La etapa de Jed MacKay en Los Vengadores llega a un hito histórico, al llegar al número 800 de la numeración legado. Una celebración que Marvel ha planteado con un especial con dos historias muy potentes y una histórica portada de Russell Dauterman. Un comic que Panini acaba de publicar este mes de mayo.
PUNTUACIÓN: 8/10
¡Un hito increíble para Los Héroes Más Poderosos de la Tierra! Alcanzamos The Avengers #800 USA de Legado y entramos de lleno en la última saga de Jed MacKay. Todo ha conducido a esto: la saga final de Myrddin. Kang se revela al borde de un Nuevo Universo. Y también: el regreso del monumental equipo compuesto por Brian Michael Bendis y Mark Bagley.
Este número de Panini incluye The Avengers 34 USA del volumen 9, que significa el número 800 de la numeración legado.
Este número 800 de la numeración legado de Los Vengadores se encuentra en medio del climax final de la etapa de Jed MacKay en la colección dentro del volumen 9. En números anteriores descubrimos el giro que Myrddin resultó ser una versión futura de Kang. Myrdiin / Kang ha localizado el Grial en el Mundo de Batalla de las Secret Wars, y está a punto de reiniciar la creación para dar inicio a un Nuevo Universo que borre el actual. Los Vengadores tienen que dar el todo por el todo y afortunadamente van a recibir la ayuda de la Corte Crepuscular, que no murieron tras ser traicionados por Myrddin.
La clave de este número especial 800 es celebrar la historia de Los Vengadores. Y me gusta mucho la forma que Jed MacKay haga que este número realice una recapitulación de los eventos principales del volumen 9 actual, que nos recuerden cómo hemos llegado hasta aquí y por qué los Vengadores son los héroes que se suponen que son. Y que siempre consiguen vencer aunque las apuestas estén contra ellos como es el caso. La idea del poder de las historias y resaltar a héroes haciendo lo correcto son valores con los que crecí. Y MacKay los destaca de forma maravillosa.
En el apartado artístico tenemos a Ferid Karami en el dibujo y a Federico Blee en el color. Abajo tenéis tres páginas de preview, pero ya os adelanto que el estilo de Karami me gusta. De hecho, la forma en que Karami llena las viñetas con las figuras de los héroes me transmiten la idea de héroes más grandes que la vida, por lo que encaja con la imagen que tengo de Los Vengadores. Estoy cansado de leer grapas Marvel con dibujos inadecuados que hacen la lectura farragosa o incómoda. Karami no es uno de esos artistas, y consigue que la aventura se lea como quien come pipas. Sin parar hasta el final.
Tras este número faltan tan sólo 2 números para el final de la etapa de MacKay. Visto lo visto, nos espera un final super épico. Para mi, este comic me ha vendido completamente una etapa que en realidad me ha gustado bastante.
La segunda parte de este especial incluye una nueva historia de Los Vengadores de Brian Michael Bendis, que hace su retorno a Marvel (y a esta colección) tras años en DC. El comic está dibujado por el clásico Mark Bagley, el equipo creativo del mítico Ultimate Spider-Man, y nos ofrece una historia de corte clásico en la que la llamada del Capitán América para combatir a Madame Hydra será respondida prácticamente por todos los héroes que alguna vez formaron parte del grupo. Como historia de aniversario funciona de maravilla.
Bagley está acompañado por John Dell y Scott Hanna en el entintado y Frank D´Armata en el color, y ver sus páginas en este especial ayuda a transmitir una sensación atemporal que es justo lo que necesitaba esta historia ambientada en «el otro día». Aunque a Bagley se le nota la edad en algunas caras, es uno de los grandes nombres de Marvel Comics y merece todo nuestro reconocimiento. Así da gusto leer una grapa Marvel.
Al estar en medio de la saga de Myrddin, este Vengadores 800 no podía ser cataclísmico ni nada por el estilo. Pero me gusta la forma como de formas diferentes, tanto MacKAy como Bendis se las arreglan para escribir dos emocionantes historias que celebran la historia de Los Vengadores.
Comparto las primeras páginas de las dos historias incluidas en este número:
Los Vengadores de Jed MacKay está llegando a su fin, y está siendo de lo poco potable que está publicando actualmente Marvel Comics. Y este número celebra todas las aventuras vividas hasta el momento.
PUNTUACIÓN: 8/10
Gracias por leer este post. Espero tus comentarios. Y si te gustó el artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales y que te suscribas para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones. Y si quieres, puedes invitarme a un café.
Ryan Sook dibuja el segundo número consecutivo de Batman, dando un respiro a Jorge Jiménez. pero la acción no se toma un segundo de respiro en el noveno número de la actual etapa guionizada por Matt Fraction.
PUNTUACIÓN: 8/10
¡EL GCPD LANZA UN ATAQUE A TODA MÁQUINA CONTRA LA FAMILIA BATMAN!
Tras cerrar un siniestro trato con la alcaldesa Isley, el comisario Vandal Savage pone en marcha la «Operación Peregrine» y envía a sus brutales escuadrones TUCO por toda Gotham City con una única misión: ¡capturar a Batman! Batman y su equipo deben destruir y abandonar sus escondites, proteger sus datos y escapar del largo brazo de la ley… ¡pero no todos lograrán sobrevivir a la noche!
La nueva etapa de Matt Fraction en Batman me está pareciendo un acierto total. El primer factor de éxito es la decisión de Fraction de plantear su historia a partir de mini historias contadas en grapas autoconclusivas. La sensación que cada grapa cuenta una historia importante que merece la pena es genial. Dentro que es lo mínimo que se debe exigir a cualquier grapa que cuesta un dinero. En esto se nota la veteranía de Fraction.
Otro elemento que me está gustando mucho de esta etapa de Fraction es la forma en que Fraction plantea historias diferentes entre si. Si Batman 8 fue la historia de 3 ancianos en una noche en Gothan, en este número Fraction plantea una historia coral en la que Batman tendrá la compañía de 4 miembros de la batfamilia: Oracel Barbara Gordon, Robin Damian Wayne, The Signal Duke Thomas y Batgirl Stephanie Brown. Esta sensación coral del comic mientras asistimos al asalto de la policía de Gotham contra las bases de Batman en la ciudad es genial.
En el dibujo tenemos a Ryan Sook con entintado de Wade Von Grawbadger y color de Tomeu Morey. Y sin ser sobresaliente como Jorge Jiménez, Sook me parece un dibujante super sólido que nauenta la historia de la mejor manera posible.
Por ponerle un pero a este comic, la historia de este comic sufre el «mal del Previews». Y es que al tener que hacer el pedido de grapas USA con dos meses de antelación, hace tiempo que se anunció la serie Barbara Gordon: Breakout, con la premisa de ver a Barbara intentar sobrevivir en prisión. Teniendo esto en cuenta, este comic tiene claro el final, no hubo ninguna sorpresa. Tras leerlo, este número sería el prólogo de esa miniserie. En todo caso, que no haya sorpresa no significa que el comic no esté bien. Porque de hecho, me ha gustado mucho.
La nueva etapa de Batman se mantiene como una lectura estupenda que da gusto leer mes a mes.
Comparto las primeras páginsa del comic:
Me está encantando la actual etapa de Batman de Matt Fraction. Y el mes que viene vuelva Jorge Jiménez, así las cosas se pondrán aún mejor.
PUNTUACIÓN: 8/10
Gracias por leer este post. Espero tus comentarios. Y si te gustó el artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales y que te suscribas para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones. Y si quieres, puedes invitarme a un café.
El noveno volumen de Biblioteca Marvel Patrulla-X nos trae los dos números dibujados por Jim Steranko, el primer comic Marvel dibujado por la futura estrella Barry Windsor-Smith, y la presentación de Alex Summer, el hermano de Scott destinado a convertirse en Kaos. Unos comics creados, además de por Steranko y Windsor-Smith, por Arnold Drake y Roy Thomas, Werner Roth y Don Heck, con entintados de John Tartaglione, John Verpoorten, Michael Dee, Vince Colletta y Sam Grainger.
PUNTUACIÓN: CLÁSICO MUY FLOJO
Es más que un cómic: es una máquina del tiempo. Los legendarios episodios dibujados por Jim Steranko traen también un nuevo e histórico logotipo para la colección y la llegada de Polaris, la reina del magnetismo. ¿Acaso el diablo tuvo a una hija? Además, la primera aparición de Erik el Rojo, el debut de Barry Smith en Marvel, con una aventura contra Blastaar, y la irrupción del Faraón Viviente y Alex Summers, el hermano de Cíclope
Contiene los correos de lectores de la edición original y la cronología que lo sitúa todo en contexto. ¡Biblioteca Marvel, como siempre y mejor que nunca! ¡No puedes perderte esta edición histórica!
Este volumen incluye The X-Men 50-55 USA, publicados originalmente entre noviembre de 1968 y abril de 1969.
Como ya he comentado en otras ocasiones, la Biblioteca Marvel de La Patrulla-X con los comics originales del grupo son de largo los peores comics clásicos que estoy comprando. Aunque estos comics incluidos en este décimo volumen de la colección tienen un indudable interés histórico, como lectura destinada al entretenimiento en 2026 resultan un tostón considerable sobre todo por las deficientes historias de Arnold Drake, creador en DC de la Doom Patrol.
Empezando por los elementos destacables, la llegada de Jim Steranko a la colección se dejó notar desde la misma portada, en la que además de la mítica imagen de Lorna Dane como Polaris tenemos el rediseño que Steranko hizo del Logo de los X-Men, un logo que se ha convertido en el más icónico e utilizado, llegando hasta nuestros días. Hablando de imágenes icónicas, esta portada sin duda entra dentro de la categoría de imagen que te hace comprar el comic sin importar lo que haya en el interior.
La colaboración de Jim Steranko en la colección es interesante, porque Steranko era un autor completo en el comic de Nick Furia, pero aquí aceptó dibujar la historia de Arnold Drake que se había iniciado el mes anterior. Con motivo de la llegada del número 50 de la colección, Drake planteó un arco de 4 números que se desarrolló entre el numero 49 (incluido en el volumen anterior) y el 52. Tras la presentación de Mésmero, autoproclamado discípulo de Magneto y de Lorna Dane, en estos números asistiremos a la activación de los poderes de Polaris, el retorno de Magneto y la presentación de Erik el Rojo, posiblemente una de las historias más ridículas jamás publicadas en un comic de La Patrulla-X.
Aunque la historia de Drake deja bastante que desear, hay que reconocer que hacía lo que podía dentro de la limitación existente de 15 páginas por número, en lugar de las 20 habituales en otras colecciones. Esto era debido a las historias de complemento con los orígenes de los miembros de La Patrulla-X que se incluían en cada grapa. Estas historias de complemento son en mi opinión lo que más dañó a la colección y ayudó a la cancelación de la serie, al ser historias super flojas que provocaban el efecto contrario a hacer a los protagonistas más interesantes. En rigor hay que decir que el comic de X-Men no se canceló, pero a partir del número 67 empezó a incluir reprints de comics antiguos.
Volviendo a Steranko, aunque tan sólo dibujó dos números, estos son una maravilla, todo lo contrario a los aburridos números dibujados por los Werner Roth o Don Heck que nos han acompañado durante demasiado tiempo. Steranko plantea imágenes visualmente arrolladoras, con una personalidad única que la colección no tuvo ni siquiera con los primeros comics dibujados por Jack Kirby. Steranko plantea a personajes con poses super dramáticas que expresan sentimientos extremos. Con él, los despliegues de poder como el de Lorna (Polaris) se siente como una fuerza física que arrasa con todo lo que pilla por delante. Hasta la llegada de Neal Adams unos meses después, la colección no había tenido nunca la potencia visual que Steranko imprimió en sus apenas dos números dibujados.
En el apartado gráfico tenemos una de cal y otra de arena. Tras la finalización del arco de Mesmero + Magneto, X-Men 53 es otro comic con una importancia histórica, al ser el primer comic dibujado para Marvel Comics por el futuro super estrella Barry Windsor-Smith, en ese momento conocido como Barry Smith. La importancia histórica de esta grapa es indudable, pero la realidad es que asistimos a un comic dibujado por un artista novato que dibuja a los personajes de forma horrible, super feos y con unos cabezones que les hacía parecer casi deformes. Todo el mundo empezó en algún sitio, y seguro que Windsor-Smith mejoró muchísimo en trabajos posteriores, pero febrero de 1969 cuando se publicó este comic nada hacía suponer que el británico tenía un futuro brillante. De hecho, mientras en los comics de Los Vengadores que dibujó unos meses más tarde ya planteaba estructuras de página novedosas y atractivas, en este número de X-Men Windsor-Smith dibuja todo el rato con cuadrícula de 4 o 6 viñetas, intercalando alguna página de 5 viñetas. Lo más habitual y carente de imaginación posible.
Aunque Windsor-Smith sólo dibujo ese número, si hizo las portadas de los números 54 y 55, que podéis ver a continuación. La portada del número 54 no está del todo mal, con una imagen típica del grupo enfrentándose a un enemigo que apunta super poderoso. Sin embargo, la portada del número 55 es terrible, posiblemente una de las peores portadas de la historia de los X-Men. Como digo, imagino que excepto Stan Lee que apostó por él, nadie en 1969 podría imaginar que Windsor-Smith llegaría a ser la super estrella que es hoy en día.
Cerrando el apartado artístico, los aburridos Werner Roth y Don Heck dibujaron los 3 números restantes de este volumen, así como las historias de complemento protagonizadas por Hank McCoy (Bestia) y Warren Worthington III (Ángel). Y como en volúmenes anteriores, su dibujo es correcto anatómicamente hablando, pero super anodino y carente de personalidad o espectacularidad. El cambio al que asistiremos a partir de la llegada de Neal Adams a la colección va a ser como la noche y el día. Pero de eso ya hablaremos cuando me lea el siguiente volumen.
Arnold Drake se mantuvo como guionista en la colección hasta el número 54, teniendo que volver Roy Thomas a la colección a partir del 55, el último incluido en este volumen. Y dentro que la limitación de 15 números de historia principal por grapa afecta mucho la capacidad de Drake de plantear una historia con un mínimo de complejidad o elementos dramáticos. Pero su historia de Eric el Rojo no hay por donde cogerla. Para quien no lo sepa, tras escapar de la base de Mesmero y Magneto por los pelos en el número 51, el plan maestro de Scott Summers (Cíclope) para por ponerse un traje diferente que no se sabe de donde ha sacado, que aparentemente le permite lanzar sus rayos ópticos por otro lados de su cuerpo como por ejemplo sus manos. Toda la Patrulla-X fue derrotada y escapó gracias a la ayuda de Lorna, pero ahora Scott solo derrota a todos los villanos y se autodeclara segundo al mando detrás de Magneto. De alguna manera, parece como si esperara que los lectores que lean este número no hubieran leído el anterior, porque lo que plantea aquí Drake no tiene ningún sentido. Lo que podría haber sido una saga de refundación para los X-Men terminó sin pena ni gloria por una historia imposible muy poco atractiva.
El número 53 dibujado por Barry Smith incluye la aparición de Blastaar, el villano de los 4 Fantásticos situado en la Zona Negativa. La historia plantea que los X-Men traen a Blastaar a nuestra realidad por accidente, devolviéndole al final del comic de forma igual de accidental que apareción. Un comic que no aporta nada con una historia muy floja que el dibujo de Barry Smith no ayudó en absoluto.
En relación a las historias de complemento de 5 páginas con los orígenes de los miembros de La Patrulla-X, en este volumen tenemos el final del origen de Bestia, una historia en 5 partes en las que Hank McCoy se enfrenta al penoso villano Conquistador, que secuestra a sus padres para obligarle a Hank a que obedezca sus órdenes. La llegada de Cíclope, Hombre de Hielo y Ángel será clave en la derrota de este villano, lo que llevará a la entrada de Hank a la escuela del Profesor Xavier.
Tras esta historia, asistimos al origen de Ángel, que se contará en tres partes, las primeras de las cuales se incluyen en este volumen. De todos los miembros de La Patrulla-X, el del Ángel es quizá de los más ridículos, al asistir al crecimiento de sus alas sin que sus padres se percaten de ello. La idea que Warren pliega sus alas en la espalda y las esconde debajo de su camisa y pantalón es algo que se veía con naturalidad en los años 60, pero resulta ridículo visto hoy en día. En la segunda historia, Warren se convierte en superhéroe con el nombre de Ángel Vengador, deteniendo a unos ladrones. Cuando llegan Cíclope y Hombre de Hielo para reclutarle, se van a encontrar con un rechazo absoluto.
Por último, los números 54 y 55 es una aventura en dos partes en las que los héroes se enfrentarán al Faraón Viviente, y en la que descubriremos que a Alex Summer, el hermano de Scott del que no conociamos de su existencia hasta ahora, es también un mutante como Cíclope.
La historia de Drake es un despropósito tras otro. Empieza con Cíclope enfrentándose a unos policías que le acusan de asesinato, lo que hace que recuerde cómo llegó a esa situación. Y la cosa no hay por donde cogerla. Drake era de una generación que aún debía pensar que los comics de superhéroes los leían niños de 8-10 años y por eso no era necesario plantear historias complejas o ni siquiera bien planteadas. ¿Para qué quiere el Faraón incriminar a Cíclope por asesinato cuando él ni siquiera está muerto? Es un completo desatino. Y como eso, todo. La participación de Arnold Drake en la colección de Patrulla-X se cerró de forma absolutamente decepcionante. Con el nivel de estas historias, es normal que las ventas de la colección no dejaran de caer mes tras mes.
Tras la marcha de Drake, Roy Thomas se encarga de cerrar esta historia del Faraón Viviente. Y lo hace sin nada especialmente destacable o emocionante. Exactamente lo mismo que transmitía el dibujo de Don Heck y Werner Roth. Lo que se supone que es el momentazo del comic, la activación de los poderes de Alex para salvar a los X-Men es una imagen anodina, como todo lo que dibujaron estos artistas en la colección. Leyendo estos comics me quedo con la idea que Heck y Roth eran dibujantes no adecuados para esta colección. Pero imagino que esta idea no la tengo solo yo, viendo las ventas menguantes de la colección, los lectores de 1968-69 pensaban exactamente lo mismo.
Leer estos comics clásicos de La Patrulla-X está siendo un suplicio. Nada que ver con el disfrute que me ha la lectura de la Biblioteca Marvel de Los Cuatro Fantásticos o Los Vengadores. En el próximo volumen llega por fin otro de los momentos clave de la historia de la colección, la llegada de Neal Adams. Adams añadió todo lo que La Patrulla-X necesitaba, pero no fue suficiente para salvar la colección de su cancelación. Al menos, podré leer comics dibujados por una leyenda que dan gusto y justifican su calificativo de históricos.
Comparto las primeras páginas de este volumen, maravillosamente dibujadas por Jim Steranko:
Con cada nuevo volumen que leo de la Biblioteca Marvel de La Patrulla-X, más claros están los motivos por los que este comic fue cancelado. Incluso entendiendo la importancia histórica y el contexto de la obra, el nivel es flojísimo.
PUNTUACIÓN: CLÁSICO MUY FLOJO
Gracias por leer este post. Espero tus comentarios. Y si te gustó el artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales y que te suscribas para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones. Y si quieres, puedes invitarme a un café.
El volumen 13 de la Biblioteca Marvel nos trae unos comics míticos de la Marvel Comics de 1969. Roy Thomas, Barry Windsor-Smith y Sal Buscema nos presentan una nueva aventura contra Ultrón y la presentación del Gran Maestro y el Escuadrón Siniestro. Comics que son clásicos absolutos.
PUNTUACIÓN: CLÁSICO ABSOLUTO
Es más que un cómic: es una máquina del tiempo. ¡Thor y Iron Man regresan a las filas de Los Vengadores! ¿Serán suficientes para detener a Ultrón en su explosivo regreso? Además: Kang el Conquistador, el debut del Escuadrón Siniestro y mucho más. Contiene los correos de lectores de la edición original y la cronología que lo sitúa todo en contexto. ¡Biblioteca Marvel, como siempre y mejor que nunca! ¡No puedes perderte esta edición histórica!
Este volumen incluye The Avengers 66-71 USA, publicados originalmente en 1969.
Al inicio de este decimo tercer volumen de la Biblioteca Marvel, Roy Thomas ya era un guionista veterano para Los Vengadores. Se acababan de cumplir 30 números con él a los mandos, aunque siempre supervisado por Stan Lee. Y lo que tenía claro es que el éxito de la colección dependía de plantear cambios constantes que provocaron que los lectores no supieran nunca lo que iba a suceder. En el volumen precedente descubrimos que Hank Pym era Chaqueta Amarilla y había sufrido un problema mental, y además tuvimos la presentación de Clint Burton como el nuevo Hombre Gigante. Este volumen se inicia con el retorno de Iron Man y Thor a la colección. Y menos mal, porque el retorno de Ultrón hará que los Vengadores necesiten toda su potencia de fuego para derrotarle.
Otra cosa que Roy Thomas aplica acertadamente a sus historias es empezar a plantear arcos de mayor extensión, rompiendo el planteamiento de historias autoconclusivos o arcos de dos números como máximo. En este volumen tenemos dos arcos de tres números en el que los héroes se enfrentarán primero a Ultrón, que posee a Vision para revivirle, y luego un segundo arco con Kang y la presentación del Gran Maestro y el Escuadrón Suicida.
Una de las claves que hace que compre esta Biblioteca Marvel a pesar de los posibles elementos que puedan haber envejecido peor, es poder leer por primera vez comics que son historia viva de Marvel. Por ejemplo, el número 66 con el que arranca este volumen es la primera aparición del Adamántium, la sustancia más dura del Universo Marvel y que alcanzó su cúspide de popularidad cuando cierto canadiense malhumorado que es el mejor en lo que hace aunque lo que hace no sea bonito, nos descubrió que sus huesos estaban recubiertos de este metal.
Otro elemento que es historia absoluta de Marvel es ver a un primerizo Barry Windsor-Smith dibujar los dos primeros comics de este volumen, los números 66 y 67, con fecha de portada de Julio y Agosto de 1969. Estos comics no son el primer trabajo en Marvel de Barry Smith (que es como se le acreditó en estos comics), honor que ostenta el X-Men 53 incluido en el décimo volumen de la Biblioteca Marvel La Patrulla-X. En estas páginas Windsor-Smith está muy lejos del artista en que se convirtió años después entre otros comics en Conan The Barbarian. Pero empieza a mostrar detalles de su futura maestría, con unas composiciones de páginas novedosas para la época.
Por ejemplo, Windsor-Smith plantea una splash-page con los Vengadores en la mansión en la que añadía pequeñas viñetas con las caras de los héroes, lo que añadía un gran dramatismo a la situación. O planteaban las escenas de acción con composiciones super dinámicas con viñetas verticales que rompían la narración habitual de los comics de la época. Visualmente, el artista británico mostraba una personalidad que los Don Heck o Werner Roth de la época no podían ni soñar.
En estos comics tenemos el entintado de Syd Shores en el número 66 y de George Klein en el 67, que no se si no le hicieron ningún favor. En negativo, mostrando una influencia evidente de Jack Kirby, Windsor-Smith dibuja unas caras realmente feas y poco detalladas, pareciendo en algunos momentos como meros bocetos no acabados. Reconociendo que estas cosas menos buenas son evidentes leyendo estos comics, como decía antes tengo claro el elemento histórico, por lo que no me han supuesto ningún problema.
Otro de los detalles más llamativos de estos comics es la importancia de Hank Pym en la colección. Pensando en el calvario que los guionistas y editores de Marvel le hicieron pasar a partir de los años 80, de lo que el personaje aún no se ha recuperado, su importancia en estos comics es todavía mayor. Ultron es derrotado por Pym al disfrazarse del doctor MacLain, el creador del adamántium, compartiendo sus ondas cerebrales con Ultrón, lo que lleva a su autodestrucción. A pesar de todos los cambios, idas y venidas en Los Vengadores, la figura de Pym era la constante que daba estabilidad al grupo, con una valía que era apreciada por los otros héroes.
Este elemeto positivo de Pym en los comics conecta con el gran problema de los guiones de Thomas, que es la forma en que ningunea a Janet Van Dyne, La Avispa. En realidad, más allá de ser la mujer de Pym, Thomas parece que no sabe qué hacer con ella, provocando que esté ausente en la mayoría de peleas, o tenga que ser salvada por compañeros como Iron Man. El machismo como se trataba a los personajes femeninos en la Marvel de los años 60 es sin duda lo que peor ha envejecido de la lectura de casi cualquier comic de la época. Y Los Vengadores no es una excepción.
La otra gran novedad de este arco de Ultrón fue la llegada de Sal Buscema a la colección en el número 69, que vendrá acompañado del entintado de Sal Grainger. El menor de los hermanos Buscema siempre estuvo a la sombre de John, que marcó una época en esta colección o en Conan el Bárbaro. Precisamente después de los comics de Barry Windsor-Smith, al que acabamos de tener en estas páginas. Reconozco que Sal Buscema siempre fue para mi uno de los muchos currantes de Marvel que ayudaron a que la editorial se expandiera y sin el que no se explican colecciones como El Increíble Hulk, Rom o Sensacional Spider-Man. Pero que siempre se quedaba muy alejado del nivel de los grandes mitos de la editorial, empezando por Jack Kirby o su hermano John, o los posteriores John Byrne, George Pérez, Frank Miller, Walter Simonson, o la saga familiar de los Romita.
Sin embargo, comics como estos me están reconciliando con la enorme figura de Sal Buscema. La narrativa de Sal es perfecta, los personajes son super reconocibles y sabe añadir a sus páginas el toque justo de dinamismo, espectáculo y dramatismo que se espera en un comic Marvel. El nivel de dibujo que Sal Buscema ofrece en 1969 me parece sobresaliente, estando muy por encima de la media de dibujantes que trabajaban en Marvel durante esos años. Con Sal Buscema, la colección estaba en las mejores manos. De hecho, más allá del elemento histórico de tener la primera aparición del Gran Maestro o el Escuadrón Siniestro, para mi lo más destacable de estos comics ha sido poder disfrutar del dibujo de Sal. Me ha encantado.
El segundo arco de este volumen tiene lugar en los números 69 a 71. En este arco tenemos el regreso de Steve Rogers (Capitán América) a la colección. Y llegará justo a tiempo para la nueva amenaza del Gran Maestro, que obligará a Los Vengadores a aliarse con Kang para impedir la destrucción de la Tierra. El guion de Thomas plantea las típicas chorradas ridículas de esa época con la motivación del Gran Maestro, que plantea una apuesta aparentemente imposible a Kang.
La creación del Escuadrón Siniestro surgió a partir de una fiesta a la que asistieron Thomas y Dennis O´Neil, que en ese momento guionizaba la Liga de la Justicia para DC Comics. El también escritor Gary Friedrich les animó a escribir una historia cada uno que incluyera a los héroes de la otra editorial. Aunque O´Neil nunca llegó a hacerlo en los comics de DC, o los editores no se lo permitieron, Thomas si se animó a presentar a estas versiones oscuras de Superman, Batman, Flash y Green Lantern. Hiperión, Halcón Nocturno, Zumbador y Doctor Espectro. Lo que también copió Thomas para el enfrentamiento del número 70 es la estructura de combates uno contra uno, que era super habitual en los comics de DC de la época, en lugar de plantear combate de cuatro contra cuatro que siempre es más interesante. A pesar del nivel de poder de los villanos, su aparición se limita a ser presentados en la última página del número 69 y a luchar y ser derrotados en el 70, desapareciendo sin dejar rastro.
En lo que Thomas si es original es en recuperar para esta historia a Caballero Negro, que acabará convertido en miembro de pleno derecho de Los Vengadores al final de este arco. Dane Whitman ofrece la wild-card que permite a los héroes superar las maquinaciones del Gran Maestro y de un Kang que para sorpresa de nadie acaba traicionando a los héroes. La otra novedad del número 71 es la presentación en la continuidad Marvel de lo que años más tarde se nombró como Los Invasores, el grupo formado por Capitán América, Namor y la Antorcha Humana (Jim Hammond) que luchó contra los nazis en la Segunda Guerra Mundial. Aunque en este número son los involuntarios enemigos de los Vengadores del presente, esta es la primera aparición que provocó montones posteriores.
Dentro que el dibujo de Sal Buscema me ha gustado mucho, creo que Roy Thomas está demasiado anclado en los convencionalismos de los años 60 y ofrece buenos comics pero que nunca acaban de hacer explotar el potencial de estas premisas y personajes. Sin ir más lejos, las conclusiones de estas dos acciones resultan anticlimáticas, como si se quedara sin tiempo y tuviera que cerrarlo todo casi en la última página. De nuevo, entiendo el elemento histórico de unos comics publicados por primera vez hace 57 años, antes que yo naciera. Pero creo que hay que decirlo todo, lo bueno y lo no tan bueno. En todo casi, si creo que es muy meritorio la capacidad de presentar en apenas 20 páginas tantísimos personajes y situaciones, consiguiendo que todo tenga un sentido. Además, que en medio de esta aglomeración de héroes el Caballero Negro sea clave, me parece un detalle brillante.
La Biblioteca Marvel Los Vengadores me está ofreciendo comics que son historia viva de Marvel. Me lo estoy pasando genial con su lectura. Tengo ganas de leer el siguiente y descubrir las sorpresas que nos tienen preparadas.
PUNTUACIÓN: CLÁSICO ABSOLUTO
Gracias por leer este post. Espero tus comentarios. Y si te gustó el artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales y que te suscribas para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones. Y si quieres, puedes invitarme a un café.
Panini ha publicado este mes el segundo volumen de Batman_ Patrones oscuros de Dan Watters y Hayden Sherman, con color de Triona Farrell, con dos nuevos casos que cierran esta miniserie ambientada en los primeros años de Bruce Wayne como Batman.
PUNTUACIÓN: 7/10
¡Nuevos casos para el Hombre Murciélago! Primero, un cadáver aparece incinerado en el corazón de uno de los más antiguos barrios de Gotham, y el Detective Oscuro se ve envuelto en una retorcida investigación de asesinato que nos lleva de vuelta a los primeros días de la Banda de la Capucha Roja. Después, un misterioso pirómano ha ido guiando en secreto el crecimiento de Gotham y Batman, desde las sombras… y, ahora, su oscuro diseño llega a la fase final. ¿Completará con éxito su obra o se verá truncado por el mejor detective del mundo?
Este volumen incluye Batman: Dark Patterns 7-12 USA.
Este segundo volumen de Batman: Patrones extraños se compone de dos arcos: Pareidolia (números 7-9) y El niño de fuego (10-12). En positivo, Dan Watters consigue conectar unos casos que aparentemente eran inconexos, dando una buena sensación de volumen cerrado al final del número 12. Como nos explican en el mismo comic, la pareidolia es el nombre que se da a cuando percibimos erróneamente patrones donde no los hay. Luego, con El niño de fuego, todas las historias que han tenido el fuego como elemento primordial se encontrarán al conocer a la mente maestra detrás del intento que Gotham arda hasta sus cenizas.
Antes de entrar a valorar el punto para mi más polémico de este comic que es la historia de Dan Watters, hay que reconocer que Batman: Patrones oscuros es un comic que merece la compra y la lectura únicamente por el fantástico dibujo de Hayden Sherman, que está acompañado por Triona Farrell en los colores. Sherman se ha hecho famoso por su Absolute Wonder Woman, pero este trabajo en Batman me parece de los que marcan una carrera profesional y te sitúan al mismo nivel que las super estrellas.
El despliegue creativo de Sherman me parece alucinante, creando una narrativa que convierte la página en un elemento artístico por si mismo. La distribución de viñetas y la forma que tiene Sherman de contar estas historias me han volado la cabeza en muchos momentos, mostrando una creatividad a la que estamos poco acostumbrados en el comic mainstream. Sherman junto al color de Farrell hacen que sintamos como si esta historia se desarrollara en el mundo malsano y decadente de Se7en de David Fincher. La degradación de Gotham se ve en cada uno de los paneles, planteando un comic perturbador lleno de grises en el se intercalan grandes estallidos de color en los momentos claves.
Aparte, me flipa la caracterización de Batman de Sherman, entendiendo el elemento simbólico que tiene su silueta y cómo, a pesar de ser en teoría un héroe novato, ya es más que un hombre para los habitantes de Gotham. Además del poderío visual de Batman, me encanta tener a un Alfred o un comisario Gordon super reconocibles.
Solo disfrutar del arte de Sherman y Farrell hace que merezca la pena este comic. Sin embargo, Patrones oscuros me dejan con la sensación de que en el fondo a Dan Watters no le gusta Batman. Ya en mi reseña del primer volumen comentaba mi extrañeza ante dos casos planteados por Watters en los que Batman no detenía a los culpables. Pero podía haber sido casualidad (No te lo crees ni tu, pero bueno). Sin embargo, los peores augurios se confirman cuando Batman afirma al final del primer arco Pareidolia que su presencia sólo provocó que las cosas fueran a peor en el barrio. NO ayudó, empeoró la situación sólo por su presencia. Luego, en el arco final, Batman de nuevo deja escapar al villano. En este caso puede que haya cierta justificación, porque elige parar el incendio que puede destruir Gotham en lugar de detener al pirómano. Pero la excusa del Batman novato no vale, porque 3 años ya son mucho tiempo como para que lo sea. Y Batman siempre ha detenido al culpable.
Me gusta el tono noir y malsano que Watters ha planteado para sus historias, y como ha dejado mucho margen para el lucimiento del dibujante. Pero me parece terrible la sensación de no querer dejar bien al personaje, por ejemplo haciendo que Batman sea emboscado por un anciano en silla de ruedas con un rifle oxidado. Watters parece creer que en realidad Batman no se enfrenta a la corrupción sistémica que asola Gotham, no siendo capaz de generar ningún cambio a mejor. Como máximo, se limita a reaccionar ante los planes y desvaríos de los villanos. Nada más.
Estoy cansado leer a idiotas woke en redes sociales decir que los superhéroes en general y Batman en particular no son héroes, sino servidores del stablishment, de la corrupción sistémica que oprime a la gente corriente. Cuando no le llaman a Batman directamente fascista (es que te tienes que reir). Esto lo dice gente que no lee comics y que quiere que su ideología inunde todos los ámbitos, incluido mi entretenimiento. Y me dan mucho asco. De alguna manera, leer Batman: Patrones oscuros me provocó la sensación que en realidad Watters está más o menos alineado con este pensamiento. Por supuesto, no va a rechazar un trabajo bien pagado como este comic, pero es inevitable que esta ideología poco favorecedora para el protagonista permee en todas las historias que he leído. Y no es una sensación agradable.
Por ello, se da la extraña situación de tener un comic con un dibujo impresionante como vehículo para una historia que me transmite las sensaciones contrarias a las que se esperan en un comic mainstream de entretenimiento. Menuda sensación agriculce me deja este comic.
Comparto las primeras páginas del número 7 USA, con el que se inicia esta volumen:
La historia de Dan Watters para Batman: Patrones oscuros me ha dejado con una sensación extraña, y eso a pesar del impresionante dibujo de Hayden Sherman. Con todo, el dibujo hace
PUNTUACIÓN: 7/10
Gracias por leer este post. Espero tus comentarios. Y si te gustó el artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales y que te suscribas para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones. Y si quieres, puedes invitarme a un café.
¡Saludos a todos!
Repaso a mi Sci-fi favorito: comics, películas, TV y libros
Debe estar conectado para enviar un comentario.