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Crítica de By night vol. 1 de John Allison y Christine Larsen (Fandogamia)

Tras disfrutar de Giant Days, aproveché el pasado salón Comic Barcelona 2022 para comprar en el stand de Fandogamia el primer volumen de By Night, escrita por John Allison y dibujada por Christine Larsen, con color de Sarah Stern.

PUNTUACIÓN: 5.5/10

Algo está pasando en Spectrum, Dakota del Sur, el hogar de Jane Langstaff y Heather Meadows, mejores amigas en el insti. Spectrum es una floreciente ciudad que hace ya mucho que dejó de florecer. Nada queda de su vieja gloria salvo la finca de Charleswood, donde se encuentra la fábrica de engranajes de Charlesco, envuelta por el misterio de la desaparición de su fundador… pero en las profundidades de Charleswood, oculta, hay una máquina conocida como el Eidolón, capaz de abrir una puerta a otra dimensión. John Allison, y la artista Christine Larsen (Hora de Aventuras) te invitan a viajar a un mundo más allá del Eidolón, repleto de extrañas criaturas y fantásticas aventuras.

En comparación con Giant Days que es una serie abierta, John Allison planteó By night como un comic de 12 números con un final claro desde el principio. Y de nuevo con la comparación, frente al slice-of-life de las jóvenes universitarias, aquí Allison ha optado por una historia de ficción sobrenatural con dos amigas, Jane y Heather, de personalidades muy diferentes cuya relación se enfrió cuando la segunda se marchó a la universidad.

La ambientación de Allison tiene su interés, al mostrar un pueblo que era próspero hasta que la desaparición del dueño de CharlesCo provocó la debacle de la empresa, algo que recuerda a decenas ¿cientos? de pueblos pequeños que dependían completamente de una industria y que sufrieron cuando ésta desapareció. En este caso, Allison opta por una historia con una vertiente fantástica para explicar esta desaparición, mostrando un mundo en otra dimensión en el que las posibilidades son enormes.

Lamentablemente, el conjunto de este primer volumen se me queda a medio camino de todo. Las protagonistas no acaban de interesarme y sobre todo Heather me cae mal, y de momento el mundo fantástico es todo excepto eso, siendo un fail importante que no transmite ninguna emoción. Por supuesto, de sensación de amenaza mejor olvidarse, muchos menos plantear algo que pudiera sugerir terror.

El principal problema de By night es el apartado gráfico, con una flojísima Christine Larsen en el dibujo con color de Sarah Stern. Incluso entendiendo que este comic se plantee como un all-ages, cosa por otro lado cuestionable dado que las protagonistas son universitarias mayores de edad luego el target como mucho sería juvenil / young-adults, no es muy aceptable este dibujo tenga un feeling casi amateur, con unas figuras super básicas que no transmiten nada y unas viñetas casi sin fondos. Es que hay que negar la mayor, aunque el comic fuera para niños, el dibujo no puede ser montonero pensando que total, los niños consumen lo que les echen.

Leo en la sinopsis que Larsen ha trabajado en Hora de Aventuras y acepto que la popular serie de animación tiene un estilo de dibujo super básico que en todo caso no impide contar la historia en formato televisivo. Pero en el comic no basta con dibujar viñetas, tienes que plantear una narrativa que fluya entre ellas para contar la historia, y es algo que no he encontrado en este comic. Hablaba que el comic falla en la ambientación fantástica y en transmitir emoción, y todo ello es achacable a un dibujo en mi opinión deficiente. Si esta misma historia estuviera dibujada por Max Sarin (artista de Giant Days), ¡anda que no cambiaría la cosa!!

Por un lado, el hecho que son tan sólo tres tomos me invita a comprar los otros dos para tener la obra completa y saber cómo termina la historia. La super económica edición de Fandogamia también invita a la compra, las cosas como son. Pero la verdad es que con este dibujo tan tan flojo se me quitan completamente las ganas de gastar mi dinero en este comic.

Comparto algunas páginas del comic:

By night no es tan divertido comparado con Giant days ni tiene un dibujo igual de carismático, pero creo que puede gustar a un público de comics all-ages o young-adults

PUNTUACIÓN: 5.5/10

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¡Saludos a todos!

Crítica de El Ritmo de la guerra de Brandon Sanderson (El Archivo de las tormentas 4)

Me cuesta muchísimo ponerme a leer los tochales de El Archivo de las Tormentas de Brandon Sanderson. Pero una vez lo hago, como ha sido el caso de El ritmo de la guerra, la cuarta novela, la experiencia es siempre super satisfactoria.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

El Ritmo de la Guerra es la esperada cuarta parte de la decalogía «El Archivo de las Tormentas» y el libro que continúa la historia de El camino de los reyes, Palabras radiantes Juramentada.

Hay secretos que hemos guardado mucho tiempo. Vigilantes. Insomnes. Eternos. Y pronto dejarán de ser nuestros.

La Una que es Tres busca, sin saberlo, el alma capturada. El spren aprisionado, olvidado hace mucho tiempo. ¿Puede liberar su propia alma a tiempo de hallar el conocimiento que condena a todos los pueblos de Roshar?

El Soldado Caído acaricia y ama la lanza, incluso mientras el arma hiende su propia carne. Camina siempre hacia delante, siempre hacia la oscuridad, sin luz. No puede llevar consigo a nadie, salvo aquello que él mismo puede avivar.

La Hermana Derrumbada comprende sus errores y piensa que ella misma es un error. Parece muy alejada de sus antepasados, pero no comprende que son quienes la llevan a hombros. Hacia la victoria, y hacia ese silencio, el más importante de todos.

Y la Madre de Máquinas, la más crucial de todos ellos, danza con mentirosos en un gran baile. Debe desenmascararlos, alcanzar sus verdades ocultas y entregarlas al mundo. Tiene que reconocer que las peores mentiras son las que se cuenta a sí misma.

Si lo hace, nuestros secretos por fin se convertirán en verdades.

Brandon Sanderson (Lincoln, Nebraska, 1975) es el gran renovador de la fantasía del siglo XXI, con veintitrés millones de lectores, y el autor más prolífico del mundo. Desde que debutara en 2006 con su novela Elantris, ha deslumbrado a lectores en treinta lenguas con el Cosmere, el fascinante universo de magia que comparten la mayoría de sus obras. Sanderson es autor de la brillante saga Nacidos de la Bruma (Mistborn), formada por El Imperio Final, El Pozo de la Ascensión, El Héroe de las Eras, Aleación de ley, Sombras de identidad y Brazales de Duelo. Tras El aliento de los dioses, una obra de fantasía épica en un único volumen en la línea de Elantris, inició con El camino de los reyes una magna y descomunal decalogía, El Archivo de las Tormentas, que continuó con Palabras radiantes, Juramentada y El Ritmo de la Guerra (además de la novela corta Esquirla del Amanecer). Con la serie Escuadrón (Escuadrón, Estelar, Citónica Escuadrón Cielo), Sanderson se acerca, también, a los lectores de la ciencia ficción. Con un plan de publicación de más de veinte futuras obras (que contempla la interconexión de todas ellas), el Cosmere se convertirá en el universo más extenso e impresionante jamás escrito en fantasía épica. Sanderson vive en Utah con su esposa e hijos y enseña escritura creativa en la Universidad Brigham Young. Curso de escritura creativa es el libro que recoge sus valiosos consejos.

El ritmo de la guerra me ha parecido la novela más expositiva de lo que llevo leído de El archivo de las tormentas y en general de la obra de Sanderson. Lo cual no tiene por qué ser malo. Como en novelas anteriores, la trama está dividida en varios arcos de personajes, y en todos los casos vamos a encontrar una evolución super interesante que cambia su statu-quo de todos ellos, algo que entiendo que es más interesante que tener combates más o menos inspirados.

En muchos aspectos Sanderson sigue buscando desmitificar clichés de la fantasía épica, como es tener a un héroe (Kaladin) aquejado de síndrome de stress post-traumático y de un terrorífico sentimiento de culpa al no poder salvar a todos sus amigos y familiares. Reconociendo que una parte del viaje del héroe pasa por alzarse ante los problemas que se cruzan en el pasado. Shallan con su personalidad fragmentada por los traumas de su pasado también tendrá que intentar dar un paso adelante y decidir quien quiere ser. Y lo mismo podríamos decir de Adolin, Navani o Venli.

Geográficamente, la novela tiene una trama principal y dos secundarias. Mientras Dalinar y Jasnah parten a luchar en el frente de batalla de Emul en una maniobra estratégica, la que sería la trama más secundaria de la novela, Shallan y Adolin viajan a Shadesmar como enviados diplomáticos para animar a más honorspren a unirse a los humanos. A los problemas de Shallan con sus personalidades y su decisión de saber quién quiere ser, se añade a un Adolin que descubrirá que sus habilidades como espadachín y guerrero no le servirá para la prueba que tiene ante sí. Una trama que además del desarrollo de los dos protagonistas hará que avancemos en nuestro conocimiento de los sprens y lo que pensábamos que sabiamos de ellos.

Las historias principales tendrán lugar en Urithiru, donde se han quedado Navani como regente que intenta desentrañar los misterios de la torre, y Kaladin de baja por sus problemas mentales. En el momento menos esperado, los Fusionados liderados por Raboniel invaden y toman el control de Urithiru, corrompiendo al Hermano, el spren de la torre, lo que hace que todos los Radiantes de la torre, excepto Kaladin y Lift, caigan inconscientes. Tras rendir sus exiguas tropas para evitar una masacre, Navani se unirá a Raboniel para una investigación que cambiará todo lo que pensaban que conocían sobre la luz tormentosa y la luz de vacío, la fuente aparente de muchos de los poderes de los dotados.

Mientras Navani intenta ganar tiempo para salvar a Hermano de la corrupción total, Kaladin, el único despierto junto a Lift (pero ella ha caído prisionera), deberá ayudar en la medida de sus posibilidades, lanzando una guerra de guerrillas de un sólo hombre, una tarea imposible, y más si sus sueños le traicionan al ser terribles pesadillas que le recuerdan sus fallos del pasado. Y junto a todo esto, la novela se centra en mostrarnos a modo de flashback la historia de Venli, la parshendi hermana de Eshonai que está conectada a la vez a Timbre, un spren, y a Ulim, un vaciospren, y juró el Primer Ideal de los Caballeros Radiantes al final de la novela anterior, incluso a pesar de estar al servicio de Odium y sus Fusionados. Una Venli que siempre se ha comportado cobardemente y tiene muchos pecados en la consciencia que tendrá que decidir si es capaz de hacer lo correcto aunque le pueda costar la vida.

Las 1400 páginas ha hecho avanzar muchísimo las principales líneas argumentales con múltiples sorpresas de todo tipo, y todos los protagonistas han evolucionado un montón durante la novela. Dicho esto, El ritmo de la guerra me ha dejado cierta sensación de historia de transición que nos prepara para lo que será el gran climax de la primera parte del Archivo de las Tormentas. Y es que Sanderson ha explicado que en total plantea 10 novelas divididas en dos series de 5 cada una. Esto hace que la trama necesita empezar a mostrar algunos de los secretos de cara a lo que se supone que serán los enfrentamientos claves que tenga previstos para el final de esta primera parte de su serie.

El juramento de Kaladin de El camino de los reyes puede ser lo más épico que jamás haya leído. Lo malo es que a pesar de guardarse varios momentazos en esta novela, el principal de los cuales también le tiene a él de protagonista, las cotas de épica siempre quedan por debajo cuando se comparan con la primera novela. En este sentido, es interesante entender que esta NO es una novela de combates, aunque hay un par o tres bastante buenos, sino que lo principal es seguir construyendo y haciendo crecer a estos personajes, y en eso Sanderson se muestra brillante.

Sin embargo, dentro que todo lo encuentro muy entretenido y estoy super super conectado emocionalmente con todos los personajes, me ha dado cierta sensación que todo está bien pero a la vez no hay nada brillante. Si hay tres o cuatro destellos increíbles, pero dentro de una novela de 1400 páginas, no hay duda que Sanderson exige que invirtamos mucho tiempo para llegar a esos pay-offs para los diferentes personajes. Y no tengo claro si a algún lector concreto esta novela le puede haber parecido pesada y de ritmo lento, porque realmente lo es.

Yo mismo necesito encontrar el momento adecuado para poner a leerme estas 1400 páginas. Y aunque me cuenta ponerme, la verdad es que Sanderson siempre consigue dejarme más que satisfecho con sus libros.

El ritmo de la guerra me ha gustado mucho y ha dado muchas respuestas a preguntas que no sabía que tenía, aunque globalmente tenga también cierta sensación de elemento de transición de cara al climax final. En todo caso, una de las sagas más estimulantes de la fantasía heroica actual.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

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Crítica de Cobra Kai temporada 5 (Netflix)

Tenía ganas de ver la quinta y posiblemente última temporada de Cobra Kai que se acaba estrenar en Netflix. Comento mis impresiones de esta temporada, lo bueno y lo no tan bueno de una serie que en su temporada anterior ya mostraba claros síntomas de agotamiento.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

Cobra Kai está ambientada 34 años después de la película original de Karate Kid, reexaminando la narrativa desde el punto de vista de Johnny Lawrence (William Zabka), y su decisión de reabrir el dojo de karate Cobra Kai que lleva a reavivar su antigua rivalidad con Daniel LaRusso (Ralph Macchio). En esta quinta temporada,

La serie, creada por Josh Heald, Jon Hurwitz y Hayden Schlossberg, basándose en los personajes de las películas clásicas de Karate Kid de los años 80 creados por Robert Mark Kamen, fue producida por Youtube Red, el fracasado canal con contenidos propios de pago que intentó lanzar Youtube entre 2018 y 2019. La espectacular primera temporada fue estrenada en mayo de 2018 mientras que la segunda lo hizo en abril de 2019. Tras la compra de la serie por parte de Netflix, estrenó su exitosa tercera temporada en diciembre de 2020, con una cuarta temporada estrenada a final de 2021. La temporada de 10 episodios tiene la virtud de ofrecer un buen final a la historia en caso que quieran finalizarlo ahora, y a la vez deja una enorme puerta abierta en caso de querer incluso ampliar la franquicia.

Las estrellas de Karate Kid Ralph Macchio y William Zabka repiten sus papeles como Daniel LaRusso y Johnny Lawrence. Cobra Kai también está protagonizada por Courtney Henggeler (Amanda, mujer de Daniel), Xolo Maridueña (Miguel), Tanner Buchanan (Robbie Keene, hijo de Johnny), Mary Mouser (Samantha, hija de Daniel), Martin Kove (John Kreese), Peyton List (Tory Nichols) y Thomas Ian Griffith como Terry Silver, el villano de Karate Kid 3.

En esta temporada tenemos el retorno de Yuji Okumoto como Chozen Toguchi, el villano de Karate Kid 2 reconvertido a amigo de Daniel, y los cameos de Sean Kanan como Mike Barnes, el luchador malo alumno de Terry Silver de Karate Kid 3 también reconvertido a buena persona y Robyn Lively, que interpretó a Jessica en Karate Kid 3.

Empezando al revés de lo que suelo hacer, la verdad es que noté unos clarísimos síntomas de agotamiento de la fórmula de Cobra Kai la temporada anterior, con un alargamiento de tramas de resultaba redundante y un exceso de elementos de culebrón en lugar de lo que nos gusta, los entrenamientos y combates de Karate. Tampoco me gusta nada que utilicen a Johnny de alivio cómico a costa de estar anclado en los 80 y por ejemplo no saber nada de tecnología. Creo que han alargado el chiste hasta niveles infumables y hace ya tiempo que dejó de tener gracia. Estos aspectos hicieron que le empezara a ver las costuras narrativas a la serie, y la verdad es que los tres o cuatro primeros episodios no hacen más que redundar en estos elementos que no me gustaron. El viaje de Miguel a México no pinta nada, el sentimiento de culpa de Daniel LaRusso tras perder ante Terry Silver acaba aburriendo y los gags a costa de Johnny por ejemplo al hacerle conductor de Uber me parece penoso. Visto desde ese punto de vista, la serie mantiene algunos de los elementos que menos me gustaban.

El paso del tiempo no le está jugando una buena pasada a las escenas de artes marciales. Y hay que entender que Ralph Macchio y Thomas Ian Griffith tienen 60 años y no están para muchos trotes, al igual que un William Zabka con 56. De hecho, dado que ¡Martin Kove tiene 75 años! la serie plantea para el combate que John Kreese tiene en la cárcel que lo realice Barrett Carnahan, el actor que interpretaba al joven Kreese que viajó a Vietnam. Dentro de los problemas físicos, esta solución creo que resulta bastante acertada. Y con sus carencias, sus combates en el climax final del último episodio me han parecido que tienen bastante fuerza y quedan bastante correctos en lo relativo a coreografías pero genial en la parte emocional.

Lo que no veo tan bien es que los combates de los chavales, sobre todo los de Samantha y Tory, sean tan tan flojos. Y tengo claro que esto no es una serie de flipadas tipo John Wick, pero después de 5 temporadas esperaba que ya plantearan combates mejores. Pero tampoco Miguel, Robbie o Eli (Hawk) me parece que hayan mejorado sus habilidades marciales, la verdad. De hecho, en las temporadas 2 y 3 hubieron unos brillantísimos combates multitudinarios que me volaron la cabeza. Lo visto en el climax de esta temporada me parece rodado con desgana y sin chispa, como si fuera un compromiso que hay que pasar de la forma más funcional y menos interesantes posible.

Por suerte, la serie triunfa por los personajes y la forma en que se van tejiendo las relaciones entre ambos. A pesar de lo que comentaba antes, la serie plantea un climax final super satisfactorio para Johnny y Daniel que hace que funcione como final de la serie si decidieran cerrarla aquí. También los chavales tras años de enfrentamientos y malos entendidos entre ellos terminan en un momento perfecto emocionalmente, lo cual me parece muy chulo. Siempre digo que una serie, comic, película, etc… normalita si el clavan el final te deja con buen sabor de boca que hace que el conjunto parezca mejor de lo que es (mira tú si no con Rogue One). Eso mismo sucede con el final de esta temporada de Cobra Kai, está muy bien.

Cobra Kai en muchos aspectos ha ido de crecer y mejorar, no dejando que los errores del pasado definan nuestro presente si el cambio es posible. Ese ha sido el centro emocional de Johnny y la temporada le muestra ya en paz consigo mismo y aceptando su vida y su amistad con Daniel. Un Daniel que aunque tiene dudas y cree que ha causado más mal que bien, al final entiende como le enseñó el señor Miyagi que algunas luchas deben ser luchadas porque no se debe permitir que los malos ganen. Su viaje emocional y su evolución me parece que está muy bien, dentro que los momentos iniciales en los que parece que Daniel ha cambiado de rol con Johnny y es él el oscuro no acaban de funcionar del todo bien.

La serie ha hecho gala de una enorme construcción perfectamente ensamblada en la que nostalgia y entretenimiento actual se daban la mano. En esta quinta temporada quizá llevan un pelín demasiado lejos lo de los cameos de actores de Karate Kid 3, pero en el fondo tampoco desentonan y consiguen dejarnos con una sonrisa.

Creo que es posible que esta sea la última temporada de Cobra Kai. Y lo digo a pesar que los guionistas han dejado una enorme puerta abierta para su continuación. En todo caso, diría que esta continuación debería ser con un nuevo título, ya sea Miyagi-do o quien sabe si no volverán al clásico Karate Kid. Lo digo porque tras este final, el uso de Cobra Kai como contraste de la escuela de Daniel y Johnny (Miyagi-do) ha dejado de tener sentido. Y no dudo que esta temporada va a tener una audiencia muy buena, además que al final estamos ante una serie bastante barata de producir. Estos motivos me hacen pensar que Cobra Kai podría terminar aquí, al mismo tiempo que se abre la posibilidad a un spin.of que amplíe la franquicia.

Al final, Cobra Kai ha sido un entretenimiento de primer orden, y a veces (¿siempre?) no hay que pedirle nada más a una serie de estas características. Lo que tengo claro es que a pesar de la decepción de la cuarta temporada y del inicio titubeante de esta, si la serie continuara, sea con el nombre que sea, yo estoy seguro que le daré una oportunidad.

Comparto el trailer de esta temporada:

A pesar de las dudas iniciales, Cobra Kai consigue levantar el vuelo y dejarnos con un gran sabor de boca en lo que podría ser el final de la serie, pero quien sabe si el comienzo de algo mayor.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

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Crítica de Juego de asesinos de Joe Carnahan (Prime Video)

Tenía ganas de ver una buena película de acción sin complejos, y creo que Juego de Asesinos, la última película de Joe Carnahan disponible en Prime Video ha cumplido perfectamente su función.

PUNTUACIÓN:7.5/10

Una comisaría de policía de un pequeño pueblo se convierte en el improbable campo de batalla entre un asesino a sueldo, una inteligente policía novata y un estafador que busca refugio tras las rejas sin ningún lugar al que huir.

Joseph Aaron Carnahan (1969) es un director de cine, guionista, productor y actor estadounidense especializado en cine de acción. Es conocido por películas como Narc, Smokin’ Aces, The A-Team, The Grey, o Boss Level. También escribió y dirigió varios episodios de la serie de televisión de la NBC The Blacklist. Carnahan escribe el guion de la película junto a Kurt McLeod, a partir de una historia de McLeod y Mark Williams. La película cuenta con fotografía de Juan Miguel Azpiroz, montaje de Kevin Hale y música de Clinton Shorter. La película de 107 minutos de duración contó con un presupuesto de 6 millones de dólares.

En el reparto tenemos a un potente dúo de caras conocidas dentro del género de la acción: Gerard Butler como Bob Viddick, un sicario profesional y Frank Grillo como Teddy Murretto, un estafador. Alexis Louder completa el trío protagonista interpretando a Valerie Young, una agente de policía novata en medio del caos. Toby Huss como Anthony Lamb, un asesino psicótico con un contrato y Chad L. Coleman como Duane Mitchell como el sargento de policía completarían el reparto en sus papeles principales.

Dentro de su modestia de medios, Juego de asesinos me ha parecido una película super entretenida que cumple más que de sobra su función, sobre todo teniendo en cuenta que la vi en casa gracias a estar disponible en Prime Video. La película tiene una duración perfecta de 102 minutos que empieza a tope y no da un segundo de respiro. Teniendo en cuenta que la mayoría del metraje tiene lugar dentro de la comisaría, realmente están pasando un montón de cosas todo el rato y hay varias sorpresas y giros inesperados que me han parecido buenísimos. Leyendo la sinopsis me daba cierto feeling a Asalto a la comisaría del distrito 13, pero realmente la película va por otro lado, nada que ver.

Carnahan como director, guionista y productor de la película plantea la película con varios toques de humor negro que funcionan muy bien y que ayudan a transmitir que tampoco hay que tomarla demasiado en serio, lo cual creo que va en beneficio de la historia y del visionado. Aunque hay una escena de una explosión que muestra que han ido bastante justos con el presupuesto, realmente el climax final lo he visto super potente y me ha dado lo que le pido a una película de acción de este tipo.

Si tengo algo menos bueno que comentar, dentro que me gustan Gerald Butler y Frank Grillo, realmente esperaba más de sus personajes y sobre todo de su enfrentamiento dialéctico y físico durante la película. En todo caso, sí me gusta que lo guarden todo para un potentísimo climax final plagado de fuego y muerte. El verdadero descubrimiento de la película para mi es Alexis Louder, que está genial como el único personaje moral de la película que tiene que enfrentarse a una piscina de tiburones en la que todos son enemigos que buscan su muerte. Dentro de su bisoñez, Louder se crece y mira de tu a tu a Grillo y Butler, lo cual me parece una pasada.

Comparto el trailer de la película:

Juego de asesinos es una estupenda película de acción que me ha dado justo el entretenimiento que necesitaba. Me parece perfecto que Prime siga ofreciendo este tipo de película de acción dentro de su catálogo. Ojalá muchas más películas así.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

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Leyendo Los Vengadores de Jonathan Hickman – Parte 2: Infinity

Segunda parte de de mi relectura de la etapa de Jonathan Hickman en Los Vengadores en la que me voy a centrar en el evento INFINITY publicado por Marvel Comics entre agosto y noviembre de 2013, tan sólo ocho meses después de empezar la etapa de Hickman.

Infinity es uno de los mejores eventos de Marvel del Siglo XXI, las cosas como son. Esto hace que la valoración positiva del mismo oculte que Marvel planteó un evento apenas siete meses después que Jonathan Hickman empezara su etapa en Vengadores y Nuevos Vengadores. En Vengadores Hickman contó con 13 números quincenales, con los que ya pudo empezar a contar su historia. Pero en Nuevos Vengadores apenas se habían publicado 7 grapas cuando empezaron los tie-ins del evento. Si el evento hubiera fracasado, que no lo hizo, la historia hablaría de una Marvel boicoteando a la que se suponía que era el comic franquicia de la editorial, interfiriendo la historia de Hickman con tramas añadidas que nada tenían que ver. Pero en este sentido hay que agradecer que la planificación de Marvel y las famosas reuniones anuales de Arquitectos en las que se planificaban las líneas maestras de la editorial para el año siguiente, permitieron a Hickman trabajar con margen suficiente para cuadrar de forma brillante este evento dentro de su historia-río.

INFINITY 1-6, de Jonathan Hickman, Jim Cheung, Jerome Opeña, Dustin Weaver y Dustin Ponsor (Agosto – Noviembre 2013)

«Sí… Todos conocemos esa Tierra, pero esta… esta es una Tierra más sabrosa que la acostumbrada. Una Tierra cambiada… Tenemos noticias de discordia en la casa Inhumana, cisma entre escuelas mutantes. Y ahora la noticia más sabrosa de todas… Hermanos. Hermanas. Afilen sus dientes, prepárense para consumir una gran comida. La Tierra, verán… No tiene Vengadores«. Corvus Glaive

El comienzo del evento de verano más esperado del año, que cambiará tu forma de ver el Universo Marvel:
-El estallido de la guerra en dos frentes: La Tierra y el Espacio, con nuestros héroes divididos entre ellos.
-El regreso de Thanos, que destroza el mundo.

Infinity tiene una virtud inédita en este tipo de eventos, y es que plantea DOS TRAMAS separadas dentro del evento, no una como siempre hemos visto. Mientras Los Vengadores viajan al espacio para enfrentarse a la amenaza planetaria que suponen los Constructores (la raza a la que pertenecía Aleph, el personaje presentado en Vengadores #1), Thanos decide atacar la Tierra al considerar que se encuentra desprotegida. En el comic / evento principal tenemos ambas tramas desarrollándose simultáneamente, mientras que las series centrales de Hickman (y en otros muchos tie-ins) veremos desarrolladas estas tramas por separado: Los Vengadores con Leinil Francis Yu centrados en la guerra estelar de todas las razas conocidas del universo Marvel 616 contra los Constructores, mientras que en Nuevos Vengadores con Mike Deodato Jr. veremos como los Illuminati se enfrentan a la amenaza de Thanos en la Tierra y a nuevas incursiones.

Una cosa que me ha gustado mucho de la relectura es que a pesar de tener un orden de lectura claro incluyendo los tie-ins, realmente leyendo la miniserie principal tienes las acciones principales, así como disfrutas de los principales momentazos del evento (y hay un porrón a lo largo de los seis números de la miniserie), de forma que casi no haría falta leer las series satélites. En este sentido, aunque Vengadores y Nuevos Vengadores son dos caras de la misma historia-río de Hickman y se supone que los lectores comprariamos seguro ambas series, si hubiera algún caso que un lector p.ej. sólo compraba Nuevos Vengadores, no necesitaba comprar la grapa de los Vengadores para disfrutar de la historia de los Illuminati y comprender lo principal que está pasando en el espacio. Y viceversa.

Thanos tiene su importancia más adelante dentro de la historia río de Hickman. Sin embargo, la sensación que me dio la relectura es que Hickman tenía pensado en sus planes iniciales la guerra contra los Constructores, a lo que Marvel añadió e impuso el añadido de la subtrama de Thanos en la Tierra que acabaría provocando uno de los hechos más cataclísmicos en el universo Marvel desde que en 2006 Wanda Maximoff dijo su ya mítico «NO MORE MUTANTS» en Dinastía de M de Brian Michael Bendis y Olivier Coipel: La destrucción de Attilan (hogar de los Inhumanos) y la dispersión por toda la tierra de las nieblas Terrígenas que provocó una explosión de nacimientos de Inhumanos en todo el planeta.

Para esto, hace falta un poco de contexto para entender los planes de Marvel que se reflejan dentro de esta miniserie. En 2012 Marvel Studios rompió el mundo del cine mainstream con Los Vengadores de Joss Whedon, consiguiendo que personajes considerados de segunda fila brillaran más que los iconos más conocidos del mundo del comic. En paralelo, Fox mantenía los derechos de los X-Men y en general de todos los mutantes. Aunque la franquicia cinematográfica iniciada en 2000 por Bryan Singer parecía en capa caída desde la decepción de X-Men: La decisión final (Brett Rattner, 2006), la brillante X-Men: First Class (Matthew Vaughn, 2011) insufló nueva vida a la franquicia. Y con el anuncio del retorno de Bryan Singer a la dirección de X-Men: Días de futuro pasado (estrenada en 2014), en esos momentos de 2012/2013 las cosas pintaban bien para Fox.

Esto provocó que Ike Perlmutter, CEO de Marvel Entertainment desde 2005, decidió que no Marvel Comics no iba a ayudar de ninguna manera a que Fox vendiera unas películas que eran competencia directa del MCU. Y para ello, Marvel planteó dejar de lado a la franquicia mutante, la principal línea editorial de Marvel durante más de 15 años gracias a la celebrada etapa de Chris Claremont. La jugada del staff editorial de Marvel pasaba por promocionar a los Inhumanos para intentar que se convirtieran en los mutantes del siglo XXI, evitando crear a nuevos mutantes (cuyos derechos cinematográficos pasarían directamente a pertenecer a Fox) y pasando a un segundo término en los planes de una Marvel que en esos años estaba centrada en la franquicia Vengadora. Todo ello empezó aquí en Infinity, al tener todo el arco de Thanos en la Tierra planteado para culminar en la dispersión de las Nieblas Terrígenas y el surgimiento de una nueva generación de personajes inhumanos, no mutantes. Fruto de esto surgió Ms. Marvel, el personaje creado por Sana Anamat, G. Willow Wilson y Adrian Alphona cuya serie de televisión acabamos de ver en Disney+ adquirió sus habilidades a raíz de estos hechos y fue una de las primeras y más populares entre los nuevos inhumanos de la editorial.

Volviendo al comic en si, hablando de la historia de Infinity, que Hickman pudiera disponer del doble de páginas respecto a los comics normales para desarrollar su historia fue una ventaja fundamental, consiguiendo transmitir la escala de evento de aniquilación global en el que el futuro de la Tierra 616 está doblemente en juego. De esta manera, en el primer número asistimos al poder destructor de los Constructores, capaces que destruir mundos enteros en un abrir y cerrar de ojos. Mientras esto sucede y obliga al grupo principal de Vengadores a partir a enfrentarse a esta amenaza antes que llegue a la Tierra. Mientras, Thanos busca un secreto en posesión de Rayo Negro, y el conocimiento de la marcha de los Héroes Más Poderosos de la Tierra precipita sus planes de invasión con su flota de naves piratas que van a bloquear el planeta.

En el apartado gráfico, el siempre notable Jim Cheung dibuja el primero y el sexto número de esta miniserie, con Jerome Opeña dibujando y entintando los números 2 a 5, con Dustin Weaver dibujando además algunas páginas de estos números. Todo el arco cuenta con colores de Justin Ponsor y para las páginas de Cheung encontramos entintados de Mark Morales, John Livesay, David Meikis y Guillemo Ortego. Cheung es un dibujante maravilloso que siempre está bien en todo lo que hace y sus dos grapas son estupendas en todos los aspectos, haciendo fácil lo difícil y convirtiendo la experiencia de la lectura de esta saga en un placer. De estas grapas destacaría su narrativa en general pero sobre todo un combate de Thor contra Thanos durante el climax ya en la Tierra que me recordó de alguna manera el final de Vengadores Infinity War. De hecho, diría que al ser este comic de 2013 y la película de 2018, la inspiración es más que evidente empezando por la presentación (si no estoy equivocado) de la Guardia Negra de Thanos en esta saga, que luego tendrían su versión cinematográfica pocos años después: Corvus Glaive, Proxima Midnight, Black Dwarf y Ebony Maw.

Comentaba hace una semana que quizá uno de los peros de los primeros números de Los Vengadores es que tras el primer arco dibujado por Jerome Opeña, los diferentes artistas se notaban uno o varios peldaños por debajo suyo, lo que provocaba que esos comics necesariamente fueron peores que los de Opeña. Y dentro de todo, cuando veo las páginas de Opeña en este evento, agradezco que tuviera los meses suficientes para poder dibujar estos cuatro números. Si el final del primer número de Vengadores es una de las grandes splash-pages de la historia de Los Vengadores, en este evento tenemos el momentazo de Starbrand en el tercer número que de alguna manera justifica sólo por esto su participación en la serie. Si a esto le sumamos el momento negociador de Thor en el cuarto y el homenaje de los planetas recuperados a los Vengadores tras expulsar de ellos a los Constructores, Infinity sirvió para confirmar a Opeña a uno de los grandes dibujantes del mainstream de esos años con un ojo especialísimo para transmitir épica más grande que la vida en las páginas de sus comics. Lástima que no se prodigue más.

Por cierto, otro de los elementos gráficos destacados de Infinity son sus estupendas y llamativas portadas conceptuales creadas para la miniserie principal por Adam Kubert, que aplican un color diferente a cada número / fase del conflicto, y que me parecen una pasada. Por el lado negativo, va a parecer con razón que le tengo tirria a Dustin Weaver, pero es que sus páginas las veo super flojísimas sumando además la comparación con Opeña y Cheung con los que comparte grapas. Aparte que estas páginas son en su mayoría pertenecientes a la trama de Rayo Negro y Attilan que se sienten de alguna manera secundarias a las tramas generales.

Viendo los grandes momentazos que Hickman prepara para cada número, queda claro que para él la guerra contra los constructores era lo principal de este evento. Pero incluso mostrando la invasión de Thanos y su combate contra Rayo Negro, Hickman incluye en esta parte de la Tierra las cosas que realmente le interesan a él, como la escalada en la guerra Wakanda-Atlantis (Black Panther – Namor) que llega casi a un punto de no-retorno, así como el hecho que las Incursiones de otras realidades no paran ni en medio de una invasión planetaria.

En todo caso, a pesar de las páginas más flojas de Weaver y de una trama de los Inhumanos que años más tarde se confirmó como un tremendo fail creativo que llevó a los mutantes a unos años penosos mientras se promocionaba una franquicia que se vio desde el comienzo que no tenía personajes con el carisma suficiente que justificaran la promoción tan enorme que recibieron, Infinity me parece uno de los grandes eventos de la Marvel reciente, un comic que todos los amantes de los Vengadores deberían leer.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

LOS VENGADORES 14-17 (PRELUDE) + 18-23 (TIE-INS) de Jonathan Hickman, Nick Spencer, Stefano Caselli, Leinil Francis Yu, Frank Martin, Gerry Alanguilan, Sunny Gho y David Curiel (Junio – Noviembre 2013)

Aprovechando la regularidad quincenal, 10 grapas de Los Vengadores se agrupan dentro del evento Infinity. Repito: 10 grapas. Hay que reconocer que los 4 números de preludio son bastante, bastante laterales y están centrados en las tramas normales de Hickman, de forma que el «preludio a Infinity» parece más una campaña publicitaria más que otra cosa.

En este Preludio, Nick Spencer ayudó a Hickman con el guion, entiendo que los diálogos, debido al supongo complejo trabajo de coordinación de todas las series. Estos comics están dibujados por el siempre correcto Steano Caselli, con color de Frank Martin y se centran en la continuación de las Origin Bombs lanzadas por Ex Nihilo al comienzo de la colección. Al activarse a la vez todos los seres nacidos de estas bombas genéticas en varias partes del mundo, empieza una carrera contra el reloj entre los Vengadores, que quieren evitar la amenaza, e I.M.A. que busca controlarlos. Al mismo tiempo, Manifold y el Capitán Universo viajarán al espacio donde descubrirán la amenaza de los Constructores y su capacidad destructiva a nivel planetario y que se dirigen hacia la Tierra. Mientras, Nighmask y Starbrand deben dar un paso adelante para ayudar a la Tierra frente a la inminente amenaza de los Constructores, mientras que los Capitanes América y Marvel viajan a Marte para reclutar a Ex Nihilo y Abyss a su causa, reuniendo la mayor y más poderosa alineación de los Vengadores jamás vista.

Con estos comics me pasa lo mismo que con los justo anteriores de Hickman que comenté en mi artículo de la semana pasada con la primera parte de la relectura de esta etapa. Son comics extremadamente correctos pero que en realidad no me transmiten nada, entrarían en la categoría de «bien sin más». Y mira que Caselli es un buen dibujante, pero la historia de Hickman y las amenazas que aquí tenemos no me infunden ni respeto ni sensación de amenaza. En cierto sentido, el propio calificativo del «Preludio» tampoco ayuda a disfrutar de estos comics, ya que de alguna manera Marvel te está diciendo que la amenaza de los mutados por la Origin Bomb de Ex Nihilo no es demasiado importante, como si de alguna manera estuviéramos haciendo tiempo hasta que llegaran los comics «buenos». Los de Infinity, claro.

Infinity llegó y los tie-ins directamente relacionados con el evento son los números 18 a 23, dibujados por Leinil Francis Yu con tintas de Gerry Alanguilan y color de Sunny Gho y David Curiel. Con Yu tengo una relación de amor-odio, le reconozco que sus páginas tienen fuerza y personalidad pero en muchos momentos se me hace muy difícil pensar en él como un «buen» dibujante. Sin embargo, Yu realiza las portadas respetando el branding cromático del evento y sus portadas son super chulas y poco habituales, de forma que imagino que llamarían un montón la atención al verlas en las baldas de las estanterías de las librerías.

En los números 18 a 21 Los Vengadores están en el espacio, ampliando los sucesos de la serie principal mientras las principales razas galácticas se enfrentan a los Constructores. En los números 22 y 23 ya tenemos el retorno a la Tierra para enfrentarse a la fuerzas de Thanos. Como en otros eventos de Marvel, estos tie-ins ayudan a dar mayor sensación de escala ante la amenaza, al mismo tiempo que nos dan información más o menos interesantes sobre personajes o situaciones que no tienen cabida en la historia principal, lo cual siempre mola a la hora de «empaparte» del evento.

Sin embargo, al final los grandes momentazos del evento están siempre en la miniserie principal, de forma que nunca tenemos en estas páginas algo realmente clave para la acción principal o visualmente potente. Por ejemplo, un grupo de Vengadores es hecho prisionero por los Constructores y en estas páginas vemos cómo son liberados, pero no es una escena clave en ningún sentido. De hecho, Hickman menciona esta misión de rescate en la miniserie con apenas una viñeta, luego al final no siendo malos comics no me dejan la sensación de «imprescindibles» para la comprensión y disfrute de este evento. Y estamos hablando de 6 números, la cosa no es moco de pavo, ojo. Por cierto, si esta sensación me dejan estos números, no quiero ni pensar qué pensaría de otros tie-ins como Capitana Marvel, que imagino sería aún más secundario que estos comics guionizados por Hickman.

Es cierto que la amenaza de los Constructores existe desde el primer arco de Hickman en Vengadores y es una trama central de su etapa. Pero en cierto sentido imagino que en un primer momento Hickman plantearía la miniserie Infinity dentro de la serie principal y cuando Marvel pensó en ampliar al historia y darle categoría de evento, tuvo que pensar nuevos contenidos para estos seis números, que son los que finalmente se publicaron.

PUNTUACIÓN: 7/10

NUEVOS VENGADORES 8 (PRELUDE) + 9-12 (TIE-INS + EPÍLOGO) de Jonathan Hickman, Mike Deodato Jr. y Frank Martin (Junio – Noviembre 2013)

Comentaba en el apartado de la miniserie principal que dentro que Hickman sigue los mandatos editoriales para lanzar la Bomba Terrígena de los Inhumanos, aprovecha en gran medida las grapas de Nuevos Vengadores para seguir desarrollando sus tramas relativas a los Illuminati. De hecho la serie se beneficia de tener tan sólo 5 grapas directamente relacionados con el evento, y de ellos un es un preludio, tres la trama principal y el último hace la función de epílogo del evento.

Tener en todas las grapas de Mike Deodato Jr al dibujo, con color de Frank Martin, es una ventaja enorme para poder disfrutar de estos comics, consiguiendo que los 12 comics que se habían publicado hasta ese momento tuvieran únicamente a dos dibujantes: Steve Epting y Deodato. En los últimos años Deodato ha envejecido bastante mal (y al ejemplo de The Resistance me remito), pero hace 9 años seguía siendo uno de los grandes artistas de la Marvel de la época. Sus páginas transmiten potencia y los personajes están todos perfectamente caracterizados.

En estas páginas encontramos la traición de Wakanda que provoca la destrucción de Atlantis, la venganza de Namor aprovechando a la Guardia Negra de Thanos, así como el descubrimiento que Rayo Negro ya tenía planeado lanzar las Nieblas Terrígenas, y la invasión de Thanos tan sólo adelantó el lanzamiento. Un Thanos que verá como su cuerpo es guardado en un sarcófago tras ser derrotado por su hijo Thane, el cual parecía que podía ser un personaje importante pero acabó teniendo una presencia muy menor en el universo Marvel.

Hay eventos en Marvel que obligan a parar durante varios meses la trama principal de muchas grapas y dejan mal sabor de boca en el lector que estaba disfrutando más esos argumentos normales. NO es el caso de estos Nuevo Vengadores, en los que Hickman consigue integrar acertadamente esta doble vertiente narrativa, ofreciendo unos comics super entretenidos que ayudan a hacer avanzar la historia río y a la vez aportan matices interesantes a Infinity. Unos comics que me dejaron sensación más que satisfactoria. Desde luego, mucho mayor que la que tuve con los comics de la serie hermana.

PUNTUACIÓN: 8/10

Infinity fue un gran evento de Marvel. Sin embargo, no consigue que me quite la sensación que los Nuevos Vengadores son la colección realmente buena de la etapa de Hickman, quedando la que se supone la colección principal en un segundo plano. No podéis imaginar lo curioso que esto me parece, la verdad.



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