Archivo de la etiqueta: Crítica

Crítica de Black Panther de Marvel, dirigida por Ryan Coogler

Black Panther, dirigida por Ryan Coogler (Fruitvale Station, Creed), y protagonizada por el héroe presentado en Capitán América: Civil War, pone de manifiesto que Marvel es una máquina de fabricar éxitos que conectan con el gran público, en esta caso sobre todo con la comunidad afroamericana de los Estados Unidos.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

Black Panther cuenta la historia de T’Challa quien, después de los acontecimientos de «Capitán América: Civil War», vuelve a casa, a la nación de Wakanda, aislada y muy avanzada tecnológicamente, para ser proclamado Rey. Pero la reaparición de un viejo enemigo pone a prueba el temple de T’Challa como Rey y Black Panther como defensor del reino, ya que se ve arrastrado a un conflicto que pone en peligro el destino de Wakanda y del mundo.

Cuando Marvel planteó hacer una película protagonizada por Black Panther (Pantera Negra de toda la vida), estaba claro que el director seleccionado debía ser un autor afroamericano, de forma que los deseos y anhelos de esta comunidad se vieran satisfechos. Ryan Coogler realmente era la elección perfecta para llevar a buen puerto esta producción. Supe de él gracias a Creed, notable continuación de la saga de Rocky, y me abrió la puerta a conocer su opera prima, la también notable Fruitvale Station, en la que nos muestra las últimas horas en la vida de Oscar Grant (Michael B. Jordan), un joven afroamericano asesinado por la policía de Oakland (California).

En lo positivo, debo decir que Black Panther me ha parecido una pelicula bastante entretenida en la que sobre todo me ha gustado la construcción del mundo de Wakanda, un pais de alta tecnología gracias al Vibranium, que está cerrado al mundo como forma de proteger los tesoros que posee. El nuevo Rey T’Challa (Chadwick Boseman) tendrá que decidir si es posible mantener esta forma de vida mantenida durante generaciones en un mundo en el que los superhéroes existen y las amenazas son globales.

Wakanda y sus habitantes lucen espectaculares gracias a la fotografía de Rachel Morrison (nominada al Oscar por Mudbound), al vestuario de Ruth E. Carter y a un excelente diseño de producción. Descubrimos un pais que mezcla sin problemas la más alta tecnología con las tradiciones más ancestrales, como que el Rey se decide por combate entre candidatos con sangre real pertenecientes a las cinco tribus fundadoras de Wakanda. Todos estos elementos convierten a este imaginario pais en el alma de África, el bastión en el que una cultura negra se mantuvo y triunfó frente al enemigo colonial blanco.

La llegada de Eric Killmonger (Michael B. Jordan, actor fetiche para Coogler) sacará a la luz un pecado del pasado que amenazará con destruir el pais. Killmonger pone de manifiesto la hipocresía de Wakanda, que se cree una cultura superior, pero que deja morir a africanos y afroamericanos pobres ya que pone siempre de por delante su aislacionismo frente al bienestar de los inocentes.

Debo decir que el guión de Joe Robert Cole y Ryan Coogler tenía como prioridad mostrar este rico mundo al público mainstream, y en este aspecto la película es un éxito y te quedas con ganas de saber cómo continúa la historia. Para conseguirlo, más que ser el típico arco de origen del protagonista estamos ante una historia coral en el que la familia del Rey cobra casi tanto protagonismo como el monarca en ejercicio. Entre un largo y carismático reparto destaco a Lupita Nyong’o como Nakia, la novia de T´Challa, Letitia Wright, como la hermana de T´Challa Shuri o Danai Gurira como la general Okoye de las Dora Milaje, la guardia de honor del Rey.

A estas tres actrices uniría a las veteranos Angela Basset como Ramona, la madre de T´Challa, y Forest Witaker como el consejero Zuri. Así como a los veteranos de otras películas Marvel Martin Freeman, como el agente de la CIA Everet Ross presentado en Capitán América: Civil War, y Andy Serkis como Ulysses Claw, visto en Vengadores: Age of Ultron. Estos dos actores son prácticamente la excepción dentro de un casting formado casi completamente por afroamericanos.

También destaco la música del sueco Ludwing Göransson, unido a unas canciones creadas por Kendrick Lamar que consiguen unir tradición y modernidad en una película que globalmente tengo que decir que es muy entretenida.

Sin embargo, y aquí termina lo bueno, también debo decir que aunque entretenida, globalmente la película me ha parecido una decepción. Estamos ante una película que se queda a años luz de otras películas Marvel como Vengadores, Winter Soldier, Guardianes de la Galaxia, Capitán América: Civil War o incluso  Doctor Extraño, para mi muchísimo más imaginativa y satisfactoria.

Me han decepcionado muchísimo las escenas de acción, y más viniendo de Coogler, que lo bordó en Creed. La única escena chula es un plano secuencia en un casino en Corea, y la protagoniza la Dora Milaje Okoye, no el protagonista. E igual que critiqué el CGI de Wonder Woman, me fastidia que el climax final sea una pelea entre Black Panther y Killmonger en una cueva oscura en la que no se ve lo que está sucediendo porque ambos llevan trajes de Black Panther oscuros. A lo que unimos una genérica escena de combate aéreo o una batalla entre tribus locales sin tensión. Todo super anticlimático y carente de emoción, provoca que aunque la película empezó muy bien, se acabe desinflando sin remisión.

Otro tema es la propia figura de T´Challa. Se destaca mucho el aspecto coral de la película, pero lo cierto es que la película no destaca todo el carisma que se le suponía tras ver su presentación en Civil War.

Si tomamos como ejemplo al Capitán América, a pesar de que ya le conocimos en su primera película «El primer Vengador» y en Vengadores, en Winter Soldier se presenta a Steve Rogers como el verdadero Super Soldado en la ya mítica escena del rescate del barco Estrella de Lemuria, que nos dejó a todos con la boca abierta. ¿Qué hace Coogler para presentar a Black Panther? Crea una escena nocturna en la que no se ve nada, que es una forma muy extraña de mostrar al espectador que T´Challa es nuestro héroe. Además, otra cosa que me chirrió es que el traje de Vibranium es impenetrable, por lo que no existe verdadera sensación de peligro para T´Challa en ningún momento. Y por eso su antagonista Killmonger se enfrenta a él primero sin habilidades especiales y luego ambos con el mismo traje para igualar el combate.

Black Panther toma también elementos de las películas de James Bond, haciendo la hermana Shuri de una suerte de Q que le prepara gadgets de alta tecnología. Durante la primera mitad de la película la película viaja a Corea para ver una escena en un casino clandestino y una persecución nocturna por las calles de Seúl. Personalmente a mí no me ha encajado principalmente porque distrae de la trama principal y de hecho hace que Killmonger, presentado al comienzo de la película, desaparezca de pantalla durante más de media hora. Un Killmonger del que no entiendo su relación con Claw visto como es resuelta, ni me ha parecido una actuación tan carismática. Buena si, excelente no.

Tras una interesante presentación de Wakanda y sus habitantes en la primera media hora, el subargumento de Corea rompe la película en dos hasta la llegada de Killmonger a África para disputarle el trono a T´Challa. En mi opinión, narrativamente algo que resta en lugar de sumar.

Decía unos hace días que en este mundo de corrección nadie se atrevería a criticar un blockbuster hecho por afroamericanos, y parece que se ha cumplido. Porque hay muchas cosas positivas en Black Panther y globalmente creo que es entretenida, pero no entiendo que se obvie lo aspectos no tan buenos que acabo de comentar, que para mí también son evidentes. Personalmente, quiero que se hagan más películas con protagonistas y temáticas diversas. Pero no creo que Black Panther haya resultado el mejor ejemplo de lo que puede conseguirse con estos personajes. Como tampoco me lo pareció la película de Wonder Woman estrenada el año pasado.

Entiendo que la comunidad negra de los EE.UU. se haya lanzado en tromba a ver una película que no muestra a los negros en el guetto, siendo pobres, drogatas o delincuentes, sino que muestra una cultura africana exitosa y más avanzada que la América actual. Sin duda, una película protagonizada por héroes de color que son personas de éxito que muestran que la negritud es también noble y exitosa es «El Dorado» para la comunidad afroamericana, como nos explicaban en el propio teaser de la película. Y me parece genial que esta película ofrezca héroes con los que identificarse a la comunidad afroamericana, de la misma forma que Wonder Woman hizo lo mismo con el público femenino.

Es este aspecto cultural que es independiente de la calidad de la película en si, lo que ha convertido a Black Panther (y el año pasado a Wonder Woman) en un gran éxito de taquilla en su estreno en los Estados Unidos. Porque más que una película es un evento que hay que ver, al igual que , salvando las distancias, pasó con Avatar y su 3D, Titanic o Star Wars VII, películas que consiguieron que gente que habitualmente no va al cine pasara por taquilla para verla. Black Panther ha recaudado 201 millones en su primer fin de semana en los USA, convirtiéndose en el quinto estreno más taquillero de la historia. Una barbaridad.

Comparto a continuación el primer teaser de esta película:

En parte me alegra este éxito de Black Panther, porque significa que Marvel como empresa va a poder seguir haciendo lo que quiera durante muchos años y aseguramos que seguirán haciendo muchas películas de nuestros héroes favoritos. Pero lamento decir que de las 18 películas Marvel, solo han habido tres de las que no salí flipado queriendo volver a verla inmediatamente y comprar el blu-ray: Iron Man 2, Ant-Man y esta Black Panther. Una pena y una decepción, de la que espero que Vengadores Infinity War consiga resarcirme.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

Crítica de Fuego, de Joe Hill

Joe Hill consigue en Fuego dar una interesante vuelta de tuerca a las historias de apocalipsis zombies, con esta novela ganadora del premio Locus publicada en España por Nocturna Ediciones.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

Nadie sabe dónde y cuándo se originó, pero una plaga se ha extendido por todas partes. Los médicos la llaman «Trichophyton draco incendia»; los demás, escama de dragón, una espora que marca la piel de los contagiados con manchas negras y doradas antes de hacerles estallar en llamas. Y no hay antídoto.

La enfermera Harper Grayson está embarazada y ha visto a centenares de pacientes arder… o los veía antes de que el hospital se incendiara. Ahora sólo puede fijarse en las marcas que han empezado a recorrerle la piel. Mientras todo a su alrededor se ve envuelto en el caos por la enfermedad y los grupos que pretenden exterminar a los contagiados, Harper coincide con un misterioso desconocido que deambula entre los escombros con indumentaria de bombero y las marcas de la espora. Sin embargo, no arde. Es como si hubiera aprendido a usar el fuego a modo de escudo para las víctimas… y de arma contra los verdugos.

Conocí a Joe Hill gracias a Locke & Key, uno de los mejores y más redondos comics de la última década, creado en colaboración con el artista Gabriel Rodríguez, y publicado en España entre 2009 y 2014 por Panini. Locke & Key es la historia de la familia Locke. Tras la muerte de su padre, Tyler, Kinsey, and Bode Locke se mudan con su madre a la finca de la familia, Keyhouse, situada en Lovecraft, Massachusetts. Allí, los niños descubrirán que la casa es un nexo de energías sobrenaturales y que oculta diversas llaves que les otorgarán habilidades que les servirán para descubrir la historia oculta de su familia y del mundo que les rodea.

Durante su lectura descubrí que Joe Hill era el hijo de Stephen King y que usaba una abreviatura de su nombre, su nombre completo es Joseph Hillstrom King , para intentar triunfar por sus propios méritos y no por ser el hijo de.

Tras Locke & Key probé El traje del muerto (2007), una novela que consiguió darme un mal rollo brutal y que cuenta la historia de Judas Coyne, una veterana estrella de rock que colecciona objetos macabros. Un día encuentra en internet una subasta donde ofrecen el traje de un cadáver, aparentemente embrujado, que él adquiere con nefastas consecuencias.

Después vino Horns (Cuernos, 2010), la historia de «Ig» (nada que ver conmigo), un joven que al levantarse un día tras una borrachera, se da cuenta de que le están creciendo unos cuernos en su cabeza y tiene poderes de carácter diabólico. Ig buscará descubrir al asesino de su novia Merrin, crimen que el pueblo cree que lo realizó él. Pero Ig no podría hacerlo, por que él la quería, ¿no?  La novela tuvo una entretenida adaptación cinematográfica en 2013, realizada por Alexandre Aja e interpretada por Daniel Radcliffe.

Así que la lectura de Fuego era inevitable, y ha valido mucho la pena. Fuego a priori es una típica historia de zombies, solo que aquí los zombis son personas a los que un virus convierte en antorchas humanas que han consumido gran parte de la costa Este de los Estados Unidos. Pero como en sus otras novelas, a partir de un argumento más o menos trillado, Joe Hill da un giro muy guay a la historia para ver el punto de vista de los enfermos que son perseguidos por la sociedad «normal». Incluso dentro de este giro Fuego también rompe los estereotipos habituales, ya que el protagonista no es el Bombero que protege a la comunidad de los enfermos, sino Harper, la indefensa embarazada enfermera que huye de un marido maltratador.

Pero incluso dentro de este giro del narrador, la novela huye de estereotipos, y aunque la comunidad de enfermos de este virus huye de los humanos sanos, esto no significa que todos los «colillas» sean buenos, y una sociedad a priori utópica puede convertirse en una turba fanática con un chasquido de dedos.

Joe Hill escribe entretenidas historias que siempre tienen un toque familiar, pero fresco  y original a la vez. Uno de los nombres a tener muy en cuenta dentro del panorama fantástico y de terror.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

Doctor Extraño y los Hechiceros Supremos

Una de las mejores comics del 2017 ha sido Doctor Extraño y los Hechiceros Supremos, serie de 12 números obra de Robbie Rodríguez, Javier Rodríguez, Nathan Stockman y colores de Jordie Bellaire. Una obra que merece todas las alabanzas del mundo.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

Panini ha publicado en un tomo esta serie de 12 números publicada por Marvel entre 2016 y 2017. Un mal antiguo amenaza con destruir el tejido de la realidad, y un Hechicero Supremo puede no ser suficiente. El Doctor Extraño debe unir a Hechiceros Supremos  pasados, presentes y futuros para frenar la oscuridad que se avecina: Merlín, el Anciano, Wiccan, ¡y más! Pero Stephen Extraño debería cuidar su espalda, ya que algunos Hechiceros tienen sus propios planes…

Robbie Thompson compone una historia que consigue que volvamos a alucinar con el mundo de la magia y que hace que cada página sea una sorpresa y un momentazo. Thompson compone una historia con mucho carisma en el que cada episodio está centrado en uno de los personajes pero sin que esto impida avanzar la historia principal. Otro hecho destacado para mi es que Thompson tiene claro que está colaborando con un artista super-star, Javier Rodríguez, y le da cancha para que se luzca, en colaboración con el entintador Álvaro López y la colorista Jordie Bellaire. Y Rodríguez nos ofrece algunas de las páginas más imaginativas del año, un autentico despliegue visual que merece estar en todas las estanterías de los amantes de los comics Marvel.

Si tuviera que poner algún pero serían dos. El primero, en la propia edición de Panini, que al publicar en un único tomos los 12 números, provoca que algunas splash pages no se vean todo lo bien que se merecen dado que el tomo no puede abrirse del todo.

EL otro pero es que Javier Rodríguez sólo dibuja 8 de los 12 números de esta serie. Y es una pena, porque si hubiera sido una obra completa del dibujante español, estaríamos hablando de un trabajazo que se recordaría durante mucho tiempo. Su sustituto, Nathan Stockman no lo hace mal, pero no es Rodríguez y eso se nota.

Comparto algunas páginas del primer número:

Doctor Extraño y los Hechiceros Supremos es una estupenda serie muy bien escrita y estupendamente dibujada que nos recuerda por qué nos enganchamos a los comics Marvel, y como el comic es un medio de expresión único que une lo mejor de la narrativa y la expresión artística. Una obra que no dejará a nadie indiferente.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

Crítica de Mr. Robot Temporada 3

La tercera temporada de Mr. Robot ha conseguido recuperar el pulso perdido en la anterior temporada y nos ha recordado porqué fue una de las series revelación de 2015.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

Ha llegado el momento para que Elliot Alderson (Ramy Malek) descubra lo que realmente sucedió durante el ataque informático que casi acaba con la sociedad de consumo americana. Y no tendrá tiempo de respiro, ya que Mr. Robot (Christian Slater) sigue conspirando con Tyler Wellick (Martin Wällstrom) para poner en marcha la Fase 2 de su plan maestro. Sin embargo, ¿es todavía SU plan o la Dark Army se ha hecho con el control de la operación?

Mr. Robot asombró hace dos años con una serie sobre hackers que podía ser entendida por el público general, con reminiscencias con otras obras míticas de la ciencia-ficción como Matrix o El club de la lucha. La primera temporada fue una interesante propuesta que supo ser original.

Las expectativas estaban por todo lo alto, y lo cierto es que la segunda temporada fue globalmente una decepción. Más interesada en marear la perdiz y presentar giros mentales que en avanzar la acción, era normal que esta decepción hiciera que mucha gente desconectara con Mr. Robot. Yo mismo he tardado varios meses en conseguir suficiente tranquilidad mental como para empezar a ver esta nueva temporada. Y sinceramente, me alegro de haberlo hecho.

El enfrentamiento entre Elliot y Mr. Robot vuelve a ser interesante, pero en esta ocasión Sam Esmail, creador y guionista de la serie, sabe hacer avanzar la historia consiguiendo que la lucha mental de Elliot haga más interesante el conflicto contra la Dark Army. En esta caso, tenemos unos giros al servicio de la historia que crean una tensión creciente que alcanza su punto culminante en el episodio 6, en el que asistimos al asalto de E Corp. por parte de manifestantes, mientras Elliot intenta hacer fracasar el plan del Dark Army. Todo un despliegue visual que nos recuerda porqué vale la pena ver esta serie.

En el aspecto visual, Mr. Robot sigue brillando en cada escena con unas reminiscencias al cine de David Lynch, pero manteniendo su propia personalidad, a la que ayuda también su excelente banda sonora.

El canal USA Network ha confirmado la grabación de una cuarta y quizá última temporada, que espero consiga dejarnos a los espectadores con un gran sabor de boca. Comparto el trailer de esta temporada:

Mr. Robot ha sabido recoger lo bueno y sorprendente del concepto original y ofrecer por fin las explicaciones que el público nos merecíamos.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

 

Reseñas Express: Los archivos del Pentágono, Tres anuncios en las afueras y Wind River

Durante los meses de enero y febrero los cines están copados con los estrenos de calidad que aspiran a ganar los Oscars el próximo 4 de marzo. Esta acumulación de estrenos me obligan a comentar las siguientes películas en formato reducido.

 

Los archivos del Pentágono de Steven Spielberg

¿De qué va? En junio de 1971, los principales periódicos de EE.UU., entre los que se encontraban The New York Times y The Washington Post, tomaron una valiente posición en favor de la libertad de expresión, informando sobre los documentos del Pentágono y el encubrimiento masivo de secretos por parte del gobierno, que había durado cuatro décadas y cuatro presidencias estadounidenses. En ese momento, Katherine Graham (Meryl Streep), primera mujer editora del Post, y el director Ben Bradlee (Tom Hanks) intentaba relanzar un periódico en decadencia. Juntos decidieron tomar la audaz decisión de apoyar al The New York Times y luchar contra el intento de la Administración Nixon de restringir la primera enmienda… Historia basada en los documentos del Post que recogían información clasificada sobre la Guerra de Vietnam. Su publicación generó un enorme debate sobre la libertad de expresión y acabó en una dura batalla legal ante el Tribunal Supremo.

Opinión: Steven Spielberg, Meryl Streep y Tom Hanks juntos para contar una historia real que celebra la importancia de la libertad de prensa. ¿Puede haber algo más clásico? La película diría que ofrece justo lo que promete. En mi caso, he disfrutado la película de principio a fin, pero puedo entender a la gente que dice que en la primera hora no pasa nada y que no hay giro, sino que al final todo sucede como estaba previsto.

En mi caso, este película vuelve a mostrarnos lo buen narrador que es Spielberg. Me maravilló la forma en que consigue crear momentos de gran tensión mientras cuenta unos hechos cuyo final es público y notorio: El Washington Post SI publicó los papeles, y finalmente el Tribunal Supremo les dio la razón. Sin embargo, la película nos mete en el meollo de las conversaciones y las presiones a las que estuvo sometida Katherine Graham (Meryl Streep) para que su periódico no publicara los papeles, ante la posibilidad de que el periódico tuviera que cerrar e incluso ante la posibilidad de terminar en prisión por desacato. La excelente música de John Williams y la fotografía de Janusz Kamiński son otros elementos destacados a la hora de crear ese feeling de película clásica y atemporal que sirve además casi de preludio a “Todos los hombres del Presidente” y el caso Watergate.

La clave de la película es que no estamos ante una historia sobre Vietnam ni sobre la investigación periodística, sino de la decisión que tuvo que tomar una mujer a la que la sociedad de la época ninguneaba. Meryl Streep hace una excelente interpretación de una persona real que vivió esta situación, pero también como arquetipo de la lucha de la mujer para alzarse frente a la discriminación, y una sociedad que repetía que las mujeres no valían más que para criar a los hijos, hasta el punto que las mujeres llegaban a creerlo como si fuera la realidad.

Junto a ella también destaca un enorme Tom Hanks como Ben Bradlee, el Director del Wahington Post que movió cielo y tierra para publicar la noticia y que creía en el papel de los medios de comunicación como controladores del gobierno federal. Hanks es también un faro que ilumina cada escena, y su personaje tiene una correcta evolución en su relación con Katherine, pasando de aguantarla educadamente pensado que nadie le va a decir lo que tiene que hacer, y menos una mujer, a entender las presiones que tuvo que soportar y cómo ella amaba el periódico incluso más que él. Además, destacaría que todo el reparto está muy correcto ayudan a meternos en el feeling de los años setenta.

Otra cosa que me llamó mucho fue la forma como la película nos muestra cómo se realizaban y se imprimían los periódicos de la época, y cómo hay un montón de profesiones que han debido quedar en desuso con el paso de los años y la difusión de los ordenadores y los medios online.

Y por último, aunque la película me gustó mucho, también me ha provocado una reflexión no sólo sobre la situación actual de los medios de comunicación “serios” en medio de esta época de la post-verdad capitaneada por Trump, sino sobre la elección de esta historia situada en una época caracterizada por la lucha por los derechos sociales. Digo esto porque es muy fácil hablar de Nixon como el diablo (literalmente), pero la realidad es que hemos visto hechos y actitudes muy parecidas en Bush, e incluso otros presidentes como Clinton u Obama han mantenido estas mismas políticas que atacan derechos fundamentales y que acusan de “traidores” a personas anónimas que lo arriesgan todo con tal de sacar a la luz los excesos del gobierno con la excusa de la seguridad nacional.

PUNTUACIÓN: 7.5/10 

 

Tres anuncios a las afueras, de Martin McDonagh

¿De qué va? Mildred Hayes (Frances McDormand), una mujer de 50 años cuya hija ha sido asesinada, decide iniciar por su cuenta una guerra contra la policía de su pueblo al considerar que no hacen lo suficiente para resolver el caso y hacer justicia.

Opinión: Tres anuncios ha sido una decepción, y no puedo creer que para tanta gente esta película pueda ser la mejor del año. Hay que reconocer que el trío protagonista está espectacular, en especial una Frances McDormand que sin duda merece el Oscar. A ella se le unen Woody Harrelson y Sam Rockwell, ambos nominados al Oscar como Mejor Actor Secundario, aunque en mi opinión Rockwell destaca frente a un Harrelson correcto.

El problema no son las interpretaciones, es lo que el guión de Martin McDonagh les obliga a hacer. Un guión que intenta combinar el profundo drama de Mildred ante la muerte de su hija, con unos momentos de humor negro que no funcionan en ningún momento y que rompen el ritmo de cada escena. Pero es que además, hay un giro sorprendente justo a mitad de la cinta que rompe la película en dos. Lo malo es que la película estaba siendo interesante hasta ese momento, pero a partir de ahí los personajes pierden toda la credibilidad al sufrir una evolución imposible que convierten el drama casi en una parodia.

Hay quien dice que Tres anuncios es una crónica de la realidad de la América profunda, pero si esa era la intención de McDonagh, lo cierto es que el fracaso es monumental, y esta crónica queda convertida en un estereotipo tras otro que casi provoca el sonrojo. En resumen, Tres anuncios me ha parecido una película correcta pero irreal, apoyada por unos grandes actores.

PUNTUACIÓN: 6.0/10

 

Wind River, de Taylor Sheridan

¿De qué va? Una agente del FBI se alía con un veterano rastreador local para investigar un asesinato ocurrido en una reserva de nativos americanos… Ópera prima del guionista de «Sicario» y «Comanchería».

Opinión: ¿Wind River, os estareis preguntando? Lo primero a comentar es que me parece increíble que esta película no haya llegado a estrenarse en los cines, y tuviera que esperar para poder verla a que se estrenara en La 1 este pasado fin de semana. Está claro que Taylor Sheridan no es Spielberg o Aaron Sorkin, pero hay que recordar que Sheridan ganó el Oscar a Mejor Guión Original con la excelente Comanchería (Hell or high water) el año pasado, una película con la que comparte muchos de los elementos de crónica social de esta Wind River.

La película está ambientada en la reserva india de Wind River en Wyoming, una tierra inhóspita en la que la gente no tiene esperanza y sus días son todos iguales, ahogados por el alcohol y las drogas. En ese ambiente hostil, no existen estadísticas oficiales de mujeres indias desaparecidas, y muy pocos crímenes son resueltos en la actualidad.

Aunque Wind River en la superficie es una investigación criminal, en el fondo es un impactante crónica que muestra sin tapujos la realidad que sufren miles de personas que viven en estas zonas rurales de los Estados Unidos. En este aspecto, Taylor Sheridan se confirma con esta su tercera historia como un excelente narrador de la vida en la frontera.

Si Wind River triunfa es porque todos los actores trasmiten una gran verdad. Es divertido comentar que la pareja protagonista, Jeremy Renner y Elisabeth Olsen son Clint Burton y Wanda Maximoff de los Vengadores de Marvel. Olsen interpreta muy correctamente a una agente del FBI que se encuentra claramente fuera de su elemento y que conocerá el dolor de los habitantes de esta región. Pero es Jeremy Renner el que brilla como Cory Lambert, un cazador que trabaja para el estado cazando animales que atacan al ganado, y que tendrá que ayudar a detener a otra clase de depredador. Lambert sufrió una gran pérdida y este asesinato revolverá un dolor que llevaba consigo y que amenazaba con consumirle.  En Wind River no hay finales felices, solo seres reales que deben aprender a vivir con un dolor que no les abandonará nunca. Buff!!

Mi opinión es que Wind River trasmite verdad. Una dura e inmisericorde verdad que no da alegrías y que solo permite vivir la vida día a día. En ese aspecto, en la comparación, Tres carteles me parece falsa y sin la fuerza de lo que Taylor Sheridan consigue transmitir con esta película.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

En resumen, dos buenas película y una pequeña gran decepción que mucho me temo que puede ser la gran protagonista de los Oscars si Guillermo del Toro y su La forma del agua no lo impide. Pero para eso, aún tendremos que esperar un mes.

Y vosotros, ¿habeis visto estas películas, qué os han parecido?