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Crítica de Gran Torino de Clint Eastwood (HBO)

Me he dado un homenaje para mi despedida a mi suscripción a HBO del último mes, y he aprovechado para volver a ver Gran torino, el clásico de Clint Eastwood de 2008, aprovechando además que acabamos de celebrar su 90 cumpleaños.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

Walt Kowalski (Clint Eastwood), un veterano de la guerra de Corea (1950-1953), es un obrero jubilado del sector del automóvil que ha enviudado recientemente. Su máxima pasión es cuidar de su más preciado tesoro: un coche Gran Torino de 1972. Es un hombre inflexible y cascarrabias, al que le cuesta trabajo asimilar los cambios que se producen a su alrededor, especialmente la llegada de multitud de inmigrantes asiáticos a su barrio. Sin embargo, las circustancias harán que se vea obligado a replantearse sus ideas. (FILMAFFINITY)

En 2008 Gran torino significaba la despedida de la interpretación de un Eastwood que es ese momento tenía 77-78 años, lo que convirtió la película en un autentico acontecimiento para los fans del actor y director. Dicho esto, el año pasado, 11 años después, pudimos volver a disfrutarle en la notable The Mule.  Eastwood dirige, produce, protagoniza y escribe la música junto a Michael Stevens.

Nick Schenk escribe el guión a partir de una historia suya y de Dave Johannson. La película cuenta con Tom Stern como director de fotografía, que contó con el montaje de Joel Cox y Gary D. Roach.

Además de Eastwood como Walt Kowalski, la película está interpretada por Bee Vang como Thao Vang Lor, un joven de la comunidad Hmong de Detroit (Michigan) vecinos de Kowalski. Ahney Her es su hermana Sue Lor, que se harán amigos del anciano de malas pulgas. Por último, Christopher Carley interpreta al Padre Janovich.

¿Quién son los Hmongs? Se trata de una comunidad que vive/vivía en el sudeste asiático, Vietnam, Tailandia y el sur de China entre otros. Durante la guerra de Vietnam esta comunidad se unió con el Vietnam del Sur aliado de los Estados Unidos, y cuando terminó la guerra, ante las inminentes represalias del Vietcong, hubo un importante éxodo de esta comunidad a los Estados Unidos.

Aunque el guión inicial estaba ambientado en Minnesota, finalmente se rodó en Detroit debido a las ayudas fiscales que ofrecía este estado. Para el rodaje de Gran Torino, Eastwood a través de su productora Malpaso contrató a numerosas personas de la comunidad local Hmong para realizar trabajos de producción y asesoramiento para la película. Además, Eastwood contrató a actores Hmong no profesionales para la película, entre los que estaban los propios protagonistas Bee Vang y Ahney Her.  Así que frente a los activistas de salon que se lucen en Instagram, Eastwood optó por ayudar a esta comunidad de la única forma que vale, dándoles trabajo y haciendo esta película que ofrece una visión mayoritariamente positiva de esta comunidad.

Grand Torino del maestro Clint Eastwood es ya un clásico que reúne en esta historia crepuscular muchos de los mitos de la filmografía de Eastwood. Walt Kowalski simboliza a todos los papeles de Eastwood, un tío duro que odia a todo el mundo porque no se ajustan a su inflexible moral y valores. Empezando por su propia familia, que son quizá los que peor parados salen. La mala baba de Eastwood ante la sociedad americana actual que está creando chavales pusilánimes y caprichosos es indudable, y la muestra con unas estupendas dosis de humor negro. En este aspecto, toda la película es oro puro.

Sobre las crítica de racismo de gente que claramente no entendió la película, no hay duda que para Eastwood los personajes buenos y positivos de la película son los 2 hermanos de la comunidad Hmong vecinos de Kowalski. Hermanos que además consiguen que Walt acabe mejorando como persona al conocerles, evolucionando más allá de los estereotipos creados a lo largo de toda una vida.
El final es triste pero lógico, ya que si el viejo luchador no tiene sitio en este mundo políticamente correcto, al menos que su muerte sirva para algo. Entiendo que este final es una metáfora sobre la visión que Eastwood tenía de si mismo en el negocio del cine. Eastwood es un autor con una voz propia diferente a todos, y cada vez más se ha convertido en un director que parece sacado de otro tiempo.
Gran Torino está contada desde el clasicismo más absoluto. Todos los planos y las escenas están planteados para contar la película de la forma clara y fluida. La música ayuda también a dotar a Gran Torino de una cualidad atemporal que la hace perfectamente actual y a la vez sientes que podría haberse rodado perfectamente en los años setenta u ochenta. Eastwood consigue expresar muchísimo con su personaje a partir de una interpretación super minimalista en la que los tics de su cara y sus gruñidos cuentan más que cualquier línea de diálogo. Eastwood nunca  fue un actor de gran expresividad, pero sí creo que es un estupendo actor que consigue maximizar la potencia de su interpretación, lanzando su carisma hasta la estratosfera.

A partir de un presupuesto de 30-35 millones de dólares, la película recaudó 270 millones, lo que significó un enorme éxito de taquilla y mostró que sigue existiendo público para sus películas, como hemos seguido viendo con otros peliculones suyos posteriores, como Richard Jewell este mismo año.

Comparto el trailer de la película:

Gran Torino es un clásico dentro de la excelente filmografía de Eastwood, un maestro del cine del siglo XX y XXI que ningún fan del autor debería perderse.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

 

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Crítica de Peaky Blinders temporada 3 (Netflix)

¡Madre mía de mi vida, Peaky Blinders!! El drama histórica creado por Steven Knight para la BBC disponible en Netflix inspirado en la historia real de una familia de criminales británicos consigue en su tercera temporada ser aún más apasionante y adictiva.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

«En un futuro próximo, el Señor Churchill querrá hablar con usted en persona, señor Shelby. Tiene un trabajo para usted. Estaremos en contacto.»

Dos años más tarde, en 1924, durante la boda de Tommy Shelby y Grace Burgess, el trabajo solicitado por Churchill meterá a los Shelby en una red de intriga y peligro al encontrarse en el centro de un complot político internacional del que será muy difícil escapar con vida. Acorralado contra la pared, Tommy deberá decidir cual es el menor de dos males, al tener por un lado a la exclusiva Liga Económica que posee todo el poder económico, político y policial de Gran Bretaña por un lado, y la violencia y locura de unos exiliados rusos con un ejército de cosacos a su servicio.

Stephen Knight vuelve a escribir los seis episodios de esta tercera temporada, que han sido todos dirigidos por Tim Mielants, ampliando el foco con un argumento más grande e internacional respecto a las anteriores temporadas centradas en Birmingham primero y Londres después.

En esta tercera temporada, volvemos a encontrarnos con los miembros de la familia Shelby, encabezados por un espectacular Cillian Murphy como Tommy. Junto a él, tenemos a Helen McCrory como la tía de Tommy,  Elizabeth «Polly» Gray, Paul Anderson como Arthur Shelby, Jr., el hermano mayor de Tommy, Sophie Rundle como Ada Thorne (antes Shelby), la única hermana de la familia, Joe Cole como John Shelby, el hermano pequeño de Tommy, y Finn Cole como Michael Gray, el hijo perdido de Polly encontrado en la temporada anterior forman el núcleo duro de la familia.

Junto a ellos encontramos a Annabelle Wallis como Grace Burgess, la futura esposa de Tommy, así como el gran Tom Hardy como Alfred «Alfie» Solomons, el lider de una banda mafiosa judía de Camdem Town. Nuevas incorporaciones de esta tercera temporada son Paddy Considine como el Padre John Hughes, portavoz de la Sección D anticomunista de la Liga Económica, así como Gaite Jansen como la Gran Duquesa Tatiana Petrovna, una aristócrata que huyó de Rusia tras la revolución comunista con su familia y que aspira a crear una revolución en su pais con ayuda británica que les devuelva al poder.

Lo mejor de Peaky Blinders es lo entretenida y adictiva que es mientras realiza una maravillosa recreación del mundo criminal de la Inglaterra de la década de 1920. Y como en cada episodio la sensación de escalada del peligro y la tensión es palpable, dejándonos además con un climax monumental al final de la temporada.

Cilliam Murphy es el gran protagonista, y borda su interpretación de Tommy Shelby, el jefe de la familia mafiosa de los Peaky Binders que se va a dar un baño de fría realidad en esta temporada. Murphy construye a un extraordinario Tommy y transmite de maravilla todo el rango de intensas emociones que sufrirá en esta temporada. Y es que, si algo queda claro en esta temporada es que nadie está a salvo, y cualquiera puede morir de la forma más cruel y despiadada posible.

Otro elemento brutal de Peaky Blinders es que la duración de seis episodios por temporada me parece perfecta. Además de que pasan un montón de cosas, este formato permite que todos los miembros de la familia tengan su importancia y crezcan dentro de la serie.  Y a la vez, al ser sólo seis episodios, Steven Knight tiene que ir siempre al grano sin desperdiciar ni un segundo, de forma que la sensación de «minutos de la basura» que lamentablemente se hace muy presente en otras series actuales nunca aparece durante el visionado de esta tercera temporada.

El aumento de la escala y del peligro nunca fue tan palpable como en esta termporada, así como la sensación de soledad de Tommy, al no tener a nadie que le pueda ayudar sin querer antes apuñalarle por la espalda. Esto se hace muy presente en la breve pero antológica aparición de Alfie Solomon, el genial personaje interpretado por Tom Hardy. Aparte su loquísimo acento en la versión original, Solomon es alguien super peligroso sin necesidad de portar él mismo ninguna arma. Y además articula una de las frases claves de esta temporada, al recordarle a Tommy que a pesar de sus intentos de convertirse en un hombre de negocios honrado, es y siempre será un hombre cruel y malvado que ha matado a cientos de inocentes sin motivo. Tommy es igual de malvado que Alfie, y cuando le llegue el final será más que merecido.

Otro elemento importante es que frente a la realidad que los Shelby son malas personas, no hay duda en este respecto, se alza contra ellos otra fuerza que a pesar de vestirse de respetabilidad, es igual de mala que ellos: La Liga Económica, la personificación de los poderes políticos y económicos que son los que realmente gobiernan en Inglaterra. Los Shelby son mafiosos y criminales, pero esta sociedad en la sombra de la que el Padre John Hughes es su portavoz es igual de malvada y merece caer, igual que los Shelby. Aunque dado que ellos tienen el «stablishment» de su parte, es poco probable que vaya a suceder.

Además, la parte de la trama rusa ayuda a transmitir la idea que hay personas incluso peores que los Shelby a quien temer. Además, los cosacos son aún más locos e impredecibles que los son la familia gitana de los Shelby.

Otro elemento importante que me ha gustado en la forma como el guión encuentra la forma de colocar en la historia elementos reales de la época como fue la lucha de las mujeres por conseguir mayores derechos en la machista sociedad británica, O las intrigas políticas derivadas de la caída del Zar en Rusia y el alzamiento del comunismo, visto como una amenaza real e inminente para los países democráticos.

En resumen, esta tercera temporada de Peaky Blinders ha sido un gran triunfo que convierte a esta serie en una de las imprescindibles del panorama televisivo.

Comparto el trailer de esta tercera temporada:

La tercera temporada de Peaky Blinders ha sido estupenda y encima nos ha dejado en todo lo alto. Teniendo en cuenta que de momento ya se han estrenado 5 de las 7 temporadas previstas, me queda diversión para rato.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

 

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Crítica de Batman: Dark Victory, de Jeph Loeb y Tim Sale

Tras el monumental éxito de Batman: The Long Halloween, era inevitable que DC Comics diera carta blanca a sus autores, el guionista Jeph Loeb y al artista Tim Sale para que continuaran la historia. El resultado fue Batman: Dark Victory, el comic que hoy quiero recomendar.

PUNTUACIÓN: 8/10

Tras desentrañar el misterio de Holiday, Batman observa la repetición de un patrón criminal similar, con los agentes del Departamento de Policía de Gotham en el punto de mira. Apodado el Ahorcado, este asesino pondrá en jaque al Caballero Oscuro, preocupado por la escalada de violencia protagonizada por la clase criminal que asola la ciudad, pero también por la atención que requiere su nuevo pupilo: un Dick Grayson llamado a convertirse en Robin, el Chico Maravilla.

En 1999, Jeph Loeb y Tim Sale satisficieron la voluntad de los lectores, que clamaban por una secuela de El largo Halloween. Así nació Batman: Victoria oscura, exitosa serie limitada de 13 números que continúa la icónica The Long Halloween.

Batman: The Dark Victory significa un Año 3 y 4 del personaje, teniendo en cuenta que The Long Halloween hacía de continuación del Año 1 de Frank Miller y David Mazzucchelli, alargándose durante el segundo año de Bruce Wayne como Batman. En este sentido, aparte de continuar con los planes del Caballero Oscuro de desmontar a las familias mafiosas de Gotham de los  Falcone o los Maroni, vemos en qué momento se encuentran los miembros de ambas familias que sobrevivieron al largo Halloween del año anterior.

Dentro de las fuerzas del orden, la llegada de Janice Porter, una nueva Fiscal del Distrito con unas ideas bastante discutibles, significa un nuevo problema para Batman. Y la llegada a Gotham de un nuevo asesino en serie «Hangman -El Ahorcado-«, que centra sus asesinatos en la policía y utiliza este juego infantil para dar mensajes para quien le quiera escuchar va a significar una amenaza aún mayor para Gotham.

Si en The Long Halloween la historia se centraba en la relación entre Batman, Harvey Dent y el Comisario Gordon, en esta nueva miniserie Loeb pone el foco en la relación de Bruce con Selina Kyle primero, y en su relación con el huérfano Dick Grayson que vió morir a sus padres en el circo y que acabará convirtiéndose en Robin.

El guión de Loeb de nuevo consigue tocar muchos palos, la mayoría de ellos bien, y es de agradecer que pasen tantas cosas en cada número y que hubieran multitud de sorpresas durante los 13 números de esta serie. La investigación criminal quizá es lo de menos y las víctimas, igual que pasó en The Long Halloween son casi aleatorias y lo menos importante.

El dibujo de Sale, en colaboración con el colorista Gregory Wright, vuelve a dar una master class de creación de atmósferas oscuras y personajes aterradores. De nuevo en esta miniserie volvenos a contar con una ámplia represantación de la galería de villanos de Batman, añadiendo en esta miniserie a Mr. Freeze. Se nota que a Sale le encantan los villanos de Batman, porque muchas de sus páginas les muestran totalmente desatados, destacando toda su iconicidad.

Si tengo que comentar algo menos bueno de este comic, quizá es que estructuralmente Dark Victory es una copia literal de The Long Halloween, incluso hasta en el detalle que un mes no hay ninguna víctima. El comic está muy bien ejecutado, pero no hay ninguna sensación de novedad, al saber que en cada número habrá una víctima, aunque en este caso sea entre los miembros de las fuerzas del orden. Al ser tan dependiente de The Long Halloween, lo que se pierde en novedad y originalidad lo ganamos en consistencia narrativa.

Dark Victory tiene además un final más satisfactorio que el de The Long Halloween, que fue un WTF !! de primer orden. Eso no significa que algunas de las sorpresas que riegan esta historia bordeen peligrosamente nuestra suspensión de credulidad. En todo caso, estamos ante una historia en la que el viaje es tan importante como lo que nos cuentan, y tras 13 meses leyendo el comic, dejó a los lectores con un más que buen sabor de boca.

Sin ser tan buen como The Long Halloween, Dark Victory es una perfecta continuación que saca todo el partido de la habilidad narrativa de Loeb y Sale, y se convierte en lectura obligada de todos los fans de la primera miniserie.

Comparto a continuación las primeras páginas de este cómic para que veáis el tono que Tim Sale y Greg Wright añaden al cómic desde el minuto uno.

A pesar de haber pasado 20 años desde su publicación, Dark Victory sigue siendo una historia estupenda que añade altas dosis de iconicidad al mundo de Batman, siendo una lectora obligada para todos los fans del Caballero Oscuro.

PUNTUACIÓN: 8/10

 

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Crítica de El océano al final del camino, de Neil Gaiman

Neil Gaiman es un género en si mismo y su última novela El océano al final del camino es una extraordinaria historia que nos devuelve a nuestra niñez y a las cosas que dejamos atrás al crecer.

PUNTUACIÓN: 8/10

El océano al final del camino es una novela sobre la validez de los recuerdos, la magia y la supervivencia; sobre el poder de la imaginación y la oscuridad que hay dentro de cada uno de nosotros. Un hombre vuelve a la zona donde vivió hace cuarenta años para asistir a un funeral. En un arranque incomprensible e inesperado, decide acercarse a la casa de su amiga de la infancia, Lettie. Y es ahí donde los recuerdos que no sabía que tenía empiezan a fluir, como el océano que Lettie insistía que era, en realidad, su estanque. La memoria se mezcla con la fantasía mientras el protagonista nos cuenta un viaje imposible, en un mundo que puede o no existir, repleto de monstruos imaginarios que se hacen reales en el relato de ese niño de siete años. Tan reales como los monstruos que los adultos sí podemos entender y temer, y ante los que la única defensa con la que cuenta el niño son las tres mujeres extravagantes que viven al final del camino.

Neil Gaiman, el maestro de la novela gráfica, es autor además de varios libros infantiles y juveniles entre los que se incluyen: Coraline, la colección de relatos El libro del cementerio y El cementerio sin lápidas. Además es autor de los guiones de varias películas basadas en sus escritos. Sus novelas para adultos, entre las que se encuentran las aclamadas American Gods y Los hijos de Anansi, han sido un éxito unánime para crítica y público. Entre los numerosos premios que se le han concedido están el World Fantasy, el Hugo, el Nebula y el Bram Stoker. Aunque nació en Gran Bretaña, ahora vive en Estados Unidos.

Es curiosísimo como cada vez que termino una novela de Neil Gaiman pienso que cuenta siempre lo mismo: Cómo la vida de gente normal queda cambiada para siempre por el contacto con seres más grandes que la vida que viven junto a nosotros y que no son buenos ni malos, sino que actúan según su naturaleza. Y que son a menudo demasiado grandes para que la mente humana adulta y racional pueda entender lo que acaba de suceder.

Y sin embargo, la forma en que Gaiman transmite en esta novela la imaginación, los miedos y la lógica sencilla y aplastante de la niñez me ha parecido magistral. Sus descripciones evocan un momento pasado pero en el fondo muy presente, aunque nuestra mente racional a veces no lo recuerde. Esos momentos antes de crecer en los que todo era más grande que la vida y cada día era una aventura llena de peligros.

Nunca visité la campiña inglesa, pero Gaiman me hizo sentir como si estuviera allí, no tanto en la real sino en la idealizada, aquella que el autor recuerda  sin saber a ciencia cierta si realmente era así, siendo el lugar y el momento preciso (y único) dónde esta historia podía tener lugar.

Cómo podéis imaginaros, me ha gustado mucho la lectura de El océano al final del camino, y me encanta leer a Gaiman al menos una vez al año. Incluso si a veces su obra gire alrededor de los mismos elementos una y vez. En el fondo, nadie escribe como él, y me gusta que me recuerden que la magia existe, si sabes mirar el mundo de la forma adecuada.

PUNTUACIÓN: 8/10

 

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Crítica de Oculus: El espejo del mal de Mike Flanagan (Prime Video)

Aprovechando mi suscripción a Prime Video he visto una de las primera películas del genial director Mike Flanagan, Oculus: El espejo del mal de 2013, que muestra algunas de las claves de su excelente futura filmografía.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

Hace tiempo que un asesinato dejó huérfanos a dos niños. Las autoridades culparon al hermano, pero la hermana creció creyendo que el verdadero culpable había sido un antiguo espejo maldito. Ahora, completamente rehabilitado y con veinte años cumplidos, el hermano está listo para empezar de nuevo, pero la hermana está decidida a demostrar que fue el espejo lo que destrozó a su familia. (FILMAFFINITY)

MIke Flanagan dirige, monta y escribe el guión, junto a Jeff Howard, de esta película, que cuenta con fotografía de Michael Fimognari y música de The Newton Brothers. La película fue producida por Blumhouse por tan solo 5 millones de dólares, consiguiendo una recaudación de 40, lo que indica que fue muy rentable para los productores.

La película está protagonizada por Karen Gillan, Brenton Thwaites, Katee Sackhoff, Rory Cochrane, Annalise Basso y Garrett Ryan.

Oculus: El espejo del mal es un triunfo total para Mike Flanagan en lo referido a narrativa, ambientación y ritmo, a la vez que da muchas claves de su filmografía posterior, como El juego de Gerald, The Haunting of Hill House o Doctor Sueño.

La historia de unos hermanos que sufren un trauma en su niñez que les marca en su vida adulta nos recuerda a numerosas historias de Stephen King, del que Flanagan es fan absoluto. Kaylie Russell, interpretada por Karen Gillan de mayor y por Annalise Basso como niña de 12 años, es la hermana mayor de la familia, mientras que Brenton Thwaites es su hermano pequeño Tim, que en su versión infantil de 10 años está interpretada por Garrett Ryan. Los padres de Kaylei y Tim están interpretados por Katee Sackhoff y Rory Cochrane.

Está claro que este argumento de un objeto oscuro que trae la desgracia a un hogar y unos niños cuyo trauma sufren durante años no son nada novedosos dentro del género de terror. Sin embargo, la ejecución de Flanagan me parece modélica, construyendo una tensión creciente mientras vamos conociendo la historia de Kaylie y Tim en el presente y en el pasado. Los adultos son geniales, pero los niños me han encantado, y creo que todo el casting es un gran éxito.

Flanagan no es de crear sustos fáciles, aunque alguno hay, ni presentar escenas gores, confiando todo a la construcción de la tensión. Y aunque el ritmo es pausado mientras descubrimos si el espejo es realmente malvado o si todo son problemas mentales de los niños, crea momentos super chulos mientras elementos del pasado se ven reflejados en el presente y viceversa. De hecho, este elemento circular me parece otro de los elementos brillantes del guión, que coloca los diferentes giros y sorpresas milimétricamente.

Oculus me parece una película modesta que sin embargo acierta en prácticamente todo lo que plantea. Suelo indicar en todos los artículos alguna cosa que no me ha gustado demasiado de cada película, pero en este caso el visionado me ha dejado totalmente satisfecho.

Comparto el trailer de la película:

Oculus: El espejo del mal es una notable película que encantará a todos los fans del género de terror y que me ha gustado mucho.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

 

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