El tercer episodio de The Mandalorian dirigido por Bryce Dallas Howard ha tenido el valor de conseguir volarme la cabeza y a la vez reconocer que no ha sido el mejor de lo que llevamos de segunda temporada, con la promesa además del que puede ser el gran episodio de esta tanda, que será el próximo.
ARTÍCULO SIN SPOILERS
PUNTUACIÓN: 8/10
Episodio 11, La Heredera. El Mandaloriano se aventura en alta mar y encuentra aliados inesperados.
Bryce Dallas Howard vuelve a la dirección de The Mandalorian en este tercer episodio de la segunda temporada, que vuelve a contar con guión de Jon Favreau. Howard dirigió el cuarto episodio de la primera temporada, «Santuario», en el que se presentó a Car Dune (Gina Carano) y vuelve para enfrentarse a otro episodio complejo técnicamente con multitud de extras y un mundo nuevo, cuyas localizaciones que soluciona con nota. La realidad es que no soy capaz de ver un sello de autor en estos episodios desde el punto de vista de la dirección, sí claramente el sello de autor de Jon Favreau, pero me alegra que el equipo de dirección elegido por Lucasfilm sea tan sólido como estamos viendo.
Es complicado escribir este artículo SIN spoilers cuando las revelaciones que se ponen encima de la mesa en este episodio son tan importantes, pero desde el principio he planteado esta serie de artículos para que puedan ser leídos por todo tipo de público, sobre todo por aquellos no frikis de Star Wars (como yo) que vemos obligatoriamente el episodio de estreno el viernes. Y no pienso cambiar de enfoque ahora, aunque veo que va a ser obligatorio una vez acabe la temporada escribir el análisis en profundidad de la temporada ese ya full spoilers.
Entrando en materia, este tercer episodio es muy importante porque demuestra (una vez más) la habilidad narrativa de Jon Fabreau y cómo mientras nos está ofreciendo un maravilloso viaje por la galaxia con Mando como protagonista, sabe que también debe dar momentos de conexión con el universo de Star Wars para que los fans flipemos. Y oh, boy!! menuda conexión más flipante la que nos acaba de regalar!!!
Frente al desierto de Tattoine del primer episodio y el mundo helado del segundo, el mundo acuático habitado principalmente por Quarrens y Calamaris ofrece un espacio en el que las amenazas a Mando son diferentes a todo lo visto hasta ahora. Y me gusta que la sensación es que el próximo episodio va a ofrecer otro mundo diferente a lo visto hasta ahora, lo cual se nota que es una decisión creativa muy evidente.
De igual forma, ver de nuevo a las fuerzas imperiales en este episodio es otro elemento colocado evidentemente para recordar que sí hay una trama en esta temporada, que es el argumento principal de la misión de Mando de entregar a Baby Yoda a algún Jedi que cuide de él.
Otro elemento sobre el que reflexionar de la participación imperial en The Mandalorian es que al final de la temporada pasada descubrimos que Moff Gideon (Giancarlo Esposito) tenía en su posesión el DarkSaber Mandaloriano. El arma, presentado en Star Wars The Clone Wars y posteriormente en Star Wars Rebels, se presentaba como el sable de luz del primer caballero Jedi de origen mandaloriano. Con el paso de los siglos, su posesión se convirtió en un símbolo de autoridad para la sociedad mandaloriana. En ese momento, el detalle no pasó más que para resaltar que Moff Gideon era efectivamente el causante del genocidio mandaloriano, pero si pensamos en quien era el último poseedor del Sable Oscuro, las posibilidades que se abren son extraordinarias.
Y no hay duda que Jon Favreau lo tenía claro desde el primer momento. No sólo esto, sino que las sorpresas y apariciones especiales que se muestran en este episodio pueden ofrecer unos momentos gloriosos en los episodios restantes. Dentro que obviamente The Mandalorian no puede contar con Luke, Han o Leia, me alegra que ya en esta segunda temporada empezamos a ver las verdaderas posibilidades que The Mandalorian dentro del universo de Star Wars.
Y como comentaba antes, este episodio es alucinante y al mismo tiempo me ha parecido el más flojo de los tres. Narrativamente creo que está perfectamente construido para resaltar las sorpresas, pero frente a las aventuras con principio y final de los primeros episodios, este parece que está construido para lanzarnos la sorpresa del personaje al que casi con toda seguridad veremos la semana que viene, lo que convierte el episodio en parte en un teaser de lo que está por venir. Dicho esto, he disfrutado del episodio como un enano, y se trata de pequeños matices para un episodio que en cualquier caso me ha parecido de nuevo modélico.
The Mandalorian sigue en curso de hacer historia televisiva. Y la cita de este viernes puede ser aún más emocionante, ¡no puedo esperar!!
PUNTUACIÓN: 8/10
¿Habéis visto ya este episodio? No puedo recomendar más esta serie. Espero vuestros comentarios. Y si te gustó este artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales, y que te suscribas al blog para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones.
HBO emitió el domingo el último y emocionante episodio de Patria, confirmando que estamos antes la serie del año en España y una historia de obligado visionado por todo el mundo.
PUNTUACIÓN: 10/10
Miniserie de 8 episodios basada en la novela homónima de Fernando Aramburu, que abarca 30 años del conflicto vasco y estudia el impacto del mismo sobre la gente común, como la viuda de un hombre asesinado a tiros por la banda terrorista ETA, que vuelve a su pueblo natal tras el alto el fuego de 2011, o la madre de un etarra encarcelado. (FILMAFFINITY)
Reconozco que no he leído la novela de Fernando Aramburu, no me encontraba nunca mental ni emocionalmente preparado para leer la historia de estas familia rotas por décadas de violencia etarra, violencia que tiene muchas formás más allá de los asesinatos y las bombas, y que aún está extendida en múltiples capas de la sociedad vasca.
Aitor Gabilondo es el creador y escritor de esta adaptación de la novela de Aramburu. Gabilondo es un guionista y productor de gran experiencia, siendo el creador de series con o El Príncipe, Allí Abajo o Vivir sin permiso. Los 8 episodios han sido dirigidos por Félix Viscarret y Óscar Pedraza, y cuentan con fotografía de Álvaro Gutiérrez y Diego Dussuel y musica de Fernando Velázquez.
Uno de los grandes aciertos de la serie es un extraordinario reparto de actores de origen vascos, que transmiten una autenticidad total en sus interpretaciones, gracias a las expresiones familiares como el uso del euskera que usan de forma habitual. Patria es, además de un retrato de una sociedad vasca que alentaba a los asesinos y los vitoreaba como héroes mientas acosaban a las víctimas haciéndolas parecer culpables de no se sabe qué, la historia inspirada en hechos reales de dos mujeres que nos muestran dos caras de esta moneda.
Por un lado está Bittori (Elena Irureta), esposa y víctima del terrorismo, al ser viuda del empresario Txato Lertxundi (José Ramón Soroiz), asesinado por ETA. Por otro lado tenenos a Miren (Ane Garabain), amiga de Bittori y madre del etarra condenado por el asesinato de Txato. A pesar de ser grandes amigas, Miren se unió al señalamiento de la familia de Bittori que realizó todo el pueblo, al entrar su hijo Joxe Mari (Jon Olivares) en ETA y negarse a pagar Txato el impuesto revolucionario. No por españolismo ni nada que se le parezca, sino porque económicamente no se lo podía permitir.
Tras el asesinato del Txato, asistiremos a las diferentes formas en que los miembros de la familia Lertxundi asimilaron su muerte. El hijo mayor Xabier (Íñigo Aranbarri), médico, sufrió un dolor terrible y una depresión que le impidió no sólo feliz sino ni siquiera intentarlo. Nerea (Susana Abaitua) la hija pequeña, bajo su aparente superficialidad, sufrió un profundo dolor interior que la hizo intentar alejarse lo más que pudo de la violencia y del Pais Vasco.
Los asesinatos de Joxe Mari también afectaron a su familia. Joxian (Mikel Laskurain), marido de Miren y padre de Joxe Mari vivió el resto de su vida atormentado por un lado por no haber sabido criar mejor a su hijo, y por otro por hacer el vacío al Txato, (amigo suyo de toda la vida) antes de su asesinato por miedo a la presión abertxale que domina el pueblo. Los dos hijos de Joxian y Miren, Arantxa (Loreto Mauleón) y Gorka (Eneko Sagardoy) se marcharon del publo para intentar hiur de la violencia y la presión etarra, sin llegar a conseguirlo completamente. Arantxa sufrió un ictus y vive incapacitada en silla de ruedas cuidada por sus padres en el pueblo, mientras que Gorka es escritor y locutor de radio y vive en Bilbao.
Patria es una maravilla. Para tratarse de un tema tan espinoso como es el de la violencia etarra, lo presenta de forma tremendamente elegante y centrada no tanto en los hechos, que también, sino en como los mismos afectan a las personas. Y en este sentido, las interpretaciones de todo el reparto me parece magnífico. Elena Irureta y Ane Garabain son unas actrices maravillosas que realizan probablemente las interpretaciones de sus vidas.
Bittori es una mujer y madre normal cuya vida se rompió en dos y que no tiene motivos por los que vivir, más allá de obtener las respuestas que nadia fue capaz de darla sobre los motivos de la muerte de su marido. Cada momento en que está en pantalla, la emoción está a flor de piel y conseguía que mi corazón sufriera por lo que ella y sus hijos tuvieron que sufrir, algo que es reflejo del drama que sufrieron cientos o miles de familias vascas no abertxales. El personaje de Bittori es perfecto por lo bien construido que está y lo realista que es, sin dejar de mostrar que no era ni mucho menos perfecta y a la que el drama y los años la han convertido en alguien antipática para con sus hijos y que no se deja ayudar.
Y también es espeluznante el viaje al infierno de Miren, que aunque inicialmente tenia firmes convicciones vascas, solo se preocupaba de cuidar de su familia y de andar con sus amigas. De la noche a la mañana, a partir de entrar Joxe Mari en ETA, cambia completamente y se convierte en una abertxale radical. De esta forma, pasó de escandalizarse por los episodios de violencia callejera a justificar los asesinatos de gente inocente, todo en nombre del amor por su hijo.
Mi compañera y amiga Lupe comenta que en la novela Miren tiene una mayor profundidad que en la serie, y muestra a una madre que se convierte en abertxale en la creencia que así protege a sus otros hijos y a su marido de la violencia pro-etarra, y que quiere tanto a su hijo que pone por delante este amor por delante de todo lo demás, incluso de la realidad de los hechos que cometió. Sin embargo, este matiz que me comenta no se ve en la serie, en la que hasta el giro final aparece caracterizada como la peor radical del pueblo que ha perdido el contacto con la realidad, algo que por ejemplo queda reflejado en un diálogo con su marido en el ella le dice “qué sabrás tu del amor de una madre (hacia su hijo encarcelado)”, a lo que Joxian le contesta “yo también soy su padre”. Lo que yo lo interpreto que él le dice que se puede querer a un hijo y no por ello justificar sus actos, que no tienen justificación bajo ningún punto de vista.
Elena Irureta y Ane Garabain están como digo maravillosas, pero no quiero dejar de destacar a todo el reparto, que ofrece unas interpretaciones que transmiten verdad y todo el dolor de cómo asimiló cada uno su dolor de una manera diferente. Todos ofrecen unos interesantes puntos de vista a las consecuencias de la violencia etarra y como afectaron a la gente que tuvo que sufrirla en esos años.
Además de su brillante ejercicio de revisión histórica, los 8 episodios de Patria me han resultado un prodigio narrativo, ofreciendo un ritmo perfecto a todos los episodios mientras se van planteando las vidas de las dos familias casi como un rompecabezas que se va resolviendo hasta ponerse la última pieza al final.
Un elemento espeluznante de Patria es conocer el papel de la iglesia vasca durante estos años, una iglesia y unos párrocos a menudo más radicales que los propios chavales y que se convirtieron junto a la herriko tabernas en verdaderos reclutadores de asesinos. El cinismo del párroco local que tiene siempre buenas palabras para todos excepto las víctimas me ha repugnado profundamente, por ser un reflejo de lo que pasó ¿y sigue pasando? En muchos pueblos de Euskadi, sobre todo en los más pequeños.
Junto al papel de la iglesia, también se pone el foco en muchos momentos en la sociedad que calló y ayudó a acosar a las víctimas del terrorismo, haciéndoles el vacío en el pueblo, negándose a venderles en las tiendas, colocando pinturas en sus casas, hasta llegar al asesinato. El cinismo de esta sociedad que ve el retorno de Bittori al pueblo como un intento “de molestar” cuando ella es igual del pueblo que todos los demás me heló la sangre y no quiero ni imaginarme lo que tantas y tantas familias tuvieron que sufrir en ese ambiente.
Hubo controversia por el cartel que la HBO lanzó para promocionar la serie, poniendo al mismo lugar la violencia etarra y la violencia policial. Me alegra comprobar que, sin embargo, la serie nunca hace esa equiparación y desde el primer momento queda claro quienes fueron las víctimas inocentes y quienes los verdugos. Es cierto que existe una realidad añadida al drama del terrorismo, y es que las familias de los etarras también han sufrido por el encarcelamiento de sus hijos e hijas.
Pero queda claro que si alguien es responsable de ese sufrimiento, en primer lugar son sus propios hijos que cometieron los asesinatos, y en segundo la iglesia y en general la sociedad que radicalizó a toda una generación para luego abandonarles en las cárceles. Y me parece interesante que Aramburu en su novela planteara también el drama de las familias de etarras, pero esto nunca va a estar al mismo nivel que el dolor que ellos, los asesinos etarras, causaron a sus víctimas. Y no hay duda que los etarras eran asesinos sanguinarios, ya que se muestran varios atentados que me helaron la sangre y que resultan aterradores.
Además, la serie presenta también las torturas que Joxe Mari sufre tras su detención. Todo tipo de violencia debe ser perseguida e investigada, pero, de nuevo, desde mi punto de vista, esta realidad que sin duda existió no está equiparada a los asesinatos terroristas, ni desde luego tuvieron la misma extensión que los más de 850 asesinatos etarras.
Ante un problema tan complejo como fue el de la violencia terrorista y la sociedad que la amparó no existen soluciones mágicas fáciles. Me ha gustado por tanto que la serie, e imagino que lo mismo la novela, no los plantee tampoco. Me ha gustado mucho el final y me ha parecido un broche de oro para una serie que diría que puede aportar incluso un valor social añadido, al hacer que las víctimas del terrorismo vuelvan a estar en el debate de la calle y se muestre la realidad de estas familias que en gran parte han estado ninguneadas y olvidadas durante años.
Comparto el trailer de la serie:
Patria es de verdad una serie IMPORTANTE. La mejor serie de televisión del año y en general la mejor serie española hasta donde me llega la memoria. Un retrato descarnado pero necesario de lo que significó ser víctima de la violencia etarra durante los años más duros de su actividad armada, y que ahora tanta gente “de buena voluntad” quieren imponer su olvido como si esa violencia no hubiera existido.
PUNTUACIÓN: 10/10
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No soy muy dado al autobombo, pero hay pocas cifras más redonda que celebrar los 300 artículos publicados en mi blog este 2020, por lo que hoy estoy de celebración.
En la presentación de mi cuenta de Twitter comento que en mi blog Starsmydestination escribo sobre cine, comics, series de TV y novelas, de todo aquello que me apasiona. En este mundo de haters y gente enfadada por todo excepto por lo realmente importante, hablo en positivo de mis aficiones frikis. Este sigue siendo el resumen perfecto de lo que me mueve a la hora de sentarme delante del ordenador: Recomendar contenidos que me gustan y en la medida de lo posible generar conversación con gente con gustos similares. Este es el único misterio.
Tras 7 años escribiendo este blog, parece que el COVID y el confinamiento han sido los desencadenantes del salto de calidad y de regularidad que me faltaba, aún teniendo en cuenta que este blog es eminentemente amateur. Y el caso es que cuando terminé 2019 con 200 artículos publicados, la cifra me voló la cabeza porque significaba que publiqué más de un artículo cada dos días, lo cual en si mismo es una pasada. Ver superada esa cifra por más de un 50% creo que es una barbaridad se mire por donde se mire. Y afortunadamente, me alegra comprobar que este aumento de producción ha provocado un aumento exponencial de visitas al blog, hasta el punto que las visitas respecto a las de 2019 se han doblado. Whoa!!!
Hace unas semanas, escribía en el post de 200 días, 200 artículos seguidos en el blog que debido a un curso online que empecé en octubre, tenía la excusa perfecta para tomarme un respiro tras 7 meses ininterrumpidos publicando artículos todos los días. Sin embargo, un mes más tarde la realidad ha sido que el curso no era tan complicado como parecía (de hecho ha sido un pequeña decepción, pero ese es otro tema), por lo que he podido compaginar las actividades y clases con la redacción de estos posts. Ahora a mitad de noviembre ya tengo planificados al 99% los contenidos de los próximos artículos, así que parece que, salvo desastre, voy a cumplir 8 meses ininterrumpidos publicando posts. No está mal.
Y mentalmente se que no pasa nada por tomarme algún día libre, pero luego se estrena el primer episodio de Mandalorian o termino de leer Batman: Three Jokers y lo primero que se me pasa por la cabeza es escribir mi reseña, porque lo visto y leído me ha apasionado. Y una cosa lleva a la otra y termina la semana y he vuelto a escribir 7 artículos durante la semana. O más. Y así todas las semanas.
Siempre me han gustado los making-off de las películas y conocer en general el proceso de creación de cualquier cosa. Escribir y obligarme a buscar elementos positivos incluso de obras que no me gustan (coff, coff, te miro a ti Joker de Todd Phillips), creo que es interesante y me ha permitido comprender que todo puede ser visto desde diferentes puntos de vista. Mientras se debatan con respeto y educación, creo que es bueno generar este debate y pueden aprenderse cosas en las que uno no había caido en su momento, lo que siempre es bueno. Siempre obviamente alejado de la superioridad moral o del insulto personal, que descalifica al que los realiza.
Mi objetivo a medio plazo sería disminuir mi producción diaria para poder crear contenidos de mayor profundidad y extensión. Por ejemplo, como los maravillosos artículos que publica la web Sala de Peligro, que en pocos meses se ha convertido en mi web de cabecera. Llegar a alcanzar un nivel así sería un sueño. Pero como dice el escritor C. Robert Cargill , escritor del guión de Doctor Strange o de la novela Sea of Rust, si eres escritor tienes que escribir todos los días, y cuanto más escribas, mejor será tu estilo. Espero que esta evolución se note en mis artículos, pero vosotros diréis.
Nada más, me despido por hoy, gracias por pasarte a leer este post y por encontrar mis contenidos interesantes. Espero seguir mejorando, así que no dejes de pasarte porque mañana porque ya tengo listos los contenidos del resto de la semana. Y como siempre, espero vuestros comentarios y si os gustó el post, os agradezco que lo compartáis en vuestras redes sociales.
El segundo episodio de The Mandalorian estrenado esta semana en Disney+ confirma que Jon Favreau está cambiando el paradigma de la ciencia ficción desde la simplicidad, la calidad y el amor por el mundo de Star Wars.
PUNTUCIÓN: VA PARA CLÁSICO
El Mandaloriano debe llevar a una pasajera con una valiosa carga en un arriesgado viaje. Este segundo episodio tiene por título La Pasajera y ha contado con la sorpendente realización de Peyton Reed (Ant-Man), a partir de un guión de Jon Favreau.
No quiero comentar nada del argumento para no spoilear nadie, pero me maravilla la simplicidad de The Mandalorian, una serie creada con un objetivo sencillo, contar una aventura en la que el viaje es la recompensa. Aquí no hay tramas principales y secundarias, no hay arcos de personajes que crecen con las enseñanzas que aprenden. Es todo aventura, todo viaje. Sencillo y al grano. Y 100% satisfactorio. Ahora mismo no hay nadie haciendo nada igual en televisión, lo cual hace que aún aprecie más lo que Favreau, Filloni y el resto de Lucasfilm han creado.
Uno de los elementos que creo que merece la pena comentar en este momento es que uno de mis comics favoritos de siempre es Lone Wolf & Cub del escritor Kazuo Koike y el artista Goseki Kojima. Los paralelismos entre The Mandalorian y este manga son clarísimos, con Mando viajando por la galaxia cumpliendo misiones mientras protege a Baby Yoda. Uno de los elementos fundamentales del manga que se recogen es esta serie es que cada aventura era satisfactoria por si misma pero no implicaba una trama que continuara de un episodio a otro ni encerraba una moraleja para el lector.
El aspecto de héroe solitario ha sido también perfectamente reflejado en el western, del que Mandalorian también recoge muchas y claras influencias, además de series de televisión de los años 70 y 80 como El Prisionero o Kung-fu en las que el viaje era importante, no tanto el final del camino.
Si el primer episodio en Tattoine era 100% western con toques de Tiburón y Temblores, en este segundo el foco se dirige hacia la serie B y el género de terror. Había leído algún comentario relativo al primer episodio sobre que la historia estaba genial pero ambientarla en Tattoine resultaba un tanto repetitivo. El cambio de ubicación y de razas alienígenas de este episodio sin duda les hará muy feliz, reconozco que yo vine convencido de casa.
Además, se nota que Jon Favreau es muy inteligente y controla la narrativa audiovisual en todos los aspectos, dado que si en el primer episodio Baby Yoda casi no apareció, en este segundo tiene un enorme protagonismo en todo momento, y protagoniza momentos aterradores que recuerdan las películas de terror claustrofóbicas, cosa alucinante teniendo en cuenta que estamos ante una serie para todos los públicos.
Para resaltar este elemento de viaje y de etapas del camino, el estreno semanal de los episodios me parece que otro de los muchos aciertos de esta serie. La aventura es satisfacción en si misma, y tener que esperar por el siguiente capítulo no hace sino darle mayor valor. Frente a los 54 minutos del primer episodio, este segundo dura 41, pero es la duración perfecta para lo que la historia necesitaba. No sobra ni una coma, ni hay «minutos de la basura» en Mandalorian porque los capítulos tienen que durar 45 minutos obligatoriamente.
Otro elemento bestial es la realización y todo el elemento técnico. Como ya comentaba en el primer episodio, The Mandalorian luce mejor que el 99% de películas estrenadas en los últimos años, y este episodio no es una excepción. Hay un nivel alucinante y se nota que Disney ha invertido todo lo que Jon Favreau necesitaba para que la serie fuera lo mejor posible.
Comentaba en Twitter que si este era el nivel de un episodio «normal», íbamos a disfrutar muchísimo esta temporada. Cuanto más lo pienso más alucino con la calidad y el disfrute que The Mandalorian nos va a proporcionar en las próximas semanas.
Comparto de nuevo el trailer de esta estupenda temporada:
The Mandalorian va a ser la gran serie de ciencia ficción del año 2020, una pasada que ningún fan de Star Wars debería perderse.
THIS IS THE WAY!!
¿Qué os ha parecido a vosotros este episodio? Espero con ganas vuestros comentarios. Y si os gustó el artículo, os agradezco los me gustas y que lo compartáis en redes sociales.
Aprovechando mi nueva suscripción a HBO he podido ver entera la primera temporada de Stargirl, la serie creada por Geoff Johns inspirada en el personaje de DC Comics creado por él junto al dibujante Lee Moder. Y dentro que es un buen entretenimiento juvenil que transmite la idea de legado de los comics DC, he encontrado un nivel general acorde con otras series de Warner del canal CW.
PUNTUACIÓN: 6.5/10
La serie sigue a la estudiante de secundaria Courtney Whitmore, interpretada por Brec Bassinger, quien descubre un bastón cósmico y se convierte en la inspiración para una nueva generación de superhéroes que se convierten en la Sociedad de la Justicia de América.
Geoff Johns (Green Lantern, Flash, El Reloj del Juicio Final) creó al personaje de Courtney Whitmore junto al dibujante Lee Moder en 1999. Fue presentada en su comic Stars and S.T.R.I.P.E., en el que originalmente adquiría la identidad superheroica de Star-Spangled Kid. Posteriormente, cambió su nombre a Stargirl cuando el Starman en activo en ese momento (Jack Knight, protagonista de la maravillosa serie de James Robinson y Tony Harris entre otros) se retiró, pasando a formar parte activa de la Justice Society of America (JSA), que en ese momento estaba guionizada por el propio Johns junto a David S. Goyer.
Johns ha creado esta serie de televisión cuya primera temporada de 13 episodios se estrenó el pasado mes de mayo y que aunque inicialmente formaba parte del canal de streaming DC Universe, se ha unido al catálogo de la cadena The CW junto a Green Arrow, Flash, Supergirl o Batwoman. En España la serie estuvo disponible en HBO al día siguiente de su estreno en USA. La serie ha sido renovada por una segunda temporada cuyo estreno está previsto para 2021, si el COVID no lo impide.
Stargirl ha sido creada por Geoff Johns, y cuenta con Sarah Schechter, Glen Winter, Greg Beeman, Melissa Carter y Greg Berlanti como productores ejecutivos. Además de creador, Geoff Johns escribe 4 de los 13 episodios de esta temporada. El resto de episodios han sido escrito por Colleen McGuinness (2), James Dale Robinson (2), Melissa Carter (2), Taylor Streitz , Evan Ball, Paula Sevenbergen.
Por su parte, los trece episodios han tenido 12 directores, entre los que se encuentran Glen Winter, Michael Nankin, Rob Hardy, David Straiton, Chris Manley, Lea Thompson, Geary McLeod, Tamra Davis, Andi Armaganian , Jennifer Phang , Toa Fraser y Greg Beeman, el único que dirigió 2 episodios. La serie ha contado con fotografía de Scott Peck y Chris Manley, con música de Pinar Toprak.
Brec Bassinger es la gran protagonista al interpretar a Courtney Whitmore / Stargirl: una estudiante de segundo año de secundaria de Los Ángeles que tras mudarse con su familia a Blue Valley descubre una poderosa arma, el Bastón Cósmico, y se convierte en la heroína adolescente Stargirl.
La familia de Courtney está formada por su madre Bárbara Whitmore (Amy Smart), y su nueva pareja Pat Dugan (Luke Wilson), que en el pasado era Stripesy, el ayudante del Starman original de la JSA (interpretado casi a modo de cameo por Joel McHale). Em secreto, Pat buscaba trasladarse a Blue Valley para investigar un misterio que le atormenta desde hace una década. Junto a ellos, el hijo de Pat Mike (Trae Romano) completa la familia.
En el instituto Courtney conocerá a nuevos amigos y enemigos: Yolanda Montez (Yvette Monreal), Beth Chapel (Anjelika Washington), Rick Tyler (Cameron Gellma), Henry King Jr. (Jake Austin Walker) o Cindy Burman (Meg DeLacy) entre otros acompañarán a la protagonista en el instituto y fuera de él.
En el lado de los numerosos villanos de esta primera temporada, tememos a Jordan Mahkent / Icicle (Neil Jackson), Henry King Sr. / Brainwave (Christopher James Baker), Steven Sharpe / Gambler (Eric Goins), Lawrence «Crusher» Crock / Sportsmaster (Neil Hopkins), Paula Brooks / Tigresa (Joy Osmanski), Anaya Bowin / The Fiddler (Hina Khan) y el Dr. Shiro Ito / Dragon King (Nelson Lee), entre otros. Como véis, en lo referido al número de enemigos, la serie va sobrada.
Empezando con mi valoración de la serie, como veis he intentado ser deliberadamente ambiguo con el papel de los numerosos personajes que protagonizan la serie para intentar, en la medida de lo posible no chafaros las numerosísimas sorpresas y apariciones especiales que tenemos en la serie. Aunque luego entraré un poco más a fondo en la parte de spoilers, todos los fans de la JSA y del concepto del legado de los comics de DC, creo que van a disfrutar de esta serie.
Ese es el principal activo de una serie que, al final, sólo pretende entretener al target juvenil al que claramente está dirigido. No, yo no creo ser su público objetivo. Y al igual que otras series de CW, si entras en su juego puede ser muy disfrutable, a pesar de tener algunos elementos que hicieron mi suspensión de credulidad saltara por los aires en varios momentos. El elemento clave de una nueva generación de héroes que se levantan para enfrentarse al mal inspirados en los antiguos miembros de la JSA mola, y en ese aspecto se nota la mano de Geoff Johns en el guión y en la construcción de los personajes.
Un Johns que consigue transmitir el encanto de los mejores comics de DC en los que la personalidad de los héroes y no sus poderes son lo importante, y el vínculo mientras aprenden a utilizarlos hace que el equipo unido sea más fuerte que la suma de sus piezas individuales. Además, dentro de la locura que es que unos adolescentes se enfrenten a villanos asesinos super veteranos, Johns plantea el guión de forma que queda razonablemente bien justificado por qué sólo los héroes juveniles podían enfrentarse a esta amenaza. No tanto que venzan, eso entra dentro de los tópicos del género, pero al menos el cómo se llega hasta ahí está relativamente bien resuelto.
Otro detalle chulo de Stargirl y del guión de Johns, es que hace que la antagonista de Courtney sea Cindy Burman, la típica chica popular líder de las animadoras asquerosa del instituto de Blue Valley. Pero Cindy es además Shiv, la hija de Dragon King y una villana en ciernes superpoderosa que le va a poner difícil las cosas a Courtney. Y digo que esto mola porque Shiv fue también la villana en los primeros comics guionizados por Johns del personaje, en ese momento bajo el nombre de Star-Spangled Kid. Este es uno de los muchos easter-eggs de la serie que los fans de los comics van a disfrutar pero que no impide entender la historia a los no lectores.
Tengo un problema con la protagonista Brec Bassinger. Realmente no con la actriz, claro, sino con el personaje que interpreta, la adolescente de 15 años Courtney Whitmore. Por un lado, veo que Bassinger es una buena actriz que transmite la vitalidad y la alegría de vivir juvenil, a pesar de sufrir algunos dramas durante la temporada. También me ha parecido que desde el punto de vista físico y con su habilidad gimnástica, cumple de sobra con las escenas de acción. En un mundo en el que el “grim-n-gritty” aún sigue vigente en el medio audiovisual gracias a desastres como Batman v Superman de Zack Snyder o Joker de Todd Phillips, me parece genial que se hagan series como ésta planteada desde una perspectiva positiva que busca encontrar lo bueno que tenemos dentro, no amplificar lo malo.
Todo eso lo entiendo y me gusta. Pero volviendo a Courtney Whitmore / Stargirl, lamento decir que me cae mal el 75% del tiempo. Porque una cosa es ser positiva y otra ser una inconsciente que en su faceta superheroica pasa de lo que la dicen y hace lo que le sale del %$·€ todo el rato porque ella quiere. Volviendo al target objetivo, de nuevo entiendo que una serie que en el fondo es una aventura juvenil implica que los adolescentes hacen cosas fuera de toda lógica que los mayores les prohiben, y que Courtney lo haga es normal. En todo caso, también debo reconocer que Stargirl va de menos a mas y sufre una evolución super interesante que la hace crecer un montón como personaje.
También me doy cuenta que en los comics, desde Batman y Robin y todo lo que vino a continuación, nos hemos acostumbrado a ver a niños peleando contra adultos, y en la página lo vemos normal y mola, pero sin embargo verlo en imagen real no funciona igual de bien porque, claro, es imposible e irreal. Y esta sensación la tuve en varios momentos de la serie, junto a algún que otro WTF! Puntual.
Por si fuera poco, el climax final es de largo el peor episodio de toda la temporada porque, entre otras cosas, los efectos especiales no están a la altura. Y el caso es que en general la serie luce bastante bien y los efectos especiales relativos a los vuelos de Stargirl y sus demostraciones gimnásticas están bien realizadas y coreografiadas. Quizá el hecho que este episodio sea el peor de todos hizo que globalmente la sensación con la que me quedé sea peor que el nivel de la serie en su conjunto, lo cual me parece una pena.
En todo caso, dado que Stargirl tiene el corazón el el sitio correcto, como entretenimiento ligero la serie funciona y es entretenida, aunque la pongo al nivel de Flash o Supergirl. En función de lo que te parezcan estas series entiendo que podrás disfrutar el visionado de este primera temporada. En todo caso, si eres super fan de los comics y en concreto de la JSA, no te puedes perder esta serie.
Para comentar los elementos menos buenos que me impidieron disfrutar del todo la serie, tengo que entrar a comentar elementos clave de la trama CON SPOILERS. Sigue leyendo bajo tu responsabilidad.
El primer elemento extraño de la serie lo encontramos en el propio episodio piloto, con un prólogo en el que vemos a la JSA siendo asesinada por la Injustice Society of America (ISA) formada por Icicle, Brainwave, Sportsmaster, Tigresa y la sorpresa de Solomon Grundy. Sólo Pat Dugan (Luke Wilson), el padre adoptivo de Courtney consigue escapar con vida por los pelos, llevándose a un moribundo Starman (Joel McHale) que muere en sus brazos, dejándole el Bastón Cósmico a su cargo, hasta que encuentre al siguiente portador.
Hasta ahí, el comienzo impacta, cumple su objetivo de captar la atención de los espectadores y me moló mucho. Sin embargo, tras derrotar la ISA a la JSA, los villanos ¿desaparecen durante 10 años para ocultarse por algún motivo en Blue Valley? NO tiene sentido, dado que en la serie nunca se menciona la existencia de otros héroes como Batman, Superman, Wonder Woman o en general la Justice League que podrían enfrentarse a ellos. Y del resto que sí mencionan, entre ellos los sorprendentes 7 Soldados de la Victoria, su líder Shining Knight también es derrotado y le dejan con vida sin recuerdos para reirse de él. No se corresponde el nivel de poder de estos villanos con el salto temporal que se produce.
Otro elemento importante y fundamental es que la serie utiliza los trajes y elementos icónicos de los miembros de la JSA como claves para pasar los poderes a los chavales de la nueva generación. Dejando aparte la locura que es que Pat esté escapando de la ISA para evitar que le maten pero encuentre el tiempo de volver al lugar de la batalla para recoger los trajes de los muertos antes que llegue la policía, bomberos, ambulancias o que los propios villanos se los queden como trofeos, la serie muestra que lo especial son los trajes, no quienes los empuñan. De esta forma, Yolanda Montez se convierte en Wildcat, Beth Chapel en Dr. Midnight y Rick Tyler en Hourman, pero si los trajes los hubieran encontrado otras personas, buenas o malas, hubieran podido utilizar sus poderes también. Comentaba al principio que lo principal de los comics no son los poderes, sino las personas que los tienen, pero en el caso de ESTA serie los trajes y los poderes asociados sí son fundamentales y definitorios. En este sentido, que Pat construya a S.T.R.I.P.E., un robot gigante volador es de largo lo menos loco que vamos a encontrarnos.
Además de lo cuestionable de los orígenes de los chavales superheroicos, hay un problema muy grande con los villanos, en especial con la mente maestra que es Jordan Mahkent / Icicle. La serie intenta humanizarle para que no sea un villano de opereta, pero personalmente no me lo creo. Lo que es peor, toda la humanidad que muestra inicialmente hace que su paso a villano full-time sea increíble en el sentido más literal del término, llegando a alcanzar niveles un tanto penosos.
Entiendo la que serie no hay que tomarla demasiado en serio debido al target adolescente que comentaba antes, como tampoco hacemos con Flash o Green Arrow, y que con los ojos adecuados Stargirl es muy entretenida. Pero convertir a la ISA en unos super villanos asesinos de unos héroes veteranos hace que sea ridículo que se planteen que unos chavales sin experiencia puedan no ya hacerles sombra, sino derrotarles . Y si encima el climax es un fail en toda regla por unos insatisfactorios enfrentamientos entre Stargirl / Shiv, Brainwave / Wildcat y sobre todo Solomon Grundy / Hourman, pues la sensación final es normal que sea algo decepcionante. Por ejemplo, entre matar a un villano y dejar libre a Grundy como al final acaba haciendo Hourman, algo ridículo se mire como se mire, hay un enorme rango de opciones la primera de las cuales es dejarle inconsciente para la que lo policía o el ejército le detenga. Este momento es un WTF! en toda regla, al igual que el Wildcat / Brainwave en el que el villano emplea un truco que hasta ese moemnto no le había hecho falta dado su nivel de poder.
Dado que Pat y Courtney tienen más objetos de otros miembros de la JSA, entre ellos la linterna de Green Lantern, el bolígrafo de Johnnie Thunder y creo que la máscara anti gas de Sandman, no hay duda que la alineación de los jóvenes JSA va a crecer de cara a la segunda temporada ya confirmada. En todo caso, ya digo que aunque estas últimas líneas puedan parecer muy negativas, globalmente la serie me ha entretenido y con el estado mental adecuando creo que puede funcionar muy bien entre público de todas las edades.
Comparto el trailer de Stargirl:
Stargirl es un más que correcto entretenimiento, aunque no puedo negar que me he llevado un pequeño chasco con ella. En todo caso, si eres fan de los comics no dudo que hay muchas oportunidades de que te guste.
PUNTUACIÓN: 6.5/10
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