Archivo de la etiqueta: Geoff Johns

Crítica de Batman: Three Jokers de Geoff Johns y Jason Fabok (DC Comics – Black Label)

Batman: Three Jokers de Geoff Johns y Jason Fabok es uno de los comics de DC más anticipados de los últimos años, y una vez pude leer el tercer y último número, me quedo con sentimientos encontrados, que voy a intentar explicar en esta CRÍTICA SIN SPOILERS.

PUNTUACIÓN: 8/10

Treinta años después de que Batman: The Killing Joke cambiara los cómics para siempre, Three Jokers reexamina el mito de quién o qué es The Joker y cual es la clave de su eterna batalla con Batman. El exitoso escritor del New York Times Geoff Johns y Jason Fabok, el equipo creativo que libró la “Guerra Darkseid” en las páginas de La Liga de la Justicia, se reúnen para contar la historia definitiva de Batman y El Joker.

Después de años de anticipación comenzando en DC Universe: Rebirth # 1, la miniserie épica que estabas esperando está aquí: descubre por qué hay tres Jokers y qué significa eso para el Caballero Oscuro y el Payaso Príncipe del Crimen. ¡Es un misterio diferente a todos los que Batman se ha enfrentado jamás!

Tras el éxito monumental de El Reloj del Juicio Final y lo que este comic significa para Superman, tenía muchas ganas de leer a Geoff Johns enfrentándose a los mitos de Batman, y en concreto a su relación / enfrentamiento con Joker. Resulta curioso que dentro de la larga historia de Johns como guionista de DC Comics nunca se haya encargado de ninguna colección del Hombre Murciélago, centrado como ha estado con Green Lantern, Flash, la JSA y Superman entre otras series.

La génesis de este Three Jokers se remonta a mayo de 2016, cuando dentro del especial DC Comics Special: Rebirth que significó un cambio de rumbo editorial, además de anunciar la llegada de los personajes de Watchmen al universo DC, Johns presentó a Batman investigando la posible existencia de varios Jokers, rompiendo la idea que el Joker siempre había sido la misma persona.

En el fondo, estamos ante una idea genial de Johns inspirada en la larga historia editorial del personaje. Desde su nacimiento en 1939, Batman fue adaptándose a las modas de las diferentes décadas, ofreciendo diferentes versiones, por ejemplo la versión «camp» de los años 50 y 60, hasta que Dennys O’Neil y Neal Adams y Marshall Rogers redefinieron al personaje en los años 70, creando una versión que prácticamente llegó hasta nuestros días. El concepto de Johns plantea ¿y si estas diferentes versiones del Joker que vimos a lo largo de los años no fueron fruto del paso del tiempo y las modas de cada momento, sino que eran personas diferentes? Esto plantea 3 versiones diferentes de Joker: El Criminal, el villano de la primera época de Batman, más interesado en su objetivo y menos en juegos teatrales; el Comediante, que dejó paralítica a Bárbara y que esconde una versión más sádica; y el Payaso, que casi mató a Jason Todd y que sólo encuentra diversión en el sufrimiento de otros.

Lamentablemente, el complejo planning editorial de DC y los diferentes encargos de Geoff Johns dentro de Warner, donde se encarga del área de las películas y series basadas en los personajes de DC, han provocado que la salida de esta serie Three Jokers se retrasara hasta este 2020. Y cuatro años han acabado siendo demasiado tiempo. De hecho, este retraso ha provocado que finalmente este comic haya salido dentro del sello Black Label de DC Comics fuera de continuidad, dado que el Joker que sale en estas páginas difiere demasiado respecto a las versiones que se han visto en los últimos años dentro de las series de Batman.

Sin embargo, independientemente de si está o no en continuidad, las expectativas del fandom estaban por todo lo alto, hasta el punto que DC anunció que las ventas del número 1 habían superado los 300,000 ejemplares. Three Jokers es un éxito monumental de ventas y muy probablemente será el comic más vendido del año en USA. Sabedor del hype que se había creado, DC sacó este comic con un montón de portadas alternativas destinadas a destacar la presencia de varios Jokers diferentes con el paso de los años. Estas portadas también destacan a los 3 héroes cuyas vidas se han visto más afectadas por el Joker y que se enfrentarán a él en esta serie: Batman, Batgirl / Barbara Gordon, a la que el Joker dejó paralítica en La Broma Asesina de 1988; y Jason Todd, el 2º Robin que fue torturado y casi asesinado en Una Muerte en la Familia también de 1988, y que retornaría décadas después convertido en Red Hood (Capucha Roja).

Entrando ya en materia, Three Jokers probablemente haya sido víctima de su propio hype. Me ha parecido un gran comic de Batman y Joker, muy superior por ejemplo a otros comics más o menos recientes como La muerte de la familia de Scott Snyder y Greg Capullo o el actual arco Joker´s War que se está publicando en USA, pero que se queda muy lejos de ser el comic que marque un antes y un después y que vaya a tener la misma repercusión que en su día tuvo La Broma Asesina de Alan Moore y Dave Gibbons. En este sentido, la propia publicidad de DC vendiendo este comic como “la historia definitiva de Batman y El Joker” me parece totalmente desproporcionada y posible generador de más de una frustración.

Empezando en lo positivo, que lo hay y mucho, me encanta que en Three Jokers Barbara Gordon y Jason Todd le roben en muchos momentos el protagonismo a Batman. De hecho, Red Hood es un personaje al que le tengo bastante tirria desde que fue introducido en el universo DC, y creo que Johns ha clavado la caracterización de un joven que siente (con razón) que en el momento clave de su vida todo el mundo le falló y no tuvo a nadie que le ayudara. La humanidad que transmiten Jason y Barbara, héroes a los que el Joker llevó más allá de su punto de ruptura, me ha emocionado. Y creo que son los mejores retratos de los personajes desde ni me acuerdo, marcando eso sí las diferencias entre ambos: Mientras Jason abrazó la oscuridad tras ser casi asesinado por Joker, Barbara luchó lo indecible por volver a andar y no ha renunciado a sus fuertes convicciones morales.

Otra cosa que me ha gustado mucho de este comic ha sido confirmar lo bien que conoce y comprende Geoff Johns a Batman y todo su mundo, construyendo una historia atemporal que conecta con todos los mitos del personaje sin necesidad de adscribirse a una época determinada. Esto creo que puede ser un gran valor del comic en el futuro, y es que muchas veces la compleja continuidad comiquera puede hacer que algunos arcos tengan en parte fecha de caducidad al estar adscritos al momento editorial en el que se enmarcan, como le pasa por ejemplo al arco de Snyder y Capullo que mencionaba antes. Esta cualidad atemporal puede hacer que dentro de 5 o 10 años este volumen siga vendiéndose y se coloque en las estanterías al lado del Batman Año Uno, La Broma Asesina, The Long Halloween y tantos otros comics históricos del personaje.

Otro importante valor a destacar de Batman: Three Jokers es el maravilloso apartado artístico formado por Jason Fabok al dibujo y Brad Anderson al color. Fabok es un dibujante de estilo clásico, con una perfecta composición y unas anatomías que muestran a hombres y mujeres en plenitud física. El comic está maravillosamente dibujado hasta el punto que no es necesario leer los bocadillos para seguir la acción y entender lo que está pasando. Además, el encargo se complicaba al tener que mostrar a los tres Jokers protagonistas siendo fieles a su esencia y a la vez diferentes entre si. Y me alegra comprobar que Fabok resuelve el problema con nota.

En lo referido a la composición de página, veo a Johns muy deudor de Alan Moore y Dave Gibbons. Al igual que ya vimos en El Reloj del Juicio Final , Three Jokers se construye a partir de una narrativa de página con una rejilla de 9 viñetas. Hay muchas viñetas con planos medios de los protagonistas que miran a cámara como si nos estuvieran mirando a nosotros los lectores que me crea una sensación extraña, algo que entiendo está buscado por Johns.

Three Jokers es una miniserie de 3 comics de 48 páginas. Esto ha permitido a Johns plantear la historia con un ritmo más pausado que el de los comi-books tradicionales, pudiendo alargar más las escenas y consiguiendo un mayor impacto emocional. Además, las sorpresas están bien dosificadas y los cliffhangers al final de cada número me han parecido estupendos. Creo que la historia y el arte brillan a gran altura y merecen que paguemos el precio de portada para tener estos comics en casa.

Como véis, todo está muy bien y no le pongo un pero a nada. Y sin embargo… el final no acaba de estar a la altura. A la altura no de ESTE comic, sino de las expectativas de una historia destinada a mirarle de tu a tu a La Broma Asesina. Ahí, la historia se queda bastante por debajo. Además, veo a Johns realizando una labor revisionista sobre lo que los comics de Moore significaron para DC. Si en El Reloj del Juicio Final Johns hace una enmienda contra el “grim-n-gritty” surgido a partir de Watchmen, algo de lo que realmente Moore no es responsable más allá de crear un comic maravilloso que mucha gente malinterpretó, para Johns la idea clave de este Three Joker es que no importa quien es/fue el Joker antes de convertirse en el avatar del Caos de Gotham City, lo importante es que es el gran rival de Batman y siempre que haya un Batman existirá un Joker opuesto a él. Si Joker creía en La Broma Asesina que cualquiera podía convertirse en Joker si tenía un mal día, para Johns eso es lo de menos, ya que Joker es tan eterno como Batman y existirá siempre, tragándose cualquier atisbo de personalidad que tuviera antes.

Y luego hay un par de sorpresas finales que entran 100% en territorio spoiler que plantean una serie de dudas sobre la continuidad y me hacen pensar si no fueron estos elementos de las 10 últimas páginas los que hicieron que al final DC optara por colocar esta historia fuera de continuidad dentro del sello Black Label. Hay una idea sorprendente aunque no del todo descabellada dada la relación histórica de los personajes, y un giro final que recuerda de alguna forma al final de The Long Halloween que no le acabo de ver el sentido ni creo que vaya a tener más recorrido más allá de este comic. Sobre todo este último elemento hace que quizá el comic no sea todo lo satisfactorio que la brillantez de los dos primeros números planteaba.

De hecho, es curioso que a pesar de estar ante un comic editado por el sello Black Label, Johns al final de la historia se muestra como un buen guionista de la casa deja sus juguetes prácticamente igual que como los encontró, para que el siguiente guionista pueda plantear su historia sin excesivos sobresaltos. Teniendo en cuenta que nos vendían el comic como «la historia definitiva de Batman y El Joker», esto no llega a cumplirse para Batman o el Joker, pero tampoco para Batgirl y Red Hood, que no han evolucionado ni han aprendido nada que modifique su status-quo de forma sustancial.

En todo caso, creo que estamos ante uno de los comics más importantes del año de Batman y una obra notable que va a gustar a todo tipo de público, sobre todo los fans de toda la vida que no están al tanto de la actualidad de DC ni le preocupa la continuidad, sólo que la lectura en si sea interesante. Cosa que creo que Three Jokers cumple de sobra.

Comparto para abrir boca las páginas iniciales de este comic, donde disfrutaréis el estupendo dibujo de Jason Fabok:

Three Jokers ha sido un comic estupendo que se queda sin embargo por debajo de su propio hype. En todo caso, creo que hará las delicias de todos los aficionados de Batman y su mundo.

PUNTUACIÓN: 8/10

¿Has leído ya el comic? ¿Qué te pareció?¿O eres de los que se espera a la edición española de ECC Ediciones? Espero tus comentarios!!! Y si te gustó el artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales y que te suscribas para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones.

¡Saludos a todos!

Crítica de El Reloj del Juicio Final de Geoff Johns y Gary Frank

Tenía cierto reparo a leer El Reloj del Juicio Final de Geoff Johns y Gary Frank, sería de 12 números con la reunión de los personajes de Watchmen con los héroes del universo DC tradicional. Y lo que me he encontrado ha sido uno de los comics más emocionantes que recuerdo de la DC Comics en continuidad que hará las delicias a todos los lectores veteranos como yo.

PUNTUACIÓN: 9/10

ECC Ediciones tiene el orgullo de presentar uno de los cómics más esperados de todos los tiempos. Batman, Superman y otros muchos héroes y villanos de DC Comics se encuentran por primera vez con los personajes de Watchmen. ¿Es el Doctor Manhattan el responsable de trastocar la continuidad del Universo DC? Nadie está preparado para lo que sucede en estas páginas. Geoff Johns, el guionista que colocó la chapa del Comediante en la Batcueva, colabora de nuevo con la estrella del dibujo Gary Frank (¡Shazam!) para dar continuidad al clásico atemporal de Alan Moore y Dave Gibbons y dar respuesta a todos los misterios surgidos desde la publicación de Universo DC: Renacimiento.

Doomsday Clock surgió como parte de Rebirth, el relanzamiento que DC Comics realizó de su línea editorial en mayo de 2016. Geoff Johns fue el escritor de este especial en el que se sugería que el Doctor Manhattan de Watchmen había cruzado al universo DC tradicional. Tras el crossover “La Chapa” entre Batman y Flash de Abril y Mayo de 2017 en el que se ahondaba en esta misteriosa presencia, en ese mismo mes de mayo se anunció la publicación de El Reloj del Juicio Final, realizado por el Dream-Team de Geoff Johns y el artista Gary Frank. Johns expresó que había una historia interesante a partir del contraste entre Superman, un extraterrestre que encarna el concepto de compasión y humanidad, y el Doctor Manhattan, un humano normal cuyos poderes que le han separado de la humanidad.

En Estados Unidos, los 12 números de El Reloj del Juicio Final se publicaron entre noviembre de 2017 y diciembre de 2019. Aunque inicialmente se planteó con una periodicidad mensual con dos meses de descanso entre medias, DC en seguida cambió su periodicidad a bimensual para acoplarlo al volumen de trabajo que requería para los autores. A pesar de ello, el número 11 se publicó en septiembre de 2019, 4 meses de su fecha inicial de publicación, mientras que el número 12 salió en diciembre de 2019. Durante su publicación en grapa, esta serie siempre superó los 100,000 ejemplares vendidos en Estados Unidos, y resultó un enorme éxito de ventas, que fue reforzado con los tomos recopilatorios.

En España ECC Ediciones empezó la publicación de esta miniserie en julio de 2019, al tener ya presente los retrasos en la salida de los últimos números americanos, publicando la serie a ritmo mensual excepto por un pequeño salto entre los números 10 y 11, de forma que terminó de publicarse en Julio de 2020. Mirando en la web de ECC, parece que hay prevista la publicación de una edición en tapa dura para diciembre de este año, entiendo que a tiempo de navidad.

Reconozco que de base, estoy en contra de las continuaciones de Watchmen debido a la jugada que DC le hizo en su día a Alan Moore, al prometerle que los derechos del comic se le darían a Moore y Gibbons cuando el comic dejara de estar en impresión, cosa que 34 años después aún no ha sucedido. Dado que para Moore Watchmen era una obra cerrada con un principio y final y que él ya había contado lo que quería y no estaba de acuerdo en que se hicieran continuaciones, en su día no compré los Before Watchmen, ni tampoco esta serie El Reloj del Juicio Final. Gracias a mi amigo Félix pude finalmente leer este comic de Geoff Johns y Gary Frank, y tengo que reconocer que me acabo de encontrar uno de los mejores comics de DC del año, de cualquier año.

Geoff Johns y Gary Frank han creado una carta de amor al género superheroico y a Superman como el primero y el mejor de todos, y lo hacen desde el respeto más absoluto por el comic de Moore y Gibbons y sus personajes. Whoa!! Conseguir esto no es nada fácil, casi parece que Johns ha conseguido la cuadratura del círculo.

Sin embargo, por empezar por elementos menos buenos, es posible que lectores de Watchmen que hayan comprado este comic puedan acabar decepcionados ya que Johns utiliza de forma brillante a estos personajes para poner en valor al Universo DC y a sus héroes de todas las épocas, previos incluso a la obra de Moore y Gibbons, con un Superman en el centro de una nueva mitología. Esto para mi es un gran logro, pero para un lector no acostumbrado al Universo DC, puede resultar chocante, y hasta confuso en varios momentos por el uso de personajes, situaciones y hasta fechas reales de publicación que no tienen por qué ser conocidas por el gran público.

De igual forma, la historia va de menos a más y hay que dar un margen a que la historia de Johns despegue. Y diría que en la primera mitad en la que los personajes de Watchmen son los grandes protagonistas, la historia de Johns es quizá en exceso derivativa de la obra de Moore y Gibbons. Cada número se centra en un personaje, y se fuerzan algunos elementos como la entrada en prisión de Rorschach claramente para que nos recuerden al comic original. En paralelo se crea un puzzle complejo situado en varios momentos temporales que se irá resolviendo en el perfecto final en el número 12. Como véis, dicho así parece una copia evidente.

Otro elemento derivativo de este El Reloj del Juicio Final es el propio diseño de la portada, con el primer plano de la primera viñeta del comic, que a su vez es un elemento secundario de la historia, con el título del comic en vertical con la misma tipografía que se usó en Watchmen, en el lado izquierdo de la portada. Este elemento también puede ayudar a provocar la confusión que comentaba antes, al pensar un lector no habitual que van a leer un nuevo comic de Watchmen, cuando diría que este comic es en realidad una historia del Universo DC en la que aparecen algunos personajes del Watchmen original de Moore y Gibbons, junto con algunos nuevos.

Mientras El Reloj del Juicio Final es un “Watchmen 2” en la primera mitad, el comic se queda en un buen comic bien realizado sin más, pero con una extraña sensación de familiaridad y que esto de alguna medida ya lo habiamos leído. Pero en cuanto el comic vira en su segunda mitad y se convierte en un EVENTO de DC Comics con el destino del multiveso en juego, la historia aumenta la tensión y ofrece un buen puñado de momentazos que me pusieron el corazón en un puño y me hicieron gritar de emoción (literalmente) leyendo la resolución del perfecto número 12.

Aprovecho este punto para reconocer a Gary Frank. Se trata de uno de los grandes artistas de DC y realmente no se le alaba lo suficiente. El Reloj del Juicio Final puede ser su obra cumbre dentro de una carrera increíble con montón de comicazos a sus espaldas: Superman: Secret Origin y Batman: Earth One (junto a Geoff Johns), Midnight Nation de J. Michael Straczynski o el Incredible Hulk junto a Peter David, entre otros.

Desde el respeto a Gibbons y utilizando sus mismas herramientas narrativas como el uso de rejillas de 9 viñetas por página, consigue crear una obra que se siente propia, aunque venga inspirada e influenciada por la obra de Dave Gibbons. En el apartado gráfico, Frank está de 10, no se le puede poner ni un solo pero. Además, su colaboración con el colorista Brad Anderson ofrecen unas páginas perfectas narrativamente, que hacen que la lectura sea una delicia.

Junto a Frank, el trabajo de Johns me parece también brillante. No se si este El Reloj del Juicio Final es su obra maestra, pero va a quedar muy probablemente en su Top 3. Y lo hace desde el respeto más absoluto al comic original de Watchmen, llevando al Dr. Manhattan y a Ozymandias un paso más alla y provocando una evolución que se siente lógica por lo leído en los 24 números, los 12 originales de Watchmen y estos 12 de ahora.

Johns plantea El Reloj del Juicio Final como una obra indivisible que aunque puede leerse comic a comic se disfruta incluso más con la lectura de un tirón. La tensión creciente que construye me parece maravillosa, y el todo cobre sentido de manera brillante en las últimas páginas me ha parecido bestial. Como comic que simplemente cuenta una entretenida aventura con principio y final me ha gustado mucho mucho. Pero esta obra tiene otros niveles de lectura que hacen que este comic me parezca una pasada.

A nivel metalingüístico, este comic resalta el deseo de Johns de demostrar que la industria del comic ha superado el «grim-n-gritty» de 1986, estilo que nació a partir del éxito de Watchmen pero que no fue creado por Moore y Gibbons, sino por otros autores que buscaron copiarles, en muchos aspectos mostrando que no habían entendido nada del comic de Watchmen, quedándose sólo con los aspectos superficiales. Tras tener su auge en el final de los 80 y sobre todo en la década de los 90, 30 años después todavía sigue presente en la industria mainstream americana.

El mundo del comic puede (DEBE) ser luminoso y optimista, y ofrecer valores positivos a los que los lectores debemos aspirar. El mensaje de Batman a Rorschach de apropiarse de máscaras negativas para transformarlas en algo positivo es súper importante hoy en día, debido a la gran polarización que sufre nuestra sociedad.

A nivel editorial, Johns crea una historia súper emocionante que ADEMÁS busca arreglar los problemas de continuidad de toda la historia de DC. El concepto del Metaverso con Superman y la Tierra en el centro me parece super brillante, más aún por su simplicidad. Siempre ha existido un Superman que inspire a los lectores, y seguirá existiendo en el futuro, sin importar que iteración del personaje tengamos, si el Superman de la Silver Age, de la Golden, la versión de Byrne post Crisis de 1985, el reinicio del Universo DC de 2011 de los Nuevos 52, el Rebirth de 2016 o quien sabe qué versión llegue en el futuro. Superman es eterno, y este comic sirve para ponerle aún más si cabe en el centro del universo DC.

Dentro del jaleo editorial que supone la DC del siglo XXI, con múltiples reinicios y relanzamientos que eliminan aspectos del pasado y los ponen en entredicho, Johns pone el énfasis en lo verdaderamente importante, que es la emoción y el corazón que Superman imprime en cada página, y cómo es y será siempre un icono independientemente del aspecto o el enfoque que tengan sus comics en un momento determinado.

Por ponerle otro pero, quizá los nuevos personajes del mundo de Watchmen Marioneta, Mimo o el nuevo Rorschach están un poco por debajo de la historia, pero al final cada uno de ellos tienen un papel que jugar, y sirven para resaltar que las historias nunca terminan. En todo caso, me encuentro maravillado con este comic, que se convierte en una lectura obligatoria para todos los fans de los comics de DC pero sobre todo veteranos como yo. El Reloj del Juicio Final se ha creado con vocación de clásico absoluto de DC, y muestra las posibilidades del género para contar historias que solo pueden crearse en el medio del comic.

Las mejores historias son las que dejan poso, las que te tienen pensando en ella horas después de haberla terminado y estás con ganas de volver a leerla y disfrutarla, sabiendo que en las nuevas lecturas vas a encontrar detalles que se escaparon. En ese sentido, El Reloj del Juicio Final me ha parecido un éxito sin paliativos, con una historia llena de emoción.

(Offtopic) Me ha gustado tanto este comic en la forma en que crea una nueva historia construyendo desde el respeto a los comics que vinieron antes, que hace que odie un poco más la serie de Damon Lindelof de la HBO que usa a estos personajes como excusa para contar otra cosa. Este Reloj del Juicio Final me ha parecido la forma perfecta de continuar desde el respeto con una obra previa, respetando lo existente y construyendo a partir de ahí, confirmando que es posible. Si se quiere. Qué lástima que Lindelof fuera a su aire pensando que su historia sobre el reacismo era más importante que el mundo creado por Moore. En todo caso, podéis leer mi reseña de esta serie de la HBO aquí.

Entiendo que la naturaleza derivativa de este comic respecto a la obra de Moore y Gibbons va a colocar a este comic siempre un peldaño por debajo del Watchmen original. Y entiendo que para lectores poco habituados al Universo DC puede resultar incluso confuso en algunos momentos. Pero Geoff Johns y Gary Frank han creado un comic muy especial para todos los fans de DC que es un must-read absoluto.

Cuando pensamos en DC, pensamos en escritores como Brian Michael Bendis, Grant Morrison, Greg Rucka… Pero visto lo visto, Geoff Johns es para mi el gran AUTOR de la casa, que no tiene el reconocimiento que merece quizá por haber bajado su producción comiquera al centrarse en las versiones cinematográficas y televisivas de los héroes de DC. Ahora que su acoso online sigue en marcha por parte de los del culto a Zack Snyder, veo que no se le agradece lo suficiente todo lo que ha creado para DC en todos estos años. Para mi, Johns es un grande entre los grandes, y ojalá podamos seguir disfrutándole en DC durante muchos años.

Por último, aparte de confirmar que tendré que comprarme el tomo de El Reloj del Juicio Final cuando salga en España, este comic me ha dejado con muchísimas ganas de leer Batman: Three Jokers de Geoff Johns y Jason Fabok, que está publicándose en estos momentos en USA dentro del sello Black Label. Esta semana me llegan los 2 primeros números y a final de mes se publica el último, por lo que en breve espero estar escribiendo mi reseña del nuevo comic de Johns.

El Reloj del Juicio Final es una miniserie sobresaliente que pone de manifiesto lo importante que es Superman para varias generaciones de lectores y para DC Comics en su conjunto. Un comic imprescindible para todos los fans de los comics de DC entre los que me incluyo.

PUNTUACIÓN: 9/10

Y si te gustó este artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales, y que sigas mi blog para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones.

¡Saludos a todos!

Crítica de Superman: Secret Origin de George Johns y Gary Frank

Geoff Johns y Gary Frank plantearon realizar el origen definitivo de Superman unificando la mitología del personaje en diferentes medios. El resultado fue Superman: Secret Origin, un comic imprescindible para todos los fans del personaje.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

El equipo superestrella del escritor Geoff Johns y el artista Gary Frank redefinen el origen de Superman para el siglo XXI. Esta historia explosiva explica el origen definitivo de Superman, relatando el viaje de Clark Kent desde los campos de maíz de Smallville hasta los rascacielos de Metrópolis. Sea testigo de una nueva mirada a los inicios de Lex Luthor, The Legion of Super-Heroes, Lois Lane, Metallo, Jimmy Olsen, The Parasite y más de sus personajes favoritos de la familia Superman. Es una mirada al pasado mítico del Hombre de Acero con una mirada hacia el futuro. SUPERMAN: SECRET ORIGIN fue publicado por DC Comics como una miniserie de 6 números entre finales de 2009 y principios de 2010.

Geoff Johns es un escritor galardonado y uno de los escritores de cómics más populares de la actualidad. Johns es el autor de las novelas gráficas superventas de The New York Times Aquaman: The Trench, Blackest Night, Green Lantern: Sinestro Corps War, Justice League: Origin, Superman: Brainiac y Batman: Earth One, que alcanzó el número 1 en la lista de los más vendidos. También es conocido por transformar a Green Lantern en una de las franquicias con más éxito comercial y crítico en los cómics. Johns nació en Detroit y estudió artes mediáticas, escritura de guiones y cine en la Universidad Estatal de Michigan. Después de mudarse a Los Ángeles, se convirtió en asistente de Richard Donner, director de Superman: The Movie. Él y su mentor Donner más tarde co-escribieron Superman: Last Son presentando el regreso del general Zod. Johns ha escrito para varios otros medios, incluidos episodios de Smallville, Arrow y Adult Swim’s Robot Chicken, por los cuales fue nominado junto con sus coautores para un Emmy. Es el director creativo de DC Entertainment y reside en Los Ángeles, California.

Gary Frank, oriundo de Bristol, Inglaterra, comenzó su carrera en los cómics trabajando en varios títulos para Marvel UK antes de ingresar a la escena de los cómics estadounidenses como dibujante en Marvel’s Incredible Hulk. Frank luego vino a DC Comics donde fue el artista original en BIRDS OF PREY y dibujó las aventuras de SUPERGIRL. También ha trabajado en GEN 13 de WildStorm, así como en su serie de creación propia Kin. Frank, junto con el escritor Geoff Johns, ha trabajado en los títulos superventas SUPERMAN: BRAINIAC, SUPERMAN Y LA LEGIÓN DE LOS SUPERHÉROES. Y el bestseller número 1 del New York Times, BATMAN: EARTH ONE.

Superman Secret Origin es una estupenda historia de origen que sirve para unificar y condensar en un único cómic 70 años de historia del personaje (en el momento en que este cómic se publicó) que provocaron diferentes variaciones a lo largo de los años.

A partir de una historia por otro lado conocida por todos, Jor El es el último superviviente del planeta Krypton que fue encontrado por los Kent y enseñado unos fuertes valores morales, veremos a un adolescente Clark Kent cuyos poderes están activándose y tiene miedo a hacer miedo de hacer daño a sus amigos Pete y Lana.

Geoff Johns conecta años de historias en este origen, presentando a los amigos de instituto de Clark, haciendo que viviera aventuras como Superboy (algo que John Byrne descartó en los 80),  y que conociera a la Legión de Superhéroes del siglo XXX.

Otro hecho interesante de es que Johns conecta a Lex Luthor con Smallville haciendo que crezca allí antes de mudarse a Metrópolis, algo que ya vimos en la serie de televisión de Smallville años antes, de forma que no se asusta por recoger influencias de otros medios no comiqueros.

De hecho, el Clark adulto que llega a Metrópolis es 100% Christopher Reeve, el educado y patoso reportero con buen corazón. Aunque en parte me gusta que Gary Frank claramente esté dibujando a Reeve en estas páginas, quizá me hubiera preferido que está influencia no fuera tan evidente.

Más que cómics concretos, parece que Johns está recreando el trabajo de su maestro y mentor Richard Donner en Superman: La Película (1978), con la llegada de Clark al Daily Planet, conociendo a Lois Lane, Perry White y Jimmy Olsen entre otros.

Lo novedoso de este cómic es que en esta primera aventura no estamos viendo a SUPERMAN, sino a Clark con el traje rojo y azul, mostrando unas dudas muy humanas sobre si estará a la altura del desafío y el miedo a si será aceptado o visto como un monstruo. El aprendizaje y la experiencia que adquiere en esta aventura que veremos a continuación destila toda la esencia del personaje, hasta el punto que es lógico que al final ya tengamos al conocido Hombre de Acero.

Quizá el único pero que le pongo a este cómic es que el origen de Superman es genial desde el punto de vista emocional y de aprendizaje, pero la historia no tiene un gran antagonista. La amenaza de Parásito, Metallo y el propio ejército de los Estados Unidos realmente me dejaron con la sensación que no dieron la talla, dejando para más adelante el enfrentamiento que realmente estábamos deseando ver, el de Superman frente al ya multimillonario Lex Luthor. El comic si presenta la envidia de Luthor hacia el Hombre de Acero, y como esto es el catalizador de todo lo que pasa en Metrópolis, pero al final en parte este comic queda como un prólogo de algo que veremos mejor desarrollado en el futuro.

En el apartado artístico, Gary Frank con el entintado de Jon Sibal y colores de Brad Anderson son perfectos para el encargo de narrar este origen dotándole de una cualidad atemporal. Frank es un dibujante de la vieja escuela y sus lápices siempre cuentan la historia de la forma más clara, huyendo de florituras innecesarias.

En lo referido al arte, es una gozada la perfecta caracterización de cada personaje, con rasgos únicos e icónicos, siendo un verdadero «quien es quien» del mundo de Superman. Además, Johns plantea cada número con varias splash-pages con los momentos y personajes más icónicos, y Frank aprovecha la oportunidad para lucirse.

No puedo evitar comentar como este cómic de 2009 y 2010 condensa casi todos los mitos de Superman, y algunas escenas de este cómic fueron tergiversadas en Man of Steel (Zack Snyder, 2014). David Goyer usa en su guión elementos mostrados en este cómic como la aparición de un tornado, pero el joven Clark salva a Lana en el comic mientras que en la película dejó morir a su padre, en uno de los momentos más lamentables de la historia cinematográfica del personaje.

Entiendo que al ser este cómic quizá muy deudor del Superman de Donner, que además fue copiado en 2006 por Bryan Singer en Superman Returns, Snyder y Goyer optaron por hacer algo diferente, pero su resultado final no mejoró lo ya existente.

Superman: Secret Origin es un comic que destila la esencia del Hombre de Acero y que ningún fan del personaje debería perderse.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

 

Y si te gustó este artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales, y que sigas mi blog para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones.

¡Saludos a todos!

Crítica de Titanes temporada 2 (Netflix)

Netflix ha estrenado este mes de enero la segunda temporada de Titanes, serie basada en los personajes de DC Comics, una temporada horrible que echa por tierra su notable primera parte.

PUNTUACIÓN: 4/10

La llegada a la Tierra de Trigon, el padre de Rachel (Raven), amenaza con destruir a la humanidad. Será necesaria la unión de los Titanes del pasado Dick Grayson, Donna Troy, Hawk & Dove y del presente Gar Logan (Beast Boy) y Kory (Starfire), así como del nuevo Robin Jason Todd para intentar detener esta amenaza. Y si sobreviven, el mercenario asesino a sueldo Deathstroke les espera para recordarles sus pecados del pasado.

Creada por Greg Berlanti, Akiva Goldsman y Geoff Johns, Titanes está basada en los famosos personajes de comic de DC Comics, que disfrutaron de una edad de oro en los años 80 gracias a la recordada etapa de Marv Wolfman y George Perez. En 2003 la serie tuvo una nueva vida gracias a la excelente etapa de Geoff Johns y Mike McKone, lo que demuestra que Johns era la persona perfecta para transmitir la esencia del grupo a la pequeña pantalla. A estos tres showrunners se les unen como productores ejecutivos para esta segunda temporada Sarah Schechter, Greg Walker y John Fawcett.

El reparto de Tinas está formado por Brenton Thwaites como Dick Grayson / Robin / Nightwing, Anna Diop como Koriand’r / Kory Anders, Teagan Croft como Rachel Roth. Ryan Potter como Gar Logan. Curran Walters como Jason Todd / Robin, Conor Leslie como Donna Troy / Wonder Girl, Minka Kelly como Dawn Granger / Dove y Alan Ritchson como Hank Hall / Hawk. En esta segunda temporada tenemos las nuevas incorporaciones Esai Morales como Slade Wilson / Deathstroke, Chelsea Zhang como Rose Wilson (hije de Slade) y Joshua Orpin como Sujeto 13 / Conner Kent.

Para esta segunda temporada, además del episodio inicial, tenemos de guionistas de los otros doce capítulos a Richard Hatem, Tom Pabst, Jamie Gorenberg, Bianca Sams, Bryan Edward Hill, Kate McCarthy, Jeffrey David Thomas, Jamie Gorenberg y Greg Walker. Diez escritores para doce episodios, casi uno diferente por capítulo.

A pesar de mis dudas iniciales, la primera temporada de Titanes me gustó mucho y fue una de las mejores series basadas en personajes de comic estrenada el 2019. Y eso aún a pesar de un final de temporada anticlimático provocado porque el último episodio que debía cerrar la serie fue retrasado para poder mejorar los efectos especiales de Trigon, dejando el season-ending completamente colgado. Por tanto el primer episodio de esta segunda temporada es realmente el último de la primera que da cierre (de momento) a la historia de Trigon, además de presentar el nuevo status-quo para los personajes en San Francisco. Como último episodio de temporada, este 2×01 escrito por los showrunners Akiva Goldsman, Geoff Johns y Greg Walker funciona de maravilla. Como primer episodio de una temporada… no tanto.

Y es que no voy a perder tiempo: Esta segunda temporada tiene un guión de vergüenza ajena. De hecho, me ha parecido tan mala que te recomiendo que si viste la primera temporada y te gustó, que veas sólo este primer episodio que da cierre al arco y no sigas.

La primera temporada tuvo un guión orgánico que fue presentando poco a poco a cada personaje y justificaba su unión, creando situaciones lógicas que molaban y que llevaban a otras situaciones interesantes. Las relaciones eran naturales y su evolución era gradual, con sorpresas mayúsculas como Hawk & Dove cuyos personajes me parecieron más interesantes y complejos que sus contrapartidas comiqueras.

Todo eso se va al traste en esta temporada. Los personajes repiten diálogos expositivos redundantes y se ven inmersos en situaciones que no son interesantes y, lo que es peor, absurdas cuando piensas en ellas. En este sentido, Hawk & Dove son ilustrativos de los problemas de esta temporada, pasando de ser de lo mejor de la temporada a literalmente unos figurantes que están allí sin nada interesante que hacer o decir la mayor parte del tiempo.

La temporada gira sobre el enfrentamiento contra Deathstroke, que fue el causante de la separación de la primera alineación de los Titanes cinco años antes. Los motivos que provocaron dicha separación y su influencia en el presente son el hilo conductor de la temporada, junto a la persecución que Cadmus (empresa de investigación científica propiedad de Lex Luthor) organiza para recuperar al fugado Conner (Superboy) al final de la primera temporada.

Lo malo es que ambas historias son ridículas hasta decir basta, con especial énfasis en las acciones situadas en el pasado. Es un guión absurdo en el que todo vale que genera sorpresas vacías que no se sostienen si se analizan un segundo.

A CONTINUACIÓN, SPOILERS:

Los Titanes Robin, Wonder Girl, Hawk y Dove se separaron cinco años atrás, algo terrible pasó que provocó que incluso 5 años después estos los héroes no se sintieran bien cuando tuvieron que volver a reunirse. ¿Qué fue tan terrible para separar al grupo?

En esta segunda temporada conoceremos brevemente a Garth / Aqualad (interpretado por Drew Van Acker ) miembro de los Titanes y sobrino de Aquaman, y a Jericho Wilson (interpretado por Chella Man), hijo de Slade con poderes de posesión a otras personas cuando hace contacto visual con ellos.

El giro dramático viene provocado porque Deathstroke mata a Aqualad en el mismo episodio en que es presentado. Ante la imposibilidad de encontrarle y llevarle ante la justicia, Dick Grayson se hace amigo de Jericho con la esperanza de que les conduzca hasta su padre.  Tras matar Deathstroke a varias amazonas amigas de Donna y dejarla malherida y derrotada, Deathstroke mata accidentalmente a Jericho cuando este se interpone entre él y Dick, que fue solo a enfrentarse a Slade.

Así que, cinco años antes Deathstroke mató a Aqualad, un miembro fundador de los Titanes, a Jericho un adolescente que se hizo amigo de ellos y quería usar sus poderes para el bien, además de a las amazonas familia de Donna, a la que deja malherida. ¿Cual fue la reacción de los Titanes? Obviamente, aumentarían sus esfuerzos para detener a Deathtroke para detener este reguero de muertos, ¿no?

Pues no, en un giro increíblemente estúpido, los Titanes SE SEPARAN culpando a Dick de la muerte de Jericho!!! Dejando libre a Slade para que continúe matando con total impunidad. Con amigos como estos, no quiero pensar cómo trataran a sus enemigos. Y como Dick se sigue sintiendo culpable cinco años más tarde, agrede a unos policías para ser enviado a prisión, porque cree que merece estar entre rejas para pagar por este pecado, a pesar que ¡fue Deathstroke quien mató a Jericho!!! Buff!! Estoy escribiendo esto y me pongo malo pensando en lo estúpido y sin sentido que es todo. Y ni siquiera entré a comentar nada de Cadmus, otra historia increíblemente tonta.

Los villanos Deathstoke, el Doctor Luz y la doctora Mercy Graves de Cadmus sinceramente no están a la altura. El traje de Deathstroke es feo, aunque no tanto como el horroroso Doctor Luz, pero lo peor es la interpretación de Esai Morales como Slade Wilson, muy floja y sin intensidad dramática ninguna. Como villano, Deathstroke en los comics es uno de los principales «bad-ass» de DC Comics, un villano realmente aterrador que es el prototipo de humano mejorado perfecto. En la serie, nunca da sensación de peligro o amenaza imponente.

Si los villanos y el guión son malos, encima las coreografías de acción son también super flojas, como si tuvieran menos presupuesto o tiempo para rodarlas, o les diera igual que estas escenas lucieran peor que en la anterior temporada. Todas son peleas genéricas en las que todos los héroes luchan igual y hacen giros molones ante la cámara que no tienen demasiado sentido.

No se me ocurren cosas buenas que comentar, incluso la sorpresa de conocer el nuevo traje de Nightwing me resbala ya que aparte que no es todo lo chulo que podría ser, el viaje interior de Dick para llegar a esta nueva identidad es de lo más ridículo de toda la temporada. Al igual que la aparición por fin de Bruce Wayne / Batman, que queda super intrascendente durante todos los episodios.

Comparto el trailer de esta segunda temporada:

La segunda temporada de Titanes ha sido una tremenda decepción que hace que seguro no vea la tercera temporada. Una serie que ha bajado tantísimo el nivel que parece mentira que sea la misma serie.

PUNTUACIÓN: 4/10

 

Y si te gustó este artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales, y que sigas mi blog para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones.

¡Saludos a todos!

 

Crítica de Doom Patrol temporada 1 (HBO)

La primera temporada de Doom Patrol estrenada en HBO ha supuesto una de las satisfacciones comiqueras más grandes del año, en muchos aspectos similar a Vengadores Endgame.

PUNTUACIÓN: 9/10

Reimaginación de uno de los grupos de superhéroes más emblemáticos de DC: Robotman, Negative Man, Elasti-Girl y Crazy Jane, liderados por el científico loco Dr. Niles Caulder. Los miembros de esta peculiar patrulla rememoran las circunstancias que les llevaron a obtener sus habilidades sobrehumanas, causando toda clase de cicatrices y desfiguraciones que les impiden llevar una vida normal. Desesperados, proponen a Caulder defender el planeta Tierra de los mayores peligros que jamás se hayan conocido. Siguiendo con los acontecimientos que tienen lugar en «Titans», la patrulla recibe un encargo de Cyborg que no podrán rechazar, aunque cumplirlo implica que sus vidas nunca volverán a ser como antes. (Argumento oficial en Filmaffinity)

Creada por Jeremy Carver (Supernatural), basada en los personajes de DC Comics creados por Arnold Drake, Bob Haney y Bruno Premioni, así como la celebrada etapa de Grant Morrison escrita en los años 80, cuenta con Greg Berlanti (Arrowverso televisivo), Geoff Johns (escritor de Green Lantern, Aquaman, Flash, JSA, Infinite Crises o Titanes en DC Comics) y Sarah Schechter como productores ejecutivos.

La serie ha sido dirigida por Glen Winter y cuenta con fotografía de Chris Manley y música de Clint Mansell y Kevin Kiner.

La serie está protagonizada por Matt Bomer (Negative man), April Bowlby (Elasti-Girl), Brendan Fraser (Robotman), Diane Guerrero (Crazy Jane), Joivan Wade (Cyborg), Timothy Dalton (Dr. Niles Caulder) y Alan Tudyk (Mr. Nobody), entre otros. Y aunque estos personajes fueron presentados en la serie Titans, curiosamente estrenada en Netflix, lo cierto es que ambas series son autónomas y Doom Patrol puede verse sin necesidad de haber visto dicha serie.

Doom Patrol ha conseguido que mi cerebro saltara por los aires. No solo por lo bien que han trasladado a estos personajes del comic a la pequeña pantalla, sino por haberse atrevido a abrazar todas las locuras de la mítica etapa escrita por Grant Morrison. Y además, flipo pensado en que Warner diera luz verde para que esta serie se hiciera realidad.

Su creador Jeremy Carver consigue que la serie transite entre el drama y la comedia absurda, creando el tono perfecto para la serie sin olvidarse que ante todo debe ser un buen entretenimiento para los espectadores. Lo mejor es que por encima de las situaciones loquísimas a las que se van enfrentando nuestros anti-héroes, Doom Patrol es una serie de personas rotas que deben encontrar su propio camino para volver a vivir.

Todo el reparto está genial, la complejidad de todos los personajes incluyen matices sorprendentes y emocionantes, y no sabría quedarme con nadie por encima de los demás. Es más, diría que todos los actores se lo han pasado genial rodando esta serie y ese disfrute se contagia en cada fotograma.

Desde el recuperado Brendan Fraser, cuyo Robotman es un over-the-top continuo que sabe que era una mala persona cuando era humano y que ahora que no tiene cuerpo de carne y hueso intenta mejorar y cuidar de Crazy Jane y sus 64 personalidades cada una con un poder diferente, excelentemente interpretada por una genial Diane Guerrero. O la antes egoista Elasti-Girl (April Bowlby) que debe aprender a formar parte de algo más grande que ella misma. Igual que Negative man (Matt Bomer), cuya salida del armario es más emocional que física y que debe dejar atrás su pasado para poder empezar a vivir.

Cyborg, interpretado por Joivan Wade, también mola mucho. Un chaval que sueña con ser un superhéroe sin saber que se está metiendo en un mundo de locura contra el que no está preparado, sobre todo teniendo en cuenta que cree que todo el mundo, incluido su padre el ingeniero Silas Stone de S.T.A.R. Labs que le construyó, le ocultan algo.

Por último, los que también destacan son Timothy Dalton como el Dr. Niles Caulder que reune a este grupo de freaks e intenta darles un hogar y un refugio frente al mundo, con una actuación fría y calculadora, mientras que Alan Tudyk como Mr. Nobody es todo lo contrario, pura locura que hace las veces de narrador y nos cuenta directamente a los espectadores qué está pasando, rompiendo la tercera pared de formas mucho más chulas que Deadpool. Además del hecho que Grant Morrison ya empleó este recurso en los comics muchísimo antes que el personaje de Marvel.

Hay que tener muchas narices a priori de creer que el público iba a aceptar no solo a estos personajes, sino freakadas como el propio villano Mr. Nobody, El Culto del Libro No Escrito, Flex Mentallo, Danny the Street o el Bureau of Normalcy. El que no arriesga no gana, y Doom Patrol es un triunfo arrollador. Mi más sentida enhorabuena para Jeremy Carver, Greg Berlanti, Geoff Johns y todo su equipo por creer en el proyecto y sacarlo adelante.

La historia engancha porque es un puzzle dentro de otro mayor, y a medida que la acción avanza, vamos conociendo la historia de cada personaje. Como en los comics, en muchos episodios los personajes se separan para realizar misiones que cumplen el objetivo global de buscar a Niles Coulder, pero también construir los vínculos entre  ellos sobre los que se reconstruirán de sus vidas rotas.

Loca, colorida, imaginativa, sorprendente,… todos esos adjetivos han ido apareciendo en mi mente cada vez que veía cada uno de los 15 estupendos episodios de esta primera temporada, que de momento aún no ha sido renovada. No se cuanto ha costado Doom Patrol, si ha sido barata o cara de producir, y tampoco se si la audiencia en los Estados Unidos ha sida buena o mala. Pero para mi es un triunfo creativo monumental. Uno que para mi se resume en no avergonzarse de los comics originales y abrazar con fuerza toda su locura y desbordante imaginación.

Obviamente me gustaría que Warner Television confirmara una segunda temporada manteniendo el mismo equipo creativo, pero si finalmente la Doom Patrol fuera cancelada tampoco pasaría nada, porque este disfrute lo tendriamos para siempre y podríamos volver a verla una y otra vez. De la misma forma que una mala película no “arruina” nuestro comic favorito, que sigue en nuestra librería para releerlo y disfrutarlo, Doom Patrol ya forma parte de la historia comiquera televisiva.

Este disfrute me recuerda en muchos aspectos la felicidad tras ver Vengadores Endgame, no solo por todo lo visto y sentido durante su visionado, sino por la ambición de Marvel Studios en ofrecer varios niveles de maravilla en una única película, y el asombro al descubrir que tuvieron éxito a todos los niveles. Ver lo que Doom Patrol ha conseguido en la pequeña pantalla me parece también asombroso.

Me lo he pasado genial viendo Doom Patrol y buscando algo negativo que decir creo que la serie debería haber acreditado a Grant Morrison de forma clara en los títulos de crédito, ya que aunque los personajes fueron creados en los años 60 por Arnold Drake, Bob Haney, Bruno Premioni, fue Morrison el que los llevó a nuevas cotas de locura en los años 80, estando la mayoría de argumentos inspirados en algún comic suyo. Aunque de hecho es mencionado directamente en el segundo episodio “Morrison estaría orgulloso” creo que dice…, creo que esto no es suficiente, la verdad. Ya veis que es un pero pequeñito, pero tenía que decirlo…

Además, hay que reconocer que algunos efectos visuales como los de Elasti-girl son un pelín cutres, pero sinceramente creo que no desentonan con el tono de locura general, y no es algo que me molestara durante el visionado.

Comparto el trailer de esta serie:

DOOM PATROL es un must-see para todos los fans de los comics y para todos aquellos que quieren ser sorprendidos con conceptos nuevos e imaginativos que no parecen algo trillado mil veces visto.

PUNTUACIÓN: 9/10

 

Y si te gustó este artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales, y que sigas mi blog para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones.

¡Saludos a todos!