Aprovechando mi suscripción a HBO pude ver la primera temporada de Counterpart, serie de ciencia ficción estrenada en los USA en el canal Starz, y que tiene como principal protagonista al excelente J.K. Simmons, esta vez por partida doble.
PUNTUACIÓN 6.5/10
Counterpart es una serie de espionaje sobre un misterioso mundo que se esconde bajo la superficie de nuestras vidas. Howard Silk (J.K. Simmons) es un modesto trabajador de una agencia de espionaje de las Naciones Unidas en Berlín. Cuando Howard descubre que su organización oculta el acceso a una dimensión paralela se ve envuelto en un mundo de intriga, peligro y traición donde la única persona en quien puede confiar es su otro yo del mundo paralelo. La serie trata temas como la identidad, el destino y el amor perdido planteando una eterna pregunta: ¿Y si nuestras vidas hubiesen sido diferentes?”.
Counterpart en una buena ciencia ficción que utiliza un interesante concepto, la existencia de dos tierras paralelas (que se sepan hasta este momento), para construir unos personajes complejos sobre los que quieres conocer más.
Sin duda el principal atractivo de la serie es ver por partida doble al excelente J.K. Simmons, y la verdad es que su interpretación es brutal. El Howard Silk de «Tierra 1», en un aburrido contable que vive una vida gris sin amigos, y que emplea sus horas libres en visitar a su esposa, ingresada en un hospital tras ser atropellada. Es un buen hombre que nunca ha roto un plato. Sin embargo, Howard Silk de «Tierra 2» es un cínico espía sin familia, que sabe mucho más de lo que cuenta, y que sientes en todo momento que está al control de la situación. Y en todo momento reconoces qué Howard estamos viendo, simplemente por el brillo y la intensidad de su mirada, y su expresión corporal. Es sin duda una actuación sobresaliente.
Counterpart ha sido creada por Justin Marks, escritor de la última versión de El Libro de la Selva de Disney, y su episodio piloto fue filmado por Morten Tyldum, director de The Imitation Game.
Su primera temporada de 10 episodios está ambientada en Berlín, capital del espionaje durante la Guerra Fría, lo que creo que es un gran acierto. Esta ubicación acentúa el feeling opresivo y la sensación de estar viviendo en un mundo que oculta muchos secretos.
Además de J.K. Simmons, también me han gustado el resto de reparto, formado por Olivia Williams como Emily, la esposa de Howard en tierra 1 y divorciada de él en Tierra 2; Harry Lloyd como Peter Quayle, Director de Estrategia en Tierra 1 que descubre que desde el otro mundo están planeando algo contra el suyo; Nazanin Boniadi como Clare, la esposa de Harry que tiene un papel crucial en la historia; o Sara Serraiocco como Nadia, una asesina de salta de Tierra 2 a la 1 con una misión que cumplir.
El tema de en qué momento se torció todo y si yo soy la mejor posible de mi mismo son temas muy presentes en toda la serie. Y también el hecho que aunque se crean muy diferentes, en el fondo las diferentes versiones son más similares de lo que ellos mismos se creen.
Además, hay un gran misterio relativo a la conspiración o conspiraciones, sus miembros y el objetivo que buscan, que se empieza a desarrollar en esta primera temporada pero que obviamente no se resolverá hasta la próxima/s temporada. Y es que desde Tierra 2 están atacando Tierra 1, pero en 2 creen que una epidemia de gripe que diezmo su mundo fue provocada por agentes de 1 que buscaban la destrucción de su mundo. ¿Es esto cierto? Sin duda, hay más de una conspiración en juego.
Si tengo que ponerle un pero a esta primera temporada es que la serie es super lenta en su parte central, hasta el punto que varias veces me quedé dormido viéndola. Vale que la he visto de madrugada, pero esto mismo no me pasó con Banshee, por ejemplo, que la vi exactamente a las mismas horas. Aún entendiendo que son conceptos diametralmente opuestos. En todo caso, debo reconocer que esta construcción de los personajes previa es lo que hace que el desenlace de los dos episodios finales sea satisfactorio, de forma que una fase se cierra, aunque se abre paso la siguiente parte de la historia.
Counterpart ha espezado lentamente, pero el final de esta primera temporada ha terminado a buen nivel. Espero que aprovechen la segunda temporada para descubrir más aspectos del misterio de estos dos mundos.
Banshee es ese tipo de serie entretenida y brutal que aunque no sea de sobresaliente, consigue ofrecer un buen entretenimiento que te deja con ganas de más.
PUNTUACIÓN: 8/10
Este drama criminal estadounidense ha sido creado por Jonathan Tropper y David Schickler para Cinemax, y pude verla gracias a mi suscripción a HBO. Cuenta además con Allan Ball, creador de True Blood.
Banshee está protagonizada por Antony Starr como Lucas Hood, un ex delincuente y ladrón que asume la identidad del sheriff de Banshee, Pensilvania, donde continúa sus actividades delictivas, mientras es perseguido por los gánsteres a los que traicionó años antes, y por lo que cumplió 15 años de prisión. Hood llega a banshee buscando a su cómplice de robo y ex amante, Anastasia (Ivana Miličević), que se oculta en el pequeño pueblo huyendo del gangster ucraniano Rabbit (Ben Cross) al que robaron un cargamento de diamantes. Mientras realiza sus propios chanchullos, luchará por adaptarse a su nueva identidad mientras lidia con las maquinaciones del señor del crimen local Kai Proctor (Ulrich Thomsen) y permanece oculto de Rabbit.
Lo mejor de Banshee es que sabe en qué liga juega. Los protagonistas son amorales y se mueven por sus propios instintos y su propio interés. Estamos ante un noir de manual con unos personajes cuyo carisma hace que te interesen y te preocupes por ellos al instante. Algo que pasa no solo con los protagonistas sino también con villanos como Kai Proctor.
Además, como vimos en True Blood, en cada episodio disfrutamos de una escena de sexo y otra de acción, cuya brutalidad va en aumento a medida que avanza esta primera temporada. Hay que reconocer que los desnudos pueden ser un poco gratuitos, pero yo como espectador los he agradecido.
Esta primera temporada de 8 episodios ha sido modélica. Tras unos primeros episodios de presentación, la tensión ante la posible llegada de Rabbit al pueblo va en aumento y culmina en un brutal climax final. Banshee me ha gustado mucho, la verdad.
Comparto el trailer de esta primera temporada.
La primera temporada de Banshee me ha gustado mucho y me ha dejado con muchas ganas de ver la segunda temporada. Supongo que es lo mejor que puedo decir de una serie de televisión.
Trollhunters termina su historia por la puerta grande en la tercera temporada que ha estrenado recientemente Netflix. La serie, creada por Guillermo del Toro es un estupendo entretenimiento para toda la familia, especialmente para los más pequeños.
PUNTUACIÓN: 7.5/10
Esta serie de animación se basa en el libro obra de Guillermo del Toro y Daniel Kraus. Del Toro ha realizado labores de productor ejecutivo en lo relativo a diseño de personajes y ambientación, realizando Marc Guggenheim la labor de productor y showrunner.
Esta tercera temporada lleva el sobrenombre de «Tales of Arcadia» ya que aunque la historia de Jim Lake y su lucha contra Gunmar llegue a su fin, se abre la puerta a nuevas historias fantásticas ambientadas en el mundo de Arcadia.
Y es que esta tercera temporada es sin duda un satisfactorio climax final que reúne a todos las piezas en una última pelea final con el destino del mundo en juego.
Por el lado de los buenos, tenemos al protagonista Jim Lake, junto a Claire Nuñez y «Toby» Domzalski, los trolls Blinky y AAARRRGGHH, junto a los antiguos villanos cambiantes Walter Strickland y Nomura, a los que se unirá MERLIN, el mago mitológico.
Pero es que en el lado de los malos, no solo Gunmar ha conseguido controlar el Mercado de los Troles, es que consigue resucitar a Angor Rot gracias a MORGANA, la malvada bruja hecha prisionera hace siglos y que quiere liberar la noche eterna sobre la Tierra.
Comparto el trailer de este última y satisfactoria temporada.
Trollhunters es una excelente serie familiar en el mejor sentido del término. Los niños alucinan con la historia, los monstruos, la tensión y las sorpresas, y los padres disfrutamos también con una serie que no nos toma por tontos. Sin duda, una de las mejores series de animación de los últimos tiempos.
Gracias a mi suscripción a HBO pude ver una serie que todo el mundo ponía muy bien, «The night of», obra de los guionistas Steven Zaillian (colaborador de Steven Spielberg) y Richard Price (The Wire), dos autores de la máxima garantía. Y la verdad es que es una serie super interesante.
PUNTUACIÓN: 8/10
Esta miniserie de ocho episodios sigue los pasos del joven estudiante de origen pakistaní Nazir Khan (Riz Ahmed), cuya vida se convertirá en una pesadilla cuando tras despertarse después de una noche de fiesta perfecta se encuentra en medio de una escena de un crimen, en la que todas las pruebas le apuntan a él. Pero, ¿realmente lo hizo él o es inocente?
Esta serie realmente no está basada en hechos reales, sino que se inspira en una serie de la BBC, «Criminal Justice», escrita por Stephen Moffat, en la que cada capítulo se centraba en mostrar el camino de personas diferentes por el mundo judicial británico.
Steven Zaillian y Richard Price no buscaban crear la típica serie procedimental sobre la investigación de un asesinato, sino que este crimen sirve de punto de partida para mostrar el complejo mundo actual post-11S, lleno prejuicios religiosos y culturales. La historia examina la investigación policial, los procedimientos legales, el sistema de justicia penal y la vida en la prisión de la isla de Rikers donde los acusados esperan ser enjuiciados.
Los grandes protagonistas de esta serie son el acusado Nazir Khan (Riz Ahmed) que tendrá que cambiar su tranquila vida en Nueva York por el laberíntico mundo judicial. El otro gran protagonista es el abogado neoyorquino John Stone (John Turturro) encargado de defender a Nasir y que consigue el encargo de forma casual, al ser el típico picapleitos de poca monta que se recorre las comisarías buscando clientes.
Junto a ellos, otros personajes importantes de esta serie son el detective Dennis Box (Bill Camp), un veterano policía a punto de jubilarse que sospecha que el caso pueda ser más complejo a pesar de que todas las pruebas apunten a Naz. Freddy Knight (Michael Kenneth Williams) es un recluso veterano de Ricker´s que domina el mundo carcelario y al que Naz ha llamado la atención y con el que tendrá que contar si quiere sobrevivir.
El guión de Zaillian, Price y Peter Moffat huye de lo trillado y de darnos soluciones morales fáciles, mostrando que a veces lo legal no evita que se comentan injusticias y gente inocente acabe sufriendo. Además, nadie es 100% bueno o malo, empezando por Naz o John Stone, y son sus decisiones erróneas las que van a marcar para siempre sus vidas.
Al coger Naz el taxi de su padre para salir de marcha, acaba convertido en un prueba de la acusación de forma que sus padres se encuentran sin forma de ganarse la vida. Y por si fuera poco, su origen pakistani hace que sufran el rechazo y el boicott de sus vecinos, sufriendo varios episodios de acoso y violencia.
Me gustó especialmente la forma en que nos muestran la vida en la cárcel de Naz y cómo poco a poco pasa de ser un novato que teme por su vida a un recluso totalmente institucionalizado. Naz ayudará a pasar droga y a que se comentan delitos, y acabará enganchado a la droga, siendo un personaje muy interesante y complejo. Aunque aparenta ser inocente y se comporta con gran tranquilidad, en el fondo de su alma también existe la oscuridad.
Y por encima de todos está un inconmensurable John Turturro. Un papel espectacular de un perdedor solitario que no está acostumbrado a conocer buenas personas, dada su forma de ganarse la vida y que él mismo no suele mostrar ningún escrúpulo para conseguir lo que quiere. Stone es ridiculizado por otros abogados o policías dado que sufre de problemas dermatológicos en toda su piel, en especial los pies, además de múltiples alergias. Y él, como buen perdedor amoral, sólo busca sobrevivir un día más sin importar cómo conseguirlo, a la vez que intenta conseguir algún tipo de contacto humano. Una interpretación excepcional.
La vida real es monótona y aburrida. Ejemplos claros son el detective Dennis Box (Bill Camp) o el recluso Freddy Knight (Michael Kenneth Williams). Cada uno debe vivir en un mundo cerrado que dicta sus normas. Box es un buen policía, pero para la fiscalía, la explicación sencilla es la buena, dado que tampoco tienen presupuesto y los crímenes se acumulan si no se resuelven de forma rápida. Y de igual forma, Knight sabe que en la cárcel da igual si eres culpable o inocente, ya que debes hacer lo que sea para sobrevivir. E incluso en estas condiciones, uno puede acabar acostumbrándose a la vida en la cárcel e intentar tener una vida «normal», intentando de alguna manera ser feliz.
No se me ocurre nada negativo que comentar de esta serie, que incluso en su resolución huye de maniqueismos sencillos, de forma que incluso el único personaje bueno y puro acaba sufriendo las consecuencias de un error cometido sin mala intención. Sin duda, una serie muy muy recomendable.
Comparto el trailer de esta serie:
The night of es un buen ejemplo de televisión de calidad, que sorprende a la vez que provoca una reflexión al espectador sobre el mundo en el que vivimos. Una historia totalmente recomendable.
Netflix me ha sorprendido gratamente al estrenar Happy! punkarrada over-the-top basada en el comic de Grant Morrison y Darick Robertson, una serie super entretenida que escapa de la dictadura de lo políticamente correcto.
PUNTUACIÓN: 7/10
Nick Sax (Christopher Meloni) es un expolicía alcohólico que se ha convertido en sicario y que vive sus días con drogas y cinismo. Después de ser disparado y dado por muerto, revive y empieza a ver un unicornio azul llamado Happy (con la voz de Patton Oswald), que le pide que le ayude a rescatar a una niña secuestrada.
Esta serie está basado en el tebeo de Grant Morrison y Darick Robertson editado por Image Comics, en que el escritor escocés nos deleitaba con una oscura historia ambientada en Navidad, en la que un bala perdida tendrá que luchar para recordar lo que significaba ser un buen hombre, antes de que el destino le alcance y le haga pagar por sus pecados. Para esta historia, el feeling sucio del dibujo de Darick Robertson (Transmetropolitan, The Boys) resultó perfecto. Que mis palabras no os engañen, Robertson es un gran narrador que sabe contar perfectamente sus historias, pero sus personajes siempre tienen un toque psicótico y desequilibrado que transmiten mal rollo, y parece que de entre las diferentes opciones narrativas a su disposición, siempre acaba usando las más escabrosas. Lo cual no es para nada malo y ayuda a romper con lo políticamente correcto.
A la hora de adaptar esta historia, solo había una opción si los productores querían acertar: abrazar el over-the-top y proponer una historia lo más brutal y desquiciada posible. Me alegra poder afirmar que aciertan de principio a fin.
El hecho de que el propio Morrison ejerza labores de productor junto a Brian Taylor (Gamer, Crank) ya indicaba que esta serie estaba tomando el camino correcto. Taylor dirige junto a David Petrarca todos los episodios de esta primera temporada, en los que destaca la fotografía de Gonzalo Amat y unos perfectos efectos especiales que integran al unicornio happy! en el mundo real.
Sexo, drogas y rock-n-roll, junto a un Christopher Melloni que lo da todo en su interpretación del ex-policía Nick Sax, aportando el justo toque de locura y no tomarse muy en serio a si mismo que la historia necesitaba.
Además, la violencia tan bestia y exagerada ayuda a transmitir la sensación de estar viendo una farsa, exagerando los comportamientos «normales» aceptados por nuestra sociedad.
Si tuviera que ponerle un pero a Happy! es un problema que ya han sufrido otras adaptaciones comiqueras. Mola mucho toda la parte que adapta la historia original de Morrison, centrada en el secuestro de la niña y los descerebrados intentos de Sax para rescatarla. Pero la serie de televisión añade una segunda trama centrada en la familia mafiosa de los Scaramuchi, que sirve para criticar las historias de gangsters, los reality-shows y en general la hipocresía y estupidez de la sociedad actual que sigue como borregos a cretinos que se convierten en «líderes» de opinión. Esta crítica es muy evidente y poco sutil, y lo que es peor, es algo que se nota que alarga innecesariamente la serie y que no mola tanto como la trama central.
En todo caso, debo decir que los ocho episodios de esta primera temporada en ningún momento se me hicieron lentos o aburridos y, muy al revés, consiguieron que pasara unos ratos super entretenidos, con un tipo de diversión y entretenimiento que no disfrutaba desde Ash vs Evil Dead.
Comparto el trailer de esta serie:
Happy! entra dentro del placer culpable, esas series políticamente incorrectas que no dejaría que viera mi hijo pequeño pero que consigue que sonría de oreja a oreja durante su visionado. Una serie que te recomiendo si te gusta las historias over-the-top.
PUNTUACIÓN: 7/10
Repaso a mi Sci-fi favorito: comics, películas, TV y libros
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