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Crítica de Man of Steel de Zack Snyder

Zack Snyder fue el elegido para realizar una actualización de los mitos de Superman para las nuevas generaciones, siguiendo conceptos planteados por Christopher Nolan y David Goyer. Man of Steel de 2013 fue la película que estaba destinada a lanzar una nueva franquicia cinematográfica con los personajes de DC Comics que pudiera competir con las películas de Marvel. Hoy la quiero recuperar.

PUNTUACIÓN: 4.5/10

Desde Krypton, un lejano planeta muy avanzado tecnológicamente, un bebé es enviado en una cápsula a través del espacio a la Tierra para que viva entre los humanos. Educado en una granja en Kansas en los valores de sus padres adoptivos, Martha (Diane Lane) y Jonathan Kent (Kevin Costner), el joven Clark Kent (Henry Cavill) comienza desde niño a desarrollar poderes sobrehumanos, y al llegar a la edad adulta llega a la conclusión de que esos poderes le exigen grandes responsabilidades, para proteger no sólo a los que quiere, sino también para representar una esperanza para el mundo. (FILMAFFINITY)

El nacimiento de Man of Steel tiene varias explicaciones. Por un lado, el decepcionante resultado en taquilla del casi-remake Superman Returns de Bryan Singer estrenada en 2006. Si hubiera tenido éxito, el estudio tenía ya planteada su secuela para un estreno en navidades de 2009. Sin embargo, el éxito arrollador de Iron Man (Jon Favreau, 2008) y el anuncio de Marvel Studios de estrenar películas individuales de sus héroes provocó que en agosto de 2008 Warner anunciara sus planes de no continuar con Superman Returns 2, optando por un reinicio completo del personaje. Debido al éxito arrollador de The Dark Knight (2008), Warner optó por lo que pensaron que era una idea ganadora: «Si Christopher Nolan había resucitado la Batman con Batman Begins (2005), démosle el control para que haga lo mismo con Superman». Y hay que reconocer que en ese momento, la idea tenía todo el sentido del mundo, ya que el guionista y escritor de comics David Goyer (guionista de la franquicia de Nolan), había comentado con Nolan cómo relanzaría Superman actualizándolo para las nuevas generaciones, y su idea le entusiasmó a Nolan, que la vendió a los ejecutivos de Warner.

En este momento de la producción, los planes de Nolan (productor) y Goyer (guionista) eran hacer una película completamente autónoma como lo fue Batman Begins, en el que Superman sería el único héroe de la Tierra igual que Batman lo es en su mundo, sin planes en ese momento de crear un universo compartido, algo que llegó años más tarde, en Batman v Superman (2016), ya con Zack Snyder con control total de la franquicia de héroes de DC Comics.

Zack Snyder fue contratado como director de Man of Steel en octubre de 2010, cuando Warner ya sabía el resultado de su Watchmen (2009), que resultó polémica y con una taquilla muy por debajo de lo esperado. Nada más confirmada su contratación inició un casting de mega estrellas que culminó con el inicio del rodaje en agosto de 2011, con Amir Mokri como director de fotografía. Man of Steel realizó un rediseño completo del traje de Superman de James Acheson y Michael Wilkinson, conservando la combinación de colores y el logotipo de la «S», pero con tonos más oscuros y sin los calzoncillos rojos, que no encajaban en la idea de dar al primer super héroe de DC un tratamiento «realista». La ironía de unos creativos que hablan de hacer una película sobre un hombre que puede volar que piensan que todo puede ser realista menos los calzoncillos no empezaba a hablar bien de los complejos de todo el equipo.

La película de 143 minutos contó con música de Hans Zimmer y montaje de David Brenner. Con un presupuesto de 250 millones de dólares, Man of Steel resultó muy polémica artísticamente y, lo que es peor para Warner, se quedó muy lejos del taquillazo que esperaban los ejecutivos de Warner, recaudando tan «sólo» 668 millones. Mejoraba eso si los escasos 400 millones que recaudó Superman Returns y confirmó que el reinicio de Superman era imparable. Sin embargo, estas cifras no eran tan buenas como se esperaban. Por ponerlas en contexto, Iron Man 3 estrenado es mismo año 2013 recaudó 1200 millones. Y sí, es injusto comparar la tercera parte de una trilogía de éxito con el reinicio de una franquicia que parecía muerta apenas unos años atrás, pero esa es la valoración que hicieron los ejecutivos de Warner, que viendo el empuje de Marvel Studios y con la sensación que no estaban exprimiendo la gallina de los huevos de oro como deberían, acabaron aparcando la idea de Goyer y Nolan para un Man of Steel 2 autocontenido y optaran por poner toda la carne con el lanzamiento de Batman v Superman (2016) que pusiera en marcha el universo cinematográfico de Warner / DC.

Para Man of Steel, Warner contrató al Henry Cavill para el papel de Clark Kent / Superman. Cavill ya optó a interpretar a Superman en Returns de Bryan Singer, y en 2010 ya contaba con 27 años y la presencia que se le supone al Hombre de Acero. Cavill comenzó su carrera con papeles en las adaptaciones de largometrajes como El conde de Montecristo (2002) e interpretó papeles secundarios en varias series de televisión como The Inspector Lynley Mysteries de la BBC y The Tudors de Showtime. Tambén participó en películas como Tristan & Isolde (2006), Stardust (2007) y Blood Creek (2009) hasta su contratación para hacer de Superman. Para foguearle antes de Man of Steel y que le público conociera al casi desconocido Cavill, Warner le hizo protagonista de Inmortales (Tarsem Singh, 2011), una historia basada en la mitología griega en la que ya mostró su poderío físico. Man of Steel le catapultó a la fama, y sin embargo no hemos llegado a verle interpretar la gran película de Superman que los fans estábamos pidiendo.

Además de Cavill, en Man of Steel tenemos a un reparto de autentico lujo con Amy Adams como Lois Lane, Michael Shannon como el General Zod, Kevin Costner y Diane Lane como Jonathan y Martha Kent, Russell Crowe como Jor-El y Laurence Fishburne como Perry White.

Entrando a valorar la película y empezando por los elementos positivos, Man of Steel es la mejor película de Bola de Drac jamás realizada. De hecho, el artista de los storyboards Jay Oliva cita al mítico anime (y manga) como una clara influencia a la hora de preparar unas escenas de acción que buscaban ofrecer algo nunca antes visto en imagen real. Y la verdad es que lo consiguen, la escala de destrucción y las escenas de acción son de largo lo mejor de la película, y están mostradas con un nivel de poder como nunca se había visto, siendo lo más parecido hasta la fecha el final de Matrix Revolutions (Hermanas Wachowski, 2003). Hay que reconocerle que Zack Snyder sabe crear un buen montón de imágenes poderosas a lo largo de la película, con momentos brillantes como el primer vuelo de Superman o la terraformación de la Tierra en el climax final con el cambio magnético de Metrópolis.

También me gusta mucho la música de Hans Zimmer que tenía la misión imposible de hacer olvidar la icónica música de John Williams y cumple con nota. Zimmer consigue crear una música poderosa como el protagonista que sí transmite la idea de «un héroe que inspirará a la humanidad» que intentaba ofrecer la película al espectador. Además, crea un in-crescendo musical que encaja con la idea de aprendizaje de Clark hasta asumir su herencia kriptoniana y convertirse en el defensor de la tierra. La música de Zimmer es una pasada.

El reparto de Man of Steel hace lo que puede con el guión que tienen. Al igual que los secundarios de la película de 1978 transmitieron todo su carisma en la primer película de Superman, Kevin Costner, Diane Lane, Russell Crowe y Laurence Fishburne lucen el carisma que sólo las grandes estrellas pueden transmitir en pantalla. Lástima lo que el guión les hace hacer, que comentaré más adelante.

De hecho, el único personaje al que entiendo y comparto su punto de vista es al villano General Zod. A pesar de la exagerada interpretación de Michael Shannon, veo lógico que alguien enfrentado a la aniquilación de su raza haga todo lo que esté en su mano, incluido aplastar a unas hormigas, para buscar la supervivencia de su especie. Eso no evita que sea el villano, claro, por los actos que realiza durante la película, pero todo lo que hace es lógico con este objetivo en mente, empezando por el intento de golpe de estado en la moribunda Krypton.

Globalmente, Man of Steel es una película de origen bastante típica que ofrece un espectacular entretenimiento para una nueva generación de espectadores que no hayan leído necesariamente los comics, algo que diría que Snyder de hecho nunca hizo. Teniendo en cuenta esto y si no conoces nada previo del personaje, creo que un espectador medio pudo salir razonablemente satisfecho y entretenido de la película.

Sin embargo, entrando en lo menos bueno, tiene delito que Warner haga una película de Superman en la que el personaje no aparezca. Porque este Man of Steel no es Superman, es un trasunto que se queda corto en todos los aspectos excepto en la espectacularidad de las escenas de acción. Y es que el principal problema de la película es que todas las decisiones creativas que David Goyer, Christopher Nolan y Zack Snyder toman para actualizar y «hacer más realista» al personaje suponen un problema que no mejora el canon existente previo.

Empezando por el psicópata de Jonathan Kent y su obsesión de no dejar que Clark ayude a la gente para mantener su anonimato, aunque con ello pudiera morir gente. Y no es sólo que ese NO sea Jonathan Kent, es que el guión equivoca terriblemente el foco. Superman no es el mejor superhéroe porque es el más poderoso y viene de otro planeta, sino por los fuertes valores morales que los Kent enseñaron a su hijo, que le hace buscar siempre la opción correcta, no la más fácil. Y matar siempre es muy fácil. Man of Steel busca trasmitir una equivalencia entre Superman y Jesucristo con un montón de imaginería religiosa e incluso con la edad de Clark, 33 años. Sin embargo, eso resulta un recurso vacuo ya que aunque la película hace a Jor-El y a Jonathan Kent repetir el mantra de que Clark «inspirará a la humanidad», realmente él durante el metraje NO hace nada que resulte inspirador para nadie, de forma que al final ese elemento narrativo resulta enormemente decepcionante y no lleva a ningún sitio.

De hecho, no es que Clark no inspire a nadie, es que escenas como la destrucción del camión son terribles porque muestran a un Clark vengándose de un bully de la peor forma posible, arruinando su medio de subsistencia, empleando la táctica de un cobarde. Y todo a cambio de conseguir un momento molón, que puede resultarlo para alguien que no conozca al personaje, pero para un fan de los comics como yo momentos como ese me sacaban de la película.

Man of Steel es un ser extraterrestre super poderoso que se enfrenta a otros seres extraterrestres causando una enorme cantidad de muertes en Smallville y Metrópolis. El increíble desprecio que Kal El tiene para evitar muertes civiles durante su enfrentamiento con Zod resulta terrible, algo que vemos por ejemplo cuando Kal para alejar la lucha de la granja de su madre lleva la lucha al centro de Smallville, en lugar de mantenerla en zonas despobladas de Kansas. Y así todo. Es por esto que si, las escenas de acción son espectaculares, pero aún hoy veo la película y no veo nada que me sugiera que estoy viendo una película de Superman, a pesar de la S en el pecho del protagonista. ¡Ah, no! Que la S significa esperanza. Hasta en eso resultan ridículos.

Y aunque Superman no debería matar, entiendo que con el contexto adecuado sería justificable que lo hiciera. John Byrne hizo que Superman matara en su etapa en el comic y supo justificarlo correctamente, además que Clark pagó un precio por ello. No tengo problema con que mate en un momento extremo si la situación está bien planteada, pero el climax de Man of Steel no lo está. Partiendo además que esta muerte no estaba en el guión original de Goyer y fue forzado a última hora por Snyder, que claramente ha jugado más al Injustice que leído las aventuras del comic. Y por mucho que luego Goyer justificara la decisión como que ahora que Clark mató sabe lo horrible que es y ya no lo va a volver a hacer, resulta una explicación fallida porque la historia de ESTA película debe ser satisfactoria en si misma, y no lo es. En el momento en que el problema de una película intenta ser justificado con que se iba a arreglar en la siguiente, están demostrando tu incapacidad para contar una buena historia.

Henry Cavill hace lo que puede en su interpretación. Aunque físicamente ES Superman, algo que Brandon Routh no consiguió en Superman Returns, su Clark Kent queda en un puesto indefinido al estar todo el rato sumido en una tristeza y una seriedad que resulta impostada y poco creíble. Tampoco consigue Amy Adams hacer suya a Lois Lane que está media película embobada mirando los biceps de Superman. Y aunque el guión intenta que su personaje tenga importancia en la historia, no consigue dar con la tecla que el personaje necesitaba, entiendo que porque el guión no se lo permite, no porque ella no realice una buena interpretación. Más lamentable es ver la idea de un Perry White «realista» que tienen en la película. Y en este caso me da igual el cambio de raza al elegir a Laurence Fishburne para el papel. El problema es lo que la historia le hace hacer a Perry, y es comportarse como un estúpido.

Otro problema de Man of Steel es el ritmo. La película tiene un prólogo de 20 minutos en Krypton repleto de acción tras lo que tenemos más de una hora de origen de Clark que se hace lento por momentos y que incluye la que probablemente sea una de las muertes más ridículas de la historia del cine protagonizada por un lamentable Jonathan Kent. Una escena que de nuevo está mal construida y queda como un pegote absurdo. Tras este lento origen, la película vira en sus últimos 45/50 minutos para convertirse en un «All-Out War» que sinceramente no pega tampoco con lo visto hasta ese momento, quedando el conjunto casi como tres partes deslavazadas sin demasiada conexión entre ellas.

Y hablando de Krypton, en este mundo diseñado genéticamente en el que cada ciudadano nace con los atributos que necesitará para desempeñar su función en la sociedad, resulta ridículo pensar que un científico (Jor El) pueda derrotar él solo al General Zod y a sus hombres. Algo establecido por la lógica de la película que no se corresponde con lo que nos han contado. No es algo grave, a decir verdad, pero si es otra piedra que me encontraba en el camino que me impedía disfrutar de la película como debería.

En resumen, ya intuiamos que esto iba a ser diferente. De hecho, como Warner ya expuso, NO es Superman, es Man of Steel. Y acepto que cada creador quiera mostrar su propia versión del personaje que no tienen que coincidir con la mía. De hecho, mientras Warner se lo permita, no tiene ni siquiera que ser compatible con la versión de Superman que hemos visto en los comics en los últimos 40 años. Sin embargo, esta película mostró que lo que funciona para Batman probablemente no fuera lo mejor para Superman, personaje que ha sido maltratado por unos ejecutivos de Warner a los que sólo les preocupaba sus beneficios y no en mostrar al personaje como lo que es, el mejor superhéroe de la historia.

El visionado de Man of Steel en el cine en 2013 fue una de las decepciones más grandes que me he llevado en una sala de cine en toda mi vida porque realmente esperaba ver la versión definitiva de Superman y me encontré otra cosa peor bajo todos los puntos de vista. Y que me llevó a no ver en cine ninguna de las siguientes película de Zack Snyder con los personajes de DC Comics. Warner puede hacer lo que quiera con «sus» personajes, pero que no cuenten con mi dinero.

Comparto el trailer de la película:

Man of Steel sigue siendo una oportunidad perdida y la constatación que Snyder no entendía a Superman. Si no conoces al personaje, Man of Steel puede ser una razonablemente entretenida película de acción. Pero es una terrible película de Superman.

PUNTUACIÓN: 4.5/10

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Crítica de Superman 29 y Action Comics 1029 de Phillip Kennedy Johnson y Phil Hester (DC Comics)

Brian Michael Bendis ya es historia de Superman, y tras los dos meses de Future State, llega el nuevo guionista Phillip Kennedy Johnson junto al dibujante Phil Hester dispuesto a insuflar nueva vida al personaje de DC Comics con una positividad contagiosa que me ha animado a comprar los dos primeros números de su etapa, publicados este mes en Superman 29 y Action Comics 1029.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

¡El escritor Phillip Kennedy Johnson y el artista Phil Hester se unen para “The Golden Age” en marzo de 2021!

En la primera parte de “The Golden Age” en Superman 29, Jonathan Kent regresa del siglo 31 y lucha contra las amenazas cósmicas junto a su legendario padre. Pero cuando se abre una brecha interdimensional cerca de la Tierra, Jon reconoce a las criaturas que emergen: ¡los leviatanes cósmicos a los que la Legión de Superhéroes atribuye la MUERTE DE SUPERMAN!

Luego, en la segunda parte de «La Edad de Oro» en Action Comics 1029, mientras Superboy intenta desesperadamente salvar la vida de Superman de los leviatanes de la Brecha, Superman descubre los impactantes orígenes de la Brecha. Pero con sus poderes desapareciendo misteriosamente, está completamente superado. ¿Puede Superboy cambiar el curso de la historia y salvar la vida de su padre? ¡No te pierdas este preludio del próximo gran evento de Superman!

Ambos números cuentan con unas páginas de complemento denominadas «Tales of Metropolis». En Superman 29 el escritor Sean Lewis (DC Future State: Superman of Metropolis) y el artista Sami Basri (Harley Quinn) siguen a Jimmy Olsen en una búsqueda para conocer a algunos de los personajes más coloridos de la ciudad de Metrópolis, ¡comenzando con Bibbo Bibbowski!

En el «Tale of Metropolis» del Action Comics 1029, los escritores Becky Cloonan y Michael W. Conrad (Future State: Immortal Wonder Woman) unen fuerzas con Michael Avon Oeming para continuar la historia de Midnighter que Cloonan y Conrad comenzaron en DC Future State. ¿Está el Universo DC preparado para Trojan Industries?

Aparte de la escritura, el recién llegado al mundo del comic Phillip Kennedy Johnson tiene una carrera de tiempo completo como soldado, músico y maestro en servicio activo. Como Sargento de Primera Clase en el Ejército de los Estados Unidos, Phillip recorre regularmente los Estados Unidos con The U.S. Army Field Band y Federal Brass of Washington, DC, conectando a los estadounidenses con su Ejército. A Phillip le apasiona ser un modelo a seguir para su hijo y le enseña valores importantes al leerle historias de Superman, la Liga de la Justicia y otros superhéroes de DC. Phillip espera que algún día su hijo lea sus historias de Superman y vea el amor de su padre por él en la página.

“No puedo empezar a describir el honor que es escribir Superman y Action Comics”, dijo Johnson, “especialmente siguiendo a uno de mis héroes de la industria, Brian Michael Bendis. Uno de mis primeros recuerdos es la emoción que sentí al ver las películas de Christopher Reeve Superman por primera vez. Mi objetivo para cada número será brindar a los lectores la misma reacción física y las mismas aspiraciones elevadas que inspira Superman: el deseo de ser mejores de lo que somos y hacer más de lo que el mundo cree que podemos hacer «.

Hay que reconocer que leyendo estas palabras del nuevo escritor de Superman Phillip Kennedy Johnson, ¿quien no querría al menos probar estos comics que sirven de introducción a su etapa? Eso es mismo lo que pensé cuando leí la estupenda entrevista de Zona Negativa de hace unas semanas, que realmente me vendieron la serie y me hizo comprar estos dos primeros números para darle una oportunidad.

Y entrando en la valoración de esta historia en dos partes. lo primero a destacar es la elección de Phillip Kennedy Johnson haciendo que aparentemente sea Jonathan Kent, el hijo de Clark recién retornado del futuro, quien nos haga de narrador para esta historia. Esto sirve para anticipar (tal vez) un cambio de rumbo en la serie y tal vez ¿un nuevo protagonista?

Por lo visto en estos primeros números, PKJ plantea centrarse en caracterización de Clark y sobre todo Jonathan, lo cual siempre está bien. Sin embargo, la brecha dimensional y los aliens que salen de ella acaban siendo unos monstruos random que no aportan nada ni transmiten ningún tipo de amenaza en toda la narración. Porque realmente Clark y Jonathan no luchan contra ellos, sino contra el destino que parece predestinado. En este sentido, la tensión que esta historia plantea en mi opinión está resuelta de forma super anticlimática, cosa que me deja una cierta sensación de bajón.

Curiosamente, Phillip Kennedy Johnson estrenó también esta semana el comic de Alien para Marvel junto a Salvador Larroca, y me ha dejado la misma sensación en ambos casos, de haber leído algo correcto que tiene el feeling adecuado que un comic de Superman o Aliens debe tener, pero sin fliparme nada de lo que me ha contado. Y hasta cierta sensación de «esto ya lo he leído».

El veterano dibujante Phil Hester (Green Arrow) cuenta con Eric Gapstur como entintador y colores de Ulises Arreola. Hester es uno de esos artistas que son un seguro de vida para cualquier editorial que son capaces de sacar adelante el encargo más complejo con solvencia y una perfecta narrativa. Sin embargo, todo lo correcto que es siempre Hester hace que nada me enamore nunca, y eso mismo me ha pasado con estos comics. Es todo tan correcto que no puedo decir nada malo del apartado artístico, pero no me dieron nada realmente chulo que me invite a volver el mes que viene, lo cual es el peor de los problemas que se le puede plantear a un comic en el complejo y saturado panorama comiquero actual.

Además del arco de La Edad de Oro, los complementos de Tales of Metropolis aumentan la sensación de corrección sin más de estos comics. Me trae sin cuidado el personaje de Bibbo Bibbowski , y aunque siempre me gustó mucho Midnighter, su historia me ofrece demasiado poco, demasiado tarde a estas alturas para engancharse a estos comics por su aparición.

Además, justo antes de leer este comic, DC soltó el bombazo de la nueva serie Superman & the Authority de Grant Morrison, Mikel Janin y Jordie Bellaire. Creo que al final va a ser una miniserie, no una serie regular, pero que va poner en duda cual va a ser el comic principal de Superman para DC Comics. De hecho, sin saber nada más que el propio anuncio, diría que frente a Morrison, Johnson tiene todas las de perder.

Volviendo a estos comics de Superman y action Comics, reconozco que tras el hype provocado por Superman y Lois en HBO, tenía hype y ganas de engancharme a sus comics, pero creo que no va a ser con esta etapa. En todo caso, estoy con ganas que Phillip Kennedy Johnson me calle la boca en los próximos meses con buenas historias mes a mes. ¡qué más me gustaría que cuando ECC la publique en castellano yo me pudiera enganchar a un comic de Superman!

Comparto las primera páginas del Superman 29 para que juzguéis vosotros mismos:

El Superman y Action Comics de Phillip Kennedy Johnson y Phil Hester es el último ejemplo que «correcto» hoy en día no es suficiente en el mundo del comic.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

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Crítica de Superman y Lois Episodios 3-5 (HBO)

Tras la gran sorpresa que me llevé con los dos primeros episodios de la serie Superman y Lois que está emitiendo HBO, me he tirado en tromba a ver los tres siguientes capítulos antes de su parada programada hasta mayo. Y lamentablemente me he encontrado que aún siendo disfrutable y los personaje me enganchan, la serie ha bajado el nivel.

Crítica SIN spoilers

PUNTUACIÓN: 6.5/10

Serie de TV (2021-). Sigue a la periodista y al superhéroe más famoso del mundo y los cómics, y cómo lidian él y Lois todo el estrés, las presiones y las complejidades que conlleva ser lo que son y además ser padres trabajadores en la sociedad actual. (FILMAFFINITY)

La serie creada por Greg Berlanti y Todd Helbing ha tenido a Gregory Smith, James Bamford y Rachel Talalay (directora de Tank Girl o Freddy’s Dead: The Final Nightmare) como directores de estos tres episodios, titulados «Las ventajas de no ser un marginado», «Errático» y «Lo mejor de Smallville». Estos episodios han sido escritos a su vez por Brent Fletcher, Michael Narducci y Brent Fletcher y Nadria Tucker respectivamente.

La serie está protagonizada por Tyler Hoechlin como Clark Kent / Superman, Elizabeth Tulloch como Lois Lane y Jordan Elsass y Alex Garfin como sus hijos Jonathan y Jordan Kent. Completaría el reparto Dylan Wals como el General Samuel Lane padre de Lois y Emmanuelle Chriqui como Lana Lang, una vieja amiga de Clark de su niñez en Smallville, madre de Sarah (Inde Navarrette), joven que se hará amiga de Jonathan y Jordan.

¿Recordáis como hace un par de semana comentaba que me habían gustado mucho los dos primeros episodios pero que tenía miedo que a Superman y Lois lo pasara lo mismo que a otras las series de CW, que empiezan bien con un buen presupuesto para enganchar y luego los siguientes episodios pegan un bajón a medida que avanza la serie? Pues eso es justo lo que me he encontrado en estos tres episodios, lo cual ha supuesto un chasco importante. No se si un chasco inesperado, debo reconocerlo, pero un chasco al fin y al cabo.

Todo lo bueno visualmente que encontré en el arranque de la serie se ha ido de un plumazo, como si de repente los productores se hubieran encontrado con la mitad de presupuesto y hubieran tenido que lidiar con ello sin plan B. Ni amplitud visual, ni escenas de acción espectaculares de calidad cinematográfica, entiendo que mejor olvidarse de todo eso a partir de ahora. Ejemplo de esto son por ejemplo una pelea de Superman ¡dentro de una habitación de hotel!! en el tercer episodio, un rescate de un puente que se está cayendo cutrísimo o una persecución nocturna a través de unos campos de trigo por la noche en la que no se ve nada. El CGI de estos episodios ha sido una decepción continua.

Y ya comentaba en mi reseña inicial que asumía sin problemas que la historia fuera mayoritariamente de Clark Kent y su familia y no tanto de Superman, pero si sólo vas a hacer una escena de acción de Superman por episodio, esta no puede lucir «cutre» en pantalla. Porque ¡solo hay una!!!

Dado que Superman casi no sale, no debe extrañar que Tyler Hoechlin me guste mucho como Clark Kent, un padre en apuros que debe aprender a reconectar con sus hijos adolescentes, pero cada vez le veo menos como Superman. De hecho, no le veo nada. Y el caso es que veo a Hoechlin un muy buen actor y me creo los valores que transmite su interpretación como Clark, pero Superman debe tener un plus y él no lo tiene.

En todo caso, me quedo con una historia que es todo corazón y que sigue transmitiendo los valores y el feeling correctos de lo que una historia de Superman debe tener, aunque Superman casi no salga. Elizabeth Tulloch como Lois Lane me ha parecido el gran descubrimiento de la serie y una excelente Lois Lane, una mujer de gran integridad que se mete en líos investigando y que se convierte en el corazón de la familia Kent.

Me gusta también  Jordan Elsass como Jonathan, el hijo sin poderes que ha pasado de ser popular en Metrópolis a quedar eclipsado por su hermano Jordan, interpretado por Alex Garfin. Y es curioso, porque todo lo que me gusta Jonathan aún cuando se equivoca me está cayendo gordo Jordan con la tontería que lleva encima. Si hay que elegir un favorito entre los dos, sin duda ya lo tengo.

Encima, el break de dos meses de la serie hasta mayo me plantea una gran duda sobre si continuar viéndola cuando se reanude, porque incluso reconociendo que me gusta mucho y me interesa la dinámica familiar de la familia Kent, los dos misterios alrededor de los villanos de la serie, el millonario Morgan Edge (Adam Rayner) y el misterioso guerrero acorazado (Wolé Parks) no pueden ser más random y menos interesantes tal y como hasta ahora se han planeado. De hecho, que dediquen más tiempo a los entrenamientos de fútbol americanos de Jonathan y Jordan que a construir una amenaza interesante es ilustrativo del problema central que tiene esta serie.

Que tengan que acudir a un salto de lógica imposible con todo lo relativo al General Lane o añadir un toque de melodrama barato para explicar los motivos por los que el villano acorazado odia a Superman y su conexión con Lois tampoco ayuda a querer saber cómo continúa la historia.

Comparto de nuevo el trailer de esta primera temporada:

Superman y Lois ha caído lamentablemente en el «síndrome CW», y me ha sabido muy mal teniendo en cuenta la sorpresa positiva que me llevé al inicio. Me gustaría ser portador de mejores noticias, pero lamentablemente en este caso me es imposible.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

¿Habéis visto estos episodios, qué os han parecido? Espero vuestros comentarios. Y si gustó este artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales, y que te suscribas al blog para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones.

¡Saludos a todos!

Crítica de Superman y Lois Episodios 1 y 2 (HBO)

Tras el subidón que Wandavision nos ha dado a los fans de los comics de superhéroes me quedé con ganas de más. Siguiendo las recomendaciones de varias personas en Twitter, me animé a ver los dos primeros episodios de Superman y Lois, la nueva serie de The CW perteneciente al Arrowcerso y que en España está emitiendo HBO. Y me he encontrado al mejor Superman en años, conviertiendo esta serie en visionado obligado.

Crítica SIN spoilers

PUNTUACIÓN: 8/10

Serie de TV (2021-). Sigue a la periodista y al superhéroe más famoso del mundo y los cómics, y cómo lidian él y Lois todo el estrés, las presiones y las complejidades que conlleva ser lo que son y además ser padres trabajadores en la sociedad actual. (FILMAFFINITY)

Greg Berlanti, el capo del Arrowverso, ha creado esta serie junto a Todd Helbing, aprovechando la nueva versión de Superman que apareció en el pasado crossover Tierras en Tierras Infinitas. Ambos escriben el guión del piloto de esta serie de 25 episodios que nada más estrenarse ya ha sido confirmada su segunda temporada. De momento sólo se he visto los dos primeros episodios, que fueron dirigidos por Lee Toland Krieger, y curiosamente se ha anunciado en Estados Unidos que la emisión se detendrá a partir del quinto episodio, no reanudándose hasta final de mayo, entiendo que para acabar de rodar el resto de episodios, ocupando la 5ª temporada de Supergirl su hueco en la programación.

La serie está protagonizada por Tyler Hoechlin como Kal-El / Clark Kent / Superman, con Elizabeth Tulloch como Lois Lane, la mítica periodista del Daily Planet y esposa de Clark, Jordan Elsass y Alex Garfin como sus hijos Jonathan y Jordan Kent. Jonathan es abierto, deportista y extrovertido, mientras que Jordan es más retraido y ha sufrido problemas de ansiedad toda su vida. Completaría el reparto Dylan Wals como el General Samuel Lane, padre de Lois y centrado que América este a salvo de las múltiples amenazas existentes.

Superman y Lois me ha encantado a todos los niveles. Debo decir para empezar que no soy nada fan de las series de CW, y mira que lo he intentado. Arrow, Flash, Supergirl, Legends of tomorrow,… empecé a verlas todas y al menos las di la oportunidad de engancharme, y ninguna lo consiguió, todas tienen un elemento “cutre” que me tiraba siempre para atrás. Dicho esto con el máximo respeto hacia los profesionales que trabajan en la serie, que tengo claro que hacen lo máximo que pueden teniendo en cuenta el presupuesto y los plazos de que disponen, y su propia habilidad. Sin embargo, aparte que los guiones sean mejores o peores, hasta donde vi eran más los segundos que los primeros, las limitaciones técnicas me hacía que todo pareciera falso y cutre y me resultaba imposible entrar en nada de lo que me contaban.

Stargirl reconozco que fue una buena historia pero, a pesar del clarísimo toque de Geoff Johns, tampoco me pareció redonda. Pero al menos sí me resultó lo bastante buena como para terminarla. Y fuera de las series normales, la primera temporada de Doom Patrol me pareció una maravilla, aunque su deficiente segunda temporada echó por tierra lo conseguido. Y me gustó Swamp Thing a pesar de los problemas presupuestarios y que su no renovación haya dejado un poco colgado al personaje.

Teniendo en cuenta estos antecedentes, creo que se entiende que aún sin tenerlo claro, al menos le haya dado la oportunidad de engancharme a esta Superman y Lois. ¡Y la serie lo ha aprovechado de maravilla!! El primer elemento super chulo es que he visto al mejor Superman en imagen real desde Christopher Lee, un héroe que encarna el ideal de moralidad al que todos debemos aspirar. Debo decir que Tyler Hoechlin (que descubrí hace poco que es el niño de Camino a la Perdición) me parece un perfecto Clark Kent, aunque se me hace un poco raro verle como Superman y no se si me encaja en el papel de “héroes más grande que la vida”. Dicho esto, su interpretación de un padre lleno de preocupaciones que no va a abandonar su defensa de la Tierra pero ve que está perdiendo a sus hijos porque no puede dedicarles el tiempo que le gustaría, me ha gustado mucho y, como padre me he sentido muy identificado con sus problemas. Para mi lo mejor de Superman es su humanidad, y este elemento me parece a veces lo más complicado de trasmitir por escritores no comiqueros (o ya puestos, por Zack Snyder), y me alegra muchísimo poder decir que en esta serie lo han clavado.

También me gusta el resto del reparto capitaneado por Elizabeth Tulloch como Lois Lane y Jordan Elsass y Alex Garfin. Si Clark es el centro moral, Lois es claramente el corazón y el pegamento que mantiene unida a la familia, y me gusta la novedad de unos gemelos sin poderes que tienen que acoplarse a un nuevo hogar y a tener un padre que es Superman. En estos dos episodios hemos visto varios momentos super emocionantes que me han parecido escenas de gran potencia dramática con la que he conectado completamente.

Por lo visto en estos dos episodios la parte del drama familiar va a primar sobre el elemento superheroico. Como decía antes, por algo que no se puede contar la familia Kent decide mudarse a Smallville para establecer su hogar en el pueblo natal de Clark. Este hecho sirve a Berlanti y Helbing establecer un concepto interesante que conecta con los problemas actuales en los Estados Unidos en los que parece que las zonas rurales están abandonadas por los políticos e instituciones hasta el punto de parecer que hay ciudadanos de primera, los de las grandes ciudades, y de segunda, que son todos los demás.

La llegada a esta Smallville deprimida y con graves problemas de paro del millonario Morgan Edge que dice tener grandes planes para ofrecer cientos de puestos de trabajos que revitalizarán la zona, ofrecerá la trama de misterio que permitirá a Lois realizar su investigación en el pueblo y mostrará (creo yo) el problema de los líderes mesiánicos que prometen milagros a los descontentos que no llegarán a realizar, dejando al pueblo en la estacada mientras él se ha lucrado a su costa. ¿Una crítica anti-Trump realizada con sutileza? Me parece increíble, y es casi una rara-avis en este mundo del entretenimiento cada vez más proclive a abofetearnos con panfletos ideológicos que olvidan el aspecto de entretenimiento.

El Showrunner Todd Helbing dijo que muchos aspectos de Superman & Lois como son la fotografía y el diseño de producción se abordaron como si se tratara de un largometraje, comentando que: «Estamos compitiendo con programas por cable y streaming… y queríamos poder hacer eso y ofrecer al público algo de igual calidad”. Este elemento es muy importante para mi porque como comentaba al principio, el elemento “televisivo cutre” fue un factor determinante para que NO me enganchara a Arrow o Flash en su día. De este modo, no tengo problema con que la serie sea más drama que luchas superheroicas, pero las que haya deben ser espectaculares y lucir con calidad, y me alegra poder decir que así me lo han parecido. Hay sobre todo en el piloto dos momentazos de Superman en vuelo que son todo emoción y “sense-of-wonder”, y me flipa que los creadores no olviden que este elemento en mi opinión es más importante que el nivel de poder del protagonista.

No he comentado nada del villano o villanos de la serie porque plantean una sorpresa que siendo original encaja con multitud de comics de DC y creo que puede darnos momentos super interesantes a lo largo de esta temporada.

Como digo, la serie me ha gustado mucho. Si tengo que decir algo menos bueno, diría que no es sobre la serie en sí, sino a la decisión de emitir cinco episodios durante marzo y tener que esperar 2 meses para ver el final desde final de mayo, junio y julio. Y tengo claro que una gran parte del problema viene provocado por el COVID que obligó a parar el rodaje en su día. Por lo que he leído, de hecho aún tienen que rodar cosas, imagino de los últimos episodios. Sin embargo, entendiendo la problemática de la pandemia, la opción de HBO me parece mucho peor a la alternativa de estrenar la serie en Mayo y emitirla de un tirón. No tengo ni idea de lo compleja que es la parrilla del canal The CW de Warner, pero sinceramente no me interesa, y no creo que tenga por qué. Lo único importante es que AHORA me apetece seguir viéndola, quien sabe si en dos meses no estaré enganchado a Jupiter´s Legacy en Netflix o The Boys o Invincible en Prime o Loki en Disney+. El tren hay que cogerlo cuando pasa, porque quien sabe si volverá a pasar…

Otro tema que merece comentarse es que las series de CW empiezan bien con un buen presupuesto para enganchar y luego los episodios pegan un bajón a medida que avanza la serie. Es pronto para saber si esto le va a pasar a Superman y lois. En todo caso, como digo la serie me ha gustado y lo más normal a no ser que haya un bajón brutal de calidad y/o presupuesto en los tres episodios restrntes antes de la parada, es que en la siguiente ventana de suscripción o HBO en tres / cuatro meses posiblemente aproveche para terminar de ver esta primera temporada.

Comparto el trailer de la serie:

Tenía y tengo algunos reparos con las series de la CW, pero estos dos primeros episodios de Superman y Lois me han encantado a todos los niveles. Apuntadme al nutrido grupo de telespectores que espero con ganas que se reanude la emisión para poder terminar de ver la primera temporada.

PUNTUACIÓN: 8/10

¿Habéis visto estos episodios, qué os han parecido? Espero vuestros comentarios. Y si gustó este artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales, y que te suscribas al blog para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones.

¡Saludos a todos!

Crítica de El Reloj del Juicio Final de Geoff Johns y Gary Frank

Tenía cierto reparo a leer El Reloj del Juicio Final de Geoff Johns y Gary Frank, sería de 12 números con la reunión de los personajes de Watchmen con los héroes del universo DC tradicional. Y lo que me he encontrado ha sido uno de los comics más emocionantes que recuerdo de la DC Comics en continuidad que hará las delicias a todos los lectores veteranos como yo.

PUNTUACIÓN: 9/10

ECC Ediciones tiene el orgullo de presentar uno de los cómics más esperados de todos los tiempos. Batman, Superman y otros muchos héroes y villanos de DC Comics se encuentran por primera vez con los personajes de Watchmen. ¿Es el Doctor Manhattan el responsable de trastocar la continuidad del Universo DC? Nadie está preparado para lo que sucede en estas páginas. Geoff Johns, el guionista que colocó la chapa del Comediante en la Batcueva, colabora de nuevo con la estrella del dibujo Gary Frank (¡Shazam!) para dar continuidad al clásico atemporal de Alan Moore y Dave Gibbons y dar respuesta a todos los misterios surgidos desde la publicación de Universo DC: Renacimiento.

Doomsday Clock surgió como parte de Rebirth, el relanzamiento que DC Comics realizó de su línea editorial en mayo de 2016. Geoff Johns fue el escritor de este especial en el que se sugería que el Doctor Manhattan de Watchmen había cruzado al universo DC tradicional. Tras el crossover “La Chapa” entre Batman y Flash de Abril y Mayo de 2017 en el que se ahondaba en esta misteriosa presencia, en ese mismo mes de mayo se anunció la publicación de El Reloj del Juicio Final, realizado por el Dream-Team de Geoff Johns y el artista Gary Frank. Johns expresó que había una historia interesante a partir del contraste entre Superman, un extraterrestre que encarna el concepto de compasión y humanidad, y el Doctor Manhattan, un humano normal cuyos poderes que le han separado de la humanidad.

En Estados Unidos, los 12 números de El Reloj del Juicio Final se publicaron entre noviembre de 2017 y diciembre de 2019. Aunque inicialmente se planteó con una periodicidad mensual con dos meses de descanso entre medias, DC en seguida cambió su periodicidad a bimensual para acoplarlo al volumen de trabajo que requería para los autores. A pesar de ello, el número 11 se publicó en septiembre de 2019, 4 meses de su fecha inicial de publicación, mientras que el número 12 salió en diciembre de 2019. Durante su publicación en grapa, esta serie siempre superó los 100,000 ejemplares vendidos en Estados Unidos, y resultó un enorme éxito de ventas, que fue reforzado con los tomos recopilatorios.

En España ECC Ediciones empezó la publicación de esta miniserie en julio de 2019, al tener ya presente los retrasos en la salida de los últimos números americanos, publicando la serie a ritmo mensual excepto por un pequeño salto entre los números 10 y 11, de forma que terminó de publicarse en Julio de 2020. Mirando en la web de ECC, parece que hay prevista la publicación de una edición en tapa dura para diciembre de este año, entiendo que a tiempo de navidad.

Reconozco que de base, estoy en contra de las continuaciones de Watchmen debido a la jugada que DC le hizo en su día a Alan Moore, al prometerle que los derechos del comic se le darían a Moore y Gibbons cuando el comic dejara de estar en impresión, cosa que 34 años después aún no ha sucedido. Dado que para Moore Watchmen era una obra cerrada con un principio y final y que él ya había contado lo que quería y no estaba de acuerdo en que se hicieran continuaciones, en su día no compré los Before Watchmen, ni tampoco esta serie El Reloj del Juicio Final. Gracias a mi amigo Félix pude finalmente leer este comic de Geoff Johns y Gary Frank, y tengo que reconocer que me acabo de encontrar uno de los mejores comics de DC del año, de cualquier año.

Geoff Johns y Gary Frank han creado una carta de amor al género superheroico y a Superman como el primero y el mejor de todos, y lo hacen desde el respeto más absoluto por el comic de Moore y Gibbons y sus personajes. Whoa!! Conseguir esto no es nada fácil, casi parece que Johns ha conseguido la cuadratura del círculo.

Sin embargo, por empezar por elementos menos buenos, es posible que lectores de Watchmen que hayan comprado este comic puedan acabar decepcionados ya que Johns utiliza de forma brillante a estos personajes para poner en valor al Universo DC y a sus héroes de todas las épocas, previos incluso a la obra de Moore y Gibbons, con un Superman en el centro de una nueva mitología. Esto para mi es un gran logro, pero para un lector no acostumbrado al Universo DC, puede resultar chocante, y hasta confuso en varios momentos por el uso de personajes, situaciones y hasta fechas reales de publicación que no tienen por qué ser conocidas por el gran público.

De igual forma, la historia va de menos a más y hay que dar un margen a que la historia de Johns despegue. Y diría que en la primera mitad en la que los personajes de Watchmen son los grandes protagonistas, la historia de Johns es quizá en exceso derivativa de la obra de Moore y Gibbons. Cada número se centra en un personaje, y se fuerzan algunos elementos como la entrada en prisión de Rorschach claramente para que nos recuerden al comic original. En paralelo se crea un puzzle complejo situado en varios momentos temporales que se irá resolviendo en el perfecto final en el número 12. Como véis, dicho así parece una copia evidente.

Otro elemento derivativo de este El Reloj del Juicio Final es el propio diseño de la portada, con el primer plano de la primera viñeta del comic, que a su vez es un elemento secundario de la historia, con el título del comic en vertical con la misma tipografía que se usó en Watchmen, en el lado izquierdo de la portada. Este elemento también puede ayudar a provocar la confusión que comentaba antes, al pensar un lector no habitual que van a leer un nuevo comic de Watchmen, cuando diría que este comic es en realidad una historia del Universo DC en la que aparecen algunos personajes del Watchmen original de Moore y Gibbons, junto con algunos nuevos.

Mientras El Reloj del Juicio Final es un “Watchmen 2” en la primera mitad, el comic se queda en un buen comic bien realizado sin más, pero con una extraña sensación de familiaridad y que esto de alguna medida ya lo habiamos leído. Pero en cuanto el comic vira en su segunda mitad y se convierte en un EVENTO de DC Comics con el destino del multiveso en juego, la historia aumenta la tensión y ofrece un buen puñado de momentazos que me pusieron el corazón en un puño y me hicieron gritar de emoción (literalmente) leyendo la resolución del perfecto número 12.

Aprovecho este punto para reconocer a Gary Frank. Se trata de uno de los grandes artistas de DC y realmente no se le alaba lo suficiente. El Reloj del Juicio Final puede ser su obra cumbre dentro de una carrera increíble con montón de comicazos a sus espaldas: Superman: Secret Origin y Batman: Earth One (junto a Geoff Johns), Midnight Nation de J. Michael Straczynski o el Incredible Hulk junto a Peter David, entre otros.

Desde el respeto a Gibbons y utilizando sus mismas herramientas narrativas como el uso de rejillas de 9 viñetas por página, consigue crear una obra que se siente propia, aunque venga inspirada e influenciada por la obra de Dave Gibbons. En el apartado gráfico, Frank está de 10, no se le puede poner ni un solo pero. Además, su colaboración con el colorista Brad Anderson ofrecen unas páginas perfectas narrativamente, que hacen que la lectura sea una delicia.

Junto a Frank, el trabajo de Johns me parece también brillante. No se si este El Reloj del Juicio Final es su obra maestra, pero va a quedar muy probablemente en su Top 3. Y lo hace desde el respeto más absoluto al comic original de Watchmen, llevando al Dr. Manhattan y a Ozymandias un paso más alla y provocando una evolución que se siente lógica por lo leído en los 24 números, los 12 originales de Watchmen y estos 12 de ahora.

Johns plantea El Reloj del Juicio Final como una obra indivisible que aunque puede leerse comic a comic se disfruta incluso más con la lectura de un tirón. La tensión creciente que construye me parece maravillosa, y el todo cobre sentido de manera brillante en las últimas páginas me ha parecido bestial. Como comic que simplemente cuenta una entretenida aventura con principio y final me ha gustado mucho mucho. Pero esta obra tiene otros niveles de lectura que hacen que este comic me parezca una pasada.

A nivel metalingüístico, este comic resalta el deseo de Johns de demostrar que la industria del comic ha superado el «grim-n-gritty» de 1986, estilo que nació a partir del éxito de Watchmen pero que no fue creado por Moore y Gibbons, sino por otros autores que buscaron copiarles, en muchos aspectos mostrando que no habían entendido nada del comic de Watchmen, quedándose sólo con los aspectos superficiales. Tras tener su auge en el final de los 80 y sobre todo en la década de los 90, 30 años después todavía sigue presente en la industria mainstream americana.

El mundo del comic puede (DEBE) ser luminoso y optimista, y ofrecer valores positivos a los que los lectores debemos aspirar. El mensaje de Batman a Rorschach de apropiarse de máscaras negativas para transformarlas en algo positivo es súper importante hoy en día, debido a la gran polarización que sufre nuestra sociedad.

A nivel editorial, Johns crea una historia súper emocionante que ADEMÁS busca arreglar los problemas de continuidad de toda la historia de DC. El concepto del Metaverso con Superman y la Tierra en el centro me parece super brillante, más aún por su simplicidad. Siempre ha existido un Superman que inspire a los lectores, y seguirá existiendo en el futuro, sin importar que iteración del personaje tengamos, si el Superman de la Silver Age, de la Golden, la versión de Byrne post Crisis de 1985, el reinicio del Universo DC de 2011 de los Nuevos 52, el Rebirth de 2016 o quien sabe qué versión llegue en el futuro. Superman es eterno, y este comic sirve para ponerle aún más si cabe en el centro del universo DC.

Dentro del jaleo editorial que supone la DC del siglo XXI, con múltiples reinicios y relanzamientos que eliminan aspectos del pasado y los ponen en entredicho, Johns pone el énfasis en lo verdaderamente importante, que es la emoción y el corazón que Superman imprime en cada página, y cómo es y será siempre un icono independientemente del aspecto o el enfoque que tengan sus comics en un momento determinado.

Por ponerle otro pero, quizá los nuevos personajes del mundo de Watchmen Marioneta, Mimo o el nuevo Rorschach están un poco por debajo de la historia, pero al final cada uno de ellos tienen un papel que jugar, y sirven para resaltar que las historias nunca terminan. En todo caso, me encuentro maravillado con este comic, que se convierte en una lectura obligatoria para todos los fans de los comics de DC pero sobre todo veteranos como yo. El Reloj del Juicio Final se ha creado con vocación de clásico absoluto de DC, y muestra las posibilidades del género para contar historias que solo pueden crearse en el medio del comic.

Las mejores historias son las que dejan poso, las que te tienen pensando en ella horas después de haberla terminado y estás con ganas de volver a leerla y disfrutarla, sabiendo que en las nuevas lecturas vas a encontrar detalles que se escaparon. En ese sentido, El Reloj del Juicio Final me ha parecido un éxito sin paliativos, con una historia llena de emoción.

(Offtopic) Me ha gustado tanto este comic en la forma en que crea una nueva historia construyendo desde el respeto a los comics que vinieron antes, que hace que odie un poco más la serie de Damon Lindelof de la HBO que usa a estos personajes como excusa para contar otra cosa. Este Reloj del Juicio Final me ha parecido la forma perfecta de continuar desde el respeto con una obra previa, respetando lo existente y construyendo a partir de ahí, confirmando que es posible. Si se quiere. Qué lástima que Lindelof fuera a su aire pensando que su historia sobre el reacismo era más importante que el mundo creado por Moore. En todo caso, podéis leer mi reseña de esta serie de la HBO aquí.

Entiendo que la naturaleza derivativa de este comic respecto a la obra de Moore y Gibbons va a colocar a este comic siempre un peldaño por debajo del Watchmen original. Y entiendo que para lectores poco habituados al Universo DC puede resultar incluso confuso en algunos momentos. Pero Geoff Johns y Gary Frank han creado un comic muy especial para todos los fans de DC que es un must-read absoluto.

Cuando pensamos en DC, pensamos en escritores como Brian Michael Bendis, Grant Morrison, Greg Rucka… Pero visto lo visto, Geoff Johns es para mi el gran AUTOR de la casa, que no tiene el reconocimiento que merece quizá por haber bajado su producción comiquera al centrarse en las versiones cinematográficas y televisivas de los héroes de DC. Ahora que su acoso online sigue en marcha por parte de los del culto a Zack Snyder, veo que no se le agradece lo suficiente todo lo que ha creado para DC en todos estos años. Para mi, Johns es un grande entre los grandes, y ojalá podamos seguir disfrutándole en DC durante muchos años.

Por último, aparte de confirmar que tendré que comprarme el tomo de El Reloj del Juicio Final cuando salga en España, este comic me ha dejado con muchísimas ganas de leer Batman: Three Jokers de Geoff Johns y Jason Fabok, que está publicándose en estos momentos en USA dentro del sello Black Label. Esta semana me llegan los 2 primeros números y a final de mes se publica el último, por lo que en breve espero estar escribiendo mi reseña del nuevo comic de Johns.

El Reloj del Juicio Final es una miniserie sobresaliente que pone de manifiesto lo importante que es Superman para varias generaciones de lectores y para DC Comics en su conjunto. Un comic imprescindible para todos los fans de los comics de DC entre los que me incluyo.

PUNTUACIÓN: 9/10

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