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Reflexiones de domingo 8/2023 – El mundo del comic necesita un revulsivo

Pensando en un tema para el artículo de hoy, parece que los astros se han alineado esta semana. Y es que llevo algún tiempo pensando que el mundo del comic mainstream americano se encuentra en un momento de crisis profunda en la que nada consigue emocionar a los lectores de una manera similar a la forma en que Avatar 2 o Top Gun Maverick revitalizaron las salas comerciales. El anuncio por parte de Marvel de Ultimate Invasion, una nueva colección de Jonathan Hickman y Bryan Hitch en la que que retoman 8 años después del final de Secret Wars el universo Ultimate, me sirve para reforzar este argumento.

Ultimate Invasion va a ser una serie limitada de 4 números que comenzará a publicarse en Junio. La serie de Hickman y Hitch contará con elementos del universo Ultimate Marvel como El Hacedor (una versión alternativa malvada de Reed Richards) y Miles Morales (quizás el personaje original más importante de Ultimate Marvel, aunque fue creado por Brian Michael Bendis y Sara Pichelli en las etapas finales de este universo, en 2011), que desempeñarán papeles importantes en la historia. Y además asistiremos a una nueva reunión de unos nuevos Illuminatis de Marvel Comics.

«Creo que es justo decir que tanto Bryan como yo ya hemos dedicado nuestro tiempo a hacer comics del universo Ultimate, así que cuando Marvel nos puso este proyecto delante, ambos sabíamos que tenía que haber una buena razón para revisitar la idea de ‘Ultimate Comics’ más allá de contar una historia chula o simplemente trabajar juntos, que es algo que hemos estado intentando hacer durante años», comenta Hickman en la entrevista exclusiva a Entertainment Weekly que ha dado la primicia. «Así que con eso en mente, no podía ser replicar o revisitar lo que Bryan hizo en los Ultimates originales -crear una versión aerodinámica y modernizada que eventualmente se convertiría en la columna vertebral del MCU- y ciertamente no podía ser lo que yo hice, que era un capítulo final de un universo preexistente.»

Por su parte, Hitch dice: «Han pasado más de 20 años desde que empecé a trabajar en The Ultimates, un proyecto que tendría un gran impacto en mi propia carrera y más allá, así que cuando Marvel vino a mí con la idea de revisitar el Universo Ultimate con el hombre que tan brillante y espectacularmente destruyó el anterior, ¡me puse manos a la obra! Jonathan es un magnífico guionista de grandes epopeyas y hemos hablado de trabajar juntos más de una vez, así que esta nueva aventura del Universo Ultimate que nos une es muy emocionante. Puedo aportar dos décadas de experiencia como artista y narrador. Es nuevo, diferente y familiar. Es una historia de gran presupuesto, de alto concepto y en pantalla panorámica. Me siento como en casa».

Hickman continúa: «también pensamos que la idea misma de Ultimate Comics debía invertirse con respecto a lo que era el universo original. Queríamos que fuera algo que realmente sólo pudiera existir en el espacio del cómic: Una nueva forma de pensar y disfrutar de una nueva versión del Universo Marvel. Estoy bastante contento de decir que parece que hemos logrado esas cosas y estamos muy emocionados de que todo el mundo pueda leerlo.» «El Hacedor», dice Hickman, es «el vehículo perfecto para llevarnos del punto A al punto B».

Después de que el cómic Secret Wars terminara en 2015, Hickman se tomó un descanso de los cómics de Marvel durante unos años mientras se centraba más en proyectos independientes como East of West con Nick Dragotta. Pero Hickman regresó a Marvel con fuerza en 2019, revitalizando a los X-Men en la monumental serie de eventos House of X/Powers of X y supervisando una nueva generación de historias mutante. Cuando Hickman dejó los cómics de X-Men con el evento Inferno de 2021, dijo a EW que Marvel tenía «la expectativa de que escribiera libros más grandes que tuvieran un mayor alcance que los cómics mensuales regulares». Su insinuación de que Ultimate Invasion supondrá «una nueva forma de pensar y disfrutar» de los cómics de Marvel parece encajar en esa idea.

*Información e imágenes extraídas de la exclusiva de EW.

En 2015 el primer número de Star Wars de Jason Aaron y John Cassaday en Marvel vendió más de un millón de ejemplares. Ese mismo año, el primer número de Secret Wars de Jonathan Hickman y Esad Ribic, la miniserie que cerró el Universo Ultimate que ahora parece se va a retomar de alguna manera, vendió más de 550.000 ejemplares. Tuvieron que pasar 3 años para que el Action Comics 1000 vendiera más de medio millón de ejemplares en 2018. El reinicio de X-Men tras las exitosas House of X / Power of X, siendo el comic más vendido de 2019 «sólo» consiguió vender 250.000 ejemplares, mientras que el comic más vendido de 2020, Wolverine 1, no llegó a los 200.000 ejemplares.

Durante el COVID, el primero número de BRZRKR publicado por Boom Studios! rompió todos los registros al vender más de 600.000 ejemplares en 2021. Pero dejando aparte sorpresas puntuales como el comic de Keanu Reeves, Matt Kindt y Ron Garney, a lo que podría añadir el resurgimiento de la franquicia de SPAWN de Todd McFarlane a partir de alcanzar su histórico número 300, lo cierto que es parece que las ventas de las colecciones regulares están en caída libre. En 2022 leí numerosos artículos de tiendas de comics en Estados Unidos quejándose de no vender (casi) nada de DC y cada vez menos de Marvel. En este sentido, leer a Tom Breevort admitir que Marvel ha cambiado de política y frente a la tradición de series abiertas ahora prefieren publicar miniseries de 5 números que renuevan en caso de tener ventas aceptables. Leer que Marvel no confía que la mayoría de sus colecciones puedan llegar al número 10/15 y por eso confían en el aumento de ventas que un número 1 genera, es ciertamente descorazonador.

Y no hablo únicamente de Marvel y DC. En un momento en el que los lectores tenemos la mayor oferta disponible a nuestra disposición de mayor calidad, hubo un goteo incesante de creadores que se quejaban que las ventas de sus comics de creación propia no llegan a resultar rentables, viéndose obligados a volver a trabajos de encargo que aseguran unos ingresos que no tienen con sus propiedades. Cuando más oferta hay más difícil resulta llamar la atención de lectores que en muchos casos no llegaron a saber ni que publicaste una nueva obra. Y hablo de gente que publica en Image, si pensamos en autores de editoriales más pequeñas, la situación puede ser dramática en muchos casos. O directamente como en España, donde muchos autores tienen que compaginar el comic con otros trabajos remunerados que equilibren su economía.

Creo que fue a Mark Millar al primero que le leí en su newsletter que la industria del comic mainstream americano necesita comics que generen un gran interés en los aficionados. Dentro de los correctos comics que seguro están publicando Marvel, DC y las demás editoriales (según los gustos de cada uno), nada llama realmente la atención del fandom y le hace desear comprar ese comic al sentir que es el equivalente comiquero de un EVENTO del MCU cinematográfico. Millar utilizaba esta reflexión para vender su próximo comic BIG GAME que va a dibujar PEPE LARRAZ, pero creo el escritor escocés ha dado en la diana.

Y para ello la única forma de conseguirlo es unir a personajes icónicos con los mejores autores. ¿Quién no compraría una Liga de la Justicia de Jonathan Hickman con Pepe Larraz? ¿O un Spiderman de Tom Taylor y Daniel Warren Johnson? En un momento que parece que nada consigue romper una rutina nada emocionante, la industria necesita más comics como el BRZRKR de Keanu Reeves o el Batman / Spawn de Todd McFarlane y greg Capullo ¡todos los meses! Comics que hagan que compradores poco habituales se animen a comprarlos en su librería más cercana y, con suerte, una vez allí pueda probar otras cosas. Como pasa con los blockbusters palomiteros del cine, que Avatar triunfe entre el público significa que los cines están llenos y son rentables. Pues eso mismo necesitan ahora mismo las librerías de comics.

Y cuando hablo de COMICS EVENTOS no me refiero a crossovers como V.X.E. El día del juicio recién finalizado en Marvel, o las Crisis Oscuras en Tierras Infinitas de DC Comics que ECC Ediciones acaba de comenzar a publicar en España. Me refiero a comics que se sientan IMPORTANTES, de forma que nadie puede perderse. ¿Frank Miller y David Mazzucchelli se reunen para una historia de Daredevil? Compro. Cada lector seguro que tenemos nuestro Dream-Team, pero realmente necesitamos historias con grandes ideas espectacularmente dibujadas por autores de primera fila. Leer al cuarto copión de Stuart Immonem que dentro de ser correcto no sabe transmitir la magia que si tienen los verdaderos super estrellas es cualquier cosa excepto emocionante.

Y dentro de estos comics IMPORTANTES habría que añadir, además de especiales concretos como el Batman / Spawn que comentaba antes, colecciones como The Walking Dead o SAGA, comics mensuales que invitan a los lectores a pasarse todos los meses por la librería, y cuyas ventas aumentan a medida que el boca a boca funciona entre los aficionados. Y cuyos tomos recopilatorios son aún más populares que las grapas, ofreciendo ventas constantes a las librerías que aprovechando que están allí quizá quieran probar otras historias.

El anuncio de Ultimate Invasion de Hickman y Hitch se une al reinicio de Los Vengadores de Jed MacKay y C.F. Villa previsto un mes antes, en Mayo. Tras la decepción que está resultando la franquicia mutante tras la marcha de Hickman, a pesar del hype que me generan estos anuncios, si tuviera que calificar los años de C.B. Cebulski como Editor en Jefe de Marvel, la valoración no sería demasiado buena. Y obviamente se han producido comics excelentes como el Thor de Jason Aaron y Dauterman, Inmortal Hulk de Al Ewing y Joe Bennet o Veneno de Donny Cates y Ryan Stegman, pero a nivel general la Casa de las Ideas se encuentra a años luz de la calidad de la Marvel Now! inaugurada hace 10 años, en 2013. Una etapa que de alguna forma desembocó en las Secret Wars en 2015.

Espero que estos anuncios y otros muchos que se confirmen durante 2023 den un meneo a la industria y generen el interés de los aficionados por esas historias. Y esto mismo es compatible con que realmente Hickman no es para nada un seguro de vida, teniendo en cuenta su trabajo en los mutantes, y décadas antes en los comics de la línea Ultimate. Pero dejando aparte mis opiniones personales, creo que su Ultimate Invasion puede ser unos de los comics «importantes» de 2023. En este sentido, tengo claro que Big Game, el comic que Mark Millar anunció junto a Pepe Larraz y sobre el que hablaba antes, va a ser un pelotazo. Ahora sólo falta que Robert Kirkman, Rick Remender, Warren Ellis o Grant Morrison anuncien proyectos para este año y que se vendan estupendamente. (ah, perdón! Warren Ellis no, que parece que sigue cancelado). Porque no se tu, pero yo planeo seguir comprando comics durante muchos años, ni me planteo dejar de leer.

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Crítica de Once and Future vol. 5 de Kieron Gillen y Dan Mora (Boom Studios)

Once & Future, el comic de Kieron Gillen y Dan Mora con colores de Tamra Bonvillain, publicado por Boom Studios e inspirado en las leyendas artúricas llega a su conclusión en su quinto volumen.

PUNTUACIÓN: 8/10

Vol. 5: La tierra baldía

Cuando Excalibur, la mítica espada en la piedra, aparece en las afueras de Londres en Nochebuena, todos los reyes se apresuran a reclamarla mientras nuestros héroes defienden la espada. Pero, cuando Leir es liberada, reina el caos. Con Rose y Duncan en peligro mortal, y todo en juego con viajes al infierno, al Otro Mundo, y más allá, ¿podrán finalmente arreglarse las cosas? El escritor superventas del New York Times Kieron Gillen (The Wicked + The Divine, Star Wars), el artista ganador del premio Russ Manning Dan Mora (Klaus) y la colorista Tamra Bonvillain (The Red Mother) llevan su serie favorita de los fans y aclamada por la crítica a su impresionante conclusión.

Este quinto y último volumen de Once & Future recopila los números 25-30 USA.

Qué genial es leer un comic que ofrece una lectura tan satisfactoria como ha sido este Once and Future. Reconozco que no siempre he conectado con las historias de Kieron Gillen, pero en este caso el éxito es total. Me gusta mucho la capacidad de Kieron Gillen de seguir sorprendiendo al lector utilizando a todo tipo de seres mitológicos más o menos conectados con las leyendas artúricas o, en este volumen, británicas. Aparte de estupendas escenas de acción, las sorpresas y las apariciones especiales abundan en este comic que es todo diversión y entretenimiento. Pero también hay que resaltar como Gillen usa el comic para lanzar numerosos elementos de crítica social, por ejemplo a partir que los poderosos reescriben la historia según les interesa tergiversando el origen de algunos de estos personajes míticos, o como ante la lucha por empuñar Excalibur, igual ningún Rey es digno del título de señor de Inglaterra.

Once and future tiene claro el tipo de entretenimiento sin complejo que ofrece y página a página nos deja siempre con el mejor sabor de boca posible, gracias a un ritmo que nunca llega a levantar el pie del acelerador. Y si encima Gillen cuadra el final ofreciendo una conclusión super satisfactoria, la verdad es que no se puede pedir más.

Desde Klaus, Dan Mora se ha convertido en uno de mis dibujantes favoritos y este quinto volumen sólo termina de confirmar esta realidad, dejando al lector con el mejor sabor de boca posible. Aparte de transmitir una alucinante fluidez narrativa en cada página, una cosa que me indica lo bien que se lo ha pasado dibujando este comic con sus aterradores diseños de personajes, sin ir más lejos en este volumen con su reimaginación de Robin Hood y sus alegres hombres de Sherwood. En cierto sentido este comic me recuerda a Deadly Class y como igual que en el comic de Remender + Craig, Mora consigue que la acción sea lo que cuente la historia. La historia de Gillen en Once and future es genial, llena de momentos over-the-top aprovechando los mitos artúricos y algún que otro comentario social, pero es sin duda la extraordinaria calidad artística de Mora lo que marca la diferencia y convierte un buen comic en uno notable. Ahora mismo Mora mira de tu a tu a cualquier dibujante super estrella de Marvel o DC, rompiendo la norma no escrita que indica que comics de editoriales indy suelen tener un dibujo malillo.

Además de Mora, me gustan mucho también los colores de Tamra Bonvillain, que ayudan a diferenciar los espacios terrenales y sobrenaturales mientras resaltan la narrativa del comic amplificando los momentos más espectaculares y sangrientos.

Once and future nos ha dado un tipo de diversión over-the-top imposible de ver en un comic de Marvel o DC. De hecho, este comic ha sido mucho mejor que muchos comics mainstream de estas editoriales. Aparte de todo esto, destacar de nuevo el hecho que los 30 números de esta colección hayan sido creados por el mismo equipo creativo de Gillen, Mora y Bonvillain, algo que me encanta y que da a la obra una consistencia artística maravillosa. Normalmente busco cosas buenas y malas para cada obra que reseño. En este caso, no encontré nada menos bueno, incluso la pena de ver el final de la serie se compensa ante tener una conclusión tan lógica y satisfactoria.

Comparto las primeras páginas de este último volumen:

Once and Future ha sido un comic de acción lleno de imaginación que me ha encantado y ha saciado mi sed de mitos artúricos por una temporada.

PUNTUACIÓN: 8/10

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Crítica de Ellas hablan de Sarah Polley

Ellas hablan de Sarah Polley fue una de las sorpresas de las nominaciones de los Oscars, al ser nominada a Mejor película y Mejor guion adaptado. Por esto no pude evitar ir a verla para compartir mis impresiones.

PUNTUACIÓN: 6/10

Un grupo de mujeres, en una colonia religiosa aislada en medio de Bolivia, luchan por reconciliarse con su fe tras una serie de agresiones sexuales cometidas por los hombres de la colonia.

Sarah Ellen Polley (1979) es una cineasta, activista política y actriz retirada canadiense. Aunque llamó la atención por primera vez como actriz infantil, yo la conocí por Las aventuras del Barón Munchausen (1988). Trabajó como actriz en películas tan variadas como Exótica (1994), El dulce más allá (1997), Ginebra (1999), Go (1999), El peso del agua (2000), No Such Thing (2001), Mi vida sin mí (2003), El amanecer de los muertos (2004), Splice (2009) y Mr. Nobody (2009).

Polley debutó como directora de largometrajes con Lejos de ella (2006), por la que ganó el Canadian Screen Award a la mejor directora y fue nominada al Oscar al mejor guión adaptado. También dirigió Take This Waltz (2011), su primer documental, Stories We Tell (2012) y escribió la miniserie Alias Grace (2017), basada en la novela homónima de Margaret Atwood de 1996. Con Women talking Polley ha conseguido su segunda nominación a Mejor Guion Adapatado, además del premio que supone que la película esté nominada a Mejor Película.

Women Talking es un drama escrito y dirigido por Sarah Polley basada en la novela homónima de 2018 de Miriam Toews, inspirada en hechos reales ocurridos entre 2005 y 2009 en la Colonia Manitoba, una remota y aislada comunidad menonita de Bolivia donde un grupo de hombres realizaron violaciones masivas utilizando anestésico para ganado para dormir a sus víctimas. Violaron a más de 100 mujeres, pero también a niñas de 5 años y ancianas. Los hijos de p&%$ fueron condenados en 2011 a 25 años de prisión por las autoridades bolivianas, además de condenar también a 8 años de prisión al veterinario que les facilitó el somnífero.

La película de 104 minutos de duración cuenta con fotografía de Luc Montpellier, montaje de Christopher Donaldson y Roslyn Kalloo, y música de Hildur Guðnadóttir.

El brillante reparto femenino está formado en los papeles principales por Rooney Mara como Ona, Claire Foy como Salomé y Jessie Buckley como Mariche y Judith Ivey como Agata. Otras actrices que participan son Sheila McCarthy como Greta, Michelle McLeod como Mejal y Kate Hallett como Autje. Frances McDormand, productora de la película, se guarda un pequeño papel en la película, mientras que Ben Whishaw es el único hombre, August, la persona que tomará nota de las decisiones que toman las mujeres al no saber ellas escribir.

La película empieza con un letrero que indica que estamos ante «un acto de imaginación femenina». Esto que no acabé de entender cuando empecé a ver la película tiene su sentido en algo que comentaré más adelante.

Más que una película, Ellas hablan parece una obra de teatro planteada a modo de tesis. Aunque las películas panfletarias en general no me suelen enganchar, en este caso las fantásticas interpretaciones de todo el reparto me han atrapado. Rooney Mara , Claire Foy, Jessie Buckley y todas en general firman una película espectacular en lo actoral que es lo que sostiene la película. Las actrices transmiten tan bien el dolor de una mujer tras ser violada y la esperanza por dar a sus hijos una vida mejor que me sentí sobrecogido en muchos momentos. Casi de principio a fin, la verdad, porque la situación que sufren estas mujeres es muy fuerte. Un drama, el de la violación, cuyos efectos son mostrados en todas sus vertientes: Ira, dolor, negación, búsqueda del olvido, etc… De forma que cada mujer más que un ser de carne y hueso parece el arquetipo de la reacción que una mujer puede sentir ante esta agresión.

La película muestra una larga conversación ante la decisión imposible que deben tomar las mujeres. Tras ser detenidos los supuestos violadores, fueron llevados ante las autoridades ante el miedo que las mujeres les mataran (¿para protegerles de ellas?). Y ante su inminente salida de prisión tras pagar la comunidad la fianza, los jefes religiosos exigen a las mujeres que perdonen a estos hombres (que no han pedido perdón para empezar) bajo amenaza de ser expulsadas de la comunidad y poner en riesgo la salvación de su alma tras excomulgarlas.

Ante esta situación, las mujeres pueden a) perdonar a los violadores y seguir con su vida asumiendo que para la comunidad son seres de segunda categoría que los hombres pueden usar a su conveniencia. b) quedarse en la comunidad y luchar por sus derechos y contra los delincuentes y los que miran hacia otro lado, por difícil que eso parezca. c) Marcharse de la comuna ante la imposibilidad de poder garantizar que estas violaciones no se volverán a producir, para buscar en otro lugar donde ser felices y poder criar a sus hijos en libertad y con más derechos. La decisión que acaban tomando en este contexto creo que es obvia.

Las fantásticas interpretaciones, la música de Hildur Guðnadóttir y una ajustada duración de 100 minutos consiguen que el visionado pasara volando a pesar que el guion es redundante y repetitivo, al quedar claros en los primeros 15 minutos de película las diferentes opciones y los sueños a los que aspiran las mujeres, dando vueltas sobre lo mismo a partir de ahí. La suerte es que el reparto está de 10, consiguiendo que empatizara totalmente con el dolor que sienten sus personajes ante unas situaciones que son muy bestias. Y una vida en esta secta religiosa que las considera seres de segunda, empezando por ejemplo porque no se las permitió ir a la escuela y no saben leer. ¡Qué fuerte, por Dios!! Suele hablarse de la «cultura de la violación», y esta película se esfuerza en mostrar todas las posibilidades en que esto sucede, contando entre otras historias la de una mujer (McDormand) que a pesar de todo se niega a unirse al resto de mujeres al tener esta cultura demasiado metida dentro de su ADN, entendiendo que su obligación es estar con su marido y obedecerle a pesar de todo.

Tengo que alabar a la directora Sarah Polley, porque a pesar de la cualidad teatral de la historia, consigue rodar estas conversaciones de forma super emocionarse. ¿Quién no va a empatizar ante una madre que sólo aspira a que no violen a su hija? (buff, es que todo es fuertísimo). Y además de emocionar, la película como digo resulta interesante porque entiendo que Polley realiza un trabajo estupendo. Ellas hablan tenía todos los números para que me hubiera aburrido soberanamente, cosa que no llegó a suceder.

Como digo, la película me ha gustado. ¿Cómo no sufrir por unas mujeres cuya única aspiración en la vida es que no violen a sus hijas y que estas puedas aprender a leer cosa que ellas no han podido? La película y su etiqueta de «inspirada en hechos reales» hizo que me cagara en los muertos de las sectas y las religiones que denigran y tienen a las mujeres como personas de segunda subyugadas por el marido que las dice lo que pueden o no pueden hacer. Cosa que pasa y va a seguir pasando en el mundo de 2023 en grandes zonas del mundo, no sólo en una pequeña comuna fundamentalista situada en Bolivia. En cierto sentido, si la película sirviera para mostrar esta realidad a mucha gente, mostrando por supuesto lo erróneo de estas sociedades, habría que darse por satisfecho.

Sin embargo, hablaba del «acto de imaginación femenina» y de mi no apetencia por los panfletos. Y antes incluso de conocer los hechos reales que inspiraron a la novela que adapta esta película, me pareció muy fuerte la tesis de la película, según la cual las mujeres tienen que crear su propia sociedad alejada de los hombre para poder vivir seguras . Una tesis repetida machaconamente durante todo el metraje, indicando que los hombres somos unos violadores o consentimos estos hechos por acción u omisión. Excepto, claro, unos pocos aliados que se callan cuando hablan las mujeres y aprenden de sus experiencias. Y que para sorpresa de nadie precisamente es un aliado porque su madre y él fueron expulsados de la comuna por luchar contra la doctrina oficial, por lo que podría ser considerado un outsider del sistema.

Los hechos reales son que los violadores fueron condenados a 25 años de prisión por estos delitos terribles. Pocos me parecen. Además, que yo sepa, diría que las mujeres de esta comuna jamás la abandonaron y siguen viviendo allí con sus maridos, padres y hermanos. Puestos a crear una obra de ficción, Polley podía haber planteado un John Wick y hacer que este grupo de mujeres masacraran a estos HdP con hachas, cuchillos y azadas. O una historia de terror Lovecraftiano en la que un dios primigenio bebiera la sangre de los culpables en copas hechas de cráneos a partir de la invocación de las víctimas, que vivirían felices a partir de ese momento en una orgía sin fin. Y pongo estos ejemplos extremos para resaltar que puestos a inventarse algo, la escritora Miriam Toews y luego Polley plantean una historia que conecta con las teorías del feminismo radical que grita a los cuatro vientos que los hombres somos todos culpables del pecado original del machismo y el patriarcado que explota y subyuga a las mujeres. Ante lo cual la única opción lógica es derribar la sociedad actual para construir otra segregada. ¿Cómo se os queda el cuerpo?

El drama de las mujeres está super bien interpretado y con eso me ganan, pero la parte del panfleto es tan evidente que me deja perplejo y hasta preocupado. Y obviamente la situación de las mujeres en estas sectas religiosas (y en algunas religiosas mayoritarias, las cosas como son) es terrible y me parece bien que se denuncie a estas sociedades que parece se han quedado ancladas en el siglo XVIII. Pero dentro de esto, tengo claro que las metáforas que se desprenden de esta película no están pensadas únicamente para los menonitas, sino con la intención de que se trasladen a la sociedad occidental, generando una especie de enmienda a la totalidad. Por eso la línea de «acto de imaginación femenina» inicial, porque a partir de unos hechos reales, éstos se utilizan para transmitir un discurso político identitario muy muy concreto. Y muy radical. Y que sin embargo parece que es aceptado como si tal cosa por cada vez más personas que sufrimos el bombardeo de ideas radicales que van camino de convertirse en mainstream.

Y entiendo que tendría que estar hablando únicamente de la película y sus méritos, que los tiene. Pero es que su intención pontificadora es tan obvio que me parece una pasada.

En relación a los Oscars, me parece imposible que pueda ganar el premio a Mejor película, que esté en alguna quiniela en realidad, siendo la propia nominación premio en si mismo. Sin embargo, dada la corrección política extrema de la Academia de Cine, creo que tiene muchas posibilidades de ganar en la categoría de Guion Adaptado. En dos semanas saldremos de dudas.

Comparto el trailer de la película:

Ellas hablas es un potente alegato político y una película emocionante gracias a unas actrices impresionantes. Tú decides con qué te quedas.

PUNTUACIÓN: 6/10

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Crítica de Blue y Gold de Dan Jurgens y Ryan Sook (DC Comics – ECC Ediciones)

Tras anunciar James Gunn la producción de una serie de televisión protagonizada por Booster Gold, me he animado a recuperar Blue y Gold de Dan Jurgen y Ryan Sook, comic que ECC Ediciones publicó en un tomo unitario con toda la colección USA.

PUNTUACIÓN: 7/10

Siempre ávido de fama y fortuna (y de la aprobación de sus semejantes), Booster Gold vuelve a la carga en plena era de las redes sociales. Y para conseguir su objetivo, recluta a su viejo amigo Ted Kord, alias Blue Beetle. ¿Y qué puede salir mal? Pues básicamente todo, porque acaba de llegar a la Tierra una princesa alienígena que afirma que nuestro planeta es propiedad de su imperio. ¿Conseguirá liberarnos el dúo de héroes más divertido e impresentable de la historia?

Décadas después de brillar en Liga de la Justicia Internacional, Blue y Gold regresan en este volumen escrito por Dan Jurgens y dibujado por Ryan Sook con la participación de Cully HamnerPhil Hester y Paul Pelletier.

Blue y Gold es un tomo de 200 páginas que recopila la serie completa Blue & Gold núms. 1-8 USA, que ECC Ediciones publicó el pasado mes de Septiembre de 2022.

Comics como Blue y Gold ponen de relevancia como la experiencia en un grado. En concreto, se nota que Dan Jurgens es el creador de Booster Gold y tiene completamente cogida la medida del personaje y sobre todo, de su dinámica con su amigo del alma Blue Beetle. Como estoy fuera de la continuidad de la DC Comics actual, no tengo claro como se las han apañado para resucitar a Ted Kord tras ser asesinado por Maxwell Lord durante Countdown to Infinite Crisis en 2005. Ni falta que hace la verdad, porque la alegría que supone ver a esta pareja juntos de nuevo compensa cualquier posible glitch de continuidad.

Blue y Gold ofrece una aventura ligera centrada en mostrar a estos dos perdedores y como a pesar de todo siguen intentando hacer lo correcto, aunque para ello tengan que abrir campañas de micromecenazgo para mantener su actividad. El contraste del Booster super pagado de si mismo con el depresivo Beetle tras ser despedido de su empresa genera una dinámica super chula durante toda la serie. En este sentido, usar los comentarios de redes sociales a los videos de Booster añade un toque super divertido que ayuda a construir el tono ligero de la historia.

Estos ocho números me han parecido modélicos, pero de entre todos ellos destacaría el número 4 en el que veremos el punto de vista de Booster y Beetle ante un mismo suceso, lo que nos permite disfrutar del dibujo de Kevin Maguire para el punto de vista de Beetle y el propio Jurgens con Norm Rapmund, para la parte de Booster, ofreciendo un comic super divertido con un invitado sorpresa final que significa la guinda del pastel.

Ryan Sook me parece un estupendo dibujante y se encarga del apartado gráfico de casi toda la serie, excepto el número cuatro antes mencionado (aunque él se encarga de las secciones del presente de esa historia), y los números tres y ocho, que cuentan con dibujo de Cully Hamner el primero y Phil Hester y Paul Pelletier el último. Sook tiene un estilo de lápiz centrado en ofrecer la historia de la forma más clara posible y transmitiendo un feeling positivo que encaja con el tono divertido de la historia de Jurgens. Quizá no es mega espectacular y mega épico como un Ivan Reis, pero es uno de esos estupendos narradores que son imprescindibles en todo editorial que se precie de querer contar las historias de la forma más clara posible. Me declaro muy fan del dibujante, la verdad, incluso a pesar que igual no tiene una vena cómica tan acertada como por ejemplo Maguire.

Si tengo que ponerle un pero a este comic sería al hecho que la colección tuviera que cerrar tras tan sólo 8 números. O que planteen una miniserie de ocho números al dudar de la viabilidad comercial de este comic. Que una pareja tan querida desde los tiempos de la Justice League como Blue Beetle y Booster Gold no den para mantener una colección regular indica la situación de derribo en el que se encuentra la DC Comics actual. Dicho esto, al menos Jurgens plantea la historia de forma que transmite la sensación de tener una historia completa con un final satisfactorio, aunque realmente tenemos un arco realizado en los 6 primeros números y nos números finales aprovechados por Jurgens para cerrar las tramas abiertas.

En cualquier caso, si DC se animara a darles una nueva colección, yo volvería encantado para disfrutar de estos dos maravillosos losers. Ojalá no tarden mucho.

Comparto las primeras páginas del comic:

Blue y Gold me ha parecido un comic super entretenido que hará las delicias de los fans veteranos del universo DC, pero también a las nuevas generaciones. Super divertido y recomendable.

PUNTUACIÓN: 7/10

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Crítica de El triángulo de la tristeza de Ruben Östlund

Triangle of sadness del director sueco Ruben Östlund ha sido una de las sorpresas de los Oscars de este año, al ser nominada a mejor película, dirección y guion original, además de ganar la Palma de Oro del Festival de Cannes. Esto me animó a verla aprovechando su estreno esta semana.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

Tras la Semana de la moda, Carl y Yaya, pareja de modelos e influencers, son invitados a un yate en un crucero de lujo. Mientras que la tripulación brinda todas las atenciones necesarias a los ricos invitados, el capitán se niega a salir de su cabina, a pesar de la llegada inminente de la célebre cena de gala. Los eventos toman un giro inesperado y el equilibrio de poder se invierte cuando se levanta una tormenta que pone en peligro el confort de los pasajeros.

Ruben Östlund (1974) es un cineasta sueco conocido por sus películas de comedia negra satíricas Fuerza mayor (2014), The Square (2017) y Triángulo de tristeza (2022), todas ellas con críticas mayoritariamente positivas y premiadas en el Festival de Cannes, incluida la Palma de Oro para las dos últimas. Triangle of sadness es su primera película rodada en inglés y ha conseguido una aclamación casi total.

Triangle of sadness es una coproducción entre Suecia-Francia-Reino Unido-Alemania. La película de 147 minutos de duración cuenta con fotografía Fredrik Wenzel, montaje por Ruben Östlund y Mikel Cee Karlsson, y música de Mikkel Maltha y Leslie Ming.

El reparto de la película está formado por Harris Dickinson como Carl y Charlbi Dean como Yaya, la pareja de jóvenes influencers y modelos que entran en la calificación de personajes «ostiables». El resto de personajes pasajeros o tripulantes del yate de lujo son Dolly de Leon como Abigail, Zlatko Burić como Dimitry, Iris Berben como Therese, Vicki Berlin como Paula, Henrik Dorsin como Jarmo, Jean-Christophe Folly como Nelson, Amanda Walker como Clementine, Oliver Ford Davies como Winston, Sunnyi Melles como Vera y Woody Harrelson como el capitán

Me ha gustado Triangle of sadness, pero sin más. El primer elemento que ya indica por donde van a ir los tiros es titular esta comedia negra con la referencia al término utilizado por los cirujanos plásticos para la arruga de preocupación que se forma entre las cejas, que se puede arreglar con botox en 15 minutos. Y es que Ruben Östlund tira contra todo en los larguísimos 145 minutos de película, empezando por la dictadura de la apariencia y lo vacíos que son los actores del mundo de la moda en el que englobo a los influencers e instagramers, representados en la película por la joven pareja formada por el modelo Carl y la instagramer Yaya.

La película está dividida en tres partes. La primera «Carl & Yaya» muestra a esta pareja egoísta y sin valores morales. Una crítica brutal hacia muchas jóvenes que de boquilla dicen ser super independientes y feministas, pero en el fondo aspiran a casarse con un hombre rico y ser su mujer trofeo, consiguiendo así satisfacer todos sus caprichos. Pero no es mucho mejor Carl, que expresa todo el rato que el dinero le da igual, pero es lo único que le interesa. El mordaz retrato de esta pareja unida sólo por conveniencia es muestra de algunos males de nuestra sociedad actual más pendiente de lo superficial que de lo verdaderamente importante.

En la segunda parte «El Yate» encontramos el grueso de una crítica brutal contra el mundo de los super ricos y en general, a las desigualdades del capitalismo. La forma en que la tripulación tiene que aguantar los caprichos más ridículos de los invitados, y lo vacía que es su vida en general permite al director ofrecer un montón de momentos bastantes divertidos, no de carcajada pero si lo suficiente para mantenerte intrigado durante prácticamente todo el reparto. En este apartado hay que resaltar a Woody Harrelson, cuya participación es apenas un cameo en una escena buenísima, que sirve también de crítica hacia todos los comunistas de salón que demuestran un gran conocimiento de la teoría pero no están dispuestos a abandonar sus privilegios.

En la tercera parte, «La Isla», los roles se invierten mostrando la inevitable destrucción del capitalismo cuando el pueblo llano se de cuenta que ellos son los verdaderamente poderosos porque son ellos los que saben cazar, pescar, cocinar y hacer fuego y sin ellos los ricos no son nada. Pero incluso esto acaba siendo un espejismo porque la fuerza de la sociedad capitalista es demasiado fuerte para dejarse vencer. El hecho de dejar el final abierto lo considero una genialidad, aunque al mismo tiempo también creo que es el recurso fácil. Un final que me recordó en cierto sentido a Parásitos cuando los pobres luchaban entre ellos por las migajas de ver quien conseguía quedarse el puesto de sirviente de los ricos.

Frente a la primera parte con unos diálogos bordeando lo ridículos que son Carl y Yaya, un ejemplo de vacuidad y egoísmo ridículamente celosos de cualquiera que pase por delante de ellos, la película cambia en la segunda parte para convertirse en un super over-the-top resaltando el tono de farsa de la historia, con unos gagas escatológicos que sorprenden en una película ganadora del Festival de Cannes. Y que reconozco que más allá de la sorpresa no me han hecho demasiada gracia.

No puedo evitar comentar que este mismo tipo de humor hecho por Jim Carrey tengo claro que sería calificado como una obscenidad sin gracia, pero si lo hace un director sueco la cosa se convierte en una genialidad. Con el agravante que la película estaba dejando clarísima su crítica bestial con el modo de vida de los ricos a costa de las personas normales trabajadoras, no necesitaba esto gags de caca-pedo-pis para resaltarlos.

El personaje de Carl sirve para romper muchas de las convenciones sociales en lo relativo al género en la tercera parte, pero resulta patético y ostiable en cada cosa que hace. La escena en la que él y dos personas más se comen de forma egoísta unos palitos salados a sabiendas que posiblemente es toda la comida que tienen y se la comen igualmente sin racionar nada ni pensar en los demás, es otro momento muy potente de la película. Sobre todo por la metáfora que significa de la sociedad de consumo actual en la que a la gente les da igual todo lo que no sea ellos y sus deseos egoístas del presente.

Como digo, la película tiene muchísima chica cuando piensas en todo lo que nos han contado y lo planteas como una metáfora de la sociedad. Por ejemplo, cuando una anciana rica fuerza a los tripulantes a «divertirse» tirándose por un trampolín a pesar de estar trabajando y sin pensar en lo que ellos querrían hacer. Lo que me recuerda a los trabajos digitales que pretenden que estés conectado las 24 horas del día. Y como esa, hay un montón más.

Como digo, la película me ha gustado, pero vuelvo a encontrarme una película ridículamente larga que sobrepasa todos los límites. Comentaba más arriba que a pesar de ver la película a las 22.00 h. en el cine no me ha aburrido y creo que no se me hizo demasiado larga. Pero estamos ante un nuevo caso de película con 10-15 minutos menos. La capacidad de síntesis de los directores actuales parece que ya no es un requisito esencial exigido por los productores, como era hasta hace ¿8-10 años?

Este detalle de la duración y los gags escatologicos no me han dejado disfrutar de la película como me hubiera gustado, pero entiendo que tiene un montón elementos super interesantes, a pesar de no conectar con el continente de la historia. En todo caso, no me arrepiento de haber visto esta película.

Comparto el trailer de la película:

Triangle of Sadness es una película curiosa que me ha mantenido divertido a través de su largo metraje, pero que al menos a mi no me va a dejar poso.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

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