Crítica de Sweet tooth temporada 3 (Netflix)

Sweet tooth termina en una tercera temporada que ofrece un buen final a esta historia ambientada en un mundo apocalíptico en el que la mayoría de la humanidad ha muerto y todos los recién nacidos son híbridos de humanos con animales.

PUNTUACIÓN: 7/10

Sweet Tooth está ambientada en un mundo en el que un virus ha matado a la mayoría de la población humana y ha dado lugar a la aparición de bebés híbridos que nacen en parte humanos y en parte animales. En esta temporada final, Gus y sus amigos empiezan un viaje a Alaska, al lugar donde todo empezó, donde los sueños de Gus le muestran que está la clave para solucionarlo todo y salvar tanto a humanos como híbridos.

Jeff Lemire creó Sweet Tooth dentro del sello Vertigo de DC Comics. Lemire dibujó y guionizó todos los ejemplares de esta serie, que fue publicada entre 2009 y 2013, con 40 números de duración. Sweet Tooth fue una de sus primeras obras de creación propia creada en la época de Essex County, y previa a muchas de sus obras posteriores con las que ha llegado a super conocido dentro del ámbito independiente: Trillium, Black Hammer, Un tipo duro o Descender entre otros. Es la actualidad, forma un estupendo equipo creativo con el artista italiano Andrea Sorrentino y el colorista Dave Stewart, con los que ha creado Gideon FallsPrimordial y el universo de historias de terror The Bone Orchard Mithos, en la que ya se han publicado las novelas gráficas The Passageways , Ten thousand black feathers y Tenement.

Jim Mickle es el creador de esta adaptación del comic de Jeff Lemire. Mickle es un director y escritor estadounidense, conocido por películas como Mulberry Street, Stake Land, We Are What We Are y Cold in July. También co-desarrolló la estupenda serie de SundanceTV Hap and Leonard, basada en las novelas de Joe R. Lansdale. Tras estrenarse su primera temporada en 2021 y la segunda en 2023, el final de la historia se estrenó este pasado verano, aunque no tuve ocasión de verlo hasta ahora. Los ocho episodios de esta temporada han sido dirigidos, a razón de dos episodios cada uno, por Toa Fraser, Robyn Grace, Ciaran Foy y el propio Mickle. En los guiones, además de a Mickle, encontramos a Noah Griffith, Daniel Stewart, Zaike LaPorte Airey, Carly Woodworth, Kseniya Melnik, Oanh Ly, Daniel G. King, Bo Yeon Kim y Erika Lippoldt. Aunque una parte importante de la serie está ambientada en Alaska, en realidad se rodó en su totalidad en Nueza Zelanda.

Christian Convery es Gus, un niño de 10 años medio humano, medio ciervo, ingenuo y positivo a pesar de todo que quiere encontrar a su madre. Nonso Anozie interpreta a Tommy Jepperd, el protector de Gus que antiguamente formó parte de los Last Men. Adeel Akhtar es el Dr. Aditya Singh, un médico desesperado por encontrar la cura de la enfermedad causada por el virus H5G9. Stefania LaVie Owen es Oso, la líder y fundadora del Ejército Animal que salva a los híbridos, que acompaña a Gus en su viaje. Naledi Murray es Wendy, una híbrida mitad cerdo y mitad humana que también acompaña a Gus. Amy Seimetz como Birdie, la mujer que Gus cree que es su madre (a pesar de haber nacido en u laboratorio), Rosalind Chao como la señora Helen Zhang, una señora de la guerra y miembro de Los Tres, Kelly Marie Tran como Rosie Zhang, la hija de Helen y madre de cuatro híbridos mitad lobo que persigue a Gus, Cara Gee como Siana una amiga de Birdie que trabaja en un puesto avanzado de Alaska y Ayazhan Dalabayeva como Nuka, la hija de Siana que es mitad humana y mitad zorro ártico, completan el reparto.

Mientras pensaba qué iba a escribir sobre esta serie, me di cuenta que no pasa nada por ver una serie que simplemente «está bien». Que no me vaya a cambiar la vida pero que cumple su cometido de entretener. Porque en medio de la polarización de las redes sociales parece que todo es blanco o negro, obra maestra o fracaso. Y no es el caso. Que una serie esté bien es algo más que aceptable, y en muchos aspectos tampoco deberiamos exigirle a una serie de televisión mainstream mucho más que nos entretenga. Y fin.

La verdad es que Sweet tooth es una serie con mucho corazón. Su protagonista Gus es un amor que genera una empatía total. Es genial tener a un «héroe» que a pesar de todo quiera hacer lo correcto de forma altruista, que en este caso es viajar a Alaska para intentar detener una mutación de la enfermedad que va a provocar la muerte de todos los humanos de forma inminente. Y que sigue viendo lo mejor de la humanidad, por muchos pecados que hayan cometido o por mal que esté la cosa. El grupo forma un equipo de gente variopinta con la sorpresa del añadido del doctor Aditya Singh, que dice compartir los mismos sueños de Gus que le compelen a dirigirse a Alaska.

El final de Sweet tooth creo que estaba telegrafiado desde el principio, y me gusta que la serie se mueva por una evolución lógica de la historia y sus protagonistas. Creo que eso es la mejor decisión narrativa posible, saber desde el inicio hacia donde te diriges, qué quieres contar o qué emoción transmitir. En las reseñas de las temporadas anteriores ya comenté que NO he leído el comic de Lemire, así que no puedo juzgar si la serie ha sido fiel en este final (y en general con las cosas que hemos visto a lo largo de las tres temporadas). Pero veo correcto que no se plantee una locura de guion para justificar un giro loquísimo.

Quizá el problema principal de esta tercera temporada de Sweet Tooth es algo que afecta en general al mainstream televisivo. Y es que la trama está super alargada, con diálogos y situaciones repetidas que paran completamente la serie y me dejaron con la sensación que se podría haber contado lo mismo mejor con 6 episodios en lugar de 8. En varios momentos la serie me transmitía, con su tercer diálogo redundante dentro de un episodio, la sensación de estar viendo (exageradamente) un culebrón venezolano en el que se repetían dos y tres veces las situaciones porque los productores sabían que las espectadoras tenían la tele puesta mientras cocinaban o limpiaban la casa, y se perdían cosas.

Y esto es una pena, porque los personajes transmiten las sensaciones correctas y todo a nivel «macro» ayuda a construir la emoción general que la serie debe tener. La parte del viaje con las personas que se van encontrando no me han parecido mal. La casa apartada con el niño pájaro cuyos padres no quieren que se note que es un híbrido o el episodio del barco en el que vemos a las víctimas del virus, me parece que tienen momentos super emocionantes. Por contra, la parte del casino o las interminables y redundantes discursiones entre el doctor Singh y Tommy Jepperd fueron un suplicio. La trama de los habitantes de a instalación científica de Alaska también es otra trama alargada que no aporta demasiado más allá de hacer que pasen los minutos.

Rosalind Chao como la señora Helen Zhang creo que es una villana bastante decepcionante. La novedad de la temporada viene de Kelly Marie Tran (famosa para su desgracia por su papel de Star Wars VIII) como Rosie Zhang, la hija de Helen, es un añadido que aparece mucho durante la temporada pero en realidad tampoco aporta demasiado. Con una personalidad que nunca está demasiado bien explicada y que en lugar de generar pena por el maltrato emocional que sufrió de su madre, hace que caiga desagradable en todo momento.

Comentaba en positivo que el final me parecía lógico pensando en la propia premisa de la serie y lo que habiamos visto a lo largo de estas 3 temporadas. Eso no quita con que en realidad estamos ante una consigna más del wokismo que arrasa con todo el entretenimiento. Y que conecta con las ideas sobre que la humanidad no sólo se está dirigiendo hacia el apocalipsis climático, sino que nos merecemos ser barridos de la faz de la Tierra. De hecho, cuando terminó la serie no pude evitar pensar que si Hollywood compró a Lemire los derechos de este comic ( o a Warner, que el comic se editó en Vertigo y no tengo claro como estará el tema de los derechos) fue precisamente porque ofrecía un final acorde con estas ideas).

En todo caso, el final creo que resulta emocionante y con su punto positivo, por ejemplo cuando por fin conocemos quien es el narrador que nos ha estado contado la historia. O cuando vemos el poder de las historias y como nuestros seres queridos nunca se irán del todo mientras les recordemos. Esto que vemos en los últimos suspiro nos da momentos super emocionantes que consiguen que el visionado termine de la mejor manera posible.

En resumen, Sweet tooth no es una serie rompedora ni estará en los listados de «mejores series de 2024», pero los espectadores necesitamos series que nos entretengan y nos hagan olvidarnos durante un rato de la triste realidad. Si la premisa te llama, creo que se puede disfrutar.

Comparto el trailer de esta tercera y última temporada:

Sweet tooth ha sido una buena serie, aunque me quedo con la sensación que este final se podría haber contado mejor con un par de episodios menos.

PUNTUACIÓN: 7/10

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Crítica de G.I. Joe 306-310 de Larry Hama y Paul Pelletier (Image Comics)

Las aventuras de G.I. Joe A Real American Hero continúan en el sello Skybound de Robert Kirkman en un segundo arco en el que el veterano artista Paul Pelletier se une al legendario Larry Hama para seguir contando esta larga historia-río sin final a la vista.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

¿CUÁL ES EL SECRETO DE ZARTAN?

Destro y Zartan han formado una nueva alianza, pero el Dreadnok tiene un secreto que lo cambiará todo. Mientras Ojos de Serpiente y Scarlett comienzan un nuevo capítulo, la tragedia golpea a alguien muy querido en Springfield…

Y además, ¡Empieza la batalla por Springfield! El Comandante Cobra tiene un plan. Y eso significa que nadie está a salvo, ya que el conflicto entre los Joes y Cobra se intensifica.

Larry Hama (Nueva York, 1949) sirvió en el ejército de Estados Unidos de 1969 a 1971, durante la guerra de Vietnam, donde se convirtió en experto en armas de fuego y artefactos explosivos. Sus experiencias en Vietnam le sirvieron para editar la serie de Marvel Comics The ‘Nam (1986-1993). Tras su licencia del ejército, Hama comenzó a participar activamente en la comunidad asiática de Nueva York y, durante la década de 1970, interpretó papeles secundarios en los programas de televisión MAS*H y Saturday Night Live, y actuó en Broadway en dos ocasiones.

Aunque Hama es sobre todo conocido por su trabajo en G.I. Joe, también escribió una estupenda etapa de Lobezno con dibujo de Marc Silvestri, la chulísima serie Nith Man: The Ultimate Ninja y Elektra. Además, fue el creador del personaje Bucky O’Hare, que se convirtió en un cómic, una línea de juguetes y un dibujo animado para televisión.

Hama es una institución dentro del mundo de G.I. Joe. Empezó a escribir G.I. Joe en JUNIO DE 1982. Marvel Comics publicó 155 números hasta el cierre de la colección en 1994. Tras esto, Devil´s Due consiguió los derechos en 2001, hasta que fue sustituido por IDW, que publicó los comics de G.I. Joe desde 2008 hasta 2022. Durante esta etapa, la más larga hasta la fecha, IDW revivió en 2010 el título original  G.I. Joe: A Real American Hero, con Hama de nuevo como guionista. Este comic retomó la numeración original de Marvel y se mantuvo en publicación hasta alcanzar el especial 300 en 2022, que fue el último número publicado por esta editorial. Tras el anuncio que Skybound adquiría los derechos de Transformers y G.I. Joe, Hama fue contratado para continuar su historia de IDW, manteniendo la numeración clásica.

Me gustaron mucho los 5 primeros números de G.I. Joe dentro del sello Skybound. Y lo primero que hay que decir sobre esta nueva tanda de episodios es que NO estamos ante un nuevo arco, sino la continuación directa de los sucesos previos. De cara a las recopilaciones, los números 306-310 se presentarán en un «volumen 2», pero a todos los efectos la única diferencia es el cambio de dibujante, al descansar Chris Mooneyham y pasando a dibujar el veterano Paul Pelletier, con entintado de Tony Kordos y color de Francesco Segala.

Larry Hama ha planteado una larga historia-río protagonizada por decenas de protagonistas, entre héroes y villanos. Los Joes están realizando varias misiones mientras los villanos se atacan a cara de perro. Empezando por un Serpentor Khan que ha lanzado un ataque para exterminar al Comandante Cobra en Springfield, mientras que Destro y la Baronesa, y los Dreadnoks de Zartan tienen también sus propios planes. Hama se las apaña de forma modélica para incluir en cada grapa escenas interesantes de cada uno de estos personajes (y alguno más), consiguiendo que la sensación sea que las tramas avanza en todos los frentes.

No conocía al personaje de Dawn Moreno, pero me gusta el protagonismo que está teniendo en estos comics, pudiendo mirar de tu a tu al resto de ninjas «putos-amos» de los Joes. Además, el drama que sufre con la muerte de sus padres demuestra que tiene unos fuertes e inquebrantables valores morales. Descontándola a ella, lo cierto es que la historia está tan fragmentada que es difícil engancharte a ninguno de los personajes. A no ser, claro, que ya vinieras enganchado de casa con p.ej. Snake Eyes.

Cuando nos informaron que Chris Mooneyham se tomaba un descanso y el sustituto era Paul Pelletier (Aquaman), con entintado de Tony Kordos, la tranquilidad fue absoluta, dada la gran experiencia en el medio. Pelletier es uno de esos dibujantes que nunca aparecerán en la lista de «mejores dibujantes» de nadie, pero ofrece una consistencia y una narrativa fluida y clara que son vitales para cualquier editorial de comics mainstream.

Y entrando a valorar su trabajo en G.I. Joe, estando bien creo que Pelletier está por debajo de la satisfacción que me dio Mooneyham en los números previos. Comentaba que la primera impresión que me dio Mooneyham era de tener un estilo un poco «sucio», pero cuando veo la extrema corrección que ofrece Pelletier me doy cuenta que eso aporta personalidad al comic, algo que igual estas grapas no tienen. Y ojo que en cuanto a fluidez narrativa y la caracterización de los personajes, el trabajo de Pelletier es más que adecuado. Estoy hablando de matices de algo que me gusta, los comics me han dejado más que satisfecho.

Otro tema es el tipo de papel que Skybound ha usado para la impresión de este comic. Me da la impresión que es un papel más mate que papel más satinado que se usan para la mayoría de comics actuales, que resaltan más el brillo de los colores. En G.I. Joe parece que los colores de Francesco Segala plantean algún tipo de aplanado de color para aumentar la sensación de comic clásico «viejuno». Y el resultado es un comic que no tiene el color brillante de los comics actuales, y que en cierto sentido parece que luce más apagado que los comics a los que estoy acostumbrado.

el otro elemento que hay destacar en positivo son las estupendas portadas del super clase Andy Kubert, veterano de múltiples comics sobre todo en Marvel. Kubert acierta con las portadas molonas de personajes, héroes y villanos, y también cuando empieza la guerra abierta en Springfield. Da gusto ver las portadas individuales de Kubert, pero cuando ves las portadas en conjunto, es una pasada ver que la colección ofrece una personalidad única.

La premisa de historia río que está planteando Hama es una anomalía dentro del mainstream comiquero actual, que agrupa y compartimenta sus historias en dosis pensadas para ser recopiladas en tomo. Yo como lector viejuno no tengo problema con este tipo de historias que se alargan en el tiempo y en las que de momento no hay un final a la vista. Visto lo sucedido en estos primeros 10 números y pensando que la guerra en Springfield está en todo lo alto, parece que Hama podría alargar la colección lo que quiera. Pensando en los problemas económicos que Hama sufrió en el pasado, esto sería una buena noticia para sus finanzas. Y de momento la colección no se ha resentido por este cliffhanger eterno que estamos viendo, para la mi la satisfacción de leer este comic mensualemente es total.

Dicho esto, me sigue quedando la duda de si Skybound querrá mantener en el tiempo dos colecciones de G.I. Joe, por un lado esta ambientada en la continuidad clásica, y la nueva colección de G.I. Joe englobada dentro del Energon Universe, que arranca este próximo mes de noviembre. Creo que el público somos lo bastante maduros para comprar ambos comics, pensando por ejemplo en la infinidad de comics de Batman que DC publica todos los meses dentro y fuera de continuidad, sin que ello perjudique las ventas. A pesar de esto, me parecería normal que Skybound haya dado margen a Hama para que termine la historia de la forma que estime oportuno, lo que haría que estos G.I. Joe pudieran terminar en en rango de los números 320-325.

Se que me estoy adelantando más de la cuenta, porque estos G.I. Joe están más vivos que nunca, y me están dando un entretenimiento estupendo con la lectura mensual. Por mi, si el comic se está vendiendo bien como parece que es el caso, no me importaría que alargaran lo que les apetezca.

Que estemos en 2024 y me encuentre comprando y disfrutando un comic de Larry Hama de G.I. Joe casi 40 años de empezar a comprar los primeros comics de Forum es un pequeño milagro. Y lo mejor es que no planteo dejar de comprarla, porque el éxito es denial. ¡Larga vida a G.I. Joe!

Comparto las primeras páginas del número 306:

Los G.I. Joe de Larry Hama y Paul Pelletier mantienen el interés y me han ofrecido un estupendo entretenimiento mensual. Ojalá más comics así.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

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Crítica de Absolute Batman 1 de Scott Snyder y Nick Dragotta (DC Comics)

La línea Absolute Comics de DC Comics se ha inaugurado con el primer número de Absolute Batman, comic creado por Scott Snyder (American Vampire, Batman) y Nick Dragotta (East of West), con color de Frank Martin. Hoy quiero analizar su potente primer número.

PUNTUACIÓN: 8/10

Scott Snyder y Nick Dragotta presentan a los fans un nuevo Batman con el lanzamiento de Absolute Batman #1. En esta iteración, los fans conocerán una versión del Caballero Oscuro que no tiene el dinero, la mansión o el mayordomo de su homólogo de la línea principal. Los lectores descubrirán rápidamente lo que hace que esta sea la versión «Absolute» de Batman cuando el número debute, con colores de Frank Martin y letras de Clayton Cowles.

Scott Snyder (Nueva York, 1976) es un escritor y guionista de cómics estadounidense. Se licenció en Escritura Creativa por la Universidad de Brown. Su primera colección de relatos, Voodoo Heart se publicó en 2006, Obtuvo reseñas muy positivas y, de hecho, el propio King la alabó e incluyó dos de sus relatos en una antología. Esto le abrió las puertas del mundo de los cómics, empezando a colaborar como guionista para los dos gigantes del medio, Marvel y DC. Para Marvel, su obra más destacada sería la miniserie Iron Man: Noir, que cuenta con 4 números. Pero, sin duda, sería reconocido gracias a su trabajo con los personajes de DC. Su primera experiencia fue en 2010, donde fue fichado para el sello para lectores adultos, Vertigo. Ese año empezó a escribir el cómic de terror, American Vampire, con un éxito abrumador. En su primer arco contó, además, con la colaboración de su admirado, Stephen King. A los lápices estaba Rafael Albuquerque, con el que ha trabajado en muchas otras obras.

Cuando se produjo la iniciativa editorial por parte de DC llamada The New 52, la editorial le confío las dos colecciones principales de dos personajes tan queridos como Batman y de La Cosa del Pantano, de los que escribió dos extensas etapas. Además de esto, creó varias miniseries independientes o crossovers como El último caballero de la tierra o Metal. También creó el villano El Batman que ríe, que ha obtenido una gran recepción por parte de los fans. Snyder introdujo, además, en el mundo de los cómics a sus alumnos James Tynion IV y Marguerite Bennett, que han tenido unas importantes carreras propias. A partir de 2020, ha escrito numerosos títulos independientes para editoriales como Image (Wytches, Severed, Undercovered Country o Nocterra), Dark Horse (We Have Demons, Clear o Book of Evil) y DSTLRY (White Boat, The Devil´s Cut). Ha sido galardonado con numerosos premios, tales como el Eisner, el Harvey y el Inkpop.

Nick Dragotta es el artista y cocreador, junto a Jonathan Hickman, de la exitosa serie ESTE DEL OESTE. Dragotta y Hickman se ganaron la fama de buen equipo creativo en Los 4 Fantásticos de Marvel, donde Dragotta también trabajó en la aclamada etapa de Peter Milligan en X-Statix y otras cabeceras importantes como Capitán América, Spider-Man o X-Men.

Antes de empezar con la valoración de este Absolute Batman 1, quiero compartir un disclaimer. Y es que cuando DC anunció la línea Absolute Comics, a priori no pensaba comprar esta colección. Algo provocado por no conectar con los comics que Snyder ha creado en DC en la última década, empezando con los Nuevos 52 y siguiendo con todo lo demás, Dark Nights: Metal incluido. Snyder es un escritor muy listo que plantea siempre tramas con elementos interesantes y/o llamativos, pero la forma en que cierra sus tramas acaban siendo decepcionante en la mayoría de los casos. Esto hizo que aunque no dudaba del dibujo de Dragotta (aunque en realidad en East of West tampoco me pareció nada del otro mundo), preferí no empezar a comprar algo que muy posiblemente acabe decepcionándome. Sin embargo, al final no fui fiel a este razonamiento. El hype provocado por Absolute Power y el especial DC All In jugaron su papel, a lo que hay que sumar montones de comentarios y reseñas de gente que había leído este comic de forma anticipada. Poco a poco me vine arriba y acabé comprando y leyendo este comic.

Hecha la explicación, lo cierto es que este primer número de Absolute Batman me ha gustado mucho. Sobre todo, gracias a un dibujo APABULLANTE de Nick Dragotta, que ha sido el verdadero descubrimiento de este comic. Absolute Batman es un comic rotundo en el que la fuerza de las imágenes planteadas por Dragotta ha arrasado cualquier inconveniente que pudiera tener a priori con esta colección. Y lo ha convertido en una lectura obligada, al menos los 5 primeros números que forman el arco «The Zoo».

Como ya advertían los anuncios y vimos en el especial DC All In, este nuevo mundo «Absolute» es un mundo más proclive al mal, al haber sido creado y/o dominado por Darkseid. Sin embargo, esto no es algo que se haga evidente en este primer número de Absolute Batman. Las principales diferencias de este comic respecto de la versión canónica, aparte de la parte publicitada de tener a un Bruce Wayne joven que no es hijo de millonarios, es la forma en que Snyder subvierte cualquier expectativa previa. El comic arranca con el retorno a Gotham de una figura misteriosa en moto. La escena recuerda por ejemplo al Batman Año Uno de Frank Miller o a la película The Batman de Matt Reeves. Pero no es Bruce, sino Alfred, que en esta realida es un peligroso mercenario a sueldo de una misteriosa organización.

Bruce es un joven musculoso que trabaja en la construcción. De hecho, es imposiblemente musculoso, con un elemento super exagerado que transmite un toque cartoon cercano también al manga. Esto es un elemento clave de este comic, porque la exageración está bordeando el absurdo y casi el ridículo, pero el dibujo imponente de Dragotta hace que el conjunto funcione. Ver a Batman coger su símbolo del pecho para convertirlo en un hacha, o sus orejas de murciélago en cuchillos arrojadizos son cosas que NO deberían funcionar, pero lo hacen. No solo eso, me alucinaron y me dejaron con un WHOA!!! en la cara. Ideas como ver a Batman colgado boca abajo como un murciélago visualmente me parece una idea bestial. El dibujo transmite una idea de misterio y peligro que me parece una pasada. Dragotta está de 10.

Una de las ideas de Snyder con las que no comulgaba a priori era la de «working-class hero», algo que conecta con los elementos más extremos del espectro político de izquierdas de los Estados Unidos, que busca criminalizar a los ricos. En este arranque, tengo que reconocer que este factor no es algo que moleste. Y lo principal de este comic es asistir a las diferencias respecto al canon, como que Martha, la madre de Bruce SIGUE VIVA. De hecho, puede intuirse que su padre Thomas murió cuando Bruce era un niño (pensando de nuevo en el canon), pero de momento no se puede afirmar, dado que el origen de Bruce no se ha contado. También hemos visto que Bruce entrena en el gimnasio con Waylon Jones (identidad de Killer Croc), y veremos que en su infancia (¿en el orfanato?) se hizo amigo de gente como Selina, Harvey y Oz, lo que indica una conexión diferente con personajes que están destinados a convertirse en villanos de la serie.

Quizá la parte más floja del comic sea el villano. La banda criminal Party Animal liderada por un misterioso «Roman», (un trasunto de Máscara Negra) plantean una Gotham en la que los criminales no pueden ser detenidos, asesinando de formas terribles a personas inocentes e incluso a policías, actuando sin oposición hasta la llegada de Batman en el climax de esta grapa. La primera batalla es brutal y Batman muestra toda su violencia desatada. Otra diferencia fundamental frente a la versión tradicional. Pero de momento esta banda son meros esbirros que están ahí para ser apalizados.

Dentro de que la escena del combate es un momento bestial de esta grapa, me planteó una duda fundamental, dado que ¿los miembros de Party Animal no son detenidos por la policía? Puede simplemente que estemos ante una elipsis no del todo bien resuelta, pero tal y como está contado no queda claro. Y de confirmarse, sería un fallo garrafal, incluso reconociendo el alcalde Gordon que la policía de Gotham está en inferioridad frente a los criminales. Este será un elemento que deberá ser aclarado en el siguiente número, pero en realidad no cuadra que un Batman tan salvaje y violento no detenga a los criminales y los dejara irse sin más para que puedan atacar a otros inocentes al día siguiente.

Este arranque de Absolute Batman me ha gustado mucho. Incluso con sus locuras y exageraciones. El dibujo es una maravilla brillando cuando más exagerado es. Y respecto a Snyder, como decía el problema que tengo con él nunca era con los arranques de sus historias, sino con sus finales. Así que de momento podría decirse que todo sigue parámetros esperables.

Otro elemento ya aparte de esta grapa que me gusta es que DC ha dado tiempo para que Snyder y el resto de autores tuvieran tiempo de desarrollar la mejor historia posible para este nuevo universo Absolute. Algo que es todo lo contrario a lo que pasó con los Nuevos 52. En primavera pasada ya se publicaron los primeros artículos sobre este universo «Ultimate» de DC. Además, Snyder y Dragotta han afirmado que DC les hizo contratos con una extensión de 2 años, de forma que si las ventas funcionan como se esperan, plantean una etapa a largo plazo con el personaje. Escribir con esta mentalidad de largo plazo es la forma correcta de plantear un nuevo universo comiquero. Y se nota en este primer número que los misterios y los personajes secundarios tardarán en salir. Algo que me parece bien pensando en lo satisfactoria que ha sido esta primera grapa de Absolute Batman.

Snyder y Dragotta se han ganado que vaya a pagar por comprar el primer arco de Absolute Batman. En función de como cierre el arco, ya me plantearé seguir comprando o no la colección. Pero no me sabe mal reconocer cuando un comic me deja con ganas de más de la mejor forma posible. Ojalá los comics de Marvel me dejaran con esta sensación tan positiva.

Comparto las primeras páginas del comic:

El apabullante dibujo de Nick Dragotta ha obrado el milagro, consiguiendo que Absolute Batman empiece de la mejor manera posible y me haya dejado con ganas de más.

PUNTUACIÓN: 8/10

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Crítica de Motorista Fantasma 20 de Benjamin Percy y Danny Kim (Marvel Comics – Panini)

Termina la etapa de Benjamin Percy en Motorista Fantasma con un último número de Panini que recopila los número 2 a 6 de la miniserie Final Vengeance, dibujada por Danny Kim y con color de Bryan Valenza

PUNTUACIÓN: 6.5/10

¡La conclusión! El Encapuchado trae el fuego del Infierno. Con el poder del Espíritu de la Venganza en sus manos, Parker Robbins se dispone a hacerse con el control del imperio criminal de Chicago. Sólo alguien puede impedirlo: Johnny Blaze, el verdadero Motorista Fantasma. 

Este número de Motorista Fantama incluye Ghost Rider: Final Vengeance 2-6 USA.

Ghost Rider: Final Vengeance planteaba la sustitución de Johnny Blaze como el Espíritu de Venganza, al sustituirle Mefisto por Parker Robbins, El Encapuchado, Al final, ha sido un cambio de corto recorrido, porque Benjamin Percy ha terminado su etapa con el personaje dejando los juguetes en el mismo estado en el que los encontró. Y lo primero que debo decir es que ha sido un pequeño milagro que hayamos podido disfrutar de una etapa de 21 números USA, más algún especial y esta miniserie de 6 números USA. Pensando en tantas y tantas colecciones de Marvel que cierran en apenas 8-10 números, que Motorista Fantasma haya aguantado más de dos años en las librerías es un triunfo.

En lo referido a esta Venganza Final, creo que Percy plantea una buena historia en la que invierte un tiempo en que conozcamos a Parker Robbins y lo que hace con las habilidades robadas. Por supuesto, su intención es ganar poder y riqueza, pero que lo esté haciendo para que su ex-mujer y su hija no pasen penurias económicas es un elemento clave de su personalidad que le humaniza. Lo cual no quiere decir que no sea un chulo asqueroso, pero al menos no es un personaje vacío de los de «quiero ver como arde el mundo». Mientras El Encapuchado nuevo Espíritu de Venganza se hace con el control de los bajos fondos de Chicago, Blaze está realizando un viaje no exento de peligros a través de todo el país para recuperar a Zaratos cueste lo que cueste.

Hace tres meses, cuando salió el anterior número de Panini, comenté que no me gustó demasiado el comienzo de esta miniserie. Pero la verdad es que el desarrollo de la misma en lo relativo al guion creo que es bastante acertada. Percy plantea una buena tensión que anticipa el combate final entre Blaze y Robbins, aunque tengo que decir que, como viene siendo habitual en Percy, este climax no acaba de ser todo lo brillante que debería haber sido para dejarnos con un final de etapa super redondo. Es un final correcto, y como decía Percy deja los juguetes listos para el siguiente equipo creativo, pero me ha dejado con una sensación un poco chof.

Aunque en realidad, el problema no es tanto de la historia de Percy sino del apartado artístico, que he encontrado muy deficiente. Y esto ilustra una realidad que se hace evidente en toda la línea editorial de Marvel. Cuando comienza una nueva etapa, Marvel intenta cuidar el dibujo de la nueva colección. En este caso, los números iniciales de Cory Smith me parecieron muy buenos, marcando el tono de terror que iba a tener la colección en adelante. Sin embargo, a medida que un comic sobrevive parece que los editores siempre optan por quitar a los dibujantes «estrella» de este tipo de colecciones de segunda o tercera fila, posiblemente dándoles encargos de mayor dimensión. Y provocando que la colección que hizo que nos llamara la atención en primer lugar, sufra por esta pérdida. Esto ha sido muy evidente en esta colección de Motorista Fantasma.

Y es que Danny Kim me parece un dibujante super mediocre que no sabe crear una atmósfera malsana, ni tiene una narrativa atractiva, siendo todo lo que he visto una enorme mediocridad. Decía antes que Percy igual no clava el final, pero tengo que con un dibujante «normal», el comic me hubiera dejado mucho más satisfecho de como estoy por culpa de este dibujo tan decepcionante. Bryan Valenza en el color hace lo que puede para disimular las carencias de Kim en anatomía, fluidez o calidad en general, pero es imposible. Y resulta super decepcionante que Marvel haya optado por no permitir que un final de una etapa de más de dos años no haya tenido el final que merecía dando el encargo a un profesional que no tenía el nivel para ello.

Quiero mirar el vaso medio lleno, porque como digo que que haya podido disfrutar de una colección de Motorista Fantasma durante todo este tiempo es un pequeño milagro. Más si cabe pensando en la naturaleza terrorífica que tuvo este comic a lo largo de toda la etapa. Pero creo sinceramente que con un dibujante un poquito mejor el comic me hubiera dejado con una sonrisa, cosa que no ha sucedido lamentablemente.

Comparto las primeras páginas del comic:

Termina la etapa de Benjamin Percy en Motorista Fantasma con una correcta historia que ha quedado lastrada por un dibujo deficiente. Una pena, aunque hay que agradecer que esta etapa haya existido, lo cual es ya un pequeño milagro.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

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Crítica de La sustancia de Coralie Fargeat

Llega a nuestras pantallas tras su polémico paso por el Festival de Cannes La sustancia, la nueva película de Coralie Fargeat (Revenge), protagonizada por Demi Moore y Margaret Qualley.

PUNTUACIÓN: INCLASIFICABLE

‘Tú, pero mejor en todos los sentidos’. Esa es la promesa, un producto revolucionario basado en la división celular, que crea un alter ego más joven, más bello, más perfecto. (FILMAFFINITY)

Coralie Fargeat (París, 1976) es una directora y guionista francesa. Obtuvo reconocimiento internacional con su primer largometraje en 2017, Revenge, por el que recibió premios de varios festivales de cine independiente. The Substance, su segunda película protagonizada por Demi Moore, se proyectó en la competición principal del Festival de Cannes de 2024, donde Fargeat ganó el premio al mejor guion. Fargeat menciona a David Cronenberg, John Carpenter, David Lynch y Michael Haneke como cineastas que han influido en ella, así como a varios cineastas surcoreanos como inspiración estilística.

La sustancia es una película escrita y dirigida por Fargeat que además produce y participa en el montaje de la película junto a Jérôme Eltabet y Valentin Feron. La fotografía corre a cuenta de Benjamin Kracun, mientras que la música es de Raffertie. La película de 141 minutos de duración ha contado con un presupuesto de 18 millones de dólares. Me parece interesante descubrir que la película se rodó íntegramente en Francia, con tomas de estudio en la región parisina y las escenas exteriores que simulaban Los Ángeles rodadas en la Costa Azul. otro elemento destacado es el uso de prótésis y efectos de maquillaje en gran parte de la película, que fueron realizados por Pierre-Olivier Persin y su empresa, Pop FX.

La película está protagonizada por Demi Moore y Margaret Qualley. Moore interpreta a Elisabeth Sparkle, una veterana actriz que ganó un Oscar en el pasado pero que a los 50 años ve como es apartada de su programa de fitness por Harvey, su asqueroso productor interpretado por Dennis Quaid. Por su parte, Qualley es Sue, la versión joven, bella y exuberante de Elisabeth que surgirá tras tomar ésta la sustancia.

Vi hace años Revenge, la opera prima de Coralie Fargeat, una película de venganza cuyo principal atractivo en su momento era tener a una directora realizando una película con un tema más que trillado normalmente asociado al cine «de machos», una venganza tras una violación en la que la protagonista es abandonada creyendo que ha muerto. La novedad de ver que la venganza la realiza la mujer agredida, en lugar del hijo o marido que sería lo normal de este subgénero. Las muertes resultaron satisfactoriamente crueles y consiguieron que viera esta película con agrado, dentro de ser una «hamburguesa con queso» dentro del género.

Tras su estreno en Cannes, en la que hubo polémica por sus altas dosis de sexualizacion de las protagonistas, sumado por una orgía de sangre y vísceras en su recta final, mostrando una gran inspiración por un «body-horror» muy de Cronenberg, consiguió llamar mi atención. Otro factor fueron las buenísimas críticas que recibió la película como crítica a la sexualización que sufren las actrices en el entretenimiento mainstream y el drama al ser apartadas cuando alguien consideran que son demasiado mayores, siendo sustituidas por jovencitas virginales. De la interpretación de Demi Moore en esta película se decía que serviría de «renacimiento» de la actriz y la llevaba de cabeza al Oscar a Mejor Actriz de este año. Que la película recibiera el premio de Cannes al Mejor Guion fue la guinda que me convenció para verla cuando se estrenara.

Una vez vista, y empezando por los elementos positivos, Coralie Fargeat me ha parecido una directora espectacular. La sustancia tiene un poderío visual apabullante, el ritmo no deja un segundo de respiro y los planos con super primeros planos de caras de las protagonistas añaden una tensión y una fuerza tremendas. Otro elemento que me gusta mucho es que hay muy poco diálogo, confiando Fargeat en que la fuerza de las imágenes conseguirá contar la historia y transportar al espectador por todo un rango se emociones que culminarán en el asco y el over-the-top. Luego comentaré las partes menos buenas o que menos me han gustado de la película, pero en realidad me alegro de haber podido ver esta película en pantalla grande. Los colores chillones, la música impactante o un montaje videoclipero que añade sexualidad y terror están todos planteados para enfatizar la idea de farsa super exagerada. Para ser una película de 140 minutos, nunca se me hizo larga como me temía que podría pasar, lo cual es otro elemento muy positivo.

También tengo que aplaudir por la audacia de Fargeat en plantear una película super over-the-top que rompe en pedazos cualquier atisbo de película «narrativa» que se espera en el mainstream cinematográfico. Empezando con su brillante inicio a cuenta de la estrella que la protagonista tiene en el Paseo de la Fama de Hollywood. Porque La sustancia es en realidad una película que esperaría ver en el Festival de Sitges y hacerme unas risas con su exageradísimo climax final. (Un final inspirado demasiado literalmente por Carrie). Un climax en el que el body-horror, las vísceras y la casquería me volaron la cabeza. Que una película como La sustancia ha llegado a estrenarse comercialmente es un pequeño milagro, aunque no se si esto es fruto del lamentable estado de la cartelera, que ante un montón de películas mediocres sin interés los distribuidores se hayan lanzado ante algo que ofrezca una novedad. Aunque la novedad sea la sexualización de la mujer, la sangre y la casquería.

Si a Coralie Fargeat le hubieran dado en Cannes el premio a Mejor Director, creo que me hubiera parecido una decisión super correcta. Porque la directora francesa me parece que tiene muchísima fuerza y una visión autoral super diferente a todo lo actual. (Pensando que Cronenberg hace mucho que hizo Videodrome, El almuerzo desnudo o La mosca y no hay nada igual en el mainstream). Sin embargo, que el premio se lo hayan dado al Mejor Guion me parece una tomadura de pelo. Porque el guion no hay por donde cogerlo.

Antes de entrar en el guion en si, hay un primer elemento que me ha parecido super chungo. Y es que Fargeat sexualiza a las protagonistas de formas que creo no había visto nunca en una película. Ya no es que Moore y Qualley estén desnudas una enorme parte del metraje, es que los primerísimos planos de culos y pechos me parecen acojonantes. NO dicho de forma positiva. Y me vuela la cabeza la certeza que si La sustancia la hubiera hecho un director hombre, la película no se hubiera estrenado. O de hacerlo, sería sólo en el canal de festivales y sería destrozada por la crítica. Sin embargo, como la que sexualiza y cosifica a las mujeres es otra mujer, alguien decide que es una genialidad y todos los demás van detrás. Y claro, hay quien puede decir «no lo has entendido, el mero hecho de mostrarlo de la forma en que lo hace ya implica la crítica». Algo en lo que yo no estoy de acuerdo, porque nada en la película plantea nada que pueda hacer que se pueda considerar como algo malo. Decir que algo lo haces como crítica a algo tiene que verse durante la película, si te lo tienen que explicar significa que no funciona. Y ojo que yo sabía antes de ver la película que Fargeat planteaba esa crítica, pero luego no la vi en ningún sitio. Y si vi muchísima cosificación de la mujer.

Se supone que La sustancia critica, aparte de la sexualización de la mujer, a la sociedad occidental que desecha a las mujeres a partir que cumple una edad, estableciendo unos cánones de belleza imposibles. Pero no deja de resultar irónico (cuando no penoso) que se esté hablando de Moore como candidata al Oscar justo en la película en que más minutos aparece desnuda y más la sexualiza. Como ya pasó con la maravillosa Emma Stone el año pasado, con la diferencia que el papel de Stone si suponía un aire fresco en lo que a la liberación de la mujer de los estereotipos en la rodean en nuestra sociedad. Más que criticar algo, creo que La sustancia en realidad alimenta y se aprovecha de lo que supuestamente dice criticar. Porque dentro de la sátira super over-the-top, no hay subtexto, ironía o matices interesante. Lo que ves es lo que hay, no hay más.

Reconozco que es posible que las expectativas hayan jugado en mi contra. Desde luego en lo referido al «Mejor Guion», pero también en la parte de «interpretación prodigiosa de Moore». Porque en realidad tampoco he visto algo que deba ser premiado, más allá de reconocer la valentía de Moore (y de Qualley) al aceptar salir desnudas durante muchísimos minutos, centrándose en muchos momentos en sus culos. Y en el caso de Moore por acceder a que la pongan las diferentes prótesis que muestran su deterioro físico causado por el egoísmo de Sue. Unas prótesis que convierten este cuento de hadas inicial en una pesadilla de vísceras sanguinolentas y figuras deformes asquerosas. Había que ser muy valiente para aceptar estos papeles, y Moore y Qualley lo han sido. Pero más allá de esa valentía lo que hacen las actrices en pantalla no veo que sea merecedor de premio. Dentro que pienso que lo hacen muy bien, considerando lo que la directora pedía de ellas.

El personaje de Dennis Quaid está claramente planteado para resultar repelente cada vez que aparece y en cualquier cosa que haga. Su personaje es el productor asqueroso que busca siempre a la joven inocente para pervertirla y llevarla a su terreno. Algo enfatizado por la interpretación de Quaid pero sobre todo por el over-the-top que plantea Fargeat para mostrarle en la película. Pero en realidad no hay ni un sólo personaje positivo en la película. Porque tanto Elisabeth como Sue son egoístas y están dispuestas ambas a hacer cualquier cosa con tal de triunfar, ser famosas y seguir siendo famosas pasado un tiempo. En la película nadie las obliga a nada, son ellas las que deciden actuar libremente para seguir en la cima de la popularidad.

Elisabeth podría retirarse o buscar otros papeles más acordes con su edad, pero ni siquiera lo considera. Todo gira en intentar volver a ser tan joven y bella como era hace años, y si no lo consigue se ve como una fracasada. Cuando decide quedarse enclaustrada en casa lo hace por propia iniciativa sin que nadie la fuerce a nada más allá de sus complejos. Igual alguien puede pensar que la película es una genialidad porque «muestra como las mujeres están atrapadas en el marco mental del patriarcado machista y eso las deja dañadas psicológicamente sin poder liberarse». Pero, de nuevo, eso NO es lo que la película muestra, es un «wishful thinking» de alguien que quiere ver algo que no está ahí. Como no está la crítica por ningún lado.

Y casi peor es el personaje de Sue, que en la cúspide de su belleza y juventud actúa super inmoralmente al alargar su estancia despierta a pesar que sabe que sus actos están dañando a Elisabeth y pueden acabar matándola. Lo que significaría que ambas morirían. Como si fuera una junkie, parece que todo le da igual hasta llegar a un punto sin retorno. Aunque Sue físicamente tiene una belleza superior, y la película la exhibe de formas impúdicas vergonzosas, en realidad está podrida en su interior, podrida por su ansia de triunfar como sea. Una podredumbre que acabará por salir al exterior.

Hay otro elemento que no me ha gustado nada del guion, y es que en realidad hay un montón de elementos aleatorios que no acaban de estar bien explicados. Empezando por la propia relación simbiótica que se forma entre Elisabeth y Sue a partir que la primera toma la Sustancia y de ella nace la segunda. (Un nacimiento super desagradable de ver que es tan sólo el preludio de lo que queda por ver). A Elisabeth la venden que podrá vivir una nueva vida volviendo a ser joven y bella. Pero en realidad eso no es cierto, al ser su clon la que lo va a vivir, quedando ella apartada cuando Sue toma el control como si fuera un traje viejo que dejamos en el armario más apartado. No es que vaya a vivir una vida como una persona joven, es que su vida su acorta un 50% al tener que compartir su tiempo con su versión joven, al no poder estar las dos despiertas a la vez.

Está claro que si te pones a preguntarte demasiadas cosas, la película se caería en pedazos porque nada tiene sentido. Y la película creo que es más de generar sensaciones que de transmitir ideas. Eso lo entiendo. Pero al mismo tiempo no queda claro porqué si Elisabeth odia a Sue (y sobre todo odia el éxito que tiene Sue y que ella no disfruta), no pone fin al experimento nada más descubrir que su clon vive una vida que ya no está a su alcance. Pero entonces ya no habría película. Podría sugerirse que Elisabeth y Sue son clones que mantienen algún tipo de relación simbiótica, y las pesadillas así lo sugerirían, pero no queda nunca claro. De hecho, si Elisabeth de alguna manera se alimentara emocionalmente de la juventud de Sue, y por ello no quiere cancelar el experimento, no es algo que se vea en la película. Más bien al contrario, Elisabeth está cada vez más débil y deforme cada vez que se despierta.

Decía que hay un montón de elementos que no me acababan de cuadrar del guion de Fargeat. Pero reconozco que la última media hora con el violentísimo y grotesco climax final hizo que me riera a carcajadas recordando las películas más cafres que veía en el Fetival de Sitges. Algo que me ha flipado y me ha maravillado pensando en a quién han engañado para conseguir que La sustancia tenga el estreno masivo que ha tenido. El climax plantea una orgía de locura, la deformidad e hiper violencia acojonante.

Este final me ha volado la cabeza, incluso a pesar que Fargeat lo haya fusilado de Carrie. Con el pero que en Carrie la protagonista era una víctima de la situación y en la fiesta también habían buenas personas que no merecían morir. Sin embargo, en La sustancia todos son personas asquerosas y en realidad Elisabeth y sobre todo Sue se merecen el final que tienen. Por motivos obvios, a pesar del disfrute salvaje, narrativamente me gusta muchísimo más Carrie que esta película. Dicho esto, agradezco que Fargeat consiguiera dejarme en lo más alto.

Comparto el trailer de la película:

La sustancia es una locura. Aplaudo la audacia de conseguir que una película trash como esta haya pasado el filtro del mainstream y se haya estrenado masivamente, incluso cuando no me haya gustado numerosos elementos de la propuesta de Fargeat.

PUNTUACIÓN: INCLASIFICABLE

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