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Crítica de La lista final de Prime Video

Prime Video parece querer especializarse en la producción de series de acción de calidad, con los ejemplos previos de Jack Ryan o Jack Reacher. La lista final con Chris Pratt es el último ejemplo de un buen entretenimiento de temática militar.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

James Reece (Chris Pratt) es un miembro Navy SEAL del ejército cuyo pelotón sufre una emboscada durante una misión encubierta de alto riesgo. Cuando Reece regresa a casa con su familia, cuestiona su propia culpabilidad con recuerdos confusos del suceso. Sin embargo, a medida que sale a la luz nuevas evidencias, Reece descubre fuerzas oscuras trabajando en su contra. Para averiguar qué sucedió Reece contará con el antiguo compañero Edwards (Taylor Kitsch), con conexiones con la CIA.

La Lista Final es una serie de televisión de acción basada en la novela homónima de Jack Carr. La serie de 8 episodios ha sido creada por David DiGilio y cuenta con la dirección de Antoine Fuqua en el primer episodio, siendo Chris Pratt productor ejecutivo de la serie. La serie cuenta con fotografía de Armando Salas y Evans Brown, y música de Ruth Barrett.

La serie está protagonizada por Chris Pratt, que interpreta al Comandante James Reece, un oficial de los SEAL de la Armada estadounidense con 8 despliegues de combate. Comandante del pelotón Alpha del equipo SEAL 7. Taylor Kitsch es Ben Edwards, un ex SEAL de la Marina y antiguo compañero de equipo de James Reece que actualmente trabaja en la CIA. Constance Wu es Katie Buranek, una experimentada corresponsal de guerra de Voltstream News, mientras que Riley Keough y Arlo Mertz interpretan a la mujer e hija de Reece, Lauren y Lucy. Jeanne Tripplehorn es Lorraine Hartley, Secretaria de Defensa, mientras que Jai Courtney interpreta a Steve Horn, presidente del contratista de defensa Capstone Industries, mientras que Sean Gunn es Saul Agnon, Vicepresidente de Capstone.

La lista final es una historia de venganza. A partir de la muerte de su familia, un condecorado SEAL se lanza a la búsqueda de la verdad para hacer que todos los que fueron responsables de su muerte y de las de su pelotón paguen por lo que han hecho. Hay un mensaje muy claro que cuando el ejército entrena a hombres para la muerte, no pueden sorprenderse que su respuesta ante una tragedia personal provocada por motivos espurios sea la violencia. Un mensaje que siendo sencillo, no deja de estar ahí y de estar bien ejecutado durante toda la serie.

Chris Pratt es el omnipresente protagonista, y agradezco que se aleje del clásico papel de héroe «simpático» con el que es fácil conectar, creando un personaje oscuro para el que no existen matices a la hora de perseguir a los que estuvieron involucrados en el asesinato de su familia. Reece trata a patadas a la periodista Katie Buranek incluso a pesar de estar ayudándole, porque no quiere que nadie interfiera en su misión. Sin embargo, dentro que para los culpables hay una única salida aceptable, evita matar a policías o agentes del FBI que intentan detenerlo, lo que indica un alto elemento moral en sus acciones que lo convierten en un HÉROE sin matices en el contexto de esta historia.

El resto del reparto creo que cumplen con profesionalidad con lo que la serie demanda de ellos, siendo en general un buen complemento a la presencia y la fuerza que Pratt incorpora a la serie. Dentro que todos cumplen, le gusta la química que Taylor Kitsch comparte con Pratt en pantalla, la villanía de un Jai Courtney muy cómodo en su papel y de Sean Gunn añadiendo un toque de patetismo a su personaje.

Esta historia clásica de venganza está muy bien ejecutada. El guion me parece muy interesante porque no te muestra todas las cartas de inicio, sino que a medida que Reece va tachando nombres de su lista va sumando otros, a menudo sorprendentes, mientras avanza su investigación y ahonda en la conspiración, encontrando conexiones económicas, políticas e incluso dentro del ejército que se beneficiaron económicamente de esas muertes.

Una serie de este tipo no está para hacer profundas reflexiones filosóficas, sino para mostrar acción. Y La lista final en eso me parece un triunfo. Me encanta que Prime Video apueste por invertir un presupuesto importante para hacer series de acción con esta calidad técnica. Porque la verdad es que todas las escenas me parecen super bien ejecutadas desde el realismo de la forma en que actúan las fuerzas especiales de los Estados Unidos. La serie plantea además elementos diferenciadores en cada escena de cada episodio, de forma que consiguen que no sea un «John Wick» de proyección y tiro en la cabeza repetido una y otra vez como vimos en la tercera película. Hay escenas super buenas y diferentes en La lista final. Destacaría el asalto a la base de los narcos del cuarto episodio, el ataque del quinto y el climax final.

Y por si fuera poco, dentro de lo que parecería una historia lineal básica de venganza, la serie se las apaña para crear giros interesantes que rompen lo que yo al menos como espectador esperaba de la serie. En especial, el quinto episodio me parece modélico y sorprendente dentro de la lógica de la serie, a lo que le sigue un sexto episodio también estupendo que rompe la narrativa que llevábamos hasta ese momento. Estos giros de guion me han gustado mucho y han conseguido mantenerme interesado durante todo el visionado.

Hay que reconocer también que La Lista Final no es perfecta. La duración de los episodios va desde los 50 minutos del más corto a los 65 del primer episodio. Y la verdad es que esta duración acaba siendo un pelín larga en general, hasta el punto que el visionado hubiera mejorado con episodios de 5-10 minutos menos. Esto es debido a que en todos los episodios tenemos varios momentos en los que Reece recuerda a su familia con memorias cruzadas debido a su tumor. Esto es algo que tendría sentido en la televisión clásica de episodio por semana, ya que cada episodio debe recordar al espectador lo que ha perdido Reece que motiva la venganza. Sin embargo, al tratarse de una serie de streaming que el público puede ver en maratón (o como fue mi caso, en sesiones de dos – tres episodios), esta repetición acaba resultando redundante y un pelín repetitiva.

Este elemento como digo afecta al visionado de la serie en su conjunto, pero narrativamente tiene todo el sentido ir viendo el deterioro mental de Reece y como esto afecta a su rendimiento, lo que de alguna manera le humaniza frente a la máquina de matar en que se ha convertido. De esta manera, incluso estos aspectos menos buenos que reconozco que existen y están ahí no son gratuitos ni un problema de guion, más bien al contrario. Curiosamente, o no, los mismos que alaban series como Obi-Wan Kenobi que son un queso de gruyere grosero que narrativamente no tiene sentido, han pensado pasar por alto los problemas de la serie de Disney+ para inventarse problemas que no están ahí en esta serie.

Lo cual me lleva al review-bombing que ha sufrido la serie, porque parece claro que para la mayoría de críticos americanos políticamente correctos no es aceptable que Prime Video haga una serie de un hombre blanco buscando venganza por el asesinato de su familia. Por ejemplo, en Slash-film Valeria Ettenhofer comenta «En un thriller de acción completamente podrido, el Navy SEAL James Reece (Chris Pratt) se lanza a una exhaustiva y obsesiva matanza pública, todo ello mientras casi todos los personajes que le rodean le llaman incesantemente buen tipo. La disonancia cognitiva entre las acciones del «héroe» de la serie y la inexplicable lealtad que inspira a todos los que le rodean es ridículamente evidente». Lo cual deja en evidencia que está comentando sobre sus preferencias ideológicas y no sobre lo que la seria la está contando, porque en el contexto de esta historia ¡claro que Reece es el héroe! Que la «crítica» lo ponga en duda como primer elemento fundamental de su crítica es penoso, la verdad. Porque que una mujer busque venganza por su violación como en Promising young woman es «necesario», pero que lo haga un hombre blanco tras ser asesinada su familia es «problemático». Y así todo.

Y obviamente cada persona puede tener una opinión, y para gustos colores. Pero eso es una cosa y otra pretender valorar un contenido de entretenimiento no por lo que es sino por lo que tu querrías que fuera. Otra crítica comenta que «Parece que va a ir de conspiraciones y se convierte en una serie de venganza que no reflexiona sobre la venganza¿Por qué tendría que hacerlo? LA HISTORIA NO VA DE ESO. Pero es que como comentaba antes el mensaje de que es peligroso empujar a la violencia a alguien que lleva toda su vida perfeccionando el uso de la violencia por un gobierno que le ha usado para sus fines, y como para alguien así, la venganza es el único camino, si queda queda claro y diáfano en la historia.

Existe una tremenda disonancia entre el entretenimiento que los «creadores de opinión» quieren que veamos y los gustos del público a los que una historia de venganza muy bien planteada y resuelta nos vale perfectamente. Son esos mismos críticos los que no se explican el éxito de series como Yellowstone, que de momento y si no me equivoco en España sigue siendo imposible de ver en ninguna plataforma, y que se llenan la boca pidiendo variedad de contenidos pero renegando cuando una cadena plantea una historia que no coincide con su ideología.

La lista final puede tener elementos mejorables, empezando por la duración de los episodios, pero todo lo que plantea lo hace estupendamente bien. Si te gusta el cine de acción es una serie que no te puedes perder.

Comparto el trailer de esta serie:

La lista final es un entretenimiento estupendo que sabe qué tipo de historia es y cual es su público, entre el que me encuentro.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

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¡Saludos a todos!

Crítica de Stranger Things Temporada 4 Volumen 2 (Netflix)

Ya ha pasado un mes desde el estreno de la cuarta temporada de Stranger Things y por fin pude ver los dos últimos episodios que confirmar la serie de Netflix como uno de los mejores entretenimientos de la actualidad.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

Tras el estupendo final del primer volumen de la cuarta temporada, nos llegan los dos últimos episodios. El episodio 8 «Papá» dura una hora y 25 minutos y el episodio 9 «El plan» dura dos horas y media. Casi 4 horas de televisión para dos episodios que equivaldrían la duración de una temporada entera de una serie de Marvel o Star Wars. Ambos episodios están escritos y dirigidos por los hermanos Duffer, los creadores de la serie.

En el reparto, tenemos de vuelta al enorme grupo formado por Winona Ryder, David Harbour, Millie Bobby Brown, Finn Wolfhard, Gaten Matarazzo, Caleb McLaughlin, Noah Schnapp, Sadie Sink, Natalia Dyer, Charlie Heaton, Joe Keery, Maya Hawke, Priah Ferguson, con Matthew Modine, Paul Reiser, Brett Gelman, Jamie Campbell Bower o Joseph Quinn.

Los primeros siete episodios de esta temporada de Stranger Things me gustaron mucho, en especial el último en el que conectaban de forma brillante el origen de Vecna con Eleven. La duda que quedaba sin embargo es que estos dos episodios restante debían dar muchas emociones y momentos para el recuerdo para justificar la separación decidida por Netflix. Y la verdad es que nos han ofrecido algunos de los mejores momentos televisivos de este año, justificando de sobra el hype que se había creado a su alrededor.

La serie mantiene la estructura de cuatro historias diferentes con Joice y Sam en Rusia intentando liberar a Jim de la prisión rusa, Once en la base de investigación con Sam Owens y su «padre» Martin Brenner, mientras Mike, Will y Jonathan intentan encontrarla cruzando el pais. El resto del grupo en Hawkins lo forman Dustin Henderson, Max Mayfield, Lucas y Erica Sinclair, Steve Harrington, Nancy Wheeler, Robin Buckley y Eddie Munson, el líder del Club Hellfire, mientras intentan liberar a Max de su futuro marcado por Vecna y vencerle con un plan audaz en el dimensión espejo.

Las cuatro horas de televisión de estos dos episodios son prácticamente todo climax, cerrando varias tramas importantes de la serie como son la relación de Eleven con su «padre» interpretado por Matthew Modine, o la trama de Rusia que ha mantenido alejado a Jim Hopper del resto del grupo durante la temporada, mientras preparan el gran climax con el enfrentamiento de Once contra Vecna. Pero lo mejor de todo es que plantea la historia con hitos llenos de emoción para todos los miembros del grupo. Dentro de la gran importancia que Max tiene para la trama, me ha sorprendido para bien el momentazo que la serie le guarda a Eddie Munson, ya que al fin y al cabo se trata de uno de los recién llegados.

Y es que cuando te das cuenta de cuantos protagonistas tiene la serie y de la «obligación» de los Duffer de darles momentos que merezcan la pena a todos, entiendes la duración tan exagerada de los episodios, ya que no cabe duda que un episodio de una serie de 150 minutos es algo totalmente desproporcionados. Sin embargo, la duración de estos dos episodios no supuso ningún problema ya que todo está contado con muchísima emoción. Por ejemplo, dentro que la trama de Mike, Will y Jonathan en la furgoneta con el pizzero es la más «chorra» de las cuatro (hasta que encuentran a Once, claro), Mike y Will tienen dos momentazos emotivos super chulos cuando muestran sus sentimientos.

Esa es la clave de Stranger Things. Que incluso cuando hay algún elemento de trama un poco pillado por los pelos, al menos en mi caso estoy tan conectado con los personajes que he flipado los numerosos momentazos visuales y emotivos de todos ellos. La forma en que plantean que todas las diversas tramas tengan una resolución prácticamente simultánea me ha flipado muchísimo y me ha dejado en lo más alto. Con unos episodios que son además una nueva fuente de cinefilia con el montón de referencias en las que se inspiran los hermanos Duffer. ¿La espada de Conan? Hay momentazos para parar un tren, demasiados como para comentarlos aquí, apoyados como siempre por una selección musical excelente.

Es sorprendente que el climax tenga lugar ¿25-30 minutos? antes del final de la temporada, dado que tras los sorprendentes sucesos hay que volver a reunir a todos los protagonistas y prepararles para los desafíos que van a tener que enfrentar en la quinta y última temporada. Sobre el final, he leído que hay cierta polémica sobre las muertes (o falta de ellas) en la serie. Y por un lado entiendo que Stranger Things siempre ha sido Cuenta conmigo o Los Goonies, no es una historia en la que los protagonistas mueran para detener al villano tipo Pesadilla en Elm St., de hecho que no lo hagan es parte de su encanto. Dicho esto, la muerte que si tiene lugar me pareció un recurso demasiado fácil, dentro de un climax que como digo me gustó mucho.

Stranger things nos ha dado uno de los mejores entretenimientos de la televisión de este año. Y la forma en que ha cambiado todo con el final de la temporada nos pone en el punto de salida de una quinta temporada que puede ser aún mejor.

Comparto el trailer de este segundo volumen:

Stranger Things me ha encantado. Tras el finalazo de esta temporada, sólo espero que se pongan las pilas y empiecen a rodar cuanto antes la quinta temporada que cerrará la historia, porque la quiero para ayer.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

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Crítica de Ms. Marvel episodio 4 (Disney+)

Cuarto episodio de Ms. Marvel en Disney+ en el que ahora si tenemos información cierta sobre los planes de Najma y sus Djinns en la Tierra.

PUNTUACIÓN: 6/10

Episodio 4. En cólera.

En la otra punta del mundo, Kamala investiga el misterio del brazalete y la historia de su familia.

Cuarto episodio de la serie dirigido por Sharmeen Obaid-Chinoy, una periodista, cineasta y activista pakistaní-canadiense conocida por su trabajo en películas que ponen de manifiesto la desigualdad con las mujeres. El guión corre a cargo de Sabir Pirzada, A. C. Bradley y Matthew Chauncey, para un episodio de 48 minutos de duración (41 sin los títulos de créditos).

En este episodio volvemos con Iman Vellani como Kamala Khan / Ms. Marvel, una estudiante de secundaria paquistaní-estadounidense de 16 años que descubre que sus genes familiares son mucho más que humanos. Kamala en este episodio viaja a Karachi (Pakistán) con su madre Muneeba Khan (Zenobia Shroff) para ver a su abuela Sana (Samina Ahmad), que tiene información clave de su pasado.

En Karachi, Kamala volverá a encontrarse a sus primos Zainab y Owais (Vardah Aziz y Asfandyar Khan), pero también a la organización de los Dagas Rojas liderados por Waleed (Farhan Akhtar) y de la que el joven Kareem (Aramis Knight) forma parte. Los problemas siguen a Kamala hasta Karachi, ya que Najma (Nimra Bucha) la líder de los Djinns lleva a su grupo para conseguir el brazalete de Kamala que le permita eliminar romper el Velo de Noor, que separa la dimensión de los Djinns del mundo humano para tomar el control de ambos.

Empezando a valorar el episodio, la semana pasada no descartaba la posibilidad que la historia que Najma le contó a Kamala no fuera toda la verdad. Y esta suposición se ha confirmado, al quedar claro que el plan de Najma es recuperar sus poderes rompiendo el Velo de Noor con el brazalete de Kamala, no para volver a su dimensión, sino para dominar la Tierra. Aún queda saber el papel que juega la bisabuela Aisha en toda la historia, y para ello tendremos que esperar al quinto episodio.

Como en toda la serie, la narración pone siempre a Kamala en el centro de todo, algo básico para conseguir que empaticemos con ella, cosa que consiguieron desde el primer fotograma de la serie. Sin embargo, me da la impresión que fue precisamente el primer episodio el mejor de una serie que no deja de desinflarse a medida que avanza. Porque en el arranque Ms. Marvel mostraba una personalidad visual muy chula que nos ponían a Kamala en el centro y nos mostraba su punto de vista de fangirl del mundo en el que vivía. Sin embargo, la semana pasada y sobre todo en este episodio ha mutado a una serie genérica con un CGI y unas escenas de acción cutres a más no poder, que esperaría de The CW pero no de Marvel Studios.

Otro elemento que está restando al conjunto es el tema de los villanos representados por los djinns. Para ser unos seres con cientos de años de conocimiento, se están mostrando como un grupo más bien tonto que no te acabas de creer que puedan apoderarse del mundo, ni siquiera cuando recuperaran sus poderes. En este sentido, su falta de poderes a pesar de todo no consiguen que nos creamos que una niña como Kamala pueda vencerles, no consiguiendo mantener la suspensión de credulidad.

A pesar de estas deficiencias, hay otro elemento aún peor en el episodio de esta semana. Y es que más que una aventura del MCU, los creativos de Marvel parece que han planteado el episodio como un publirreportaje de «Visit Karachi» como si Disney+ se hubiera convertido en la agencia de viajes de Pakistán que nos vende las bondades del país y en general de la cultura musulmana. Esto provoca que los 41 minutos del episodio sean realmente aburridos, con 4 minutos de información relevante e interesante para la historia de Kamala, y más de la mitad del metraje que es literalmente paja que narrativamente no aporta nada. Por ejemplo, todo lo relativo a los primos de Kamala o una muy deficiente persecución usando vehículos locales. En contraste, estando una parte de Caballero Luna ambientada en Egipto, nunca hubo una sensación tan heavy de publirreportaje publicitario como la que he sentido con este episodio.

Comentaba que desde el punto de vista de la representación, la comunidad musulmana en Estados Unidos debe estar muy contenta con esta serie que presenta a una heroína con estas creencias y que muestra a esta comunidad desde una perspectiva positiva. Pero esa intención loable a modo general se está convirtiendo en un suplicio como espectador porque parece que para Marvel la historia de Kamala se convierte en secundaria con la obsesión de «positivizar» exageradamente la cultura musulmana en su conjunto. La boda de la semana pasada fue mala (en el sentido de entretenimiento para el espectador), pero este publirreportaje de una ciudad de Pakistán me ha parecido terrible. Y entiendo que parte del problema viene porque si hubieran mostrado una cosa o la otra, la sensación no sería tan mala, pero al mostrar ambas cosas en episodios consecutivos me han aburrido soberanamente en dos de los 4 episodios emitidos hasta la fecha.

Una de las señas de identidad de Kamala en los comics es que es una chica muy pegada a su barrio. Cambiar la ambientación y mandarla de viaje por el mundo de momento por lo visto en este episodio no es mejor que lo que ya teniamos, lo cual es otra causa de frustración con el camino que está tomando la serie. Me parece bien que hayan optado por hacer que los poderes sean algo intrínseco a Kamala (y entiendo que también aplicable a su familia) pero falta algún elemento realmente potente a la historia que haga que nos enganchemos a ella, ya que en este sentido el carisma de Kamala sólo no es suficiente.

Por cierto, el detalle que han dejado caer sobre que «si Thor hubiera llegado al Himalaya también le hubieran llamado djinn» invita a pensar que el origen de la familia de Kamala puede ser más cósmico de lo que uno hubiera pensado viendo lo que sabemos hasta ahora. Dicho esto, ya comenté la semana que viene que la denominación de los djinns malvados como «Clandestines» me da pena porque ahora si parece claro que están quemando el concepto creado por Alan Davis en algo que va a ser super descafeinado.

Como veis, cada vez conecto menos con lo que Marvel nos está proponiendo con Ms. Marvel, aunque espero que los dos episodios restantes consigan dejarme con un mejor sabor de boca.

Comparto el teaser trailer del episodio:

A pesar del carisma de la protagonista, Ms. Marvel está perdiendo fuelle a marchas forzadas y se está convirtiendo en el equivalente de una serie de The CW en el MCU, dicho no precisamente con una connotación positiva.

PUNTUACIÓN: 6/10

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Crítica de Ms. Marvel episodio 3 (Disney+)

Tercer episodio de Ms. Marvel en Disney+ y como se esperaba por fin empezamos a conocer aspectos del pasado y de los poderes de Kamala, así como los que se supone van a ser los antagonistas de la serie.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

Episodio 3. Pillada

Antes de la boda de Aamir, una decisión de Kamala podría acarrear graves consecuencias.

Episodio dirigido por Meera Menon a partir de un guion de Freddy Syborn, A. C. Bradley y Matthew Chauncey, guionistas que ya han trabajado en otras series de Marvel Studios como What if? Episodio de 48 minutos (40 sin los títulos de créditos) de nuevo con Bisha K. Ali acreditado como creador y jefe de escritores de la serie.

En este episodio volvemos con Iman Vellani como Kamala Khan / Ms. Marvel, una estudiante de secundaria paquistaní-estadounidense de 16 años. Matt Lintz es Bruno Carrelli, el mejor amigo de Kamala, Yasmeen Fletcher es Nakia Bahadir, la mejor amiga de Kamala, Zenobia Shroff es Muneeba Khan, La madre de Kamala y esposa de Yusuf (Mohan Kapur). Saagar Shaikh es Aamir Khan, el hermano mayor de Kamala y Laurel Marsden como Zoe Zimmer, la chica más popular del instituto de Kamala. Junto a Rish Shah como Kamran, el chico guapo del instituto, en este episodio conoceremos a su madre Najma (Nimra Bucha) que tiene una conexión la bisabuela de Kamala Aisha y el origen de sus poderes.

Atención a los spoilers a partir de ahora.

Hablando sobre el episodio dos, la semana pasada comenté que habiendo leído la primera etapa de los comics de Ms. Marvel, no me considero fan del personaje por el tono y temas adolescentes de la colección. No tengo problema con NO ser público objetivo para Marvel Studios, pero lo comento porque es lógico que cada vez conecte menos con la aventurilla adolescente ligera que nos presentan en esta serie. Incluso reconociendo el estupendo trabajo de Iman Vellani como Kamala, que es todo corazón y una monada de niña.

Como se esperaba, narrativamente me gusta que empecemos a conocer en este episodio detalles del pasado de la bisabuela de Kamala Aisha que explican sus poderes actuales. Que Aisha, Najma y su grupo no sean humanos sino Djinns de otra dimensión que se encuentran desde hace años en la Tierra y que quieren volver a su hogar es un elemento novedoso. Más que nada porque esperaba que fueran a un aspecto cósmico para enlazarlo con los Kree y así con Capitana Marvel, que se hayan ido a personajes de leyendas sobrenaturales me ha descolocado, incluso si estos seres forman parte de la cultura y tradiciones de India y Pakistán. Sin embargo, el problema viene porque a la hora de dar estas explicaciones, han optado por contarlo de la forma más confusa y cutre posible, dejando todo a mitad como si de alguna forma el espectador tuviera que rellenar huecos con una información que NO tenemos.

Fruto de esa forma de contar la historia de forma condusa, el episodio de esta semana está lleno de easter-eggs que de momento a falta de más detalles concretos son sólo eso. Ni más ni menos. El comienzo del episodio ambientado en la India en 1948 en el que los Djinn encuentran el brazalete que Kamala lleva en el presente dentro de un templo de la secta de Los 10 Anillos de Shang-Chi me sorprendió (como a todo el mundo, supongo), pero la verdad es que es súper confuso. Lo mismo que comprobar que la persona que llevaba el brazalete tenía el brazo azul, lo que indicaría que ¿es un Kree? ¿O es un Djinn tipo el genio de Aladino? Todas las opciones son posible con la información que disponemos ahora mismo. De igual forma, que los Djinns se autodenominen CLANDESTINES nos enlaza con los geniales personajes creados por Alan Davis, aunque diría que no van a tener nada que ver con esos comics más allá del nombre. Y me fastidia pensar que vayan a quemar este concepto sin sacarle todo el partido posible. Lo mismo con el detalle que Bruno estudia un artículo del Dr. Selvig (de Thor) sobre los seres de otras dimensiones.

El episodio me parecido un enorme «sin más». Se confirma que el CGI y las coreografías de acción son cutrillas, con una escena en la cocina del hotel que está rodada realmente floja. Aparte que yo al menos no me creo que una adolescente como Kamala por muchos poderes que tenga pueda vencer a estos guerreros. Está claro que la suspensión de credulidad es un elemento super personal de cada uno, y en mi caso han superado el límite. Y obviamente esto es un elemento clave para que la experiencia sea satisfactoria.

Entiendo que para la comunidad musulmana de Estados Unidos, ver un episodio en el que se muestran sus tradiciones desde un punto de vista positivo, en concreto una boda, es algo muy importante para su representación en los medios de comunicación mainstream, algo tan importante en estos momentos. Sin embargo, yo como espectador me he aburrido como una ostra con la boda y todo lo que ha tenido que ver con sus preparativos. Me han parecido unos minutos de relleno tremendos que han frenado completamente la narración, hasta el punto que en cuanto a la historia de Kamala, casi parece que sólo hemos tenido un tercio de episodio. Medio como mucho.

En este sentido, falta conocer la historia en boca de Aisha, la bisabuela de Kamala, y es posible que sea diferente a lo que Najma nos ha contado en este episodio y que la madre de Kamran nos ocultara información o directamente haya mentido. Sumado a lo poco que ha avanzado la historia por la boda, en el episodio me encuentro un elemento cutrillo en relación a Najma, que lleva atrapada en la Tierra 70 años y al día siguiente de encontrar a Kamala ya exige su ayuda aún a costa de convertirse en la villana por no esperar ¡1 día! a que acabe la boda. Ese también me ha parecido un elemento cutrillo de la historia. No malo, pero tampoco especialmente bueno, como todo en general.

Comparto el teaser trailer de este episodio.

Ms. Marvel no está mal pero tampoco está siendo especialmente memorable en nada. A cada episodio que pasa se acerca a la categoría de «sin más, no es para mi». A ver qué tan sigue la semana próxima.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

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Crítica de Obi-Wan Kenobi episodio 6 (Disney+)

Desde cierto punto de vista, el sexto y último episodio de Obi-Wan Kenobi emitido esta semana en Disney+ podría ser el mejor hasta la fecha, pero lo cierto es que confirma todo lo bueno y lo malo que ha tenido la serie en su conjunto.

PUNTUACIÓN: 5/10

Artículo CON spoilers.

Parte VI. Un episodio lleno de acción

Episodio de 51 minutos (44 minutos sin los títulos de crédito finales, como siempre dirigido por Deborah Chow y con guion de Joby Harold, Andrew Stanton y Hossein Amini, con Joby Harold como creador y jefe de escritores.

En este final de miniserie, tenemos al reparto completo formado por Ewan McGregor como Obi-Wan Kenobi, Moses Ingram como Reva Sevander / Tercera Hermana, Vivien Lyra Blair como Leia Organa, Hayden Christensen como Anakin Skywalker, con James Earl Jones como la voz de Darth Vader, Kumail Nanjiani como Haja Estree, O’Shea Jackson Jr. como Kawlan Roken, Rupert Friend como el Gran Inquisidor, Joel Edgerton como Owen Lars, Bonnie Piesse como Beru Whitesun Lars, Jimmy Smits como Bail Organa y Simone Kessell como Breha Organa.

Como comentaba al principio, aunque con sus cosas buenas y reconociendo que este sexto episodio puede ser el mejor de la serie, no creo que este último episodio haga cambiar de opinión sobre la serie de Obi-Wan Kenobi al público en general, para bien o para mal. Empezando por los elementos positivos, confirmo que volver a ver a Ewan McGregor como Obi-Wan ha sido una pasada. Independientemente del guion en si, Ewan transmite un carisma alucinante, con unos matices interpretativos que están muy por encima del resto del reparto. En la comparación con El Libro de Boba Fett, Obi-Wan gana por goleada en lo relativo a la personalidad y empatía del protagonista.

Y si McGregor está muy bien, verle enfrentarse de nuevo contra Darth Vader es una pasada, incluso reconociendo que la ejecución del combate sea más bien montonera, como la serie en su conjunto. McGregor y Darth Vader son de largo lo mejor de la serie. La voz de James Earl Jones es histórica, la presencia de Vader impone lo que tiene que imponer y tener un último combate entre ambos es una chulada, consiguiendo un momento super emocionante entre McGregor y Hayden Christensen. Entiendo que esta serie está planteada para agradar a los fans de la trilogía precuela (Eps. I-III) y en este sentido entiendo que el climax de la serie habrá emocionado a más de uno. Entre los cuales no me incluyo.

Por cierto, reconozco que me equivoqué en la predicción que hice la semana pasada, ya que pensaba que Vader iba a aparecer solo de forma limitada en este episodio, dado que no tenía sentido que fuera a Tattoine donde pensaba que iba a suceder la mayor parte del episodio. Y aunque acerté en lo referido a que Vader no viaja a Tattoine y que allí el enfrentamiento es con Reva, tenía poco sentido no utilizar a Vader / Anakin en el climax de la serie, dado que eso precisamente es lo que el público demandaba. De hecho, me parece perfecto que el núcleo del episodio sea el combate entre Obi-Wan y Vader que sirve de revancha del episodio 3.

También comentaba en la reseña del quinto episodio que no creía que fueran a cuadrar el final de la serie con el principio de Star Wars Episodio IV Una Nueva Esperanza. Sin embargo, además del combate, la serie emplea una importante cantidad de tiempo y diálogos para intentar hacerlo, lo cual reconozco que es de agradecer. Empezando por la frase clave de Vader / Anakin a Obi-Wan «Yo no soy tu fracaso. Tú no mataste a Anakin, lo hice yo» que sirve dos propósitos: Primero, que Obi-Wan le dijera a Luke que Vader mató a Anakin y luego se añadiera la frase mítica de El Retorno del Jedi «lo que te dije era verdad, desde cierto punto de vista». Desde luego, por lo visto en la serie, en ese momento Vader así lo creía, y diría además que es la forma de verbalizar explícitamente que Vader quiere dejar de estar a la sombra de Obi-Wan. Pero además, esta línea de diálogo sirve para que Obi-Wan se quite el peso de encima de no ser responsable por el destino de su aprendiz, lo que hace que deje de estar deprimido como al principio de la serie y pueda forjar su propio camino al final de la serie.

También vemos en este episodio que Obi-Wan y Luke llegan a conocerse, de forma que además de darle la nave de juguete con la que juega Luke de joven en el Ep. IV, cuando R2D2 y C3PO hablan de Obi-Wan Luke conecta que se refieren al viejo Ben que él conoce. Y frente al interés de Obi-Wan de entrenar en la fuerza al niño Luke al principio de la serie (a pesar de su depresión), ahora que ya está bien habla con su tío Owen para decirle que ya si eso otro día. Que tenga o no sentido ya es otro cantar. Por último, en relación a Leia, Obi-Wan le dice que si alguna vez le necesita acudirá inmediatamente, pero tienen que ser cautos y nadie debe saber que se conocen, lo que justificaría que en el mensaje que entrega Leia a R2D2 hable formalmente y indicando la relación de Obi-Wan con su padre durante las Guerras Clon y no la suya. En resumen, aunque luego volveré a ello, es de agradecer que al menos superficialmente hayan intentado hacer que esta serie cuadre con el lore de la franquicia.

Por cierto, los cameos de Ian McDiarmid como el Emperador Palpatine y todo de Liam Neeson retomando su papel de Qui-Gon Jinn me parece que están bien, aunque sobre todo el de Qui-Jon me ha resultado un poco frío.

Reconozco que a nivel general el episodio me ha gustado, y dejando a un lado la ejecución de todo, al menos han intentado añadir un elemento emocional a la historia que afecta a todos los personajes, lo cual es de agradecer. Los elementos buenos de este episodio confirman una sensación que tenía viendo la serie estas pasadas semanas y es que en esta Obi-Wan existían los mimbres para una muy buena película de 100-120 minutos que se han ido un poco al traste al ser transformada en una serie de 6 episodios y una duración aproximada de 240 minutos. La síntesis en el entretenimiento es fundamental, y una historia que eliminara los numerosos momentos superfluos y los rescates repetidos hubiera ofrecido un mejor entretenimiento que el que hemos acabado teniendo.

Incluso confirmando que el episodio tiene cosas buenas, los diálogos, todas las situaciones y las transiciones de una escena a otra del guion de Joby Harold me han parecido flojísimas. Y aún peor es la dirección de Deborah Chow en la serie, con una ejecución lamentable impropia de Star Wars. En carisma Obi-Wan gana a Boba Fett, pero en todo lo demás la serie de de Filloni, Favreau y Robert Rodriguez supera ampliamente a esta serie. Y aunque me sabe mal decirlo, cuanto más alejados estén Harold y Chow de la franquicia de Star Wars, mejor para todos.

No es cuestión de hacer leña del árbol caído, pero como adelantaba la semana pasada, que Reva llegue a Tattoine (¿como lo hace estando herida? Da igual) antes que los rebeldes escapen del Destructor Imperial es penoso. En general excepto la parte emocional de Reva, todo su arco en Tattoine y su «combate» contra Owen y Beru está ejecutado de forma lamentable.

Otro elemento que me deja perplejo de este episodio conecta con Los Últimos Jedi, y es que aparte de la fallida trama en el casino de Canto Bight, creía que había bastante unanimidad en que uno de los peores elementos del guion del Rian Johnson era toda la parte de los rebeldes escapando en plan Battlestar: Galáctica de los Imperiales formando una caravana en el espacio. Que puestos a copiar algún elemento de esta película, Dios les libre de plantear algo original, elijan esto es ridículo siendo suave. Ya era ridículo en Los últimos Jedi, pero aquí alcanzan un nuevo nivel de vergüenza ajena al olvidarse Vader y todos sus subordinados que tienen cazas TIE que pueden perseguir y detener dos naves a la vez. Entre eso y que luego el Destructor Espacial que estaba en órbita desaparezca porque si para que Obi-Wan escape, hay tonterías por un tubo en el episodio para repartir. Y ya verás qué risa cuando Vader suba con su nave para que le curen y vea que le han dejado tirado en ese planeta inhóspito.

En este punto tengo que reconocer que estos elementos son aspectos secundarios de la trama, no lo más importante. Dicho esto, vuelvo al elemento central de la miniserie, el combate de Obi-Wan contra Vader. Y comentaba antes que al menos han intentado cuadrar el final de la serie con el principio de Star Wars, pero la verdad es que en este aspecto NO LO HAN CONSEGUIDO y es otro momento de bochorno. Recordemos que al final del Ep. III Obi-Wan cree que Anakin ha muerto quemado en Mustafar, no lo abandona a su suerte. Es su sentimiento de culpa por matar a su aprendiz (y amigo) y de derrota lo que 10 años después le provoca la depresión que vemos en la serie. Algo confirmado por la sorpresa (poco creíble por otro lado) del 2º episodio en el que Reva le dice a Obi-Wan que Anakin está vivo.

La frase «Yo no soy tu fracaso. Tú no mataste a Anakin, lo hice yo«, sirve para que Obi-Wan pueda dejar de sentirse culpable por Anakin / Vader y pueda labrarse un nuevo camino libre de culpas. Hasta ahí bien. Pero si Vader reconoce que él mató a Anakin y que no es responsabilidad suya, ¿por qué no mata Obi-Wan a Vader en ese momento? ¿Nadie en Lucasfilm ha caído en lo absurdo que es que Obi-Wan MATARA a Anakin en el Ep. III siendo su amigo y ahora que sabe que Vader es un señor oscuro Sith que ha masacrado a cientos / miles de Jedis durante los últimos años, Obi-Wan le deja marchar para que siga matando inocentes? Esto es otro de los WTF?! más bestias de la historia de Star Wars, porque se supone que la idea es luchar contra el Imperio en la medida de las capacidades de cada uno. Pero claro, en este momento lo prioritario es que todo tiene que cuadrar (más o menos) con Star Wars, y allí obviamente Vader estaba con vida, luego no había duda que en ese aspecto no había ningún margen con el que jugar. Lo que demuestra lo fallida que resulta la escena además de visualmente y en sus coreografías, en lo relativo al concepto en sí de lo que nos están mostrando.

Pero volviendo a la parte de «cuadrar narrativas», en Una Nueva Esperanza tenemos el siguiente diálogo antes del combate entre Vader o Obi-Wan:

-Darth Vader: «Te estaba esperando, Obi-Wan. Por fin volvemos a encontrarnos, ya se ha cerrado el círculo. Cuando me separé de ti no era más que el aprendiz, ahora YO soy el maestro».

-Obi-Wan: «Sólo maestro en maldad».

Si acabamos de ver en la serie que VADER NO es Anakin, (dicho por él mismo), Vader no se considera aprendiz de Obi-Wan sino discípulo de Palpatine, por lo que realmente la frase del Ep IV no tiene sentido. Aparte que Vader no «se separa» de Obi-Wan, ha sido derrotado y escapa con vida por los pelos. Realmente estas dos situaciones no encajan, no pueden hacerlo. Por cierto, tranquilos que tengo claro que esto mismo es aplicable con el final del episodio III con el comienzo del IV, no encajan en absoluto, y es uno de los motivos por los que no he vuelto a ver La Venganza de los SIths desde hace muchísimos años.

Pero esto no puede servir tampoco de cuartada de nada, que algo se hiciera mal hace 17 años no significa que tú puedas hacerlo mal en 2022, es al contrario. Justo porque eso se hizo mal tú (Lucasfilm) debería asegurarse de hacer las cosas bien AHORA. Es como cuando alguien me justificaba una ridiculez de una película actual porque el director quería homenajear algo de los 70-80. Y es lo mismo, en los 70 se hacía lo que se podía en el presupuesto y los medios a su disposición en ese momento, los que lo hacen mal a sabiendas con los recursos de 2022 no tienen justificación posible.

Obi-Wan ha sido una serie mediocre que no crea que vuelva a ver bajo ningún concepto. Casi diría que cuanto antes me olvide de ella, mejor. En este sentido, creo que la línea temporal de The Mandalorian es la buena en este momento y es en la que creo que me voy a centrar. Entre el Retorno del Jedi y la horripilante última trilogía hay ¿casi 20 años de diferencia? en los que hay muchísimo margen para crear historias ilusionantes y novedosas que merezcan la pena. Obi-Wan Kenobi muestra que el timeline entre los Eps. III y IV están demasiado constreñidos por la continuidad y por las pocas ganas de los ejecutivos de Lucasfilm de crear contenidos realmente originales. Y para ver series malas que copien peor elementos ya vistos en las películas clásicas, me quedo con las películas, obviamente.

Comparto el teaser trailer del episodio:

Teniendo cosas buenas todas ellas relacionadas con los dos protagonistas Obi-Wan y Darth Vader, lo cierto es que la última serie de Star Wars en Disney+ ha sido decepcionante debido a su deficiente guion y una dirección desastrosa. El tópico de «ocasión perdida» se queda muy, muy corto.

PUNTUACIÓN: 5/10

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