Tras disfrutar del carisma de Kurt Rusell en The Hateful 8 de Tarantino, tenía ganas de ver Bone Tomahawk, western fronterizo también protagonizado por el genial actor, ganador del Premio al Mejor Director (S. Craig Zahler) en el pasado festival de Sitges 2015. Esta película no se llegó a estrenar en los cine de mi ciudad, así que he aprovechado las vacaciones para verla en casa y ha resultado una interesante sorpresa.
Bone Tomahawk es una película independiente escrita y dirigida por S. Craig Zahler, que realiza un buen trabajo en su debut en la gran pantalla. Y me ha sorprendido también muy positivamente el casting de la película, repleto de buenos actores como Patrick Wilson (al que acabo de ver por duplicado en las películas de Expediente Warren), Matthew Fox, Richard Jenkins y Lily Simmons, que acompañan perfectamente a Russell.
El argumento es muy simple. Un pequeño grupo de habitantes del pueblo fronterizo de Bright Hope liderados por el Sheriff Hunt (Kurt Russell) salen en busca de una tribu de indios canívales que han secuestrado a la mujer de Arthur O´Dwyer (Patrick Wilson), junto a uno de los ayudantes del sheriff y a un forajido al que habían detenido y llevado a la prisión del pueblo.
El giro de la historia es que O´Dwyer está herido en una pierna y lleva una muleta, lo que no le impide querer ir en busca de su esposa pero ralentizará la persecución que les llevará a las tierras indias, y que en último término se revelará fundamental para el desenlace de la acción. A Hunt y O´Dwyer les acompañan Chicory (Richard Jenkins), un anciano ayudante del Sheriff que aún quiere ayudar en lo que pueda, y John Brooder (Matthew Fox), un tirador que odia a los indios y quiere aprovechar este rescate para matar a todos los indios que pueda.
Pero estos cuatro hombres no se pueden ni imaginar el terror que les espera cuando lleguen a territorio indio.
La película transcurre con un ritmo muy lento y pausado al que hay que sumar la cojera de O´Dwyer. Pero esta lentitud se rompe en varias ocasiones con momentos muy violentos, y en especial hay una escena super gore no apta para todos los públicos que me dejó alucinado por el nivel de violencia extrema y explícita, y que casi rozaría el torture-porn.
En general la película es correcta y se salva especialmente gracias a la buena labor de todo el reparto y a la interesante mezcla de western con el terror, que desde luego no te esperas. Pero globalmente me ha perecido plana y monótona, con un momento gore que parece puesto simplemente para shockear a la audiencia y que se hable de ella en festivales, no porque narrativamente aporte nada.
Por estos motivos el premio al Mejor Director del pasado Festival de Sitges me parecen exagerado (aunque tampoco se contra qué películas competía), y no creo que sea una película que vaya a pasar a la historia del género. Aunque en todo caso sí es una buena carta de presentación del director Craig Zahler, un escritor y director cuyas próximas películas habrá que ver.
Comparto con vosotros el trailer de la película para que veais qué podeis esperar.
Bone Tomahawk es una correcta película que posiblemente no sea para ir al cine a verla pero que ha resultado perfecta para una calurosa noche veraniega y que me ha proporcionado varios momentos de sorpresa y shock bastante interesantes.
Si eres un aficionado al western y eres de estómago duro para aguantar las 2 escenas supergores, creo que la película te entretendrá.
Quentin Tarantino no decepciona. Sus películas se han convertido en acontecimientos cinematográficos para los aficionados, y The Hateful Eight, su octava película consigue dejarte con muy buen sabor de boca.
Los odiosos ocho es una película notable en la que destacan todas las interpretaciones, cosa lógica teniendo en cuenta que Tarantino escribió a los personajes pensando en qué actores los iban a interpretar. Y los casi 180 minutos pasan en un suspiro a pesar de contarnos una historia ubicada en un espacio cerrado.
Dicho lo cual, y aunque recomiendo a todo el mundo a que vaya a ver en pantalla grande este western rodado en 70mm, para mi no es ni una obra maestra ni la mejor película del director afincado en Los Angeles.
El argumento de la película es muy sencillo, y permite a Tarantino desarrollar muchos de los temas, personajes y situaciones habituales de su filmografía.
En medio del nevado paisaje invernal de Wyoming, una diligencia contratada por el cazarrecompensas John Ruth (Kurt Russell) le traslada hacia Red Rock con una prisionera, la peligrosa criminal Daisy Domergue (Jennifer Jason Leigh), sobre la que existe una importante recompensa por su captura viva o muerta. Y aunque es más fácil transportar cadáveres, y dan menos problemas, John «La Horca» Ruth siempre entrega a su prisionero con vida.
Por el camino recogerá a Marquis Warren (Samuel L. Jackson), un antiguo soldado de la Unión que comparte profesión con Ruth, y a Chris Mannix (Walton Goggins), un renegado sureño que afirma ser el nuevo sheriff de Red Rock.
La llegada de una tempestad les impide llegar a Red Rock, teniendo que refugiarse en la Mercería de Minnie, parada habitual de los carruajes camino a Red Rock. Pero Minnie no está, y en su lugar, encuentran a cuatro rostros desconocidos. Bob (Demian Bichir), al que Minnie ha dejado temporalmente al cargo del refugio, Oswaldo Mobray (Tim Roth), verdugo de Red Rock, el vaquero Joe Gage (Michael Madsen) y el general confederado Sanford Smithers (Bruce Dern).
La naturaleza desconfiada de Ruth le hace sospechar que al menos uno de estos 4 desconocidos podría estar asociado con Daisy, aunque por otro lado, tampoco es que tenga claro que puede confiar en Warren (Samuel L. Jackson) o Mannix (Walton Goggins)…
Obviamente, lo que nos espera es una sinfonía de suspense culminada con un baño de sangre 100% tarantiniano.
¿Porqué me ha gustado mucho la película pero no me ha alucinado?
Hay varias razones. Primero, creo que al ser una estructura de obra de teatro en espacio cerrado, no hay ningún momentazo visual que me impactara, excepto la locura final. Las escenas iniciales con el carruaje pasando por el desolado paisaje nevado son chulas, pero no gloriosas, a pesar de haber sido rodadas en el icónico formato de 70mm.
Sí es genial la profundidad y nitidez de la imagen dentro de la casa, que te permite ver perfectamente todo el encuadre, incluidos los fondos. Pero yo esperaba quizá que Tarantino aprovechara esta definición para crear una narración como en el comic de “100 Balas” de Brian Azzarello y Eduardo Risso, donde siempre estaban pasando 2 cosas a la vez en la viñeta, una en primer plano y otra en el fondo. Y aquí no hay nada de eso, la imagen se ve increíblemente bien, pero los personajes que están en 2º plano no hacen nada, solo están allí de fondo, como en el teatro…
Además, el casting es genial y todos realizan un excelente trabajo, pero quizá Michael Madsen es demasiado Michael Madsen, lo mismo en el caso de Tim Roth… Esto no es en sí negativo, pero tampoco sorprende.
Aunque parezca mentira, a pesar de las tres horas de duración, los personajes con un papel realmente destacable son los de Samuel L. Jackson, Kurt Russell y Walton Goggins, actor que ya me encantaba desde sus tiempos en la serie de televisión The Shield y que aquí vuelve a bordar su papel de paleto sureño.
Jennifer Jason Leigh hace un buen papel, pero tampoco es tan sobresaliente, más allá de salir fea y sin maquillaje, y sufrir la brutalidad del personaje de Kurt Russell.
Intenté no enterarme de nada antes de verla, pero no pude evitar leer que la peli era “The thing meets 10 negritos”. Sí que vemos en la película a un grupo de hombres peligrosos encerrados en un espacio cerrado, pero para fuera «10 negritos» debería haber unas pistas que ayuden a descubrir quién es el “tapado”. Y aquí las cosas simplemente suceden cuando tienen que suceder, no hay casi progresión ni investigación. Of course, esto tampoco es culpa de la película, sino de las expectativas , o quizá de la promoción.
Es genial el subtexto de la película, con una moral que podría aplicarse a la actualidad de los Estados Unidos. Y es que para Tarantino, los Estados Unidos fueron fundados por seres mezquinos que solo tenían en común el odio que sentían hacia todo lo diferente, ya sean los hombres hacia las mujeres, los blancos hacia los negros (y mexicanos o indios) y viceversa, los del norte hacia los del sur… Y es este odio hacia lo diferente lo único que une a unos seres egoistas que solo se preocupan en ellos mismos. Una visión super cínica, desde luego, aunque quizá no tan alejada de la realidad.
La película para ser 3 horas nunca se me hizo larga, aunque los primeros 45 minutos avanzan lentos como el carruaje. Y el final me llegó en un suspiro. Eso no quita que esta historia su hubiera podido contar igual de bien, o incluso mejor, si la película hubiera tenido 30 minutos menos. Pero claro, ¡a ver quien es el guapo que le corrige nada a Tarantino!
Además, la música de Ennio Morricone, gran maestro de las bandas sonoras, nos deleita con una melodía principal y un buen clímax, pero prcticamente desaparece durante una gran parte de la película. Creo sinceramente que su nominación a los Oscars es más un premio a su larga trayectoria, que a este trabajo concreto. Y de hecho por esto mismo pienso que puede ganar la estatuilla.
Pienso que Los odiosos ocho es una película que mejorará en futuros visionados. Y que el western se ajusta perfectamente al afán de Tarantino de crear películas destinadas a ser clásicos atemporales.
Comparto ahora el trailer de la película:
En resumen: Película de obligado visionado en pantalla grande, Tarantino en estado puro. Pero no me impactó como para calificarla de Sobresaliente.
Vi por fin la que seguro será una de las películas más divertida, entretenida y sin complejos que veré este año: ¡ Fast & Furious 7 !!
Ninguna franquicia puede presumir de haber realizado tantas películas en tan poco tiempo (15 años), no solo manteniendo y sino aumentando su éxito entre el público a nivel mundial. De hecho, esta 7ª entrega es la película de mayor éxito de la saga, y ya ha superado la cifra mítica de1000 millones de dólares de recaudación a nivel mundial, algo que solo han conseguido 20 películas en toda la historia.
Quien lo hubiera dicho tras ver la primera Fast & Furious en 2001, una mala copia de Point Break («Le llaman Bodhi») ambientada en la escena del tuning de Los Angeles.
Precisamente lo mejor de la saga ha sido su capacidad de reinventarse, dejando de lado el aspecto «chungo» del tuning y centrándose en acción sin complejos con vehículos de todo tipo y situaciones increíbles. Si en la 5ª película se inspiraron en las películas de robos tipo Ocean´s Eleven, y en la 6ª en las aventuras de James Bond, en esta nueva entrega suben el listón añadiendo un toque de venganza tras los sucesos de la película anterior.
En un alarde de sutileza para que no haya duda del tono de la película, descubrimos en la escena inicial que si Owen Shaw, el super malvado villano de la 6ª película, era malo, su hermano mayor Ian Shaw (Jason Statham) es aún más chungo. Y buscará vengarse de nuestros héroes.
Tras herir Shaw al agente Luke Hobbs (Dwayne «La Roca» Johnson) consigue la información de los componentes del equipo que se enfrentaron a su hermano. Y la primera víctima es Han, el miembro japonés del equipo que había vuelto a Tokio. Para Dominic Toretto (Vin Diesel), su amigo Brian O´Conner (el trístemente fallecido Paul Walker), Mia Toretto (Jordana Brewster) la hermana de Dom y mujer de Brian o la aún amnésica novia de Dom Letty Ortiz (Michelle Rodriguez), detener a Shaw se ha convertido en algo personal.
Antes de ser cazados, Dom y Brian deciden pasar a la ofensiva. Para localizar a Shaw, se embarcarán en una misión que les llevará por medio mundo, encargada por un misterioso jefe de una agencia de contraespionaje secreta, interpretado por el mítico Kurt Russell, en un cameo que parece utilizar la fórmula de presentar actores míticos de las pelis de acción que popularizó Los Mercenarios de Stallone.
A partir de ahí, las escenas acción se suceden a cual más espectacular y exagerada. Porque las leyes de la física o la gravedad no tienen la mayor importancia cuando se trata de entretener a la audiencia. Y los fans de la saga no buscamos realismo, la verdad, sino contemplar el «más difícil todavía» al que nos tienen acostumbrados.
Y en esta entrega, las expectativas no solo se cumplen, sino que se rebasan completamente, en parte gracias al buen hacer del director James Wan, que realiza un gran trabajo en su primera pelicula de acción de gran presupuesto, tras sus excelentes películas de terror Saw, Insidious o The Conjuring.
Además, la muerte de Paul Walker en un accidente de coche en 2013 dejó marcada a la película. Decididos a terminarla y que esta fuera un homenaje al fallecido actor, la producción utilizó a los hermanos de Walker para rodar las escenas que faltaban, insertando su cara digitalmente cuando hiciera falta.
El resultado es un sentido homenaje a este carismático actor, que sirve de final de una etapa, y sin duda de punto y seguido para la franquicia.
Aquí podeis ver el trailer de la película, en el que muestran algunas escenas increíbles pero que no son ni mucho menos las más desfasadas, dejando sin duda lo mejor para el visionado de la película.
Si os gusta el cine palomitero en el mejor sentido y quereis pasar un buen rato con una película sin mayor pretensión que entrener, no lo dudeis, teneis que ver esta película, os la recomiendo.
Esta semana acabo mi serie de artículos sobre la colaboración de John Carpenter y Kurt Russell, hablando de su tercer largometraje: Golpe en la pequeña China. La película más divertida y positiva de la filmografía del director, es una joya para los aficionados al género de aventuras, con un toque fantástico que unía las películas de artes marciales con las de acción y efectos especiales.
Para entender uno de los motivos de mi especial predilección por esta obra, hay que entenderla en el contexto en que se realizó la película. Estamos en la mitad de los 80, y el Heroe de Acción se impone en las carteleras. Arnold Schwarzenegger, Sylvester Stallone o Chuck Norris se encuentran en la cima de su popularidad, estrenando en esas fechas Terminator (1984) y Comando (1985), Rambo (1985) y Cobra (1986) o Desaparecido en Combate (1984) y Delta Force (1986), respectivamente. Tipos duros, seguros de si mismos, son los mejores en lo que hacen, y lo que hacen implica matar a todo el que se mueva… sin el menor atisbo de sentido del humor o ironía. La filosofía del Reaganismo en acción!!
Además, Harrison Ford encarnó por segunda vez a Indiana Jones en Indiana Jones y el Templo Maldito en 1984 con gran éxito, por lo que, en principio, el público seguía demandando obras de temática aventurera… ¿o no?
Golpe en la pequeña china (1986)
“-Como dice Jack Burton…
-Quién?
-Jack Burton…. Yo!”
Con esta película el director pudo cumplir otro de sus sueños, como era realizar una película de aventuras inspirada en el género de las artes marciales que tuvieron su apogeo en la década de los 70. La película fue una comedia, con toques de folklore chino ambientada en el Chinatown de San Francisco. El título español perdía gran parte de punch del original “Big trouble in little China” que ya dejaba intuir el planteamiento humorístico con el que el director se aproximó a esta obra.
Jack Burton (Russell) es un camionero bocazas que llega a San Francisco justo a tiempo para acompañar a su amigo Wang Chi (Dennis Dun) al aeropuesto, ya que tiene que recoger a su prometida Miao Yin (Suzee Pai), que llega desde China. Al llegar al barrio chino, la banda de Los Señores de la Muerte secuestran a Miao Yin, lo que provoca una persecución que lleva a Jack y a Wang al mundo secreto que existe en el subsuelo de San Francisco. Allí descubren que Lo Pan (James Hong) un poderoso mago de épocas antiguas quiere casarse con Miao Yin, para así acabar con una antigua maldición que pesa sobre él y le impide recobrar su forma física mortal.
Miao Yin tiene ojos verdes, un rasgo muy poco común en un chino, y es la cualidad necesaria para romper la maldición. Lo Pan cuenta con la ayuda de los “Tres Tormentas”, Trueno, Lluvia y Relámpago, unos seres superpoderosos, así como el de las bandas criminales de Chinatown.
Con la ayuda de Egg Shen (Victor Wong) un mago blanco que se opone a Lo Pan y Gracie Law (Kim Cattrall), una abogada de ojos verdes que trabaja en el barrio, preparan el rescate de Miao Yin, lo que provoca una explosión de humor, grandes coreografías de artes marciales con unos geniales efectos especiales con algún toque freak, y en resumen, una de las películas “palomiteras” más disfrutables de ésta década.
Kurt Russel no quería participar inicialmente en esta película, hasta que entendió que podía dar un enfoque diferente, que no sería un heroe de acción tradicional. Para él, Jack Burton era un pringado que se cree Indiana Jones, pero se ve envuelto en situaciones para los que no está preparado y que claramente le sobrepasan. En su actuación ironiza y se rie en muchas ocasiones de la figura del “Heroe Invencible” que dominaban la cartelera de la época. Jack es gracioso y sobrado, tiene mucho menos sex appeal de lo que él se cree, falla, incluso se desmaya en un momento del rescate, no despertándose hasta que la acción prácticamente ha concluido… Como el propio actor indicó, es como si el compañero de un superhéroe pensara que él es protagonista de la acción, cuando todo el peso lo lleva el otro, en este caso el personaje de Wang.
Además, interesante es también su profesión, camionero, un trabajo que desde el inicio le coloca como persona del montón, no como otras profesiones de «prestigio» como policía, soldado o arqueólogo… que se veían habitualmente en las películas de género de acción.
Todo ello contado desde un punto de vista irónico y gracioso, y que tuvimos que esperar 2 años más para volver a ver, al estrenarse Jungla de Cristal (Die Hard – 1988), que inauguró un nuevo tipo de película de acción, más irónica, y con un protagonista falible, que se equivoca a menudo… Personajes y géneros que en parte son deudoras de ésta obra.
Actualmente, estamos muy acostumbrados a la mezcla de acción y efectos especiales, sobre todo desde Matrix (1999) o Tigre y Dragón (2000). Pero en los 80, las películas eran «monotemáticas», por decirlo de alguna forma. Las artes marciales aún estaban de moda, pero sobre todo en obras de bajos presupuestos, muy lineales y previsibles… En 1986, nadie había realizado una unión de estos géneros a este nivel: aventuras, comedia, artes marciales y cuento de terror chino… Y tardamos un década en volverlo a ver en películas de gran presupuesto.
Lamentablemente, quizá por esta mezcla de géneros o por el toque de comedia, la película no encajó con el gran público, y solo recaudó 12 millones a partir de un presupuesto de 25. Ésto, unido a los numerosos problemas en la producción y rodaje de la película provocaron una gran desilusión en Carpenter, que decidió nunca más trabajar con un gran estudio de Hollywood, en este caso la 20th Century Fox. Y es que Carpenter está muy orgulloso de esta película, de la que no cambiaría ni una coma, pero culpa al estudio de muchos de los problemas a los que se enfrentaron.
Y es que la Fox solo encargó está película a Carpenter por su fama de director rápido y que podía trabajar con presupuestos ajustados, ya que querían competir con la comedia del por entonces super-estrella Eddie Murphy, el “Chico de Oro”, que se estrenó ese mismo año, y que tenía una temática similar, al tratar aspectos de la cultura Tibetana. Pero claro, “Golpe…” tenía que estrenarse antes, lo que provocó una pre-producción veloz y un rodaje de infarto en 15 semanas, además de un estreno en competencia directa con la que fué uno de los títulos más importantes de ese año “Aliens”, de James Cameron, lo que claramente perjudicó su carrera comercial.
En lo que respecta a la producción de la película, el guión original estaba ambientado a finales de siglo XIX, y fue totalmente reescrito por W.D. Richter, amigo de Carpenter, para situarlo en la época actual. Sin embargo un conflicto de la 20th con los guionistas originales, resultó en que el trabajo de Richter no fuera reconocido en el film, provocando un gran enfado al director.
Además, Carpenter tampoco quedó satisfecho ni con el presupuesto con el que contaba (25 millones) ni con los efectos especiales realizados por la empresa Boss Film Studios, que solo tuvieron 2 millones para trabajar, motivo por el que varias escenas de acción del guión original tuvieron que ser eliminadas, no llegando siquiera a rodarse.
Pese a todo lo anterior, esta obra es altamente disfrutable por si misma incluso en la actualidad. Sin embargo, estos problemas en la producción motivaron que Carpenter abandonara Hollywood, lo que supuso un cambio importante para toda su obra posterior, al verse a partir de ese momento limitado a presupuestos más modestos de serie “B”, y a tener que buscar su propia autofinanciación.
En mi próximo artículo, comentaré la segunda película de la Trilogía del Apocalipsis,»El Señor de las Tinieblas« (1987), en la que Carpenter vuelve a ponerse serio ante la llegada del Anti-Cristo…
Hoy, por fin puedo comentar mi película favorita de John Carpenter !!
La Cosa es mucho más que una película de monstruos, o de terror… Es una asfixiante y terrorífica historia que cruza muchos géneros diferentes para crear una obra que rompió moldes, y que ha desafiado el paso del tiempo… Cuanto más veces la veo, más matices llego a captar en cada escena, de cada actuación. Esta sangrienta historia, combinaba el aislamiento del círculo polar con la paranoia e incertidumbre de enfrentarse a una amenaza «invisible» que ha invadido el hábitat de unos científicos demasiado insolidarios y asustados para trabajar en equipo, en una metáfora de nuestra sociedad, cada vez más egoista e individualista.
Además, la Cosa protagonista no es una, sino que son muchas diferentes, al encontrarnos por primera vez, al menos para mi, con un «camaleón» genético, que cambia de forma en numerosas ocasiones en función del ser al que asimila. Un ser, en definitiva, muy superior a los humanos y que podría eliminarnos fácilmente de la Tierra, más rápida y eficazmente de lo que tardó el meteorito en acabar con los dinosaurios.
Un película para mantener en la memoria, con un final ambiguo y genial que deja numerosas cuestiones abiertas para que sigamos hablando sobre ella durante mucho tiempo!!
The Thing (1982)
«Se que yo soy humano. Y se que algunos de vosotros también lo sois… Si no, ya me habríais atacado.» (MacReady hablando al grupo.)
Carpenter tomó como punto de partida la película de 1951 “The Thing from Another World” realizada por su director de cine favorito, Howard Hawks. Lo que en principio pudiera perecer un simple remake fue el punto de partida para crear una gran obra, considerada actualmente sin discursión una obra maestra del cine de terror / fantástico.
Aunque de argumento muy similar, mirado a través del punto de vista crítico que Carpenter tenía hacia sociedad de los 70 y 80 lo convierten no solo en una historia de terror con un Alien invasor, sino también una claustrofóbica historia de paranoia, tensión y desconfianza ambientada en el desolado Círculo Polar, una metáfora del aislamiento del individuo en la sociedad, en la que nadie confía en nadie, con un final ambiguo y nihilista, en el que no sabemos si los humanos han triunfado o la Cosa sigue entre ellos, y que refleja la profunda angustia existencial de la época.
La película empieza cuando los investigadores americanos de la “base 31” reciben a un enloquecido investigador noruego que persigue a un perro para matarle. Fuera de si, los americanos no tienen más remedio que matar al hombre en defensa propia y recoger al perro extraviado. Al no poder contactar con la base noruega a la que pertenecía, varios investigadores, dirigidos por MacReady (Russell), se dirigen allí, descubriendo la base destruida y todo el personal muerto. El terror empieza cuando descubren que esta base había descubierto una nave alienígena enterrada en el hielo.
Además, un visitante de otro mundo fue despertado, al calentar su cuerpo, descubriendo un cadáver quemado con 2 cabezas fusionadas. La investigación concluye que el alienígena puede mimetizar perfectamente cualquier forma de vida, incluyendo recuerdos, capacidad intelectual y de comunicación, siendo imposible de descubrir a menos que se realice un análisis de sangre.
Las horas que han pasado en la base noruega hacen que no sepan en quién confiar, ya que la base ha sido contaminada por el perro-cosa, por lo que cualquiera de sus compañeros podría haber sido asimilado. La paranoia empieza a afectar al grupo.
Blair, uno de los investigadores, está convencido que si la Cosa llega a áreas pobladas, acabará con la vida humana en cuestión de meses. Para evitarlo, destruye el generador y todos los medios de transporte y comunicación, dejando a la estación aislada con el alien entre ellos. Aunque ellos mueran, Blair confía que el frío polar congelará de nuevo al monstruo, hasta destruirle.
Pero el monstruo no se dejará destruir tan facilmente…
Una diferencia importante respecto a otras películas de terror, por ejemplo Alien, el 8º pasajero, es la permanente mutabilidad de monstruo, que asume cualquier forma con la que haya entrado en contacto, ya sea perro, humano, o cualquier cosa entre ambos… la Cosa está en continua evolución y es muy difícil de matar (recordando, por ejemplo, la famosa escena de la cabeza andante). Siempre cambiando, con un solo objetivo: sobrevivir a cuaquier costa.
Y en relación a la versión de 1951, una diferencia sustancial es que mientras en la película original, los soldados trabajan unidos para acabar con el alien, logrando al final su objetivo, en la versión de Carpenter, los investigadores son todos hombres antisociales, que no trabajan en equipo, y que parece que se encuentran en un exilio auto-infligido, no sabiendo en ningún momento por qué están allí o qué investigan, matando el tiempo jugando al ajedrez contra máquinas (nunca entre ellos), con alcohol y drogas. Esta concepción de la sociedad de la base es, con toda seguridad, una analogía de la sociedad americana de los 70 / 80, que sufrió una profunda crisis de valores y de confianza en sus instituciones y en sus dirigentes.
Ron Bottin creó unos increibles efectos visuales, construyendo todos los animatronics con las diferentes versiones de la Cosa, excepto la criatura perro, creada por Stan Winston, otro maestro del género. Visto 30 años más tarde, aún siguen impresionando, aportando una realidad palpable al monstruo que las actuales producciones con efectos digitales por ordenador ni sueñan con conseguir. Sin ir más lejos, la película tuvo una precuela estrenada en 2011, que no aportó nada nuevo, y que aún contando con efectos digitales de última generación, ni se acercó a los niveles terroríficos de esta película.
Ésta fue su primera gran película, ganando posteriormente un Oscar por Legend, de Ridley Scott, y trabajando posteriormente en otros clásicos como Robocop, Desafío Total (ya comentados en este blog), Se7en, El Club de la Lucha, Mimic o Mision: Imposible.
Kurt Russell, se unió por segunda vez a Carpenter para protagonizar ésta película, realizando una convincente interpretación de MacReady, el piloto de helicóptero y líder involuntario de la lucha contra La Cosa, no porque inspire a los otros, sino por ser el único armado en la base. Otro ejemplo del rechazo que las figuras autoritarias tienen para el director…
Increiblemente la película, fue un fracaso en su estreno en USA. Su alto contenido de sangre y gore fue muy criticado en la época y generó una enorme polémica. Análisis posteriores sugieren que estas escenas de violencia extrema, no son más que una forma de resaltar la extrema fragilidad del ser humano, cuyo cuerpo es fácilmente destruido por cualquier amenaza, a pesar de nuestra creencia de ser los amos del mundo.
La película, para desgracia de Carpenter, se estrenó tan solo dos semanas después de E.T., que arrasó ese año, y el mismo fin de semana que otra película de culto: Blade Runner. Muchos críticos, y el propio Carpenter, opinan que el estreno previo de un E.T., un Extra-Terrestre bueno eclipsó todo el fantástico de temática similar, y los espectadores no quisieron ver otra película que les cortara el buen rollo de la cinta de Spielberg. Además, la película de Ridley Scott le quitó los posibles espectadores adultos, fruto de su calificación como película solo para mayores de 18… demasiada competencia para la película!
Carpenter considera “La Cosa”, la primera parte de la Trilogía del Apocalipsis, a la que siguieron “El Principe de la Oscuridad” (1987) y “En la boca del miedo” (1994). Aunque las 3 películas son de temáticas muy diferentes, todas hacen referencia a un posible Apocalipsis: si una «Cosa» llegara a alcanzar la civilización, la humanidad estaría irremediablemente condenada.
Pero antes, la semana que viene comentaré la película más divertida de toda la filmografía de Carpenter, Golpe en la Pequeña China (1986), también con Kurt Russell como carismático protagonista.
Repaso a mi Sci-fi favorito: comics, películas, TV y libros
Debe estar conectado para enviar un comentario.