Gracias a mi amigo Felix he leído Batman: Scottist connection de Alan Grant y Frank Quitely, con color de Matt Hollingsworth y Brad Matthew.
PUNTUACIÓN: 8/10
Bruce Wayne viaja a Escocia para asistir a la inhumación de Sir Gaweyne de Weyne, un antepasado suyo. Y aunque no esté en Gotham City, es una suerte que su fiel Alfred haya metido en la maleta el disfraz de Batman, porque lo que empieza como una profanación de tumbas termina destapando un misterio relacionado con los Caballeros Templarios.
El guionista inglés Alan Grant fue uno de los principales autores de las aventuras del Hombre Murciélago en la década de los años noventa, y en este volumen traslada al personaje al Reino Unido acompañado por el escocés Frank Quitely, dibujante de obras capitales de DC Comics como All-Star Superman o JLA: Tierra 2. Batman: El Detective, El Caballero del Dragón… Por muy vinculado que esté Batman a Gotham City, han sido muchas las ocasiones en que ha luchado contra el crimen en otros países. En Scottish Connection emprende el viaje de la mano de dos autores que conocen muy bien las verdes tierras escocesas.
Alan Grant (Bristol, 1949-2022) fue un guionista de cómic y televisión escocés, más conocido por sus trabajos en Judge Dredd de la revista 2000 AD y varios títulos de Batman durante la década de 1980 y principios de 1990. Durante esta etapa en DC Comics creó a los personajes de Anarky, Victor Zsasz y el Ventrílocuo junto al artista Norm Breyfogle
Vincent Patrick Deighan (Rutherglen, Escocia, 1968), más conocido como Frank Quitely, es un dibujante de cómics escocés conocido por sus frecuentes colaboraciones con Grant Morrison en títulos como New X-Men, We3, All-Star Superman y Batman and Robin, así como por su trabajo con Mark Millar en The Authority y Jupiter’s Legacy.
En muchos aspectos, Batman: Scottist connection parece un comic anacrónico, de otra época. Tenemos un viaje de Bruce Wayne a Escocia para asistir al sepelio de un antepasado lejano, y como es normal se verá envuelto en un misterio que conecta con la historia de la región. La historia en cierto sentido parece una excusa para dibujar elementos típicos de Escocia, como los acantilados, los paisajes envueltos en bruma, las carreteras estrechas en el campo, o elementos reales como la capilla Eosslyn, cerca de Edimburgo, o el propio castillo que domina la capital escocesa. Por suerte, todo eso está dibujado por un fuera de serie como es Frank Quitely.
El nivel de detalle del dibujo de este comic me parece sobresaliente, y es el principal reclamo que justifica la compra de este comic. En Batman: Scottist connection tenemos a un Quitely anterior a convertirse en una super estrella, ya que se publicó originalmente en USA en 1998. Quitely hace una master-class de narrativa de comic, con unos lápices centrados en mostrar la historia de la forma más clara posible, usando la estructura de página y la composición de las viñetas para ofrecer escenas super dinámicas y espectaculares, como se puede ver en las páginas que tenéis a continuación. Entiendo que aparte de todo, poder dibujar localizaciones de su tierra resultó un plus añadido para Quitely, cuyo trabajo para este comic es sencillamente sobresaliente.
El guion de Grant me parece que está bastante bien, conectando con la historia de Escocia y de alguna manera las reivindicaciones sociales de un pueblo llano cuyas tierras fueron usurpadas por los poderosos terratenientes. Me gusta que Bruce tenga mucho protagonismo, además de un Alfred que se encuentra en su salsa en este viaje, empapándose de la historia local. Grant fue durante muchos años el guionista de Batman, unos comics que me encantan, y creo que realiza un trabajo estupendo con una historia con un toque sobrenatural que tiene claro su factor de entretenimiento ligero y que triunfa por ello.
Comentaba que he leído este comic gracias a mi amigo Félix. Y me ha resultado muy curioso leer este comic justo a continuación de Batman: Un caballero oscuro de Jock, que también me lo dejó. Lo digo porque en muchos aspectos ha sido una experiencia casi opuesta, al tener a un Quitely centrado en la narrativa y la claridad que es justo lo más flojo que tiene Jock, que busca crear imágenes impactantes aunque la forma de llegar hasta ellas sea un tanto confuso visualmente. Además, la edición en tapa dura de mayor tamaño del comic de Jock contrasta con la edición «normal» de este Batman: Scottish Connection. Un comic que en realidad hubiera merecido una edición como la de Jock para poder disfrutar de la narrativa e imágenes de Quitely.
Grant y Quitely tenían claro el factor de entretenimiento ligero de Batman: Scottish Connection, y precisamente por eso nos dieron un comic estupendo que hará las delicias de todos los fans del Hombre Murciélago y del trabajo de estos dos grandes profesionales del mundo del comic.
Comparto las primeras páginas del comic, gracias a la previa publicada en la web de ECC Ediciones:
Batman: Scottish connection es un comic estupendo con un dibujo sobresaliente. Por comics sin pretensiones como este me aficioné a los comics de superhéroes.
PUNTUACIÓN: 8/10
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Gracias a nuestro amigo Félix hemos podido leer Batman. Un caballero oscuro, el comic creado por el artista británico Jock para el sello Black Label de DC Comics, que ECC Ediciones ha publicado en un lujoso tomo en tapa dura.
PUNTUACIÓN: 7/10
Va a ser una noche frenética. Batman tenía la misión de acompañar a la policía local durante el traslado de un preso a la penitenciaría de Blackgate. No obstante, Edward M. Pressler, alias E.M.P., tiene poderes eléctricos. Y lo que parecía pura rutina se ha convertido en un apagón que ha dejado toda la ciudad sumida en las tinieblas y más a merced que nunca de los muchos peligros que recorren sus calles. Batman: Un Caballero Oscuro cuenta con guion y dibujo de Jock, autor conocido por obras como El Batman Que Ríe o Espejo oscuro. Su estilo es uno de los grandes activos de una trama que deja a los habitantes de Gotham City en una situación complicada de la que solo los podrá sacar su principal defensor.
Jock es el dibujante británico tres veces superventas del New York Times más conocido por su trabajo en cómics con el guionista Andy Diggle en The Losers de DC/Vertigo, el galardonado Batman: The Black Mirror y Wytches con el guionista Scott Snyder. En los últimos tiempos se ha convertido en autor completo, ya que además de este comic ha publicado en DSTLRY su comic de ciencia ficción Gone. Jock también ha realizado diseños artísticos y conceptuales para los principales estudios de Hollywood, en películas como Dredd, Annihilation, Star Wars: Los últimos Jedi y la oscarizada Ex Machina. Nacido en Glasgow (Escocia), actualmente vive y trabaja en Devon (Inglaterra).
Jock planteó para esta historia de Batman en la que es autor completo un comic de acción directo al grano que me recordó a la película 16 blocks de Richard Donner protagonizada por Bruce Willis. En la película Willis, un veterano policía quemado con su trabajo, tiene que trasladar a un testigo de corrupción policial para que testifique en el juzgado, siendo perseguido por mafiosos y policías corruptos. Para este comic Jock plantea que Batman tiene que trasladar a Edward M. Pressler, alias E.M.P., una persona con unos poderes que no controla y que causan un apagón total en la ciudad. Batman tiene que llevarle a la prisión de Blackgate donde hay un aparato que cancela sus poderes y evita que pueda convertirse en una amenaza para la ciudad o para él mismo. Lo malo es que alguien ha puesto precio a la cabeza de Pressler y todas las bandas de Gotham quieren el premio aprovechando la oscuridad. Y si es con el bonus de acabar con Batman, mucho mejor. Perseguido y asediado por todos los frentes, y sin poder contar con su alta tecnología debido al pulso electromagnético, la noche se convertirá en un infierno en el que solo vale sobrevivir.
El trabajo de Jock como guionista me ha gustado mucho más que en Gone, donde me parece que planteó una historia demasiado compleja que no supo ejecutar del todo bien. Sin embargo, en Batman Un caballero oscuro se limita en ir al grano con una historia básica que le da la excusa perfecta para desatarse en lo que mejor se le da, crear imágenes potentes de combate en la sombra. La identidad y motivación de la villana de este comic está suficientemente desarrollada, aunque estamos ante la típica premisa que mejor no analices demasiado porque se caería a pedazos. En lo que si acierta Jock es con la caracterización de Batman, un héroe que intenta salvar a todo el mundo, aunque esa persona sea un criminal que tiene que pasar un tiempo en prisión. Y que nunca se rinde, no importa lo altas que estén las apuestas contra él.
Para valorar el dibujo, antes tengo que empezar comentando que Jock siempre me ha parecido un sobresaliente portadista y diseñador, capaz de crear imágenes super potentes. Por ejemplo, la idea del plano de Gotham en la que vemos los diferentes barrios y bandas, y el camino que está realizando Batman para llegar a Blackgate me parece una genialidad. Sin embargo, en lo referido a la anatomía y sobre todo a la fluidez narrativa, Jock siempre me ha parecido un dibujante bastante justito. El uso de manchas oscuras es parte de su estilo y ADN, pero en muchos momentos me parece que el recurso de dibujar siluetas en sombra lo utiliza simplemente para ahorrarse dibujar, no porque crea que eso ayuda a que la historia o la narrativa sea mejor.
Un comic de Batman dibujado por Jock en realidad es un Win-Win para DC Comics y por supuesto para Jock. El comic se beneficia además del formato extra-grande de la edición Black Label, resaltando los momentos más espectaculares que ha creado Jock. Y hay unos cuantos. Aunque como narrador va justito, Jock es un artista tan diferente en lo suyo y con tanta personalidad, que creo que sus puntos fuertes me compensan de sobra sus elementos menos buenos. Además, pensando que este comic nos lo dejó nuestro amigo Félix, la verdad es que lo he disfrutado un montón. Y creo que también lo harán los fans de Batman a los que les gusten las historias oscuras.
Comparto las primeras páginas del comic:
Batman. Un caballero oscuro es un buen comic con una historia simple y directa que ofrece un estupendo entretenimiento.
PUNTUACIÓN: 7/10
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Segundo volumen de la nueva etapa de Jeremy Adams, con dibujo de Xermánico (números 9-12) y Amancay Nahuelpan (números 7 y 8), y con color de Romulo Fajardo Jr.
PUNTUACIÓN: 8/10
Hal Jordan, ¡fugitivo! Unos extraños linternas con misteriosas habilidades nuevas han desorganizado a los Green Lanterns y Hal está en el punto de mira. Necesitará toda la ayuda posible.
El cosmos se sume en el caos cuando empiezan a aparecer nuevos y extraños Linternas con nuevos y extraños poderes, ¡forzando a Hal Jordan al límite! La guerra se desata en el espacio y Hal Jordan se une a sus compañeros Lanterns para evitar que todo el espectro emocional se derrumbe, pero ¿hasta dónde tendrá que llegar para cumplir con su deber? ¿Y qué hay de la amenaza invisible que acecha a la vuelta de la esquina?
Este segundo volumen de Green Lantern contiene los números 7-12 USA.
No conocía el trabajo de Jeremy Adams antes de empezar a comprar Green Lantern, pero con este segundo arco de la colección me ha convencido que no estamos ante una flor de un día sino ante un escritor que conoce perfectamente la mitología de los Green Lanterns y sabe cómo hacer que todo cuadre para desarrollar una historia estupenda con una amenaza a escala cósmica. Y la mitología de Green Lantern no es precisamente sencilla, al haber crecido un montón en los últimos años con la incorporación de nuevos personajes como Simon Baz, Jessica Cruz o Jo Mullein, que se unen a los ya clásicos Hal Jordan, John Stewart, Guy Gardner y Kyle Rayner. Aunque el foco emocional de esta nueva etapa está en Hal Jordan y su mundo, en especial con la siempre maravillosa Carol Ferris, me flipa que Adams esté usando a todos los personajes de la forma en que lo está haciendo.
En el complejo mundo editorial americano, es difícil que una colección alcance los 20-25 números sin ser cancelada. Por este motivo, cada una de las grapas debe ser satisfactoria en si misma para provocar que el lector quiera volver el mes siguiente a comprar el siguiente número. Adams lo ha conseguido de forma modélica con una historia que empezó en el primer arco anclada en la Tierra pero en este segundo arco por fin despega hacia el espacio y la aventura más grande que la vida. La forma en que Hal conecta con el poder de la nueva batería de poder y despega hacia Oa me parece uno de los grandes momentazos visuales del personaje en mucho tiempo.
Pero un comic de superhéroes no es nada sin unos villanos a la altura, y Thaaros, el lider de la recién formada Unión de Planetas, que ha ocupado el vacío por la desaparición de los Guardianes, está resultando un enemigo temible con su habilidad de combinar el poder del espectro de colores en un único anillo de poder incalculable. En este arco se confirma la conspiración que amenaza con apoderarse de la galaxia, dejando a Hal, Carol y el resto de Lanterns que no han sido hecho prisioneros en una situación bastante precaria. Volviendo a la necesidad de que cada grapa sea un espectáculo en si mismo, me gusta mucho que este segundo arco deje clara la amenaza de Thaaros y dentro que hace avanzar la historia a un ritmo estupendo, dejando la sensación que no se está guardando nada para ofrecer el mejor entretenimiento posible. Y que a la vez está construyendo una SAGA ÉPICA que seguro nos va a ofrecer un espectáculo increíble en los próximo meses. La sensación de leer unos comics super chulos que apuntan que a que los siguientes comics estén aún mejor es la sensación soñada por todos lectores de comics de superhéroes. Y todo esto es mérito de Jeremy Adams, y por supuesto del dibujo de Xermánico.
En este segundo arco tenemos el dibujo de Amancay Nahuelpan en los números 7 y 8, con Xermánico encargándose de los números siguientes, del 9 al 12. Todo ello con color de Romulo Fajardo Jr. Nahuelpan es algo más flojito que Xermánico, pero creo que cumple más que correctamente en estos dos números centrados en ampliar la información que tenemos de la nueva etapa y las amenazas a las que se enfrentan los Lanterns.
Por su parte, Xermánico está resultando un auténtico descubrimiento. Su estilo tiene reminiscencias a Carlos Pacheco y me encanta. Estamos ante comics de narración clásica en el sentido que todo se plantea para contar la historia de la forma más clara posible, resaltando unos momentos emocionantes y espectaculares que consiguieron volarme la cabeza. Además, en la parte de las coreografías de acción, me gusta ma forma en que presenta páginas con muchísimos personajes pero sin embargo la acción se entiende en todo momento y consigue que sepas donde está y qué hace cada personaje. Y aparte de ser gran narrador, Me encanta la faceta de Xermánico como portadista, creando imágenes de esas que se te quedan grabas en la retina, como la del número 12 que podéis ver arriba. Con dibujos así, da gusto.
Green Lantern apunta a que es uno de los grandes comics de la DC Comics actual. Cuanto se junta una historia potente con buenas caracterizaciones, el corazón en el sitio adecuado y una amenaza a la altura, y se combina con un dibujo espectacular, el resultado no puede ser más que un éxito arrollador. Os recomiendo este comic sin duda, tanto si eres un lector veterano como es mi caso o un nuevo lector, este comic te va a enganchar sin duda. ¡Comicazo!
Comparto las primeras páginas del número 9 USA, el primero de este arco dibujado por Xermánico:
El reinicio de Green Lantern de Jeremy Adams ha devuelto a Hal Jordan a lo más alto, la satisfacción es total.
PUNTUACIÓN: 8/10
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Termina la histórica etapa de Tom Taylor y Bruno Redondo en Nightwing con el arco Fallen Grayson que se ha publicado en los números 114 a 118 de su serie regular. Ahora que por fin me llegó el último número analizo este último arco, y en general toda la etapa que ahora termina.
PUNTUACIÓN: 7/10
¡ÚLTIMO ARCO DE LA PREMIADA SERIE DE TOM TAYLOR Y BRUNO REDONDO!
Embárcate en un emocionante viaje por las calles de Blüdhaven y despídete del dúo dinámico formado por Tom Taylor y Bruno Redondo en la épica conclusión de su galardonada serie. Una vez superado el miedo de Nightwing a las alturas, regresa a Blüdhaven para enfrentarse por última vez a Heartless y Tony Zucco. Es la batalla que todos estabais esperando. Y si algo hemos aprendido de Nightwing estos dos últimos años, es que nunca tiene que hacerlo solo. Una cosa es segura, Blüdhaven nunca será lo mismo después de esto.
A partir de ahora, cuando hablemos de Nightwing uno de los nombres que asociaremos automáticamente al personaje va a ser el de Bruno Redondo. El artista español se une al panteón de artistas ilustres de Nightwing junto a George Pérez o Scott McDaniel, entre otros, con un estilo que combina la personalidad, la humanidad y la fluidez en la página. Dick Grayson nunca ha lucido más espectacular como lo ha hecho Redondo, y Redondo ha conseguido además que volviera a enamorarme de Barbara Gordon. Hablaba de la humanidad que transmiten los personajes de Redondo, y para mi esta es su principal virtud, porque cuando lees sus comics sientes que Dick y Barbara (o los demás) son personas reales que te podrías cruzar por la calle. Hay por supuesto una parte de aventura superheroica, pero la parte en que más han acertado con Nightwing es la caracterización de los protagonista.
El trazo claro de Redondo siempre ha ayudado a contar la historia de la forma más clara y dinámica posible, hasta el punto que en muchas ocasiones los textos de Taylor no eran necesarios para entender y disfrutar la historia. Y sobre todo, Redondo se ha convertido en una super estrella del mainstream gracias a su espectacular estructura de la página y sus atractivas composiciones, que resaltaban el aspecto atlético y gimnástico de Nightwing.
Y no me quiero olvidar del color de Adriano Lucas, que con su paleta de color luminosa ha transmitido de forma increíble el feel-good que el comic necesitaba para ayudar a que conectáramos con Dick y los demás. Además, cuando la cosa se ponía chunga Lucas también ayudaba a generar la tensión que la acción necesitaba.
El dibujo de Nightwing cuando lo ha dibujado Bruno Redondo es de 10. De 11 incluso.
Que lo mejor de Nightwing ha sido el dibujo de Bruno Rendondo es una obviedad. Y esto es lo mejor de la colección, pero también resalta el problema que en realidad ha tenido el comic.Porque cuando Redondo la dibujaba, el comic es un espectáculo, pero los numerosos artistas fill-ineros de la colección convirtieron a Nightwing en un comic montonero. Artistas como Travis Moore o Steven Byrne no pudieron estar a la altura y convirtieron un comic con una narrativa brillante en algo aburrido y sin interés.
Esto es sin duda es un problema, pensando que Redondo dibujó el maravilloso número 105 dibujado desde el punto de vista de Nightwing, y no volvió hasta el 114 que inicia este último arco Fallen Grayson. Lo que significa que en esta última etapa Nightwing estuvo 8 meses sin disfrutar del arte de Redondo. Pero es más, de los últimos 18 números de la colección Redondo sólo dibujó 5, lo que hace complicado que podamos calificar la colección de Nightwing como de Taylor y Redondo en este último año y medio.
Entrando en las historias de Tom Taylor, empezando por las cosas positivas, me gusta la falta de ego de un escritor cuando comprende que lo excepcional de un comic es el dibujo de Redondo y sabe quitarse de en medio y plantear argumentos que ayuden al lucimiento de su colaborador. En este mundo de personalismos, me gusta mucho la capacidad de saber jugar en equipo de Taylor.
Aparte de plantear escenas de acción en las que Redondo se luce, Taylor ha planteado su etapa para resaltar la humanidad de Dick Grayson y como probablemente sea el mejor héroe de DC por encima incluso de la Trinidad de Batman, Superman y Wonder Woman. Pero en muchos momentos nos hemos encontrado con un Dick Grayson super bueno y super empático rodeado de gente que nos cuentan a los lectores reiteradamente que Nightwing es el mejor héroe de todos. Pero cuyas acciones no confirman esa afirmación. Por ejemplo cuando todo hijo de vecino descubre su identidad secreta. O cuando todo el mundo le derrota, sobre todo si son mujeres. Pensando en el arco de Melinda Zucco (que luego cambiaría su apellido por Grayson), o la antigua novia de Dick Bea Bennett, convertida en reina pirata de Bludhaven.
La vida privada de Dick ha cobrado un mayor protagonismo en la etapa de Tom Taylor. El grupo de secundarios de Nightwing se ha incrementado con el descubrimiento de que Dick tiene una hermana secreta (Melinda) y a devolverle el protagonismo a Bea Bennett, la pareja de Dick en su etapa en la colección de Grayson. Y por supuesto, con la recuperación de Barbara Gordon, confirmada como el alma gemela de Dick y el amor de su vida. La parte de la historia de amor de Dick y Barbara es de largo lo que más me ha gustado de esta etapa de Tom Taylor.
Sin embargo, es precisamente la parte superheróica la que más ha flaqueado, más allá de las acrobacias espectaculares dibujadas por Redondo. Aparte de recuperar a Blockbuster, el villano de la etapa de Chuck Dixon y Scott McDaniel, y Tony Zucco, el asesino de los padres de Dick, el principal villano de la etapa de Taylor ha sido Heartless, el villano de este último arco de Nightwing Fallen Grayson. Un villano que no va a pasar a la historia de la colección y que de alguna manera representa el evidente aspecto woke de la colección. Porque hablamos de un rico hombre blanco hijo de papá que literalmente arranca los corazones de hombres de clase trabajadora para sobrevivir, siendo la personalización de la metáfora del parásito rico de raza blanca cuya riqueza y bienestar proviene de la explotación de la gente normal. Tom Taylor creó a Heartless, y Tom Taylor ha acabado con él, de forma que va a quedar para siempre como un villano asociado a él. Pero que no era demasiado interesante para empezar, por lo que me extrañaría que nadie quisiera utilizarle de nuevo en el futuro.
El otro aspecto más polémico de la colección desde un punto de vista woke es que Taylor responde a la polémica artificial que se planteó hace años en las redes sociales por gente que no lee comics que afirmaban que los comics mainstream de superhéroes eran ridículos y estaban alejados de la realidad porque mientras el héroe pelea contra el colorido villano de turno, en realidad evitan solucionar los problemas de la gente corriente que sufre por culpa de la pobreza. El argumento no puede ser más maniqueo y falso, porque aunque no se vea en cada comic que se publica de Batman, Bruce Wayne da millones a causas benéficas. Pero claro, el hombre blanco rico se ha convertido en el enemigo público número 1 para algunas personas y organizaciones de izquierdas, independientemente de lo que hagan en realidad. Y aparte de lo ridículo que es exigir «realismo» a un comic de superhéroes que en un porcentaje muy grande se trata de un entretenimiento escapista. Precisamente si algo no quiero al leer comics de superhéroes es encontrarme las mismas mie%$· que tengo en mi día a día. Pero algunas personas si se creen con derecho a decirle a los creadores y a las editoriales qué deben incluir sus historias
Taylor debió de pensar que algo de razón tendrían estas críticas sobre la falta de contenido «social», dado que ha hecho que una parte muy importante de su etapa gire con la forma en que Dick usa el dinero que ha heredado de Alfred Pennyworth para ayudar a los pobres de Blüdhaven, en especial a sus niños huérfanos. Comentaba en positivo el interés de Taylor de mostrar a Dick Grayson, no a Nightwing, como el mejor héroe del universo DC, y es precisamente con esto como Taylor nos muestra la faceta más altruista y comprometida de Dick para ayudar a sus vecinos. Este foco que es positivo se convierte, viendo el vaso medio vacío, en lo que provocó que leyendo muchas aventuras sintiera que las cosas que le vemos hacer a Nightwing no fueran demasiado interesantes. Porque no lo eran, en cierto sentido, Nightwing se convirtió en secundario de su propio comic.
He hablado mucho de la etapa en su conjunto, y muy poco de este arco Fallen Grayson. Y en positivo, todo comic dibujado por Bruno Redondo es una pasada y una gozada de leer. Lo digo muchas veces, pero el comic es ante todo un medio visual, y la diferencia entre el éxito o fracaso de un comic pasa por tener un artista TOP como Redondo o cualquiera del artistas mediocres que le sustituyeron en el último año. Cada grapa de Fallen Grayson tiene varios momentazos visuales y su lectura es un placer. El detalle de ver a Bruce Wayne acudir a Blüdhaven a ayudar a Dick ofrece un momentazo muy muy chulo, sin ir más lejos.
Fallen Grayson nos muestra el plan de Heartless para destruir todo lo que Dick Grayson ha construido para ayudar a la gente de Bludhaven. La historia tiene un montón de convencionalismos para hacer avanzar este plan que en realidad no molesta porque sin eso no hay historia. Lo que nos lleva al clásico «fall-from-grace» que nos lleva a que Dick se levante de cara al contraataque que tendremos en el climax final del último número. Un tema importante del último año y pico de historias de Taylor es que Dick sufre unos ataques de pánico (o de vértigo) cada vez que se subía a un lugar elevado, lo que obviamente le impedía realizar muchas de su labores de superhéroe. La explicación del motivo de este vértigo y su conexión con el pasado de Dick y la muerte de sus padres acaba siendo una pequeña gran chorrada que resume en parte los problemas de las historias de Nightwing de Tom Taylor una vez perdían el salvavidas del dibujo de Redondo.
Y es que en su conjunto, las historias de Tom Taylor como mucho creo que están «correctas». Muy bien en la parte emocional de Dick Grayson como persona de carne y hueso, pero bastante mediocre cuando pensamos en la parte superheroica. Con lo chula que empezó esta etapa con el lejano Nightwing 78 publicado a primeros de 2021, el final me ha parecido que ha quedado bastante descafeinado. De nuevo, pensando en la historia de Taylor, porque el dibujo de Redondo es TOP. Lo que si tengo que agradecer a Taylor y Redondo es que fruto de su buen trabajo me hicieron comprar un comic de DC en continuidad, algo que hacía años que no hacía. Y que creo que fue el germen de todos los comics que poco a poco he vuelto a comprar de la editorial de Batman y Superman.
Quiero terminar esta entrada con la última página de esta etapa, que Redondo dibuja y colorea. Una pagina maravillosa que homenajea el cuadro Noche estrellada de Van Gogh y que me parece una maravilla que transmite perfectamente la emoción que nos ha dado este comic. A pesar de las cosas con las que no he conectado, quiero dar las gracias a Taylor, Redondo y todo el equipo de DC por esta etapa de Nightwing. Conseguisteis entrar en mi corazón y es algo que recordaré toda la vida.
Comparto las primeras páginas del número 114 que dan comienzo a este último arco de Taylor y Redondo:
Termina Nightwing de Taylor y Redondo. Y lo hace con una sensación agridulce, porque una etapa que pintaba a histórica se fue diluyendo con el paso de los meses. Y sobre todo, por la ausencia de Redondo durante muchos meses.
PUNTUACIÓN: 7/10
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¡Feliz Domingo! Hoy quiero aprovechar el formato de Reflexiones de Domingo para escribir sobre algo que me lleva rondando la cabeza desde hace tiempo. El buen momento que DC Comics está disfrutando en los últimos meses. En lo que a disfrute puro se refiere, llevan tiempo superando ampliamente a una Marvel en capa caída que vive una de las peores etapas que le recuerdo.
El resumen lo tenéis en el primer párrafo. El último año de DC Comics ha conseguido que vuelva a tener ganas de comprar comics de DC a fuerza de ir publicando comics estupendos con dibujos TOP. Y esto tiene mucho mérito pensando que me bajé de la compra de DC en 2015 aprovechando el evento Convergencia. En estos años he comprado series puntuales, pero nada que me hiciera querer volver al día a día de la continuidad. Gracias en gran parte a Dan Mora y Mark Waid, estoy recuperando las ganas de grandes historias más grandes que la vida con sensación de legado como sólo DC puede ofrecer. Primero fueron Batman – Superman World´s Finest, luego con Shazam! y más recientemente con el evento Absolute Power, Waid y Mora me llevan ofreciendo desde hace más de 2 años los mejores comics de superhéroes del mainstream. Unos comics muy superiores en lo referido a disfrute puro respecto a cualquier cosa que haya publicado Marvel en este periodo de tiempo.
Waid y Mora representan todo lo que quiero y busco en un comic de superhéroes. Un guionista que conoce a los personajes y reivindica su historia y su legado mientras plantea historias emocionantes con el destino del mundo en juego en las que es fácil conectar con los HÉROES. Y que están dibujadas con una épica y una espectacularidad alucinante.Como Ed Brubaker y Sean Phillips, Waid y Mora están en un momento en el que hay que comprar cualquier cosa que publiquen en DC. Además de World´s Finest, tengo muchísimas ganas de leer su Justice League Unlimited, el Batman y Robin Year One de Waid y Chris Samnee y el Superman de Dan Mora con Joshua Williamson.
Junto a Waid y Mora, acabo de comprar el primer volumen de Green Lantern de Jeremy Adams y Xermánico, y me ha encantado. Como me pasa con los comics de Jed MacKay en Marvel, da gusto leer un comic en el que «simplemente» aciertan en la caracterización de Hal Jordan y ofrecen unas buenas aventuras que consiguen que te impliques emocionalmente con él y su mundo. Me declaro oficialmente enganchado a Green Lantern, pero también a su escritor Jeremy Adams, del cual llevaba tiempo escuchando buenas cosas y creo que merecerá la pena recuperar alguna obra suya previa, por ejemplo su Flash.
El especial DC All In ha supuesto un doble punto de inicio para nuevos lectores (o viejos lectores recuperados). En el universo tradicional de DC tengo ganas de leer el Green Arrow de Chris Condon (escritor de That Texas Blood y The Enflield Gang Massacre). Aunque es una pena del final de la etapa de Tom Taylor y sobre todo Bruno Redondo en Nightwing, lo cierto es que la nueva etapa de Dan Watters y Dextor Soy pinta muy bien, y el primer número de Detective Comics de Tom Taylor y Mikel Janin me ha dado una historia intrigante que habrá que ver a donde nos lleva con un dibujo impresionante de Janin. Y aunque nunca fui demasiado fan, las páginas de previa de NEWS GODS de Ram V y Evan Cagle lucen increíbles, al igual que la nueva etapa de la JSA de Jeff Lemire y Diego Orlotegui también me han llamado la atención.
A los comics en continuidad ha que suponer la novedad que están representando los nuevos comics de la línea Absolute Comics de DC, que está presentando nuevas versiones de los iconos con nuevos orígenes provocados al vivir en un mundo que está más volcado hacia el mal. Inicialmente sólo me llamó la atención el Absolute Superman de Jason Aaron y Rafa Sandoval. Pero cuando caí con los comics de Absolute Batman y Absolute Wonder Woman, los primeros números de ambas colecciones me han conseguido enganchar. De momento, DC ha conseguido recuperar el interés hacia sus colecciones normales y acertar con la novedad que supone la línea Absolute Comics.
Lo que está claro es que un buen comic te invita a leer más comics. De esa editorial, de esos autores, y si se plantean bien, en general de ese universo. No es algo nuevo, no hay más que ver el disfrute que me está dando el Energon Universe a partir de Void Rivals y Transformers. Que son otros comics muchísimo más disfrutables que los de Marvel. De forma que tras años de indiferencia me encuentro con ganas de leer más comics de DC. Y seguro que el desastre de Marvel Comics también ayuda a que tenga ganas de buenas lecturas dado que la «Casa de las Ideas» hace tiempo que no me las da. Pero si los comics que estoy comprando no acertaran con el guion y el dibujo, la satisfacción no sería tan alta. La comparación deja en mal lugar a Marvel, pero lo cierto es que los comics de DC que estoy leyendo me resultan super satisfactorios empezando por esa locura que es mostrar a los héroes reconocibles y mantener un buen dibujante a lo largo de un arco completo de la colección. Menuda locura, ¿verdad?
En contraste, llevo más de 40 años comprando comics de superhéroes, y jamás de visto a Marvel en la situación lamentable en la que la encuentro hoy. Incluso en los denostados años 90 siempre tenías un par de colecciones que estaban muy bien y que te ilusionaba leer, por ejemplo los Thunderbolts de Busiek y Bagley, Generación-X de Lobdell y Bachalo, Vengadores de Busiek y Pérez, etc. Sin embargo, en los últimos años lo máximo a lo que podemos aspirar es a tener comics de Jed MacKay hechos con oficio que se disfrutan si tienen un buen dibujante, cosa que no siempre sucede. Eso en positivo, porque en negativo la Era de Krakoa, que analicé en un artículo que puedes leer aquí) ha marcado un punto negro en la historia de Marvel con la pésima calidad de su último año unido a una explotación sacacuartos vergonzosa por parte de Marvel.
Sin contar la Biblioteca Marvel de Panini, este mes de noviembre voy a comprar 7 grapas Marvel y un tomo: Caza Sangrienta 5 (MacKay+Larraz), Hulk 14, Capitán América 11, El Inmortal Thor 12, Los Vengadores 15 (MacKay), Doctor Extraño 13 (Mackay), Patrulla-X 1 (MacKay+Stegman) y el tomo de La Venganza del Caballero Luna (MacKay). ¿Veis el patrón? Es la cifra más baja de comics Marvel que compro en un mes de toda mi vida, y de esas 7 grapas dos (Caza Sangrienta y Doctor Extraño) son los últimos números de sus series y no veo nada que me interese. Más allá del dato concreto de noviembre, durante todo 2024 me he movido en las 8-10 compras mensuales, que es un mínimo histórico.
Marvel se encuentra en una encrucijada de la que es muy difícil salir, sobre todo cuando parece que en realidad siguen abrazando las técnicas especulativas lamentables que les han puesto en esta situación. Empezando por la saturación de «eventos» que está estrangulando a las series regulares de forma que no consiguen plantear historias que enganchen por la personalidad de sus protagonistas. Veneno es un gran ejemplo de esto, porque en su número 29 publicó el cruce «Simbiosis-Necrosis» de Veneno y Matanza, en el 30 tuvimos los tie-ins con Caza Sangrienta y la previa del siguiente evento, La Guerra de Veneno. La histórica etapa de Donny Cates finalizó en el número 31 de la edición de Panini. La etapa de Al Ewing le igualará con su próximo mes pero lleva meses mostrando síntomas de estar más que agotada. Aparte de por los eventos por el error de diluir al protagonista mostrando a montones de personajes poseyendo su propio simbionte, lo que está restando importancia e iconicidad al que debería ser el protagonista único, Eddie Brock.
Viendo el listado de compras queda claro que Jed MacKay es el único escritor que me engancha de la Marvel actual. Y lo mejor que digo siempre de MacKay es que no ha inventado ninguna rueda, sino que simplemente se dedica a plantear buenos comics para ser leídos mes a mes que destacan positivamente a sus protagonistas para que los lectores compradores empaticemos con ellos. En realidad esto es de primero de narrativa superheroica, pero habría que preguntarse porqué Marvel no consigue provocar esto mismo en el resto de su línea editorial. Sin ir más lejos, estoy buscando el momento de bajarme de la compra de los comics de Al Ewing (Thor y Veneno), porque hace meses que no me están funcionando plenamente.
Marvel sigue anclada en las peores prácticas editoriales, inundando las librerías de comics mediocres con múltiples portadas y solapando eventos sucesivos que han eliminado la sensación de estar ante historias «especiales». Si todos los meses hay un evento (o varios), al final es más de lo mismo. Pero al mismo tiempo llevan insistiendo en el previews que lo que mola, LO IMPORTANTE, son los eventos por encima de las series regulares, que se convierten en secundarias. De forma que es normal que no apetezca COMPRAR unos comics que se sienten (porque lo son) secundarios dentro de otras historias mayores. Y, al final, el resultado inevitable es la sensación de hartazgo y rechazo que Marvel me está transmitiendo en los últimos años.
A eso por supuesto hay que sumar el lamentable nivel de los dibujantes de Marvel. Descontando las excepciones como Pepe Larraz y Valerio Schiti, no dejo de encontrarme a dibujantes inadecuados para la colección en la que los editores les ponen, como Valentina Pinta en El Inmortal Thor, o directamente dibujantes lamentables que no entiendo que Marvel siga contratando, como es el mexicano C.F. Villa en Los Vengadores. A no ser que sea mucho más barato que un dibujante standard, no puedo entender que sigan dando trabajo a un dibujante que no da el nivel mínimo que se debería exigir a cualquiera que quiera trabajar para Marvel.
A unas historias que no enganchan y que en muchos casos (como por ejemplo los krakoanos) nos ofrecen versiones NO reconocibles de mis personajes favoritos, hay que sumar los bailes de dibujantes jugando en muchos casos entre Guatemala y guatepeor, que entregan comics poco atractivos de leer que no dan el espectáculo que se supone a los comics de superhéroes. Por todos estos motivos, cada vez tengo más claro que nos podemos dirigir a un 2025 en que mi compra de Marvel sea completamente residual, como lo era la de DC hace 5/6 años.
Y está claro que el mundo del comic USA es completamente pendular, de forma que esta mala etapa de Marvel puede provocar una nueva era de grandeza de aquí a 4/5 años. (Ojalá). Y si DC estuvo fatal hace 8/9 años y ahora triunfa, no sería descartable que dentro de 4/5 años las cosas se torcieran. Pero lo que tengo claro es que mi afición comiquera se construye a partir del disfrute que los comics me dan con su lectura. De forma que no pienso caer en compra por costumbre, sino centrarme en comprar únicamente aquellos comics que me vuelen la cabeza con cada grapa, Y de momento, eso lo está consiguiendo DC.
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Repaso a mi Sci-fi favorito: comics, películas, TV y libros
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