Archivo de la categoría: Novelas

Las novelas que me han marcado

Crítica de Casa Capitular Dune de Frank Herbert (Dune 6)

Termino mi lectura de la serie de Dune de Frank Herbert con Casa Capitular Dune, la sexta y última novela escrita por su creador Frank Herbert.

PUNTUACIÓN: 6/10

Sexta entrega de la extraordinaria saga «Dune», Casa Capitular abre insólitas dimensiones a na narración que está considerada la cumbre de la ciencia ficción contemporánea.

Las Honorables Madres se enfrentan, con sus terribles poderes, a la secular Bene Gesserit. Las revenidas Madres, ocultas y fortificadas en su planeta Casa Capitular, intentan revivir el viejo orden que les dio su antiguo poder en todo el universo. Un ghola de Miles Teg está siendo adiestrado para superar incluso a su poderoso antecesor.

La unión de Duncan Idaho y Murbella, cautivos ambos en la no-nave, puede arrojar luz sobre el traumático fenómeno de la Dispersión.

Esta sexta novela de la serie de Dune fue publicada en 1985 y fue la última que escribió Frank Herbert, que falleció un año después, en 1986. Con esta novela se cierra la serie de 3 trilogías que creó Herbert, aunque partir de 1999 su hijo Brian, junto al escritor Kevin J. Anderson, han publicado una nueva serie de novelas que amplían el mundo creado por Herbert.

Comparto a continuación mis reseñas de las anteriores cinco novelas, Dune, El Mesías de Dune, Hijos de Dune, Dios Emperador de Dune y Herejes de Dune.

Casa Capitular continúa los sucesos narrados al final de Herejes de Dune en los que la hermandad de las Bene Gesserit se encuentran en retirada ante la amenaza del exterminio a manos de las Reverendas Matres llegadas de la Dispersión. La Reverenda Madre Darwi Odrade, recién nombrada al final de Herejes es la gran protagonista, aunque la narración de Herbert va cambiando de punto de vista mientras seguimos al ghola Duncan Idaho, la Reverenda Matre Murbella, la hija del desierto de Rakis Sheeana o el revivido Miles Teg, que habita el cuerpo de un niño que aún tiene que despertar sus memorias de su vida pasada.

En cierto sentido, Casa Capitular se siente más como una segunda parte de Herejes que como una novela autónoma, algo sobre todo provocado por el no-final que tuvo la anterior novela, en la que en sus últimas 20 páginas mostraron un cambio cataclísmico e inesperado en el mundo de Dune. Y la sensación tras leerme las 630 páginas de la novela ha sido bastante decepcionante. Empezando por la elección de las Bene Gesserit como el punto de vista para contar la parte final de la historia que planteó Herbert. Una hermandad que ha dedicado su vida al control genético para buscar al hombre (o mujer) perfecto que lleva a la humanidad a nuevas cotas.

La novela toca como siempre temas interesantes como el determinismo o el libre albedrío, si tenemos que mirar hacia delante aunque eso signifique romper con la comodidad del presente o lo que manda la tradición, y en general sobre el papel de los personajes mientras intentan enontrar su papel en este universo. Además, la transformación de Casa Capitular en un nuevo Arrakis plantea cuestiones sobre los cambios ecológicos y cómo afectan a los habitantes de este mundo. Y por supuesto, el contraste que ofrecen las frías Bene Gesserit que lo fían todo a la razón gracias a los recuerdos de sus vidas pasadas, frente a las violentas y emocionales Reverendas Matres. Todos esos elementos son interesantes analizando el conjunto.

Sin embargo, la narración no puede ser más aburrida, amplificando un problema que empecé a notar en la novela anterior, y es que tenemos una novelas de 600 páginas en las que el 99% del tiempo tenemos a gente hablando en lugar de hacer cosas realmente interesante. Y la evolución de los personajes en función de las cosas que van aprendiendo es interesante en conexión con los temas que destacaba antes. Pero al tercer (o quinto) diálogo redundante sobre el mismo tema, no pude evitar aburrirme ante lo que estaba leyendo. Y está claro que Herbert no planteó Dune con un espectáculo de acción, pero tener todo un universo por explorar y quedarnos confinados a un despacho en Casa Capitular mientras los personajes hablan me parece casi un pecado.

Herejes de Dune planteaba un nuevo escenario que me interesó, pero la lectura justo a continuación de Casa Capitular no ha sabido mantener el interés creado. Por personalizar algunos ejemplos de los problemas de esta novelas, hay personajes como Scytale de los tleilaxu o la propia Sheeana que NO han tenido ninguna incidencia en la historia y sus finales son un bluf total. Además, Herbert introduce una subtrama ¿con unos judíos ocultos? que tampoco va a ningún lado y cuyo sentido o metáfora no cabe duda que se me ha escapado. ¿Les pone como ejemplo de religión anclada en el pasado para la que es imposible avanzar? Yo lo interpreto así, pero vete tú a saber.

Sumado a esto, Herejes terminó con un hecho cataclísmico que sucedía fuera de plano que fue un anticlimax total. Esto vuelve a suceder en Casa Capitular, con un climax que dista mucho de serlo que sucede en apenas 20 páginas y que pasa todo un poco porque si. Herbert tenía muchas virtudes como escritor, pero crear historias con tensión dramática o cerrar las historias NO era una de ellas. Pero aparte de todo, es que el final de la historia de Herbert vuelve a ser un no-final, con un statu-quo cambiado para siempre que sin embargo no puede darme más igual. Aparte del hecho de tener una historia que propugna el libre albedrío y poder crear tu propio destino en el que va a seguir existiendo una organización que busca modificar la sociedad a partir de sus intereses particulares, lo que es de hecho una situación muy poco propensa para que se genere esa libertad de elección. Es decir, el final no acaba de dirigirse hacia la premisa que el propio Herbert planteaba como ideal.

Sinceramente, pensando en la lectura de estas seis novelas en perspectiva, creo que confirmo algo que ya recordaba de cuando leí las novelas por primera vez hace más de 25 años, las tres primeras son las realmente buenas buenas, con una segunda trilogía que baja un montón el nivel. En todo caso, no me arrepiento haber vuelto a leer estas novelas, que son clásicos absolutos de la ciencia ficción.

PUNTUACIÓN: 6/10

Espero vuestras opiniones en la zona de comentarios. Y si te gustó el artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales, y que te suscribas al blog para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones.

¡Un saludo a todos!

Crítica de Herejes de Dune de Frank Herbert (Dune 5)

El año pasado empecé la relectura de las 6 novelas de Dune de Frank Herbert, y reconozco que terminé un poco saturado, por lo que paré tras Dios Emperador Dune, la cuarta novela. Retomo la lectura con Herejes de Dune, la quinta novela de la serie publicada en 1984.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

Herejes de Dune es la quinta novela de la serie «Dune» de Frank Herbert, considerada la cumbre de la ciencia ficción contemporánea.

Esta quinta entrega de la serie prosigue con las aventuras de la estirpe de los Atreides en el fascinante planeta de arena. Nos hallamos en el futuro respecto a la acción de Dios emperador de Dune.

La expansión galáctica que siguió a la muerte de Leto ha terminado. Todos regresan al planeta madre, convertido de nuevo en el mundo inhóspito y seco de sus orígenes. El delicado equilibro entre las antiguas fuerzas está a punto de romperse. En este marco aparece un nuevo personaje: Sheeana, una chica que tiene el poder de invocar, controlar y conducir a Shaihulud, el gigantesco gusano de arena…

Frank Patrick Herbert nació en Tacoma, Washington (1920). Antes de comenzar a escribir ciencia ficción, tuvo varias profesiones, desde fotógrafo y cámara de televisión a pescador de ostras. En 1965 presenta la serie de libros «Las crónicas de Dune», con gran éxito de la crítica y del público, donde describe un mundo imaginario con su propia política, ecología y estructura social. La primera obra de la saga, Dune, tuvo un grandísimo éxito por parte del público y de la crítica y obtuvo los premios Nébula y Hugo, además del Premio Internacional de Fantasía, que compartió con El señor de las moscas de William Golding. Falleció en el 11 de febrero de 1986.

Aunque inicialmente Herbert había dado por finalizada la serie tras Hijos de Dune en 1976, la “presión” a manos de los editores, y el innegable interés por seguir cobrando unos cheques importantes, le hizo cambiar de idea. Y hay que reconocer que la publicación de las siguientes novelas significaron un nuevo éxito de crítica y de ventas para Herbert, estas se quedaron muy alejadas de la brillantez de su primera novela. Dios Emperador de Dune (1981), Herejes de Dune (1984) y Casa Capitular Dune (1985) completaron la serie, antes del fallecimiento de Herbert en 1986.

Herejes de Dune tiene lugar miles de años después de los sucesos narrados en Dios Emperador de Dune, novela en la que asistimos a la desaparición de  Leto Atreides II, el Tirano que controló el Universo durante milenios. Su muerte provocó la Dispersión que aseguraba la supervivencia de la raza humana mientras se expandía por la galaxia y, lo que es igual de importante, la posibilidad de crear una variedad que rompiera con el estancamiento genético que amenazaba a la humanidad.

Situar la novela tan alejada de los sucesos de la anterior novela es una ventaja, ya que tienes tabula rasa para plantear la historia que quiera el autor, pero también tiene el problema de tener que explicar de alguna manera la nueva realidad de la galaxia. Y la forma que tiene Herbert para hacerlo es utilizar a la Bene Gesserit para que sea nuestros ojos y oídos, contando con la familiaridad que tenemos los lectores de esta hermandad dedicada durante milenios a controlar las líneas genéticas para buscar al humano perfecto. Sin embargo, Herbert NO se para a explicar la sociedad, sino que nos pide un esfuerzo al lector al meternos de lleno en la nueva situación, teniendo que estar atento a los diálogos de los personajes que dan cierto contexto, desde luego no completo ni satisfactorio, a la geo-política de la galaxia, que es contada a cuentagotas.

Como en otras obras de Herbert, tenemos un protagonismo coral mientras seguimos en cada capítulo los viajes de varios personajes. En Gammu, antiguo Giedi Prime hogar de los Harkonnen, el Mentat Miles Teg intentará mantener con vida a un nuevo Ghola de Duncan Idaho, al que varias facciones quieren eliminar. La Imprimadora Lucilla de las Bene Gesserit busca no sólo despertar sus recuerdos de vidas pasadas, sino utilizar sus habilidades sexuales para controlarle y convertirse en un peón bajo el control de su hermandad.

En Rakis, antigua Arrakis, la aparición de la joven Sheeana que parece poder controlar a los gusanos de arena pone en marcha una lucha por el control del planeta. La Madre Superior Taraza de la Bene Gesserit manda a la Reverenda Madre Darwi Odrare a Rakis para que instruya a la joven en las enseñanzas de la hermandad, antes del inevitable enfretamiento contras las nuevas Reverendas Matres llegadas de la Dispersión con planes para controlar la galaxia o destruirla en el intento, y la Bene Teilax con sus eternos planes en la sombra.

Herbert consigue que la novela sea más interesante que Dios Emperador Dune, que reconozco que en algunos momentos se me hizo bola con sus interminables diálogos expositivos, y seguir los pasos de tantos personajes en localizaciones diversas ayuda a que la lectura sea más amena. Pero al mismo tiempo, durante gran parte de la lectura de sus 560 páginas hubo varios momentos en que notaba que había demasiado presentación de la nueva situación y bastante poco desarrollo y casi nulo desenlace. Y esto es así ya que luego recordé que Herbert escribió esta novela y su continuación Casa Capitular Dune casi al mismo tiempo, y unidas forman una historia completa. En las últimas 40 páginas de Herejes de Dune es cuando Herbert me sorprendió cuando nos muestra de qué va realmente la novela y qué situación busca plantear de cara a la siguiente novela.

La novela cuenta casi en primera persona lo que viven los diferentes personajes en cada momento. Esto hace que excepto por la aparición puntual del Maestro Walf de la Bene Teilax, a la historia le falta una verdadera sensación de amenaza, al no acabar de mostrar de forma convincente el peligro que suponen las nuevas Reverendas Matres, algo que, de nuevo, no veremos hasta prácticamente las últimas 40 páginas de novela. Pero, incluso en estos momentos, me pareció interesante que para Herbert el verdadero problema, el verdadero enemigo, no es una facción u otra, sino el estancamiento, la burocratización de la sociedad que la impide ir más allá y conseguir los logros a los que está destinado a llegar. Romper este círculo vicioso será tan importante o más que luchar contra las Matres.

También me sorprendió que frente a los teóricos protagonistas, los jóvenes Sheeana y Duncan Idaho, la novela está construida sobre los hombros del Mentat Miles Teg , la Bene Gesserit Odrare y la Madre Superiora Taraza. Y me han parecido unos personajes interesantes y complejos pero quizá demasiado «resabidos», casi pareciendo que están siempre tres metros por delante del resto por su extrema inteligencia y análisis certeros sobre los cambios que se están produciendo a su alrededor.

Herejes de Dune es café para muy cafeteros. Algo obvio teniendo en cuenta que estamos hablando de la quinta novela de una serie de ciencia ficción mítica. Si has llegado hasta aquí y sobreviviste a Dios Emperador de Dune, no hay duda que esta novela la vas a disfrutar y, como yo, tras leerla obligatoriamente querrás leer el final de la historia en Casa Capitular Dune. En unos días os daré también mis impresiones de esa novela, la última de Herbert antes de su fallecimiento.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

Espero vuestras opiniones en la zona de comentarios. Y si te gustó el artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales, y que te suscribas al blog para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones.

¡Un saludo a todos!

Crítica de Brujas de viaje de Terry Pratchett (Mundodisco 12)

Leer a Terry Pratchett es siempre una delicia super divertida, y Brujas de viaje, la duodécima novela del Mundodisco con el mundo de los cuentos y las brujas en su punto de mira, no ha sido una excepción.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

Una nueva aventura de Mundodisco.

Las sirvientas deben casarse con los príncipes. De eso se trata. No se puede luchar contra un final feliz. Al menos, hasta ahora…

Parecía un trabajo fácil… Después de todo, ¿cuán difícil puede ser el asegurarse de que una sirvienta no se case con un príncipe? Pero para las brujas Yaya Ceravieja, Tata Ogg y Magrat Ajostiernos, en ruta hacia la distante ciudad de Genua, las cosas no son nunca tan simples… Después de todo, solo disponen del vudú de la señora Gogol, un gato tuerto y una varita mágica de segunda mano que solo hace calabazas. Deberán enfrentarse también a la Madrina en persona, quien ha hecho al Destino una oferta que este no puede rechazar. Y, finalmente, está el poder absoluto de la Historia.

Desde hace más de tres décadas, Terry Pratchett ha fascinado a millones de lectores en todo el mundo con sus novelas fantásticas, divertidas y satíricas. Su prolífica obra consta de unos setenta libros, ha sido traducida a treinta y siete idiomas y lleva vendidos más de ochenta y cinco millones de ejemplares en todo el mundo.

Conocido especialmente por la aclamadísima serie del Mundodisco, en 2009 Terry Pratchett fue nombrado caballero de la excelentísima Orden del Imperio Británico por sus servicios a la literatura y siguió entregándose con pasión a la escritura hasta su fallecimiento en marzo 2015, a la edad de 66 años. Los libros publicados en castellano de la serie del Mundodisco son: El color de la magiaLa luz fantásticaRitos igualesMortRechiceroBrujeríasPirómides¡Guardias! ¡Guardias!Fausto EricImágenes en acciónEl segadorBrujas de viajeDioses menores, Lores y damasHombres de armasSoul MusicTiempos interesantesMascaradaPies de barroPapá Puerco¡Voto a bríos!El país del fin del mundoCarpe jugulumEl Quinto ElefanteLa verdadLadrón del tiempoEl ultimo héroe (edición ilustrada), El asombroso Mauricio y sus roedores sabiosRonda de nocheLos pequeños hombres libresRegimiento monstruosoUn sombrero de cieloCartas en el asunto¡Zas!La corona de hieloDinero a mansalvaEl atlético invisibleMe vestiré de medianoche, SnuffA todo vapor y La corona del pastor.

Terry Pratchett dirige su mirada hacia el mundo de los cuentos populares y las hadas madrinas con su habitual dosis de humor irónico y descripciones maravillosas. Y la verdad es que hay que reconocer que los cuentos populares son una fuente inagotable de anécdotas, ya sea por su creación o por cómo se han ido suavizando a lo pargo de los años, y Pratchett consigue sacar oro de esta temática.

La novela también juega con la dualidad Hada Madrina buena frente a la bruja mala, subvirtiendo los estereotipos a los que estamos acostumbrados, con una descripción de la brujas como mujeres de avanzada edad que no tienen que hacer nada para que las cosas sucedan como a ellas les interesa que me ha parecido buenísimo. Las tres brujas Yaya Ceravieja, Tata Ogg y Magrat Ajostiernos son muy diferentes entre si y ofrecen un contraste y a la vez, una complementariedad, que también ayuda a que las situaciones sean aún más divertidas.

Quizá como en otras novelas suyas, las anécdotas y la forma en que Pratchett lo cuenta todo centrándose en un tema concreto, me atrapa y me parece buenísima, pero al mismo tiempo debo reconocer que lo más flojo de todo me ha parecido el antagonista y la resolución de la historia. Todo se mueve por elementos lógicos, y desde luego no hay nada que esté «mal», pero no llega a haber un climax potente, algo que por otra parte ya es típico en Pratchett.

Siempre que estoy desanimado, ¡cojo un libro de Terry Pratchet y es mano de santo! Brujas de viaje me ha dado un montón de momentos buenísimos y frases para el recuerdo, lo normal tratándose del Mundodisco. He terminado este libro y no encuentro el momento de empezar el siguiente.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

Espero vuestras opiniones en la zona de comentarios. Y si te gustó el artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales, y que te suscribas al blog para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones.

Crítica de Tierras Rojas de Joe Abercrombie

Joe Abercrombie vuelve a triunfar con Tierras Rojas, novela autoconclusiva ambientada en el mismo mundo medieval fantástico de La Primera Ley. Y aunque me esperaba de alguna manera una novela ¿menor?, Abercrombie vuelve a darme un tortazo de realismo y realidad en toda cara que me ha volado la cabeza.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

Shy Sur creía haber enterrado su sangriento pasado, pero tendrá que recuperar algunos de sus viejos hábitos para rescatar a sus hermanos. Comienza la persecución con un par de bueyes y su cobarde padre adoptivo Lamb por toda compañía. Pero Lamb también tiene sus propias cuentas por ajustar… El viaje por las áridas llanuras, marcado por viejas hostilidades, duelos y matanzas, los conducirá a un enfrentamiento con los Fantasmas. Peor aún, les obligará a aliarse con Nicomo Cosca, infame soldado de fortuna, y su abogado Temple, dos hombres de los que nadie debería fiarse.

«Joe Abercrombie sabe describir cada acontecimiento con una facilidad asombrosa como si estuviésemos viendo una película. Un soplo de aire fresco para amantes del género. » La Espada en la Tinta » Para los lectores que aún no conozcan a Abercrombie… ¿a qué esperáis? » Via-News » En su sexta novela Abercrombie rinde tributo al western, pero continúa su misión de arrastrar la fantasía al siglo XXI, con su característica mezcla de crudo realismo, grandes caracterizaciones, escenas de una violencia atroz y villanos que son tan redondos como sus imperfectos héroes. » The Guardian » Ésta no es la fantasía épica de nuestros padres. Abercrombie ha intentado algo muy audaz: ha escrito un western al estilo del periodo clásico de Clint Eastwood pero en el mundo de la fantasía épica. » The Independent » Impresionantes escenas de combates, personajes convincentes… y una prosa expresiva y sarcástica muestran a Abercrombie en su mejor momento. » Publisher Weekly.

Joe Abercrombie es una de las principales figuras de la literatura de fantasía actual. Alianza Editorial tiene publicada la totalidad de su obra, ambientada en el mundo de la trilogía «La Primera Ley»: » La voz de las espadas » , » Antes de que los cuelguen » y » El último argumento de los reyes » (la trilogía propiamente dicha) y sus novelas » La mejor venganza » , » Los Héroes » y » Tierras Rojas » , así como los relatos reunidos en » Filos mortales » .

¡Qué bueno es Joe Abercrombie!! Tierras rojas es un nuevo triunfo narrativo a todos los niveles. Por un lado, obviamente nadie escribe el grimdark como él, de hecho podría decirse sin equivocarnos que él creó este subgénero de la fantasía. Sus cínicas descripciones de todo lo que sucede desde el punto más nihilista y terriblemente certero me tuvieron atrapado desde la primera página. En un mundo en el que la vida no vale nada y sólo puedes luchar por sobrevivir el presente, es muy complicado que nadie se preocupe por la moralidad de sus acciones o si lo que hace está «bien» o «mal». De hecho, todo lo que lleve a la supervivencia un día más debe estar bien sin duda.

Los personajes de Tierras Rojas vuelven a ser sobresalientes. Se habla mucho del grimdark de Abercrombie y eso tapa de alguna manera su brillantez a la hora de construir a personas reales cuyas acciones, por muy terribles que sean, son perfectamente entendibles. Shy Sur es un triunfo total, una joven con una vida duda que ve lo peor de la gente y no confía en nadie que hará todo lo que esté en su mano por encontrar a sus hermanos secuestrados. También Temple me parece una pasada, el eterno cobarde que sigue la corriente porque es lo fácil y pesar de aborrecerle las acciones de su grupo de mercenarios dirigido por Nicomo Cosca, el célebre soldado de fortuna al que hemos visto en novelas previas como La mejor venganza o El último argumento de los Reyes.

Aunque Tierras Rojas es completamente autónoma y autoconclusiva, con un final perfecto que me emocionó, las conexiones con el resto de novelas de La Primera Ley son constantes. La aparición de Caul Escalofríos, por ejemplo, me heló la sangre ante la anticipación de una masacre, y cuando se descubre la identidad de Lamb, el padre adoptivo de Shy que para ella es «una especie de cobarde», literalmente pegué un salto de mi sillón y le hice la ola a Abercrombie por lo bueno que es.

Y además de todo ello, el título de Tierras Rojas alude a los territorios inexplorados vírgenes que se convierten en un baño de sangre con la llegada del mundo civilizado de La Unión, con una crítica evidente al colonialismo salvaje de la cultura anglosajona que masacró a todos los pueblos de lo que ahora es Estados Unidos. Tierras Rojas en muchos sentidos me pareció la versión de Abercrombie de todo el género del western, en la que el pueblo civilizado no sale bien parado precisamente.

En su primera mitad me recordó las películas antiguas con la caravana de pioneros que va en busca de territorios vírgenes que explotar, con personajes de todo tipo que tienen que trabajar juntos para sobrevivir, todo ello pasado por el tamiz de Abercrombie de seres despiadados, traiciones a cada esquina y momentos duros y sangrientos. En la segunda mitad cuando la caravana llega a Arruga, la novela muta y se convierte en un western con dos poderes enfrentados por el control del pueblo, teniendo los miembros de la caravana que elegir el bando o morir en el fuego cruzado. Un pueblo fronterizo lleno a rebosar de putas, borrachos y mierda por todas partes.

No quiero spoilear nada para que podáis disfrutar vosotros la novela, pero además hay momentos super crueles y despiadados sobre la realidad que cuando llega el «progreso», los pueblos autóctonos no tienen ninguna oportunidad y su exterminio acaba siendo un daño colateral inevitable sobre el que lamentarse cinco minutos mientras los personajes cuentan los beneficios obtenidos.

En este sentido, otro detalle que me ha gustado mucho de esta novela es que frente a la fantasía épica tradicional en el que el marco narrativo es siempre el mismo y no cambia, en esta novela se nota el avance del progreso, con unas fuerzas de la Unión que empiezan a utilizar cañones, además de asistir a la creación de fábricas alimentadas de carbón. Este elemento que anticipa la revolución industrial entiendo que será desarrollado por Abercrombie en sus próximas novelas. Y si la Edad Media fue terrible, no quiero ni imaginarme las punkarradas que puede crear a partir de la explotación del pueblo en las fábricas.

Tierras rojas en un triunfo sin paliativos. Junto a Sanderson y Pratchett, cada uno en su estilo, Abercrombie se ha convertido en uno de mis autores favoritos.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

Espero vuestras opiniones en la zona de comentarios. Y si te gustó el artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales, y que te suscribas al blog para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones.

¡Saludos a todos!

Crítica de The Dead Lands de Benjamin Percy

Tras disfrutar de los comics de Benjamin Percy X-Force y Lobezno en Marvel Comics y Year Zero en AWA, me he animado a probar The Dead Lands, su novela de 2015 ambientada en un futuro apocalíptico en el que la humanidad casi ha sido exterminada a causa de una gripe. Y me he encontrado una buena novela a la que le ha faltado un final más potente.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

En el nuevo thriller de Benjamin Percy, una reinvención postapocalíptica de la saga de Lewis y Clark, una supergripe y una lluvia radiactiva han convertido el mundo que conocemos en una cáscara casi vacía. Unos pocos humanos continúan viviendo en puestos avanzados como el Santuario, los restos de St. Louis, una comunidad protegida que debe su supervivencia a su defensa militarizada y a unos líderes que trafican con el miedo de la población.

Cuando un jinete llega del páramo más allá de sus muros. ella les informa sobre el mundo exterior: al oeste de las Cascadas, llueve, crecen los cultivos, la civilización prospera. Pero también existe un peligro: el poder creciente de un ejército que saquea y esclaviza a todas las comunidades con las que se encuentran.

Contra los deseos del Santuario, un pequeño grupo parte en secreto. Liderados por Lewis Meriwether y Mina Clark, esperan expandir su naciente nación y reunir a los Estados. Pero el Santuario no les permitirá escapar sin luchar.

Benjamin Percy es el autor de las novelas Red Moon y The Wilding, y de dos colecciones de cuentos, Refresh, Refresh y The Language of Elk. Su trabajo ha aparecido en Esquire, GQ, Time, Tin House y en otros lugares. Sus honores incluyen el premio Pushcart, una beca de la NEA, el premio Plimpton de ficción y un premio Whiting. Criado en el desierto alto del centro de Oregon, vive en Minnesota. The Dead Lands fue publicada originalmente en 2015.

The Dead Lands entra en el género de futuros apocalípticos, con unos Estados Unidos destruidos a causa de una gripe y la posterior guerra nuclear pero con una humanidad que se resiste a morir. Para tener tan sólo 400 páginas, Percy construye una interesante sociedad en los restos de San Luis (Misuri) que me la creo, con un presidente recién nombrado que se aprovecha del cargo debido a sus ansias de poder y una sociedad en la que el agua y la búsqueda de alimentos es la principal prioridad.

Lo que empieza dentro de este ecosistema cerrado cambia completamente con la llegada de Gawea, una joven con habilidades especiales que ha sobrevivido en el exterior y trae un mensaje para Lewis, el hijo del anterior presidente y director del museo de la ciudad, el último pilar de conocimiento existente. Entonces, la novela muta en dos, una road movie con un grupo de aventureros buscando alcanzar un destino situado a una distancia indeterminada, lo que recuerda la lucha de los primeros pioneros por descubrir nuevos territorios en el oeste de lo que ahora es Estados Unidos, con una segunda parte dentro de Santuario donde veremos como la situación empeora a partir de la marcha de este grupo.

La road movie resulta interesante y Percy se muestra como un autor implacable que somete a sus personajes a todo tipo de suplicios durante un viaje, en el que está claro desde el principio que pocos van a sobrevivir. Este viaje nos muestra una Tierra que se resiste a morir en la que nuevos animales mutados dominan los restos de las ciudades y campos por los que van pasando. Y en Santuario, la chispa de la revolución va creciendo con cada exceso del presidente, pero serán unos jóvenes aparentemente insignificantes los que acaben prendiéndola.

Todo en The Dead Lands me ha parecido interesante, bordeando siempre lo familiar pero sin llegar a ser una copia evidente de nada, aunque con referentes claros como Stephen King o Cormac McCarthy. En este sentido, los personajes son todos diferentes y Percy construye bien sus personalidades y los motivos que les hacen embarcarse en una misión con muchas opciones de ser suicida. Sin embargo, tras una buena narración en general, Percy falla en la resolución de la historia. De ambas, en realidad, de la revolución en Santuario y del viaje del grupo protagonista, siendo de alguna manera un anticlimax. Y es que, aparte de sacase de la manga a dos personajes en la recta final de la historia con importancia en la resolución, los supervivientes llegan a su destino… y fin. No es exactamente así, claro, pero me sorprendía mientras estaba leyendo la páginas 350/360 y ver que aún no llegábamos al climax, un climax que realmente nunca llegó. Dentro que es lógico todo lo que Percy plantea y su historia claramente se dirigía hacia aquí, tengo que reconocer que me ha sabido a poquísimo.

En todo caso, dado que compre está novela gracias a una oferta en el kindle, no me arrepiento de su lectura y me ha mostrado a un buen escritor con buenas ideas que consigue enganchar su historia. De hecho, ahora dudo si comprar The Ninth Metal, su última novela. Creo que sí la leeré, pero ya de cara a 2022.

En resumen, The Dead Lands es una buena novela, a pesar que me hubiera gustado un final más potente, y tiene bastante elementos apreciables que merecen ser destacados.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

Espero vuestras opiniones en la zona de comentarios. Y si te gustó el artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales, y que te suscribas al blog para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones.

¡Saludos a todos!