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Crítica de Warfare de Alex Garland y Ray Mendoza

Tenía ganas de ver Warfare, la película escrita y dirigida por Alex Garland y el veterano de Irak Ray Mendoza basada en sus vivencias. Y me ha parecido una experiencia muy potente que merece verse en pantalla grande.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

Basada en las experiencias reales del ex marine Ray Mendoza (codirector y coguionista de la película) durante la guerra de Irak. Introduce al espectador en la experiencia de un pelotón de Navy SEALs estadounidenses. Concretamente en una misión de vigilancia que se tuerce en territorio insurgente. Una historia visceral y a pie de campo sobre la guerra moderna y la hermandad, contada como nunca antes: en tiempo real y basada en los recuerdos de quienes la vivieron.

Alex Garland conoció a Ray Mendoza rodando Civil War, película para la que Mendoza trabajó como asesor militar. Fruto de la relación que se formó surgió la posibilidad de rodar una película que mostrara la experiencia de la guerra desde un punto totalmente realista, sin artificios, a partir de las situaciones que Mendoza vivió en Irak con su pelotón. Garland y Mendoza aparecen acreditados como directores y guionistas de la película, que tiene una duración de 95 minutos y se rodó en Reino Unido con un presupuesto de 20 millones de dólares. La producción de A24 ha contado con fotografía de David J. Thompson y montaje de Fin Oates. Destacar también el diseño de sonido de la película, realizado por Glenn Freemantle, que ha colaborado con Garland en numerosas películas.

Los únicos personajes reales mostrados con su nombre en la película son el propio Ray Mendoza, interpretado por D’Pharaoh Woon-A-Tai, y el francotirador Elliott Miller, interpretado por Cosmo Davis. El resto del pelotón de Mendoza está interpretado por Joseph Quinn como Sam, Charles Melton como Jake, Will Poulter como Erik, Kit Connor como Tommy, Taylor John Smith como Frank y Michael Gandolfini como USMC CAPT McDonald.

Warfare me ha parecido un espectacular ejercicio de estilo. La película de Garland y Mendoza parte de una premisa clara que marca todo lo que vamos a ver a continuación. Todo lo que nos muestra son hechos verificados al menos por dos personas, por lo que podemos decir que son hechos reales. Además, al buscar transmitir lo que es una experiencia de combate real, los directores decidieron no «embellecer» las imágenes añadiendo una banda sonora. Una música que quitaría parte de la sensación de realismo. De alguna manera, dicho por el propio Garland, han creado una película usando los dictados del movimiento Dogma creado y usado entre otros por Lars von Trier. Todo tiene que sentirse real. Y es algo que consiguen.

Esto es lo mejor y lo peor de la Warfare. Porque pensando en otras película de género bélico, esta película NO tiene un climax espectacular ni hay momentazos que hagan brillar a los actores protagonistas. Tampoco veremos impactantes coreografías de acción. La propia premisa hace que en realidad lo que vemos es apenas una anécdota dentro de lo que fue la totalidad de la guerra de Irak. Seguro no la más interesante ni desde luego una que tuvo el destino de la guerra en juego.

Todo lo anterior no quiere decir en absoluto que la película no sea impactante, que lo es y mucho. O que mostrar de forma realista la guerra no ofrezca momentos que me estremecieran. Warfare es una película diferente al género bélico en general, y su punto de vista creo que es muy destacado y merece ser visto en pantalla grande. Empezando por la forma en que vemos la vida del soldado, que se nutre de multitud de momentos muertos de aburrimiento en los que no pasa nada, que son rotos por un fogonazo de violencia que lo cambia todo. Esto es lo que vemos en el arranque de la película, con el pelotón entrando en una casa para realizar tareas de control en la ciudad iraquí de Ramadi. Tras horas de aburrimiento, empiezan a detectar que los insurgentes les han localizado en la casa y se están reuniendo a su alrededor. El ataque con una granada y el inicio de un tiroteo muestra otra de las realidades de la guerra moderna. Unas situaciones en las que no acabas de ver quien te dispara y a los que tu disparas sin saber si les has alcanzado o no. Fruto de la búsqueda de mostrar únicamente la verdad verificable, me llama la atención que nunca veamos a ningún iraquí muerto, algo que entiendo sucedería en la mayoría de tiroteos en Irak.

El verdadero descubrimiento de la película y lo que de verdad marca la diferencia de Warfare es el montaje de sonido, que me parece espectacular. La forma en que el sonido cambia para que sintamos lo que un personaje concreto está oyendo y sintiendo en ese momento me parece increíble. Desde los heridos que han quedado casi sordos por la explosión o el operador de comunicaciones que se siente abrumado cuando hay comunicaciones múltiples debidos a los ataques simultáneos a varios pelotones de soldados. Este recurso narrativo es lo que de verdad hace que la película sea especial y no tengamos a unos soldados parapetados detrás de unos muros durante una hora media. Warfare saca el máximo partido al sonido. Los momentos de combate son atronadores. La explosión del Bradley es ensordecedora, al igual que los momentos en los que cazas americanos hacen pasadas a baja altitud sobre la ciudad para dar cobertura a los soldados. Como digo, la edición de sonido hace que sólo por ella merezca ver la película.

Warfare obligó a todos los actores a hacer un entrenamiento riguroso para que sus movimientos fueran reales respecto a lo que se espera de unos marines en combate. Las caras conocidas de la película son Joseph Quinn (el futuro Johnny Storm de los 4 Fantásticos), Will Pouter (Adam Warlock de los Guardianes de la Galaxia), Cosmo Jarvis (Shogun) y Michael Gandolfini (Daredevil Born Again). Y tengo que decir que transmiten una sensación muy buena respecto a lo que se espera de unos marines. Aunque como digo la búsqueda del realismo provoca que NO tengan momentos actorales para brillar, creo que realizan un buen trabajo con lo que la película necesitaba de ellos. Que igual es ocultar la cabeza y dejar que otros entren en combate y se arriesguen, gritar de dolor al ser herido de gravedad o estar un poco sonado debido a una conmoción provocada por una explosión. No creo que Warfare sea una película «actoral», pero los actores tenían que sentirse verosímiles en sus roles y lo hacen, así que su labor sólo puede valorarse de forma positiva.

La película tiene 95 minutos de duración y en realidad la historia no da más de si. Me gusta la sensación anecdótica que tiene el conjunto, y como la misión termina y son evacuados, pero en realidad no puede decirse que haya una sensación de cierre a nada que hayamos visto. Hablaba al principio de ejercicio de estilo, y creo que la película de Garland y Mendoza nos ofrece un punto de vista super interesante sobre las historias bélicas y la forma de rodar situaciones de combate.

Dentro que la película me ha gustado y sobre todo el sonido me ha volado la cabeza, la historia un poco anecdótica provoca que tampoco pueda decir que Warfare sea un peliculón que provoca un antes y después. He visto montones de veces con mi hijo Salvar al soldado Ryan o Black Hawk Down. No creo que vaya a vuelva a ver Warfare a corto plazo. Pero esto no quita con que haya disfrutado de las numerosas virtudes que tiene la película y que la recomiende a todos los fans del cine bélico.

Comparto el trailer de la película:

Warfare me ha parecido un desgarrador ejercicio de estilo. Super recomendable si eres fan del cine bélico y de las historias que transmiten verdad.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

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Crítica de G.I. Joe 5 de Joshua Williamson y Tom Reilly (Image Comics)

El quinto número de G.I. Joe de Joshua Williamson y Tom Reilly, con color de Jordie Bellaire, me parece otro comic espectacular que deja claro por qué estamos ante uno de los mejores colecciones del mainstream americano.

PUNTUACIÓN: 8/10

Parece mentira el nivel de entretenimiento que apenas 20 páginas pueden darle a un lector veterano fan de los comics de superhéroes como yo. 20 páginas que explican por qué me enganché a los comics de superhéroes comprados mensualmente y más de 40 años después sigo enganchado.

Tras ser capturados los Joes y trasladados a las instalaciones de Destro, en este número tenemos el contraataque y la liberación de los héroes, que por primera vez van a poder luchar contra las fuerzas de Cobra en igualdad de condiciones. Esta parte nos da la parte más espectacular del comic, con varios momentazos de los de levantarse a aplaudir gritando: HELL, YEAH!!!

En paralelo, el Comandante Cobra está trabajando con el Doctor Monev, al que secuestraron junto a los Joes en el número anterior, para construir un scanner de ondas cerebrales que le puede permitir controlar a la población de Washington si llegan a poner en marcha el aparato. Esta parte nos ofrece una muestra de la crueldad y amoralidad del Comandante Cobra, que no tiene problema en que la activación de la bomba mental pueda dejar catatónicos a una parte importante de los que la reciban. Cualquier precio es correcto mientras le permita dominar el mundo.

El comic cierra con un cliffhanger estupendo que nos devuelve a los primeros comics del Universo Energon y como el reinicio de los G.I. Joe dentro de Skybound se inició con dos miniseries por separado de Duke y del Comandante Cobra. Otro de los momentos que estaba deseando que sucediera va a tener lugar el mes que viene, con la resolución del primer arco de esta colección.

El dibujo de Rom Reilly con color de Jordie Bellaire me parece fantástico como siempre. Pare ser un comic de 20 páginas que comentaba antes, me flipa cómo Reilly se las apaña para contar la historia de Williamson de la forma más atractiva y espectacular posible. La doble página con Mercer torturando a Duke mandado por Destro es brutal. Pero lo que me ha volado la cabeza es la doble página con el combate de los Joes contada con 23 viñetas, con una primera página con 11 viñetas y una segunda de 12, en las que cada miembro de los Joes tiene su momento mientras machacan a los Cobras. Me encanta la forma que tiene Reilly de dibujar a cada personaje y lo reconocibles que son en todo momento.

He comentado mis reparos hacia el color «retro» aplicado por Jordie Bellaire en esta colección. En este número plagado de acción aunque sigo teniendo algún reparo, reconozco que la acción luce tan espectacular que no me ha molestado en entorpecido la lectura en ningún momento.

Me gusta la historia de Williamson planteada desde la acción, pero hay que reconocer que en realidad es el dibujo de Reilly y Bellaire lo que hace que este comic de el salto de calidad. Espero que Reilly pueda mantenerse durante mucho tiempo dibujando esta colección.

Tras cinco números, llegamos al climax del primer arco de G.I. Joe con un cliffhnager antológico que convierte el próximo número no sólo en compra obligada, sino que será seguro el primero que leeré cuando me llegue mi pila de lecturas de la librería. Estamos en un momento genial para ser fan de los G.I. Joes.

Comparto las primeras páginas del comic:

G.I. Joe se dirige al final del primer arco de la colección, y la sensación siendo buenísima es que el comic aún puede mejorar. El disfrute es absoluto.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

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Crítica de The last of us 2×01 (Max)

Ver la segunda temporada de The last of us me justifica pagar 2 meses de suscripción a Max. Hoy quiero comentar lo más interesante del arranque de esta serie alucinante.

PUNTUACIÓN: 8/10

Episodio 1: Los días por venir.

Han pasado cinco años. Joel busca ayuda para arreglar su relación con Ellie, pero la joven de 19 años se topa con una nueva amenaza.

La segunda temporada de la serie de televisión The Last of Us está basada en la franquicia de videojuegos desarrollada por Naughty Dog y Neil Druckman, ambientada veinte años después de una pandemia causada por una infección fúngica masiva, que hace que sus huéspedes se transformen en criaturas similares a zombis y colapse la sociedad. Druckman es el creador y showrunner de la serie junto a Craig Mazin, el director que sorprendió al mundo en 2019 con Chernobyl. Esta segunda temporada va a contar con 7 episodios, dos menos que la primera. Este primer episodio ha tenido una duración de 59 minutos y ha sido escrito y dirigido por Mazin. Otro dato destacado, Gustavo Santaolalla y David Fleming vuelven a componer la partitura de esta temporada.

La segunda temporada, basada en el juego de 2020 The Last of Us Part II, sigue a Joel (Pedro Pascal) y Ellie (Bella Ramsey) cinco años después de los acontecimientos de la primera temporada, cuando ya se han instalado en Jackson, Wyoming, con el hermano de Joel, Tommy (Gabriel Luna), y los amigos de Ellie, Dina (Isabela Merced) y Jesse (Young Mazino). La nueva incorporación de esta temporada es Kaitlyn Dever (Super empollonas, Dopesick, Nadie te salvará) que interpreta a Abby, una Firefly que busca venganza contra Joel por los sucesos del último episodio de la primera temporada. además, Catherine O’Hara interpreta a Gail, la terapeuta de Joel y esposa del fallecido Eugene, al que Joel mató.

Voy a empezar con el disclaimer, dado que mi valoración de The last of us está condionada por dos elementos clave. El primero es que nunca jugué al videojuego, por lo que no tengo una conexión emocional previa con esta historia o sus protagonistas. El segundo tema importante es que además de ser fan del género de zombies a partir de El amanecer de los muertos de Zack Snyder o 28 días después de Dany Boyle, soy super fan de los comics de The Walking dead de Robert Kirkman y Charlie Adlard, y por culpa de mi hijo nos hemos visto las múltiples temporadas de su exitosa adaptación televisiva. Así que puede decirse que era público objetivo absoluto de esta serie, cuya primera temporada me gustó mucho.

Y me alegra decir que esta segunda temporada ha empezado de la mejor manera posible. Con dos hechos importantísimos que tuvieron lugar al final de la primera temporada y conocemos ahora. El primero, que un grupo de Luciérnagas (Fireflys) que llegaron tarde para impedir la masacre de Joel en el hospital liderados por Abby, jura venganza contra Joel y se proponen encontrarle y matarle haciéndole sufrir, cueste lo que cueste. El segundo hecho es que cuando Joel y Ellie llegan a Jackson, Wyoming, hogar del hermano de Joel Tommy y ella le pregunta si lo que le contó de los Fireflys era verdad, da la sensación que NO se cree la respuesta que le ha dado Joel.

Aunque seguro que en estos 5 años el pueblo de Jackson seguro ha tenido algún que otro susto, puede decirse que su ubicación alejada de todo le ha servido de barrera contra todo tipo de amenazas. Por supuesto, el frío aleja a los cordyceps, los contagiados por la infección de hongos. Pero también del ataque de grupos de humanos armados. La primera temporada de The last of us marcó un tono que fue lo mejor y lo peor de la serie junto a sus protagonistas. Y esta segunda mantiene las señas de identidad, centrando el drama en los personajes y no tanto en la acción. Aunque alguna hay en este arranque y está muy bien. Y la verdad es que la parte humana de la serie me parece de 10.

Da gusto ver una serie que cuenta con actores tan brillantes como Pedro Pascal, que tiene en este episodio una escena brutal con su terapeuta Gail (interpretada por Catherine O’Hara). La forma en que Gail intenta que Joel abra sus sentimientos partiendo que sólo se puede sanar a partir de reconocer cual es el problema, nos da un escenón que me dejó la piel de gallina. Por el lado juvenil, me encanta Bella Ramsey como Ellie, y la forma que muestra su fuerza que hace que no se detenga ante nada. Pero también que a pesar de ser una mujer endurecida, en el fondo en una niña que tiene sólo 19 años. Su forma de comportarse es la de una cría que busca alguien que la quiera, y contrasta un montón cuando se pone en modo killer. Una joven que hace lo que la da la gana y no respeta a las figuras de autoridad cuando están de misión por los alrededores del pueblo. Además, me encanta la química que tiene Ellie con Dina (Isabela Merced) y como se hacen bromas y se comportan como chicas de su edad real. El conflicto entre Joel y Ellie sigue latente y parece que está a punto de estallar en cuanto Ellie le obligue a contarle la verdad sobre lo que sucedió en el hospital. Por la parte de las interpretaciones, The last of us es de 10 y consigue mantenerte en tensión todo el episodio.

Aparte del grupo de Fireflys liderado por Abby, que son una amenaza que sabes que tarde o temprano acabarán llegando al pueblo de Joel y Ellie, por supuesto tenemos la otra gran amenaza de los infectados de cordyceps. Y en este arranque de temporada Ellie hace un descubrimiento que puede ser mortal, una infectada que muestra signos de inteligencia al planear una emboscada y no lanzarse a lo loco a por ella. Aunque en teoría ella es inmune, su enfrentamiento deja la duda si esta cepa evolucionada no pondrá en riesgo la inmunidad que acompaña a Ellie desde el comienzo de la serie. Veremos qué sucede en los próximos episodios, pero descubrir que el cordyceps ha llegado al pueblo y que los Fireflys están a punto de hacerlo ha dejado la serie en un momento apasionante. Menudos dos clifhhangers más alucinantes.

Aparte de las interpretaciones de 10, The last of us es una seriaza increíble que luce como un blockbuster cinematográfico de 200 millones. El diseño de producción es perfecto, empezando con los enormes sets construidos para rodar la serie. Pero también con unos efectos con CGI alucinantes que hacen que sea imposible decir qué parte es real y qué parte digital. Los nuevos infectados lucen aterradores y las dos escenas de Ellie contra ellos me parecen también una pasada. Craig Mazin consigue transmitir una tensión maravillosa en esos momentos de acción y terror. Y sabe sacar el máximo partido a todos los actores, consiguiendo que el visionado de este primera temporada haya sido estupendo.

Me he sorprendido al ver que esta temporada tiene dos episodios menos que la primera. Pero en realidad, hay que aplaudir porque Druckman y Mazin NO han ido a lo fácil que hubiera sido alargar la temporada hasta los 8 o 10 episodios, que son lo habitual en HBO. Que sean únicamente 7 episodios me indica que realmente han contado la historia que querían contar, y tiene la extensión que debe tener. Además, que Max confirmara que ha dado luz verde la tercera temporada es algo lógico pensando en el éxito que tiene la serie. Y lógico pensando que esta temporada sólo va a contar del juego de 2020 The Last of Us Part II. Si quedaba media historia por contar, me gusta que Max evite la incertidumbre y nos deje tranquilos a los fans de los video juegos y a los espectadores.

Comparto el teaser trailer de esta segunda temporada:

The last of us no ha podido empezar mejor en esta segunda temporada, y nos promete montones de momentos super dramáticos. Así si.

PUNTUACIÓN: 8/10

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Crítica de Capitán América 15-16 de J. Michael Straczynski, Carlos Magno y Jesús Sáiz (Marvel Comics – Panini)

Termina la etapa de J. Michael Straczynski en Capitán América con una última historia en tres partes en la que el guionista reúne a sus 3 personajes fetiches en Marvel: Spiderman, Thor y el Capi. Analizo los dos últimos números dibujados por Jesús Saiz y Carlos Magno con color de Matt Hollingsworth y Espen Grundetjern.

PUNTUACIÓN: 5/10

¡Los nuevos Tres Guerreros! J. Michael Straczynski vuelve a escribir a Thor y Spiderman.

La segunda parte de la aventura que reúne a los héroes clásicos Marvel de J. Michael Straczynski, Thor y Spiderman, con el Capitán América. Los tres han acabado en Broxton, una ciudad en ruinas y motivo de vergüenza para Thor. Lo que encuentren allí puede resultar demasiado terrible incluso para ellos.

La etapa de J. Michael Straczynski ha terminado de forma anticlimática. Y es que parece que ante la tesitura de tener que escribir si última historia en la colección de Capitán América ha pesado más la posibilidad de reparar lo que para él era una injusticia cometida contra una de sus tramas pasadas. Straczynski estableció que Asgard apareció encima del pueblo de Broxton. Con el paso de los meses y años y la marcha de Straczynski de Marvel, otros autores decidieron arrasar el pueblo. Esto no le sentó nada bien a J. Michael, que como digo ha decidido revertir esta situación en cuanto ha tenido la oportunidad. Como estamos en el Universo Marvel, nunca se dirá que algo no sucedió, sino que se tiene que buscar una historia que permita revertir la situación, que es justo lo que hace Straczynski. La excusa que se inventa para recuperar el Broxton congelado tiene sentido (dentro de la lógica marvelita, claro), y el final consigue tener sus gotas de épica y emoción en las figuras del mortal Bill y su amada asgardiana Kelda.

Además, Straczynski aprovecha la última página para hacer un bonito alegato sobre la importancia de que los vecinos cuiden unos de otros para ayudar a que la comunidad cure sus heridas y resuelva sus problemas. Una vecindad que no se debe limitar a un pueblo o una ciudad sino que debería llegar a toda América. O incluso a todo el mundo. Esto me parece una intención que conecta con el ADN de Steve Rogers y que explica la naturaleza desinteresada del Capitán América. Dentro de ser un final correcto, no oculta la decepción que se me queda con una etapa que comenzó super bien y que se fue desinflando a medida que pasaron los meses.

Hace dos meses publiqué la reseña de Capitán América 14, la primera parte de esta historia de los 3 guerreros, para criticar el inadecuado dibujo de Carlos Magno, que me rompió la cabeza para mal. Los dos últimos números de Capitán América han sido dibujados por Jesús Saiz con color de Matt Hollingsworth en el número 15 y por Carlos Magno con Espen Grundetjern en el 16. Normalmente me gusta el dibujo de Jesús Saiz. Pero que dibuje únicamente el número 15 cuando Magno ha dibujado el 14 y el 16 es como meter el dedo en la llaga de lo que hubiera podido ser y no fue. Qué pena todo.

Se que estas quejas no sirven de nada, pero duele ver como una colección como Capitán América no importa nada a los editores de Marvel y es maltratada repetidamente por ellos. Como la colección va a cerrar, qué más da que pongamos a dibujantes que son un huevo y una castaña, alternándolos para que sus estilos choquen más si es posible. Es lamentable. Casi peor es el hecho que yo haya pagado por un comic que claramente no le interesa a Marvel y son capaces de maltratarlo de esta manera. Un arco de tres números debería ser dibujado obligatoriamente por un único dibujante. Que no suceda es una mala gestión del editor, siempre que éste tuviera ética o respeto por los dibujantes, cosa que claramente no sucede en Marvel. Y si la cuestión es que quieres dar trabajo a los dos artistas, la solución no es alternarles en números consecutivos, es plantear que cada dibujante dibuje un arco completo. Se puede hacer, en el Brand New Day de Spiderman se consiguió y el comic era quincenal. Que menos que hacer igual en una serie mensual. Lo que pasa es que no hay voluntad, en el fondo para la nueva Marvel los artistas son secundarios e intercambiables, así que ¿para qué complicarse de esa manera?

Carlos Magmo puede ser capaz de dibujar páginas resultonas como la doble splash-page del número 16. Pero no sabe narrar una coreografía de acción, limitándose a plantear imágenes estáticas sin conexión entre ellas. Además, la forma en que dibuja a los protagonistas feos en la página, con escorzos extraños y con sombras desfavorecedoras, me deja perplejo y me hace preguntarme qué clase de control de calidad llevan a cabo en Marvel para contratar a sus artistas. Este arco tiene la novedad de que los seres de la Broxton / Asgard congelada aparecen como si fuera el negativo de una película. Esto inicialmente me pareció un recurso novedoso que ofrecía algo diferente. En el climax final, sin embargo, esto provoca una melé de seres negativos que no acaban de verse bien ninguno y que distraen y hacen confusa la narración. No se de quien fue la idea de estos seres en negativo, pero me parece una idea fallida.

El lamentable dibujo y peor, la confirmación de lo poco o nada que le interesa a Marvel la continuidad gráfica, explican mi decepción con el final de la colección de Capitán América de J. Michael Straczynski. Qué pena.

Comparto las primeras páginas del número 15 USA:

Ha sido una pena que la etapa de J. Michael Strazcynsky haya sido terminada un poco en falso. Y peor es la sensación que este comic en realidad no importaba a nadie en Marvel.

PUNTUACIÓN: 5/10

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Crítica de Fénix 2 de Stephanie Phillips, Marco Renna y Alessandro Miracolo (Marvel Comics – Panini)

Segundo número de la nueva colección de Fénix de Stephanie Phillips, Alessandro Miracolo y Marco Renna, con color de David Curiel, que Panini está publicando en formato de tomos trimestrales.

PUNTUACIÓN: 6/10

Cuidado con el peligro de… ¡El Carnicero de Dioses! Su sombra ha retumbado por todo el Universo. Ahora, Gorr tendrá su venganza. Ahora, Gorr extenderá su terrible mano sobre la Tierra. Ahora, Gorr asesinará a Fénix.

Este volumen incluye Phoenix 4-6 USA.

Jean Grey se fue al espacio para vivir sus aventuras, y es algo que me gustó inmediatamente, dado que soy muy fan de la vertiente cósmica del Universo Marvel. Y en estas tres grapas USA las apuestas no paran de crecer, dado que a la amenaza de Perrikus, el Dios Oscuro que Dan Jurgens y John Romita Jr crearon en los años 90 para enfrentarse a Thor hay que sumar la aparición de Gorr, el carnicero de dioses, y ¡Thanos! El Titán Loco. Que Stephanie Phillips esté utilizando enemigos del Dios del Truen deja claro desde el inicio la escala de poderes en la que nos movemos.

Estos tres números de Fénix reflejan para lo bueno y para lo malo lo que es este comic. En positivo, los comics tienen claro el factor aventurero y están pasando cosas todo el rato, ofreciendo un correcto entretenimiento. El arranque de Jean Grey con Carol Danvers ofrece un diálogo que sirve para humanizar a la protagonista y que conozcamos su miedo a perder el control, un miedo que nos cuentan que limita su capacidad de hacer el bien. Aunque en el primer número de la colección salvó a un planeta de una supernova y a una estación espacial de un agujero negro.

Y dentro que como digo si lees estos comics sin ninguna pretensión ni expectativa, la colección de Fénix es entretenida, en realidad la historia tiene numerosos problemas. Empezando por el que quizá es el menos importante: ¿Por qué Jean pide consejo a Carol? ¡Si no se conocen! En los años que Carol vivió en la mansión de Charles Xavier tras ser atacada por Pícara y tras la traición de los Vengadores, que la dejaron desamparada ante Inmortus, ¡Jean estaba muerta! De hecho, incluso antes de la muerte de Jean, desde la salida de Fénix del cascarón se puede decir que no era Jean quien controlaba ese cuerpo, luego cualquier aventura que compartieran en los 70 y primeros 80 fue con el Pájaro de Fuego, no con Jean. Reconozco que no he leído los últimos comics de la serie de Capitana Marvel, pero me extrañaría que se hubiera planeado una conexión allí entre dos personajes que en el siglo XXI han estado bastante separados al formar parte de equipos y franquicias diferentes dentro de Marvel. De forma que tenemos un comic que empieza mostrando una conexión que nunca existió, más allá de ser las dos heroínas cósmicas más poderosas del universo Marvel.

El comic de super-héroes vive del conflicto. Si no hay, el comic no tiene razón de ser. Digo esto porque entiendo que algo debe poner en marcha los engranajes que haga que Jean tenga enemigos que amenacen su poder. Pero la forma en que Stephanie Phillips trata de retrasado mental de Gladiador de la Guardia Imperial Shi´Ar, me parece lamentable. De forma que mientras Fénix se dedica a ayudar a la galaxia con unos hechos comprobables, Gladiador la quiere muerte en virtud de la posibilidad de una indeterminada amenaza en el futuro. Y para conseguirlo, no tiene una idea mejor que contactar con Perrikus primero, un super villano a escala cósmica que ¡estaba preso en una prisión galáctica por sus crímenes pasados! Si esa idea ya era mala, que la sorpresa final del primer arco USA (número 5), sea que Gladiador y Perrikus se han aliado con THANOS para matar a Fénix es una ridiculez bochornosa. Thanos, el que mató al 50% de la Galaxia y sigue queriendo arrasarla a la primera oportunidad. Y, de nuevo, entiendo que el guionista debe buscar una excusa para provocar el conflicto, pero si lo único que se te ocurre para llegar a Thanos es esto, la realidad es que el nivel está muy bajo. Por cierto, lo de sacarse de la manga un objeto mágico para que Thanos controle telepáticamente a la galaxia es otra idea ridícula porque si difícil de calificar, que no ayuda al disfrute del comic.

Aparte de no conectar con esta idea de bombero torero, lo cierto es que este comic tiene un gran pecado original que ha quedado sobradamente confirmado en el enfrentamiento entre Fénix y Gorr. El nivel de poder. Un problema gravísimo que en realidad no es de esta colección, sino de Marvel Comics en su conjunto. Y en que no es suficiente con potenciar a los personajes femeninos dándoles colecciones en solitario. Hay que hacerlas las más poderosas de la galaxia. Ha pasado con Capitana Marvel, más recientemente con Tormenta y ahora con Fénix. Y los editores han debido pensar que si hacen a Jean la PUTA AMA, los lectores nos enamoraremos de este comic. Pero la realidad es que cuando el héroe o heroína es demasiado poderosa, en conflicto que se plantea acaba resultando muy poco interesante. Porque al final Jean se concentra y gana sin despeinarse. Y así lo único que se consigue es que no apetezca leer este comic.

La idea original de Marvel Comics residía en los héroes con problemas y defectos. Eso daba a esos comics el plus de originalidad y conexión con unos lectores que se veían reflejados en los héroes porque en muchos casos eran chavales que también sufrían problemas en la adolescencia. Aparte del interés de ver luchar al protagonista contra enemigos que eran más poderosos que él y lo normal sería que fuera derrotado. Eso se ha perdido en el siglo XXI sobre todo en lo referido a los personajes femeninos. Y me parece perfecto que las niñas quieran tener referentes femeninos en los comics y Marvel se los ofrezca. Pero lo que no es una buena noticia mostrar a personajes imposiblemente poderosos que pueden resolverlo todo con un chasquido de dedos. Porque eso es lo contrario a entretenido.

Aparte de mis numerosos reparos con la historia de Stephanie Phillips, lamentablemente el dibujo de Alessandro Miracolo con color de David Curiel tampoco ayuda. En positivo, me parece genial que Miracolo haya podido dibujar los cinco primeros números de la colección, excepto unas páginas del quinto número que ha dibujado Marco Renna, artista del número 6 USA. Con el lamentable baile de dibujantes que estamos sufriendo los lectores, que un mismo dibujante dibuje casi todo un arco completo me parece una muy buena noticia. De cara a plantear una cierta consistencia artística. De hecho, pensando en esa consistencia, encuentro que Miracolo y Renna tienen estilos muy similares que hace que no sientas el salto visual importante al pesar de un dibujante al otro.

Miracolo y Renna resultan resultones, sobre todo en las splash-pages. También el color de David Curiel ayuda a que ese calificativo, «resultón». Pero dentro de que los dos dibujantes ¿italianos? contratados por Marvel son correctos, en realidad no hacen más que engordar la lista de artistas funcionales y sin personalidad que pueden contarte una historia en imágenes, pero son muy limitados y jamás provocarán que quieras leer esta colección únicamente por el dibujo. Hablaba de resultones en positivo, pero Miracolo es nulo a la hora de coreografiar una pelea de forma que sea interesante. Y peor, que el lector sepa lo que está pasando. Como pude comprobar a mi pesar en el número 4 USA durante el primer combate de Fénix y Gorr.

Mi amor a los comics Marvel se larga más de 40 años. Y sigo deseando comprar un nuevo comic y que me flipe. Pero en los últimos meses y años, está convirtiéndose en una misión imposible. Y a veces pienso que igual soy yo, igual me he convertido en un «viejo gruñón». Pero luego cojo el Batman y Robin de Mark Waid y Chris Samnee o G.I. Joe de Joshua Williamson y Tom Reilly. Y me doy cuenta que los disfruto como si tuviera de nuevo 14 años. Luego no soy yo, el problema es que Marvel no consigue ofrecer comics redondos.

Dicho esto, a pesar de no ser gran cosa, sigo con morriña de aventuras cósmicas en el universo Marvel, así que creo que compraré el siguiente comic a ver cómo sigue la lucha de Jean y sus amigos contra Thanos.

Comparto las primeras páginas del comic:

Fénix es un comic entretenido una vez aceptas los problemas estructurales de la historia, y que seguro disfrutaría más con un dibujo mejor.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

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