Crítica de Loki temporada 2 episodio 3 (Disney+)

Tercer episodio de Loki en Disney+ que marca la mitad de esta segunda temporada y por fin tenemos a Jonathan Majors, aunque en un papel un tanto inesperado.

PUNTUACIÓN: 6/10

Episodio 3. 1893.

Loki y Mobius van en busca de nuestro reloj de dibujos animado favorito mientras tratan de salvar la AVT.

Este tercer episodio ha sido dirigido por Kasra Farahani, con Eric Martin, Kasra Farahani y Jason O’Leary escribiendo el guion a partir de un argumento de Martin, jefe de guionistas de esta temporada. Como en episodios anteriores, Natalie Holt escribe la música, en esta ocasión nada adecuada en varios momentos.

En el reparto, tenemos como siempre a Tom Hiddleston como Loki, junto a Sophia Di Martino (Sylvie) y Owen Wilson (Mobius). En este tercer episodio por fin descubrimos donde han estado Ravonna Renslayer (Gugu Mbatha-Raw) y Miss Minutes (con la voz de Tara Strong), a la vez que tendremos por fin la escena que vimos en la escena post-créditos de Quantumania con Jonathan Majors interpretando a Victor Timely, una versión variante de He-Who-Remains.

Este tercer capítulo de Loki marca el ecuador de la serie, y confirma los puntos fuertes y los menos interesantes de lo que habiamos visto en episodios anteriores. En cierto sentido se agradece que aunque estamos ante una serie corta con una historia unitaria, cada episodio ha planteado un problema que ha sido resuelto en el mismo episodio. De esta manera, en su arranque se curó a Loki de su problema de saltar a diferentes momentos temporales dentro de la AVT. En el segundo episodio se fue a buscar y se encontró a Sylvie, y en este tercero la búsqueda de Renslayer ha dado el fruto de encontrar a un variante de He-Who-Remains, Victor Timely, un inventor de 1893 que puede ayudar a la AVT para arreglar el Telar Temporal. Esto hace que Loki parezca más una serie de televisión tradicional.

Lo malo es que lo que nos cuentan en realidad no es tan interesante. La presentación de Victor Timely resulta alargada y sin sentido (por la chorrada que plantea), y la persecución posterior es realmente tonta. De hecho, un elemento que no me ha gustado nada de este episodio es que alguien decidió que era buena idea poner una música como de organillo de alguna manera para recrear el feeling del momento temporal de 1983 en que se desarrolla la escena. Sin embargo, momentos que deberían ser vertiginosos se convierten casi en comedia ridícula por culpa de esta música que no pega con lo que las imágenes nos muestran. El episodio tiene 56 minutos (49 sin los títulos de crédito finales) y es el más largo hasta la fecha, y tiene un montón de paja que lo único que hace el alargarlo todo y evitar que lleguemos a la parte interesante. Encontrar a Timely y llevarle a la AVT debería haber sido un anexo de 10 minutos de un episodio normal, que haya sido TODO el argumento del episodio me ha parecido una pasada. Dicho para mal, por supuesto.

Por no decir que nada me ha gustado, si me parece interesante conocer que Miss Minutes, la I.A. con forma de dibujos animados creada por He-Who-Remains, está enamorada de él pero al mismo tiempo le odia terriblemente por no haberle dado un cuerpo físico para compartir con él la eternidad. También está bien la idea que Miss Minutes y Renslayer son las que crean a Timely dándole a su yo niño un manual de la AVT, lo que le inspiró a crear todas sus invenciones. El cliffhanger con el que termina el episodio cuando Miss Minutes se ofrece a contar a Renslayer su origen, algo que hasta ahora no le interesaba dada su lealtad inquebrantable hacia el status-quo que representaba He-Who-Remais, puede ser el gran giro que cambie al personaje y la lleve por un senda más destructiva. Veremos.

Sin embargo, el papel sin matices que Sylvie tiene está temporada me parece decepcionante comparado con los matices que mostró en su presentación en la primera temporada. De hecho, me parece una estupidez tremenda el final del episodio en que Sylvie manda a Renslayer al final del Tiempo, en teoría para dejarla allí varada para toda la eternidad, pero lo hace sin registrarla primero para quitarle su tecnología, de forma que se lleva a Miss Minutes con ella. Y entiendo que en realidad esto son las típicas «chorradas» necesarias para que la historia avance hacia donde quieren los creadores, pero me hubiera gustado que se lo hubieran currado un poco más.

Otro elemento interesante es el diseño de producción con la recreación de la Feria Mundial de Chicago de 1893, que resulta resultón gracias a los fondos digitales, cuando en realidad han construido una calle y la base de la noria. También está conseguida la creación de un barco con el que Timely, Renslayer y Miss Minutes cruzan el lago Michigan. Una cosa está clara, y es que Loki tiene el presupuesto para contar de la mejor manera posible la historia que quieren sus creativos. Si esta no resulta interesante, no es por falta de medios.

Loki ha abrazado su función de héroe que busca evitar la destrucción de la AVT por lo que ello acarrearía para el continuo espacio-temporal-multiversal. Es curioso que varios personajes siguen repitiendo el salmo de «es un ser traicionero» cuando es NO es lo que estamos viendo en ningún momento de esta temporada. Tom Hiddleston y Owen Wilson comparten una química estupenda, lo malo es que en este episodio el guion no les hace hacer cosas interesantes, a diferencia del papel de Loki en el segundo episodio. De hecho, me molesta tremendamente la forma en que la serie ningunea a Loki cada vez que Sylvie está presente.

Hay un problema de base de esta temporada que ya no tiene arreglo, su pecado capital. Y es que el final de la primera temporada anticipaba la llegada de Kang. De uno o de muchos. Y visto lo visto no tengo claro que eso vaya a suceder. Como mucho es posible que veamos el ascenso al poder de Victor Timely, algo que tampoco tengo claro que sea por donde nos va a llevar la historia. Por cierto, pensando en Jonathan Majors, para Victor Timely plantea un personaje un tanto ridículo al sufrir de tartamudez y moverse de una forma peculiar. Entiendo que para Majors igual esto significaba un desafío actoral, pero no tengo claro que me haya funcionado. Desde luego, si me lo estoy preguntando es que no lo ha hecho.

Volviendo a la no aparición de Kang, el caso que no sería un problema si lo que nos dan en su lugar fuera una historia apasionante que consiguiera engancharme, cosa que no ha sucedido. Con esta narrativa a paso de tortuga, Marvel Studios podría plantearse tres o cuatro temporadas más antes de llegar a lo realmente interesante. Y la verdad es que voy a terminar de ver esta segunda temporada, pero ya veremos si no plantearé NO ver posibles continuaciones. Unas continuaciones que de momento no han sido confirmadas.

Que una temporada de una serie de Marvel Studios tenga tan sólo 6 episodios ayuda a que la vea hasta el final, pero da pena que nos estemos acostumbrando a series que en el mejor de los casos están «bien sin más». Al menos es mejor que Invasión secreta, pero poco consuelo nos tiene que dar a los fans del MCU.

Comparto el trailer de la serie:

Loki deja claro semana a semana lo que es y lo que no es, y cada vez resulta menos interesante.

PUNTUACIÓN: 6/10

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Crítica de Ultimate Invasion 1 (de 4) de Jonathan Hickman y Bryan Hitch (Marvel Comics – Panini

Ultimate Invasion es la serie de cuatro números en la que Jonathan Hickman y Bryan Hitch van a contarlos la creación de un nuevo Universo Ultimate. Comento mis sensaciones de un primer número que no me ha impresionado.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

¡Comienza la transformación del Universo Marvel! Jonathan Hickman, el destructor del Universo Ultimate, se une a Bryan Hitch, uno de sus más señalados creadores. ¿Su plan? Destruir, o quizás reconstruir, el Universo Marvel, con Miles Morales en el centro de todo. ¡Ni te imaginas lo que tienen preparado!

«[Revisitar la idea de Ultimate Comics] no podía ser replicar o revisar lo que Bryan hizo en el ULTIMATES original: crear una versión simplificada y modernizada que con el tiempo se convertiría en la columna vertebral del MCU. Y desde luego no podía ser lo que yo hice, que era un capítulo final de un universo preexistente», explicó Hickman a Entertainment Weekly.

«También pensamos que la idea misma de Ultimate Comics necesitaba ser invertida de lo que era el universo original – queríamos que esto fuera algo que realmente sólo pudiera existir en el espacio del cómic: una nueva forma de pensar y disfrutar de una nueva versión del Universo Marvel. Estoy bastante contento de decir que parece que hemos logrado esas cosas y estamos muy emocionados de que todo el mundo pueda leerlo.»

El Universo Ultimate nació en 2000 y tuvo una primera década sobresaliente con comics que marcaron la norma a seguir por el resto del sector, como The Ultimates de Mark Millar y el propio Bryan Hitch y Ultimate Spiderman de Brian Michael Bendis y Mark Bagley. Sin embargo, con el cambio de autores la línea editorial fue perdiendo interés hasta desaparecer en 2015 aprovechando las Secret Wars de Jonathan Hickman y Esad Ribic. Conociendo el interés por el revival y la nostalgia del actual Editor en Jefe de Marvel C.B. Cebulski, era inevitable que el Universo Ultimate volviera tarde o temprano. La clave era encontrar el momento y los autores adecuados. Parece que recuperar a Jonathan Hickman y a Bryan Hitch para esta re-creación de un universo Ultimate era una decisión evidente, casi la única posible.

Este primer número de Ultimate Invasion es una grapa doble con 46 páginas de historia, incluyendo los títulos de crédito y las típicas páginas de texto de Hickman. Ahora que ya me hice con él ya puedo valorarlo en profundidad, cosa que voy a hacer CON SPOILERS.

El comic arranca con esta página con un mensaje de gran contenido metatextual: «Los buenos artistas copian«. Según tu impresión del comic puedes pensar que esta afirmación de Hickman es una genialidad o una tomadura de pelo. Si eres de los de la segunda opción, te puede parecer que Hickman pone la venda antes de la herida al plantear un comic que arranca con una escena copiada de The Dark Knight de Christopher Nolan, cambiando el robo al banco por el asalto de Control de Daños para que El Hacedor se fugue. Seguido por un plan maestro de El Hacedor para recrear el Universo Ultimate que si le quitamos todas las ínfulas de autoimportancia de Hickman se resume, por lo visto hasta ahora, con que El Hacedor quiere viajar al pasado del Universo 616 para cambiarlo y así conseguir la Tierra Ultimate que él desea. Un argumento que no puede estar más trillado en los comics Marvel.

Si, los lectores de comic sabemos que en realidad ya no hay historias originales y lo que tenemos es el reciclaje y la combinación con más o menos acierto de elementos ya existentes. Pero eso es una cosa y otra llegar a este comic pensando leer los famosos high-concepts de Hickman y encontrarnos de momento con un reciclaje de ideas bastante vistas en el medio comiquero. Puedo entender que este mensaje le rompa la cabeza a algún lector, pero en mi caso lo que me ha transmitido ha sido que Hickman buscaba protegerse de posibles críticas ante una evidencia demasiado clara.

Es verdad que me ha decepcionado este primer número de Ultimate Invasion, pero confío que Hickman si consiga sorprenderme en los próximos números. Sobre todo porque el principal elemento con el que Marvel y Panini han promocionado este comic es conocer cómo se va a crear este nuevo universo Ultimate, y de momento sólo hemos visto la huida de El hacedor y el inicio de su plan, con múltiples preguntas aún por responder. Empezando por la principal relativa al viaje al pasado de El Hacedor en el que impide que Peter Parker sea picado por la araña radiactiva, que es si ha viajado al pasado del universo 616 tradicional, o si el añadido del 0 a la denominación «6160» indica que es el pasado de otro universo alternativo. Un universo, por tanto, más fácilmente alterable sin que los héroes del universo Marvel puedan impedirlo.

Un elemento interesante de este Ultimate Invasion es que Hickman vuelve al concepto de los Illuminati que tan buenos resultados le dio en su comic New Avengers. Que sean ellos lo que aparentemente van a intentar evitar los planes de El Hacedor me resulta una idea potente que puede dar mucho juego. Dicho esto, no tengo claro si no hay un problema en continuidad, porque diría que Rayo Negro estaba muerto, aparte que Charles Xavier no parece que vaya a tener tiempo de reuniones cuando la sociedad de Krakoa está a punto de ser destruida. Dado que no compré los últimos comics de los Inhumanos, voy a pensar en positivo y confiaré que la aparición de Rayo Negro o del resto de Illuminati no comporta ninguna incoherencia.

Lo que si me ha parecido incoherente y me ha molestado es que Reed Richards afirme ante la pregunta del El hacedor que de poder volver al momento post-Secret Wars en el que reinició el Universo, borraría de la existencia a El Hacedor, la versión de Reed Richards del universo 1610. Recordando el comic de New Avengers y por qué no decirlo, la propia etapa previa de Hickman en Cuatro Fantásticos, esto es algo que Richards nunca haría, porque significaría que de facto Richards está matando a otra persona, aunque sea una versión oscura suya. Hickman ha caído en uno de sus grandes problemas como guionista, que es plantear que los personajes no se comporten según su naturaleza icónica para forzar que la historia transcurra por donde él quiere. En relación a esto de Reed Richards, reconozco que me ha tocado la moral. Mucho.

En el caso de este primer número de Ultimate Invasion, dentro que es un comic entretenido que te deja con ganas de más con un gran dibujo de Hitch, me da la sensación que al ser una comic-evento corto de tan sólo 4 números, Marvel confiaba que el reclamo del «nacimiento del nuevo Universo Ultimate» sería suficiente para mantener interesado a los lectores a pesar que este arranque no ha sido especialmente memorable o rompedor en nada. Y no puedo decir que estén equivocados, porque yo sigo con curiosidad por saber como van a reiniciar el universo Ultimate y pienso comprar los tres números restantes.

Bryan Hitch, con sus colaboradores habituales Andrew Currie en el entintado y Alex Sinclair en el color realiza un trabajo excelente, confirmando una vez más que se encuentra en un momento de plenitud creativa increíble. Por la propia estructura del comic, Hitch puede lucirse con la escena inicial de 16 páginas con la fuga de El Hacedor de su prisión, con unos diseños de los black-ops estupendos y una fluidez narrativa en la escena de acción realmente notable.

Por ponerle un pero, en los últimos tiempos Hitch siempre tiene alguna viñeta en la que alguna cara queda rara, y en este comic no es una excepción, por ejemplo con Reed Richards o su alter-edo de la dimensión Ultimate El Hacedor. O el caso de Pantera Negra que le hace una forma rara a la cara de T´Challa. Tras años sufriendo un perfeccionismo imposible para el mundo del comic mainstream, Hitch aprendió a entregar sus páginas aún sabiendo que igual no estaban al 100% de nivel de perfección anterior, (igual es un 90%), pero estas dos o tres caras raras se compensan más que de sobra teniendo a Hitch manteniendo un ritmo mensual desde hace varios años.

En realidad, no le puedo poner un pero a un dibujo de Hitch. En lo referido al ámbito superheróico en el que se engloba este comic, hay muy pocos artistas que pueden conseguir el nivel de calidad artística que tenemos en este comic.

Y aunque el arranque de la historia no me ha impresionado, más bien lo contrario, tengo esperanzas que Hickman se haya guardado más de un as en la manga y consiga sorprenderme, empezando por el objeto que El hacedor robó del Edificio Baxter, que debería ser la máquina del tiempo del Doctor Muerte pero igual no. Al ser tan sólo cuatro números, la acción va a transcurrir a toda velocidad y no debería dar un segundo de respiro. Espero que el segundo número mejore lo visto hasta ahora.

Comparto algunas páginas de este comic:

Ultimate Invasion ha conseguido llamar mi atención y quiero saber cómo va a plantear Hickman el reinicio del Universo Ultimate, pero este arranque no me ha resultado ni mucho menos sobresaliente.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

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Wes Anderson adapta los cuentos de Roald Dahl en Netflix

Gracias a Netflix he podido ver la adaptación que el inclasificable Wes Anderson realiza de varios cuentos e historias cortas de Roald Dahl, realizado con un reparto estelar en cuatro cortometrajes.

Si hablamos de cine de autor que muestra una visión única de la vida, Wes Anderson (Texas, 1969) es uno de los nombres que automáticamente vienen a la cabeza. Director, guionista, productor y actor estadounidense, es conocido por sus películas Ladrón que roba a un ladrón (1996), Academia Rushmore (1998), The Royal Tenenbaums (2001), Vida acuática (2004), Viaje a Darjeeling (2007), Fantástico Sr. Fox (2009), Moonrise Kingdom (2012), El Gran Hotel Budapest (2014), Isla de Perros (2018) y La crónica francesa (2021) y este año, Asteroid City.

Anderson fue nominado al Premio Oscar en las categorías de mejor guion original por The Royal Tenenbaums, Moonrise Kingdom y The Grand Budapest Hotel. Además, tanto Fantastic Mr. Fox como Isle of Dogs fueron nominadas en la categoría de Mejor película animada. Durante su carrera ha ganados un Globo de Oro, el Oso de Plata de la Berlinale o un Premio Bafta a Mejor guion original.

La producción por parte de Netflix de estos cortometrajes tiene su explicación a partir de la compra por parte de la compañía de streaming de la Roald Dahl Story Company por 686 millones de dólares (500 millones de libras) en 2021, buscando además tener acceso prioritario a los siguientes proyectos de Anderson, un enamorado de la obra del escritor inglés. A continuación repaso brevemente cada uno de estos cortometrajes.

La maravillosa historia de Henry Sugar

Una historia de Roald Dahl sobre un hombre rico que se entera de la existencia de un gurú que puede ver sin usar los ojos y se propone dominar esa habilidad para hacer trampas en el juego. (FILMAFFINITY)

Este cortometraje de 41 minutos cuenta con guion y dirección de Anderson, basado en el cuento de 1977 «La maravillosa historia de Henry Sugar» de Roald Dahl. Se trata de la segunda adaptación cinematográfica de una obra de Dahl dirigida por Anderson, tras Fantastic Mr. Fox (2009). El corto cuenta además de fotografía de Robert Yeoman, montaje de Barney Pilling y Andrew Weisblum.

En el reparto encontramos a Benedict Cumberbatch como Henry Sugar / Max Engelman, Ralph Fiennes como Roald Dahl / El Policía, Dev Patel como Dr. Chatterjee / John Winston, Ben Kingsley como Imdad Khan / El Repartidor, Richard Ayoade como Dr. Marshall / El Gran Yogui y David Gant como Croupier del Casino.

Este cuento de Roald Dahl se ajusta como anillo al dedo de los gustos narrativos de Anderson, al tratarse de un cuento en el que encontramos una historia dentro de una historia dentro de otra historia. En positivo, el cortometraje tiene la perfección estética esperable en una obra de Anderson, con una puesta en escena teatral con escenarios que cambian a la vista del espectador para llevarnos de una escena a otra.

Tener a un reparto con Benedict Cumberbatch, Ralph Fiennes, Dev Patel y Ben Kingsley me parece una pasada. El rodaje de los diferentes cortometrajes se realizó en Londres, por lo que entiendo que el rodaje no les supuso ningún trastorno, más bien al revés, al estar cerca de sus domicilios. Estos actores tienen la presencia esperable en ellos, si bien los personajes que interpretan están super acartonados y limitan tremendamente sus posibilidades.

Esto me lleva al problema principal que tengo con la adaptación de Anderson de estos cuentos. Y es que Anderson es literal en la adaptación, haciendo que los actores sean los narradores del cuento, mirando hacia la cámara y utilizando una voz neutra expresada a gran velocidad para contar la historia. Esto provoca que todo se sienta super frío, y además enfatiza el elemento falso y teatral de todo. Si los actores se expresaran con un tono más normal habría una cierta empatía, pero Anderson claramente busca enfatizar esa sensación de frialdad y de lejanía respecto al espectador.

Si a todo esto le sumamos una historia de Dahl que cuenta una historia que no es ni buena ni mala sino que simplemente sucede, me queda una sensación de maravilla en lo estético pero con una historia que me ha dejado frío y casi diría que desaprovecha a los enormes actores que trabajan con Anderson.

Veneno

Cuando una serpiente venenosa se desliza por el estómago de un inglés en la India, su socio y un médico corren para salvarle.

Veneno es un cuento de Dahl de 1950. El corto de 17 minutos tiene a Robert Yeoman como director de fotografía, y está protagonizado por Benedict Cumberbatch, Ralph Fiennes, Dev Patel y Ben Kingsley.

Este cuento de Dahl tiene un toque de humor negro que me ha hecho bastante gracia, al tener a un Benedict Cumberbatch inmóvil en una cama obligando a hacer al resto de personajes un montón de peripecias para intentar quitarle del pijama una serpiente super venenosa que él afirma le ha entrado mientras dormía. Las diferentes acciones son infructuosas, por lo que la resolución es plantearse si no se lo habrá imaginado todo.

Otro elemento que me gustó es la duración de apenas 17 minutos, dado que la historia era más bien una peripecia entretenida pero que no da más de si. En todo caso, estamos ante una historia prácticamente contada en una localización, cosa que ayuda a la sensación teatral del conjunto. Con el reparto de excepción que tiene esta historia, este corto queda como una anécdota peculiar, más un divertimento para los actores que una historia profunda con una moraleja potente, cosa que no existe. Y a veces, esa falta de pretensiones es más que suficiente para proporcionar un buen entretenimiento. Pero al mismo tiempo diría que este es el corto que menos me ha gustado de esta colección.

El cisne

Dos abusones tan corpulentos como cretinos acosan sin piedad a un niño brillante y bajito. Adaptación del relato homónimo de Roald Dahl.

El Cisne es un cortometraje de 17 minutos con guion y dirección de Anderson adaptando el cuento de Dahl de 1977. El corto está protagonizado por Rupert Friend, Ralph Fiennes y Asa Jennings, y cuenta con la fotografía de Roman Coppola, hijo de Francis Ford Coppola y que ya ha trabajado con Anderson en Asteroid city.

Este corto también me ha resultado sorprendente, al contar la historia de unos bullies que torturan a un chaval cuyo único pecado es ser inteligente y llevar gafas. Las acciones de los abusones son terribles, pero de alguna manera quedan amortiguadas por la narración fría que Anderson plantea para todos los cortos. La acción se produce en la campiña británica, y el diseño de producción elegido resalta el elemento teatral con campos de trigo de quita y pon, al igual que unas vías de tren y un lago. Dentro de lo tremendo de las acciones de los abusones, el final que Roald Dahl planteó para esta historia me gustó mucho, al irse por una idea fantástica que rompe con lo visto hasta ese momento, dejando al espectador con buen sabor de boca ante un final super redondo.

El desratizador

En un pueblo inglés, un reportero y un mecánico escuchan a un cazador de ratas explicar su astuto plan para burlar a su presa.

The ratcatcher es una cuento de Dahl de 1953. El corto de 17 minutos tiene a Robert Yeoman como director de fotografía, y está protagonizado por Ralph Fiennes, Rupert Friend y Richard Ayoade.

Ralph Fiennes realiza una estupenda interpretación de este desratizador que tiene muchas similitudes con las propias ratas que tiene que exterminar. Y en este último cuento de Dahl tenemos otra vez una historia con un estupendo humor negro al conocer a este especialista que llega a un pueblo para realizar un trabajo y acaba marchándose de ese pueblo sin haber hecho pero habiendo ganado dinero igualmente.

En este corto Anderson plantea de nuevo casi una única localización, dejando clara la vocación teatral de estas historias. El elemento diferenciador en este claro sería los efectos especiales para la creación de las ratas. Unas ratas que lucen geniales sin ser realistas, usando un tipo de animación que me recordó el de otras obras previas suyas como Fantastic Mr. Fox o Isle of Dogs. Al ser un corto de apenas 17 minutos la historia va al grano, y gracias a lo sorprendente de la caracterización de Fiennes me ha tenido fascinado de principio a fin.

En resumen, me alegra haber visto estos cortometrajes en Netflix, incluso sea para decir que están bien sin más. Entre otros motivos porque los cuentos de Dahl son los que son y tampoco se las puede exigir cosas que no son. En todo caso, creo que son unos cortos sorprendentes e imaginativos que gustarán a la legión de seguidores del director. La propia existencia de estos cortos que son unos contenidos super minoritarios de nicho justifica la existencia de Netflix y en general de los canales de streaming, que deberían ofrecer no productos homogeneizados buscando un público masivo, sino un producto más especializado para conectar con públicos de todas las sensibilidades. Critico mucho a Netflix por sus contenidos mediocres, pero en este caso, no puedo más que estar agradecido de su existencia.

Comparto el trailer de La maravillosa historia de Henry Sugar:

PUNTUACIÓN: 6.5/10

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Crítica de X-Force 35-37 de Benjamin Percy, Robert Gill y Paul Davidson (Marvel Comics – Panini)

Comento mis impresiones del último arco de X-Force antes de la llegada de la Gala Fuego Infernal 2023 el mes que viene, unos comics con guion de Benjamin Percy y dibujos de Robert Gill y Paul Davidson.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

LOS CALENDARIOS FANTASMA

¡Coloso y Lobezna se unen a X-Force! Una nueva era trae nuevos miembros. Tienes que estar presente cuando Laura Kinney y Piotr Rasputín se incorporen al equipo. Sería genial si uno de ellos no estuviera ocultando un secreto que puede destruir al resto de sus compañeros.

Estos tres números de Panini incluyen X-Force 39 a 42 USA,

Benjamin Percy ha creado su propio subsello dentro de la oficina mutante con las colecciones de Lobezno y X-Force. Aunque cada colección puede seguirse por su cuenta, comparten subargumentos que se van cruzando de una serie a la otra. Esto puede apreciarse al comienzo de estos comics cuando vemos que Lobezno ha asesinado a Bestia como venganza por todas las putadas que Hank McCoy le ha hecho sufrir a Logan en los últimos meses. En X-Force ya se intuía que Bestia no era trigo limpio, o directamente era malvado, tras historias como la de la prisión espacial de hace unos meses, pero fue en Lobezno donde conocimos hasta qué punto había perdido el rumbo.

Leer X-Force junto a Patrulla X cada mes me ha resultado curioso, porque mientras los X-Men estaban en el espacio peleando contra el Nido, X-Force estaba cerrando la trama de Xeno, un villano que nos ha acompañado desde el número 1. Y en estos últimos meses en los que en Patrulla-X conocimos los planes de Orchis para destruir a los mutantes, Benjamin Percy ha planteado Los Calendarios Fantasma para quitar de en medio a X-Force del presente mutante al involucrarles en una aventura a través del tiempo. De alguna manera estas colecciones parece que han planteado situaciones opuestas, y quien sabe si esto ayudó a que nadie en Krakoa pudiera anticipar los planes de los villanos. También me parece curioso que el final de la influencia de Bestia en X-Force en el número 39 USA sugería una nueva etapa con Sabia de líder del grupo que va a quedar limitada a las tres siguientes grapas USA, dado que X-Force saltará por los aires en la Gala Fuego Infernal.

En lo referido a os comics en si, tener un nuevo viaje a unos futuros distópicos en este caso por los planes de Bestia que enterró versiones suyas a lo largo del mundo con la previsión que despertaran en diferentes momentos temporales nos da unas aventuras que se quedan en correctas sin más. Me gusta el retorno de Chico-Omega, pero que aparezca como un anciano senil es la peor de todas las posibilidades a su alcance. Con todo, estos comic resultan razonablemente entretenidos.

En el apartado artístico Robert Gill dibuja el número 39 USA con color de Guru-eFX. Los tres números siguientes ya con el arco de los Calendarios Fantasma está dibujado por Paul Davidson, también con color de Guru-eFX. Y lo voy a decir directamente, disfrutando del estupendo dibujo de Davison, lleno de detalle y personalidad me he dado cuenta lo flojo que es Gill y cómo me había acostumbrado a un artista más bien mediocre como mal menor para disfrutar de las aventuras de X-Force.

Todo lo que Gill es inexpresivo y estático, Davidson transmite dinamismo, peligro y personalidad a cada uno de los personajes, mejorando una barbaridad la experiencia lectora. Además, las páginas de Davidson están llenas de detalles, de alguna manera se nota que se está churrando sus páginas mucho más de lo que Gill ofrecía en sus números. Es que no hay color. Dentro que como comentaba antes la historia de Percy es bastante chorra, al menos el dibujo en este caso mejoraba el conjunto, cosa que en realidad ahora me doy cuenta que no pasaba con los comics dibujados por Gill.

El medio del comic es ante todo gráfico, contar una historia con imágenes de forma secuencial, y cuando el dibujo es flojo se hace muy difícil de disfrutar del comic. Lamentablemente, compruebo en la solicitación que Davidson solo ha sido un dibujante invitado, porque en el próximo número Gill vuelve al dibujo del comic. Esto me genera una duda, porque no tengo claro si me interesa leer los comics mutantes tras la Gala Fuego Infernal, pero seguro leer un comic con un dibujo mediocre no apetece nada. Tendré que decidir qué hago con X-Force en los próximos días.

Comparto las primeras páginas del X-Force 39:

X-Force ha mejorado el dibujo, pero las historias de Percy se quedan en correctas sin más. No se si esto es suficiente para seguir comprando la colección.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

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Crítica de The Continental: Del universo de John Wick (Prime Video)

John Wick está de moda, y sus productores quieren exprimir este interés todo lo que sea posible, como pudimos ver los suscriptores de Prime Video con el estreno de su primer spin-of The Continental.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

Miniserie de TV. 3 episodios. Precuela de la saga ‘John Wick’, ‘The Continental’ explorará el origen detrás del ‘hotel para asesinos’, pieza central del universo de Wick, a través de los ojos y las acciones de un joven Winston Scott (Colin Woodell), quien es arrastrado al paisaje infernal de una ciudad de Nueva York de 1975 para enfrentar un pasado que creía haber dejado atrás. Winston emprende un rumbo mortal a través del misterioso submundo neoyorquino en un angustioso intento de apoderarse del emblemático hotel, que sirve de punto de encuentro para los criminales más peligrosos del planeta. (FILMAFFINITY)

El Continental: From the World of John Wick (o simplemente The Continental) es una miniserie de televisión desarrollada por Greg Coolidge, Kirk Ward y Shawn Simmons que sirve como spin-off y precuela de la franquicia John Wick. Coolidge y Ward son los showrunners de la serie y escribieron los guiones junto a Simmons y Ken Kristensen. Albert Hughes dirigió el primer y el tercer episodio, y Charlotte Brändström, el segundo.

The Continental ha sido una serie atípica, al contar con tan sólo 3 episodios. Pero han sido tres episodios más largos de lo normal, al tener unas duraciones de 87, 80 y 98 minutos, lo que sería la duración de 6 episodios de cualquier serie «normal». Esta duración ha ayudado a promocionar la serie como un «evento» para todos los fans de John Wick.

En el reparto tenemos a Colin Woodell como Winston Scott, un hombre de negocios irlandés-estadounidense que lleva décadas viviendo en Londres; Ian McShane interpreta a una versión mayor del personaje en las principales películas de John Wick. Ayomide Adegun interpreta a Charon O’Connor, el hijo sustituto de Cormac, que intenta que Cormac traiga a su padre biológico de Nigeria; Lance Reddick interpretó a una versión mayor del personaje en las principales películas de John Wick. Mel Gibson es Cormac O’Connor, el villano de esta serie que dirige el Continental de Nueva York durante la década de 1970.

El resto del reparto está formado por Mishel Prada como KD Silva, una sargento detective recién llegada a Nueva York que busca a los hermanos Scott. Ben Robson como Francis Patrick «Frankie» Scott, Jr., el hermano mayor de Winston veterano de Vietnam que es un asesino a sueldo de Cormac O´Connor. Hubert Point-Du Jour es Miles Burton, un traficante de armas antiguo compañero de armas de Frankie. Nhung Kate es Yen Scott, esposa de Frankie y ex asesina en Nam. Jessica Allain es Lou Burton, una practicante de kung fu a la que no le gustan las armas, hermana menor de Mile. Mark Musashi y Marina Mazepa son «Los Gemelos», Hansel y Gretel, unos asesinos con una habitación en el Continental.

The Continental está pensada para contarlos la historia del mítico hotel de Nueva York que conocimos en las películas de John Wick. Más concretamente, de su director Winston Scott, que en las películas estaba interpretado por Ian McShane. La historia planteada a finales de los años 70 nos muestra una Nueva York violenta, decadente y sucia post Guerra de Vietnam (o durante), el caldo de cultivo perfecto para una historia repleta de acción como se espera de esta franquicia.

La historia se centra en los hermanos Frankie y Winston Scott, que fueron separados siendo niños cuando el mayor confesó un crimen para que su hermano pequeño tuviera la esperanza de un futuro mejor. Años más tarde, tras robar Frankie un objeto de gran poder al actual dueño del Continental, Cormac O’Connor (interpretado por Mel Gibson), Wiston es llevado de vuelta a Nueva York para que ayude a O´Connor a encontrar a su hermano, aunque hace más de una década que no se ven.

A partir de ahí tendremos la presentación de los diferentes aliados de Winston en su misión de derrocar a O´Connor, pero también a los mortíferos asesinos Los Gemelos y a los enviados por la Alta Mesa para restablecer el orden y la normalidad. A pesar de estar en los años 70, descubriremos que la organización de sin techos liderada en el presente por Laurence Fishburne también existía 50 años antes, lo que completaría el universo mostrado inicialmente por las películas.

Mel Gibson está siempre genial. Pero a la vez creo que está super desaprovechado, limitando su aparición a dos escenas en el primer episodio, un par en el segundo y ya si durante el climax final. Está claro que Gibson con sus 67 años ya no está para realizar muchas escenas de acción (o ninguna), pero tenerle para forzar un papel super over-the-top me parece que es desaprovechar el carisma y la calidad interpretativa de Gibson. Junto a Gibson tenemos a los gemelos Hansel y Gretel de principales villanos para las escenas de acción. Pero ellos también acaban estando desaprovechados, al prácticamente no ser utilizados hasta sus estupendas escenas de acción, que son sin duda lo mejor de las serie.

The Continental nos cuenta también el inicio de la relación entre los personajes de Winston Scott y Charon O’Connor, el conserje del hotel. Esta relación nace aquí y lo que nos cuentan es suficiente, aunque no demasiado interesante, las cosas como son. Los actores Colin Woodell y Ayomide Adegun creo que están correctos, aunque en parte sufren por su limitación en lo referido a las escenas de acción, que no realizan. Algo que es un problema al ser los protagonistas de una serie de acción.

Comentaba antes que hay un montón de personajes secundarios que acompañan a Winston. Sin embargo, sus motivaciones o profundidad son más bien escasas, haciendo las cosas porque si, ayudando a Winston como podrían no haberlo hecho. Eso si, en lo referido a las escenas de acción, Nhung Kate como Yen Scott, Hubert Point-Du Jour como Miles Burton y Jessica Allain como su hermana Lou Burton, son unos estupendos rivales de los hermanos Hansel y Gretel.

Mención aparte el tema de los policías, que son el ejemplo del problema del guion. Hablo de la «buena» KD que tiene una cuenta pendiente con Winston (que ni él mismo sabía que existía) y su jefe corrupto, que aparece y desaparece como el Guadiana. De hecho, si se hubiera borrado su participación completamente tampoco se hubiera perdido nada, mostrando un problema recurrente de algunos contenidos de entretenimiento, que el complicar un argumento sencillo a menudo no lo hace mejor.

Pero obviamente, si eren fan de John Wick y te planteas ver The Continental no es por la profundidad dramática de los personajes, sino por la promesa de escenas de acción al nivel de las películas. Y en eso creo que la serie acierta a medias. En primer lugar, creo que hay un problema importante de ritmo y de distribución de esta acción. La serie empieza con una escena de acción protagonizada por Frankie que SI recuerda para bien a John Wick, pero en un episodio de 87 minutos , lo que podría ser la duración de una película, la acción sólo vuelve al final de episodio. Dicho esto, mi problema no es tanto con este primer capítulo, que creo que tiene una acción correcta y suficiente, sino con los 80 minutazos del segundo episodio sin escenas de acción destacables, más allá de ver a Mel Gibson matar violentamente a un pringado que no pinta nada.

Me genera cierta duda el por qué Albert Hughes no dirige toda la serie, dejando a Charlotte Brändström la dirección del segundo episodio. Brändström ha dirigido episodios en Arrow, The Witcher, Jupiter´s Legacy o El señor de los Anillos: Los anillos de poder, así que entiendo que puede rodar acción, Pero la sensación es que han contratado a Brändström para hacer el episodio «tranquilo» que presenta las tramas que explotarán en el climax final, para dejar tiempo a Albert Hughes para «lo bueno».

Hughes ha dirigido junto a su hermano Allen películas como Menace II Society (1993), Dead Presidents (1995), From Hell (2001) y The Book of Eli (2010), y se encarga de dirigir los episodios uno y tres, en los que se concentra toda la acción. Viendo su filmografía se supone que debería ser un director adecuado para rodar acción. Y aunque como comentaba antes las peleas de Gretel contra Yen, y de Hansel contra Miles y Lou están super bien, al mismo tiempo realiza varios trucos muy sucios en varias escenas de acción. En el primer episodio, mostrando una persecución de coches entre saltos de montaje y fundidos a negro que hacen que no se vea nada, o en el tercer episodio cuando hace que una parte importante de la acción en los pasillos del hotel se vea a través de las cámaras de seguridad en blanco y negro. Incluso pensando que hubiera un problema presupuestario para estas decisiones cuestionables ¿en serio? me ha parecido una tomadura de pelo. De hecho, casi me hace pensar que las escenas de artes marciales las rodó la Segunda Unidad de forma brillante, y el resto Hughes de una forma más bien cuestionable.

El climax final implica una larga acción con el asalto de los buenos al Continental, pero tiene todo el conjunto un tremendo problema espacial, ya que no acaba de saberse quien está donde y como llega de A a B y luego a C. De hecho, hay una sensación de melé cuando Mel Gibson llama a todos los asesinos hospedados en el Continental para que maten a los buenos que luego no acaba de resolverse bien, entre otros motivos por la mi&%$@ de mostrar la acción a través de las cámaras, posiblemente el momento más vergonzoso de la historia de la franquicia de John Wick.

En lo referido al final de la historia, de alguna manera ofrece un final satisfactorio con Winston en su ático vestido como lo hacía Ian McShade en John Wick, buscando transmitir la idea de final cerrado. Dicho esto, la relación de Winston con la Alta Mesa no creo que quede cerrada de forma correcta, casi parece que han dejado elementos abiertos de cara a una posible segunda temporada. Desde luego, que Winston chatajee a la Alta Mesa con la prensa no creo que pueda considerarse un final que conecte bien la historia de Winston con la vista en las películas.

The Continental nos ha dejado algunos buenos momentos, pero en conjunto no creo que sea todo lo satisfactorio que debería.

Comparto el trailer de esta serie:

The Continental ha sido una buena serie de acción aunque se ha quedado un poco corta sobre todo si la comparamos con las películas de John Wick. Pero más que suficiente para saciar la sed de historias de acción y artes marciales.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

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