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Crítica de The Terror: Infamy (Prime Video)

The Terror, la antología de historias de terror del canal AMC, estrena su segunda temporada Infamy en Prime Video, buscando repetir el carisma y la personalidad de la primera temporada con una historia completamente nueva ambientada en los campos de internamiento de la población japonesa en los Estados Unidos durante la 2ª Guerra Mundial.

PUNTUACIÓN: 6/10

Ambientada durante la Segunda Guerra Mundial, la serie se centra en una serie de extraños y terribles acontecimientos que tuvieron lugar en una comunidad norteamericana de origen japonés, y en la aventura que protagoniza un hombre para entender y combatir a la malévola entidad responsable de los hechos. (FILMAFFINITY)

The Terror: Infamy fue co-creada por Max Borenstein y Alexander Woo, quien también escriben los guiones y realizan funciones de showrunners. Esta segunda temporada continúa la excelente primera temporada basada en la novela de Dan Simmons, aunque con una historia completamente nueva.

Los diez episodios de esta temporada han sido dirigidos por Lily Mariye (cuya familia estuvo confinada en uno de estos campos), Josef Kubota Wladyka, Michael Lehmann, Everardo Gout, Meera Menon, Toa Fraser y Frederick E.O. Toye. El staff de guionistas incluyen a Tony Tost, Shannon Goss, Naomi Iizuka, Steven Hanna, Max Borenstein & Benjamin Klein, Danielle Roderick y Alessandra Dimona. En este punto, merece la pena destacar que George Takei, el mítico Hikaru Sulu, piloto de la USS Enterprise en la serie de televisión Star Trek, además de interpretar uno de los papeles protagonistas, realizó tareas de asesoramiento de los guiones dado que él también sufrió de niño este confinamiento injusto, para asegurar que la forma en que es representado fuera lo más verídica posible.

Derek Mio interpreta el papel principal de Chester Nakayama, un hijo de inmigrantes nacidos en Japón que se une al ejército. George Takei interpreta a Yamato-san, un ex capitán de pesca y anciano de la comunidad que fue encarcelado con su familia en dos campos de internamiento japonés-estadounidenses durante la Segunda Guerra Mundial.

El casting se completa con Kiki Sukezane como Yuko, una misteriosa mujer del pasado de Chester; Shingo Usami como Henry Nakayama, el padre de Chester; y Naoko Mori como Asako Nakayama, la madre de Chester; y Miki Ishikawa como Amy, una amiga de la familia Nakayama. C. Thomas Howell fue elegido como el mayor retirado Hallowell Bowen, un funcionario de la Autoridad de Reubicación de Guerra que será la personificación del recismo que sufrió la comunidad japonesa-americana en estos campos.

En el papel, crear una serie de terror inspirada en hechos reales para denunciar el racismo que los japoneses -americanos sufrieron por parte del gobierno de los Estados Unidos era un Win-Win de libro. Sin embargo, lamentablemente la serie es un fail como una casa.

En general, todo es demasiado plano y sin chispa. Primero de todo, cuenta una historia de terror que no asusta, ni siquiera perturba lo más mínimo. A pesar de utilizar los mitos de espíritus japoneses, indicando que al menos han estudiado la cultura japonesa, no consiguen crear momentos verdaderamente impactantes.

Y que una serie llamada The Terror no asuste ni impacte es malo, pero si en lugar ofreciera una historia interesante, al menos la experiencia merecería la pena. Sin embargo, la parte inspirada en hechos reales con el confinamiento es realmente aburrida y no llegan a mostrar prácticamente nada interesante. Está claro que simplemente viendo la serie te das cuenta lo injusto que fue este confinamiento y cómo a pesar de todo la comunidad japones-americana siguió creyendo en su país.

Incluso las escenas que nos trasladan a la guerra del Pacífico fueron extremadamente aburridas y sin chispa, haciendo que terminara de ver esta serie más por obligación que por interés real en lo que estaba viendo.

La reconstrucción del mundo de 1941-45 está bien realizada en todo lo referido a trajes, decorados o vehículos. En lo relativo al diseño de producción, la serie transmite sin problemas que estamos ante una producción de primer nivel.

Lo único interesante de la historia es el misterio que rodea la relación entre Chester Nakayama y la fantasma Yuko. Y en este sentido, el episodio 6 en el que conocemos su historia resultó el más interesante de toda la serie. Pero incluso esto está rodeado de tanta paja y giros locos que al final fue imposible que me preocupara o conectara con ningún personaje.

En parte, me parece que otro elemento que me impidió disfrutar de esta serie es que las interpretaciones tampoco me han parecido nada del otro mundo. No tengo claro si es porque los actores son flojitos incluso para el standard televisivo, o si el guión tampoco les deja margen para crear nada interesante. En todo caso, creo que estamos ante una combinación de ambos aspectos.

Comparto el trailer de la película:

The Terror: Infamy ha sido una pequeña decepción, un quiero y no puedo que se me ha quedado corto en todo. Una lástima.

PUNTUACIÓN: 6/10

 

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Crítica de Pirómides de Terry Pratchett (MundoDisco 7)

Pirómides de Terry Pratchett es la estupendísima séptima novela del Mundodisco, que en esta ocasión da una vuelta de tuerca a los mitos alrededor de las religiones y sus ritos repetidos ni se sabe bien por qué durante siglos.

PUNTUACIÓN: 8/10

 

Una nueva entrega de la saga del Mundodisco, la serie de ciencia ficción más hilarante de todos los tiempos.

Un nuevo miembro de la hermandad de asesinos hereda el reino de Djelibeyi, conocido por sus monumentales pirámides y el glorioso hecho de que dentro de sus fronteras nada ha cambiado en 1.500 años. Sin embargo, el nuevo monarca no está dispuesto a que las cosas sigan igual…

Desde hace más de tres décadas, Terry Pratchett ha fascinado a millones de lectores en todo el mundo con sus novelas fantásticas, divertidas y satíricas. Su prolífica obra consta de unos setenta libros, ha sido traducida a treinta y siete idiomas y lleva vendidos más de ochenta y cinco millones de ejemplares en todo el mundo.

Conocido especialmente por la aclamadísima serie del Mundodisco, en 2009 Terry Pratchett fue nombrado caballero de la excelentísima Orden del Imperio Británico por sus servicios a la literatura y siguió entregándose con pasión a la escritura hasta su fallecimiento en marzo 2015, a la edad de 66 años.

Pirómides ha sido una novela extraña dentro de la serie de novelas del MundoDisco que he leído hasta la fecha. Es probablemente la que menos humor emplea, pero sin embargo contiene algunos conceptos e ideas super interesantes. Ideas obviamente centradas en resaltar lo absurdas que son las religiones.

El reino de Teppic es uno donde las tradiciones ancestrales lo dominan todo, teniendo en las pirámides que conservan a los faraones durante toda la eternidad el eje principal alrededor del que trascurre la monótona vida del reino. Pero Teppic no es un faraón cualquiera, al haber vivido parte de su juventud en el mundo exterior, en el que llegó a aprobar el examen para pertenecer al Gremio de Asesinos. Su llegada al trono se verá entorpecida por un Gran Sacerdote que no deja que nada se separe de lo marca la tradición.

Llamar Dios a este gran Sacerdote no deja de tener mucha gracia y demostrar lo certera que es la mirada de Pratchett frente a las religiones organizadas, organizaciones que centran todo en la liturgia olvidando para qué servía en sus inicios o a quién tendría que ayudar, algo olvidado tiempo atrás.

Esta construcción de la forma en que funcionan las religiones y cómo la gente normal es incapaz de atravesar el muro de la burocracia y la tradición me parece brillante, de forma que aunque Pirómides no es la novela más divertida de Pratchett, probablemente sí sea la más profunda y con ideas más potentes.

Aunque es cierto que Pirómides es la novela que menos humor tiene, sus descripciones y sus comparaciones son siempre super imaginativas y llenas de inteligencia, buen humor y poco de mala baba. Esto hace que la lectura te mantenga con la sonrisa en la cara durante mucho rato, mientras descubrimos el siguiente cliché religioso que Pratchett va a destrozar delante de nuestros ojos.

Otro detalle más anecdótico es que es también la primera novela del MundoDisco que está dividida en cuatro partes, ya que las anteriores narraban toda la novela de principio a fin sin ni siquiera dividirla en capítulos. Esto permite a Pratchett centrar cada parte en una parte concreta de la novela, consiguiendo que la lectura «respire» mejor.

Aún no es la novela más divertida de Terry Pratchett, Pirómides ofrece un montón de diversión y, en este caso, una certera crítica hacia las religiones establecidas que han acabado convertidas en organizaciones burocráticas.

PUNTUACIÓN: 8/10

 

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Crítica de Astonishing X-Men de Joss Whedon y John Cassaday

Joss Whedon y John Cassaday crearon entre 2004 y 2008 Astonishing X-Men, una sobresaliente etapa de 25 números que recuperaba la magia y el carisma de la etapa de Chris Claremont y John Byrne. No se me ocurre mejor halago.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

Ahora en formato Omnibus, llega recopilada la etapa completa de Astonishing X-Men del super-equipo ¡Joss Whedon y John Cassaday! Ganador de múltiples premios Eisner, el comic de Whedon y Cassaday fue un éxito rotundo entre críticos y fans desde el primer número, ganando elogios de docenas de los principales medios de comunicación, incluidos Entertainment Weekly, Publishers Weekly, TV Guide y New York Magazine, así como acumular casi todos los premios importantes de la industria del cómic.

El creador de Buffy the Vampire Slayer, Joss Whedon y John Cassaday (CAPTAIN AMERICA, Planetary) reunieron a una alineación formada por Cíclope, Bestia, Wolverine, Emma Frost y la maravillosa Kitty Pryde, creando un ritmo frenético e innovador desde la páginas iniciales con el ataque de un Centinela al inesperado regreso de un X-Man muy querido por los aficionados. Luego, aprovechando el impulso inicial, aumentaron el peligro y el drama con un impactante segundo año, creando un libro de lectura obligada que realmente se puede llamar «¡asombroso!» Repleto de más de 40 páginas de extras, incluidas entrevistas con creadores, páginas de guiones, diseños de personajes y portadas variantes.

Joss Whedon es un veterano escritor, productor y director de cine, televisión y comics reconocido por sus ingeniosos diálogos, una sensibilidad planteada desde la combinación de géneros y sus fuertes personajes femeninos. Nominado al Emmy, es la tercera generación de escritores de televisión. Tras trabajar en la sitcom Roseanne, saltó al cine en 1989 con sus guiones para Buffy the Vampire Slayer, Alien: Resurrection y la nominada al Oscar Toy Story. Whedon volvió a la televisión para transformar el fracaso de la película de Buffy en 1992 en la serie aclamada por crítica y público Buffy The Vampire Slayer (1997-2003) y su spin-off Angel (1999-2004).  Aunque su siguiente serie Firefly (2002) fue terminada antes de tiempo, su popularidad en DVD consiguió que Universal diera luz verde a su continuación Serenity (2005). En 2012, Whedon hizo historia con Marvel Studios con Vengadores, consiguiendo que un sueño de los fans de los comics de superhéroes se hiciera realidad. Pero antes, entre 2004 y 2008 tuvo tiempo para escribir una de las etapas más celebradas del siglo XXI junto a su partner-in-crime, John Cassaday.

Nacido en Fort Worth, Texas, JOHN CASSADAY ha llamado hogar a la ciudad de Nueva York desde 1997, el mismo año en que irrumpió en la industria del cómic y el entretenimiento. En 1999, John co-creó la aclamada serie PLANETARY de DC / Wildstorm con Warren Ellis y en 2002 relanzó CAPTAIN AMERICA para Marvel Comics junto al guionista John Ney Rieber. Cassaday luego colaboró con Joss Whedon (Escritor / Director de THE AVENGERS) en la serie super-ventas Astonishing X-Men. El trabajo de John en Planetary and Astonishing X-Men le valió tres Premios Eisner al Mejor Artista consecutivos, un hecho sin precedentes hasta ese momento. El trabajo de Cassaday se ha exhibido en Hong Kong, Nueva York y el Instituto Smithsonian en Washington, DC. Además de sus proyectos de comics, John ha creado diseños para Ringling Bros. y Barnum Bailey Circus, Levi’s Blue Jeans, y la película Watchmen de Zack Snyder. John hizo su debut como director en la serie de televisión Dollhouse de Joss Whedon para Fox. Es miembro de la Society of Illustrators y del Director’s Guild of America.

Astonishing X-Men es un excelente ejemplo que demuestra que es posible que autores de prestigio que vienen al mundo del comic desde otros ámbito puedan triunfar creando un comic firmente asentado en la continuidad de los comics Marvel.

Por poner Astonishing X-Men en contexto, en 2004 estaba recién terminada la estupenda etapa de Grant Morrison en X-Men, que había significado un claro intento de hacer avanzar a la franquicia mutante hacia el siglo XXI, planteando nuevos conceptos y situaciones, aunque globalmente quedó bastante lastrada por un apartado artístico demasiado cambiante, con autores asfixiados por los plazos de entrega.

En contraste, el fichaje de Whedon para escribir los X-Men fue una de las grandes noticias del año y creó unas expectativas increíbles que me alegro poder decir que fueron totalmente satisfechas. Este enorme éxito es también fruto del enorme trabajo del dibujante John Cassaday con colores de Laura Martin. Cassaday fue otro fichaje de prestigio, tras hacer historia al crear junto a Warren Ellis de la maravillosa Planetary, además de dibujar una excelente (aunque corta) etapa de Capitán América.

Fruto de la aversión de Whedon hacia los crossovers y eventos que rompen los argumentos de las series regulares, Marvel accedió a mantener Astonishing X-Men fuera de eventos como House of M, Decimation, Civil War o Messiah Complex, lo que sin duda ayudó a que este comic tenga esta excelente sensación de etapa completa con comienzo y un final cerrado tristemente satisfactorio.

Otro hecho importante es que Marvel también permitió a Whedon y Cassaday a entregar estos comics sin la presión de los plazos de entrega mensuales, pudiendo ofrecer lo mejor de lo mejor de su trabajo y creatividad. De esta forma, los 24 números de esta serie junto al Giant-Size Astonishing X-Men que cerró la historia fueron publicados entre 2004 y 2008. Frente a la ley absoluta que los comics deben salir sí o si en su plazo, este comic es uno de los poquísimos que recuerdo de Marvel en el que la editorial dió a sus autores el tiempo que necesitaron. Astonishing X-Men se une de Ultimates de Millar+Hitch, Hawkeye de Fraction+Aja y el icónico Silver Surfer de Slott+Allred. Buena compañía para unas obras que deberían mostrar a Marvel cual debería ser el camino para conseguir obras que trasciendan.

Dentro que estamos ante una gran historia, Whedon planteó este comic divididos en 4 arcos: Gifted / Dotados (números 1-6), Dangerous / Peligroso (7-12), Torn / Rasgado (13-18) y Unstoppable / Imparable (19-24 y Giant-Size). Arcos más o menos cerrados que sin embargo plantean las semillas de lo que serán las claves del siguiente arco. En ese sentido, diría que se nota que Whedon (Nueva York, 1964) fue lector y fan de la clásica etapa de Chris Claremont en Uncanny X-Men, ya que veo muchas conexiones narrativas entre ambos. Empezando por el hecho que igual que hizo Claremont, Whedon hace que nuestra querida Kitty Pryde sea nuestros ojos que nos introducen a esta nueva versión de los X-Men.

Whedon plantea Astonishing X-Men como un retorno a los orígenes, mostrando que no hay nada malo en el concepto original de héroes que son temidos y odiados por la sociedad. En este sentido, que Scott Summer vocalice la necesidad de abandonar los trajes de cuero negro que marcaron la etapa de Grant Morrison, influido a su vez por la película de Bryan Singer, para volver a los trajes de superhéroes.

«Somos un equipo. Somos un equipo de superhéroes. Y creo que ya es hora de que empecemos a actuar como uno.» Es una excelente declaración de intenciones, que marca el retorno a la grandeza de estos personajes.

Otro elemento super interesante del estilo narrativo de Whedon, que en este caso creo que es consecuencia directa de su experiencia en televisión, es que Whedon consigue que cada comic individual ofrezca una experiencia lectora super satisfactoria, con sorpresas y momentazos alucinantes que conseguía que un lector veterano como yo vitoreara cada uno de los pases de página. De esta forma, la lectura serializada triunfa, los diferentes arcos ofrecen una experiencia completa satisfactoria, y el final del Omnibus nos da la guinda del pastel.

Aunque comentaba antes que Astonishing X-Men se mantuvo lejos de eventos y crossovers, la historia de Whedon está completamente situada en continuidad, y nos ofrece un perfecto retrato de unos personajes que son como de mi familia. Además, me gusta como Whedon sabe que es mejor centrarse en un equipo corto, formado por Cíclope, Bestia, Lobezno, Emma Frost y Kitty Pryde, a los que se les unirá Armor y la sorprendente y emocionante incorporación de Coloso. Este núcleo duro de seis miembros, cinco en el primer arco, permite a Whedon ejecutar sus afilados diálogos con los enfrentamientos filosóficos entre Kitty y Emma, o Scott y Logan, además de realizar una perfecta caracterización.

Otro elemento que me gusta de estos Astonishing X-Men es que Whedon evita utilizar a villanos clásicos como Magneto o La Hermandad de Mutantes Diabólicos. De esta forma, aunque en espíritu estamos ante unos comics super clásicos, la incorporación de nuevos villanos como Ord, embajador en la Tierra de BreakWorld, el Inteligencia artificial de Danger o la sorpresa de un renacido Club Fuego Infernal que no son lo que parecen, ofrecen aventuras y giros novedosos durante todos estos números. Además, Whedon crea a la Agente Brand, director de SWORD, la agencia terráquea que se encarga de amenazas extraterrestes, que no sabremos si es amiga o enemiga ya que realmente ella sólo busca conseguir sus objetivos sin importar el precio.

Además de escribir unos comics super entretenidos con unos personajes perfectamente definidos y grandes dosis de épica, emoción y menos humor del que hubiéramos pensado a priori, Whedon tiene además tiempo de introducir elementos interesantes que permiten una lectura más profunda, como la vacuna que la genetista Kavita Rao presenta para curar la «enfermedad» mutante, algo que nos recuerda las curas contra la homosexualidad que aún se ofrecen en algunos ámbitos ultra religiosos americanos.

Y justo en ese aspecto, me sorprende como un argumento suyo de 2008 tiene un reflejo muy interesante en nuestra sociedad actual, al mostrarnos como un grupo de gente oprimida a su vez busca oprimir a otros. En este aspecto, hay un diálogo brillante con Coloso de protagonista:

-«He oído discursos de hombre que decían buscar salvar al mundo. Veinte millones de mis compatriotas están enterrados bajos esos discursos.»

-«No soy una dictadora.»

-«La locura no está restringida a los poderosos.»

Sinceramente, en estos días de dictadura de lo políticamente correcto en el que minorías de todo tipo buscan criminalizar a la gente normal, he visto este discurso realmente profético. Y más si cabe si tenemos en cuenta el acoso e insultos que Whedon lleva sufriendo desde hace años por los flipados del Snyder-cut.

Whedon se nota que ama a estos personajes, ya que por encima de la aventura más grande que la vida, está un empeño claro en centrar toda su historia en los personajes y sus relaciones. Amo a Kitty Pryde, y ver su importancia en Astonishing X-men es algo que me alegra el corazón. Sus luchas contra Emma («Te estaré vigilando») y el amor que siente por Peter (Coloso) Rasputin forma el corazón de este comics. Pero además, consigue ofrecer una nueva luz a la relación de Emma Frost y Scott Summer, además de mostrar algunos de los momentos más emocionantes que recuerdo con Scott de protagonista.

«A mi, mis X-Men. Acabemos con esto», puede ser mi momento favorito de todo este comic, dentro que tengo 10 momentos posiblemente igual de favoritos y emocionantes.

Me he alargado mucho en el brillante guión de Whedon y en su filosofía de devolver la magia a los X-Men construyéndola a partir del clasicismo y de su esencia. Pero gran parte del éxito de este comic es sin duda gracias al sobresaliente apartado artístico de John Cassaday y Laura Martin al color. Fruto de la formación cinematográfica de Cassaday, una de sus señas de identidad es que sabe detener el plano en el momento más icónico posible, dibujando a unos personajes que son siempre reconocibles y que  transmiten en cada viñeta un enorme rango de emociones.

Narrativamente Cassaday es un maestro en la planificación de viñetas y en la creación de momentazos increíbles en cada números, con unas splash-pages históricas que ya forman parte del subconsciente colectivo del fandom.

Y como guinda del pastel, tenemos unos colores de Laura martin que no sólo son el complemento perfecto del arte de Cassaday, sino que ayudan a crear el tono perfecto a cada escena, como por ejemplo en el número cuatro cuando el color rojo transmite el feeling de las historias de espías con una tensión a punto de explotar.

Dentro que Astonishing X-Men globalmente me parece modélica y como fan veterano me encante, si tengo que decir algo menos bueno, diría que el final del tercer arco se me queda un poco corto, hasta el punto que no queda muy claro qué ha pasado con el villano de turno. En todo caso, este es un pero mu, mu pequeño para una serie que para mi es uno de los puntos altos de la Marvel Comics del siglo XXI.

Si no has leído Astonishing X-Men y tras leer esta reseña no te han entrado unas ganas locas de hacerlo, creo que algo no hice bien. Bromas aparte, este comic es un must-read absoluto para todos los fans de los comics Marvel que nadie debería perderse.

Y como guinda del pastel, no puedo más que compartir las primeras páginas de este comic que hicieron brotar lágrimas de alegría ante el retorno a casa de Kitty, y de todos los fans de estos maravillosos personajes.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

 

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¡Saludos a todos!

Crítica de The vast of night de Andrew Patterson (Prime Video)

Tras las efusivas alabanzas de Guillermo del Toro en redes sociales hacia The vast of Night, no tuve más remedio que ver esta película dirigida por el debutante Andrew Patterson, aprovechando que está disponible en Prime Video.

PUNTUACIÓN: 7/10

Nuevo México, Estados Unidos. Dos trabajadores de una radio local, un operador de radio y un pinchadiscos, descubren en la década de los años 50 una frecuencia que podría cambiar su vida y la de toda la humanidad para siempre. (FILMAFFINITY)

Andrew Patterson es un cineasta estadounidense nacido en 1982 en Oklahoma. The Vast of night es su primer largometraje y ganó el Premio del Público a la Mejor Narrativa en el pasado Festival de Cine Slamdance de 2019, siendo muy bien valorada en otros festivales en los que participó. Patterson, además de dirigir escribió el guión junto a Craig W. Sanger, bajo el pseudónimo de James Montague (también listado como productor).

Con muy poca formación académica, Patterson optó por empaparse de los maestros para ver qué funcionaba y por qué en sus películas. Según el propio Patterson, «No tenía a nadie a quien preguntar, así que traté de extrapolar todo lo que pude viendo películas de [David] Fincher y estudiando los making-ofs y comentarios de sus películas, para así poder desmenuzarla.» Por ejemplo, Patterson recuerda haber visto The Social Network, preguntándose por qué cada escena se veía de una manera, y con qué objeto.

Patterson financió él mismo la película con las ganancias de su trabajo produciendo comerciales y cortometrajes para el Oklahoma City Thunder y otros. Con un coste de 700.000 dólares, rodó la película durante casi 4 semanas en Whitney, Texas. Esta ciudad fue seleccionada al contar con un gimnasio adecuado para el periodo histórico de la película.

Patterson pasó un año editando la película, que tuvo como director de fotografía a  M.I. Littin-Menz, ¿también un pseudónimo?

La película está interpretada por Sierra McCormick como la joven telefonista aspirante a periodista Fay Crocker, y por Jake Horowitz como Everett, el locutor de la cadena de radio local.

Actualmente los espectadores disponemos que tanta oferta cinematográfica, televisiva o comiquera que es imposible verlo o leerlo todo. Es por esto que muchas veces es muy complicado ver películas «pequeñas» a no ser que alguien conocido te la recomiende. O, en este caso, una fuente autorizada como es el genial Guillermo del Toro, que la alabó efusivamente en redes sociales la semana pasada.

Esto ya por si mismo es algo muy bueno, y de hecho, si vi The vast of night fue precisamente por las palabras de Del Toro. Aunque por otro lado pone las expectativas no se si imposiblemente altas.

De hecho, aunque he empezado la reseña con la ficha técnica y los detalles del interesante director Andrew Patterson, lo cierto es que no conocía nada absolutamente de la película antes de empezar su visionado, ni siquiera la sinopsis. Lo que creo que explica en parte algunas de mis sensaciones sobre la película.

El visionado de la película sin referencias de ningún tipo hizo que me encontrara con una película pequeña que podría haber pasado perfectamente como un episodio de «Twilight Zone», y no uno de los mejores. De hecho, hay un elemento claro de homenaje de Patterson hacia estas antologías televisivas de ciencia ficción al enmarcar esta historia como un episodio del Paradox Theatre (Teatro de las Paradojas).

The Vast of night dura hasta el inicio de los títulos de crédito unos justitos 85 minutos, de forma que este «homenaje» en parte me dió la sensación de que era una forma imaginativa de ocupar algunos minutos para conseguir una duración de la película suficiente para su estreno en las salas comerciales.

Debo reconocer que este feeling de serial de ciencia ficción le va perfecta a esta película ambientada en los años 50 inspirada en las historias de OVNIs. Aunque tampoco puede evitar transmitir que estamos ante una película de muy bajo presupuesto.

Sí encuentro muy positivo el hecho que para ser la primera película de Patterson realizada sin casi medios, está repleta de estilo. Resulta notable comprobar su control del ritmo y cómo sabe rodar de forma intereante una película que en lo fundamental muestra a pocas personas hablando en un espacio cerrado. Unos diálogos que me parecen super interesantes y que consiguen mantener la atención del espectador y  crear una tensión in-crecendo.

Patterson realiza además unos larguísimos travellings durante varios momentos de la película que indican un intento de crear una obra con personalidad. Aunque esto en parte lo veo un elemento positivo, también me pareció durante el visionado una forma elegante aunque algo vacía de alargar una historia que no daba tanto de si,

Dado que vi la película en casa gracias a mi suscripción a Prime Video no me arrepiento de haberla visto y juzgándola con el vaso medio lleno creo que hay suficientes elementos para invitar a la esperanza. Entiendo que si Patterson pudo crear esta película casi de la nada, podrá crear algo realmente interesante con una producción de mayor nivel.

Comparto el trailer de la película:

The vast of night me parece una película interesante como debut cinematográfico pero poco más. En todo caso, teniendo en cuenta que Patterson realizó casi completamente la película con cuatro duros, me parece una fantástica tarjeta de presentación.

PUNTUACIÓN: 7/10

 

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Leyendo Vengadores 1-25 de Kurt Busiek y George Pérez (1998-2000)

Kurt Busiek y George Pérez crearon entre 1998 y 2000 una de las versiones de Los Vengadores más icónica y humana que se recuerda. Hoy quiero compartir mis impresiones durante la lectura de los primeros 25 números de esta serie.

PUNTUACIÓN: 9/10

Antes de comenzar a hablar sobre estos estupendísimos comics, merece la pena recordar cómo los años 90 fueron, desde un punto de vista empresarial y comercial, un autentico desastre para Marvel Comics. Tras la marcha de sus dibujantes estrella Jim Lee, Todd McFarlane, Marc Silvestri, Rob Liefeld, etc… para crear Image Comics en 1991, la calidad media de los comics Marvel era paupérrima mientras que en contraste, debido a la burbuja especulativa, Marvel publicaba cada vez más comics.

Tras la declaración de bancarrota de 1995 provocada principalmente por la compra de la distribuidoras Heroes World y de empresas de cartas como ToyBiz en un momento en que las ventas de comics sufrieron una implosión, Marvel se encontraba en una decisión desesperada y necesitaba una acción rápida que diera un giro de 180º a la situación.

La solución que encontraron para aumentar las ventas no pudo ser más polémica, al entregar 4 de las principales comics de la editorial a Jim Lee y Rob Liefeld para que a modo de franquiciados los relanzaran a su gusto al menos durante un año. Los damnificados fueron Los Vengadores y Capitán América, a cargo de Rob Liefeld y Jeph Loeb entre otros, y Los 4 Fantásticos e Iron Man, realizados por Jim Lee y su equipo de Wildstorm. La iniciativa: Heroes Reborn, que tuvo lugar entre 1996-97, en un momento en que decenas de trabajadores del staff editorial y cretivo de Marvel fueron despedidos.

En cuanto se vio que las ventas de Heroes Reborn no acompañaban como se esperaba y que cretivamente el experimento tampoco estaba funcionando, Marvel optó por no renovar el acuerdo con Jim Lee (Rob Liefeld fue despedido a mitad por sus retrasos en las entregas y su infumable calidad), y relanzar estas cuatro comics con lo mejor de lo mejor de Marvel en ese momento, buscando además transmitir una sensación de clasicismo y de vuelta a los orígenes.

Este es a grandes rasgos la situación que explica el fichaje de Kurt Busiek y George Pérez para el relanzamiento de VENGADORES, que crearon una etapa que más de 20 años después los fans aún recordamos, en el buen sentido. George Pérez es uno de los grandes artistas del mundo del comic americano que no necesita presentación: Vengadores, Nuevos Titanes, Crisis en Tierras Infinitas, Wonder Woman… sus lápices son historia viva tanto de Marvel como de DC Comics.

Kurt Busiek (Boston 1960), era un escritor poco conocido hasta que su MARVELS en 1993 junto a Alex Ross revolucionó el mundo del comic. No solo por las páginas pintadas de Ross mediante la técnica del fotorealismo, sino porque el concepto de mirar a los superhéroes desde el punto de vista del hombre corriente de la calle nos devolvió un «sense-of-wonder» perdido durante años por la moda del «grim-n-gritty» que triunfaba en esa década.

Su gusto por el clasicismo pudo verse en su icónico Astro City junto al dibujante Brent Anderson, comic que empezó a publicarse en 1995. Además, durante el año del Heroes Reborn, Busiek junto al dibujante Mark Bagley creó el mejor comic de Marvel en ese momento: Thunderbolts.  Este curriculum tan brillante confirmó que era el guionista perfecto para este relanzamiento.

El volumen 3 de Los Vengadores inaugurado por Busiek y Pérez fue sin duda un retorno a los orígenes en toda regla. Los enciclopédicos conocimientos de Busiek le permitía emplear a todos los personajes sin problema, mientras que estas páginas multitudinarias eran perfectas para el estilo de Pérez, que para esta etapa contó con Al Vey como entintador e incluso terminando sus bocetos en algunos números. Tom Smith a los colores completaba el equipo creativo de este comic.

Lo primero que puede comprobarse al empezar a leer estos Vengadores es cómo ha cambiado el mundo del comic en estos años. En los últimos 10 años nos hemos acostumbrado a que los comics agrupen sus historias en arcos más o menos cerrados de 4, 5 o 6 números de cara a su posterior recopilación en tomo. Tomos que en sus versiones softcover, hardcover o en edición Omnibus siguen disponibles para los lectores años y años después de haberse editado la grapa.

Sin embargo, a finales de los años 90 esta realidad del tomo recopilatorio casi no existía, de forma que los escritores planteaban sus historias de forma completamente diferente. Debido quizá a la influencia de Chris Claremont y sus X-Men, estos comics plantean arcos cortos de dos o tres números en los que además de grandes batallas, Busiek va desarrollando a sus personajes, de forma que los lectores vamos viendo como crecen delante nuestro a modo de lo que ahora se ha popularizado como una historia-río.

De esta forma, el primer arco de esta serie fue una historia de 3 números en la que Busiek y Pérez reúnen literalmente a todos los miembros que alguna vez fueron Vengadores, e incluso alguno que aún no lo era, para enfrentarse a Morgana LeFey.

Fruto de la narrativa de ese momento, estos comics están llenos de textos que hacen que sepamos sin problemas quien es quien, que personalidad tiene y los planes del villano. Hoy en día los aficionados nos quejamos por algunos autores que fruto del «decompressing storytelling» publican comics que se leen en 3 minutos y te dejan con sensación que no ha pasado nada (¿he oído Bendis?). No es el caso con estos comics. Leer un comic de estos Los Vengadores lleva su tiempo, dicho esto en el mejor sentido posible, y Busiek y Pérez nos dejan siempre con una sensación satisfactoria, al haber encontrado tiempo para grandes batallas y para desarrollar a los personajes principales.

Es este primer número destaco, aparte de la propia reunión de todos los miembros de los Vengadores, pequeños momentos alucinantes como la llegada de Ojo de Halcón a la mansión, que transmite la confianza y un poco la chulería de Clint Burton, un humano sin ningún super poder que sin embargo se convirtió en Vengador por méritos propios, llegando a mirar de tú a tú a cualquier otro miembro. Este sí es mi Ojo de Halcón, y no la versión «torpe» que años más tarde popularizó Matt Fraction y David Aja, un Hawkguy penoso que para mi no representa al héroe que se convirtió en uno de mis personajes favoritos. En ese comic, se nota demasiado que para hacer a Kate Bishop (la nueva Hawkeye de la época) super capaz y hábil optaron por desmerecer a Clint para que ella ganará siempre en la comparación.

No quiero alargarme demasiado, o este post se me va a hacer eterno. Solo comentar que esta sensación que una sola página me transmitió de Ojo de Halcón sería trasladable para casi todos los personajes, en mayor o menor medida, sensación aumentada aún más si cabe por los maravillosos lápices de Pérez que nos muestran a los héroes en su momento más icónico.

Otro elemento muy destacable de este primer arco es su capacidad de ir al grano desde el minuto uno, siendo un milagro de síntesis. Estos 3 números hoy en día darían para un arco de 6 u 8 números contando lo mismo.

Tras la primera aventura contra Morgana LeFay, el cuarto número es otro clásico del grupo, ya que los héroes fundadores deben elegir cual será la nueva alineación oficial del grupo, ya que 20 personajes no son operativos en una batalla. Fruto del análisis de cada héroe, la alineación queda formada por Capitán América, Iron Man, Thor, la Bruja Escarlata, Visión (en ese momento herido), Ojo de Halcón y Ms. Marvel. Los jóvenes Justicia y Firestar, procedentes de los New Warriors, entrarán a formar parte del grupo en modo de entrenamiento, y además, en el número anterior asistimos a la resurrección del Hombre Maravilla (Simon Williams), otro de los personajes clásicos de los Vengadores de los años 80. Como veremos más adelante, Busiek parece que utiliza estos comics para enmendar algunas injusticias cometidas contra los héroes, empezando por la muerte de Simon en comics anteriores.

Otro elemento que me parece muy chulo de la Marvel de ese año es que diseñaron en la contraportada una página doble informativa sobre quienes son los héroes y villanos que veremos en este número y el resumen de lo que habíamos visto en números anteriores, de forma que cada número de este primer año es completamente «reader-friendly». Este resumen inicial es una forma genial de conseguir que cualquier posible cliente accidental pueda coger cualquier número y subirse a la historia sin problemas.

El segundo arco de la serie es el enésimo enfrentamiento contra el Escuadrón Supremo, contado en los números 5, 6 y en el Annual 1998 dibujado por nuestro Carlos Pacheco, que a continuación colaboró con Busiek en otro de los grandes comics de la época, la maxiserie de 12 números Avengers Forever (otro comic genial que en algún momento tendré que repasar. Este segundo arco es otra vez modélico. Busiek no inventa nada, y el argumento de unos héroes combatiendo entre si por culpa de un malentendido es algo super trillado que hemos leído sientos de veces. Dicho esto, la forma en la que nos mete en la cabeza de cada personaje y conocemos sus miedos, problemas personales e inseguridades muestra que está más interesado en desarrollar a los protagonistas que en hacerles combatir. Aunque de hecho con Pérez a los mandos, las escenas de pelea son geniales.

El número 7 es la conclusión del Crossover Live Kree or Die junto a Iron Man, Capitán América y Mercurio (si, tuvo serie propia en esa época), cruce centrado en Carol Danvers, que se encuentra en un momento de crisis tras haber perdido los poderes cósmicos de Binaria y haber vuelto a su identidad de Ms. Marvel.

Este arco marcó la salida momentánea de Ms. Marvel del grupo, y llamadme mal pensado, pero no creo que hoy en día hubiera podido publicarse este argumento con El Juicio de Carol Danvers. Este arco es un «fall-from-grace» de libro, debido a sus problemas con la bebida y por mentir sobre la pérdida de poderes. Pero esto hoy en día sin duda hubiera sido calificado de «machista».

Los números 8 y 9 son una aventura en 2 partes en la que se presenta a Triathlon y Silverclaw, además de marcar la salida del grupo de Ojo de Halcón, que tras haber liderado los Vengadores Cosa Oeste se encontraba cada más incómodo dentro del grupo al tener que seguir las órdenes del Capi.

El número 10 es un especial doble que sirve de celebración del 35 aniversario de los Vengadores, y marca el retorno de Grim Reaper, hermano de Simon Williams,  y algunos miembros caídos del grupo que volverán para combatir a la nueva alineación.

Este aniversario sirve para que Pérez se luzca con unas splash-pages maravillosas, como por ejemplo las centradas en los héroes y los villanos.

El número 11 marca el final del arco y muestra como el núcleo emocional del grupo siempre fue el triángulo formado por Wanda, Visión y Simon Willians.

Tras esta historia, la pregunta ¿dónde está Ojo de Halcón? tiene una inesperada respuesta: ¡Uniéndose a los Thunderbolts!!! Clint quiere ayudar a que estos antiguos villanos puedan rehabilitarse, y Marvel creó un numero 0 publicado por la todopoderosa revista Wizard para presentar a Clint en el grupo. Además, dado que Busiek era el guionista de ambas series, todo fluye orgánicamente y se nota que existía un plan desde el principio para dirigirnos hacia este momento.

Que todo fluya no significa que no tengamos en el final de fiesta para este primer año de serie un número de enfrentamiento entre ambos grupos, hasta que se unen para combatir una amenaza mayor. Este número 12, que también fue especial con más páginas de lo normal, es otro comic con aroma clásico que marcó un final del primer año imperial, confirmando que estos Vengadores eran el mejor comic de la Marvel de 1998-99.

Narrativamente, en estas páginas vemos a un Pérez desatado, con páginas con 8-10 viñetas que permiten que veamos lo que hacen todos los personajes en cada momento, además de mostrarnos a personas físicamente muy diferentes.

El segundo año de Kurt Busiek y George Pérez en Vengadores (1999-2000) sirvió para que recordáramos las relaciones de los miembros de Los Vengadores con el resto del Universo Marvel. Así, en el número 13 Justice y Firestar volverán a vivir una aventura con los New Warriors, que harán dudar a Justice sobre su valía para pertenecer a los Vengadores.

En el número 14 tenemos el maravilloso reencuentro de Bestia con Wonder Man, que nos confirma que el gran valor de los comics Marvel no está en las batallas, sino en las relaciones personales de los héroes. Además, en estos números veremos la presentación de nuevo villano, Lord Templar, y de la organización Triune Understanding, que van a tener una gran importancia en próximos números.

Durante estos números me gusta una idea que Busiek ya presentó en los primeros números, y es que incluso los Vengadores pueden perder si los héroes no trabajan en equipo o no están 100% concentrados en lo que hay que hacer, sobre todo cuando todos tienen problemas personales que les preocupan.

Y por eso, el momento de Wanda en este número tomando el control del grupo en combate y coordinando a todos es un puntazo fantástico que no se había visto antes. Por supuesto, con Pérez todo luce mucho mejor, pero merece la pena resaltar el hecho que Busiek no escribe sólo nostalgia y repetición de esquemas, sino que sabe crear situaciones completamente nuevas que no habiamos leído en sus 35 años de historias que además con congruentes con esa misma historia.

Tras 15 meses ininterrumpidos con varios números especiales entre medio, Busiek y Pérez se tomaron 3 meses de descanso mientras preparaban su siguiente arco, posiblemente el más celebrado de esta etapa. Para ello, Jerry Ordway tomó el relevo con un arco de transición. En este arco, Ordway recupera a Photon, Ms. Marvel, Caballero Negro y Arkon para una historia contra el Equipo de Demolición y Doomsday Man. Son comics correctos, pero la comparación le hace mucho mal a estos comics y a Ordway como artista.

Tampoco queda muy bien parado el Annual 1999 de John Francis Moore y Leonardo Manco. El guión está bien, pero el estilo de Manco no le pega nada a los Vengadores y crea unas escenas de acción super confusas con las que no conecté. Manco era un gran artista para historias oscuras tipo Hellblazer o westerns, pero no encaja en estos superhéroes puros.

Y entonces, cuando parecía que el comic de Los Vengadores se estaba estancando en este segundo año, y que no podrían igualar el nivel inicial…

Ultron Unlimited es el arco más largo de Busiek y Pérez hasta la fecha y se desarrolló entre los números 19 a 22, una historia que ha tenido una enorme importancia en la historia del grupo y sirvió de inspiración a Joss Whedon para escribir el guión de Vengadores: Age of Ultron.

De nuevo, Busiek y Pérez consiguen condensar un montón de elementos en tan sólo 4 números. Así, en este arranque vemos más desarrollo del trío Wanda / Simon / Visión y los crecientes problemas de los Vengadores con la prensa.

El guión consigue crear una tensión creciente al hacer que Ultron no aparezca hasta las últimas páginas de este primer número, teniendo que enfrentarse primero a Alkhema. Además, el comic es súper «reader-friendly», explicando quién es Ultron y todo lo que necesitas saber.

El número 19 termina con un cliffhanger antológico, al descubrir los Vengadores la masacre que Ultron está cometiendo en el país europeo de Slorenia.

El número 20 es la segunda parte del arco, «This evil unfolding». Por un lado, el grupo principal de Vengadores asistirá al plan de Ultron tras masacrar a todos los habitantes de Slorenia. Cap, Iron Man, Thor, Black Panther y Firestar se prepararán para el combate.

Por otro lado, un segundo grupo de Vengadores formado por La Avispa, Wanda, Visión y Hombre Maravilla investigan el secuestro de Hank Pym a manos de Ultron, lo que permite a Busiek contarnos la complicada historia de Pym.

Este grupo es atacado por una horda de Ultron es que les hacen prisioneros y les trasladan a Slorenia, mostrando que todos ellos tienen una importancia fundamental en el plan de Ultron.

«Los Vengadores van a la guerra.» No podía ser un mejor resumen de lo que nos vamos a encontrar en esta tercera parte, «This evil unveiled», mientras vemos a los héroes dirigir el contraataque en Slorenia, unas páginas repletas de splash pages que quitan el hipo y acción más grande que la vida como sólo los Vengadores pueden ofrecer.

Sin embargo, lo más interesante no sucede en el campo de batalla, sino en la base de Ultron, donde conoceremos su plan de crear una raza de seres robóticos usando los patrones cerebrales de los héroes secuestrados, que forman su «familia».

Mientras, en Nueva York, el herido Justice, que tuvo que quedarse atrás al tener una pierna rota, estudia todos los archivos sobre Ultron para intentar encontrar una clave para derrotarle.

En este número también noto que algunas páginas no están igual de bien acabadas que el resto, y me da la sensación que Pérez solo abocetó y fue Al Vey, acreditado en todo el arco como «acabado», el que hizo la mayor parte del trabajo. Demasiado trabajo, incluso para Pérez.

Llegamos al clímax de Ultron Unlimited, «This evil triunphant», publicado en el número 22.

¿Os suena está splash-page? Me pregunto de dónde sacó Joss Whedon la inspiración para el clímax de Age of Ultron…

Y aunque a todos nos encantan las grandes batallas y las splash-pages más grandes que la vida de Pérez, me flipa que al final la clave para derrotar a Ultron sea la inteligencia. Además, Busiek usa este arco para reivindicar a Hank Pym, «maltratado» en años anteriores por los autores previos que no supieron qué hacer con el personaje. A pesar de reconocer que está lleno de problemas y miedos, la forma en que se levanta frente a la adversidad nos muestra un Pym con el coraje y determinación necesaria para ser un Vengador.

Ultron Unlimited es sin duda una de las mejores historias de Ultron que recoge toda la grandeza de los Vengadores, y además muestra a unos héroes muy humanos con dudas y miedos a los que enfrentarse. Espectacular se queda muy corto.

Pero en el mundo del comic «the show must go on», y el siguiente mes volvemos a Nueva York con nuevos y viejos problemas. Mientras que por un lado este número 23 está centrado en la relación entre Visión y su hermano Simon Williams, en este número encontraremos una amenaza inesperada para Los Vengadores: los medios de comunicación y la sociedad civil.

Tras intentar encontrar a Lord Templar en las instalaciones de la fundación Triune Undertanding en el número 15, parece que alguien ha puesto a los medios de comunicación contra los Vengadores. El Capitán América decide no hacer nada, confiando como siempre que sus acciones hablen por el grupo, en un momento en que la sociedad ha cambiado y esto ya no es suficiente.

Además, se produce una polémica muy interesante en este número 23, al ver cómo manifestantes afroamericanos se quejan que no hay miembros de color en el grupo. El Capi afirma como ya sabemos que los Vengadores nunca han discriminado a nadie por motivos de su raza, ese nunca ha sido un factor, sino que ellos valoran sólo la habilidad de la PERSONA. En este sentido, Black Panther afirma que él no quiere ser el Vengador Negro que cubra una cuota, ya que es un Vengador de pleno derecho por sus cualidades. Y junto a estos manifestantes, otros se quejan porque los Vengadores admiten a mutantes mientras que no cuentan con miembros de otras etnias o razas.

El punto de vista del Capi es sin duda el correcto, y los lectores y cualquier persona normal que leyera estos comics en 1999-2000 entendería que esto es así. Pero si pensamos en los cambios sociales que se han producido en los últimos años, podría decirse que las demandas de los manifestantes de este comic sí tuvieron su efecto después de todo en la editorial, al convertirse la «diversidad» en el elemento central de la gestión de Axel Alonso en la Marvel de 2010, una época en la que se crearon nuevos personajes de razas, géneros y orientaciones sexuales variadas, buscando que todas las minorías tuvieran un héroe en el que verse reflejado: el Hulk coreano de Amadeus Cho, la Ms. Marvel musulmana, Miles Morales, el nuevo y genial Spiderman afroamericano, la antes mencionada Ojo de Halcón Kate Bishop y muchos más.

Mientras el problema con los medios de comunicación y los manifestantes aumenta, Nueva York se verá atacada por un grupo de seres superpoderosos, los Exemplars, 7 personas que adquirieron el poder de elementos místicos de gran poder que fueron presentados en el evento The eighth day y que buscan a Juggernaut, poseedor a su vez del poder del cristal de Cittorak, para vengarse por su traición en el citado evento.

Esto nos lleva hasta el número 25 que marca el segundo aniversario del comic y que nos llevará a la pelea definitiva de los Vengadores y otros héroes como Hercules, Nova y Spiderman frente a los Exemplars. De nuevo, tras una gran batalla, la inteligencia vuelva a ser la clave para detener esta amenaza, mostrando al Capitán América que no todas las peleas se pueden vencer con los puños.

Este hecho, sumado a los problemas con la opinión pública marcan un final de ciclo que provoca un nuevo e importante cambio en la alineación de Vengadores que Busiek presentarían el mes siguiente en un número con Stuart Immonem como dibujante invitado.

Estos dos años están entre lo mejor de lo mejor de la historia de los Vengadores. Aunque George  Pérez aún dibujó 8 números más, abandonó este comic en el número 34 y la serie empezó a resentirse por el baile de dibujantes primero, y quizá por un cierto agotamiento por parte de Busiek, cuyos guiones ya no estuvieron tan frescos y acertados como en estos primeros 25 números.

Estos comics son el ejemplo perfecto de por qué nos enamoramos de los comics Marvel. Una perfecta combinación de caracterización de personajes con los que conectas y de los que te preocupas, unido a acción más grande que la vida. En lo referido a comic mainstream de superhéroes no se puede hacer mejor.

Los Vengadores de Kurt Busiek y George Pérez es una etapa soñada que ningún fan de los comics Marvel debería perderse.

PUNTUACIÓN: 9/10

 

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