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Crítica de Los Vengadores: Guerra a través del tiempo de Paul Levitz y Alan Davis (Marvel Comics – Panini)

Descubrir que Panini publicaba el último comic de Alan Davis en Marvel, Los Vengadores: Guerra a través del tiempo junto al veterano guionista de DC Comics Paul Levitz convirtió este comic en compra obligada.

PUNTUACIÓN:7/10

¡Regresa a los primeros días de Los Vengadores! Paul Levitz, la leyenda que puso en pie uno de los grandes títulos clásicos de DC Comics que no pueden faltar en tu biblioteca, irrumpe en La Casa de las Ideas junto a Alan Davis para escribir una carta de amor a la historia de Los Vengadores. Kang el Conquistador ha señalado al equipo original en un enfrentamiento que durará siglos. Pero ¿Qué aprenderán Thor, Iron Man, el Capitán América, El Hombre Gigante y La Avispa sobre el futuro que les aguarda?

Este tomo 100% Marvel en tapa blanda recopila la miniserie The Avengers: War Across Time 1-5, publicada este 2023 en USA.

Me ha resultado super curioso leer recientemente el Biblioteca Marvel Los Vengadores 2 y tener ahora esta historia situada cronológicamente justo después del The Avengers 11 USA publicado en dicho volumen. En relación a la historia de Paul Levitz, en positivo diré que ha trasladado perfectamente el espíritu de los comics de 1964 en esta miniserie. Janet van Dyne es una caprichosa más pendiente de flirtear con quien tenga delante que en actuar de heroína, Thor es un engreído desagradable y hay unos diálogos cortantes que muestran a unos personajes muy poco agradables unos con otros. En ese sentido, Levitz se nota que se ha empapado de estos comics clásicos y recrea esta etapa de maravilla, arreglando elemento raros de las historias de Stan Lee, cuando mostraba al Capitán América desequilibrado mentalmente casi con Síndrome de Stress Post-Traumático.

Curiosamente, el personaje más razonable de Los Vengadores de esos años resulta ser Hank Pym, lo cual resalta la injusticia que se hizo al personaje años más tarde a partir del infame bofetón que pegó a Janet en los 80, un pecado cometido en un momento de desequilibrio mental del que no dejaron que se recuperara a partir del siglo XXI. En esta miniserie se muestran elementos habituales de la época, como que Thor perdiera cada dos por tres su martillo y se convirtiera en Donald Blake pasados 60 segundos sin que el resto de Vengadores lo descubriera. O que Tony Stark ocultara su identidad secreta a sus compañeros haciéndose pasar por su guardaespaldas. Por cierto, ¡qué decir de las míticas ruedas de patines incorporadas a su armadura! También resulta curiosa la visita / intento de robo de Los Vengadores en el Edificio Baxter, hogar de Los 4 Fantásticos, lo que resalta también los cameos e invitados especiales que poblaban los comics Marvel de los 60. Incluso cuando los 4F no aparecen al estar ausentes.

En realidad la historia para mi era un excusa para poder disfrutar del dibujo de Alan Davis. Y Davis con el color de Rachelle Rosenberg realiza un trabajo soberbio. Davis tiene en la actualidad 67 años, y es una pasada comprobar cómo mantiene su fuerza y personalidad como el primer día. Por decir algo menos bueno, hay alguna cara de algún héroe en alguna viñeta puntual que se ve rara, pero esto es un pero muy muy pequeño en un comic que es un prodigio de narrativa. Y es que este comic plantea números con combates casi en su totalidad, creando Davis unas coreografías alucinantes sacando todo el partido a los poderes de cada uno de los protagonistas. No recuerdo cuando compré el anterior comic de Davis, pero esta Guerra a través del tiempo me ha mostrado a un maestro que sigue conservando su habilidad como el primer día. Ojalá se mantenga con esta habilidad durante muchos años, y yo esté aquí para disfrutarlo.

Dentro que como comentaba sólo el dibujo de Davis ya me justificaba la compra y en ese sentido me siento totalmente satisfecho, tengo que decir que la historia en si de Levitz me parece casi una estafa. En USA esta miniserie salió en Marzo coincidiendo de alguna manera con el estreno de Ant-Man y la Avispa: Quantumanía, y entiendo que la decisión de mostrar a Kang como villano principal partía del interés de rentabilizar el estreno del MCU. Sin embargo, cuando ves la historia en realidad el villano principal de esta miniserie no es tanto Kang, sino Sindri, el rey de los enanos de Nidavellir en la juventud de Thor, que une sus fuerzas con los hombres de lava tras ser transportado a la Tierra por un error de Los Vengadores mientras intentan llevar la guerra a casa de Kang. De hecho, Sindri es el villano al que se enfrentan los héroes en 3 de los 5 números de la miniserie y NO tiene nada que ver con Kang. Narrativamente me deja la sensación que Marvel nos ha dado gato por liebre en esta miniserie. Aunque luego David o dibuje todo como los ángeles.

Kang el conquistador sólo tiene relevancia en el primer número al crear un nuevo robot para que se enfrente a los Vengadores, un Hulk-robot en lugar del Spiderman-robot que vimos en el número 11 USA. De forma que Levitz copia el argumento de esta grapa clásica, aumentando el nivel de amenaza al emplear a Hulk, lo que permite, todo sea dicho, que Davis se luzca. Sin embargo, luego Kang prácticamente desaparece del comic y no es hasta el quinto número en que vuelve a tener importancia con un enfrentamiento contra Los Vengadores que resulta super anticlimático. La denominación de la miniserie como «Guerra a través del tiempo» no se justifica en absoluto al estar 4 de los 5 números en la Nueva York de 1964, dejando el viaje temporal para el final. De hecho, de nuevo Davis se luce en unas páginas finales en las que vemos a los Vengadores pasar por otras épocas mientras viajan del futuro a su pasado, mostrando a diferentes alineaciones de héroes, pero aunque si viajan «a través del tiempo», en ningún caso hay «guerra». Por recordar lo de la «estafa» en el título del comic.

Esto me lleva al problema general que han sufrido las numerosas miniseries «nostalgia» que Marvel ha publicado en los últimos años. Hay una parte positiva que hay que destacar y es que Marvel usa estas series para dar trabajo a autores / escritores de la vieja escuela que no tienen cabida en la editorial moderna. (Algo decidido por otros editores super diversos y comprometidos socialmente de Marvel). Pero desde el momento en que estas miniseries se ambientan en el pasado en lugar de en el presente Marvel ya indica que es una serie de segundo o tercer nivel que no tiene más valor que el propio nostálgico. Empezando porque NO puede cambiar la continuidad ya existente, de forma que el comic puede ser más o menos entretenido pero no puede crear nada que contradiga los hechos del pasado o los amplíe de forma relevante. En el caso de esta miniserie es un placer disfrutar de Alan Davis, pero en la infinidad de miniseries de todo tipo que se han publicado, tener a dibujantes y escritores sólo correctos no es suficiente para vender el comic.

La forma en que Levitz plantea esta historia no hace más que resaltar los problemas de base de Marvel a la hora de plantear estas miniseries nostálgicas. Si realmente quiere que estos trabajos se sientan «importantes» debería ambientarlas en el presente, dando la opción que hubiera una ligera incertidumbre por lo que puede pasar. Marvel transmite tan claramente que estos trabajos son un trámite que tienen que hacer pero que no les interesa que ¿por qué deberían interesarme a mi como lector? Precisamente es por esto que no he comprado comics como por ejemplo el Maestro de Peter David. En el caso de este comic de los Vengadores, Alan Davis me ha dado el salto de calidad e interés suficiente para hacerme cambiar de idea, pero es más mérito de Davis que del comic en si o del formato de miniseries de Marvel.

A pesar de todo, Los Vengadores: Guerra a través del tiempo me ha permitido disfrutar de uno de mis artistas favoritos de toda la historia, así que no puedo más que darme por satisfecho. De hecho, aparte de una etapa corta de Alan Davis con Kurt Busiek tras abandonar George Pérez la colección, o la miniserie Avengers: Prime con Brian Michael Bendis o Ultron Forever con Al Ewing, no recuerdo a Davis en otros comics anteriores de Los Vengadores, por lo que me alegra haber podido disfrutar de sus arte en esta miniserie.

Comparto las primeras páginas del comic:

Los Vengadores: Guerra a través del tiempo me ha valido la pena por el dibujo de Alan Davis, pero reconozco que la historia ha sido un jarro de agua fría que no estuvo el nivel del dibujo.

PUNTUACIÓN: 7/10

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Crítica de DCsos: La guerra de los dioses no muertos de Tom Taylor y Trevor Hairsine (DC Comics – ECC Ediciones)

Tom Taylor termina su saga DCsos junto al artista Trevor Hairsine con un final épico a escala galáctica en la miniserie DCsos: La guerra de los dioses no muertos que ECC Ediciones acaba de terminar de editar en España y que hoy quiero recomendar.

PUNTUACIÓN: 7/10

¡El capítulo final de la franquicia DCsos! Lo que empezó como una batalla por la Tierra se ha convertido en una guerra por la galaxia. La aparición de un Darkseid renacido y no muerto en DCsos: Planeta muerto prepara el escenario para el conflicto más devastador para Batman, Superman y Wonder Woman. A medida que la Ecuación Antivida se extiende por el cosmos, los supervivientes de la Tierra se preparan para el apocalipsis que se avecina y se dan cuenta de que su única esperanza podría residir en el héroe superviviente más poderoso de la primera serie DCsos… ¡El exitoso equipo creativo formado por Tom Taylor y Trevor Hairsine regresa para su tercera y última entrega en La guerra de los dioses no muertos!

Es curioso que la primera miniserie de DCsos tuviera 6 números, DCsos: Planeta muerto tuviera 7 y esta última miniserie sean 8 ejemplares. Esto no es un dato importante, pero si destaca que el aumento de escala de la amenaza de la Ecuación de la Antivida exige más espacio para ser enfrentada como se merece. Algo que Tom Taylor aprovecha para plantear la historia más grande hasta la fecha, siempre con el corazón de los héroes protagonistas en el centro de todo.

DCsos ha sido un regalo para los fans de DC gracias al enorme trabajo de Tom Taylor. No es nada fácil hacer una serie basada en su origen en las muertes dramáticas y la zombificación de iconos de DC que la historia consiga que cada muerte nos importe e impacte a los lectores, y que temamos por el futuro de los que permanecen con vida. Y eso es todo acierto de Taylor, que plantea a los personajes en su versión más reconocible y atemporal. En esta última serie La guerra de los dioses no muertos los que eran los hijos de los héroes se han convertido en los iconos de pleno derecho gracias a años de luchas y de defender la vida por todos los medios, mostrando de forma brillante la idea de legado siempre tan presente en los comics de DC.

Que en este momento la amenaza se convierta en cósmica consigue que las apuestas nunca estuvieran tan altas debido a la amenaza de villanos como Darkseid o héroes cósmicos zombificados como Los Nuevos Dioses o Supergirl, entre otros muchos. La aparición de los Guardianes en el planeta OA y su decisión sobre la implicación de los Green Lanterns en esta guerra me recordó al mejor Geoff Johns en Green Lantern, con la diferencia que en DCsos realmente nadie está a salvo y todos pueden morir.

Taylor ofrece una tensión creciente a medida que los combates se recrudecen y conocemos al creador de la Ecuación de la Antivida, Erebos, personificación de la oscuridad y una de las deidades primordiales de la mitología griega, que supone una amenaza mayor que nada a lo que se hayan enfrentado. Y que en medio de todo encuentre el momento que secundarios como Alfred Pennyworth tengan su momento de gloria me parece tremendo. De hecho, que Taylor recuerde en el climax de esta serie un diálogo aparentemente intrascendente del primer volumen nos muestra lo buen escritor que es y cómo posiblemente todo lo tuviera planificado desde el comienzo.

La capacidad de síntesis que Taylor ha mostrado en DCsos me parece otra de sus virtudes. Y es que este concepto resulta super goloso y DC podría haber planteado innumerables miniseries con héroes y villanos de todo tipo enfrentándose a la Ecuación de la Antivida. Sin embargo, además de las tres miniseries principales, Taylor sólo ha escrito DCsos: Inmortales, miniserie de 3 números con dibujo de Karl Mostert con una aventura de personajes de “segunda fila” como Red Hood, la antigua Batgirl Cassandra Cain, el Comisario Gordon o Deathstroke. En total, DCsos ha sido contada en 24 números, ofreciendo un final cerrado y super satisfactorio. Y es todo éxito de Taylor.

El elemento en el que DCsos flaquea es en el dibujo. En reseñas anteriores ya he comentado que Trevor Hairsine no es santo de mi devoción en prácticamente nada. Si tengo que alabarle por algo sería por su forma en que dibuja el gore y los momentos más sangrientos. Sin embargo, dentro de todo, me había acostumbrado a su estilo y tenía claro que Hairsine era la imagen gráfica de DCsos, al haberlo dibujado todo excepto la miniserie DCsos: Inmortales que la dibujó Karl Mostert.

Lo que encuentro incomprensible por parte de DC es que Hairsine NO dibuje toda esta miniserie, ya que entiendo que por los plazos de entrega. Neil Edwards primero en los números 4 y 5 y luego Lucas Meyer en los números 7 y 8 han realizado labores de fill-in en estas grapas. Y ya no es que Edwards y Meyer sean mejores o peores que Hairsine (son peores), es que su estilo es totalmente diferente y sus páginas cantan en la comparación. Esto es una enorme cagada por parte de DC Comics, no hay excusa o justificación posible.

Porque incluso sin ser aceptable, podría entender que los editores contrataran a un artista fill-in para dibujar algunas páginas si el dibujante no llega en una miniserie de un evento que tiene que terminar obligatoriamente en un fecha porque justo a continuación empiezan varias series con nuevos números 1 que van a generar importantes ingresos a DC. Pero DCsos no es nada de eso, es justo lo contrario. Hablamos de una miniserie fuera de continuidad que no afecta a nada fuera de la propia serie. Por tanto, por un lado DC podría haber dado más tiempo a Hairsine para que dibujara la serie, de forma que no tendrían que haber empezado a publicarla hasta que prácticamente estuviera dibujada en su totalidad. Porque daba igual que el número uno saliera un mes o el siguiente o el siguiente. Y esto no es tan difícil, Mark Millar y Robert Kirkman SI lo aplican en sus comics del Millarworld y Skybound desde hace tiempo, puede hacerse sin problemas si hay voluntad. E incluso sin hacer esto, no hubiera pasado nada si se hubiera retrasado la salida de un número o de varios un mes o dos durante la publicación para que Hairsine se hubiera puesto al día. No se los motivos exactos que provocaron la decisión de que Hairsine no dibujara toda la colección, pero el resultado es una historia modélica que se ve empeñada con unas páginas que no tienen nada que ver con las de Hairsine y que desentonan un montón del conjunto.

Es una pena que la sensación que me debería haber dejado el comic no es lo buena que debería por este cambio absurdo de dibujo con dos dibujantes fill-ineros diferentes. Y cuando se habla de la caída de ventas y del auge del manga nadie parece darse cuenta que una de las máximas del comic japonés es que mantienen una coherencia gráfica a lo largo de toda la obra. Que los comics americanos alternen buenos artistas con otros mediocres simplemente por obligación de sacar el comic explica que a mucha gente la afición no le salga a cuenta y prefiera centrarse en otros entretenimientos.

El fallo del dibujo es una pena. Y digo esto reconociendo que Hairsine tampoco es que me guste demasiado. Prefiero no pensar lo que hubiera podido ser DCsos si esta serie la hubiera dibujado Jorge Jiménez, por decir un autor de DC con contrato en exclusiva. Y a todo esto, tengo que destacar en este caso también para mal las terribles portadas de Howard Porter (con color de Rain Beredo), al que desde el accidente que tuvo hace unos años parece que se le ha olvidado dibujar, con unas proporciones super exageradas y una sensación casi abocetada confiando en que el color disimule o embellezca un trabajo a años luz de sus mejores trabajos, empezando por la Justice League con Grant Morrison.

Dicho esto, tengo que quitarme el sombrero con el emocionante y satisfactorio viaje que Tom Taylor nos ha dado a lo largo de estos meses, consiguiendo que lo que parecía una historia macarra de zombies se convierta en una historia de esperanza ante la posibilidad de un futuro mejor conseguido con el esfuerzo de los mejores héroes de la galaxia. ¡Qué bueno eres, Taylor!

Comparto las primeras páginas del comic:

DCsos termina por todo lo alto, ofreciendo Tom Taylor un final super satisfactorio a la altura de esta historia a escala cósmica. ¡Qué bueno es Taylor en estas historias en universos alternativos!

PUNTUACIÓN: 7/10

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Crítica de Furia Especial 60 Aniversario y Hulk Annual 2023 (Marvel Comics – Panini)

¡Feliz domingo! Hace tiempo que no recurría al formato de «Reseñas express» en el blog. Pero me he dado que al centrarme en reseñar arcos completos de las colecciones que compro en muchas ocasiones no llego a comentar comics unitarios que igual si merecen una recomendación. O al menos un análisis. Así que hoy voy a realizar una doble reseña del agridulce especial 60 aniversario de Nick Furia y del Annual 2023 de Hulk que sirve de puente entre la etapa recién finalizada de Ryan Ottley y la nueva de Phillip K. Johnson y Nic Klein que empezará el mes que viene.

FURIA. 60 ANIVERSARIO de Al Ewing, Adam Kubert, Ramón Rosanas, Tom Reilly y Scot Eaton

En celebración de las seis décadas de existencia del agente secreto más importante de Marvel Comics, Al Ewing se une a cuatro dibujantes excepcionales para una saga que bucea en los archivos nunca vistos de Nick Furia: desde sus misiones con Los Comandos Aulladores hasta la actualidad, pasando por los viejos tiempos en que se fundó SHIELD. Pero hace falta más de un Nick Furia para desentrañar un misterio de varias décadas, el que llevará a responder a la pregunta de… ¿quién es Escorpio?

Este especial incluye Fury One-Shot 2023 USA.

Si un personaje de Marvel Comics supo adaptarse a las modas del entretenimiento, ese fue Nick Furia. Tras protagonizar historias bélicas ambientadas en la 2ª Guerra Mundial con sus Comandos Aulladores, Stan Lee supo ver el cambio de tendencias ante el avance del género de espías con la llegada de James Bond, Misión Imposible y muchas otras otras películas y series. Esto hizo que Furia mutara para convertirse en un super espía líder de SHIELD que vivía aventuras con gadgets super innovadores, como fue la creación de los Simulacros Dotados de Vida. Tras enfrentarse a Hydra o IMA, surgió Scorpio, el gran villano de Furia durante una larga etapa. Un villano que fruto del uso de Lee de elementos de culebrón resultó ser Jake Furia, el hermano de Nick.

El éxito del MCU cinematográfico hizo que Marvel Comics creara a Nick Furia Jr., un hijo secreto de Nick padre de raza afroamericana que acercara al personaje a su versión cinematográfica interpretada por Samuel L. Jackson, retirando al anciano Furia padre a una función más cósmica a partir del evento Pecado Original.

Como ya vimos en la miniserie dedicada al Hombre Hormiga, Al Ewing se ha convertido en el guionista oficial de Marvel para comics como este que se basan en homenajear a personajes con largas etapas, sin importar lo locas y variadas que sean. (Por cierto, esto me recuerda que cuando tenga un hueco debería comprar la miniserie de Avispa publicada hace unos meses, que también tiene guion de Ewing y dibujo de Kasia Nie). La labor de historiador de Ewing y la forma en que consigue unir todas las versiones de un personaje en una historia unitaria me parece notable. Y que lo consiga en un especial de apenas 32 páginas tiene casi doble mérito.

Este especial está divido en 4 partes que reflejan las principales etapas del personaje, cada una dibujado por un artista diferente, todas con color de Jordie Bellaire. Scot Eaton con entintado de Cam Smith se encargan de la secuencia inicial en la que Nick Furia Jr. realiza una misión espionaje con reminiscencias a James Bond con gadgets molones y Simulacros Dotados de Vida, que presenta a una nueva Scorpio como villana de esta historia y quien sabe del futuro. Esta nueva amenaza obliga a Furia Jr. a revisar varias misiones de su padre que le presentarán las claves para encontrar el mcguffin de la historia, una Llave del Zodiaco perdida desde hace décadas.

Tom Reilly, el artista de la miniserie Hombre Hormiga junto a Ewing, se encarga de una aventura de Furia padre ambientada en los años 60 en la que el jefe de SHIELD visitó la Luna por primera vez, mientras que Adam Kubert se encarga de narrar una misión de Furia y sus Comandos Aulladores en la Segunda Guerra Mundial, algo que nos recuerda que la Llave del Zodiaco era un arma buscaba por Hitler que ha continuado hasta nuestros días. El comic se cierra con una sección dibujada por Ramon Rosanas en la que asistiremos a la reunión del joven Nick Furia con su padre en la Luna, recordando que su labor desde Pecado Original es ser el «Hombre en el Muro» que defiende a la Tierra de amenazas extraterrestres.

En el apartado artístico creo que los cuatro artistas realizan un buen trabajo, al ser todos unos buenos narradores que saben contar la historia de Ewing de la forma más clara y atractiva posible. El uso de varios artistas refuerza la idea que estas aventuras tuvieron lugar con décadas de diferencia, ayudando a reforzar la idea del paso del tiempo transcurrido desde la primera aparición del personaje y como ha pasado por etapas muy diferentes entre si.

El pero de este comic, dentro que como digo me parece que es un buen comic, es plantear un especial para celebrar el 60 Aniversario de Nick Furia y usarlo para jubilarlo y quitarle definitivamente de la circulación. (Bueno, todo lo definitivo que puede tener un cambio en un comic de Marvel). Que el joven afroamericano Nick Furia Jr. se quede como el único Furia del Universo Marvel puede resultar lógico para un joven lector que haya crecido con el MCU, pero para un lector veterano como yo esta decisión me parece lamentable. A lo que hay que sumar una justificación del abandono de Furia padre de esta realidad Al Ewing que al final es un «porque si» un poco sin sentido, más allá del objetivo deseado de quitar al Furia mayor de en medio. Y esto resulta chocante si pensamos que un especial de este tipo es café para los muy cafeteros, al recordar etapas del siglo XX que a un joven lector no creo que le interesa en absoluto. No, creo que este comic sólo interesará a los lectores veteranos, por lo que plantearlo con una conclusión opuesta a los intereses de sus clientes no creo que sea una decisión acertada por parte de Marvel. Una Marvel como siempre más empeñada en agradar a posibles nuevos lectores que no existen en lugar de cuidar a sus clientes actuales y pasados que son los que permitieron con su dinero que Marvel disfrutara del éxito.

Y esto es una pena, porque lo que podía ser (es) un buen comic se convierte en una agridulce celebración de unos de los personajes con más historia de Marvel Comics que para los actuales editores ya no tiene hueco en el presente de la editorial. En muchos aspectos, algo similar a lo que han hecho con el Castigador.

Comparto las primeras páginas del comic:

PUNTUACIÓN: 6.5/10

HULK 15 (ANNUAL 1 2023) de David Pepose, Caio Majado y Edgar Delgado

Un equipo de documentalistas está a la búsqueda de un monstruo durante una fuga de radiación gamma, pero conseguirán mucho más de lo que esperaban: Atrapados en medio de una pelea entre dos gigantes imparables, Hulk y Giganto. Además, un previo especial de la nueva e impactante dirección que tomará el Piel Verde en el siguiente número.

Este número a caballo entre dos etapas incluye Hulk Annual 1 USA (2023)

Me gusta la idea del guionista David Pepose para este especial, que es recrear en un comic el género de los falsos documentales «found-footage» tipo The Blair Witch Project. Que el título de esta historia sea The Viridian Project ya indica a las claras esta fuente de inspiración. Para ser una historia completa contada en apenas 2X páginas a la que no puede exigirse profundidad al tener que ir al grano, creo que funciona perfectamente. En los últimos años los anuales de Marvel se han convertido en un «cajón desastre» en los que foguear a guionistas y/o artistas de segundo o tercer nivel en historia que no aportan demasiado, pero al menos en esta caso la historia creo que me ha valido la pena. Pepose plantea una historia que se nutre de la rica historia de Hulk, al ser Viridian el pueblo al lado de la Base donde Bruce Banner recibió la explosión gamma. En él tendremos la aparición de XX, un monstruo clásico de Marvel que apareció en el Fantastic Four 1 junto al Hombre Topo. Y aunque hay alguna inconsistencia en el climax final (¿Cuándo cambió la cámara de manos?), globalmente creo que Pepose realiza un buen trabajo.

Quizá el problema que le encuentro a este comic es el apartado artístico formado por el dibujante Caio Majado con color de Edgar Delgado. No conocía de nada a Majado y su desempeño en el comic lo he encontrado correcto sin más, cumple suficientemente para contar la historia de Pepose pero no mejora el guion en ningún momento. Si este comic que para mi es la tarjeta de presentación de Majado tenía que dejarme con ganas de leer más comics dibujados por este artista, lamento decir que no es el caso. Lo que sí me ha flipado es la alucinante portada del comic obra de Gary Frank con color de Brad Anderson. Frank sí es un fuera de serie y plantea una imagen sencilla pero impactante que me ha gustado mucho.

Hay otro elemento que me molestó un poco, y es que la historia se supone plantea un «found-footage», pero sin embargo luego las viñetas no son todas cuadradas como se establece al inicio, al plantearse varias imágenes horizontales, sobre todo en planos de situación, que rompen esta percepción. En este grupo no incluyo la primera splash-page de Hulk, que creo necesaria dar una imagen impactante, pero todos las viñetas horizontales me han sacado completamente del planteamiento del comic. Esto en realidad no es un problema muy grande, pero si me sabe mal que no hayan podido o sabido llevar la premisa hasta el final.

El Annual se completa con un epílogo escrito por Phillip K. Johnson con dibujo de Travis Foreman, que sirve de prólogo de la nueva etapa que se inaugurará el mes que viene. Aunque hablamos de apenas 6 páginas, presenta perfectamente la nueva amenaza a la que tendrá que enfrentarse Bruce Banner / Hulk, dejándome con ganas de más. Por vierto, no soy nada fan del estilo «feista» de Travis Foreman, pero en el contexto de esta historia con toques de body-horror, Foreman funciona de maravilla. A ver qué tal el estreno del mes que viene, en este caso con el seguro de vida que ofrece el dibujo de Nic Klein.

En resumen, un buen comic que con un dibujo un poco mejor hubiera podido ser mucho mejor.

Comparto las primeras páginas del comic:

PUNTUACIÓN: 6/10

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Crítica de Batman – Superman: World´s Finest 13-17 de Mark Waid y Dan Mora (DC Comics)

Tercer arco de Batman – Superman: World´s Finest del equipo super estrella formado por Mark Waid y Dan Mora, con una historia que empieza pequeña pero que va creciendo hasta niveles espectaculares.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

¿DÓNDE ESTÁ METAMORPHO?

En las páginas de World’s Finest, Batman, Robin y Superman han atravesado algunos de los lugares más emblemáticos del DCU y han formado equipo con los Teen Titans, la Doom Patrol y Supergirl, ¡pero nada de eso les preparará para cruzar el mundo en busca de Rex Mason, alias Metamorpho, el Hombre Elemento! La aventura más extraña del mundo comienza aquí.

ELEMENTARY, el tercer arco de World´s Finest se ha desarrollado en los números 13-17 USA.

Mark Waid es una autoridad en el mundo del comic mainstream, habiendo trabajado para ls principales editoriales, Marvel, DC, Fantagraphics, Event, Top Cow, Dynamite y Archie Comics. Su nombre está ligado a The Flash y Kingdom Come en DC, pero también a Capitán América, Los Cuatro Fantásticos y Daredevil para Marvel. Junto a estos trabajos más mainstream, entre 2007 y 2010, Waid fue Editor Jefe y posteriormente Director Creativo de Boom! Studios, donde también publicó sus series de creación propia Irredeemable e Incorruptible. Batman/Superman: Los mejores del mundo supuso su retorno a DC Comics, donde está desarrollando importantes historias, como el evento Lazarus Planet o el relanzamiento de Shazam! con Dan Mora. 

Tras sus maravillosos Klaus con Grant Morrison y Once & Future con Kieron Gillen en Boom Studios! el costarricense Dan Mora ha entrado por la puerta grande en DC Comics que nos devuelve la magia y las aventuras más grandes que la vida con la que nos aficionamos a este medio. Junto a este World´s Finest, su reinvención de Shazam! con Waid está destinado a darnos muchas tardes de gloria.

World´s Finest se ha convertido en una fuente inagotable de diversión gracias a una historia de Mark Waid que se ha convertido en un auténtico «Quién es quién» del Universo DC. Waid comienza en este arco desde lo más pequeño, empezando con un misterio alrededor de la muerte de Simon Stagg, el padre de la pareja de Metamorfo y a la sazón su principal archivillano. Lo que empieza como una investigación policial más o menos rutinaria irá aumentando en escala a medida que el misterio y las revelaciones sobre el asesino real vayan aumentando número a número, que acabará convertido con una amenaza que pondrá el destino del mundo en juego.

Aparte del antes mencionado Metamorfo y la Liga de la Justicia, en este arco nos vamos a encontrar además con prácticamente todos los héroes (y villanos) de naturaleza robótica. Empezando por los Metal Men, Tornado Rojo, Amazo (el robot que puede duplicar las habilidades de los héroes con que entre en contacto) y muchos más. La identidad del villano en la sombra resulta sorprendente pero lógica dada la historia de Waid, que consigue en muy pocas páginas transmitir el carisma de los héroes veteranos, la frescura de los jóvenes (en este arco con el añadido de Jimmy Olsen), y el peligro ante un super villano con capacidad de vencer a todos los héroes de la Tierra.

Waid ha creado un comic que justifica la lectura de la grapa mensual, haciendo avanzar la historia mientras plantea misterios y nos deja con sorpresas impactantes en cada número. Escritores como él son el ejemplo de autor que entiende el medio en el que trabaja y la obligación de dejar al lector con ganas de seguir leyendo el mes siguiente.

Al estupendo guion de Waid hay que sumar el sobresaliente dibujo de Dan Mora, que es el artista más en forma de DC Comics en la actualidad. Mora con el color de Tamra Bonvillain son perfectos y me dejan todos los meses con la sensación que Mora puede dibujar cualquier cosa en el ámbito superheroico y lo va a hacer siempre bien. No solo bien, mejor que cualquier otro artista. Es lo mismo que me transmitió Pepe Larraz cuando le disfruté en Big Game 1 y 2 con Millar.

Mora tiene la capacidad de dibujar a todos los personajes con su versión más icónica y reconocible, sacando el máximo partido a que la historia de Waid que está ubicada en el pasado y no en presente del universo DC. En estos 17 números ha dibujado a casi todo el panteón de héroes y heroinas, y me flipan cada una de estas apariciones. Además, su composición de página ayuda a enfatizar la sensación de dinamismo de la historia.

A destacar el color de Tamra Bonvillain. Sus colores brillantes se alejan del grim-n-gritty de la batfamilia y podría parecer que dan un toque ligero al comic, pero destacan de forma perfecta el peligro del villano y su superioridad frente a Batman y Superman. En cierto sentido, las imágenes super coloridas puedes dar cierta sensación retro, lo cual encaja con el hecho de ser una historia ambienta en el pasado del universo DC.

No se me ocurre qué más decir del aparado gráfico, teniendo en cuenta que con haber dicho «perfecto» hubiera terminado antes.

Waid y Mora transmiten el sense-of-wonder ante cada aparición, y también la sensación de villano más grande que la vida con el destino del mundo en juego. He comentado en más de una ocasión que estoy super desconectado del actual universo DC en continuidad, con excepciones puntuales como la JSA o Nightwing. Sin embargo, con este comic siento que tengo la dosis perfecta de estos personajes, con un arco «normal» autocontenido en esta colección que habría dado para un mega evento con todos los héroes de DC involucrados. La historia y la amenaza hubieran dado para ello, y a la vez la forma en que Waid lo consigue contar en tan sólo cinco grapas dando un final satisfactorio me parece modélico.

Otra cosa a favor de este comic es que Mora ha conseguido dibujar los tres arcos principales de esta colección sin fallo. Ahora, para el número 18 y 19 tendremos un fill-in realizado por Travis Moore que darán tiempo a Mora de descansar y prepararse de cara al siguiente arco.

El comic de superhéroes es ante todo entretenimiento y escapismo ligero, y este Batman – Superman: World´s Finest me está dando un disfrute excepcional. No puedo recomendar más este comic a todos los amantes de los héroes de DC Comics.

Comparto páginas del número 13:

Batman – Superman: World´s Finest nos está regalando mes tras mes el mejor entretenimiento comiquero con un ADN 100% DC Comics. El disfrute es absoluto.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

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Crítica de Biblioteca Marvel. Los 4 Fantásticos vol. 7 de Stan Lee y Jack Kirby (Marvel Comics – Panini)

Ya tenemos un nuevo volumen de la Biblioteca Marvel. Los Cuatro Fantásticos de Stan Lee y Jack Kirby con seis historias algunas de las cuales leo por primera vez.

PUNTUACIÓN: CLÁSICO ABSOLUTO

Es más que un cómic: es una máquina del tiempo. Se acerca una era de esplendor para La Primera Familia mientras tiene lugar la muerte de alguien muy cercano, Attuma amenaza el reino acuático de Namor, Gregory Gideon entra en escena, nuestros héroes regresan a la Universidad State, donde les aguarda el Hombre Dragón e irrumpen Los Cuatro Terribles. Contiene los correos de lectores de la edición original y la cronología que lo sitúa todo en contexto. ¡Biblioteca Marvel, como siempre y mejor que nunca! ¡No puedes perderte esta edición histórica!

Este séptimo volumen de la Biblioteca Marvel Los 4 Fantásticos incluye los números 31-36 USA, publicados originalmente en 1964-65.

He comentado en alguna ocasión que algunos comics de esta Biblioteca Marvel Los 4 Fantásticos los leí cuando era pequeño y visitaba a mis primos en Madrid y me empapaba de sus comics de Vértice. Por ejemplo el número 31 que abre este séptimo volumen con una nueva amenaza del Hombre Topo me recordó las navidades cuando lo leí por primera vez con ¿7/8 años? En ese sentido, la denominación de «máquina del tiempo» de la Biblioteca Marvel está más que justificada. Y en mi caso, poder poseer por fin unos comics que son historia absoluta de Marvel era una obligación que me alegro de estar satisfaciendo en los últimos meses.

Además del Hombre Topo, en este volumen tenemos de villanos al Hombre Invencible (con sorpresa incluida sobre la identidad real de este vllano), a Attuma en una aventura submarina en la que los 4F ayudan a Namor sin que él lo sepa, el rico magnate Gideon, el Hombre Dragón con el retorno de Diablo y la presentación de los 4 Temibles (the Frightful Four, compartiendo el FF con los 4 Fantásticos) formados por el Mago, Pete Pote de Pasta, el Hombre de Arena y la presentación de Madame Medusa.

Las historias de Stan Lee mantienen la norma de contar una historia completa en cada grapa. En estas seis historias encontramos a un Lee volviendo a utilizar a villanos que ya habían aparecido antes. De hecho, excepto por Madame Medusa, los otros 3 miembros de los 4 Temibles eran villanos habituales de la Antorcha Humana en su colección en Strange Tales. Sólo en el número 34 tenemos un nuevo villano, Gideon, que además resulta uno de los antagonistas más flojos de toda la historia Marvel en un número planteado como la típica confusión que hace que los héroes se enfrenten entre si. El Hombre Dragón en el número 35 también de nueva creación, si bien su importancia queda un tanto opacada con el retorno de Diablo, al que conocimos en el volumen anterior (nº30 USA).

Fruto del reaprovechamiento que tan buen resultado le dio a Lee y Kirby, aunque Madame Medusa nació como villana, pocos meses después se confirmará como perteneciente a la familia real de los Inhumanos, abandonando el «Madame». En estos números Lee se esfuerza en reforzar la idea de interconexión del universo Marvel al hacer que los Vengadores aparezcan brevemente en el número 31, el Profesor Xavier, Cíclope y Peter Parker en el número 35, y prácticamente todos los héroes junto a la mano de Spiderman en el número 36 en el que se conoce el compromiso de boda de Reed y Sue.

De estos números me gusta la forma en que Lee y Kirby plantean el número 33 USA en el que los 4F ayudan a Namor pero consiguen hacerlo sin que el Rey de Atlantis se de cuenta, no dañando su orgullo. La aparición del padre perdido de Sue y Johnnie añade también unas gotas de dramatismo inédito hasta la fecha, aumentando el feeling de «culebrón» que tan buenos resultados le dió a Lee y que ayudó a cimentar la fama de los comics de Marvel frente a los de la competencia.

Como siempre, la representación de los personajes femeninos sigue siendo el principal problema de estos comics vistos con ojos de 2023. Sue sigue siendo la víctima desvalida a la que rescatar, y otros personajes como Lady Dorma de Atlantis se muestra como una tonta caprichosa capaz de traicionar a su reino y permitir la invasión de Attuma simplemente porque se enfadó con Namor por una chiquillada. En positivo diré que Sue es un personaje mucho mejor que Janet Van Dyne (la Avispa), una caprichosa más interesada en las compras que en ayudar a la gente, pero es más demérito de Lee en Los Vengadores que el hecho que Sue sea un gran personaje. De hecho, las personalidades de la Primera Familia tampoco son algo para tirar cohetes, al tener que caer en el arquetipo en cada una de las grapas, con Ben siendo el «enfadado», Johnnie «el joven irresponsable» y con un Reed irascible que se convierte en un borde maleducado que trata fatal a sus compañeros cada vez que alguien no le obedece y no hace lo que él manda sin rechistar.

También la mayoría de elementos de pseudo-ciencia han envejecido regulinchi, como el vapor creado por Reed que permite a los héroes poder respirar y usar sus poderes bajo el agua (ejem…), la maquinaria del Hombre Topo que localiza aún no sabe muy bien cómo a Sue Richards, por no hablar de su ascensor que le permite coger manzanas enteras de Nueva York como si nada. En casi todos los números hay chorrada de este tipo, y se hace imprescindible poner a cero la suspensión de credulidad para poder unos comics que bajo cierto prisma son super «viejunos». Por suerte, estoy mentalizado ante lo que me voy a encontrar, por lo que estos elementos no me suponen un problema.

Otro de los hitos de este volumen es que tras 35 números por fin Reed y Sue se declaran su amor y se comprometen para casarse, dejando atrás el triángulo amoroso formada por Reed, Sue y Namor. La sensación de cronología ordenada y de paso del tiempo es una constante que puede apreciarse en estas páginas, al evolucionar los personajes a una velocidad inaudita en un momento en que los editores de DC pensaban que podían repetir aventuras porque sus clientes cambiaban cada 6/8 años al dejar de comprar comics los adolescentes y empezar a hacerlos la nueva generación de niños.

En el apartado del dibujo, Jack Kirby está como siempre entintado por Chic Stone. En este volumen asistimos a la novedad de ver a Kirby innovar sus páginas utilizando fondos fotográficos para el espacio en el número 32 y para el fondo del mar en el número 33 en el que viajan a Atlantis, como puede verse en la portada de este volumen. A pesar de ser un artista ya veterano con más de 20 años de experiencia resulta muy interesante que siguiera interesado en las posibilidades que las nuevas técnicas de impresión le permitían.

Kirby en lo referido a la fuerza de sus imágenes y al dinamismo de sus escenas de acción sigue demostrando porque años más tarde era The King de los comics. Y dentro que tiene muchas páginas geniales, en el debe le sigo poniendo las caras de sus protagonistas, con facciones «feistas» que nada tienen que ver con la moda de mostrar al villano como un ser casi deforme que no dejara duda para un lector que no supiera nada del comic pudiera saber inmediatamente quien eran los héroes y los villanos.

En el volumen se incluye un interesante texto de Sergio Aguirre sobre la conexión de Lee y Kirby con los comics Young Romance en los que trabajaron en los años 50, y su influencia en el nuevo estilo de los comics de superhéroes de Marvel. Si bien el texto es intachable, eso no significa que en mi opinión algunas (muchas) caras de Sue, Reed o Johnnie apenas muestren sus rasgos debido a una intención «expresionista», sino más bien a una economía de trabajo por parte de Kirby, debido a las múltiples colecciones que tenía de dibujar cada mes. De forma que diría que Kirby priorizaba las peleas pero las facciones en muchos casos entraban en un segundo plano de importancia.

En positivo, comentar como Kirby se mostraba conocedor de las tendencias de moda haciendo que Sue Richards cambie hasta en tres ocasiones de peinado a lo largo de estos 6 números, mostrando las tendencias que se llevaban en esos años.

En algunos aspectos los 4 Fantásticos de Lee y Kirby han envejecido regular. Pero sabiendo lo que hay en estas páginas, tengo que reconocer que yo estoy disfrutando un montón de esta Biblioteca Marvel. De hecho, quiero volver a destacar lo cojonudo que me parece esto formato de tomos de 6 números USA a tamaño natural. De hecho, la Biblioteca Marvel es el mejor formato posible si tu intención es LEER estos comics, y no simplemente que te luzcan super bonitos en la estantería.

Comparto las primeras páginas del comic:

La Biblioteca Marvel Los 4 Fantásticos es una auténtica máquina del tiempo que me permite conectar con el origen del Universo Marvel.

PUNTUACIÓN: CLÁSICO ABSOLUTO

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