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Crítica de Las Tortugas Ninja: El Último Ronin 3 de Eastman, Laird, Waltz, Escorza, Bishop y Delgado (ECC Ediciones)

Llegamos al ecuador de Las Tortugas Ninja: El último ronin de Kevin Eastman, Peter Laird, Tom Waltz, Esau e Isaac Escorza, Ben Bishop y Luis Antonio Delgado, editado por ECC Ediciones. Y las cosas no pueden estar más apasionantes.

PUNTUACIÓN: 7,5/10

¡Unos aliados inesperados abren una puerta a la esperanza! Mientras el Clan del Pie arrasa Nueva York en busca del Ronin, ¡da comienzo un último plan desesperado en nombre de la venganza! Décadas de acción e intriga se resuelven en este número.

En este tercer número volvemos a contar con el equipo creativo de Tom Waltz y Kevin Eastman en el guión, adaptando una historia de ambos junto a Peter Laird, con bocetos de Eastman, lápices y tinta de Esau e Isaac Escorza, Ben Bishop e Eastman, color de Luis Antonio Delgado y asistente de color Samuel Plata.

El tercer número de El último ronin mantiene el esquema narrativo del comic anterior, en el que además de avanzar la trama del presente, conocemos más elementos del pasado y cómo fueron muriendo los diferentes miembros de la familia tortuga. En este sentido, la portada de este mes deja poco lugar a la duda sobre lo que vamos a encontrarnos. Con varias sorpresas del lore de las tortugas como la aparición de Baxter Stockman y Honeycutt (Fugitoide), realmente esta parte del pasado me interesa más que la rebelión que está organizando Casey Marie (la hija de April) contra el dominio de Oroku Hiroto (nieto de Oroku Saky e hjo de Oroku Karai) en la ciudad de Nueva York.

Dentro del fastidio que supone la publicación bimensual de este comic, sus 48 páginas ofrecen un montón de historia que hace avanzar mucho la trama. Además, si no recuerdo mal, creo que el último número aún no se publicaba en USA hasta febrero, por lo que es lógico que ECC tenga que plantear un respiro entre números para dar tiempo a conseguir el material. Y dentro que como digo narrativamente todo está moviéndose por terrenos esperables y lógicos, incluso adelantaría cual creo que va a ser el cliffhanger final del próximo número y diría que no me voy a ir demasiado, la conexión emocional con las tortugas (algo que NO sabía que tenía) consigue que estas páginas sean oro puro.

En el apartado artístico, me gusta que el color de Luis Antonio Delgado, con asistencia de Samuel Plata, mantenga claramente diferenciados los dos momentos temporales, lo que facilita totalmente la lectura. Dentro del baile de dibujantes, reconozco que no estoy seguro quien dibuja la parte del presente y quien la del pasado (que es la que me encaja más), ya que no conocía antes de este comic a los hermanos Escorza o a Ben Bishop, además del hecho que todos trabajan a partir de los bocetos de Kevin Eastman que entiendo creaba el esquema básico de página y viñetas. En todo caso, la verdad es que el comic luce perfecto y en lo referido al arte del mismo me da lo que buscaba y mucho más.

No me calificaría como super fan de las Tortugas Ninja, aunque compré en su día los comics y vi la serie de animación y las primeras películas en imagen real. Sin embargo, este El último comic está despertando un entusiasmo que no pensaba que iba a tener, incluso reconociendo el elemento de narración realizada con plantilla. Este tercer número me ha parecido otro comic estupendo que me ha dejado con ganas que se haga pronto febrero para poder leer el cuarto número.

Comparto las primeras páginas de este número:

Las Tortugas Ninja: El último ronin puede convertirse en uno de mis comics favoritos de este 2022, de momento estos tres primeros números me han parecido modélicos.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

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¡Saludos a todos!

Crítica de Batman: Tierra Uno de Geoff Johns y Gary Frank (DC Comics – ECC Ediciones)

Hoy toca repasar Batman: Tierra Uno, la serie de tres novelas gráficas de DC Comics en la que la editorial dio libertad total a Geoff Johns y Gary Frank para reimaginar los mitos de Batman, aprovechando que ECC Ediciones publicó hace un par de meses su tercer y último volumen.

PUNTUACIÓN: 6,5/10

Batman no es un héroe.

Es solo un hombre.

Fallible, vulnerable y enojado.

En una Gotham City donde amigos y enemigos son indistinguibles, el camino de Bruce Wayne para convertirse en el Caballero Oscuro está plagado de más obstáculos que nunca. Centrado en castigar a los verdaderos asesinos de sus padres y a la policía corrupta que les permitió salir libres, la sed de venganza de Bruce Wayne alimenta su loca cruzada y nadie, ni siquiera Alfred, puede detenerlo.

En la tradición del Superman: Earth One, número uno en ventas del New York Times, el escritor Geoff Johns y el artista Gary Frank re-imaginan una nueva mitología para el Caballero de la Noche, donde lo familiar ya no es lo esperado en esta serie de novelas gráficas originales de DC Comics.

La línea Tierra Uno es una línea de novelas gráficas autónomas destinadas a contar los orígenes de los principales personajes de DC Comics para una nueva generación de lectores. El hecho de lanzar este sello como novelas gráficas y no como grapas tradicionales mostraba además el interés de DC de ofrecer contenidos al canal de las librerías tradicionales que demandan de obras en este formato y que podían significar una mina de oro para DC en caso de funcionar entre lectores no fans del género de superhéroes.

La línea Tierra Uno fue inaugurada en 2010 con Superman: Tierra Uno, serie de tres novelas gráficas de J. Michael Straczynski con dibujos de Shane Davis (Vol. 1 y 2, de 2012) y Ardian Syaf (vol. 3, en 2015). Además del Wonder Woman: Tierra Uno de Grant Morrison y Yanick Paquette (2016, 2018 y 2021), la línea ha publicado también dos novelas gráficas de Teen Titans a cargo de Jeff Lemire con Terry Dodson (Vol. 1, 2014) y Andrew T. MacDonald (Vol. 2, 2016) y otras dos de Green Lantern, obra de Gabriel Hardman y Corinna Bechko y publicadas en 2018 y 2020.

En lo referido a este Batman: Tierra Uno, el anuncio de que Geoff Johns y Gary Frank iban a hacerse cargo de recontar el origen de Batman para las nuevas generaciones parecía un win-win de libro, sumando el amplio conocimiento del universo DC de Johns con el maravillosos estilo de dibujo de Frank. De hecho, la pareja ya triunfó con su Superman: Origen Secreto en 2009-10, lo que invitaba a pensar que podían dar también en la diana con Batman. Sin embargo, la cosa no acabó de cuadrar, con una recepción de la crítica más bien tibia y unas ventas que imagino tampoco debieron ser lo que DC esperaba. Esto hizo que aunque la primera novela gráfica se publicara en 2012, hubiera que esperar 3 años, hasta 2015, para que se publicara la segunda novela gráfica y casi 6 años para que la tercera y última novela gráfica haya visto la luz este 2021. Los compromisos de Johns en Warner produciendo las películas y series de televisión de DC Comics, pero también otros comics como Doomsday Clock de Johns y Frank o Batman: Three Jokers de Johns y Jason Fabok no cabe duda que tuvieron prioridad para DC Comics, lo que fue retrasando el final de la historia que hemos tenido este año.

Ahora que pude leer entero este Batman: Tierra Uno, no hay duda que Geoff Johns había pensado largo y tendido sobre la figura de Batman y cómo sería la existencia de una figura así en el mundo real. El punto de partida de esta historia es el “realismo”, y no tengo claro si planteaba estas novelas gráficas a modo de storyboards para un hipotético reboot de la franquicia cinematográfica de Christopher Nolan, The Dark Knight Rises se estrenó el mismo año 2012 que salió el primer volumen, o directamente es que Batman Begins influyó completamente en la forma en que Johns se aproximó a esta obra, tratando de trasladar el feeling cinematográfico de esa historia de origen realista al mundo del comic. Y esto es lo mejor y lo peor de la historia, sinceramente.

Por un lado, resulta super interesante ver a un Bruce Wayne un tanto gilipollas que no deja de equivocarse y ser apaleado mientras se inicia en el mundo del vigilantismo callejero, y que tendrá que aprender además toda la parte de detective que inicialmente ni se había planteado. Me gusta ver que inicialmente se mueve con un equipo muy limitado que va mejorando a medida que va descubriendo las cosas que necesita y quien puede proporcionárselas. Y también que Alfred sea un militar experto que va a entrenar y a ayudar a Bruce pero con cero experiencia como mayordomo, porque lo lógico es que sea o una cosa o la otra, pero no las dos no como vimos en los últimos años del Alfred en continuidad.

La creación del ecosistema de Gotham es otro elemento que Johns construye poco a poco y lo va haciendo crecer de forma orgánica, dando una vuelta de tuerca a la figura de James Gordon o Harvey Bullock que me gusta bastante. A pesar de los cambios que se plantean a nivel general, Gotham sigue siendo un foco de crimen y corrupción en el que los criminales campan a sus anchas e incluso ocupan el Ayuntamiento. Esto crea dos niveles de enemigos para Bruce / Batman, por un lado los rateros y mafiosos a nivel de calle, al que hay que sumar el sistémico de los poderosos que controlan la ciudad. Y además, está la búsqueda del asesino de Thomas y Martha Wayne.

Las tres novelas gráficas de Batman: Tierra Uno cuentan con 140 páginas la primera y 160 las dos siguientes. El formato ayuda a que la historia tenga un ritmo diferente al del comic-book mensual, haciendo que la lectura de cada volumen se haga de una sentada y resulte muy entretenida. Hay que reconocer que aunque Johns plantea una realidad muy pensada que ofrece una más que correcta historia de origen del Hombre Murciélago de este mundo alternativo, gran parte de la gracia al menos para mi ha estado en ir descubriendo los cambios respecto al canon original. Y lo malo es que Tierra Uno sale perdiendo prácticamente en cualquier comparación a su contrapartida en continuidad. Que sería lógico si pensamos en el Año Uno de Frank Miller y David Mazzucchelli o El largo Halloween de Jeph Loeb y Tim Sale, pero es que sale perdiendo respecto a casi todo, exceptuando tal vez la horrenda etapa de Scott Snyder. Incluyendo además la versión cinematrográfica de Nolan, estrenada pocos años antes.

Empezando por unos villanos que resultan ser un bluff importante en todos los casos. Voy a evitar dar detalles del tercer volumen dado que se ha editado más recientemente, pero hablamos que los volúmenes uno y dos llevan en circulación seis años, tiempo más que suficiente para que quien quisiera leerlos lo hubiera hecho. Agradezco que en este origen Johns haya evitado a Joker, un personaje que en los últimos años está demasiado manoseado, pero lo cierto es que ni Oswald Cobbepot ni Edward Nigma están a la altura y se ven lastrados de la premisa de “realismo” inicial que les quita de un plumazo la sensación de peligro. Por otro lado, dentro de la sorpresa inicial que plantean los hermanos Dent en esta historia, realmente no mejoran el canon existente y su historia es un tanto intrascendentes. Lamentablemente, ojo. Esto hace que globalmente la historia no sea mala, pero le falta el intangible del carisma, de la personalidad, que parece que se pierdan cuando el foco está en el “realismo”.

En el apartado artístico, tengo sentimientos encontrados. No descubro nada si digo que Gary Frank es uno de los grandes nombres del comic mainstream de superhéroes, con una perfecta narrativa y una ortodoxia en cuanto a su narrativa y la perfección anatómica de sus personajes fuera de toda duda. En Tierra Uno acompañan a Frank Jon Sibal en el entintado y Brad Anderson, que forman un potente equipo artístico se mire como se mire. Tras 30 años dibujando comics al más alto nivel, no seré yo el que diga que un comic suyo no está bien.

Y sin embargo, su extremo naturalismo y la obsesión del planteamiento realista del comic acaban siendo un problema, empezando por el luminoso y casi poco apropiado color que aplica Brad Anderson, que evita la oscuridad nocturna y la ambientación gótica que tenemos tan asociada al personaje. La historia está bien contada y se lee de forma super fluida, pero evita tantos aspectos icónicos que entiendo que se desechan por la obsesión del realismo (sin ir más lejos el verle desplazarse entre edificios), que no quedan prácticamente momentos de lucimiento para el dibujo de Frank.

Por otro lado, el dibujo de Frank ya digo que es narrativamente intachable, pero sus diseños son totalmente fallidos, empezando por los diferentes trajes de Batman con su símbolo de murciélago en el pecho, o la forma de su máscara, que en la mayoría de los casos queda rara. Además, el rediseño que hace del traje de Catwoman puede ser de largo el peor que recuerdo nunca del personaje. Incluso peor que el traje sexualizado de Jim Balent, entre otros. También en el apartado artístico, me da pena tener que decir que no mejora lo existente en continuidad.

Por estos motivos, me sabe mal decirlo, pero la sensación que me queda tras la lectura de este Batman Tierra Uno es de proyecto fallido, seguro no desde el punto de vista de las ventas, pero sin duda si desde el creativo o del resultado final.

Batman: Tierra Uno se queda como una historia correcta que no acaba de explotar con el carisma y la aventura que los lectores veteranos deseábamos, y que globalmente te deja la sensación que no mejora el standard previo. Entretenido pero sin más, en este caso no me ha terminado de cuadrar.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

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¡Saludos a todos!

Crítica de Batman: El detective 1 de Tom Taylor y Andy Kubert (DC Comics – ECC Ediciones)

ECC ha empezado este mes la publicación de Batman: El detective, miniserie de seis números de Tom Taylor y Andy Kubert, con color de Brad Anderson. Comento mis impresiones del primer número.

PUNTUCIÓN: 7/10

¡Nueva miniserie! ¡Nuevos villanos! ¡Nuevos aliados! ¡Una emocionante aventura del Caballero Oscuro narrada por los creadores superestrella Tom Taylor y Andy Kubert! Una terrible tragedia ocurrida en el Reino Unido pone en alerta al Caballero Oscuro. ¡Batman viaja al otro lado del Atlántico para investigar! Lejos de Gotham City, el Caballero Oscuro se enfrentará con la ayuda de nuevos aliados a un complicado caso y a adversarios nunca vistos.

Estoy disfrutando cosa fina la actual etapa de Nightwing de Tom Taylor, y en general todos sus trabajos para DC Comics recientes me están resultando super chulos. Cuando se anunció que iba a hacer su primera miniserie de Batman en solitario, no había duda que iba a pillar este comic. Y dentro que está bien y todo está correctamente ejecutado… no puedo decir que me haya volado la cabeza.

La primera sorpresa de esta grapa es ver que estamos ante una historia fuera de continuidad con un Batman / Bruce Wayne aparentemente más mayor y cascado de lo que estamos acostumbrados. Poder jugar fuera de continuidad permite a Taylor jugar con los juguetes que prefiera y estoy seguro que nos tiene preparadas más de una sorpresa impactante a lo largo de los 6 números de esta miniserie. Pero al mismo tiempo, de momento esta premisa de Batman alejado de Gotham viajando por el mundo no me parece mal, pero no ha acabado de explotar en este arranque, ni tampoco lo hacen los villanos con trajes blancos casi opuestos al de Batman.

Andy Kubert con color de Brad Anderson me parece que también están correctos, pero tampoco enamoran. Es una opinión muy personal, pero me gusta mucho más el dibujo de su hermano Adam y sus atractivas composiciones de páginas. Me suena injusto hasta a mi mientras lo escribo, pero nunca he encajado con sus personajes encorvados con chepa y sus figuras que siempre parecen las mismas. Y en este caso, sacar a Batman de los callejones oscuros de Gotham narrativamente puede permitirnos leer una historia que se aleje de los caminos miles de veces transitados, pero para Kubert le sienta fatal, porque el interior de un hospital o un avión o la campiña inglesa no son espacios en los que Kubert pueda lucirse como en comics suyos previos como el Superman: Up in the Sky junto a Tom King.

Nightwing, Escuadrón Suicida o DCSos: Planeta muerto me habían gustado mucho desde su arranque, por eso me extraña que este Batman: El detective no tenga un arranque igual de potente. También es cierto que estamos ante una miniserie de tan sólo seis números, por lo que entiendo que Taylor tiene que ir a saco con la historia y según lo que quiera contar, igual las páginas y el espacio se le echaron encima. Es decir, que no dudo ni por un momento que la parte del entretenimiento lo vamos a tener más que cubierta con este comic que ha empezado a editar ECC Ediciones en España.

Comparto algunas páginas de este comic.

Correcto arranque para este Batman: El Detective, pero tengo que reconocer que esperaba más de este comic. Taylor y Kubert tienen 5 meses para hacerme cambiar de opinión, estoy seguro que nos espera una buena historia.

PUNTUACIÓN: 7/10

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Crítica de Las Tortugas Ninja: El Último Ronin 2 de Eastman, Laird, Waltz, Escorza, Bishop y Delgado (ECC Ediciones)

Dos meses pasan volando y ya tengo en mis manos el segundo número de Las Tortugas Ninja: El último ronin de Kevin Eastman, Peter Laird, Tom Waltz, Esau e Isaac Escorza, Ben Bishop y Luis Antonio Delgado, editado por ECC Ediciones, en el que empezamos a conocer los sucesos del pasado que destruyeron a la familia.

PUNTUACIÓN: 7/10

Parte 2: El primero en caer.

Los secretos salen a la luz a medida que descubrimos lo que sucedió en el pasado. En un futuro de pesadilla, el último Ronin se encuentra con un nuevo e inesperado aliado, mientras el Clan del pie parte en busca del vengativo quelonio mutante. ¿Y qué papel juega en esta historia Baxter Stockman? Periodicidad bimestral.

En este segundo número volvemos a contar con el equipo creativo de Tom Waltz y Kevin Eastman en el guión, adaptando una historia de ambos junto a Peter Laird, con dibujos y tinta de Esau e Isaac Escorza, Eastman y Ben Bishop a partir de bocetos de Eastman, con color de Luis Antonio Delgado.

Dentro de lo malo que es que este comic se publique bimestralmente en España, algo por otro lado entendible y casi inevitable dado que el último número en Estados Unidos no se publicará hasta ¡febrero de 2022!, me gusta que la historia de este Ultimo Ronin se esté contando en comics de 48 páginas. Con este número de páginas la historia puede respirar de otra manera completamente diferente a lo que estoy acostumbrado con las grapas de 20 páginas actuales, pudiendo plantearse escenas de mayor duración y un ritmo general más pausado que es lo que necesitaba la historia en este momento.

El guión cumple con la necesidad de explicar mediante flashbacks lo que pasó en el pasado, pero también se guarda un par de sorpresas impactantes en el presente. Dentro que como digo todo se mueve por caminos esperables, el carisma de las Tortugas y la alegría de ver ciertos cameos hace que la lectura de este comic sea una delicia. Una delicia dolorosa, dado el destino al que se dirigen, pero delicia al fin y al cabo. Porque al mismo tiempo agradezco que los guionistas aparentemente van a mostrar en cada número una muerte de la familia, dándole la importancia que algo así merece.

En el apartado artístico, tras la sorpresa que supuso descubrir en el número inicial a los hermanos Esau e Isaac Escorza encargados de dibujar el comic, en este segundo comic confirmo que me gusta su estilo sucio de dibujo y creo que va erfecto para una historia como esta. Las escenas de acción de este número son brutales y, frente a fluidas coreografías de artes marciales, en este número la sensación de melé me ofrece una novedad muy chula, marcando se trata de una misión suicida y no les asusta morir, mientras consigan acabar con sus enemigos.

Me gusta también que el comic plantee un cambio en el color de las páginas de flashback para que no haya duda del momento temporal en que sucede cada escena, una solución sencilla que sin embargo funciona y que facilita la comprensión de la historia. Esto hace además que el cambio de dibujante en estas páginas quede también bastante orgánico y no moleste demasiado el cambio.

No tengo duda que aún quedan varios giros y sorpresas por conocer, aparte de las propias muertes de varios quelonios, así que se me va a hacer larga la espera hasta final de diciembre para tener en mis manos el tercer número.

Comparto algunas páginas de este comic:

Las Tortugas Ninja: El último ronin va camino de ser una de las lecturas más satisfactorias del 2022, dos números y sigo completamente enganchado.

PUNTUACIÓN: 7/10

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Crítica de Wonder Woman: Tierra Uno de Grant Morrison y Yanick Paquette (DC Comics – ECC Ediciones)

Con algo de retraso he podido leer los tres volúmenes de Wonder Woman: Tierra Uno de Grant Morrison y Yanick Paquette, con colores de Nathan Fairbairn, la maravillosa reimaginación de los mitos de las Amazonas, en el que es uno de los comics mejor dibujados que podemos encontrar hoy en día en las librerías.

PUNTUACIÓN: 7,5/10

De las mentes magistrales de Grant Morrison (Crisis Final, El Multiverso) y Yanick Paquette (La Cosa del Pantano, Batman Inc.) llega el origen más provocador de Wonder Woman que hayas leído. Un relato único que rinde homenaje a su rica trayectoria.

Tras Batman, Superman y los Jóvenes Titanes, llega el momento de que los mejores autores aborden el mito de Wonder Woman desde una nueva óptica. Provocadora pero respetuosa, completamente moderna pero atemporal, esta nueva incorporación a la serie de novelas gráficas Tierra Uno de DC nos presenta el poder y el valor de Wonder Woman, la campeona de Isla Paraíso.

Wonder Woman: Tierra Uno ha sido una serie de 3 novelas gráficas, publicadas en España por ECC Ediciones en 2016, 2019 y julio de 2021. La primera novela gráfica contó con 144 páginas, con 136 las dos siguientes.

Grant Morrison (Glasgow, 1960) es uno de los principales guionista del mundo del cómic americano mainstream. Ha trabajado y revitalizado demasiados conceptos como para mencionarlos todos, pero habría que destacar entre sus comics más destacados y celebrados Animal Man, Doom Patrol, la novela gráfica Arkham Asylum, The Invisibles, Justice League, Batman, All-Star Superman, We3, Flex Mentallo, 52, Final Crisis o su relanzamiento de los X-Men, que forman ya parte de la historia del medio. En prosa escribió la novela Super Gods, análisis de la historia del comic book americano en la que Morrison conectó con sus propias vivencias personales.

Yanick Paquette es un artista canadiense que ha realizado al igual que Morrison la mayoría de su obra en DC Comics. Tras realizar varios cómics independientes, llegó a DC en 1997 gracias al especial JLA: Tomorrow Woman. Realizó muchos más encargos para la misma editorial antes de iniciar una prolífica colaboración con Marvel en títulos como Ultimate X-Men. En 2006, dibujó la miniserie Secret Soldiers: Bulleteer escrita por Grant Morrison, con quien repetiría más adelante en The Return of Bruce Wayne y Batman Inc. Tras su etapa en La Cosa del Pantano del Nuevo Universo DC junto a Scott Snyder, puede decirse sin generar polémica que este Wonder Woman: Tierra Uno es su mejor trabajo como profesional.

La reimaginación de los mitos de Wonder Woman a manos de Morrison me ha parecido super curiosa porque me alucina ver en 2021 que Morrison haga un elogio tan poco sutil del ideario del creador de Wonder Woman William Moulton Marston, que creó al personaje en 1941.

Wonder Woman fue un banco de pruebas empleado por el psicólogo Marston, creador del polígrafo, para exponer sus puntos de vista sobre el feminismo, con “un nuevo tipo de superhéroe que triunfaría no con puños o potencia de fuego, sino con amor”, lo que obligatoriamente hizo que debiera ser una mujer. Marston creó Wonder Woman para ser una alegoría del líder amoroso ideal; el tipo de mujer que él creía que debería dirigir la sociedad. «Francamente, Wonder Woman es propaganda psicológica para el nuevo tipo de mujer que, creo, debería gobernar el mundo», escribió.

Marston era un feminista convencido, practicante del poliamor y firme creyente en la superioridad de las mujeres. Describió la servidumbre y la sumisión como una «práctica noble y respetable». La Wonder Woman de Marston a menudo terminaba encadenada antes de liberarse inevitablemente. Esto no solo representaba la afinidad de Marston por el bondage, sino también el rechazo frontal que mostraba frente a la subyugación de las mujeres y la esclavitud.

Grant Morrison toma todos estos elementos unidos a la propia mitología griega de la Amazonas para crear un mundo de Wonder Woman que se siente moderno y atemporal a la vez, respetuoso del pasado del personaje pero sin miedo de llevarlo a caminos hasta ahora nunca explorados cuando se lleva la ideología de Wonder Woman y las Amazonas hasta sus últimas consecuencias. Frente a la versión guerrera espada en mano que se ha impuesto en los últimos años en los comics de DC, me gusta que Morrison nos devuelva a la Diana más utópica y optimista que busca convencer con el poder del amor y que tiene como principal arma su lazo de la verdad. Que este concepto que parece tener una connotación silver-age un poco ñoña tenga tanta importante en la historia realmente me parece un acierto.

Morrison es también un feminista convencido y no tiene problema en mostrar que el ideal de sociedad de esta historia, tal y como imaginó Marston, es una que esté dominada por las mujeres en la que el hombre de un paso al lado, y no tuvo miedo a la polémica que entiendo que sabía que estas ideas podrían provocar en el público americano.

Los lectores veteranos de comics ya sabemos que los comics siempre han sido políticos, y este Wonder Woman: Tierra Uno es una historia 100% feminista de principio a fin, con una presentación de Diana en el mundo “real” de los Estados Unidos que pone en contraste su mundo ideal idílico con los problemas de nuestra sociedad, con unos poderes económicos y militares que se oponen a toda posibilidad de alterar el statu-quo. Una sociedad con graves problemas y desigualdades al que le falta mucho para llegar al ideal al que aspiran las mujeres de la historia.

Pero no nos vamos a engañar, la historia de Morrison está bien, pero el plus de calidad que hará que este comic se recuerde durante años es el suntuoso y maravilloso dibujo de Yanick Paquette con colores de Nathan Fairbairn. Hace mucho tiempo que no he visto a una Diana tan bella, poderosa y segura de si misma, a la vez transmitiendo la ingenuidad, positivismo y esperanza de un mundo mejor que supone la juventud. A una perfecta anatomía (literalmente), no sólo de Diana, sino de todas las Amazonas, hay que añadir una fuerte personalidad de cada personaje, que transmiten perfectamente el ideal de belleza imposible que forma parte del ADN de esta sociedad utópica perfecta formada únicamente por mujeres. Este Wonder Woman: Tierra Uno es sin duda una celebración del cuerpo femenino en todas sus formas.

Los dibujos de Paquette quitan el hipo y son increíbles. Hay que agradecer la oportunidad que este formato de novelas gráficas le ha proporcionado para poder crear su mejor trabajo sin tener que preocuparse de los plazos de entrega mensuales habituales del mundo del comic-book, que son el gran problema para la creatividad artística del medio. Paquette crea una arquitectura maravillosa con una Temyscira que cobra vida de forma mágica. El increíble trabajo de fondos es otro elemento que hace que estas novelas gráficas sobresalgan respecto a la gran mayoría de comics que se publican en la actualidad, y quiero destacar además las estupendas portadas, como la del número 3 inspirada en «La libertad guiando al pueblo» de Delacroix.

A esto hay que sumar un gran dominio de la narrativa, consiguiendo la cuadratura del círculo de hacer que su Wonder Woman sea una belleza que admirar en cada página y que además la historia se lea de forma super fluida casi de una sentada gracias a una composición de páginas que son un escándalo, llena de suntuosidad, respeto por sus orígenes mitológicos y frescura a la hora de contar la historia. Y si a todo esto le sumamos un indudable elemento erótico en la historia con numerosas viñetas planteadas como puro bondage con Diana apresada o arrodillada delante nuestro, mirándonos a los lectores con la boca abierta y ojos solícitos, ¡buff!! La lectura aumentó varios grados de temperatura a mi alrededor mientras lo leía. Y creo que este elemento es un claro homenaje a la figura de Marston y los valores que defendía.

Si tengo que ponerle un pero, es que Morrison construye a unas Amazonas tan superiores en todo, belleza pero sobre todo fortaleza e inteligencia, que realmente no llega a haber nunca una amenaza creíble que tenga capacidad real para oponerse a ellas. Si a eso sumamos a unos hombres machistas presentados como personas pequeñas y ridículas, la sensación de inocuidad está presente de principio a fin. Esto además viene aumentado por la propia existencia de las tres oráculos que indican que el destino ya está marcado de antemano, así para ¿para qué preocuparse por nada si todo va a suceder como estaba previsto?

Luego hay otro elemento que es mucho más cuestionable, y es la propia ideología de Marston y su «feminismo sumiso». En los últimos años estamos acostumbrados que a la hora de actualizar historias y personajes clásicos para las nuevas generaciones de lectores, en las versiones modernas se modifican aquellos elementos que han envejecido mal y puedan resultar ofensivos por transmitir elementos que con ojos del siglo XXI puedan ser vistos como machistas, racistas, etc… Algo que no me parece mal, la verdad. Que sin embargo se haya considerado conveniente publicar un comic que presenta la superioridad de las mujeres frente a los hombres, y que los hombres deben aceptar sumisamente esta posición de superioridad femenina me deja flipado. Soy una persona convencida de los valores del feminismo clásico y creo que hombres y mujeres somos iguales en derechos y obligaciones, y que nuestra sociedad debe derribar las barreras y toda discriminación que impidan el crecimiento y la felicidad de la mujer, de cara ha conseguir una democracia de ciudadanos iguales. Y no tengo la piel fina, entiendo que Morrison plantea este elemento a sabiendas de ser polémico, y me gusta leer contenidos que planteen un desafío intelectual. Pero pensaba que el objetivo a conseguir era este, una sociedad de hombre y mujeres con las mismas oportunidades y derechos. Igual resulta que estaba equivocado.

Creo que en 40 años leyendo comics mainstream americanos es la primera vez que un héroe afirma la superioridad de un género frente al otro como un ideal al que aspirar. Es algo que se sobreentiende en el discurso de un villano, que para eso es el malo que busca provocar desigualdades, pero que nunca esperé leer de alguien como Wonder Woman. Ni de ningún otro héroe, ojo. Y para que entendamos lo problemático de todo, imaginemos que DC hubiera querido publicar un comic de Superman (por ejemplo) en el que promoviera una sociedad utópica en la que el hombre es más importante que la mujer, y en la que el género femenino debe acostumbrarse a vivir una vida servil hacia el hombre, y que esta sociedad se mostrara como un paraíso de paz y felicidad. Obviamente este comic no se hubiera publicado porque DC sabe con razón que se le hubieran tirado encima todo tipo de activistas por ser discriminatorio, ofensivo para la mujer, etc, etc. Y sin embargo, aquí tenemos un comic que propugna eso mismo al revés para aplauso generalizado. En este sentido, esta historia de Morrison muestra una visión de un feminismo radical reaccionario que intenta controlar todos los discursos que se realizan en obras de entretenimiento, que no busca igualar los derechos y las obligaciones de hombres y mujeres sino crear privilegios de unas frente a otros.

Y si a esto le sumamos que el propio ideal de feminismo sumiso de Marston copiado por Morrison podía ser genial en el entorno universitario de los años 40 en el que vivía Marston, pero resulta bastante ridículo si se piensa que alguien lo toma en serio como ejemplo en pleno siglo XXI a la hora de plantear una revolución feminista en nuestra sociedad. Esto hace que el final del comic en mi opinión acabe siendo un tanto descafeinado y problemático si pensamos en el mensaje que nos está contando. El problema de los ideales es que en los comics son mostrados y ejecutados por seres puros y perfectos como en este caso las inmortales amazonas, mientras que en la vida real las personas, también las mujeres, estás llenas de prejuicios y envidias, y son capaces de lo mejor y de lo peor.

A pesar de estos elementos con los que no comulgo, tampoco es que me rasgue las vestiduras ni nada, como comic de entretenimiento ligero creo que cumple perfectamente su función, sobre todo gracias al sublime dibujo de Paquette. Y en estas novelas gráficas he encontrado también elementos positivos que contrarrestan los menos buenos que hacen que me haya gustado la lectura.

Wonder Woman: Tierra Uno es una de las mejores lecturas de Wonder Woman que puede encontrarse: provocadora, respetuosa de su pasado, moderna y atemporal al mismo tiempo. Si eres fan de Diana, no te lo puedes perder.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

Gracias por leer este post. Y tu, ¿has leído este comic? Espero tus comentarios. Y si te gustó el artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales y que te suscribas para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones.

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