Archivo de la categoría: Películas

Crítica de Saint Maud de Rose Glass

Ante la falta de estrenos potentes y las ganas de ir al cine, he optado por ver Saint Maud, drama psicológico que supone el debut en la dirección de la directora y escritora británica Rose Glass y que fue estrenada entre otros en el pasado Festival de Sitges.

PUNTUACIÓN: 6/10

Maud es una joven enfermera que, tras un oscuro trauma, se vuelve devota de la fe cristiana. Cuando empieza a trabajar cuidando a Amanda, una bailarina jubilada enferma de cáncer, la fe de Maud le inspira la obsesiva convicción de que debe salvar el alma de su paciente de la condena eterna… sea cual sea el coste. (FILMAFFINITY)

Saint Maud ha sido escrita y dirigida por Rose Glass (1990). Tras licenciarse en cine y video en la London College of Communication con el corto Storm House, estudió en la NFTC (National Film and Television School), donde consiguió cierto reconocimiento en 2014 con su corto Room 55 realizado como trabajo de fin de carrera. Gracias a él empezó a trabajar con la productora Film4 para lo que acabaría siendo Saint Maud, que también cuenta con la productora especialista en terror A24.

Saint Maud es una película estrenada en 2019 en el festival de Toronto, aunque el COVID provocó el retraso en su estreno, como le ha pasado a tantas y tantas películas. La película, de apenas 84 minutos de duración, títulos de créditos incluidos, cuenta con claustrofóbica fotografía de Ben Fordesman, montaje de Mark Towns y música de Adam Janota Bzowski.

El gran descubrimiento de Saint Maud es la actriz protagonista Morfydd Clark, que realiza una intensísima interpretación de la desequilibrada Maud. Y no cabe que más gente se ha fijado en las dotes interpretativas de Clark, porque ha sido contratada por Amazon para la serie de El Señor de los Anillos que ya está en producción.

Junto a Clark, hay que destacar también a Jennifer Ehle como Amanda, una bailarina de éxito que tiene una enfermedad terminal y a la que Maud irá a cuidar a su casa a modo de interna.

A la hora de escribir el guión, Glass se dejó llevar por una curiosidad, particularmente en la «idea de colocar una película completamente dentro de la cabeza de una mujer joven y alguien que tiene esta relación intensa, personal e inusual con Dios». Este elemento distintivo es la clave de Saint Maud, al hacer que un personaje tan subjetivo sea nuestro narrador y punto de vista, conectándola con clásicos como Taxi Driver o Carrie.

Morfydd Clark lo hace super genial como Maud y su implicación con esta joven transmite toda la confusión, el dolor, el gozo y el resto de emociones y fases por las que pasa el personaje durante la película. Aunque nunca se aclara, la película da a entender que a partir de un trauma sufrido por la muerte de algún paciente, Maud sufre una crisis nerviosa y/o mental, de forma que su realidad interior ya no se encuentra en sintonía con la realidad física del mundo en que vivimos.

Me han gustado también la claustrofóbica puesta en escena y la fotografía de Ben Fordesman que muestra una fría realidad en la que la mayoría de la gente peca de egoísmo e individualismo y del que Maud intenta escapar. En mi opinión hay algunos momentos opresivos y otros malsanos que te dejan con mal cuerpo, pero realmente no estamos ante una película de TERROR tal y como yo lo entiendo, sino que temáticamente veo a Maud como un drama psicológico. En todo caso, e independientemente de la etiqueta que queramos ponerle a la película, sí me ha gustado leer a la directora opinar que “Y debo decir que en esa catalogación (de la película), no me gusta nada la etiqueta de «terror elevado (Elevated Terror)». Es un estilo que podría conectar claramente con el terror psicológico, pues en el fondo estamos hablando de personajes y sus traumas.”

Me gusta que Rose Glass sepa sacar el máximo partido a todos elementos de que dispone, la música, el montaje, incluso el vestuario y las localizaciones, y sabe el tipo de historia quiere contar, obteniendo el máximo impacto a las imágenes que crea para el espectador. Narrativamente, le veo un interesante futuro como contadora de historias, y creo que Saint Maud entra completamente en la categoría de «película con concepto impactante para llamar la atención en festivales «, que se supone que toda opera prima debe tener.

Sin embargo, no puedo ser igual de elogioso en lo relativo a su guión, que al final es de largo el elemento más flojo de la película y lo que hace que al final a pesar de ver elementos interesantes, al final Saint Maud entra en la categoría de “vista sin más, no me deja con ganas de volver a verla ni creo que lo vaya a hacer”.

Ya no es sólo el hecho que la película dura 80 minutos escasos porque tampoco hay nada más que rascar de esta historia, sino que la historia está pobremente construida de forma que no hay una evolución en el personaje de Maud que construya un climax realmente potente que se sienta de alguna manera que el personaje se “ha ganado”

A continuación entro en territorio de SPOILERS, si realmente estás pensando verla, ¡no sigas leyendo!!

El problema principal de Saint Maud es que la película establece desde el primer momento que Maud está loca, en ningún caso se crea ni siquiera la duda sobre si lo que experimenta es real. La interesante idea inicial “de colocar una película completamente dentro de la cabeza de una mujer joven que tiene una relación intensa, personal e inusual con Dios”, no acaba de verse reflejado en pantalla al contraponerse siempre con el mundo real.

Incluso los elementos físicos que experimenta, similares a un orgasmo, cuando cree estar en contacto con Dios no consiguen “engañar” al espectador y desviarnos de nuestro convencimiento sobre que Maud es una pobre chiquilla desequilibrada cuya mente le hace ver cosas que no están realmente ahí.

Unido a esto, las cosas que le pasan a Maud tampoco son tan interesantes ni hay un hilo conductor que explique su evolución durante la película más allá de intentar escapar de una realidad fría y oscura en la que no tiene amigos ni elementos positivos a los que aferrarse. Maud ya estaba desequilibrada al comienzo y a pesar de una ligera pérdida de fe, lo sigue estando al final, haciendo que el final sea casi inevitable, quitándole en parte el impacto emocional que hubiera podido tener en caso de que se hubiera generado alguna duda sobre su desequilibrio mental y sobre la posibilidad de que realmente sí estuviera hablando con DIOS. No es el caso.

Como comentaba antes, no me arrepiento de haber visto Saint Maud y he visto elementos interesantes, pero se me queda muy lejos de la unánime aclamación de la crítica. Por ejemplo, con motivo de su estreno en Sitges, El Periódico publicó “La directora británica ha conquistado a la crítica con su debut, el retorcido clásico instantáneo ‘Saint Maud’.

Comparto el trailer de la película:

Me ha faltado una historia más potente a Saint Maud que hubiera sacado mejor partido del interesante concepto de partida. En todo caso, prefiero quedarme con lo bueno.

PUNTUACIÓN: 6/10

Y si te gustó este artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales, y que te suscribas al blog para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones.

¡Saludos a todos!

Crítica de El padre de Florian Zeller

La primera película del año 2021 que veo en el cine ha significado un fantástico y duro duelo interpretativo entre Anthony Hopkins y Olivia Colman en El padre, drama dirigido por el director y dramaturgo francés Florian Zeller adaptando su propia obra de teatro.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

Anthony (Anthony Hopkins), un hombre de 80 años mordaz, algo travieso y que tercamente ha decidido vivir solo, rechaza todos y cada uno de las cuidadoras que su hija Anne (Olivia Colman) intenta contratar para que le ayuden en casa. Está desesperada porque ya no puede visitarle a diario y siente que la mente de su padre empieza a fallar y se desconecta cada vez más de la realidad. Anne sufre la paulatina pérdida de su padre a medida que la mente de éste se deteriora, pero también se aferra al derecho a vivir su propia vida. (FILMAFFINITY)

Florian Zeller es un novelista, dramaturgo y director francés. Ganó el prestigioso Prix Interallié en 2004 por su novela La Fascination du Pire (Fascination of Evil) y varios premios por sus obras de teatro. Su obra de teatro Le Père (el padre) ganó en 2014 el premio Molière a la Mejor Obra francesa del año. Se estrenó en septiembre de 2012 en el Théâtre Hébertot, París, con Robert Hirsch (André) e Isabelle Gélinas (Anne) y fue considerada «la obra nueva más aclamada de la última década» ganando varios premios y nominaciones en París, Londres y Nueva York.

Su comedia, The Truth, se estrenó en el West End de Londres en junio de 2017 y recibió una nominación al premio Olivier a la mejor comedia. The Height of the Storm, protagonizada por Jonathan Pryce y Eileen Atkins, se estrenó en el West End de Londres en septiembre de 2018 y en Broadway de Nueva York en septiembre de 2019. Ha sido nombrada «mejor obra de teatro de 2018» y «una de las mejores obras de teatro del siglo XXI» por The Guardian.

Para la adaptación cinematográfica de su obra El padre, Zeller no hay duda que ha ido a lo seguro al conseguir que los espectaculares Anthony Hopkins y Olivia Colman firmaran para interpretar al anciano Anthony y a su hija Anne respectivamente. Junto a ellos tenemos a unos estupendos Rufus Sewell as Paul, Imogen Poots, Mark Gatiss y Olivia Williams, confirmando la cualidad teatral de la historia con pocos personajes y localizaciones.

La película, de tan sólo 97 minutos de duración, cuenta con fotografía de Ben Smithard, montaje de Yorgos Lamprinos y música de Ben Smithard.

El padre es una interesante e intrigante mirada hacia la realidad de la demencia senil y como afecta no sólo a las personas mayores sino también a los que les cuidan de forma a menudo ingrata y desde luego no reconocida. El primer elemento que me ha gustado de la película es su propia estructura fragmentada. Lo que parece ser un retrato de apariencia convencional de un anciano enfurecido contra su hija y su cuidadora se transforma enseguida en un brillante estudio de una mente que cae en un pozo, de forma que el espectador asistimos casi igual aturdidos que el pobre Anthony Hopkins ante lo que está sucediendo a su alrededor, que no es otra cosa que su mente empieza a jugarle malas pasadas aunque él no quiera admitirlo.

El padre nos ofrece un duelo actoral antológico. Por un lado, Anthony Hopkins está en modo Dios ofreciendo otra interpretación magistral, aunque en este caso ofreciendo un retrato doloroso pero muy real de lo que supone perder la memoria al hacernos mayores. Y por otro lado, tenemos a una Olivia Colman como su sufridora hija que ama a su padre y quiere cuidarle pero ve como su estado no se lo va a permitir. Hay que reconocer que estos papeles son un regalo ya que están pensados para el lucimiento de los actores, y no veo nada malo en que ambos lo aprovechen para ofrecernos una película magistral desde el punto de vista actoral y la emoción que transmiten.

Por cierto, aunque es obvio, en la medida de lo posible si podéis os recomiendo que veáis la película en V.O. para poder alucinar con las potentes interpretaciones de ambos actores en sus voces originales, repletas de matices super interesantes que diría que es imposible que puedan ser trasladados igual de bien al castellano.

Visualmente la película transmite en todo momento su origen teatral, pero Zeller hace un estupendo uso de los espacios y la colocación de cámara para transmitir la confusión en la que se ha convertido la vida de Anthony. La ejecución transmite sencillez y la sensación de eliminar todo elemento superfluo que impida el trabajo de sus dos estrellas y del resto de un reparto muy acertado.

Sólo hay un elemento que no me cuadró de la película, y es que la película está contada desde el punto de vista de la confundida mente de Anthony. Sin embargo, en una escena Zeller cambia el punto de vista, creando una situación que no se corresponde con el resto. Entiendo que este elemento sirve para mostrar el drama que la hija vive en silencio cuidando a su padre y como eso la va minando a ella también, pero me pareció una escena un poco tramposa.

En todo caso, hay películas como Sound of Metal que reseñé la semana pasada o este El padre que no son películas de historia sino de personajes, y creo que merecen la pena ser descubiertas. De momento, el 2021 ha empezado bien, espero que la racha de buenas películas se mantenga.

Comparto el trailer de la película:

El padre es una de esas películas que hay que ver aunque sólo sea para admirar el gran talento interpretativo de Hopkins y Colman. Reconozco que no salgo maravillado, pero me ha resultado interesante y me ha gustado.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

¿Habéis visto la película? Espero vuestros comentarios. Y si te gustó este post, te agradezco que lo compartas en las redes sociales y que te suscribas para recibir en tu correo mis próximas publicaciones.

Un saludo grande!

Crítica de Wonder Woman 1984 de Patty Jenkins

Wonder Woman 1984 de Patty Jenkins comete el peor pecado que se le puede achacar a una película comercial mainstream, resultar aburrida y sin gracia ni inspiración. Voy a comentar todo acerca a la última producción de Warner del personaje de DC Comics, tanto de la película en si como de algunas curiosidades generadas a su alrededor.

PUNTUACIÓN: 3.5/10

En 1984, en plena Guerra Fría, Diana Prince, conocida como Wonder Woman, se enfrenta al empresario Maxwell Lord y a su antigua amiga Barbara Minerva / Cheetah, una villana que posee fuerza y agilidad sobrehumanas. (Filmaffinity).

Voy a empezar este artículo con un disclaimer previo y un aviso. En primer lugar, mi opinión aquí desarrollada no significa que piense que los que no opinéis igual no sabéis de lo que habláis. Tampoco me mueve escribir este post ninguna intención de «fastidiar» nada a nadie o arruinar la afición al personaje de nadie, tan solo desarrollar mi punto de vista sobre la película. Confío que los lectores seáis lo bastante maduros para entender esto, aunque luego desarrollaré por qué digo esto y en todo caso me alegro por los que os haya gustado la película. Bien por vosotros. En segundo lugar, dado que hace más de 15 días desde su estreno, para poder comentar los numerosos elementos que no me han cuadrado, este crítica va a ser CON SPOILERS

¿Estáis preparados? ¡Vamos allá!!

Patty Jenkins regresa al dirección de la secuela de su exitosa Wonder Woman (2017), película que significó uno de los pocos éxitos de taquilla para Warner dentro de su última etapa de películas basadas en los personajes basados en los comics de DC Comics. Debo reconocer que yo fui uno de los pocos a los que esta primera película no le gustó, ya que entendí que, entre otras cosas, la película traicionaba unos valores que decía defender pero no mostraba jamás en pantalla. Si te interesa leer mi crítica de esa película, puedes leerla aquí.

De lo que no hay duda es que el enorme éxito de crítica y taquilla permitió a Jenkins no solo repetir como directora, sino aumentar su control de la película, dado que además de productora, aparece acreditada como guionista junto a Geoff Johns (con el que comparte la autoría de la historia original), y Dave Callaham en la realización del libreto definitivo. Dado el poder y control que tuvo de esta película, los éxitos y fracasos de la película son suyos y sólo suyos. Bueno, Geoff Johns tampoco sale demasiado bien parado, las cosas como son.

Wonder Woman ha acabado siendo una larguísima película de 151 minutos (146 minutos quitando los títulos de crédito), que ha contado con fotografía de Matthew Jensen, que también trabajó con Jenkins en la primera Wonder Woman, montaje de Richard Pearson, veterano del cine de acción de Warner que ha trabajado en Justice League o Kong: Skull Island, y música de Hans Zimmer (Gladiator, Inception, Man of Steel, Blade Runner 2049 entre otras muchas).

Dado que la primera película de Wonder Woman tuvo lugar durante la primera guerra mundial, la idea clave de 1984 era de servir de puente entre la primera aventura de Diana, la princesa de las Amazonas interpretada por Gal Gadot, y su primera aparición en el mundo actual que tuvo lugar en la fallida Batman v Superman (Zack Snyder, 2016). Además, se notaba un claro y evidente intención de aprovechar la nostalgia ochentera existente en el mundo del entretenimiento, que ha convertido en grandes éxitos en todo el mundo a series como Stranger things o Cobra Kai, como un elemento adicional con el que asegurar el éxito económico y creativo de la película.

Para esta continuación volvemos a tener a Chris Pine como Steve Trevor, el piloto y espía estadounidense de la Primera Guerra Mundial que se convirtió en el gran amor de Diana ¿antes de morir al final de la primera película? Connie Nielsen como Hipólita, la reina de Temiscira y la madre de Diana, y Robin Wright como Antíope, la tía de Diana y hermana de Hipólita, tienen también un pequeño cameo en la escena inicial de la película.

Para esta segunda parte, los antagonistas de Diana / Wonder Woman son Pedro Pascal (Juego de Tronos, Narcos, The Mandalorian) en el papel de Maxwell Lord, un empresario y celebridad televisiva que busca un objeto de gran poder, y Kristen Wiig como Bárbara Minerva / Cheetah, una arqueóloga y geóloga que se hace amiga de Diana a pesar de su nula capacidad social, encarnando el típico villano de origen nerd que llevamos viendo desde Batman Vuelve (Tim Burton, 1992), o más recientemente, en The Amazing Spiderman 2 (Marc Webb, 2014). ¿Es este un primer problema de la película? Mejor no adelantarse.

Empezando por los elementos que más me han gustado de Wonder Woman 1984, creo que los cuatro protagonistas cumplen para lo bueno y para lo malo lo que Patty Jenkins les pidió que mostraran en pantalla. En especial Gal Gadot, que a pesar de seguir siendo una actriz muy limitada, sí transmite la humanidad y amor de Diana hacia una humanidad a la que intenta inspirar para que consigan ser su mejor versión. Además de mostrar el dolor ante lo que perdió una vez y volverá a perder durante la película. El corazón de la película es Gadot y creo que ella ayuda a mantener a flote la película, en la medida de sus posibilidades y de lo que el guión la manda hacer.

También me gusta Chris Pine. Si en la primera película era el hombre del mañana que enseñaba a la inocente Diana el mundo moderno de 1918, y que acababa inspirándola con su sacrificio, en esta segunda parte es él el hombre fuera de su tiempo al que Diana enseña el mundo de 1984 y es utilizado durante la película de alivio cómico. Alivio cómico que NO funciona nunca, pero no por culpa suya, sino del deficiente guión, al que me referiré más adelante. Pine asume con deportividad este elemento cómico sobrevenido a su personaje, y vuelve a ser el faro moral que le dice a Diana (2 veces) lo que debe hacer porque es lo correcto.

Pedro Pascal está super over-the-top y pasado de rosca en su interpretación de Maxwell Lord, pero de nuevo creo que eso es lo que le pidieron que hiciera en pantalla y cumple con profesionalidad y oficio a pesar de interpreta a un personaje vacío con un esbozo de personalidad. Teniendo en cuenta su minimalista interpretación en The Mandalorian, sorprende verle tan loco y exagerado en todas sus expresiones, pero teniendo en cuenta que está poseído (aunque él crea controlarlo) por fuerzas sobre naturales, creo que transmite bien que es una persona que ha tragado más de lo que su cuerpo o su mente puede soportar.

La pobre Kristen Wiig tiene muy poco con lo que trabajar y su personaje es el menos importante de los cuatro, hasta el punto que si lo eliminaran no afectaría de forma sustancial a la trama, pero realiza bien la parte de Barbara Minerva nerd, mal vestida, nula en habilidades sociales (a pesar de ser un estereotipo andante), y también acierta en su interpretación de una Diana oscura que se intoxica de poder y va perdiendo su humanidad. Globalmente, creo que Wonder Woman 1984 andaba sobrado de talento interpretativo, lo malo es que el nefasto guión no parece saber qué hacer con ellos. La película tiene muchos problemas, pero el casting no es uno de ellos.

También me encanta la música de Hans Zimmer, creando una música espectacular que sabe transmitir el sense-of-wonder, la aventura, el amor e incluso la locura que fueron (vistos con ojos de 2020) los años ochenta. Zimmer me parece un seguro de vida en este tipo de producciones y aquí volvemos a tenerle a un gran nivel. La música de la película tiene un pero enorme, pero prefiero comentarlo luego ya que de hecho no es nada achacable a Zimmer sino a Jenkins y su montaje o el editor de la música.

Jenkins comenta que para esta película tuvo como gran referente al Superman de Richard Donner, y creo que hay una parte de aventura inocente ligera y optimista en la segunda escena en el mall que apuntaba maneras, aunque quedan en nada luego, y una parte con Diana intentando inspirar a la humanidad a hacer lo correcto en la parte final que si me gustaron y que creo que transmiten este espíritu de las películas clásicas que intentan transmitir valores positivos. Espíritu que Warner en los últimos años decidió dejar de lado hipnotizados por el grim-n-gritty de Zack Snyder, todo sea de dicho.

Visualmente Wonder Woman 1984 me ha parecido normalita por no hablar de mediocre. Hay dos escenas de acción correctas, la persecución en la carretera en Egipto y la pelea en la Casa Blanca, pero eso, me parecen sólo correctas y muy muy alejadas del momentazo visual que supuso el primer combate de Diana en la zona de nadie entre trincheras de la primera película. El momento de Diana y Steve en el avión invisible entre fuegos artificiales me parece bonito pero vacío.

El MOMENTAZO de la película, este si con todas la letras, es cuando Diana recupera todo su poder y descubre que puede volar, aprovechando el recuerdo de su amor hacia Steve. Un momento magnífico en el que por fin vemos a Diana en toda su gloria.

Lástima que en parte Jenkins me arruinó el momento colocando el Adagio en D Menor en este momento clave de la película, un tema explotado hasta la locura en todo tipo de películas, series y hasta en publicidad. ¿Quién decidió que teniendo a Hans Zimmer era mejor colocar otra música no original diferente a la suya en el momento clave de la película? Emocionalmente me provocó un bajonazo, porque usar una música tan sobada en el momento en que la película más tiene que mostrar el carisma y la personalidad única de Diana me parece uno de los fails musicales más estrepitosos del año. De los últimos años.

Y con esto empiezo con los elementos negativos de la películas que hacen que mi nota sea suspenso. El principal problema es el gran pecado de hacer una película de Wonder Woman ABURRIDA, algo que debería ser impensable en una película comercial mainstream de más de 200 millones de presupuesto. Los 146 minutos de metraje se convierten en una losa insalvable al tener más de una hora central insufrible en el que sólo vemos locuras y situaciones «por que si» una detrás de otra que encima son aburridas.

Por otro lado, no tenía ningún problema a priori en que Jenkins planteara la película con un feeling más ligero que las películas previas de Warner, pero lo cierto es que hay un intento de humor a costa de reírse de lo que fueron los años 80 en lo referido a vestuario, peinados, etc que no funciona nunca y adquiere niveles sonrojantes en varios momentos, lo que acaba siendo otro de los problemas graves de la película.

El humor y las situaciones que se van sucediendo son cualquier cosa menos interesantes, pero es que encima todos los diálogos son muy flojos también y resulta imposible encontrarle la chispa a ninguna escena, malogrando a los actores que tienen. De hecho, me resulta incomprensible que Geoff johns tenga algo que ver con este desastre de guión a todos los niveles. Tras ver la película me hice un minutaje aproximado de lo que pasa durante los larguísimos 146 minutos, y el esqueleto de una historia que podría haber sido correcta está ahí, pero todo muy mal hilado, con diálogos fallidos, sin conexiones emocionales ni apenas momentos visuales de interés. En mundo al revés de lo que debería ser una película de Wonder Woman.

Sólo Chris Pine consigue aportar carisma y rectitud moral a lo que le hacen decir mejorando el material con el que cuenta. Kristen Wiig es una buena humorista a la que no le dan ninguna posibilidad. Sin embargo, veo a Pedro Pascal entendiendo la broma que la película no había que tomarla en serio y lanzándose sin paracaídas a una explosión de gestos y movimientos imposibles casi como si fuera un villano chungo de una película de la Canon, lo que le ha granjeado más de una crítica, aunque yo le veo como el que más claro tuvo la condición de película de humor involuntario que tiene esta Wonder Woman 1984 y la abrazó sin complejos. Bien por él.

No se a quien se le ocurrió hacer que el villano fuera la «Piedra Filosofal» que concede deseos a su portador como si fuera el genio de Aladdin, pero me parece uno de los fail creativos más grandes en mucho tiempo. Esta «Dream Stone» en la versión original aparece de la nada porque si sin ninguna conexión con Diana, y crea situaciones que van escalando en ridiculez a medida que avanza la película, y desaparece sin el menor rastro al final. Centrar una trama en un Maxwell Lord concediendo deseos absurdos para acumular poder provoca una cascada de situaciones ridículas en lugar de intentar crear personalidad o carisma a Lord o Minerva para que cuando llegue el momento de sus enfrentamientos con Diana tenga cierta potencia dramática. Pero eso nunca pasa y lamentablemente nunca pasan de comparsas y elementos del guión necesarios para que la trama avance de A hasta B luego C.

De hecho, es todo una locura tan grande detrás de otra, que el climax en el que el final en el que Diana conecta con todo el planeta para conseguir que renuncien a su deseo es tan sólo otro elemento loco más que tampoco llega a provocar ninguna conexión dramática o emotiva. ¿Cómo lograrlo, si para ese momento ya hacía tiempo que me habían perdido? Hay gente que hace paralelismos de ese final con el de Superman de Donner, pero a) Donner establece que Superman no es de este mundo y tiene habilidades más allá de los mortales. Incluso creo recordar que Jor El llega a decir en un momento que Kal dominará el tiempo y el espacio, aunque no lo recuerdo con exactitud. b) En todo caso, obviamente echar para atrás la tierra para cambiar el pasado obviamente es una locura absoluta que no podría hacerse hoy en día en una película de Superman. Y no debería intentarse hacer una locura de ese calibre en una de Wonder Woman de 2020, porque los tiempos han cambiado.

Todo esto claramente es un problema de un guión mal escrito y peor trasladado en imágenes, por supuesto, pero también creo que hay un problema más complejo de identificar, desde luego no en el momento de la escritura del guión, y es el tono. La película equivoca el tono en todo momento y parece que no tiene claro el tipo de película que quiere ser o en qué tenemos que centrarnos los espectadores. Este es un elemento complicado, ya que es un intangible que realmente no se puede valorar hasta que la película no está acabada, montada, con música y efectos especiales. Y además, reconozco que también es muy subjetivo, ya que para mi veo clarísimo este problema, pero quien sabe si otro espectador justo este tono loco y ligero es lo que le gustó. Ya se sabe que para gustos…

Este error en el tono presupone que como la historia está ambientada en los 80, no pasa nada si en la película hay elementos cutres o poco trabajados, porque los 80 eran cutres, como bien se ve en la ropa de Steve y los intentos de humor a su costa. Lo cual es una falta enorme de respeto a los creadores de esa época. Porque una cosa es que las limitaciones presupuestarias y de avances tecnológicos han hecho que algunas película de los 80 hayan envejecido mal con los ojos de 2020, y otra es pensar que los creadores hacías las cosas mal a propósito. Si, en los ochenta hubo mucha basura, pero no más que en otras épocas, y sus autores se rompían los cuernos para solucionar sus limitaciones técnicas con imaginación y cariño por su trabajo. De hecho, si ahora recordamos los 80 de nuestra niñez, es gracias aun montón de películas que ahora son historia del cine a pesar de estar hechas con muy pocos recursos. Es por esto que no se qué me molesta más, si ver elementos cutres creados por Patty Jenkins en una película de 2020, o a gente justificándolo diciendo que «es que los 80 eran así». No señor, nada de eso.

Hacer una película es algo muy complejo y no es tan fácil que todos los elementos encajen, y esta Wonder Woman 1984 es un gran ejemplo de esto. A pesar que tan a menudo gente «intelectual / seria» intenta desmerecer el éxito cuando es de películas populares para todos los públicos (en el sentido más amplio del término), como son las películas de Pixar como Soul o de Marvel Studios como Vengadores Endgame. Si fuera tan fácil repetir una fórmula de éxito, ¿por qué tanta gente, tantos estudios, no lo consiguen? Hay muchos ejemplos de buenas películas arruinadas por un mal casting, por un montaje demencial, una mala música o incluso una mala campaña de publicidad. En este caso, por un tono errado y un guión muy muy deficiente. Tengo claro que Jenkins no ha gastado dos años de su vida en hacer una película «mala» ni quería fastidiarme el día ni a mi ni a nadie, y en la medida de sus capacidades, lo ha hecho lo mejor que ha sabido. De hecho, pensándolo bien alejado del «fanboyismo», da pena que el trabajo de tanta gente vaya a ser recordado por ser aburrido y sin gracia cuando claramente ese no era su objetivo.

Lo que ya no es una casualidad y pone de relevancia otro problema más profundo es que Patty Jenkins vuelve a ofrecer una pelea final en el climax realmente mal rodada y con un CGI para la creación de Cheetah penoso que, al igual que pasó en la primera Wonder Woman, muestra que el problema NO es de la película, sino de la directora. Volviendo al elemento «cutre» que comentaba antes, le guste a Jenkins o no, las escenas de acción son consustanciales al género y debes crear escenas que muestren al héroe en toda su gloria. Sin embargo, si realmente no te gustan las escenas de acción o crees que todo vale, las escenas no te van a salir bien. Es imposible, porque tú para empezar no estás buscando que luzcan perfectas.

Y luego, en contraste, tenemos a directores visionarios como James Cameron o Jon Favreau que creen que no todo vale y todo puede lucir perfecto si todos trabajan al máximo. Y la diferencia es abismal. Recordando los extras de The Mandalorian, Favreau comentaba como muchos directores aún creen que los problemas de rodaje pueden arreglarse en post-producción con los efectos especiales, mientras que él no lo cree, y opina que hay que planificar perfectamente todo antes, lo que hace que luego los efectos luzcan perfectos. Tras dos películas, diría que Jenkins no pertenece al grupo de Favreau, desde luego no en lo relativo a las escenas de acción y los efectos especiales. Las escenas de acción y los efectos especiales son elementos centrales del cine de superhéroes, no puedes hacerlos mal, ni siquiera mediocres, porque el producto final lucirá cutre. Y no es cutre por estar ambientado en los 80, es cutre porque tu trabajo lo ha sido. Ver el CGI de Cheetah en una película de 2020 de gran presupuesto da vergüenza ajena, no se puede calificar de otra manera, como es ambientar esa escena de noche para intentar disimular esos defectos que ellos mismos saben que están ahí y no los corrigen sino que lo estrenan tan cual. Justo estas navidades volví a ver Vengadores Infinity War (Joe y Anthony Russo, 2017) y en ella ves a personajes digitales como Corvus Glaive y te los crees y los ves con unas texturas reales, mientras que Cheetah es un horror imposible sacada del infierno de Cats. No es un tema de presupuesto, sino de falta de pericia o de ganas de hacer las cosas bien. De nuevo, no todo vale.

Volviendo a los problemas del guión de Jenkins, Johns y Callahan, me asombra lo mal conectado que está todo y lo endeble que acaba siendo todo el conjunto. Empezando por una escena inicial en Temiscira en la que una Diana niña compite en una especie de Juegos Olímpicos contra otras amazonas adultas. La escena me dejó frío por un exceso de CGI no sólo en los decorados sino en los momentos atléticos de las amazonas que lucen super irreales. Pero lo peor no es eso, es que Antiope descalifica a Diana cuando ella cree que va a ganar por que hizo trampas al salirse del circuito y dejar sin tocar una baliza. Y mientras la niña llora diciendo que no es justo, Antiope le dice que «la verdad te hará libre, te convertirá en la diosa que estás destinada a ser», cosa que no pinta nada con lo que acabamos de ver (Diana hizo trampa), y queda como una conexión muy floja del mensaje final cuando Diana entiende la verdad de que debe dejar ir a Steve para salvar al mundo y para que ella pueda pasar página en su vida.

Otro detalle de este prólogo es que vemos en el estadio olímpico una estatua de Asteria, la portadora de la armadura dorada que Diana lleva en el climax. (Offtopic, creada visualmente por Alex Ross en Kingdom Come, cuyo trabajo Warner no le agradece en los créditos finales a pesar de que sí cita a Mark Waid, guionista de dicho comic, lo que es un detalle feo de Warner -fin offtopic). De repente, en 1984 descubrimos que Diana ¿tiene esa armadura en su casa? WTF?!! Y aunque luego la usa en el climax, su importancia real en la historia más allá del estético es nulo.

Lo que nos lleva a una escena post-créditos ridícula en la que Lynda Carter, la actriz que interpretó a Wonder Woman en la famosa serie de los 70, aparece como un cameo interpretando a Asteria, que está viva en el presente. Por un lado creo que es un detalle bonito que Jenkins se acuerde de Carter y quiera incluirla aunque sea al final. Sin embargo, la escena no funciona porque está mal planteada de inicio, al hacer que ¿Carter nos mire a los espectadores directamente y nos guiñe el ojo? ¿En serio? Se que estas escenas en muchos casos son puro fan-service para que los fans nos vayamos con una sonrisa, pero esto es un contrato no escrito (porque no hace falta) entre el director y los fans, para que sepamos que estamos en el mismo equipo. Que Carter nos mire rompiendo la cuarta pared es como pegarnos un bofetón en la cara ante la falta de sutileza con lo que acaban de hacer. Aparte de la locura que se plantea con que si está viva y venció el combate, ¿cómo pudo perder la armadura para que siglos más tarde Diana la encontrara? Es otro todo vale de la película que plantea una duda donde no hubiera sido necesario si se hubieran esmerado un poco más en el guión.

Hablaba en mis reseñas de The Mandalorian o Cobra Kay que nos ofrecen un gran entretenimiento de calidad que puede verse como fan-service, pero apariciones como Ahsoka fueron fundamental para construir la historia. Esta escena post-créditos de Wonder Woman 1984 es ejemplo de fan-service del malo, en mi opinión.

Y entre medias de todo esto, tenemos una película de Wonder Woman en la que de nuevo Steve es el héroe de la película que se sacrifica por el mundo y le dice en dos ocasiones a Diana que tiene que dejarle ir, a pesar que eso será su muerte definitiva. Porque es necesario para salvar a la humanidad y Diana debe hacer lo correcto, no lo que sus deseos egoístas le piden. Steve se convierte en el ancla moral de Diana en las dos películas, pero se supone, porque las películas nos lo dicen, que es una amazona que es un ideal de mujer mucho mejor que el humano «normal» que viene a guiarnos moralmente. ¿No es eso en si mismo una contradicción repetida en dos películas consecutivas? Lo que seguro hace es dejar en mejor lugar a Steve que a Diana, lo cual, como en la primera película, me parece incomprensible. Una Diana que exceptuando la pelea inicial en el mall realmente no hace nada importante o clave para acabar con el mal que Maxwell Lord ha lanzado al mundo hasta que Steve no la convence de dejarle ir pasados los 115 minutos de película. En serio, el guión es sin duda el gran enemigo de Diana, no Lord o Minerva.

Y mejor no entro por no extenderme con la locura que Steve renazca pero poseyendo el cuerpo de otra persona, que es «secuestrado» de su vida durante varios días. Que Diana de repente tenga el poder hacer invisible cualquier objeto o de rellenar mágicamente los depósitos de gasolina de un jet robado. O que Maxwell Lord termine sin ser detenido ni pagar por sus delitos, y ha cometido un porrón. Como en toda la película todo vale, nada se explica y o lo aceptas o el bochorno es importante.

Odio los spoilers y siempre busco ver una película «virgen», conociendo lo menos posible. Sin embargo, reconozco que en este caso los avisos de gente conocida que me comentaron que era muy mala, e incluso conocer algún detalle absurdo de la película hizo que la experiencia de ver la película no fuera desastrosa como por ejemplo Escuadrón Suicida. Saber que iba a ver una película mala hubiera podido provocar que con un hype tan bajo, la película hubiera podido entrar en la categoría «no es tan mala como me dijeron». Pero lamentablemente, por todo lo anterior, véis que no es el caso. Suspenso total y absoluto, incluso intentando buscarle elementos positivos, no hay por donde cogerla.

Globalmente, tras ver las dos películas de Wonder Woman, debo concluir que Patty Jenkins ha sido el enésimo error de Warner en la contratación de sus directores. Claramente es una buena directora de dramas como mostró en Monster (2003), pero ha demostrado ser una mala elección como directora de cine de acción y aventuras. Lo cual no me alegra para nada, y me deja temblando pensando que Disney la ha contratado como directora de X-Wing: Rogue Squadron. Por mucho que intentara mostrar una conexión emocional al ser su padre un piloto de combate, mucho tendría que cambiar para crear una buena película de acción, con el problema adicional que la película llegará después de Top Gun Maverick, en la que Tom Cruise ha rodado en cazas de combate de la fuerza aérea norteamericana, con lo que un mal CGI puede ser desastroso para la película.

No quiero alargarme más sobre la película, pero no quiero dejar de comentar otro elemento que me ha resultado curioso comprobar en los días posteriores al estreno, y es leer a varias personas expresar que NO les había gustado demasiado la película, desde luego no les había entusiasmado, pero que no lo iban a desarrollar aunque lo pensaran para no arruinar la experiencia a sus seguidores. O peor, para no crear negativismo hacia la película, se planteaba de alguna manera no hablar de la película o sólo decir lo positivo, ocultando lo negativo que obviamente leyendo entre líneas esas personas sí habían visto. Hasta el punto que he leído a gente diferente plantarse si sólo deberían hablar de las cosas que le gustan y no hablar de una serie o película si nos les ha gustado. Por un lado, entiendo que toda opinión es respetable, tanto las que se dicen como las que no se dicen, y cada uno es libre de hacer lo que prefiera. Pero por otro, veo que esta ¿auto censura preventiva? (no se ni como llamarlo), es una locura, porque precisamente lo que los espectadores queremos son críticas ponderadas que te digan lo bueno y lo malo, para poder valorar en su justa medida la obra en cuestión antes de tomar una decisión de compra y no llegar con un hype excesivo que sólo aboca a la decepción. A mi caso me remito.

¿Les sabe mal a la gente criticar una película dirigida por una mujer con una protagonista mujer por miedo a ser tachados de alguna manera de machistas, sin importar lo justificadas que estén sus opiniones? Lo encuentro una locura total, aunque por otro lado sería muy ilustrativo de los tiempos en que vivimos. No pretendo ser el poseedor de la verdad absoluta ni quiero convencer a nadie de nada, pero si la he visto a pesar de que la cosa pintaba mal era precisamente para poder crearme mi propia opinión al respecto, que espero haber justificado suficientemente.

Si, es cierto que hay campañas de haters que critican películas antes del estreno para boicotearlas. Pero eso no se debería «combatir» con fanboyismo extremo que también oculta la realidad. La única opción «normal» es ofrecer todos los datos y las opiniones más contrastadas y objetivas dentro del subjetivismo que todos tenemos, para que a su vez los lectores decidan una vez leídos varios puntos de vista diferentes. Pensar que hay gente que llega a esos extremos porque Wonder Woman 1984 (en este caso) es de alguna manera de «mi bando» y por eso no puedo decir nada que sean alabanzas para no dar ¿munición al otro bando? me parece incomprensible. En serio. Aparte que esto es sólo entretenimiento, ¿de qué bando estamos hablando? ¿Nos estamos volviendo locos?

Si estuviéramos en 2000 cuando ver una película basada en los personajes de comic era una rareza, incluso entendería que la gente decidiera apoyar una película mala ante la disyuntiva que era eso o nada, porque no había otra cosa. Pero en 2020 estamos viviendo una edad de oro, jamás tuvimos tanta oferta variada a nuestra disposición. Es por tanto justo en este momento cuando más exigentes debemos ser los fans para que los estudios sepan que solo los buenos productos serán apoyados por el público y que no todo vale. En todo caso, hay que reconocer que el COVID lo ha cambiado todo y que la mala taquilla, a día de hoy lleva recaudado 118 millones sobre un presupuesto de mast de 200, es por culpa de la pandemia y de su estreno simultáneo en HBO Max en USA, no a si la película es buena o mala.

Soy el primero al que cuando algo me entusiama (The Mandalorian, Wonder Woman: Dead Earth de Daniel Warren Johnson) quiero gritarlo a los cuatro vientos y recomendarlo a todo el mundo porque realmente me ha emocionado. En el caso de Wonder Woman 1984, publico esta crítica pero intentaré pasar página lo antes posible, y centrarme en el resto de cosas que me hacen felices. Como Diana aprende al final de la película, «La verdad te hará libre». Pero toda la verdad, no sólo una parte interesada.

Comparto el trailer de la película:

Wonder Woman 84 me ha parecido un suspenso en toda regla, y resalta lo difícil que es hacer una buena película, de forma que incluso algunos detalles menores (y otros mayores) pueden echar por tierra las mejores intenciones.

PUNTUACIÓN: 3.5/10

¿Has visto la película, qué te pareció? Espero tus opiniones en la sección de comentarios. Y si te gustó este artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales, y que te suscribas al blog para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones.

¡Saludos a todos!

Crítica de Sound of metal de Darius Marder (Prime Video)

Prime Video ha estrenado Sound of metal, película de Darius Marder sobre el mundo de la sordera que cuenta con un impresionante Riz Ahmed como protagonista que apunta al Oscar a Mejor Actor de este año.

PUNTUACIÓN: 8/10

Narra la historia de un joven batería de una banda de música que comienza a perder la audición.

El director Darius Marder escribió también el guión junto a su hermano Abraham a partir de una historia suya y de Derek Cianfrance. Cuenta con música de Abraham Marder y Nicola Becker, fotografía de Daniel Bouquet y montaje de Mikkel E.G. Nielsen. La película fue estrena en Septiembre en el Festival Internacional de Toronto, siendo estrena por Prime Video a nivel mundial a primeros de diciembre.

Sound of metal ha significado la aclamación unánime de Riz Ahmed en su papel protagonista del batería Ruben Stone que pierde la audición. Con permiso de Anthony Hopkins, diría que ya tenemos ganador del Oscar de este año, ya que su interpretación es realmente soberbia y sirve para poner de relevancia el mundo de las personas sordas.

La película cuenta también con Olivia Cooke como Lou, la compañera de banda de Ruben y amante. Joe Raci interpreta a Joe, una persona sorda que enseñara a Ruben a vivir con su discapacidad, Lauren Ridloff como Diana, una educadora sorda que trabaja con niños y Mathieu Almaric como el padre de Lou, Richard Berger.

Sound of Metal es una excelente película que te mete en el mundo de las personas sordas. El gran triunfo de la película viene de la interpretación de Riz Ahmed. Ahmed aprendió a tocar la batería, a pesar de realizar prácticamente el solo inicial, y el idioma de signos para sordos, realizando la que posiblemente vaya a ser la interpretación de su carrera. Duranta la película le vemos pasar por varias etapas hasta que aprende a vivir con su discapacidad: Negación, ira, autocompasión, indiferencia, aceptación, ¿felicidad? Y todas estas etapas se transmiten con muy pocos detalles, pero muy bien realizados por Ahmed de forma super minimalista, destacando el mensaje principal de la película: cuando sufrimos un cambio en nuestra vida de este calibre, ante ello sólo cabe aceptarlo y no aferrarse a un pasado que ya no volverá para poder empezar a ser feliz con lo que tienes en el presente.

Otro elemento destacadísimo de la película es su edición de sonido, que ayuda a meterte de lleno en lo que debe sentir una persona sorda cuando empieza a no oír o a hacerlo con dificultad, así como el atronador silencio en el que transcurre su vida que hay que asumir para poder seguir adelante. Gran parte del éxito narrativo es gracias a este elemento, y ayudó a meterme en la película de principio a fin.

El resto del reparto lo hacen todos también bien y cumplen con lo que la historia les pide, ayudando cada uno a mostrar un aspecto del mundo de la sordera. Una realidad que es mostrada en positivo pero sin edulcorar la realidad, partiendo que Ruben aprende a vivir en un mundo sin sonidos en un centro de sordos que son ex adictos al alcohol o a las drogas, lo que muestra un problema evidente en esta comunidad, y es el ahogar en el alcohol la soledad y el rechazo de su mundo.

En este sentido, debo reconocer que tras ver la película dentro que todo me había gustado y encontraba que Ruben era un gran personaje, sin embargo me pareció que no realiza ni le pasa nada especialmente interesante durante los 100 minutos de narración. Me doy cuenta que yo soy un espectador que prefiero las películas de historia más que las evocadoras o expresivas. Pero Sound of metal no va de eso, es un «slice-of-life» para ver como el protagonista cambia poco a poco hasta asumir su nueva realidad. La vida real no tiene grandes cliffhangers, es normal que Ruben tampoco los tenga, y sin embargo su aceptación final supone un final emocionante a esta historia.

Comparto el trailer de la película:

Soud of metal me parece una película notable que triunfa en aquello que se proponía, poner de relevancia el mundo de las personas con sordera y como salen adelante a pesar de esta discapacidad. Una película super recomendable teniendo en cuenta que está disponible en Prime Video.

PUNTUACIÓN: 8/10

Y si te gustó este artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales, y que te suscribas al blog para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones.

¡Saludos a todos!

Las películas más esperadas de 2021

¡Feliz año nuevo 2021!! Espero que esta descafeinada entrada del año cada uno en su casa os fuera bien. Hoy quiero aprovechar este primer artículo del año para recuperar las 10 películas que más ganas tengo de ver en cine. Que la mayoría sean película que se deberían haber estrenado el año pasado indica el nivel de destrozo que ha provocado el COVID en la industria del Cine.

Este listado de películas está planteado cronológicamente según las fechas de estreno publicadas en Filmaffinity, no en orden de importancia para mi. Además, obviamente estas son las películas que se conocen a día de hoy, si Tarantino estrenara película en 2021 sería un must-see absoluto, y como ese ejemplo seguro hay 4/5 películas que entraran en mi top del año (esperemos) que no aparecen hoy.

¿Estás listo? ¡Vamos alla!

PENINSULA DE YEON SANG-HO (19 de febrero)

La continuación de la estupenda Train to Busan, o si no continuación, al menos ambientada en el mismo mundo, nos trae de vuelta el punto de vista coreano al mundo de los zombies, asegurando emociones fuertes.

NO TIME TO DIE 007 DE CARY FUKUNAGA (2 de abril)

La última película de Daniel Craig com James Bond 007 debería ser todo un acontecimiento que no me pienso perder.

BLACK WIDOW DE CATE SHORTLAND (7 de mayo)

Volver a ver a Scarlett Johansson como Natasha Romanoff en una película cronológicamente previa a Vengadores Infinity War y Endgame es reclamo más que de sobra para disfrutar de esta historia que podría servir de recambio para la Viuda Negra de cara al futuro.

GODZILLA VS KONG DE ADAM WINGARD (21 de mayo)

Tengo mis dudas con este Monster Mayhem, Kong: Skull Island me gustó mucho, pero Godzilla: King of Monsters me decepcionó muchísimo también. Warner tiene una oportunidad de oro de hacer que este crossover nos deje momentos para el recuerdo, esperemos que no nos fallen.

TOP GUN: MAVERICK DE JOSEPH KOSINSKI (2 de julio)

El retorno de Maverick promete unas escenas aéreas como nunca se han visto en una pantalla de cine, y conociendo lo loco que está Tom Cruise, estoy seguro que va a entregar un espectáculo a la altura.

SHANG-CHI Y LA LEYENDA DE LOS DIEZ ANILLOS DE DESTIN DANIEL CRETTON (9 de julio)

Marvel Studios se traslada a Asia para esta película que busca ofrecer una gran aventura ambientada en el mundo de las artes marciales. De momento, no hay ningún trailer para saber qué esperar, habrá que esperar para ver qué pinta tiene.

THE SUICIDE SQUAD DE JAMES GUNN (6 de agosto)

James Gunn es un seguro de vida y el feeling que ha transmitido de Doce del Patíbulo con la serie B de los años 70 y 80 puede ofrecer momentos super locos y diversión a raudales. No me la voy a perder!

DUNE DE DENIS VILLENEUVE (1 de octubre)

La película más esperada de 2020 sigue siéndolo en 2021. DUNE de Frank Herbert, uno de mis directores favoritos y un reparto de lujo. Mi hype no puede ser mayor, y aún voy a tener que esperar 10 meses para poder verla.

ETERNALS DE CHLOÉ ZHAO (5 de noviembre)

La tercera película de Marvel Studios del año es otro de los grandes misterios, aunque de momento Kevin Feige y todo su equipo cuenta con toda mi confianza.

MISSION: IMPOSSIBLE 7 DE CHRISTOPHER MCQUARRIE (19 de diciembre)

Tom Cruise hará doblete en 2021 debido al retraso de Top Gun. Me parece imposible que puedan mejorar M:I Fallout, pero también dije eso tras ver M:I Rogue Nation, así que mis expectativas no pueden estar más arriba.

¿Qué os parece este top? Se que al limitarlo a 10 películas, seguro me he dejado un buen puñado de películas, sin ir más lejos West Side Story de Steven Spielberg con fecha de estreno en Navidades o la aún sin fecha Spiderman 3 de Jon Watts que está rodándose en estos momentos y que también debería estrenarse a final de año.

Esperemos que el COVID permita el estreno de estas película y no provoque unos nuevos retrasos en cascada, ya que eso terminaría de herir de muerte a la industria del cine.

¡Qué ganas tengo de poder volver al cine con normalidad!!

Si te gustó el artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales y que te suscribas para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones.

¡Saludos a todos!