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Crítica de La maravillosa Sra. Maisel temporada 5 (Prime Video)

Termina La maravillosa Sra. Maisel en Prime Video con una brillante quinta temporada que ofrece el final perfecto que estos personajes que son historia viva de la televisión.

PUNTUACIÓN: 9/10

En la quinta y última temporada, Midge está más cerca que nunca del éxito con el que sueña, pero descubre que «más cerca que nunca» sigue siendo muy lejos.

Amy Sherman-Palladino (1966) es una guionista, directora y productora de televisión estadounidense, creadora de la serie de comedia dramática Gilmore Girls. Sherman-Palladino ha recibido seis premios Emmy por su trabajo, incluyendo el de Serie de Comedia, el de Dirección para una Serie de Comedia, el de Escritura para una Serie de Comedia y el de Supervisión Musical, todos por La Maravillosa Sra. Maisel. Fue la primera mujer en ganar en las categorías de escritura y dirección de comedia en los Emmy. Es conocida por sus característicos diálogos rápidos, que a menudo están llenos de referencias a la cultura pop, y también por un estilo de filmación en el que da gran importancia a los planos secuencia.

Sherman-Palladino escribe junto a su marido Daniel Palladino todos los episodios de esta temporada final, con Isaac Oliver escribiendo el único capítulo no escrito por ellos. Excepto dos episodios dirigidos por Daisy von Scherler Mayer y Scott Ellis, el matrimonio también dirige la mayoría de episodios, confirmando el control total que han tenido de la serie hasta llevarlo hasta su perfecto final.

Rachel Brosnahan interpreta a Miriam «Midge» Maisel (de soltera, Weissman), una ama de casa judía estadounidense que descubre su talento para la comedia después de que su marido la abandone. Alex Borstein es Susie Myerson, la representante de Midge. Michael Zegen interpreta a Joel Maisel, el marido separado de Midge. Marin Hinkle es Rose Weissman, la madre de Midge que luego se convierte en una celestina profesional. Tony Shalhoub interpreta a Abraham «Abe» Weissman, el padre de Midge, un profesor de matemáticas de la Universidad de Columbia que comienza una nueva carrera como crítico de teatro para The Village Voice.

Del resto del enorme reparto de la serie habría que destacar a Kevin Pollak como Moishe Maisel, el padre de Joel, propietario de Maisel and Roth Garment Company. Caroline Aaron es Shirley Maisel, la madre de Joel, miestras que Reid Scott interpreta a Gordon Ford, un popular presentador de televisión que contrata a Midge como redactora para The Gordon Ford Show en esta quinta y última temporada.

La maravillosa Sra. Maisel ha sido una serie increíble de principio a fin. Las señas de identidad de esta serie se han mantenido hasta el final, con unos personajes entrañables, unas interpretaciones históricas y super divertidas de todo el reparto, unos diálogos maravillosos llenos de talento y un diseño de producción y narrativas espectaculares.

Pensando en la forma en que Amy Sherman-Palladino iba a plantear el final, me ha gustado que prácticamente desde el comienzo de la temporada no quisiera que la historia se centrara en si Midge iba a conseguir tener éxito, algo que estaba claro en una serie de este tipo, sino en cómo sucedería. De esta forma, mientras seguimos con la historia en 1961, la serie realizará numerosos flash-forwards para ver la vida de Midge años más tarde como una figura histórica de la comedia y el entretenimiento. Esto permite realizar una reflexión sobre la profesión y cómo en casi todos los casos el éxito profesional no lleva aparejado el éxito en lo personal. Los genios sólo pueden serlo si se centran en su arte, y queda claro que los hijos de Midge fueron desatendidos completamente, teniendo una madre ausente más interesada en el show-bussiness que en su familia. También nos muestra como la fama es efímera y cómicos que estuvieron en lo más alto años más tarde son sombras de lo que fueron.

La maravillosa Sra. Maisel es para mi una de las mejores series de la televisión. Los personajes forman parte de mi vida, al igual que un actores en estado de gracia que nos han dado momentos memorables casi en cada episodio. Es una pasada ver como hasta el más mínimo secundario (la secretaria de Susie, la sirvienta de los Weissman, los mafiosos) tienen momentos buenísimos en esos episodios, a los que hay que sumar a los maravillosos padres y suegros de Midge, también los MVPs de la serie. En esta temporada la clave gira en torno a la contratación de Midge como escritora de diálogos del Show de Gordon Ford, uno de los más exitosos del país. Midge tendrá que acostumbrarse a unos usos y costumbres dentro de esta productora que serían absurdos para cualquiera que lo viera desde fuera. Una de las cosas que más me gustan de la serie es lo feminista de su mensaje, pero siempre planteado con buen gusto y humor, huyendo del elemento panfletario que nos acosa en otras series. El machismo de la sociedad de la época es palpable, y Midge se muestra como un gigante ante ello, con una determinación a prueba de rechazos y decepciones. Pero con verlo cualquier persona entendemos que lo que sufre es malo, no necesita recrearse en ello a no ser que con ello pueda conseguir un elemento humorístico. Gordon Ford tiene una regla en su programa, que sus empleados no pueden aparecer en él. Descubrir la forma en que Midge va a saltarse esta regla ¿lo hará? y conseguirá el éxito es una de las claves de la serie y no se resuelve hasta los últimos 10 minutos de serie, ofreciendo un climax brillante y super satisfactorio.

Junto a unos diálogos brillantes y unas actuaciones históricas llenas de carisma por un reparto entregado, si algo nos ha volado la cabeza a lo largo de estas 5 temporadas ha sido su brillante diseño de producción, sus grandísimos sets de rodaje (o su uso de localizaciones reales, como la pista de hielo del Rockefeller Center de Nueva York), y los larguísimos planos secuencia en los que Midge vive unas escenas con decenas o centenares de extras que lucen reales como la vida misma. En todos los episodios hay escenas brillantísimas que descubren a unos creadores con un tremendo buen gusto cinematográfico con un dominio de la narrativa audiovisual que me ha parecido espectacular.

Además todo lo anterior, la recreación del Nueva York de 1960 es espectacular, con unos vestidos, unos peinados y unos vehículos y sets que nos trasladan a esa época y te hacen sentir dentro de la acción gracias a la forma en que Sherman-Palladino plantea la historia. A pesar de saber el final de la historia, si es que las historias tienen final, que es que Midge SI consigue triunfar, Sherman-Palladino consigue dejarnos literalmente en el final feliz perfecto, incluso aunque luego sepamos que la vida de los protagonistas dio muchas vueltas y les acabó separando. La sensación de feel-good está super conseguida a lo largo de la temporada, incluso a pesar de algunos momentos malos de Midge, y me dejó en el mejor momento posible.

Normalmente suelo escribir algo menos bueno de las obras que analizo, pero la serie me parece tan buena que no se me ocurre nada. De hecho, que la serie tenga 9 episodios en lugar de 10 me parece perfecto, porque eso me indica que Sherman-Palladino ha contado la historia como ella quería sin necesidad de alargarla innecesariamente.

Comparto el trailer de esta última temporada:

La maravillosa sra. Maisel ya es historia de la televisión. Qué pasada de serie y que brillante final.

PUNTUACIÓN: 9/10

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Crítica de Batman & The Joker: The deadly duo de Marc Silvestri (DC Comics)

Ha terminado de publicarse en USA Batman & The Joker: The Deadly Duo, el comic creado por Marc Silvestri dentro del sello Black Label de DC Comics. Es buen momento para analizar sus pros y sus contras.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

El Joker hará lo que sea para recuperar a Harley Quinn después de que ésta sea secuestrada por un extraño culpable. ¿Pero quién? Misteriosos monstruos parecidos al Joker acechan las calles de Gotham recogiendo cabezas cortadas. ¿Pero por qué? Jim Gordon ha desaparecido y, tras recibir un paquete con un trozo ensangrentado del comisario de Gotham, Batman sabe que debe estar dispuesto a todo para salvarlo. ¿Pero cómo? Cuando el Joker propone una incómoda alianza con Batman, las respuestas a esas preguntas empiezan a aclararse y sacudirán Gotham City y a la Bat-Familia hasta sus cimientos. Esta historia meticulosamente elaborada del equipo más letal del Caballero Oscuro lleva años gestándose. Sé testigo de una Gotham sombría y descarnada que sólo Marc Silvestri podía ofrecerte, y vive una historia que te dejará sin aliento.

Marc Silvestri (Florida, 1958) es un dibujante, creador y editor de cómics estadounidense, director general de Top Cow Productions e Image Comics. Silvestri comenzó su carrera dibujando para DC Comics y First Comics. Se incorporó a Marvel Comics a mediados de la década de 1980 (ya había trabajado como dibujante invitado para Marvel en 1982, en el número 119 de Master of Kung Fu) y se convirtió en el dibujante de Uncanny X-Men de 1987 a 1990. Posteriormente pasó dos años dibujando el título derivado Lobezno. En 1992, Silvestri se convirtió en uno de los siete artistas originales -junto con Jim Lee, Whilce Portacio, Rob Liefeld, Erik Larsen, Todd McFarlane y Jim Valentino- que formaron Image Comics. La primera colección de Silvestri en Image fue Cyberforce, formando más adelante el sello Top Cow donde se han publicado comics super populares en su momento como The Darkness y Witchblade, así como los comics de creación propia de J. Michael Straczynski Rising Stars y Midnight Nation. Además, Top Cow se hizo con la licencia de Lara Croft, Tomb Raider.

Aunque algunos de los primeros trabajos de Silvestri en el mundo del cómic fueron para DC Comics, en números de House of Mystery, Weird War Tales, etc., a principios de los años ochenta, realmente no ha trabajado prácticamente nada para DC. Una participación en una historia corta de un Batman: Black & White en 1996 era la única colaboración previa de Silvestri con la Batfamilia.

Para esta serie de Batman de siete números editada dentro del sello Black Label de DC Comics Silvestri estuvo trabajando más de dos años. Obviamente no todo el rato, dado que mantiene su trabajo como CEO de Top Cow, pero sí se nota que lo ha dado todo para que esta primera historia suya de Barman con el Joker resultara memorable. Sobre la motivación detrás de esta historia, Silvestri comentó en la nota de prensa promocional que «Batman y el Joker son dos de los personajes más icónicos del mundo y llevan más de 80 años enfrentados. Siempre pensé que sería muy divertido tenerlos en el mismo bando, así que escribí una historia sobre ello. No hace falta decir que pasan cosas».

Leyendo Batman & The Joker: The Deadly Duo, me quedé con la sensación que estamos ante el típico tebeo que sólo su arte justifica más que de sobra la compra y el disfrute. Silvestri cuenta en este comic con la colaboración de Arif Prianto en el color, pero sus tintas son tan detalladas y potentes que el comic se hubiera disfrutado igual o más si se hubiera editado en una edición en blanco y negro.

Creo que se nota que Silvestri lo ha dado todo. Por si acaso este es su único trabajo con Batman, quería que quedara un comic del que sentirse orgulloso y que destacara dentro de la saturada parrilla editorial del Hombre Murciélago, que publica todos los meses un montón de comics protagonizados por él o su Batfamilia. Tras leer la serie en su totalidad, creo que DC tiene un bestseller que dentro de 10 años se seguirá vendiendo como churros.

En este sentido, la flexibilidad que da el sello Black Label como contenedor de historias fuera de continuidad resulta la herramienta perfecta para enganchar a autores de primer nivel que no quieren estar limitado por la continuidad de las grapas normales. Al final, tener a una mega estrella del dibujo dibujando a un personaje mega popular es garantía de éxito económico para DC, es normal que los comic Black Label no dejen de aumentar, sintiéndose a veces casi más importantes que los comics normales. Por cierto, sobre la problemática de Black Label vs DC en continuidad ya escribí hace unas semanas, te invito a que leas también esta reflexión.

El Batman de Silvestri incorpora elementos novedosos sobre todo en el cinturón, pero se siente como una versión atemporal que gustará a todo tipo de lectores, actuales y clásicos. Joker y Harley Quinn también vienen con versiones vintage, algo que se aprecia sobre todo en Harley, que ha sufrido una gran evolución en los últimos años alejada de la sombra del payaso del comic. Dentro de unas elecciones bastante atemporales, me ha sorprendido ver a Batgirl con la versión de 2014 diseñada por Cameron Stewart, Brenden Fletcher y Babs Tarr. Aunque ese traje mola tanto que entiendo que Silvestri haya elegido la mejor versión para cada personaje.

Esta versión de Silvestri creador completo nos ha traído una historia orientada a la acción en la que cada grapa tiene varios momentazos visuales alucinantes. Además, este Batman es el detective que tiene que investigar el misterio de unos seres mejorados genéticamente que muestran rasgos peligrosamente parecidos a los de Joker, además de una fuerza y capacidades regenerativas que les convierten en una amenaza capaz de destruir todo Gotham. De hecho, Silvestri transmite muy bien la sensación de peligro que obliga a Batman a tener que recurrir a Joker para intentar detenerles.

Puesto a ponerle un pero a este comic se me ocurren dos. Por un lado, Silvestri se tiene que parar en varias grapas para soltarnos varias parrafadas explicativas para justificar los avances en la investigación, empezando por la pseudo-ciencia que justifica el avance genético que ha creado a estas criaturas, algo que no encajan demasiado bien con la historia orientada hacia la acción.

El segundo elemento es que el último número con el climax final resulta demasiado apelotonado, pasan demasiadas cosas en muy poco tiempo, y el conjunto se hubiera beneficiado de haber contado con más páginas. El comic construye bien una tensión creciente ante el convencimiento que Joker en algún momento va a acabar traicionando a Batman. Sin embargo, aquí tenemos unos giros sobre giros que resultan un tanto absurdos. Aparte, aunque es algo que ya hemos visto en alguna ocasión, el último giro en el que Joker decide no saber la identidad de Bruce Wayne porque entonces el juego con «SU» Batman acabaría me ha parecido un elemento realmente tonto.

Hechas estas matizaciones a la historia de Silvestri, lo cierto es que The Deadly Duo es un comic super entretenido con un artista en plenitud creativa que domina como nadie el medio y sabe lo que tiene que ofrecer para dar al lector un estupendo entretenimiento. La edición americana de Black Label incluye como extra en cada grapa algunas páginas entintadas de Silvestri sin color, y el nivel de detalle que plantea me parece una locura. Este comic tiene montones de páginas que servirían como posters mega molones con imágenes que te quedarías mirando durante horas.

Pero además, la fluidez narrativa de Silvestri me parece que sigue estando a la altura de sus comics de los 80 de X-Men y Lobezno, consiguiendo contar la historia de forma modélica. Como entretenimiento escapista mainstream me parece una pasada, incluso a pesar del exceso de verborrea que encontramos en algunos momentos. Obviamente Silvestri es mejor artista que escritor, pero globalmente diría que cumple más que bien con el encargo de DC.

Comparto las primeras páginas del comic:

Batman & The Joker: The Deadly Duo es un comic que merece la compra solo por el espectacular apartado artístico de Marc Silvestri y Arif Prianto. Si Silvestri se animara a una continuación sería compra segura.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

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Crítica de Star Trek Picard temporada 3 (Prime Video)

La tercera temporada de Star Trek Picard sirve de cierre del viaje de Patrick Stewart como el Admirante Jean Luc Picard, en una entretenida temporada que ha traÍdo de vuelta a los miembros de la tripulación original de Star Trek La Nueva Generación.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

La tercera y última temporada de la serie estadounidense Star Trek: Picard sigue al personaje Jean-Luc Picard en el siglo XXV. Se encontrará con la antigua tripulación del USS Enterprise, atormentada por un nuevo enemigo misterioso, Vadic.

Esta tercera y última temporada de Star Trek Picard de la CBS cuenta con Terry Matalas como showrunner, un veterano guionista, director y productor conocido por haber co-creado y dirigido la serie 12 Monos, y ser el showrunner de MacGyver y de la segunda y tercera temporada de Star Trek: Picard. La temporada de 10 episodios ha sido dirigida por cinco directores: Doug Aarniokoski. Jonathan Frakes (el Capitán William Riker en la serie), Dan Liu, Deborah Kampmeier y el propio Matalas en los dos últimos episodios. Un Matalas que también ecribe los guiones junto a un equipo formado por Christopher Monfette, Sean Tretta, Jane Maggs , Cindy Appel, Chris Derrick, Matt Okumura y Kiley Rossetter

Patrick Stewart interpreta a Jean-Luc Picard, el gran protagonista de la serie. En esta temporada vuelven varios secundarios de temporadas anteriores como Jeri Ryan (Seven of Nine) y Michelle Hurd (Raffi Musiker), además de presentar a Ed Speleers como Jack Crusher, un joven con una inesperada conexión con Picard.

El principal interés de esta temporada es ver la presentación del reparto de la serie original Star Trek: The New Generation, incluyendo a Jonathan Frakes (Riker), Gates McFadden (Crusher), LeVar Burton (La Forge), Michael Dorn (Worf), Marina Sirtis (Troi) y Brent Spiner (Data). Varios personajes de diferentes series como la Comandante Ro Laren (Michelle Forbes), Profesor Moriarty (Daniel Davis) o el capitán Tuvok (Tim Russ) también tienen una aparición en la serie.

Tengo que reconocer que NO vi la segunda temporada de Picard. En cuanto vi que se iban por una trama de viajes temporales dejé de verla en el convencimiento que no era para mi. Por este motivo, cuando Prime Video estrenó esta nueva temporada dudé sobre si verla o no. Otro elemento a tener en cuenta es que nunca vi la serie original Star Trek The New Generation. Conozco a Picard, Data o Riker porque forman parte del imaginario colectivo del mundo friki, pero no tengo ninguna conexión emocional con ellos. La llamada a la nostalgia ampliada que proponía esta tercera temporada no me llamaba especialmente la atención. Sin embargo, los comentarios super elogiosos y el hype de mucha gente me animó finalmente a verla.

La primera temporada de Picard con sus nuevas aventuras con una nueva tripulación me gustó bastante cuando la vi en su día. Sin embargo, tras ver esta tercera temporada queda claro que volver a reunir a Patrick Stewart con su antigua tripulación era la historia que se tenía que haber contado desde el principio. Que coincide además con lo que los espectadores querían ver. El hecho que la serie mantenga al showrunner asegura que la historia continúa de forma lógica, a lo que hay que añadir el buen detalle de introducir a los diferentes personajes clásicos de forma paulatina durante la temporada. Esto permite que cada uno tenga la oportunidad de brillar en el reencuentro con Picard y el resto de su tripulación.

El guion hace un buen uso de la continuidad conectando un montón de elementos de la historia de Star Trek y haciendo que cobren relevancia en el misterio al que tienen que enfrentarse en el presente. Incluso sin conocer el lore de la franquicia he notado que además de una historia accesible que puede ser disfrutada por ejemplo por mi que no vi la serie clásica, hay un montón de momentos que son café para los muy cafeteros. Cosa que para nada creo que sea malo si se hace bien. Cosa que creo es el caso de Picard. La serie construye muy bien la tensión narrativa a medida que avanzan los episodios, de forma que cuando por fin llegamos al U.S.S. Enterprise al final del noveno episodio y Picard dice «ENGAGE», me imagino que muchos trekkies se levantarían de sus asientos para aplaudir el momentazo.

Star Trek Picard es una serie pensada para su visionado semanal. Los episodios tienen una duración de entre 55-60 minutos en los que están pasando un montón de cosas todo el rato, además de al menos un momento de acción y alguna que otra sorpresa interesante. Como ejemplo de narrativa episódica cumple de sobra con su obligación de dejar a los espectadores con ganas de más al final de cada episodio.

Sin embargo, una vez vista la serie y analizándola en su conjunto, puede decirse que Star Trek Picard sufre un poco por la parte de los villanos. Recuperar la raza de los Changelings (cambiantes) como villanos permite ahorrar en efectos especiales y ha servido para aumentar la sensación de paranoia y no saber en quien confiar, cosa positiva. Sin embargo, la villana Vadic, interpretada por Amanda Plummer, no puede resultar más intrascendente y falta de carisma.

Sumado a esto, hay un giro final en el que descubrimos que en realidad hay otros villanos clásicos de Star Trek involucrados. Aunque como momentazo sorprendente creo que está bien, resulta una locura que los Changelings se aliaran con esa otra raza. Y sobre todo, que prácticamente desaparezcan los dos últimos últimos episodios cuando abían sido los grandes villanos hasta ese momento. Que el climax final sirva para darle un cierre satisfactorio a Picard y su tripulación frente a estos enemigos resulta chulo desde el punto de vista de ser el final del camino, pero la ejecución creo que es netamente mejorable.

Hecha esta apreciación, la verdad es que Picard me ha resultado super entretenida viendo la serie a razón de ver un capítulo al día. Me alegro de haber visto este final feliz para los personajes clásicos, mientras abre la puerta a que los nuevos personajes tomen el control de la narrativa a partir de ahora.

Dicho esto, Picard por supuesto es una serie con ADN Star Trek. Y entiendo que de alguna manera esto puede significar una barrera de entrada para algunos espectadores que no sepan por donde empezar a ver esta franquicia televisiva. A mi me gusta y no tengo problema en reconocerlo, pero ciertamente esta tercera temporada de Picard no es el lugar para empezar a disfrutar de Star Trek. Ahora bien, un trekkie de pro creo que habrá disfrutado Picard como si se juntaran el mismo día el cumpleaños, la Navidad, Acción de Gracias y cualquier otra fiesta de guardar. Para todos ellos Picard ha sido un regalo.

Comparto el trailer de esta temporada:

Star Trek Picard ha sido una serie super entretenida que ha saciado mi sed de ciencia ficción espacial.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

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Crítica de Thor 29-30 de Torunn Grønbekk y Nic Klein (Marvel Comics – Panini)

Repaso el último arco de Thor que ha contado con guion de Torunn Grønbekk, dibujo de Nic Klein y color de Matt Wilson, y que Panini ha publicado estos meses de Abril y mayo.

PUNTUACIÓN: 6/10

Empieza el arco “El legado de Thanos”. Nic Klein regresa, con Torunn Grønbekk como guionista invitada. Después de que la hermana de Thor sea secuestrada, éste debe recurrir a la única aliada que ha llegado hasta el último confín: La Valquiria Rúna. Pero ¿qué oscuro secreto del pasado sangriento de Asgard yace bajo las aguas heladas?

Estas grapas de Panini son también los números 29 y 30 USA.

Tras el desastre artístico que supusieron en las dos grapas anteriores con dibujo de Salvador Larroca, es una alegría poder disfrutar del retorno de Nic Klein al dibujo de esta colección, junto al colorista Matt Wilson. El arco anterior significó la salida definitiva de Donny Cates de la serie en unos números que sólo tenían argumento suyo, siendo el autor del guion completo Al Ewing. Para este arco, Marvel ha contado con la escritora noruega Torunn Grønbekk, que se inició de alguna manera como ayudante de Jason Aaron dentro del mundo de Thor, y que tras encargarse de las últimas miniseries de Valquiria, guionizó la miniserie Jane Foster y El Poderoso Thor.

Lo mejor que tienen estas grapas son el apartado artístico. Me chifla la forma en que Nic Klein dibuja a Thor, incluso cuando la historia planteada por Cates convertía al Dios del Trueno en un rey desagradable y chungo con el que era imposible empatizar. Klein con el color de Matt Wilson nos ofrecen un comic que saca el máximo partido a la historia de Grønbekk y a los diferentes elementos de la mitología nórdica. Me costó un par de números hacerme con el estilo de Klein, pero ahora que ya conecté, disfruto con el dibujo y me vende una historia que lamentablemente no pasa de muy normalita.

Y es que no puedo decir que Grønbekk sea una mala guionista, pero tampoco es excesivamente buena. Tras leer estas grapas, me ha recordado a la miniserie Jane Foster y El Poderoso Thor , en la que teniamos una historia más o menos correcta a nivel general pero que estaba contada de la forma menos interesante posible. Hace unos días alababa la película Air de Ben Affleck en la que los diálogos me parecieron super chulos y ayudaban a contar la historia. Con estas grapas me pasa justo lo contrario, sus interminables textos de apoyo y bocadillos se me hacen eternos y me acaban aburriendo una barbaridad. Además, cuando llega la acción, esta no acaba de funcionar tampoco, y eso que la dibuja Klein. Al menos en eso sí se mejora el decepcionante dibujo de Michael Dowling de la miniserie de Jane Foster y Thor.

A todo esto, el arco se titula «El legado de Thanos», y la verdad es que incluso con la presencia de Corvus Glaive la conexión con el Titán loco resulta también bastante endeble. Sumando todos estos elementos tenemos unos comics que han hecho avanzar la trama dejándola en un momento interesante para Thor Odinson, pero con una narrativa que resulta cada vez menos interesante. Tras unos años en los que Thor era el mejor comic Marvel, parece que nos va a tocar penar por el desierto una temporada, porque estos flecos que aún vienen de Donny Cates no dan mucho más de si.

Comparto las primeras páginas del número 29:

Thor se ha desinflado completamente. Creo que ya sólo queda que terminen cuanto antes esta etapa, para que llegue savia nueva que sepa dar al personaje un empujón de interés y calidad que ahora mismo le hace mucha falta. Una pena.

PUNTUACIÓN: 6/10

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La Reina de la Oscuridad de Margaret Weis y Tracy Hickman (Crónicas de la Dragonlance 3)

Termino mi relectura de la primera trilogía de Crónicas de la Dragonlance de Margaret Weis y Tracy Hickman con La Reina de la Oscuridad, tercera novela de la serie que cierra la primera parte de historias.

PUNTUACIÓN: CLÁSICO ¿DESCAFEINADO?

La guerra contra los dragones siervos de la Reina de la Oscuridad sigue su curso. Armados con los misteriosos y mágicos Orbes de los Dragones y con la resplandeciente Dragonlance, los compañeros se convierten en la esperanza del mundo.

Por ahora, cuando amanece un nuevo día, los oscuros secretos que han ensombrecido los corazones de este grupo de amigos salen a la luz. La traición, el engaño y la debilidad estarán a punto de destruir todo lo que ya han conseguido. Les queda por librar la más grande de las batallas: cada uno contra sí mismo. Y al final, serán héroes.

Esta compañía de héroes está formada por Tanis Medio Elfo, un medio elfo bastardo y el líder del grupo, dividido entre la mujer humana Kitiara y la princesa elfa Laurana, que le acompaña en sus aventuras;  Goldmoon, hija del jefe de la tribu Que-Shu, portadora del Báculo de Cristal Azul y primera clériga del bien desde el Cataclismo; Riverwind, guardaespaldas e interés romántico de Goldmoon; Caramon Majere, un guerrero enorme, musculoso y a veces lento de mente, con un profundo afecto por su hermano; Raistlin, un mago cínico, sarcástico y físicamente frágil, del que desconfían la mayoría del grupo. El grupo lo completan, Flint Fireforge, un viejo enano rudo y viejo amigo de Tanis, y Tasslehoff Burrfoot, un kender alegre, no tan inocente con las manos más rápidas del mundo para llevarse «sin querer» objetos ajenos, Tika, antigua camarera convertida en aventurera mientras sigue a su amado Caramon, Gilthanas Kanan, príncipe elfo luchador-mago y hermano de Laurana

Margaret Edith Weis (Misuri, 1948) es una escritora estadounidense especializada en la novela fantástica y en la ciencia ficción. Junto a Tracy Hickman, creó el universo literario y de juegos de rol Dragonlance. En 1983, Weis se presentó al puesto de editora de juegos en TSR, Inc. puesto para el que fue rechazada. Sin embargo , consiguió el trabajo de editora de libros, en el que trabajó hasta 1986. Uno de sus primeros trabajos fue ayudar a coordinar, junto a Tracy Hickman, «Project Overlord», que debía incluir una novela y tres módulos para AD&D. Weis y Hickman idearon la trama de la novela y contrataron a un escritor para que escribiera la novela. Como esta idea no funcionó, Hickman y Weiss decidieron escribir ellos mismos la primera novela de la serie. «Project Overlord» pronto pasó a llamarse Dragonlance y se convirtió en una trilogía de novelas, Las crónicas de la Dragonlance, y quince módulos interconectados. Weis y Hickman también escribieron la siguiente trilogía, Leyendas de la Dragonlance, que se publicó en 1986.

Tracy Raye Hickman (Utah, 1955) es un autor estadounidense de fantasía y creador de juegos de rol. Escribió las novelas de Dragonlance con Margaret Weis. También escribió material para juegos de rol mientras trabajaba para TSR, además de coescribir novelas con su mujer, Laura Hickman. Es autor o coautor de más de 60 libros. Su mujer Laura le introdujo por primera vez al mundo de Dungeons & Dragons (D&D) poco después de casarse. Juntos, Tracy y Laura escribieron las versiones originales de los módulos de aventura Rahasia y Faraón, publicándolos de forma privada. Cuando Tracy y Laura Hickman viajaban de Utah a Wisconsin para unirse a TSR, empresa que publicó los juegos de Dungeons & Dragons donde llevaron sus juegos, Hickman concibió la idea de una ambientación que volviera a hacer temibles a los dragones. En TSR encontró a otros creadores interesados en su proyecto, que se llamó «Proyecto Overlord».  Cuando TSR anunció su intención de desarrollar la serie de aventuras de rol basadas en dragones de Hickman, esto dio lugar a las Crónicas de la Dragonlance, y al inicio de su asociación con Margaret Weis.

En la reseña de El retorno de los dragones, primera novela de la serie de la Dragonlance, comentaba que le tengo mucho cariño a esta serie de novelas que ayudaron a afianzar mi afición a la lectura de libros. Reconozco que igual es fallo mío, pero hasta hace unos pocos años los libros sólo los leía una vez. Tengo tantas lecturas pendientes que ni me planteaba volver a leer algo que ya leí en su día. Las novelas de DUNE de Frank Herbert fueron la primera serie de novelas que me hicieron cambiar de idea, y ante el estreno de la estupenda película de Dungeons & Dragons me animé a volver al mundo de Krynn.

Un primer tema a comentar sobre esta serie de la Dragonlance es que se trata de libros publicados en Estados Unidos en 1984/85. Hablamos por tanto de historias que están a punto de cumplir 40 años. Y aparte del hecho que los libros de alguna manera nacieron para dar cobertura narrativa a las campañas de rol de Dungeons & Dragons, cosa que yo en su día no conocía, hay que reconocer que se trata de unas novelas hijas de su tiempo y de las modas del momento. Yo leí la Dragonlance ANTES que El Señor de los Anillos, y las inspiraciones evidentes que veo ahora no las sentí en la primera lectura en la que todo me parecía super original y con una personalidad increíble.

Volver a leer estos libros ha sido una experiencia curiosa. Pero lamentablemente no siempre positiva. Comentando mis impresiones de La tumba de Huma, la segunda novela de la serie, ya comenté mi disgusto ante la sorpresa que Weis y Hickman se saltaban elementos fundamentales de la historia resumiéndolo en unas pocas páginas con un poema épico o en esta novela haciendo que el héroe cuente a sus amigos lo que ha sucedido después de realizar la hazaña. No hablamos que entre el final de La Guerra de las Galaxias y el Imperio contraataca los héroes hubieran tenido otras aventuras que no tenían nada que ver con la trama de esa película concreta. Y si te apetecía conocerlas, te comprabas los comics Marvel. Por seguir con el símil de Star Wars, lo que hacen las novelas de la Dragonlance sería como si al principio de El retorno del Jedi Luke y Leia comentaran cómo salvaron a Han en lugar de ver la aventura en el palacio de Jabba. Y cuando resulta que La Reina de la Oscuridad tiene una extensión de 445 páginas igual que La tumba de Huma y super similar a El regreso de los dragones, me empiezo a temer que TSR (los dueños de D&D) o Random House (editores de las novelas) impusieran una duración máxima de los libros y Weis y Hickman tuvieran que acoplar no del todo bien la historia a esta limitación. Igual la edad me hace malpensado, pero pinta que esta imposición se produjo y la lectura de la novela se resiente por ello.

Por no comentar sólo lo malo, me gusta mucho el personaje de Laurana. Ha sido genial ver su evolución de princesa caprichosa que vivía una cómoda vida en la corte de los elfos, a una endurecida líder de los Caballeros de Solamnia que dirige el combate contra las fuerzas de la oscuridad. Dicho esto, en aras de la síntesis la novela se salta toda la guerra, lo cual resulta una pena. También me gusta mucho el kender Tasslehoff, y su moral distraida en lo relativo a la propiedad privada de los demás. Y por supuesto, lo divertido que resulta el despistado mago Fizban. La idea final que todo el caos que provoca Fizban no es tan aleatorio como parecía me parece una muestra de buena planificación por parte de Weis y Hickman, conectando muy bien la historia-río que ha tenido lugar en estas tres novelas.

Cuando leí la novela la primera vez aluciné con el drama de Tanis, dividido entre el amor a dos mujeres, o de Caramon y su lealtad hacia su hermano el mago Raistlin. Sin embargo, esta segunda lectura me ha parecido todo un folletín super exagerado, me ha costado mucho disfrutar del dramón que viven en estas páginas. Incluso a pesar de descubrir que todo estaba más o menos predestinado, hay de nuevo varios deuses-ex-machina bastante groseros, empezando por el papel que juega Raistlin en el climax final.

Creo que se nota que Weis y Hickman eran unos escritores bastante novatos cuando escribieron la Dragonlance. Por ejemplo con la sensación que más que climax, las últimas 50 páginas son bastante anticlimáticas. Sin embargo, creo que a pesar de todo la novela es muy entretenida y sus 455 páginas se leen en un suspiro. Dicho esto, la lectura de la Dragonlance no ha sido lo chula que esperaba. Si me hubieran encantado estos libros tengo claro que hubiera continuado con los libros de Leyendas de la Dragonlance. Sin embargo, creo que me voy a quedar aquí.

Hablamos mucho de lo bien o mal que ha envejecido una película «clásica» (sea de la época que sea). Estas últimas semana he sentido eso mismo aplicado a unos libros que tampoco es que sean tan antiguos, al hablar de 40 años escasos. Los libros de la Dragonlance tendrán siempre un lugar en mi corazón por lo que supusieron a mi yo adolescente, pero ya no en el pedestal de los mejores libros. Me alegra recuperar a los personajes, pero me apena que no me fliparan como la primera vez.

PUNTUACIÓN: CLÁSICO ¿DESCAFEINADO?

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