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Godless de Scott Frank, el western llega a Netflix

Godless es un notable western recién estrenado en Netflix que ha sido creado por el guionista y director Scott Frank y que contado con Steven Soderberg como productor ejecutivo. Toda una garantía que ha dado sus frutos.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

Scott Frank es un veterano profesional de gran experiencia. Como escritor cuenta con películas como Logan (James Mangold, 2017), Minority Report (Steven Spielberg, 2002) o Out of sight (Steven Soderberh, 1998). Como director ha dirigido entre otras The Lookout (2007) y la super entretenida Caminando entre las tumbas, que ya recomendé en 2014.

Con semejante curriculum, Frank ha demostrado una gran versatilidad y un gusto por la narración de corte clásico. Y tras escribir historias de detectives, noir, ciencia ficción o incluso super-héroes, resulta que su proyecto soñado era un western que escribió en 2002-03 sobre un grupo de mujeres que viven solas en el pueblo de La Belle, Nuevo México.

Los hombres de La Belle murieron casi en su totalidad en un accidente en la mina del pueblo. Roy Goode (Jack O´Connell), es un pistolero que ha escapado con el botín del último asalto de la banda del temido Frank Griffin (Jeff Daniel), un criminal que está aterrorizando todo el territorio. Goode era como un hijo para Griffin, que hará lo que sea por atraparle, y matará a todo el que ayude a Goode en su huida.

Alice Fletcher (Michelle Dockery) es una viuda que saca adelante su granja y a su hijo con la única ayuda de su suegra Iyovi (Tanto Cardinal), una india Paiute. Alice ha enviudado en dos ocasiones, y las mujeres de La Belle la consideran la fuente de todas las desgracias que sufre el pueblo.

En La Belle las mujeres creen estar casi desprotegidas porque su cobarde y veterano Sheriff Bill McNue (Scoot McNairy) pasa cada vez más tiempo fuera del pueblo, buscando quizá su salud perdida. Y ante esta situación, es la hermana de Bill, Mary Agnes (Merritt Wever), y el joven e inexperto ayudante del Sheriff Whitey Winn (Thomas Brodie-Sangster) los que tienen que dar un paso adelante para defender el pueblo.

Todos estos personajes y algunoz más son los protagonistas de esta historia coral que busca claramente romper algunos tópicos del género del western.

Para que un western triunfe, son imprescindibles los paisajes sin fin, las bellas puestas de sol y los héroes crepusculares. Godless tiene todo y más, gracias a una excelente factura técnica, de la que destaco la fotografía de Steven Meizler y el montaje de Michelle Tesoro. Otro descubrimiento de esta serie es la emocionante música de Carlos Rafael Rivera. Todo ello sirve para dar a una serie de 2017 un feeling atemporal que creo que hará que la sigamos viendo y disfrutando durante muchos años.

Pero la clave para que Godless triunfe donde otras muchas no lo consiguieron es gracias a los personajes y a las interpretaciones de todo el reparto. Personajes que se sienten reales y que luchan para salir adelante en una tierra que como el título indica no tiene un Dios que proteja a los justos y a los buenos de espíritu.

En este sentido, me han gustado mucho los tres protagonistas principales, Jeff Daniels haciendo el papel de villano, Jack O´Connell y Michelle Dockery. Rodeados de un buen casting consiguen que sus escenas sean las que transmitan mayor credibilidad.

Otro elemento interesante de la serie es el propio pueblo de La Belle. Una propuesta más políticamente correcta podría haber convertido el pueblo en un paraíso de moral e inteligencia, pero la realidad es que sus habitantes tienen los mismos prejuicios y comenten los mismos errores que los hombres. Repudian a una mujer sin motivo real, perjudican el vecino pueblo de Blackdom habitado por personas de color, y miran mal a los que son diferentes. Los buenos actos son realizados por personas, independientemente de su sexo, su raza o su orientación sexual. Y si al final consiguen sobrevivir será gracias a trabajar todas unidas, evitando las envidias y los intereses particulares.

Solo tengo un problema con Godless, y es su final. Y eso que es emocionante y cierra de manera lógica las diferentes tramas. Pero es quizá demasiado bonito y esperaba algún giro que no llegó a producirse. Eso es bueno en el sentido que nos ahorra locuras finales, pero ha hecho que me dejara la sensación de haber visto una serie notable que le faltó muy poco para ser algo más.

Dicho esto, Godless es efectivamente una serie notable que tiene además la duración perfecta. Se nota que Scott Frank es antes de nada escritor, porque la historia fluye perfectamente durante sus siete episodios y deja que cada personaje pueda contar su parte de la historia a su propio ritmo. La ventaja de estrenarse en Netflix, además de poder verse de un tirón, es que cada episodio puede tener una duración distinta, de forma que no es necesario alargar innecesariamente un capítulo porque deben «ocuparse» obligatoriamente 60 minutos, como a veces me ha parecido en series como Luke Cage o Preacher, por compararlo con otras series que no consegui acabar de ver. De esta forma, Godless cuenta con episodios entre los 40 y los 80 minutos.

Comparto el teaser de esta serie, que da un buen feeling de lo que vamos a ver sin spoilear nada importante:

Godless es un notable western. Si te gusta el género, y en general la buena televisión bien escrita, excelente interpretada y con una perfecta factura técnica, no te la puedes perder.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

Lo mejor del año – Televisión

Ya se acaba 2017 y es el momento para destacar las mejores series de televisión que vi este año, un año televisivo marcado por mi suscripción a Netflix y a Movistar.

 

10- Legion T. 1

Noah Hawley es un sinónimo de calidad tras su paso por Fargo, una de las mejores series de los últimos años que ha mejorada la icónica película de los hermanos Coen. Él fue la única razón de que probara ésta serie inspirada en el personaje de Marvel, y me ha parecido una serie diferente de gran personalidad. Con una enorme interpretación de Dan Steven como David Haller un poderoso mutante que no puede controlar sus grandes poderes debido a padecer una enfermedad mental.  La serie rompe muchos tópicos de las series de superhéroes televisivos, y el visionado de los 8 primeros episodios que formaron la primera temporada me pasaron en un suspiro.

9- Por 13 razones T. 1

Con 13 razones ha sido una serie extraña pero importante en el panorama televisivo de este 2017. Tras el suicidio de Hannah Baker, su amigo Clay Jensen recibe unas cintas grabadas por la propia Hannah explicando los motivos y las personas que le llevaron a tomar esta decisión. La serie, basada en el libro de Jay Asher, ha sido creada por Brian Yorkey y trata el complejo problema de la cultura del bullying y la violación en los institutos, y como la actual sociedad no tiene la suficiente empatía hacia el prójimo, y cosas que para nosotros no tienen importancia pueden provocar un enorme golpe a los demás.

8- Trollhunter T.1

Guillermo del Toro ha trasladado su enorme imaginación al mundo de la animación en esta excelente serie para toda la familia basada en los libros escritos por el propio del Toro junto a Daniel Kraus, estrenada en Netflix. El joven Jim Lake descubre un amuleto que le abrirá la puerta a un mundo oculto que se encuentra justo debajo del nuestro. Una genial serie fantástica que acaba de estrenar su segunda temporada, y que voy a aprovechar para ver con mi hijo durante estas vacaciones.

7- Punisher T. 1

Tras la decepcionante Defenders basada en los personajes urbanos de Marvel, Punisher ha sido el verdadero éxito de 2017 para la Marvel televisiva. La serie creada por Steve Lightfoot a partir del personaje presentado en la segunda temporada de Daredevil ha sido una agradable sorpresa, ya que a pesar de alejarse de las historias de los comics, realiza un notable acercamiento a la figura de los veteranos que sufren Síndrome de Stress Post-Traumático tras servir en el frente. Jon Bernthal vuelve a bordarlo como Frank Castle, y aunque no era mi elección soñada, tengo que reconocer que se ha hecho completamente con el papel.

6- Sherlock T. 4

También este año pudimos ver los que probablemente sean los últimos episodios de la serie protagonizada por Benedict Cumberbatch y Martin Freeman. La serie de la BBC creada por Steven Moffat y Mark Gatiss ha terminado con nota, ya que los numerosos compromisos cinematográficos de sus estrellas hacen casi imposible su vuelta a la televisión. Aunque sus dos primeras temporadas fueron casi perfectas, esta cuarta temporada ha sido un buen final.

5- Narcos T. 3

La excelente serie creada por Chris Brancato, Eric Newman y Carlo Bernard tenía una gran problema que solucionar esta tercera temporada, que ha conseguido solventar con nota. Y es que la figura de Pablo Escobar ya no está entre nosotros y los nuevos protagonistas, los miembros del cartel de Cali, carecían del carisma del excelente Wagner Moura. Sin embargo, una vez los espectadores asumimos que Escobar se fue, pudimos disfrutar de una serie super entretenida con una tensión creciente a cada episodio que pasaba.

No me extraña que Netflix mantenga esta serie en su parrilla, porque es una de las más entretenidas de la actualidad. Lo malo es que aún no empezaron el rodaje de la cuarta temporada, que estará centrada en el cartel mexicano.

4- Mindhunter T. 1

¿David Fincher en una serie de televisión centrada en el nacimiento de la investigación de los serial-killers? La serie era una apuesta segura, y no ha decepcionado.

3- Stranger things T. 2

Strangers Things se ha convertido en un verdadero fenómeno televisivo, y esta segunda temporada ha brillado a gran nivel. A pesar de no contar con la sorpresa de la primera temporada, los hermanos Duffer han conseguido mantener la tensión de forma magistral, y he disfrutado un montón estos nuevos episodios.

2- Juego de Tronos T. 7

Esta séptima temporada de Juego de Tronos la dejado todo preparado para el gran final que nos espera en los 6 últimos episodios. A pesar del pequeño problema de las capacidades teletransportadoras de los personajes, hemos visto cómo pasaban un montón de cosas, y ha molado muchísimo ver por fin por primera vez a muchos personajes. Juego de Tronos está marcando un standard televisivo que va a ser muy difícil de igualar.

1- Fargo T. 3

Fargo me ha encantado. Cada temporada está planteada como un nuevo caso, y consigue subir el nivel año tras año. En año, con Ewan McGregor por partida doble, David Thewlis y Mary Elisabeth Winstead, el nivel de estupidez de los protagonistas alcanzó nuevos niveles, con una historia llena de giros que han sido para mi las mejores horas televisivas de este año.

Y hasta aquí lo mejor de la televisión. En el próximo artículo comentaré para cerrar el año lo más destacado en el mundo del comic. ¡Saludos a todos!

Crítica de Punisher de Netflix

Tras las decepciones de Luke Cage, Iron Fist e incluso Defenders, habían muchas dudas de la solvencia de las series de Netflix y Marvel. Me alegra poder decir que Punisher ha renovado mi fe en las posibilidades de los personajes Marvel en la pequeña pantalla.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

Una de las sorpresas más positivas de la segunda temporada de Daredevil fue la presentación en sociedad de Punisher -Castigador- interpretado por Jon Bernthal.

El famoso antihéroe Marvel, fue creado en 1974 por Jerry Conway y los artistas John Romita Sr. y Ross Andru, debutando como villano de Spider-Man. Frank Castle, es un veterano de Vietnam cuya familia es asesinada por el fuego cruzado de un enfrentamiento entre grupos mafiosos mientras celebraban un picnic familiar en Central Park.

Tras años como secundario, obtuvo su serie regular y alcanzó una enorme popularidad en la segunda mitad de los años 80 y principios de los 90, llegando a publicarse tres series mensuales y actuando de secundario en muchñisimos comics Marvel de la época. Sin embargo, su popularidad fue perdiendo fuelle hasta el punto que en 1995 Marvel había cancelado todas sus colecciones.

Es bien sabido que algunas de las mejores etapas de Marvel han surgido en series al borde de la cancelación, o canceladas, cuando los editores decidían arriesgar con autores que consiguieron sacar oro de estos personajes. Ejemplos de esto los tenemos en el Darevil de Frank Miller, el Thor de Walter Simonson o incluso los X-Men de Chris Claremont y John Byrne.

El trauma de la cancelación de las series regulares de Punisher sirvió para unir al personaje al escritor que ha creado la que muchos opinamos que es la versión definitiva del personaje: Garth Ennis. Su etapa para el sello MAX de comics para adultos de Marvel no creo que pueda superarse, y ha servido en parte de inspiración de esta serie de televisión.

Gracias a esta serie de televisión recién estrenada en Netflix se ha roto con la mala racha del personaje con sus apariciones en la gran pantalla.  Y es que pocos personajes pueden presumir de haber estrenado 3 películas, que a decir verdad no dejaron satisfecho a casi nadie, interpretadas por Dolph Lundgren (1989), Thomas Jane (2004) y Ray Stevenson (2008).

El Punisher presentado en Daredevil es ante todo un personaje complejo. Un soldado que sufre por la pérdida de su familia y que no dudará en tomarse la venganza de la forma más brutal posible. Frank Castle comparte con el Punisher de Ennis sus fuertes valores que defenderá cueste lo que cueste, pero no es la fuerza de la naturaleza su versión MAX, y es herido de gravedad en varias ocasiones. Castle es el compañero de armas, amigo y hermano que todos querríamos tener a nuestro lado cuando hay un problema grave, y protagonizaba algunos de los momentos más gores de Daredevil, haciéndose merecedor de una serie en solitario. Pero la violencia extrema queda en segundo plano ante el drama que sufre con la pérdida de su familia.

Marvel eligió como showrunner a Steve Lightfoot, un veterano de series como Fargo y Hannibal que no había leído ningún comic Marvel pero al que le encantó el personaje interpretado por Jon Bernthal y su química con Karen Page (Deborah Ann Woll), que le hizo pensar que existían los mimbres para una gran serie.

Personalmente, creo que el principal éxito de Punisher es consecuencia de su separación respecto al personaje que conocemos en los comics. Y es que Lightfoot, que también es el escritor de la serie, plantea la serie como un alegato sobre la situación de los veteranos de guerra que sufren Síndrome de Stress Post-Traumático (PTSS). Aunque físicamente han retornado a sus casas, mentalmente su guerra nunca termina, y en su mayoría han sido abandonados por su gobierno.

Este planteamiento me sorprendió e hizo que empatizara con todos los veteranos que vamos viendo en la serie, que sufren cada uno de forma diferente. Y Frank Castle no es menos, sufriendo en todo momento el dolor por la pérdida de su familia, que vimos en Daredevil y cuyas repercusiones se siguen sintiendo en esta temporada.

El PTSS no solo lo sufren los veteranos, sino que este dolor es compartido por sus familias y amigos, encarnados en la familia de Micro (Ebon Moss-Bachrach), un analista de la NSA que tuvo que fingir su muerte tras encontrar una información que no debería conocer. O la agente Dinah Madani (Amber Rose Revah), que perdió a su compañero en Afganistán y vive para detener a los responsables, a pesar de que sus superiores intentan enterrar el asunto.

John Bernthal ES Frank Castle. Reconozco que físicamente no era mi elección a priori, pero me ha ganado con su enorme interpretación llena de matices. Castle es brutal y salvaje, pero también es alguien que se preocupa y busca ayudar poniendo la seguridad de los demás por encima de la suya.

Desde Daredevil, es la primera vez en una serie Netflix que no me ha parecido que 13 episodios alargaban artificialmente una historia que no daba para tanto. Punisher construye una historia a fuego lento, pero todos sus caminos son satisfactorios y las historias de los secundarios nos aportan algo importante que nos ayuda a rellenar una parte de un puzzle que merece la pena descubrir.

Los niveles de violencia posiblemente no sean para todos los estómagos, pero está muy bien dosificada, y cuando llega, está plenamente justificada y nos impacta. Globalmente, la serie consigue que suframos con el calvario por el que pasará Frank durante estos episodios.

Y encima, el final es enormemente satisfactorio y sirve de cierre para el personaje en caso de que la historia de Frank Castle finalizara aquí. A la vez que abre un buen montón de posibilidades de cara a una eventual continuación, que realmente espero que se produzca.

Si hubiera que poner un pero a Punisher, podría decir dos cosas que para mi no suponen ningún problema pero podría serlo para otros espectadores y sobre todo, para fans de los comics.

Por un lado, la historia es muy muy diferente de la de los comics, decidiendo tomar otro camino. A mi me ha sorprendido y me ha encantado, pero puedo entender que plantear una serie de Punisher centrada en el PTSS y el drama de los veteranos no es lo que se esperaba y haya gente que lo rechace.

Por otro, el trailer con su banda sonora de Metallica invitaba a pensar en una orgía de sangre y muerte parecido a lo que Ennis planteaba en sus historias. Sin embargo, como comentaba antes, la acción está muy dosificada hasta el punto que en episodio 6 no se dispara ni un solo tiro. Pero es que lo importante es el drama psicológico de los personajes más que las brutales escenas de acción. Esto entiendo que también puede ser un problema, pero para mi es un ejemplo de gran calidad narrativa que construye una tensión que cuando estalla, lo hace de forma brutal.

Además, la serie triunfa gracias a todas las interpretaciones, en especial la de los veteranos. Ben Barnes es Billy Russo, compañero de armas de Frank en Afganistán, que es como un hermano para él. Un veterano que supo salirse a tiempo y que ha triunfado profesionalmente con una empresa que ofrece contratos militares a las fuerzas de seguridad. Jason R. Moore es Curtis Hoyle, compañero de Frank y Billy que perdió una pierna y que dirige un grupo de terapia de ayuda a los veteranos. El reverso de la historia lo protagoniza Lewis Walcott (Daniel Webber), un joven que está perdiendo la cabeza debido al trauma sufrido en combate. Son solo tres ejemplos de un reparto bastante acertado que sabe sacar oro del guión que se les ofrece.

Guión que globalmente me pareció bastante bueno, llevando la acción por sendas lógicas que evita los giros sin sentido. Por esto, aunque en el tramo final hay alguna locura, se perdona y no le doy demasiado importancia.

Comparto el trailer de esta serie, que quizá no refleja la verdad de lo que vamos a ver:

Punisher ha sido una sorprendente experiencia, que aunque no me ha ofrecido lo que esperaba, ha resultado ser tremendamente satisfactoria. Ojalá Netflix confirme en breve una segunda temporada de esta serie, que os recomiendo sin duda.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

Crítica de Ozark de Netflix

La primera temporada de Ozark se estrenó en Netflix hace unos meses. Y aunque no ha provocado ningún revuelo mediático como otras series de la cadena tipo Strangers things, Narcos o House of Cards, ahora que acabé de verla puedo decir que ha resultado un buen entretenimiento.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

Marty Byrde (Jason Bateman) es un asesor finaciero con una aparente vida normal en familia. Casado con Wendy (Laura Linney) y con dos hijos, Charlotte (Sofia Hublitz) y Jonah (Skylar Gaertner), todos llevan una vida apacible y ordinaria. Pero bajo esa apariencia la vida de Marty esconde un gran secreto: es el encargado de blanquear el dinero de uno de los cárteles de droga más importantes de México. Todo parece ir bien hasta que Marty debe llevarse a su familia desde Chicago a Ozark, en Missouri.

Bill Dubuque  y Mark Williams (El contable de Ben Affleck) han creado la serie, y han escrito los guiones junto a Paul Kolsby. Han dirigido también varios episodios, labor compartida con varios directores entre los que se encuentra el propio protagonista, Jason Bateman.

Lo mejor de Ozark es sin duda su pareja protagonista, Jason Bateman y Laura Linney. Bateman interpreta a un frío esposo y padre que piensa que lo tiene todo controlado hasta que su vida salta en pedazos. Esa frialdad provoca su alejamiento de su familia, trasmitiendo una falta de empatía hacia todo el mundo durante la serie que roza la sociopatía.

Linney es su esposa Wendy, una profesional de éxito hasta que nacieron sus hijos y que siente que a su vida le falta algo. Sobre todo al sentir que Marty pone primero a su profesión antes que su familia y les tiene abandonados afectivamente. Su interpretación tiene muchos más matices que la de Bateman, pero creo que la historia la da a ella más posibilidades para lucirse. Cosa que aprovecha, todo hay que decirlo.

Me ha gustado también el guión y su premisa de un profesional de Chicago que debe mudarse a una zona rural para salvar su vida y la de su familia ante la amenaza del cartel, mientras lava su dinero en los negocios locales.

No es solo que la familia esté a punto de romperse, es que además, tendrán que enfrentarse a los vecinos, a la población criminal de la zona e incluso al FBI que les siguen el rastro buscando pruebas que les incriminen con el cártel.

La serie comienza con un tono muy realista y pausado, y va de menos a más, aumentando la tensión a medida que avanzan los episodios. Debo decir que cada sorpresa y cada giro acercan peligrosamente el guión al nivel de locura en la que todo vale. Por suerte, aunque algunos giros son muy, muy locos, globalmente diría que se mantiene en el terreno aceptable y acaba siendo bastante entretenida y consigue que empatices con toda la familia y con el resto de personajes secundarios que viven en esta zona rural.

Aunque Ozark pasó basante desapercibida durante su estreno, se ha confirmado una segunda temporada que se estrenará el año que viene. Eso significa que la audiencia ha sido bastante buena, supongo. Y por supuesto que no será excesivamente cara de rodar, al estar ambientada en parajes rurales reales.

Comparto a continuación el trailer de la película:

Ozark me ha parecido una historia original que ha conseguido dar un giro a las típicas historias de contables de la mafia. Puedo decir que veré la segunda temporada, lo que ya es todo un éxito, teniendo en cuenta lo concurrida que está la parrilla televisiva. Si teneis oportunidad, tal vez querais darle una oportunidad a esta serie.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

Crítica de Stranger Things Temporada 2

Stranger things fue una de las grandes sorpresas de la pasada temporada televisiva por méritos propios. Y con esta segunda temporada habían unas grandes expectativas, que me alegra poder decir que se han visto superadas.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

El argumento según Filmaffinity nos cuenta como la segunda temporada de ‘Stranger Things’ arranca un año después de la primera, durante Halloween, en Hawkins (Indiana). El joven Will Byers está otra vez con sus amigos tras lo sucedido un año atrás y su abducción por la dimensión paralela, pero en el colegio las cosas no le van del todo bien, y sigue teniendo pesadillas. Por su parte no se sabe nada de Once, aunque Mike intenta contactar con ella por radio todos los días. Extraños fenómenos además indican que algo tenebroso sigue acechando a Hawkins.

Las segundas temporadas suelen ser complicadas y peliagudas. Ya no existe la sorpresa inicial que llamó la atención a los espectadores, ni el misterio de la desaparición de Will y la dimensión oscura. Y el elemento nostálgico ochentero tampoco es especialmente novedoso, ya que lo vemos y sufrimos en innumerables películas y series.

En el caso de Stranger things, la verdad es que no solo me ha gustado mucho, es que esta segunda temporada creo que consigue superar en muchos sentidos a la temporada inicial. La temporada no se construye desde el misterio, sino sobre los personajes y las consecuencias de los sucesos previos, lo que por supuesto provoca nuevas aventuras.

Will (Noah Schnapp) escapó de la dimensión oscura, pero no salió indemne, sufre pesadillas y siente que algo no va bien. Las pruebas a las que le someten dicen que todo está en su cabeza, pero el cree que hay algo más, y su madre Joyce (Winone Rider) no sabe como ayudarle.

Mike (Finn Wolfhard) quedó destrozado por la desaparición de Eleven (Millie Bobby Brown), y la sigue llamando todos los días con su walkie-talkie. Por supuesto, Eleven está viva y en seguida conoceremos donde ha estado este tiempo. No vamos a renunciar a lo mejor de la temporada pasada. Pero es que, de nuevo, la historia no va del misterio, sino de como los personajes afrontan lo que les va pasando.

Además, el grupo de amigos compuesto por Mike, Will, Dustin (Gaten Matarazzo) y Lucas (Caleb McLaughlin) va a crecer con la incorporación de Max (Sadie Sink), una recién llegada al pueblo que sufre un hemanastro posesivo y violento.

Pero no son solo los niños los que se salen. Los adultos lo hacen genial, y destacaría especialmente a David Harbour, el policía Jim Harbour. Aunque parece enfadado y sufre ataques casi de ira, su mirada dice mucho y en realidad trasmite que todo nace fruto de su preocupación por la otra persona y por intentar protegerla y que no sufra más daño.

Si pensabas que el portal a la dimensión oscura quedó cerrada, obviamente no es el caso, y la tensión va creciendo a medida que avanza la serie, que diría que va de menos a más. Aunque ya en el primer episodio y en el trailer descubrimos a un gigante Demogorgon de clara inspiración Lovecraftiana, que marca que las apuestan van a ser más peligrosas que en la temporada inicial.

Hay quien dice que Stranger things es solo nostalgia y fanservice. Y hay miles de artículos sobre los innumerables homenajes que salpican casi todas las escenas. Yo reconozco que la mayoría no los pillé, porque no estaba pendiente de encontrarlos, sino en ver lo que les pasaba a los personajes. Dicho lo cual, ver a los chicos vestidos de Cazafantasmas o a un chaval disfrazado en una fiesta de los Kobra Kai de Karate Kid por supuesto me sacó una sonrisa.

Otra cosa que me gustó mucho de Stranger things fue su duración, 9 episodios, para mi algo perfecto. No 13 como hemos visto en las series de Marvel, que excepto Daredevil se las nota que han estirado el chicle en exceso, ni 8 de la primera temporada. 9 es la duración perfecta que permite a la historia fluir e irse construyendo al ritmo perfecto. Un ritmo que permite unos excelentes cliffhanger entre episodios y una tensión que te atrapa y no te deja hasta el final.

Si la primera temporada era una mezcla de Stand by me con las películas de Spielberg y En los límites de la realidad, con algunas escenas casi idénticas, en esta segunda temporada hay elementos de El Exorcista, Aliens o incluso los X-Men, lo que amplía el rango de homenajes y hace que la serie sea más interesante y sorprendente.

Me ha sorprendido ver que Andrew Stanton, director de Buscando a Nemo, Wall-e o John Carter, ha dirigido varios episodios, además de los hermanos Duffer. Este hecho es uno más que demuestra que estamos ante una producción de primer orden en los que todos los detalles están cuidados al máximo.

Sobre el final, creo también que es perfecto. De clara influencia de las películas de John Hughes, da un perfecto epílogo a todos los personajes y un merecido final feliz. Aunque por supuesto, hay suficientes elementos que permiten pensar que sus creadores, los hermanos Duffer van a continuarla.

Comparto el trailer de esta temporada:

Stranger things no es solo nostalgia de los años 80, es una serie carismática centrada con grandes personajes que se han convertido en parte de la familia. Una serie totalmente recomendable que tenga continuación lo antes posible.

PUNTUACIÓN: 8.5/10