Archivo de la etiqueta: comics

Crítica de Veneno 30 de Al Ewing, Juan Ferreyra y Cafu (Marvel Comics – Panini)

Tras saltarme el número anterior de Veneno escrito por Torunn Grønbekk con el crossover «Simbiosis-Necrosis», vuelvo a comprar Veneno 30 escrito por Al Ewing, con unos números dibujados por Juan Ferreyra tie-in del evento Caza Sangrienta, y el prólogo del siguiente evento Guerra de Veneno, que cuenta con dibujo de Cafu y color de Frank D´Armata.

PUNTUACIÓN: 7/10

Cruce con Caza sangrienta. Mientras la Tierra se ve asfixiada por una noche eterna, Veneno desata su justicia letal sobre las hordas de vampiros que amenazan Nueva York. Pero hay un enemigo vampírico que no tiene sed de sangre, sino de simbiontes. Los vampiros no son la única amenaza: ¡ahora los muertos resucitan! Lee Price, antiguo anfitrión del simbionte, ha vuelto a la vida. 

Esta grapa de Panini incluye Venom 33-35 USA.

Terminé demasiado escarmentado de los guiones mediocres de Torunn Grønbekk, así que opté por saltarme el número anterior de Veneno que contenía el crossover Simbiosis-Necrosis. Y creo que me alegro de haberlo hecho, porque lo más destacado de esos números, que Matanza mata a Dylan Brock pero él sobrevive a pesar de todo (guiño, guiño), ya lo he conocido en la página de resumen inicial. Así que no me quedo con la sensación de haberme perdido nada fundamental.

Dentro del problema que entiendo debe suponer para un guionista que su personaje esté envuelto en eventos y crossovers sin fin, creo que Al Ewing consigue capear bastante bien el problema que supone tener que enlazar la colección durante dos números con el evento Caza Sangrienta. Y esto lo consigue haciendo que la invasión de vampiros a Nueva York sea tocado sólo de forma lateral al enfrentarse Dylan con un vampiro con una conexión al pasado de su padre, y haciendo que el simbionte Veneno se enfrente al cazador de Klyntars El Cautivo, que era prisionero de un grupo de vampiros y lo dejan suelto para que asole la ciudad.

Este cruce de dos números se beneficia enormemente del dibujo del argentino Juan Ferreyra, que realiza tanto lápices como color. Ferreyra es un artista estupendo y consigue transmitir una atmósfera terrorífica que le funciona de maravilla al comic. No sólo la atmósfera, hay algunas imágenes tremendas, como la primera splash-page donde vemos el cuerpo de Lee Price, un antiguo huésped de Veneno que llevaba décadas muerto y enterrado. En lo relativo al dibujo de Ferreyra, creo que hace bueno el guion de Ewing.

Que Ferreyra me guste mucho ha tenido una derivada inesperada en esta grapa de Panini. Y es que en la comparación, el dibujo de Cafu con color de Frank D´Armata que normalmente me gusta bastante, me ha parecido super rígido y poco fluido. Aparte de una casi total ausencia de fondos que también me ha cantado bastante. Se me hace raro decir que Cafu ha sido el eslabón débil de este comic, pero así es como lo he sentido.

Esta grapa termina con un WTF? muy gordo. Algo que puede ser coherente con lo que le ha pasado a Eddie Brock a lo largo de toda esta larga etapa, que hace que tengamos que preguntar ¿Si le pasó a Eddie, por qué no a Dylan también? Pero que no se puede valorar hasta que veamos que uso tiene Ewing para ese giro argumental. No se si es algo bueno, pero llamativo seguro si lo ha sido.

El número 35 USA que cierra este número de Panini sirve de prólogo del siguiente evento, La Guerra de Veneno. Y creo que empieza a notarse que esta etapa de Al Ewing (más todos los añadidos) empieza a alargarse más de la cuenta. Más si cabe pensando en la cantidad de eventos y cruces en los que los editores están involucrando al personaje. Y pensaba que esta Guerra de Veneno serviría de cierra a la etapa de Ewing en el personaje, pero en las solicitaciones USA parece ser que Ewing sigue en la serie tras el mismo, lo cual me está empezando a generar sentimientos encontrados. Igual el final de ese evento plantea el momento perfecto para bajarse del barco, pero eso es algo que no podré valorar hasta que no lo lea.

Otro elemento a comentar es la edición trimestral de Panini. El próximo número con la primera parte del evento no se publicará hasta ENERO de 2025. Y aparte de que me saltara el número anterior guionizado por Grønbekk, estpy empezando a sentir algo que tenía claro que iba a suceder, y es que no poder leer al personaje mensualmente provoca una desconexión con Veneno. Incluso reconociendo que los números dibujados por Ferreyra me han gustado bastante. Y esto no es un tema sólo de Veneno. Compré al mismo tiempo que esta grapa la de Motorista Fantasma, y aún no la he leído porque no encuentro el momento de la pereza y las pocas ganas que me genera el comic de Benjamin Percy. La desconexión con todo aquello que no se lee mensualmente es evidente. Y si le sumamos que la lectura está «bien, sin más», podemos estar en el inicio del abandono de la colección en pocos meses.

De momento, sigo en el barco de Veneno. Pero reconozco que tengo más ganas de que la etapa de Ewing termine cuanto antes que en seguir leyendo comics suyo a futuro, algo que por ejemplo no me pasa con El Increíble Hulk de Philip Kennedy Johnson. Es por esto que ya no le pido a Ewing que se ponga las pilas sino que termine su historia de forma satisfactoria y satisfactoria. Y a ser posible, a la mayor brevedad.

Comparto las primeras páginas del comic:

El cruce de Veneno con Caza Sangrienta es saldado de forma satisfactoria por Al Ewing y Juan Ferreyra. Con un nuevo evento justo a continuación que resalta que el comic de Veneno está agotando su crédito.

PUNTUACIÓN: 7/10

Gracias por leer este post. Espero tus comentarios. Y si te gustó el artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales y que te suscribas para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones. Y si quieres, puedes invitarme a un café.

¡Saludos a todos!

Crítica de G.I. Joe 306-310 de Larry Hama y Paul Pelletier (Image Comics)

Las aventuras de G.I. Joe A Real American Hero continúan en el sello Skybound de Robert Kirkman en un segundo arco en el que el veterano artista Paul Pelletier se une al legendario Larry Hama para seguir contando esta larga historia-río sin final a la vista.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

¿CUÁL ES EL SECRETO DE ZARTAN?

Destro y Zartan han formado una nueva alianza, pero el Dreadnok tiene un secreto que lo cambiará todo. Mientras Ojos de Serpiente y Scarlett comienzan un nuevo capítulo, la tragedia golpea a alguien muy querido en Springfield…

Y además, ¡Empieza la batalla por Springfield! El Comandante Cobra tiene un plan. Y eso significa que nadie está a salvo, ya que el conflicto entre los Joes y Cobra se intensifica.

Larry Hama (Nueva York, 1949) sirvió en el ejército de Estados Unidos de 1969 a 1971, durante la guerra de Vietnam, donde se convirtió en experto en armas de fuego y artefactos explosivos. Sus experiencias en Vietnam le sirvieron para editar la serie de Marvel Comics The ‘Nam (1986-1993). Tras su licencia del ejército, Hama comenzó a participar activamente en la comunidad asiática de Nueva York y, durante la década de 1970, interpretó papeles secundarios en los programas de televisión MAS*H y Saturday Night Live, y actuó en Broadway en dos ocasiones.

Aunque Hama es sobre todo conocido por su trabajo en G.I. Joe, también escribió una estupenda etapa de Lobezno con dibujo de Marc Silvestri, la chulísima serie Nith Man: The Ultimate Ninja y Elektra. Además, fue el creador del personaje Bucky O’Hare, que se convirtió en un cómic, una línea de juguetes y un dibujo animado para televisión.

Hama es una institución dentro del mundo de G.I. Joe. Empezó a escribir G.I. Joe en JUNIO DE 1982. Marvel Comics publicó 155 números hasta el cierre de la colección en 1994. Tras esto, Devil´s Due consiguió los derechos en 2001, hasta que fue sustituido por IDW, que publicó los comics de G.I. Joe desde 2008 hasta 2022. Durante esta etapa, la más larga hasta la fecha, IDW revivió en 2010 el título original  G.I. Joe: A Real American Hero, con Hama de nuevo como guionista. Este comic retomó la numeración original de Marvel y se mantuvo en publicación hasta alcanzar el especial 300 en 2022, que fue el último número publicado por esta editorial. Tras el anuncio que Skybound adquiría los derechos de Transformers y G.I. Joe, Hama fue contratado para continuar su historia de IDW, manteniendo la numeración clásica.

Me gustaron mucho los 5 primeros números de G.I. Joe dentro del sello Skybound. Y lo primero que hay que decir sobre esta nueva tanda de episodios es que NO estamos ante un nuevo arco, sino la continuación directa de los sucesos previos. De cara a las recopilaciones, los números 306-310 se presentarán en un «volumen 2», pero a todos los efectos la única diferencia es el cambio de dibujante, al descansar Chris Mooneyham y pasando a dibujar el veterano Paul Pelletier, con entintado de Tony Kordos y color de Francesco Segala.

Larry Hama ha planteado una larga historia-río protagonizada por decenas de protagonistas, entre héroes y villanos. Los Joes están realizando varias misiones mientras los villanos se atacan a cara de perro. Empezando por un Serpentor Khan que ha lanzado un ataque para exterminar al Comandante Cobra en Springfield, mientras que Destro y la Baronesa, y los Dreadnoks de Zartan tienen también sus propios planes. Hama se las apaña de forma modélica para incluir en cada grapa escenas interesantes de cada uno de estos personajes (y alguno más), consiguiendo que la sensación sea que las tramas avanza en todos los frentes.

No conocía al personaje de Dawn Moreno, pero me gusta el protagonismo que está teniendo en estos comics, pudiendo mirar de tu a tu al resto de ninjas «putos-amos» de los Joes. Además, el drama que sufre con la muerte de sus padres demuestra que tiene unos fuertes e inquebrantables valores morales. Descontándola a ella, lo cierto es que la historia está tan fragmentada que es difícil engancharte a ninguno de los personajes. A no ser, claro, que ya vinieras enganchado de casa con p.ej. Snake Eyes.

Cuando nos informaron que Chris Mooneyham se tomaba un descanso y el sustituto era Paul Pelletier (Aquaman), con entintado de Tony Kordos, la tranquilidad fue absoluta, dada la gran experiencia en el medio. Pelletier es uno de esos dibujantes que nunca aparecerán en la lista de «mejores dibujantes» de nadie, pero ofrece una consistencia y una narrativa fluida y clara que son vitales para cualquier editorial de comics mainstream.

Y entrando a valorar su trabajo en G.I. Joe, estando bien creo que Pelletier está por debajo de la satisfacción que me dio Mooneyham en los números previos. Comentaba que la primera impresión que me dio Mooneyham era de tener un estilo un poco «sucio», pero cuando veo la extrema corrección que ofrece Pelletier me doy cuenta que eso aporta personalidad al comic, algo que igual estas grapas no tienen. Y ojo que en cuanto a fluidez narrativa y la caracterización de los personajes, el trabajo de Pelletier es más que adecuado. Estoy hablando de matices de algo que me gusta, los comics me han dejado más que satisfecho.

Otro tema es el tipo de papel que Skybound ha usado para la impresión de este comic. Me da la impresión que es un papel más mate que papel más satinado que se usan para la mayoría de comics actuales, que resaltan más el brillo de los colores. En G.I. Joe parece que los colores de Francesco Segala plantean algún tipo de aplanado de color para aumentar la sensación de comic clásico «viejuno». Y el resultado es un comic que no tiene el color brillante de los comics actuales, y que en cierto sentido parece que luce más apagado que los comics a los que estoy acostumbrado.

el otro elemento que hay destacar en positivo son las estupendas portadas del super clase Andy Kubert, veterano de múltiples comics sobre todo en Marvel. Kubert acierta con las portadas molonas de personajes, héroes y villanos, y también cuando empieza la guerra abierta en Springfield. Da gusto ver las portadas individuales de Kubert, pero cuando ves las portadas en conjunto, es una pasada ver que la colección ofrece una personalidad única.

La premisa de historia río que está planteando Hama es una anomalía dentro del mainstream comiquero actual, que agrupa y compartimenta sus historias en dosis pensadas para ser recopiladas en tomo. Yo como lector viejuno no tengo problema con este tipo de historias que se alargan en el tiempo y en las que de momento no hay un final a la vista. Visto lo sucedido en estos primeros 10 números y pensando que la guerra en Springfield está en todo lo alto, parece que Hama podría alargar la colección lo que quiera. Pensando en los problemas económicos que Hama sufrió en el pasado, esto sería una buena noticia para sus finanzas. Y de momento la colección no se ha resentido por este cliffhanger eterno que estamos viendo, para la mi la satisfacción de leer este comic mensualemente es total.

Dicho esto, me sigue quedando la duda de si Skybound querrá mantener en el tiempo dos colecciones de G.I. Joe, por un lado esta ambientada en la continuidad clásica, y la nueva colección de G.I. Joe englobada dentro del Energon Universe, que arranca este próximo mes de noviembre. Creo que el público somos lo bastante maduros para comprar ambos comics, pensando por ejemplo en la infinidad de comics de Batman que DC publica todos los meses dentro y fuera de continuidad, sin que ello perjudique las ventas. A pesar de esto, me parecería normal que Skybound haya dado margen a Hama para que termine la historia de la forma que estime oportuno, lo que haría que estos G.I. Joe pudieran terminar en en rango de los números 320-325.

Se que me estoy adelantando más de la cuenta, porque estos G.I. Joe están más vivos que nunca, y me están dando un entretenimiento estupendo con la lectura mensual. Por mi, si el comic se está vendiendo bien como parece que es el caso, no me importaría que alargaran lo que les apetezca.

Que estemos en 2024 y me encuentre comprando y disfrutando un comic de Larry Hama de G.I. Joe casi 40 años de empezar a comprar los primeros comics de Forum es un pequeño milagro. Y lo mejor es que no planteo dejar de comprarla, porque el éxito es denial. ¡Larga vida a G.I. Joe!

Comparto las primeras páginas del número 306:

Los G.I. Joe de Larry Hama y Paul Pelletier mantienen el interés y me han ofrecido un estupendo entretenimiento mensual. Ojalá más comics así.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

Gracias por leer este post. Espero tus comentarios. Y si te gustó el artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales y que te suscribas para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones. Y si quieres, puedes invitarme a un café.

¡Saludos a todos!

Crítica de Absolute Batman 1 de Scott Snyder y Nick Dragotta (DC Comics)

La línea Absolute Comics de DC Comics se ha inaugurado con el primer número de Absolute Batman, comic creado por Scott Snyder (American Vampire, Batman) y Nick Dragotta (East of West), con color de Frank Martin. Hoy quiero analizar su potente primer número.

PUNTUACIÓN: 8/10

Scott Snyder y Nick Dragotta presentan a los fans un nuevo Batman con el lanzamiento de Absolute Batman #1. En esta iteración, los fans conocerán una versión del Caballero Oscuro que no tiene el dinero, la mansión o el mayordomo de su homólogo de la línea principal. Los lectores descubrirán rápidamente lo que hace que esta sea la versión «Absolute» de Batman cuando el número debute, con colores de Frank Martin y letras de Clayton Cowles.

Scott Snyder (Nueva York, 1976) es un escritor y guionista de cómics estadounidense. Se licenció en Escritura Creativa por la Universidad de Brown. Su primera colección de relatos, Voodoo Heart se publicó en 2006, Obtuvo reseñas muy positivas y, de hecho, el propio King la alabó e incluyó dos de sus relatos en una antología. Esto le abrió las puertas del mundo de los cómics, empezando a colaborar como guionista para los dos gigantes del medio, Marvel y DC. Para Marvel, su obra más destacada sería la miniserie Iron Man: Noir, que cuenta con 4 números. Pero, sin duda, sería reconocido gracias a su trabajo con los personajes de DC. Su primera experiencia fue en 2010, donde fue fichado para el sello para lectores adultos, Vertigo. Ese año empezó a escribir el cómic de terror, American Vampire, con un éxito abrumador. En su primer arco contó, además, con la colaboración de su admirado, Stephen King. A los lápices estaba Rafael Albuquerque, con el que ha trabajado en muchas otras obras.

Cuando se produjo la iniciativa editorial por parte de DC llamada The New 52, la editorial le confío las dos colecciones principales de dos personajes tan queridos como Batman y de La Cosa del Pantano, de los que escribió dos extensas etapas. Además de esto, creó varias miniseries independientes o crossovers como El último caballero de la tierra o Metal. También creó el villano El Batman que ríe, que ha obtenido una gran recepción por parte de los fans. Snyder introdujo, además, en el mundo de los cómics a sus alumnos James Tynion IV y Marguerite Bennett, que han tenido unas importantes carreras propias. A partir de 2020, ha escrito numerosos títulos independientes para editoriales como Image (Wytches, Severed, Undercovered Country o Nocterra), Dark Horse (We Have Demons, Clear o Book of Evil) y DSTLRY (White Boat, The Devil´s Cut). Ha sido galardonado con numerosos premios, tales como el Eisner, el Harvey y el Inkpop.

Nick Dragotta es el artista y cocreador, junto a Jonathan Hickman, de la exitosa serie ESTE DEL OESTE. Dragotta y Hickman se ganaron la fama de buen equipo creativo en Los 4 Fantásticos de Marvel, donde Dragotta también trabajó en la aclamada etapa de Peter Milligan en X-Statix y otras cabeceras importantes como Capitán América, Spider-Man o X-Men.

Antes de empezar con la valoración de este Absolute Batman 1, quiero compartir un disclaimer. Y es que cuando DC anunció la línea Absolute Comics, a priori no pensaba comprar esta colección. Algo provocado por no conectar con los comics que Snyder ha creado en DC en la última década, empezando con los Nuevos 52 y siguiendo con todo lo demás, Dark Nights: Metal incluido. Snyder es un escritor muy listo que plantea siempre tramas con elementos interesantes y/o llamativos, pero la forma en que cierra sus tramas acaban siendo decepcionante en la mayoría de los casos. Esto hizo que aunque no dudaba del dibujo de Dragotta (aunque en realidad en East of West tampoco me pareció nada del otro mundo), preferí no empezar a comprar algo que muy posiblemente acabe decepcionándome. Sin embargo, al final no fui fiel a este razonamiento. El hype provocado por Absolute Power y el especial DC All In jugaron su papel, a lo que hay que sumar montones de comentarios y reseñas de gente que había leído este comic de forma anticipada. Poco a poco me vine arriba y acabé comprando y leyendo este comic.

Hecha la explicación, lo cierto es que este primer número de Absolute Batman me ha gustado mucho. Sobre todo, gracias a un dibujo APABULLANTE de Nick Dragotta, que ha sido el verdadero descubrimiento de este comic. Absolute Batman es un comic rotundo en el que la fuerza de las imágenes planteadas por Dragotta ha arrasado cualquier inconveniente que pudiera tener a priori con esta colección. Y lo ha convertido en una lectura obligada, al menos los 5 primeros números que forman el arco «The Zoo».

Como ya advertían los anuncios y vimos en el especial DC All In, este nuevo mundo «Absolute» es un mundo más proclive al mal, al haber sido creado y/o dominado por Darkseid. Sin embargo, esto no es algo que se haga evidente en este primer número de Absolute Batman. Las principales diferencias de este comic respecto de la versión canónica, aparte de la parte publicitada de tener a un Bruce Wayne joven que no es hijo de millonarios, es la forma en que Snyder subvierte cualquier expectativa previa. El comic arranca con el retorno a Gotham de una figura misteriosa en moto. La escena recuerda por ejemplo al Batman Año Uno de Frank Miller o a la película The Batman de Matt Reeves. Pero no es Bruce, sino Alfred, que en esta realida es un peligroso mercenario a sueldo de una misteriosa organización.

Bruce es un joven musculoso que trabaja en la construcción. De hecho, es imposiblemente musculoso, con un elemento super exagerado que transmite un toque cartoon cercano también al manga. Esto es un elemento clave de este comic, porque la exageración está bordeando el absurdo y casi el ridículo, pero el dibujo imponente de Dragotta hace que el conjunto funcione. Ver a Batman coger su símbolo del pecho para convertirlo en un hacha, o sus orejas de murciélago en cuchillos arrojadizos son cosas que NO deberían funcionar, pero lo hacen. No solo eso, me alucinaron y me dejaron con un WHOA!!! en la cara. Ideas como ver a Batman colgado boca abajo como un murciélago visualmente me parece una idea bestial. El dibujo transmite una idea de misterio y peligro que me parece una pasada. Dragotta está de 10.

Una de las ideas de Snyder con las que no comulgaba a priori era la de «working-class hero», algo que conecta con los elementos más extremos del espectro político de izquierdas de los Estados Unidos, que busca criminalizar a los ricos. En este arranque, tengo que reconocer que este factor no es algo que moleste. Y lo principal de este comic es asistir a las diferencias respecto al canon, como que Martha, la madre de Bruce SIGUE VIVA. De hecho, puede intuirse que su padre Thomas murió cuando Bruce era un niño (pensando de nuevo en el canon), pero de momento no se puede afirmar, dado que el origen de Bruce no se ha contado. También hemos visto que Bruce entrena en el gimnasio con Waylon Jones (identidad de Killer Croc), y veremos que en su infancia (¿en el orfanato?) se hizo amigo de gente como Selina, Harvey y Oz, lo que indica una conexión diferente con personajes que están destinados a convertirse en villanos de la serie.

Quizá la parte más floja del comic sea el villano. La banda criminal Party Animal liderada por un misterioso «Roman», (un trasunto de Máscara Negra) plantean una Gotham en la que los criminales no pueden ser detenidos, asesinando de formas terribles a personas inocentes e incluso a policías, actuando sin oposición hasta la llegada de Batman en el climax de esta grapa. La primera batalla es brutal y Batman muestra toda su violencia desatada. Otra diferencia fundamental frente a la versión tradicional. Pero de momento esta banda son meros esbirros que están ahí para ser apalizados.

Dentro de que la escena del combate es un momento bestial de esta grapa, me planteó una duda fundamental, dado que ¿los miembros de Party Animal no son detenidos por la policía? Puede simplemente que estemos ante una elipsis no del todo bien resuelta, pero tal y como está contado no queda claro. Y de confirmarse, sería un fallo garrafal, incluso reconociendo el alcalde Gordon que la policía de Gotham está en inferioridad frente a los criminales. Este será un elemento que deberá ser aclarado en el siguiente número, pero en realidad no cuadra que un Batman tan salvaje y violento no detenga a los criminales y los dejara irse sin más para que puedan atacar a otros inocentes al día siguiente.

Este arranque de Absolute Batman me ha gustado mucho. Incluso con sus locuras y exageraciones. El dibujo es una maravilla brillando cuando más exagerado es. Y respecto a Snyder, como decía el problema que tengo con él nunca era con los arranques de sus historias, sino con sus finales. Así que de momento podría decirse que todo sigue parámetros esperables.

Otro elemento ya aparte de esta grapa que me gusta es que DC ha dado tiempo para que Snyder y el resto de autores tuvieran tiempo de desarrollar la mejor historia posible para este nuevo universo Absolute. Algo que es todo lo contrario a lo que pasó con los Nuevos 52. En primavera pasada ya se publicaron los primeros artículos sobre este universo «Ultimate» de DC. Además, Snyder y Dragotta han afirmado que DC les hizo contratos con una extensión de 2 años, de forma que si las ventas funcionan como se esperan, plantean una etapa a largo plazo con el personaje. Escribir con esta mentalidad de largo plazo es la forma correcta de plantear un nuevo universo comiquero. Y se nota en este primer número que los misterios y los personajes secundarios tardarán en salir. Algo que me parece bien pensando en lo satisfactoria que ha sido esta primera grapa de Absolute Batman.

Snyder y Dragotta se han ganado que vaya a pagar por comprar el primer arco de Absolute Batman. En función de como cierre el arco, ya me plantearé seguir comprando o no la colección. Pero no me sabe mal reconocer cuando un comic me deja con ganas de más de la mejor forma posible. Ojalá los comics de Marvel me dejaran con esta sensación tan positiva.

Comparto las primeras páginas del comic:

El apabullante dibujo de Nick Dragotta ha obrado el milagro, consiguiendo que Absolute Batman empiece de la mejor manera posible y me haya dejado con ganas de más.

PUNTUACIÓN: 8/10

Gracias por leer este post. Espero tus comentarios. Y si te gustó el artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales y que te suscribas para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones. Y si quieres, puedes invitarme a un café.

¡Saludos a todos!

Crítica de Motorista Fantasma 20 de Benjamin Percy y Danny Kim (Marvel Comics – Panini)

Termina la etapa de Benjamin Percy en Motorista Fantasma con un último número de Panini que recopila los número 2 a 6 de la miniserie Final Vengeance, dibujada por Danny Kim y con color de Bryan Valenza

PUNTUACIÓN: 6.5/10

¡La conclusión! El Encapuchado trae el fuego del Infierno. Con el poder del Espíritu de la Venganza en sus manos, Parker Robbins se dispone a hacerse con el control del imperio criminal de Chicago. Sólo alguien puede impedirlo: Johnny Blaze, el verdadero Motorista Fantasma. 

Este número de Motorista Fantama incluye Ghost Rider: Final Vengeance 2-6 USA.

Ghost Rider: Final Vengeance planteaba la sustitución de Johnny Blaze como el Espíritu de Venganza, al sustituirle Mefisto por Parker Robbins, El Encapuchado, Al final, ha sido un cambio de corto recorrido, porque Benjamin Percy ha terminado su etapa con el personaje dejando los juguetes en el mismo estado en el que los encontró. Y lo primero que debo decir es que ha sido un pequeño milagro que hayamos podido disfrutar de una etapa de 21 números USA, más algún especial y esta miniserie de 6 números USA. Pensando en tantas y tantas colecciones de Marvel que cierran en apenas 8-10 números, que Motorista Fantasma haya aguantado más de dos años en las librerías es un triunfo.

En lo referido a esta Venganza Final, creo que Percy plantea una buena historia en la que invierte un tiempo en que conozcamos a Parker Robbins y lo que hace con las habilidades robadas. Por supuesto, su intención es ganar poder y riqueza, pero que lo esté haciendo para que su ex-mujer y su hija no pasen penurias económicas es un elemento clave de su personalidad que le humaniza. Lo cual no quiere decir que no sea un chulo asqueroso, pero al menos no es un personaje vacío de los de «quiero ver como arde el mundo». Mientras El Encapuchado nuevo Espíritu de Venganza se hace con el control de los bajos fondos de Chicago, Blaze está realizando un viaje no exento de peligros a través de todo el país para recuperar a Zaratos cueste lo que cueste.

Hace tres meses, cuando salió el anterior número de Panini, comenté que no me gustó demasiado el comienzo de esta miniserie. Pero la verdad es que el desarrollo de la misma en lo relativo al guion creo que es bastante acertada. Percy plantea una buena tensión que anticipa el combate final entre Blaze y Robbins, aunque tengo que decir que, como viene siendo habitual en Percy, este climax no acaba de ser todo lo brillante que debería haber sido para dejarnos con un final de etapa super redondo. Es un final correcto, y como decía Percy deja los juguetes listos para el siguiente equipo creativo, pero me ha dejado con una sensación un poco chof.

Aunque en realidad, el problema no es tanto de la historia de Percy sino del apartado artístico, que he encontrado muy deficiente. Y esto ilustra una realidad que se hace evidente en toda la línea editorial de Marvel. Cuando comienza una nueva etapa, Marvel intenta cuidar el dibujo de la nueva colección. En este caso, los números iniciales de Cory Smith me parecieron muy buenos, marcando el tono de terror que iba a tener la colección en adelante. Sin embargo, a medida que un comic sobrevive parece que los editores siempre optan por quitar a los dibujantes «estrella» de este tipo de colecciones de segunda o tercera fila, posiblemente dándoles encargos de mayor dimensión. Y provocando que la colección que hizo que nos llamara la atención en primer lugar, sufra por esta pérdida. Esto ha sido muy evidente en esta colección de Motorista Fantasma.

Y es que Danny Kim me parece un dibujante super mediocre que no sabe crear una atmósfera malsana, ni tiene una narrativa atractiva, siendo todo lo que he visto una enorme mediocridad. Decía antes que Percy igual no clava el final, pero tengo que con un dibujante «normal», el comic me hubiera dejado mucho más satisfecho de como estoy por culpa de este dibujo tan decepcionante. Bryan Valenza en el color hace lo que puede para disimular las carencias de Kim en anatomía, fluidez o calidad en general, pero es imposible. Y resulta super decepcionante que Marvel haya optado por no permitir que un final de una etapa de más de dos años no haya tenido el final que merecía dando el encargo a un profesional que no tenía el nivel para ello.

Quiero mirar el vaso medio lleno, porque como digo que que haya podido disfrutar de una colección de Motorista Fantasma durante todo este tiempo es un pequeño milagro. Más si cabe pensando en la naturaleza terrorífica que tuvo este comic a lo largo de toda la etapa. Pero creo sinceramente que con un dibujante un poquito mejor el comic me hubiera dejado con una sonrisa, cosa que no ha sucedido lamentablemente.

Comparto las primeras páginas del comic:

Termina la etapa de Benjamin Percy en Motorista Fantasma con una correcta historia que ha quedado lastrada por un dibujo deficiente. Una pena, aunque hay que agradecer que esta etapa haya existido, lo cual es ya un pequeño milagro.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

Gracias por leer este post. Espero tus comentarios. Y si te gustó el artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales y que te suscribas para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones. Y si quieres, puedes invitarme a un café.

¡Saludos a todos!

Crítica de Marvel Comics. La historia jamás contada de Sean Howe (Es Pop Ediciones)

Tenía muchas muchas ganas de hacerme con Marvel Comics. La historia jamás contada de Sean Howe, dado que en su momento hace más de una década me perdí la edición que publicó Panini. Y la verdad es que la espera ha merecido la pena.

PUNTUACIÓN: 9/10

Hoy día resulta difícil no toparse con la marca Marvel. La gran popularidad de sus personajes, sus películas y su ubicuo merchandising la han convertido en uno de los mayores referentes de la actual cultura de masas. Cuesta creer que todo empezara como un entretenimiento barato para críos realizado por artistas marginados que no tenían otro modo de expresar sus historias. Trabajando desde una diminuta oficina en la Avenida Madison a primeros de los años sesenta, una editorial al borde de la quiebra presentó en rápida sucesión a una serie de personajes de coloridos disfraces que no tardaron en distinguirse por su frescura, sus defectos humanos, su épica y su sentido del humor: los Cuatro Fantásticos, Spiderman, el increíble Hulk, los Vengadores, Iron Man, Thor, la Patrulla-X, Daredevil… estos superhéroes conquistaron los corazones de los lectores y estimularon la imaginación de artistas pop, famosos intelectuales y radicales universitarios. En el transcurso de medio siglo, el Universo Marvel acabaría convirtiéndose en la ficción narrativa más elaborada de la historia y serviría como mitología moderna para millones de lectores.

Con Marvel Comics: la historia jamás contada, Sean Howe reivindica las vidas, triunfos y fracasos de las personas que lo hicieron posible. Basado en más de cien entrevistas originales con los principales protagonistas, describe una historia de imaginaciones desbocadas, amistades y enemistades, peleas a puñetazo limpio y extrañas alianzas, pero también es la crónica de cómo una sucesión de empresarios levantó un imperio multimillonario a costa de un grupo de artistas que buscaban la libertad trabajando en un medio hasta entonces despreciado.

Esta nueva presentación del libro contiene numerosas revisiones posteriores a la publicación original realizadas por el autor para su inclusión en la versión en rústica aparecida en Estados Unidos, así como un nuevo cuadernillo con 55 imágenes en color completamente exclusivo para esta edición.

«Esta historia de Marvel remeda de manera hilarante, conmovedora y compulsivamente legible mi trama favorita: cómo un grupo de chiflados cambió el mundo. O, parafraseando a Little Richard: «Consiguieron lo que querían, pero perdieron lo que tenían». Que además todo sea cierto es la guinda del pastel».
— Jonathan Lethem, autor de Huérfanos de Brooklyn

«De chaval nunca tuve un solo tebeo. Marvel Comics me ha hecho desear que hubiera tres mil guardados en el sótano de mis padres. Meticulosamente documentado y hábilmente estructurado, supone una exploración histórica, una labor de amor y un ejemplo real del modo en que los rincones más extraños de la contracultura pueden acabar a veces convertidos en cultura mayoritaria».
— Chuck Klosterman, autor de Fargo Rock City

«Una crónica minuciosa de la trágica historia de amor entre una larga ristra de apasionados y talentosos devotos de los superhéroes y la empresa que jamás les devolvió ese cariño. Como bien dijo el legendario Jack Kirby, los cómics te partirán el corazón. Puede que este libro también lo haga. Indispensable».
— Laura Hudson, The Los Angeles Times

«Trepidante, divertida, minuciosa y trufada de anécdotas. Una lectura esencial si eres aficionado a los cómics. Si no lo eres, únicamente te resultará fascinante».
— GQ

Sean Howe es un periodista y escritor estadounidense. Además de haber trabajado como redactor de Entertainment Weekly y en la prestigiosa empresa de edición videográfica The Criterion Collection, sus colaboraciones han aparecido también en publicaciones como The New York TimesThe Los Angeles Times MagazineRolling StoneBookforum y Wired, entre muchas otras. En 2004 editó la antología de ensayos sobre historieta Give Our Regards to the Atomsmashers!: Writers on Comics, y también dirigió y diseñó para la editorial Soft Skull la serie Deep Focus sobre libros de cine (entre ellos, un volumen sobre El justiciero de la ciudad escrito por Christopher Sorrentino y otro sobre Están vivos por Jonathan Lethem). En 2012 publicó su primer título como autor, Marvel Comics: la historia jamás contada, con el que en 2013 ganó el premio Eisner al Mejor Libro sobre Historieta. Su segundo ensayo, Agents of Chaos: Thomas King Forçade, High Times, and the Paranoid End of the 1970s, con el que entró en la lista de los más vendidos del New York Times, es una biografía del fundador de la célebre revista para porretas al mismo tiempo que un amplio retrato de la contracultura de los setenta. Howe reside al norte del estado de Nueva York y mantiene un blog en el que ha seguido publicando numerosos contenidos relacionados con su libro sobre Marvel: www.tumblr.com/seanhowe

Marvel Comics. La historia jamás contada de Sean Howe es el libro de cabecera para todos aquellos que quieran saber cómo se crearon los comics Marvel. Poder leer por fin este libro ha sido una maravilla que he disfrutado muchísimo. Mientras leía este libro, con su enorme apartado de fuentes bibliográficas y entrevistas con los protagonistas, me doy cuenta de donde han conseguido sus fuentes de información otros libros y artículos que leí antes de este libro, pero que claramente se escribieron teniendo en cuenta esta increíble fuente de información. De hecho, hay podcasts que me gustan mucho, como el de Sala de Peligro, que realiza una estupenda labor de difusión de la historia del comic de superhéroes, que tengo claro que han tenido este libro como su libro de cabecera para la preparación de varios de sus monográficos. Lo cual no es una crítica, al contrario, sino una muestra de la importancia del trabajo de Sean Howe.

Lo primero que me ha llamado de la atención de la lectura de este libro es lo gran narrador que es Sean Howe, contando una historia cronológica con decenas de protagonistas, consiguiendo que se entienda sin ser nunca confuso, independientemente de si el lector conoce los comics Marvel o no. Su narración es super amena y consigue que la atención no decaiga nunca, ofreciendo un libro super entretenido de leer. Howe plantea una suerte de diario de una época, de varias en realidad, ofreciendo constantemente declaraciones de protagonistas de cada uno de los sucesos, lo que hace que la lectura se enriquezca enormemente.

Había leído artículos y escuchado podcasts sobre los primeros años del Marvel Comics, pero lo que más me sorprende de este libro es el hecho que en realidad el mítico Bullpen era una falsedad creada por Lee en los correos de los lectores para dar una imagen bucólica y utópica a los lectores sobre algo que nunca existió. Sobre todo pensando que Jack Kirby y Steve Ditko, los creadores de todo junto a Stan Lee, en realidad trabajaban en sus casas y en los últimos tiempos antes de sus marchas de Marvel sólo acudían a las oficinas para entregar los trabajos y cobrar los cheques. Howe plantea una visión entiendo que bastante neutra sobre la espinosa cuestión de la creación de los personajes. Algo que en mi opinión sólo puede considerarse como conjunta. Aunque queda claro que con el éxito del Universo Marvel y el aumento del trabajo, el Lee editor se desentendió del guion más allá de conversaciones con los dibujantes, limitándose luego a dialogar los comics que le habían entregado. Sin embargo, declaraciones de Jack Kirby recogidas en este libro apropiándose de la creación de Spiderman, en la que pruebas publicadas por Ditko demostraban no tuvo nada que ver, muestran también el elemento del narrador no fiable, ya sea por un problema de memoria o por mala fe. Excepto Ditko que se desentendió de su obra en Marvel durante años, tengo claro que ni Lee era el demonio, ni Kirby un ángel, teniendo ambos (aunque más Lee) cosas que no son especialmente nobles.

La narración de la creación de los comics Marvel en realidad empieza en los años 30 con Martin Goodman y la creación de los primeros comics de Timely entre los que encontramos a Namor, la Antorcha Humana y el Capitán América. La forma en que nos cuenta la travesía por el desierto de los años 40 y 50 refleja un mundo editorial que nunca trató bien a sus creadores. En realidad, estos artistas y escritores eran gente asustada ante la posibilidad de perder su único sustento económico. La contratación de un joven Stanley Lieber en Timely al ser el sobrino de la mujer de Goodman y su trabajo a lo largo de esos años malos en super enriquecedor y explica muchos de los sucesos que sucedieron años después. La inesperada explosión de los comics Marvel en los años 60 pilló a todos por sorpresa, incluidos a sus propios autores, que veteranos como eran del mundo editorial no creían que este nuevo género recuperado de los superhéroes fuera a durar más allá de unos pocos años. Que los comics Marvel se hayan convertido en la mitología del siglo 20 y un imperio de miles de millones de dólares es un milagro y una casualidad a partes iguales. Un éxito que fue dejando por el camino a multitud de profesionales a los que la maquinaria empresarial aplastó.

En otros libros esta parte primigenia y la de los años 60 ya la había leído. Probablemente este sea el motivo por el que la parte que más he disfrutado de esta libro haya sido la de los años 70 y primeros 80. Unos años y unos comics que en realidad son los que menos conozco. Los problemas provocados por el crecimiento, la llegada de Roy Thomas, Denny O´Neil, Steve Englehart, Len Wein, Jim Starlin y tantos otros provocó la evolución de Marvel. La crisis de ventas de los 70, la búsqueda de nuevos géneros como las artes marciales o el blaxploitation, y las locuras de unos autores consumidores de drogas me han flipado. Que tantos comics se editaran en esos años en esas condiciones me parece un pequeño milagro. Aunque al mismo tiempo, la falta de profesionalidad y la forma en que muchísimos comics no cumplían con sus fechas de entrega y las pérdidas que eso provocaban en Marvel resaltan que estábamos en un medio casi amateur que no conseguía mantener la mínima periodicidad exigible.

Los intentos de creación de un sindicato de autores, unido a las traiciones de gente como el propio Jack Kirby a las pretensiones de derechos de otros autores como Joe Simon, nos muestran un medio que nunca fue unitario, sino que estaba compuesta por personas egoístas que sólo miraban por sus intereses. El primero de todos, por supuesto, fue el propio Stan Lee. La parte de salseo que tiene este libro, mostrando los desencuentros entre autores y editores, y de los editores con os dueños de Marvel (que fue cambiando de manos en numerosas ocasiones y es una parte esencial de la historia) me parece que es de lo mejor del libro, descontando por supuesto la propia narración cronológica de los principales eventos que vivió la editorial y sus trabajadores.

Teniendo en cuenta todos los sinsabores que sufrieron muchos de los creadores de los comics Marvel, parece un milagro que se llegaran a crear unos comics que ofrecían una realidad idealizada que invitara a sus lectores a convertirnos en nuestra mejor versión desde un punto de vista moral. Sobre todo cuando vemos las envidias, los nepotismos y favoritismos por razones no creativas a lo largo de toda la vida de la editorial. Por no hablar del ansia de ordeñar a los fans lectores explotando a los personajes hasta convertirlos en fuentes de ingresos antes que personajes que merecían tener una historia que los lectores quisiéramos comprar. Fruto de esto tenemos la aparición del canal de las librerías especializadas, que fueron casi aniquiladas por las prácticas especulativas de Marvel de los 90, con errores catastróficos como la compra de la distribuidora Heroes World con la que los dueños de Marvel querían dominar todo el proceso de venta para ganar más y arruinar a sus competidores. Si un sector ha sufrido como pocos los estragos del capitalismo salvaje, ese ha sido el mundo del comic, y es algo que se ve en esta historia de Marvel Comics.

Leyendo este libro resulta especialmente doloroso comprobar que Marvel Comics no parece haber aprendido nada y sigue en 2024 con prácticas especulativas tendentes a conseguir cash en el corto plazo gracias a portadas alternativas y reinicios continuos. Unas políticas super dañinas que están causando un daño irreparable en el medio y largo plazo para una generación de lectores que cada vez lo tenemos más difícil para continuar nuestra afición comiquera y que a la vez resulta una barrera en entrada insalvable para posibles nuevos lectores que nunca saben cual es el punto por el que deben empezar a leer comics. Unos nuevos lectores que, en realidad es muy probable que NO exista en el agonizante canal de distribución de las librerías especializadas, que casi 30 años después de su implosión de los años 90 sigue siendo el principal canal de ventas para Marvel y en general para la industria mainstream.

Marvel Comics. La historia jamás contada se va a convertir en mi libro de cabecera sobre la historia de Marvel. Hay otros libros interesantes que he comprado a lo largo de los años, pero esta fantástica edición que ha preparado Es Pop Ediciones, incluyendo un nuevo capítulo centrado en el siglo XXI, me ha parecido una pasada. A destacar también la estupenda lámina de Albert Monteys que me llegó con mi ejemplar, que me ha encantado también.

Si eres un fan de los comics Marvel y te gusta conocer el proceso de creación, este libro es una compra obligada.

PUNTUACIÓN: 9/10

Gracias por leer este post. Espero tus comentarios. Y si te gustó el artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales y que te suscribas para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones. Y si quieres, puedes invitarme a un café.

¡Saludos a todos!