Crítica de La Imposible Patrulla-X 1-4 de Gail Simone, David Marquez y Javier Garrón (Marvel Comics – Panini)

Tras analizar ayer el primer arco de la nueva etapa de Patrulla-X de Jed MacKay y Ryan Stegman, hoy toca valorar el primer arco de su serie hermana, La Imposible Patrulla-X de Gail Simone, David Marquez y Javier Garrón, con color de Matthew Wilson.

PUNTUACIÓN: 7/10

El Profesor-X ha desaparecido. Un grupo esencial de La Patrulla-X emerge desde las cenizas para enfrentarse al mundo sin hogar y sin mentor. Todos los lazos en la comunidad mutante parecen haberse deshecho. Pícara se niega a asumir el papel de la heroína que debe restaurarlos, pero se verá obligada a hacerlo por las circunstancias, porque un poder maligno está persiguiendo a mutantes, y tiene un secreto que podría destruir lo que queda de La Patrulla-X.

Pícara, Gambito y Lobezno dan la bienvenida a un viejo y entrañable amigo, a tiempo para enfrentarse en Luisiana a cuatro mutantes incontrolables y salvajes. Algo enorme ha despertado, y todo empieza en estas páginas. 

Un hombre-X ha caído. El infierno aguarda al resto. Pícara afronta en solitario un poder en la sombra para el que no se encuentra preparada. Sin apoyos, sin plan b y sin salida. Mientras tanto, el secreto de uno de sus reclutas sale a la luz, y podría destruir al resto de mutantes.

La conclusión de la primera saga de la serie. La Imposible Patrulla-X se enfrenta a una fuerza imparable. ¿Quiénes serán los jóvenes mutantes que se unan al equipo de Pícara? Además, esos chavales tienen que ir a clase… pero no será fácil incorporarse a una escuela rural en Luisiana.

Este primer arco de la Imposible Patrulla-X ha contado con 5 grapas USA.

Cuando leí el primer número USA de Uncanny X-Men, expresé mi alegría con Gail Simone al haber escrito un arranque en el que Pícara, Gambito, Logan tenían la caracterización perfecta que siempre deberían tener estos mutantes clásicos. Tras leer el primer arco completo, queda claro que la caracterización de los héroes es de largo lo mejor de este comic. A los 3 antes mencionados hay que sumar a Rondador Nocturno y Júbilo, que forman un quinteto maravilloso lleno de conexiones emocionales que me llegan muy dentro. Tener a este grupo y clava sus personalidades era clave, y me alegra que Simone lo consiga.

Junto a los mutantes clásicos tenemos la presentación de 4 nuevos mutantes: Oscilación, Rescate, Sueño Mortal y Calicó, Si la Patrulla-X de Cíclope son los defensores de los mutantes en peligro, de alguna manera Simone parece que quiere centrarse en la idea de crear un refugio y casi una escuela para los jóvenes mutantes. Las escenas de los héroes veteranos con los chavales empieza con el cliché de la pelea a partir de una confusión, pero va a ir creciendo hasta hacer que conectemos con todos los personajes, ya sean nuevos o clásicos.

Simone plantea una narración en primera persona, haciendo que Pícara nos vaya contando la historia desde su punto de vista y con sus miedos y preocupaciones. Este narrador irá cambiando, a veces será Júbilo, otras Ganmito. Pero eso consigue que la conexión emocional sea total con los personajes, y un ejemplo de buena escritura.

En el apartado artístico, David Marquez con color de Matthew Wilson me parece que es una elección fantástica para este comic. Me encanta la forma en que dibuja a Pícara o a Logan. O a Júbilo y a Rondador. Una parte fundamental del éxito de un comic es el apartado gráfico, y con Marquez tienen el éxito asegurado. De hecho, el número fill-in antes del próximo cruce con Patrulla-X el mes que viene, el número 6 USA, está dibujado por Javier Garrón, otro dibujante que me encanta y que creo que todo lo hace bien. De forma que por la parte del dibujo esta nueva etapa es de 10.

No se si te estarás preguntando si el dibujo es de 10, ¿Por qué has puntuado con un 7 esta reseña? Y es que llegamos a la parte con la que no he conectado nada, o directamente no me ha gustado. Que es la amenaza a la que se enfrentan los mutantes en este arco.

Por un lado tenemos a la doctora Corina Ellis, una funcionaria del gobierno que se ha apropiado del 1407 de Graymalkin Lane y ha destruido el legado de Xavier al convertir la escuela en una cárcel. Una cárcel en la que está prisionero Charles Xavier. Ellis de momento no ha demostrado nada más allá de ser mala malísima. Y diría que tarde o temprano descubriremos su hermano humano murió por culpa de un ataque de un mutante malvado. O tan vez era un mutante y también murió. Sea por el motivo que sea, su clave es arrasar con el legado de Charles Xavier. Aunque de momento no es más que la próxima amenaza.

El verdadero problema lo tengo con la que es la primera gran villana de este arco Sarah Gaunt. Simone por un lado plantea un primer ejercicio de retrocontinuidad al mostrar que Sarah fue la primera novia de Charles Xavier, ofreciendo una historia que acaba no yendo a ningún sitio resultando una decepción total. Pero peor es la parte del presente en la que a partir de una tragedia personal y aparentemente morir por culpa de un huracán, despertó con unos poderes indeterminados, liderando un grupo de seres también indeterminados que buscan matar a todos los jóvenes mutantes que encuentren porque patata. La forma en que todo es aleatorio resulta ridícula, a lo que hay que sumar un deus-ex-machina en la forma del joven mutante Harvey-X, al que conocimos en el primer número y falleció, que da a Pícara las habilidades justas para derrotar a la hasta ese momento invencible Sarah Gaunt. La resolución de la historia y todo lo relativo a Sarah me ha resultado tramposo y lamentables.

Gail Simone ha acertado con la caracterización de los protagonistas. Por esa parte merece un aplauso. Pero la historia que ha planteado en este arco ha sido decepcionante no, lo siguiente. Y no es que la villana sea fallida, es lo aleatorio y porque si que resulta todo. Esta parte la verdad es que muy mal. Sumando un dibujo chulísimo que si me ha gustado me sale la puntuación que he puesto a este primer arco de La Imposible Patrulla-X. Tengo que reconocer que me hubiera gustado que estos comics me hubieran gustado mucho más de lo que lo ha hecho.

Aunque la historia ha dejado bastante que desear, reconozco que tengo ganas de leer buenas historias con Pícara, Júbilo, Rondador y los demás. En realidad no la he encontrado en este primer arco, pero que Simene haya clavado las personalidades me hace albergar ilusiones que las historias van a mejorar obligatoriamente en el futuro. De momento, el mes que viene empieza «Asalto a Graymalkin» el primer cruce de esta colección con Patrulla-X de Jed MacKay. Una historia en cuatro partes que espero mejore lo visto hasta ahora.

Comparto las primeras páginas del comic:

La imposible Patrulla-X tiene un 10 en lo que a caracterización se refiere, pero la amenaza ha dejado un poco de desear. Espero la cosa mejore.

PUNTUACIÓN: 7/10

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Crítica de Patrulla-X 1-5 de Jed MacKay, Ryan Stegman y Netho Diaz (Marvel Comics – Panini)

Comento mis impresiones del primer arco de la nueva etapa de Patrulla-X de Jed MacKay como parte del relazamiento From The Ashes. Unos comics dibujados por Ryan Stegman con J.P. Mayer y por Netho Díaz con Sean Parson, todo ello con color de Marte Gracia.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

¡Desde las cenizas! Krakoa ya no está, Orchis ha caído, pero La Patrulla-X permanece, siempre. Cíclope lidera, porque es lo que sabe hacer. La Bestia construye, porque es lo que sabe hacer. Desde su nuevo hogar en Alaska, La Patrulla-X ha izado la bandera de la rebeldía. Los asuntos mutantes son sus asuntos. Únete a ellos en su lucha por el destino de la especie mutante.

La Patrulla-X acude a una crisis en San Francisco. ¿El problema? Una invasión alienígena. ¿Bastan con seis personas-X para resolverlo? Además, ¿cómo consiguieron los mutantes hacerse con su nuevo cuartel general y qué supone eso para ellos? Mientras Cíclope tiene un encuentro con las autoridades, La Patrulla-X descubrirá que su nuevo hogar no es tan seguro como parece.

Trevor Fitzroy y Los Arribistas han llegado a Internet, para ofrecer todo lo que los usuarios desean: asesinatos de mutantes online, en directo, personalizados y en alta definición. Dale a me gusta, suscríbete y dinos quién es el asesino número uno. 

Mientras La Patrulla-X intenta desentrañar la conspiración organizada contra ellos, Idie y Magik trabajan para investigar una más cercana. Merle esconde más secretos que los que se guardan en la Fábrica, y las dos mutantes deben salir a las calles en busca de respuestas.

¡La noche de hierro! ¿Qué debe la ciudad de Merle (Alaska) a La Patrulla-X? ¿De dónde ha salido ese Centinela desactivado que se cierne sobre la población? Y lo más importante, ¿qué buscaba? Además: la derivada que menos esperabas de La Era de Krakoa.

Este primer arco de la nueva etapa de Patrulla-X comprende X-Men 1-7 USA.

Tras una etapa tan larga y problemática como fue la Era de Krakoa, Marvel Comics tenía una patata caliente en lo relativo al relanzamiento de la franquicia mutante. La nueva etapa From the ashes ha cumplido 7 grapas USA en la cabecera principal de Patrulla-X, y si bien aún es pronto para conclusiones, si podemos hacernos una buena idea de lo que la oficina X ha planteado.

El primer elemento a destacar es que Jed MacKay es un guionista todo terreno que sabe plantear comics con el corazón en el sitio correcto con unos personajes que sientes que son los de siempre, a diferencia de lo que pasó en varios momentos de la Era de Krakoa. La nueva alineación formada por Cíclope, Bestia, Mariposa Mental, Chico Omega, Temple, Magik y Juggernaut, más Magneto de invitado en la retaguardia de su base en Alaska, me parece un grupo amplio pero equilibrado, que le va a dar la oportunidad de hacer todo tipo de historias a MacKay. Me gusta que MacKay no empiece de cero como si Krakoa no hubiera existido, y sitúa la base mutante en Alaska en una antigua fábrica de Centinelas desmantelada por los Vengadores. Esto permite establecer rápidamente la parte de «temidos y odiados» que está intrínseco en el ADN de los X-Men. Pero aunque Cíclope y compañía tendrían todo el derecho a estar enfadados con el mundo humano, su misión en lo fundamental no ha cambiado: encontrar y proteger a mutantes en peligro, salvando a quien sea necesario cuando haya una amenaza, sean humanos o mutantes.

MacKay es un escritor muy inteligente. Una de las cosas que más me gustan de él es que tiene claro las herramientas del medio comiquero mainstream de superhéroes, usándolas de forma modélica para crear historias super entretenidas que consiguen que conectes y te preocupes en los protagonistas. Scott Summer es el líder perfecto del grupo, con un Hank McCoy más preocupado del laboratorio que de pelear en la calle. Junto a ellos, me gusta mucho que MacKay plantee números centrados en miembros concretos del grupo, como el número 5 USA protagonizado por Mariposa Mental y Chico Omega, o el número 6 con Illyana y Temple, además de plantear equipos poco habituales, como el del número 4 sin Cíclope, que permite que surge la sensación que estamos viendo cosas nuevas, algo poco habitual en la franquicia mutante.

Me parece además muy interesante que MacKay vuelva a la idea de la grapa como contenedor de historias que deben ser satisfactorias en si mismas. Estoy tan frustrado con la moda de las historia-río tipo Hickman en las que las grapas no cuentan nada porque son parte de un puzzle mayor que agradezco esta vuelta a los orígenes en la que cada grapa es una misión en si misma, aunque dentro de una narrativa mayor. Dándonos historias satisfactorias que merecen ser leídas mes a mes.

Y hablando de Hickman, una de las ideas más idiotas de la Era de Krakoa fue la de hacer que no hubieran mutantes malvados, al pertenecer todos a la gran familia de Krakoa. Esto por supuesto no fue tanto así, pensando por ejemplo en el cáncer que supuso Mr. Siniestro dentro del Consejo Silencioso. Pero en su mayoría, las historias eran «mutantes vs humanos y robots». MacKay rompe con todo eso en estos primeros números, al utilizar a mutantes malvados como Desvanecedor, Trevor Fitzroy, al Hombre de Azucar y a Cassandra Nova como provocadora de lo que está sucediendo. Junto a ellos tenemos al nuevo enemigo 3K, una escisión de Orchis que han descubierto cómo activar el gen-X en humanos adultos. El alcance de su plan está todavía en las sombras, pero esto ha permitido a MacKay ofrecernos un buen conjunto de historias en este arranque de la colección.

Otro tema que merece un comentario es el descubrimiento que algunos mutantes sufren una nueva enfermedad, E.D.A.-R. Enfermedad Degenerativa Asociada a la Resurrección, que ha surgido a partir de un defecto de las resurrecciones krakoanas y que provoca que los mutantes enfermos pierdan el control de sus poderes. Esto es una variación del Virus Legado 30 años después. Y por un lado entiendo que ha pasado mucho tiempo desde esa historia, hay toda una nueva generación de compradores que igual ni la conocen. Pero al mismo tiempo me da una pereza enorme que empiecen a plantear comics con la duda de ¿Quién será el siguiente enfermo? En todo caso, hasta ahora MacKay se ha ganado mi respeto como guionista, así que tengo claro que hay que darle margen para que desarrolle la historia que quiera.

Cosa que no se si va a poder, pensando que el próximo mes se inicia el primer crossover de la franquicia, «Asalto a Graymalkin», que cruzará este comic con Imposible Patrulla-X de Gail Simone, a la que sucederá otro evento ya con toda la línea mutante. Creo que MacKay es un team-player, pero al final la duda es si está escribiendo SU historia o lo que le dicta Tom Brevoort que tiene que pasar para que todo encaje con los planes a gran escala de la franquicia.

En el apartado artístico, Ryan Stegman con J.P. Mayer dibuja los 5 primeros números de la serie, con Netho Díaz con Sean Parson los dos siguientes, todo ello con el color de Marte Gracia. Cuando leí el primer número USA, reconozco que el dibujo de Stegman no acabó de cuadrarme, por ejemplo con la forma en que dibujaba a Cíclope que parecía casi un adolescente. Sin embargo, tengo que decir que no se si porque Stegman se ha ido haciendo con el comic o mi ojo se ha acostumbrado a su estilo, pero lo cierto es que el dibujo de Stegman me ha ido gustando cada vez más. Aparte de una estupenda expresividad en las caras de los protagonistas, Stegman se sale en lo relativo a las coreografías de acción, planteando páginas super chulas que sus 100% comiqueras y lo que yo espero encontrarme en un comic Marvel.

El otro elemento positivo es que me gusta la elección de Netho Diaz para los dos números de fill-in que Stegman no puede dibujar. Y digo esto primero y principal porque Diaz me ha parecido un buen dibujante, aunque sin la fuerza y la brillantez visual de Stegman. Lo que me gusta es que Diaz tiene un estilo similar al de Stegman, de forma que dentro de ser artistas diferentes, no hay un gran choque de estilos gráficos, manteniéndose relativamente la consistencia gráfica. Y esto creo que es muy importante, dado que estoy cansado de comics con un dibujante muy bueno y otro muy malo (El Increíble Hulk) o comics con dibujantes con estilos que son un huevo y una castaña (Capitán América). Dentro de lo malo e inevitable que es que un dibujante no pueda dibujar todo, al menos la elección de la oficina-X por el momento me parece acertada.

Dentro que me ha gustado este primer arco de Patrulla-X, la parte mala o al menos la menos buena, es que estos comics creo que están bien, pero no me han flipado como sí me flipan por ejemplo los comics de Transformers o G.I. Joe. Como fan veterano de los mutantes, estoy deseando que un comic de Marvel me flipe, y de momento esta Patrulla-X no lo está consiguiendo. Reconociéndole eso si el oficio de MacKay y que está en la buena dirección.

Me alegra ver a MacKay haciendo reconocibles a Scott Summers, Magneto o Illyana Rasputín. Por ejemplo la escena de Illyana con Temple en la que reconoce que es más lista de lo que parece pero no lo dice porque si Scott se diera cuenta la cargaría con más responsabilidades, es oro puro. La mejor parte del comic es sentir que estos SI son los héroes que llevo leyendo 40 años. Pero igual las aventuras que han vivido no han sido nada del otro jueves. Quizá por el propio formato de historias autocontenidas en cada grapa. Decía antes que me gustaba la decisión que había tomado MacKay, pero igual eso explica la sensación de historias «bien sin más».

En todo caso, MacKay me ha hecho disfrutar muchísimo con Doctor Extraño y con Caballero Luna, así que tiene mi voto de confianza para ver a donde quiere dirigir la historia de esta nueva alineación de la Patrulla-X.

Comparto las primeras páginas del comic:

La nueva etapa de Patrulla está bien y merece ser leída, ofreciendo una más que necesaria vuelta a los orígenes. Sin embargo, me hubiera gustado que estos comic me fliparan más de lo que me han gustado.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

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Crítica de Daredevil Born Again 1×04 (Disney+)

El cuarto episodio de Daredevil Born Again emitido en Disney+ aumenta la tensión y el drama gracias al retorno de Jon Bernthal a su papel de Frank Castle.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

Episodio 4- Sic Semper Systema

Las mitades oscuras de Matt Murdock y Wilson Fisk pugnan por liberarse.

Cuarto episodio de esta primera temporada de 9 capítulos con Dario Scardapane como showrunner. El episodio de 55 minutos ha sido dirigido por Jeffrey Nachmanoff con un guion de David Feige (sin relación familiar con Kevin) y Jesse Wigutow.

En el reparto tenemos a Charlie Cox como Matt Murdock / Daredevil, Vincent D’Onofrio como Wilson Fisk / Kingpin, Ayelet Zurer como la esposa de Fisk Vanessa Marianna-Fisk, Nikki M. James como Kirsten McDuffie, ex ayudante del fiscal del distrito de Nueva York y nueva socia de Matt en el bufete, Margarita Levieva como Heather Glenn, terapeuta e interés romántico de Matt, Zabryna Guevara como Sheila Rivera, mano derecha de Fisk en la alcaldía,  Genneya Walton como BB Urich, periodista de The BB Report y sobrina de Ben Urich, Clark Johnson como Cherry, policía jubilado de Nueva York que trabaja con Murdock, Michael Gandolfini como Daniel Blake, Hamish Allan-Headley como el policía corrupto Powell. La gran novedad del episodio reside en disfrutar del retorno de Jon Bernthal como Frank Castle / Punisher.

Para analizar este episodio es inevitable hablar del dramático final del episodio anterior, lo que puede ser spoiler si no vas al día con la serie. Sigue leyendo bajo tu responsabilidad.

Matt Murdock dejó su identidad de Daredevil debido al trauma provocado por la muerte de Foggy Nelson. Y en los meses posteriores Matt parecía que intentaba confiar en el sistema, cumpliendo con su papel de abogado. Todo eso ha saltado por los aires debido al asesinato de Héctor Ayala al final de episodio anterior. Lo que Matt ganó en el juzgado lo ha perdido en la calle. Esta pérdida sirve para plantear unas escenas super dramáticas en el comienzo del episodio. Y significa que la bomba a presión que era su ira reprimida vaya a liberarse sin remisión, probablemente en el próximo episodio. La forma en que construido el retorno de Daredevil me está gustando mucho.

Cuando los personajes están bien construidos y consiguen que conectemos con ellos, empieza a cimentarse el éxito de cualquier serie, de cualquier comic o libro. Y creo que los creadores de Daredevil Born Again lo están haciendo muy bien. Por cierto, me resulta curioso tener un segundo episodio consecutivo sin ninguna escena de acción, y que hayan conseguido que el drama me resulte tan interesante que no me importe. Bueno, en realidad, no me importa demasiado, porque Daredevil es sinónimo a escenas de acción. Si toda la tensión acumulada explota la semana que viene con un episodio lleno de acción que me vuele la cabeza, creo que la espera merecerá la pena.

Otro de los grandes hitos del episodio es el retorno de Jon Bernthal. Matt comparte con Frank Castle apenas una escena de 3 minutos de duración, pero probablemente va a ser de lo mejor que veremos en esta serie. Bernthal transmite una fuerza acojonante en pantalla, y la lucha de filosofías entre ambos sería para aguantar una temporada entera. Bernthal es una fuerza de la naturaleza, pero Charlie Cox en esta escena consigue mirarle de tu a tú, con un momento super dramático en el parece que está pidiendo perdón a Foggy porque va a volver al combate. Menudo escenón. Sólo por ella casi se justifica el visionado.

Sin embargo, todo lo buena que me ha parecido esta escena reconozco que también me ha dejado un poco escamado, porque tal y como la han planteado casi se sugiere que va a ser la única vez que veamos a Frank Castle en esta temporada. Ojalá me equivoque, pero pinta a la clásica escena-cameo en la que los dos actores tienen la oportunidad de lucirse. Este posts de hoy es para valorar este cuarto episodio, y la verdad es que me ha gustado mucho. Pero si se confirmara que Punisher NO va a salir en esta temporada, me parecería un fallo tremendo. Espero equivocarme, claro.

Hablaba antes de lo importante que es crear a personajes potentes, cosa que la serie ha conseguido. Pero por la parte de Wilson Fisk, dentro que me gusta mucho la interpretación de Vincent D´Onofrio, estoy empezando a sentir que toda su trama es un bajón redundante. Y es que no me interesa nada conocer los problemas de la alcaldía con los sindicatos, ni sus reuniones presupuestarias o sobre los procedimientos para aprobar planes urbanísticos. Tener a KINGPIN y tenerlo para esto me está empezando a parecer un poco un bajón. Y puedo entender que narrativamente están construyendo una tensión que también acabe estallando como le va a pasar con Matt en el próximo episodio. Pero que la mitad de la serie sea para una trama que no avanza puede llegar a convertirse en un problema.

Por cierto, en este episodio hemos conocido a Muse, un asesino en serie enmascarado que ha raptado a una persona para drenarle la sangre. De momento no sabemos nada más de él, pero aporta el nivel de amenaza freak que necesita una historia de superhéroes. Igual que la parte de Fisk me está dejando frío, Muse apunta maneras y puede darnos momentos de gloria.

Aunque empiezo a tener algún reparo en las dos historias de Daredevil Born Again, en realidad la serie me está gustando y me deja con ganas de ver el siguiente episodio el mismo miércoles que se estrene. Algo bueno seguro que tiene.

Comparto el trailer de la serie:

Daredevil Born Again nos ha dado un gran episodio que se ha beneficiado de la presencia de Jon Bernthal. Esperemos que no sea la última vez que le vemos.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

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Crítica de Namor: El último rey de Atlantis 2 de Jason Aaron, Alex Lins y Paul Davidson (Marvel Comics – Panini)

Segundo número de tres de la miniserie Namor: El último rey de Atlantis de Jason Aaron, Alex Lins y Paul Davidson, con color de Neeraj Menon.

PUNTUACIÓN: 8/10

¡Siete reyes luchan por gobernar los mares! Desde las ruinas de la antigua Atlantis hasta los bosques hundidos de los Hombres Alga, la guerra se extiende por los reinos submarinos. Mientras se encuentra en las misteriosas profundidades, el violento pasado de Namor regresa para atormentarlo.

Esta grapa triple de Panini recopila Namor 3-5 USA.

Me gustó bastante el primer número de la edición de Panini que incluía las dos primeras grapas USA de un total de 8 que tiene esta miniserie Namor: El último rey de Atlantis. Jason Aaron se siente muy cómodo con este formato de historias con dos momentos temporales en la que además de la historia del presente nos muestra el origen del personaje a través de flashbacks. Ya Aaron usó este formato para la última serie de Castigador (Punisher) y sus editores han debido pensar que no hace falta cambiar algo que está funcionando.

El objetivo de este comic es doble. Por un lado, ampliar el status-quo del fondo del mar del universo Marvel de los comics mostrando unos reinos que no conociamos hasta ahora, aprovechando el vacío de poder que se produjo con la abdicación de Namor y su entrada en una prisión humana. La lucha por el trono de Atlantis ha lanzado a siete reyes de razas y condiciones distintas a una guerra abierta de todos contra todos: Attuma, el Rey de las Bestias, los Señores de la Ciencia, el Rey Hechicero, los Señores Guerreros de Lemuria, Kailani de los Mares Secretos y el Rey Huérfano. Espero que la creación de estas facciones sea una idea a largo plazo para Marvel, no una flor de un día que nadie utilice una vez Aaron se marche de la colección. Esta parte en el presente me está gustando, con Namor haciendo un papel inesperado al intentar evitar la guerra, en lugar de ser el provocador como ha pasado tantas veces en el pasado. Namor sabe que si los ejércitos humanos amenazan con destruir el fondo del mar son perfectamente capaces de cumplir con sus amenazas. Lo malo es que nadie confía ya en él, de forma que sus intentos de paz están cayendo en saco roto.

La parte que merece más análisis es el flashback que está redefiniendo el pasado y el origen de Namor. Atlantis es mostrado como un reino cruel que aplastaba y explotaba a los habitantes marinos. Especialmente cruel es el Rey Thakorr, el abuelo de Namor y un señor de la guerra que usó a Namor como su asesino y aniquilador de enemigos en cuanto desarrolló sus poderes. Esta parte está resultando muy dura, pensando que todos los intentos del joven Namor por ayudar a su pueblo fueron severamente castigados. La construcción psicológica que aaron está haciendo de Namor me está gustando muchísimo, convirtiendo a un cabeza loca en una víctima de una infancia llena de abusos al que su abuelo convirtió en un asesino. Creo que nunca había visto a Namor convertido en una víctima a esta escala, y es normal que el resultado sea que Namor se odia a si mismo por sus pecados del pasado mucho más de lo que pudan odiarle sus enemigos.

En esta parte tengo que reconocer que Aaron plantea una historia totalmente woke al plantear que el reino submarino de Atlantis en realidad es fue un aplastador de los otros reinos del fondo del mar, conectando con los revisionismos históricos y la romantización de los pueblos originarios de América. Pero dentro que esto es muy evidente, tengo que decir que no es un problema porque Aaron plantea su historia de forma impecable al poder a Namor siempre en el centro de toda la acción. Tanto en el presente como en el pasado.

La parte artística me parece también un acierto total. Creo que Alex Lins en los flashbacks del pasado y Paul Davidson en el presente, con color de Neeraj Menon, están los dos muy bien. Cada vez que pienso que uno de los dos está mejor, el otro artista me sorprende con un plano, una imagen super potente. Comento que me gusta la historia de Aaron, pero claramente tener un dibujo brillante super adecuado para la historia es parte del éxito de este comic.

Aprovecho para comentar además que no me gusta nada el formato de grapas triples trimestrales de Panini. Entiendo que si las grapas mensuales no son rentables para comics que no son super ventas la editorial tenga que buscar alternativas. Pero este formato no sirve para seguir la serie de forma regular, porque tras 3 meses casi no recuerdo lo que había pasado. Y tampoco sirve para tener una historia completa en un tomo, por lo que esta edición se me queda a medio camino de todo.

Dicho esto, este comic de Namor me está gustando mucho, por lo que tengo muchas ganas de ver cómo termina la historia. La respuesta, el mes de junio.

Comparto las primeras páginas del número 3 USA:

Jason Aaron está on-fire en esta serie de Namor: El último rey de Atlantis. Ganazas de saber cómo termina la historia.

PUNTUACIÓN: 8/10

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Crítica de Estado eléctrico de los Hermanos Russo (Netflix)

Tenía cierta curiosidad por ver la nueva película de los Hermanos Russo, Estado eléctrico, protagonizada por Millie Bobby Brown y Chris Pratt, que Netflix ha estrenado esta semana.

PUNTUACIÓN: 5/10

En un futuro distópico donde los avances tecnológicos y la IA han alcanzado niveles desbordantes, Michelle, una joven huérfana, se embarca en un viaje a través de una América devastada junto a su inseparable robot y a un vagabundo excéntrico, buscando a su hermano menor desaparecido.

Los hermanos Joe y Anthony Russo empezaron a ser conocidos gracias a series de televisión como Arrested development y Community. Tras ser contratados por Marvel Studios, hicieron historia tras dirigir Capitán América: Soldado de Invierno (2014), Capitán América: Civil War (2026), Vengadores: Infinty War (2017) y Vengadores: Endgame (2018). Tras el éxito con Marvel Studios, los Russo crearon su productora AGBO en la que han realizado la pelicula El agente invisible (Netflix, 2022) y la serie Citadel (2023, Prime Video). También produjeron la ganadora del Oscar Todo a la vez en todas partes.

Estado eléctrico está producida y dirigida por Anthony y Joe Russo. El guión de Christopher Markus y Stephen McFeely, guionistas de las míticas películas de los Russo en el MCU, está basado en la novela ilustrada de 2028 de Simon Stålenhag, creador visual de Tales from the loop (Prime Video, 2020). Las crónicas indican que Netflix ha invertido más de 300 millones de dólares en la producción de esta película de 128 minutos de duración, que tiene una fotografía de Stephen F. Windon, el montaje de Jeffrey Ford y la música de Alan Silvestri, otro habitual de las películas de los Russo.

La película está protagonizada por Millie Bobby Brown como Michelle Greene y Chris Pratt como John D. Keats. Otros actores de la película son Ke Huy Quan como el Dr. Clark Amherst / la voz de P.C., Stanley Tucci como Ethan Skate, Giancarlo Esposito como Marshall Bradbury y Woody Norman como Christopher «Chris» Greene, el hermano pequeño de Michelle. Además, en las voces de los robots de la versión original encontramos a Woody Harrelson, Anthony Mackie, Brian Cox , Jenny Slate, Alan Tudyk, Hank Azaria y Colman Domingo.

Tener a los Russo y a Markus y McFeely en un blockbuster familiar parecía una apuesta segura. Sin embargo, tengo que reconocer que Estado eléctrico me ha parecido aburridísima. La premisa de ciencia ficción retro futurista es curiosa: Un mundo pasado de 1990 en el que los robots se levantaron demandando derechos, lo que acabó provocando una guerra. En medio del caos, los humanos acabaron ganando la guerra gracias al CEO de Sentre, Ethan Skate, que desarrolló la tecnología Neurocaster, que permite a los humanos cargar sus mentes en robots drones. Tras la guerra, los robots supervivientes fueron desterrados a una zona de exclusión. El mundo resultante es uno en el que los humanos pasan más tiempo pilotando drones que viviendo sus vidas.

En este mundo, Michelle (Millie Bobby Brown), una huérfana tras perder a su familia en un accidente de tráfico, iniciará un viaje tras encontrarse con un robot que parece contener la mente de su hermano Chris, al que creía muerto. Michelle conocerá a John (Chris Pratt), un soldado al que la guerra traumatizó y que vive junto a un amigo robótico Herman, que le acompañará en su viaje. Un viaje buscando respuestas que cambiará para siempre este mundo.

Y quizá el problema principal es que este mundo pudo servir al artista Simon Stålenhag para crear un libro con ilustraciones impactantes, pero en realidad la ciencia ficción resultante no acaba de ser demasiado interesante. Hasta el punto que ni siquiera Markus y McFeely consiguen plantear una premisa que valga la pena. La idea de una tecnología de drones que dependa de la mente de un niño o todo el concepto de américa perdiendo grandes partes de su territorio para albergar robots que deberían haber sido destruidos, son elementos muy locos que no dan para una película que realmente llegue nunca a funcionar.

La historia es el principal elemento de queja en este película. algo que a su vez condiciona y perjudica al ritmo de la película. Me parece curioso comentar que me aburrí tanto que pegué una cabezada justo cuando Michelle y John encuentran al doctor interpretado por Ke Huy Quan. al día siguiente, comentando mis impresiones con mi hermano Fernando, resultó que él se quedó dormido en el mismo momento que yo, viéndola en su casa en otro momento diferente a cuando la vi yo. Este elemento no me parece aleatorio.

Millie Bobby Brown y Chris Pratt hacen lo que pueden con sus papeles. La Millie está super a gusto con estos papeles con toques dramáticos que la hacen estar al borde del llanto todo el rato. Pratt no consigue sacar el humor de situaciones que no tienen gracias. Ke Huy Quan, Stanley Tucci y Giancarlo Esposito cuentan como «nombres de prestigio» con unos papeles que no tienen demasiada chicha.

No todo es malo en Estado eléctrico. El diseño de producción me parece excelente. Los diferentes robots son una chulada, con un desgaste por el paso del tiempo que luce genial. El diseño del robot sonriente ocupado por la mente de Chris o la idea de Herman, un robot con diferentes tamaños, me parece una idea genial. Por esa parte, creo que la película es genial. También me gusta la música de Alan Silvestri, que tiene un feeling familiar.

El otro elemento destacado de la película son los efectos especiales y la integración de imagen real y CGI. La cantidad, complejidad y espectacularidad de las escenas de acción con múltiples robots es otro de los elementos más destacados de la película, aunque reconozco que el hecho de tener a unos humanos conduciendo drones contra unos robots hace que la acción se sienta un poco intrascendente y sin intensidad dramática.

Se ha formado cierta polémica con el presupuesto de 300 millones de la película. Y es cierto que es una cantidad loquísima pensando que se trata de una película que se ha estrenado en streaming. Pero en realidad lo que debería contar es si la película gusta o no. Si Netlix está contenta de esta inversión, es su problema. Entiendo que la idea de Netflix es crear un blockbuster palomitero que sea la película más vista del canal durante la semana de su estreno. Y eso creo que lo han conseguido. Así que es posible que la película cumpla los objetivos que Netflix planteaba cuando la produjo.

Ya he comentado que la película no me ha convencido. Pero luego he hablado con mi hijo y resulta que a él le ha encantado. Y eso me hizo recordar cuando en los 80 cuando éramos niños veíamos películas que nos encantaban a los chavales que mis padres no podían ni ver. Eso me recuerda que no es necesario hacer obras maestras cuando el entretenimiento debería ser simplemente eso. En este mundo de panfletos ideológicos, resulta refrescante tener una película «blanca» que pueda ser vista sin problemas por familias de toda condición con niños pequeños. La idea que la guerra es mala, que hay que dejar vivir como quieran a los que son diferentes a mi, y que hay que vivir la vida en el mundo real y no estar viciado por el mundo virtual, creo que son ideas que merecen ser destacadas. Para todos, pero especialmente para los niños pequeños.

Comparto el trailer de la película:

Tengo claro que no soy el público objetivo de esta película.

PUNTUACIÓN: 5/10

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