Finaliza el actual volumen de Doctor Extraño de Jed MacKay con los cruces con el evento Caza Sangrienta, unos comics que Panini ha publicado en un único número y sobre el que hoy quiero compartir mis impresiones.
PUNTUACIÓN: 9/10
Los cruces con Caza sangrienta en un único volumen, imprescindible para conocer cómo afectará la saga al Hechicero Supremo. Blade ha transformado en vampiro a Stephen Extraño. ¿Podrán salvarlo Clea y Wong de alguna manera… o tendrán que salvarse ellos? Y, cuando todo acabe, ¿cómo se verá alterado el mundo del Doctor Extraño?
Esta grapa cuádruple de Panini recopila Doctor Strange 15-18 USA.
En la despedida de Jed MacKay en el final de este número, comenta que fue un placer para él ser el creador de la última serie de historias de Doctor Extraño. Y lo primero a destacar es que es una pasada la cantidad de cosas que nos ha contado en apenas 33 grapas USA. Empezando con la Muerte de Doctor Extraño, luego la serie de Extraño protagonizada por Clea, para luego seguir con este volumen en el que Stephen y Clea son una pareja consolidada. Da gusto leer un comic en el que los protagonistas están tan bien definidos con personalidades clavadas a lo que deben ser, que consiguen que te enamores de ellos. Junto a Caballero Luna, este Doctor Extraño es el comic Marvel que más he disfrutado en los últimos meses y años.
En lo referido a esta última grapa de Doctor Extraño, Panini nos ofrece en una única grapa todo el tie-in con el evento Caza Sangrienta, más el epílogo que es a la vez el último número de la colección. El primer número, el 15 USA, es la continuación directa del final del primer número de Caza Sangrienta, en el que conocemos como Blade convierte a Stephen en vampiro tras empalarle con su espada. Después, Wong y el perro fantasma de Stephen son protagonistas de los siguientes números en los que Víctor Strange, el hermano perdido de Stephen que apareció hace unos números, intenta apropiarse del cuerpo de Stephen mientras él y Clea se dirigen a Latveria a pedir ayuda a Victor Von Muerte. Estos comics destacan por su imaginación a la hora de resolver varias situaciones, al igual que el corazón que transmiten todos los personajes. Como no podía ser de otra manera, MacKay ha destacado tanto a protagonistas como a los secundarios que nos han acompañado toda la etapa, lo cual me parece una idea genial del guionista, sabiendo que el comic estaba en la recta de salida.
Es imposible destacar el comic de Doctor Extraño sin lanzar alabanzas al extraordinario dibujo de Pascual Ferry con color de Heather Moore. Ferry sin duda nació para dibujar este comic, demostrando que no había ninguna idea, por loca que fuera, que no puede mostrar de forma brillante. Además, el diseño de Ferry de Stephen, Clea y los demás me parece una pasada. Junto a Ferry, reconocer también el trabajo de Heather Moore con un color que resalta la naturaleza sobrenatural de esta serie. Junto a un dibujo excelso de Ferry, no me puedo olvidar de las increíbles portadas de Alex Ross, que son alucinantes.
Voy a echar de menos el comic de Doctor Extraño. En el Spot-On de la última página Julián Clemente comenta que MacKay va a aprovechar a Extraño en la colección de Los Vengadores, con lo que lógicamente el personaje no va a quedar en el limbo de las colecciones canceladas. Mejor esto que nada, pero me da mucha pena que un comic de Doctor Extraño no pueda aguantar en el complejo mundo editorial actual. Porque como digo para mí este Doctor Extraño era un placer. Pero no un placer culpable, un comicazo que resume lo mejor de los comics Marvel de toda la vida.
Comparto las primeras páginas del comic:
Jed MacKay y Pascual Ferry nos han dado una etapa maravillosa de Doctor Extraño. Les voy a echar de menos.
PUNTUACIÓN: 9/10
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Segundo volumen de la nueva etapa de Jeremy Adams, con dibujo de Xermánico (números 9-12) y Amancay Nahuelpan (números 7 y 8), y con color de Romulo Fajardo Jr.
PUNTUACIÓN: 8/10
Hal Jordan, ¡fugitivo! Unos extraños linternas con misteriosas habilidades nuevas han desorganizado a los Green Lanterns y Hal está en el punto de mira. Necesitará toda la ayuda posible.
El cosmos se sume en el caos cuando empiezan a aparecer nuevos y extraños Linternas con nuevos y extraños poderes, ¡forzando a Hal Jordan al límite! La guerra se desata en el espacio y Hal Jordan se une a sus compañeros Lanterns para evitar que todo el espectro emocional se derrumbe, pero ¿hasta dónde tendrá que llegar para cumplir con su deber? ¿Y qué hay de la amenaza invisible que acecha a la vuelta de la esquina?
Este segundo volumen de Green Lantern contiene los números 7-12 USA.
No conocía el trabajo de Jeremy Adams antes de empezar a comprar Green Lantern, pero con este segundo arco de la colección me ha convencido que no estamos ante una flor de un día sino ante un escritor que conoce perfectamente la mitología de los Green Lanterns y sabe cómo hacer que todo cuadre para desarrollar una historia estupenda con una amenaza a escala cósmica. Y la mitología de Green Lantern no es precisamente sencilla, al haber crecido un montón en los últimos años con la incorporación de nuevos personajes como Simon Baz, Jessica Cruz o Jo Mullein, que se unen a los ya clásicos Hal Jordan, John Stewart, Guy Gardner y Kyle Rayner. Aunque el foco emocional de esta nueva etapa está en Hal Jordan y su mundo, en especial con la siempre maravillosa Carol Ferris, me flipa que Adams esté usando a todos los personajes de la forma en que lo está haciendo.
En el complejo mundo editorial americano, es difícil que una colección alcance los 20-25 números sin ser cancelada. Por este motivo, cada una de las grapas debe ser satisfactoria en si misma para provocar que el lector quiera volver el mes siguiente a comprar el siguiente número. Adams lo ha conseguido de forma modélica con una historia que empezó en el primer arco anclada en la Tierra pero en este segundo arco por fin despega hacia el espacio y la aventura más grande que la vida. La forma en que Hal conecta con el poder de la nueva batería de poder y despega hacia Oa me parece uno de los grandes momentazos visuales del personaje en mucho tiempo.
Pero un comic de superhéroes no es nada sin unos villanos a la altura, y Thaaros, el lider de la recién formada Unión de Planetas, que ha ocupado el vacío por la desaparición de los Guardianes, está resultando un enemigo temible con su habilidad de combinar el poder del espectro de colores en un único anillo de poder incalculable. En este arco se confirma la conspiración que amenaza con apoderarse de la galaxia, dejando a Hal, Carol y el resto de Lanterns que no han sido hecho prisioneros en una situación bastante precaria. Volviendo a la necesidad de que cada grapa sea un espectáculo en si mismo, me gusta mucho que este segundo arco deje clara la amenaza de Thaaros y dentro que hace avanzar la historia a un ritmo estupendo, dejando la sensación que no se está guardando nada para ofrecer el mejor entretenimiento posible. Y que a la vez está construyendo una SAGA ÉPICA que seguro nos va a ofrecer un espectáculo increíble en los próximo meses. La sensación de leer unos comics super chulos que apuntan que a que los siguientes comics estén aún mejor es la sensación soñada por todos lectores de comics de superhéroes. Y todo esto es mérito de Jeremy Adams, y por supuesto del dibujo de Xermánico.
En este segundo arco tenemos el dibujo de Amancay Nahuelpan en los números 7 y 8, con Xermánico encargándose de los números siguientes, del 9 al 12. Todo ello con color de Romulo Fajardo Jr. Nahuelpan es algo más flojito que Xermánico, pero creo que cumple más que correctamente en estos dos números centrados en ampliar la información que tenemos de la nueva etapa y las amenazas a las que se enfrentan los Lanterns.
Por su parte, Xermánico está resultando un auténtico descubrimiento. Su estilo tiene reminiscencias a Carlos Pacheco y me encanta. Estamos ante comics de narración clásica en el sentido que todo se plantea para contar la historia de la forma más clara posible, resaltando unos momentos emocionantes y espectaculares que consiguieron volarme la cabeza. Además, en la parte de las coreografías de acción, me gusta ma forma en que presenta páginas con muchísimos personajes pero sin embargo la acción se entiende en todo momento y consigue que sepas donde está y qué hace cada personaje. Y aparte de ser gran narrador, Me encanta la faceta de Xermánico como portadista, creando imágenes de esas que se te quedan grabas en la retina, como la del número 12 que podéis ver arriba. Con dibujos así, da gusto.
Green Lantern apunta a que es uno de los grandes comics de la DC Comics actual. Cuanto se junta una historia potente con buenas caracterizaciones, el corazón en el sitio adecuado y una amenaza a la altura, y se combina con un dibujo espectacular, el resultado no puede ser más que un éxito arrollador. Os recomiendo este comic sin duda, tanto si eres un lector veterano como es mi caso o un nuevo lector, este comic te va a enganchar sin duda. ¡Comicazo!
Comparto las primeras páginas del número 9 USA, el primero de este arco dibujado por Xermánico:
El reinicio de Green Lantern de Jeremy Adams ha devuelto a Hal Jordan a lo más alto, la satisfacción es total.
PUNTUACIÓN: 8/10
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Tras los dos primeros arcos de Transformers, Daniel Warren Johnson rompe las expectativas con una historia en dos partes planteada para conocer el origen de Starscream. Dos números dibujados por Jason Howard (The Astounding Wolf-Man, Trees) con color de Mike Spicer.
PUNTUACIÓN: 8/10
NUEVO ARCO. EL ORIGEN SECRETO DE STARSCREAM
Tras los impactantes acontecimientos de su batalla contra los Decepticons, Starscream ha sido dado por muerto.
Ahora, el secreto para sobrevivir en el futuro puede ser volver a visitar su impactante pasado…
Lo primero que me llamó la atención de este arco fue ¿PERO STARSCREAM NO ESTABA MUERTO? La primera clave de este comic es que Starscream en un Decepticom asqueroso, pero en este arco conoceremos que en Cybertron era un robot «bueno» que tenía una vida bastante normal que jamás podría imaginar las atrocidades que su yo decepticon va a realizar en el futuro. La parte de flashback tiene un tono casi bucólico crea un contraste tremendo con la guerra abierta que estamos viendo en esta colección. En el presente veremos la forma en que Starscream es salvado y reanimado, algo que nos recuerda la conexión de esta colección con el Universo Energon y los G.I. Joe. Narrativamente, me parece que este arco de 2 números es perfecto para la historia que plantea Daniel Warren Johnson.
En el apartado artístico, Mike Spicer en el color ofrece la perfecta consistencia cromática que consigue que no haya diferencia respecto a los comics previos, si bien la parte del flashback con la historia de Starscream tiene una paleta más luminosa de lo que estamos acostumbrados. En el dibujo, Jason Howard es un cambio importante comparado con Jorge Corona, que vuelve a dibujar la colección a partir del próximo número. Howard es un veterano del mundo del comic, y sobre todo del sello Skybound, donde dibujó The Astounding Wolf-Man junto a Robert Kirkman de 2007 a 2010. Y lo cierto es que haciendo un buen trabajo, he visto a Howard narrativamente un peldaño por debajo del nivel que Corona nos ofreció en el arco anterior. Aunque los momentos dramáticos son bestiales y aprovecha de maravilla el guion de Johnson para lucirse. Y es que Howard es muy superior a la manta de dibujantes insulsos y sin personalidad de Marvel, consiguiendo que la lectura de esta historia haya sido un placer.
Está claro que Jason Howard no es Pepe Larraz, Dan Mora o Daniel Warren Johnson. Pero nos ofrece unos comics estupendos que se leen en una sentada y nos dejan con ganas de más. En otras colecciones, un fill-in puede verse como un comic «chorra» que el lector podría haberse ahorrado comprar. Pero en Transformers, los sucesos de esta historia van a tener una importancia fundamental en el futuro. Transformers sigue siendo uno de los comics más disfrutones de la actualidad.
Comparto las primeras páginas del número 13 USA:
Transformers de Daniel Warren Johnson sigue siendo uno de los comics más disfrutables de la actualidad.
PUNTUACIÓN: 8/10
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Hoy quiero recomendar Get Fury, la miniserie de Garth Ennis dentro del sello Max para adultos de Marvel Comics dibujada por Jacen Burrows, entintado de Guillermo Ortego y color de Nolan Woodard. Una miniserie que reúne al Nick Fury en su versión Max con Frank Castle.
PUNTUACIÓN: 8/10
GARTH ENNIS VUELVE A MARVEL – ¡CON NICK FURY Y FRANK CASTLE COMO NUNCA LOS HAS VISTO!
Es 1971, hay una guerra en Vietnam y Nick Fury ha sido capturado por el Viet Cong. En ese momento, no acaban de comprender que tienen en su poder a un hombre que conoce suficientes secretos como para dañar a los Estados Unidos más allá de lo comprensible. La C.I.A., sin embargo, SÍ se da cuenta de ello y no pueden arriesgarse a que su enemigo consiga esos secretos, así que envían al hombre más letal del ejército de los Estados Unidos: el Capitán FRANK CASTLE.
Garth Ennis es único en su género y en sus últimos años en Marvel parece centrado en ofrecer una visión nada favorecedora de la política exterior de los Estados Unidos. Lo vimos en la serie Fury Max publicada hace unos años, de la que esta miniserie es continuación directa.
Garth Ennis (Irlanda del Norte, 1970) comenzó su carrera en la industria británica, trabajando en Crisis, 2000AD y Judge Dredd Megazine, para la que escribió Judge Dredd, Strontium Dogs, y True Faith entre otros.
En 1991, Ennis se hizo cargo de la serie de terror Hellblazer, del sello Vertigo de DC Comics, junto a Steve Dillon. Escribieron la serie hasta 1994, cuando la abandonaron para crear Predicador, que duró de 1995 a 2000 y es considerada la obra cumbre de Ennis junto a su Punisher Max. De 1993 a 1995, Ennis trabajó con el dibujante John McCrea en otro título de DC, The Demon, durante el cual el dúo introdujo al asesino a sueldo superpoderoso Tommy Monaghan, un personaje que Ennis y McCrea utilizarían en el propio título del personaje, Hitman. Hitman contó con 60 números, publicados entre 1996 y 2001. Otros proyectos de DC Comics escritos por Ennis incluyen Bloody Mary para el sello Helix con Carlos Ezquerra; un arco en The Authority y Midnighter para el sello Wildstorm; Unknown Soldier, con la que este Furia Max comparte numerosos elementos, Goddess y Pride & Joy se publicaron todas en el sello Vertigo.
El primer trabajo de Ennis para Marvel fue Punisher Kills the Marvel Universe, en 1995. Tras el final de Hitman, Ennis recibió una nueva oferta para escribir Punisher en Marvel, comic en el que volvió a colaborar con Stev Dillon. Ennis relanzó The Punisher bajo el sello MAX de Marvel, lo que permitió historias más oscuras y violentas. Su serie de 60 números a la que hay que añadir varias miniseries y especiales se considera la obra cumbre del personaje.
Dentro de los comics de creación propia es conocido sobre todo por The Boys junto a Darrick Robertson, además de por sus numerosos cómics bélicos, como War Stories, Battlefields, Out Of The Blue, The Stringbags y Sara.
Jacen Burrows (San Diego, 1972) es un historietista estadounidense conocido por ilustrar varios cómics para Avatar Press y Marvel Comics. En 2000 comenzó a colaborar con el afamado escritor de cómics Warren Ellis en varios títulos de Avatar Pres como From the Desk of Warren Ellis, Dark Blue, Scars, Bad World y Bad Signal. Asimismo, también ha ilustrado para Avatar Press varias adaptaciones en prosa del autor Alan Moore, así como varios cómics homenajeando la figura del escritor de horror cósmico, H. P. Lovecraft como Neonomicon o Providence. Ha colaborado también con el escritor Garth Ennis ilustrando el cómic bélico 303 y el cómic de culto Crossed. En 2017 entró a formar parte de los autores regulares de Marvel Comics, ilustrando las nuevas historias del Caballero Luna y nuevas historias de Punisher, de nuevo con Garth Ennis.
Esta miniserie Get Fury de seis números vuelve a reunir a Garth Ennis con el dibujante Jacen Burrows, con entintado de Guillermo Ortego y color de Nolan Woodard, además de contar con unas excelentes portadas de Dave Johnson, que acompañan esta entrada.
Para alguien que lea este comic sin saber nada de los comics previos de Garth Ennis en el sello Max para adultos de Marvel Comics (algo que en realidad es poco probable), lo más llamativo seguro es la representación que hace Ennis de este Nick Fury y de Frank Castle. Frente a la versión heroica de Furia en los comics para todos los públicos de Marvel, nacido como soldado que luchó en la Segunda Guerra Mundial liderando los Comandos Aulladores, para luego convertirse en el director de S.H.I.E.L.D. en los años 60, esta versión adulta en el sello MAX nos presenta a un yonki de la guerra que es el único sitio donde está a gusto y que hará lo que sea para ser destinado a otro conflicto armado, sea el que sea. Y por supuesto sin importarle si los motivos por los que Estados Unidos realizan esa misión son honorables o sólo buscan explotar económicamente a un país más débil que ellos.
Por su parte, Castle es una versión acorde a la de la etapa de Ennis en su Punisher Max, y en miniseries posteriores como Punisher: Soviet. Una miniserie que ya estuvo dibujada por Jacen Burrows. Durante sus 3 tours en Vietnam Castle buscaba sobrevivir y que sus hombres también lo haga. Pero en realidad sólo se siente satisfecho cuando está en combate, por lo que tampoco es que tenga un interés especial en que la guerra de Vietnam termine y sea enviado de vuelta a su aburrida vida. Más que «yonki de adrenalina», el concepto que mejor les representa a ambos sería «yonkis de la guerra».
Aunque el comic se titula Get Fury, en realidad estamos ante una historia protagonizada en un 80% por Frank Castle. Hace unos meses publiqué un artículo sobre la vergüenza que me producía ver que Marvel boicoteaba este comic robando el título Punisher de la portada, un título «Punisher: Get Fury» que creo que hubiera sido más representativo y correcto con el interior del comic, y que seguro hubiera ayudado a que se vendiera más.
La historia de Punisher: Get Fury tiene dos derivadas. Fury es hecho prisionero por el Vietcong tras ser derribado su helicóptero en un misión encubierta, y trasladado a Hanoi para su interrogatorio. Debido al amplio conocimiento de todas las misiones ilegales que los Estados Unidos ha realizado durante la guerra en Vietnam y en países cercanos como Laos, el superior de Fury y sobre todo los jefes de la CIA en la zona deciden que Fury debe ser asesinado antes que cuente lo que sabe. Para ese trabajo que implica infiltrarse en territorio enemigo, los militares tienen claro que solo el Capitán Frank Castle puede llevarlo a cabo.
El comic alterna dos líneas argumentales. Una es evidente, la misión de Castle. A pesar de sus órdenes, Castle intenta rescatar a Fury con vida, al que ya conocía del comic Fury Max , y encontrará en Hanoi una ayuda inesperada que aumenta sus posibilidades de éxito. Esta ayuda resalta el trozo de mierda que es este Fury Max y como muchísimas mujeres fueron utilizadas y abandonadas a su suerte por los soldados americanos que fueron a Vietnam. O a cualquier otra guerra del siglo XX. El final del comic resulta desolador por muchos motivos, pero sin una uno de los principales es ver cómo los civiles son los que pagan el precio de la guerra y acaban siendo olvidados como si no fueran nada.
La parte inesperada del como los agentes de la CIA empiezan a especular sobre si Fury y Castle no estarían trabajando junto para tirar de la manta de sus operaciones. Más que especular, en realidad se les va la pinza con todo tipo de posibilidades a cual más loca. Lo fundamental es que harán lo que sea necesario, sin importar cuantas muertes provoquen o que vayan a sacrificar a dos de sus mejores activos para la guerra, con tal de conseguir no verse comprometidos. Esta parte es quizá la más cínica y desoladora del comic, porque vemos como inicialmente creen que Castle y Fury son los héroes de los comics Marvel, para ir bajando sus expectativas a medida que se dan cuenta que ambos se han movido siempre por alargar la guerra, nunca por que acabe cuanto antes. La inmoralidad de estos agentes de la CIA representa a la perfección media siglo de operaciones especiales por todo el mundo. Y cómo en las guerras los héroes no existen cuando es mejor buscar tu propio interés.
En el apartado gráfico, Jacen Burrows dibuja este comic con entintado de Guillermo Ortego y color de Nolan Woodard. Burrows tiene un estilo realista en el que destaca su perfecta representación histórica, clavando la ropa, las armas o la vida en el Vietnam de 1971. Además, acierta con los momentos gores del comic, que son pocos pero impactantes, lo que de alguna manera me recuerda la experiencia que Burrows tuvo durante años con comics de la editorial Avatar con Crossed, que eran realmente salvajes y over-the-top.
Además, hay que quitarse el sombrero ante las espectaculares portadas de Dave Johnson, que ya es un clásico en los comics de Punisher y dan el toque de personalidad que necesita este comic. Aparte de una buena historia de Ennis, este Get Fury disfruta de un dibujo extraordinario de Burrows que transmite perfectamente la acción, pero también el tono cínico y desolador que necesita este comic.
La portada del último número que tenéis arriba resalta el elemento cínico que Ennis plantea para esta historia. Porque sugiere que estamos ante un «Butch Cassidy and Sundance Kid», un climax impactante y super comiquero. Cuando en realidad la situación anticlimática que se plantea representa mucho mejor el elemento desolador de la historia de Ennis, en el que no siempre las buenas personas sobreviven y los malos pagan por sus pecados.
Garth Ennis es famoso por su amor por las historias bélicas, pero en este Punisher: Get Fury, al igual que en la primera miniserie de Fury Max, está planteando una comic con lo peor de la historia de los Estados Unidos en la segunda mitad del siglo XX, en la que los que deberían ser los héroes son seres despreciables que merecerían morir. Sin duda el mundo estaría mucho mejor sin ellos, lo cual es una de las cosas más interesantes y distintivas de este comic. Y en general, de la obra reciente de Ennis. Y que convierten la obra del escritor irlandés en una rara avis dentro del mainstream americano. Lo que es otro motivo más para que la compra sea obligada y el disfrute máximo.
A pesar de la nula promoción de Marvel, me gustaría pensar que este Get Fury se va a vender lo suficientemente bien como para que Marvel se anime a contratar de nuevo a Ennis para nuevas historias, ya sea de Punisher o de este nihilista Nick Fury.
Comparto las primeras páginas del comic:
Get Fury es un comic estupendo con un final desolador que nos muestra la peor cara del militarismo salvaje de los Estados Unidos en la segunda mitad del siglo XX. Ojalá Marvel se atreva a dejar que Garth Ennis siga haciendo todas las series que quiera con estos personajes.
PUNTUACIÓN: 8/10
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Termina la histórica etapa de Tom Taylor y Bruno Redondo en Nightwing con el arco Fallen Grayson que se ha publicado en los números 114 a 118 de su serie regular. Ahora que por fin me llegó el último número analizo este último arco, y en general toda la etapa que ahora termina.
PUNTUACIÓN: 7/10
¡ÚLTIMO ARCO DE LA PREMIADA SERIE DE TOM TAYLOR Y BRUNO REDONDO!
Embárcate en un emocionante viaje por las calles de Blüdhaven y despídete del dúo dinámico formado por Tom Taylor y Bruno Redondo en la épica conclusión de su galardonada serie. Una vez superado el miedo de Nightwing a las alturas, regresa a Blüdhaven para enfrentarse por última vez a Heartless y Tony Zucco. Es la batalla que todos estabais esperando. Y si algo hemos aprendido de Nightwing estos dos últimos años, es que nunca tiene que hacerlo solo. Una cosa es segura, Blüdhaven nunca será lo mismo después de esto.
A partir de ahora, cuando hablemos de Nightwing uno de los nombres que asociaremos automáticamente al personaje va a ser el de Bruno Redondo. El artista español se une al panteón de artistas ilustres de Nightwing junto a George Pérez o Scott McDaniel, entre otros, con un estilo que combina la personalidad, la humanidad y la fluidez en la página. Dick Grayson nunca ha lucido más espectacular como lo ha hecho Redondo, y Redondo ha conseguido además que volviera a enamorarme de Barbara Gordon. Hablaba de la humanidad que transmiten los personajes de Redondo, y para mi esta es su principal virtud, porque cuando lees sus comics sientes que Dick y Barbara (o los demás) son personas reales que te podrías cruzar por la calle. Hay por supuesto una parte de aventura superheroica, pero la parte en que más han acertado con Nightwing es la caracterización de los protagonista.
El trazo claro de Redondo siempre ha ayudado a contar la historia de la forma más clara y dinámica posible, hasta el punto que en muchas ocasiones los textos de Taylor no eran necesarios para entender y disfrutar la historia. Y sobre todo, Redondo se ha convertido en una super estrella del mainstream gracias a su espectacular estructura de la página y sus atractivas composiciones, que resaltaban el aspecto atlético y gimnástico de Nightwing.
Y no me quiero olvidar del color de Adriano Lucas, que con su paleta de color luminosa ha transmitido de forma increíble el feel-good que el comic necesitaba para ayudar a que conectáramos con Dick y los demás. Además, cuando la cosa se ponía chunga Lucas también ayudaba a generar la tensión que la acción necesitaba.
El dibujo de Nightwing cuando lo ha dibujado Bruno Redondo es de 10. De 11 incluso.
Que lo mejor de Nightwing ha sido el dibujo de Bruno Rendondo es una obviedad. Y esto es lo mejor de la colección, pero también resalta el problema que en realidad ha tenido el comic.Porque cuando Redondo la dibujaba, el comic es un espectáculo, pero los numerosos artistas fill-ineros de la colección convirtieron a Nightwing en un comic montonero. Artistas como Travis Moore o Steven Byrne no pudieron estar a la altura y convirtieron un comic con una narrativa brillante en algo aburrido y sin interés.
Esto es sin duda es un problema, pensando que Redondo dibujó el maravilloso número 105 dibujado desde el punto de vista de Nightwing, y no volvió hasta el 114 que inicia este último arco Fallen Grayson. Lo que significa que en esta última etapa Nightwing estuvo 8 meses sin disfrutar del arte de Redondo. Pero es más, de los últimos 18 números de la colección Redondo sólo dibujó 5, lo que hace complicado que podamos calificar la colección de Nightwing como de Taylor y Redondo en este último año y medio.
Entrando en las historias de Tom Taylor, empezando por las cosas positivas, me gusta la falta de ego de un escritor cuando comprende que lo excepcional de un comic es el dibujo de Redondo y sabe quitarse de en medio y plantear argumentos que ayuden al lucimiento de su colaborador. En este mundo de personalismos, me gusta mucho la capacidad de saber jugar en equipo de Taylor.
Aparte de plantear escenas de acción en las que Redondo se luce, Taylor ha planteado su etapa para resaltar la humanidad de Dick Grayson y como probablemente sea el mejor héroe de DC por encima incluso de la Trinidad de Batman, Superman y Wonder Woman. Pero en muchos momentos nos hemos encontrado con un Dick Grayson super bueno y super empático rodeado de gente que nos cuentan a los lectores reiteradamente que Nightwing es el mejor héroe de todos. Pero cuyas acciones no confirman esa afirmación. Por ejemplo cuando todo hijo de vecino descubre su identidad secreta. O cuando todo el mundo le derrota, sobre todo si son mujeres. Pensando en el arco de Melinda Zucco (que luego cambiaría su apellido por Grayson), o la antigua novia de Dick Bea Bennett, convertida en reina pirata de Bludhaven.
La vida privada de Dick ha cobrado un mayor protagonismo en la etapa de Tom Taylor. El grupo de secundarios de Nightwing se ha incrementado con el descubrimiento de que Dick tiene una hermana secreta (Melinda) y a devolverle el protagonismo a Bea Bennett, la pareja de Dick en su etapa en la colección de Grayson. Y por supuesto, con la recuperación de Barbara Gordon, confirmada como el alma gemela de Dick y el amor de su vida. La parte de la historia de amor de Dick y Barbara es de largo lo que más me ha gustado de esta etapa de Tom Taylor.
Sin embargo, es precisamente la parte superheróica la que más ha flaqueado, más allá de las acrobacias espectaculares dibujadas por Redondo. Aparte de recuperar a Blockbuster, el villano de la etapa de Chuck Dixon y Scott McDaniel, y Tony Zucco, el asesino de los padres de Dick, el principal villano de la etapa de Taylor ha sido Heartless, el villano de este último arco de Nightwing Fallen Grayson. Un villano que no va a pasar a la historia de la colección y que de alguna manera representa el evidente aspecto woke de la colección. Porque hablamos de un rico hombre blanco hijo de papá que literalmente arranca los corazones de hombres de clase trabajadora para sobrevivir, siendo la personalización de la metáfora del parásito rico de raza blanca cuya riqueza y bienestar proviene de la explotación de la gente normal. Tom Taylor creó a Heartless, y Tom Taylor ha acabado con él, de forma que va a quedar para siempre como un villano asociado a él. Pero que no era demasiado interesante para empezar, por lo que me extrañaría que nadie quisiera utilizarle de nuevo en el futuro.
El otro aspecto más polémico de la colección desde un punto de vista woke es que Taylor responde a la polémica artificial que se planteó hace años en las redes sociales por gente que no lee comics que afirmaban que los comics mainstream de superhéroes eran ridículos y estaban alejados de la realidad porque mientras el héroe pelea contra el colorido villano de turno, en realidad evitan solucionar los problemas de la gente corriente que sufre por culpa de la pobreza. El argumento no puede ser más maniqueo y falso, porque aunque no se vea en cada comic que se publica de Batman, Bruce Wayne da millones a causas benéficas. Pero claro, el hombre blanco rico se ha convertido en el enemigo público número 1 para algunas personas y organizaciones de izquierdas, independientemente de lo que hagan en realidad. Y aparte de lo ridículo que es exigir «realismo» a un comic de superhéroes que en un porcentaje muy grande se trata de un entretenimiento escapista. Precisamente si algo no quiero al leer comics de superhéroes es encontrarme las mismas mie%$· que tengo en mi día a día. Pero algunas personas si se creen con derecho a decirle a los creadores y a las editoriales qué deben incluir sus historias
Taylor debió de pensar que algo de razón tendrían estas críticas sobre la falta de contenido «social», dado que ha hecho que una parte muy importante de su etapa gire con la forma en que Dick usa el dinero que ha heredado de Alfred Pennyworth para ayudar a los pobres de Blüdhaven, en especial a sus niños huérfanos. Comentaba en positivo el interés de Taylor de mostrar a Dick Grayson, no a Nightwing, como el mejor héroe del universo DC, y es precisamente con esto como Taylor nos muestra la faceta más altruista y comprometida de Dick para ayudar a sus vecinos. Este foco que es positivo se convierte, viendo el vaso medio vacío, en lo que provocó que leyendo muchas aventuras sintiera que las cosas que le vemos hacer a Nightwing no fueran demasiado interesantes. Porque no lo eran, en cierto sentido, Nightwing se convirtió en secundario de su propio comic.
He hablado mucho de la etapa en su conjunto, y muy poco de este arco Fallen Grayson. Y en positivo, todo comic dibujado por Bruno Redondo es una pasada y una gozada de leer. Lo digo muchas veces, pero el comic es ante todo un medio visual, y la diferencia entre el éxito o fracaso de un comic pasa por tener un artista TOP como Redondo o cualquiera del artistas mediocres que le sustituyeron en el último año. Cada grapa de Fallen Grayson tiene varios momentazos visuales y su lectura es un placer. El detalle de ver a Bruce Wayne acudir a Blüdhaven a ayudar a Dick ofrece un momentazo muy muy chulo, sin ir más lejos.
Fallen Grayson nos muestra el plan de Heartless para destruir todo lo que Dick Grayson ha construido para ayudar a la gente de Bludhaven. La historia tiene un montón de convencionalismos para hacer avanzar este plan que en realidad no molesta porque sin eso no hay historia. Lo que nos lleva al clásico «fall-from-grace» que nos lleva a que Dick se levante de cara al contraataque que tendremos en el climax final del último número. Un tema importante del último año y pico de historias de Taylor es que Dick sufre unos ataques de pánico (o de vértigo) cada vez que se subía a un lugar elevado, lo que obviamente le impedía realizar muchas de su labores de superhéroe. La explicación del motivo de este vértigo y su conexión con el pasado de Dick y la muerte de sus padres acaba siendo una pequeña gran chorrada que resume en parte los problemas de las historias de Nightwing de Tom Taylor una vez perdían el salvavidas del dibujo de Redondo.
Y es que en su conjunto, las historias de Tom Taylor como mucho creo que están «correctas». Muy bien en la parte emocional de Dick Grayson como persona de carne y hueso, pero bastante mediocre cuando pensamos en la parte superheroica. Con lo chula que empezó esta etapa con el lejano Nightwing 78 publicado a primeros de 2021, el final me ha parecido que ha quedado bastante descafeinado. De nuevo, pensando en la historia de Taylor, porque el dibujo de Redondo es TOP. Lo que si tengo que agradecer a Taylor y Redondo es que fruto de su buen trabajo me hicieron comprar un comic de DC en continuidad, algo que hacía años que no hacía. Y que creo que fue el germen de todos los comics que poco a poco he vuelto a comprar de la editorial de Batman y Superman.
Quiero terminar esta entrada con la última página de esta etapa, que Redondo dibuja y colorea. Una pagina maravillosa que homenajea el cuadro Noche estrellada de Van Gogh y que me parece una maravilla que transmite perfectamente la emoción que nos ha dado este comic. A pesar de las cosas con las que no he conectado, quiero dar las gracias a Taylor, Redondo y todo el equipo de DC por esta etapa de Nightwing. Conseguisteis entrar en mi corazón y es algo que recordaré toda la vida.
Comparto las primeras páginas del número 114 que dan comienzo a este último arco de Taylor y Redondo:
Termina Nightwing de Taylor y Redondo. Y lo hace con una sensación agridulce, porque una etapa que pintaba a histórica se fue diluyendo con el paso de los meses. Y sobre todo, por la ausencia de Redondo durante muchos meses.
PUNTUACIÓN: 7/10
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¡Saludos a todos!
Repaso a mi Sci-fi favorito: comics, películas, TV y libros
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