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Kill or be killed, la nueva gran obra de Ed Brubaker y Sean Phillips

El equipo creativo de Ed Brubaker y Sean Phillips, unidos a la colorista Elizabeth Breitweiser, ha cerrado de forma sorprendente y magistral su última serie en Image Comics, Kill or Be Killed, en su número 20, creando un nuevo clásico del comic americano.

PUNTUACIÓN: 9/10

Kill or be killed es la historia de Dylan, un joven estudiante que de la noche a la mañana se ve forzado a asesinar a gente malvada, lo que le llevará a una espiral de violencia mientras se adentra en el mundo criminal de Nueva York. Dylan tendrá que ocultar su doble vida a sus seres queridos mientras intenta escapar de la policía, la mafia rusa y sus propios demonios internos.

El año pasado aproveché el final del segundo arco para recomendar esta serie. Por aquel entonces, no tenía ni idea que Brubaker y Phillips tenían planeado el cierre tan sólo 10 números más tarde. Una vez cerrada la historia, puedo decir que el final me ha parecido perfecto. Un final que no deja títere con cabeza y que es una crítica en toda regla al personaje del Vigilante justiciero que se toma la justicia por su mano y que hemos visto explotado hasta la saciedad en cine, televisión, novelas o comics como Punisher.

Otro hecho que quiero destacar de Kill or be killed es que Brubaker crea una historia super chula que incluso mejora con la lectura mensual de sus episodios. El comic, a diferencia de la novela gráfica, implica contar una historia construida a partir de la evolución de los personajes y el conflicto al que se enfrentan, pero también con sorpresas y cliffhangers que obligan al lector a esperar un mes para conocer lo que le va a pasar al protagonista. Brubaker demuestra de nuevo ser un maestro con los tiempos, los giros y las revelaciones que nos ha ido ofreciendo, de forma que nunca pudimos anticipar lo que iba a pasar a continuación, la lectura era siempre super satisfactoria y nos dejaba siempre en vilo.

Kill or be killed transita entre la típica historia de vigilantes justicieros, un retrato de un joven con problemas que busca su lugar en el mundo y el cuento sobrenatural. Pero aunque toca muchos palos diferentes y en muchos momentos empieza a sugerirnos alguna obra previa, siempre consigue salir a flote como una lectura original que te absorbe. Además, aunque hay varias críticas muy evidentes, el final permite varias interpretaciones, lo que añade un plus a la historia y me dejó muy satisfecho.

La narración en primera persona de de Brubaker y Phillips consigue que nos metamos en la mente de Dylan, pero además, Brubaker aprovecha Kill or be killed para subvertir muchos de los clichés del género negro en general y de este tipo de narración en primera persona. Así, Dylan empieza la historia con un inicio impactante para enganchar al lector, algo muy visto en cine y televisión, para luego contar su historia y como llegó hasta ese momento a modo de flashback. Solo que el comic no consigue llevarnos hasta ese momento y Dylan reconoce ser el peor narrador de la historia, rompiendo la cuarta pared y comentando la jugada con los lectores en varias ocasiones. Y cuando por fin llegamos, resulta que no es el climax que esperábamos que fuera, ya que la historia gira hacia otros derroteros totalmente inesperados. Y por si fuera poco, dado que hay dudas sobre su salud mental, acaban existiendo muchas dudas de si todo lo que estamos viendo es real o una alucinación.

Otro recurso literario muy bien utilizado es el uso de páginas con una única viñeta a modo de splash page y un denso texto lateral para conseguir dar mucha información sobre cómo piensa Dylan y, por extensión, algunos temas que supongo preocupan a Brubaker. Por estas páginas hemos leído sobre cómo la lucha entre republicanos y demócratas esconde que el debate debería ser entre el pueblo normal y los ricos que reescriben las leyes para beneficiarse. También ha hablado sobre los efectos del calentamiento global que parecen no importar a nadie. O como todos sabemos lo que está bien o mal, pero con el paso de los años nuestra mente se nubla ante la evidencia de que “la vida es así y no hay nada que podamos hacer para cambiarla”. Aunque Dylan a lo mejor está loco, en el fondo muestra con una claridad que asusta ante algunos de los males que acosan a la sociedad americana, que no tienen una solución mágica y que seguirán existiendo cuando nosotros ya no estemos.

Globalmente, Kill or be killed me ha parecido una crítica muy clara al concepto mismo del comic de superhéroes o del justiciero vengativo tipo Punisher. En estas historias, seguimos a un protagonista que nos cuenta su punto de vista, de forma que el lector toma sus acciones como lógicas y coherentes, compartiendo su punto de vista. Sin embargo, por muy mal que esté nuestra sociedad, si de verdad pensamos que la única solución que nos queda es asesinar a sangre fría, eso sólo demuestra que igual no estamos muy bien de la cabeza. Me encanta leer los comics de Punisher, pero en el mundo real no hay duda que sería un peligroso sociópata al que encerrar y tirar la llave, y este comic lo ilustra de forma clara y directa.

En general, Brubaker siempre ha mostrado en muchas de sus obras un punto de vista un poco cínico y negativo hacia el mundo en que vivimos, mezclado con cierta melancolía hacia el pasado y la niñez, y tristeza al no poder entender cuando se torció todo. Esta obra no es una excepción. Puede que este tono sea en parte repetitivo viendo el global de su obra, pero dado que sólo se lo leo a él, no me importa tener una lectura así todos los años. De hecho, agradezco que haya sabido crear esta voz suya tan característica, unido a Sea Phillips.

En el apartado artístico, Sean Phillips se encuentra en un momento de madurez creativa encomiable. Junto a la colorista Elizabeth Breitweiser crea páginas que cuentan la historia sin necesidad de bocadillos que son un ejemplo de fluidez narrativa. Además, fruto de sus ganas de experimentar, aprovecha las obras de arte creadas por el padre de Dylan, que se suicidó cuando él era un crío, para regalarnos unas excelente páginas pintadas a modo de homenage a las portadas de los magazines de los años 50/60, con pin-ups de damas en peligro.

Se nota que Phillips no quieren aburrirse en el trabajo y sigue con ganas de experimentar narrativamente con elementos diferentes, y destacaría entre otros momentazos el uso que hace de la nieve que cae en el último número de la serie, que actúa de perfecta metáfora del final de la historia de Dylan y del punto de vista que ha compartido con los lectores durante estos 20 números.

Comparto algunas páginas del número 11, el primer episodio del tercer arco, que se parecen mucho al inicio de la serie y que refuerzan el carácter circular de la historia.

Kill or be killed es otra gran obra del tándem creativo formado por Ed brubaker y Sean Phillips. Mientras mantengan este nivel, que cuenten conmigo para seguir comprando todo lo que publiquen.

PUNTUACIÓN: 9/10

 

 

 

Superman + Superhijos de Peter Tomasi, diversión familiar con el Hombre de Acero

He aprovechado estas vacaciones para leerme la excelente etapa que Peter Tomasi ha guionizado para la franquicia de Superman tras el Renacimiento de DC Comics, números 1-25 de la edición americaan, así como los 10 primeros números de la serie Super Hijos protagonizada por Superboy y Robin.

PUNTUACIÓN SUPERMAN 1-25 USA Post-Rebirth (nos. 1-13 de la edición española publicada por ECC Ediciones): 7.5/10

PUNTUACIÓN SUPERSONS 1-10: 8/10

La serie de Superman está escrita por Tomasi con la colaboración del dibujante Patrick Gleason, que dibuja junto a un equipo rotativo formato por Dough Mahnke y Jorge Jiménez, con colaboraciones de artistas como Ivan Reis, Ryan Sook, Sebastian Fiumara o Tony Daniel.

La serie de Superman se centra en la familia del Superman pre-Flashpoint, y sigue la historia a través de los ojos de su hijo Jon Kent. Escribí esta línea y me dí cuenta que todo aquel que no esté al tanto del mundo del comic estará totalmente perdido con lo que acabo de decir, y en general con los comics de DC de los últimos años, lo cual es para mi el principal escollo que hay que salvar para poder disfrutar de este comic.

DC Comics llevó a cabo una revolución de toda su línea editorial en 2011, a partir de la serie Flashpoint escrita por Geoff Johns. Esta serie provocó una paradoja temporal que reinició a todos los personajes, comenzando a publicar versiones más jóvenes de los personajes clásicos que se pensó que conectarían mejor con las nuevas generaciones. En franquicias como Batman o Green Lantern se optó por no cambiar lo que no estaba roto, manteniendo los personajes casi sin cambios.

Pero Superman no tuvo tanta suerte. Casado con Lois Lane desde hace años, los editores le veían como anticuado y fuera de onda, por lo que decidieron borrar de un plumazo su extensa historia y permitir que Grant Morrison contara la historia de un joven e inexperto Clark Kent, un héroe que comete errores y que busca por encontrar su propio camino. Morrison dejó la serie en su número 18 sin conseguir dotar a la serie de la brillantez de su All-Star Superman junto a Frank Quitely, y desde ese momento el personaje deambuló sin pena ni gloria por el universo DC a pesar de varios intentos de relanzamiento.

Llegados a 2016, DC Comics sufría uno de los peores momentos editoriales, con unas ventas en caída libre provocadas por unos lectores que estaban abandonando en masa sus comics. Se demostraba que la iniciativa de Los Nuevos 52 había sido rentable los primeros años desde un punto de vista comercial, pero un desastre narrativo, al robar a muchos queridos personajes una parte fundamental de su historia. Rebirth (Renacimiento) significó un relanzamiento de toda su línea editorial surgido a partir del intento de devolver a los personajes a sus raíces, recuperando aquello que los hicieron grandes para intentar reconciliarse con el lector / coleccionista veterano que había dejado de leer comics de DC.

En el caso de Superman, para realizar este «back-to-basics» la editorial optó por utilizar las realidades alternativas como fuente de solución. El Superman casado con Lois Lane y padre del un niño llamado Jonathan pre-Flashpoint acaba en nuestra Tierra tras ser los únicos supervivientes de su mundo y habiendo vivido años en el limbo. Tras vivir en la Tierra durante años en el anonimato, el veterano Clark tendrá que volver a la acción para combatir a una amenaza que acabará con la vida del joven Superman de nuestra Tierra. De esta forma, muy a su pesar, el Superman veterano sustituirá al joven que durante cinco años fue el héroe titular de la franquicia. Toda una declaración por parte de DC Comics, que recuperó aquello que nunca debería haber borrado.

Buff, menudo rollo acabo de soltar. Pero te aseguro que si a pesar de todo este lío que te acabo de contar le das una oportunidad a este comic, lo vas a disfrutar un montón.

Superman es un gran tebeo centrado en mostrarnos la vida de la familia Kent (Smith, dado que viven de incógnito) y el amor que sienten Lois y Clark por su hijo Jon. Tomasi aprovecha a Jon, el verdadero hallazgo de esta serie, para traer de vuelta el «sense-of-wonder» a estos comics. Clark es un gran padre, pero como Superman vuelve a ser ese héroe más grande que la vida que hace siempre lo correcto y que nos inspira a que nosotros también seamos nuestra mejor versión.

Tomasi y Gleason son buenos escritores que entienden lo que necesita un buen comic de super héroes. No solo nos ofrecen aventuras estupendas del Hombre de Acero y su familia, sino que desde el primer número van sembrando con los personajes secundarios argumentos que serán desarrollados en próximos arcos de forma más extensa. Así, los 25 números que he leído, aunque dejan tramas abiertas, dan una sensación de cierre de etapa más que correcta, al contar en el último arco la historia secreta de los habitantes de Hamilton, hogar de los Kent.

Una de las cosas que más llama la atención de la etapa que me he leído, (números 1-25 USA) es que Superman no utiliza durante todos estos números su identidad de Clark Kent, que parecía había desaparecido junto al Superman de los NDC52. De hecho, la aparición en Metropolis de un Clark Kent sin memoria y superpoderes va a ser una fuente de problemas para la familia, y el punto central del único cruce con Action Comics de toda esta etapa. Una historia que prometía pero que tuvo una resolución un tanto meh.

En el apartado artístico, tenemos a unos artistas que son perfectos para el personaje como son Patrick Gleason, Doug Mahnke y el español Jorge Jiménez. Mahnke mantiene su lápiz un poco más oscuro y es perfecto para historias como la aparición de Frankenstein. Pero Gleason y Jiménez son los que mejor saben sacar partido a las escenas infantiles con Superboy y convierten a Jon en una joya que merecía mayor protagonismo. Con ellos, el Sense of wonder se transmite en casi cada viñeta y hacen de este tebeo un tebeo perfecto para todos los públicos en el sentido más ámplio y positivo del término.

Fruto de la popularidad de Jon nace la serie Superhijos (Supersons) en la que disfrutamos de las aventuras de Superboy / Jonathan Kent y Robin / Damian Wayne. Está realizada por Tomasi junto al gran descubrimiento que ha supuesto para el mundo comiquero el español Jorge Jiménez, que pasó de la serie de Superman a esta.

De Superhijos me ha encantado todo. Tomasi acierta dotando al tebeo de un tono desenfadado y juvenil con toques de «buddy-movie», lo que unido con el excelente dibujo de Jiménez lo convierten en uno de los mejores tebeos de DC. Es un gustazo ver las aventuras de Superboy (Jonathan) y Robin (Damian), dos chavales completamente opuestos. Jon es un buenazo que intenta aprender a usar sus habilidades y convertirse en un héroe del que sus padres se sientan orgullosos, mientras que Damian es un chulo sobrado y borde que sabe que él es el mejor en todo y no necesita ayuda. Este choque de personalidades crea momentos hilarantes que son lo mejor de la serie, aunque cuenta con unas escenas de acción super chulas de gran fluidez.

Super Hijos es un gran tebeo sin más pretensión que la de entretener a toda la familia, sobre todo a los más pequeños. A veces no hace falta más que esto para triunfar. No se trata de escribir historias «importantes», sino tratar con cariño a dos personajes tan buenos como Superboy y Robin, y realizar historias que presenten a los lectores su mejor versión. ¡Objetivo cumplido!

Comparto las primeras páginas del primer número sin roturar, para que podáis disfrutar de la calidad y fluidez del arte de Jorge Jiménez:

Lamentablemente, Supersons ha terminado en su número 16. Sus creadores Tomasi y Jiménez han comentado que DC tiene grandes planes para estos personajes, pero es una pena que haya cerrado esta serie, que yo de momento había leído hasta su número 10 de la edición española de ECC Ediciones.

Además, la etapa de Tomasi en Superman también terminó con el desembarco de Brian Michael Bendis en DC. El escritor super estrella de Marvel ha sido el gran fichaje de DC de 2018 y ha decidido hacerse con las riendas del Hombre de Acero, volviendo a contar su origen con la esperanza de volver a situarle como el principal personaje de la editorial. Aunque es pronto para valorar la etapa de Bendis, la consecuencia principal ha sido la sustitución de Tomasi, un escritor que ha demostrado ser perfecto para el personaje. Una pena, aunque reconozco que las ventas del Superman de Tomasi no estaban a la altura de la calidad del tebeo y que al personaje le viene bien la revolución que Bendis seguro va a plantear, para convertirle en un personaje con ventas de Top-10.

Reconozco que aunque he leído muchos tebeos de Superman, nunca fue uno de mis personajes favoritos. Sólo tebeos como la etapa de John Byrne en los lejanos 80/90 o más recientemente el All-Star Superman de Morrison habían conseguido engancharme. Puedo decir que Peter Tomasi lo ha conseguido también, tanto en Superman como en la juvenil Super Hijos. Unos tebeos geniales que han devuelto a DC Comics el sense-of-wonder y que vuelven a demostrar que no hay malos personajes, sino autores que no saben sacarles todo el partido.

Si te gusta Superman pero no sabes qué leer, te recomiendo la etapa de Peter Tomasi escribiendo al personaje, así como los divertidísimos Super Hijos, unos tebeos super frescos y entretenidos para este verano.

PUNTUACIÓN SUPERMAN: 7.5/10

PUNTUACIÓN SUPERSONS: 8/10

El adiós de Mark Waid y Humberto Ramos a los Campeones de Marvel

La lectura de los comics Marvel de este mes de julio que publica Panini en España trajo una inesperada sorpresa, el final en el número 18 de la etapa de Mark Waid y Humberto Ramos en la serie Campeones. Una etapa corta, en mi opinión, y en parte lastrada por los cruces con varios eventos, que sirve de paradigma de la actual situación que viven los comics de superhéroes, en especial los de Marvel.

PUNTUACIÓN: 7/10

Parece que fue hace media vida, pero esta nueva versión de Los Campeones nació hace menos de dos años, lo que indica el ritmo vertiginoso de publicación actual, donde todo lo que importa es el ahora y el tebeo “hot” del momento. Tras los acontecimientos vividos en “Civil War II”, los miembros más jóvenes de Los Vengadores, Ms. Marvel, Nova y Spider-Man, abandonan el grupo buscando su propio camino. Un camino que pasa por inspirar a las nuevas generaciones y no simplemente a reaccionar ante el último ataque del villano de turno. A ellos se les unirán Cíclope, Viv Vision y el Alucinante Hulk, decididos a cambiar el mundo y convertirlo en un mundo mejor del que se encontraron.

Si algo quedó claro desde la primera página de Campeones es que esta es la serie que Waid tenía más ilusión de escribir, siendo su etapa inicial en Vengadores una previa que pusiera el foco en los chavales de cara a darles su propia serie unos meses más tarde. Lo mejor de esta serie, junto al dibujo de Ramos, fue la caracterización de todos los protagonistas y sus entretenidísimos diálogos. Los Campeones tienen la chispa que le ha faltado a los Vengadores, que quedará como una etapa solo correcta y por debajo de las expectativas que se habían creado.

Mark Waid y Humberto Ramos vuelven a trabajar junto más de veinte años después de conocerce en el comic Impulse de DC Comics. El estilo fresco y juvenil del mexicano Ramos aporta la chispa que necesitan los héroes más jóvenes de los Comics Marvel (con permiso de Power Pack). Reconozco que el estilo de Ramos me encanta, y consigue que mis páginas favoritas sean las «tranquilas» de desarrollo de personajes y sus diálogos, gracias a su expresión corporal, sus divertidas caras y el carisma que se transmite en cada viñeta. Y encima, sus splash pages son como siempre super dinámicas.

Destacar además que junto a Ramos, sus colaboradores habituales Victor Olazaba (tinta) y Edgar Delgado (color) también se han mantenido durante toda la etapa, todo un hito en el mundo comiquero actual.

En los 18 números de este volumen hemos disfrutado de 5 arcos, que paso a resumiros a continuación:

 

Volumen 1 – Cambiar el mundo. Números 1-5.

En el que conocemos los motivos por los que los chavales abandonan los Vengadores, y cómo tienen que aprender a llevarse bien antes de intentar salvar el mundo. En este tomo mola sobre todo la forma como Waid presenta las diferentes personalidades, de forma que es normal que hayan choques y diferencias entre ellos.

 

Volumen 2 – El modo de vida de los Autónomos (6-9)

En esta historia se presenta la contrapartida oscura de Los Campeones: Los Autónomos, unos jóvenes engreídos, egoistas y que son mercenarios al mejor postor. Y aunque parece mentira, el final no será el esperado.

Además, el número 9 estuvo centrado en Viv, personaje que al igual que su padre Vision han sido muy importantes para Mark Waid tanto en esta serie como en la de Los Vengadores. Obviamente, Waid no puede cambiar a personajes con series propias como Spiderman o Ms. Marvel, cosa que sí puede hacer con Viv.

 

Cruce con Imperio Secreto (10-12)

En este cruce con el evento marvelita de 2017/2018. los Campeones se enfrentarán a su prueba definitiva, al enfrentarse a una Hydra que domina los Estados Unidos. ¿Serán capaces los chicos de abandonar todas sus creencias con tal de vencer al enemigo? ¿O sin principios no puede haber una victoria real?

 

Volumen 3 – Los mundos chocan (13-15) Cruce con Vengadores

El inicio del Marvel Legacy vino marcado con el crossover “Los mundos chocan” entre Campeones y Vengadores, ambas series guionizadas por Waid. Desde su separación, era inevitable que los héroes volvieran a encontrarse, pero esta historia en la que ambos grupos se enfrentarán al Alto Evolucionador quedó, como en general toda la etapa de Waid, en una historia sólo correcta.

Además, visto en perspectiva, este cruce se ve raro teniendo en cuenta que el argumento de “Los mundos chocan”, los héroes se transportan a un mundo diferente para enfrentarse a una amenaza que puede destruir el planeta,  es prácticamente igual al de «Sin Rendición», el actual arco de Vengadores que reúne a todos los grupos existentes para una última lucha que servirá de cierre de la etapa de Waid en el título y que sirve de preludio del relanzamiento de los vengadores a manos de Jason Aaron.

 

Campeón por un día (16-18)

Tras la terrible pérdida sufrida durante “Los mundos chocan”, Los Campeones se proponen continuar con su misión de hacer del mundo un lugar mejor, pero no pueden hacerlo solos: ¡necesitan nuevos miembros!

Tras varias mega sagas, este último arco sirvió para que los chavales recuerden por qué deben seguir juntos y deja el campo libre para que el nuevo equipo creativo, formato por Jim Zub y Sean Izaakse tengan listos todos sus juguetes para continuar sus historias.

Globalmente estos 18 números forman una buena etapa. El principal hecho a destacar es que Humberto Ramos haya podido dibujar todos los números, algo poco habitual hoy en día en un comic Marvel y que permite que la serie sea visualmente mucho mejor de la media.

Sin embargo, aunque la primera mitad fue muy chula estableciendo las dinámicas del grupo y las relaciones entre personajes, a partir del cruce con Imperio Secreto se perdió parte del encanto de la serie al estar metidos en líos ajenos. Waid consiguió que la serie no se resintiera en exceso, pero me hubiera gustado que los chavales hubieran podido ir a su aire durante toda esta etapa. Cosa que entiendo que es imposible en la Marvel actual.

A pesar de lo anterior, creo que Campeones supone la mejor obra de Mark Waid de los últimos años en Marvel, con un Humberto Ramos que saca lo mejor de si mismo en estas páginas. Un tebeo que gustará a todos los fans de los comics Marvel.

PUNTUACIÓN: 7/10

 

 

Reseñas Express: Revival vol. 5, Letter 44 vol. 5 y Black Science vol. 7

Vuelvo al formato de reseñas express para comentar sobre tres comics independientes cuyos tomos espero siempre con mucha ilusión.

Revival Vol. 5, de Tim Seeley y Mike Norton

¿De qué va? Durante un día en el centro rural de Wisconsin, los muertos volvieron a la vida. Ahora la Oficial Dana Cypress tiene que lidiar con el escrutinio de los medios, los fanáticos religiosos y la cuarentena gubernamental que este suceso ha provocado. Mientras la embarazada Em busca al padre perdido de su hijo, Dana se ve envuelta en una conspiración para contener a los Revividores que termina en fuego. Este quinto tomo contiene los números 24 al 29 de la colección editada por Image comics en los USA.

Valoración: Revival, con su  temática rural-noir con toques sobrenaturales,  es una serie de gran personalidad que no se parece a nada que se esté publicando en España. El tándem formado por Tim Seeley y Mike Norton forman un equipo perfectamente compenetrado, y en este quinto tomo publicado en España por Aleta, la acción por fin avanza y el frágil equilibrio en la comunidad falta por los aires. En los Estados Unidos la serie terminó en el número 47 (octavo tomo), por lo que acabamos de pasar el ecuador, por lo que espero que las tramas empiecen a acelerar a medida que nos acerquemos a la conclusión de la historia.  Una serie muy interesante que merece la pena leer y darle una oportunidad a pesar que su arranque no fuera espectacular.

Puntuación:  7/10

 

LETTER 44 Vol. 5, de Charles Soule y varios autores

¿De qué va? La tripulación del Clarke puede ser la última esperanza de la humanidad. Enviados a investigar una construcción alienígena en el cinturón de asteroides, esperan hacer descubrimientos, establecer el primer contacto y, aunque es una posibilidad remota, mantenerse con vida el mayor tiempo posible. Todos subieron a bordo sabiendo que sería un viaje de ida. Entonces, ¿qué los impulsó a inscribirse? Para algunos, fue una elección. Para otros, fue una oportunidad. Conozca la extraordinaria historia sobre cómo el equipo de Clarke se unió, presentando los one-shots de los artistas invitados Joëlle Jones, Drew Moss, Ryan Kelly y Alise Gluškova, así como los orígenes de los misteriosos Constructores, del artista invitado Langdon Foss.

Valoración: También nos estamos acercando al final de Letter 44, ya que la historia terminará en el próximo tomo. Este quinto volumen sirve de punto y seguido a la historia, ayudando a crear expectación sobre cómo terminará la historia. Las historias de los tripulantes de la Clarke se publicaron en la edición en grapa intercalados entre arco y arco, de forma que permitían al dibujante oficial Alberto Alburquerque descansar y tomar aire, mientras cada número era dibujado por otros artistas. Al ser historias que complementan la trama general, no por tanto ningún problema en los cambios de dibujantes. Pero lo que editorialmente tenía sentido, plantear estos números a modo de fill-in, para la edición en tomo considero un acierto la decisión de publicarlos como un tomo separado.

El único problema del baile de dibujantes es precisamente la fluctuación en la calidad de los mismos. Joëlle Jones y Ryan Kelly realizan un correctísimo trabajo, pero Drew moss o Alise Gluškova me han parecido bastante flojitos.

En todo caso, tengo muchas ganas en recibir el último tomo para saber cómo termina la historia.

Puntuación:  7/10

 

BLACK SCIENCE Vol. 7, de Rick Remender y Matteo Scalera

¿De qué va? El Eververso se está colapsando por su propio peso. Los Dimensionautas, una heterogénea colección de héroes, científicos y anarquistas de innumerables realidades alternativas, deben unirse y dirigirse hacia el centro de la Cebolla, la construcción de capas infinitas de todo lo que hay, hubo y siempre pudieron existir. Grant McKay creó el Pilar para salvar al mundo de la ciencia, y ahora debe usarlo para salvar todos los mundos, toda la creación o destruir la realidad misma hasta el olvido. Este séptimo tomo contiene los números 31 al 34 de la colección de Image comics.

Valoración: Rick Remender es un autor especialista en contar historias basada en largas escenas de acción que sirven no sólo para que la trama avance, sino para construir a los personajes. En este sentido, el dibujo del italiano Matteo Scalera con Moreno Dinisio es siempre perfecto, regalándonos páginas que deberían servir como ejemplo de fluidez narrativa en las clases de dibujo.

Sin embargo, en este tomo estoy empezando a sufrir de «Remenderitis» aguda, ya que el tono depresivo y los largos monólogos interiores de los protagonistas narrados en voz en off están empezando a cansarme. La acción está genial, y se que para que el personaje pueda levantarse primero debe caer, pero Remender debería comenzar a cerrar las tramas y aportar un poco de luz a la oscuridad que viven los personajes…

No lo se seguro, pero tras leer este séptimo tomo, diría que le deben quedar dos tomos como máximo para terminar la historia, por lo que a pesar de todo espero con ganas a que se publique el próximo tomo.

Puntuación:  7/10

 

Saludos a todos!!

Crítica de El Castigador: El Pelotón, de Garth Ennis y Goran Parlov

Panini publica este mes de junio la nueva serie de Garth Ennis y Goran Parlov, El Castigador: El Pelotón, autores de algunas de las mejores historias de Punisher dentro de su etapa MAX para adultos.

PUNTUACIÓN: 8/10

Antes de El Castigador, Frank Castle se convirtió en una leyenda en el campo de batalla del que se hablaba en susurros. Ahora, el legendario equipo de Ennis y Parlov te cuentan la historia del primer pelotón encabezado por Castle… y de su primer asesinato.

Garth Ennis siempre ha compartido su amor hacia las historias bélicas, y en general a la guerra de Vietnam. Es por esto que leyendo El Pelotón, la primera sensación que transmite es verosimilitud y realismo. Algo potenciado por el siempre excelente dibujo de Goran Parlov, en esta ocasión acompañado por la colorista Jordie Bellaire, que ha realizado una gran labor de documentación para que todos los escenarios, armas, etc, sean correctas con el momento histórico que narra esta historia.
El pelotón combina además el amor por las Hazañas Bélicas con uno de sus personajes fetiche: Frank Castle, Punisher. Ennis realizó la que para mi es la versión definitiva del personaje en su versión MAX, y se nota su aprecio por él, porque sigue ofreciéndonos nuevas historias cada pocos años. En este caso, tenemos la primera misión de Castle en Vietnam, donde empezará a conocer los horrores de la guerra, aunque él ya tiene sus propios demonios que buscan salir a la luz.
Hay que destacar además que Ennis conecta esta serie con su anterior Fury MAX, publicada hace unos años, por medio del general del Viet-Cong, de forma que poco a poco está creando un micro cosmos propio de historias bélicas. A pesar de esta conexión, que realmente es bastante tangencial, El Pelotón es un tomo autoconclusivo que puede leerse perfectamente sin necesidad de leer previamente nada, y que hará las delicias a tomos los amantes de las historias bélicas.

Comparto las primeras páginas del primer número, en las que podemos disfrutar de la habilidad narrativa de Ennis y Parlov.

El Castigador: El Pelotón es un tebeo imprescindible para todos los fans de Punisher y de Garth Ennis. Un tebeo super entretenido que merece sin duda la compra.

PUNTUACIÓN: 8/10

Fuente de previews: AIPT!