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Crítica de Titans: Beast World de Tom Taylor, Ivan Reis y vv. aa. (DC Comics)

Tenía mucha curiosidad con el evento de DC Comics Titans: Beast World de Tom Taylos e Ivan Reis que pone en el centro del universo DC a los Titanes. Y me he encontrado unos comics bien chulos.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

LA MAYOR AMENAZA PARA EL UNIVERSO DC ES… ¡¿EL CHICO BESTIA?! ¿PODRÁN LOS TITANES SALVAR AL MUNDO Y A SU COMPAÑERO DE EQUIPO? ¡LAS SUPERESTRELLAS TOM TAYLOR E IVAN REIS SE UNEN EN UN CROSSOVER DE TITANES SIN PRECEDENTES!

Saliendo de las páginas de Titanes llega una amenaza sin precedentes al Universo DC. Superman, Wonder Woman, Starfire… todos son impotentes para impedir que la Necrostar acabe con la vida en la Tierra. El único héroe que puede salvar el mundo es… ¡¿Beast Boy?! Con Nightwing, Raven, Cyborg y los Titanes a su lado, ¿podrá Garfield Logan alzarse para luchar contra un antiguo mal? ¿Qué hará Amanda Waller para aprovecharse de la situación mientras millones de personas se transforman en criaturas desbocadas? ¿Podrá la humanidad sobrevivir a héroes y villanos todopoderosos transformados en bestias feroces? Los amigos caerán. Los héroes se alzarán. Y nada volverá a ser lo mismo. La Tierra está a punto de convertirse en… Mundo Bestia. DC se enorgullece de presentar el primer crossover de los Titanes como el principal equipo de superhéroes del mundo, con repercusiones que destrozarán el universo. De la mano del equipo creativo formado por el escritor Tom Taylor y el artista Ivan Reis, esta historia promete ser épica y preparar el terreno para lo que está por venir en el DCU.

Titans: Beast World es un evento de DC Comics que consta de 22 números, contando prólogos, tie-ins y epílogos. La miniserie principal de 6 números se publicó de forma quincenal en Estados Unidos entre Noviembre de 2023 y Enero de 2024. Una apreciación importante: Yo voy a analizar únicamente miniserie principal, al no haber leído ninguno de los tie-ins asociados, que van desde los números en las colecciones regulares de Nightwing, Titans y Action Comics, una serie de especiales para mostrar los efectos de este «Mundo Bestia» en ciudades del universo DC como Metropolis, Gotham, Central City, Star City o Atlantis, o un especial dedicado a Amanda Waller y un prólogo titulado Evolution. Si el evento acierta o falla será únicamente por la historia que los lectores leímos en la miniserie principal.

Y me alegra poder decir que Titans: Beast World es un evento estupendo que me devuelve la fe en el universo compartido de DC Comics.

Tom Taylor ha creado eventos más grandes que la vida fuera de continuidad como DCsos en los que podía dar rienda suelta a las locuras más bestias que implicaran muertes impactantes. Pero dentro de continuidad DC reciente, sus guiones en Nightwing se habían centrado más en la caracterización del protagonista dejando las tramas en un segundo lugar, haciendo que el disfrute variara mucho dependiendo del dibujante. Cuando está Bruno Redondo el comic es super disfrutón pero con los artistas fill-ineros la cosa pierde mucho. Esto me generaba dudas a la hora de leer o no este evento.

Sin embargo, Taylor en Titans: Beast World ha vuelto por los fueros que le hicieron famoso con Injustice, y nos ha dado una historia super impactante con la escala global que se espera de un evento de este tipo. El guion tiene un montón de giros y sorpresas impactantes a lo largo de las seis grapas, y me gusta mucho como la historia empieza de una manera que no tiene nada que ver con lo que nos encontramos al final, generándose un montón de situaciones impactantes en cada una de las grapas.

Porque todo empieza con la llegada de la Necrostar a la Tierra, un ser cósmico que presenta un suceso de aniquilación planetaria que provoca la unión de todos los héroes. Unos héroes liderados por Nightwing y los Titanes, al ser suyo el plan para detener a este ser. La forma de derrotar a Necrostar provoca un problema inesperado, al transformarse gente en todo el planeta en seres animales. Esto lleva el evento en una nueva dirección, al tener que contener la destrucción que estos contagiados están provocando, evitando además el contagio de más personas, con el problema añadido que los seres metahumanos se convierten en blanco de estos seres animales. Cuando parece que el evento será esto entra en juego una tercera jugadora, Amanda Waller, la creadora del Escuadrón Suicida, que busca sacar partido del caos que se ha generado y amenaza con provocar un baño de sangre.

Además de la acción super espectacular, me gusta como Taylor pone a los Titanes en el centro de la historia, brillando en las caracterizaciones y por los valores morales que defienden. Hace ya tiempo que estos héroes han perdido la calificación de «Teen (joven)» y merecen ser por méritos propios en referente moral y superheróico del universo DC, una vez parece que la ausencia de la Justice League va a alargarse durante algún tiempo.

El sacrificio de Beast Boy en el primer número es super emocionante y nos da el momentazo más alucinante que probablemente haya tenido Gar Logan en toda su historia. Además, me flipa la valentía de Nickwing y como busca un plan que permita salvar a todos los infectados, evitando la pérdida de vidas. Además de intentar razonar siempre en la medida de lo posible y no iniciar ninguna pelea, aunque no tenga problema en terminarlas. Nightwing en este evento se sale.

Junto a ellos dos, cada miembro de los Titanes tiene varios momentazos a lo largo del evento que nos recuerdan lo buenos personajes que son. Aparte que tienen un nivel de poder que les pone cerca de Superman o Wonder Woman, por lo que en varios momentos son Starfire, Wonder Girlm Raven o Cyborg los ejecutores de los planes de Nightwing. Aunque sea repetirme, me gusta mucho que un evento llamado Titans: Beast World tenga a este grupo en el centro de todo.

Además, otro elemento es la identidad del misterioso Doctor Hate, el villano en la sombra que es causante de todo y está asociado a Amanda Waller en sus planes de destruir a los metahumanos y hacerse con el control de las fuerzas de seguridad americanas. Doctor Hate es un villano misterioso de poderes indefinidos pero que parece llevar un casco similar al de Doctor Fate, pero entiendo que empoderado por los Señores del Caos. La identidad de este villano conectado con los Titanes es otro aspecto muy chulo de la historia de Taylor que ayuda a que este evento me haya dejado con una sensación super satisfactoria.

Ivan Reis junto a Dan Mora son ahora mismo los mejores dibujantes de superhéroes puros de DC Comics. Sus páginas son siempre alucinantes, y en Titans: Beast World no es una excepción. Reis es el mejor a la hora de dibujar las escenas de acción más-grande-que-la-vida con el destino del mundo en juego. La representación de todos los héroes es siempre perfecta y sabe añadir la escala increíble que hace de las diferentes misiones sean unas acciones casi suicidas aparentemente sin esperanza.

No es sólo lo bien que representa las coreografías de acción o lo espectacular que son sus grandes momentos. Reis es un maestro en lo relativo a la caracterización de los personajes. Al final del artículo comparto páginas sin rotular del primer número, y son las pequeñas expresiones faciales de por ejemplo Cyborg (tranquilo, lo tengo controlado) o el cariño que transmiten Gar y Raven las que hacen que nos enamoremos de los personajes y pensemos en ellos como seres reales y no como muñecos realizados con una plantilla de photoshop. Que es lo que pasa con montones de dibujantes “correctos” que pueblan los comics de DC y Marvel con los que lees una grapa y te das cuenta que no te transmiten nada, desde luego con escenas de acción mediocres pero sobre todo con unas caras siempre iguales que no tienen personalidad.

Justo por lo mucho que me gusta Ivan Reis tengo que expresar mi decepción total al encontrarme que Ivan Reis NO DIBUJA TODO EL EVENTO. De hecho, viendo el marcaje de páginas, en realidad sólo dibuja la mitad de esta miniserie. Y me ha volado la cabeza el poco de respeto de los editores de DC hacía el apartado gráfico. Soy muy muy crítico con Marvel por su política de cambios de dibujantes en sus colecciones y como para ellos los artistas son intercambiables y secundarios. Pero en lo referido a los últimos eventos, la verdad es que hay que reconocer que han acertado con su decisión de dar tiempo a sus dibujantes estrella para que lo dibujen en su totalidad. De hecho, que vendan el valor añadido de tener un único artista en un evento que aporte una consistencia artística en la obra resalta lo mal que lo están acierto en todo lo demás.

Ivan Reis dibuja de forma modélica los dos primeros números junto al entintado de Danny Miky y el color de Brad Anderson. El golpe me lo pegué con el tercer y cuarto números, que son dibujados por Lucas Meyer (Nightwing) con color de Romulo Fajardo Jr. Y la diferencia es abismal en todo. Como digo en la espectacularidad, pero también en la emoción que transmiten los personajes. En este caso, la falta de ella.

Para añadir sal en la herida, resulta que en el quinto número Ivan Reis vuelve para la mitad del comic, dibujando Eduardo Pansica con entintado de Julio Ferreyra la otra mitad. Ya era malo tener a dos dibujantes en un evento, pero que DC no sea capaz de darles tiempo para dibujarlo y tenga que buscar a un tercero me parece penoso. Para el sexto y último número nos encontramos a los tres dibujantes, Reis, Mayer y Pansica repartiéndose las páginas. Y no es excusa que la miniserie sea quincenal, dándole el suficiente margen Reis podría haberlo dibujado todo el evento, incluso teniendo en cuenta que el primer y el último número eran dobles. El poco respeto que las editoriales tienen hacia los dibujantes y el apartado gráfico cuando hablamos de comics me parece una locura.

A pesar del enorme bajón que ha supuesto que Reis no dibuje toda la miniserie central de Titans: Best World, en realidad tengo que reconocer que este evento me parece super satisfactoria. Me ha gustado que la lectura de la miniserie me ha dado la información justa para disfrutarlo sin sentir que me he perdido nada importante en los diferentes tie-ins. Unos tie-ins que entiendo que se han limitado a ver cómo héroes de diferentes ciudades son convertidos en seres bestia y los no contagiados tienen que evitar primero su frenesí asesina y luego que sean asesinados por las fuerzas de Waller. Hablando de Waller, si tengo cierta curiosidad por saber cómo llegó asociarse a Doctor Hate , pero creo que no tengo tanta curiosidad como para comprar ese tie-in. Una de las cosas que más odio del entretenimiento comiquero actual, y en lo que DC lamentablemente se ha especializado, es en NO dar una lectura redonda durante un evento con su serie principal, al obligarte a leer otros comics satélites en los que se explican o realizan elementos claves para la trama. Y al ejemplo del reciente Final Crisis on Infinite Earths me remito. Me alegro que Tom Taylor no haya caído este vicio y la lectura haya sido super contenida y satisfactoria.

Otro aspecto que este evento cumple perfectamente es que la conclusión sirve para cambiar el statu-quo del universo DC, con unas repercusiones que se sentirán a lo largo de toda la línea editorial, al convertirse el mundo un poco más peligroso para los héroes. Eso a nivel macro, porque el mundo de los Titanes también va a pegar un vuelco importante gracias a la sorpresa final que se desvela en las últimas páginas. Una sorpresa que en realidad no es tal, dado que pensando en la historia de los Titanes y en una de las sagas más celebradas de Wolfman y Pérez, desde el momento en que se conoció la identidad de Doctor Fate y como plantea Taylor el climax final, este giro estaba super telegrafiado.

Reconozco que no estaba comprando la colección de Titans. Y lo cierto es que este evento Beast World me ha dejado con ganas de más. Lo malo es saber que Lucas Meyer se va a convertir en el dibujante oficial del comic, algo que ha enfriado mi interés. En todo caso, me alegra ver que cuando se pone, Taylor sigue en plena forma y sabe darnos un entretenimiento estupendo.

Comparto páginas del primer número que dan una buena muestra de la escala que se gasta este evento y lo bueno que es Ivan Reis:

Me ha gustado Titans: Beast World, me ha parecido un evento modélico lleno de acción más grande que la vida, sorpresas impactantes y buenas caracterizaciones. Qué lástima los cambios de dibujo, porque estábamos ante uno de los comics más satisfactorios de DC de los últimos tiempos.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

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Crítica de D.I.O.S.E.S. 1 de Jonathan Hickman y Valerio Schiti (Marvel Comics – Panini)

Tras crear un nuevo universo Ultimate en Ultimate Invasion, Marvel ha encargado a Jonathan llega la transformación del panteón sobrenatural del Univeso Marvel en D.I.O.S.E.S., miniserie de 8 números que cuenta con dibujo de Valerio Schiti y color de Marte Gracia y que Panini ha empezado a publicar este mes de febrero.

PUNTUACIÓN: 7/10

Jonathan Hickman reinventa la cosmología del Universo Marvel. La distensión infinita entre el orden natural de las cosas y los poderes que las controlan se acerca a su fin. Viejos conocidos se reencuentran durante un evento de Babilonia. El León de Lobos hace las peores fiestas. No mires debajo de la mesa. Hay un centavo de John Wilkes Booth en el suelo.

D.I.O.S.E.S. es un comic de 64 páginas que Panini ha lanzado con un precio de lanzamiento de 3.50 €uros, lo que invita a probar qué se cuece en la vertiente cósmica de Marvel.

El primer número de D.I.O.S.E.S. es un comic de acción super entretenido que sin embargo me deja perplejo pensando que este comic se supone que está destinado a reinventar la cosmología del Universo Marvel, según podemos leer en la sinopsis y en la publicidad con que Marvel ha vendido la serie.

D.I.O.S.E.S. está protagonizado por Ser Raddwyn, Señor de las Tierras Altas, Raiz del Árbol del Mundo, Sal de la Tierra y Avatar de los Poderes Fácticos. Wyn es un ser de más de 1000 años de edad que está un poco quemado. Por las conversaciones que tiene descubrimos que además de los Poderes Fácticos existen otras deidades llamadas Orden Natural de Todo. Qué son y qué función tienen dentro de la cosmología de Marvel, o más concretamente, qué función van a tener de cara al futuro, es algo que tras leer este comic se mantiene en la incertidumbre más absoluta.

A Wyn le acompaña Dimitri, un aprendiz encadenado del Orden Natural de Todo, y en esta presentación conocemos que tuvo un desengaño amoroso con su ex-mujer Aiko, una científica / maga convertida en una Centivar del Orden Natural de Todo. Aparte de una aventura de presentación casi a modo de James Bond, en esta presentación veremos como los principales héroes mágicos y científicos se unen para evitar un «Suceso Babilonia» que va a poner en riesgo toda la realidad. Una amenaza que obviamente será resuelto por Wyn, alguien conocido por todos que se resiste a considerarse “bueno” o “malo”. De momento, el único poder que ha mostrado por Wyn es el del alineamiento cósmico, dado que parece que las cosas tienden a suceder como necesita en cada momento.

Como no puede ser de otra forma, Hickman cuenta los hechos de forma fragmentada saltando atrás y adelante en el tiempo. Y por supuesto da la sensación que hay un montón de información clave que Hickman ha decidido ocultar hasta el momento que él considere más adecuado. D.I.O.S.E.S. me ha gustado mucho más que Ultimate Invasion, pero no diría que super redondo. De hecho, por lo visto únicamente en esta grapa no acaba de quedar claro que Wyn vaya a ser un personaje con un carisma al nivel de Doctor Extraño, aunque imagino que los planes de Marvel es hacerle más poderoso que Stephen. O no, vete tú a saber.

Uno de los puntos fuertes de D.I.O.S.E.S. es el apartado gráfico. Valerio Schiti con Marte Gracia en el color son unos fuera de serie y ayudan a que el comic tenga la escala y la espectacularidad que se espera de una historia vendida como IMPORTANTE por parte de Marvel. Las escenas de acción son visualmente arrolladoras, consiguiendo que este comic entre por los ojos y luzca genial. Por decir algo menos bueno, dentro que Schiti me gusta, en general dibuja todas las caras iguales y creo que le falta expresividad a todo. Por ejemplo, en las seis páginas de conversación entre Wyn y Akiko, se supone que debería verse cierta duda en la cara de ella pensando que le va a abandonar (y algo más), pero simplemente viendo las viñetas no sabes si están enfadados, tristes, alegres o enamorados. Todas las caras son iguales. Por detalles como estos creo que Schiti es un buen dibujante de acción, pero aún tiene que mejorar bastante en la parte de la expresividad.

En todo caso, como me pasó con Ultimate Invasion, en que sólo por el dibujo de Bryan Hitch merecía la pena la lectura, el trabajo de Schiti en D.I.O.S.E.S. me vende completamente la serie independientemente del guion de Hickman.

Otro tema interesante es la portada de Mateus Manhanini, un artista que no conocía de nada aunque supongo que vendrá de la ilustración de fantasía, posiblemente portadas de libros y similares. O no. Lo cierto es que la imagen en si es una imagen que sería bastante normal para Doctor Extraño, pero el estilo pintado de Manhanini consigue darle una personalidad diferente a lo que se espera en un comic Marvel.

El comienzo de D.I.O.S.E.S. no me ha volado la cabeza. Y desde luego de momento no me justifica la sustitución del panteón sobrenatural del Universo Marvel por lo que sea que nos está presentando en este comic. De momento tiene mi voto de confianza, y dada la naturaleza fragmentada de la narrativa de Hickman tengo claro que tendré que comprar toda la miniserie para poder valorarla en su justa medida. Espero eso sí que me deje con mejor sabor de boca comparado con la decepcionante Ultimate Invasion.

Comparto las primeras páginas del comic:

El arranque de D.I.O.S.E.S. me ha parecido curioso, pero aún no veo ni un personaje carismático ni por donde van a venir los cambios del panteón de seres sobrenaturales. En todo caso, si tengo ganas de ver cómo continúa la historia.

PUNTUACIÓN: 7/10

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Crítica de Devil´s Highway vol. 2 de Benjamin Percy y Brent Schoonover (AWA)

Segundo volumen de Devil´s Highway, el comic de Benjamin Percy y Brent Schoonover publicado por AWA, que vienen acompañados por Luca Pizzari en el entintado y Nick Filardi en el color.

PUNTUACIÓN: 7/10

Sharon Harrow y Quentin Skinner descubren un camión lleno de cadáveres en la frontera entre Estados Unidos y Canadá. Tienen que averiguar cómo están conectados todos estos cadáveres y, cuando descubran la aterradora verdad, desenterrarán un sindicato de asesinos que se ha infiltrado en los muros de las mismas instituciones destinadas a protegernos. Ahora, nuestros héroes están huyendo, perseguidos por las fuerzas del orden y la comunidad de transportistas, acusados de crímenes que no han cometido.

Este segundo volumen de Devil´s highway recopila la miniserie de 5 números publicada por AWA en 2023.

Compré el primer volumen de Devil´s highway hace poco más de un año, y me encontré con un buen comic de asesinos en serie en una ambientación del mundo de las estaciones de servicio para camioneros que pueblan las carreteras de los Estados Unidos. Y para este segundo volumen la pareja creativa formada por Benjamin Percy (Motorista Fantasma, Lobezno) y Brent Schhonover (Batman ´66) vuelve con las pilas cargadas. El giro del comic original fue conocer que no existía un único asesino en serie, sino que había una secta de asesinos conectados por todos los Estados Unidos, con conexiones hasta la más altas esferas.

En este segundo volumen, los protagonistas Sharon Harrow y Quentin Skinner siguen investigando crímenes violentos en la América profunda, en este caso en el norte del país, cerca de la frontera con Canadá. Y la novedad es que la secta satánica buscará contraatacar al intentar incriminarle en unos crímenes que ellos investigaban. En las cinco grapas que componen este volumen están pasando cosas interesantes todo el tiempo, y hay unos buenos cliffhangers entre números. Por ponerle un pero, me hubiera gustado que hubiera algo más de construcción psicológica de los protagonistas, pero en realidad el caso en el que se ven envueltos resulta adictivo. De hecho, me planteaba leerme este tomo durante varios días y en cuanto lo empecé me lo leí de una sentada.

Gran parte del éxito del comic viene de un notable apartado artístico a cargo del dibujante Brent Schoonover, con el entintado de Luca Pizzari a partir del segundo número, y el colorista Nick Filardi. Schoonover crea el tono desolado perfecto que la historia necesita pero dentro de una ambientación realista. Los momentos sangrientos son pocos, pero bien situados, consiguiendo impactar.

Devil´s highway creo que es un buen thriller que ofrece un entretenimiento estupendo al lector. Y si además lo encontré a un precio super bueno estas navidades, tenemos la guinda del pastel. Estamos ante un comic que recomiendo completamente.

Comparto las primeras páginas del comic:

Devil´s highway es un buen comic recomendable para todos los amantes de los thrillers y las historias noir ambientadas en las carreteras perdidas de los Estados Unidos.

PUNTUACIÓN: 7/10

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Crítica de Batman – Superman World´s Finest 18-19 de Mark Waid y Travis Moore (DC Comics)

Dan Mora se toma un respiro de dos meses en Batman – Superman World´s Finest, que es aprovechado por Mark Waid para plantear una historia en dos partes dibujada por Travis Moore con color de Tamra Bonvillain en la que conoceremos la primera reunión de los dos principales héroes de DC Comics.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

¿Crees que sabes cómo se conocieron y se hicieron amigos Superman y Batman? Pues no lo creas. Lee la historia jamás contada de cómo sus mundos chocaron por primera vez, y la sorprendente pérdida secreta que estuvo a punto de destruir su asociación antes incluso de que empezara.

Mark Waid ha conseguido con World´s Finest que el lector sienta que tiene TODO el universo DC encapsulado en una única colección. Los tres arcos que hemos tenido hasta el momento han sido tan grandes que hemos descubierto que todo es posible cualquier héroe o villano puede aparecer por estas páginas. Otro de los principales valores de este comic es tu cualidad atemporal, al contarnos historias de Batman y Superman situadas en momentos indeterminados del pasado, lo que le permite mostrar versiones icónicas y reconocibles por cualquier tipo de lector, ya sea veterano o recién llegado.

Aunque estas dos grapas se plantean a priori como una historia pequeña entre arcos, en realidad Waid no renuncia al entretenimiento o a los giros que hacen la historia mucho más grande de lo que parecía en realidad. Porque esta primera reunión de Batman y Superman se plantea como una investigación de unos crímenes cometidos por Enigma que muestran una extraña e imposible conexión con Krypton. Si a eso le unimos unas misteriosas desapariciones de gente que se evaporaron delante de testigos, tendremos dos misterios que por su puesto acabarán estando conectados con un inesperado y poderoso villano en la sombra. El conocimiento enciclopédico de Waid hace que cualquier cosa sea posible. Y si a eso le sumamos su habilidad como guionista de comics que sabe dotar a la historia de sorpresas impactantes a lo largo de la historia, tenemos una combinación ganadora. Me alegra disfrutar de un Waid con una madurez creativa alucinante, se nota un montón que debe estar disfrutando de esta nueva etapa en DC. Estos comics son un triunfo para un lector veterano como yo.

Por cierto, como lector un poco puntilloso de la continuidad, hay una cosa de este World´s Finest que debería molestarme, y es no saber en qué momento concreto tienen lugar estas aventuras. ¿Antes o después de Leyends, de Crisis Final, etc…? De hecho, en realidad la primera reunión de Batman y Superman es una historia que ha sido contada en infinidad de ocasiones en DC. (Y en realidad, dado el estado actual de la editorial, no descarto que vuelva a contarse de nuevo en los próximos años). Sin embargo, al final esto no resulta en ningún momento problemático porque los comics de Waid son super entretenidos y enganchan desde la primera página.

En el dibujo Travis Moore tenía una tarea imposible, al tener que sustituir a Dan Mora, que es ahora mismo el mejor dibujante de DC con permiso de Ivan Reis o Jorge Jiménez. A Moore lo conocí en uno de los últimos arcos de Nightwing sustituyendo a otro fuera de serie, Bruno Redondo. Y tengo que decir que estas dos grapas muestran una obviedad, y es que se mejora trabajando. Comparado con la super narrativa de Redondo en Nightwing vi Moore super flojo y acartonado, no consiguiendo transmitir la chispa y la personalidad de Nightwing y sus amigos de los Titanes. Sin embargo, en estos comics de World´s Finest le he encontrado más suelto. O tal vez es que el guion de Waid es más sólido que los de Tom Taylor y su historia aguanta mejor sin necesidad de las piruetas narrativas que plantea Bruno Redondo en Nightwing que tanto nos gustan y que al final es lo principal de ese comic. Y por eso en cuanto Redondo no dibuja ese comic la colección cojea.

Volviendo a World´s Finest, Moore con el color de Tamra Bonvillain dibuja dos comics estupendos con una buena narrativa a nivel general, aunque aún pecando de falta de espectacularidad en las escenas de acción, quedando estas un poco estáticas y sin la fuerza que si nos ofrece Dan Mora cuando le tenemos en estas páginas. Dicho esto, dentro de ser un artista fill-in, creo que Moore realiza un trabajo más que digno que no te deja con el mal sabor de boca que si me dejaron los artistas fill-ineros de Nightwing. Leyendo World´s Finest veo a un artista todavía en construcción que sigue teniendo margen de mejora y que con un buen editor puede llegar a ser un estupendo dibujante dentro de DC Comics.

Dentro de ser una historia pequeña entre los arcos principales de la colección, este origen de la relación entre Batman y Superman me ha dejado con buen sabor de boca y ganas de seguir leyendo la colección. El objetivo principal de cualquier publicación periódica que no todas consiguen superar hoy en día.

Comparto las primeras páginas de este comic:

Batman – Superman World´s Finest sigue siendo uno de los comics más disfrutables de la actualidad, incluso a pesar de no tener el dibujo de Dan Mora. Y ahora, ¡a disfrutar del retorno a Kingdom Come!

PUNTUACIÓN: 7.5/10

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Crítica de Miracleman: The Silver Age de Neil Gaiman y Mark Buckingham (Marvel Comics)

Marvel por fin ha terminado de publicar Miracleman: The Silver Age de Neil Gaiman y Mark Buckingham, con colores de Jordie Bellaire. Una miniserie que quedó inédita desde los años 90 y que la Casa de las Ideas también ha querido que los lectores actuales hayamos tenido que sufrir para verla finalizada. Hoy comento mis impresiones de esta colección, una opinión sin duda condicionada por la periodicidad con que han salido las 7 grapas de esta miniserie.

PUNTUACIÓN: 6/10

Comienza «La Edad de Plata», la historia inacabada de Neil Gaiman y Mark Buckingham. Young Miracleman, el miembro perdido de la familia Miracleman, ha vuelto. Sus últimos recuerdos eran de un mundo de alegría e inocencia de 1963. Ahora se encuentra en el siglo XXI, donde sus mejores amigos se han convertido en dioses y monstruos. Remasterizado con nuevas e impresionantes ilustraciones de Mark Buckingham. Incluye material originalmente presentado en MIRACLEMAN nº 23 y 24, publicados originalmente por Eclipse en 1993-94, además de contenido extra.

Marvel Man, luego transformado en Miracleman cuando el comic fue publicado en Estados Unidos, es uno de los comics más influyentes de los años 80 que sin embargo muy poca gente leyó. Aunque fue creado en 1954 por el guionista y dibujante Mick Anglo para el mercado británico, no fue hasta 1982 en que Alan Moore escribió su etapa histórica dibujada por Garry Leach y Alan Davis. La editorial americana Eclipse empezó a publicar estos comics publicados inicialmente en la revista inglesa Warrior, que incluían entre otros elementos algunas de las escenas de matanzas más impactantes de la historia del comic. O un nacimiento mostrado de forma explícita sin tapujos.

Tras finalizar la etapa de Moore en el número 16, Eclipse contrató a Neil Gaiman para continuar la historia, algo lógico teniendo en cuenta la amistad de éste con Moore. Gaiman planteó tres arcos de seis números que denominó The Golden Age, The Silver Age y The Dark Age que cerraría su historia. The Golden Age se publicó en los números 17-23 de la colección entre 1990 y 1991, a lo que seguiría una miniserie de 3 números tituladas Apocrypha realizada por varios autores. El segundo arco The Silver Age quedó inconcluso tras publicarse tan sólo dos números, números 24 y 25, al declararse en quiebra Eclipse en 1994, y entrar los derechos del personaje en un conflicto legal que duró años en resolverse a favor de Gaiman. Que a su vez, cedió a Marvel tras ayudarle la editorial a pagar una disputa legal por la propiedad del personaje de Angela creado en el comic de Spawn.

Casi 30 años después, Marvel ha publicado de The Silver Age empezando por los dos números de Eclipse, aunque Mark Buckingham ha vuelto a dibujar estos números en su totalidad, como bien puede apreciarse en los extras que Marvel incluye en esta edición. Y es que puestos a terminar la historia, está claro que quedaría raro leer un comic que contuviera dos números con el estilo del Buckingham de hace 25 años mientras que los 5 restantes fueran con su estilo y narrativa actual. Y la verdad es que la «remasterización» le sienta muy muy bien al comic. Buckingham aprovecha la oportunidad ofrecida por Marvel para crear momentos más espectaculares y una narrativa más fluida, aprovechando las posibilidades de la doble página abierta como unidad narrativa. El nuevo dibujo supera ampliamente a los originales de los años 90 y ayudan a que la lectura de The Silver Age sea un placer. Además, me resulta muy interesante la decisión del color de Jordie Bellaire, que aporta una sensación de anacronismo a la obra, al plantear colores planos casi como si el comic se hubiera coloreado en los años 90 antes del surgimiento del coloreado digital que en este. El apartado gráfico me parece estupendo y posiblemente lo mejor de este comic

Marvel ha planteado esta edición con unos extras super interesantes centrados en el dibujo de Buckingham. En sus tres primeras grapas tenemos los lápices originales de 1993/94, incluyendo los del número 3 que no llegó a publicarse. En el cuarto número nos muestran, aunque en media página y muy pequeñas, las 7 páginas que había empezado a planificar y nunca llegó a dibujar debido a la bancarrota de Eclipse. Además, tenemos numerosas páginas que nos muestran los lápices que Buckingham ha creado para esta nueva edición. Estos extras me parecen super interesantes y creo que harán las delicias de todos los amantes del buen arte comiquero.

Dentro que me gusta el dibujo de Buckingham con Jordie Bellaire, tengo que ponerle un pero si pensamos en la locura que ha supuesto la periodicidad de la edición de Marvel. Y es que en realidad el dibujo tampoco es tan bueno, detallado o bello. Es un buen comic, sin duda, pero no justifican los 4 meses de parón que tuvimos entre la publicación del 5º número y el sexto, o entre el sexto y el séptimo. Cuando cojo un comic de J.H. Williams, por ejemplo, o de Marcos Martín, veo el resultado final y entiendo los meses de espera entre una grapa y la siguiente porque el dibujo me vuela la cabeza. Sin embargo, veo este comic y veo un buen comic, desde luego no uno extraordinario.

Esto me lleva a mi principal motivo de queja, (aparte de la historia sobre lo que luego comentaré), en realidad es la periodicidad que Marvel ha planteado para este comic. A continuación, indico las fechas en que se publicaron cada una de sus grapas y el contenido de las mismas, a lo que hay que añadir los extras que antes comentaba.

N.ºPublicaciónPáginas historiaComplemento
1OCTUBRE 202228no
2NOVIEMBRE 202224no
3DICIEMBRE 202226no
4FEBRERO 20231612 páginas
5MAYO 20231611 páginas
6SEPTIEMBRE 202322no
7ENERO 202426no

Compré los dos primeros números de esta miniserie en el puente de la Constitución de Diciembre de 2022. Tras casi 30 años oyendo hablar de esta miniserie, pensar que podría leerla por fin resultó una pasada. Y no he terminado de leer la serie hasta los últimos días de Enero de 2024. 13 meses para publicar las 5 grapas pendientes. En estos meses, la emoción o incluso el interés han ido decreciendo paulativamente a medida que las salidas de las diferentes grapas se iba demorando. Y sobre todo, con el contenido de las mismas.

Los tres primeros números remasterizados, los primeros 2 publicados por Eclipse más el tercero que estaba hecho pero nunca vio la luz, tienen en la edición de Marvel 28, 24 y 26 páginas de historia. Los problemas llegaron a partir del cuarto número, en el que nos encontramos 16 páginas de historia con 12 páginas de complemento con un reprint de una historia antigua que se siente como un relleno absurdo sacacuartos que justifique las páginas de la grapa y con ello el precio de portada. El mal feeling continuó con el quinto número. Porque aparte de los tres meses de espera, el bajón fue doble al comprobar que, de nuevo, Marvel nos colaba 16 páginas de historia con 11 añadidas con otro reprint. Teniendo en cuenta que la miniserie de los 90 estaba prevista que tuviera 6 números y la historia es la misma, lo que supongo que sucedió es que Gaiman y Buckingham debieron pensar que narrativamente quedaría mejor si añadían algunas páginas adicionales a la parte central de la historia. Y Marvel pensó que en lugar de publicar un cuarto número de 32 páginas de historia, sería mejor dividirlo en dos, alargando la colección hasta las 7 entregas.

Esto es suposición, pero veo que los números 6 y 7 ya vuelven a tener una extensión normal de una grapa, con 22 y 26 páginas respectivamente. Además, dentro de no tener unos cliffhangers de vida o muerte, por decirlo de alguna manera, en general sí hay unos buenos finales en todos los números excepto en el cuarto, que es justo el que aparentemente se desdobló. El cliffhanger es flojo porque no estaba pensado que hubiera uno ahí para empezar.

La «estafa» del sacacuartos que Marvel se ha sacado de la manga conecta con lo que de verdad me molesta de esta edición, y es que Marvel no solicitara la serie una vez la colección estuviera completa y tuvieran asegurada la salida mensual de todas las grapas. En realidad, si estos comics se hubieran publicado mensualmente y en abril-mayo de 2023 se hubiera completado su publicación, estoy seguro que no le estaría poniendo estos reparos. Los 4 meses de espera entre números me parece una pasada inaceptable.

Escuchando podcasts y entrevistas a autores de comic he descubierto que esto que parece tan obvio, no empezar a publicar una miniserie hasta que los autores no la hayan terminado (sobre todo pensando que hablamos de un comic antiguo no conectado con ninguna continuidad del Universo Marvel), resulta que no siempre es posible ni es tan fácil de cumplir. Igual Marvel necesitaba publicar algo en 2022 para poder justificar algún pago de royalties a Gaiman y Buckingham ya realizado, y esto obligó a empezarla estando a mitad. Aún a sabiendo que la salida de los siguientes números estaba en el aire.

Al mismo tiempo, en un mundo ideal los artistas y escritores deberían poder desarrollar su trabajo sin estar presionados por plazos de entrega, de forma que su creatividad podría volar libre de ataduras. Pero en el mundo real cuando alguien tiene todo el tiempo del mundo y ninguna presión acaba no realizando el trabajo, entre otros motivos porque se centre en otros encargos que sí estén sujetos a un plazo de ejecución. En varias entrevistas he escuchado a editores e incluso artistas comentar que son plazos de entrega son imprescindibles, sobre todo en el mainstream. Porque obliga a empezar y, sobre todo, a terminar los comics.

Comentaba al comienzo que me gusta el dibujo de Buckingham, pero que en ningún caso se justifican los 4 meses de espera entre números. Pero en realidad no tengo claro que estas demoras injustificables sean achacables a Buckingham, un artista que durante más de 25 años ha trabajado en infinidad de colecciones mensuales como Shade, The Changing Man, Hellblazer o Fábulas. De hecho, se me hace difícil pensar que pueda tardar tres meses en dibujar 16 páginas de una grapa. A no ser, claro, que esté al mismo tiempo trabajando en otras cosas. O que en realidad el retraso lo provocara Gaiman no entregando los guiones a tiempo. Algo que ya pasó en otro de los últimos comics de Gaiman, la miniserie Sandman Obertura con J.H. Williams III y Dave Stewart. En los años 90 igual la historia de Miracleman le interesaba mucho a Gaiman, pero 30 años después es hasta normal que esté a otras cosas que le atraigan más y no encontrara el momento de sentarse a escribir para terminar este comic. Empezando porque al final Miracleman es un trabajo de encargo y seguro gana mucho más con sus novelas o con la producción de las series de televisión de Good Omens en Prime y Sandman en Netflix.

Y hablando de Neil Gaiman, es interesante recordar que esta historia fue escrita por un Gaiman primerizo que aunque ya llevaba algún tiempo escribiendo Sandman no era es escritor super estrella que es ahora. En ciertos aspectos, me parece interesante comprobar que al igual que en Sandman, el teórico protagonista Miracleman es un secundario en su propio comic al convertirse The Silver Age en el contenedor donde poder contar otra historia que le interesa más. De hecho, esto no es nuevo, ya que en la miniserie Apocrypha publicada por Eclipse ya empleó esta misma técnica para contar historias de personas de todo el mundo.

La resurrección de Young Miracleman en un mundo que no reconoce como suyo con unos familiares convertidos en dioses vivientes en la tierra es el punto de partida para The Silver Age. A partir de ahí el joven Dickie Dauntless inicia un viaje para descubrir su origen real, al ser sus recuerdos una mentira implantada por el villano Doctor Gargunza. Lo que plantea Gaiman en estas páginas es una historia correcta bien desarrollada que quizá se siente demasiado obvia y evidente si has leído los comics previos y sabes de donde vienen los personajes. Porque al final Dickie descubre que fue abusado sexualmente de niño cuando vivía en la casa de acogida, al venderle sus tutores a ricos depravados. Un drama tremendo que conecta con los abusos que Johnny Bates (Kid Miracleman) sufrió en su identidad humana y que desencadenó su transformación que provocó la masacre de Londres en la etapa de Alan Moore.

Comentaba que Miracleman se convierte en el secundario de su propio comic. Pero es mucho más, porque en The Golden Age es un Dios en teoría omnipotente que en realidad es un pelele sin criterio propio que se deja influir por los demás. De hecho, se muestra tan altivo que parece muy alejado de la raza humana que se supone defiende y protege, hasta el punto de parecer antipático. Pero mucho peor es lo de Miraclewoman, que es directamente una estúpida caprichosa cuyo mal juicio hacia Young Miracleman provoca todo el conflicto. De hecho, llego incluso a pensar si no es mal juicio, sino que está aburrida y plantea algo que sabe va a provocar un problema como forma de entretenerse, lo cual es obviamente algo mucho peor.

El giro de The Golden Age sucede cuando Miraclewoman opina que Young Miracleman no se adapta al nuevo mundo porque está enamorado de su mentor y es un homosexual reprimido. Y la forma de hacer que se enfrente a esta realidad es hacer que Miracleman le bese sin avisarle. Esta mala idea obviamente sale mal y lanza a Dickie a un viaje a ninguna parte que acabará convirtiéndose en una búsqueda de sus orígenes. El momento en el sexto número en el que Meta-Maid, la compañera de viaje de Dickie, le pregunta si le puede dar un beso es un momento super bonito y emocionante, al ser la primera vez que alguien le pidió permiso para hacerlo, cosa que ninguno de los violadores hizo nunca. Y que explica el shock que le supuso a Dickie cuando Miracleman le dio un beso sin permiso. No es un tema de ser un beso entre dos hombres, sino que hace que recuerde todas las violaciones sufridas cuyo recuerdo estaba reprimido en su psique.

La serie presenta una idea rompedora en los años 90, al mostrar a los «hijos» superpoderosos de Miracleman como jóvenes nada heroicos que se dedican a una vida ociosa y edonista. El comic arranca con dos jóvenes jugando a luchar contra un «supervillano» destruyendo una ciudad. Y Meta-Maid nos muestra que su vida antes de conocer a Dickie es una sucesión de fiestas de alcohol y sexo. Dickie conoce a Richard Williams, la única persona que renunció a sus poderes al convertirse en un ser superpoderoso que no tenía ninguna función ni objetivo en el mundo. Esto sugiere que en esta teórica utopía las cosas no son tan perfectas como podría parecer, a pesar de haberse eliminado el hambre y la pobreza del mundo. Porque una sociedad con personas sin objetivos puede ser un ejemplo de unos cimientos que igual no son tan sólidos como podrían creer.

La portada del número 7 anticipaba un combate entre Miracleman y Young Miracleman como gran final de esta miniserie. Y en realidad no es una sorpresa que ese combate no llegue a producirse al ser Gaiman poco dado a batallas, optando por finales más pausados. Dicho esto, no se puede negar que este final resulta super anticlimático y ayude a la sensación decepcionante que me dejó el comic. El beso de Miracleman ha creado una distancia insalvable con Dickie que ya no tiene solución. Pero el diálogo en el que Young Miracleman explica su motivación me ha parecido super gratuito, al no aceptar una utopía simplemente por haber sido creada por Miracleman.

La sorpresa final en el que la psique de Johnny Bates sigue presente en la mente de Dickie es un giro que parece planteado para dejarte con ganas de más comics de Miracleman, pero en mi caso diría que no me ha acabado de funcionar. The Silver Age ha sido una historia correcta bien dibujada, pero no he conectado con este mundo a pesar de ser Dickie Dauntless un personaje interesante aunque dentro del cliché.

Miracleman: The Silver Age es un comic que había provocado unas expectativas imposiblemente altas de satisfacer, al plantearse la posibilidad de leer una historia inconclusa desde hace más de 25 años calificada como «mítica» que continuaba el histórico comic de Alan Moore. Lo digo porque soy el primero que siento que es injusto estar decepcionado con que un comic esté «bien sin más», cuando en realidad Gaiman y Buckingham solo buscaban crear un buen comic, no uno que parece que tenga que marcar un antes y un después en la historia del medio. Pero aunque lo entiendo intelectualmente, no puedo evitar que emocionalmente el comic me haya dejado así.

También hay que decir que en realidad fue Marvel la que vendió la colección como un comic histórico que todo lector debía leer si o si. En publicidad se generan muchas hipérboles, pero no es como si todo fuera una película que los lectores nos hemos montado en la cabeza. Marvel sin duda tiene una responsabilidad en crear este hype que acabó en frustración al no ser capaz de publicar las grapas de forma razonable.

Me doy cuenta que si Panini publica este comic en un tomo en España los lectores no van a sentir estas apreciaciones que he sentido con la lectura individual en grapa. Y es más que posible que pueda gustaros mucho. Pero en mi caso, la experiencia se vio lastrada por estos aspectos que he desgranado en esta entrada. Y ahora que me llegó el séptimo número, volví a leerle la serie de un tirón y la sensación que me dejó ha sido un «pues bueno, sin más».

Aparte del final anticlimático marca de la casa Gaiman, el comic me ha generado otra gran duda, dado que se indica que estos sucesos van a continuar en la siguiente miniserie, The Dark Age, que se supone que cerrará la historia. Teniendo en cuenta que Marvel solicitó por primera vez The Silver Age en ¡2017! y tardó cinco años en que el comic viera la luz, no tengo claro el tiempo que pueden tardar Gaiman, Buckingham y Bellaire en ponerse con este comic. Si es que llegan a hacerlo, al ser una historia que ya no les pone. Quiero ser positivo y pensar que The Dark Age llegará a publicarse, pero confío que cuando lo haga Marvel hará las cosas bien y no la solicitará hasta que no esté completa. Lo que nos puede llevar a varios años de espera para un comic con el que en realidad no he llegado a conectar.

Comparto las primeras páginas del comic:

Precisamente por ser un comic sólo correcto, Miracleman: The Silver Age ha sido una importante decepción.

PUNTUACIÓN: 6/10

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