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Crítica de Lobezno 1, de Benjamin Percy, Adam Kubert y Viktor Bogdanovic

No tenía intención de comprar el inicio de la nueva serie de Lobezno, pero son muchos años sin saber (casi) nada del bueno de Logan, y al final no pude resistirme a comprarlo para ver qué tal. Y la lectura de este comic me ha dejado satisfecho y con ganas de saber cómo continúa la historia. Misión cumplida.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

Ahora que Krakoa ha reunido a los suyos, ha llegado el momento de que Logan sea… ¿Feliz? Por primera vez en su vida, Lobezno tiene todo lo que quería, pero también puede perderlo. Descubre cómo en este monumental regreso por todo lo alto y después de cinco largos años sin colección propia.

Benjamin Percy, quien fuera el escritor del podcast y posterior adaptación al cómic de «La larga noche»,  así como el guionista de la actual etapa de X-Force; estará acompañado por un dibujante que tiene más de dos décadas de historia con Logan, Adam Kubert, que se alternará en las historias con Viktor Bogdanovic (con coloreado de Frank Martin y Matthew Wilson, respectivamente). Entre todos nos ofrecen un espectacular y muy extenso número de arranque de la nueva etapa, en el que se plantea el papel que va a tener el mutante de las garras retráctiles a lo largo de los próximos meses.

Logan es uno de los principales mutantes del Universo Marvel, y sin embargo en los últimos años la editorial parecía que no terminaba de saber qué hacer con él. Por suerte, eso se acabó gracias al guionista Benjamín Percy, que ya le está utilizando en X-Force y que parece empeñado en devolverle una gloria pérdida, precisamente, tras la marcha de Jason Aaron de esta serie, hace ya un montón de años.

Este número 1 es realmente un número doble con dos historias diferentes dibujadas por Adam Kubert y Frank Martin la principal y por Viktor Vogdanovic con Matthew Wilson la segunda, que ponen en marcha dos tramas que van a tener una gran importancia en los próximos meses.

Nunca fui demasiado fan de Adam Kubert, pero en este número de arranque le he visto muy entonado, con composiciones de página super imaginativas que aumentan el carisma de los personajes y la violencia que vamos a ver en estas páginas, consiguiendo momentos super impactantes. De hecho, vi tan bien a Kubert que Vogdanovic palidece en la comparación, a pesar de hacer un correctísimo trabajo mostrando la amenaza que la nación vampira representa para los mutantes.

Los dos cliffhangers de ambas historias me han gustado mucho y me confirman que el retorno de Logan ha llegado en el momento justo, y no se lo van a poner nada fácil en estas páginas.

A modo de bonus-track, adjunto el anuncio promocional que Marvel preparó para el lanzamiento de este comic, con

Lobezno ha vuelto a las librerías y sigue siendo el mejor en lo que hace. Espero muchos momentos de gloria con este comic, confío que no me fallen.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

 

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¡Saludos a todos!

Crítica de Thor 1, de Donny Cates, Nick Klein y Matthew Wilson (Marvel Comics)

Se hace raro comprar un comic de Thor que no esté guionizado por Jason Aaron, pero debo reconocer que Donny Cates, Nick Klein y Matthew Wilson han empezado su etapa por todo lo alto.

PUNTUACIÓN: 8/10

Un nuevo equipo creativo conduce a Thor hasta nuevos reinos de gloria. El príncipe es ahora rey. Todo Asgard descansa sobre el Dios del Trueno. La paz ha llegado, pero no suele durar en el Reino Eterno. El Invierno Negro se acerca. Y Thor no puede hacer nada contra él.

Donny Cates demostró con la estupenda God Country en Image Comics que era el escritor perfecto para contar historias donde la épica y la acción más grande que la vida cobrara protagonismo. Y en este primer número de Thor sirve para demostrarnos que lo va a dar todo desde el minuto uno.

Este arranque de la nueva etapa de Thor me ha parecido modélico. Con una nueva amenaza para toda la realidad, el Invierno Negro, Cates construye desde donde quedó el personaje con Aaron, pero incorporando varios elementos de su mitología cósmica dentro del Universo Marvel, lo que hace que casi parezca que está escribiendo una única historia saltando entre series como Silver Surfer Black, Cosmic Ghost Rider, los Guardianes de la Galaxia, Thanos o incluso Veneno.

Fruto del actual panorama en los Estados Unidos, ya no es posible comenzar un comic construyendo poco a poco la tensión, hay que darlo todo desde el minuto uno o nada garantiza que tu comic no sea cancelado en el número 8 por falta de ventas. En esto, Cates es un maestro, porque plantea el arco al que deberá enfrentarse nuestro héroe, y nos deja con un cliffhanger final que va a hacer que obligatoriamente vayamos a comprar el próximo número.

En el apartado artístico, tenía alguna duda con el dibujo de Nick Klein, pero este número me las ha despejado de un plumazo. Klein sabe ofrecer junto al  colorista Matthew Wilson unas páginas super épicas y unas perfectas expresiones faciales de los personajes, además de no arrugarse con los momentos sangrientos, que también los hay.

Además, reconozco que si tenía alguna duda sobre este nuevo Thor era por culpa del nuevo diseño de su armadura, que no me cuadraba demasiado. Sin embargo, en este arranque Cates se las apaña para justificar este cambio de look, haciendo que sea mucho más que un elemento estético vacío.

La guinda del pastel de este comic lo encuentro en la sensación que a pesar de lanzar Cates y Klein a Thor contra Invierno Negro desde el principio, creo que tienen historias de sobra para abarcar varios años como está haciendo en Veneno, con lo que el disfrute puede ser espectacular.

Si eres fan del Dios del Trueno, este reinicio con un nuevo equipo creativa se ha convertido en lectura obligada. Te recomiendo que no te lo pierdas.

PUNTUACIÓN: 8/10

 

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¡Saludos a todos!

Crítica de Hey Kids! Comics!, de Howard Chaykin

Howard Chaykin crea una de sus obras más personales en Hey Kids! Comics! un repaso nada amable a la historia de la industria del comic ameriano, dominada por las malas artes y por la explotación de los profesionales que trabajaron en el medio en esos años. Ahora que Dolmen lo ha publicado en España, ya no hay excusa para leer este comic.

PUNTUACIÓN: 7/10

En 1961, Stan Lee y Jack Kirby crearon los Cuatro Fantásticos para Marvel y el cómic cambió para siempre. No, perdón, no es eso, volvamos a empezar En 1961, Bob Rose y Sid Mitchell crearon el Cuartero Cósmico para Verve y el cómic cambió para siempre. Fue el paso definitivo, tras la creación de Powerhouse en 1938, para que los superhéroes acabaran convirtiéndose en el género por excelencia.

HEY, KIDS! COMICS! cuenta casi un siglo de turbulencias y triunfos, desesperación y drama en el mundo del cómic. Guionistas y dibujantes, timadores y payasos, crearon las bases del mayor negocio actual de entretenimiento, o al menos inventaron lo que lo hizo posible. Hay partes que sucedieron tal y como se cuenta aquí, por lo que se han cambiado los nombres para proteger a inocentes y culpables aunque, al final, todo el mundo fuera culpable de ALGO.

Howard Chaykin es un autor en el sentido más literal del término, creando obras que sólo él podría crear con una sensibilidad y un tono totalmente personales e intransferibles. Desde los clásicos American Flagg, The Shadow o Black Kiss, siempre ha sido un autor más cómodo fuera del mainstream comercial. A pesar de estar rondando los 70 años, en lugar de retirarse Chaykin se encuentra en un momento de interesante abullición creativa, contado lo que quiere contar de la forma que quiere sin pedir perdón a los estúpidos ofendidos que no entienden el concepto de obra crítica.

Si en Los Estados Divididos de Histeria ponía el foco en la cada vez más fragmentada y dividida sociedad americana, en Hey Kids! Comics! Dirige una mirada tremendamente despiadada hacia la historia de la industria del comic americana del pasado siglo, dominada por el desprecio a los autores que ayudaron a crear los mayores mitos americanos y que les explotó en condiciones de casi esclavitud.

Chaykin plantea Hey Kids! Comics! A partir de una historia con numerosos saltos temporales, algo habitual en otras obras previas, para ir presentando gotas de información que sirven para completar un puzzle que no pretende dar respuestas, solo presentar con bastante mala baba y cierta dosis de nihilismo la realidad de esta industria que los fans probablemente tengamos idealizad, en la que probablemente la mayoría de relaciones laborales fueron traumáticas y de explotación.

Para ello, veremos el estado de la industria en 1945, pocos años después del nacimiento de Superman (Powerhouse en este comic, cambiando DC por Yankee Comics) y con la 2ª Guerra Mundial recién finalizada; 1955 y la Caza de Brujas que echó del negocio a los comics de crimen y terror del mercado a partir del desastroso “Seduction of the Inocent” del Doctor Fredrik Wertham; 1665, tras la explosión de Marvel Comics de Stan Lee y Jack Kirby entre otros, (aquí convertidos en Verve Comics, Bob Rose y Sid Mitchell, respectivamente). Por último, asistiremos en 2001 al declive de toda una generación de autores que fueron falleciendo sin recibir el justo premio que merecerían por crear unos personajes que se han convertido en fábricas de hacer dinero, gracias a las películas, series de televisión y el desarrollo de todo tipo de elementos de merchandinsing.

A partir de 3 personajes principales, la secretaria, editora y escritora Benita Heindel y los dibujantes Ted Whitman y Ray Clarke, que no quieren ser traslaciones exactas de ningún profesional concreto sino servir de arquetipos en los que proyectar lo que significaba ser un profesional en esos años, Chaykin crea una narración fragmentada que muestra las miserias de unas personas llenas de complejos que no se creían lo bastante buenos y que pensaron que en los comics podrían ganarse la vida, teniendo en cuenta que eran publicaciones para niños de bajísima calidad. Y que, sin embargo, consiguieron de alguna manera, que ni siquiera ellos saben cómo, trascender sus limitaciones para convertir su obra, los comics de superhéroes, en la autentica mitología americana.

Chaykin no tiene reparos de mostrar a la industria del comic como unos explotadores con prácticas de casi esclavitud. Pero esto no fue un hecho puntual de DC Comics, sino que se convirtió durante décadas en la norma de la industria, con autores que se quejaban mientras eran trabajadores pero que luego se convertían en déspotas cuando llegaban a ser editores. Además, gracias a los personajes de Benita y Ted, comprobaremos que se trataba de un sector en el que las prácticas machistas y racistas eran la norma y, o agachabas la cabeza y lo asumías, o mejor que te buscaras otro trabajo.

Mención especial merece la figura de Stan Lee, aquí convertido en Bob Rose, a quien Chaykin despedaza al convertirle en un aprovechado que cimentó una fama planetaria construida sobre el trabajo de los autores que realmente hicieron lo más difícil que fue crear los comics con una imaginación desbordante, entre los que se encuentra Jack Kirby, entre otros. Algo que probablemente no sea algo tan descabellado, cuando nos ponemos a pensar en ello. Y del que incluso llega a decir que si tuvo trabajo en los comics en primer lugar fue gracias a ser el sobrino del editor de la Marvel de la época, otro hecho por otro lado cierto e incontestable.

Pero Chaykin no sólo tiene cera para las empresas, ya que muestra a unos autores ambiciosos y traidores que no dudaban en pegar puñaladas traperas a sus amigos con tal de conseguir un trabajo, que tenían aventuras extra matrimoniales, y que incluso llegaban a robar páginas originales de otros autores de las editoriales que revenderlas sin el menor escrúpulo.

Que en medio de este panorama, pudieran crearse los personajes más famosos del siglo XX no deja de ser un milagro, y quizá a pesar de todo lo anterior, Chaykin plantea de alguna manera esta historia para que sirva de carta de amor, amor tóxico si se quiere, al medio al que Chaykin ha dedicado la mayor parte de su vida.

En este sentido, da mucha de pena ver la forma en que Chaykin nos cuenta cómo unos jovencísimos Joe Shuster y Jerry Siegel “regalaron” a Superman a DC Comics (en ese momento National), pensando incluso que ese era el mejor día de sus vidas, al recibir un cheque y encontrar trabajo pagado. Triste e incluso con un punto de patetismo, que personifica claramente las miserias de los autores que trabajaron en este medio.

En el plano artístico, Chaykin es el autor del dibujo y tinta, contando como colores de Wil Quintana. Nunca fue excesivamente fan del estilo de dibujo de Chaykin, que siempre me ha parecido excesivamente estático, a parte de dibujar siempre las mismas caras, pero creo que en este Hey Kids! Comics! Realiza una gran trabajo de narrativa. Por un lado, por crear a unos reconocibles Stan Lee y Jack Kirby (entre otros), así como por mostrar el paso de los años de forma super convincente, lo cual no está nada mal para empezar. Además, el uso de escenas casi calcadas en momentos temporales diferentes, o en los funerales, sirve para resaltar como a pesar del paso del tiempo, todo seguía prácticamente igual. En este caso, creo que el apartado artístico cumple con nota el desafío que esta historia planteaba.

Hey Kids! Comics! Me ha gustado, aunque también debo reconocer que la narración fragmentada de Chaykin en ocasiones me ha parecido deslavazada, más centrada en contarnos anéctodas que en hacer un hilo narrativo coherente. Además, la historia al final es completamente desoladora, no encontrando ni un solo elemento positivo en toda la historia, todos los personajes son amorales y egoistas, las editoriales ni te cuento, y me cuenta pensar que Chaykin no haya conocido a nadie honrado en el mundillo que le inspirara a colocar algún rayo de esperanza en la historia.

Encuentro además que en los últimos años se está realizando un revisionismo de la historia para echar por tierra la contribución de Stan Lee en la creación de algunos de los comics más incónicos de la historia y en la expansión del hobby de la lectura de estos comics. Me cuesta aceptar la versión actual que se nos quier vender sin ir más lejos en este comic de un Stan Lee aprovechado que  no hacía nada relevante en los comics. Primero porque si Jack Kirby o Steve Ditko lo hacían todo y luego Lee ponía unos bocadillos por encima, ¿cómo es que ninguno de sus comics posteriores (o anteriores) han tenido ni la mitad de repercusión que tuvieron su obra junto a Lee? El comic es un mundo colaborativo, y creo que Lee supo entender el momento histórico que se etaba viviendo y dio al público uno contenido diferente a lo que se hacía en ese momento que significó una revolución. Dicho esto, obviamente que se adueñara del éxito de Marvel Comic y casi lo monopolizara fue algo muy sucio. Pero, por otro lado, lo que hizo Lee no es más que un reflejo de las prácticas habituales de la industria, como bien muestra el propio Chaykin en los años previos, por lo que no siendo bueno, no es ni mejor ni peor que lo que hacía todo el mundo.

Dicho esto, si el mensaje clave de este comic era poner de relevancia las prácticas corruptas y despóticas del sector durante más de 60 años, me parece que el éxito es arrollador.

Comparto a continuación las primeras páginas de este comic sacadas de la web de Dolmen, para que os hagáis una idea de lo que os váis a encontrar:

Hey Kids! Comics! De Howard Chaykin no es un comic para todo el mundo. Sin embargo, en una lectura obligada para todos los amantes de los comics de superhéroes interesados en la intra-historia, en como estos comics llegaron a ser creados.

PUNTUACIÓN: 7/10

 

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¡Saludos a todos!

Crítica de The Batman´s Grave 7 de Warren Ellis y Brian Hitch

Warren Ellis y Brian Hitch continúan con The Batman´s Grave, y en su séptimo número de este comic editado por DC Comics, parece que el Caballero Oscuro debe pasar al contraataque si desea tener alguna oportunidad de resolver el complejo caso en el que se encuentra inmerso.

PUNTUACIÓN: 7/10

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Hay un lunático suelto y un cadáver dentro de una casa supuestamente inexpugnable. Miembros del sistema de justicia están siendo asesinados, y nadie sabe lo que está sucediendo. ¿Tiene Batman la única pista que es la clave de toda esta pesadilla?

Entrados en la segunda mitad de la serie, Warren Ellis cambia el foco para dejar de lado la acción y centrarse en la investigación criminalística, además de volver a recordarnos lo poderoso que es este enemigo en la sombra. Ellis entiendo que está marcando el ritmo que estima más interesante para esta historia, aunque en este caso ya le empiezo a notar en parte las costuras a su estructura de guión.

En todo caso, Ellis coloca diálogos lapidarios e impactantes casi en cada página, transmitiendo una la personalidad super molona a un Bruce Wayne enfrentado a una amenaza peligrosa e inesperada. En este número, me ha flipado este diálogo:

-”Qué es esto, tu cámara de tortura?”

-”Piensa en ella más bien como un teatro de operaciones.”

-“Piensa en mi como el cirujano”.

BOOM!!!!

Comentaba el otro día que quizá este The Batman´s Grave mejore cuando la serie esté completa y DC la recopile en un tomo. Aunque pensando sobre ello, tampoco tengo duda que aunque esta es una historia completa cerrada, Ellis la plantea pensando en su lectura serializada, al colocar casi en cada número un diálogo de Bruce y Alfred en el que el veterano mayordomo le cuenta una “batallita” de su pasado en el ejército británico. Estos diálogso molan, pero no dejo de pensar que quizá cuando lea la serie de un tirón quizá puedan acabar resultando un tanto redundantes.

En el apartado artístico, Brian Hitch con color de Alex Sinclair mantiene una notable consistencia artística. Me gusta que consiga hacer atractivo de leer un número como este en la que básicamente hay gente hablando, y me encanta que haya encontrado la paz mental que le permite entregar trabajos de esta calidad cumpliendo los plazos de entrega mensuales.

The Batman´s Grave va a quedar como una entretenida historia de Batman. Probablemente no va a ser memorable ni un clásico del personaje que haya que leer obligatoriamente, pero sí cumple de sobre con su objetivo, y diría que esta falta de pretensiones la convierte en aún más leible si cabe.

A fata de 5 números, y con el número 8 recién publicado en USA a finales de julio, mi preocupación ahora mismo es ver si DC publicará los 4 números que faltan dentro de este 2020, ya que debido a los cambios en la distribución de los comics de DC, a partir de enero de 2021 va a resultar muy difícil comprar en España una grapa en inglés, y sería un desastre que este serie se me quedara colgada. Esperemos que no lleguemos a eso y que Ellis y Hitch puedan cerrar sin más sobresaltos este comic con el planning previsto.

PUNTUACIÓN: 7/10

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The Green Lantern vol 2: El día en que los astros cayeron, de Grant Morrison y Liam Sharp

La primera temporada de The Green Lantern de Grant Morrison y Liam Sharp finaliza confirmando para lo bueno y para lo malo las impresiones que me llevé tras la lectura de su primera mitad.

PUNTUACIÓN: 5.5/10

¡Los giros argumentales continúan mientras Grant Morrison sacude las cosas a un nivel completamente nuevo! Hal Jordan siempre ha creído en la defensa de la ley. ¡Pero después de los últimos acontecimientos, puede verse obligado a romper su propio código para proteger el universo mismo! Una cosa es segura. La mejor serie de drama policial del espacio exterior continúa, ¡y el mundo de Hal Jordan nunca será el mismo! Este segundo volumen recopila los números 7 a 12 de la serie regular, más el annual.

Cuando comentaba mis impresiones de los seis primeros números, comentaba que me resultaba imposible conectar con este comic debido al estilo de dibujo de Sharp, a pesar de encontrarnos con una historia de Morrison super loca y repleta de imaginación, aunque algo deslavazada. Luego, gracias a un maravilloso séptimo numero con una narración con un marcado feeling de cuento de hadas y las mejores páginas que le he leído a Sharp en los últimos años, me decidí a darle una segunda oportunidad para ver cómo cerraba Morrison su historia, al tratarse de una temporada de 12 números.

La idea de Morrison de resaltar la faceta de Hal Jordan como policía galáctico daba a Morrison un abanico de posibilidades inmenso a la hora de desarrollar su historia. Mientras que en el primer volumen optó por crear historias más o menos autoconclusivas que nos presentaban de forma sutil lo que iba a ser la trama principal de esta primera temporada, en esta segunda parte ya opta por crear unos episodios con continuarás que forman un arco claro. Y en lo positivo, se nota que Morrison ha escrito este arco como un todo compacto, ya que en los últimos números nos cuenta como elementos presentados en los primeros números tienen una importancia vital en la trama que estamos leyendo.

Si hay algo que los comics de Morrison nunca han sido, son previsibles o monótonos. Pero lo que no esperaba encontrarme en The Green Lantern es a un Morrison confuso y voluntariamente enrevesado, haciendo que la experiencia lectora no sea buena. Obviamente esta sensación viene agravada por el dibujo de Liam Sharp, pero creo que Morrison ha optado por no ponerle las cosas fáciles a los lectores en una historia que en la que no tenía necesidad.

Tras cosa que no me ha cuadrado es que tras 12 números y un annual no he reconocido a Hal Jordan en estas páginas, no he visto rasgos claramente suyos hasta el punto que veo a un héroe genérico que podría ser cualquiera. Dado que Morrison actualizó el concepto del Multiverso en el Universo DC, no sorprende que lo utilice en esta historia, haciendo que Hal Jordan se encuentre con otros protectores del sector estelar 2814 de universos diferentes, y a algunos villanos. Sin embargo, estos héroes se quedan en meros engranajes del guión necesarios para que la historia avance, pero no me transmiten la más mínima personalidad o carisma, simplemente están.

En el apartado artístico, nunca fui fan de Liam Sharp y su The Green Lantern acrecienta esta opinión. Tras un número 7 maravilloso, el resto de comics reinciden en un estilo “sucio” que alterna páginas con splash-pages espectaculares con otras viñetas que parecen apenas abocetadas. Ni siquiera el color de Steve Oliff, uno de los coloristas más prestigioso del medio, consigue transmitir una sensación de fluidez que invite a leer estas páginas, creando una experiencia confusa que no me ha resultado agradable.

Y para hacer las cosas aún peores, antes comentaba que tras el super chulo número 7, al final me decidí a comprar este comic dado que la historia completa era de 12 números. Comprar 5 comic extra me parecía un precio pequeño para poder leer la historia completa de Morrison. La sorpresa me la he llevado tras leer el número 12 y ver que la historia no acaba, sino que tenemos que comprar 3 comics más pertenecientes a la miniserie Black Stars. Entiendo que una obligación del comic es hacer que compres más comics, pero el bajón que me he llevado ha sido de aupa.

Le tenía muchas ganas a este The Green Lantern, pero no he llegado nunca a conectar con la propuesta de Morrison y Sharp, y dejaré de comprarla en cuanto termine la miniserie Blackstars que debe cerrar definitivamente esta historia. Una pena.

PUNTUACIÓN: 5.5/10

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