Tras la gran sorpresa que me llevé con los dos primeros episodios de la serie Superman y Lois que está emitiendo HBO, me he tirado en tromba a ver los tres siguientes capítulos antes de su parada programada hasta mayo. Y lamentablemente me he encontrado que aún siendo disfrutable y los personaje me enganchan, la serie ha bajado el nivel.
Crítica SIN spoilers
PUNTUACIÓN: 6.5/10
Serie de TV (2021-). Sigue a la periodista y al superhéroe más famoso del mundo y los cómics, y cómo lidian él y Lois todo el estrés, las presiones y las complejidades que conlleva ser lo que son y además ser padres trabajadores en la sociedad actual. (FILMAFFINITY)
La serie creada por Greg Berlanti y Todd Helbing ha tenido a Gregory Smith, James Bamford y Rachel Talalay (directora de Tank Girl o Freddy’s Dead: The Final Nightmare) como directores de estos tres episodios, titulados «Las ventajas de no ser un marginado», «Errático» y «Lo mejor de Smallville». Estos episodios han sido escritos a su vez por Brent Fletcher, Michael Narducci y Brent Fletcher y Nadria Tucker respectivamente.
La serie está protagonizada por Tyler Hoechlin como Clark Kent / Superman, Elizabeth Tulloch como Lois Lane y Jordan Elsass y Alex Garfin como sus hijos Jonathan y Jordan Kent. Completaría el reparto Dylan Wals como el General Samuel Lane padre de Lois y Emmanuelle Chriqui como Lana Lang, una vieja amiga de Clark de su niñez en Smallville, madre de Sarah (Inde Navarrette), joven que se hará amiga de Jonathan y Jordan.
¿Recordáis como hace un par de semana comentaba que me habían gustado mucho los dos primeros episodios pero que tenía miedo que a Superman y Lois lo pasara lo mismo que a otras las series de CW, que empiezan bien con un buen presupuesto para enganchar y luego los siguientes episodios pegan un bajón a medida que avanza la serie? Pues eso es justo lo que me he encontrado en estos tres episodios, lo cual ha supuesto un chasco importante. No se si un chasco inesperado, debo reconocerlo, pero un chasco al fin y al cabo.
Todo lo bueno visualmente que encontré en el arranque de la serie se ha ido de un plumazo, como si de repente los productores se hubieran encontrado con la mitad de presupuesto y hubieran tenido que lidiar con ello sin plan B. Ni amplitud visual, ni escenas de acción espectaculares de calidad cinematográfica, entiendo que mejor olvidarse de todo eso a partir de ahora. Ejemplo de esto son por ejemplo una pelea de Superman ¡dentro de una habitación de hotel!! en el tercer episodio, un rescate de un puente que se está cayendo cutrísimo o una persecución nocturna a través de unos campos de trigo por la noche en la que no se ve nada. El CGI de estos episodios ha sido una decepción continua.
Y ya comentaba en mi reseña inicial que asumía sin problemas que la historia fuera mayoritariamente de Clark Kent y su familia y no tanto de Superman, pero si sólo vas a hacer una escena de acción de Superman por episodio, esta no puede lucir «cutre» en pantalla. Porque ¡solo hay una!!!
Dado que Superman casi no sale, no debe extrañar que Tyler Hoechlin me guste mucho como Clark Kent, un padre en apuros que debe aprender a reconectar con sus hijos adolescentes, pero cada vez le veo menos como Superman. De hecho, no le veo nada. Y el caso es que veo a Hoechlin un muy buen actor y me creo los valores que transmite su interpretación como Clark, pero Superman debe tener un plus y él no lo tiene.
En todo caso, me quedo con una historia que es todo corazón y que sigue transmitiendo los valores y el feeling correctos de lo que una historia de Superman debe tener, aunque Superman casi no salga. Elizabeth Tulloch como Lois Lane me ha parecido el gran descubrimiento de la serie y una excelente Lois Lane, una mujer de gran integridad que se mete en líos investigando y que se convierte en el corazón de la familia Kent.
Me gusta también Jordan Elsass como Jonathan, el hijo sin poderes que ha pasado de ser popular en Metrópolis a quedar eclipsado por su hermano Jordan, interpretado por Alex Garfin. Y es curioso, porque todo lo que me gusta Jonathan aún cuando se equivoca me está cayendo gordo Jordan con la tontería que lleva encima. Si hay que elegir un favorito entre los dos, sin duda ya lo tengo.
Encima, el break de dos meses de la serie hasta mayo me plantea una gran duda sobre si continuar viéndola cuando se reanude, porque incluso reconociendo que me gusta mucho y me interesa la dinámica familiar de la familia Kent, los dos misterios alrededor de los villanos de la serie, el millonario Morgan Edge (Adam Rayner) y el misterioso guerrero acorazado (Wolé Parks) no pueden ser más random y menos interesantes tal y como hasta ahora se han planeado. De hecho, que dediquen más tiempo a los entrenamientos de fútbol americanos de Jonathan y Jordan que a construir una amenaza interesante es ilustrativo del problema central que tiene esta serie.
Que tengan que acudir a un salto de lógica imposible con todo lo relativo al General Lane o añadir un toque de melodrama barato para explicar los motivos por los que el villano acorazado odia a Superman y su conexión con Lois tampoco ayuda a querer saber cómo continúa la historia.
Comparto de nuevo el trailer de esta primera temporada:
Superman y Lois ha caído lamentablemente en el «síndrome CW», y me ha sabido muy mal teniendo en cuenta la sorpresa positiva que me llevé al inicio. Me gustaría ser portador de mejores noticias, pero lamentablemente en este caso me es imposible.
PUNTUACIÓN: 6.5/10
¿Habéis visto estos episodios, qué os han parecido? Espero vuestros comentarios. Y si gustó este artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales, y que te suscribas al blog para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones.
Tras el subidón que Wandavision nos ha dado a los fans de los comics de superhéroes me quedé con ganas de más. Siguiendo las recomendaciones de varias personas en Twitter, me animé a ver los dos primeros episodios de Superman y Lois, la nueva serie de The CW perteneciente al Arrowcerso y que en España está emitiendo HBO. Y me he encontrado al mejor Superman en años, conviertiendo esta serie en visionado obligado.
Crítica SIN spoilers
PUNTUACIÓN: 8/10
Serie de TV (2021-). Sigue a la periodista y al superhéroe más famoso del mundo y los cómics, y cómo lidian él y Lois todo el estrés, las presiones y las complejidades que conlleva ser lo que son y además ser padres trabajadores en la sociedad actual. (FILMAFFINITY)
Greg Berlanti, el capo del Arrowverso, ha creado esta serie junto a Todd Helbing, aprovechando la nueva versión de Superman que apareció en el pasado crossover Tierras en Tierras Infinitas. Ambos escriben el guión del piloto de esta serie de 25 episodios que nada más estrenarse ya ha sido confirmada su segunda temporada. De momento sólo se he visto los dos primeros episodios, que fueron dirigidos por Lee Toland Krieger, y curiosamente se ha anunciado en Estados Unidos que la emisión se detendrá a partir del quinto episodio, no reanudándose hasta final de mayo, entiendo que para acabar de rodar el resto de episodios, ocupando la 5ª temporada de Supergirl su hueco en la programación.
La serie está protagonizada por Tyler Hoechlin como Kal-El / Clark Kent / Superman, con Elizabeth Tulloch como Lois Lane, la mítica periodista del Daily Planet y esposa de Clark, Jordan Elsass y Alex Garfin como sus hijos Jonathan y Jordan Kent. Jonathan es abierto, deportista y extrovertido, mientras que Jordan es más retraido y ha sufrido problemas de ansiedad toda su vida. Completaría el reparto Dylan Wals como el General Samuel Lane, padre de Lois y centrado que América este a salvo de las múltiples amenazas existentes.
Superman y Lois me ha encantado a todos los niveles. Debo decir para empezar que no soy nada fan de las series de CW, y mira que lo he intentado. Arrow, Flash, Supergirl, Legends of tomorrow,… empecé a verlas todas y al menos las di la oportunidad de engancharme, y ninguna lo consiguió, todas tienen un elemento “cutre” que me tiraba siempre para atrás. Dicho esto con el máximo respeto hacia los profesionales que trabajan en la serie, que tengo claro que hacen lo máximo que pueden teniendo en cuenta el presupuesto y los plazos de que disponen, y su propia habilidad. Sin embargo, aparte que los guiones sean mejores o peores, hasta donde vi eran más los segundos que los primeros, las limitaciones técnicas me hacía que todo pareciera falso y cutre y me resultaba imposible entrar en nada de lo que me contaban.
Stargirl reconozco que fue una buena historia pero, a pesar del clarísimo toque de Geoff Johns, tampoco me pareció redonda. Pero al menos sí me resultó lo bastante buena como para terminarla. Y fuera de las series normales, la primera temporada de Doom Patrol me pareció una maravilla, aunque su deficiente segunda temporada echó por tierra lo conseguido. Y me gustó Swamp Thing a pesar de los problemas presupuestarios y que su no renovación haya dejado un poco colgado al personaje.
Teniendo en cuenta estos antecedentes, creo que se entiende que aún sin tenerlo claro, al menos le haya dado la oportunidad de engancharme a esta Superman y Lois. ¡Y la serie lo ha aprovechado de maravilla!! El primer elemento super chulo es que he visto al mejor Superman en imagen real desde Christopher Lee, un héroe que encarna el ideal de moralidad al que todos debemos aspirar. Debo decir que Tyler Hoechlin (que descubrí hace poco que es el niño de Camino a la Perdición) me parece un perfecto Clark Kent, aunque se me hace un poco raro verle como Superman y no se si me encaja en el papel de “héroes más grande que la vida”. Dicho esto, su interpretación de un padre lleno de preocupaciones que no va a abandonar su defensa de la Tierra pero ve que está perdiendo a sus hijos porque no puede dedicarles el tiempo que le gustaría, me ha gustado mucho y, como padre me he sentido muy identificado con sus problemas. Para mi lo mejor de Superman es su humanidad, y este elemento me parece a veces lo más complicado de trasmitir por escritores no comiqueros (o ya puestos, por Zack Snyder), y me alegra muchísimo poder decir que en esta serie lo han clavado.
También me gusta el resto del reparto capitaneado por Elizabeth Tulloch como Lois Lane y Jordan Elsass y Alex Garfin. Si Clark es el centro moral, Lois es claramente el corazón y el pegamento que mantiene unida a la familia, y me gusta la novedad de unos gemelos sin poderes que tienen que acoplarse a un nuevo hogar y a tener un padre que es Superman. En estos dos episodios hemos visto varios momentos super emocionantes que me han parecido escenas de gran potencia dramática con la que he conectado completamente.
Por lo visto en estos dos episodios la parte del drama familiar va a primar sobre el elemento superheroico. Como decía antes, por algo que no se puede contar la familia Kent decide mudarse a Smallville para establecer su hogar en el pueblo natal de Clark. Este hecho sirve a Berlanti y Helbing establecer un concepto interesante que conecta con los problemas actuales en los Estados Unidos en los que parece que las zonas rurales están abandonadas por los políticos e instituciones hasta el punto de parecer que hay ciudadanos de primera, los de las grandes ciudades, y de segunda, que son todos los demás.
La llegada a esta Smallville deprimida y con graves problemas de paro del millonario Morgan Edge que dice tener grandes planes para ofrecer cientos de puestos de trabajos que revitalizarán la zona, ofrecerá la trama de misterio que permitirá a Lois realizar su investigación en el pueblo y mostrará (creo yo) el problema de los líderes mesiánicos que prometen milagros a los descontentos que no llegarán a realizar, dejando al pueblo en la estacada mientras él se ha lucrado a su costa. ¿Una crítica anti-Trump realizada con sutileza? Me parece increíble, y es casi una rara-avis en este mundo del entretenimiento cada vez más proclive a abofetearnos con panfletos ideológicos que olvidan el aspecto de entretenimiento.
El Showrunner Todd Helbing dijo que muchos aspectos de Superman & Lois como son la fotografía y el diseño de producción se abordaron como si se tratara de un largometraje, comentando que: «Estamos compitiendo con programas por cable y streaming… y queríamos poder hacer eso y ofrecer al público algo de igual calidad”. Este elemento es muy importante para mi porque como comentaba al principio, el elemento “televisivo cutre” fue un factor determinante para que NO me enganchara a Arrow o Flash en su día. De este modo, no tengo problema con que la serie sea más drama que luchas superheroicas, pero las que haya deben ser espectaculares y lucir con calidad, y me alegra poder decir que así me lo han parecido. Hay sobre todo en el piloto dos momentazos de Superman en vuelo que son todo emoción y “sense-of-wonder”, y me flipa que los creadores no olviden que este elemento en mi opinión es más importante que el nivel de poder del protagonista.
No he comentado nada del villano o villanos de la serie porque plantean una sorpresa que siendo original encaja con multitud de comics de DC y creo que puede darnos momentos super interesantes a lo largo de esta temporada.
Como digo, la serie me ha gustado mucho. Si tengo que decir algo menos bueno, diría que no es sobre la serie en sí, sino a la decisión de emitir cinco episodios durante marzo y tener que esperar 2 meses para ver el final desde final de mayo, junio y julio. Y tengo claro que una gran parte del problema viene provocado por el COVID que obligó a parar el rodaje en su día. Por lo que he leído, de hecho aún tienen que rodar cosas, imagino de los últimos episodios. Sin embargo, entendiendo la problemática de la pandemia, la opción de HBO me parece mucho peor a la alternativa de estrenar la serie en Mayo y emitirla de un tirón. No tengo ni idea de lo compleja que es la parrilla del canal The CW de Warner, pero sinceramente no me interesa, y no creo que tenga por qué. Lo único importante es que AHORA me apetece seguir viéndola, quien sabe si en dos meses no estaré enganchado a Jupiter´s Legacy en Netflix o The Boys o Invincible en Prime o Loki en Disney+. El tren hay que cogerlo cuando pasa, porque quien sabe si volverá a pasar…
Otro tema que merece comentarse es que las series de CW empiezan bien con un buen presupuesto para enganchar y luego los episodios pegan un bajón a medida que avanza la serie. Es pronto para saber si esto le va a pasar a Superman y lois. En todo caso, como digo la serie me ha gustado y lo más normal a no ser que haya un bajón brutal de calidad y/o presupuesto en los tres episodios restrntes antes de la parada, es que en la siguiente ventana de suscripción o HBO en tres / cuatro meses posiblemente aproveche para terminar de ver esta primera temporada.
Comparto el trailer de la serie:
Tenía y tengo algunos reparos con las series de la CW, pero estos dos primeros episodios de Superman y Lois me han encantado a todos los niveles. Apuntadme al nutrido grupo de telespectores que espero con ganas que se reanude la emisión para poder terminar de ver la primera temporada.
PUNTUACIÓN: 8/10
¿Habéis visto estos episodios, qué os han parecido? Espero vuestros comentarios. Y si gustó este artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales, y que te suscribas al blog para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones.
Tenía cierto reparo a leer El Reloj del Juicio Final de Geoff Johns y Gary Frank, sería de 12 números con la reunión de los personajes de Watchmen con los héroes del universo DC tradicional. Y lo que me he encontrado ha sido uno de los comics más emocionantes que recuerdo de la DC Comics en continuidad que hará las delicias a todos los lectores veteranos como yo.
PUNTUACIÓN: 9/10
ECC Ediciones tiene el orgullo de presentar uno de los cómics más esperados de todos los tiempos. Batman, Superman y otros muchos héroes y villanos de DC Comics se encuentran por primera vez con los personajes de Watchmen. ¿Es el Doctor Manhattan el responsable de trastocar la continuidad del Universo DC? Nadie está preparado para lo que sucede en estas páginas. Geoff Johns, el guionista que colocó la chapa del Comediante en la Batcueva, colabora de nuevo con la estrella del dibujo Gary Frank (¡Shazam!) para dar continuidad al clásico atemporal de Alan Moore y Dave Gibbons y dar respuesta a todos los misterios surgidos desde la publicación de Universo DC: Renacimiento.
Doomsday Clock surgió como parte de Rebirth, el relanzamiento que DC Comics realizó de su línea editorial en mayo de 2016. Geoff Johns fue el escritor de este especial en el que se sugería que el Doctor Manhattan de Watchmen había cruzado al universo DC tradicional. Tras el crossover “La Chapa” entre Batman y Flash de Abril y Mayo de 2017 en el que se ahondaba en esta misteriosa presencia, en ese mismo mes de mayo se anunció la publicación de El Reloj del Juicio Final, realizado por el Dream-Team de Geoff Johns y el artista Gary Frank. Johns expresó que había una historia interesante a partir del contraste entre Superman, un extraterrestre que encarna el concepto de compasión y humanidad, y el Doctor Manhattan, un humano normal cuyos poderes que le han separado de la humanidad.
En Estados Unidos, los 12 números de El Reloj del Juicio Final se publicaron entre noviembre de 2017 y diciembre de 2019. Aunque inicialmente se planteó con una periodicidad mensual con dos meses de descanso entre medias, DC en seguida cambió su periodicidad a bimensual para acoplarlo al volumen de trabajo que requería para los autores. A pesar de ello, el número 11 se publicó en septiembre de 2019, 4 meses de su fecha inicial de publicación, mientras que el número 12 salió en diciembre de 2019. Durante su publicación en grapa, esta serie siempre superó los 100,000 ejemplares vendidos en Estados Unidos, y resultó un enorme éxito de ventas, que fue reforzado con los tomos recopilatorios.
En España ECC Ediciones empezó la publicación de esta miniserie en julio de 2019, al tener ya presente los retrasos en la salida de los últimos números americanos, publicando la serie a ritmo mensual excepto por un pequeño salto entre los números 10 y 11, de forma que terminó de publicarse en Julio de 2020. Mirando en la web de ECC, parece que hay prevista la publicación de una edición en tapa dura para diciembre de este año, entiendo que a tiempo de navidad.
Reconozco que de base, estoy en contra de las continuaciones de Watchmen debido a la jugada que DC le hizo en su día a Alan Moore, al prometerle que los derechos del comic se le darían a Moore y Gibbons cuando el comic dejara de estar en impresión, cosa que 34 años después aún no ha sucedido. Dado que para Moore Watchmen era una obra cerrada con un principio y final y que él ya había contado lo que quería y no estaba de acuerdo en que se hicieran continuaciones, en su día no compré los Before Watchmen, ni tampoco esta serie El Reloj del Juicio Final. Gracias a mi amigo Félix pude finalmente leer este comic de Geoff Johns y Gary Frank, y tengo que reconocer que me acabo de encontrar uno de los mejores comics de DC del año, de cualquier año.
Geoff Johns y Gary Frank han creado una carta de amor al género superheroico y a Superman como el primero y el mejor de todos, y lo hacen desde el respeto más absoluto por el comic de Moore y Gibbons y sus personajes. Whoa!! Conseguir esto no es nada fácil, casi parece que Johns ha conseguido la cuadratura del círculo.
Sin embargo, por empezar por elementos menos buenos, es posible que lectores de Watchmen que hayan comprado este comic puedan acabar decepcionados ya que Johns utiliza de forma brillante a estos personajes para poner en valor al Universo DC y a sus héroes de todas las épocas, previos incluso a la obra de Moore y Gibbons, con un Superman en el centro de una nueva mitología. Esto para mi es un gran logro, pero para un lector no acostumbrado al Universo DC, puede resultar chocante, y hasta confuso en varios momentos por el uso de personajes, situaciones y hasta fechas reales de publicación que no tienen por qué ser conocidas por el gran público.
De igual forma, la historia va de menos a más y hay que dar un margen a que la historia de Johns despegue. Y diría que en la primera mitad en la que los personajes de Watchmen son los grandes protagonistas, la historia de Johns es quizá en exceso derivativa de la obra de Moore y Gibbons. Cada número se centra en un personaje, y se fuerzan algunos elementos como la entrada en prisión de Rorschach claramente para que nos recuerden al comic original. En paralelo se crea un puzzle complejo situado en varios momentos temporales que se irá resolviendo en el perfecto final en el número 12. Como véis, dicho así parece una copia evidente.
Otro elemento derivativo de este El Reloj del Juicio Final es el propio diseño de la portada, con el primer plano de la primera viñeta del comic, que a su vez es un elemento secundario de la historia, con el título del comic en vertical con la misma tipografía que se usó en Watchmen, en el lado izquierdo de la portada. Este elemento también puede ayudar a provocar la confusión que comentaba antes, al pensar un lector no habitual que van a leer un nuevo comic de Watchmen, cuando diría que este comic es en realidad una historia del Universo DC en la que aparecen algunos personajes del Watchmen original de Moore y Gibbons, junto con algunos nuevos.
Mientras El Reloj del Juicio Final es un “Watchmen 2” en la primera mitad, el comic se queda en un buen comic bien realizado sin más, pero con una extraña sensación de familiaridad y que esto de alguna medida ya lo habiamos leído. Pero en cuanto el comic vira en su segunda mitad y se convierte en un EVENTO de DC Comics con el destino del multiveso en juego, la historia aumenta la tensión y ofrece un buen puñado de momentazos que me pusieron el corazón en un puño y me hicieron gritar de emoción (literalmente) leyendo la resolución del perfecto número 12.
Aprovecho este punto para reconocer a Gary Frank. Se trata de uno de los grandes artistas de DC y realmente no se le alaba lo suficiente. El Reloj del Juicio Final puede ser su obra cumbre dentro de una carrera increíble con montón de comicazos a sus espaldas: Superman: Secret Origin y Batman: Earth One (junto a Geoff Johns), Midnight Nation de J. Michael Straczynski o el Incredible Hulk junto a Peter David, entre otros.
Desde el respeto a Gibbons y utilizando sus mismas herramientas narrativas como el uso de rejillas de 9 viñetas por página, consigue crear una obra que se siente propia, aunque venga inspirada e influenciada por la obra de Dave Gibbons. En el apartado gráfico, Frank está de 10, no se le puede poner ni un solo pero. Además, su colaboración con el colorista Brad Anderson ofrecen unas páginas perfectas narrativamente, que hacen que la lectura sea una delicia.
Junto a Frank, el trabajo de Johns me parece también brillante. No se si este El Reloj del Juicio Final es su obra maestra, pero va a quedar muy probablemente en su Top 3. Y lo hace desde el respeto más absoluto al comic original de Watchmen, llevando al Dr. Manhattan y a Ozymandias un paso más alla y provocando una evolución que se siente lógica por lo leído en los 24 números, los 12 originales de Watchmen y estos 12 de ahora.
Johns plantea El Reloj del Juicio Final como una obra indivisible que aunque puede leerse comic a comic se disfruta incluso más con la lectura de un tirón. La tensión creciente que construye me parece maravillosa, y el todo cobre sentido de manera brillante en las últimas páginas me ha parecido bestial. Como comic que simplemente cuenta una entretenida aventura con principio y final me ha gustado mucho mucho. Pero esta obra tiene otros niveles de lectura que hacen que este comic me parezca una pasada.
A nivel metalingüístico, este comic resalta el deseo de Johns de demostrar que la industria del comic ha superado el «grim-n-gritty» de 1986, estilo que nació a partir del éxito de Watchmen pero que no fue creado por Moore y Gibbons, sino por otros autores que buscaron copiarles, en muchos aspectos mostrando que no habían entendido nada del comic de Watchmen, quedándose sólo con los aspectos superficiales. Tras tener su auge en el final de los 80 y sobre todo en la década de los 90, 30 años después todavía sigue presente en la industria mainstream americana.
El mundo del comic puede (DEBE) ser luminoso y optimista, y ofrecer valores positivos a los que los lectores debemos aspirar. El mensaje de Batman a Rorschach de apropiarse de máscaras negativas para transformarlas en algo positivo es súper importante hoy en día, debido a la gran polarización que sufre nuestra sociedad.
A nivel editorial, Johns crea una historia súper emocionante que ADEMÁS busca arreglar los problemas de continuidad de toda la historia de DC. El concepto del Metaverso con Superman y la Tierra en el centro me parece super brillante, más aún por su simplicidad. Siempre ha existido un Superman que inspire a los lectores, y seguirá existiendo en el futuro, sin importar que iteración del personaje tengamos, si el Superman de la Silver Age, de la Golden, la versión de Byrne post Crisis de 1985, el reinicio del Universo DC de 2011 de los Nuevos 52, el Rebirth de 2016 o quien sabe qué versión llegue en el futuro. Superman es eterno, y este comic sirve para ponerle aún más si cabe en el centro del universo DC.
Dentro del jaleo editorial que supone la DC del siglo XXI, con múltiples reinicios y relanzamientos que eliminan aspectos del pasado y los ponen en entredicho, Johns pone el énfasis en lo verdaderamente importante, que es la emoción y el corazón que Superman imprime en cada página, y cómo es y será siempre un icono independientemente del aspecto o el enfoque que tengan sus comics en un momento determinado.
Por ponerle otro pero, quizá los nuevos personajes del mundo de Watchmen Marioneta, Mimo o el nuevo Rorschach están un poco por debajo de la historia, pero al final cada uno de ellos tienen un papel que jugar, y sirven para resaltar que las historias nunca terminan. En todo caso, me encuentro maravillado con este comic, que se convierte en una lectura obligatoria para todos los fans de los comics de DC pero sobre todo veteranos como yo. El Reloj del Juicio Final se ha creado con vocación de clásico absoluto de DC, y muestra las posibilidades del género para contar historias que solo pueden crearse en el medio del comic.
Las mejores historias son las que dejan poso, las que te tienen pensando en ella horas después de haberla terminado y estás con ganas de volver a leerla y disfrutarla, sabiendo que en las nuevas lecturas vas a encontrar detalles que se escaparon. En ese sentido, El Reloj del Juicio Final me ha parecido un éxito sin paliativos, con una historia llena de emoción.
(Offtopic) Me ha gustado tanto este comic en la forma en que crea una nueva historia construyendo desde el respeto a los comics que vinieron antes, que hace que odie un poco más la serie de Damon Lindelof de la HBO que usa a estos personajes como excusa para contar otra cosa. Este Reloj del Juicio Final me ha parecido la forma perfecta de continuar desde el respeto con una obra previa, respetando lo existente y construyendo a partir de ahí, confirmando que es posible. Si se quiere. Qué lástima que Lindelof fuera a su aire pensando que su historia sobre el reacismo era más importante que el mundo creado por Moore. En todo caso, podéis leer mi reseña de esta serie de la HBO aquí.
Entiendo que la naturaleza derivativa de este comic respecto a la obra de Moore y Gibbons va a colocar a este comic siempre un peldaño por debajo del Watchmen original. Y entiendo que para lectores poco habituados al Universo DC puede resultar incluso confuso en algunos momentos. Pero Geoff Johns y Gary Frank han creado un comic muy especial para todos los fans de DC que es un must-read absoluto.
Cuando pensamos en DC, pensamos en escritores como Brian Michael Bendis, Grant Morrison, Greg Rucka… Pero visto lo visto, Geoff Johns es para mi el gran AUTOR de la casa, que no tiene el reconocimiento que merece quizá por haber bajado su producción comiquera al centrarse en las versiones cinematográficas y televisivas de los héroes de DC. Ahora que su acoso online sigue en marcha por parte de los del culto a Zack Snyder, veo que no se le agradece lo suficiente todo lo que ha creado para DC en todos estos años. Para mi, Johns es un grande entre los grandes, y ojalá podamos seguir disfrutándole en DC durante muchos años.
Por último, aparte de confirmar que tendré que comprarme el tomo de El Reloj del Juicio Final cuando salga en España, este comic me ha dejado con muchísimas ganas de leer Batman: Three Jokers de Geoff Johns y Jason Fabok, que está publicándose en estos momentos en USA dentro del sello Black Label. Esta semana me llegan los 2 primeros números y a final de mes se publica el último, por lo que en breve espero estar escribiendo mi reseña del nuevo comic de Johns.
El Reloj del Juicio Final es una miniserie sobresaliente que pone de manifiesto lo importante que es Superman para varias generaciones de lectores y para DC Comics en su conjunto. Un comic imprescindible para todos los fans de los comics de DC entre los que me incluyo.
PUNTUACIÓN: 9/10
Y si te gustó este artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales, y que sigas mi blog para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones.
Geoff Johns y Gary Frank plantearon realizar el origen definitivo de Superman unificando la mitología del personaje en diferentes medios. El resultado fue Superman: Secret Origin, un comic imprescindible para todos los fans del personaje.
PUNTUACIÓN: 7.5/10
El equipo superestrella del escritor Geoff Johns y el artista Gary Frank redefinen el origen de Superman para el siglo XXI. Esta historia explosiva explica el origen definitivo de Superman, relatando el viaje de Clark Kent desde los campos de maíz de Smallville hasta los rascacielos de Metrópolis. Sea testigo de una nueva mirada a los inicios de Lex Luthor, The Legion of Super-Heroes, Lois Lane, Metallo, Jimmy Olsen, The Parasite y más de sus personajes favoritos de la familia Superman. Es una mirada al pasado mítico del Hombre de Acero con una mirada hacia el futuro. SUPERMAN: SECRET ORIGIN fue publicado por DC Comics como una miniserie de 6 números entre finales de 2009 y principios de 2010.
Geoff Johns es un escritor galardonado y uno de los escritores de cómics más populares de la actualidad. Johns es el autor de las novelas gráficas superventas de The New York Times Aquaman: The Trench, Blackest Night, Green Lantern: Sinestro Corps War, Justice League: Origin, Superman: Brainiac y Batman: Earth One, que alcanzó el número 1 en la lista de los más vendidos. También es conocido por transformar a Green Lantern en una de las franquicias con más éxito comercial y crítico en los cómics. Johns nació en Detroit y estudió artes mediáticas, escritura de guiones y cine en la Universidad Estatal de Michigan. Después de mudarse a Los Ángeles, se convirtió en asistente de Richard Donner, director de Superman: The Movie. Él y su mentor Donner más tarde co-escribieron Superman: Last Son presentando el regreso del general Zod. Johns ha escrito para varios otros medios, incluidos episodios de Smallville, Arrow y Adult Swim’s Robot Chicken, por los cuales fue nominado junto con sus coautores para un Emmy. Es el director creativo de DC Entertainment y reside en Los Ángeles, California.
Gary Frank, oriundo de Bristol, Inglaterra, comenzó su carrera en los cómics trabajando en varios títulos para Marvel UK antes de ingresar a la escena de los cómics estadounidenses como dibujante en Marvel’s Incredible Hulk. Frank luego vino a DC Comics donde fue el artista original en BIRDS OF PREY y dibujó las aventuras de SUPERGIRL. También ha trabajado en GEN 13 de WildStorm, así como en su serie de creación propia Kin. Frank, junto con el escritor Geoff Johns, ha trabajado en los títulos superventas SUPERMAN: BRAINIAC, SUPERMAN Y LA LEGIÓN DE LOS SUPERHÉROES. Y el bestseller número 1 del New York Times, BATMAN: EARTH ONE.
Superman Secret Origin es una estupenda historia de origen que sirve para unificar y condensar en un único cómic 70 años de historia del personaje (en el momento en que este cómic se publicó) que provocaron diferentes variaciones a lo largo de los años.
A partir de una historia por otro lado conocida por todos, Jor El es el último superviviente del planeta Krypton que fue encontrado por los Kent y enseñado unos fuertes valores morales, veremos a un adolescente Clark Kent cuyos poderes están activándose y tiene miedo a hacer miedo de hacer daño a sus amigos Pete y Lana.
Geoff Johns conecta años de historias en este origen, presentando a los amigos de instituto de Clark, haciendo que viviera aventuras como Superboy (algo que John Byrne descartó en los 80), y que conociera a la Legión de Superhéroes del siglo XXX.
Otro hecho interesante de es que Johns conecta a Lex Luthor con Smallville haciendo que crezca allí antes de mudarse a Metrópolis, algo que ya vimos en la serie de televisión de Smallville años antes, de forma que no se asusta por recoger influencias de otros medios no comiqueros.
De hecho, el Clark adulto que llega a Metrópolis es 100% Christopher Reeve, el educado y patoso reportero con buen corazón. Aunque en parte me gusta que Gary Frank claramente esté dibujando a Reeve en estas páginas, quizá me hubiera preferido que está influencia no fuera tan evidente.
Más que cómics concretos, parece que Johns está recreando el trabajo de su maestro y mentor Richard Donner en Superman: La Película (1978), con la llegada de Clark al Daily Planet, conociendo a Lois Lane, Perry White y Jimmy Olsen entre otros.
Lo novedoso de este cómic es que en esta primera aventura no estamos viendo a SUPERMAN, sino a Clark con el traje rojo y azul, mostrando unas dudas muy humanas sobre si estará a la altura del desafío y el miedo a si será aceptado o visto como un monstruo. El aprendizaje y la experiencia que adquiere en esta aventura que veremos a continuación destila toda la esencia del personaje, hasta el punto que es lógico que al final ya tengamos al conocido Hombre de Acero.
Quizá el único pero que le pongo a este cómic es que el origen de Superman es genial desde el punto de vista emocional y de aprendizaje, pero la historia no tiene un gran antagonista. La amenaza de Parásito, Metallo y el propio ejército de los Estados Unidos realmente me dejaron con la sensación que no dieron la talla, dejando para más adelante el enfrentamiento que realmente estábamos deseando ver, el de Superman frente al ya multimillonario Lex Luthor. El comic si presenta la envidia de Luthor hacia el Hombre de Acero, y como esto es el catalizador de todo lo que pasa en Metrópolis, pero al final en parte este comic queda como un prólogo de algo que veremos mejor desarrollado en el futuro.
En el apartado artístico, Gary Frank con el entintado de Jon Sibal y colores de Brad Anderson son perfectos para el encargo de narrar este origen dotándole de una cualidad atemporal. Frank es un dibujante de la vieja escuela y sus lápices siempre cuentan la historia de la forma más clara, huyendo de florituras innecesarias.
En lo referido al arte, es una gozada la perfecta caracterización de cada personaje, con rasgos únicos e icónicos, siendo un verdadero «quien es quien» del mundo de Superman. Además, Johns plantea cada número con varias splash-pages con los momentos y personajes más icónicos, y Frank aprovecha la oportunidad para lucirse.
No puedo evitar comentar como este cómic de 2009 y 2010 condensa casi todos los mitos de Superman, y algunas escenas de este cómic fueron tergiversadas en Man of Steel (Zack Snyder, 2014). David Goyer usa en su guión elementos mostrados en este cómic como la aparición de un tornado, pero el joven Clark salva a Lana en el comic mientras que en la película dejó morir a su padre, en uno de los momentos más lamentables de la historia cinematográfica del personaje.
Entiendo que al ser este cómic quizá muy deudor del Superman de Donner, que además fue copiado en 2006 por Bryan Singer en Superman Returns, Snyder y Goyer optaron por hacer algo diferente, pero su resultado final no mejoró lo ya existente.
Superman: Secret Origin es un comic que destila la esencia del Hombre de Acero y que ningún fan del personaje debería perderse.
PUNTUACIÓN: 7.5/10
Y si te gustó este artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales, y que sigas mi blog para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones.
Hoy quiero destacar a uno de los mejores creadores del mundo del comic de superhéroes, el dibujante y guionista británico Alan Davis, y una de sus obras más recordadas, el Elseworlds JLA: El Clavo, publicado en 1998.
PUNTUACIÓN: 8/10
En una fascinante historia ambientada en una realidad alternativa en el que un pequeño accidente acaba provocando catastróficas repercusiones, el escritor y artista Alan Davis crea un mundo que nunca conoció a un Superman, y una Liga de la Justicia que está a punto de enfrentarse a su mayor desafío, que pondrá a prueba todo en lo que creen. Todo por algo tan simple como un clavo.
Por falta de un clavo se perdió la herradura,
por falta de una herradura se perdió el caballo,
por falta de un caballo se perdió al caballero,
por falta de un caballero se perdió la batalla,
por falta de una batalla, el reino se perdió.
Por tanto, un reino se perdió, todo por falta de un clavo.
A partir del proverbio tradicional «Por falta de un clavo», Alan Davis consigue sacar todo el partido del formato Elseworlds de DC Comics para crear una excelente historia destinada a recordarnos lo grandes que son los miembros de la Liga de la Justicia.
La línea Elseworlds de DC, al igual que la serie What If de Marvel Comics, saca a los superhéroes de su continuidad normal para presentarles en nuevos mundos, periodos temporales o situaciones que permiten a los escritores y artistas de estos cómics una extraordinaria libertad para crear historias que jamás hubieran podido realizarse en la continuidad tradicional.
Este formato nació a partir de Batman: Luz de Gas de Brian Augustin y Mike Mignola, que en 1989 situaba a Batman en la Inglaterra victoriana y le enfrentaba a Jack el Destripador. El éxito de este comic, y las posibilidades que daba a los autores de crear nuevas historias popularizó el formato en los años 90 y primeros años 2000, siendo Batman: Holy Terror de Alan Brennert y Norm Breyfogle el primer comic con el logo “Elseworlds” en su portada.
Aunque comparativamente una gran cantidad de estos especiales tuvieron a Batman como protagonista, bajo el abrigo del sello Elseworlds se han publicado algunos comics maravillosos super recordados como The Golden Age (James Robinson y Paul Smith, 1993), Superman & Batman: Generations (John Byrne, 1998), Superman: Red Son (Mark Millar, Dave Johnson, Killian Plunkett y otros autores, 2003). Incluso el monumental y super incónico Kingdom Come (Mark Waid, Alex Ross, 1996) es un Elseworlds.
Por desgracia, a partir de 2003 DC comic disminuyó hasta practicamente abandonar este concepto de “Otros Mundos”, aunque en la actualidad DC está publicando una gran cantidad de obras dentro de su sello “Black Label” en las que dan libertad a los autores para crear la historia que quieran sin las limitaciones de la continuidad que de hecho son Elseworlds de libro. Entre estas obras, encontramos recientemente la hasta ahora excelente Wonder Woman: Dead Earth de Daniel Warren Johnson.
Alan Davis es uno de los grandes dibujantes del medio. Nacido en 1956, empezó a trabajar en editoriales inglesas y coincidió con Alan Moore en Captain Britain para el subsello Marvek UK. Junto a Moore también dibujó algunos números de Marvelman para la editorial Warrior, antes de saltar a DC en 1985 para dibujar algunos comics super recordados como Batman y los Outsiders, sustituyendo al icónico Jim Aparo que había dibujado la serie desde su creación, saltando en 1986 a dibujar una de las series estrella de DC, Detective Comics, en ambos casos colaborando con el escritor Mike W. Barr.
Tras unos problemas con los editores de DC, entró a trabajar en Marvel por la puerta grande, colaborando con Chris Claremont en la franquicia mutante. Tras unos anuales de New Mutantes y algunos números de Uncanny X-Men. En 1987 creó junto a Claremont Excalibur, una de sus series más recordadas, aprovechando el interés de ambos de crear un comic ambientado en Inglaterra y los conocimientos de ambos, dado que Claremont también escribió al Capitán Britania. En las páginas de Excalibur, los “fan-favourite” Kitty Pryde, Rondador Nocturno y Rachel Summers se unían a Brian Braddock (Capitán Britania) y a su novia multiforme Meggan para vivir aventuras por el multiverso, en un comic planteado con un importante toque de humor. En esta serie, Davis empezó a colaborar con Mark Farmer, que ha sido su principal entintador durante los años siguientes.
En 1994, Davis creó para Marvel su primera serie con personajes de nueva creación: ClanDestine, una familia de inmortales superpoderosos residentes en Reino Unido. Lamentablemente, debido al crach de los 90, la serie fue cancelada tras su número 12, auqnue Davis ya había abandonado la serie en su número 8. Dos años más tarde David escribió y dibujó el crossover X-Men and the ClanDestine, y años más tarde, ya en 2008, Davis volvió a estos personajes con una segunda miniserie.
Como dibujante, Davis conecta con los dibujantes de la vieja escuela como George Pérez o Jose Luis García López, dibujantes de línea clara que son ante todo excelentes narradores de historias pero que saben dotar a sus personajes de una personalidad diferenciada. Sus páginas son siempre perfectas y siempre sabemos lo que está pasando porque lo principal es la historia, creando además unas coreografías chulísimas en las que todo fluye de forma maravillosa. Sus personajes son maravillosos siempre, En Excalibur, un Brian Braddock grande como una casa contrastaba con el delgado y atlético Rondador Nocturno, mientras que las mujeres de Davis son siempre mostradas en la cumbre de su belleza, con unas grandes sonrisas que transmitían una personalidad y un optimismo poco habitual en el “grim-n-gritty” de finales de los años 80. Tener a Davis como dibujante de cualquier comic es siempre un seguro de vida y garantía de que docho comic va a lucir espectacular.
Como guionista, Davis destaca por su falta de pretensiones artísticas. Ha creado algunos comics excelentes durante todos estos años, pero nunca ha pretendido otra cosa que entretener gracias a una buena historia de aventuras con buenos personajes. Nada más y nada menos. Sin embargo, creo que como guionista Davis siempre ha cumplido con nota los encargos que ha tenido. De hecho, quizá por este sentido “old-school”, al igual que hizo John Byrne durante varios años, Davis aprovechó su etapa como autor completo en X-Men en los años 90 para arreglar problemas de continuidad creados por autores previos, demostrando un gran conocimiento de los personajes y lo que necesitaban para que volvieran a brillar.
Por estos motivos, y quizá por no haber tenido más allá de Excalibur ninguna etapa larga en ninguna serie, aunque todos los lectores veteranos tenemos a Davis en un altar, en los listados de grandes autores mainstream, muchas veces el nombre de Davis queda en segundo lado. Es por este motivo, además de la propia calidad de este JLA: El Clavo, lo que me ha provocado el querer escribir esta reseña.
Entrando en materia, aprovechando el clásico proverbio «Por falta de un clavo», Davis idea su historia a partir de un concepto de gran simplicidad: Por culpa de una rueda pinchada por un clavo, los Kent nunca llegan a salir de su granja el día que Kal-El cayó a la Tierra procedente de Krypton. Sin la guía de los Kent y con la incertidumbre de donde está, Davis crea un mundo en el que la Liga de la Justicia se fundó sin Superman. Un mundo que, sin la guía moral de Superman, se conviere en un lugar cada vez más oscuro y peligroso en el que los héroes enmascarados se enfrentan a una sociedad que les empieza a ver como una amenaza y no como sus protectores.
JLA: EL clavo fue una miniserie prestigio de tres números que contó con Mark Farmer como entintador y Patricia Mulvihill en el color. A pesar del tono oscuro de muchas situaciones que vivirán los héroes en estas páginas, la narrativa de Davis es siempre perfecta y el color de Mulvihill parece indicar que este mundo siempre es una versión idealizada de nuestro mundo, con unas grandes explosiones de color.
Sin Superman, la Liga de la Justicia de América está formada por Batman, Wonder Woman, Green Lantern, Flash, Hawkwoman, Atom, Aquaman y el Detective Marciano, Y aunque esta es sin duda una historia de la Liga, por estas páginas pasarán prácticamente todos los héroes de DC Comics: los green Lantern Corps, los Metal Men, la Doom Patrol, los Outsiders, Robin o Catwoman, así como villanos como Joker, Amazo, Ra´s Al Ghul o Lex Luthor. Estamos sin duda ante un “quién es quién” del Universo DC, y a pesar de la gran cantidad de personajes y situaciones, incluso un lector no habitual de DC puede disfrutar completamente de la historia.
En el apartado artístico, comentaba antes que Alan Davis ha sido toda su vida un seguro de vida y en este comic es una gozada de principio a fin. De hecho, diría que se nota las ganas de Davis de dibujar a cuantos más personajes mejor pero presentándoles de forma orgánica para que aporten a la historia y no sean un pin-up vacío. Y hablando de pin-up, otro elemento super chulo de esta miniserie es que adorna cada número con unas increíbles splash-pages para cada uno de los miembros de la Liga de la Justicia, mostrándoles en momentos super icónicos.
Si tengo que comentar algo menos buenos, agradezco que Davis opte por plantear una historia original con un villano de nueva creación. De hecho, durante muchos momentos juega con nuestras expectativas para plantear la identidad del villano en la sombra. Lo malo es que aunque todo está contado de forma lógica, al final me quedó la sensación de que este villano no llega a ser lo potente que hubiera podido ser si hubiera utilizado a algún villano de toda la vida.
Además, aunque narrativamente todo encaja a la perfección, pasan tantas cosas y hay tantos personajes icónicos, también me quedé con la sensación que este El Clavo hubiera podido ser aún mejor si en lugar de tres números hubiera tenido un cuarto, de forma que la amenaza del villano en la sombra hubiera podido tener una mayor entidad y sensación de peligro. Dicho esto, esto son mis expectativas particulares y mis ganas de más, en ningún caso creo que el comic esté mal escrito, sino más bien todo lo contrario.
JLA: El Clavo fue un gran éxito de ventas, lo que “obligó” a DC a firmar con Davis una secuela “JLA: Otro clavo”, que fue publicado en 2004, y cuya reseña dejaré para dentro de unas semanas.
A pesar de ser un Elseworlds, JLA: El Clavo condensa toda la iconidad y personalidad de los personajes de DC Comics, y es un excelente comic que recomendar a un lector que busque una historia completa de la Liga de la Justicia.
PUNTUACIÓN: 8/10
Y si te gustó este artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales, y que sigas mi blog para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones.
¡Saludos a todos!
Repaso a mi Sci-fi favorito: comics, películas, TV y libros
Debe estar conectado para enviar un comentario.