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Crítica de Ad Astra, de James Gray

Ad Astra de James Gray es una buena película de ciencia ficción que triunfa gracias a un Brad Pitt en estado de gracia que protagoniza un inusual retrato psicológico en lo que a priori era una aventura espacial.

PUNTUACIÓN: 7/10

Roy McBride (Brad Pitt) es un ingeniero que perdió a su padre Clifford (Tommy Lee Jones) en una misión sin retorno a Neptuno para encontrar signos de inteligencia extraterrestre. 20 años después, emprenderá su propio viaje a través del sistema solar para tratar de encontrarlo de nuevo y resolver los misterios del porqué esa primera misión fracasó.

Además de dirigir, James Gray ha escrito también el guión en colaboración con Ethan Gross, con la intención de que  fuera «la muestra más realista de un viaje espacial jamás rodado», y comparando esta historia con El Corazón de las Tinieblas de Joseph Conrad, novela que inspiró la mítica Apocalipsis Now de Francis Ford Coppola.

En el apartado técnico, Ad Astra aseguraba una fotografía sobresaliente al contratar a Hoyte van Hoytema (Dunquerke, Spectre, Interstellar, Her) como director de fotografía, colaborador de Christopher Nolan y con experiencia en historias en el espacio. Además, cuenta con música del compositor alemán Max Richter (La llegada, Mary Queen of Scots).

Ad Astra ha resultado ser una interesante sorpresa que no me ha dado lo que imaginaba a priori, cosa que queda compensado con la contrucción psicológica del personaje de Roy McBride (Brad Pitt). Igual que digo esto, hay que reconocer desde el principio que NO es una película para todo el mundo y que la publicidad posiblemente ha dado una idea errónea que puede provocar más de un desengaño entre el público.

La clave es que la película está completamente centrada en el protagonista y no tanto en lo que pasa a su alrededor y la forma como vamos pasando de un sitio a otro. Roy es un astronauta que siguiendo el ejemplo de su padre Clifford (Tommy Lee Jones), desaparecido en el espacio hace más de 15 años mientras realizaba una misión pionera de búsqueda de vida inteligente fuera del Sistema Solar, se ha centrado tanto en su trabajo que ha alejado a todos los que le aman y se ha aislado de sus sentimientos y su dolor. Brad Pitt se sale, él ES la película, triunfando con una contenida interpretación y una fría voz en off que nos transmite sus ideas y sentimientos. Brad hace que sientas por debajo de su estoica y fría figura todo su dolor por un padre que le abandonó, y la realización de que está cometiendo los mismos errores que él. Además, escucharle en versión original hizo que aún disfrutara más la película.

El descubrimiento que su padre puede estar vivo en la órbita de Neptuno hará que comience un camino que le llevará a la Luna, explotada comercialmente y centro de luchas entre varios países por sus recursos, a una misión de rescate de un estación de investigación en el espacio y a Marte, como estaciones de paso previo a su último viaje hasta encontrarse con él. La visión del futuro que nos presenta Gray es quizá pesimista aunque creo que no estará muy alejado de lo que posiblemente nos depare el futuro, aunque sabe ofrecernos una clave humanista que es el corazón de la película: SOLO NOS TENEMOS A NOSOTROS, tenemos que ser mejores seres humanos porque nadie va a venir a salvarnos, es nuestra responsabilidad cuidar de la Tierra y de sus habitantes.

Técnicamente, la película es una pasada. Su fotografía ya se sabía que iba a ser excelente estando Hoyte van Hoytema, pero tiene también un montaje que crea un ritmo lento que sin embargo atrapa al espectador al meternos en la cabeza de Roy. La música de Max Richter ayuda también a transmitir el foco intimista de la historia.

James Gray se confirma con un autor con una voz propia y personal alejado de los convencionalismos de las películas de aventuras “clásicas”, optando por una aproximación del futuro que recuerda a otras obras clásicas, 2001 o Apocalipse Now son referentes obvios reconocido por él mismo, pero que consigue ofrecer una propuesta que se siente personal y 100% autoral.

Tras comentar todo lo bueno de la película que es mucho, tengo que lamentar que es una pena que Ad Astra no clave el final y su clímax sea un poco bluf. Esto es provocado porque el viaje de Pitt para encontrar a su padre es la excusa para mostrar el viaje interior de su personaje. El climax es inexistente, y la clave de la película se expresa en un diálogo que tienes que estar muy atento a su significado para no perderlo.

Al ser una película de corte intimista y psicológico, aunque situada en el espacio, se muestran elementos muy interesantes del futuro de la humanidad que hubieran podido ofrecer mucho juego para ser inmediatamente descartados al pasar a la siguiente etapa del viaje. La deshumanización que Spacecom somete a Roy mostrando que para ellos solo es una herramienta más para conseguir un fin, los piratas de la Luna y la lucha por los recursos naturales, los peligros de la investigación sin control en la estación espacial y como el espacio es un ambiente hostil para la vida, la vida en Marte y la figura de la directora de la base marciana Helen Lantos (Ruth Negga), por no hablar del propio padre de Roy interpretado por Tommy Lee Jones. Todo durante el visionado está más que correcto, pero cuando dejas que el poso asiente sientes que podría haber estado mejor y que cualquier de estos elementos hubiera merecido un mayor desarrollo.

El mensaje humanista que es el corazón del viaje de Brad Pitt y de toda la película consiguió dejarme con buen sabor de boca, a pesar de reconocer que la película es imperfecta y, habiéndome gustado, no me dejó flipado.

Además, hay alguna locurilla en la historia que no son fallos pero que muestran que el guión se hubiera debido trabajar un poco mejor y que creo que no se hizo porque para Gray estos elementos no son tan importantes como el viaje interior de Roy. De lo poco que leí previamente sobre Ad Astra, Gary Gray declaró que quería que la película fuera «la muestra más realista de un viaje espacial jamás rodado» para demostrar que «el espacio es horriblemente hostil para nosotros.» (Sacado de la Wikipedia). Bien, una vez vista la película, hay elementos como las salidas al espacio de Roy que no son para nada realistas recordando otras películas como Gravity. Además de otros pequeños detalles sobre los que prefiero no extenderme que indican que lo importante del guión era llevar a Roy de A a B y luego a C, y el cómo no es tan importante con que al final el personaje se encuentre allí.

En resumen, aunque Ad Astra es imperfecta, prefiero quedarme con lo positivo de esta inesperada propuesta, y la recomendaría a todos los amantes de la ciencia ficción que sirve para que pensemos sobre nosotros mismos.

Comparto el trailer de la película:

Ad Astra ha resultado una interesante aunque imperfecta sorpresa. Reconociendo que no es una película para todo el mundo, esta ciencia ficción intimista me ha gustado bastante y seguro veré la próxima película de Gray.

PUNTUACIÓN: 7/10

 

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¡Saludos a todos!

Crítica de IT Capítulo 2, de Andrés Muschietti

Aunque inferior a la primera película, IT Capítulo 2 de Andrés Muschietti, es una entretenidísima película de terror que recoge casi todos los tópicos del género y que ofrece un buen cierre a esta nueva adaptación de la novela de Stephen King.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

En el misterioso pueblo de Derry (Maine), el malvado payaso llamado Pennywise vuelve 27 años después para atormentar a los ya adultos miembros del Club de los Perdedores, que tras llevar años separados, deberán volver al pueblo y cumplir la promesa que realizaron en la infancia para destruir a la criatura de una vez por todas. Lo que ellos desconocen es que Pennywise ha vuelto más fuerte que nunca y aguarda su llegada, esperando el momento para cobrarse su venganza.

Andrés Muschietti repite en la dirección tras su exitosa primera parte de 2017. El guión de esta segunda película fue escrito por Gary Dauberman y Jeffrey Jurgensen. Benjamin Wallfisch repite como músico de esta película, que sin embargo cambió al director de fotografía, eligiendo a Checco Varese.

Si la primera parte de IT nos contaba únicamente sucesos vividos por los chavales en 1989, en esta segunda parte vamos a ver a los niños y también sus versiones adultas, que tendrán que enfrentarse a sus miedos si quieren sobrevivir a un nuevo enfrentamiento con Pennywise (Bill Skarsgård).

De este modo, el casting se duplica:

El líder del club de los perdedores Bill Dendrough (Jaeden Martell) ahora es un adulto James McAvoy.

Beverly Marsh (Sophia Lillis) la única miembro femenina del Club es ahora una adulta Jessica Chastain.

Ben Hanscom (Jeremy Ray Taylor), el gordito miembro del grupo ahora a crecido y se convertido en el guapo y rico Jay Ryan.

Richie Tozier (Finn Wolfhard de Stranger Things), el mejor amigo de Bill se ha convertido en un comediante famoso de L.A. Interpretado por Bill Hader.

Mike Hanlon (Chosen Jacobs), el único chaval afroamericano del grupo fue el único que se quedó en el pueblo y su yo adulto (Isaiah Mustafa) llamará a sus amigos para que vuelvan al pueblo.

El hipocondríaco Eddie Kaspbrak (Jack Dylan Grazer) es ahora un asesor de riesgos para empresas de seguros, interpretado por James Ransone.

Por último, Staney Uris (Wyatt Oleff), el chaval al que los payasos le daban miedo, es un ejecutivo de éxito interpretado por Andy Bean, que recibirá la llamada y la petición que nunca quiso tener que escuchar.

Y a modo anecdótico, comentar que el propio Stephen King aparece en un cameo como el dueño de una tienda de antigüedades.

Ya entrando en materia, lo primero que hay que decir es que IT Capítulo 2 es superentretenida y cuenta con casi un resumen de todos los sustos posibles que pueden encontrarse en una película de terror. A pesar de ser casi tres horas de película, a mi no se me hizo larga, aunque entiendo que se hubiera podido contar lo mismo quitando 10-15 minutos, algo sobre lo que luego comentaré más en profundidad.

La película funciona debido al enorme talento de todo el reparto, que consiguen que nos preocupemos por ellos desde el minuto uno. James McAvoy y Jessica Chastain son un seguro de vida y siempre están bien en pantalla, contando sus interpretaciones con un matiz de miedo y debilidad que incluso hace que temamos por sus vidas. Además de ellos, el contraste entre el comediante Bill Hader y el hipocondríaco James Ransone funciona también muy bien en pantalla y da lugar a momentos bastante divertidos que rompen el tono fúnebre, lo cual es un cambio interesante respecto a otras películas de terror. Jay Ryan como el adulto Ben que sigue enamorado en silencio de Bev, junto a Isaiah Mustafa (Mike) que tiene la clave que como vencer a Pennywise, aunque sea una locura, realizan todos unas sentidas interpretaciones y consigan que les veamos como personas imperfectas con miedos antiguos que deben sobreponerse a ellos.

Al excelente reparto hay que sumar la calidad y el oficio del director Andrés Muschietti, de forma que aunque todos los sustos están telegrafiados y se ven venir, funcionan siempre y consiguen sobresaltarnos del asiento. Hay algunos elementos del guión que no quedan muy claros, como saber si todo lo que viven los adultos es un sueño o lo están viviendo realmente. Pero, como está todo tan bien rodado, las interpretaciones funcionan y el ritmo va a toda velocidad de una escena a otra, que estos pequeños “peros” los aceptas sin rechistar durante el visionado. Y esto es para mi sin duda una muestra de calidad y saber hacer por parte de Muschietti y todo su equipo.

Frente a los 35 millones de la primera película, IT Capítulo 2 contó con 85 millones, una cifra enorme para una película de terror. Está claro que una parte importante de habrá ido en los salarios de estrellas como McAvoy o Chastain, pero merece la pena destacar que la película luce genial en pantalla y que se nota que han utilizado perfectamente hasta el último centavo.

En cierta forma, podría decirse que esta recopilación de sustos es “más de lo mismo”, pero está todo tan bien ejecutado que por mi ya pueden darme más de “esto” si está tan bien hecho como en IT Capítulo 2.

Entrando a comentar algunos elementos que no me han funcionado tanto, como comentaba antes, aunque no se me hizo larga, debo reconocer que cuesta llegar hasta el clímax y se hubiera podido contar lo mismo sin necesidad de llegar a las casi tres horas de duración. De igual forma, también el climax se recrea demasiado en varios momentos, al igual que el epílogo final, que hace que el final no acabe de llegar tampoco.

Pensando en las dos películas juntas, la evolución de los personajes provoca que las dos películas están muy descompensadas. Al estrenar IT 1, nos vendieron que esa película era la historia de los niños mientras que esta segunda sería la de los adultos. Esto no es así, y en esta segunda película la historia vuelve a detenerse en cada uno de los adultos, que deben recuperar un totem personal para enfrentarse a Pennywise, para lo que volverán a recordar otro trauma de la infancia.

Si pensamos en IT Capítulo 2 como una película independiente que cuenta una historia cerrada, tiene lógica que muestre como los traumas de los niños siguen afectando a los adultos. Pero si tenemos en cuenta que esta película es la segunda parte de una duología que adapta una única novela de Stephen King, ver a los niños sufriendo dos ataques separados de Pennywise apelando a los miedos de cada uno me parece que es algo redundante.

En todo caso, como comentaba antes, está todo tan bien rodado que me lo comí con patatas y quedé encantado durante el visionado, y no fue hasta que empecé a pensar en la película horas más tarde que me di cuenta el porqué algunas cosas no me funcionaron del todo.

Comparto el trailer de la película:

En resumen, me gustó bastante IT Capítulo 2, aún reconociendo que es inferior a la primera, y creo que aunque alargada en exceso acierta en casi todo lo que propone. Globalmente, las dos películas son un must-see para todos los fans del género de terror.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

 

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¡Saludos a todos!

Crítica de IT Capítulo 1, de Andrés Muschietti

Con dos años de retraso y como previa al visionado de It Capítulo 2, me animé a ver la primera parte, dirigida por Andrés Muschietti, y me ha parecido una adaptación modélica de la novela de Stephen King con un gran reparto de niños y algunos momentos realmente aterradores.

PUNTUCIÓN: 8/10

Cuando empiezan a desaparecer niños en el pueblo de Derry (Maine), una pandilla de amigos lidia con sus mayores miedos al enfrentarse a un malvado payaso llamado Pennywise, cuya historia de asesinatos y violencia data de siglos. Primera parte de la adaptación cinematográfica de la conocida novela de Stephen King publicada en 1986.

La película ha sido dirigida por el director argentino Andrés Muschietti, a partir de un guión de Chase Palmer, Cary Fukunaga y Gary Dauberman adaptando la icónica novela de Stephen King.

El director de fotografía es Chung-hoon Chung, colaborador habitual de Park Chan-wook en Old-Boy, The Handmaiden, Stoker y Simpathy for Lady Vengeance, lo que indica que es un fuera de serie. IT cuenta además con música de Benjamin Wallfisch (Blade Runner 2049, A cure for wellness, Hidden figures).

La película está protagonizada por Bill Skarsgard como el payaso Pennywise, cuya presencia es siempre aterradora gracias a su extraña voz e interpretación y al excelente trabajo de diseño de producción y efectos especiales. El otro gran acierto de IT Capítulo 1 es su excelente casting de los de niños protagonistas que se enfrentarán a Pennywise:

  • Bill Denbrough (Jaeden Martell) es el motor de la historia al perder a su hermano pequeño Georgie a principio de la película, y tendrá visiones suyas junto a Pennywise que le llaman a unirse a ellos.
  • Beverly Marsh (Sophia Lillis) cuenta con un padre abusivo que posiblemente abuse de ella, mientras sufre también acoso en el instituto por culpa de un rumor lanzado contra ella.
  • Ben Hanscom (Jeremy Ray Taylor), es el niño nuevo de la escuela y sufre abusos por su sobrepeso. Al no tener amigos, pasa los días en la biblioteca local, investigando el violento pasado de la localidad, donde será atacado por Pennywise.
  • Mike Hanlon (Chosen Jacobs) es un chaval de color huérfano que perdió a sus padres en un incendio provocado, trabaja en el matadero del pueblo y teme pasar allí toda su vida.
  • Eddie Kaspbrak (Jack Dylan Grazer) , un niño sobreprotegido por su madre que tiene miedo de coger una enfermedad y cuyo miedo se materializa en forma de un leproso.
  • Stanley Uris (Wyatt Oleff), un niño judío al que asusta una figura femenina pintada en un cuadro del despacho de su padre, el rabino local.
  • Richie Tozier (Finn Wolfhard, uno de los niños de Stranger Things) es el último miembro del grupo de “Losers” que admite que le tiene miedo a los payasos.

Tras la publicación de la novela en 1986, en 1990 se adaptó en una miniserie de televisión de la que King no quedó especialmente satisfecho. Tuvieron que pasar 25 años para que diera su bendición a esta nueva adaptación. Es curioso como en estos años han ido surgiendo un montón de obras que se inspiran en este concepto general de un grupo de niños que tienen que enfrentarse a algo aterrador (sin ir más lejos Stranger Things también homenajea a esta novela / historia), de forma que habrá gente que pueda pensar que IT es “como Stranger things” cuando es exactamente al revés. Está claro que probablemente Stephen King no es el primer escritor que usa a niños en historias de terror, pero no hay duda que es el autor que popularizó el terror entre el gran público.

Entrando en el análisis de la película en si, debo comentar que llevaba unos años un poco desenganchado del terror, y el saber que la segunda parte se iba a retrasar al menos dos años hizo que no viera IT en el cine. Pude sacarme la espinita en casa esta semana al estrenarse en HBO y en Netflix coincidiendo con el estreno de la segunda parte. Y lo cierto es que me ha gustado mucho y me ha dejado con ganas de más Pennywise.

IT es una gran película de terror que tiene un ritmo perfecto, sabiendo dosificar los sustos a los largo de sus 135 minutos y que tiene un climax bestial. Y más allá de los sustos, hay una sensación malrollera constante que provoca que estemos anticipando cada escena y que te mantiene en tensión, ayudado por un montaje y una música perfectas. No solo por el demonio Pennywise, sino también por la existencia de personas malas que hacen el mal sin necesidad de ser poseidos, como el padre de Beverly o los bullies que persiguen a los chavales.

IT costó tan sólo 35 millones de producir, una cifra que parece ridícula teniendo en cuenta lo bien que luce todo en la película. El ficticio pueblo de Derry (Maine) fue creado en la localidad canadiense de Port Hope (Ontario), rodándose también en localizaciones de Toronto, lo que abarató el montante total del proyecto sin restar verosimilitud a este típico pueblo americano de la década de los 80.

A pesar de su ajustado presupuesto, el payaso Pennywise es aterrador siempre que aparece en pantalla y cuenta, además de una interpretación bestial de Bill Skarsgard, de un excelente diseño y unos efectos especiales con CGI super bien conseguidos.

Además de estos sobresalientes elementos técnicos, la película triunfa porque consiguen que te preocupes por los niños, en especial Bill Denbrough, que perdió a su hermano, la única chica Beverly Marsh, con la que sufrimos cada vez que llega a casa, y el “gordito” Ben Hanscom que es el típico “nerd” que sufre abusos en el colegio y fuera de él. Ellos tres llevan el peso dramático de la historia, en mi opinión.

Los otros chavales, Mike, Eddie, Stanley y Richie tienen un papel secundario, pero el guión distribuye correctamente el tiempo entre todos para que podamos empatizar mínimamente con todos. Y encima, a diferencia de otras películas con adolescentes, no resultan demasiado molestos.  Globalmente me parece un casting muy acertado.

No conocía al director argentino Andrés Muschietti antes de ver IT, pero me parece un descubrimiento sensacional. Muschietti crea momentos verdaderamente aterradores y malsanos, y construye este mundo con un terror primario oculto en el corazón de este pueblo americano, en el que no tienes que estar para sentir que algo no va bien.

Como he comentado, la película me ha gustado mucho, y si tengo que comentar algo negativo no sería sobre la película en si sino a la decisión de dividir la novela en dos, separando su estreno dos años, una barbaridad. Fue precisamente el saber que esta novela aún tenía que rodarse y que los dos años de espera estaban garantizados lo que hicieron que no viera la película en el cine en su momento. Los estrenos de otras trilogías cinematográficas siempre se han estrenado con un año de diferencia, (El Señor de los Anillos, Harry Potter y las reliquias de la muerte 1 y 2, Matrix Reloaded y Revolutions, Vengadores Infinity War y Endgame), por lo que me parece que estos dos años han sido demasiado tiempo.

Es cierto que esta película da un cierre correcto a la historia de los niños, conjurándose a volver a reunirse si dentro de 27 años Pennywise vuelve, pero todos sabemos que esta película es solo la mitad de la historia.

Comparto el trailer de esta primera película:

La primer parte de IT me ha parecido una película modélica con un terrorífico Pennywise que se convierte en un icono del terror, y que convierte en obligatorio el visionado de la segunda parte.

 

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Crítica de Érase una vez en… Hollywood, de Quentin Tarantino

Érase una vez en… Hollywood de Quentin Tarantino es su carta de amor a la industria del cine y la televisión con la que creció y a una época ya pasada en las que las cosas aún eran mejores. No creo que sea una obra maestra pero me lo pasé muy bien viéndola en versión original.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

Hollywood, 1969. La estrella de un western televisivo, Rick Dalton (Leonardo DiCaprio), intenta amoldarse a los cambios del medio al mismo tiempo que su doble de acción y amigo Cliff Booth (Brad Pitt). La vida de Dalton está ligada completamente a Hollywood, y es vecino de la joven y prometedora actriz y modelo Sharon Tate (Margot Robbie) que acaba de casarse con el prestigioso director Roman Polanski.

Érase una vez en… Hollywood es la novena película de Quentin Tarantino en la que destapa sin tapujos toda su cinefilia y su amor por el mundo del entretenimiento que marcó su vida. La película tiene mucha más miga de lo que parece, ya que además de comedia ligera o drama sobre el mundo del cine de los años 60 esconde elementos que creo son perfectamente aplicables a nuestra sociedad actual.

Leonardo DiCaprio y Brad Pitt se salen, su carisma y química llenan la pantalla y muestran en cada fotograma lo grandísimos actores que son. Tarantino siempre acertó en sus casting, y esta película es un nuevo triunfo sin paliativos.

Leonardo DiCaprio es Rick Dalton, un actor de televisión en declive que siente que su momento ha pasado y ahoga en alcohol su baja autoestima. La posibilidad de rodar en Italia Spaghetti Westerns la ve como una vergüenza, pero aún tiene mucho que ofrecer al mundo del espectáculo… si permanece sobrio para rodar la próxima escena. DiCaprio vuelva a ser un espectáculo, su rango de emociones en la película es bestial, y como siempre hace que todo parezca real, nos mete de lleno en su interpretación que simboliza a muchos buenos actores que fueron usados por el sistema y luego abandonados.

Brad Pitt es Cliff Booth, su doble de acción y amigo, que se ha convertido en su hombre para todo, le arregla desperfectos en su casa, le lleva a todas partes y le acompaña en las borracheras. Booth es veterano de la guerra de Vietnam y un tío peligroso que no encuentra demasiados trabajos debido al rumor de que mató a su esposa y salió impune, y protagoniza uno de los momentos de la película cuando se enfrenta a Bruce Lee.

Mientras, Margot Robbie interpreta a Sharon Tate, un ser de luz pura que ilumina las vidas de la gente a la que toca, una joven llena de vida que aún no se ha contagiado de la frialdad y cinismo del show-bussiness y se emociona cuando va al cine y ve como sus actuaciones divierte al al público. Su papel es pequeño pero además de mostrar la otra cara de Hollywood, la de las fiestas y el glamour, es fundamental para el clímax de la película, y nos regala una clase magistral de cómo hacer una excelente interpretación sin necesidad de tener líneas de diálogo. Los que han generado polémica sobre esto no saben nada de cine.

Las peripecias de Rick y Cliff por los rodajes y por Hollywood para conseguir papeles son el nudo central de la película y la excusa para que Tarantino nos muestre sus enormes conocimientos de esta época, recreando escenas de películas y series clásicas como si fueran vividas por nuestros protagonistas, y adornando la película de infinidad de detalles de actores, los sets de rodaje, el vestuario que llevan que se notan 100% reales. Sin duda, Tarantino ha conseguido recrear el mundo de 1969 y consigue que los espectadores lo disfrutemos.

La película muestra a un Tarantino en plenitud de facultades y en un excelente momento  creativo. Su dominio narrativo y del ritmo es absoluto y de una comedia ligera cambia de registro para construir momentos de gran tensión, alterna narraciones diferentes, muestra imágenes en diferentes formatos de cine y televisión.

Técnicamente, la película es impecable. La fotografía de Robert Richardson, colaborador habitual de Tarantino, nos mete de lleno en cada set de rodaje, y cada momento es perfecto. Tarantino rueda en sets y localizaciones reales que ayudan a generar la sensación de realismo, y nos cuela un montón de canciones de la época que van de las super icónicas a las oscuras y desconocidas pero que molan.

Para esta carta de amor a la industria, Tarantino no prescinde de muchos elementos icónicos de su obra como son la violencia extrema, sobre la que luego comentaré, aunque no vemos aquí esos diálogos alargados alrededor de una mesa que no van a ningún lado excepto mostrar lo buen dialoguista que es Tarantino. Parece como si quisiera mostrar que la industria del cine y la televisión es más importante que el ego de sus integrantes, lo que significa un cambio muy interesante en su filmografía.

La recreación del Hollywood de 1969 es el principal hallazgo y también el principal defecto de la película, porque el gran pero para mi de la película es que no hay una historia lineal potente sino un argumento que sirve de excusa para colocar elementos de películas y series que marcaron la infancia de Tarantino, y mostrar momentos de la vida del Hollywood de 1969.

Dicho esto, también quiero comentar que a pesar de sus largos 165 minutos, no se me hizo pesada en ningún momento y no me dio la sensación de que le sobraran 15/20 minutos como sí me pasó viendo Django, Inglorious Basterds o The Hateful Eight.

El climax de la película es bestial, no se puede contar, hay que vivirlo. Creo que es uno de los más audaces de la filmografía de Tarantino y un gran «Fuck you» a los guardianes de la moral y lo políticamente correcto que intentan controlar el ocio que consumimos.

Y es que además Tarantino cuela varios subtextos muy interesantes de la realidad del Hollywood de la época que son plenamente vigentes en la actualidad. Y lo hace de forma sutil de forma que puedan incluso pasar desapercibidos.

SPOILERS A CONTINUACIÓN

SPOILERS A CONTINUACIÓN

En primer lugar, el primer diálogo de la película sugiere, dentro de una broma que dice Cliff en una entrevista, que él y Rick mantienen una relación homosexual. Al menos, en la versión original la connotación sexual de «carrying his load» es indudable. Sin embargo, Tarantino es muy listo, lo deja caer pero no hay ninguna indicación posterior, mostrando en mi opinión como el Hollywood de los 60 estaba lleno de gays que no salían del armario.

Otro elemento que he leído es que Tarantino odia a los hippies. Yo no diría tanto, pero sí que Tarantino prefiere siempre a los profesionales del mundo del cine que trabajan día a día para crear algo: electricistas, cámaras, personal de vestuario, dobles, etc… frente a este movimiento que con la excusa del amor libre y la vida en la naturaleza eran parásitos de la sociedad que no hacían otra cosa más que drogarse y acostarse. De hecho, la realidad es que muchos de los que protestaban por la «opresión» a las que les sometía la sociedad eran hijos e hijas de papá de clase media con un buen poder adquisitivo que se marchaban para «descubrirse a si mismos».

Además de desmitificar el movimiento hippie, creo que Tarantino quiere también desmontar la visión que la sociedad americana tiene de Charles Manson. Y aunque Manson casi no llega a aparecer, sí muestra que su culto son unos niñatos tontos sin el más mínimo atisbo de glamour ni atractivo. Son solo niños perdidos que fueron atrapados por un sádico que se aprovechó de ellos. Sin duda no hay nada molón ni sexy en gente que mata a otras personas, y Tarantino nos lo recuerda.

Y llegamos al climax, en el que Tarantino reescribe la historia para mostrar como los asesinos de la secta de Manson mueren de forma increíblemente violenta a manos a Cliff y Rick, de forma que Sharon Tate sobrevive en este mundo de fantasía.

Tarantino sabía que en el mundo actual del MeToo mostrar a Pitt y DiCaprio matando de forma increíblemente violenta a dos mujeres de la secta de Manson iba a suscitar controversia y críticas, y lo hace de todas formas. No sólo eso, se recrea en esta violencia extrema, no solo porque mola y nos entretiene, sino porque para Tarantino los asesinos de Sharon Tate merecen la peor de las muertes, y él se la da para nuestro disfrute.

El mundo en el que vivimos es horrible y no puede cambiarse, pero las películas nos dan siempre un mundo mejor con un final feliz, y Tarantino nos lo da, rompiendo con ello todas nuestras expectativas.

No solo esto, la representación de estos hippies que bajo la fachada del amor libre y la sororidad son horribles asesinas creo que también sirve de crítica a todos los movimientos actuales que bajo la fachada de «querer lo mejor para la sociedad» intentan decirnos cómo debemos vivir nuestra vida, y nos dicen sin problemas que nuestros hobbies son malos y deberían prohibirse, ya sea porque son machistas, sexistas, o cualquier …ista que se os ocurra.

De hecho, Tarantino con gran sentido del humor y un poco de mala leche hace que Brad Pitt nos caiga simpático interpretando a un personaje que casi con toda seguridad mató a su mujer, aunque al no mostrarlo explícitamente  siempre quedará la duda. Y sin embargo, la forma en que está planteada la escena casi hace que desees que dispare. Pitt parece un dios griego con su perfecta belleza madura, vive una vida solitaria y estoica y casi parece el típico cowboy que al terminar la película se marcha del pueblo solo. Otro hecho muy destacable de su personaje es la escena en la que rechaza el sexo gratuito que le ofrece una menor de la secta de Manson, no porque sea buena persona sino porque no quiere arriesgarse a acabar en la cárcel por ello. Esta escena, analizada con ojo crítico podría interpretarse como frente al mundo de las jóvenes «liberadas» sexualmente, él tiene otros valores más importantes, lo que mostraría su rechazo a este mundo de autogratificación instantánea en el que es más importante un like en instagram que tener una relación real con otra persona,

Para Tarantino estos hippies que mataron a Tate y el resto de víctimas merecen la muerte, y nos lo muestra de forma que las disfrutemos, pero es también un «Fuck You» para todos los guardianes de la moral a ambos lados del espectro político a derecha e izquierda. Gente a la que el cine de Tarantino no les gusta, algo respetable, pero que en lugar de no ver sus películas piden a los estudios que «cancelen» a Tarantino por la violencia de sus películas hacia las mujeres. Algo que de hecho ha pasado recientemente, y es una censura de manual, reflejo del mundo en que vivimos.

¿No me creéis? Pues por si todo estos elementos no fueran suficientes, Tarantino nos cuela una escena post-créditos con ¡un anuncio de tabaco!! Aparte del cachondeo de la propia escena, el tabaco simboliza todo lo malo de la sociedad de consumo, pero sigue dando enormes beneficios a los gobiernos en forma de impuestos. Nada mejor para reírse de la actual cultura de lo políticamente correcto.

Estos elementos me han flipado mucho y sirven para recordarme lo inteligente que es Tarantino, y lo atinada de su crítica a nuestra sociedad actual.

Comparto el trailer de la película:

En resumen, quizá no haber conectado con la naturaleza episódica de Érase una vez en… Hollywood hizo que no crea que sea la mejor obra de Quentin Tarantino, pero sin duda he disfrutado mucho su última película y el viaje a 1969 que nos propone.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

 

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¡Saludos a todos!

Crítica de Midsommar, de Ari Aster

Ari Aster sorprendió al mundo cinéfilo el año pasado con la excelente Hereditary. Midsommar, su segunda película, es de difícil clasificación y me ha parecido fallida en varios aspectos.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

Una pareja estadounidense que no está pasando por su mejor momento acude con unos amigos al Midsommar, un festival de verano que se celebra cada 90 años en una aldea remota de Suecia. Lo que comienza como unas vacaciones de ensueño en un lugar en el que el sol no se pone nunca, poco a poco se convierte en una oscura pesadilla cuando los misteriosos aldeanos les invitan a participar en sus perturbadoras actividades festivas.

Además de dirigir, Ari Aster vuelva a escribir el guión de su segunda película, centrado en el mundo las sectas y religiones norteñas, y los ritos de celebración del solsticio. Midsommar cuenta con una brillante fotografía de Pawel Pogorzelski, así como de una impactante música de Bobby Krlic.

La película está protagonizada por Florence Pugh y Jack Reynor como Dani y Christian. Dani ha sufrido una pérdida familiar y Christian sigue con ella a pesar de que le gustaría romper para no golpearla de nuevo ahora que lo está pasando mal.

Junto a ellos tenemos a Vilhelm Blomgren como Pelle, su amigo sueco que les llevará a su pueblo para compartir con ellos las festividades del solsticio, William Jackson Harper como Josh, un estudiante que busca hacer su tesis doctoral sobre las culturas del solsticio, y Will Pouter como Mark, un tonto engreido que solo busca fiesta, drogas y chicas guapas.

Empezando por lo positivo, Ari Aster compone unas imágenes de belleza hipnótica durante toda la película apoyado en una sobresaliente fotografía de Pawel Pogorzelski. La composición de cada fotograma podría estudiarse y casi ser tratada como una obra de arte y me ha flipado de forma máxima.

Aunque el ritmo es pausado, yo conecté desde el primer momento en el estilo de Aster y dejé que me introdujera poco a poco por la madriguera de conejo hacia esta pesadilla. En medio de esta narración tranquila, los estallidos de violencia te golpean de forma increíble, aunque son momentos más gores que de terror.

Otro hecho que creo que merece destacar es que casi todo sucede a plena luz del día en medio de un estallido de color del verano sueco en plena naturaleza. Acostumbrados a los clichés del género de terror en los que todo sucede en oscuros sótanos, este cambio es muy destacable, y Aster consigue que incluso en medio de una comunidad acogedora en la que todo son sonrisas y flores puedes sentir que hay algo horrible bajo la superficie.

Aunque la película son unos largos 145 minutos, debo reconocer que no se me hizo larga, aún reconociendo que probablemente se hubiera podido contar lo mismo mejor con 10 o 15 minutos menos.

Al igual que en Hereditary, Aster vuelve a contar una historia marcada por una pérdida familiar y se muestra obsesionado con los ritos antiguos, mostrando todos los elementos de la festividad sueca con profusión de detalles. De hecho, en varios momentos parece que los ritos del solsticio son más protagonistas que los personajes que los están viviendo y sufriendo.

Me ha gustado también el uso de tapices y pinturas en las paredes para contarnos el transfondo y la historia de esta comunidad, así como adelantarnos elementos que veremos más adelante, un elemento mucho más interesantes que ver a cabezas parlantes contarnos lo que va a pasar.

Y aquí acaba lo bueno. El guión me ha parecido muchísimo más flojo que el de Hereditary, al igual que las interpretaciones de Florence Pugh y Jack Reynor, que aunque correctas, están varios peldaños por debajo de los excelentes Toni Collette, Gabriel Byrne y del resto del reparto de dicha película.

Siempre me han dado igual las etiquetas, pero se me hace muy difícil calificar a esta película como terror cuando en muchos momentos Midsommar parece más conectado con un documental del National Geographic, al empeñarse en mostrar con todo lujo de detalles los ritos de verano de esta comunidad.

Hay dos momentos que forman parte del climax de la película que deberían ser terroríficos, o al menos perturbadores, y que provocaron la risa entre el público, en unos momentos en que seguro no buscaban provocar ese efecto. Eso indica que algo no le ha funcionado a Aster, aparte del hecho que realmente no hay un climax en esta película, sino una sucesión de hechos consecutivos hasta que llegamos al final.

Voy a entrar a comentar elementos de la película CON SPOILERS, por favor, no sigáis leyendo si tenéis intención de ver la película.

El problema principal de Midsommar es que al final es la típica película de unos estudiantes que llegan engañados a un lugar desolado para ser asesinados. Quitando el bello elemento estético y la liturgia del solsticio y sus ritos, la base de la historia es igual a decenas de slashers ya vistos con anterioridad, pero Aster ha eliminado de su película todo elemento que recuerde el género de terror.

Esto, por supuesto, no es malo de por si, pero lo que ofrezcas en su lugar debe ser mejor para que la experiencia sea satisfactoria. En Hereditary lo consiguió de forma brillante creando una película que era más el drama de una mujer que caía en la locura que una cinta de terror al uso. Lamentablemente, Midsommar en ese sentido es un fail en toda regla.

Fail empezando por que no hay ni una sola sorpresa o giro en toda la película, se ve venir la muerte de todos y la única duda es la forma, en muchos casos fuera de plano. Todo sucede como estaba previsto y luego la película termina. Fin.

Y fail también en lo referido a los personajes. No tengo claro que el problema sea realmente de los actores sino más bien de lo que Aster les pide que muestren en pantalla. Pero tenemos a unos jóvenes sin casi personalidad que son corderos de camino al matadero y Aster está tan embelesado en mostrar la liturgia de las celebraciones que no nos da nada para que empaticemos con ellos, provocando que sus muertes nos traigan sin cuidado.

Y luego tenemos a Florence Pugh, que interpreta a una joven que ha perdido a su familia recientemente y toma antidepresivos. A diferencia de Toni Collette, su interpretación sólo tiene un registro, la niña al borde del llanto que hace «pucheros». O dos registros, cuando llora desconsoladamente. Ese es su personaje durante toooooda la película. No hay matices ni casi empatía posible. O al menos yo no conseguí conectar ni con ella ni con los demás.

Cierto que los personajes toman drogas y están flipados en muchos momentos, de forma que no pueden controlarse y se convierten en casi esclavos de su destino desde el momento en que llegan al pueblo, pero es obligación de Aster de dotarles de algo que genere empatía con el público. Aunque quizá no era eso lo que estaba buscando trasmitir, quien sabe.

Y es que Ari Aster Midsommar intenta dar una versión ecologista a los asesinatos de este culto alucinado, de equilibrio con la naturaleza que «obliga» a que para que nazcan más niños primero mueran adultos. A la vez, los sacrificios humanos que ofrecen a sus dioses sirven para que estos provean al pueblo de alimentos y garanticen la continuidad de su modo de vida.

Y por eso también, para evitar la endogamia necesitan a jóvenes de fuera que fertilicen a las jóvenes de la secta, de forma que su linaje esté garantizado para las próximas generaciones.

En medio de esta locura pagana, el personaje de Florence Pugh encontrará por fin la felicidad dentro de una secta que está igual de loca que su mundo interior, y donde posiblemente ha encontrado el equilibrio que no tenía en Nueva York.

Veo que hay muchas buenas intenciones en la historia de Aster, pero una ejecución que no ha estado a la altura de las expectativas. Una lástima.

Comparto el trailer de la película:

Midsommar tiene elementos muy interesantes, pero me ha parecido fallida en su conjunto. En todo caso, no me arrepiento de haberla visto, y reconozco que no es una obra de fácil visionado, por lo que hay que aproximarse a esta película con el estado mental apropiado.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

 

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