Segundo volumen de Devil´s Highway, el comic de Benjamin Percy y Brent Schoonover publicado por AWA, que vienen acompañados por Luca Pizzari en el entintado y Nick Filardi en el color.
PUNTUACIÓN: 7/10
Sharon Harrow y Quentin Skinner descubren un camión lleno de cadáveres en la frontera entre Estados Unidos y Canadá. Tienen que averiguar cómo están conectados todos estos cadáveres y, cuando descubran la aterradora verdad, desenterrarán un sindicato de asesinos que se ha infiltrado en los muros de las mismas instituciones destinadas a protegernos. Ahora, nuestros héroes están huyendo, perseguidos por las fuerzas del orden y la comunidad de transportistas, acusados de crímenes que no han cometido.
Este segundo volumen de Devil´s highway recopila la miniserie de 5 números publicada por AWA en 2023.
Compré el primer volumen de Devil´s highway hace poco más de un año, y me encontré con un buen comic de asesinos en serie en una ambientación del mundo de las estaciones de servicio para camioneros que pueblan las carreteras de los Estados Unidos. Y para este segundo volumen la pareja creativa formada por Benjamin Percy (Motorista Fantasma, Lobezno) y Brent Schhonover (Batman ´66) vuelve con las pilas cargadas. El giro del comic original fue conocer que no existía un único asesino en serie, sino que había una secta de asesinos conectados por todos los Estados Unidos, con conexiones hasta la más altas esferas.
En este segundo volumen, los protagonistas Sharon Harrow y Quentin Skinner siguen investigando crímenes violentos en la América profunda, en este caso en el norte del país, cerca de la frontera con Canadá. Y la novedad es que la secta satánica buscará contraatacar al intentar incriminarle en unos crímenes que ellos investigaban. En las cinco grapas que componen este volumen están pasando cosas interesantes todo el tiempo, y hay unos buenos cliffhangers entre números. Por ponerle un pero, me hubiera gustado que hubiera algo más de construcción psicológica de los protagonistas, pero en realidad el caso en el que se ven envueltos resulta adictivo. De hecho, me planteaba leerme este tomo durante varios días y en cuanto lo empecé me lo leí de una sentada.
Gran parte del éxito del comic viene de un notable apartado artístico a cargo del dibujante Brent Schoonover, con el entintado de Luca Pizzari a partir del segundo número, y el colorista Nick Filardi. Schoonover crea el tono desolado perfecto que la historia necesita pero dentro de una ambientación realista. Los momentos sangrientos son pocos, pero bien situados, consiguiendo impactar.
Devil´s highway creo que es un buen thriller que ofrece un entretenimiento estupendo al lector. Y si además lo encontré a un precio super bueno estas navidades, tenemos la guinda del pastel. Estamos ante un comic que recomiendo completamente.
Comparto las primeras páginas del comic:
Devil´s highway es un buen comic recomendable para todos los amantes de los thrillers y las historias noir ambientadas en las carreteras perdidas de los Estados Unidos.
PUNTUACIÓN: 7/10
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Dan Mora se toma un respiro de dos meses en Batman – Superman World´s Finest, que es aprovechado por Mark Waid para plantear una historia en dos partes dibujada por Travis Moore con color de Tamra Bonvillain en la que conoceremos la primera reunión de los dos principales héroes de DC Comics.
PUNTUACIÓN: 7.5/10
¿Crees que sabes cómo se conocieron y se hicieron amigos Superman y Batman? Pues no lo creas. Lee la historia jamás contada de cómo sus mundos chocaron por primera vez, y la sorprendente pérdida secreta que estuvo a punto de destruir su asociación antes incluso de que empezara.
Mark Waid ha conseguido con World´s Finest que el lector sienta que tiene TODO el universo DC encapsulado en una única colección. Los tres arcos que hemos tenido hasta el momento han sido tan grandes que hemos descubierto que todo es posible cualquier héroe o villano puede aparecer por estas páginas. Otro de los principales valores de este comic es tu cualidad atemporal, al contarnos historias de Batman y Superman situadas en momentos indeterminados del pasado, lo que le permite mostrar versiones icónicas y reconocibles por cualquier tipo de lector, ya sea veterano o recién llegado.
Aunque estas dos grapas se plantean a priori como una historia pequeña entre arcos, en realidad Waid no renuncia al entretenimiento o a los giros que hacen la historia mucho más grande de lo que parecía en realidad. Porque esta primera reunión de Batman y Superman se plantea como una investigación de unos crímenes cometidos por Enigma que muestran una extraña e imposible conexión con Krypton. Si a eso le unimos unas misteriosas desapariciones de gente que se evaporaron delante de testigos, tendremos dos misterios que por su puesto acabarán estando conectados con un inesperado y poderoso villano en la sombra. El conocimiento enciclopédico de Waid hace que cualquier cosa sea posible. Y si a eso le sumamos su habilidad como guionista de comics que sabe dotar a la historia de sorpresas impactantes a lo largo de la historia, tenemos una combinación ganadora. Me alegra disfrutar de un Waid con una madurez creativa alucinante, se nota un montón que debe estar disfrutando de esta nueva etapa en DC. Estos comics son un triunfo para un lector veterano como yo.
Por cierto, como lector un poco puntilloso de la continuidad, hay una cosa de este World´s Finest que debería molestarme, y es no saber en qué momento concreto tienen lugar estas aventuras. ¿Antes o después de Leyends, de Crisis Final, etc…? De hecho, en realidad la primera reunión de Batman y Superman es una historia que ha sido contada en infinidad de ocasiones en DC. (Y en realidad, dado el estado actual de la editorial, no descarto que vuelva a contarse de nuevo en los próximos años). Sin embargo, al final esto no resulta en ningún momento problemático porque los comics de Waid son super entretenidos y enganchan desde la primera página.
En el dibujo Travis Moore tenía una tarea imposible, al tener que sustituir a Dan Mora, que es ahora mismo el mejor dibujante de DC con permiso de Ivan Reis o Jorge Jiménez. A Moore lo conocí en uno de los últimos arcos de Nightwing sustituyendo a otro fuera de serie, Bruno Redondo. Y tengo que decir que estas dos grapas muestran una obviedad, y es que se mejora trabajando. Comparado con la super narrativa de Redondo en Nightwing vi Moore super flojo y acartonado, no consiguiendo transmitir la chispa y la personalidad de Nightwing y sus amigos de los Titanes. Sin embargo, en estos comics de World´s Finest le he encontrado más suelto. O tal vez es que el guion de Waid es más sólido que los de Tom Taylor y su historia aguanta mejor sin necesidad de las piruetas narrativas que plantea Bruno Redondo en Nightwing que tanto nos gustan y que al final es lo principal de ese comic. Y por eso en cuanto Redondo no dibuja ese comic la colección cojea.
Volviendo a World´s Finest, Moore con el color de Tamra Bonvillain dibuja dos comics estupendos con una buena narrativa a nivel general, aunque aún pecando de falta de espectacularidad en las escenas de acción, quedando estas un poco estáticas y sin la fuerza que si nos ofrece Dan Mora cuando le tenemos en estas páginas. Dicho esto, dentro de ser un artista fill-in, creo que Moore realiza un trabajo más que digno que no te deja con el mal sabor de boca que si me dejaron los artistas fill-ineros de Nightwing. Leyendo World´s Finest veo a un artista todavía en construcción que sigue teniendo margen de mejora y que con un buen editor puede llegar a ser un estupendo dibujante dentro de DC Comics.
Dentro de ser una historia pequeña entre los arcos principales de la colección, este origen de la relación entre Batman y Superman me ha dejado con buen sabor de boca y ganas de seguir leyendo la colección. El objetivo principal de cualquier publicación periódica que no todas consiguen superar hoy en día.
Comparto las primeras páginas de este comic:
Batman – Superman World´s Finest sigue siendo uno de los comics más disfrutables de la actualidad, incluso a pesar de no tener el dibujo de Dan Mora. Y ahora, ¡a disfrutar del retorno a Kingdom Come!
PUNTUACIÓN: 7.5/10
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Marvel por fin ha terminado de publicar Miracleman: The Silver Age de Neil Gaiman y Mark Buckingham, con colores de Jordie Bellaire. Una miniserie que quedó inédita desde los años 90 y que la Casa de las Ideas también ha querido que los lectores actuales hayamos tenido que sufrir para verla finalizada. Hoy comento mis impresiones de esta colección, una opinión sin duda condicionada por la periodicidad con que han salido las 7 grapas de esta miniserie.
PUNTUACIÓN: 6/10
Comienza «La Edad de Plata», la historia inacabada de Neil Gaiman y Mark Buckingham. Young Miracleman, el miembro perdido de la familia Miracleman, ha vuelto. Sus últimos recuerdos eran de un mundo de alegría e inocencia de 1963. Ahora se encuentra en el siglo XXI, donde sus mejores amigos se han convertido en dioses y monstruos. Remasterizado con nuevas e impresionantes ilustraciones de Mark Buckingham. Incluye material originalmente presentado en MIRACLEMAN nº 23 y 24, publicados originalmente por Eclipse en 1993-94, además de contenido extra.
Marvel Man, luego transformado en Miracleman cuando el comic fue publicado en Estados Unidos, es uno de los comics más influyentes de los años 80 que sin embargo muy poca gente leyó. Aunque fue creado en 1954 por el guionista y dibujante Mick Anglo para el mercado británico, no fue hasta 1982 en que Alan Moore escribió su etapa histórica dibujada por Garry Leach y Alan Davis. La editorial americana Eclipse empezó a publicar estos comics publicados inicialmente en la revista inglesa Warrior, que incluían entre otros elementos algunas de las escenas de matanzas más impactantes de la historia del comic. O un nacimiento mostrado de forma explícita sin tapujos.
Tras finalizar la etapa de Moore en el número 16, Eclipse contrató a Neil Gaiman para continuar la historia, algo lógico teniendo en cuenta la amistad de éste con Moore. Gaiman planteó tres arcos de seis números que denominó The Golden Age, The Silver Age y The Dark Age que cerraría su historia. The Golden Age se publicó en los números 17-23 de la colección entre 1990 y 1991, a lo que seguiría una miniserie de 3 números tituladas Apocrypha realizada por varios autores. El segundo arco The Silver Age quedó inconcluso tras publicarse tan sólo dos números, números 24 y 25, al declararse en quiebra Eclipse en 1994, y entrar los derechos del personaje en un conflicto legal que duró años en resolverse a favor de Gaiman. Que a su vez, cedió a Marvel tras ayudarle la editorial a pagar una disputa legal por la propiedad del personaje de Angela creado en el comic de Spawn.
Casi 30 años después, Marvel ha publicado de The Silver Age empezando por los dos números de Eclipse, aunque Mark Buckingham ha vuelto a dibujar estos números en su totalidad, como bien puede apreciarse en los extras que Marvel incluye en esta edición. Y es que puestos a terminar la historia, está claro que quedaría raro leer un comic que contuviera dos números con el estilo del Buckingham de hace 25 años mientras que los 5 restantes fueran con su estilo y narrativa actual. Y la verdad es que la «remasterización» le sienta muy muy bien al comic. Buckingham aprovecha la oportunidad ofrecida por Marvel para crear momentos más espectaculares y una narrativa más fluida, aprovechando las posibilidades de la doble página abierta como unidad narrativa. El nuevo dibujo supera ampliamente a los originales de los años 90 y ayudan a que la lectura de The Silver Age sea un placer. Además, me resulta muy interesante la decisión del color de Jordie Bellaire, que aporta una sensación de anacronismo a la obra, al plantear colores planos casi como si el comic se hubiera coloreado en los años 90 antes del surgimiento del coloreado digital que en este. El apartado gráfico me parece estupendo y posiblemente lo mejor de este comic
Marvel ha planteado esta edición con unos extras super interesantes centrados en el dibujo de Buckingham. En sus tres primeras grapas tenemos los lápices originales de 1993/94, incluyendo los del número 3 que no llegó a publicarse. En el cuarto número nos muestran, aunque en media página y muy pequeñas, las 7 páginas que había empezado a planificar y nunca llegó a dibujar debido a la bancarrota de Eclipse. Además, tenemos numerosas páginas que nos muestran los lápices que Buckingham ha creado para esta nueva edición. Estos extras me parecen super interesantes y creo que harán las delicias de todos los amantes del buen arte comiquero.
Dentro que me gusta el dibujo de Buckingham con Jordie Bellaire, tengo que ponerle un pero si pensamos en la locura que ha supuesto la periodicidad de la edición de Marvel. Y es que en realidad el dibujo tampoco es tan bueno, detallado o bello. Es un buen comic, sin duda, pero no justifican los 4 meses de parón que tuvimos entre la publicación del 5º número y el sexto, o entre el sexto y el séptimo. Cuando cojo un comic de J.H. Williams, por ejemplo, o de Marcos Martín, veo el resultado final y entiendo los meses de espera entre una grapa y la siguiente porque el dibujo me vuela la cabeza. Sin embargo, veo este comic y veo un buen comic, desde luego no uno extraordinario.
Esto me lleva a mi principal motivo de queja, (aparte de la historia sobre lo que luego comentaré), en realidad es la periodicidad que Marvel ha planteado para este comic. A continuación, indico las fechas en que se publicaron cada una de sus grapas y el contenido de las mismas, a lo que hay que añadir los extras que antes comentaba.
N.º
Publicación
Páginas historia
Complemento
1
OCTUBRE 2022
28
no
2
NOVIEMBRE 2022
24
no
3
DICIEMBRE 2022
26
no
4
FEBRERO 2023
16
12 páginas
5
MAYO 2023
16
11 páginas
6
SEPTIEMBRE 2023
22
no
7
ENERO 2024
26
no
Compré los dos primeros números de esta miniserie en el puente de la Constitución de Diciembre de 2022. Tras casi 30 años oyendo hablar de esta miniserie, pensar que podría leerla por fin resultó una pasada. Y no he terminado de leer la serie hasta los últimos días de Enero de 2024. 13 meses para publicar las 5 grapas pendientes. En estos meses, la emoción o incluso el interés han ido decreciendo paulativamente a medida que las salidas de las diferentes grapas se iba demorando. Y sobre todo, con el contenido de las mismas.
Los tres primeros números remasterizados, los primeros 2 publicados por Eclipse más el tercero que estaba hecho pero nunca vio la luz, tienen en la edición de Marvel 28, 24 y 26 páginas de historia. Los problemas llegaron a partir del cuarto número, en el que nos encontramos 16 páginas de historia con 12 páginas de complemento con un reprint de una historia antigua que se siente como un relleno absurdo sacacuartos que justifique las páginas de la grapa y con ello el precio de portada. El mal feeling continuó con el quinto número. Porque aparte de los tres meses de espera, el bajón fue doble al comprobar que, de nuevo, Marvel nos colaba 16 páginas de historia con 11 añadidas con otro reprint. Teniendo en cuenta que la miniserie de los 90 estaba prevista que tuviera 6 números y la historia es la misma, lo que supongo que sucedió es que Gaiman y Buckingham debieron pensar que narrativamente quedaría mejor si añadían algunas páginas adicionales a la parte central de la historia. Y Marvel pensó que en lugar de publicar un cuarto número de 32 páginas de historia, sería mejor dividirlo en dos, alargando la colección hasta las 7 entregas.
Esto es suposición, pero veo que los números 6 y 7 ya vuelven a tener una extensión normal de una grapa, con 22 y 26 páginas respectivamente. Además, dentro de no tener unos cliffhangers de vida o muerte, por decirlo de alguna manera, en general sí hay unos buenos finales en todos los números excepto en el cuarto, que es justo el que aparentemente se desdobló. El cliffhanger es flojo porque no estaba pensado que hubiera uno ahí para empezar.
La «estafa» del sacacuartos que Marvel se ha sacado de la manga conecta con lo que de verdad me molesta de esta edición, y es que Marvel no solicitara la serie una vez la colección estuviera completa y tuvieran asegurada la salida mensual de todas las grapas. En realidad, si estos comics se hubieran publicado mensualmente y en abril-mayo de 2023 se hubiera completado su publicación, estoy seguro que no le estaría poniendo estos reparos. Los 4 meses de espera entre números me parece una pasada inaceptable.
Escuchando podcasts y entrevistas a autores de comic he descubierto que esto que parece tan obvio, no empezar a publicar una miniserie hasta que los autores no la hayan terminado (sobre todo pensando que hablamos de un comic antiguo no conectado con ninguna continuidad del Universo Marvel), resulta que no siempre es posible ni es tan fácil de cumplir. Igual Marvel necesitaba publicar algo en 2022 para poder justificar algún pago de royalties a Gaiman y Buckingham ya realizado, y esto obligó a empezarla estando a mitad. Aún a sabiendo que la salida de los siguientes números estaba en el aire.
Al mismo tiempo, en un mundo ideal los artistas y escritores deberían poder desarrollar su trabajo sin estar presionados por plazos de entrega, de forma que su creatividad podría volar libre de ataduras. Pero en el mundo real cuando alguien tiene todo el tiempo del mundo y ninguna presión acaba no realizando el trabajo, entre otros motivos porque se centre en otros encargos que sí estén sujetos a un plazo de ejecución. En varias entrevistas he escuchado a editores e incluso artistas comentar que son plazos de entrega son imprescindibles, sobre todo en el mainstream. Porque obliga a empezar y, sobre todo, a terminar los comics.
Comentaba al comienzo que me gusta el dibujo de Buckingham, pero que en ningún caso se justifican los 4 meses de espera entre números. Pero en realidad no tengo claro que estas demoras injustificables sean achacables a Buckingham, un artista que durante más de 25 años ha trabajado en infinidad de colecciones mensuales como Shade, The Changing Man, Hellblazer o Fábulas. De hecho, se me hace difícil pensar que pueda tardar tres meses en dibujar 16 páginas de una grapa. A no ser, claro, que esté al mismo tiempo trabajando en otras cosas. O que en realidad el retraso lo provocara Gaiman no entregando los guiones a tiempo. Algo que ya pasó en otro de los últimos comics de Gaiman, la miniserie Sandman Obertura con J.H. Williams III y Dave Stewart. En los años 90 igual la historia de Miracleman le interesaba mucho a Gaiman, pero 30 años después es hasta normal que esté a otras cosas que le atraigan más y no encontrara el momento de sentarse a escribir para terminar este comic. Empezando porque al final Miracleman es un trabajo de encargo y seguro gana mucho más con sus novelas o con la producción de las series de televisión de Good Omens en Prime y Sandman en Netflix.
Y hablando de Neil Gaiman, es interesante recordar que esta historia fue escrita por un Gaiman primerizo que aunque ya llevaba algún tiempo escribiendo Sandman no era es escritor super estrella que es ahora. En ciertos aspectos, me parece interesante comprobar que al igual que en Sandman, el teórico protagonista Miracleman es un secundario en su propio comic al convertirse The Silver Age en el contenedor donde poder contar otra historia que le interesa más. De hecho, esto no es nuevo, ya que en la miniserie Apocrypha publicada por Eclipse ya empleó esta misma técnica para contar historias de personas de todo el mundo.
La resurrección de Young Miracleman en un mundo que no reconoce como suyo con unos familiares convertidos en dioses vivientes en la tierra es el punto de partida para The Silver Age. A partir de ahí el joven Dickie Dauntless inicia un viaje para descubrir su origen real, al ser sus recuerdos una mentira implantada por el villano Doctor Gargunza. Lo que plantea Gaiman en estas páginas es una historia correcta bien desarrollada que quizá se siente demasiado obvia y evidente si has leído los comics previos y sabes de donde vienen los personajes. Porque al final Dickie descubre que fue abusado sexualmente de niño cuando vivía en la casa de acogida, al venderle sus tutores a ricos depravados. Un drama tremendo que conecta con los abusos que Johnny Bates (Kid Miracleman) sufrió en su identidad humana y que desencadenó su transformación que provocó la masacre de Londres en la etapa de Alan Moore.
Comentaba que Miracleman se convierte en el secundario de su propio comic. Pero es mucho más, porque en The Golden Age es un Dios en teoría omnipotente que en realidad es un pelele sin criterio propio que se deja influir por los demás. De hecho, se muestra tan altivo que parece muy alejado de la raza humana que se supone defiende y protege, hasta el punto de parecer antipático. Pero mucho peor es lo de Miraclewoman, que es directamente una estúpida caprichosacuyo mal juicio hacia Young Miracleman provoca todo el conflicto. De hecho, llego incluso a pensar si no es mal juicio, sino que está aburrida y plantea algo que sabe va a provocar un problema como forma de entretenerse, lo cual es obviamente algo mucho peor.
El giro de The Golden Age sucede cuando Miraclewoman opina que Young Miracleman no se adapta al nuevo mundo porque está enamorado de su mentor y es un homosexual reprimido. Y la forma de hacer que se enfrente a esta realidad es hacer que Miracleman le bese sin avisarle. Esta mala idea obviamente sale mal y lanza a Dickie a un viaje a ninguna parte que acabará convirtiéndose en una búsqueda de sus orígenes. El momento en el sexto número en el que Meta-Maid, la compañera de viaje de Dickie, le pregunta si le puede dar un beso es un momento super bonito y emocionante, al ser la primera vez que alguien le pidió permiso para hacerlo, cosa que ninguno de los violadores hizo nunca. Y que explica el shock que le supuso a Dickie cuando Miracleman le dio un beso sin permiso. No es un tema de ser un beso entre dos hombres, sino que hace que recuerde todas las violaciones sufridas cuyo recuerdo estaba reprimido en su psique.
La serie presenta una idea rompedora en los años 90, al mostrar a los «hijos» superpoderosos de Miracleman como jóvenes nada heroicos que se dedican a una vida ociosa y edonista. El comic arranca con dos jóvenes jugando a luchar contra un «supervillano» destruyendo una ciudad. Y Meta-Maid nos muestra que su vida antes de conocer a Dickie es una sucesión de fiestas de alcohol y sexo. Dickie conoce a Richard Williams, la única persona que renunció a sus poderes al convertirse en un ser superpoderoso que no tenía ninguna función ni objetivo en el mundo. Esto sugiere que en esta teórica utopía las cosas no son tan perfectas como podría parecer, a pesar de haberse eliminado el hambre y la pobreza del mundo. Porque una sociedad con personas sin objetivos puede ser un ejemplo de unos cimientos que igual no son tan sólidos como podrían creer.
La portada del número 7 anticipaba un combate entre Miracleman y Young Miracleman como gran final de esta miniserie. Y en realidad no es una sorpresa que ese combate no llegue a producirse al ser Gaiman poco dado a batallas, optando por finales más pausados. Dicho esto, no se puede negar que este final resulta super anticlimático y ayude a la sensación decepcionante que me dejó el comic. El beso de Miracleman ha creado una distancia insalvable con Dickie que ya no tiene solución. Pero el diálogo en el que Young Miracleman explica su motivación me ha parecido super gratuito, al no aceptar una utopía simplemente por haber sido creada por Miracleman.
La sorpresa final en el que la psique de Johnny Bates sigue presente en la mente de Dickie es un giro que parece planteado para dejarte con ganas de más comics de Miracleman, pero en mi caso diría que no me ha acabado de funcionar. The Silver Age ha sido una historia correcta bien dibujada, pero no he conectado con este mundo a pesar de ser Dickie Dauntless un personaje interesante aunque dentro del cliché.
Miracleman: The Silver Age es un comic que había provocado unas expectativas imposiblemente altas de satisfacer, al plantearse la posibilidad de leer una historia inconclusa desde hace más de 25 años calificada como «mítica» que continuaba el histórico comic de Alan Moore. Lo digo porque soy el primero que siento que es injusto estar decepcionado con que un comic esté «bien sin más», cuando en realidad Gaiman y Buckingham solo buscaban crear un buen comic, no uno que parece que tenga que marcar un antes y un después en la historia del medio. Pero aunque lo entiendo intelectualmente, no puedo evitar que emocionalmente el comic me haya dejado así.
También hay que decir que en realidad fue Marvel la que vendió la colección como un comic histórico que todo lector debía leer si o si. En publicidad se generan muchas hipérboles, pero no es como si todo fuera una película que los lectores nos hemos montado en la cabeza. Marvel sin duda tiene una responsabilidad en crear este hype que acabó en frustración al no ser capaz de publicar las grapas de forma razonable.
Me doy cuenta que si Panini publica este comic en un tomo en España los lectores no van a sentir estas apreciaciones que he sentido con la lectura individual en grapa. Y es más que posible que pueda gustaros mucho. Pero en mi caso, la experiencia se vio lastrada por estos aspectos que he desgranado en esta entrada. Y ahora que me llegó el séptimo número, volví a leerle la serie de un tirón y la sensación que me dejó ha sido un «pues bueno, sin más».
Aparte del final anticlimático marca de la casa Gaiman, el comic me ha generado otra gran duda, dado que se indica que estos sucesos van a continuar en la siguiente miniserie, The Dark Age, que se supone que cerrará la historia. Teniendo en cuenta que Marvel solicitó por primera vez The Silver Age en ¡2017! y tardó cinco años en que el comic viera la luz, no tengo claro el tiempo que pueden tardar Gaiman, Buckingham y Bellaire en ponerse con este comic. Si es que llegan a hacerlo, al ser una historia que ya no les pone. Quiero ser positivo y pensar que The Dark Age llegará a publicarse, pero confío que cuando lo haga Marvel hará las cosas bien y no la solicitará hasta que no esté completa. Lo que nos puede llevar a varios años de espera para un comic con el que en realidad no he llegado a conectar.
Comparto las primeras páginas del comic:
Precisamente por ser un comic sólo correcto, Miracleman: The Silver Age ha sido una importante decepción.
PUNTUACIÓN: 6/10
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Tenía muchas ganas de leer el nuevo comic de Rick Remender, The Sacrificers cuenta con dibujo de Max Fiumara y color de Dave McCaig, dentro del sello Giant Generator de Remender, una potente historia de fantasía con numerosos elementos de crítica social.
PUNTUACIÓN: 8.5/10
El mañana es un armonioso paraíso gracias a cinco familias que hacen que todo sea perfecto… por el precio de un hijo por hogar. Ahora, cuando llega el vencimiento de esa factura, un hijo del que se espera que lo dé todo por una familia que nunca le quiso y una hija acomodada decidida a destruir la utopía deben unirse para poner fin al reinado antinaturalmente prolongado de una generación.
El escritor superventas del New York Times RICK REMENDER (LOW, DEADLY CLASS, Uncanny X-Force) une sus fuerzas a las de la superestrella MAX FIUMARA (Amazing Spider-Man, Four Eyes, Lucifer) para llevarles a través del oscuro mundo de ciencia ficción de LOS SACRIFICADORES (The Sacrificers).
Rick Remender empezó en la industria de la animación en proyectos como el gigante de hierro o Anastasia, mientras hacía cómics en su tiempo libre. A mediados de la década de 2000 empezó a publicar cómics en Image e IDW como Fear Agent o Night Mary. Sus guiones en estas series independientes le abrieron las puertas de Marvel Comics hasta convertirlo en puntal de la editorial en series como Capitán América, Imposibles X-Force o Imposibles Vengadores. Actualmente ha vuelto a dirigir sus esfuerzos en la creación de series independientes como Ciencia Oscura, Clase Letal o Low cosechando un gran éxito.
Fuera del mundo del cómic ha seguido trabajando en proyectos de videojuegos como en los guiones de Dead Space o Bulletstorm, y en el diseño de CDs de bandas como Lagwagon o NOFX.
Nacido en Buenos Aires, Argentina, Max Fiumara ha trabajado en comics desde el 2002, para editoriales como Avatar Press, Marvel, DC y Dark Horse. En títulos como Amazing Spiderman, Hulk Smash Avengers, o Namor. También en una participación con Warren Ellis en BlackGas. En el 2008 co-creó Four Eyes con Joe Kelly, publicado por Image Comics. Desde el 2012 trabaja junto a Mike Mignola en AIDP y la serie regular Abe Sapien, junto a su hermano Sebastián.
Una sed de venganza justificada fue el último comic de Remender que leí, a principio del año pasado. Y The Sacrificers es un cambio importante a todos los niveles, porque si el comic de André Lima Araújo era un comic de acción hongkonera con una historia directa sin añadidos ni subtextos, en The Sacrificers Remender plantea una historia de fantasía oscura con metáforas interesantes y abundante crítica social. La premisa me parece super potente, al presentar un mundo poblado de animales antropomórficos en la que el Dios SOL provee del sustento imprescindible para la vida. Este aparente paraíso tiene un gran pero, al tener que sacrificar todas las familias a su hijo mayor cada cierto tiempo como ofrenda a sus dioses.
Por lo visto en este primer arco, The Sacrificers va a seguir a dos personajes principales de dos ámbitos sociales totalmente diferentes. En una granja de seres pájaro, Pigeon, el hijo mayor es maltratado por su padre y alejado de la familia para que el resto de la familia no le coja cariño, dado que va a ser entregado en sacrificio. La escena inicial de maltrato es tremenda, y muestra el cáncer de base de una sociedad que acepta enviar a su muerte a sus hijos por el «bien común». Su viaje hasta alcanzar ese destino y o que hará a continuación parece que va a ser el hilo conductor de la serie.
Luego está Soluna, la hija del Dios Sol Rokos y la diosa Luna, que es una joven privilegiada que vive en el palacio celestial y está acostumbrada a salirse con la suya. Soluna quiere participar en la fiesta anual de los dioses donde se recibirán las ofrendas, al creer ella ser lo bastante mayor. Su padre, sin embargo, tiene una opinión diferente, mientras lidia con discursiones con su amante sobre su mujer, antes de ponerse a su trabajo diario de dar luz a este mundo.
Una cosa muy chula de Remender es que en la introducción nos cuenta que es un fan absoluto de David Lynch. Y aparte de su filmografía, a Remender le gusta cómo Lynch no explica el significado de su obra, dejando a la interpretación del espectador el análisis de los cada uno haya entendido. Remender afirma querer plantear eso mismo en sus comics y me parece que el éxito de este comic es monumental.
The Sacrificers plantea en su primer arco una metáfora muy bestia contra las religiones, al mostrarnos que la gente común necesita al Sol, pero en realidad los dioses también necesitan a sus fieles para sobrevivir. De hecho, podría decirse que sin ellos, los Dioses no existirían, por lo que la dependencia en mayor en un sentido que no es el que podría esperarse a priori. Esta metáfora tiene todo el alcance que queramos darle, y puede afectar sólo a las religiones o ampliarla a los líderes políticos mesiánicos que exigen sumisión al votante afirmando trabajar por su bienestar cuando en realidad se alimentan de ellos como parásitos. O la marea de influencers y líderes de opinión de las redes sociales. Incluso entrarían aquí los grandes magnates de los negocios y las empresas tipo Mark Zuckerberg, Tim Cook y todos los que se nos ocurran. La forma en que Remender muestra a estos dioses como seres egoistas que en realidad están asustados por la muerte y harán lo que sea para evitarla me parece excelente.
La historia en este primer arco de 6 grapas me ha tenido atrapado de principio a fin. Remender tiene una forma de contar sus historias con muchísima emoción, con lo que el consigue enganchar al lector al conectar con el pobre protagonista camino del matadero. Otra cosa en la que es un maestro es en dar pequeños rayos de esperanza que son luego aniquilados de forma cruel. En The Sacrificers la expresión «los ricos exprimen a los trabajadores» adquiere una nueva dimensión, ofreciendo uno de muchos momentos super impactantes. Me ha gustado mucho este comic, y el giro con el que termina este primer arco me parece antológico. Si una cosa está clara, es que Remender no ha perdido su toque.
Por supuesto, si The Sacrificers es el éxito que es es gracias al apartado artístico formado por el dibujante Max Fiumara y el colorista Dave McCaig. No me sonaba haber leído ningún comic de Fiumara, pero me parece un dibujante fantástico. El primer éxito es tener unos personajes que son animales antropomórficos que transmiten un montón de emoción y sentimientos, como vemos con los seres pájaros a los que pertenece Pigeon. Los diferentes seres son todos reconocibles, a lo que hay que añadir su capacidad de dibujar desde la granja más pobre hasta los palacios más ricos y espectaculares. Además de un buen diseño de personajes, Fiumara resulta ser un gran narrador, planteando las diferentes viñetas desde puntos de vista atractivos a la vista, contando la historia de forma interesante, añadiendo a la vez toda su personalidad.
El color de McCaig me parece también fantástico, con una paleta de color super amplia capaz de resaltar los palacios más luminosos del Dios Sol o las cárceles más grises y sin esperanza. McCaig es un veterano que ha trabajado con casi todo el mundo, y gracias a él el comic resulta aún más atractivo y espectacular.
El sexto número que cierra el primer arco se publicó a primeros de enero, y Remender comenta que la serie va a tener un parón de dos meses hasta marzo para que Fiumara tenga un respiro. Esto me parece super bien, y confío que Remender cuide a su dibujante, para que mantenga el nivel de calidad tan espectacular que nos ha ofrecido en este arco inaugural.
El cliffhanger de este primer volumen me ha volado la cabeza. Y no soy de especular, pero la sensación es que puestos a elegir, Pigeon va a optar por destruir este mundo corrupto, al no tener salvación posible. Mientras que a Solima la espera un calvario que la hará sentir en sus carnes lo que es la dura vida de la gente corriente, una gente que para ella sólo eran hormigas a sus pies.
Otra duda que se me plantea el final de este arco es saber la duración de esta serie. Tengo claro que Remender puede alargar sus comics todo lo que quiera, como tuvimos en Black Science y Deadly Class. Sin embargo, sus últimas obras como la antes mencionada Una sed de venganza justificada, Death or Glory o The scumbag han sido series cortas con historias cerradas que no han superado los 15 números. Por un lado, entiendo que el mercado no garantiza la supervivencia de comics de larga duración por lo que los autores prefieren plantear historias de duración más ajustada. Pero también hay que tener en cuenta que Remender puede escribir varios comics a la vez, pero un artista tiene que invertir todo su tiempo en un único concepto, y podría acabar cansándose al cabo de unos años. Por este motivo, la opción de un comic corto que pueda tener 3/4 tomos softcover y un tomaco en tapa dura parece la opción más probable.
Dicho esto, The Sacrificers puede tener la duración que quiera, porque yo la compraré encantado. Este tipo de comics muestran toda la habilidad de Remender como narrador, y con un dibujo TOP, es imposible resistirse. De hecho, ¡qué bonito es tener un comic en que dibujo y guion son satisfactorios!!
Comparto las primeras páginas del comic:
The Sacrificers ha empezado de la mejor forma posible, con esa mezcla de acción y crítica social para quien quiera verla. Me declaro muy fan de Remender, Fiumara y McCaig.
PUNTUACIÓN: 8.5/10
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Cuarto volumen de la Biblioteca Marvel: Los Vengadores de Stan Lee y Don Heck con comics que creo estoy leyendo por primera vez.
PUNTUACIÓN: CLÁSICO ENVEJECIDO
Es más que un cómic: es una máquina del tiempo. El grupo presidido por el Capitán América asiste a la llegada de El Espadachín. ¿Se trata de un aliado o un enemigo? Un viejo aliado del Barón Zemo encuentra una nueva fuente de poder. Nada de eso será comparable a cuando Kang el Conquistador ataque de nuevo. Contiene los correos de lectores de la edición original. ¡Biblioteca Marvel, como siempre y mejor que nunca! ¡No puedes perderte esta edición histórica!
Este cuarto volumen recopila The Avengers vol. 1 #19-24 USA, publicados originalmente en 1965, aunque el número 24 USA tiene una fecha de portada de enero de 1966.
Desde que empecé a comprar la Biblioteca Marvel de Panini he reconocido que mi interés en estos comics es más a modo enciclopédico e histórico que por lo mucho que me puedan gustar unos comics que cuando los descubrí en los años 80 ya me parecían que palidecían y habían envejecido mal comparado con los Claremont, Wolfman, Byrne, Pérez o Miller. La verdad es que tenía ganas de poseer las primeras aventuras de colecciones míticas para mi como Los 4 Fantásticos, La Patrulla-X o esta colección de Los Vengadores. Es casi un ahora o nunca, si no los compraba ya con este formato perfecto para ser leído, es más que probable que nunca lo hiciera.
He hecho esta introducción porque quiero que entendáis que tengo claro que estos comics son hijos de su tiempo y en muchos aspectos su interés en más histórico y emocional como fan que soy de los comics Marvel. Sabía a lo que me exponía cuando empecé esta colección. Pero ha sido con este cuarto volumen de Los Vengadores la primera vez que siento que estos comics han envejecido tremendamente mal. En el volumen anterior tuvimos el mítico cambio de guardia con la marcha de los Vengadores originales y la llegada de Ojo de Halcón, la Bruja Escarlata y Mercurio. El Avengers #16 es un comic IMPORTANTE. De hecho, la historia del grupo no se explica sin ese comic en el que marcó que las alineaciones eran móviles y los héroes entraban y salían según la conveniencia del Bullpen editorial. Por este motivo, comprar el volumen 3 era algo obligatorio.
Pero llegamos a este cuarto volumen de Los Vengadores y ahora sí he sentido leyendo estos comics lo mal que han envejecido los guiones de Stan Lee, con el agravante de tener a Don Heck dibujando, no a Jack Kirby. Y la diferencia en abismal. Aparte que la alineación de 4 héroes puede ser la más floja de la historia del grupo, con unas dinámicas de personajes que me han llegado incluso a molestar mientras leía estas páginas.
En las 6 grapas USA incluidas en este volumen tenemos tres historias de dos números cada una, con la presentación de El Espadachín (con el Mandarín de invitado especial) en los números 19-20, el nuevo Hombre Maravilla (Erik Josten, un antiguo esbirro de Zemo) con la Encantadora y un cameo del Circo del Mal (números 21-22) y un nuevo ataque de Kang para los dos últimos números, 23 y 24 USA.
Lo que peor llevo con estos comics es la caracterización de los héroes. Una cosa es que los personajes se lancen pullas entre si, que entra dentro del ADN de los comics Marvel. Y otra que Ojo de Halcón sea gilipollas el 100% del tiempo y Steve Rogers un borde maleducado y chulesco. Unas actitudes que les despojan de las cualidades heroicas que se les supone. Estas caracterizaciones super bordes no son únicas de estos comics, porque Reed Richards peca de lo mismo en las aventuras de los 4 Fantásticos de estas mismas fechas. Pero lo que tenemos en estas páginas es un exceso. Sobre todo porque cuando Clint no pelea con el Capi lo hace con Mercurio a ver quien la tiene más grande y merece ser el nuevo líder del grupo sustituyendo al anciano Rogers. Un Rogers que está medio depresivo y bordeando la enfermedad mental porque ha escrito una carta a Nick Furia para que le admita en SHIELD y no le ha respondido. En la parte de las caracterizaciones, lo he encontrado prácticamente todo mal.
Por supuesto, que Wanda pudiera ser la líder era una imposibilidad que ni siquiera ella contempla, a pesar que sus poderes la convierten en un miembro valiosa del grupo. Porque está limitada a comparsa que se encuentra a la sombra de su hermano y en general de cualquier hombre que pase por ahí. Escenas como verla llorar en el número 23 tras abandonar el grupo Steve porque le gustaba verle hacer gimnasia es un momento de vergüenza ajena demasiado habitual en los comics de esos años.
Stan Lee plantea los elementos folletinescos habituales, convirtiendo a El Espadachín es el maestro que enseñó a Clint Burton a usar su arco en el circo antes de descubrir que era un ladrón, y a pesar de ser un villano tiene cierto sentido del honor. Eric Josten se enamora de la Encantadora y hará lo que sea que le pida, mientras la Encantadora pone en marcha un plan para desacreditar a los héroes. Y Kang en medio de una campaña de conquista se enamora de la princesa Ravonna de un mundo futuro y está dispuesto a perderlo todo por su amor. ¿WTF? Entiendo el elemento histórico de estos comics, pero lo de Kang visto con ojos de 2024 resulta ridículo.
La historia y los diálogos de Lee han envejecido fatal. Hay elementos que son en parte entendibles pensando la naturaleza de historias para niños de los comics Marvel, aunque luego Lee afirmara que sus aspiraciones eran de captar a lectores juveniles y universitarios. Y son cosas como que Los Vengadores estén luchando contra el Espadachín en la mansión y cuando este escapa tras unos segundos de apagón y Mercurio se ofrece a buscarle, el Capitán América dice «Demasiado tarde, ya habrá huido». ¡Pero si estará en la habitación contigua, y estás hablando con un velocista!!! Se que estos son convencionalismos del pijameo, pero la ejecución es tan mediocre (de nuevo, con ojos de 2024) que estos comics me parece tontísimos. O todo lo referido al plan de la Encantadora para desacreditar a los Vengadores de la segunda historia. Tontísima. Luego tenemos elementos de pseudo ciencia-ficción como una tecnología que roba una carta de la mesa de Nick Furia que en su momento sería super modernos, pero cuya no-ciencia absurda genera perplejidad.
Aparte de todo lo anterior, está el elefante en la cacharrería. Y es que en realidad las aventuras del Capi, Ojo de Halcón, Mercurio y la Bruja Escarlata no acaban de funcionar. La disminución de poder hace que Lee plantee unos vilanos más bien flojos, y a las interacciones les falta el carisma de personajes como Thor o Iron Man, provocando que la lectura de estos comics sea decepcionante.
El veterano Don Heck dibuja los seis números de este cuarto volumen de la Biblioteca Marvel Los Vengadores. A Heck le acompañan en el entintado Dick Ayers (números 19 y 24), Wally Wood (20-22) y John Romita (23). Heck resulta tan correcto como aburrido, mostrando otra faceta en que estos comics tampoco han envejecido nada bien. Nunca he sido fan de Jack Kirby, pero cuando leo comics de dibujantes coetáneos como es Heck, que en 1965 era un artista veterano de 36 años, es cuando te das cuenta el gigante que era Kirby y lo rompedor que debió sentirse en la época. Los combates de Heck son bastante montoneros, sin la gracia ni las fluidas coreografías de Kirby. Y diría que trabajar con el modo Marvel con Lee planteando un plot que Heck tenía que trasladar a imágenes no era lo ideal para un dibujante mucho menos imaginativo.
Otra cosa que he notado es cómo todos los personajes están dibujados iguales. Ojo de Halcón lleva siempre la máscara, pero en las breves ocasiones del número 19 en que se la quita en las páginas de su origen, parece un clon de Steve Rogers, rubio cachas sin ningún elemento característico propio. Cuando Heck dibuja a la princesa Ravonna, parece la hermana gemela de Wanda.
El dibujo es clave para el disfrute de un comic y tener un dibujo tan correcto, dicho sin una connotación positiva, no ayuda a que la experiencia sea satisfactoria. Y entiendo que parte del problema nace de las historias de Lee que también son flojas con esta nueva alineación, pero sumado todo hace que el conjunto haya sido decepcionante.
De hecho, la lectura de este cuarto volumen me ha hecho replantearme qué hacer con esta Biblioteca Marvel. Y me genera una duda importante, porque Roy Thomas no llega hasta el número 35 USA, y John Buscema no lo hace hasta el 41 USA. Y en realidad también tenía ganas de comprar la etapa de Thomas y Buscema, que es una de las más celebradas del grupo y tampoco llegué a comprar nunca. Lo malo es que eso dignifica que tendré que «tragar» con al menos dos volúmenes más como el actual, que tengo que reconocer que no me ha gustado. Supongo que tendré que ponerme más que nunca en modo coleccionista.
Comparto las primeras páginas de este volumen, con la llegada del Espadachín:
La Biblioteca Marvel de Los Vengadores nos ofrece unos comics un poco lastrados por el correcto dibujo de Don Heck y por todos los elementos de la historia y los diálogos de Stan Lee que no han envejecido demasiado bien.
PUNTUACIÓN: CLÁSICO ENVEJECIDO
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¡Saludos a todos!
Repaso a mi Sci-fi favorito: comics, películas, TV y libros
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