Archivo de la etiqueta: reseña

Crítica de Shazam! 7-9 de Mark Waid, Goran Sudžuka y Emanuela Lupacchino (DC Comics)

Shazam! se encuentra en un momento de cambios. Dan Mora abandonó la serie al final de su maravilloso primer arco de Shazam! junto a Mark Waid. Y Waid firma sus tres últimos números en la colección, comics dibujados por Goran Sudžuka y Emanuela Lupacchino que hoy quiero valorar.

PUNTUACIÓN: 7/10

EL CAPITÁN CONTRA ¡BLACK ADAM!

El combate que estabas esperando: ¡el Capitán contra Black Adam! ¿Quién empuñará el trueno… y quién se coronará finalmente Campeón de Shazam?

Y justo a continuación… EL CAPITÁN CONTRA ¡DINOSAURIOS ALIENÍGENAS! El acuerdo del Capitán con Solomon está resultando ser más una maldición que una bendición. ¿Le ayudarán sus nuevos niveles de sabiduría a impedir que los dinosaurios alienígenas invasores llamados Los Auditores desaten el caos planetario?

Los números 7 y 8 son la continuación directa del primer arco de la serie, ofreciendo el final de la historia de los dinosaurios espaciales mientras cumple con los sueños de todo amante del personaje, que quiere verle enfrentarse a Black Adam.

No puedo afirmarlo seguro, pero diría que Waid no tenía pensado abandonar tan pronto la colección. Digo esto porque estas dos grapas, los números 7 y 8 USA, cumplen esta doble función que comentaba antes y deja el comic libre de cargas para que la siguiente guionista pueda hacer lo que quiera sin problemas. Pero dentro de ser dos buenos comics que me dejan con una sensación satisfactoria, gracias sobre todo al buen hacer de Waid y de «su» dibujante Goran Sudžuka, diría que se nota que tanto la trama de los dinosaurios como la propia apariciónde Black Adam merecían una mayor extensión que le diera la importancia que merecen. Cono todo, como digo creo que son dos comics super entretenidos con varios momentos muy divertidos y con la dosis justa de drama.

En el apartado gráfico tenemos al dibujante Goran Sudžuka con el color de Ive Svorcina. Dentro del bajón que es no tener a Dan Mora dibujando el comic, aunque se mantiene como portadista, la verdad es que me gusta mucho el dibujo de Sudžuka. Su estilo de dibujo se centra en plantear una perfecta narración que hace que se entienda perfectamente lo que está pasando sin necesidad de leer los bocadillos. Y lu lápiz de línea fina muestra al protagonista y a Black Adam en versiones atemporales perfectamente reconocibles. Dentro que no tiene la espectacularidad de Mora, creo que Sudžuka es un artista estupendo que dibuja de maravilla estas dos grapas, dejándome con la mejor de las sensaciones.

¡EL CAPITÁN CONTRA THE CREEPER!

El Capitán ha desbaratado a un grupo de dinosaurios espaciales, ha convencido a los dioses para que sean razonables durante cinco minutitos y ha conseguido parecer OK haciéndolo. ¿Qué nos queda? Es la pelea del siglo: EL CAPITÁN VS. ¡EL CREEPER!

Tras un arco estupendo de dos números, da un poco de pena que el final de Mark Waid en la colección sea una grapa autoconclusiva un tanto «chorra», con un invitado especial que transmite la idea de «buddy-movie» con personajes opuestos obligados a trabajar juntos por el bien común. Creeper es un personaje del que no he leído demasiado, y la verdad es que tras este comic tampoco me he quedado con ganas de seguirle en próximas aventuras, o de buscar comics antiguos protagonizados por él. Waid eso si ofrece un guion con oficio con un par de situaciones divertidas y un uso curioso de los poderes para resolver la situación que dejan claro que conoce a los personajes perfectamente. Dentro de ser un comic correcto que ofrece un buen entretenimiento, se queda muy lejos de los puntos fuertes de Waid de su actual etapa en DC Comics.

DC Comics creo que hace bien al hacer que la artista italiana Emanuela Lupacchino dibuje este número, con el color de Trish Mulvihill. Y lo digo porque me gusta el dibujo de Lupacchino, a la que descubrí en la estupenda miniserie World´s Finest: Teen Titans que realizó con Mark Waid. Pero además, ella se quedará como dibujante oficial de la colección tras abandonarla Waid con este número, de forma que la transición ante la llegada de la nueva guionista Josie Campbell será bastante suave.

Y esto me lleva a que este cambio de guionista en Shazam! me ofrece el punto perfecto para bajarme del carro antes de llevarme un susto más adelante. Porque creo que no he leído nada de la escritora Josie Campbell, pero tal y como está el coste de esta afición, mejor busco otros comics realizados por profesionales contrastados que se que se ajustan a mis gustos. Empecé a comprar Shazam! por Waid y Mora, me parece adecuado dejarlo cuando ambos también lo hacen.

Para terminar, comparto las primeras páginas del Shazam! #7 USA:

Me lo estaba pasando genial con Shazam!, me sabe muy mal que una etapa que prometía tanto se haya quedado limitada a 9 números si pensamos en Mark Waid, 6 si hablamos de Dan Mora. Una pena.

PUNTUACIÓN: 7/10

Gracias por leer este post. Espero tus comentarios. Y si te gustó el artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales y que te suscribas para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones. Y si quieres, puedes invitarme a un café.

¡Saludos a todos!

Crítica de Monkey Man de Dev Patel

Fui con ganas de pasar un buen rato con el debut en la dirección del actor Dev Patel. Y quizá por eso el chasco que me he llevado con Monkey Man haya sido tan grande.

PUNTUACIÓN: 4:10

Kid es un delincuente que acaba de salir de prisión y vive en la India, intentando adaptarse a un mundo marcado por la avaricia y carente de valores espirituales. Allí luchará por buscar venganza por la muerte de su madre y defender a las clases más desfavorecidas. (FILMAFFINITY)

Dev Patel (Harrow, Londres, 1990) es un actor y ahora director británico. Además de destacar el hecho que Patel nació en Inglaterra, sus padres son hindúes gujarati pero ambos nacieron en Nairobi (Kenia), donde existía una importante comunidad. Patel comenzó su carrera en la serie juvenil Skins (2007). Su consagración llegó con el papel protagonista en Slumdog Millionaire (Danny Boyle, 2008), por el que Patel fue nominado al premio BAFTA al mejor actor protagonista. La carrera de Patel se amplió con papeles protagonistas en las comedias-dramas El mejor hotel exótico Marigold (2011) y El segundo hotel exótico Marigold (2015), el thriller de ciencia ficción Chappie (2015) y un papel secundario en la serie de HBO The Newsroom (2012-2014). Por su interpretación en el drama Lion (2016), Patel ganó el premio BAFTA al mejor actor de reparto y fue nominado al Oscar al mejor actor de reparto. Posteriormente protagonizó las películas independientes Hotel Mumbai (2018), The Personal History of David Copperfield (2019) y The Green Knight (2021). Monkey Man supone su debut en la dirección.

Además de dirigirla, Monkey Man es una idea de Patel que fue desarrollada en guión por Paul Angunawela, John Collee y el propio Patel. La película de 121 minutos de duración cuenta con fotografía de Sharone Meir, montaje de Dávid Jancsó y Tim Murrell, y música de Jed Kurzel. Me resulta curioso comprobar que la película no se rodó en India, sino en una pequeña isla de Batam, Indonesia. Además, Monkey Man cobró cierta relevancia al comprar Netflix los derechos de emisión, que fueron recomprados por Jordan Peele al no ver el canal de streaming potencial en la película, que tuvo un presupuesto de 10 millones de dólares.

Dev Patel interpreta a Kid / Bobby / Monkey Man (con Jatin Malik como él de niño). Sharlto Copley es Tigre, la única cara reconocible además de la de Patel. El resto del reparto lo forman Pitobash como Alfonso, Vipin Sharma como Alfa, Sikandar Kher como Rana Singh, Sobhita Dhulipala como Sita, Ashwini Kalsekar como Queenie Kapoor, Adithi Kalkunte como Neela, Makarand Deshpande como Baba Shakti y Zakir Hussain como el maestro.

Queriendo buscar cosas positivas que decir de Monkey Man, hay que reconocerle a Dev Patel que lo ha dado todo durante el rodaje de la película. Por lo que se ha comentado, Patel se rompió una mano al comenzar la grabación y sufrió varias heridas durante las diferentes coreografías de acción. Y aunque la ejecución haya fallado, a priori la intención de crear una historia de venganza que conectara con la cultura hindú y los problemas sociales que sufre el país podría habernos dado una película muy chula. Lamentablemente, esto es todo lo positivo que puedo decir de Monkey Man.

Monkey Man es uno de los mayores fracasos creativos que recuerdo en lo referido a cine de acción. Desde Los Mercen4rios no he sufrido una decepción igual en una sala de cine, y al menos en ese caso fui mentalizado que lo que me esperaba no sería demasiado bueno. (Fue peor). Y es que quitando la intención, en la ejecución creo que Patel ha fallado a todos los niveles con una película en la que no me ha gustado casi ninguna de las decisiones creativas que ha tomado.

Empezando por la fallida decisión que toma para rodar las escenas de acción. Patel emplea una «shaky-camera» situada el 99% del tiempo en medio de la acción, literalmente. De forma que no acaba de verse bien lo que está pasando prácticamente nunca. Creo haber leído que ha rodado algunas cosas con un iPhone e incluso con GoPros, y más allá de la posible novedad técnica, la triste realidad es que el resultado final no funciona. Resulta curioso que justo la mejor escena de acción de la película sea la de la cocina del restaurante, justo porque la cámara parece dar dos pasos atrás y permite que los espectadores entendamos lo que está pasando. Si unimos esta cámara temblorosa en medio de la acción a un montaje demencial con miles de cortes, tenemos un ejemplo casi para una tesis doctoral de cómo NO rodar escenas de acción y, yendo más allá, qué NO hacer a la hora de montar una película que se va a estrenar en salas comerciales.

Por supuesto, que una película de acción falle en la representación de la acción es un problema importante. Vital. Pero Patel falla en todo lo demás, empezando por la historia. Monkey Man tiene una duración de dos horas que resulta ridículamente larga, y el guion provoca que la película se me hiciera super larga y aburrida. En lugar de mostrar la muerte de la madre desde el principio que es lo que provoca la historia de venganza, Patel plantea una idea ridícula que es plantear esta muerte como si fuera un misterio que hay que desentrañar, creando una narrativa fragmentada que no nos muestra el suceso en sí hasta bien pasada la primera hora y pico de película. Lo cual es ridículo, porque ya sabemos lo fundamental, la madre murió asesinada y el jefe de policía corrupto lo hizo y merece la muerte. Tener que llegar hasta tan lejos en la historia para ver cómo lo hizo convirtió este camino en momento insufribles y repetitivos, provocando el aburrimiento más absoluto. Apoyado, de nuevo, con un montaje demencial que igual alguien pensó equivocadamente que daba una estética o un ritmo rompedores. NO lo hace, todo mal.

Esto me recuerda algo que ya he sentido en otras películas o comics, y es que a priori está bien pensar hacer cosas no habituales para no caer en el tópico, pero que sea «diferente» no lo hace automáticamente mejor. Dependerá de la ejecución. Y esto es lo que le pasa a Patel. No quiere mostrar la muerte de la madre al comienzo porque es un cliché del género de acción, pero lo que hace alarga una película que no tendría que hacer superado los 100 minutos, perjudicando el ritmo y el disfrute. En este sentido, más allá de la frase publicitaria calificando Monkey Man como un «John Wick con ADN hindú», también Patel comenta que ha intentado conscientemente no copiar a las películas de John Wick, planteando cosas diferentes. Y dentro que está bien no copiar a otras películas recientes, lo que queda claro es que el resultado final palidece totalmente en la comparación.

Volviendo a la historia, hay un elemento de crítica hacia el poder político y religioso en la India que aplasta a los pobres y los masacra por intereses económicos. Pero esta parte que he leído en Filmaffinity que es de las cosas más celebradas de la película en realidad es uno de los tópicos más típicos del cine de acción, que es hacer que los pobres tengan que levantarse ante el poderoso. En todo caso, esto en si mismo no es un problema, claro. Pero el caso es que Patel plantea una idea super cuestionable, ya que hace que el protagonista falle un primer ataque porque se supone que lo hizo con motivos egoístas. Sin embargo, tras ser rescatado al borde de la muerte por el clérigo de la casta inferior, dan a entender que si lucha por el pueblo podrá vencer a los enemigos, cosa que acaba sucediendo (obviamente). Sin embargo, él no está luchando por el pueblo, sino que sigue queriendo vengarse de los que mataron a su madre. Nada de lo que hace Monkey Man va a redundar en una mejora de la vida de los pobres, y lo normal es que al día siguiente sean machacados igual que siempre. Lo único, eso si, es que las personas malas han muerto, pero el status-quo se mantiene igual, viendo que el títere político de estos malvados ha ganado las elecciones. Por lo que esta idea de «héroe de los pobres» en realidad no es lo que la película muestra, aunque este grupo acuda a ayudarle en el climax de la película, con lo que se pone de relevancia otra vez la diferencia entre la posible intención y el resultado final.

Luego además, la película tiene chorradas a mansalva, como que Monkey Man se gane la vida en peleas amañadas y cuando apueste a su favor nadie vea nada raro. O el absurdo interés de hacer que empaticemos con el traficante y delincuente al que Monkey Man engaña para entrar en el círculo de los poderosos. Porque aunque tuvo una vida dura, como todo el mundo por otra parte, es escoria como todos los demás criminales. Es curioso que centro que todos los personajes son unidimensionales sin matices, este criminal es lo más parecido a personaje con evolución a lo largo de la película. Lo cual es otra muestra de lo mucho que falla el guion. Porque Monkey Man es igual de unidimensional que los demás, dentro que su objetivo en la vida es obtener la venganza y ya luego lo demás le da igual.

Aunque hay algún plano interesante aquí y allá y alguna muerte imaginativa, he visto mucha pretenciosidad en Dev Patel en ¡una película de venganza! Por ejemplo, con los aburridísimos y repetitivos planos de la madre y Monkey Man de niño andando por la jungla viendo sus pies, como si estuviera copiando a Terrence Malik en una situación que no pega. En otra escena ante unas muertes super explícitas y violentas de Monkey Man, Patel coloca una canción pop ¿noventera? que no pega nada con el tono hiper violento de la película, como si buscara hacer más digeribles las muertes que causa, lo cual para mi es otra decisión fallida por parte de Patel. Y como véis, van unas cuantas.

Aunque no quiero alargarme, dado que queda claro que no me ha gustado la película, sólo diré que hay que ser muy mal director, o en realidad no entender los esquemas del cine de acción, para hacer una escena de entrenamiento que en lugar de dar subidón al espectador resulte soporífera. Es que es de primero de cine de acción / artes marciales, es lo mínimo que se debería exigir a un director novel. Y en esto Patel fracasa como en todo lo anterior. Y no, que Monkey Man entrene mientras el clérigo de la casta inferior toca dos tambores tradicionales, resaltando el elemento étnico, no es suficiente para hacer que esta escena mola. Cosa que no lo hace. Por cierto, para plantear una película huyendo de tópicos, Patel plantea una escena con una persecución en un carricoche que más típica no puede ser, y con una ejecución igual de mala que todo lo demás.

Esta reseña me ha quedado muy negativa, pero os podéis creer que fui al cine seguro que la película me iba a gustar. Evito ir al cine a ver una película sabiendo que no me va a gustar, para eso me la ahorro y no me gasto mi dinero. Y problema solucionado. Por eso me sabe tan mal que Monkey Man no me haya gustado nada.

Por supuesto, Patel tiene todo el derecho a tomar todas las decisiones creativas que estime oportuno, pero de igual manera yo tengo la suficiente libertad para poder decir si creo que dichas decisiones fueron acertadas o erróneas. Y hay más de los segundo que de lo primero. Por todos estos motivos, en este caso NO os recomiendo que vayáis a verla en el cine.

Comparto el trailer de la película:

La decepción que me he llevado con Monkey Man no tiene nombre, ¡qué mal me sabe!! Lamentablemente, en este caso no os la puedo recomendar.

PUNTUACIÓN: 4/10

Gracias por leer este post. Espero tus comentarios. Y si te gustó el artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales y que te suscribas para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones. Y si quieres, puedes invitarme a un café.

¡Saludos a todos!

Crítica de El Inmortal Thor 1-5 de Al Ewing y Martín Cóccolo (Marvel Comics – Panini)

Analizo el primer arco de la nueva etapa de Thor de la mano de Al Ewing y Martín Cóccolo, con Matthew Wilson en el color y alucinantes portadas de Alex Ross. El Inmortal Thor ha empezado de la mejor forma posible.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

Al EwingMartín Cóccolo y Alex Ross dan al Dios del Trueno el tratamiento «Inmortal». Le han llamado de muchas maneras. Los dioses le conocen como el Rey de Asgard, guardián de Mjolnir, héroe de las historias. Cuando las injusticias golpean la Tierra, lucha por aquellos que no pueden hacerlo. Ésta es la historia del Inmortal Thor. 

Este primer arco de El Inmortal Thor se ha desarrollado en los cinco primeros números de la colección.

Al Ewing comenta al final del primer número cómo conoció al personaje de Thor y su aproximación al personaje de cara a esta nueva etapa que se inaugura con este número. Y fue leerlo y sentir que había clavado lo que se supone que es Thor para mi y lo que le hace grande. Por un lado, sus aventuras no deben ser contra villanos terrenales. Aunque está bien que en algún momento detenga un robo a un banco, su carácter de DIOS le deben lanzar contra amenazas más grandes que la vida, que muestren que no es un héroe como los demás. Sus aventuras deben ser más grandes, mejores. Esto es algo que muchos otros autores han planteado, sin ir más lejos la pasada etapa de Donny Cates en la que planteaba la amenaza del Invierno Negro.

La parte que más me ha gustado de esta premisa de Thor es la afirmación de Ewing que le gusta ver a un Thor que ríe. Y esto para mi, tenerle desde una vertiente positiva y optimista incluso cuando se enfrente al Ragnarök, me gusta mucho. Algo que contraste con la etapa de Cates o incluso durante una parte importante de la de Aaron. De hecho, Cates convirtió a Thor en un protagonista desagradable y un poco capullo, motivo por el que ese comic no me funcionó, incluso cuando Cates lo escribía.

Más allá de la premisa, leyendo esta primera grapa de El Inmortal Thor te das cuenta que Ewing ha clavado al personaje. Su felicidad al ver la reconstrucción de Bifrost, el puente del Arco Iris, es algo contagioso. Como también me gusta mucho la conexión de Thor con Midgard y el importante papel que Ewing plantea para Loki como Contador de Historias además de Dios de las Mentiras. Y por si fuera poco, la presentación de Toranos y la propia existencia de Utgard, el reino de las sombras que son de alguna manera los Dioses de los Aesir, plantea una amenaza más grande que la vida que funciona de forma estupenda a lo largo de todo el arco.

Ewing se muestra como un revisionista de la historia de Thor, poniendo especial interés por elementos y personajes clásicos. Porque no es sólo recupera el traje clásico de Thor, es que ha reconstruido el Bifrost y devuelto a una posición ambigua a Loki, aunque en general mirando desde el lado de la luz. Además, viendo el final del arco, volvemos a tener al Verdugo y la Encantadora como villanos de la serie, aunque aparentemente vayan a estar a la sombra de R.O.X.X.O.N. Una resurrección de Verdugo que tuvo lugar, aunque fuera de plano, en la colección Avengers Inc. también escrita por él. Al igual que usa a Tormenta, que protagoniza X-Men Red también escrita por él. Hablando de conexiones. No hay nada gratuito en los guiones de Ewing, y me gusta.

Viendo todo lo que ha planteado en este primer arco, veo muchas cosas interesantes que Ewing ha sabido unir de forma modélica. Como por ejemplo la recuperación de los Thor Corps, actualizando su alineación con Bill Rayos Beta, Loki, Jane Foster y Loki uniéndose a Thor Odinson. Esta unión de héroes da la escala más grande que la vida que comentaba al principio que se espera de un comic de Thor y sirve para resaltar la amenaza que resulta TORANOS para toda la realidad. Aprovecho para comentar que el truco que usa Thor Odinson para derrotarle aunque a algunas personas pudiera resultarle una idea original, en realidad a mi me ha resultado algo super gratuito y anticlimático. Porque por mucho que Thor ahora domine la magia de Odín, que él diga que alguien es digno no debería ser suficiente pensando que sus actos distan mucho de serlo. Aunque por otro lado, tampoco es que este sea un final para Toranos, más bien un punto y aparte.

La premisa de Ewing y en general su guion de este primer arco me han gustado mucho. El gran pero de esta colección es el dibujo de Martín Cóccolo, que me parece totalmente inadecuado. Si tengo que decir algo bueno de él, es que estos números son mucho mejores que el crossover entre Thor y Hulk, que dibujó ¿el año pasado? Esto me muestra a un artista que aún está creciendo como dibujante y que espero siga mejorando en el futuro. Porque igual que un futbolista mejora jugando, eso mismo le pasa a los dibujantes.

Aunque busque algo positivo que decir de Cóccolo, en realidad me parece un error tremendo por parte del editor el haberle dado este encargo, que le viene muy grande. Lo primero que me parece es que a este El Inmortal Thor le faltan muchas cosas, empezando por personalidad. El dibujo de Cóccolo puede ser anatómicamente correcto y no realiza ninguna locura narrativa a la hora de contar la historia, pero a la vez todo es muy plano. No hay momentos de WHOA!!!, y los que hay son gracias al color de Matthew Wilson. El dibujo debería transmitir la sensación de «más grande que la vida» y no lo consigue, pero tampoco en la narrativa, en la forma de contar la historia no ves más que planos medios «normales», sin ningún plano original o interesante, y demasiados primeros planos de caras que cubren completamente una viñeta. No hay nada que haga que flipes y que te haga pensar que este comic es mejor que cualquiera de los otros 100 que Marvel publica todos los meses. En lo referido al dibujo no lo es, y «normal» o «correcto» seguro no es suficiente cuando hablamos de THOR.

Las caras de Thor son super inexpresivas y como si fueran siempre iguales. Me da la sensación como si Cóccolo trabajara con photoshop o cualquier programa de dibujo similar y todas sus caras estuvieran hechas a partir de la misma plantilla base, de forma que tampoco provoca que haya una conexión emocional. Ni con Thor ni con nadie. Y esto es una pena, porque la historia de Ewing SI lo pone todo de su parte para que Thor sea el DIOS más grande y este comic el mejor de todo el catálogo de Marvel. Pero Cóccolo lamentablemente no lo aprovecha para lucirse, más que nada porque no llega a más.

Me sabe muy mal que el dibujo de Cóccolo me parezca tan montonero e inadecuado. De hecho, aunque lo he mencionado antes, me parece super llamativo que todos los momentos que resultan más potentes visualmente no sean debido al dibujo de Cóccolo, sino al color de Matthew Wilson. Wilson si aprovecha esta historia para lucirse de forma alucinante. La representación de Toranos como un ser mostrado entre sombras rodeado de relámpagos, casi como una versión en negativo de la luminosidad y colorido que se había visto en las páginas previas, me parece un recurso narrativo super chulo que además queda genial en la página impresa.

Por cierto, lo que si destacaría de esta nueva etapa de El Inmortal Thor son los portadones que se está cascando el siempre genial Alex Ross, que han acompañado este artículo. Ross ya hizo las portadas de El Inmortal Hulk de Ewing y en Thor puede darnos las imágenes más grandes que la vida que lamentablemente el dibujo interior no nos va a dar. Me flipa mucho la plenitud creativa en la que se encuentra Ross dentro de Marvel, por ejemplo con las portadas en Doctor Extraño. ¡Qué portadas!

Me da pena que el dibujo no esté a la altura de la historia de Ewing, que si me ha gustado mucho. Y aunque este arco finaliza de forma satisfactoria (y un tanto anticlimática), han quedado numerosos elementos abiertos que tendrán que ser resueltos en el futuro, como la implicación de Gea, la madre de Thor, en el despertar de Toranos, y los motivos que tuvo para ello.

Otra cosa que me ha gustado es cómo Ewing nos ha mostrado el poder que tienen las historias, algo que hemos visto personificado en la figura de Loki. Creo que esta idea va a seguir estando en el centro de las historias de esta etapa, dado que aunque es especulación, que Dario Agger, el C.E.O. de R.O.X.X.O.N. haya comprado la Marvel Comics de la Tierra 616 donde vive el Universo Marvel creo que busca cambiar la narrativa positiva hacia Thor Odinson creando una nueva realidad en los comics más positiva hacia él que haga que el flujo de poder lo acumule él. O algo similar. Que una historia publicada en un comic pueda alterar la realidad puede ser algo que también veamos en el futuro de esta colección, y es algo que puede darnos una historia original. Veremos a ver si acierto.

En todo caso, a pesar del dibujo de Cóccolo, me ha gustado El Inmortal Thor. Ewing tiene toda mi confianza, le dará el margen que necesite para contar la historia que tenga pensada. Dentro que espero que no se alargue hasta los 50 números como le pasó en El Inmortal Hulk, una duración que se le fue de las manos y resultó excesiva. Pero eso es adelantarse demasiado, porque apenas se han publicado los 5 primeros números de esta colección y creo que Ewing no ha especificado cual será la duración de esta etapa. Pero eso, por la parte de la historia, muy bien de momento Al Ewing.

Comparto las primeras páginas del comic:

El Inmortal Thor me parece un buen comic cuyo guionista Al Ewing hace que merezca la pena disfrutarlo, incluso a pesar que el dibujo no esté a su altura. En todo caso, tengo ganas de leer las siguientes grapas y saber cómo continúa la historia.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

Gracias por leer este post. Espero tus comentarios. Y si te gustó el artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales y que te suscribas para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones. Y si quieres, puedes invitarme a un café.

¡Saludos a todos!

Crítica de Fallout primera temporada (Prime Video)

Nunca jugué a Fallout, pero la serie de televisión estrenada en Prime Video me ha parecido unas pasada.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

Basado en una de las sagas de videojuegos más importantes de todos los tiempos, es la historia de los que tienen y de los que no tienen en un mundo en el que prácticamente no queda nada que tener. 200 años después del apocalipsis, los apacibles habitantes de los refugios de lujo se ven obligados a regresar al infierno irradiado que dejaron sus antepasados y se sorprenden al descubrir que les espera un universo increíblemente complejo, alegremente extraño y muy violento.

Fallout es una serie postapocalíptica creada por Graham Wagner y Geneva Robertson-Dworet para Amazon Prime Video. Está basada en la franquicia de videojuegos creada por Tim Cain. Amazon compró los derechos para producir un proyecto de acción real en 2020. Jonathan Nolan y Lisa Joy’s Kilter Films se unieron a Bethesda Game Studios en la producción. El productor de Bethesda Game Studios Todd Howard, que dirigió varios juegos de la serie, firmó como productor ejecutivo junto a Nolan y Joy. Robertson-Dworet y Wagner fueron contratados como showrunners de la serie en enero de 2022.

Esta estupenda primera temporada ha contado con 8 episodios. Los showrunners Graham Wagner y Geneva Robertson-Dworet escriben los tres primeros episodios, con Kieran Fitzgerald, Carson Mell, Karey Dornetto, Chaz Hawkins y Gursimran Sandhu escribiendo los otros 5 episodios. En lo referido a la direcciónn, Jonathan Nolan dirige los 3 primeros episodios, con Daniel Gray Longino, Clare Kilner, Frederick E.O. Toye y Wayne Yip dirigiendo el resto. Añadir que el compositor Ramin Djawadi (Juego de Tronos) escribió la música de la serie.

La serie está protagonizada por Ella Purnell como Lucy MacLean, una joven habitante de la Bóveda 33 que saldrá por primera vez al exterior, Aaron Moten como Maximus, un escudero de la Hermandad del Acero que se convierte en aliado de Lucy, y Walton Goggins como The Ghoul / Cooper Howard, un actor de Hollywood antaño famoso y embajador de Vault-Tec que mutó en ghoul tras la caída de las bombas y ahora se gana la vida como pistolero y cazarrecompensas.

Junto a los protagonistas tenemos en papeles secundarios a Kyle MacLachlan como Hank MacLean, padre de Lucy y Supervisor de la Bóveda 33, Moisés Arias como Norm MacLean, residente de la Bóveda 33 y hermano de Lucy, Xelia Mendes-Jones como Dane, miembro de la Hermandad del Acero y amiga íntima de Maximus, Sarita Choudhury como Lee Moldaver, Leslie Uggams como Betty Pearson, miembro del consejo de gobierno de la Bóveda 33 y más tarde Supervisora, y Johnny Pemberton como Thaddeus, miembro de la Hermandad del Acero.

No he jugado al Fallout, así que me acerqué a esta serie con ganas de dejarme entretener, pero sin ninguna conexión emocional hacia nada que tenga que ver con este mundo o sus protagonistas. Y la verdad es que la serie me ha flipado a todos los niveles. Empezando por una primera escena con la caída de las bombas que significaron el principio de la guerra nuclear que destruyó el mundo que me dejó helado.

A continuación, la serie hace un salto de 200 años para contarnos la historia a través de los ojos de Lucy, una habitante del Vault 33 e hija del responsable de este hábitat subterráneo donde los restos de la humanidad han sobrevivido los últimos 200 años. La vida en esta bóveda resulta utópica y optimista, algo extraño en los parámetros de una ciencia ficción distópica de esta naturaleza. Algo pasará y obligará a Lucy a tener que salir a la superficie para realizar una misión, lo que nos permitirá a los espectadores conocer la superficie al mismo tiempo que ella. La naturaleza positiva y ética de Lucy se pegará un tremendo golpe de realidad cuando conozca la superficie, con seres mutados super peligrosos y una población que hará lo que sea por sobrevivir. El contraste entre Lucy y los habitantes de la superficie nos da unos momentos super divertidos, en lo que es una se las señas de identidad de la serie que han conseguido que la disfrutara un montón.

En realidad, Fallout tiene dos protagonistas más. En primer lugar tenemos al genial Walton Goggins interpretando un doble papel como The Ghoul (algo así como un demonio o un fantasma) de este futuro distópico, pero también al actor Cooper Howard, un actor del Hollywood de los años 50 pre-guerra nuclear. Como Cooper descubriremos los sucesos que provocaron la destrucción, unos momentos tremendos que son de lo mejor de la serie. Y como The Ghoul, es un ser irradiado que puede regenerar sus heridas que es despertado cada cierto tiempo para llevar a cabo encargos como asesino. Uno de los mejores y más terribles. Y que necesita tomar una medicina cada cierto tiempo para conservar su inteligencia y no caer en la degradación, convirtiéndose en una especia de zombi. Fallout no tiene demasiada acción en esta temporada, aunque la que tenemos es genial. Y Goggins como el Ghoul transmite unas vibraciones de western alucinantes, con un Goggins con un acepto alucinante.

El tercer protagonista es Maximus, un escudero de la Hermandad del Acero. Contra todo pronóstico, la humanidad sobrevivió al holocausto nuclear, y varias facciones luchan por hacerse con el control de lo que queda del mundo. La Hermandad parece los supervivientes del ejército de los Estados Unidos, y cuentan con unas armaduras super poderosas pilotadas por Caballeros, que a su vez necesitan de ayuda para todo tipo de situaciones, entre otras para llevar los suministros. Maximus, superviviente de la masacre de Shady Oaks hace una década, sufre una vida dura en la Hermandad, viviendo en unas instalaciones que recuerdan a los típicos barracones de un cuartel militar. La Hermandad es avisada de la pérdida de un objeto de gran poder, y ponen en marcha una búsqueda masiva para recuperarlo. Esto permitirá a Maximus salir al exterior acompañando a su Caballero, Titus. Lo que será el principio de su aventura.

Fallout es un éxito a todos los niveles. Empezando por lo interesante que es la narración con cuatro puntos de vista diferentes: Lucy, Maximus, The Ghoul y Cooper en los años 50. Cinco en realidad, porque tras abandonar Lucy el Vault 33, su hermano Norm se da cuenta que hay cosas que no cuadran en las bóvedas 31, 32 y 33 que forman el complejo interconectado donde ha vivido toda su vida. No tengo claro si el éxito es de la historia de los videojuegos, porque el comentario general es que la serie es super fiel. O si la mano de Jonathan Nolan (hermano de Christopher y creador de Westworld junto a Lisa Joy) ayuda a la hora de plantear un puzzle con numerosos misterios, que acaban siendo el mismo y que afecta a todos los protagonistas: Qué provocó el cataclismo y qué misterios se ocultan en las diferentes sociedades, sobre todo en la supuestamente científica que ha vivido todos estos años con la seguridad de estar bajo Tierra. Me encanta el hecho que además de lo que pasa bajo tierra, hayan numerosos facciones en la superficie. Unos grupos que no todos buscan disputarse el control del mundo, simplemente quieren sobrevivir un día más.

Por supuesto, el contraste entre los protagonistas es parte del éxito de la serie. Empezando porque uno es el a priori villano de la serie y que persigue a Lucy a lo largo de gran parte de la serie. Que The Ghoul sea a la vez Cooper, el personaje del pasado de los años 50 antes del apocalipsis también ayuda a generar interés en la serie, al querer saber como una persona cómo él que ama con locura a su hija y a su mujer pudo caer en lo más bajo cuando le vemos convertido en Ghoul, un asesino sanguinario y amoral. De los protagonistas, sin duda Walton Goggins es el que tiene mejores momentos desde un punto de vista actoral en su doble papel, y los aprovecha mostrando una vez más el enorme actor que es.

Por su parte, el encanto, inocencia y positivismo de Lucy chocará con el pesimista Maximus y el asesino amoral Ghoul, dándonos algunos momentos estupendos a lo largo de varios episodios. Y en realidad no son sólo el trío protagonista, ya que todo el reparto creo que está super bien en la serie. Esto conecta con otro de los elementos que me han encantado, que es el sentido del humor que nos plantea la serie. Y siendo un mundo distópico, por supuestos hay muertes sangrientas y momentos exagerados, pero en general el tono de no tomarse muy en serio a si mismo me parece un acierto. Además, dentro de este tono, cuando tiene que ponerse serio a la hora de enseñarnos algunas de las sorpresas de la historia, estas impactan muchísimo más precisamente por romper con el tono dominante.

La historia me ha sorprendido y sus giros son buenísimos. Y he conectado un montón con los personajes, con sus cosas buenas y malas. Sólo por eso la serie ya sería un éxito. Pero si a esto le sumamos un diseño de producción increíble, entonces una buena serie hace click. El primer elemento es que como el holocausto nuclear tiene lugar en los años 50, la tecnología que hay en el mundo nuclear es toda retro-futurista, recordando elementos antiguos. El diseño del Vault 33 está genial, y me parece perfecto que la serie puede aprovechar el set para otros momentos y localizaciones a lo largo de la serie. Ya en el exterior, los diferentes sets son enormes, por ejemplo la ciudad de Filly y el antiguo Observatorio Griffith de Los Ángeles, donde tiene lugar el climax final, nos dan una escala enorme que acierta completamente a la hora de construir el worldbuilding que se supone de una serie de estas características.

El único elemento de tecnología avanzada (aunque también retro) son las armaduras de los Caballeros de la Hermandad del Acero, a lo que sumamos los helicópteros que los transportan. Estas armaduras eran uno de los elementos más celebrados y reconocibles del juego, parece ser, y lucen super espectaculares. Comentaba antes que Fallout no es tanto una serie de acción sino de ciencia-ficción. Pero cada vez que aparece un Caballero con armadura notas que todos saben que alguien va a morir por su potencia de fuego superior.

Y dentro de lo que comento, me ha gustado mucho la violencia que se desata en el primer episodio, y sobre todo el climax de la temporada, que incluye un set de acción bestial. Y en el que vemos que si los Caballeros son peligrosos, ¡The Ghoul es el PUTO AMO!! Menudos momentazos para un climax super satisfactorio debido a las sorpresas que se descubren, que abren la puerta de la segunda temporada.

Recordando Westworld, uno de los problemas de muchas series de televisión es cuando intentan ser demasiado crípticas y misteriosas y acaban no dando las respuestas a las preguntas que se plantean. Me alegra decir que NO es el caso de Fallout. Porque aunque aún quedan cosas que solucionar y respuestas que obtener, las más importantes sí han obtenido respuesta. Empezando por la más acuciante, que era ¿Qué causó la guerra nuclear? Una escena tremenda que es de lo mejor de la serie, con un Goggins estelar. Me gusta mucho la parte de «todo lo que creías saber es mentira», que es otro de los tópicos de la ciencia ficción que en Fallout está ejecutado de manera perfecta.

De hecho, que se den estas respuestas es otro de los motivos que hacen que me haya quedado con tantas ganas de ver la segunda temporada de Fallout. Me ha gustado mucho esta serie, si eres un fan de la ciencia ficción vas a disfrutar un montón de esta serie.

No quiero terminar sin recordar las canciones de los años 50 que acompañan todos los episodios. Otro elemento que resalta el elemento retro futurista de la serie. Como con la tecnología, es lógico que si el mundo se fue al infierno en esa década, los restos de cultura que sobrevivieron fueran de esa época. Por cierto, escuchando algunas de las letras, en varios momentos me parece que no son canciones originales, sino que crearon letras que van con los temas de la serie utilizando los ritmos de las baladas de los 50. Algo que me parece muy chulo.

Comparto el trailer de esta primera temporada:

Fallout tiene todo lo que conecta con mis intereses. Me ha encantado esta primera temporada, ojalá se pongan pronto con la segunda.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

Gracias por leer este post. Espero tus comentarios. Y si te gustó el artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales y que te suscribas para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones. Y si quieres, puedes invitarme a un café.

¡Saludos a todos!

Crítica de D.I.O.S.E.S. 3 de Jonathan Hickman y Valerio Schiti (Marvel Comics – Panini)

Tercer número de D.I.O.S.E.S. de Jonathan Hickman y Valerio Schiti con color de Marte Gracia, en el que se continúa la redefinición de la Cosmogonía Marvel.

PUNTUACIÓN: 7/10

Cassandra ha sido maldecida con el conocimiento de lo que ocurrirá, pero nadie la cree. Hay cisnes negros en el bar. Olvido quiere beber sólo, pero en estos tiempos los chicos no respetan a las figuras de autoridad. La mayoría de los ingredientes son ilegales, más allá de La Cocina del Infierno.

Este tercer número de D.I.O.S.E.S. me ha gustado más que el anterior, sobre todo porque pasan cosas y se presentan personajes interesantes, dentro que todo está rodeado de la narrativa críptica de Hickman. Hay dos ideas que me gustan bastante, empezando por la presentación de la Casandra del Universo Marvel, la mujer castigada con la maldición de la clarividencia que no puede hacer nada para cambiar lo que está por venir porque nadie la cree. Este personaje y lo que hace para intentar romper el ciclo de muerte y destrucción me parece que está muy chulo. Punto positivo para Hickman.

También me gusta la incorporación a la trama de Olvido, uno de los ocho divisores primordiales, un Dios Mayor en todos los sentidos de la palabra, en palabras de Dimitri, el aprendiz de Wyn. Su presencia y amenaza no se lo que supone para el continuo espacio-tiempo, pero empieza a mostrar una escala multiversal que está elevando las apuestas del juego. A todo esto, la conversación entre Mia DiMaria y Dimitri Krakov en el bar de la Biblioteca de Mundos, dejando entrever que el Orden Natural de Todo está cambiando las reglas del juego, ofrece como siempre una nueva pregunta que puede o no resultar potente, en función de lo que nos tenga preparado Hickman.

Por supuesto, tener un comic dibujado por Valerio Schiti con color de Marte Gracia es garantía de éxito. Da gusto leer un comic con una narrativa estupenda y unas viñetas con fondos detallados en la mayoría de momentos, desde luego, en los que importa. Y en el que el color de Gracia ayuda a dar la sensación de escala y espectacularidad que se espera de una historia de este tipo. Sin embargo, dentro que es complicado lucirse con la narrativa fragmentada de Hickman y Schiti consigue hacerlo todo entendible, tengo que decir que en algunos momentos, en algunas viñetas, he encontrado a Schiti menos brillante de los que nos tiene acostumbrado. En todo caso, estamos hablando de pasar de un sobresaliente a un notable alto.

Por cierto, tengo que decir que no me ha gustado la portada de Mateus Manhanini. De hecho, me ha costado entender que los dos humanos de la portada son Dimitri y Olvido, dado que la representación que hace Manhanini de Olvido no se parece a la que Schiti. Y sobre todo, porque el ser extraño detrás de ellos ¡también es Olvido! Esto me parece un error importante, aparte que esa conversación también estaba Mia, y hubiera sido más adecuado incluirla a ella en la portada junto a Olvido y Dimitri que mostrar las dos representaciones del Dios.

En realidad este comic me ha gustado bastante, pero llevamos tres números publicados de ocho que tendrá la serie y de momento seguimos sin responder a ninguna de las cuestiones iniciales, planteando más cuestiones por el camino. Empezando por la principal, quienes son los Poderes Fácticos y el Orden Natural de Todo. En la introducción se dice que «… trabajan juntos en virtud de una alianza incómoda entre magia y ciencia». Aparte que no se quien es la magia y quien la ciencia, aunque puedo suponer que Wyn es lo primero y Aiko lo segundo, en realidad no sabemos ni qué son estos poderes ni qué funciones tienen ni nada que se le parezca. Y de momento, lo que leo no veo que mejore la actual Cosmogonía del Universo Marvel que se supone ha venido a sustituir.

En este número se produce otro detalle de esos que distraen más que otra cosa provocada por la narrativa fragmentada de Hickman. Wyn (magia) se lleva a Stephen Extraño a una reunión de el Orden Natural (ciencia). Y en viñetas tenemos que la Capa de Levitación de Extraño cambia y se convierte en la armadura que Extraño llevó durante la etapa de Hickman en Vengadores, cuando amplió sus poderes intentando parar las Incursiones (cosa que no consiguió). Esas dos páginas parece que tienen un color diferente de Gracia, lo que unido a la aparición de los Cisnes Negros sugiere que es algo que pasa en un momento temporal pasado. Desde luego tengo claro que no es un problema de dibujo de Schiti, sino una instrucción de Hickman, pero puesto en este comic sin más contexto la verdad es que resulta confuso. Y ayuda a cimentar la desconexión emocional con lo que nos está contando.

Cada vez tengo más claro que Hickman es para lectura de tomo, no de grapa mensual, con esta dosis repetida de preguntas sin respuesta que se apilan mes tras mes. Y en realidad esto no es garantía de nada, porque la decepción con Ultimate Invasion con sus tochos expositivos alargados grapas enteras es casi la misma leído mes a mes que de un tirón, pero creo que algo si mejora. En todo caso, lo que tiene bueno Hickman que no tienen otros autores es que sigo con ganas de leer lo que nos quiere contar, y compraré seguro toda esta miniserie para ver de qué va todo. Y eso ya es un hecho importante.

Comparto las primeras páginas del comic:

D.I.O.S.E.S. 3 ha mejorado el numero anterior y es un comic estupendamente dibujado, lo cual siempre es de agradecer. Pero la narrativa descomprimida de Hickman no deja de ponerne chinas en el zapato e impiden que disfrute del comic como me gustaría. En todo caso, sigue leyendo.

PUNTUACIÓN: 7/10

Gracias por leer este post. Espero tus comentarios. Y si te gustó el artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales y que te suscribas para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones. Y si quieres, puedes invitarme a un café.

¡Saludos a todos!