Archivo de la etiqueta: Crítica

Crítica de Andor 2×1-3 (Disney+)

Tenía cierto interés en ver la segunda temporada de Andor aunque no fui demasiado fan de la primera. Y los tres primeros episodios me han mostrado al peor Tony Gilroy que aún no ha aprendido a hacer televisión.

PUNTUACIÓN: 2/10

Comenzando cinco años antes de los acontecimientos de Rogue One y Una nueva esperanza, la serie emplea un elenco de personajes para mostrar cómo se está formando una Alianza Rebelde en oposición al Imperio Galáctico. Uno de estos personajes es Cassian Andor, un ladrón que se convierte en revolucionario y acaba uniéndose a la Rebelión.

Anthony Joseph Gilroy (Nueva York, 1956) es un guionista, director y productor que escribió los guiones de The Bourne Identity (2002) y The Bourne Supremacy (2004), las dos primeras películas de la franquicia cinematográfica Bourne, y escribió y dirigió la cuarta película de la franquicia, The Bourne Legacy (2012), así como Michael Clayton (2007) y Duplicity (2009).

Tony Gilroy ayudó a Lucasfilm a arreglar el desaguisado que se dice que fue el rodaje de Rogue One, consiguiendo con los reshoots convertirla en la película más satisfactorias de la nueva hornada de películas de Star Wars bajo el paraguas de Disney. Tras una primera temporada aclamada por la crítica que aún con sus cosas buenas me dejó bastante frío, Gilroy ha vuelto como showrunner de esta segunda temporada para terminar de contar el periodo de tiempo justo anterior a Rogue One. Si la serie empezó 5 años antes de la película, la idea para estos 12 nuevos episodios es utilizar bloques de 3 episodios para contar un año en la vida de Andor y los protagonistas. Gilroy se encarga de escribir los tres episodios recién estrenados en Disney+, que han sido dirigidos por Ariel Kleiman.

En el reparto de Andor vuelven los principales personajes de la primera temporada: Diego Luna como Cassian Andor, Stellan Skarsgård como Luthen Rael, Genevieve O’Reilly como Mon Mothma, Adria Arjona como Bix Caleen, la amiga de Andor de su planeta natal que se unirá a la Rebelión con él. Kyle Soller como Syril Karn, el agente imperial que descubrió la existencia de un plan rebelde en la primera temporada, Denise Gough como Dedra Meero, oficial de inteligencia del Imperio, Faye Marsay como Vel Sartha, prima de Mon Mothma que trabaja para la Rebelión y no tiene problemas en mancharse las manos, Varada Sethu como Cinta Kaz, la novia de Vel y también agente agente de la Rebelión, Elizabeth Dulau como Kleya Marki, la ayudante de Luthen y experta en comunicaciones, y Joplin Sibtain como Brasso amigo y compañero de Andor. La conexión con Rogue One viene con la aparición de Ben Mendelsohn como el Director Orson Krennic.

Ver el nacimiento de la Rebelión era un tema a priori super interesante como fan de Star Wars que soy. Sin embargo, el comienzo de esta segunda temporada de Andor no ha hecho más que amplificar todos los problemas que tuvo la serie en su primera temporada, olvidándose de los elementos más potentes como son las interpretaciones de los actores y la complejidad de personajes como Luthen Rael y centrándose en tramas alargadas sin interés que no me han dejado con ganas de seguir viendo la serie.

Antes de ponerme con las cosas que no me han gustado, al menos voy a destacar en la parte positiva que Andor tiene un diseño de producción espectacular. Los sets que han construido para esta segunda temporada son enormes y lucen imponentes. Además, la fotografía me parece super potente, a lo que hay que sumar una música de Brandon Robets muy adecuada a las necesidades planteadas por Gilroy. Si juzgamos a Andor únicamente por sus valores de producción, estos son de 10.

Dentro de los elementos positivos voy a poner al reparto, que aunque en estos primeros tres episodios no tienen nada demasiado interesante que hacer. En conjunto, creo que todos los actores cumplen muy bien con lo que Gilroy necesita de ellos. La serie tiene un pecado original de base desde Rogue One, y es que no te crees que Diego Luna sea el puto-amo super espía asesino. Incluso planteando que en la serie estamos viendo sus primeros pasos en este oficio. Ese es un problema que no tiene arreglo, pero siendo justos Luna se esfuerza en su interpretación y quiero ponerle dentro de los elementos positivos de la serie.

Pero una vez expuestas las cosas positivas de Andor, lamentablemente la segunda temporada ha empezado de la peor forma posible, amplificando todo lo malo que narrativamente se planteó en la primera temporada. Veo los tres episodios de esta segunda temporada y me queda la idea que Tony Gilroy sigue sin darse cuenta que está escribiendo para televisión, y la narrativa periódica exige unas cosas para enganchar que Gilroy se está pasando por el forro. No sólo eso, podría decirse que Gilroy ni siquiera sabe aún que cosas son obligatorias en toda narrativa planteada para contar una historia semanalmente.

Cuando descubrí que Disney+ había decidido estrenar Andor en grupos de 3 episodios semanales en la que se mostrara un año en la vida de Andor y el resto de personajes, lo cierto es que me alegré. Uno de los problemas de la primera temporada venían de plantear una estructura de guion cinematográfico partido en varias partes, lo que provocaba que tuviéramos por ejemplos unos episodios 1-2, o el 4-5, que eran todo presentación y parecían que no contaban nada, confiando en el climax de la historia de los episodios 3 y 6. La travesía del desierto que fue ver semalmente los episodios 1×04 y 1×05 en los que literalmente no pasaba nada interesante, es algo que parecía que nos íbamos a ahorrar esta segunda temporada. A priori, esto me parecía genial.

Sin embargo, veo estos episodios y me llevo un jarro de agua fría importante. Porque Gilroy sigue con su idea de hacer que todo sea paja sin interés porque se supone está presentando cosas que se desarrollarán más adelante. Pero se olvida de plantear un climax potente de esta historia. Los primeros dos episodios de la T1 fueron un suplicio, pero al menos el 1×03 con la ejecución del robo fue un buen episodio. Eso no pasa en esta segunda temporada. Todo lo que hemos visto ha sido paja lamentable que no llega a ofrecer un final satisfactorio o potente a nada de lo que plantea. Si la narrativa de arcos de 3 episodios era problemática, plantear como acabamos de ver una narrativa a 12 episodios puede ser lamentable.

Andor divide la trama en varias historias mientras seguimos a los diferentes protagonistas. Ninguna de las cuales resulta interesante, con una ejecución horrible. Peor aún, muestra lo peor de una televisión alargando una trama que no da para tanto para rellenar minutos de episodios que se hacen larguísimos. Esto provoca que en estos tres primeros episodios no haya progresión dramática, no hay giros interesantes, y por no haber, no hay ni un cliffhanger que genere cierta curiosidad por saber cómo va a seguir la historia.

Por un lado, Andor roba un prototipo de caza TIE o Interceptor de una base imperial. Este arranque la verdad es que está chulo y es lo más Star Wars que ha sido la serie hasta el momento, con un combate y una persecución de naves espaciales entre unos cañones rocosos super peligrosos. Lo malo es que justo a continuación, Andor es hecho prisionero cuando llega a su punto de reunión, y se pasa dos episodios para escapar de una situación ridícula y sin interés. Y alguien puede decir que esto nos muestra que la Rebelión no era un ente unitario sino que en el principio sólo habían grupos pequeños sin contacto entre si que llegaban a luchar unos contra otros. Pero la ejecución de lo que nos cuentan es ridículo. Con la sensación siempre presente de que estamos viendo verdaderos minutos de la basura que evitan que Andor llegue a las cosas importantes que debería estar haciendo.

Tras el levantamiento en Ferrix que fue la culminación de la primera temporada, los amigos de Andor Bix, Brasso, Wilmon y B2EMO se encuentran escondidos en el planeta agrícola Mina-Rau. En él los rebeldes tienen una vida dura pero satisfactoria trabajando el campo, con Bix sufriendo pesadillas por la tortura que sufrió a manos de los Imperiales. Cuando todo va bien, los Imperiales tienen que venir a joderlo todo, al llegar al planeta un contingente para realizar un censo de habitantes para buscar insurgentes. Qué malos los imperiales por querer hacer un inventario de sus recursos, es algo que seguro nunca había pasado. Toda esta parte es, siendo generoso, super insulsa e intrascendente. Y tenemos de nuevo 3 episodios de nada, más allá del mensaje repetido de «el imperio es muy malo y aplasta a la gente corriente que sólo quiere tener una vida normal sin sobresaltos». Pero, como todo en Andor, ideas que podrían estar bien sobre el papel están muy ejecutadas visualmente.

El episodio termina con Andor llegando con el prototipo imperial justo a tiempo para rescatar a sus amigos y marcharse del planeta para ponerse a salvo en otro lugar. Lo que hemos visto en 3 episodios debería haber sido medio episodio como máximo. No creo que vayamos a volver a ver este planeta agrícola. Aunque una vez tienen construido el set en medio del trigo, igual no es descartable que rueden algo más allí, el nacimiento de la rebelión por ejemplo. Del mismo modo, me gustaría creer que el prototipo robado por Andor va a ser fundamental en las futuras misiones de Andor que veremos en el resto de la temporada. Pero me temo que no va a ser así. Creo que este robo y la nave va a ser elementos de usar y tirar, algo que nos ha ocupado el tiempo aunque no fuera demasiado interesante para comenzar. Con el problema de no tener un climax de nada, Andor llega y se los lleva, no hay intensidad, ni interés por ningún lado.

Pero estas partes no son las realmente malas. Lo realmente penoso viene de las tramas de los imperiales, y sobre todo de una Mon Mothma absolutamente ridícula. Por el lado de los imperiales, el Director Krennic convoca un grupo de trabajo para decidir como cometer un genocidio en un planeta que tiene unos minerales raros que necesitan para la construcción de la Estrella de la Muerte. La escena le sirve a Gilroy para mostrar, aparte de lo malos que son los imperiales, cómo el Imperio se va a servir de fake-news para ocultar el genocidio. Y nos da una escena realmente ridícula de gente hablando para mostrarnos algo que ya sabemos, que el imperio es malo. No el Emperador y Vader, todos los integrantes de su organigrama. Todos hombres blancos, excepto la oficial de inteligencia Dedra Meero, a la que conocimos en la primera temporada. Una oficial que es la única mujer, pero también es blanca.

La escena es verdaderamente ridícula. Ver las reuniones de programación de trabajos imperiales es lo más anti- Star Wars que me puedo echar a la cara. Porque Star Wars no debería ir de aburridas reuniones en las que vemos lo difícil que es, logísticamente hablando, cometer un genocidio. Star Wars va de los Imperiales intentando cometerlo y los rebeldes intentando evitarlo. Esto que acabo de ver es otra trama ridícula que ni el cameo de Ben Mendelsohn hace que sea aceptable.

Esta parte es ridícula, aunque acepto que va a ser fundamental en la trama general de la temporada que parece va a girar alrededor de ver como el Imperio construye la Estrella de la Muerte. Mucho peor es el añadido de ver la vida corriente fuera del trabajo de Dedra Meero y su compañero Syril Karn. No me interesa para nada su vida y menos aún los berrinches del segundo con su madre posesiva y avasalladora. Si pensamos en minutos de la basura, no salvo nada de esta parte, me parece terriblemente ABURRIDA y sin interés. Y son dos calificativos que una serie de entretenimiento mainstream jamás debería ser.

Hasta aquí hemos tenido tramas aburridas sin interés terriblemente mal ejecutadas. Pero la palma la tenemos con la trama que cuenta con mayor metraje en esta tanda de episodios. O al menos, es la que se me ha hecho más larga con mucha diferencia. La boda de la hija de Mon Mothma en su planeta natal Chandrila. Una boda política acordado con un joven perteneciente a la clase dirigente del planeta a la que pertenece Mon Mothma. Ver una ceremonia de boda con una liturgia que se alarga tres días ha creado un nuevo standard de minutos de la basura en televisión. No me interesa el banquete previo, no me interesa la excusión a una ermita para pedir permiso a los dioses (o lo que sea), y desde luego la boda en si y la fiesta posterior con DJ incluido me parece verdaderamente ridículo. Ridículo y aburrido. Esto no es Star Wars, es otra cosa. Desde luego, no es mejor.

La trama de Mon Mothma intenta plantear algo medio interesante en lo relativo a la trama del «nacimiento de la Rebelión», al conocer que el banquero amigo de Mon Mothma, que la ha ayudado a ocultar sus transferencias de dinero a la Rebelión creando un chiringuito financiero, la chantajea tras haber sufrido pérdidas en otros negocios. De forma nada sutil, incluso verbaliza que algunos sabotajes rebeldes le han costado mucho dinero, dejando caer la trama de «pueblo llano rebelándose contra los ricos y poderosos que están con el Imperio». Este chantaje le hace tomar cartas en el asunto a Luthen Rael, que sugiere que se va a cargar al banquero para que no hayan tramas sueltas que puedan perjudicar a la rebelión.

Aunque estoy seguro que no lo pretende, toda la trama de Mon Mothma transmite una idea de «white privilege» sobre ella que no la deja especialmente bien. Mothma es una rica senadora imperial que ha vivido una vida de lujos mientras el pueblo llano sufre. Su problema es que teniendo la vida solucionada desde su nacimiento, tuvo que aceptar un matrimonio pactado como es costumbre en su planeta y en su cultura. Intenta transmitir sus ansias de libertad a su hija, pero ella realiza el acto supremo de rebeldía hacia su madre… cumpliendo con la tradición casándose con otro hijo de papá. Ella se frustra al descubrir que soñaba con una historia de amor verdadero que no ha sucedido. Como digo, tenemos a una rica quejándose de problemas de ricos mientras el Imperio planea un genocidio. Lamentable. Por no hablar de que Luthen plantear asesinar al banquero mientras Mothma parece que no quiere saber a qué se está refiriendo cuando Luthan dice que «se encargará del problema.» Que la serie luego se pare un montón de minutos, no los conté pero se me hicieron eternos de lo ridículo que es la escena, con una rave con DJ incluido y Mothma emborrachándose dejándose ir en la fiesta, es la guinda a un pastel penoso. El momento rave ya va a quedar como uno de los momentos más bochornosos de la historia de Star Wars, y mira que hay unos cuantos.

Un amigo me comentaba que esta escena le gustó mucho porque es el momento clave para Mothma en la que ella acepta que tiene que dejar ir esta vida para centrarse en la rebelión. Podría ser. Pero primero, lo mostrado no puede ser más aburrido. Y segundo, en realidad eso NO es lo que pasa en la cronología de Star Wars, en Rogue One ella sigue siendo senadora imperial con los privilegios que ello supone. De hecho, podría decirse que mantuvo ese cargo hasta que el Emperador disolvió el Senado Galáctico fuera de plano en Star Wars. Una Nueva Esperanza. Así que creo que hay que negar este aspecto también. Porque Mon Mothma no abandona la vida de riqueza y privilegio, aunque sea posible que abandone su matrimonio político que ya no le interesa. Incluso aceptando que es la forma de no asumir que ha ordenado sin darse cuenta el asesinato de un amigo de la infancia, el banquero, y como no puede gritar de desesperación baila para olvidar lo que acaba de ordenar, la ejecución de esta idea en imágenes no puede ser peor.

Todo lo mostrado en estos tres episodios de Andor me muestra lo peor de un creador que no ha entendido que está escribiendo televisión. No una película de mayor metraje o un libro. En televisión tienes que plantear elementos interesantes que provoquen que el espectador quiera volver la semana que viene. Aparte que los episodios deben tener un ritmo que haga la historia entretenida o apasionante. Eso nunca sucede en ninguna de las tramas planteadas. Las reuniones logísticas del imperio son ridículas, no puede interesarme menos la vida privada de los imperiales o la vida plácida en los planetas agrícolas. Y la liturgia ceremonial en Chandrila es no entender lo que es Star Wars. Porque Star Wars es ante todo ENTRETENIMIENTO. The Mandalorian es la mejor serie y la mejor historia de Star Wars desde la trilogía original no olvidando que lo primero que tiene que hacer es entretener. Tony Gilroy no cree esto. Él está planteando una historia «adulta», y por eso parece que el entretenimiento no tiene cabida, o desde luego desde una faceta secundaria en su historia.

Incluso planteando y anunciando que los grupos de 3 episodios van a plantear un año en la vida de la rebelión, la serie se olvida de algo tan básico como plantear un climax a este grupo de episodios. Algo que al menos si tuvo la primera temporada. El climax de Andor es la rave con Mon Mothma cogiendo el pedo de su vida bailando como una posesa, y Andor haciendo de taxista para sus amigos. Si esto es un climax, que venga Odin y lo vea, porque yo no entiendo nada. Por no resolver, la serie no resuelve ni el asesinato del banquero, en el colmo de las tramas de la basura que no plantean o resuelven nada de manera medianamente satisfactoria. Como narrativa televisiva que es, el suspenso de Andor es acojonante.

Me doy cuenta que ante esta crítica arrolladora sólo queda una opción. NO ver el resto de la serie. Está claro que Andor no es para mi. Incluso viendo las cosas positivas que tenía la primera temporada, creo que no me compensa tragarme otras 8 horas de la nada más absoluta para llegar a ver algo que igual está bien en el final de la serie. Tengo curiosidad por la forma en que la serie iba a conectar con Rogue One y con el origen de la rebelión. Pero la narrativa de Tony Gilroy ha convertido a esta serie en imposible de ver.

En serio, no puedo entender cómo Tony Gilroy ha engañado a tanta gente, y bajo la excusa de la «narrativa adulta» ha planteado este engendro. Yo soy adulto, y quiero que una serie me entretenga. Andor nunca lo hace. Creo que la decisión está clara. Que disfrute esta serie quien sea su público objetivo. Claramente yo no lo soy. Pero que no me vengan que esto es «Star Wars hecho bien para adultos». Porque es una mercancía averiada que no compro.

Comparto el trailer de la serie:

El creador de Andor Tony Gilroy aún no ha entendido lo que es la narrativa periódica de televisión, y ha empezado repitiendo los peores tics de la primera temporada. Esto no es para mi.

PUNTUACIÓN: 2/10

Gracias por leer este post. Espero tus comentarios. Y si te gustó el artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales y que te suscribas para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones. Y si quieres, puedes invitarme a un café.

¡Saludos a todos!

Crítica de Los pecadores de Ryan Coogler

Ryan Coogler (Black Panther, Creed) me parece un director con mucho talento, y su nueva colaboración con Michael B. Jordan era de visionado obligado en pantalla grande. Lamentablemente, el resultado me parece descompensado e irregular.

PUNTUACIÓN: 7/10

Tratando de dejar atrás sus problemáticas vidas, dos hermanos gemelos (Jordan) regresan a su pueblo natal para empezar de nuevo, solo para descubrir que un mal aún mayor les espera para darles la bienvenida. (FILMAFFINITY)

Ryan Coogler (Oakland, 1986) es uno de los directores más talentosos del actual panorama mainstream americano. Debutó en el largometraje con Fruitvale Station (2013), que ganó el Gran Premio del Jurado y el Premio del Público en el Festival de Sundance de 2013. La película, que fue la primera colaboración de Coogler con el actor Michael B. Jordan, también ganó en el Festival de Cannes de 2013, como Mejor Ópera Prima. Desde entonces ha coescrito y dirigido películas como el spinoff de la serie Rocky, Creed (2015), y la película de Marvel Studios Black Panther (2018) y su secuela Black Panther: Wakanda forever (2022), que han sido grandes éxitos de taquilla y de crítica.

Coogler produce, escribe y dirige Los pecadores. La película de 138 minutos de duración significa otra nueva colaboración con el músico Ludwig Göransson, con el que ha trabajado en todas sus películas. Otros colaboradores habituales de Coogler que repiten son el director de fotografía Autumn Durald Arkapaw y Michael P. Shawver en el montaje. La película producida por Warner ha contado con un presupuesto de 90 millones de dólares y se ha rodado en Nueva Orleans y otras localizaciones en Luisiana.

Uno de los grandes atractivos de la película es tener a Michael B. Jordan por partida doble, al interpretar a los gemelos Elijah «Smoke» Moore y Elias «Stack» Moore, unos criminales que vuelven a su pueblo tras unos años trabajando en Chicago. Hailee Steinfeld interpreta a Mary, la ex novia de Stack, Miles Caton es Sammie «Preacher Boy» Moore, el primo de Smoke y Stack, Jack O’Connell hace de Remmick, un vampiro, Wunmi Mosaku es Annie, la mujer de Smoke, Jayme Lawson es Pearline, una cantante, Omar Miller es Cornbread, un trabajador del campo y «gorila»machaca» en el club de Smoke y Stack. Delroy Lindo como Delta Slim, el pianista, Li Jun Li como Grace Chow, una tendera y esposa de Bo, interpretado por Yao, completan el reparto en sus papeles principales.

Como me ha pasado en alguna ocasión, Los pecadores me parece una buena película pero ni mucho menos el peliculón que mucha parte de la crítica dice que es. Empezando por los elementos positivos, Ryan Coogler me parece un buen director que sabe crear imágenes poderosas para una película que me ha parecido entretenida. Sin duda, por esa parte, la película cumple. Los pecadores se sitúa en 1932 en el Delta del Misisipi. Tras años «trabajando» en Chicago, los gemelos Smoke y Stack Moore vuelven a su hogar con dinero robado de varias facciones mafiosas para crear su propio club de blues. En el prólogo, se nos indica que la música puede crear puentes desde el mundo terrenal y el sobrenatural, una creencia creída por diferentes culturas a lo largo de la historia.

El retorno de los hermanos hace que conozcamos su historia y a los que dejaron atrás. Smoke a su mujer Annie, con la comparte el dolor por la muerte de su hija, fallecida cuando era apenas un bebé. Stack dejó atrás a Mary, la hija mestiza de la mujer que les cuidó de niños, que se convirtió en su amante antes de abandonarla para marcharse a Chicago. Además, conocemos elementos que entiendo son históricamente correctos, como que en las plantaciones de algodón había un dinero alternativo a los dólares que era usado por las familias más pobres. Algo que imagino significaba una forma adicional de control de los ricos hacia los más pobres, porque si les pagaban con ese dinero, jamás serían independientes como para poder marcharse de allí. Hay una parte de drama histórico en la que Coogler se recrea un poco demasiado, ofreciendo una primera parte de la película que diría tiene una duración superior a la hora que me estaba pareciendo interesante, mientras esperaba la parte que a mi más me interesaba, que era la parte terrorífica con la llegada de los vampiros. Algo que al menos temáticamente tiene resonancias a una película clásica del género como es Abierto hasta el amanecer (Robert Rodríguez, 1996).

El otro elemento destacadísimo de Los pecadores es la música. Los números musicales enlazan con la tradición del blues del delta del Misisipi y que conectan las diferentes culturas que comentaba antes, mostrando a la música como creadora de puentes. En el mundo real y con la parte sobrenatural que se supone es la clave de la película. Se nota que para Coogler la parte musical resultaba tan clave en la película como toda la fidelidad histórica que nos plantea en la primera mitad. Y la verdad es que tanto el montaje de sonido de la película como el número musical principal (y la música en general) son una pasada. Ver la película en una sala con ATMOS me ha gustado mucho.

Michael B. Jordan me parece uno de los actores de más carisma que ha surgido en los últimos años. Su presencia da siempre un plus a las películas en las que sale. Y Los pecadores no es una excepción. Tenerle por partida doble es una pasada, aunque un pequeño pero que tengo que comentar es mi tristeza porque la película NO se estrenara en versión original en Castellón, por lo que tuve que conformarme con la versión doblada en la que no se notan diferencias entre los hermanos. Diferencias que estoy convencido que si se hubiera notado si hubiera visto su voz original.

El resto del reparto me parece que está muy bien también y cumplen con lo que Coogler necesitaba de ellos. Empezando por las mujeres de los gemelos, interpretadas por Hailee Steinfeld y Wunmi Mosaku. Una Steinfeld que inicialmente es super sensual mientras que Mosaku es el puente entre el mundo real y el sobrenatural. Miles Caton como Sammie, el primo de los gemelos que es un super dotado con la guitarra está muy bien, al igual que el resto de actores.

Coogler ha rodado la película con cámaras IMAX y de 70mm. Y la verdad es que Los Pecadores luce espectacular. Una idea que se me pasó por la cabeza mientras veía la primera mitad era que todo lucía espectacular, y que además, se notaba que era una producción en la que han contado con un presupuesto importante, cosas ambas que son correctas. Los pecadores es un éxito si pensamos en la parte técnica, en el diseño de producción, el diseño de sonido y en general en la puesta en escena general.

Sin embargo, la película dista mucho de ser perfecta. Un primer elemento a comentar es que dentro que no se me ha hecho larga, creo que Ryan Coogler se recrea demasiado en varios momentos a lo largo de la película. De forma que seguro se podría haber contado lo mismo mejor haciendo un montaje más ajustado quitando 15 minutos. Incluso el brillante número musical que comentaba antes que une el tiempo y el espacio, lo real y lo sobrenatural, se hace un pelín demasiado largo, notándose mucho que Coogler está encantado de haberse conocido. Y lo mismo con toda esa parte inicial en la que comentaba antes Coogler busca que su película sea histórica y culturalmente realista y correcta con la vida en el Misisipi en 1932.

El enganche de la película y como se ha vendido, es que tras esta primera mitad «pegada a la realidad», la película se supone se transforma en una película de vampiros en la segunda. (De ahí la relación a Abierto hasta el amanecer, una película que empezaba de una manera y su giro cambiaba completamente la historia). Y es en esta parte en la que Coogler falla. No falla estrepitosamente, pero falla. Resulta curiosa la idea que el vampiro jefe presenta a los hermanos sobre que la transformación en vampiros les hará realmente libres, ya que el racismo de la sociedad americana jamás les dejará ser libres de verdad. Esto me parece una buena idea, pero resalta que la metáfora y la conexión al mundo real tiene más importancia para Coogler que una historia que en realidad es una Serie B de las de toda la vida. Solo que Coogler no se conforma con eso, busca ser más.

La llegada de los vampiros tiene una parte interesante, que es la conexión con la música. Pero Coogler falla totalmente cuando no sabe crear ninguna tensión ante el hecho de que los humanos están encerrados en el club mientras el exterior está plagado de vampiros. De hecho, la película acaba siendo repetitiva ante la petición de los vampiros por entrar en el club, siendo unas escenas que acaban no aportando nada. Esto, aparte de parar la acción, supone un problema añadido cuando pensamos que uno de los vampiros SI recibió permiso para entrar, y podría haberlo hecho en cualquier momento sin impedimentos.

Dentro de la parte de Coogler gustándose más de la cuenta sitúo el baile de los vampiros fuera del club, otra escena alargada en exceso, que se olvida de algo que debería haber sido principal en una situación de asedio como es la guerra psicológica y que los vampiros apliquen presión a los vivos. Algo que llega muy tarde de forma muy limitada. Digo esto porque he leído que Coogler se considera a si mismo un nerd, y por este motivo imagino que puestos a hacer una película de género, Coogler quisiera hacer su propia versión de una de las escenas míticas de La Cosa de John Carpenter (1982), con la paranoia sobre si hay dentro un vampiro oculto. Una escena totalmente fallida y mal resuelta. Como tampoco funciona la situación de asedio si la comparamos con otro clásico de John Carpenter que estoy seguro que Coogler también ha visto, Asalto a la comisaría del Distrito 13 (1976).

Como digo, la primera parte de la película me gustó pero debería haber sido secundaria ante lo importante, que es la lucha por la supervivencia contra los vampiros. Sin embargo, la sensación que me deja la película es que para Coogler era al revés. Y por eso la segunda parte falla en todo lo que le pido a una película de género, empezando por la tensión creciente o un climax contra los vampiros satisfactorio. Digo esto porque cuando finalmente los vampiros entran, invitados por uno de los supervivientes, vemos entrar a 25/30 vampiros. Que 6/7 humanos con estacas no sean arrasados en los primeros segundos es alto mal resuelto por parte de Coogler, que hace que algunos sobrevivan porque «patata».

Luego me llama la atención que hablando de una película de vampiros, hay algunas conveniencias en la historia o directamente trampas ocultas bajo una historia sin explicar que le permite a Coogler hacer lo que quiera. Unas conveniencias de guion como que el vampiro jefe huya de día de los nativos americanos sin morir abrasado por el sol, que me hacen pensar que si Los pecadores hubiera sido una película de Marvel Studios hubiera sido machacada por la crítica por estos aspectos, y al ser una película «de autor» se le permiten cosas que no se aceptan para otros blockbusters palomiteros iguales a este. Por ejemplo, el hecho que en esta película toda persona mordida se levanta como vampiro, es una locura de nivel máximo que provocaría una hecatombe que ríete tu de los apocalipsis zombies. Y sin embargo, aquí lo tenemos como si nada.

El climax de los vampiros me parece fallido, y en realidad los 40 minutos a partir del giro de la muerte de uno de los personajes principales (que no diré abiertamente pero es algo que se ve en el trailer). Que se debería haber hecho mejor, si no fuera porque Coogler estaba centrado en otras cosas. Dicho esto, la forma en que al final uno de los hermanos arrasa a los blancos racistas del Ku Klux Klan me gusta mucho, y ofrece un momentazo como ver a Jordan disparando una metralleta mirando hacia cámara. Y aunque haya una parte que no tiene demasiado sentido, me ha gustado también la forma en que Coogler plantea a pesar de todo un final feliz para los hermanos protagonistas.

Otra cosa que me ha gustado del final es como a pesar de todo, puestos a elegir entre la vida tranquila de la iglesia y la música, el primo de los hermanos Moore elija la música. Y por cierto, me hecho mucha gracia ver que la película tiene ¡dos! escenas adicionales. Una entre los créditos y otra al final. La primera ofrece el epílogo a la historia con el personaje de Sammie ya anciano, y la segunda es un poco una chorrada tipo lo que vemos a veces en las películas de Marvel. Y me parece curioso al estar en un teórico «cine de autor». Lo de las escenas post-créditos me parece llamativo porque sobre todo cuando empezó la primera, que es fundamental para entender el final de la película, mucha gente de mi sala ya se había ido, por lo que esas personas se han perdido esa parte que NO debería haberse mostrado de la forma en que lo ha hecho, sino al final de la película. Porque en realidad lo es.

Hablando de eso, en general no puedo decir que sea una mala película pero tampoco una notable. Me ha gustado pero la parte de género acaba siendo una ocasión perdida. Dicho esto, al menos en la sala en la que vi la película, diría que hubo mucha gente que se aburrió sobremanera en una primera parte en la que no acaban de ponerse al «meollo» que se supone que iba la película que era la parte de los vampiros. Y que motivó que mucha gente empezara a mirar el móvil (qué asco de gente), se levantaran varias personas ¿para ir al baño? o que en cuanto empezaron los créditos mucha gente se marchara escopeteada.

Como digo, me hubiera gustado que la película me hubiera flipado mucho más de lo que lo ha hecho.

Comparto el trailer de la película:

Los pecadores es una película decompensada que a pesar de sus numerosas cosas positivas falla en la parte que más me interesaba, el fantástico.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

Gracias por leer este post. Espero tus comentarios. Y si te gustó el artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales y que te suscribas para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones. Y si quieres, puedes invitarme a un café.

¡Saludos a todos!

Crítica de Guerra de Veneno 4 de Al Ewing e Iban Coello (Marvel Comics – Panini)

El evento Guerra de Veneno de Al Ewing e Iban Coello se dirige al final con un cuarto número con color de Frank D´Armata que nos trae el regreso de Flash Thompson como el Anti-Veneno.

PUNTUACIÓN: 7/10

¡Los Venenos contra los Zombiontes! Mientras se recrudece la guerra por el control del simbionte, la amenaza de las hordas de Zombiontes no ha hecho más que crecer. ¡Ya es imposible de ignorar! Pero la guerra no ha terminado, y mientras tanto otro contendiente se suma a la lucha.

Este cuarto número me ha provocado sensaciones encontradas. Por un lado, Guerra de Veneno ha sido planteado por Marvel como un EVENTO, pero la publicación de Panini ha provocado que lleguemos a este cuarto número y no hayamos visto las consecuencias de esta historia en ninguna otra colección, lo que ha provocado que su impacto se haya diluido completamente. Por las cosas de la coordinación de historias, en esta cuarto número Peter Parker abandona el edificio para irse a vivir otra aventura en su colección, y su hueco lo cubre Flash Thompson en su identidad de Anti-Veneno. La sorpresa de Flash mola, porque es un personaje al que le tengo mucho cariño desde su etapa como Veneno guionizada por Rick Remender. En relación a Flash, creo que tenemos al Ewing arreglando problemas de continuidad, y lo que hace con Flash me parece algo necesario que el personaje merecía.

Llegamos a este cuarto número y me gusta la forma en que Al Ewing ha llevado la reunión de Eddie Brock con su hijo Dylan, algo que en realidad es el centro de la historia y el núcleo emocional de toda la etapa de Ewing. Sin embargo, en la parte que se supone de «evento», no hemos visto apenas nada de los zombiontes que están arrasando Nueva York. En realidad, me quedo con la relación padre-hijo, porque la idea de los zombiontes es una excusa para crear unos bots sin mente que los héroes puedan cargarse. Pero me parece curioso, porque los anuncios previos indicaban la importancia de esta invasión de seres Venomizados.

Quizá el pero principal es que la familia Brock si siquiera ha empezado a enfrentarse a Meridius y Matanza, que tienen en su poder la Necrolanza. El cliffhanger final está muy chulo y me ha dejado con ganas de saber cómo va a cerrar Ewing la historia. Si bien tengo que reconocer que en cuanto termine este comic me bajo de la franquicia de Veneno. Pero con tan sólo un número para cerrar la historia, no tengo claro cómo lo va a a hacer Ewing para cerrarlo todo de forma satisfactoria en apenas 30 páginas que va a tener el último número. Espero que acierte, desde luego.

Por suerte, el comic está dibujad por Iban Coello con el color de Frank D´armata, que consiguen darle el plus de espectacularidad, diseños de página atractivos y el toque justo de emoción. Hay otros muchos dibujantes de la Marvel actual que no me trasmiten nada, pero con Coello la verdad es que disfruto del comic y ayuda a que quiera volver a por más.

Comparto las primeras páginas del comic:

Guerra de Veneno está llegando a su fin con un cuarto número que lo deja todo listo para el combate final. A ver cómo termina Al Ewing la historia y así puedo bajarme del barco.

PUNTUACIÓN: 7/10

Gracias por leer este post. Espero tus comentarios. Y si te gustó el artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales y que te suscribas para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones. Y si quieres, puedes invitarme a un café.

¡Saludos a todos!

Crítica de Confidencial de Steven Soderbergh

Confidencial (Black Box) es la nueva película de Steven Soderbergh (trología de Ocean´s, Erin Brockovich, Traffic, La presencia). Una historia de espías con un reparto espectacular encabezado por Michael Fassbender y Cate Blanchett.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

Cuando su amada esposa Kathryn es sospechosa de traicionar a la nación, el legendario agente de inteligencia George Woodhouse se enfrenta a la prueba definitiva: la lealtad a su matrimonio o a su país. (FILMAFFINITY)

Steven Andrew Soderbergh (Atlanta, 1963) es un director de cine, productor, guionista, director de fotografía y montador estadounidense. Pionero del cine independiente moderno, Soderbergh fue aclamado más tarde por sus películas formalmente inventivas realizadas dentro del sistema de estudios. Con Sexo, mentiras y cintas de vídeo (1989), Soderbergh se convirtió en el director en solitario más joven en ganar la Palma de Oro del Festival de Cannes. Sus cinco películas siguientes, incluida la alabada por la crítica King of the Hill (1993), tuvieron un éxito comercial limitado. Pasó a un cine más convencional con la comedia policíaca Out of Sight (1998), el biopic Erin Brockovich (2000) y el drama policíaco Traffic (2000), con el que ganó el Oscar al mejor director. Soderbergh siguió cosechando éxitos de público y crítica con la trilogía y franquicia cinematográfica Ocean’s (2001-18). Su obra posterior ha tenido un poco de todo. Che (2008), El informante (2009), Contagio (2011), Haywire (2011), la trilogía Magic Mike (2012-23), Efectos secundarios (2013), Behind the Candelabra (2013), Logan Lucky (2017), Unsane (2018), Que hablen todos (2020), Sin movimientos bruscos (2021) y Kimi (2022). En la actualidad se encuentra en una efervescencia creativa, habiendo estrenado en muy poco tiempo La Presencia y esta película.

Soberbergh vuelve a colaborar con el veterano guionista David Koepp, escritor que ha colaborado en innumerables ocasiones con Steven Spielberg y que también debe estar muy a gusto trabajando con Soderberg. La película tiene una duración de apenas 94 minutos, lo que supone un nuevo ejercicio de estilo por parte de ambos. Con un presupuesto superior a los 60 millones de dólares, supongo que gastado en su mayoría para pagar a las estrella que protagonizan la película, y un rodaje en Reino Unido, Confidencial ha contado con fotografía de Peter Andrews, montaje de Mary Ann Bernard y música de David Holmes.

La película está protagonizada por Michael Fassbender y Cate Blanchett, que interpretan a un matrimonio de espías pertenecientes al Mi6, George Woodhouse y Kathryn St. Jean. Marisa Abela como Clarissa Dubose, especialista en imágenes por satélite, Tom Burke como Freddie Smalls, agente administrativo, Naomie Harris como la doctora Zoe Vaughan, psiquiatra de la agencia, Regé-Jean Page como el coronel James Stokes, agente administrativo, Pierce Brosnan como Arthur Stieglitz y Gustaf Skarsgård como Meacham, jefe de George.

Confidencial es un nuevo ejercicio de estilo de Steven Soderbergh, que plantea una historia compleja de espías contada en menos de 100 minutos. La película se plantea como una red de mentiras en la que descubrir quien es el traidor que ha filtrado un programa informático de alto secreto del MI6 llamado Severus, con un drama psicológico en el que tenemos a seis personajes cada uno con sus miedos, traumas y agendas ocultas. George Woodhouse (Fassbender) es el agente que lleva a cabo la investigación para descubrir al topo, y se encuentra con la posibilidad que su mujer pueda estar implicada.

Es posible que algún espectador esperara ver una película tipo James Bond. En ese caso, las posibilidades que Confidencial decepcione son muy altas. Porque Soderbergh y David Koepp plantean otra cosa, un drama frío en el que todo el mundo tiene algo que ocultar y que se plantea más como un desafío intelectual que uno físico. Tengo que decir que a mi me ha gustado mucho la película, quizá porque no llegué con esas expectativas previas. Aunque sí esperaba un nuevo ejercicio de estilo, aunque no sabía en qué sentido.

Frente a la moda de las películas largas o larguísimas, Soderbergh y Koepp nos demuestran que se puede contar una historia compleja en apenas 95 minutos si se hace bien. Y los dos son muy buenos. En lo relativo al guion, da gusto ver una historia en la que todo cuadra a pesar de lo enrevesado de algunas situaciones.

El reparto creo que está muy bien, dentro que sobre todo Fassbender y Blanchett plantean una interpretación super fría de la pareja protagonista. Una pareja que no sabemos hasta el final si se están traicionando o no. Entiendo que esta frialdad fue un requisito planteado por Soderbergh para resaltar el complejo mundo en el que se mueven los personajes. Un mundo de espías en el que la mentira es lo normal y es casi imposible establecer una relación duradera con nadie. Un mundo en el que las visitas al psiquiatra y la medicación contra la depresión está a la orden del día.

El personaje de Clarissa Dubose (interpretado por Marisa Abela) lo explica perfectamente cuando nos cuenta que no puede tener una relación con gente «normal» porque no pueden entender el tipo de presión a la que se ve sometida diariamente. Y sus relaciones con otros miembros del MI6 son también un fiasco porque están siempre envueltas en mentiras y secretismos debido a la naturaleza confidencial de muchas de las cosas con las que tratan a diario. Algo que acaba siendo la excusa perfecta para la infidelidad.

El retrato de los personajes me ha gustado y la forma en la que la trama se complica en varios momentos me ha gustado incluso más. Acostumbrado a las explosiones y las coreografías de acción, me ha resultado super interesante ver una película de espías planteada desde la sobriedad y el retrato psicológico. En ese sentido, tener a Fassbender y Blanchett acompañados por actores como Naomie Harris , Regé-Jean Page o Pierce Brosnan es siempre un placer. Aunque me hubiera gustado que Brosnan hubiera tenido un papel un poco más extenso, las cosas como son.

El único pero que le puedo poner a la película no fue a la película en si, sino a la proyección que sufrimos en los cines Premium de Castellón, que proyectaron la película desenfocada y con la bombilla probablemente en malas condiciones. Esto provocó que la película se viera oscura y mal enfocada todo el rato, dándonos una sensación super insatisfactoria en la sala agravada por el hecho de haber llevado a mi madre a verla. Se comenta en muchas ocasiones el problema que la competencia del streaming está creando a los cines.

Pero en mi opinión otro de los motivos que hacen que la gente no vaya al cine que casi nunca se mencionan es cuando las salas no mantienen un mínimo de calidad y mantenimiento a sus instalaciones, lo que provoca la insatisfacción que comentaba antes. Cuando te das cuenta que ves mejor una película en la televisión de tu casa, o incluso en tu portátil, de lo que podrías verlo en el cine, es normal que la gente deje de ir al cine. Y mientras los espectadores no nos quejemos, las salas seguirán proyectando las películas en malas condiciones.

Y esto es una pena, porque Confidencial es una película muy interesante que me ha gustado y merecería verse en pantalla grande. Siempre claro está, que la sala la proyecte en buenas condiciones.

Comparto el trailer de la película:

Confidencial me ha parecido una película estupenda que sólo lamento no haber podido ver con el mínimo de calidad exigible en una sala comercial.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

Gracias por leer este post. Espero tus comentarios. Y si te gustó el artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales y que te suscribas para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones. Y si quieres, puedes invitarme a un café.

¡Saludos a todos!

Crítica de The last of us 2×02 (Max)

El segundo episodio de la segunda temporada de The last of us tiene el mérito de ser el más espectacular y terrorífico hasta la fecha, y de conseguir romperme el corazón.

PUNTUACION: 10/10

Episodio 2. A través del valle.

El segundo episodio de la segunda temporada de The Last of Us ha sido escrito por el cocreador de la serie Craig Mazin, que es el showrunner de la serie junto al creador del juego Neil Druckman. El episodio ha sido dirigido por Mark Mylod, director entre otros de múltiples episodios de Juego de Tronos. El episodio de 56 minutos de duración es el más espectacular hasta la fecha, y consigue además romper el corazón de los espectadores.

La segunda temporada, basada en el juego de 2020 The Last of Us Part II, sigue a Joel (Pedro Pascal) y Ellie (Bella Ramsey) cinco años después de los acontecimientos de la primera temporada, cuando ya se han instalado en Jackson, Wyoming, con el hermano de Joel, Tommy (Gabriel Luna), y los amigos de Ellie, Dina (Isabela Merced) y Jesse (Young Mazino). Kaitlyn Dever (Super empollonasDopesickNadie te salvará) como Abby, la Firefly hija del doctor que Joel asesinó en el climax de la primera temporaa y que busca venganza, tendrá un papel clave en este episodio. 

¿Puede un episodio de una serie de televisión romperte el corazón? La segunda temporada de The last of us acaba de hacerlo. Como comentaba en mi reseña del primer episodio de la temporada, jamás jugué a los juegos, por lo que no tenía ni idea de cual iba a ser la trama de esta segunda temporada. No tenía ni idea de lo que iba a pasar, y la serie ha contado lo que ha pasado con una tensión y un dramatismo que me han dejado muy loco. Si me seguís habitualmente, sabéis que no suelo poner un 10/10 alegremente, pero este episodio me parece que va a pasar a la historia de la televisión por múltiples razones, todas ellas buenísimas.

Pero antes, y empezando por las partes libres de spoilers, el episodio nos muestra un ataque de infectados de cordyceps al pueblo de Joel y Ellie, Jackson. El ataque es mostrado con una escala y una tensión bestial, siendo el momento más espectacular de la serie hasta el momento. Superando con mucho cualquier cosa que vimos en la primera temporada. Por suerte, el hermano de Joel Tommy ha entrenado bien al pueblo y consiguen defenderse a pesar de que los infectados consiguen entrar en el pueblo, provocando una lucha cuerpo a cuerpo increíble. La escena con el monstruo gigante yendo a por Tommy y él atacándole con el lanzallamas es una escena con una tensión brutal. En realidad, sólo por esta parte de combate, el episodio ya estaría dentro de lo mejor de 2025 en televisión. Pero, por supuesto, tiene todo lo demás.

Si tenía una queja de la primera temporada de The last of us, es que las apariciones de los infectados pudieron contarse con los dedos de la mano, eliminando una parte fundamental de este mundo destruido. SI, está claro que los humanos son seguro más peligrosos, y los episodios de la primera temporada en realidad estuvieron muy bien, pero desde el punto de vista de los «zombies», sin duda me quedé con ganas de más. Eso es justo lo que acaba de darme la serie en los dos primeros episodios. Empezando en el primer episodio pero sobre todo en este. Aparte del ataque al pueblo, la escena de Abby escapando de los infectados mientras la valla está cediendo es un momento con una tensión bestial.

En este momento, hay que aplaudir un diseño de producción sobresaliente que ha mostrado el pueblo de Jackson transmitiendo la idea de espacio real, y que será atacado con una escala que hace que todo el pueblo esté en peligro real de ser destruido. La espectacularidad del ataque y la forma en que se ha rodado todo me parece increíble. En este momento, me alegro que la producción contara con un director experimentado como Mark Mylod. Pero luego, los efectos especiales y la combinación de maquillaje, elementos reales y digitales me parece increíble, no llegando a saber del todo donde empieza una cosa y termina la otra. Se nota que para HBO / Max The last of us es una de sus principales apuestas, porque transmiten que han contado con todos los medios que han necesitado para contar la historia de la mejor forma posible. No puedo alegrarme más por esto.

A partir de ahora entro en ZONA SPOILERS. Si no sabes nada de la historia, no dejes que nadie te robe la sorpresa. Intenta ver el episodio lo antes posible y ya verás como te vuela la cabeza. The last of us puede convertirse si no lo es la mejor serie de televisión de 2025.

¿Ya has visto el episodio? Bien.

Cuando terminé de ver el episodio, una de las primeras cosas que se me pesaron por la cabeza es que debo ser el único tonto que no ha jugado al juego y no tenía ni idea de lo que iba a pasar. Jamás en toda mi vida pude imaginarme que Joel iba a morir, y desde luego no de la manera que lo hace. Sin poder despedirse de su hija y sin poder decirla que la quiere. Aunque sea algo implícito que todos sabían que era así. La muerte de Joel es uno de los momentos más chungos y dramáticos de la televisión, y me dejó en shock. Me parece muy loco que la serie haya matado a su protagonista en el segundo episodio, y puedo suponer el shock que esta muerte provocó entre los jugadores del juego en su momento. La muerte siempre es repentina y brutal, pero la forma en que vemos a Abby matar a sangre fría a Joel tras torturarle me parece escalofriante. Hablaba de lo guay que es ver el ataque los cordyceps en este episodio, pero la realidad es que los actos de las personas «normales» siempre han sido muchísimo más aterradores. Debido a su realismo y al convencimiento que no estamos muy separados de los monstruos, sin duda cualquiera puede convertirse en uno con el empujón adecuado.

Una de los temas importantes de The last of us habla de las consecuencias de la violencia. Joel hizo algo terrible por proteger a Ellie. Y lo volvería a hacer si la ocasión lo hubiera requerido de nuevo. Él sabe que lo que hizo fue algo terrible, pero no se considera alguien malvado, dado que hizo lo necesario para proteger a su hija. Algo con lo que cualquier padre podemos conectar. Pero al mismo tiempo, Abby también hace lo correcto según su punto de vista, al buscar venganza contra el asesino de su padre. Un doctor que sólo buscaba ayudar a la humanidad a derrotar la expansión de los cordyceps. Bajo el punto de vista de Abby, ella es la heroina de su historia, no la villana. Lo cual nos muestra de una forma dramática lo importante que es el punto de vista desde el que se cuente una historia. SIn embargo, los actos de Abby van a tener consecuencias, y probablemente la venganza de Ellie va a provocar un derramamiento de sangre que será también terrible.

En este momento, hay que quitarse el sombrero ante los creadores de la serie, que no se han arrugado y nos han dado este momento super dramático en el segundo episodio de la serie, rompiendo todo lo que esperaba sobre la serie. Podían haber alargado este momento y mostrado la vida en Jackson más ampliamente. Sin embargo, que esta temporada tenga sólo episodios resalta que estos creadores tenían claro la historia que querían contar aunque ello nos fuera a romper el corazón. La muerte de Joel resalta también las cosas que se quedan sin decir y como luego ya es tarde. Y provoca otra avalancha de acontecimientos que lo van a cambiar todo.

Hablaba antes que el diseño de producción de The last of us es increíble. Pero es el corazón de los personajes los que me han atrapado. Y en este sentido, el otro gran aspecto a destacar del episodio son las potentísimas interpretaciones de Pedro Pascal, Bella Ramsay y Kaitlyn Dever. Que Joel salve a Abby para luego ser asesinado por ella es un momento muy chungo. Como también lo es ver cómo Ellie ha alejado de su lado a Joel y ahora es tarde para decirle que le quiere como el padre que es y que le da las gracias por protegerla no importa lo chungo que sean sus acciones. Abbie ha perdido a su padre y es algo que tampoco tiene vuelta atrás. El corazón y la emoción que todo el reparto ha añadido a la serie me parece digno de elogio. Todo el reparto, empezando por un Gabriel Luna (Tommy) dirigiendo al pueblo de Jackson para evitar el ataque de los cordycepts.

Ahora, una historia de venganza ha terminado, otra comienza. Apostaría que a pesar de matar de Joel, Abby no ha encontrado la paz para su corazón. Su vida ha estado definida por la muerte estos últimos 5 años, y creo que seguirá estándolo. Pero ahora es el momento de Ellie. Los que hemos leído y visto muchas historias apocalípticas sabemos que el ciclo de violencia nunca termina, pero no impedirá a Ellie ir a cazar a todos los implicados en la muerte de su padre. Cueste lo que cueste, caiga quien caiga, muera quien muera. Apuesto que el baño de sangre va a ser espectacular. Pero antes, entiendo que la semana que viene tendremos que tener un episodio de duelo.

Que ganas de ver cuanto antes el tercer episodio de The last of us. Me ha volado la cabeza.

Comparto el trailer de esta segunda temporada:

The last of us me ha roto el corazón. ¡Qué gran serie!

PUNTUACIÓN: 10/10

Gracias por leer este post. Espero tus comentarios. Y si te gustó el artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales y que te suscribas para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones. Y si quieres, puedes invitarme a un café.

¡Saludos a todos!