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Crítica de The Haunting of Bly Manor de Mike Flanagan (Netflix)

Mike Flanagan lo ha vuelto ha conseguir. Su nueva serie para Netflix The Haunting of Bly Manor es una notable serie más drama que historia de terror, con unos personajes maravillosos que te atrapan desde el primer fotograma.

PUNTUACIÓN: 8/10

Morir no equivale a desaparecer. En este romance gótico, una ‘au pair’ se adentra en un abismo de escalofriantes secretos.
9 episodios. Continuación de «La maldición de Hill House» al estilo de «American Horror Story» o «Channel Zero», es decir, contando con nuevos personajes y una historia diferente. En esta ocasión, se basa en el clásico de Henry James «Otra vuelta de tuerca» (The Turn of the Screw), cuya mejor adaptación al cine, «Suspense» (1961), es uno de los grandes clásicos del cine de terror. (FILMAFFINITY)

The Haunting of Bly Manor es una serie de televisión creada por Mike Flanagan para Netflix, y basada libremente en el trabajo de Henry James, en particular su novela de 1898 The Turn of the Screw. Más que una historia de terror, estamos ante un drama con toques sobrenaturales con toques de historia de amor gótica.

Además de ser el creador de la serie, Mike Flanagan ha escrito y dirigido el primer episodio, además de montar la serie junto a Brian Jeremiah Smith. Los 8 episodios restantes han sido dirigidos por Ciarán Foy (2 episodios), Liam Gavin (2), Yolanda Ramke & Ben Howling (2), Axelle Carolyn y E. L. Katz, y cuentan con guiones de James Flanagan, Diane Ademu-John, Laurie Penny, Angela LaManna, Rebecca Leigh Klingel, The Clarkson Twins, Leah Fong, Julia Bicknell.

La serie cuenta con fotografía de James Kniest y Maxime Alexandre y música de The Newton Brothers.

Aunque Netflix ha vendido The Haunting of Bly Manor como la segunda temporada de la antología The Haunting, realmente estamos ante una historia totalmente nueva que no tiene nada que ver con Hill House, más allá del hecho de estar ambientadas ambas en “casas encantadas”.

Lo que sí resulta interesante es que Mike Flanagan ha contado para Bly Manor con prácticamente con el mismo equipo técnico de Hill House, incluyendo a los actores Victoria Pedretti, Oliver Jackson-Cohen, Henry Thomas, Kate Siegel y Carla Gugino, que participan interpretando a personajes diferentes.

El reparto es uno de los grandes aciertos de Bly Manor. Victoria Pedretti es la gran protagonista como la “Au-pair” Danielle «Dani» Clayton, que llega a Bly manor contratada por Henry Wingrave (interpretado por Henry Thomas) para que cuide y eduque a sus dos sobrinos Flora (Amelie Bea Smith) y Miles (Benjamin Evan Ainsworth), huérfanos que viven en Bly Manor y cuya anterior cuidadora Rebecca Jessel (Tahirah Sharif) también murió recientemente en misteriosas circunstancias.

En Bly Manor Dani conocerá a los trabajadores de la mansión, el cocinero Owen Sharma (Rahul Kohli, la encargada Hannah Grose (T’Nia Miller) y la jardinera Jamie (Amelia Eve). Durante la serie conoceremos al antiguo ayudante de Henry Wingrave Peter Quint (Oliver Jackson-Cohen), que mantuvo un romance secreto con Rebecca antes de su muerte.

Por último, destacar que toda la serie está contada a modo de cuento o historia por una narradora interpretada por Carla Gugino.

Ya entrando en materia, quizá lo primero a mencionar y que merece poner encima de la mesa para quitárnoslo de enmedio cuanto antes es que Bly Manor es menos brillante que Hill House. Esto realmente no implica nada negativo, dado que Hill House era maravillosa. Bly Manor no tiene un capítulo 6 con esos hipnóticos planos secuencia ni una tensión creciente como cuando descubrimos la identidad de la fantasma del cuello roto.

Sin embargo, Flanagan construye de nuevo una historia centrada en los personajes que forma un puzzle complejo en el que varias relaciones de amor forman el núcleo emocional de la serie. Unas relaciones son tóxicas pero hay también amor verdadero, y nos transmiten un montón de sentimientos alrededor de unos personajes excelentemente escritos.

Como comentaba al comienzo, más que una historia de terror, Bly Manor es un drama con toques sobrenaturales, y Flanagan entiende que las personas reales no somos perfectas, por lo que sus protagonistas tampoco lo son. Y por eso empatizamos con ellos instantáneamente. Aunque el ritmo es pausado, los episodios nos trasladan a diferentes momentos temporales con gran fluidez, mientras conocemos los secretos ocultos de los protagonistas y de la casa en la que vivieron.

Todo el reparto está de 10 y son sus interpretaciones los que crean el vínculo emocional con el espectador. Sin embargo, si tuviera que destacar a alguien, además de la maravillosa Victoria Pedretti, sería a los niños Amelie Bea Smith y Benjamin Evan Ainsworth que interpretan a Flora y Miles. Dos niños que transmiten indefensión pero a la vez un toque de mal rollo y que algo no está bien con ellos.

Como es habitual, Netflix ha estrenado la serie completa de un tirón. Y aunque me ha tenido super enganchado, me he obligado a ver sólo un episodio al día para alargar el disfrute. Esto creo que le viene muy bien a la serie, que además rompe de forma totalmente pensada el ritmo narrativo en el episodio 8 para rompernos a continuación el corazón en el noveno y último episodio, que me ha parecido maravilloso y super emocionante.

Quizá el único pero que se me ocurre es que si alguien se acerca a esta serie pensando que es una historia de sustos, se va a ver sin duda decepcionado y se va a aburrir. Además, el ritmo pausado también exige cierto esfuerzo e implicación en el espectador. En todo caso, si llegan hasta el capítulo 5, ya no podrán dejar de ver la serie.

Comparto el trailer de esta serie:

The Haunting of Bly Manor me ha parecido un éxito sin paliativos y confirma a Mike Flanagan como una de las voces más inteligentes del actual panorama televisivo y cinematográfico. Una serie de visionado obligado, la recomiendo sin duda.

PUNTUACIÓN: 8/10

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Crítica de The Babysitter: Killer Queen de McG (NETFLIX)

The Babysitter fue una de las sorpresas de Netflix nos regaló en 2017, una divertida serie B que ofreció un estupendo entretenimiento sin complejos lleno de gore y puntazos over-the-top. Tres años después nos llega esta secuela que lamentablemente no sabe estar a la altura de su predecesora.

PUNTUACIÓN: 4.5/10

Dos años después de derrotar a la secta satánica liderada por la niñera Bee, Cole trata de olvidar su pasado para centrarse así en sobrevivir al instituto. Cuando viejos enemigos regresan, Cole no tendrá más remedio que volver a enfrentarse a las fuerzas del mal. (FILMAFFINITY)

McG (Los Ángeles de Charlie 1 y 2, Terminator Salvation) vuelve a dirigir esta secuela de su divertida The Babysitter, estrenada también en Netflix. Dan Lagana escribe el guión basado en los personajes creados por Brian Duffield, a partir de una historia suya junto a Brad Morris, Jimmy Warden y el propio McG.

La película cuenta con fotografía de Scott Henriksen, montaje de Martin Bernfeld y Música de Bear McCready.

La película está protagonizada por Judah Lewis como Cole, el joven chaval de la primera película que ha crecido y tiene muchos problemas en el instituto al no conseguir que le creyeran sobre lo que pasó en la primera parte. Repite también papel Emily Alyn Lind como Melanie, la vecina de Cole que es su única amiga del intituto y le invitará a una fiesta de fin de semana. El único personaje nuevo de importancia es Jenna Ortega como Phoebe, una nueva estudiante con aspecto de ser una troublemaker que llega al instituto y se verá metida en todo el meollo.

Aunque parezca mentira, repiten en la película Samara Weaving como Bee, la Babysitter del infierno de la primera parte, junto a sus compañeros de crímenes, Robbie Amell como Max, Hana Mae Lee como Sonya y Bella Thorne como Allison.

McG describió esta The Babysitter: Killer Queen como inspirada en Fausto, pero con bromas ridículas como si fuera una película de Mel Brooks, lo cual no tendría nada de malo si se hiciera bien. Y no voy a alargarlo más de la cuenta, esta película no es buena. No es buena ni como entretenimiento descerebrado.

La primera película partía de una premisa simple que fue desarrollada de forma muy chula, como un montón de puntazos, mucha sangre y un sentido del humor negro que encajaba muy bien con el tono que se quería transmitir. Sin embargo, esta continuación juega a romper con la mayoría de elementos que funcionaron en dicha película sin ofrecer nada mejor, creando un festival de auto referencias chuscas y unos giros ridículos hasta decir basta.

De hecho, los primeros 20 minutos de película, justo hasta el primer giro, sí consiguen recuperar el feeling y toques de humor de la primera película, pero acaban yéndose al traste por el deficiente guión y una puesta en escena chusquera. La primera película jugaba muy bien construyendo al tensión de forma que el climax de sangre y muerte fue una chulada y la guinda de un pastel bien realizado. Sin embargo, esta Killer Queen sufre desde el primer momento de «secuelitis», intentando ser más divertida, más over-the-top, más sangrienta pero sin crear ningún ancla emocional que haya que nos interesa nada de los que está pasando. Además, los momentos aún más sangrientos que la anterior fracasan, además de por todo lo anterior, por un CGI infame que canta a la legua.

Además, durante el visionado hay varios momentos de bromas privadas que sólo les hacen gracia a ellos que hacen aún más difícil conectar con la historia, como unas escenas de baile a mitad de película o el traje de pana que Cole lleva al instituto (inspirado en el cine de Wes Anderson) que solo sirve para crear una referencia vacía que no aporta nada y rompe la idea inicial de la película sobre que Cole era un chaval normal que se ve metido en una situación anormal.

The Babysitter: Killer Queen es una mala película bajo casi cualquier punto de vista. De hecho, su estreno en Netflix la va a permitir alcanzar un público mucho más ámplio del que merecería, y se une a la montaña de películas y series montoneras de usar y tirar del canal de streaming, que sigue más empeñado en inundarnos de contenidos, aunque estos no sean de demasiada calidad.

Comparto el trailer de la película:

The Babysitter: Killer Queen es una película muy, muy floja que cuesta de disfrutar incluso apagando el cerebro y poniéndolo en modo “entretenimiento descerebrado”. Netflix lleva una racha terrible, o quizá soy yo que no acabo de seleccionar correctamente qué ver.

PUNTUACIÓN: 4.5/10

 

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Crítica de The Plot volumen 1, de Tim Daniel, Michael Moreci y Joshua Hixson (Vault Comics)

The Plot es el último comic de la editorial Vault Comics al que me he enganchado. La historia creada por Tim Daniel, Michael Moreci y el artista Joshua Hixson es una notable muestra de terror que engancha desde le primera página.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

Cuando el hermano y la cuñada de Chase Blaine, con los que estaba distanciado desde hace años, son asesinados, él se convierte en el tutor de sus sobrinos McKenzie y Zach, a los que apenas conoce. Buscando estabilidad para los niños, Chase traslada a su familia recién formada a su hogar ancestral en Cape Augusta, que tiene vista a un pantano profundo y negro repleto de secretos familiares. Mezclando la atmósfera escalofriante de The Haunting of Hill House con el terror apasionante de The Conjuring, THE PLOT es tu próxima adicción al terror.

“Hay un gran equilibrio entre el diálogo realista y el horror indescriptible y unos cliffhangers que prácticamente exigen la lectura del próximo número.”-THE NEW YORK TIMES

Descubrí The Plot gracias a una recomendación tuitera de @GrumpyOldMate , al estar en búsqueda constante de nueva lecturas que no sean refritos de historias 1000 veces vistas antes. Y me parece curiosísimo confirmar que como indica la sinopsis del comic (que no había visto antes de empezar a leer el comic), el feeling que me dejó este primer volumen es precisamente el de una historia con un ritmo y un tono muy similar al de The Haunting of Hill House, a pesar de ser obviamente obras realizadas en medios diferentes. Dado que la serie de Mike Flanagan me encanta, esta comparación me parece un halago bestial.

The Plot es una clásica historia de un pasado oscuro que vuelve a acosar a una familia, y de momento me parece que está súper bien realizada en todos los aspectos. El guión de Tim Daniel y Michael Moreci me parece super acertado poniendo el foco en un misterio y unos personajes con demonios internos que  van a acabar saliendo a la superficie. Y todo funciona gracias al espectacular dibujo de Joshua Hixson y los colores de Jordan Boyd (Deadly Class), que consiguen crear personajes tridimensionales y una atmósfera opresiva y malsana que supura por cada viñeta.

Este primer volumen de The Plot recopila los cuatro primeros números de la serie editada en USA por Vault Comics, y leo al final de este recopilatorio que la historia terminará en el próximo volumen, con su número 8 USA. Me parece perfecto que los autores planteen una historia cerrada y la desarrollen hasta donde sea posible, y pueda quedar como una buena historia que pudiera ser el guión del último estreno de terror de la cartelera.

Comparto varias páginas del primer número a modo de preview:

The Plot es un comic notable que me ha encantado y que hará las delicias a todos los fans de las historias de terror. Muy recomendable.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

 

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Crítica de Babadook, de Jennifer Kent

Babadook (Jennifer Kent, 2014) es un clásico del nuevo cine de terror del siglo XXI y ha resultado un placer poder verla gracias a mi suscripción a Prime Video.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

Seis años después de la violenta muerte de su marido, Amelia (Essie Davis) no se ha recuperado todavía, pero tiene que educar a Samuel (Noah Wiseman), su hijo de seis años, que vive aterrorizado por un monstruo que se le aparece en sueños y amenaza con matarlos. Cuando un inquietante libro de cuentos llamado “The Babadook” aparece en su casa, Samuel llega al convencimiento de que el Babadook es la criatura con la que ha estado soñando. Entonces sus alucinaciones se hacen incontrolables y su conducta, impredecible y violenta. Amelia, cada vez más asustada, se ve forzada a medicarle. Pero, de repente, empieza a sentir a su alrededor una presencia siniestra que la lleva a pensar que los temores de su hijo podrían ser reales. (FILMAFFINITY)

Jennifer Kent es una actriz, escritora y directora nacida en Brisbane (Australia). Tras iniciar su carrera profesionalmente como actriz, decidió cambiar hacia la escritura y la dirección. En 2005 dirigió el cortometraje Monster, que sirvió de base para el guión de Babadook, su opera prima de 2014. Tras ser presentada en el festival de Sundance, la película ha recibido críticas universalmente positivas. Tras Babadook, en 2018 estrenó The Nightingale, thriller psicológico ambientado en 1825 que formó parte de la sección oficial del festival de Cine de Venecia, entre otros festivales. Hasta el momento, no ha estrenado otras películas.

Babadook es una película australiana de bajo presupuesto con una duración de tan sólo 94 minutos. Fue rodada con tan sólo dos millones de dólares, y cuenta con fotografía de Radek Ładczuk, montaje de Simon Njoo y música de Jed Kurzel. La película está interpretada por Essie Davis como Amelia Vanek, una viuda que tiene que cuidar sola a su hijo pequeño Samuel, interpretado por Noah Wiseman. La película es un tour-de-force interpretativo de los dos actores, aunque mencionaría también a Hayley McElhinney como Claire, la cuñada de Amelia y tía de Samuel.

Babadook forma parte de la nueva hornada del cine de terror, más preocupado en generar un drama de tensión creciente que en ofrecer sustos vacíos de manual. Dentro de este “nu-horror”, encontramos película tan dispares como It Follows (David Robert Mitchell , 2014), La Bruja (Robert Eggers, 2015) o Hereditary (Ari Aster, 2018).

Lo mejor de Babadook es que bajo una premisa muy trillada dentro del género de terror, la “casa con monstruo que aterroriza a una familia”, Jennifer Kent realiza una extraordinaria reflexión sobre la depresión y como la soledad puede provocar que nuestros peores pesadillas se hagan realidad. La directora plantea el núcleo de la historia desde el punto de vista de una madre que sufre una depresión bestial tras morir su marido hace 6 años, lo cual es muchísimo tiempo, y como su soledad e incapacidad de entenderse con su hijo pequeño la meten en una espiral autodestructiva. Los problemas que sufren muchas mujeres con la maternidad tienen una importancia capital en este punto de vista elegido por Kent para contar su historia.

Junto a ello, Babadook también transmite el punto de vista de su hijo, un niño de 6 años al que el estado de confusión en el que viven le hace creer en la existencia de seres imaginarios y pesadillas terroríficas, moldeando así su realidad observable. La película juega continuamente con la ambigüedad, no quedando claro si lo que estamos viendo está sucediendo realmente o es fruto de las mentes alucinadas de los protagonistas. Yo creo en esta segunda opción, pero estoy seguro que podría argumentarse lo contrario.

A pesar de su bajo presupuesto, la película técnicamente me ha parecido bestial. Junto al director de fotografía Radek Ładczuk, Kent crea una puesta en escena en la que la fotografía y la perspectiva de la cámara van cambiando conforme Amelia va cayendo en la locura. De hecho, Kent empezó rodando con cámara fija pero utilizó steadycams y cámaras al hombro para acentuar la sensación de desequilibrio y confusión alrededor de la familia de protagonistas. Del mismo modo, a partir de unos tonos grises a nivel general, Kent fue añadiendo tonalidades más llamativas con este mismo objetivo, a la vez que jugaba con el diseño de la casa, modificándolo para acrecentar la sensación de vértigo, confusión y claustrofobia.

Aunque englobada dentro del género de terror, Babadook es sobre todo un drama psicológico, y triunfa completamente gracias al extraordinario trabajo de los dos protagonistas, que transmiten una amplísimo rango de sentimientos durante la película, consiguiendo que creamos que todo es real. Porque para ellos sin duda lo es.

Además, debido al bajo presupuesto y a la influencia de películas clásicas, Jennifer Kent decidió usar para la creación del monstruo Babadook técnicas tradicionales como el stop-motion, sumadas a otros elementos creados en post-producción. Confirmando la idea que es mucho más terrorífico aquello que es sugerido más que mostrar algo in-your-face, el Babadook genera momentos aterradores de gran tensión.

Hay una metáfora poderosísima sobre que debemos asumir quienes somos y aceptarnos con las cosas buenas y las malas, de forma que la única forma de controlar nuestros miedos y poder vivir con ellos es reconocer que existen en primer lugar. Al final, es el amor el que puede salvarnos, amor al que debemos de aferrarnos dentro de la familia. Esto da un toque final de optimismo dentro de una película de gran tensión creciente, lo cual es también una rareza dentro del género de terror. En este aspecto, también Babadook significó un chorro de aire fresco.

Comparto el trailer de la película:

Babadook es una estupenda película centrada en el drama real de la depresión y la soledad más que en un terror más superficial, y la recomiendo completamente, sobre todo teniendo en cuenta que está disponible en Prime video.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

 

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Crítica de Outer Darkness de John Layman y Afu Chan

Outer Darkness de John Layman y Afu Chan es una de las grandes sorpresas de la temporada. El comic editado por Planeta es ciencia ficción con toques de terror y humor negro que mezcla un montón de referencias y que cuanto más loco es, mejor funciona todo.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

El estelar guionista John Layman (Chew) y el artista Afu Chan están preparados para hacerte saber que el espacio exterior es absolutamente aterrador.

Puede que todos los que van a bordo lo odien a él… pero lo que hay ahí fuera trata de matarlos a todos. La humanidad ha colonizado la galaxia, pero durante nuestros viajes interestelares descubrimos un horripilante secreto en la Tiniebla Exterior del espacio. Únete al capitán Joshua Rigg y a la tripulación de la nave estelar Caronte mientras se topan con posesiones demoníacas, apariciones, monstruos cósmicos y mucho más.

Este primer volumen de Outer Darkness editado por Planeta Comic recopila los números 1 a 6 de la serie regular editada por Image Comics.

No es la primera vez que comento que en mi opinión, el mundo del comic mainstream americano está viviendo una edad de oro en lo referido a calidad, variedad y sobre todo, disponibilidad para lectores de todo el mundo. Digo esto porque hay demasiados comics buenos y diferentes a nuestra disposición, haciendo completamente imposible comprar todo lo que a priori nos apetecería. Y es en estos momentos en los que una reseña de alguien de confianza puede marcar la diferencia entre comprarlo o no hacerlo. En mi caso, si he comprado este Outer Darkness fue gracias a la reseña que Carlos Playbook publicó en Zona Zhero, y tras leer este comic no podría estar más contento de haberlo comprado.

Outer Darkness está creado por el guionista John Layman y el dibujante Afu Chan. Layman es principalmente conocido por su multipremiado comic Chew junto a Rob Guillory, que mostraba una combinación ideas loquísimas con dosis de humor en algunos momentos muy bestia pero que funcionaba prácticamente siempre.

Chew es la prueba que Layman puede ser muchas cosas como escritor, pero lo que seguro no es es aburrido o monótono, produciendo unos comics que nunca parecerán clichés mil veces vistos.

Las aventuras de la nave de rescate Caronte capitaneada por el capitán Joshua Rigg cuenta con una obvia fuente de inspiración, Star Trek, pero Layman consigue darle una vuelta de tuerca super chula haciendo que la tripulación esté llena de secretos y sólo parece que se ponen de acuerdo en querer ver muerto al capitán Rigg.

Además, Outer Darkness no se queda en una copia de Star Trek, ya que plantea un mundo de ciencia ficción espacial con conexiones con el terror y la obra de Lovecraft, con demonios infernales, posesiones y seres más allá de la imaginación, abordando la historia a partir de un humor negro con grandes dosis de gore y momentos sangrientos. Esta conexión de ciencia ficción, humor negro y terror primigenio me parece super original, y lo mejor de todo es que cuanto más loco es el concepto, mejor me funciona todo.

Layman plantea este comic como historias autoconclusivas dentro de una historia mayor planteada a modo de una primera temporada, y ofrece en cada entrega detalles chulísimos mientras pervierte las convenciones del género de la ciencia ficción espacial.

Gran parte del atractivo de este comic hay que agradecérselo al peculiar estilo del artista Afu Chan. Sus páginas no se prodigan en fondos y sus dibujos pecan en ocasiones de ser un poco demasiado estáticos. Sin embargo, su excelente diseño de todos los personajes crea seres únicos que no se parecen a nada conocido y transmiten una personalidad bestial. Además, el comic cuenta con un color alucinante que ayuda que las páginas hipnoticen al lector, ofreciendo momentos super inspirados que siempre te dejan con ganas de más.

Si te gusta la ciencia-ficción y buscas una lectura original y super divertida, te recomiendo sin duda que te hagas con este primer volumen de Outer Darkness.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

 

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