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Crítica de Superman: The Last days of Lex Luthor 1 de Mark Waid y Bryan Hitch (DC Comics)

Con algo de retraso me he hecho con el primer número de Superman: The last days of Lex Luthor de Mark Waid y Bryan Hitch, con tintas de Kevin Nowlan y color de David Baron dentro del sello Black Label. Y me he encontrado con un comic con vocación de convertirse en clásico del personaje, redefiniendo la relación entre los dos personajes de DC Comics.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

Mark Waid y Bryan Hitch se reúnen para contar una historia centrada en su superhéroe favorito. Superman se entera de que Lex Luthor se está muriendo y quiere que el Hombre de Acero le ayude a encontrar la cura para lo que sea que esté causando su rápido declive. Mientras el mundo quiere despedirse de Luthor, Superman irá a los confines del universo, a través de diferentes dimensiones y a través del tiempo para salvar a su enemigo. Pero, ¿por qué quiere salvar a la persona que se ha pasado la vida intentando destruirle? ¿Será capaz de encontrar la solución?

Superman: The last days of Lex Luthor es una miniserie de 3 números editada dentro del sello Black Label, lo que significa que Waid y Hitch no tienen que preocuparse por elementos de continuidad que pudieran resultar contradictorios respecto a lo que nos quieren contar. Este primer número se publicó el pasado mes de julio, y es segundo no se publicará hasta noviembre, por lo que nos quedan varios meses de espera hasta poder leer la continuación.

Mark Waid es una autoridad en el mundo del comic mainstream, habiendo trabajado para ls principales editoriales, Marvel, DC, Fantagraphics, Event, Top Cow, Dynamite y Archie Comics. Su nombre está ligado a The Flash y Kingdom Come en DC, pero también a Capitán América, Los Cuatro Fantásticos y Daredevil para Marvel. Junto a estos trabajos más mainstream, entre 2007 y 2010, Waid fue Editor Jefe y posteriormente Director Creativo de Boom! Studios, donde también publicó sus series de creación propia Irredeemable e Incorruptible. Batman/Superman: Los mejores del mundo supuso su retorno a DC Comics, donde está desarrollando importantes historias, como el evento Lazarus Planet o el relanzamiento de Shazam! con Dan Mora. 

Hablar de Bryan Hitch es hablar de una institución en el mundo del comic. El artista y guionista británico consiguió su primer trabajo profesional para Marvel UK en 1987, cuando contaba tan sólo con 17 años. Tras trabajar con el guionista Simon Furman en Transformers y Death´s Head II en Inglaterra, dio el salto a Estados Unidos consiguiendo numerosos encargos en Marvel y DC durante los años 90, unos años en los que su estilo estaba claramente influenciado por Alan Davis.

El salto de calidad de Hitch tuvo lugar a partir de 1997 con su colaboración con Warren Ellis, primero en Stormwatch y luego en The Authority, creando 12 números entre 1999 y 2000 que son historia del comic al inaugurar un estilo de narración cinematográfica que popularizó el término widescreen aplicado al mundo del comic, planteando una acción más-grande-que-la-vida como nunca antes se había visto en un comic. Tras Authority, Hitch se asoció con Mark Millar para crear The Ultimates entre 2002 y 2007, comics que sirvieron de influencia para las películas de Marvel Studios y que son por derecho propio uno de los ¿5 mejores comics? de Marvel del siglo XXI.

Tras The Ultimates volvió a trabajar con Mark Millar en una etapa de 4 Fantásticos, y ha alternado encargos para Marvel y DC. Además, en 2012 creó su primer obra de creación propia en Image, America’s Got Powers, creada con el guionista Jonathan Ross. Durante ese periodo sufrió un problema con los plazos de entrega debido a su increíble detallismo y a su incapacidad de considerar terminado el trabajo, algo que por suerte ha sabido corregir en los años siguientes. De esta forma, en los últimos años ha publicado sin fallo los 12 números de Hawkman (2018-19), los 12 de la serie The Batman´s grave de nuevo junto a Warren Ellis (2019-20), y 16 números de Veneno con Al Ewing y Ram V para Marvel. Esta miniserie marca su retorno a DC Comics, aunque en la vertiente de trabajo de encargo, no habiendo firmado ningún trabajo de exclusividad con nadie.

La verdad es que esta reseña va a resultar un tanto redundante, porque en realidad con decir «Superman + Mark Waid + Byan Hitch» ya debería ser más que suficiente para vender este comic. Waid es uno de los grandes escritores de DC Comics, con comics como Kingdom Come que son historia viva de la editorial, por no hablar de su Flash y tantos otros comics. Waid y Hitch ya colaboraron hace un montón de años en DC con el especial de tamaño extragrande JL: Heaven´s ladder, al que siguió una estupenda etapa en la JLA. Que ambos autores hayan podido volver a colaborar me parece un noticia bestial. De hecho, hace unos meses ya comenté que este comic era uno de los que más ganas tenia de leer este año.

Waid ha expresado en multitud de ocasiones que Superman es su personaje favorito, y en esta miniserie plantea un estudio psicológico de Superman y su principal villano, Lex Luthor. La sensación que estamos ante un comic con vocación de clásico revolotea en todo momento, al reforzar la idea que Superman es el mejor héroe no por sus superpoderes, sino por sus fuertes convicciones morales y su intención que nadie muera si él puede evitarlo. Incluso un villano. Incluso EL villano.

En el reinicio de Superman que John Byrne realizó en 1986 se establecía que Superman conoció a Lex cuando llega a Metropolis, no en Smallville. Sin embargo, en series de televisión como Smallville sí planteaban que Clark Kent y Lex Luthor se conocieron de críos en el pueblo de Kansas. Waid usa el formato y la libertad que le da el sello Black Label para coger aquellos elementos que más le interesan para su historia, contando una historia que muestre su conexión en Smallville, siendo las dos personas que más solas se sentían por sus habilidades especiales. Clark sus poderes y Lex su inteligencia desprovista de empatía.

Waid alterna momentos en el presente con escenas de la juventud de Clark contadas a modo de flashbacks intercalados en la historia principal. Por lo mostrado en las primeras páginas parece que conoceremos una inesperada conexión entre ambos, con un suceso de su pasado del que Clark se siente culpable. Aunque hay algunos momentos espectaculares para que Hitch se luzca, luego los comento, la verdad es que estamos ante una historia bastante intimista que ahonda en la psicología de ambos, haciendo el propio Superman de narrador de la historia cuando conocemos las situaciones de su pasado con Lex.

Aparte de este análisis de ambos personajes, parece que Waid está también en modo enciclopédico, planteando una historia que le permita visitar los principales hitos de Superman, De momento en este primer número vimos la Fortaleza de la Soledad, la ciudad embotellada de Kandor y la Zona Fantasma, tengo ganas de ver por donde continúa la historia. La verdad es que tras leer este primer número, las ganas de leer el segundo número son máximas.

En lo relativo al dibujo, Bryan Hitch se encuentra en un momento de plenitud creativa envidiable. Para esta miniserie Hitch colabora con Kevin Nowlan en el entintado y David Baron en el color. Nowlan y Hitch ya han colaborado en el pasado, por ejemplo en la miniserie The Batman´s grave con Warren Ellis, y el estilo de Nowlan creo que ajusta muy bien con los lápices de Hitch, si bien Nowlan tapa un poco las caras del dibujante para mostrar las suyas.

Dentro de la cualidad casi intimista de la historia de Waid, The last days of Lex Luthor nos trae al Hitch más arquitectónico y espectacular. Los protagonistas transmiten todo su carisma y personalidad. En el caso de Lex, su personalidad malsana. Pero todo ello viene embellecido con unos dibujos alucinantes con un nivel de detalle casi insultante comparado con la media de lo que DC publica cada mes. El primer ataque de Lex, la llegada a la Fortaleza de la Soledad o la ciudad de Kandor permiten a Hitch lucirse con un detallismo y una espectacularidad al alcance de muy pocos artistas.

Se nota que Superman es un personaje importante también para Hitch, porque este comic tiene un plus en el dibujo que no sentí leyendo Veneno. Y mira que Hitch me gustaba mucho allí, pero creo que este primer número está soberbio. La edición Black Label es un comic de tamaño mayor que el comic-book, y una extensión de 48 páginas. La mayor extensión permite a Waid crear su historia con un ritmo diferene al de los comics de grapas normales, y explica que Hitch necesita más tiempo para dibujar cada número. Y de nuevo, diría que Hitch está dando el do de pecho con este encargo de DC. En este sentido, el formato de página mayor ayuda al lucimiento de Hitch, al tener más espacio para contar la historia de la forma más espectacular posible, pero sin olvidarse de los momentos más intimistas de Clark y Lex.

Cuando te encuentras un comic tan bien escrito y dibujado, es obligatorio leerlo primer y recomendarlo a continuación.

Comparto las primeras páginas del comic:

Superman: The last days of Lex Luthor apunta a clásico absoluto gracias unos autores en estado de gracia. El disfrute ha sido total.

PUNTUACIÓN: 8/10

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Crítica de Radiant Black vol. 2 de Kyle Higgins y Marcelo Costa (Image Comics – Norma Editorial)

Segundo volumen de Radiant Black de Kyle Higgins, Marcelo Costa y varios autores, publicado por Image Comic y Norma Editorial en España, en el que conoceremos a los nuevos poseedores de las armaduras Radiant y a su primer gran villano que anticipa un conflicto a escala galáctica.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

CONTINÚA LA SAGA SUPERHEROICA DEL MOMENTO

Fuerzas cósmicas han llegado a la Tierra, desesperadas por reclamar los Radiants, y lo único que se interpone en su camino es Radiant Black y sus inesperados nuevos aliados. Además, Marshall toma una decisión dramática que le envía a un lugar más allá de la imaginación y que podría cambiarlo todo… de nuevo. ¡Para los fans de Invencible o Power Rangers, llega el esperado segundo volumen de la serie del aclamado guionista Kyle Higgins y el dibujante Marcelo Costa que reinventa los superhéroes para una nueva generación!

Esta segundo volumen recopila los números 7-12 USA.

Kyle Higgins es uno de los autores más vendidos del New York Times, conocido por su trabajo en los títulos de Batman de DC Comics, así como por sus aclamadas reinvenciones de Mighty Morphin Power Rangers para Boom! Studios y Ultraman para Marvel Comics. RADIANT BLACK es la cuarta serie de Kyle para Image Comics.

Marcelo Costa es un dibujante y colorista de cómics brasileño que ha trabajado en comics como Mighty Morphin Power Rangers y Firefly para Boom! Studios, Hidden Society para Dark Horse y SELF/MADE para Image Comics. RADIANT BLACK es el primer trabajo como dibujante de Marcelo para Image Comics.

Lo que más me gustó del primer volumen de Radiant Black fue el giro alucinante que Higgins y Costa plantearon en su cuarto número a una historia que había empezado de forma bastante convencional dentro del sub-grupo de historias de chavales que se encuentran armaduras misteriosas provinientes del espacio. Este segundo volumen empieza justo después del cliffhanger del número 5, con dos números que son puro combate. Y dentro que hay varios puntos chulos y alguna sorpresa interesante, el dibujo creo que no ha ayudado a destacar cómo se merece la historia de Higgins.

En positivo, el giro del primer volumen dio un protagonismo sorprendente a Marshall, el amigo de Nathan, el joven que encontró la armadura Radiant. Marshall se convierte en la sorpresa positiva de este comic y su crecimiento e interés aumenta con cada grapa que pasa. En la parte de los personajes, creo que Higgins hace un buen trabajo, en especial en los números 9, con una historia que resume un año en la vida de Marshall con múltiples repeticiones, y el 10 con el viaje a Existence, un lugar más allá del tiempo y el espacio. Además, el número 12 que cierra este segundo volumen se usa igual que pasó en el primero a modo de fill-in para mostrarnos el origen de Radiant Pink. Y aunque la historia de Radiant Red del volumen anterior me gustó, esta me resulta super chorra, y además queda lastrada por un dibujo poco adecuado.

Si hablo de lo positivo, destacaría que la historia de Higgins parece que ha aprendido de Robert Kirkman, no dejando que la historia pare en ningún momento y provocando que todo cambie de número a número. Sin embargo, dentro de lo positivo del número 9, también creo que en ese número no acaba de clavar el aspecto super heroico, mostrando unos esbozos de combates contra enemigos indeterminados que no me han funcionado demasiado. Además, dentro que se intuyen muchos elementos, la narración de Higgins se mantiene igual un pelín demasiado ambigua, manteniendo de momentos la mecánica de plantear más preguntas que responderlas. De momento al estar en el segundo volumen no es nada especialmente problemático, pero espero que en el siguiente volumen empiecen a dar respuestas y que estas sean satisfactorias.

A los cambios de dibujantes hay que sumar que Higgins cuenta con ayuda en los guiones de los números 11 y 12, coescritos respectivamente por Joe Clark y Meghan Camarena. No se el motivo de esta colaboración, pero esta colección de Image empieza a parecerse mucho a cualquier trabajo de encargo de Marvel o DC. Por cierto, en los volúmenes de Radiant Black se incluye la traducción del idioma alienígena, pero reconozco que no me he molestado a traducir las frases que aparecen. No se si son elementos claves en la historia o estamos ante un gimmick sin mucha gracia.

Leyendo Radiant Black me di cuenta que gran parte de mis problemas residen en el dibujo de Marcelo Costa. Ya en mi reseña del primer volumen comentaba que Costa me parecía sólo correcto, al no tener un estilo o una narrativa que me gustaran especialmente. A pesar de sus potentes splash-pages, que son lo mejor que tiene, en varios momentos me he encontrado con dudas sobre lo que había pasado dado que su dibujo no es nada claro. Lo peor que se le puede decir a un dibujante mainstream que intenta ganarse la vida con los superhéroes.

En el primer volumen Costa dibujó los 4 primeros números, dejando a Eduardo Ferigato y Darko Lafuente la realización de los números 5 y 6 a modo de fill-in. En este segundo volumen el baile de dibujantes se mantiene, ya que Ferigato dibuja y colorea el número 9 y French Carlomagno con color de Mattia Iacono realizan el 12. En el color también hay un baile bastante injustificado de artistas, ya que Natália Marques colorea los números 7 y 8, Ferigato se colorea a si mismo en el 9, Igor Monti y Sabrina Del Grosso se encargan del 10 y Mattia Iacono colorea los números 11 y 12. Ferigato no me parece que lo haga mal en el episodio de «un año en la vida de…», en algunos aspectos narra mejor que Costa, pero al que si he visto muy muy flojo es a French Carlomagno en el dibujo del número 12.

Reconozco que puedo estar malacostumbrado y esto que voy a decir es un poco injusto, pero leer Radiant Black después del Big Game 2 de Pepe Larraz, World´s Finest de Dan Mora o Kroma de Lorenzo de Felici ha provocado que le vea todas las costuras a los problemas de narrativa de Costa y sus artistas sustitutos. Hay veces que el dibujo mejora la experiencia lectora y con ello la historia del guionista. Lamentablemente Radiant Black NO es uno de esos comics.

En mi opinión, uno de los hechos diferenciales en los que los comics de creación propia (de Image y otros) superan a los mainstream de Marvel o DC es precisamente la potencia que da tener una unidad gráfica a lo largo de toda la serie. Si esto se pierde como es el caso de Radiant Black, al final será un comic mejor o peor pero con los mismos vicios que los de las Dos Grandes. Y eso no es para nada una buena noticia. En mi opinión, lo ideal sería que Radiant Black se tomara un mes de descanso (o los que sea) entre arcos para que todos los creativos recarguen las pilas, pero obviamente queda claro que en este caso los autores prefieren sacar el comic a costa de lo que sea. Y para mi es una mala decisión. De hecho, yo estoy comprando los tomos, me daría igual tener una mayor espera si con eso tuviéramos unidad gráfica.

Por fortuna, debo reconocer que la previsión de una guerra intergaláctica en el horizonte y tener a unos protagonistas interesantes consiguen mantenerme con ganas de seguir leyendo este comic. De hecho, confirmo que voy a comprar el tercer volumen porque quiero saber cómo continúa la historia. Sin embargo, reconozco que la idea de comprar todos los comics que componen este Radiantverse se está desinflando de forma clara a medida que leía este comic.

Comparto algunas páginas del comic:

Radiant Black es un buen comic de superhéroes, pero me quedo con la sensación que no es tan bueno como me gustaría, y que en varios momentos el dibujo resulta clave para esta sensación.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

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Crítica de Damn them all vol. 1 de Si Spurrier y Charlie Adlard (Boom Studios)

Tenía ganas de leer Damn them all, la nueva serie de Boom Comics creada por Simon Spurrier y Charlie Adlard, con color de Sofie Dodgson, que proponía una renovación del concepto de John Constantine y en general los antihéroes británicos que nos defienden frente a las fuerzas sobrenaturales.

PUNTUACIÓN: 5/10

Descubre una nueva y terrorífica serie sobrenatural del equipo creativo super estrella formado por el escritor Simon «Si» Spurrier (Step by Bloody step) y el dibujante Charlie Adlard (The Walking Dead).

Conoce a Ellie «Bloody El» Hawthorne: ocultista a sueldo. Tras la muerte de su tío Alfie, un infame mago y detective ocultista, los 72 demonios del Ars Goetia son liberados misteriosamente de su reino infernal. Ahora depende de Ellie localizar a cada uno de estos demonios exiliados y condenarlos de vuelta al Infierno por cualquier medio necesario… agua bendita, conjuros, o simplemente su fiel y oxidado martillo.

Mientras tanto, Dora, una detective traumatizada por los mismos sucesos que Ellie, sospecha de la prematura muerte de Alfie. A medida que se desatan nuevos terrores, las dos son testigos de extraños cambios en el panorama político de Gran Bretaña: una locura galopante infecta a la población. La intromisión de Alfie ha convertido el reino de los mortales en una pesadilla, así que depende de ellas el arreglar las cosas… con la eternidad en juego.

El legendario dibujante de The Walking Dead Charlie Adlard se une al guionista de Step by bloody step Simon Spurrier para ofrecer a los lectores el nuevo antihéroe ocultista más macabro y tenaz desde John Constantine.

Este volumen recopila Damn them all #1-6 USA, publicado por Boom Studios.

John Constantine es uno de mis personajes de comic favorito desde siempre. Hellblazer el protagonista de la serie para adultos de Vertigo, no la versión edulcorada que nos están intentando colar en los últimos años en los comics de DC Comics. Así que cuando leí que Simon Spurrier y Charlie Adlard se unían en una serie de Boom con la que buscaban recrear de alguna manera el espíritu del Constantine de los 80, mi alegría no podía ser mayor.

Por un lado, Charlie Adlard es un dibujante modélico que se mantuvo más de 12 años dibujando The Walking Dead manteniendo la periodicidad mensual sin fallo, con algunas etapas publicadas quincenalmente. Adlard es un dibujante estupendo, si bien no espectacular, que aseguraba una consistencia gráfica notable para este comic.

A esto hay que sumarle al guionista Simon «Si» Spurrier, un escritor notable que me gusta mucho en Marvel, sobre todo centrado en «su» personaje fetiche Legión, pero que me gusta incluso más en su vertiente de escritor indy, con comics chulísimos como Step by bloody step, Six-Gun Gorilla, The Spire o Coda.

Analizar Damn them all va a ser un poco complicado. No puedo decir que sea un mal comic, pero si que no es lo que yo esperaba (sin tener claro qué esperaba exactamente), y que se me ha hecho bola y me ha costado terminar de leerlo. Un primer problema que le he encontrado es que Spurrier convierte este comic casi en una novela ilustrada con unos textos exageradisímamente largos. De hecho, una de las señas visuales de este comic es que en muchos momentos la página se corta para dejar un espacio para los textos con la voz en off de Ellie (y Dora cuando corresponde) que nos van contando la historia desde sus puntos de vista. De alguna manera los textos son los que de verdad presentan al lector este Londres en el que lo sobrenatural se combina con las organizaciones mafiosas, quedando el arte como un compañero subordinado, cuando debería ser al revés, que fuera el dibujo el que contara la historia. Igual estoy siendo un poco exagerado con esta apreciación, pero como digo he leído en inglés un montón de comics de Spurrier y jamás tuve sensación de que me estaba pegando un tostón expositivo detrás de otro.

La idea de unos demonios que han salido del Infierno y se encuentran en la Tierra a través de unas monedas de oro que pueden ser poseídas por gente normal es algo que me recordó a las novelas de Harry Dresden de Jim Butcher. De hecho, un par de novelas de Butcher tenían exactamente ese argumento con los Denarios como enemigos. Y entiendo que Butcher seguro se inspiró en otras obras previas que tratan este tema de demonios encerrados en objetos de la vida cotidiana, pero me parece curiosísima que la idea clave que justifica todo el comic no me haya resultado enteramente original. Obviamente a partir de esta premisa luego Spurrier plantea algo totalmente diferente a lo que leí en las novelas de Harry Dresden. Siguiendo con los elementos familiares, el comic incorpora en cada grapa varias páginas de prosa para darnos información sobre los diferentes demonios que van apareciendo, así como se algunos personajes humanos. Estos textos en cierto sentido me recordaron las páginas de apoyo en las colecciones mutantes de Marvel, franquicia en la que él ha escrito Legión de X , resaltando la idea de «novela ilustrada» (exageradamente hablando) que significa un envoltorio que no me ha funcionado.

La protagonista Ellie Hawthorne es una antiheroina 100% John Constantine. De hecho, dado sus lazos con los mafiosos de Londres, que sea una heroina es algo que hay que coger con pinzas. Introducida al mundo de la magia por su tío Alfie, el mago más poderoso de Londres y mantenedor del orden con las esferas sobrenaturales, Ellie tiene sus intereses siempre en primer lugar. De niña veía la magia con ojos inocentes y puros, pero el tortazo de realidad que se dio la transformó en una persona cínica para la que los negocios van siempre primero. Junto a ella tenemos a Dora, una policía de Nueva Orleans traumatizada por un hecho de su pasado que tiene una visión de la vida y una actitud más positiva, que viajará a Londres al creer que la muerte de Alfie no fue un accidente. Dora empezará a colaborar con Ellie muy a pesar de ambas. Estas protagonistas me parecen dos personajes con muchas posibilidades sobre todo por el contraste existente entre ambas. Y digo esto incluso a pesar que la historia de Spurrier no me haya funcionado.

No todo es malo en el comic, obviamente. La construcción del mundo de la mafia de Londres con sus complejas relaciones y grupos, y la propia existencia de los 72 demonios del Infierno huidos significan un enorme trabajo de worldbuilding por parte de Spurrier, que transmite que ha puesto toda la carne en el asador para que este sea uno de sus grandes comics. Igual en este primer volumen la narración ha pecado de expositiva porque había mucho que presentar y luego en próximos volúmenes ya tendremos más acción y más momentazos sobrenaturales. Como en Breaking Bad, igual esta es la primera temporada que hay que pasar para llegar a lo bueno, no lo se.

Spurrier plantea un giro potente en el último número que justifica el título de «malditos sean todos» (Damn them all), resaltando que igual nadie merece ser salvado. Tras este primer volumen Ellie y Dora se han encargado de 2 demonios, por lo que quedan 70 por devolver al infierno. Eso significa que Spurrier puede plantear este comic todo lo largo que quiera en función de si van a tener que ir a por cada demonio individualmente o sin embargo acaba planteando una solución global para todos los demonios. Reconozco que ahora mismo no me ha quedado con ganas de saber cómo continúa la historia, pero igual es que el comic no me ha encajado e igual el año que viene con la relectura y sabiendo lo que es el comic y lo que no es me entra mejor. ¡Qué mal me sabe no haber conectado con este comic!

Comentaba al comienzo que Charlie Adlard no es espectacular, pero sin duda si que es eficaz, mostrándose con un gran narrador. El caso es que por lo que comentaba antes el guion de Spurrier no le ofrece demasiados momentos para su lucimiento, quedando muy constreñido por los larguísimos textos que incluso se comen secciones enteras de la página. Adlard realiza un buen diseño de personajes que los convierte en reconocibles y transmite sus personalidades, y no se arruga en los momentos sangrientos que nos ofrece el comic, pero globalmente su buen desempeño queda condicionado por la historia en si.

Tengo que comentar también sobre el color de Sofie Dodgson, que recibe ayuda de Shayne Hannah Cui. Una clave de esta historia es que la llegada de un demonio al plano terrenal provoca una alteración de la realidad. Esto se consigue mediante unos colores luminosos que además provocan que las figuras «normales» aparezcan difuminadas en la viñeta. Como idea creo que aporta una forma novedosa de presentar en un comic a seres sobrenaturales, pero como con todo en este comic más allá de la sorpresa inicial esta herramienta no ayuda a que la lectura sea sencilla o satisfactoria. Por lo demás, si exceptuamos estos momentos sobrenaturales, el color de Dodgson presenta una paleta de tonos apagados que tampoco ayuda a que el dibujo de Adlard destaque, quedando todo el conjunto bastante plano.

Mientras escribo estas líneas he vuelto a coger el primer volumen de Damn them all, y me doy cuenta que igual una parte del problema venga de la rotulación de Jim Campbell, que utiliza unas fuentes y unos tamaños de letra que se me hacen incómodo de leer. Igual me está empezando a fallar la vista (espero que no, porque me revisé la vista y me cambié de gafas hace apenas unos meses), pero también diría que la rotulación tampoco me ha parecido «reader-friendly» y desde luego no ha ayudado tampoco.

Por último, comentar también sobre la elección creativa de las portadas. En primer lugar hay que recordar que las librerías de comics están saturadas todas las semanas de nuevos comics, por lo que es imprescindible crear unas portadas que llamen la atención al lector por un motivo u otro. La forma para hacerlo en el caso de Damn them all ha sido crear una portada con un personaje en primer plano en el lado izquierdo de la imagen completando la portada con el título y un fondo prácticamente monocolor. Tengo que decir que estas portadas si son llamativas y desde luego se alejan de una imagen clásica de un héroe peleando contra un villano. Sin embargo, al final vistas en su conjunto en el tomo la verdad es que acaban resultando bastante monótonas. Aparte de la potente primera imagen con el fondo rojo, no tengo claro que el resto de portadas sean lo suficientemente potentes como para conseguir que un lector despistado pudiera querer comprar el número 2, 3 o 4, por ejemplo.

Reconozco que me ha quedado una reseña bastante negativa. Y como comentaba al comienzo, en realidad no es tanto que me parezca que sea un mal comic sino que no he conectado con casi ninguna de las decisiones creativas que se han tomado para la creación de Damn them all, empezando por la engorrosa historia de Spurrier, el color, la rotulación, las portadas o incluso la comparación con John Constantine, algo en que tampoco sale bien parado este comic. Eso si, Adlard creo que hace un buen trabajo dentro de todas las limitaciones a las que se enfrenta. Igual soy sólo yo, igual resulta que este comic le vuela la cabeza a mucha gente y se convierte en el favorito del fandom, pero de alguna manera no creo que esto vaya a suceder.

Comparto algunas páginas de primer número:

Y como bonus-track, el trailer que Boom ha preparado para apoyar la promoción de esta nueva serie:

Le tenía muchas ganas a este comic y me sabe mal que Damn Them All no me haya gustado todo lo que me hubiera gustado. Lamentablemente, me encuentro en la situación en la que no tengo claro que vaya a comprar el siguiente volumen a ver si la cosa mejora, porque no es un tema de bueno o malo, sino de que no he conectado con este concepto.

PUNTUACIÓN: 5/10

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Reflexiones de Domingo 23/2023: Sobre la polémica de los Premios de la Crítica de Dolmen

¡Feliz Domingo! Hoy tenía pensado hablar de un comic clásico de los 80, pero la polémica generada por el anuncio de la renuncia de David Rubin a sus nominaciones en los Premios de la Crítica de Dolmen era un tema demasiado candente como para dejarlo pasar.

El mundo del comic vivió su última polémica al conocerse los nominados para los Premios de la Crítica que DOLMEN concede cada año coincidiendo con la celebración de las Jornadas del Cómic Villa de Avilés, que tendrán lugar del 12 al 16 de septiembre.

El lunes 4 de septiembre David Rubín publicaba en redes sociales el siguiente mensaje para renunciar a las tres nominaciones que había recibido por su obra El Fuego por Mejor Obra Nacional, Mejor Dibujo Nacional y Mejor Guion Nacional:

Tras darle vueltas el fin de semana, quiero anunciar que RENUNCIO a mis tres nominaciones (MEJOR OBRA, MEJOR GUIÓN y MEJOR DIBUJO) de los Premios de la Crítica de @DolmenEditorial que serán entregados en el Salón del Cómic de Avilés, me EXPLICO:

En primer lugar quiero agradecer al jurado que consideró que mi obra EL FUEGO merecía estar entre los candidatos a recibir esos premios, siendo la obra que en más categorías compite, algo que me llena de ilusión y me deja patente que, pese al gran esfuerzo que conllevo, he debido hacer un buen trabajo, pero toda esa ilusión y alegría que me invade por tal reconocimiento se ve empañada por el hecho de ver que en dichas candidaturas no hay ni una sola AUTORA nominada, algo que considero injusto máxime habiendo leído varias obras de autoras que podrían perfectamente optar a ellos

Llevamos 23 años en el S. XXI y creo que hay que ir sacudiendo prejuicios y teniendo claro todos que no es correcto dejar a un lado e invisibilizar el trabajo de muchas autoras que, en los últimos años, han firmado algunas de las mejores obras del Cómic Español. Y ese sentimiento de contrariedad y fastidio que me produce esta situación -que no de culpa, ya que yo no elegí estar entre los nominados; simplemente hice un cómic que un jurado consideró merecedor de dichas nominaciones- pesa para mi más que la ilusión de estar nominado.

Se que con esta decisión personal no voy a cambiar gran cosa el panorama, pero yo me siento mejor llevándola a cabo y siempre es un granito de arena para seguir allanado el camino hacia la IGUALDAD. Tampoco puedo asegurar que los tres huecos en las nominaciones que ahora dejo vayan a ser ocupados por compañeras autoras y sus obras, eso no está en mi mano, tan sólo puedo hacer público el deseo de que eso pase.

Y sobre todo el deseo de que cosas así no vuelvan a ocurrir, nadie debería renunciar a nada por algo así, la paridad debería ser algo normal, pero tal como está el patio, creo que lo más honesto de cara a mis compañeras, a mi mismo, y al Cómic Español es hacerme a un lado.

Tras leer este mensaje y sus inmediatas repercusiones, con múltiples adhesiones, quise entender un poco más cómo se realizan las nominaciones, y en general sobre los propios Premios de la Crítica de Dolmen.

En primer lugar, Roberto Bartual y más gente me comentaron algo que ya sabía, pero que está bien que se recuerde, dado la confusión que se creó. Y es que Dolmen anuncia estos premios coincidiendo con las Jornadas de Comic de Avilés, pero no tienen nada que ver con el certamen en sí. Unos premios que celebran este año su 23ª edición y que eso si se anunciarán desde la propia Avilés. Pero hablamos de dos entes diferentes.

Roberto Bartual además me dio otra clave muy interesante:

Este Premio solo conlleva el prestigio que te da ganar un premio de comic en España, al NO tener dotación económica. Entiendo que este galardón da más visibilidad al artista y a la obra ganadora, y seguro está genial poder expresar que tu comic ha ganado este premio. Ya sea indicándolo en la portada de una nueva edición o en la publicidad que se haga del comic en redes sociales. Creo que artistas consolidados como Rubín no necesitan la repercusión mediática que le puede dar ganar un premio de esta naturaleza, dado que El Fuego es una obra super popular que he visto en las listas de los más vendidos de varias librerías durante meses. Aparte, si el premio no tiene una dotación económica es más fácil renunciar al mismo en el caso de profesionales como Rubín, que ya se gana la vida muy bien gracias a los comics. Cosa por la que yo me alegro, por cierto, porque son pocos los profesionales del comic en España que pueden decir lo mismo.

Sobre la votación en si, la clave de cómo se realizan las nominaciones y las votaciones del premio me la dio Alain Villacorta de Es la hora de las tortas!!:

Otro mensaje clarificador es el de Jaume Vaquer, uno de los fundadores de Dolmen:

De forma que un montón de críticos y profesionales del mundo del comic en España dieron en conciencia su lista de los que ellos consideraban los 5 mejores comics y autores en cada una de las categorías de este pasado año. De la suma del total de los votos recibidos por todos estos críticos salen los 5 finalistas, entre los que saldrá el ganador en una segunda votación. Un sistema lógico que tiene todo el sentido y que resulta el más justo posible.

Así llegamos a mi valoración de esta polémica. Y parto que no he leído la mayoría de obras finalistas, ni tampoco obras de autoras que hubieran podido merecer ser finalistas de estos premios. Lo cual no significa que no existan, sólo que yo no las conozco. Pero no dudo que seguro hay muchos comics de autoras publicados este año que hubieran podido estar en estas nominaciones. Como comenta Jaume Vaquer, en el mundo editorial español siguen publicándose más comics de autores que de autoras, por lo que entiendo que sigue existiendo una problemática para que estas autoras se promocionen. Problemática que también sufre cualquier autor fuera de los best-sellers, todo sea dicho.

Por supuesto, Rubín puede tomar la decisión que el estime más conveniente según sus valores. Y si no quiere estar nominado por sus obras, pues está bien que lo diga. Sin embargo, en sus explicaciones creo que realiza unas afirmaciones con las que no estoy nada de acuerdo.

La primera queja es que aunque la queja de Rubín es ajustada a los hechos, en las tres categorías en las que él está no hay ninguna autora nominada, eso no significa que estos premios de la crítica no hayan nominado a ninguna mujer en otras categorías. Sin embargo, cuando los medios generalistas de hicieron eco de esta noticia, creo que todos generalizaron dando a entender que ninguna mujer había sido nominada, con lo que la indignación aumento de forma falsa e incorrecta. Esto por supuesto no es culpa de Rubín, claro, pero si una consecuencia de este anuncio, y por eso lo comento.

Sin embargo, en su declaración hay errores y acusaciones veladas y explícitas que considero muy graves. Por ejemplo cuando dice: «Hay que ir sacudiendo prejuicios y teniendo claro todos que no es correcto dejar a un lado e invisibilizar el trabajo de muchas autoras que, en los últimos años, han firmado algunas de las mejores obras del Cómic Español.«

Cuando un crítico elige las que para él son las mejores obras del año, es una obviedad decir que lo hace no buscando invisibilizar a nadie, sino destacar los que él realmente cree que son los mejores comics según sus gustos personales. Rubín está acusando a estas personas de tener prejuicios contra las mujeres simplemente no haber votado a quien quería él. Veladamente les está acusando de machistas. Me parece muy fuerte. Y de nuevo no niego que seguro que hay comics de autoras españolas que estarán muy bien y pueden ser los favoritos de algunos/as lectores/as. Que las votaciones de 50 críticos no hayan situado a ninguna mujer en las tres categorías que dice Rubín no significa que no hubieran mujeres en esta votación, simplemente que no tuvieron suficientes votos como para estar entre los cinco primeros puestos. Otras obras han gustado más a los críticos participantes, y es perfectamente posible que sea así cuando cada persona vota libremente los comics que ellos piensan mejores y lo que se hace es sumar los votos totales. Dar a entender que hay algo incorrecto en estos resultados es negar el propio sistema. Y no puedo estar más en desacuerdo.

Por supuesto, tampoco se si estos 50 críticos (aproximadamente) son hombres, mujeres o elefantes, pero por lógica aritmética y sin valorar obras concretas, si como explicaba el gráfico de Tebeosfera hay actualmente 4000 autores hombres publicando trabajos y 1000 autoras mujeres, estadísticamente lo normal es que la mayoría de premios vayan a comics creados por hombres. Si en la industria publican más hombres que mujeres, entiendo que eso también se reflejará en la composición de los votantes de Dolmen. No se si esto es bueno o malo, pero si un reflejo de la realidad de la industria.

Pero es más, aunque es otra obviedad tener que decirlo, en cualquier valoración crítica lo importante debería ser la obra analizada, no el sexo del autor. Cuando Rubín afirma lo contrario, está intentando socavar los cimientos más elementales de la crítica, pidiendo que se valore primero por el sexo del autor/a, por supuesto valorando mejor a las segundas que a los primeros, por lo que se puede crear una desigualdad e injusticias añadidas. En este caso, a propósito. Por cierto, esto a la larga es algo que creo que irá en contra de las propias autoras, porque si se corre la voz que las críticas y en su caso las alabanzas son primero debidas al sexo de la autora y no a la calidad de la obra, la sensación de un premio «de cuota» puede emborronar la percepción de unos comics que seguro estaban bien y que no necesitan la ayuda del «aliado» Rubín. Pensando en profesionales reputadas en su medios, empezando por mi madre, lo único que quieren es que se las valore por su propia actividad profesional, jamás aceptarían nada que implicara una cuota que de alguna manera cuestione su capacidad. Pero aquí está Rubín para decirnos que estamos todos equivocados.

«El deseo de que cosas así no vuelvan a ocurrir, nadie debería renunciar a nada por algo así, LA PARIDAD debería ser algo normal» ¿Qué es lo que no puede volver a ocurrir? ¿Qué 50 personas voten libremente sus comics favoritos y los resultados salgan de la suma aritmética? ¿No es una barbaridad lo que dice Rubín? Además, es que hay que negar la mayor, LA PARIDAD NO DEBERÍA SER NORMAL, no en unos premios artísticos. Deben premiarse las mejores obras independientemente del sexo del autor. Según este razonamiento, que un año 5 autoras salieran nominadas a Mejor Obra Nacional sería negativo porque tampoco se cumpliría con la paridad. La paridad implica la creación de cuotas, y la cuota a la larga significa que aparezcan comics por su condición de ser creados por mujeres no porque tengan la calidad suficiente para estar ahí en condiciones normales «imparciales». Y tal vez Rubín preferiría que se dieran premios separados por sexo, pero no creo que esta decisión fueran aceptada por las propias mujeres.

A nivel general todo el mundo estamos de acuerdo con la idea que está bien visibilizar el trabajo de autoras de comic. Pero cuando eso se traduce en que alguien le dice a un crítico que «vota mal», no puedo estar más en desacuerdo.

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Biblioteca Marvel. La Patrulla-X vol. 2 de Stan Lee y Jack Kirby (Marvel Comics – Panini)

Segundo volumen de la Biblioteca Marvel. La Patrulla-X de Stan Lee y Jack Kirby con cinco nuevas historias que forman ya parte de la historia de Marvel.

PUNTUACIÓN: CLÁSICO.

Es más que un cómic: es una máquina del tiempo. El retorno de La Mole, la imposible amenaza de Unus, el Intocable, el primer encuentro con Los Vengadores, el origen del Profesor-X, la primera aparición de La Tierra Salvaje, con el debut de Ka-Zar y la irrupción de El Extraño, cerrando un ciclo en la existencia de Magneto. Contiene los correos de lectores de la edición original. ¡Biblioteca Marvel, como siempre y mejor que nunca! ¡No puedes perderte esta edición histórica!

Este segundo volumen de la Biblioteca Marvel incluye nos números 7 a 11 USA, publicados entre julio de 1964 y marzo de 1965, al publicarse el comic con periodicidad bimensual.

La Mole y Magneto y su Hermandad de Mutantes Diabólicos, Unus el Intocable, un enfrentamiento con Los Vengadores mientras Charles Xavier se enfrenta a Lucifer, la presentación de Ka-Zar y la Tierra Salvaje y El Extraño son los personajes que harán aparición por estas páginas a lo largo de las cinco aventuras que se incluyen en este segundo volumen de La Patrulla-X. Las aventuras mantienen el standard de una historia autoconclusiva en cada grapa, ofreciendo la información justa para que cualquier lector que cogiera por primera vez un comic de los X-Men pudiera seguir la historia sin problemas, conectando con los jóvenes protagonistas.

Un primer elemento destacado de estos comics es que tras la graduación de los jóvenes, Xavier se marcha (apenas dos meses – tres números), dejando a Cíclope como líder del grupo en su ausencia. No tener el comodín de Xavier les obliga a dar un paso adelante para convertirse en su mejor versión de héroe, ofreciendo buen trabajo en equipo a la hora de derrotar a sus enemigos. La Patrulla-X era bimensual, mientras que Los Vengadores ya había dado el salto a la periodicidad mensual. Esto provoca que en estas páginas asistiremos a la marcha de Mercurio y la Bruja Escarlata de la Hermandad de los Mutantes Diabólicos, para pasar unos pocos meses más tarde a forman parte de Los Vengadores, con el mítico cambio de alineación del grupo que tuvo lugar en su número 16. Número que disfrutaremos el mes que viene en la Biblioteca Marvel: Los Vengadores 3.

En la parte del guion, Stan Lee sigue creando una pseudo ciencia que provoca cierta gracia con ojos de 2023 de lo ridícula que resulta. Y al mismo tiempo, sigue mostrando unos poderes cambiantes por ejemplo en Magneto que desde un punto de vista de continuidad nos volvería locos si nos lo tomáramos al pie de la letra. Como comic para niños que son, tiene conceptos muy chulos y locos en la creación de Ka-Zar, pero también ridiculeces como que Xavier deje marchar a Lucifer tras derrotarle y destruir la bomba con la que iba a amenazar a la humanidad. Porque una cosa es NO matar y otra que los delincuentes no paguen por sus actos. Una idea muy ridícula, las cosas como son. Por no hablar del gratuito enfrentamiento entre la Patrulla-X y Los Vengadores, que podría haberse solucionado simplemente hablando entre ellos que Lucifer no podía morir al tener su corazón conectado a la bomba. Pero claro, entonces no habría comic. Lee añadió además el toque de melodrama con la no relación entre Scott Summers y Jean Grey, unos jóvenes enamorados que no expresan sus sentimientos hacia el otro y sufren por ello en silencio.

En la parte del dibujo, Jack Kirby con tintas de Chic Stone se muestra más suelto en el número de Ka-Zar ambientado en la Tierra Salvaje, con unos dinosaurios y seres salvajes que se le acoplan como anillo al dedo a sus inquietudes. Me resulta curioso que leyendo estas páginas me da la sensación que no acaba de tener claras las facciones de los miembros del grupo, en especial Iceman y Bestia, mostrándoles de forma bastante genérica sin dotarles de demasiada personalidad. Aunque en el número de Unus el Intocable Bestia cobra protagonismo, se nota que Chica Maravillosa y Cíclope son los personajes principales del comic, junto a Xavier, con Ángel y los demás de alguna manera en segundo plano. En todo caso, tenemos a un Kirby en su apogeo, aunque igual no sea éste su mejor trabajo, como puede apreciarse en la portada del comic mirando las caras de los protagonistas.

De la edición de Panini tengo que destacar negativamente que en este volumen incluyen sólo 5 grapas USA y no 6. Para mantener el mismo número de páginas y el precio del tomo, Panini ha optado por añadir una serie de extras como portadas, páginas a lápiz de Kirby e ilustraciones de diferentes reimpresiones en las que se añadieron algunas páginas. Aunque estos extras deberían gustarme, en realidad me parecen lo que son, un sacacuartos tremendo. El detalle no mola nada, pero peor es quejarme a sabiendas que cuando les interese Panini lo volverá a hacer.

Como dice la promoción, leer estos comics es una máquina del tiempo. Aprecio los elementos que han envejecido peor, pero sabiendo a lo que vengo no me suponen ningún problema. Como comics que forman parte de la historia de Marvel la verdad es que he disfrutado con la lectura. Y me gusta además la posibilidad que esta edición me da para rellenar los huecos en mi biblioteca.

Comparto las primeras páginas del comic:

La Biblioteca Marvel de La Patrulla X

PUNTUACIÓN: CLÁSICO

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