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Crítica de Ice Cream Man vol. 8 de W. Maxwell Prince, Martín Morazzo y Chris O´Halloran (Image Comics)

Octava recopilación de Ice Cream Man, la inclasificable antología de historias desesperazadoras y nihilistas obra de W. Maxwell Prince y Martín Morazzo, con color de Chris O´Halloran, que está publicando Image comics.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

Volumen 8: Sujetos y objetos

Ábrete de par en par para recibir cuatro dosis más del cómic de psico-horror más vendido y aclamado por la crítica, ICE CREAM MAN. Aquí, encuadernados con cola de papel de calidad media, hay cuatro relatos de subjetividad objetiva: se cumplen los últimos deseos de un hombre; un experimento controlado pierde todo el control; se equilibra una balanza cósmica (¡en verso!); Doug hace todo lo posible por desintoxicarse. Es otro conjunto de angustia y hastío para el apreciador del arte antológico.

Este octavo volumen recopila los números 29 a 32 USA.

W. Maxwell Prince escribe en Brooklyn y vive con su esposa, su hija y dos gatos. Es autor de ICE CREAM MAN, KING OF NOWHERE, ONE WEEK IN THE LIBRARY, and THE ELECTRIC SUBLIME.

El artista argentino Martín Morazzo hizo su gran debut en los cómics estadounidenses con la saga de ciencia ficción ambiental de 2012, Great Pacific, la primera serie de Image Comics que co-creó con Joe Harris. Desde entonces, Martín ha co-creado Snowfall, una epopeya de ciencia ficción, nuevamente con Joe Harris e Image Comics, y la elegante serie de aventuras criminales, The Electric Sublime, con el escritor W. Maxwell Prince en IDW Publishing. Ice Cream Man, su nueva colaboración con W. Maxwell Prince, está siendo publicada por Image Comics. She Could Fly, una miniserie con el escritor Christopher Cantwell, co-creador y showrunner de Halt and Catch Fire de AMC, y la editora Karen Berger, también está siendo publicada por Berger Books, una editorial de Dark Horse Comics.

Debo tener cierta vena masoquista, porque se a lo que vengo cuando compro un nuevo volumen de Ice Cream Man, y sin embargo el equipo creativo formado por W. Maxwell Prince en el guion, Martín Morazzo en el dibujo y Chris O´Halloran en el color consiguen romperme el alma y dejarme con ganas de abrirme las venas de una manera diferente con cada historia. Tengo claro que el escritor Maxwell Prince debe ser una bellísima persona, pero las cosas que saca de su cabeza me parecen una barbaridad. Desperación, nihilismo y la futilidad de una vida que vamos a vivir solos en soledad que no tiene sentido son temas recurrentes de esta antología de historias que no deja de reinventarse grapa a grapa.

Curiosamente, el primer número de esta antología (nº 29 USA) me parece el menos bueno de los cuatro, al mostrarnos las últimas voluntades de un recién fallecido que tuvo que convivir con una depresión crónica que está dentro de los bienes que va a dar a sus seres queridos. Sin embargo, el siguiente número, el 30, con un ensayo clínico de una nueva droga en la que un paciente cree estar recibiendo un placebo, me parece espectacular. Dentro de lo deprimente y nihilista, claro.

Otro comic brillante es el nº31 USA, en el que Maxwell Prince arruina la alegría de la paternidad al mostrar la forma en que un padre y una hija van creciendo ella y envejeciendo él, planteando un relato triste que se recrea en la soledad de los personajes y las vidas sin sentido. esta historia me ha roto mientras lo leía.

Antes de la terapia de desintoxicación de Doug que veremos en el nº32, un nuevo prodigio de narrativa en la que cada página representa un día de Doug en el centro, tenemos un brillante preludio de 8 páginas en los que Prince y Morazzo parecen transformarse en Scott McCloud para darnos una lección de narrativa gráfica mientras nos explican la teoría de la semiótica mientras vemos la caída de Doug y su conversión en un alcohólico. Cada historia, casi cada página tiene una sorpresa o un hallazgo, ya sea en cuanto a la historia o la narrativa del comic.

El dibujo de Martín Morazzo y Chris O´Halloran me parece que está tan acertados como siempre. Nadie como ellos transmiten el drama existencial de estas historias y a unos personajes perdidos, sin esperanza y desamparados ante unos elementos que parece que juegan con ellos. Las expresiones faciales y corporales adquieren una cualidad casi kafkianas en estas páginas, complementando perfectamente a las historias de Prince. Y por si fuera poco, Morazzo se sale en cada uno de los desafíos narrativos que le sugiera el guionista, o tal vez es él el que le sugiere ideas visuales que luego desarrollan hasta tener clara la historia, lo veo como una posibilidad. Pero ya sea una u otra opción, la verdad es que acaban formando una dupla perfecta para el tipo de historias que se plantean en esta antología.

El caso es que no estamos ante un comic de terror al uso, más bien sería un drama existencial ante el descubrimiento que estamos solos en el universo, nadie cuida de nosotros, y nada bueno nos espera aparte del vacío y la nada. Me gusta esta sensación de no intentar vendernos nada y no ofrecer un mensaje moralizante, sólo romperte un poco por dentro al ir cayendo por la madriguera de conejo hacia este deprimente y depresivo mundo en el que se encuentran los protagonistas de las diferentes historias.

Hay que ir con cuidado con Ice Cream Man y dejar varios meses entre un volumen y el siguiente. O de lo contrario, la sobredosis de desesperanza puede provocarnos una crisis nerviosa o algo peor. Hecha ya la broma, la verdad es que este comic me da algo que no leo en ningún otro sitio, justificando de sobra su compra. Si buscas comics con historias diferentes, Ice Cream Man sin duda lo es.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

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Crítica de Jane Foster y el Poderoso Thor de Torunn Grønbekk y Michael Dowling (Marvel Comics – Panini)

Panini ha finalizado este mes de febrero la publicación de la miniserie Jane Foster y el Poderoso Thor de Torunn Grønbekk, Michael Dowling y color de Jesús Aburtov, que Marvel preparó para hacerla coincidir con el estreno el pasado verano de la película Thor: Love and Thunder, y que sugería el retorno de Jane Foster al papel de Thor. Es por tanto un buen momento para revisarla.

PUNTUACIÓN: 5.5/10

Mjolnir ha acudido una vez más a las manos de Jane Foster. Ella teme que le haya pasado lo peor a Odinson, mientras los mayores enemigos de Asgard, como HelaUlik La Encantadora, organizan un asalto al Reino DoradoJane debe encontrar al Hijo de Odín… ¡Incluso si ello implica convertirse de nuevo en Thor

Esta miniserie Jane Foster & The Mighty Thor fue publicada en USA como una miniseries de 5 números, el standard actual de Marvel según Tom Brevoort, que Panini ha publicado en 3 grapas bimensuales, la primera sencilla y las otras dos dobles..

Torunn Grønbekk es una escritora noruega que empezó a trabajar en Marvel en 2019 en la colección de Valquiria, sustituyendo a Jason Aaron y a Al Ewing como guionista de la colección antes de su cancelación. También en la órbita de Aaron se ha encargado de guionizar algunos especiales de Castigador, publicados entre medias de la serie regular para dar margen a los artistas. Tras esta miniserie, va a escribir el próximo arco de Thor, El legado de Thanos, que empezará a publicarse en España en abril.

Michael Dowling es un dibujante británico que empezó trabajando en Marvel en una miniserie de Gata Negra (que diría que no he leído). Fuera de Marvel, es el creador junto a Rob Williams del comic Unfollow, además de trabajar para series británicas como Titan o 2000 AD.

Marvel preparó esta miniserie con el teórico retorno de Jane Foster como Thor para que coincidiera con la película de Taika Waititi, para intentar que se beneficiara del interés que genera el MCU y la posibilidad de que algún espectador pudiera acercarse a una librería buscando comics de Jame Foster. Y la verdad es que esta miniserie a nivel básico cumple con la función de entretenimiento gracias a una aventura en la que Jane tiene que encontrar al desaparecido Thor Odinson mientras los dioses de Asgard se enfrentan a una guerra abierta contra numerosos enemigos clásicos y novedosos.

Además del interés de ver a Jane empuñar a Mjolnir, la miniserie vuelve a utilizar a Rüna, la nueva Vaquiria del Universo Marvel aparecida por primera vez en el evento Rey de Negro, que es la versión comiquera del personaje interpretado por Tessa Thompson en las películas del MCU. También destaca el uso de personajes poco habituales en el mundo de Thor como es el demonio del limbo S´ym (de infausto recuerdo para Illyana Rasputin en su miniserie de origen que años más tarde cobró todo el protagonismo gracias a Inferno), además de otros más habituales como la Encantadora, Tyr, el elfo oscuro Algrim o Ulik el troll. Aparte de la sorpresa de los villanos detrás de toda esta guerra, que prefiero no spoilear para los que no hayáis leído el comic. En general, Grønbekk transmite que tiene un gran conocimiento de la historia de Thor, y en general del universo Marvel, dado el uso que hace de algunos personajes poco conocidos en esta historia.

La verdad es que por premisa, a priori esta miniserie lo tenía todo a favor para triunfar. Sin embargo, lamentablemente el comic no acaba de despegar, quedándose en una historia anodina que en su ejecución resulta todo lo contrario a épico o interesante. Grønbekk plantea numerosos textos de apoyo que hacen que cada grapa cueste de leer y no sea un comic que te terminas en 2 minutos. Pero esto que debería ser algo positivo, con el añadido de la intención literaria al plantear ideas con intención de profundidad, queda diluido con un comic que en general resulta aburrido porque las cosas concretas que pasan no acaban de ser interesantes en la ejecución, y los textos de apoyo no parecen alineados del todo bien con la acción de la viñeta.

Grønbekk me recuerda a esos actores que siendo correctos en su interpretación notas que NO tienen el carisma o la personalidad de una estrella, no llegando a transmitir lo que deberían en pantalla. De igual forma, la ÉPICA no se puede explicar, se tiene o no se tiene, es algo que se nota en cuanto se ve. Recordando el «hazlo o no lo hagas, pero no lo intentes» de Yoda, no dejo de pensar que Grønbekk lo intenta todo el rato. Y por eso falla. Y es una pena, porque la historia en cinco partes de la escritora noruega es correcta en todos sus episodios, pero le falta chispa.

Si el guion de Grønbekk se me ha quedado muy plano, mucho peor ha resultado el dibujo de Michael Dowling. A pesar del estupendo color de Jesús Aburtov, el dibujo resulta tremendamente estático y hasta aburrido, mostrándome a un dibujante que NO sabe dibujar escenas de acción. Lo cual no puede ser más problemático cuando hablamos de un pijameo mainstream como este. No se qué tal lo hizo Dowling en Judge Dredd, pero en esta miniserie la verdad es que no me deja con ganas de volver a leer ningún comic dibujado por él. El guion de Grønbekk estaba lleno de escenas con «Sif/Runa/Bill Rayos Beta combatiendo a villano genérico», pero un mejor dibujante hubiera conseguido crear páginas espectaculares, cosa que no vemos aquí.

Por no ponerlo todo negativo, me gusta la profundidad que el color de Aburtov imprime en algunas escenas, y Dowling si crea algunas splash-pages visualmente potentes, como la reunión de Jane y Thor Odinson, o el descubrimiento del villano en la sombra. Pero globalmente el apartado gráfico me ha parecido bastante deficiente. Es por esto que no sorprende que las portadas de la miniserie no sean suyas, sino que estén dibujadas por Ryan «Veneno» Stegman, con tinta de J.P. Mayer y color de Marte Gracia, que están mucho más chulas que el contenido interior del comic.

Por cierto, intentando no spoilear, hay varios elementos de la historia de Grønbekk que me han llamado la atención, como es el hecho que la miniserie vende la idea de «Jane Foster de nuevo como Thor», pero lo cierto es que es algo que prácticamente no llega a suceder en apenas un par de viñetas, al preferir Jane mantener su actual identidad de Valquiria para investigar la desaparición de Thor. Aunque eso si, blandiendo a Mjolnir. Lo digo porque en cierto sentido el desarrollo de la historia puede resultar decepcionante para los que buscaran una última aventura de Jane Foster como Thor. Dado que en los comics Jane ya ha pasado página y se encuentra cómoda en su actual identidad de Valquiria, resulta raro intentar conectar de alguna manera los comics con la película de Marvel Studios.

Otro elemento a comentar es que teniendo en cuenta la conexión de Grønbekk con Jason Aaron, no sólo en esta colección de Valquiria sino escribiendo los especiales de El Castigador (sin más lejos este mes de febrero Panini ha publicado uno), la elección del villano me causa cierta extrañeza. Que no es un error del comic en si como obra autónoma, pero resulta un pequeño glitch en la continuidad general que tendrá que ser explicado en algún momento. Igual el propio Aaron hace mención a esto en su próxima grapa.

Aparte del dibujo deficiente, la verdad es que tampoco el guion ha sido todo lo interesante que pintaba en su arranque. Globalmente, me queda cierta decepción, porque aunque el comic ha sido entretenidillo sin más, tenía los mimbres para haber sido un gran comic de Jane Foster y de Thor Odinson. Ah! Por cierto, acabo de darme cuenta que al menos este Odinson no es un imbécil total como en la actual etapa de Donny Cates, al menos en esto si puedo encontrar otro elemento positivo que comentar del comic. Dado que Grønbekk va a guionizar el próximo arco de Thor (dado que los problemas de Cates parece que se alargan), espero que lo haga un poco más empático, al mismo tiempo que confío que sepa crear una narración que sea más interesante de lo que ha sido esta miniserie. Desde luego, tener a Nic Klein dibujando va a ser un salto cualitativo importante respecto a este comic.

Comparto las primeras páginas de esta miniserie:

Jane Foster y el Poderoso Thor ha sido una miniserie que estado correcta sin más, pero que me deja la sensación que con autores más capaces podría haber sido una pasada. Una pena.

PUNTUACIÓN: 5.5/10

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Crítica de El poder de ¡SHAZAM! de Jerry Ordway (ECC Ediciones)

En menos de dos meses se va a estrenar la segunda película de ¡Shazam! La furia de los dioses, por lo que me he animado a leer algunos comics del personaje que por unas cosas o por otras no leí en su momento. Empiezo por la novela gráfica El Poder de ¡Shazam! escrita y dibujada por Jerry Ordway y publicada por ECC Ediciones.

PUNTUACIÓN: 7/10

Salomón.
Hércules.
Atlas.
Zeus.
Aquiles.
Mercurio.

Tras pronunciar una palabra… ¡cae un rayo! Para el joven Billy Batson comienza la aventura de su vida… y entonces nace el Capitán Marvel, el mortal más poderoso del mundo. ¡Shazam! Pronuncia la palabra… ¡y siente su poder!

The Power of Shazam! fue una novela gráfica escrita y dibujada por Jerry Ordway publicada por DC Comics en 1994. ECC publicó esta obra en España en 2019, coincidiendo con el estreno de la primera película de Shazam!

Antes de empezar a comentar mis impresiones de este comic, quiero detenerme a recordar la compleja historia de. personaje. Shazam! nació con el nombre de Capitán Marvel en 1939, creado el artista artista C. C. Beck y el escritor Bill Parker en la editorial Fawcett Comics. Aunque fue creado después que Superman, el personaje durante los años 40 fue mucho más popular y tenía ventas mucho mayores que las del Hombre de Acero, significando la mayor competencia a la que enfrentaba National Comics (editorial que años más tarde cambió su nombre y pasó a denominarse DC Comics). Lamentablemente Fawcett dejó de publicar al personaje en los años 50 tras un largo litigio que National inició en los años 40 en el que acusaba de plagio a esta editorial, lo que sumado a la disminución en las ventas hizo que el editor perdiera el interés en el personaje.

En 1972 lo que quedaba de Fawcett vendió a DC Comics el personaje de Capitán Marvel, aunque se encontraron con la sorpresa que Fawcett había perdido los derechos del nombre «Capitán Marvel», que había sido adquiridos por Marvel Comics al estar el personaje más de 10 años sin publicarse. Debido a este problema de derechos, el personaje a partir de este momento pasó a denominarse como Zhazam! Sin embargo, algunos problemas legales derivados de estos cambios de nombre y el hecho de ocupar el mismo mundo que Superman, sobre todo tras las Crisis en Tierras Infinitas de 1985-86, provocaron cierta sensación de redundancia y repetición, por lo que DC realmente ha publicado muy pocos comics protagonizados por ¡Shazam! Sobre todo si lo comparamos con los cabeza de cartel de DC.

La miniserie Legends de John Byrne de 1986-87 sirvió para introducir al personaje en la nueva continuidad de DC tras las Crisis, aunque el personaje no llegó nunca a despegar. En 1991, Jerry Ordway recibió el encargo de relanzar Shazam! Y en lugar de hacer lo habitual en estos casos, empezar su colección de grapas mensuales, planteó iniciar su etapa con una novela gráfica que conduciría a su serie regular. El éxito de esta novela gráfica llevó a la publicación de una colección regular, The Power of SHAZAM!, que se publicó entre 1995 y 1999 y que sigue siendo la serie más longeva de los últimos 50 años desde que DC empezó a publicar comics con el personaje.

Jerry Ordway es uno de los grandes nombres de DC Comics. Empezó a trabajar en los años 70 en DC y aún sigue al pie del cañón hoy en día, transmitiendo en cada trabajo un estupendo feeling atemporal. En los años 90 ya era uno de los autores más veteranos de la editorial y uno de los que mayor conocimiento tenía del fondo editorial de DC. En ¡El poder de Shazam! buscaba relanzar al personaje revisando su origen acercándolo al de los comics originales de Fawcett, actualizando algún elemento pero siendo bastante fiel en lo fundamental. Una de las grandes virtudes de Ordway es el feeling clásico que imprime a todos sus comics, y en este comic plantea una historia atemporal que bien podría estar situada en los años 40 donde originalmente se desarrollaron las aventuras del Capitán Marvel. Toda la ambientación de vehículos, ropa, edificios remite a una época pasada, por no hablar de un Billy dedicado a vender periódicos por la ciudad, algo que no puede ser más años 40. Además, su vertiente aventurera me devolvió al disfrute de las películas de Indiana Jones. En este sentido, me ha sorprendido para bien la forma en que Ordway plantea este origen, con los padres de Billy Batson convertidos en arqueólogos que son asesinados por su socio Theo Adam mientras están trabajando en Egipto, excavando la tumba de Ramsés II. De esta forma, Theo Adam, que posteriormente se convirtió en Black Adam, se convertirá en el archienemigo de Shazam! junto al magnate Doctor Sivana, el otro gran villano del personaje.

Ordway es un gran narrador y un estupendo artista, y me ha gustado su versión tanto del niño Billy Batson como del superhéroe Shazam! en que se convierte. Y es curioso que de alguna manera esta novela gráfica casi podría haberse utilizado como storyboard en caso de haberse planteado la posibilidad de hacer una versión cinematográfica, algo que no se hizo realidad hasta 25 años después con otros referentes. La forma en que el joven Billy tiene que aprender a usar sus nuevas habilidades manteniendo la bondad de su corazón (con algún berrinche incluido) a pesar de enfrentarse a los asesinos de sus padres es otra de las claves de esta historia que hace que el comic se sienta 100% superheróico.

El feeling de clásico atemporal de Ordway hace que estemos ante una buena lectura a la que los casi 30 años desde su publicación no le han pasado factura, se sigue leyendo de maravilla sin transmitir una sensación «viejuna». Además, el comic ofrece una sensación satisfactoria gracias a que el formato de 96 páginas es perfecto para la extensión de esta historia, y la vez deja numerosos elementos abiertos de cara a su desarrollo en la serie regular posterior, empezando por la desaparición de la hermana de Billy Mary al principio del comic, algo que no vuelve a mencionarse y que entiendo que sería uno de los primeros argumentos que Ordway tocaría en la serie regular.

Por ponerle un pero, que no lo es tanto, diría que estamos ante un buen comic realizado con oficio y hasta cariño por el personaje y su mundo, que sin embargo no consigue enamorarme en ningún aspecto. Por un lado tengo que reconocer que el estilo de Ordway nunca me ha flipado. Para mi es uno de los artesanos clásicos de DC, y aunque sabes que no te va a dar nunca un mal comic, para mi tampoco uno sobresaliente. Y esto misma sensación es la que tuve leyendo este comic. Todo está bien, todo está perfectamente contado, consigues empatizar con el huérfano Billy, y sin embargo no me ha maravillado. Creo sin embargo que como historia de origen este volumen funciona de maravilla, siendo un estupendo punto de acceso para el personaje.

Por otro lado, aunque esto que voy a decir fue una sensación personal que igual no se ajusta a la intención de Ordway, recordando lo que comentaba sobre que en algunos aspectos este comic me parecía un storyboard para una posible película, todo lo que vemos en este comic se ve muy «realista» sin llegar a ser todo lo loco y widescreen que el medio comiquero permite para crear una historia más grande que la vida super espectacular sin preocuparse por el presupuesto como si sucede en el cine. Como comento, todo es correcto, pero le falta factor WHOA!! a un comic que lo tenía todo a favor para conseguirlo. Y entiendo que este comic se publicó en 1994 años antes de The Authority o The Ultimates, y en cierto en eso sí es hijo de su tiempo. Pero quizá por ser demasiado respetuoso a los comics originales y al tipo de historias que se hacían en los años 40, esta novela gráfica en el lado de espectacularidad se me queda muy muy corta. De nuevo, correcto como todo lo que hace Ordway.

Comparto las primeras páginas de este comic:

¡El poder de Shazam! de Jerry Ordway es una buena lectura por la que no han pasado los años.

PUNTUACIÓN: 7/10

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Crítica de V.X.E. El día del juicio 4 (de 4) de Kieron Gillen, Valerio Schiti y Guiu Vilanova (Marvel Comics – Panini)

Finaliza el evento V.X.E. El día del juicio de Kieron Gillen, Valerio Schiti y Marte Gracia, una historia centrada en los Eternos con los mutantes de Krakoa y los Vengadores de invitados especiales, que empezó muy bien pero se ha acabado desinflando en este último número.

PUNTUACIÓN: 6/10

La apocalíptica conclusión del evento del año. No es que nada volverá nunca a ser lo mismo. Es que, si los héroes no encuentran la manera de comportarse como tales, nada volverá a ser algo nunca más.

Esta grapa doble incluye AXE: Judgment Day 6 y AXE: Judgment Day Omega USA.

Lo mejor de El día del juicio ha sido el apartado gráfico a cargo de Valerio Schiti con Marte Gracia en el color. En este último número Schiti necesita la ayuda de Iván Fiorelli en el dibujo de las últimas páginas del Aftermath, que no lucen igual de chulas que el resto de la minisierie. Dicho esto, El día del juicio ha servido para disfrutar de un equipo artístico estupendo para estas historias más-grandes-que-la-vida, con un Schiti perfecto que se sale con las amenazas a escala planetaria que hemos tenido en este comic, con unos colores de Gracia que amplifican la sensación de blockbuster espectacular. En la parte gráfica la verdad es que no hay ninguna queja, aunque debo reconocer que este último número es un poco un bluff porque el climax de Gillen implica a mucha gente hablando, lo que resta opciones para el lucimiento de Schiti. Pero globalmente, creo que estamos ante un buen comic que sólo el dibujo ya justifica la compra.

En positivo hay que destacar también que Gillen ha planteado una historia que ha sido una montaña rusa de espectaculares batallas y giros continuos, haciendo un buen uso a las decenas de personajes de los tres grupos que han aparecido por estas páginas. De hecho, toda la estructura del evento ha resultado super sorprendente, sin dejar nunca un segundo de respiro. Y es que tras empezar la teórica guerra Eternos vs Mutantes con que se vendió el evento, en el cliffhanger final del segundo número Gillen rompe la historia con el nacimiento del Celestial Progenitor creado por Tony Stark, Mr. Siniestro y los Eternos que se oponen a Druig. El giro es que en lugar de acabar con la guerra como ellos esperaban decide mandar a juicio a toda la raza humana, con la amenaza de destruir el planeta si son (somos) declarados culpables. La llegada de Starfox, que derroca a Druig del poder de los Eternos, no consigue evitar que Progenitor dicte sentencia, encontrando a la Tierra culpable, lo que lleva a la colección al climax final en el que los héroes que siguen con vida deben jugarse el todo por el todo para detener al Progenitor. Leo este resumen lo más resumido y libre de spoilers posible, y hay que reconocerle a Gillen que han pasado muchísimas cosas en estos seis números de miniserie principal. Eso siempre tiene que ser valorado positivamente.

Sin embargo, hay varias cosas que no me han acabado de funcionar, todas ellas referidas al guion de Gillen. Empezando porque tiene una forma de escribir que no me interesa. En este comic, hacer que el Celestial Progenitor haga las funciones de narrador con la voz en voz, como en la serie de Eternos lo hacía la «Máquina», me saca completamente de la lectura, no me lo acabo de creer. Habrá quien lo encuentre una genialidad, ya se sabe que para gustos, colores. Pero a mi no me funciona. Otro elemento es que además de la acción widescreen, Gillen intenta mostrar también el punto de vista de la calle mostrando a seis humanos corrientes mientras intentan sobrevivir. Sin embargo, esto que a nivel general podía parecer una buena idea acaba siendo un bluf que no va a ninguna parte, con la excepción de Jada que se convierte en compañera de cafés del Capitán América.

Hablando del Capitán América, el final del número anterior trajo consigo una imagen super potente pero bastante ridícula, al mostrar que los mutantes habían resucitado al recién fallecido Steve Rogers, con su escudo en el brazo. Frente a los que pedían resucitar a Scott Summers, Kurt Wagner expresó que para esa batalla «no era el líder que la Tierra necesita ahora mismo». Aparte del ridículo de salir del capullo con el escudo, el problema de esto es que en la resolución de la historia en este último número ¡Rogers no pinta nada! Por cierto, el mes pasado me preguntaba cómo era esto posible, dado que los mutantes no tienen ni muestras de ADN ni back-ups de memoria de los no mutantes, y suponía que Gillen tendría que explicarlo de alguna manera. Pues no, estaba equivocado, a partir de ahora los mutantes pueden resucitar a cualquier humano porque patata, y o lo tomas o lo dejas, es lo que hay, como tantas otras cosas de la franquicia mutante.

La resurrección de humanos por parte de los mutantes se une a la confesión de Sersi del gran pecado de los Eternos, que para ser resucitados la «máquina» toma la vida de un ser humano. Ambos hechos potencian la idea-fuerza que el cambio es posible, y por tanto merece la pena luchar día a día por ser mejor. La idea de hacer que el Progenitor sienta que no es digno para dictar sentencia a la raza humana y use sus poderes unidos a los de la máquina eterna es una forma como otra cualquiera de resolver la destrucción previa. Porque no había duda que esto iba a ser así, la duda era la forma en lo que iban a realizar.

Dentro de las muertes reversibles y las nulas repercusiones, este evento aparentemente ha traído las muertes «definitivas» de Magneto en el lado mutante y de Sersi en los Eternos. No está mal. Desde luego, son personajes claves de ambas franquicias. Sin embargo, cuando en el número anterior tuvimos la práctica extinción de todo el planeta y la muerte de la mayoría de sus héroes, entre los que tenemos a Thor, Spiderman, Capitana Marvel, Tormenta, etc… estaba claro que estábamos ante un over-the-top que no iba a tener repercusión en el universo Marvel, como así ha sido. Y es curioso que teniendo en cuenta la espectacularidad de los cinco primeros números, el climax de este último número ha sido casi un anti-climax, probablemente la grapa más floja de toda la serie.

En este sentido, es muy difícil crear un comic que tenga sensación de peligro cuando ambos grupos resucitan con la rapidez de una cadena de producción de Ford, de forma que no acaban de morir y en la página siguiente ya han resucitado. Aunque el comic esté estupendamente dibujado y estén pasando cosas todo el rato, es imposible que haya algún tipo de tensión en estas condiciones. Lo que es para mi un nuevo ejemplo del gran problema que para mi está significando la idea de bombero de las resurrecciones de Krakoa.

La edición española se completa con el especial AXE: Judgment Day Omega USA, un número en el que Gillen cierra las principales tramas de los Eternos, en el que es último número (oficioso) del actual volumen. El comic cuenta con portada de Pascual Ferry y dibujo interior de Guiu Vilanova con color de Andrés Mossa, y está muy muy debajo del nivel mostrado por Schiti en las páginas previas.

Aparte del dibujo montonero, el especial tiene un hándicap importante, y es que sólo interesará a los lectores / fans de los Eternos, no teniendo importancia real para Vengadores o Mutantes. En este sentido, aunque entiendo en parte la inclusión de esta grapa junto con el último número de miniserie, teniendo en cuenta que así las cuatro grapas españolas de esta colección han sido grapas dobles, no dejo de pensar que Panini me acaba de castigar con un nuevo sacacuartos, al colar unas páginas que no me interesan y que si les interesaban a los lectores de eternos, deberían haberlo publicado en un número aparte. De hecho, cuando le interesa a Panini si que publican sin problemas grapas sencillas, como han sido los especiales de Vengadores (Tony Stark), Patrulla X (Jean Grey) y Eternos (Ajax) que han publicado en Enero y Febrero y vendieron como que debían ser leídos entre el tercer y cuarto número de esta colección porque resultaban imprescindibles para entender el climax final. DISCLAIMER: NO LO SON, te los puedes ahorrar completamente. Pero el gasto ya lo has hecho. Sin embargo, en el caso de este número Omega, han considerado adecuado publicarlo dentro de la colección principal, no de la colección de Eternos. Colección en la que se ha publicado la miniserie Deaths to the mutants que tampoco era Eternos propiamente dicho. Pero en fin, que es una decisión que no sorprende.

V.X.E. El día del juicio va a ser rapidísimamente olvidado, no creo que vaya a dejar poso. El ritmo editorial de Marvel es frenético y no van a parar ahora. Dentro del elemento de What if? ampliado que estaba claro no iba a tener repercusión real en el Universo Marvel, su concepción de blockbuster palomitero con un estupendo apartado artístico y las numerosas sorpresas preparadas por Gillen han conseguido entretenerme durante los últimos meses. A veces no se le puede pedir más a comics como estos.

Comparto las primeras páginas del comic:

V.X.E. El día del juicio se ha quedado en un «sin más», resultón en el apartado gráfico y con una historia en la que han pasado muchas cosas pero mejor no rascar más allá de la superficie de este blockbuster palomitero del universo Marvel.

PUNTUACIÓN: 6/10

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Crítica de Patrulla X 13 y 14 de Gerry Duggan y C.F. Villa (Marvel Comics – Panini)

Comento los dos cruces de La Patrulla X de Gerry Duggan con el evento V.X.E. El día del juicio, con el dibujante invitado C.F. Villa y color de Matt Milla, aprovechando que acaba de ser anunciado como nuevo dibujante de la nueva etapa de Los Vengadores que estará guionizada por Jed MacKay.

PUNTUACIÓN: 5.5/10

Número 13. Cruce con VXE. ¿Herederos de la Tierra? Los mutantes constituyen el siguiente paso en la evolución. La Evolución depende de la mutación de genes. Los genes se han desviado de los de sus progenitores. Algunos califican al gen-X como un exceso de desviación. Esas personas van a necesitar un correctivo. 

Número 14. Cruce con VXE. ¿Recuerdas aquello de «Cíclope tenía razón»? Bien, pues… ¿tenía Cíclope razón? Sólo alguien puede juzgarlo. El Día del Juicio está aquí, para bien o para mal, y el nuevo grupo de La Patrulla-X debe afrontar la verdad acerca de ellos mismos y de lo que han hecho. 

Empezando a ver el vaso medio lleno, estos dos números tie-ins del evento V.X.E. El día del juicio son un perfecto ejemplo de un evento que ha tenido un montón de giros y sorpresas en sus seis grapas USA (4 en la edición española de Panini). Así, en el primer número tenemos a la Patrulla X luchando contra los ataques de los Eternos liderados por Druig a la isla de Krakoa, lo que fue la primera parte del evento. A continuación, en la portada y en tres páginas interiores del número 14 asistiremos al juicio de Cíclope a manos del Celestial Progenitor, que significó el giro de mitad del evento. Esto muestra la amplitud y posibilidades que la historia de Kieron Gillen ofreció a las colecciones involucradas en el evento durante estos meses.

Los comics están planteados como aventuras puras y duras sin desarrollos de personajes en medio de los combates. Algo que me parece bien, no tengo problema por ello dado que tengo claro que el pijameo es ante todo entretenimiento escapista ligero. Dicho esto, estos comics se resienten por un dibujo que no está a la altura (luego entro más a comentar este aspecto). Sin embargo, lo que si me llama la atención es que la portada del número 14 no tiene nada que ver con el contenido del comic. De hecho, parece que Gerry Duggan ya tenía esta historia preparada y no quiso modificarla, añadiendo las tres últimas páginas con un juicio a Cíclope que resulta ridículo. Puede haber lectores que viendo la portada de Cíclope se puedan sentir estafados por un contenido que no se corresponde con esto, con un Hombre de Hielo tomando el centro del escenario.

Hablando de esto, hay un problema recurrente en la actual etapa mutante además del tema de las resurrecciones, y es la actual escala de poderes de los mutantes de Krakoa, algo que llevamos viendo desde el especial Escala Planetaria que inauguró el actual volumen de la Patrulla X. En este número 14 tenemos a un Hombre de Hielo ¡parando un estallido solar destruye-planetas creando una barrera de hielo en la capa superior de la atmósfera! Si leyendo esta descripción no te ha chocado este nivel de poder escala DIOS, igual resulta que el problema no es de estos comics y es mío. Pero no es sólo el Hombre de Hielo, Jean Grey es literalmente una Diosa con poderes ilimitados. Y cuando muestras esta escala para unas cosas, no hay nada que pueda significar una amenaza para los mutantes. Desde luego, no Orchis. Ni nada que actualmente está amenazando el mundo de Krakoa. En general estos comics son razonablemente entretenidos, aunque una pena el tema del dibujo. Pero cuando marcas esta línea, es muy complicado conseguir que el siguiente villano pueda estar a la altura.

Debido a un problema de la distribuidora, el nº14 tardó varias semanas en llegar a mi librería. Dado el retraso, la verdad es que mi idea era NO dedicar un artículo a estos comics, y posiblemente añadirlos a la reseña que haga de los siguientes comics de Patrulla X ya terminado el evento El Día del Juicio. Sin embargo, hace unos días Marvel anunció que C.F. Villa se unía al guionista Jed MacKay como nuevo equipo creativo de Los Vengadores tras el final de la etapa de Jason Aaron. Esto hizo que el interés de estos comics aumentara, por lo que me plantee analizarlos única y exclusivamente para ver qué tal estaba el dibujo de Villa. Y lamentablemente, estos comics suponen un tremendo jarro de agua fría de cara a los nuevos comics de Los Vengadores.

El dibujante mexicano ya se había encargado de unos comics anteriores de Patrulla X, los números 9 y 10, que fueron de largo los peores de la primera temporada que tuvo a Pepe Larraz de gran reclamo. En lo referido a la narrativa, Villa se encuentra muy lejos no ya de Larraz, sino incluso de Javier Pina, el primer dibujante que se encargó de hacer los fill-ins cuando Larraz necesita un descanso para ponerse al día. Su estilo parece una melé, presentando personajes apelotonados que no hace agradable la lectura de estas grapas. Además, Villa parece un alumno no especialmente aventajado de Humberto Ramos, planteando caras semi-cartoon-amerimanga con las que no conecto en absoluto.

Muchas vences leo críticas de comics en los que se analiza mucho las tramas del mismo y muy poco el dibujo como si fuera accesorio o secundario. Y diría que es al revés, como puede comprobarse con estos comics. El dibujo de superhéroes mainstream debe hacer apetecible la lectura, amplificando la épica y la aventura que plantea el guionista. El dibujo de Villa no hace no una cosa ni la otra, convirtiéndose de hecho en un problema que hay que vencer para poder disfrutar de estas grapas. Por cierto, es sintomático que las portadas de estos dos números no sean de Villa, sino de Martín Coccolo y Jesús Aburtov, porque muestran un nivel de dibujo que el arte interior no consigue igualar, quedándose muy muy por debajo. También en esto, Villa queda retratado no precisamente para bien.

De hecho, termino de leer estos comics y me quedo preocupado por la próxima colección de Los Vengadores. Por mucho que las portadas las haga un super fuera de serie como Stuart Immonem, el interior de Villa no va a estar a la altura del que se supone es el comic principal de Marvel Comics. Ya puede ponerse las pilas Villa, pero creo que nos espera, al menos en el apartado gráfico, una complicada travesía por el desierto de la mediocridad.

Comparto las primeras páginas del número 13:

Estos números de Patrulla X muestran lo importante que es tener a un dibujante que esté a la altura de la que se supone es la colección principal de la franquicia mutante. Lamentablemente, C.F. Villa no lo ha estado, lo que me hace temer muy mucho por el próximo relanzamiento de Los Vengadores que va a dibujar Villa.

PUNTUACIÓN: 5.5/10

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