tiene que aplacar las habladurías entre la tripulación mientras aspira a convertirse en el nuevo capitán del Demeter una vez se jubile Eliot.

André Øvredal toma muchas decisiones interesantes en El último viaje del Demeter. Sin embargo, quizá el problema principal que no sabe solucionar el de base, al contar una historia cuyo desarrollo y final está marcado de inicio, al ser testigos al viaje de Drácula en barco hasta Inglaterra. Un viaje que todos sabemos que realiza, porque todos hemos visto Drácula, con un barco que acaba encallando en la costa. Es muy difícil por lo no decir imposible que el espectador se implique emocionalmente con una tripulación que claramente carne de matadero. Y en películas de este tipo está claro que hay muchos personajes que están simplemente para morir. Pero en este caso es imposible crear nada parecido a tensión ante un final que está marcado para toda la tripulación. Hay algún momento dramático, sobre todo lo relativo a Toby funciona por ser un niño, pero al final todo el conjunto me parece muy plano, no consiguiendo imprimir la fuerza que necesitaba un final de una película de Drácula.

El climax final para mi es lo más flojo (o menos bueno) de la película, con la situación que provoca que el barco encalle bastante cogida por los pelos. Øvredal plantea un final que no sea totalmente negativo, aunque la llegada de Drácula ya es bastante malo, dejando un resquicio a la esperanza. Pero tener las cartas marcadas de inicio resulta una losa demasiado pesada para que el director noruego consiga una película que al final no consiga ser más que correcta. Comentaba la correcta creación de tensión, pero diría que en este caso El último viaje del Demeter si se hubiera beneficiado por tener una atmósfera más terrorífica de la que al final acaba teniendo.

En realidad me película me parece que está bien, y resulta perfecta para ver en casa aprovechando su estreno en Prime Video. Pero me quedo con la sensación que podría haber estado mejor.

El último viaje del Demeter es una película perfecta para ver en casa aprovechando su estreno en Prime Video, pero tenía ganas de que me hubiera gustado más de lo que lo ha hecho.

Comparto el trailer de esta película:

El último viaje del Demeter es una buena película para ver en casa, pero que dentro de sus buenas intenciones queda lastrada por la propia premisa de partida.

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Crítica de La primera profecía de Arkasha Stevenson

Mi hermano Fernando me persuadió para que fuéramos a ver La primera profecía, opera prima de la directora Arkasha Stevenson que hace de precuela del clásico de terror de Richard Donner. Y me alegra decir que me ha gustado mucho.

PUNTUACIÓN: 8/10

Cuando una joven estadounidense es enviada a Roma para iniciar una vida de servicio a la Iglesia, se topa con una oscuridad que pone en cuestión su propia fe y descubre una conspiración aterradora que espera provocar el nacimiento de la encarnación del mal. Precuela de ‘La profecía’ (1976). (FILMAFFINITY)

Arkasha Stevenson es una cineasta y ex periodista estadounidense. Ha dirigido episodios de Legion y Briarpatch, así como la tercera temporada de Channel Zero. La primera profecía supone una brillante opera prime de una directora a la que habrá que seguir con interés.

El guión ha sido escrito por Tim Smith, Keith Thomas y Arkasha Stevenson, a partir de una historia de Ben Jacoby basada en los personajes creados por David Seltzer para el clásico La Profecía (Richard Donner, 1976). La película de 119 minutos de duración ha contado con un importante presupuesto de 30 millones de dólares, altísimo dentro del género de terror. Rodada el localizaciones de Roma, tiene fotografía de Aaron Morton, montaje de Bob Murawski y Amy E. Duddleston y música de Mark Korven.

La protagonista Nell Tiger Free (Londres, 1999) ha sido para mi el gran descubrimiento de esta película además de su directora. Pero en realidad ya la conocía, dado que ha Nell ha aparecido en series como Servant (Apple TV) y Too Old to Die Young (Prime Video). También interpretó a Myrcella Baratheon en las temporadas 5 y 6 de Juego de tronos (HBO), aunque este es su primer gran papel para el cine. La actriz británica interpreta a como Margaret Daino, una estadounidense enviada a Roma para trabajar en un orfanato antes de tomar el velo y convertirse en monja.

El resto de actores principales de la película son Sônia Braga como Sor Silvia, la abadesa del orfanato Vizzardeli de Roma donde trabajará Margaret, Ralph Ineson como el Padre Brennan, Bill Nighy como el Cardenal Lawrence, un alto cargo de la iglesia católica, Tawfeek Barhom como el padre Gabriel, miembro del clero católico que trabaja en el orfanato y María Caballero como Luz Valez, compañera de piso de Margaret en Vizzardeli. Nicole Sorace como Carlita Scianna, una niña mayor de Vizzardeli, Ishtar Currie Wilson como la hermana Anjelica, una monja perturbada en Vizzardeli, Andrea Arcangeli como Paolo, un hombre que se encuentra con Margaret y Charles Dance como el padre Harris completarían el reparto.

La primera profecía me ha encantado. Y tengo que reconocer que a priori no era una película que me apeteciera ver. Por supuesto he visto La profecía de Richard Donner, pero pueden haber pasado fácil más de 25 años desde la última vez que la vi. Y en general la moda actual de explotar IPs conocidas, como se dice ahora, en muchos casos no me llama especialmente la atención. Sin embargo, como decía al principio, me alegro que mi hermano me convenciera para ir a verla, porque me ha parecido un peliculón. Por lo que acabo de comentar, aunque conozco el argumento de La profecía y que generó varias secuelas protagonizadas por Sam Neill, en realidad no tenía en mi mente esta película ni había pensado en ella dado que como os digo no pensaba verla y lo de ir al cine fue casi pensado y hecho. Y la verdad es que lo he agradecido un montón durante el visionado.

Entrando ya en materia, me parece una bendita maravilla lo que acaba de hacer la directora Arkasha Stevenson en su primera película. La primera profecía es una película modélica que todo lo hace bien. Que tiene claras las influencias pero sabe crear su propia historia y su propia mitología. Que sabe que es una película de terror pero no se averguüenza de ello y saca todo el partido a las posibilidades expresivas que se le proporcionan. El guion me parece muy acertado, sobre todo por la forma de plantear el principio de la película, que recuerda poderosamente a La profecía original, pero luego lleva la película por otros derroteros. Hay que decir que aunque plantea una sorpresa que sea el giro del tercer acto, en realidad este giro es algo que es evidente y se ve venir. Pero esto no creo que sea un problema del guion sino que los espectadores hemos visto ya mucho cine y llegamos muy guerreados. Dicho esto, si hubieron varios elementos de la historia que me sorprendieron, entre otros el propio final.

La puesta en escena con localizaciones en Roma ayuda a crear la atmósfera que se espera en una historia de terror satánico. Stevenson plantea una película con el ritmo perfecto que hace que estés super intrigado de principio a fin. Además de una fotografía perfecta y un montaje que resalta la naturaleza satánica de la historia, con numerosos momentazos, quiero destacar el montaje de sonido que incorpora elementos espeluznantes super chulos. Y aunque no es una película de sustos fáciles y jump-scares, hay varios momentos que casi consiguieron que apartara la cabeza porque me resultaron super perturbadores, sobre todo referidas a las visiones de Margaret y las escenas de partos. Y además, la película añade el mítico «Ave Satani» de Jerry Goldsmith, el tema principal de la película clásica, lo cual fue también un puntazo.

Como comentaba, la interpretación de Nell Tiger Free me ha encantado no, lo siguiente. Su creación de Margaret es tan alucinante que creo que puede ser una de las grandes interpretaciones del año y que debería recibir como mínimo una nominación a los Oscars. Y sin embargo, tengo claro que al ser una película de terror clásico, nada de un «elevated horror» o castañas similares de directores gafapastas acomplejados, su trabajo será ninguneado por el stablishment cinematográfico como tantas veces ha sucedido en el pasado. Margaret tiene unos matices bestiales, y en los momentos de sus visiones construye momentos potentísimos. Vimos la película en versión original, y los matices en su voz ayudaron a meterme aún más en la película.

El resto del casting cumple muy bien con lo que la historia requiere de ellos, destacando los veteranos Sônia Braga, Ralph Ineson y Bill Nighy, pero también la joven Nicole Sorace que interpreta a Carlita Scianna, una huérfana adolescente que sufre castigos continuados por parte de las monjas y que a Margaret le recuerda su propia infancia en otro orfanato en este caso en Estados Unidos. En realidad nadie diría que está super bien, pero que ayudad con su buen hacer a que la película sea tan satisfactoria.

Por cierto, me ha encantado que en el final se muestra una foto de archivo de Gregory Peck, lo que reafirma que esta película se plantea como precuela del clásico del cine de terror, y no como un reboot del concepto que lleve a los productores a plantear una nueva franquicia cinematográfica. Cosa que igual pasa, que tampoco se puede poner la mano en el fuego por nadie y menos por un estudio de Hollywood. Pero en realidad sí que me gustaría me cuanta más gente posible se animara a ver esta película porque de verdad que lo merece.

La primera profecía me ha parecido un peliculón. No pensaba verla y me ha dejado super satisfecho. No le pido más a una película de terror, te la recomiendo sin duda.

Comparto el trailer de la película:

La primera profecía es una película modélica que todo lo hace bien y destaca por su alucinante protagonista. Super recomendable.

PUNTUACIÓN: 8 /10

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