La quinta temporada de Community obró el milagro de devolver la serie a los niveles gloriosos de la tercera temporada. Obviamente, este éxito debe ser claramente atribuido a Dan Harmon, el creador que volvió a realizar labores de Showrunner y se trajo de vuelta a parte de sus colaboradores habituales entre los que se encuentra Joe Russo.
PUNTUACIÓN: 8.5/10
¿Hay quinta temporada de Community? ¿Pero los protagonistas no se habrían graduado todos al terminar sus estudios? ¿Qué ha pasado para que volvamos todos a Greendale?
La quinta temporada de Community constó de 13 episodios y fue estrenada por la NBC entre enero y abril de 2014. Aunque inicialmente la cadena anunció su cancelación, Yahoo! Recogió el testigo y dió luz verde a una sexta y hasta la fecha última temporada.
Tristam Shapeero, habitual de la , dirige 6 de los 13 episodios, que vieron el retorno de Joe Russo a la dirección de dos de los mejores episodios de la temporada, el 5×05 Geothermal Escapism y 5×10 Advanced Advanced Dungeons & Dragons. Otros directores fueron Rob Schrab (3 episodios) y Jay Chandrasekha con dos. La mayoría de escritores de la cuarta temporada no repitieron, formando parte del Writers´room Parker Deay y Jordan Blum (American Dad!), Alex Rubens (Key & Peele), Ryan Ridley (Rick and Morty), Dan Guterman (The Colbert Report), Matt Roller (Funny or Die). Junto a ellos, encontramos también a Carol Kolb, Briggs Hatton, Clay Lapari, Erik Sommers, Monica Padrick y Donald Diego.
La temporada contó con los habituales Joel McHale (Jeff Winger), Gillian Jacobs (Britta Perry), Danny Pudi (Abed Nadir), Yvette Nicole Brown (Shirley Bennet), Alison Brie (Annie Edison), Jim Rash (Decano Craig Pelton) y Ken Jeong (Ben Chang). Chevy Chase tiene una última aparición a modo de despedida (fue despedido o dimitió a mitad de la cuarta), mientras que esta temporada también marcó la salida de la serie de Donald Glover (Troy Barnes) en el quinto capítulo.
Para compensar estas bajas la serie recuperó a John Oliver como el profesor Ian Duncan e introdujo a Jonathan Banks como el profesor de Criminología Buzz Hickey. Destacaría además la gran cantidad de cameos de esta temporada, con actores como Brie “Capitana Marvel” Larson como Rachel, la novia de Abed, Nathan Fillion, Chevy Chase, Walton Goggins o Robert Patrick.
Esta quinta temporada me ha resultado curiosa. Sabía que Harmon retornó para dirigirla tras ser despedido al finalizar la tercera, entiendo que provocado por las fría acogida que tuvo la serie. Pero lo cierto es que los tres primeros episodios me parecieron bastante flojos y, lo peor de todo, sin gracia. Sobre todo en el primer episodio “Repilot”, escrito por el propio Harmon junto a Chris McKenna (productor ejecutivo de la serie), están tan pendientes en explicar el retorno de todos los personajes a Greendale que se olvidaron de hacer el retorno entretenido.
Algo similar me pasó con 5×02 “Introduction to Teaching” en el que Jeff conocerá su nuevo trabajo y 5×03 “Basin Intergluteal Numismatics”en el que Jeff y Annie investigan un caso y el grupo recibe la noticia del fallecimiento de Pierce. Ambos episodios eran también muy flojos y no tenían la chispa de otras temporadas, haciéndome temer lo peor, que esta temporada iba a ser aún más más floja que la cuarta, lo cual sería un bajonazo alucinante para una de las mejores comedias de la historia para el mundo friki.
El retorno a la grandeza comienza con 5×04 “Cooperative Polygraphy”, en el que Walton Goggins es el abogado que tiene en su poder el testamento de Pierce y obliga a los protagonistas a pasar por el polígrafo para leer su última voluntad. Un capítulo escrito por Alex Rubens lleno de diálogos maravillosos y momentos chispeantes realmente graciosos que me devolvió a los mejores momentos de las temporadas dos y tres.
Pero es que junto después 5×05 “Geothermal Escapism” dirigido por Joe Russo presenta un juego de “El suelo es lava” que nos devuelve a los míticos torneos de Paintball para hacer uno de los episodios más locos y maravillosos de toda la serie. Y a partir de ahí, los siguientes ocho episodios son todos divertidísimos y se me acabaron demasiado pronto.
Y es que si en 5×06 “Analysis of Cork-Based Networking” los intentos de Annie por mejorar el campus provocarán una cadena de favores loquísimos, en 5×08 “App Development and Condiments“ es otro delos grandes episodios de esta temporada, al crearse una sociedad de castas en el Campus debido a la prueba de una App que permite valorar al resto de alumnos. Además, tendremos un episodio animado, una nueva partida de Dungeons & Dragons y un gran fin de fiesta de dos episodios en los que el grupo de estudios deberá buscar una solución ante el inminente cierre del Campus.
No hay duda que una vez Harmon y su equipo calentaron motores, la quinta temporada ha brillado a un gran nivel. En todo caso, la situaría por debajo de las temporadas 2 y 3 principalmente porque dichs temporadas brillaron con 24 episodios mientras que esta quinta sólo tiene 13, de los cuales “solo” diez son muy buenos.
Community es la gran serie para la comunidad friki y esta temporada me ha dejado en todo lo alto con ganas de más.
Comparto el trailer de esta quinta temporada:
Community ha vuelto por la puerta grande y nos ha ofrecido un divertidísimo entretenimiento conectando los principales elementos de la cultura friki. Una serie imprescindible.
PUNTUACIÓN: 8.5/10
Y si te gustó este artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales, y que sigas mi blog para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones.
La segunda temporada de Peaky Blinders creada por Steven Knight y con un excelente Cillian Murphy, disponible en Netflix, sirve para confirmar que estamos ante una de las grandes series del panorama televisivo.
PUNTUACIÓN: 8/10
La serie es un drama criminal de época ambientada en la Birmingham de 1919, en la que la familia Shelby controlada por Thomas (Cillian Murphy) controla los bajos fondos de la ciudad. En esta segunda temporada veremos la expansión de la familia por Inglaterra llegando incluso hasta Londres, lo que le llevará a enfrentarse a nuevas y peligrosas bandas, mientras intenta convertir sus actividades en legales y evitar a la policía liderada por el Mayor Chester CampBell (Sam Neill), que tiene una misión para Thomas.
La segunda temporada de este drama de la BBC se estrenó en 2014 y ha sido escrita por el creador Steven Knight, siendo el director de los 6 episodios Colm McCarthy. Esta historia de gansters de época tiene como uno de sus principales elementos la perfecta reconstrucción de la época, consiguiendo que los espectadores nos sintamos transportados a esa época con la misma perfección que lo hace Downton Abbey o al última película de Jane Austen.
En esta segunda temporada disfrutaremos además de con los siempre perfectos Cillian Murphy y Sam Neill, con la sorpresa de Tom Hardy interpretando a Alfred «Alfie» Solomons, el lider de la banda judía que controla Camden Town y que se va a convertir en un secundario de lujo en las siguientes temporadas. Junto a él, continúan los miembros de la familia Shelby: Helen McCrory como Polly, la tía de Thomas y tesorera de la familia, Paul Anderson como Arthur Shelby Jr, el hermano mayor de Thomas que tiene un problema con la bebida y las drogas, Joe Cole como John, el hermano pequeño de los hermanos y Sophie Rundle como Ada Thorne, la única hermana de la faminia que adoptó el apellido de su marido fallecido.
Además de otras sorpresas, en esta termporada conoceremos a Noah Taylor como Darby Sabini, el lider de la banda italiana de Camden, así como a Charlotte Riley como May Carleton, una entrenadora de caballos pertenecienta a la clase alta que empezará a relacionarse con Thomas.
Me gusta mucho Peaky Blinders. Me gustan los personajes, con un Thomas Shelby muy por encima de todos los demás, pero también la historia y los giros y sorpresas que van adornando cada episodio. Me gusta además que las temporadas sean de tan solo seis episodios, de forma que cogen lo mejor del cine con una historia super compacta, con el desarrollo de personajes que sólo puede conseguirse en las series de televisión.
Frente al Birmingham de la primera temporada, está genial ver como el mundo de los Shelby se amplía, al igual que las amenazas. Además, la entrada del IRA en la historia está construido también de forma muy inteligente.
Dentro que Peaky Blinders lo hace todo bien, si tengo que comentar algo menos bueno diria que es el protagonismo menor que tienen el resto de la familia Shelby respecto al omnipresente Thomas, aunque también debo decir que me gustó que esta segunda temporada se centrara también en Polly. Dado que en la primera temporada fue Ada la que tuvo un mayor protagonismo, no se si es una idea consciente por parte del creador Steven Knight de centrarse de forma más específica cada temporada en un miembro de la familia.
En el saturado mundo del entretenimiento actual en el que hay demasiado ocio (comics, libros, cine y televisión) para el tiempo libre disponible, lo mejor que puedo decir de una serie de televisión es que me ha dejado con ganas de más y que seguro voy a seguir viendo el resto de temporadas. Teniendo algunos de los últimos fails, no es algo que pueda decirse tan fácilmente.
Comparto el trailer de esta segunda temporada:
Peaky Blinders nos ha dejado por todo la alto, y no veo el momento de comenzar a ver la tercera temporada. A este paso, ¡¡en un par de meses me habré puesto al día!!
PUNTUACIÓN: 8/10
Y si te gustó este artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales, y que sigas mi blog para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones.
Tras las decepciones de Titanes temporada 2 y Locke and Key, me alegra por fin poder disfrutar de una serie de TV que además de ofrecer un buen entretenimiento, es fiel al espíritu de comic en el que se inspira. Esa serie es Swamp Thing, disponible en el canal online SKY, inspirada en el personaje creado por Len Wein y Bernie Wrightson que ha sido desarrollada por Gary Dauberman y Mark Verheiden, y que cuenta con James Wan y Len Wiseman como productores ejecutivos.
PUNTUACIÓN: 6.5/10
Serie TV. 10 episodios. Cuando la investigadora Abby Arcane (Crystal Reed) regresa a su pueblo natal para investigar un virus mortal nacido en un pantano, crea un inesperado vínculo con el científico Alec Holland (Andy Bean). Sin embargo, ambos son separados de forma dramática cuando él muere. Los acontecimientos toman un rumbo catastrófico cuando Arcane descubre que varias entidades de procedencia desconocida tratan de adueñarse de las misteriosas propiedades del pantano con el fin de utilizarlo para sus propios intereses. (FILMAFFINITY)
Swamp Thing es uno de los grandes personajes de DC Comics. Creado en 1971 por Len Wein y Bernier Wrightson en la revista House of Secrets, el boom del comic de terror hizo que al poco consiguiera serie propia, que se mantuvo en publicación hasta 1976. El personaje vivió una segunda edad de oro en los años 80 con la etapa escrita por Alan Moore y dibujada por Stephen Bissete, Rick Veitch y John Totleben entre otros, creándose comics increíbles que son ya historia del comic como la “Lección de Anatomía”, en la que cambió para siempre el rumbo del personaje, o “American Gothic” que uno de los mejores comics de DC Comics de esa época en el que Moore creó al personaje de John Constantine. Tras años en el limbo editorial, el personaje retornó a las estanterías durante los Nuevos 52 de DC Comics, con una serie publicada entre 2011 y 2015 que tuvo dos buenas etapas, la primera a cargo de Scott Snyder y Yannick Paquette, y la siguiente realizada por Charles Soule con Jesús Saiz.
Como fan de los comics, debo decir que me alegré mucho cuando se anunció que James Wan iba a producir la adaptación televisiva, planteada como una continuación de las historias de terror de los 70 y 80 que convirtieron al personaje en mítico. Finalmente, fueron Gary Dauberman y Mark Verheiden los elegidos como showrunners para sacar adelante la serie.
La serie, realizada por la productora de James Wan Atomic Monster para el sello DC Universe de Warner destinado para ser el contenedor de las adaptaciones televisivas de sus personajes de comic, elemento que queda destacado por sus títulos de crédito. Rodada en Carolina del Norte, Swamp Thing tiene música de Brian Tyler y cuenta con Fernando Arguelles y Pedro Luque como directores de fotografía.
Swamp Thing tiene en sus principales papeles a Crystal Reed como Abigail «Abby» Arcane, una investigadora de CDC (Centro de Control de Enfermedades americano) que retorna a su hogar natal de Marais para investigar una misteriosa epidemia que parece brotar del pantano. Andy Bean es Alec Holland, un biólogo caído en desgracia que hará amistad con Annie y que será asesinado al descubrir una operación ilegal en el pantano realizado por la empresa de Avery Sunderland (Will Patton), el hombre más importante del condado y padre adoptivo de Abbie, que cree que en el pantano pueden encontrarse productos que pueden revolucionar el sector farmacéutico y que no se detendrá ante nada para conseguirlos. Victoria Madsen es Maria Sunderland, la esposa de Avery que a su vez está traumatizada desde hace años por la muerte de su hija Shawna, hermanastra de Abby, en un oscuro accidente que les atormenta.
Otro spersonajes de la serie son la dura Sheriff Lucilia Cable (Jennifer Beals) que conoce a todo el mundo en el condado, su hijo y también agente de la ley Matt (Henderson Wade), que era amigo de juventud de Abbie y Jason Woodrue (Kevin Durand), un biogenetista que trabaja para Avery y que está también obsesionado en desentrañar los misterios del pantano. Y hablando de pantanos, el personaje que da título a la serie Swamp Thing está interpretado por Derek Mears, un ser elemental vegetal que toma forma a partir de la muerte de Holland en el pantano y que puede controlar a las plantas además de contar con propiedades regenerativas, lo que le convierte en el objeto de deseo de Avery y Woodrue.
Lo primero que debo decir es que los dos primeros episodios me alucinaron super positivamente. Inspirados en La Cosa de John Carpenter, Swamp Thing es un relato de terror con varios momentazos super gores que me impactaron sobre todo porque no acababa de creerme que se atrevieran a plantear un comienzo tan fuerte. En los siguientes episodios plantean tramas típicas del género de terror como son la posesíón y los espíritus que atormentan a los habitantes del pueblo, en lo que parecía podía ser un “greatest-hits” del género. Lamentablemente, la segunda parte de la serie se desinfla al abandonar las temáaticas de terror para acercarse a unos relatos más trillados de series “normales” que hacen que se pierda en parte el interés conseguido en estos primeros episodios.
Lo más destacado de la serie es que creo que consigue transmitir perfectamente la esencia del personaje a la pequeña pantalla, algo que como comentaba más arriba no es tan fácil de conseguir como parece. Solo por eso creo que sobre todo para los fans de los comics merece la pena ver los diez episodios de esta temporada, que por otro lado hay que decir que no ha sido renovada. En este aspecto, hay algunos cameos de personajes del mundo sobrenatural de DC que al ser completamente inesperados me llamaron también la atención. Incluso a pesar de algunos aspectos menos buenos que comentaré a continuación, diría que también ofrecerá un correcto entretenimiento a los espectadores que no conozcan nada de los comics.
En parte, el principal problema de Swamp Thing es un casting de actores correctos pero super genéricos que no aportan el carisma que hubiera sido deseable. Unido a ello, da la sensación que la productora se gastó la mayor parte del presupuesto en los primeros episodios para llamar la atención de los espectadores, porque la segunda mitad es mucha más floja que la primera en todos los aspectos, además de abandonar el tono de terror con el que había comenzado. Lo mejor de esta segunda parte es sin duda el 9º episodio con la “Lección de anatomía” que nos devuelve al clásico comic de Alan Moore, pero hay que reconocer que Swamp Thing queda convertido en muchos momentos en un secundario en su propia serie.
Sobre la cancelación de Swamp Thing, hay que decir que Warner la decidió antes incluso de tener datos reales de audiencia. Se comentó en medios americanos que la producción era mucho más cara que otras series de la cadena por lo que nos les salía rentable, y además el propio tono de terror de la serie no acabó tampoco de encajarles a los productores. Una pena, la verdad, ya que Swamp Thing podía ofrecer algo diferente sobre todo en tono respecto a otras series de la cadena como Green Arrow, Flash o Supergirl. Teniendo en cuenta esta cancelación , la serie consigue dar una buena sensación de cierre a la temporada aunque deja abiertas la mayoría de tramas. Y aunque es un buen final, es una pena que el arco del “Green vs Rot” que me recordaba los comics de Snyder (Swamp Thing) y Jeff Lemire (Animal Man) sea el principal danmificado al quedar completamente colgado.
Comparto el trailer de esta serie:
Aunque va de más a menos, Swamp Thing captura más que correctamente el espíritu del comic y creo que ofrece un buen entretenimiento. Lástima que su cancelación nos prive de ver como termina la historia.
PUNTUACIÓN: 6.5/10
Y si te gustó este artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales, y que sigas mi blog para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones.
Locke and Key de Joe Hill y Gabriel Rodríguez en uno de mis comics favoritos del siglo XXI. Lamentablemente, el visionado de la primera temporada televisiva estrenada en Netflix convierte a esta serie en el último ejemplo de adaptación que queda como una ocasión perdida, una decepción que elimina todo lo que hacía especial el comic, desaprovechando el maravilloso potencial de la historia para convertirla en un drama adolescente de instituto genérico.
PUNTUACIÓN: 4/10
Después de la muerte de su padre, los tres hijos de la familia Locke regresan a la casa ancestral de su padre en Nueva Inglaterra para descubrir que están rodeados de magia que sólo ellos pueden ver y contra la que están destinados a pelear para terminar con los horrores que pueblan la ciudad de Matheson, Massachusetts. (FILMAFFINITY)
La adaptación televisiva de Locke and Key ha tenido una compleja vida hasta que hemos podido verla en Netflix. Alex Kurtzman y Robert Orci rodaron un primer piloto para Fox entre 2010-2011 que no consiguió luz verde para rodar la serie. Tras unos años intentando convertir la serie en películas, finalmente Kurtzman y Orci abandonaron el proyecto. En 2017, IDW la editorial que publicó el comic de Locke and Key puso en marcha un segundo intento para el canal de cable/online Hulu, con Carlton Cuse de Showrunner, Joe Hill de productor y supervisando los guiones y con Scott Derrickson (Doctor Strange) de productor y director del episodio piloto. Finalmente, Derrickson tuvo que abandonar el proyecto por problemas de agenda, rodando el piloto Andrés Muschiety (IT). La cosa pintaba bien, pero finalmente Hulu tampoco confirmó la serie.
Tras estos intentos, finalmente Netflix sí dio luz verde al proyecto en julio de 2018, manteniéndose Carlton Cuse como Showrunner junto a Meredith Averill y Aron Eli Coleite. Saber que Joe Hill mantenía labores de productor y que iba a escribir algún episodio hizo que mis expectativas estuvieran por todo lo alto. ¡Menudo chasco!!
Los diez episodios de esta primera temporada han sido dirigidos por Michael Morris, Tim Southam, Dawn Wilkinson, Mark Tonderai y Vincenzo Natali (Cube) los dos últimos. Joe Hill escribió junto a Aron Eli Coleite el guión del primero episodio que marca el tono de la serie, que cuenta con guiones de Carlton Cuse, Albert Torres, Meredith Averill y Elizabeth Ann Phang. Checco Varese, Tico Poulakakis y Colin Hoult son los directores de fotografía que realizan, como toda la serie, un mediocre y montonero trabajo de nivel televisivo. La música ha sido realizado por Torin Borrowdale, y hay que detacar (para mal) la terrible selección de canciones pop que tiene esta serie.
En lo relativo al mediocre y televisivo casting, Locke and Key está interpretada por Darby Stanchfield (Nina Locke, la madre de los niños), Connor Jessup (Tyler, el hijo mayor), Emilia Jones (Kinsey, la única hija de la familia), Griffin Gluck (Bode, el niño pequeño), Bill Heck (el padre fallecido Rendell, al que conoceremos mediantes flashbacks) y Aaron Ashmore (Duncan, hermano de Rendell y tío de los chavales).
Fuera de la familia Locke, tenemos a Laysla de Oliveira como Dodge, la Dama del Pozo y “villana” de la serie, Sherri Saum como Ellie Whedon amiga de instituto de Rendell y profesora de Tyler y Kinsey, Coby Bird como Rufus, hijo de Ellie con una discapacidad mental que trabaja cuidando la mansión Locke, Petrice Jones como Scot Cavendish, estudiante inglés del intituto que se hará amigo de Kinsey, y Felix Mallard como Lucas Caravaggio, el mejor amigo de Rendell en el instituto.
Si empiezo por lo positivo de esta serie, el diseño de producción tiene elementos geniales. La mansión Locke, la principal localización del comic, es clavada en su versión televisiva y consigue transmitir cierto malrollo y que cualquier cosa es posible dentro de sus paredes. También el acantilado y las cuevas junto al mar están muy bien representadas. En ese sentido, sobre todo en los primeros episodios hay escenas puntuales que son clavadas al comic y que son de largo lo mejor de la temporada. Sin embargo, a medida que la serie avanza y se separa del original, la cosa decae hasta niveles sonrojantes.
Aunque la serie cambia el orden en que Bode encuentra las llaves mágicas (primero en solitario y luego ya junto a sus hermanos) y su influencia en la trama, debo decir que excepto por algunos momentos puntuales que luego comentaré, en general me ha gustado la forma en que muestran las habilidades de cada llave.
Como positivo también comentaré las interpretaciones de Emilia Jones como Kinsey y Griffin Gluck como Bode, el pequeño de la familia. Kinsey muestra la confusión, el dolor de una adolescente que debe asumir la pérdida de su padre que se transforma en adolescente despreocupación, mientras que Bode es genial como un niño frustrado porque nadie le cree cuando empieza a descubrir la magia que rodea la mansión Locke, así como sus amenazas.
Y esto es todo lo positivo que puedo decir. Aunque la serie pudiera parecer muy fiel al comic en el apartado estético, es todo un espejismo. Esta versión de Locke and Key es un sucedáneo descafeinado que nada tiene que ver con la maravilla creada por Joe Hill y Gabriel Rodríguez en la editorial IDW. A pesar de algunos destellos puntuales, globalmente estamos ante una adaptación fallida porque se olvida del tono y todo lo que convirtió el comic en algo especial para convertirlo en una historia en la que todo es genérico y sin personalidad.
Una aclaración, no soy de los que me quejo de forma puntillosa de cualquier mínimo cambio respecto a la historia original, entiendo que cualquier adaptación implica inevitablemente cambios, y siempre que se mantenga el espíritu de la obra en principio me vale. De hecho, a pesar de los numerosos cambios, los dos o tres primeros episodios si consiguieron mantenerme interesado, a pesar de que algunas cosas no acababan de cuadrar. Pero seguí dándole el beneficio de la duda.
Pero el comic es una fantasía oscura centrada en una familia que tiene que asumir la pérdida de su padre y esposo, y en la que la muerte y temas escabrosos como las relaciones tóxicas o el abuso juegan un papel fundamental. Además, Joe Hill crea un puzzle maravilloso en la que todo, incluido el detalle más nimio y a priori insignificante, tiene su razón de ser y juega una función en la historia, haciendo que el final fuera perfecto y super satisfactorio.
No hay nada de eso en la serie de televisión. El primer pecado original es que los showrunners Carlton Cuse, Meredith Averill y Aron Eli Coleite eliminan cualquier elemento oscuro para transformarla en “family-friendly”. Hay por ejemplo unas muertes mostradas super explícitas en el comic que impactan precisamente por lo inesperadas que son que aquí directamente desaparecen. Pero obviamente eso sería un detalle sin importancia si la historia fuera la correcta, cosa que no es así.
Frente al núcleo del drama familiar, la serie traslada gran parte de la acción al instituto donde Tyler y Kinsey tienen aventurillas con sus nuevos amigos, van a fiestas y realizan actividades sin interés mientras usan las llaves por motivos egoístas, convirtiendo la serie en una serie adolescente del montón, ni siquiera una buena, con un montón de escenas redundantes que no aportan nada a la trama principal y que se sienten como autenticos “minutos de la basura” usando un término baloncestístico.
Una de las cosas buenas que me gustó de Lauren Schmidt Hissrich, la guionista y showrunner de The Witcher, es que desde el primer momento tenía claro que The Witcher NO era una serie planteada para gustar a todo el mundo, y de hecho pensaba que intentar algo así no tenía sentido. Cuse, Averill y Coleite obviamente no piensan igual porque parece que creyeron que quitando todos los elementos que pudieran resultar “conflictivos” conseguirían agradar a más gente, consiguiendo justo lo contrario.
Por poner un ejemplo no demasiado importante, la relación tóxica de Ellie y Lucas en el comic se construye a partir que Lucas ayuda a Ellie a matar a su anciana madre, que la mantenía atrapada en una relación tóxica de control. Este asesinato convierte a Ellie en una persona torturada y rota por dentro, lo que la hacía bastante interesante. Obviamente, nada de esto aparece en la serie de televisión, Ellie ayuda a Lucas básicamente porque fue su crush de instituto y a pesar de todos los años transcurridos no le ha podido olvidar. Sin más.
Pero además de que los cambios no mejoran lo ya publicado, es que la sensación de puzzle perfectamente diseñado también se pierde desde el primer momento, con un montón de situaciones que pasan porque si que luego no implican nada. Esto se convierte en un problema grande cuando compruebas que el final super satisfactorio del comic se lo cargan por la obsesión de alargar la historia para poder hacer una segunda temporada, que creo que ya está confirmada.
Aunque visualmente comentaba al principio que la mansión Locke y algunos detalles puntuales estaban bien, globalmente la serie es super plana con una preocupante falta de personalidad en todos los aspectos. Además, los efectos especiales cantan por todos lados, haciendo que escenas como las del plano astral o el ataque de las sombras del episodio 10 un mal chiste comparado con muchos video juegos actuales. Además, destacaría para mal la horrenda selección de canciones pop de la serie, que lamentablemente suenan en el peor momento y matan cualquier intento de conseguir una tensión dramática.
Y encima tenemos un problema enorme con el casting, de una calidad muy baja aún para el standard televisivo. Laysla de Oliveira como la Dama del Pozo Dodge puede ser fácilmente la peor y más terrible actuación de una actriz para un papel de “villana” que recuerdo en mucho tiempo, haciendo imposible que haya la menor sensación de peligro. Diría lo mismo de Felix Mallard como Lucas Caravaggio, pero él casi no sale en esta primera temporada, por lo que su impacto negativo queda amortiguado.
Connor Jessup como Tyler es otro error de casting de libro. En el comic Tyler es un chaval claramente traumatizado que se muestra además incómodo con su gran fuerza y su enorme cuerpo, que no le sirvió en el momento clave para salvar a su padre. Para la serie han elegido al típico guaperas de serie de instituto y el guión le convierte no en alguien traumatizado, sino en un estúpido que se dedica a caer mal a todo el mundo, además de la mala interpretación. Seguiría con el resto de actores, pero no quiero que esta reseña se haya eterna. Globalmente, el casting de esta serie ha sido un desastre completo.
Suelo dejar que cada cual juzgue por si mismo y se haga una opinión de una película,s erie, comic, etc… Pero en este caso, si has leído el comic original, de verdad te sugiero que NO veas esta serie porque te vas a llevar un chasco importante. E incluso sin haber leído el comic, varios compañeros de trabajo y mi mujer califican la serie de “entretenidilla sin más”, tan visible como rápidamente olvidable. Esto se está convirtiendo en un peligroso problema en lo referido a Netflix, cuya política obviamente está centrada en la cantidad antes que en la calidad, provocando que las series decepcionantes sean muchas más que las de HBO o Amazon.
Comparto el trailer de esta serie:
Antes los fans de los comics nos alegrábamos cuando se confirmaba que se iba a hacer una serie de televisión. Parece claro que si es Netflix, habrá que echarse a temblar y dudar incluso si merece la pena verla. Que pena.
PUNTUACIÓN: 4/10
Y si te gustó este artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales, y que sigas mi blog para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones.
¡Saludos a todos!
En los últimos años los espectadores estamos siendo inundados por tal cantidad de estrenos que es inevitable que series perfectamente visionables que encajan con nuestros gustos acaben pasando completamente desapercibidas. Este es el caso de Hap and Leonard, serie ambientada en el Sur rural de los años 80 creada por Nick Damici y Jim Mickle adaptando las novelas de Joe R. Lansdale, cuya segunda temporada he disfrutado en Prime Video.
PUNTUACIÓN: 7/10
Tras encontrar Leonard (Michael Kenneth Williams) unos huesos de niño debajo de la casa de su tío fallecido, él y Hap (James Purefoy) son acusados de un crimen que no han cometido, y solo la inteligente abogada Florida Grange podrá ayudarles a arreglar las cosas. Este cuerpo es sólo la punta del iceberg de decenas de niños afroamericanos desaparecidos durante años en la comarca que nunca importaron a la policía.
Esta segunda temporada adapta la novela “Mucho Mojo” de Joe R. Lansdale y vuelve a contar con Nick Damici y Jim Mickle como showrunners. La serie fue estrenada por la cadena Sundance TV de la AMC, y en España yo vi la primera temporada en Movistar+ y ahora esta segunda en Prime Video. La serie contó con una tercera y última temporada estrenada en 2018, que seguro veré en los próximos meses.
Hap and Leonard es un thriller ambientado en el Sur rural de los años 80 y está inspirada en la serie de novelas escritas por Joe R. Lansdale.
Hap Collins (interpretado por James Purefoy) es el típico perdedor de buen corazón al que la vida ha golpeado fuerte una y otra vez. Fue a la cárcel por negarse a ir a la guerra de Vietnam y malvive con trabajos esporádicos. Es tranquilo y callado, e intenta vivir con la conciencia tranquila.
Leonard Pine (Michael Kenneth Williams) es su opuesto, un gay de color ¡en el Texas de los 80!, que sí fue a luchar a Vietnam y tiene graves problemas para controlar su ira. Aunque son como el ying y el yang o el perro y el gato, harán lo que sea el uno por el otro.
Mientras que la primera temporada estuvo centrada en Hap, esta segunda está centrada en Leonard, su familia y el entorno en el que creció. En esta segunda temporada conoceremos a la inteligente y guapa abogada Florida Grange (Tiffany Mack), que comparte con Leonard su mismo origen humilde, además del Sheriff Valentine Otis, interpretado por el veterano Brian Dennehy.
Esta segunda temporada fue emitida originalmente en marzo – abril de 2017. Los showrunners Nick Damici y Jim Mickle escribieron el primer y último episodio, mientras que el propio Joe R. Lansdale escribió el quinto. El resto de episodios fueron escritos por Abe Sylvia, John Wirth y Ione Lloyd. Los 6 episodios de esta segunda temporada fueron dirigidos por Maurice Marable, Abe Sylvia y Tim Southam. Aunque la acción se ambienta en la ficticia localidad de LaBorde en East Texas, realmente se rodó en localizaciones de Baton Rouge, Lousiana.
Hap and Leonard es una serie estupenda apoyado por unos excelentes personajes con los que conectas desde el primer minuto y un misterio bien escrito que va a provocar un montón de giros y sorpresas durante cada uno de los seis episodios. El dolor que transmite Michael Kenneth Williams al personaje de Leonard me parece una pasada y como en el Sur el hacer lo correcto no evita que la policía te vea como un culpable… si eres afroamericano. Junto a Williams, James Purefoy comparte un química perfecta de dos personas super diferentes que no tendrían por qué ser amigos, pero la vida les reunió y ahora nada les separará.
Me ha gustado también la forma en que están construidos los secundarios, incluso los más pequeños, siempre mostrando mucha humanidad, aunque no necesariamente cualidades positivas.
Al estar la serie ambientada en los años 80, el racismo es casi un personaje más de la serie, y sobre todo hay un momento dolorosamente real con la aparición del KKK. Y sin embargo, muchas veces los crímenes más horribles tienen su origen demasiado cerca de casa…
Este tipo de noir de perdedores es el tipo de historias con las que conecto sin problemas. Sin embargo, flipo al comprobar que ví la primera temporada ¡hace tres años! Y aun quedando contento, por una cosa o por otra (entre ellas darme de baja de Movistar donde empecé a verla) no me había puesto con esta segunda. Dado el satisfactorio final y que ahora ya la tengo localizada en Prime Video, no tengo duda que en unas semanas me pondré de nuevo con ella.
Comparto el trailer de esta segunda temporada:
Hap & Leonard me parece un estupendo noir de perdedores que intentan hacer lo correcto en un ambiente que golpea siempre a las buenas personas. Además de una buena historia, hace un buen comentario del racismo y la dificultad que los afroamericanos tenían -y tienen- para (sobre)vivir en el sur.
PUNTUACIÓN: 7/10
Y si te gustó este artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales, y que sigas mi blog para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones.
¡Saludos a todos!
Repaso a mi Sci-fi favorito: comics, películas, TV y libros
Debe estar conectado para enviar un comentario.