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Crítica de Sandman presenta Muerte: el alto coste de la vida

Termina la adaptación televisiva de The Sandman, el mítico comic creado por Neil Gaiman, con la emisión de un último episodio especial centrado en Muerte: el alto coste de la vida, la miniserie de Gaiman, Chris Bachalo y Mark Buckingham.

PUNTUACIÓN: 8/10

En este episodio especial, la Muerte se cruza durante su día libre en el camino de un periodista abrumado por la desesperación y le cambia la vida en tan sólo 24 horas.

Dentro del comic de Sandman, la miniserie Death: The high cost of living de Neil Gaiman, Chris Bachalo y Mark Buckingham fue una de sus historias más celebradas. Tiene por tanto todo el sentido que a la hora de realizar la adaptación televisiva no se olvidaran de adaptarla. Jamie Childs, el director de toda la segunda temporada de The Sandman, ha dirigido este episodio especial de 58 minutos con el que termina la serie. Neil Gaiman, creador del comic original, y Allan Heinberg, showrunner de esta segunda temporada, escriben el guion de este episodio.

En el reparto encontramos a Kirby Howell-Baptiste como Muerte, Colin Morgan como Sexton Furnival, un periodista a punto de suicidarse hasta que conoce la forma mortal de la Muerte. Clare Higgins como Mad Hettie, una vagabunda de 280 años y Jonno Davies como Theo, un conocido de Sexton que quiere los poderes de la Muerte, completarían el reparto en sus papeles principales.

Cada 100 años, al miembro sensato y empático de la familia de los Eternos se le permite vivir un día como un humano. De forma que cada siglo recuerda el regalo de la vida para que cuando reciba a los recién fallecidos, lo haga de la mejor manera posible. En este día de vacaciones Muerte conocerá a Sexton, un periodista millenial con una crisis existencial tras terminar una relación sentimental que está planteándose el suicidio. El amor por la vida y el positivismo de Muerte acaba siendo contagioso gracias al trabajo de Kirby Howell-Baptiste como Muerte. Tengo que reconocer que en las reseñas de los episodios anteriores dije que la actriz me parecía un error de casting, pero en este especial creo que lo hace muy bien y aporta el toque justo que necesitaba el personaje para hacer justicia al comic de Gaiman, Bachallo y Buckingham.

Aparte de disfrutar del día, la pareja tiene una labor adicional, al pedirle a Muerte Hettie la Loca que la ayude a encontrar su alma. Hettie es una mujer que hace 250 se negó a morir y lleva viviendo desde entonces, escondiendo su alma para que Muerte no pudiera encontrarla. Lo malo es que pasado todo este tiempo, no recuerda donde la puso, en una de las situaciones atípicas tan habituales en el comic de Gaiman.

El mensaje del episodio es que no importa cuan larga vaya a ser tu vida, tienes que aprovecharla, disfrutando de los grandes y los pequeños momentos como si fueran hitos únicos. Porque en realidad no sabes cuando va a terminar tu vida. El mensaje optimista me ha gustado mucho, y de alguna manera es lo que ha conseguido que me haya gustado tanto el episodio.

Igual que comento que me ha gustado el trabajo de Kirby Howell-Baptiste como Muerte, creo que Colin Morgan interpretando a Sexton Furnival parece un palo estirado. Entiendo que su personaje es un pringado un poco repelente, y en esa parte acierta completamente. Pero también hay una parte en que Sexton tiene que darnos un poco de pena y en realidad el actor es flojete y no trasmite nada, ni bien ni mal.

Al ser el episodio más terrenal de toda la serie de The Sandman, al no haber seres sobrenaturales y estar ambienta en Londres, el trabajo gris del director Jamie Childs no queda tan deslucido como en los episodios anteriores con numerosos elementos sobrenaturales. El elemento humano y la empatía son los protagonistas de este capítulo, así como la emoción por estar vivo. El episodio me ha parecido estupendo y consiguió dejarme con la mejor de las sensaciones.

Me hubiera gustado que la adaptación televisiva de The Sandman hubiera compartido la personalidad y la emoción de los comics, quedando como una traslación correcta de la historia en la que todo luce demasiado gris. Pero al menos este especial de Muerte si ha hecho que conectara emocionalmente.

Sandman presenta Muerte: El alto coste de la vida me ha gustado mucho y me ha dejado con el mejor sabor de boca posible.

PUNTUACIÓN: 8/10

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Crítica de The Sandman temporada 2 parte 1 (Netflix)

Netflix ha estrenado sin llamar demasiado la atención la primera parte de la segunda temporada de Sandman, la adaptación del maravilloso comic de Neil Gaiman y varios artistas.

PUNTUACIÓN: 6.5/10


Una reunión de los Eternos lleva a Morfeo por un camino lleno de peligros en el que una decisión crucial hace que se convierta en el blanco de una implacable venganza.

Sandman es la obra magna de Neil Gaiman, publicada por DC Comics a lo largo de 75 números entre 1989 y 1996. Junto a Gaiman, los artistas Sam Kieth y Mike Dringenberg aparecen acreditados como creadores, aunque por sus páginas pasaron artistas de la talla de Jill Thompson, Coreen Dollan, Kelley Jones, Charles Vess, Michael Zulli, Marc Hemper y muchos más. Aparte de narrar la historia de Morfeo, el Señor del Sueño, y como el cambio es inevitable lo quiera él o no, el comic sirvió para que Gaiman explorar sus inquietudes como contador de historias, planteando numerosas historias fuera de la trama principal con personajes como William Shakespeare, analizando la propia naturaleza de las historias. Tras cerrar la historia, Gaiman ha vuelto cada pocos años para contar nuevas historias en el mundo de Sandman, por ejemplo Obertura junto al increíble J.H. Williams III.

Sandman es uno de los mejores comics de la historia. Un comic que mostró a los que no leen comics las posibilidades del medio para contar todo tipo de historias, con el que Neil Gaiman consiguió todo tipo de premios del mundo del comic y del mundo literario. Aunque el comic parecía imposible de adaptar a otros medios, en 2022 se estrenó la primera temporada de una serie  desarrollada por el propio Gaiman, junto a David S. Goyer (Trilogía de Batman de Nolan, Blade) y Allan Heinberg (Guionista de la película Wonder Woman y en comics, creador de Young Avengers). Un Heinberg que actúa como showrunner de esta segunda y última temporada. La primera temporada no acabó de convencerme a pesar de trasladar de forma muy fiel varias de los arcos del comic, al perder toda la magia y el terror que el comic si transmitía al lector.

Esta segunda temporada de The Sandman NO ha estrenado todos los capítulos a la vez. Los seis episodios disponibles esta semana han sido dirigidos por Jamie Childs, contando con guiones de Heinberg, Ameni Rozsa, Alexander Wise, Austin Guzman, Shadi Petosky y Jim Campolongo. Los primeros 3 episodios adaptan el arco Season of Mist (números 21-28 USA), más el multipremiado episodio A Midsummer Night’s Dream (número 19). Los episodios 4-6 adaptan el arco Brief Lives (números 41-49), más el número 59 Thermidor y The Sandman Special #1 («The Song of Orpheus»).

La segunda parte de la temporada se estrenará el 24 de Julio y constará de 5 episodios, que entiendo adaptarán The kindly ones (Las benévolas) y The Wake (El velatorio), el arco con el que terminó el comic. A modo de bonus-track, el 31 de julio se estrenará un último episodio adaptando la multipremiada miniserie Death: The high cost of living de Gaiman, Chris Bachalo y Mark Buckingham.

En el casting tenemos a Tom Sturridge como Sueño, Esmé Creed-Miles como Delirio, la miembro más joven de los Eternos, Kirby como Muerte, Mason Alexander Park como Deseo, Donna Preston como Desesperación, Adrian Lester como Destino. Fuera de los Eternos tenemos a Gwendoline Christie como Lucifer, Señor del Infierno, Patton Oswalt como Matthew el Cuervo, Vivienne Acheampong como Lucienne, la bibliotecaria jefe y guardiana del reino del Sueño, Jenna Coleman como Johanna Constantine, una dura nigromante y exitosa aventurera ocultista a sueldo, Asim Chaudhry como Abel y Sanjeev Bhaskar como Caín.

En la temporada 2 tenemos a Ruairi O’Connor como Orfeo, poeta, músico, oráculo e hijo único de Sueño y la musa Calliope, Barry Sloane como Destrucción, el Perdido Sin Fin, Freddie Fox es Loki, el dios del caos, Clive Russell interpreta a Odín, Laurence O’Fuarain a Thor. Ann Skelly es Nuala, y Douglas Booth es Cluracan, emisarios reales de la corte de Faerie. Jack Gleeson interpreta a Puck, un malévolo hobgoblin que sirve de bufón real al rey Auberon de Faerie. Por último, Indya Moore interpreta a Wanda.

Siendo una adaptación fiel a los hechos contados en el comic, me llevé un chasco importante con la primera temporada de The Sandman estrenada en Netflix en 2022. Aunque el guion era básicamente el mismo del comic, la puesta en escena era (exageradamente hablando) como si estuviera viendo una obra de teatro local adaptando El Señor de los Anillos de J.R.R. Tolkien (y la película de Peter Jackson). La historia puede ser fiel, pero faltaba toda la magia, el terror y el sentido de la maravilla. Aparte de la cancelación de Neil Gaiman, que ha provocado que Netflix no haya publicitado apenas el estreno de esta temporada, el no conectar con la primera temporada me hizo dudar durante algunos días si ver una serie que había muchas posibilidades que no me gustara. Finalmente me animé a ver estos 6 episodios, y tengo que decir que me alegro de haberlo hecho, a pesar de todos sus elementos menos buenos.

En The Sandman, Neil Gaiman experimentó diferentes tipos de historia que tenían que ver o no con el protagonista Sueño. Y aunque la historia de Sueño y como acabó asumiendo que el cambio es inevitable (lo quiera él o no) es el nudo conductor del comic, la sensación de 1001 noches en la que cada nueva historia podía ser muy diferente a la anterior estaba siempre presente. Gaiman como contador de historias consiguió una fama más que merecida gracias a estas historias «laterales». De hecho, las historias favoritas de mucha gente son precisamente estas, y no tanto las de Sueño. Un protagonista que en realidad cae bastante antipático, por lo general.

En televisión no se lleva el tomar carreteras secundarias que alejen al espectador de la trama principal del protagonista. Y es por esto que de forma entendible, ante la decisión de Netflix de que The Sandman termine en su segunda temporada, el showrunner Allan Heinberg ha decidido centrarse en la historia principal de Sueño y sus hermanos Eternos. Y con algún reparo, en realidad los mismos que tuve con la primera temporada, me ha gustado ver la adaptación de Season of Mist y Brief Lives.

Cuando has leído bastante a Gaiman, te das cuenta que como todo el mundo, tiene unos tics que aplica en gran parte de su obra. Por un lado tenemos a personajes que no son buenos ni malos, sino que actúan según su naturaleza. Sueño desde luego entra en esa categoría, pero también El Corintio o Loki. Eso no significa que lo que hagan sea correcto, pero de alguna manera busca alejarse del arquetipo de buenos y malos que abunda en el entretenimiento mainstream. Otro elemento muy característico de Gaiman es su gusto por romper las expectativas que él mismo crea con historias que se salen de la tangente y resultan de alguna manera anticlimáticas. Algo que conecta con la idea que los actos de estos seres sobrenaturales están más allá del entendimiento de los meros mortales.

Eso es justo lo que tenemos en Season of mist. Tras una reunión de hermanos Eternos, Sueño acepta que cometió un error (una maldad) hacia su amada Nada, a la que condenó a 10.000 años en el infierno al negarse a ser su Reina. En realidad, fue un cerdo asqueroso intentando ocultar un acto realizado por despecho como un decisión de Nada sobre la que él no tuvo nada que ver. Una vez aceptada la injusticia, lo siguiente es lógico. Volver al Infierno para liberar a Nada. A pesar que Lucifer se la tiene jurada por lo sucedido la primera temporada. Lo que pasa a continuación es todo lo contrario a lo esperable, ya que no hay combate por el alma de Nada ni nada que se le parezca.

En Brief Lives, Morfeo acompañará a su hermana Delirio en su búsqueda de su hermano perdido, Destrucción. Un viaje que tendrá varios sobresaltos y que servirá para que conozcamos otro de los grandes errores de Morfeo, al conocer la historia de su hijo Orfeo. La búsqueda de Destrucción provoca un final anticlimático marca de la casa Gaiman, y sus repercusiones pondrán el marcha el final de Sueño tal y como conocemos, algo que leimos en el arco Las benévolas (The kindly ones). En lo fundamental, la historia del comic está planteada razonablemente bien. Los que leímos el comic no vemos grandes problemas a estos episodios, y entiendo que los que no lo han leído se verán sorprendidos por las diferentes sorpresas.

En positivo, quiero destacar el trabajo de Esmé Creed-Miles como Delirio, que creo que es lo mejor de la serie. Tom Sturridge como Sueño hace un correcto trabajo dentro que su obligación es estar plantado tieso como un palo intentando no mostrar ninguna emoción. Visualmente Sturridge era un casting perfecto, pero en realidad sufre el mismo problema que el casting en general. Y es que todos son muy flojos y carentes del más mínimo carisma.

Tenemos a actores televisivos que son incapaces de transmitir nada y que convierten lo que es uno de los mejores comics de la historia en algo plano sin carisma, personalidad o química. Especialmente sangrante es el caso de la actriz que interpreta a Muerte, que es un error de casting tremendo que no tiene ni un ápice de la empatía y cariño que el personaje transmitía en los comics. Los actores que interpretan a Orfeo o Destrucción son muy flojos también, teniendo todo el conjunto actoral una sensación «televisiva» dicho con la peor de las connotaciones posibles.

La serie sufre el mismo problema de falta de capacidad de transmitir nada que tuvo la primera temporada. En este sentido, como al menos ya sabía lo que había, la falta de emoción, de empatía o terror que sí tenía el comic no me supuso un problema excesivo mientras veía estos episodios. Buscando algo positivo, Season of Mist tenía una cualidad teatral en el comic, con Sueño entrevistándose con numerosos seres sobrenaturales, que hace que funcione mejor en el cartón piedra televisivo que ha planteado la serie. De hecho, en este arco se incluye el celebrado episodio A Midsummer Night’s Dream que narra la representación de la obra de Shakespeare a un público poco habitual. Así que en la parte de mostrar esta obra de teatro, la serie encuentra el tipo de historia que le permite minimizar sus defectos en lo referido al diseño de producción, la dirección o el montaje. Algo es algo.

Ahora bien, ya sea por unas interpretaciones carentes de carisma o calidad, por un ritmo plano que no plantea hitos narrativos interesantes, o en general por una dirección sin chispa, el resultado es una serie en que todo está correcto, pero nada enamora. Y eso es un problema, incluso sabiendo lo que había antes de empezar el visionado. Se que hay varias generaciones de espectadores británicos que han disfrutado del entretenimiento de cartón piedra de Doctor Who. Entiendo que para todas esas personas las carencias de The Sandman no serán un problema. Pero para mi lo son.

Incluso reconociendo lo mucho que me ha gustado ver en imagen real Season of Mist y Brief Lives, en realidad me doy cuenta que lo me gusta era el comic de Gaiman y sus artistas, y esta adaptación es una pálida traslación que no iguala lo que es el comic y lo que debería hacer sido esta serie, si la hubiera realizado gente más capaz.

Fruto de esta sensación plana y la necesidad de contar lo principal de la trama del comic, se pierden muchas cosas en el camino. En Brief Lives uno de los personajes más celebrados fue el personaje de Wanda, una persona trans en un momento de los años 90 en que su visibilidad era nula. Mirando el vaso medio lleno, al menos Wanda aparece en la serie y tiene dos buenas escenas. Mirando el vaso medio vacío, Wanda no tiene arco más allá de aparecer, y se pierde toda la emoción que el personaje y su entorno tenía en el comic. De nuevo, no se puede decir que esté mal, pero su papel está tan reducido que sabe a poco. La tristeza profunda con que te dejaba el comic se pierde, como también la alegría por el acto de rebeldía final con que se cerraba esa historia.

Esto me hace pensar en la idea de comic imposible de trasladar a otros medios que tenía Sandman. De adaptar bien, se entiende, logrando imitar las cotas de excelencia que tenía el comic. Un primer aspecto de esto lo proporcional los diferentes dibujantes que trabajaron en el comic. Artistas con estilos diferentes que aportaban sensibilidades diferentes a cada historia que ayudaban a transmitir la idea de mutabilidad que tiene el Sueño. Además del terror, la imaginación y el sentido de la maravilla, Algo que jamás sentimos debido a la dirección plana y mundana que tenemos en esta serie.

Comentaba que me parece lógico que los creadores se centren en la historia de Morfeo. Pero otro elemento destacable que tenían las historias laterales que creaba Gaiman, aparte de ayudarle a exprimir sus músculos creativos y convertir al comic en un contenedor de historias, era transmitir la idea de paso del tiempo y de la existencia de numerosas elipsis que hacían que hubiera pasado mucho tiempo entre una historia y otra. La serie de televisión se plantea de una manera que toda la temporada parece una semana en la vida de Sandman, lo cual no es un problema grave, pero tampoco ayuda a que el conjunto tenga el feeling que debería.

En realidad me alegro de haber podido ver estos episodios, pero no dejo de pensar que estamos ante una oportunidad perdida que nos está privando de disfrutar The Sandman con la calidad que el comic de Gaiman merece. Y es una pena, sobre todo pensando que tras la cancelación de Gaiman por sus supuestos abusos cometidos contra varias mujeres, no vamos a tener una segunda oportunidad de que se haga algo mejor.

Como digo, más que esta serie, lo que me gusta es el comic. Y aunque en la disyuntiva de elegir que no haya serie o que se estrene prefiero la segunda opción, The Sandman merecía más.

Comparto el trailer de esta segunda temporada:

The Sandman es una correcta adaptación que debería haber sido notable o sobresaliente. Me alegro de poder verla pero debería haber sido mucho mejor.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

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Crítica de Sandman temporada 1 (Netflix)

Tras años y años de espera, por fin se ha estrenado en Netflix la primera temporada de Sandman, la adaptación a imagen real del mítico comic de Neil Gaiman y artistas como Sam Kieth o Mike Dringenberg en DC Comics. Comparto mis impresiones de una serie que muestra que ser una copia casi literal del comic puede no ser suficiente.

PUNTUACIÓN: 6/10

Adaptación del aclamado cómic de Neil Gaiman, que mezcla el mito moderno y la fantasía tenebrosa, y en el que la ficción contemporánea, el drama histórico y la leyenda se entrelazan. ‘The Sandman’ sigue a las personas y los lugares afectados por Morfeo (Tom Sturridge), el Rey del Sueño, mientras repara los errores cósmicos -y humanos- que ha cometido durante su vasta existencia.

Sandman es la obra magna de Neil Gaiman, publicada por DC Comics a lo largo de 75 números entre 1989 y 1996. Junto a Gaiman, los artistas Sam Kieth y Mike Dringenberg aparecen acreditados como creadores, aunque por sus páginas pasaron artistas de la talla de Jill Thompson, Coreen Dollan, Kelley Jones, Charles Vess, Michael Zulli, Marc Hemper y muchos más. Aparte de narrar la historia de Morfeo, el Señor del Sueño, y como el cambio es inevitable lo quiera él o no, el comic sirvió para que Gaiman explorar sus inquietudes como contador de historias, planteando numerosas historias fuera de la trama principal con personajes como William Shakespeare, analizando la propia naturaleza de las historias. Tras cerrar la historia, Gaiman ha vuelto cada pocos años para contar nuevas historias en este mundo, como Obertura junto al increíble J.H. Williams III.

El hecho que durante muchos años la adaptación de Sandman a la gran pantalla primero y a la pequeña pantalla después se encontrara con múltiples dificultades que hicieron temer que llegara a producirse tiene mucho que ver con la propia naturaleza de Sandman como comic. De hecho, podría decirse que Sandman es EL COMIC que sacó todo el partido de las posibilidades del medio contando una historia que sólo podía contarse en este formato. Desde la lectura mensual de las grapas obligando al lector a esperar entre cada número, a poder jugar con el formato de los arcos con historias que van desde un número hasta 13 de Las Benévolas que tenían o no que ver con la trama principal. O que el cambio de dibujante añadiera matices a la escritura y los personajes de Gaiman, dándoles nuevos matices y mayor profundidad, en muchos momentos más sentimientos y hasta poesía. De hecho, fue/es el comic que mostró a los lectores y autores de literatura fantástica y terror que el comic es un medio artístico y expresivo diferente a la literatura que en muchos casos los comics podían llegar a ofrecer historias que eran/son mejores. Y que no es ni tiene que sentirse «menos que».

Esta serie de Sandman ha sido desarrollada por el propio Gaiman, David S. Goyer (Trilogía de Batman de Nolan, Blade) y Allan Heinberg (Young Avengers) para Netflix, y está producida por DC Entertainment y Warner Bros. Television. Esta primera temporada cuenta con 10 episodios centrados en los dos primeros arcos del comic, Preludios y Nocturnos y La casa de muñecas. Los episodios fueron dirigidos por Mike Barker (el episodio piloto), Jamie Childs (Eps 2-5, con lo que sería el arco Preludios y Nocturnos en el que Morfeo recupera sus objetos de poder), Mairzee Almas (ep. 6), Andrés Baiz (eps. 7-8), Coralie Fargeat (ep. 9) y Louise Hooper (ep. 10). Gaiman, Goyer y Heinberg escriben el episodio piloto, y Heinberg el segundo, pero cuentan a partir de ahí con 8 escritores diferentes para los 8 episodios restantes, lo cual visto lo visto no parece que haya sido una decisión acertada.

Entrando al reparto, Tom Sturridge interpreta a Sueño, el señor de los sueños y gobernante del reino del Sueño, también conocido como Morfeo. Gwendoline Christie es Lucifer, la gobernante del Infierno, Vivienne Acheampong es Lucien, la bibliotecaria del Sueño, Boyd Holbrook es el Corinthian, una pesadilla que escapó del Sueño. Charles Dance interpreta a Roderick Burgess, el ocultista que atrapó a Sueño,​ David Thewlis es su hijo John, fruto de una relación con Ethel Cripps (Niamh Walsh de joven y Joely Richardson de adulta). Jena Coleman como Joanna Constantine, una maga que ayudará a Morfeo, mientras que Kirby Howell-Baptiste es Muerte, la hermana de Sueño. Sanjeev Bhaskar y Asim Chaudhry interpretan a Caín y Abel, residentes del Sueño basados en los personajes bíblicos. Por último, destacaría a Mason Alexander Park como Deseo y Kyo Ra como Rose Walker.

Entrando en materia, esta primera temporada de Sandman es un ejemplo perfecto de lo difícil que es trasladar una obra de un medio a otro. Siendo en lo fundamental un copia literal de los sucesos que pasan en los dos primeros arcos y ofreciendo una versión perfecta e icónica de los personajes, es una pena que se hayan limitado a mostrar los hechos olvidándose de la emoción y la ambientación de terror y fantástica, limitándose a exponer los hechos, no en crear emoción alrededor de los personajes y las situaciones.

Empezando con los elementos positivos, se nota que Gaiman está super involucrado en esta serie, porque en el 95% la serie adapta al medio televisivo sus historias y personajes de forma correcta y reconocible. El comic en sus inicios formaba parte del universo superheroíco de DC Comics y por él pasaron personajes de la Liga de la Justicia, el demonio Etrigan o John Constantine. Me parece normal que la serie haya tenido que hacer cambios para obviar a estos personajes y hacerla 100% autocontenida, y diría que estos cambios le sientan bien a la serie y son lógicos con el núcleo de lo que se quiere contar. Para todos los fans del comic, que esta serie sea una realidad ya es fuente de alegría.

Estoy contento con el casting de la serie, creo que Tom Sturridge es un perfecto Morfeo. Un personaje muy complicado de interpretar, ya que al actuar según su naturaleza de Eterno, no se considera bueno ni malo, lo que provoca que dicho de forma coloquial, sea un frío gilipollas la mayor parte del tiempo. Transmitir esa frialdad y la necesidad que tiene de asumir que el cambio es inevitable creo que son elementos que Sturridge añade muy bien a su interpretación. Jena Coleman creo que está genial como Joanna Constantine y consigue que no echemos en falta a su familiar John, el siempre genial David Thewlis borda el papel de John Burgess y Kirby Howell-Baptiste transmite de forma perfecta la empatía de la Muerte comiquera.

El resto del reparto lo veo correcto, cumpliendo lo que se pide de ellos pero sin demasiado carisma. En este grupo coloco a Gwendoline Christie como Lucifer, Vivienne Acheampong como Lucien, Boyd Holbrook como el Corintio o Kyo Ra como Rose Walker. En todo caso, poder ver en imagen eal a estos personajes y otros como Cain Abel, Goldie, Merv o Lyta Hall es una alegría inmensa.

De todos los episodios, ha sido el sexto El sonido de sus alas el único que realmente me ha emocionado. Lo cual no es extraño, al salirse de las tramas principales para mostrarnos la conversación de Morfeo y Muerte primero, y la relación que Sueño comparte con el mortal Hob Gadling que se negó a morir y con el que se ve cada 100 años. El resto de episodios siendo correctos, con algún pero que luego comentaré, me han parecido fríos y sin chispa. Visto que en la primera temporada de la serie sólo han cubierto los dos primeros arcos del comic, Preludios y Nocturnos y La Casa de Muñecas, si la audiencia funciona Netflix puede encontrar un filón con esta serie, que fácilmente se podría alargar hasta la cuarta o quinta temporada a poco que los autores lo hagan medianamente bien.

Como comentaba antes, la serie de televisión se olvida que Sandman es mucho más que la historia de Gaiman, historia que SI está bien trasladada a imagen real. Sandman es también la personalidad que sus artistas añadieron en la página impresa, y es eso precisamente lo que o bien han olvidado o han obviado a la hora de crear la serie. Sam Kieth con su estilo gótico y sus figuras no naturalistas planteó el comic como una fantasía oscura muy cercana al terror que lo convirtió en algo diferente a todo lo que se estaba publicando en ese momento en el ámbito mainstream americano.

En la serie no tenemos nada de eso, todo se muestra limpio, iluminado, aséptico. Los creativos se centran en exponer los hechos y mostrarlo todo perfectamente bien, cuando a veces sugerir acaba siendo mejor. El intangible de la calidad artística, la creación de atmósferas terroríficas y sobrenaturales, la personalidad en la forma en que nos cuentan la historia en viñetas, todo eso se ha perdido. Por eso Sandman NO es una novela. Tampoco una novela ilustrada, es un comic que mostró todo el partido a las posibilidades del medio. Y por eso durante mucho tiempo parecía que Sandman era otro Watchmen, un concepto imposible de trasladar a imagen real real. Por poner un ejemplo, incluso siendo uno de los mejores episodios, en el primer episodio El sueño de los justos la serie emplea mucho tiempo y recursos en recrear perfectamente la Inglaterra de 1920, con sus coches, su ropa y localizaciones perfectas. Sin embargo, el feeling de terror del comic ni está ni se lo espera.

Gaiman, con Goyer y Heinberg, no puede ser más fiel al comic y a sí mismo, y a la vez al conjunto le falta chispa, personalidad, y me ha dejado indiferente. Como colección expositiva de hechos podría decirse que funciona, como historia que tiene que enganchar con los personajes y transmitir emoción la serie fracasa estrepitosamente. Y eso lo digo yo que he leído el comic varias veces, me considero fan de Gaiman y tenía ganas de ver la serie. No tengo claro que un espectador que no conozca nada del comic original vaya a ver esto y se vaya a enganchar a la forma en que los creativos nos cuentan esta historia.

Por cierto, me pareció curiosísimo que justo tras el final del primer episodio se mostrara un trailer de lo que estaba por venir, algo que diría que nunca había visto en una serie de Netflix. Para una serie de estreno semanal mostrar el trailer en ese momento puede tener sentido para pedir a la audiencia que se acuerde de volver la semana siguiente, pero no en un contenido de Netflix que se sabe que se puede ver en modo maratón. Esto me sugiere que hasta los creativos de la serie se dieron cuenta que lo mostrado hasta ese momento era más bien pobre de cara a enganchar a los espectadores que no hubieran leído el comic, que entiendo que son la mayoría.

La traslación literal de la historia acaba provocando que se pierdan cosas, empezando por el intangible que nos enganchó la primera vez a Sandman que es mucho más que la historia de Gaiman. Pero incluso obviando la comparación de la serie de televisión con el comic, Sandman como serie de televisión tiene un problema tremendo con unos episodios que siendo fieles al comic resultan aburridísimos y están rodados de forma terriblemente cutre. Hay un primer elemento y es que diría que Sandman es una serie con un presupuesto importante para crear todos los sets de rodaje y los numerosos efectos especiales. Sin embargo, los directores parecen acostumbrados al cartón piedra de Doctor Who y no acaban de saber qué hacer con todos estos recursos para conseguir crear una serie con personalidad en los que estos recursos luzcan como se merecen. En este caso, como digo no es un problema de falta de recursos sino de habilidad o falta de ella de los directores y resto de equipo técnico.

Por otro lado, la serie como comentaba adapta dos arcos argumentales del comic, Preludios y Nocturnos y La Casa de Muñecas. Esto hace que la serie esté claramente partida en dos. En cuatro, realmente. Con una primera parte en el primer episodio casi a modo de prólogo que nos cuenta como Morfeo es atrapado y escapa un siglo después y una segunda con los episodios 2 a 5 en la que Morfeo recupera sus objetos de poder, lo que cerraría el arco de Preludios y nocturnos. En la tercera parte tendríamos el episodio 6 que es autoconclusivo y el mejor de toda la temporada, dejando los últimos 4 episodios como la última parte para contarnos el arco de la Casa de Muñecas.

Dentro de estos dos bloques, diría que el primer arco de Preludios y Nocturnos tendría un bien a nivel general simplemente por poder ver Sandman en imagen real, pero al segundo de Casa de Muñecas le daría un 5 pelado siendo generoso. Hay cosas muy chulas de este arco, como la presentación de Joanna Constantine, o Caín y Abel. Sin embargo, el climax del quinto episodio, 24/7, que en el comic fue uno de los más aterradores de todo el comic de nuevo queda mal resuelto en la serie. No porque no muestre a nivel general lo mismo que el comic, sino porque como digo no crea ninguna atmósfera terrorífica, ni tensión, ni hay un climax dramático que valga la pena. Pero incluso en los episodios que si me gustaron, narrativamente la serie tiene múltiples lagunas, como por ejemplo con la presentación del Corintio y en general todo lo que va haciendo, algo super mal resuelto como si Gaiman realmente pensara que no había problema porque los espectadores ya habriamos leído el comic y rellenariamos de alguna manera los huecos

Comentaba que el 6º episodio acabó siendo mi favorito de toda la serie. Sin embargo, todo el arco de Casa de Muñecas resultan unos episodios lamentables, super aburridos y televisivos en el peor de los sentidos posibles que dejan al espectador con un mal sabor de boca. Uno de los motivos puede ser la falta de tensión y de sensación de peligro debido a la forma mediocre en que está contado todo. El hecho que hayan 3 directores para estos cuatro episodios me indica que la calidad media no era muy bueno, la verdad. Pero incluso dentro de una serie, los buenos guionistas y los buenos directores consiguen que los episodios individuales tengan elementos destacables y se sientas satisfactorios por si mismos, cosa que no llega nunca a pasar en esta serie.

Me sabe mal que Sandman no me haya volado la cabeza. Esto me recuerda que Gaiman durante muchos años expresó que prefería que Sandman NO se hiciera antes que se hiciera con una versión que no estuviera a la altura del comic. Lamento tener que decirlo, pero tras ver esta primera temporada de Sandman en Netflix, no puedo decir que la serie sea mala porque no lo es, pero tampoco que sea especialmente buena. Qué pena. Creo que la versión BUENA de Sandman aún no nos ha llegado, y visto lo visto, lo más probable es que nunca lleguemos a verla.

Por cierto, leo de nuevo la entrada y me doy cuenta que aunque no me considero a mi mismo un «super fan de Sandman», en el fondo si que soy fan del comic, porque me molesta un poco que no hayan sabido trasladar la maravilla que significó leerlo la primera vez. Quiero decir que si hablamos de por ejemplo la Legión de Superhéroes, en el fondo me daría igual si la adaptación la hacen bien o mal porque los personajes no me interesaron. Y eso obviamente no me pasa con Sandman.

Comparto el trailer de Sandman:

Sandman es correcta pero se queda muy muy lejos de saber trasladar la magia y la emoción del comic a la pequeña pantalla. No puedo decir que sea mala, pero tampoco que sea especialmente buena. Qué pena.

PUNTUACIÓN: 6/10

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Marvel Comics 1000, celebrando 80 años de historias

Marvel Comics 1000 es el especial con el que Marvel celebra sus 80 años contando historias. El comic de Al Ewing y un verdadero All-Star de autores de comic es una auténtica celebración de lo que significa la Casa de la Ideas.

PUNTUACIÓN: 8/10

¡Ochenta años! ¡Un ejército de creadores legendarios! ¡Una historia!¡Para celebrar el 80 aniversario de Marvel, hemos reunido la mayor variedad de talentos que se haya reunido entre dos portadas! ¡Nombres del pasado, del presente e incluso del futuro! ¡Cada página está llena de trabajo completamente nuevo de los mejores creadores de cómics! Un misterio se extiende por todo el Universo Marvel, ¡uno que comenzó en MARVEL COMICS # 1 y une a una gran variedad de héroes y villanos a lo largo de las décadas! ¿Qué es la máscara de la eternidad? ¿Y quién es responsable de la conspiración para mantenerlo oculto? A medida que los secretos se despegan, ¡las respuestas se sentirán a lo largo de todo el Universo Marvel.

Al Ewing, Chris Claremont, Joe Quesada, Allan Heinberg, Jimmy Cheung, Dan Slott, Marcos Martin, Tom DeFalco, Ron Frenz, Kelly Sue DeConnick, David Lopez, Pepe Larraz, Jason Aaron, Goran Parlov, Kurt Busiek, Cameron Stewart, Phil Lord, Christopher Miller, Javier Rodriguez, Peter David, Adam Kubert, Jeph Loeb, Tim Sale, Kieron Gillen, Doug Braithwaite, Rob Liefeld, Kathryn Immonen, Stuart Immonen, Jonathan Hickman, Dustin Weaver, Jeff Lemire, Gerry Duggan, Chris Samnee, Patrick Gleason, Roy Thomas, Rod Reis, Charles Soule, Steve McNiven, Toby Whitehouse, Alan Davis, Al Ewing, Daniel Acuña, Jesús Saiz, Ron Garney, Leonardo Romero, Christian Ward, Cory Smith, Mike Deodato, Steve Epting, Carlos Pacheco, Joshua Cassara, CAFU, Adam F. Golberg, Adam Riches, Ryan North, James Harren, Kareem Abdul-Jabbar, Raymond Obstfelds, Mattia De Iulis, Tom Taylor, Juann Cabal, Gail Simone, David Baldeón, David F. Walker, JJ Kirby, Jim Zub, Nick Bradhsaw, Chip Zdrasky, Eve L. Ewing…

Neil Gaiman, Mark Buckingham, Joe Michael Strazcysnki, Ed McGuinness, George Perez, Brad Meltzer, Juan Totino Tedesco, Mark Waid, John Cassaday, Joe Hill, Mike Allred, Walter Simonson, Taboo, Jeffrey Veregge, Alex Ross, Erik Larsen, James Monroe Iglehart, Oscar Martin, Jeremy Whitely, Irene Kom, Saladin Amhed, Steve Rude, Glen David Gold, Chris Mooneyham, Derek Landy, Paco Medina, Tini Howard, Kia Asamiya, Rainbow Rowell, Kris Anka, Donny Cates, Geoff Shaw, Matthew Rosenberg, Leinil Francis Yu, Jen Bertel, Ed Brisson, Jorge Fornés, Jason Latour, Joe Bennet, Patrick Zircher, Phil Noto, Salvador Larroca, Eduardo Risso, Leonard Kirk, Kelly Thompson, Gerry Conway…

AVISO: ESTE ARTÍCULO CONTIENE PÁGINAS DE ESTE COMIC. Aunque no voy a spoilear nada de la trama de este comic, que entiendo es lo de menos, si eres un fan de Marvel te recomiendo leer este comic sin haber visto nada, para que cada página sea una sorpresa. ¡ESTAS AVISADO!!

No se cumplen 80 años todos los días, y Marvel ha tirado la casa por la ventana con este especial aniversario. Lo primero que hay que decir de este comic es que frente a otros especiales emblemáticos como fueron los Action Comics 1000 y Detective Comics 1000 de DC Comics, que se componían de varias historias cortas de equipos creativos de primer nivel, Marvel sorprende con un concepto diseñado para destacar los 80 años de la editorial, en el que a partir de una historia central de Al Ewing, cada página destaca un hecho importante o personaje surgido cada año desde 1939 hasta la actualidad. Así, como indica la portada, tenemos 80 páginas para 80 años de historia, que presentan un nuevo personaje del pasado que va a cobrar protagonismo en 2020.

Globalmente, este Marvel Comics 1000 me ha gustado bastante y me ha parecido que Al Ewing se ha inventado una excusa muy loca para justificar este homenaje a 80 años de historia y todos los personajes creados durante estos años por la Casa de las Ideas. Ewing demuestra que es uno de los escritores más en forma de la Marvel actual, su Inmortal Hulk es una excelente lectura mes a mes, y el final de Vengadores Sin Camino de vuelta junto a Jim Zub y Mark Waid, fue una pasada que cierra de forma brillante uno de los sleepers del año comiquero.

Marvel Comics 1000 busca celebrar los 80 años de historia de Marvel, no a un personaje o evento concreto. Hay muchas páginas chulísimas, pero debo decir que me han emocionado las páginas de Walt Simonson y George Pérez de este especial. Se nota que soy un lector veterano que empecé a leer comics en los 80. En este sentido, sobre todo si eres un fan de Marvel de toda la vida, solo por el All-star de autores creo que merece la pena comprar este cómic, aunque sea para verles en una única página.

A pesar de lo anterior, reconozco que me llevé una sorpresa mayúscula al ver a Conan en este comic. Sin embargo, teniendo en cuenta su importancia para la editorial durante los años 70 y 80, es lógico su aparición.

Y por eso mismo también tenemos una página dedicada a Star Wars, que durante años tuvo el record del comic más vendido de Marvel, y es de dominio público que ayudaron a que la editorial sobreviviera a finales de los 70 y principios de los 80.

De hecho, estas páginas me parecen de lo mejor de este especial y estarían en mi Top-10, que estaría formado por:

1- Walter Simonson – Iron Man.

2- Al Ewing  + George Perez – Heirs of the tiger

3- Mark Waid + John Cassaday – Captain America

4- Ralph Macchio + Marco Checchetto – Conan

5- Joe Quesada + Kevin Nowlan – Daredevil

6- Al Ewing + Gabriel Hardman – Marvel Boy

7- Neil Gaiman + Mark Buckingham – Miracleman

8- Allan Heinberg + Jimmy Cheung – Young Avengers

9- Charles Soule + Terry Dodson – Darth Vader

10- Jim Zub + Nick Bradshaw – Blade

Obviamente, que cada página destaque un hecho importante o personaje de cada año realizado por equipos creativos super variados y diferentes hace que algunas cosas encajen mejor que otras, pero globalmente me ha parecido un especial aniversario diferente a cualquier otro comic visto antes de cualquier editorial, y a mí, como celebración de la historia de Marvel, me funciona a las mil maravillas.

Igual que digo esto debo reconocer que por el propio concepto de este especial, estamos ante un cómic irregular que alterna paginazas con otras cuya inclusión en este especial es dudosa, ya sea por los personajes, autores o situaciones elegidas para cada año.

Por dar un ejemplo, me parece increíble que publicándose en 1991 el  X-Men 1 de Chris Claremont y Jim Lee, que sigue siendo el comic más vendido de la historia con más de 8 millones de ejemplares, ese año se destaque la creación de X-Force y Deadpool y tengamos a Rob Liefeld dibujando la página de ese año. En mi opinión, y sin desmerecer la importancia de Deadpool en el mundo friki, esto sólo se explica si pensamos que Liefeld sigue colaborando habitualmente con Marvel, mientras que Jim Lee lleva décadas como editor de DC Comics.

Esto provoca la «injusticia» que cuando más adelante destacan a los X-Men, utilizan un hecho muy tonto como fue que el artista manga Kia Asayima realizó un comic suyo, algo mucho mejor y que es casi una anécdota en la historia de estos personajes.

Incluso la página de Chris Claremont, el padre del éxito mutante, es una lástima, al emparejarle con Salvador Larroca. Larroca es un hombre 100% de Marvel y su dilatada experiencia le hacen merecedor de aparecer en este comic, y de hecho colaboró con Claremont en Extreme X-Men, pero nunca me gustó su estilo y hubiera sido un sueño ver a Paul Smith o Marc Silvestri dibujando este comic, por dar dos ejemplos.

Hablando de autores ausentes, entiendo que algunos autores como John Romita Jr, Brian Michael Bendis o el propio Jim Lee que trabajan en DC Comics y tienen contratos de exclusividad no aparezcan en este volumen especial. Pero me parece un pecado que autores clásicos de la editorial como John Byrne no estén. Qué igual hay una explicación, e incluso es posible que fuera el propio Byrne el que no quiso participar, siempre se dijo de él que su orgullo era su perdición, pero es una pena. E independientemente del motivo que sea, es una lástima para nosotros, los lectores veteranos no tenerle en este comic, al igual que Frank Miller, David Mazzuchelli, Barry Windarod-Smith y tantos otros.

Posiblemente no pudo encajar por el año en cuestión, pero también hecho de menos a Jim Starlin o a los personajes de la Marvel galáctica, como Nova o los Guardianes de la Galaxia fuera de Groot o Rocket: Quasar, Starlord, Gamora… Héroes  que brillaron gracias a Dan Abnett y Andy Lanning. Hubiera preferido una página de cualquier de estos personajes antes que, por ejemplo, la de Lobo Rojo. Aunque imagino que una prioridad para Marvel era mostrar la gran variedad de géneros y razas de sus personajes más que ser una enciclopedia de todos los héroes de la editorial.

Otro aspecto que para mi es una pasada es comprobar la gran cantidad de autores españoles que encontramos en este especial. Al ya mencionado Larroca se unen los maestros Carlos Pacheco y Marcos Martín, así como los dibujantes de la nueva hornada Pepe Larraz, Javier Rodríguez, Daniel Acuña, Jesús Saiz, CAFU, Juann Cabal, David Baldeón y Jorge Fornés. Creo que no me olvido de nadie ni he cometido ningún error, pero estamos ante 11 artistas españoles para las 81 páginas que contiene este comic. Diría que casi seguro España es la segunda nacionalidad más numerosa de este Marvel Comics 1000, y demuestra el gran nivel de nuestros profesionales y la gran cantidad de fans que crecimos con estos personajes.

La página con el homenaje a los autores de Marvel fallecidos me ha parecido también un detalle muy bonito. Y aunque para Marvel obviamente lo principal son los personajes, está genial aprovechar este comic para recodar a algunos de los autores que nos marcaron y que ya no están con nosotros.

Comparto por último el trailer que Marvel preparó para anunciar este especial 80 aniversario:

En resumen, este Marvel Comics 100 es un especial que merece la pena sobre todo para lectores veteranos que tienen una experiencia previa con estos personajes. Me ha parecido un dinero super bien aprovechado, y espero estar aquí para el 100 aniversario!!!

PUNTUACIÓN: 8/10

 

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¡Saludos a todos!

Crítica de Wonder Woman, de Patty Jenkins

Por fin pude ver Wonder Woman. Si, lo se, ¿cómo es que he tardado tanto? Se que a estas alturas debo ser casi el último hombre (o mujer) de la faz de la tierra en verla. La película dirigida por Patty Jenkins (Monster) e interpretada por Gal Gadot y Chris Pine, está planteada como una historia de origen del mítico personaje de DC Comics creado en 1942 por William Moulton Marston, que fue alabada como lo mejor de la nefasta Batman v Superman estrenada el año pasado.

PUNTUACIÓN: 5/10

Antes de ser Wonder Woman (Gal Gadot) era Diana, princesa de las Amazonas. Entrenada para ser la guerrera definitiva, Diana fue criada en la isla paradisíaca de Themyscira, creada por Zeus como hogar de las Amazonas y última línea de defensa frente a su hijo Ares, Dios de la Guerra. Cuando el piloto y espía norteamericano Steve Trevor (Chris Pine) acabe en sus costas tras sufrir un accidente, las Amazonas conocerán la existencia de la 1ª Guerra Mundial que asola Europa, lo que hará que Diana abandone su hogar para intentar detener el conflicto. Mientras lucha junto a los hombres en la guerra que acabará con todas las guerras, Diana descubrirá todos sus poderes y su verdadero destino.

Wonder Woman es la cuarta película de Warner dentro de su franquicia creada para englobar a los superhéroes de la editorial DC, imitando el modelo de éxito de Marvel Studios. Esta franquicia fue inaugurada por Man of Steel (Zack Snyder, 2014), una película en la que por desgracia no pudimos disfrutar de Superman. Tras el frío recibimiento de la crítica y no recaudar lo que se esperaba, Warner puso toda la carne en el asador en sus siguientes películas, que se saldaron con dos de las peores películas de superhéroes de los últimos tiempos, las desastrosas Batman v. Superman (Zack Snyder, 2016) y Escuadrón Suicida (David Ayer, 2016).

Wonder Woman lo tenía complicado, ya que no solo se la iba a juzgar como una historia independiente, sino casi como la última oportunidad de Warner para producir una película de super-héroes que consiguiera agradar a crítica y público. Y hay que reconocer que en ambos casos, la película de Patty Jenkins ha sido un enorme éxito, ya que se ha convertido en la película más taquillera en los USA de la franquicia, con más de 350 millones de recaudación, y más de 720 millones en todo el mundo a fecha que escribo estas líneas. Además, ha recibido críticas mayoritariamente positivas que destacan principalmente el hecho de poder ver un blockbuster de Hollywood dirigido y protagonizado por mujeres, lo que supone un hito para la lucha de la mujer para conseguir una mayor visibilidad e importancia dentro de la industria del cine americano.

El guión de Wonder Woman corre a cargo de Allan Heinberg a partir de una historia de Zack Snyder, Jason Fuchs y el propio Heinberg. Aunque el hecho que Snyder haya metido mano en la historia era para echarse a temblar, la producción ha contado como productor con Geoff Johns. Johns es uno de los principales escritores de DC Comics, y actualmente realiza funciones de Chief Creative Officer de DC Entertainment, lo que debería asegurar que la película transmitiera correctamente a la gran pantalla los valores del icónico personaje femenino del comic. ¿Lo habrán conseguido?

Empezando por las cosas que me han gustado, lo mejor de la película son sin duda los personajes de Wonder Woman / Diana (Gal Gadot) y Steve Trevor (Chris Pine). Reconozco que antes de ver la película pensaba que Gadot había sido un enorme error de casting, pero lo cierto es que lo hace genial y transmite con su sonrisa la alegría y pureza de la mejor de las Amazonas, al mismo tiempo que es una tía dura capaz de patear culos. Me gustó su inocencia al entrar en un mundo dominado por hombres ante el que tuvo que crecerse para hacerse oir. Además, su química con Chris Pine en pantalla es perfecta. Steve Trevor (Pine) la alejará de su idílica existencia y la llevará a un mundo de muerte y conflictos sin fin, pero ambos aprenderán el uno del otro y vivirán juntos una gran aventura que les marcará. Si la película gusta es gracias a ellos, y de hecho, si no existiera esta química y carisma, la película caería como un castillo de naipes.

Me gustó también todo lo relativo a la isla de Themyscira y la vida de las Amazonas. Visualmente, el feeling al mundo griego clásico está muy conseguido, y hace que la película empiece muy bien. Además, la narración del origen de las Amazonas y su relación con el panteón de Dioses Griegos y con Zeus me pareció bastante original.

La escena en las trincheras en la que Diana entra por primera vez en combate es realmente emocionante, y transmite toda la fuerza y la determinación que esperamos ver en Wonder Woman. Lástima que ésta sea la única que trasmite de verdad una emoción autentica a los espectadores.

Por último, destacaría que Warner por fin ha conseguido “engañar” al publico y hacerles creer que pueden hacer buenas películas de entretenimiento. Digo engañar porque aunque la película empieza muy bien, lamentablemente se va desinflando a medida que avanza, terminado en una última media hora de vergüenza ajena que guarda demasiadas similitudes con el final de BvS y en general con todo lo malo de esa película y de la visión que Zack Snyder ha trasmitido a este universo de ficción.

A continuación empezaré a comentar lo que no me ha gustado de Wonder Woman, pero para ello debo comentar aspectos claves de la historia, por lo que entramos en ZONA SPOILERS. Lamentablemente, no te voy a recomendar que veas la película, pero si a pesar de todo vas a hacerlo, deja de leer ahora mismo.

Lo primero que me ha parecido horrible son los efectos especiales y todas las escenas de acción, excepto la comentada de las trincheras. Los efectos digitales CGI y la cámara lenta utilizada en todas las escenas hacen que todo se vea falso y de cartón piedra. Y lo que es peor, al no ser original hace que recordemos todas las películas que han empleado antes este recurso mucho mejor que Patty Jenkins, la directora.

Estamos ante un Blockbuster con un presupuesto de 175 millones de dólares que hace un uso impropio y lamentable de los recursos a su disposición. Unido a esto, el climax final recuerda para mal a BvS. Una última media hora para tirar a la basura, con dos combates ridículos y sobre todo un villano digital lamentable, final casi copiado de BvS o Escuadrón Suicida.

Hay películas normalitas que un buen final consigue arreglar y dejar al espectador con un buen sabor de boca. En el caso de Wonder Woman es precisamente todo lo contrario. Aunque la película la dirije y la interpreta mujeres, las escenas de acción son básicas en una historia de género super-heroico, y lo mínimo exigible sería que las cuidaran un poco. Causa bochorno compararla con las películas de Marvel Studios, en las que siempre hay un intento consciente de ofrecer escenas de acción diferentes, e incluso en cintas «menores» como Ant-Man, planteada casi como una comedia, hay escenas que te dejan con la boca abierta. En Wonder Woman, lamentablemente no es el caso.

Pero casi peor que el aspecto visual, la construcción del arco del personaje de Diana en la película me ha parecido incluso peor, confirmando los peores augurios de BvS.

Y es que el guión de Allan Heinberg que desarrolla el concepto planteado por Zack Snyder es flojísimo y vuelve a presentar un arco del héroe, heroina en este caso, completamente erróneo y desde luego nada heroico. Con el agravante de que realiza un estudiado ejercicio de desinformación que incluso llega a engañar y despistar a un espectador incauto, ya que no se corresponde lo que DICEN los personajes que es Diana, y lo que HACE en pantalla.

Nos presentan a la cultura Amazona como una mejor que la nuestra, en la que se preparan por mandato de Zeus para combatir la amenaza de Ares, Dios de la Guerra. Pero siempre pensando en la paz y la libertad, en los mejores valores de a los que puede aspirar una sociedad. Diana, la mejor y más pura de todas, viaja a Europa con una espada, la Mata-Dioses, con la que matar a Ares y acabar la guerra. Realmente estamos ante un plan de ejecución, pura y simplemente. Nada que ver con valores «superiores» de paz y armonía. Si Diana es una asesina, en misión para asesinar al enemigo, ¿qué clase de superioridad moral puede tener con los alemanes o en general con el mundo de los hombres? Al final, ella es igual de mala que todos los demás. Con el agravante de que Ares intenta convencerla dialogando para que se una a él, incluso diciéndola que tuvo ocasión de matarla, pero decidió no hacerlo. Diana sin embargo, asesina sin dudar a la primera persona que cree que es Ares. ¡Y falla, matando a alguien que no es!

Hay un germen de idea interesante cuando Diana descubre que no es Ares el causante de la Guerra, ya que los hombres somos capaces del bien y el mal, y tenemos la capacidad de ser buenos y malvados. Esa es una idea interesante. Pero ¿si Ares realmente no causó la 1ª Guerra Mundial, porqué empeñarse en matarle? Si lo que ella creía sobre la guerra no es correcto, tal vez Ares es mucho más de lo que la contaron… ¿Por qué seguir con su misión entonces? No tiene sentido. Al final Diana es una asesina sin escrúpulos que se comporta como tal. Sin más.

Hay además otro giro que solo empeora las cosas. Por si fuera poco. Diana descubre que ELLA es la Mata-Dioses. Su madre la engañó con la historia de la espada, y resulta que Diana es hija de Zeus e Hippolita, y fue concebida para matar a Ares. Por tanto, no es una heroína, es un arma diseñada con una función en mente. En muchísimas películas «clásicas», el héroe se alza frente al destino que la sociedad le impone, y al final demuestra que es un héroe haciendo lo correcto  a pesar de las presiones. Diana no lo hace, cumple exactamente aquello para la que la programaron. El heroísmo ya si eso, lo dejamos para otra ocasión.

Solo hay un caso en el que Diana actúa heroicamente durante la película, y es cuando decide saltarse el plan de Steve y cruza las trincheras con el objetivo de salvar un pueblo atrapado en la Tierra de Nadie. Y lo consigue en la mejor escena de la película. Sin embargo, el guión de Heinberg le roba esta victoria matando a continuación al pueblo con la prueba del gas experimental. Solo realiza un único acto heroico y no le sirve de nada. Para empeorar las cosas, cuando llega el momento de realizar la segunda heroicidad de la película, acabar con el avión que lleva el gas, Diana decide no ayudar a Trevor a llevar a cabo su plan. Finalmente, Trevor sacrifica su vida para conseguirlo y salvar Londres, igual que el Capitán América realizó en su película. Steve Trevor y Steve Rogers, son dos verdaderos héroes americanos. No se puede decir lo mismo de Diana, cegada por su sed de venganza.

Al final, el mensaje de la película que Diana asume es 100% equivocado y 100% Zack Snyder. Los héroes no existen, el hombre tiene la misma capacidad de hacer el mal que el bien. Al final, cada uno tiene que enfrentarse a sus propios demonios solo. Y encima Diana piensa que ella es mejor que los hombres y que la humanidad no la merece. Buff! Que manera de engañar a la audiencia cuando no hay nada heroico en el horizonte.

Y encima, se confirma que tal y como se intuyó en Batman v. Superman, Diana abandona el mundo de los hombres y nos deja abandonados durante casi 100 años (desde 1918 a 2016 aproximadamente) tras ¡1 única misión en el frente!, dolida por la muerte de Trevor. Una misión en la que ha fracasado en salvar al pueblo y a Steve, lo único verdaderamente bueno y heroico que debía haber hecho. Y en la que al final lo único que consigue completar con éxito es matar a Ares. Precisamente esto último ha molestado bastante a mi mujer y a mi sobrina, que fueron esperando ver a una heroina y el momentazo es de Trevor.

Es inevitable comparar Wonder Woman con el Capitán América, al ser dos películas tan parecidas. Hay una diferencia fundamental entre ambas, y es que al final Steve Rogers es un héroe de principio a fin. Está en el frente en numerosas misiones salvando gente y muere sacrificándose por salvar Nueva York. Y su muerte al final le hace saltar hasta nuestros días. Diana no salva a nadie y abandona a su suerte a la raza humana con pleno conocimiento de sus actos. Las diferencias éticas entre ambos son demasiado claras, y no deja en buen lugar a Diana.

Me he alargado demasiado con el tema del arco del personaje de Diana, pero he flipado en colores lo mal que han planteado en Warner la historia de origen de Wonder Woman. Aunque no se por qué me extraño, teniendo en cuenta los precedentes de MoS, BvS o SS.

Y lo fuerte es que además de esto, el guión tiene numerosas ridiculeces más, como el plan de Ares y su identidad. O los motivos de Hippolita para ocultar a Diana su origen, dado que ella va al encuentro de Ares. O el hecho que todos los personajes secundarios son solo estereotipos sin ninguna profundidad.

La decisión de Warner de matar a todo el Panteón de Dioses griego fuera de foco también me parece un verdadero desperdicio de cara al futuro que limita la historia de Wonder Woman.

De igual forma, la decisión de ambientar la película en la WWI frente al origen del comic (WWII), se nota demasiado influida no desde un punto de vista narrativo, sino únicamente por el deseo de separarse de la historia ya vista en la película del Capitán América.

Comparto a continuación el trailer de la película:

En resumen, una película que empieza bien pero que se desinfla hasta llegar al sonrojo. Entretenida pero no se la recomendaría a nadie. Muy decepcionante para mi mujer y mi sobrina de 16 años, casi me alegro de no ser el único de sentirse así.

PUNTUACIÓN: 5/10