BRZRKR, el comic creado por Keanu Reeves, Matt Kindt y Ron Garney en Boom Studios, con color de Bill Crabtree, alcanza el final en su tercer volumen, que he podido leer esta semana y hoy quiero analizar.
PUNTUACIÓN: 5.5/10
En el último volumen de esta serie que bate récords, ¡descubre los antiguos misterios de los orígenes de nuestro antihéroe y su destino final!
Mientras se desata toda la furia de B., un nuevo descubrimiento promete traer las respuestas que ha estado buscando durante siglos. Pero mientras el equipo viaja para descubrir por fin los misterios del nacimiento de B., ¿está por fin cerca del final de su fatal objetivo, o serán en vano sus violentos esfuerzos?
Escrito por el icónico Keanu Reeves y el escritor superventas del New York Times Matt Kindt (Folklords, Grass Kings), e ilustrado por el aclamado artista Ron Garney (Lobezno, Capitán América), se desarrolla el último capítulo épicamente brutal, ¡que pronto será adaptado para Netflix!
Este tercer volumen de BRZRKR recopila los números 9-12 USA que sirven para cerrar esta historia.
Empecé la lectura de BRZRKR con muchas ganas con su primer volumen, pero ya en el segundo empezó a sobrevolar la idea que igual Keanu Reeves y Matt Kindt no habían acertado la historia. Y esta sensación queda confirmada tras leer el final de esta historia, en el que se suponía que iban a darse las explicaciones sobre el origen del padre sobrenatural de Unute (el personaje que tiene la apariencia de Keanu) y su papel en el planeta Tierra, al ser o formar parte de un Propósito misterioso. Pero al final, nos hemos quedado con las ganas de saberlo, al mantener la historia por derroteros lo más ambiguos e indefinidos posibles. En números anteriores se sugirió que Unute transmitió conocimientos de una cultura a otra a lo largo de los siglos, siendo por tanto una especie de mecanismo de defensa o protección del planeta que ayudó al desarrollo de la raza humana, pero esto al final queda en el terreno de la especulación dado que los autores prefieren no resolverlo.
En cierto sentido todo llega a una conclusión satisfactoria para los principales personajes. Unute buscaba la forma de poder morir tras milenios de matanza y soledad. Caldwell buscaba una forma de clonarlo para controlar sus poderes, mientras que Diana quería ayudar a Unute a dejar marchar su dolor y poder pasar página con su vida. Y los tres consiguen lo que anhelaban justo para el climax final. De hecho, otra fuente de dolor para Unute era el no poder tener hijos con las mujeres mortales con las que vivió, y también en eso obtiene satisfacción en este final. No sólo ellos, porque el alienígena Propósito también necesitaba un nuevo conducto con el que mantener su presencia en el planeta y extender su semilla alienígena en la Tierra, y también puede decirse que logra su propósito. Todo ello planteado con un número final en el que las matanzas y los momentos hiper violentos marca de la casa se repiten en numerosos momentos.
Otro tema es el decepcionante dibujo de Ron Garney con color de Bill Crabtree. De alguna parece que el veterano Garney, un dibujante que en obras anteriores siempre me ha gustado mucho, ha planteado este comic inspirándose en el Sin City de Frank Miller, eliminando la narrativa mediante líneas figurativas e inclinándose por grandes sombras y manchas de color que transmitan la fuerza de la historia. Y es una decisión consciente del artista que a mi no me ha funcionado y que provoca que el comic me deje con la sensación de estar ante un proyecto fallido. Y es una pena, porque tengo claro que a Garney no se le ha olvido dibujar sino que estamos ante un intento de evolucionar en su estilo. Hay momentos que sí tienen la fuerza y la visceralidad que seguro Garney quería transmitir en la página, pero que las figuras en muchos momentos parece que están apenas abocetadas, no son figuras que yo consideraría «acabadas» para mi es un problema tremendo. Y una cosa es estilizar tu dibujo y eliminar elementos superfluos, y otra es abstenerse de poner unos detalles que benefician la narración, que es lo que hemos tenido en la mayoría de momentos.
A pesar de la hiper violencia, el que haya venido a BRZRKR únicamente por la escenas de acción no tengo claro que haya salido complacido, pensando que el motivo principal del éxito de John Wick es poder ver las increíbles coreografías de acción que realiza Keanu. Sin embargo, en BRZRKR en realidad no hay nada de esto, al tener viñetas super gores que no tienen sensación de coreografía sino sólo de desmembramientos brutales uno tras otro. Y si a eso le sumamos la ambigüedad de la historia que al final se convierte en un todo vale, la sensación es normal que no sea buena. En positivo hay que recordar que estamos ante el comic más gore y violento que he leído en mucho tiempo, al tener páginas y páginas de masacre de soldados que nada pueden hacer contra el inmortal B. Pero esta hiper violencia es tan exagerada que llega un momento en que deja de tener el más mínimo impacto. O al menos a mi no me lo pareció.
Me gustaría que BRZRKR me hubiera gustado más de lo que lo ha hecho. Y no es sólo un tema del dibujo, porque la ambigua historia de Reeves y Kindt tampoco ayuda a dejar una sensación satisfactoria tras su lectura. Una pena. Y por cierto, este volumen es el final de este volumen, pero los diferentes finales abiertos en realidad dejan una sensación de punto y seguido, de forma que en cualquier momento podrían continuar la historia si Reeves y Boom tuvieran ganas y/o tiempo. De momento la opción de Boom ha sido publicar especiales ambientados en diferentes momentos temporales del pasado, como fue el Poetry of Madness con guion y dibujo de Steve Skroce, pero no sería para nada descartable que en un futuro podamos tener un volumen de esta serie. La duda es si yo lo compraría, cosa que no lo tengo claro, a día de hoy creo que no lo haría.
Comparto las primeras páginas del número 9 USA:
BRZRKR se ha desinflado de forma tremenda, de forma que aunque el final pueda resultar satisfactorio para los personajes, para los lectores se siente como una ocasión perdida y una decepción.
PUNTUACIÓN: 5.5/10
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Tras dos años y medio de espera, por fin Prime Video ha estrenado la segunda temporada de Invencible, la serie de animación inspirada en el comic de Robert Kirkman, Cory Walker y Ryan Ottley, y las sensaciones no pueden ser mejores en el primer episodio que hoy quiero recomendar.
PUNTUACIÓN: 8/10
Tras una apocalíptica traición, Mark lucha por reconstruir su vida. Frente a amenazas a escala planetaria, descubre nuevos aliados y lucha contra su mayor temo: convertirse en su padre.
Invencible es uno de mis comics favoritos del siglo XXI. El comic de Robert Kirkman y Cory Walker planteado originalmente como una mezcla entre Superman y el Spiderman adolescente, fue publicado entre 2003 y 2018 en Image Comics, contando con 144 números, que fueron en su mayoría dibujados por Ryan Ottley, además de existir varios spin-ofs. Aparte de ser el mejor comic de superhéroes de esos años, destacar además que el final fue perfecto y maravilloso.
Para la adaptación a la pequeña pantalla, Robert Kirkman mantiene funciones de productor ejecutivo, con Simon Racioppa haciendo de showrunner de la temporada y también ejerce de productor ejecutivo junto a Kirkman, David Alpert, Catherine Winder, Evan Goldberg y Seth Rogen. Entre las productoras implicadas en la serie se encuentra Skybound, la empresa de Robert Kirkman que edita sus comics a través de Image Comics. Racioppa escribe este primer episodio de la segunda temporada, que cuenta con la dirección de Sol Choi y música de John Paesano.
El excepcional reparto de voces de la serie incluye a Steven Yeun (Mark Grayson/Invencible), J.K. Simmons (Nolan Grayson/Omni-Man), Sandra Oh (Debbie Grayson), Zazie Beetz (Amber Bennett), Gillian Jacobs (Atom Eve), Andrew Rannells (William Clockwell), Walton Goggins (Cecil Stedman), Jason Mantzoukas (Rex Splode), Mark Hamill (Art Rosenbaum), Khary Payton (Black Samson), Malese Jow (Dupli-Kate), Kevin Michael Richardson (The Mauler Twins), Seth Rogen (Allen the Alien), Mahershala Ali (Titan), Chris Diamantopoulos (Doc Seismic), Sterling K. Brown (Angstrom Levy) y el legendario Peter Cullen (Thaddeus).
La primera temporada de Invencible en Prime Video me pareció de lo mejor que se estrenó en la pequeña pantalla en 2021. Si el comic de Kirkman y Ottley me parece una pasada, la serie de televisión consiguió afinar aún más la fórmula, cambiando eventos de orden para conseguir un mayor impacto en el espectador, a la vez que abandonaba los elementos que quizá peor habían envejecido de un comic escrito por un Kirkman primerizo al que hay que reconocer que le costaba arrancar al principio. Los 8 episodios de la primera temporada fueron una maravilla totalmente reivindicable.
Es por esto que la espera de dos años y medio para poder disfrutar de estos episodios ha sido algo super exagerado, incluso entendiendo retrasos producidos por el COVID entre otros motivos. El especial con el origen de Atom Eve estrenado este verano apenas consiguió saciar mi sed de más aventuras en el mundo de Mark Grayson. De hecho, cambiando mi orden habitual en las reseñas, el único problema que le veo a este primer episodio de la segunda temporada es que Prime en una decisión inexplicable decidió dividir esta segunda temporada en dos partes, estrenando ahora 4 episodios y dejando para la primavera de 2024 (aproximadamente, no hay fecha oficial) una segunda tanda de 4 episodios. Por muchas excusas que se quieran dar, que tras dos años y medio no hayan conseguido terminar una serie de 8 episodios me parece un problema que no admite justificaciones. El anuncio que la tercera temporada no se demorará tanto porque ya están trabajando en ella, dado que Prime renovó en 2021 la serie con dos temporadas adicionales, no sirve para nada de alivio.
Dicho esto, la verdad es que este primer episodio me ha parecido soberbio. De nuevo comparando el comic con la serie, en los comics después de un suceso cataclísmico vienen unos episodios más pausados en los que los autores recolocan las piezas de cara al siguiente arco argumental. En la serie de Invencible hemos empezado a tope desde el primer segundo, al presentar a Amstrong Levy, el gran villano de esta temporada con un poder de saltar entre realidades alternativas, proveniente de una realidad alternativa en la que Mark se alió con su padre y masacró a los héroes de ese mundo y a población civil indefensa. Que Levy venga de esta realidad cruel y a pesar de todo intente realizar el bien, a pesar que sus métodos pueden estar equivocados, es un elemento interesante que ayuda a que empaticemos con él de cara a que se convierta en el gran villano que está destinado a ser. Además, que la serie empiece con Marc y Nolan masacrando a gente sin ningún contexto me descolocó un montón hasta que entendí que se trataba de una realidad alternativa, siendo un ejemplo de buena narrativa que engancha al espectador.
Marc sigue traumatizado por el destrozo que provocó descubrir que su padre era en realidad un viltrumita guerrero que buscaba esclavizar a la raza humana. Sin saber muy bien cual es su función, debe luchar por seguir siendo un héroe y demostrar a todo el mundo que no es como su padre. Antes, deberá convencerse a si mismo. El drama de Marc está muy bien construido en este episodio, y sirve para situarnos de forma modélica a Marc en el centro emocional de la serie, que es lo que tocaba hacer. Pero Invencible es también una serie coral, de forma que ver a los nuevos Guardianes del Globo es también una pasada, con un Cecil Stedman que no sabe si puede confiar en Invencible. o Debbie, la madre de Marc, también en proceso de duelo por lo que aprendió de su marido.
La animación es cumplidora como siempre, narrando bien la acción pero sin mejorar una historia ya de por si estupenda. Por suerte, el maravilloso casting de voces si añaden la emoción necesaria a la narración, consiguiendo que empaticemos con los personajes. En este inicio hemos vuelto a los momentos sangrientos, una de las señas de identidad de esta serie. Por supuesto en el prólogo en una tierra alternativa, pero también durante la pelea en la que decenas de gemelos Mauler de muchas realidades destrozan a Marc y están a punto de matarle, creando un momento super impactante y sangriento también. Y hablando de los Mauler, siempre que aparecen son protagoistas de momentos muy graciosos que consiguen aliviar el tono de la serie y que no todo sea un dramón super chungo.
Este primer episodio de la segunda temporada tiene una duración de 48 minutos, 44 sin los títulos de créditos finales. Y además de que pasan un montón de cosas impactantes, tiene la virtud dejar la serie en un momento apasionante que te hace querer saber cómo continúa la historia. Como los mejores cliffhangers comiqueros, la serie entiende que debe ofrecerte elementos que te hagan qquerer ver la serie la semana que viene, e Invencible en esto cumple también con nota en todo lo que se esperaba de ella.
Nos esperan unas semanas geniales mientras disfrutamos de Invencible. Y en este sentido, agradecer que Prime estrena la serie semanalmente, de forma que el disfrute y la conversación se alargará durante todo noviembre, en contraste con el impacto limitado que hubiera tenido si Netflix hubiera estrenado la serie de golpe como es su forma de proceder habitual.
Comparto el trailer de esta segunda temporada:
Invencible no podía empezar mejor en esta segunda temporada. Nos esperan unas semanas geniales, incluso a pesar del parón que tendremos en la serie a final de noviembre.
PUNTUACIÓN: 8/10
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Con una semana de retraso se estrenó en mi ciudad la última película del Studio Ghibli de Hayao Miyazaki, El chico y la garza. Una película que no me podía perder.
PUNTUACIÓN: 6.5/10
La película muestra el crecimiento psicológico de un adolescente a través de interacciones con sus amigos y su tío. Está basada en el libro de 1937 del mismo nombre escrito por Genzaburo Yoshino. (FILMAFFINITY)
Studio Ghibli es una institución para todos los amantes de la animación japonesa, responsable de obras maestras como La princesa Mononoke, Mi vecino totoro, El castillo ambulante y demasiadas más para resumirlas en estas líneas. El estudio fue co-fundado por Hayao Miyazaki, (Tokio, 1941) un animador, cineasta y dibujante de manga que ha alcanzado fama internacional como creador de películas de animación, y está considerado como uno de los cineastas más consumados de la historia de la animación.
El chico y la garza es una película de 123 minutos de duración que cuenta con guion y dirección de Miyazaki. Es la primera película desde el estreno en 2013 de El viento se levanta, película con la que se suponía que se jubilaba, aunque visto lo visto no sería descartable que si encuentra la historia adecuada, podamos disfrutar de una nueva película suya en el futuro.
Antes de ver El chico y la garza, estuve haciendo memoria intentando recordar qué película anterior del Studio Ghibli había visto en el cine. Y tengo que reconocer que creo que sólo vi El viaje de Chihiro (2001) y La princesa Mononoke (1997). Empezando porque la animación japonesa sigue siendo la gran desconocida en los canales maintream españoles fuera de Madrid, Barcelona y los festivales de turno tipo Sitges. Aunque bien mirado, lo mismo podría decirse en general de todo el cine asiático. Tener la oportunidad de ver la que se supone es la última película de Miyazaki era un lujo que no me podía perder.
El mayor interés para mi era ver la animación de Ghibli en pantalla grande, y desde ese puto de vista la película no decepciona. La animación de Ghibli es espectacular, con unos personajes que se mueven con una fluidez asombrosa, y unos fondos y paisajes de gran belleza. Al mismo tiempo, sin conocer la técnica exacta de animación, estoy bastante convencido que El chico y la garza se ha creado con animación tradicional en la mayoría de escenas, moviendo a los personajes fotograma a fotograma con dibujos hechos a mano, insertados encima de fondos pintados. Esto hace que la película tenga un regusto clásico de principio a fin, sumado a una historia ambientada en el Japón de 1943 que añade el toque atemporal al conjunto.
La película no me ha maravillado, pero me alegro de haberla visto en pantalla grande.
El caso es que la historia de El chico y la garza me daba igual, quería ver la película de una manera u otra para disfrutar de la animación de Ghibli. Y en este caso lamento decir que me he encontrado con una historia que aunque se vende como inspirada en la infancia del propio Miyazaki, al final parece un remake de El viaje de Chihiro, con un joven mudándose en este caso de Tokyo a un pueblo en el campo, que entrará en un mundo extraño habitado por seres sobrenaturales y amigos inesperados. La familiaridad en la historia en realidad no le hace ningún favor a esta película, más bien al contrario. De hecho, este viaje no deja de ser una sucesión de anécdotas contadas sin la más mínima tensión ni ritmo, mientras Mahito, el niño protagonista, viaja de un lugar a otro de este reino mágico conociendo a gente buena y seres peligroso, consiguiendo que la película se me hiciera larga en varios momentos.
Hay igual un tema cultural que creía haberme perdido mientras veía la película y que pensaba que me impidió disfrutar de la película. Pero el caso es que miré en google el significado de la garza para la cultura japonesa y es un símbolo de longevidad y una fuente de bendiciones y buena salud. Y nada de esto se refleja en la película, al ser de hecho la garza un disfraz de un ser sobrenatural que consigue convencer a Mahito a entrar en la torre que se cree que está encantada (y resulta estarlo, por lo que los mitos populares eran correctos). Igual hay otros simbolismos, pero ese en concreto no.
Por cierto, la película pasa de puntillas el hecho que el padre de Mahito está construyendo armas para abastecer al ejército japonés durante la Segunda Guerra Mundial, lo que le convierte de alguna manera en el villano a nivel general, al igual que toda la cultura racista y expansionista de Japón durante esos años. Al ser una película contada de alguna manera desde el punto de vista del niño, en realidad es un detalle que se pasa por alto, pero me pareció curioso mientras lo veía.
Fruto de crear situaciones sin fuerza que van pasando una tras otra a lo largo del metraje sin ninguna tensión, tenemos la aparición de seres sobrenaturales con sensación familiar de haber visto antes en otras películas de Ghibli, y un «porque si» que nos lleva hasta un climax al que de muevo le falta la más mínima tensión exigible a cualquier película. Hay alguna idea chula, como que los portales de la torre conectan diferentes momentos temporales, pero se quedan en pequeños destellos de una historia sin chispa que no me ha acabado de funcionar. Hablando de eso, el final en el que la familia se va y fin puede ser uno de los momentos más anticlimáticos que he visto en un cine este año.
Como decía antes, no me arrepiento de haber visto El chico y la garza en pantalla grande. Pero sí tengo que decir que en cierto sentido se me ha ido la sensación de mito y de cine imprescindible. En positivo, la película si tiene poso de narración atemporal alejada de las modas del momento, y la animación es una maravilla. Pero yendo sin ninguna expectativa la verdad es que me hubiera gustado connectar muchísimo más con esta película de lo que lo he hecho.
Comparto el trailer de la película:
El chico y la garza está bien sobre todo en lo referido a la animación, pero no es genial debido a una historia sin tensión ni personajes entrañables. No me parece mal haberla visto en pantalla grande, pero se me queda muy muy lejos de los clásicos del estudio.
PUNTUACIÓN: 6.5/10
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La polémica por la subida de precios anunciada por Panini a partir de Enero de 2024 ha provocado que muchos lectores expresaran su hartazgo por la situación de las grapas Marvel en España. A esto hay que sumar las dudas que cada cierto tiempo aparecen sobre la viabilidad del formato, por ejemplo tras la decisión de ECC de reducir a la mínima expresión las grapas de DC Comics en España, al apostar claramente por el formato tomo. Estas noticias hacen que reflexione sobre el estado de las grapas y lo que suponen para mi afición comiquera, empezando por cómo me aficioné a comic de superhéroes.
Empecé a leer comics de superhéroes de Marvel y DC Comics hace más de 40 años, pero fue con las ediciones de Forum y Zinco con las que se afianzó una afición que mantengo hasta nuestros días. Que es seguir mensualmente las aventuras de mis personajes favoritos del mundo del comic. O más exactamente, de mis universos de ficción favoritos. El atractivo del comic de superhéroes se explica por numerosos factores, empezando por poder disfrutar de una fantasía escapista en la que personajes heroicos viven aventuras en las que el bien triunfa frente al mal.
El gran aporte de Stan Lee, Jack Kirby y Steve Ditko fue crear al héroe con problemas, personajes con problemas reales e incluso minusvalías a las que debían enfrentarse antes incluso de empezar a hacer el bien, que ayudaban a generar empatía en el lector y que nos preocupáramos por ellos. Peter Parker y sus problemas económicos, Matt Murdock y su ceguera, Ben Grimm con su apariencia monstruosa, etc… Cuando sumamos a la empatía la continuidad, la sensación de poder ver la vida de los personajes a lo largo del tiempo, viendo a Peter Parker pasar del instituto a la universidad, pasando de soltero a casado por el camino, nos dio un tipo de entretenimiento que no existía en ese momento en el mainstream. Un mundo en el que James Bond vivía aventuras más o menos intercambiables y las series de televisión se planteaban como «el caso de la semana» ofreciendo una fórmula que se repetía sin fin. Los comics resultaron revolucionarios en ese aspecto, y lo siguen siendo incluso cuando algunas editoriales (ejem, DC, ejem) han puesto en duda la conveniencia y la propia existencia de la continuidad.
Tan importante como las luchas de héroes contra villanos era conocer la vida privada de los protagonistas, y a la aventura pura se unió el toque de folletín y melodrama que Stan Lee tan bien conocía al haber escrito centenares de comics de romance en los años 50. La fórmula del bien contra el mal era lo normal, pero ver a los protagonistas tener citas, empezar y terminar relaciones sentimentales y sufrir con el héroe cuando perdía a la chica por llegar tarde a una cita al tener que salvar a alguien en peligro de un villano, significó la perfección de la fórmula, el pegamento que mantuvo pegados a esta afición a varias generaciones de lectores.
Los comics de superhéroes de los años 70 y 80 con los que me aficioné tuvieron además a los que subjetivamente pueden ser catalogados como los mejores dibujantes de la historia del medio, algo que ayudó aún más a que estas aventuras lucieran de forma increíble en la páginas. John Byrne, George Pérez, Frank Miller, John Romita Jr., Jim Starlin, Paul Smith, Walter Simonson, John Buscema, Alan Davis, Dave Gibbons, Barry Windsor-Smith… Algunos de estos artistas eran autores completos, realizando la doble tarea del guion y el dibujo, y ofrecían un tipo de historias con una escala imposible de ver en cualquier otro medio. La sensación de acción más-grande-que-la-vida con el destino del mundo (e incluso el universo) en juego era algo que sólo podías disfrutar en los comics (bueno, y en Star Wars a partir de 1977), y cuando esta acción era narrada por alguno de estos dibujantes, el resultado era magia pura.
A todas estas maravillas había que sumar lo que era la guinda del pastel, al tener estas aventuras por un precio más que asequible de las grapas que te permitía poder comprar múltiples colecciones a la vez. De hecho, estar en contacto todos los meses con tus personajes favoritos fue clave para afianzar el vínculo que se generó entre lectores y personajes y editoriales.
Aunque durante los 80 compraba mucho de Forum y Zinco, en los 90 se produjo el primer cambio cataclísmico en mi afición. Por un lado, la expansión sacacuartos de Marvel y DC hizo imposible comprar todas las colecciones (aunque en realidad nunca compré el 100% de los comics que se publicaban), por lo que llegó la necesidad de seleccionar qué comprar y qué dejar en el quiosco. A eso se añadió otra clave que me ha movido desde entonces. No era lo mismo leer la Patrulla X de Chris Claremont que la que Scott Lobdell, ni tenia nada que ver ver al Capitán América dibujado por John Byrne que por Paul Neary o Kieron Dwyer. Mi afición siempre ha sido LEER las aventuras, y hubo un momento que entendí que era mejor comprar las series realizadas por mis autores favoritos, fueran cuales fuesen, que comprar por completismo unos comics realizado por profesionales mediocres que me daban unas aventuras que no me gustaban, ya fuera por el dibujo, el guion o la unión de las dos cosas. Y respeto máximo para los coleccionistas completistas, como gasten su dinero me parece perfecto. Simplemente, ese no es mi hobby.
Hace 3 décadas que sigo más a autores que a personajes. Excepto la colección de Los Vengadores, creo que he dejado en algún momento todas las colecciones que compraba, incluido Spiderman y mis amados mutantes, que han tenido etapas realmente ilegibles. De hecho, ahora que lo pienso diría que también dejé de comprar alguna etapa de Los Vengadores, el reinicio de Heroes Reborn de Liefeld o los comics de Chuck Austen previos a la llegada de Bendis, por ejemplo, aunque hablamos de etapas cortas de apenas un año.
En los años 90 hice el cambio de la grapa española a la grapa USA gracias a la llegada del Previews a algunas librerías de Valencia, lo que me permitía estar al día de la actualidad americana, frente al margen que existía en las ediciones españolas que en algunos casos podía ser de AÑOS. Durante 20 años me mantuve comprando todos los meses más de 30 grapas mensuales de todas las editoriales americanas. Porque a las clásicas Marvel y DC se sumaron Image, Dark Horse, Malibú y alguna editorial más.
En 2016 decidí abandonar la compra de grapas USA. Esta decisión vino provocada sobre todo por el mal servicio de mi librero de entonces, que me perdía todos los mes un par de grapas sin darme ninguna solución, haciendo insostenible la compra y el mantenimiento de mi afición en este formato. Unos meses antes aproveché el evento de DC Convergencia (dos meses en abril-mayo de 2015 llenos de fill-ins destinados a cubrir el trasladó de las oficinas de DC de Nueva York a Burbank – California) para dejar de comprar DC debido a la caída en picado de la calidad media en sus series a partir del reboot de los Nuevos 52.
En lo relativo a las grapas Marvel, realicé este salto aprovechando el final de las Secret Wars de Jonathan Hickman y Esad Ribic que provocaron un reinicio del universo Marvel. En ese momento, el salto entre la edición de Panini y la americana era de pocos meses, y hay que reconocer que en ese momento las grapas de Panini eran realmente económicas, nada que ver con los precios que tenemos en la actualidad.
En lo referido a las editoriales independientes, opté por pasarme de las grapas USA al tomo USA, dado que su compra era relativamente sencilla y sin quebraderos de cabeza, y no tenía nunca claro qué colecciones iban a ser publicadas en España, con cuanta diferencia respecto al original, y en qué formato y a qué precio. En ese sentido, el formato Trade Paperback en tapa blanda por ejemplo de Image me parece perfecto para la compra y disfrute de estos comics y de autores TOPs para mi como Robert Kirkman, Rick Remender, Greg Rucka, Ed Brubaker y todos sus artistas asociados.
Al poco de empezar a comprar las grapas de Panini se produjo la primera gran subida de precios de la editorial. Unas subidas que ya se han convertido en habituales con el paso de los años con el compresible enfado de los aficionados. Pero, con un precio u otro, sigo pensando, y se que nado contracorriente,que la grapa sigue siendo el mejor formato para seguir disfrutando de estas aventuras. Empezando por el elemento principal, y es que quiero tener mi dosis de mis personajes favoritos todos los meses, mientras que si los leyera en tomo, lo normal es que pasen mínimo de 6 a 8 meses entre un tomo y el siguiente. Sobre todo Batman tiene múltiples colecciones y por tanto podrían publicarse tomos casi todos los meses . Pero cualquier otro personaje, Nightwing, Thor, Daredevil, etc… con una única grapa mensual, obligatoriamente me dejarían muchos meses de espera entre un tomo y el siguiente, lo cual es muchísimo tiempo para mi. En series como Daredevil ya lo hemos vivido, y el tiempo entre tomos era exageradamente largo, a veces de casi un año. No es sorprendente que en cuanto pudo, Panini volvió a publicar el personaje en grapa, porque en mi opinión en los largos meses entre la salida de un tomo y el siguiente se produce una desconexión entre el héroe y el lector. Me encanta la actual colección de Caballero Luna de Jed MacKay y Alessandro Cappuccio (entre otros), pero cada vez que compro un tomo tengo que repasar lo que pasó en el anterior porque no lo recuerdo. Algo que nunca me pasara en las numerosas grapas que compro mensualmente.
Está claro que la afición comiquera es un hobby caro, no es sólo un tema de las grapas.No es algo de ahora, los tomos también tienen unos precios prohibitivos en cuanto las editoriales optan por ediciones en tapa dura, que son cada vez más frecuentes. Dicho esto, se me plantea otra duda económica importante que pone en duda que la grapa sea más cara que otros formatos. Con 50 €uros compro todos los meses +/- 10-12 grapas de Panini, con lo que tengo 12 historias diferentes de 12 personajes y grupos diferentes. Si empleara esos mismos 50 €uros para comprar tomos que sustituyeran a las grapas, en los formatos de Panini de tapa blando o tapa dura apenas me llegaría para comprar 2-3 tomos. Si pongo en la balanza 12 historias, aunque sea en dosis pequeñas, frente a 2-3 arcos completos que me obligan a dejar sin leer todo lo demás, creo que no me compensan los tomos, al perderme un montón de cosas que estarían pasando en el resto de colecciones. Aventuras que no quiero perderme.
Una de las polémicas de hace unos días ha sido la noticia del desproporcionado aumento de los tomos de la Biblioteca Marvel, que van a pasar de 12.00 €uros en 2023 a 13.90 €uros en 2024, un incremento de más del 15%. Una polémica sobre el precio de estos tomos, no de las grapas. Una tomadura de pelo si pensamos que se trata de comics antiguos que ya han sido reeditados en múltiples ediciones anteriores por parte de Panini. Mi queja en Twitter (¿X?) consiguió que un tuit mío tuviera la difusión que no había tenido ninguna publicación mía en meses en esa red social, porque no cabe duda que la gente está calentita con este tema. Sin embargo, a pesar de todo, sigo pensando en la grapa como unidad de medida y como contenedor de historias, a pesar que Marvel plantee sus historias para que sean recopiladas en tomo, lo que afecta al disfrute de algunas colecciones.
Hay otro elemento que quiero comentar, y es sobre las nuevas generaciones y el manga. Por un motivo que no acabo de entender no dejo de leer comentarios y escuchar opiniones en podcasts que ven normal que muchos chavales vayan todos los meses a comprar su manga a la librería, pero a la vez niegan que precisamente esos mismos lectores jóvenes puedan aficionarse a Marvel o DC con grapas que les obliguen a ir a la misma librería todos los meses. Y entiendo que el manga por 10-12 €uros te dan 200 páginas de historia (en blanco y negro), frente a los 3 €uros por apenas 20 páginas de historia de las grapas USA. Pero no todos los mangas son como los de Urasawa en los que pasan muchas cosas, he leído mangas en los que a lo largo de 2-3 volúmenes han contado una única escena de acción, o un partido de baloncesto o tenis, en los que realmente la historia no ha avanzado tampoco casi nada. Frente a comics de Bendis o King que son insufribles leídos mes a mes, también hay lecturas de grapa que resultan super satisfactorias, como estamos viendo en los comics de Jed MacKay o de Jason Aaron. Comics que justifican más que de sobra su lectura mensual en el formato grapa.
Un problema que SI tiene el comics de superhéroes es que los continuos reinicios y cambios de equipos creativos hacen complicado que un nuevo lector sepa por donde empezar a disfrutar de la afición.(Aunque en realidad todos empezamos a leer con una grapa suelta que estaba a mitad de la historia). ¿Por donde empiezo a leer Spiderman? Ciertamente los primeros comics de Lee y Ditko han envejecido muy mal para los nuevos lectores. Y en lugar de esta etapa original, ¿recomiendo la etapa de Roger Stern y John Romita Jr de los 80? ¿La de J. Michael Straczynski de nuevo con Romita Jr de 2000? ¿O mejor las últimas de Nick Spencer o la actual de Zeb Wells? Y qué decir de la influyente etapa de Dan Slott tras el mefistazo. Hay demasiadas etapas buena y malas, lo que puede resultar demasiado confuso. Aparte que no existe correlación entre las historias de las películas y las de los comics, siendo en muchos momentos casi hasta opuestas.
En lo que también tiene todas las de perder las grapas es en lo referido a los cambios de hábitos de consumo.Si el modelo de Netflix y el binge-watching y los maratones son el modelo que se está imponiendo para ver televisión y ocio en general, no hay duda que leer 20 páginas de una historia y tener que esperar 5 meses en saber el final no resulta nada atractivo. En este sentido sí veo que las grapas están perdiendo la batalla frente a los nuevos modos de consumo, y por eso desde hace años los comics de Batman o Spiderman son quincenales, para que al menos los lectores no tengan que esperar tanto tiempo entre un número y el siguiente.
En este momento tengo que aclarar que esto que digo de las grapas sería de aplicación para el UNIVERSO MARVEL. Como comentaba antes, DC cometió el pecado de echarme y hacer que me diera cuenta que podía pasar sin comprar sus comics. Y aunque he disfrutado de algunos comics puntuales como Nightwing de Tom Taylor y Bruno Redondo (cuando dibuja), el Batman de Marc Silvestri o Batman – Superman World´s Finest de Mark Waid y Dan Mora, pero sigo desenganchado de su universo y sin ganas de volver. Además, la apuesta por los comics Black Label fuera de continuidad es cada vez más fácil poder comprar alguna colección de algún autor que me gusta sin tener que preocuparte de una continuidad inexistente. Tampoco tengo necesidad de comprar el indy en grapa, empezando por el problema del Previews que comentaba antes, por lo que la mayoría de colecciones las compro y disfruto en formato tomo. Aunque alguna colección si que he picado en grapa, como el disfrute de Big Time de Mark Millar y Pepe Larraz, Conan The Barbarian de Jim Zub y Roberto de la Torre o los comics de Daniel Warren Johnson. En ese sentido, resulta sintomático que nada que haya publicado Marvel en los últimos meses y casi años tenga en mi el impacto de los últimos comics de Daniel Warren Johnson, Mark Millar, Robert Kirkman Ed Brubaker y sus artistas colaboradores. Marvel tiene a los personajes, pero la calidad de estos autores está a años luz de lo que está publicando la Casa de las Ideas.
No soy coleccionista completista, pero tras 40 años comprando y leyendo reconozco que si que me gusta la familiaridad del universo Marvel, y me gusta estar al día de lo que pasa (a grandes rasgos) gracias a la lectura de sus principales eventos. No tengo problema en dejar de comprar una grapa o varias, por ejemplo los mutantes de Krakoa tienen sus días contados, pero no me veo ahora mismo dejando de comprar los comics Marvel en su conjunto. Dicho esto, la alarmante pérdida de calidad (o al menos, comics que no conectan con mis gustos) ha provocado que lleve meses comprando apenas 8-9 grapas Marvel mensualmente. Cada vez compro menos comics Marvel y las oportunidades que sigo dando a nuevas series y autores no siempre están saliendo bien. Si la disminución de compras se mantiene, igual no tengo que decidir dejar de comprar Marvel porque mes a mes la afición irá muriendo por falta de comics que me apelen a mi como comprador.
En ese sentido, la compra en tomos si tiene una ventaja a la grapa, dado que te permite tener una idea más ajustada de lo que te espera, al poder leer críticas y comentarios de lectores amigos que han leído esos comics, frente al salto de fe que los lectores de grapa tenemos que hacer a la hora de empezar a comprar una nueva colección. Algo que decidimos basados únicamente en el marketing con el que Marvel / Panini te vende una colección que puede pintar bien pero acabar siendo un desastre infumable. Y que esto pase una vez es normal, pero si se acumulan las lecturas insatisfactorias, que es lo que está pasando en los últimos años, reduces las oportunidades que le das a nuevas series. Sin embargo, cuando sale un tomo puedes ir poco más a lo seguro, y aunque el desembolso sea mayor lo normal es acertar más veces.
El baile de dibujantes y no poder tener al mismo artista en todo un arco es uno de los grandes pecados de la Marvel actual, unido a la contratación de guionistas mediocres que no han demostrado en colecciones indys que tienen calidad suficiente para guionizar comics Marvel, sino que parece que han sido contratados para cubrir una cuota de «diversidad». Marvel piensa con razón, por las ventas de sus grapas, que los artistas son intercambiables y que los lectores nos comemos con patatas cualquier cosa mientras tenga «Spiderman» en portada. No se dan cuenta que los grandes comics siempre han sido los que combinan una gran historia con un arte sobresaliente. El problema de los dibujantes mediocres y los cambios artísticos me parece un cáncer en la Marvel actual. Como lo es que están alienando a sus compradores actuales y pasados, los que mantuvimos abierto el chiringuito con nuestro dinero, buscando un nuevo público «diverso» que creo que no existe, al menos en el canal de las librerías de comic. Publicando comics infumables de autores que fallan una y otra vez sin que los editores hagan nada para mejorar la situación.
En lo referido a Panini, aparte de la pasada de sus subidas de precio, su decisión de publicar grapas dobles incluyendo en una cabecera popular otra serie diferente que ellos saben que no tiene el mismo tirón comercial me parece un segundo sacacuartos vergonzoso que ha hecho que no comprara colecciones como Inmortal X-Men y que ahora ha conseguido que deje de comprar Patrulla-X. Estas decisiones muestran a una editorial que NO cuida a sus lectores y que debe pensar que vamos a seguir comprando lo que sea que publiquen. Cosa que se está demostrando que no es el caso, si cada vez menos compradores compramos las grapas mensuales.
Por cierto, que las ventas no son las que deberían se aprecia en la decisión de Panini de publicar en enero dos números 1 de dos etapas que empiezan ese mes a precios reducidos: el Capitán América de J. Michael Straczynski y Jesús Saiz y Daredevil de Saladin Ahmed y Aaron Kuder, con unos precios gancho de 2.00 €uros y 2.50 €uros respectivamente. Estos precios son muy inferiores a los normales, pero no tengo claro que vayan a funcionar dado que todos sabemos que el segundo número ya tendrá el precio normal de la grapa. En ese sentido, IMAGE le lleva un montón de ventaja a Panini en lo relativo a promocionar sus colecciones, al vender el primer tomo de sus colecciones (no la primera grapa) a un precio de 9.95 US$, pasando ya el segundo al precio normal de 17-18 dólares. Si Panini hubiera planteado publicar todo el primer arco a precio reducido, igual me planteaba comprar alguna colección pero sólo una grapa a precio reducido no es suficiente para engancharme.
Quiero ver el vaso medio lleno y confiar que las nuevas colecciones Marvel de 2024 van a conseguir devolverme la ilusión, por ejemplo con el final de la Era de Krakoa. Pero desde luego ni Marvel ni Panini tienen un cheque en blanco, sólo compraré lo que realmente pinte interesante y se ajuste a mis gustos.
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El quinto episodio de Loki en Disney+ ha resultado interesante y con momentos muy chulos, pero vuelve a parar la acción mientras el protagonista aprende cómo solucionar el colapso temporal.
PUNTUACIÓN: 7.5/10
Episodio 5. Ciencia / Ficción
Loki cruza líneas temporales moribundas buscando a sus amigos, pero la realidad no es la que parece.
Justin Benson y Aaron Moorhead dirigen este quinto episodio que tiene guion de Eric Martin, el responsable de guiones de esta temporada. Episodio de 47 minutos (39 sin los títulos de créditos) como siempre con música de Natalie Holt.
En el episodio tenemos al reparto de héroes de la TVA formado por Tom Hiddleston como Loki, Sophia Di Martino (Sylvie), Owen Wilson (Mobius), Wunmi Mosaku (Hunter B-15), Eugene Cordero como Casey / agente de la TVA y Ke Huy Quan (Ouroboros – O.B.).
Tras el cliffhanger brutal de la semana pasada en el que el Telar Temporal colapsó anticipando la desaparición de todas las líneas temporales del multiverso, en este episodio la historia se para para coger impulso de cara al climax final final del próximo episodio, dando tiempo a Loki a aprender a controlar sus habilidades de deslizamiento a través del tiempo.
Me han flipado varias cosas del episodio. En primer lugar, Loki vuelve a ser el centro de todo, y Tom Hiddleston realiza un trabajo espectacular. La realización de que debajo de la fachada de héroe que quiere salvar el multiverso está una persona asustada que quiere recuperar a sus amigos y no sabe qué hacer con su vida sin ellos es uno de los grandes momentos de esta temporada. Sylvie es egoísta por querer tener una vida, y su negativa a ayudar a Loki provocará la destrucción de todo, o al menos no la evitará. Pero Loki también lo es, aunque eso le haga hacer lo correcto. Hiddleston está increíble, y me gusta mucho también su química con Sophia Di Martino.
En este episodio veremos por fin cómo hubieran sido las vidas de los agentes de la TVA si no hubieran sido extraídos del tiempo para convertirles en agentes temporales. Y la verdad es que son momentos que tampoco aportan demasiado a la trama general, más allá de plantear la duda de si no merecen vivir sus vidas robadas, aunque sus yo agentes de la TVA disfruten de la vida que han vivido estos años. Sylvie plantea que una vez vean la TVA no hay vuelta atrás, ya no podrán volver a sus vidas mundanas previas, cosa que posiblemente sea verdad, pero al final el no hacer nada si provoca el colapso multiversal.
El otro momentazo del episodio, y posiblemente por lo que se recordará la serie (a falta de ver las sorpresas del último episodio), es la conversación metatextual entre Loki y Ouroboros en su versión de Doug, un científico profesor de física teórica en Caltech y aspirante a escritor de ciencia ficción en 1994. Doug (Ouroboros) le dice a Loki que buscan una solución basada en la ciencia cuando igual deberían hacerlo en la ficción, ya que es imposible viajar en el tiempo en un lugar que no tiene tiempo como es la TVA, cosa que ha hecho Loki durante la serie, y también lo es viajar a un sitio que no existe AHORA. Tantas imposibilidades le sugieren a Doug que seguro Loki puede hacerlo si junta a todos sus amigos y controla sus habilidades de deslizamiento temporal, cosa que acaba haciendo al final del episodio.
El elemento metatextual de este momento me ha flipado, porque en muchos momentos los espectadores / lectores de la ciencia ficción (y el entretenimiento en general) a menudo exigimos que algo sea «lógico» o sea verosímil, cuando en realidad estamos consumiendo obras de ficción en las que cualquier cosa es posible mientras el creador lo imagine. Mientras el conjunto encaje, igual los fans deberiamos entrar en la propuesta en lugar de ser puntillosos sobre si algo tiene o no sentido según unas normas físicas del mundo real que no tienen por qué ser aplicables. Dicho esto, por supuesto en muchas ocasiones una obra establece unas normas que luego se las saltan porque si, y encuentro que eso puede ser criticado. Pero en el caso de Loki, la forma de plantear este viaje del héroe me ha parecido brillante.
Doug comenta que en la ciencia uno se pregunta «qué» y «cómo», mientras que la ficción se centra en «por qué». Así Loki aprende que sus saltos temporales y espaciales no son aleatorios, ya que siempre termina donde tiene que estar con las personas a las que busca, luego hay un sentido en el caos. Y en el momento final, Loki entiende que en realidad la ficción no es un tema de donde, cuando o por qué, sino de QUIEN. Y solo Loki puede solucionar el caos temporal de la TVA, cosa que veremos la semana que viene. Esta evolución personal del protagonista, y cómo al final aprende a controlar sus poderes cuando lo ha perdido todo, me ha encantado.
Dentro de ser un episodio que me ha gustado y como veis le he encontrado un montón de elementos destacables, en realidad el episodio ha sido un largo diálogo expositivo de 40 minutos que explica cómo Loki aprende sus habilidades, dejándonos prácticamente en el mismo momento temporal que la semana pasada, 15 segundos antes del colapso temporal. Viendo lo que acabo de ver me parece un recurso facilón que el héroe solucione el embrollo viajando atrás en el tiempo evitando el colapso antes que se produzca, cosa que parece será lo que pase la semana pasada. Por cierto, aunque hablaba antes de NO ser puntilloso, no puedo evitar comentar que la habilidad de Loki de deslizarse por el continuo espacio temporal se la han sacado de la manga esta temporada literalmente «porque si». Dicho esto, obviamente estamos en una situación en que si Loki no tiene estos poderes no hay serie, todos mueren, fin. Así que prefiero que estemos donde estemos con Loki con estas habilidades.
Otro elemento que resulta chocante es que Victor Timely (Kang) o Renslayer no hayan aparecido en todo el episodio. Sobre todo Renslayer sabemos que no está muerta, ya que cuando una persona es «purgada» en realidad viajaba al momento justo antes del final del tiempo que conocimos en el quinto episodio de la primera temporada. Y Miss Minutes se supone volverá a aparecer cuando el reinicio de su programa se produzca. Entiendo que este episodio es en realidad un interludio para Loki antes de la tormenta final de la semana que viene, pero es curioso que el villano de esta temporada en realidad no es una persona sino el propio tiempo. Y más concretamente, su colapso. Queda claro que la llegada de Kang que se anticipó al final de la primera temporada NO va a suceder en esta segunda, como mucho como una escena post-créditos que nos lance a su posible aparición en la próxima película de los 4 Fantásticos antes de Vengadores: Dinastía de Kang. Sobre todo pensando en que la sobrecarga de radiación temporal que sufría Timely al final del episodio anterior justificaría en parte sus habilidades superiores y por tanto su transformación en Kang. Aunque queda la duda de si eso va a suceder en la nueva realidad que va a crear Loki tras viajar de vuelta a la TVA. Muchas preguntas que tendrán que ser respondidas en un único episodio, el de la semana que viene.
Visto lo visto en este episodio, me voy a tirar a la piscina para anticipar que Loki salvará al multiverso la semana que viene pero elegirá perder a sus amigos para que vivan sus vidas normales antes de la AVT, antes de conocerle. Esto reforzará la idea de héroe trágico en Loki, una idea inesperada que nunca la hubiéramos asociado a este personaje antes de la serie de televisión, y que me gusta. De hecho, que Loki salve el multiverso pero posiblemente la AVT deje de existir será otro factor que ayudará a que la llegada de Kang no tenga oposición.
Pero eso, lo comentaré la semana que viene.
Comparto el trailer de esta serie:
Loki se dirige hacia el final con el ritmo pausado que nos ha acostumbrado en esta segunda temporada. A ver cómo lo cierran la semana que viene.
PUNTUACIÓN: 7.5/10
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