Archivo de la etiqueta: Crítica

Crítica de Biblioteca Marvel. La Patrulla-X vol. 7 de Roy Thomas, Ross Andru, Don Heck y Werner Roth (Marvel Comics – Panini)

El séptimo volumen de la Biblioteca Marvel La Patrulla-X de Roy Thomas, Ross Andru, Don Heck y Werner Roth son unos comics flojísimos que explican por qué esta colección fue cancelada en su momento. Se me ha hecho muy dura la lectura de estos comics clásicos de 1967 y 1968.

PUNTUACIÓN: CLÁSICO TERRIBLEMENTE MALO

Es más que un cómic: es una máquina del tiempo. La conclusión de la saga de Factor Tres, con el debut de Mekano, el regreso de Mole y el enfrentamiento contra la mente maestra detrás de esta siniestra organización. Además: presentamos los nuevos uniformes de los cinco miembros de La Patrulla-X y comienzan los orígenes de cada uno de sus miembros. Contiene los correos de lectores de la edición original y la cronología que lo sitúa todo en contexto. ¡Biblioteca Marvel, como siempre y mejor que nunca! ¡No puedes perderte esta edición histórica!

Este séptimo volumen de la Bibioteca Marvel. La Patrulla-X contiene The X-Men 36-40 y Not Brand Echh 4 y 8, publicados entre septiembre de 1967 y enero de 1968.

Cuando empecé a comprar la Biblioteca Marvel de Panini me movía sobre todo las ganas completistas de poder tener en mis manos los comics clásicos de mis personaje favoritos publicados antes que empezara mi afición comiquera. No era tanto las ganas de leer unos comics de hace 60 años que en algunos casos seguro han envejecido mal, sino poder tener completa mi biblioteca. Pero dicho esto, lo cierto es que son sus cosas, he ido encontrando cosas destacables en los comics de Los 4 Fantásticos de Stan Lee y Jack Kirby, Nick Furia de Lee y Kirby inicialmente y en la actualidad de Jim Steranko, y Los Vengadores. De los cuatro títulos que compro tengo que reconocer que los comics de La Patrulla-X eran los que menos estaba disfrutando. Pero los comics de este volumen no es que sean viejos, es que me han parecido realmente malos.

Nos encontramos en lo peor de los comics de La Patrulla-X. Los que explican que la colección se cancelara por bajas ventas. Y por una bajísima calidad. El desastre viene primero y principal con unos guiones de Roy Thomas que me han parecido realmente lamentables. La historia del número 36 USA refleja perfectamente la filosofía de historia mediocre que parece planteada para rellenar páginas y sacar el comic con lo que fuera. En esta historia, tras ser raptados Charles Xavier y Banshee por el malvado Factor Tres, los jóvenes mutantes tienen que buscar dinero para poder comprar los billetes de avión. Antes, el comic emplea casi 5 páginas a mostrar una ridícula pelea de Bestia contra dos ladrones que han entrado en la escuela y le ponen las cosas a Hank a pesar de ser rateros comunes. En Nueva York, acabarán luchando contra un chaval que ha robado una armadura de alta tecnología y hace el cafre en la ciudad para llamar la atención de su rico padre. Un padre que acabará pagando los billetes como agradecimiento por detener a su hijo y devolverle la armadura robada. Lamentable.

El número 37 USA nos trae al Thomas reciclador de ideas que aprovecha a personajes creados previamente. Tras llegar a Europa, la Patrulla-X es echa prisionera por Factor Tres y va a ser juzgada por crímenes contra los mutantes. El fiscal es un mutante llamado El Cambiante, el jurado los villanos Desvanecedor, Unus el intocable, la Mole y Mente Maestra, y el lider de todo, el misterioso Amo Mutante. Tras ser condenados, los héroes descubrirán que el plan del Amo Mutante es provocar un apocalipsis nuclear engañando a Rusia y a los USA para que se ataquen mutuamente. En en nº 38 la Patrulla-X de divide en dos grupos que intentarán parar los planes del amo Mutante, que se tendrán que enfrentar a los ejércitos humanos que ven a la Patrulla-X como una amenaza que está atacándoles, y a los mutantes malvados que buscan detenerles, pensando que el Amo Mutante sólo quiere aniquilar a los humanos normales.

El climax del número 39 USA nos trae la revelación que el Amo Mutante NO es un mutante, sino un alienígena que quería acabar con toda la vida para apoderarse del planeta. La unión de todos los mutantes, héroes y villanos, conseguirá acabar con la amenaza. Finalmente, en el número 40 USA la Patrulla-X luchará contra un extraño monstruo que recuerda al de Frankenstein, que acaba siendo un robot creado por una raza alienígena. Buff, los comics no pueden ser peores.

Las historias de Thomas no me han gustado nada. Pero es que editorialmente lo hacen todo mal. Empezando porque la portada de este volumen es la del número 39 USA, el climax del combate contra Factor Tres anticipada los nuevos trajes del grupo. Pero en el interior resulta que no vemos los trajes hasta la última página, una vez han vencido el combate y han vuelto a casa. Una viñeta de Don Heck y entintado de Vince Colletta que parece un boceto no demasiado trabajado. El bajón que debieron sentir los lectores leyendo este comic creo que debió ser importante. Dentro que podría decirse que la presentación en realidad fue en la misma portada. Si los lectores se hubieran ahorrado comprar y ller el comic, no se hubieran perdido gran cosa.

Aparte de una historia muy floja, Stan Lee le permitió a Thomas que a partir del número 38 el comic contaría con una historia de complemento también guionizada por Thomas en la que nos contará la creación de la Patrulla-X antes del número 1 de X-Men. Unas historias de 5 páginas que estarán dibujadas por Werner Roth, con entintado de John Verpoorten. En ellas, Charles Xavier contactará con el agente del FBI Fred Duncan para que le ayuden a encontrar y ayudar a jóvenes mutantes, evitando que se conviertan en villanos. En la segunda historia, Scott Summer, huyendo de una turba de violentos y de la policía acaba en casa de un mutante que luego conoceremos que se llama Sota de Diamantes. Un mutante que tiene intenciones malvadas y que se enfrentará contra Charles Xavier, que ha acudido para rescatar a Scott.

Estos complementos son posiblemente lo mejor de estos comics. Pero lo cierto es que son 5 páginas que se restan de la historia principal, haciendo que por ejemplo el climax de Factor Tres fuera una historia de apenas 15 páginas. Que no es que fuera a estar mejor aunque hubiera tenido 20 páginas. Pero la realidad es que las historias al ser más cortas daban una sensación aún más insatisfactoria.

Las historias de Thomas no me han gustado nada. Pero mucho peor, si es que eso es posible, son los dibujos que tenemos en este volumen. Ross Andru fue durante muchos años dibujante de Spiderman, y entiendo que estos comics debieron servirle de entrenamiento pagado. Y lamento lo que voy a decir, pero me parecen penosos. Empezando porque son lo contrario a dinámicos, emocionantes o atractivos. Con montones de viñetas casi enteras con una cara, que no está demasiado bien para empezar. Aparte de cumplir los plazos de entrega, se me hace difícil entender cómo Andru mantuvo su trabajo después de dibujar los dos comics de este volumen, los números 36, con entintado de George Bell, y el 37 con entintado de Don Heck.

Los siguientes números están dibujados por Don Heck con entintado de George Bell (nº 38), Vince Colletta (nº 39) y George Tuska (nº40). Y dentro que Heck mejora a Andru, podemos estar ante los comics peor dibujados de toda la Bilbioteca Marvel de Panini. De hecho, creo que Heck siendo bastante soso y poco espectacular en Los Vengadores estaba mucho mejor que en estos comics. No tengo claro el motivo, aunque es posible que la muy floja historia de Thomas haya provocado esta sensación.

Y no es que Werner Roth sea mucho mejor, pero en lo referido a su dibujo, me ha gustado mucho más que todo lo anterior.

Los comics de X-Men de este volumen han sido super decepcionantes. Pero el siguiente bajón es tener que sufrir dos historias del comic de humor Not Brand Echh, los números 4 y 8 publicados en 1968, en esta edición de Panini. Estos comics de «humor» no me hacen ninguna gracia. Y me dan la sensación, como ya me ha pasado cuando he visto estas historias en otros volúmenes de la Biblioteca Marvel, que son páginas «basura» (copiando el término baloncestístico de la NBA) para ocupar espacio que justifique el precio de portada de Panini. No se si es el caso, o si estos comics se incluyeron en ediciones Omnibus de la que han sacado el material para esta edición. Pero la sensación es lamentable.

Comentaba al principio que en realidad compro la Biblioteca Marvel por un ánimo completista y no tanto para leerlos pensando que me van a flipar. Pero obviamente leerlos los voy a leer. Y ningún tomo anterior me ha desagradado tanto como lo ha hecho este. Teniendo claro que Patrulla-X es la colección más floja del inicio del Universo Marvel, ya desde el primer volumen. Pero el nivel ha bajado de forma tremenda. Hace unos meses ya comentaba que tenía ganas de llegar hasta la etapa dibujada por Neal Adams, que supuso una revolución casi al nivel de lo que supuso Jim Steranko. Sin embargo, Neal Adams no llegó hasta el número 56 USA. Esto supone que aún quedan 3 volúmenes más con este nivel deficiente de guion y dibujo. Se me va a hacer muy duro seguir comprando esta colección, a pesar del ánimo completista que me lleva a comprar estos comics antiguos.

Comparto las primeras páginas de este volumen, obra de Ross Andru:

Nos encontramos en lo peor de los comics de La Patrulla

PUNTUACIÓN: CLÁSICO TREMENDAMENTE MALO

Gracias por leer este post. Espero tus comentarios. Y si te gustó el artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales y que te suscribas para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones. Y si quieres, puedes invitarme a un café.

¡Saludos a todos!

Crítica de Red Coat vol. 1 de Geoff Johns y Bryan Hitch (Image Comics)

Tenía muchas ganas de leer Red Coat, las aventuras creadas por Geoff Johns y Bryan Hitch en su nueva empresa Ghost Machine, con entintado de Andrew Currie y color de Brad Anderson.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

INMORTAL. MERCENARIO. UNA ESPECIE DE HERRAMIENTA.

El soldado británico y granuja Simon Pure ha tenido una vida muy emocionante. O vidas, en realidad. Tras un fallido asesinato del general George Washington en la batalla de Trenton en 1776, Simon se topó con unas figuras encapuchadas que realizaban un extraño ritual que accidentalmente le otorgó la inmortalidad.

Desde aquel fatídico día, Simon ha muerto y regresado innumerables veces, codeándose (y a veces a puñetazos) con las figuras más célebres de la historia, como su némesis Benedict Arnold, Albert Einstein y muchos más. Pero, ¿cuáles son los verdaderos orígenes y el alcance del poder de Simon, y de la cábala clandestina que se esconde tras ellos? ¿Y cómo pretende este grupo utilizarle para destruir América? Simon tiene la intención de averiguarlo, ¡aunque finalmente acabe con su vida!

Recopila REDCOAT #1-7, con material de GEIGER 80-PAGE GIANT.

Geoff Johns y Bryan Hitch llevaban teasendo este comic desde hace tanto tiempo, que parecía que no iba a llegar nunca el momento de leer por fin este comic. La historia de Johns plantea una ucronía, una realidad alternativa en la que la existencia de la magia altera de forma importante la historia de los Estados Unidos. Desde la Guerra de la Independencia, con un George Washington poseyendo increíbles habilidades mágicas que decantaron la guerra a favor de los rebeldes americanos. Y también con una organización como la masonería a la que pertenecía entre otros Benjamin Franklin buscando conseguir la inmortalidad con una ceremonia mágica que se verá interrumpida de manera accidental por un casaca roja que huye de las fuerzas rebeldes. Ese casaca roja es Simon Pure, nuestro protagonista.

Johns plantea un comic de aventuras muy chulo con un protagonista que es un patán inútil que necesitará un empujón para hacer lo correcto. Y el empujón se lo dará un jovencísimo Albert Einstein, que viajará en 1892 hasta los Estados Unidos para evitar una gran catástrofe. La posibilidad de poder usar todo tipo de personajes históricos en las historias de Red Coat es una oportunidad demasiado buena para que Geoff Johns no la aproveche. Y en este primer arco nos da una aventura excelente que ofrece un retrato muy interesante del protagonista.

Aunque en el exterior Simon Pure parece un egoísta y un incompetente, conoceremos de forma brillante por parte de Johns el drama que se esconde tras la inmortalidad, cuando ves morir a tus seres queridos sin poder hacer nada para evitarlo. La forma en que Johns nos muestra que una situación concreta ya la ha vivido en el pasado, a menudo repetidamente, me parece una chulada. Aunque Simon se hace un poco difícil de empatizar al principio debido a ese egoismo que comentaba antes, la forma en que vemos a Simon intentando ser mejor y ayudar me parece espectacular.

La historia de este primer arco tiene lugar principalmente en 1776 cuando Simon adquiere su condición de inmortal, y en 1892 cuando el joven Einstein llega a los Estados Unidos para evitar un cataclismo de fuego y muerte que su hermana ha profetizado. Y la aventura que disfrutamos en este volumen es super satisfactoria, con el plus de que al tener al propio Simon como narrador de la historia, nos deja varios teasers de aventuras que están por contar. Red Coat ofrece la oportunidad a Johns de jugar con sucesos y figuras históricas, y por lo visto en este primer volumen, lo está disfrutando. Y si a eso le unimos toda la emoción que sabe imprimir a las historias, sin ir más lejos con el epílogo de esta aventura situado en 1955, tenemos un comic que tiene todo lo que yo pido para mi entretenimiento.

Por supuesto, el comic brilla también gracias a un espectacular Bryan Hitch, que cuenta en estos 7 primeros números con entintado suyo y de Andrew Currie, y color de Brad Anderson. Al igual que Johns disfruta con la historia, se notaa que Hitch tenía ganas de dibujar una historia de época que le obligara a investigar sobre la ropa, los edificios y la vida en general en los momentos históricos que vemos en estas páginas. Y el resultado es espectacular. Red Coat es un comic espectacular que nos muestra a un Hitch en estado de gracia, que se nota se lo ha pasado genial dibujándolo.

Las composiciones de páginas son super espectaculares, ofreciendo en cada número unas dobles splash-pages maravillosas. El nivel gráfico de Hitch me parece estratosférico. Aparte de la aventura, la caracterización y fondos super detallados, Hitch añade otro elemento muy chulo a este comic, el sentido del humor planteado a costa de Simon Pure. Algo en lo que también Hitch está super bien.

En resumen, da gusto leer un comic con una historia tan divertida y emocionante cuando tiene que serlo, que está dibujada por uno de los mejores artistas del medio. Cuando unos creadores disfrutan es algo que se transmite en la página, y este Red Coat se nota que es una labor de amor por el medio de Johns y Hitch. Visto lo visto, me veo comprando este comic encantado todo el tiempo que los autores decidan seguir publicándolo.

Comparto las primeras páginas del comic:

Red Coat ha sido una lectura estupenda que apenas ha rascado en las posibilidades que este ser inmortal ofrece para contar todo tipo de historias ambientadas en el pasado de los Estados Unidos. Ganazas de seguir leyendo las aventuras de Simon Pure.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

Gracias por leer este post. Espero tus comentarios. Y si te gustó el artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales y que te suscribas para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones. Y si quieres, puedes invitarme a un café.

¡Saludos a todos!

Crítica de Daredevil Born Again 1×09 (Disney+)

La primera temporada de Daredevil Born Again termina con un noveno episodio repleto de acción que nos da lo que llevábamos pidiendo casi desde el primer episodio. Pero también confirma los problemas de la serie.

PUNTUACIÓN: 7/10

Episodio 9. Directo al infierno.

Fisk se convierte en el alcalde Kingpin y Daredevil se desata en medio del caos en la ciudad.

El último episodio de esta primera temporada de Daredevil Born Again tiene una duración de 60 minutos y ha sido escrito por el showrunner de la serie Dario Scardapane junto a Heather Bellson, siendo dirigido por Justin Benson y Aaron Moorhead, que dirigieron el primer y el octavo episodio de la serie.

En este final de temporada tenemos a todos los personajes importantes de la serie, incluida alguna sorpresa inesperada. Charlie Cox como Matt Murdock / Daredevil, Vincent D’Onofrio como Wilson Fisk / Kingpin, Ayelet Zurer como la esposa de Fisk Vanessa Marianna-Fisk, Nikki M. James como Kirsten McDuffie, ex ayudante del fiscal del distrito de Nueva York y nueva socia de Matt en el bufete, Margarita Levieva como Heather Glenn, terapeuta e interés romántico de Matt, Zabryna Guevara como Sheila Rivera, mano derecha de Fisk en la alcaldía, Wilson Bethel como Benjamin «Dex» Poindexter / Bullseye, Michael Gandolfini como Daniel Blake, el protegido de Fisk y miembro de su campaña a la alcaldía. Clark Johnson como Cherry, policía jubilado de Nueva York que trabaja con Murdock, Michael Gandolfini como Daniel Blake, Hamish Allan-Headley como el policía corrupto Powell. Y junto a los habituales, el potente regreso de Jon Bernthal como Frank Castle / Punisher y Deborah Ann Woll como Karen Page.

Empezando por los elementos positivos, la semana pasada me quejaba de la falta de acción que tenía Daredevil Born Again y de que Matt apenas había llevado el traje de Daredevil en toda la serie. Este episodio que plantea el climax de la primera temporada arregla ambos problemas, con dos escenas de acción tremendas que tienen como protagonista a Frank Castle / Punisher. Si, lo has leído bien. Tras su cameo del cuarto episodio, Jon Bernthal regresa a la serie y lo hace por todo lo alto. Matt fue herido por Bullseye al evitar que asesinara a Wilson Fisk y acude al rescate de Matt cuando las fuerzas de Kingpin intentan asesinarle. La escena que Daredevil y Punisher comparten en este episodio probablemente sea lo mejor de toda la serie. Y luego la serie tiene tiempo para darnos otra escena de acción, en este caso con Punisher en solitario.

El plan de Wilson Fisk para hacerse con el control de Nueva York por fin se descubre, un plan que provoca la activación de la Ley Marcial y la prohibición de todos los vigilantes, creándose una barra libre para que sean detenidos y/o disparados en cuanto sean vistos. La serie plantea un cliffhanger impactante en el que pone al héroe en la peor de las situaciones, algo ante lo cual Matt / Daredevil sólo puede levantarse una vez más para enfrentarse a la tiranía.

Dentro de unos potentes protagonistas, con Charlie Cox, Vincent D´Onofrio y Jon Bernthal en su salsa haciendo aquello que les sale tan bien, reconozco que la mayor alegría de la serie ha sido ver el retorno de Deborah Ann Woll como Karen Page. Una aparición con vocación de perdurar y no convertirse en apenas un cameo como en el primer episodio. Me gusta el personaje de Heather Glenn, pero la química que tienen Matt y Karen es irremplazable.

A pesar de los problemas que a continuación voy a comentar, globalmente Daredevil Born Again me ha entretenido y me ha dejado con ganas de ver la segunda temporada, que no se estrenará hasta 2026.

Como digo, este último episodio de Daredevil Born Again arregla el déficit de acción que tenía la serie. Es un placer ver a Jon Bernthal como Punisher porque Bernthal es una bestia en pantalla. Su fuerza y su visceralidad me parecen algo loquísimo, y me parece perfecto que tras verle en esta serie, Marvel Televisión haya decidido dar luz ver a un especial televisivo de Punisher. Sin embargo, la serie tiene un problema cuando lo mejor de Daredevil Born Again ha sido la aparición de Punisher. Si, entiendo que al estar herido de bala, Matt se encuentra disminuido y no tiene otra opción que dejarse ayudar por Castle. Pero globalmente el fogonazo de Punisher no oculta la realidad que el desempeño de los guionistas en lo que a Daredevil se refiere ha dejado bastante que desear.

El gran problema de la serie en realidad no está en las escenas de acción, sino en un guion que deja bastante que desear. En reseñas de episodios anteriores ya comenté que las historias estaban bordeando el peligroso territorio de «no pienses demasiado en lo que ha pasado porque igual te das cuenta que nada tiene sentido». Esa frontera es rebasada a todos los niveles en este episodio. Empezando por el plan de Wilson y Vanessa Fisk para la zona del puerto, una subtrama que parecía que no iba a ningún sitio a lo largo de la temporada, que resulta un poco bastante ridícula. Pero sobre todo con todo lo referido a la fuerza policial de Fisk, que acaban convertidos en un escuadrón de la muerte asesino y sanguinario.

En todo entretenimiento hay una parte de suspensión de credulidad, de tenerte que creer la mentira que te están contando para poder disfrutar de la serie. No se me escapa que tener una serie mostrando a la policía de Nueva York como el ENEMIGO, convertidos en unos asesinos sanguinarios sin moral ni escrúpulos, es de las cosas más WOKE que he visto en mucho tiempo. No hace tanto del «Defund the police». Y es un tema que está contado con un trazo super grueso que lo convierte en super ridículo. De forma que lo que era un pequeño grupo anti-vigilantes formado por 6-8 policías violentos de repente ha abducido y lavado el cerebro a decenas y cientos de policías, hasta el punto de ver como Kingpin asesina con sus manos a un inocente sin que nadie haga nada. Lamentable me parece poco.

El final de temporada ha servido para que conociéramos la identidad del asesino de Tigre Blanco. Un asesino que jamás pisará la cárcel. También para ver que Frank Castle no tiene demasiado cerebro, metiéndose en una situación imposible ante la que solo cabían dos finales posible, su muerte o su detención. Como digo, las escenas de acción del episodio me han flipado y me han dado lo que buscaba, pero lo que hace que lleguemos a esas escenas son situaciones que no tienen sentido.

Y aunque vaya a ver la segunda temporada de Daredevil Born Again, me parece super lamentable que Disney haya convertido a Daredevil en una serie de encefalograma plano, de no pensar mucho en ella porque todo es absurdo. Como la decisión de Heather o la forma en que Fisk se hace con el control de la ciudad. Una pena todo.

Comparto el trailer de la serie:

Dentro que Daredevil Born Again me ha entretenido, me sabe mal que se haya convertido en una serie que hay que ver con el encefalograma plano o sin poder pensar demasiado en ella porque lo que nos cuentan no tiene demasiado sentido.

PUNTUACIÓN: 7/10

Gracias por leer este post. Espero tus comentarios. Y si te gustó el artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales y que te suscribas para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones. Y si quieres, puedes invitarme a un café.

¡Saludos a todos!

Crítica de Warfare de Alex Garland y Ray Mendoza

Tenía ganas de ver Warfare, la película escrita y dirigida por Alex Garland y el veterano de Irak Ray Mendoza basada en sus vivencias. Y me ha parecido una experiencia muy potente que merece verse en pantalla grande.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

Basada en las experiencias reales del ex marine Ray Mendoza (codirector y coguionista de la película) durante la guerra de Irak. Introduce al espectador en la experiencia de un pelotón de Navy SEALs estadounidenses. Concretamente en una misión de vigilancia que se tuerce en territorio insurgente. Una historia visceral y a pie de campo sobre la guerra moderna y la hermandad, contada como nunca antes: en tiempo real y basada en los recuerdos de quienes la vivieron.

Alex Garland conoció a Ray Mendoza rodando Civil War, película para la que Mendoza trabajó como asesor militar. Fruto de la relación que se formó surgió la posibilidad de rodar una película que mostrara la experiencia de la guerra desde un punto totalmente realista, sin artificios, a partir de las situaciones que Mendoza vivió en Irak con su pelotón. Garland y Mendoza aparecen acreditados como directores y guionistas de la película, que tiene una duración de 95 minutos y se rodó en Reino Unido con un presupuesto de 20 millones de dólares. La producción de A24 ha contado con fotografía de David J. Thompson y montaje de Fin Oates. Destacar también el diseño de sonido de la película, realizado por Glenn Freemantle, que ha colaborado con Garland en numerosas películas.

Los únicos personajes reales mostrados con su nombre en la película son el propio Ray Mendoza, interpretado por D’Pharaoh Woon-A-Tai, y el francotirador Elliott Miller, interpretado por Cosmo Davis. El resto del pelotón de Mendoza está interpretado por Joseph Quinn como Sam, Charles Melton como Jake, Will Poulter como Erik, Kit Connor como Tommy, Taylor John Smith como Frank y Michael Gandolfini como USMC CAPT McDonald.

Warfare me ha parecido un espectacular ejercicio de estilo. La película de Garland y Mendoza parte de una premisa clara que marca todo lo que vamos a ver a continuación. Todo lo que nos muestra son hechos verificados al menos por dos personas, por lo que podemos decir que son hechos reales. Además, al buscar transmitir lo que es una experiencia de combate real, los directores decidieron no «embellecer» las imágenes añadiendo una banda sonora. Una música que quitaría parte de la sensación de realismo. De alguna manera, dicho por el propio Garland, han creado una película usando los dictados del movimiento Dogma creado y usado entre otros por Lars von Trier. Todo tiene que sentirse real. Y es algo que consiguen.

Esto es lo mejor y lo peor de la Warfare. Porque pensando en otras película de género bélico, esta película NO tiene un climax espectacular ni hay momentazos que hagan brillar a los actores protagonistas. Tampoco veremos impactantes coreografías de acción. La propia premisa hace que en realidad lo que vemos es apenas una anécdota dentro de lo que fue la totalidad de la guerra de Irak. Seguro no la más interesante ni desde luego una que tuvo el destino de la guerra en juego.

Todo lo anterior no quiere decir en absoluto que la película no sea impactante, que lo es y mucho. O que mostrar de forma realista la guerra no ofrezca momentos que me estremecieran. Warfare es una película diferente al género bélico en general, y su punto de vista creo que es muy destacado y merece ser visto en pantalla grande. Empezando por la forma en que vemos la vida del soldado, que se nutre de multitud de momentos muertos de aburrimiento en los que no pasa nada, que son rotos por un fogonazo de violencia que lo cambia todo. Esto es lo que vemos en el arranque de la película, con el pelotón entrando en una casa para realizar tareas de control en la ciudad iraquí de Ramadi. Tras horas de aburrimiento, empiezan a detectar que los insurgentes les han localizado en la casa y se están reuniendo a su alrededor. El ataque con una granada y el inicio de un tiroteo muestra otra de las realidades de la guerra moderna. Unas situaciones en las que no acabas de ver quien te dispara y a los que tu disparas sin saber si les has alcanzado o no. Fruto de la búsqueda de mostrar únicamente la verdad verificable, me llama la atención que nunca veamos a ningún iraquí muerto, algo que entiendo sucedería en la mayoría de tiroteos en Irak.

El verdadero descubrimiento de la película y lo que de verdad marca la diferencia de Warfare es el montaje de sonido, que me parece espectacular. La forma en que el sonido cambia para que sintamos lo que un personaje concreto está oyendo y sintiendo en ese momento me parece increíble. Desde los heridos que han quedado casi sordos por la explosión o el operador de comunicaciones que se siente abrumado cuando hay comunicaciones múltiples debidos a los ataques simultáneos a varios pelotones de soldados. Este recurso narrativo es lo que de verdad hace que la película sea especial y no tengamos a unos soldados parapetados detrás de unos muros durante una hora media. Warfare saca el máximo partido al sonido. Los momentos de combate son atronadores. La explosión del Bradley es ensordecedora, al igual que los momentos en los que cazas americanos hacen pasadas a baja altitud sobre la ciudad para dar cobertura a los soldados. Como digo, la edición de sonido hace que sólo por ella merezca ver la película.

Warfare obligó a todos los actores a hacer un entrenamiento riguroso para que sus movimientos fueran reales respecto a lo que se espera de unos marines en combate. Las caras conocidas de la película son Joseph Quinn (el futuro Johnny Storm de los 4 Fantásticos), Will Pouter (Adam Warlock de los Guardianes de la Galaxia), Cosmo Jarvis (Shogun) y Michael Gandolfini (Daredevil Born Again). Y tengo que decir que transmiten una sensación muy buena respecto a lo que se espera de unos marines. Aunque como digo la búsqueda del realismo provoca que NO tengan momentos actorales para brillar, creo que realizan un buen trabajo con lo que la película necesitaba de ellos. Que igual es ocultar la cabeza y dejar que otros entren en combate y se arriesguen, gritar de dolor al ser herido de gravedad o estar un poco sonado debido a una conmoción provocada por una explosión. No creo que Warfare sea una película «actoral», pero los actores tenían que sentirse verosímiles en sus roles y lo hacen, así que su labor sólo puede valorarse de forma positiva.

La película tiene 95 minutos de duración y en realidad la historia no da más de si. Me gusta la sensación anecdótica que tiene el conjunto, y como la misión termina y son evacuados, pero en realidad no puede decirse que haya una sensación de cierre a nada que hayamos visto. Hablaba al principio de ejercicio de estilo, y creo que la película de Garland y Mendoza nos ofrece un punto de vista super interesante sobre las historias bélicas y la forma de rodar situaciones de combate.

Dentro que la película me ha gustado y sobre todo el sonido me ha volado la cabeza, la historia un poco anecdótica provoca que tampoco pueda decir que Warfare sea un peliculón que provoca un antes y después. He visto montones de veces con mi hijo Salvar al soldado Ryan o Black Hawk Down. No creo que vaya a vuelva a ver Warfare a corto plazo. Pero esto no quita con que haya disfrutado de las numerosas virtudes que tiene la película y que la recomiende a todos los fans del cine bélico.

Comparto el trailer de la película:

Warfare me ha parecido un desgarrador ejercicio de estilo. Super recomendable si eres fan del cine bélico y de las historias que transmiten verdad.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

Gracias por leer este post. Espero tus comentarios. Y si te gustó el artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales y que te suscribas para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones. Y si quieres, puedes invitarme a un café.

¡Saludos a todos!

Crítica de G.I. Joe 5 de Joshua Williamson y Tom Reilly (Image Comics)

El quinto número de G.I. Joe de Joshua Williamson y Tom Reilly, con color de Jordie Bellaire, me parece otro comic espectacular que deja claro por qué estamos ante uno de los mejores colecciones del mainstream americano.

PUNTUACIÓN: 8/10

Parece mentira el nivel de entretenimiento que apenas 20 páginas pueden darle a un lector veterano fan de los comics de superhéroes como yo. 20 páginas que explican por qué me enganché a los comics de superhéroes comprados mensualmente y más de 40 años después sigo enganchado.

Tras ser capturados los Joes y trasladados a las instalaciones de Destro, en este número tenemos el contraataque y la liberación de los héroes, que por primera vez van a poder luchar contra las fuerzas de Cobra en igualdad de condiciones. Esta parte nos da la parte más espectacular del comic, con varios momentazos de los de levantarse a aplaudir gritando: HELL, YEAH!!!

En paralelo, el Comandante Cobra está trabajando con el Doctor Monev, al que secuestraron junto a los Joes en el número anterior, para construir un scanner de ondas cerebrales que le puede permitir controlar a la población de Washington si llegan a poner en marcha el aparato. Esta parte nos ofrece una muestra de la crueldad y amoralidad del Comandante Cobra, que no tiene problema en que la activación de la bomba mental pueda dejar catatónicos a una parte importante de los que la reciban. Cualquier precio es correcto mientras le permita dominar el mundo.

El comic cierra con un cliffhanger estupendo que nos devuelve a los primeros comics del Universo Energon y como el reinicio de los G.I. Joe dentro de Skybound se inició con dos miniseries por separado de Duke y del Comandante Cobra. Otro de los momentos que estaba deseando que sucediera va a tener lugar el mes que viene, con la resolución del primer arco de esta colección.

El dibujo de Rom Reilly con color de Jordie Bellaire me parece fantástico como siempre. Pare ser un comic de 20 páginas que comentaba antes, me flipa cómo Reilly se las apaña para contar la historia de Williamson de la forma más atractiva y espectacular posible. La doble página con Mercer torturando a Duke mandado por Destro es brutal. Pero lo que me ha volado la cabeza es la doble página con el combate de los Joes contada con 23 viñetas, con una primera página con 11 viñetas y una segunda de 12, en las que cada miembro de los Joes tiene su momento mientras machacan a los Cobras. Me encanta la forma que tiene Reilly de dibujar a cada personaje y lo reconocibles que son en todo momento.

He comentado mis reparos hacia el color «retro» aplicado por Jordie Bellaire en esta colección. En este número plagado de acción aunque sigo teniendo algún reparo, reconozco que la acción luce tan espectacular que no me ha molestado en entorpecido la lectura en ningún momento.

Me gusta la historia de Williamson planteada desde la acción, pero hay que reconocer que en realidad es el dibujo de Reilly y Bellaire lo que hace que este comic de el salto de calidad. Espero que Reilly pueda mantenerse durante mucho tiempo dibujando esta colección.

Tras cinco números, llegamos al climax del primer arco de G.I. Joe con un cliffhnager antológico que convierte el próximo número no sólo en compra obligada, sino que será seguro el primero que leeré cuando me llegue mi pila de lecturas de la librería. Estamos en un momento genial para ser fan de los G.I. Joes.

Comparto las primeras páginas del comic:

G.I. Joe se dirige al final del primer arco de la colección, y la sensación siendo buenísima es que el comic aún puede mejorar. El disfrute es absoluto.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

Gracias por leer este post. Espero tus comentarios. Y si te gustó el artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales y que te suscribas para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones.

¡Saludos a todos!