Archivo de la etiqueta: terror

Crítica de El hombre invisible, de Leigh Whannell

El director y guionista Leigh Whannell, colaborador habitual de James Wan, ha firmado una notable nueva versión del clásico de H.G. Wells El hombre invisible, gracias sobre todo a una interpretación estelar de Elisabeth Moss.

PUNTUACIÓN: 8/10

Cecilia (Elisabeth Moss) rehace su vida tras recibir la noticia de que su exnovio, un maltratador empedernido, ha fallecido. Sin embargo, su cordura comienza a tambalearse cuando empieza tener la certeza de que en realidad sigue vivo. (FILMAFFINITY)

Leigh Whannell escribe y dirige esta nueva versión de El hombre invisible que ha sido producida por el sello de terror Blumhouse. Whannell es creador junto a James Wan de la franquicia Saw, y escribió además los guiones de Insidious (2010) e Insidious Capítulo Dos (2013). De hecho, hizo su debut en la dirección con Insidious Capítulo 3 (2015), tras la que firmó la over-the top Upgrade (2018) con la que consiguió llamar la atención de los fans del cine de acción. El hombre invisible es su tercera película como director, y cuenta con la fotografía de Stefan Duscio y música de Benjamin Wallfisch.

La novela de H.G. Wells sirvió de inspiración para que la Universal hiciera la primera adaptación de El Hombre invisible en 1931, pasando a formar parte del grupo de “Monstruos” del Studio. Tras el fiasco de La Momia (2018) con Tom Cruise que intentaba de actualizar estas películas dentro de un universo compartido cinematográfico copiando el de Marvel, se optó por una vuelta a los orígenes con la cooperación con Blumhouse, estudio especializado en cine de terror de bajo presupuesto que en los últimos años está rentabilizando perfectamente sus producciones.

El hombre invisible ha resultado ser un importante éxito de crítica y público. Tan sólo en su primer fin de semana ha recaudado 29 millones en los Estados Unidos y 20 en el resto del mundo, lo que dado su presupuesto de 7 millones ya asegura que la película va a ser super rentable para las distintas productoras.

Entrando en materia, lo cierto es que como comentaba más arriba, esta nueva versión de El hombre invisible me ha parecido una película excelente, gracias a la habilidad en la dirección de Leigh Whannell, pero también gracias a una extraordinaria Elisabeth Moss que marca la diferencia entre una buena película y una notable.

Y es que Elisabeth Moss ES la película. Solo ella transmite el miedo de una mujer que ha sufrido acoso por su antigua pareja hasta el punto de provocarla un terror a salir a la calle, que se va transformando en miedo e impotencia ante lo que la va sucediendo para lo cual no hay una explicación racional, y la única posible es algo demasiado loca para ser verdad. Su miedo se va transformando en locura, y en este tipo de papeles la verdad es que Moss los bordan, añadiendo además un toque desequilibrado que hacen que sea capaz de cualquier cosa.

Moss me parece una actriz como la copa de un pino y me da pena pensar que al ser una película de género de terror no va a recibir el reconocimiento que merece, al igual que tampoco lo tuvieron en su día Tony Collete (Hereditary), Lupita Nyong´o (US) o Florence Pugh (Midsommar). En todo caso, también veo que Moss se está encasillando (o la están encasillando) en este tipo de papeles de sufridora, y estaría bien verla en otro tipo de registros.

Leigh Whannell me ha parecido un director con las ideas muy claras, no solo en lo relativo al guión sino también en como conseguir el máximo efecto con sus imágenes y con el ritmo pausado que crea para la película. Nunca antes los espacios vacíos de una habitación transmitieron tanto mal rollo, y consigue crear una tensión creciente ante lo que no se puede ver e imaginamos que llega a ser incluso más aterrador, lo cual me parece que aporta un giro novedoso al terror. Y frente a este ritmo, cuando nos acercamos al climax consigue cambiar completamente y transformarla casi en una película de acción, lo que también funciona a las mil maravillas. No pude ver en su día Upgrade, pero me han entrado ganas de recuperarla, porque visualmente consigue crear momentos de gran intensidad dramática.

Si tengo que ponerle un pero a la película (uno pequeño), es que al ser una producción de Blumhouse de tan solo 7 millones de dólares, todo luce genial excepto el apartado de efectos especiales, con algunos efectos relativos a la invisibilidad que cantan y quedan bastante flojos en pantalla. En todo caso, estamos tan enganchados durante la película con la pesadilla que está viviendo el personaje de Elisabeth Moss que realmente esto que comento no supuso ningún problema durante el visionado.

También merece la pena comentar que me fastidió mucho ver el trailer de la película ya que pensaba que spoileaba el 90% de la película. Me alegra decir que aunque sí muestra el argumento básico de la película, se cuida de evitar un montón de momentos que me sorprendieron durante el visionado de la película. En todo caso, creo que cada vez tengo más claro que debo de evitar ver los trailers de las pelícuas que ya tengo claro que quiero ver en cine.

Otro elemento que merece ser destacado es que además de ser una notable de película de terror que conecta con el género “stalker”, también realiza una interesante metáfora, para el que quiera verla, en términos feministas y del “me-too”, al visibilizar la historia de una mejor acosada a la que nadie la cree. En todo caso, esto es una metáfora que no es mostrada de forma burda o intentando colarnos un panfleto político, sino que Whannell opta de forma inteligente por mostrar la historia confiando que los espectadores rellenaremos los huecos y entenderemos que, obviamente, acosar a una mujer está mal. El poder del cine para contar historias reside en MOSTRAR la historia, perdiéndose en muchas ocasiones esta fuerza cuando directores o productores menos hábiles optan por decirnos explicitamente lo que está bien o está mal, y como nos tenemos que sentir los espectadores por ello.

Comparto el trailer de la película:

El hombre invisible es una película notable que consigue mantener en tensión al espectador durante sus dos horas de metraje y que ofrece una buenísima actualización del mítico personaje.

PUNTUACIÓN: 8/10

 

Y si te gustó este artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales, y que sigas mi blog para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones.

¡Saludos a todos!

Crítica de La Bruja de Robert Eggers

Aprovechando el estreno el pasado mes de enero de El Faro de Robert Eggers, es un buen momento para recordar su excelente opera prima, La Bruja (The VVitch: A New England Folktale , 2015) cuyo nombre en la versión inglesa era más indicativo del tipo de historia que íbamos a ver.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

Nueva Inglaterra, 1630. Un matrimonio de colonos cristianos, con cinco hijos, vive cerca de un bosque que, según las creencias populares, está dominado por el mal. Cuando el hijo recién nacido desaparece y los cultivos no crecen, los miembros de la familia se rebelan los unos contra los otros: un mal sobrenatural les acecha en el bosque cercano. (FILMAFFINITY).

Robert Eggers sorprendió al mundo cinéfilo con esta ópera prima estrenada en 2015, formando parte de una nueva hornada de directores que buscaban alejarse de los convencionalismos del género de terror, buscando más que el susto fácil crear una experiencia angustiosa de tensión creciente. Junto a Eggers, encontramos a directores como Ari Aster (Hereditary), David Robert Mitchell (It Follows) o Jordan Peele (Déjame Salir o Nosotros).

La Bruja cuenta con numerosos hallazgos que la convierten en algo muy especial. En apenas 86 minutos crea una experiencia claustrofóbica e impactante a partir del viaje de una familia expulsada de una colonia protestante por la intransigencia de William, el patriarca de la familia. Obligados a vivir en soledad, asientan su hogar junto a un bosque inexplorado que se cree está habitado por brujas admiradoras del diablo. Todo lo que les pasa a continuación puede ser entendido como si fuera un cuento popular destinado a asustar a los niños para que se portaran bien, que era en origen el objetivo de estas historias.

Robert Eggers rodó La Bruja utilizando una iluminación naturalista, usando luz solar durante el día y la luz que las velas proporcionaran dentro de la casa por la noche. Esto significó un desafío para el director de fotografía Jarin Blaschke que supera con nota, consiguiendo una atmósfera malsana y opresiva que genera una tensión creciente hasta su impactante final.

Para transmitir el feeling de estar viendo una fábula antigua, Robert Eggers, director y guionista de la película, rodó La Bruja en inglés antiguo, lo que convirtió el visionado en su versión original en una experiencia compleja. Esta elección narrativa funciona a las mil maravillas y ayuda a que nos traslademos a la época de los primeros colonos americanos en 1600.

La música de Mark Korven está llena de sonidos cortantes y gritos malignos que nos sobresaltan y nos mantienen en tensión durante toda la película. Eggers nos muestra unos momentos puntuales sangrientos que consiguen perturbarnos sobre todo debido a la violencia que representan y la víctima de los mismos. La Bruja no es una película gore, pero la violencia nos golpea como un puñetazo en la cara del espectador.

El casting es otro de los grandes éxitos de la película. Anya Taylor-Joy interpreta a Thomasin, la hija mayor de la familia y que será nuestros ojos la mayor parte del tiempo, mostrando dolor ante los imposibles dramas que vive la familia, que no pueden ser debidos a actos naturales, y confusión ante las acusaciones lanzadas contra ella. Este papel la lanzó al estrellato, protagonizando a continuación la excelente Split (M. Night Shyamalan, 2016), Glass (2019) y la de momento inédita New Mutants. Es difícil ver una interpretación contenida que a la vez transmita el carisma de una gran estrella, y Anya Taylor-Joy lo consiguió en La Bruja.

El resto del reparto está formado por Ralph Ineson como William, el padre, que durante la  película se mostrará cómo una persona arrogante y orgullosa que no reconoce sus errores hasta que es demasiado tarde. Junto a él, Kate Dickie es Katherine, la madre, que no podrá asumir la pérdida de un hijo y caerá en la locura. Harvey Scrimshaw es Caleb, el segundo hijo de la familia que a pesar de ser un niño dará un paso adelante para intentar cuidar y alimentar a la familia ante la inutilidad de William. Por último, los gemelos Mercy y Jonas están interpretados por Ellie Grainger y Lucas Rawson. Todos ellos cumplen de maravilla el papel que tiene que jugar en la historia.

Comentaba antes que Eggers planteaba La Bruja como si fuera una de esos cuentos populares aleccionadores que buscaban avisar a los niños de los peligros de hablar con desconocidos o entrar en bosques desconocidos donde perderse es inevitable. En ese sentido, el final de la película se ve como inevitable y casi el único posible.

Si tengo que comentar algo menos bueno, la película plantea la lucha de la familia entre la realidad lógica observable y la posibilidad de la existencia de elementos sobrenaturales malvados. Pero este conflicto no llega a ser tal porque desde el comienzo Eggers nos muestra a los espectadores que sí existen cosas malvadas agazapadas en la oscuridad, con lo que la duda que se plantea no es si hay seres malvados, sino cuando actuarán contra la familia.

En todo caso, este en un pequeño aspecto que no desmerece las numerosas cualidades de la película, que sigue siendo una experiencia angustiosa y muy recomendable para todos los fans de las historias terroríficas.

Comparto el trailer de la película:

La Bruja es una excelente ópera prima de un director con una voz propia que le convierte en un must-see. Esperamos que El Faro no decepcione.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

* Este texto se publicó originalmente en el nº2 del Fanzine El Colmo publicado en Alcora (Castellón) este mes de febrero.

Y si te gustó este artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales, y que sigas mi blog para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones.

¡Saludos a todos!

Crítica de El Faro de Robert Eggers

Tras su excelente opera prima La Bruja, había expectación para ver la nueva película de Robert Eggers, El Faro, rodada en blanco y negro y protagonizada por Willen Dafoe y Robert Pattison. Y lo cierto es que su propuesta, más surrealista que narrativa, no ha acabado de convencerme.

PUNTUACIÓN: 5/10

Ambientada a finales del siglo XIX, cuenta la historia de dos fareros que trabajan juntos en una misteriosa isla perdida de Nueva Inglaterra.

En 2015 Robert Eggers sorprendió al mundo cinéfilo con su ópera prima, La Bruja. Eggers forma parte de una nueva hornada de directores que buscan alejarse de los convencionalismos del género de terror, centrándose en crear experiencias angustiosas y claustrofóbicas con una tensión creciente que atrape al espectador. Para El Faro, cuyo guión ha escrito junto a su hermano Max, vuelve a colaborar con Jarin Blaschke de director de fotografía y con el músico Mark Korven para crear un drama histórico rodado en blanco y negro con únicamente dos personajes.

Eggers deja claro en esta su segunda película que quiere ser un director alejado de convencionalismos, al rodar de nuevo en blanco y negro y con un formato cuadrado de imagen. Siempre hay que aplaudir a un autor cuando se arriesga e intenta ofrecer propuestas diferentes, incluso si el resultado no acaba siendo redondo. El Faro puede ser un gran triunfo o una importante decepción, pero seguro no dejará a nadie indiferente.

Hecha esta introducción, lamento decir que tras su visionado me encuentro en el segundo grupo, no se si decepcionado, pero sin duda sí indiferente a la propuesta de Eggers. El Faro me ha recordado a la típica película de festivales en la que el director recurre a efectismos baratos para llamar la atención porque sabe que su historia no es nada especial. Una historia que es completamente secundaria al elemento estético, lo que provoca que la viera y olvidara con la misma velocidad.

Robert Eggers rueda en blanco y negro y con un formato cuadrado de imagen la historia de dos fareros interpretados por Willen Dafoe y Robert Pattison atrapados en una isla durante semanas.

Eggers y el director de fotografía Jarin Blaschke vuelven a recurrir a una iluminación naturalista únicamente con velas y luces que se encontrarían realmente en un faro de época, de forma que las escenas interiores nocturnas son especialmente oscuras, ayudando a transmitir un feeling claustrofóbico acrecentado por el formato cuadrado de la imagen. Este formato cuadrado es el que tenían las primeras películas, y entiendo que sirve también para transmitir la idea de “historia antigua”.

Intelectualmente, entiendo las razones de estas elecciones estéticas de Eggers, pero por un lado, me parece que el mismo feeling claustrofóbico podría haberse conseguido con un formato “standard” de imagen en color rectangular, y por otro, esta propuesta estética inusual no hizo que conectara emocionalmente con la película o con su floja historia.

En lo positivo, la música de Mark Korven me ha gustado bastante y está repleta de sonidos perturbadores que ayudan a que el malrollo sea la sensación general durante el visionado de la película.

Willem Dafoe y Robert Pattison son los protagonistas de El Faro. Dafoe es un actorazo que siempre lo hace bien y realmente no necesita presentación, pero sí me gustaría detenerme en Robert Pattison. Reconozco que durante sus años en Crepúsculo me caía mal por el personaje que interpretaba. Pero gracias a estas películas entiendo que se convirtió en millonario y tuvo libertad para aceptar y trabajar sólo en las películas que realmente le interesaban, no las que convenían a su carrera. Y su filmografía en los últimos años le ha transformado en un actor interesante cuyas películas siempre tienen algo diferente. Es por esto que entiendo que aceptara encantado trabajar en este propuesta alejada de lo convencional de Eggers.

En lo relativo a sus interpretaciones, por un lado es indudable que lo hacen muy bien, pero por otro lado entiendo que no hay matices, sus personajes son serios y atribulados en unos momentos y totalmente over-the-top a causa del alcohol y la locura en el resto. Over-the-top nivel Nicolas Cage, para que os hagáis una idea del nivel de locura que nos preparan. Y esta falta de matices también provocó que en parte desconectara antes sus flipadas en pantalla.

La clave para mí es que a pesar de los efectismos visuales y narrativos, la historia realmente es un bluff. Incluso me planteo si Eggers ha creado una experiencia surrealista para el espectador en lugar de una película dramática convencional, porque el guión es realmente flojo y predecible. Esta endeblez argumental hace que la película fracase como terror, a pesar de tener un par de momentos escabrosos, pero tampoco funcione como drama por lo evidente del camino que están recorriendo los personajes.

Este es un problema que tuve también en Midsommar de Ari Aster, en la que tras un arrollador apartado visual se escondía el típico “survival” de un grupo de personas atrapados en un espacio con una secta que irá atacándoles uno tras otro. Esto mismo es El Faro, la caida en la locura de los dos personajes en un espacio cerrado es algo que ya hemos visto antes en otras películas y, en mi opinión, diría que mejor desprovisto de toda la pretenciosidad de Eggers. De igual forma, igual que en el Dracula de Mark Gatiss y Steven Moffat, diferente no quiere decir “mejor” de forma automática, y si no aciertas, el fail está asegurado, cosa que creo ha pasado también en este El Faro.

No me arrepiento de haber visto El Faro y he encontrado elementos interesantes en la película. Incluso diría que Eggers triunfa porque su visión ha quedado perfectamente plasmada en la pantalla. Es una pena que bajo su personalísimo concepto estético no tuviera una historia más interesante que contar.

Comparto el trailer de la película:

Comentaba al principio que prefiero un director que intente y falle antes que otro que vaya a lo fácil. Aplaudir la valentía de Robert Eggers en este aspecto no debería evitar que tambíen indiquemos si el resultado no es satisfactorio.

PUNTUACIÓN: 5/10

 

Y si te gustó este artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales, y que sigas mi blog para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones.

¡Saludos a todos!

Crítica de Harrow Country volumen 8 de Cullen Bunn y Tyler Crook

Tras tres años de lectura, llegamos por fin al final de Harrow County, la excelente serie de terror rural creada por Cullen Bunn y Tyler Crook publicada en España por Norma. Y me alegra poder decir que el final ha sido super satisfactorio.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

LA CONCLUSIÓN A LA HISTORIA DE EMMY Y LOS MISTERIOS DE HARROW COUNTY

¡Dos poderosas brujas se enfrentan en una guerra de magia en la conclusión de esta exitosa serie de terror sobrenatural! Un viejo enemigo de Harrow County ha regresado con más poder que nunca y a Emmy como objetivo para derrotarla y absorber sus poderes.

Cullen Bunn (Lobezno, Magneto) y Tyler Crook (AIDP, Petrogrado) dan cierre a su espectacular serie de terror rural a la americana.

Harrow County ha sido un comic estupendo creado por dos autores que han conseguido una perfecta conexión que se ve reflejada en cada página. La historia de Emmy y su mundo poblado por seres sobrenaturales nunca estuvo planteada como terror de sustos, sino de ambientación, creando para ello Tyler Crook unas páginas pintadas de enorme expresividad.

No hay duda que aunque la historia de Cullen Bunn está bien, es el sobresaliente apartado artístico de Tyler Crook lo que ha elevado la calidad d este serie. Sus páginas son atmosféricas y elegantes, y su construcción de los seres sobrenaturales consiguen trasmitir malrollismo aunque no siempre los seres que pueblan estas páginas sean malvados. Es una pasada encontrar en un artista en la cúspide de su creatividad, se nota que para él Harrow County se ha convertido también en su hogar, y lo transmite a la perfección.

En mi opinión, siempre me ha parecido que Cullen Bunn no ha llegado a mostrar en Marvel el mismo nivel que en sus comics de creación propia, que me parecen mucho más interesantes. Este octavo volumen publicado en Norma, “Una última vez más”, recoge los últimos cuatro comics de la edición americana de Dark Horse. Bunn cierra de forma super satisfactoria la historia de Emmy, de Kammi su hermana gemela, de la bruja Hester y toda su familia de seres sobrenaturales y, en general, de todo el condado de Harrow. La historia está muy bien y el final era casi el único posible teniendo en cuenta el camino recorrido por los personajes para llegar hasta aquí.

Por poner un pero, si me ha parecido que, quizá debido a la publicación original en formato grapa mensual, Bunn repite varias veces la clave de la historia de Emmy y Kammi y su conexión con Hester. Es poco probable, por no decir imposible, que ningún lector pueda comprar casualmente el número 31 o 32 de la serie americana, llegados a este punto todos los lectores hemos seguido esta historia desde el comienzo. Así que no es necesario explicar dos y tres veces esta clave, ya que sobre todo para los lectores del tomo, o al menos a mi me lo pareció, dió un poco la sensación de una duplicidad redundante que no aporta nada a la historia en su conjunto. En todo caso, como digo, este es un pero muy pequeño y he disfrutado mucho la conclusión de esta historia.

Comparto por cortesía de Norma las primeras páginas de este último tomo donde se aprecia de maravilla la calidad pictórica de Crook. Son una maravilla para la vista, enjoy!!

El final de Harrow Country me ha parecido inevitable y perfecto. Gran serie, me quedo contento por el satisfactorio final, aunque a la vez un pelín triste porque haya acabado.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

 

Y si te gustó este artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales, y que sigas mi blog para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones.

¡Saludos a todos!

Crítica de Doctor Sueño, de Mike Flanagan

Doctor Sleep de Mike Flanagan, basada en la novela de Stephen King y secuela de El Resplandor es un PELICULÓN. Ritmo pausado perfecto, poderosas imágenes, tensión creciente, momentazos impactantes para una buena historia con unas muy buenas interpretaciones. No se puede pedir más.
PUNTUACIÓN: 8.5/10
Secuela del film de culto «El resplandor» (1980) dirigido por Stanley Kubrick y también basado en una famosa novela de Stephen King. La historia transcurre algunos años después de los acontecimientos de «The Shining», y sigue a Danny Torrance (Ewan McGregor), traumatizado y con problemas de ira y alcoholismo que hacen eco de los problemas de su padre Jack. Cuando sus habilidades psíquicas resurgen contacta con una niña llamada Abra Stone, a quien debe rescatar de un grupo de viajeros que se alimentan de los niños que poseen el don de «el resplandor». (FILMAFFINITY)
Lo primero que debo decir de Doctor Sueño es que me ha sorprendido saber que Mike Flanagan además de escribir el guión, apartir de un tratamiento de Akiva Goldsman, y dirigir la película, la ha montado. No leí la novela homónima de Stephen King, pero no me extraña que King haya quedado tan contento, porque Flanagan es un fuera de serie. Sus anteriores trabajos Gerald´s Game y The Haunting of Hill House ya mostraron a un autor con un indudable amor al género de terror y a la obra de Stephen King, y ese amor sin duda queda reflejado en cada una de las potentes imágenes de la película. Doctor Sueño cuenta además con una elegante y sobria fotografía de Michael Fimognari y música de The Newton Brothers.
Otro elemento muy destacable de la película es que en comparación a It Capítulo 2, el otro éxito de 2019 basado en una novela de King con Pennywise de gran estrella, que basaba toda su propuesta visual y narrativa en un festival non-stop de sustos auto referenciales, Flanagan opta en Doctor Sueño por un ritmo pausado que no lento, mayor desarrollo de personajes y la construcción de tensión alrededor de un trio protagonista notable.
No hace falta descubrir lo buen actor que es Ewan McGregor y en Doctor Sleep interpreta a Dan Torrance, el hijo de Jack Nicholson de El Resplandor. Su interpretación es contenida pero transmite perfectamente el trauma que ha vivido y sigue sufriendo.
Rebecca Ferguson es Rose The Hat la líder de un grupo de seres que se alimentan de personas con «Shine». Rose es aterradora a pesar de sus amables palabras y sus educados modales. Toda su química corporal transmite peligro, Ferguson lo ha clavado.
El gran descubrimiento de Doctor Sleep es Kyliegh Curran como Abra Stone, una niña con poderes psíquicos aún mayores que los de Dan y que se convertirá en un faro en la oscuridad que atrae a los monstruos. Muy fan de su interpretación, poderosa, en control y también con un toque oscuro.
Doctor Sueño me ha encantado de principio a fin. Me gusta que se tome su tiempo en construir a los personajes, incluidos los malos. Y que aunque sean monstruos terribles, al final solo buscan sobrevivir un día más como lo haríamos nosotros si estuviéramos en su misma situación. Además, visualmente tiene unos planos bestiales, entre otros los momentos oníricos de salto del plano terrenal al astral. Y sobre todo, el clímax y su conexión con El Resplandor me ha parecido alucinante. Comentaba antes que Doctor Sueño es una película de sustos, pero hay varios momentos realmente aterradores que me helaron la sangre y globalmente hizo que mi cabeza saltara por los aires.
La película es increíblemente satisfactoria, desde todos los puntos de vista. Debo reconocer que tenía un poco de miedo a sentirme perdido al haber pasado más de 10 años desde que vi por última vez El Resplandor, pero nada más lejos de la realidad. Con dos pinceladas iniciales, Flanagan te mete de lleno en el trauma que vivió Danny Torrance durante su niñez y en ningún momento sientes que te has perdido nada.
Además, muchas veces pensando en el género de terror, da un poco de pereza ver una película que parece que propone más de lo mismo, pero incluso si alguien plantea Doctor Sueño en esos términos, la película es tan brillante en todos sus elementos y en la forma en que los conecta que no puedo más que recomendar a todo el mundo la película. Hay que verla en pantalla grande no sólo por la fuerza de sus imágenes, que también, sino porque si queremos que se estrenen más películas variadas de calidad hay que demostrar que hay público para verlas.
Comparto el trailer de la película:
https://www.youtube.com/watch?v=S3ODpmqUl6M
Mike Flanagan se ha convertido con sus tres últimas obras en un must-see. Su amor por el género de terror y la literatura de Stephen King se transmite perfectamente en esta película, que recomiendo a todo el mundo.
PUNTUACIÓN: 8.5/10
Y si te gustó este artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales, y que sigas mi blog para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones.

¡Saludos a todos!