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Crítica de Mindhunter, de David Fincher

Los fans de David Fincher estamos de enhorabuena gracias a Mindhunter, su nueva serie de televisión estrenada recientemente en Netflix y que ha supuesto la vuelta del director de Sev7n al mundo de los serial-killers tras su excelente Zodiac.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

Mindhunter se basa en el libro «Mind Hunter: Inside the FBI´s Elite Serial Crime Unit», escrito por los ex-agentes del FBI John E. Douglas y Mark Olshaker, que narra los inicios de cómo la agencia comenzó en 1977 a entrevistar a asesinos encerrados en prisión para entender cómo piensan y poder crear diferentes perfiles de personalidad de los diferentes tipos de asesinos, que ayudaran a resolver casos abiertos.

La serie ha sido creada por Joe Penhall, que escribe y produce la serie. Junto a él, encontramos a otros productores conocidos como el propio David Fincher, que dirige 4 de los 10 episodios, o la actriz Charlize Theron.

En la serie, conoceremos al joven agente del FBI de la Unidad de Ciencias del Comportamiento Holden Ford (Jonathan Groff), experto en negociación con rehenes, que ve como su trabajo es cada vez más difícil al no conocer lo que mueve a estas personas. Su mente inquieta consigue que le permitan volver a la universidad para conocer cuales son las últimas teorías en psicología y sociología, lo que hace que vea que hay un enorme campo de conocimiento que nadie ha intentado estudiar. Para ello, se unirá al veterano agente Bill Trench (Holt McCallany),  que viaja por todo el pais realizando jornadas de formación a miembros de las policías locales, aprovechando estos viajes para visitar también varias prisiones de alta seguridad para entrevistar a asesinos en serie encarcelados.

Lo primero que me inquieta de una serie como Mindhunter, que está basada en hechos reales, es conocer como hasta hace 40 años escasos ni siquiera existía un término para definir a los serial-killers. Y ya de estudiar exhaustivamente los motivos que impulsaban a estos asesinos mejor ni hablamos. Un tema importante que siempre me ha interesado de este tema es conocer las razones -sociales, culturales, psicológicas, etc- que hacen que la mayoría de serial-killers sean americanos. Por un lado entiendo que la facilidad de acceso a armas de fuego ayuda y la falta de una red familiar ayuda a que personas desequilibradas acaben cruzando todos los límites. Pero ¿por qué son la mayoría hombres blancos? Ojo, que estos son temas que a mi siempre me han interesado, pero que Mindhunter no responde, dado que no creo que exista una respuesta sencilla o única a la que aferrarse.

En lo referido a Mindhunter, la serie me ha encantado. Sobre todo por su ritmo lento y por alejarse de golpes de efecto televisivos habituales de este tipo de series. Los agentes del FBI no tienen todas las respuestas, de hecho, al comenzar el camino ni siquiera saben cuales son las preguntas, más allá de darse cuenta que algo oscuro se les escapa, y que es clave para resolver crímenes violentos.

Las entrevistas que van realizando a los criminales encerrados son terribles por la frialdad y sencillez para narrar las muertes que han provocado. Y fruto de estas entrevistas, los agentes del FBI aprenderán que bajo la superficie hay una historia que deben conocer, por muy terrible que esta sea. Unas historias y una verdad que tendrán un impacto sobre ellos.

El casting es todo un acierto. Jonathan Groff es toda una sorpresa con su interpretación del agente Holden Ford. Inocente, abierto de mente, positivo y con ganas de aprender y ayudar, entrará en contacto con una realidad que jamás hubiera podido imaginar. Ford sufre una evolución muy interesante durante esa serie, y me quedo con muchísimas ganas de saber cómo terminará su historia.

Holt McCallany es el veterano Bill Trench, que sabe que todo tiene un precio y que no entiende la obsesión de Ford por intentar entender y empatizar con los asesinos. Y que sin duda tendrá que luchar contra sus propios prejuicios si quiere hacer bien su trabajo.

Junto a ellos encontramos a la doctora Wendy Carr, interpretada por Anna Torv, una psicóloga de la Universidad de Boston a la que pedirán ayuda los agentes.

Junto a ellos, los actores que interpretan a los asesinos encerrados me han helado la sangre. Su sola presencia transmite como si una mecha estuviera a punto a estallar. Así conoceremos a homicidas como Edmund Kemper (Cameron Britton), Jerry Brudos (Happy Anderson), Richard Speck (Jack Erdie) o Monte Rissell (Sam Strike), homicidas con perfiles muy diferentes entre si. Son todas actuaciones frías y contenidas que me han parecido excelentes, y que dejan el listón muy alto para los asesinos en serie que conoceremos en la próxima temporada.

Pero además, he descubierto que los casos que vemos en la serie están basados en hechos reales. Gracias a la maestría de Fincher y el resto de directores, consiguen que los espectadores sintamos que lo que estamos viendo parezca real. Se siente real porque de mucho de lo que vemos lo es, transcribiendo diálogos completos en la serie. Aterrador.

Mindhunter es además una minuciosa reconstrucción de una época, no solo en lo referido al vestuario y la ambientación, que son de 10, sino en lo referido a una sociedad que rechazaba el establishment que el FBI representaba, y que veía como tras el desastre de Vietnam, los EE.UU. ya no eran el mundo feliz de postal de los años 50 y 60.

Pero Mindhunter no es solo una reconstrucción histórica, es un ejercicio narrativo de primer orden y una de las mejores series del año. Fincher y Penhall demuestran una perfecta conexión para presentar una serie que huye de los clichés de las historias de asesinos en serie para contarnos una serie centrada en los personajes, y como las situaciones que viven les afectan a la vez que aprenden de ellas.

En Mindhunter los silencios cuentan mucho de los personajes, y los diálogos son perfectos y no sobra ni una coma, huyendo eso sí de la sobreexposición que sufrimos en otras series televisivas de episodio por caso, en los que nos tenemos que tragar una explicación del plan del malo o de su psicopatía. Nada es tan sencillo en Mindhunter.

La puesta en escena de Fincher es increíble, contenida y clasicista y recuerda a Zodiac, en el sentido de que lo importante en ambas obras es la creación de la atmósfera que rodea a los personajes mas que la identidad del asesino. Los cuatro episodios que rueda, los dos primeros y los dos últimos, son los que transmiten la personalidad a la serie y cuentan con algunas de las imágenes más impactantes.

Si tuviera que comentar algo no tan bueno, la verdad es que estaba tan metido en la historia que me ha fastidiado el cliffhanger del final de temporada, que lo ha dejado todo colgado. Saber que ahora tendré que esperar al menos un año para ver la continuación ha sido un bajón. Ya veis que si este es todo el problema que le veo a Mindhunter, poco problema es. Y tendreis razón.

Comparto el trailer de esta excelente serie:

Mindhunter se atreve a mirar hacia espacios incómodos, no siempre para dar respuestas, pero sí para que los espectadores entendamos que esa oscuridad existe y está más cerca de nosotros de lo que queremos admitir. Una serie super entretenida que os recomiendo sin duda.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

 

 

 

Crítica de Narcos Temporada 3 de Netflix

La tercera temporada de Narcos, estrenada por Netflix este pasado mes de Septiembre, ya no cuenta con el carismático Pablo Escobar pero sigue siendo una serie notable que sirve para recordar los horribles sucesos reales que tuvieron lugar no hace tanto tiempo en Colombia.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

Tras la muerte de Pablo Escobar, la DEA y el resto de fuerzas de seguridad colombianas centraron su mirada en el siguiente enemigo: El cartel de Cali, liderado por los hermanos Rodriguez, a los que conocimos en la segunda temporada. Pero en Cali las cosas se hacen de forma muy diferente a como Escobar actuaba en Medellín. Centrados en evitar las masacres en las calles y en establecer vínculos con los poderes económicos y políticos del pais, el cartel de Cali era un cáncer que dominaba el país desde las sombras.

El protagonismo de esta temporada recae en Pedro Pascal, que repite su papel del agente Peña. Junto a él tenemos la sorpresa de Matías Varela, que interpreta a Jorge Salcedo, el jefe de seguridad de los Rodriguez y que será nuestros ojos en gran parte de la temporada.

Globalmente, diría que la serie va de menos a más. Los primeros episodios son quizá los más flojos ya que su visionado sufre al no tener un protagonista carismático como lo era Escobar. Pero en cuanto los espectadores asumimos esto y nos metemos en la historia, los 10 episodios se van superando y cada uno es mejor que el anterior. Los personajes aún sin carisma la verdad es que interesan, e incluso te preocupas por el destino de los miembros del cartel, de forma que los sucesivos cliffhangers funcionan y nos van dejando con ganas de más.

El cartel estaba dirigido por cuatro personas, los hermanos Gilberto y Miguel Rodriguez (Damián Alcázar y Francisco Denis respectivamente), «Pacho» Herrera (el español Alberto Amman), que coordinaba el transporte, y «Chepe» Santacruz (Pepe Rapazote), encargado de las operaciones en Nueva York. Junto a ellos, todas las finanzas del cartel estaban controladas por Guillermo Pallomari, interpretado por Javier Cámara, que tendrá una importancia decisiva en el final del cartel. Destacar al también español Miguel Ángel Silvestre como Franklin Jurado, el encargado de lavar el dinero del cartel en paraísos fiscales, aunque este últimos con un papel pequeño.

Aunque Narcos está inspirado en hechos reales, está claro que realizan una dramatización de los hechos para hacerlos más interesantes. Desde el punto de vista dramático y televisivo, Narcos consigue en algunos momentos momentos de gran tensión que la ponen al mismo nivel que las temporadas anteriores. Cuando entramos en la segunda mitad, cada episodio es casi un capítulo independiente en el que hay un misterio, una tensión creciente y un desenlace que nos lleva al siguiente capítulo. ¿Encontrará a DEA a los narcos? ¿Descubrirán los narcos al topo? ¿escaparán o serán detenidos? ¿Quién va a morir? Los episodios de ven en un suspiro y son super entretenidos.

Entiendo que esto crea un buen espectáculo televisivo a costa de la realidad, empezando por la propia presencia del Agente Peña como el catalizador de todas las investigaciones. Pero globalmente, diría que además de ser buena televisión, la serie cumple sobradamente su otra función, mostrar al mundo unos hechos horribles que tuvieron lugar en Colombia no hace tantos años.

Comparto a continuación el trailer de este tercera temporada de Narcos:

Narcos sigue ofreciendo un excelente espectáculo televisivo que sirve además para recordar un pasado muy reciente. Dado que ya se ha anunciado una cuarta temporada, centrada en México, aún queda cuerda para rato.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

Crítica de The Expanse temporada 2

La segunda temporada de The Expanse del canal americano Sci-Fi y que Netflix ha estrenado en España ha superado el buen arranque de la primera temporada y muestra que la ciencia ficción de calidad tiene también un hueco en la parrilla televisiva.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

The Expanse es una serie de ciencia ficción futurista en la que la humanidad se ha expandido por el Sistema Solar, colonizando Marte y creando numerosas colonias mineras en los cinturones de asteroides. En una galaxia al borde de la guerra debido al enfrentamiento entre la Tierra y Marte, la aparición de una protomolécula de origen desconocido en la primera temporada sirvió para aumentar la tensión hasta convertir la situación en casi insostenible.

The Expanse adapta la serie de novelas escrita por Daniel Abraham y Ty Franck (con el pseudónimo de James S. A. Corey), de la que se han publicado seis novelas hasta la fecha. La serie de televisión ha sido desarrollada por Mark Fergus y Hawk Ostby, guionistas de Hijos de los hombres de Alfonso Cuarón y Cowboys & Aliens de Jon Favreau.

En esta segunda temporada, los tripulantes del Rocinante siguen buscando a los responsables de liberar la protomolécula en la colonia de Eros. Mientras, las intrigas políticas entre los gobiernos de Marte y la Tierra alcanzarán un máximo nivel de tensión tras un combate en la luna de Ganimedes. En esta segunda temporada conoceremos con más detalle a la armada marciana, y en especial a la soldado Bobbie Draper (Framkie Adams), que odia a los humanos y solo está deseando en entrar en acción contra la Tierra.

Cuando comenté mi opinión sobre la primera temporada el año pasado, me pareció una serie con una historia y un misterio que me engancharon protagonizado por personajes muy poco interesantes. Me alegra poder decir que lo bueno se mantiene y que lo personajes muestran muchos más matices que los convierten en más tridimensionales. Ninguno es 100% bueno ni malo, y las decisiones, incluso las malas, se explican y casi hasta se entienden.

A la tripulación del Rocinante formada por el capitán de la Tierra Jim Holden (Steven Strait), el piloto marciano Alex Kamal (Cas Anvar), la cinturoniana Naomi Nagata (Dominique Tipper) y el mecánico y guardaespaldas Amos Burton (Wes Chatham) se les une el agente de la ley Joseph Miller (Thomas Jane) en su investigación sobre la protomolécula. Y aunque se mantienen juntos, cada uno tiene sus propios demonios a los que tendrá que enfrentarse.  Y mientras, en la Tierra, la secretaria de la ONU Chrisjen Avasarala  (Shohreh Aghdashloo) intenta evitar una guerra con Marte mientras lucha con enemigos dentro de su propia organización.

En todo caso, el visionado en V.O. hace que las actuaciones me hayan gustado más que en la primera temporada, pero siguen siendo interpretaciones de nivel televisivo, muy alejado del nivel cinematográfico.

Otro elemento que me ha gustado mucho es la forma en la que vemos como este conflicto al final lo sufren los ciudadanos normales, sobre todo los cinturonianos. Hubieron varias escenas muy crueles que me impactaron por lo frío que es el espacio, lo frágiles que somos los seres humanos en este territorio hostil y como la vida en el espacio vale menos que nada.

Comparto el trailer de la segunda temporada:

The Expanse ha mejorado en todos los aspectos y se ha convertido en una serie super interesante para todos los amantes a la ciencia ficción. Me alegra saber que la tercera temporada ya está en marcha, y espero que no tarde demasiado en entrenarse.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

Juego de Tronos Temporada 7 – Ha llegado el invierno

La séptima temporada de Juego de Tronos ha terminado en un suspiro con un excelente cliffhanger que llevamos esperando desde el principio de la serie. Globalmente esta temporada ha sido super entretenida y ha servido para unir antes de la batalla final a personajes que llevaban años separados, lo que nos ha dejado un montón de momentazos a recordar.

PUNTUACIÓN: 8/10

Si, esta temporada de Juego de Tronos me ha gustado mucho. Aunque hay que reconocer que ahora que el final de la historia está más cerca que nunca y ya hemos superado totalmente los libros de George R.R. Martin, los guionistas y creadores David Benioff y D.B. Weiss han cambiado el foco de la serie para convertirlo en un blockbuster palomitero en el que pasan muchas cosas muy rápidamente, a costa de perder algo de caracterización y profundidad narrativa.

Fruto de esta velocidad hemos visto como Poniente se convertía en un barrio de Madrid que permitía a los personajes ir y venir de un extremo a otro del reino en un suspiro, como si de un viaje en metro se tratara. Viajes que antes duraban temporadas enteras se solucionan ahora con un chasquido de dedos, poniendo a prueba la suspensión de credibilidad que una serie fantástica como esta exige a sus espectadores. Este es para mi el mayor pero que le pongo a esta temporada, aunque para ser sincero es un pero pequeñito que perdono con tal que la trama avance. Dicho esto, y aún entendiendo que estos viajes era imprescindibles, creo que los guionistas hubieran debido planificar mejor los episodios quinto (en el que Tyrion viaja a Desembarco del Rey a reunirse con su hermano Jamie), y sobre todo en el sexto episodio, cuyos viajes provocaron algunos de los WTF! más criticados hasta la fecha.

Una vez comentados los aspectos para mi más flojos de la temporada, la verdad es que hubo mucho y bueno que destacar en estos 7 episodios. Lo primero que agradezco es que la mayoría de argumentos hayan continuado por sendas lógicas y casi esperables, evitando caer en giros imposibles buscando lo que hubieran sido sorpresas artificiales. Prefiero un buen storytelling aunque sea previsible antes que cometer locuras que maten el final. ¿He oído Lost?

A PARTIR DE AHORA HAY SPOILERS

La reunión de Jon Snow y Sansa Stark con su hermano Bran fue emocionante, al igual que la llegada de Arya a Invernalia tras años de luchas y sufrimiento. Ha molado también ver las enormes diferencias de Sansa y Arya tras todos estos años, aunque al final son antes que nada unas Stark, que se unen ante los enemigos.

Igual de satisfactorio ha sido el ver cómo se ha construido la relación de Jon Snow con Daenerys Targaryen. Una vez vista la temporada parece mentira recordar que no se conocieron hasta el tercer episodio, comenzando una relación que en ese momento estaba dominada por la desconfianza. ¡Como han cambiado las cosas 5 episodios después! Además, la confirmación de la identidad de Jon Snow, hijo legítimo de Rhaegar Targaryen (hermano mayor de Daenerys) y Lyanna Stark (hermana de Eddard), le convierte en heredero legítimo al Trono de Hierro por delante de su tía Daenerys, lo que puede provocar unas consecuencias insospechadas en la temporada 8.

Pero, por encima de todos, se alza Cersei Lannister. Ella es EL personaje de Juego de Tronos. Su fuerza y determinación para destruir a sus enemigos sea como sea nos ha brindado también varios momentazos a lo largo de esta temporada. Si tuviera que apostar por cual será el final de Juego de Tronos, creo que los productores se inclinarán por un final “feliz” en el que o bien un Stark o un Targaryen se sienten en el trono. Sin embargo, la potente interpretación de Lena Headey casi hace que crea que realmente ella puede alzarse con la victoria final. Ya veremos.

Otro elemento importante de esta temporada además de las reuniones familiares ha sido la eliminación de más personajes secundarios para cerrar tramas que aún quedaban abiertas. En este sentido hemos visto como Arya Stark consuma por fin su venganza contra la casa Frey, asesinos de su madre Catelyn y su hermano Robb, antes de reunirse con sus hermanos en Invernalia.

Por otro lado, Jamie Lannister conquistó Altojardín, acabando con Olenna Tyrell y su rebelión contra su hermana Cersei, descubriendo por fin que fue ella y no Tyrion la causante de la muerte de su sobrino el rey Joffrey. También encontraron su final las guerreras Martell de Dorne, capturadas por Euron Greyjoy y llevadas hasta Desembarco del Rey para que sufrieran la venganza de Cersei por matar a su hija Myrcella. La muerte de los Tarly a manos de Daenerys, quemados por uno de los dragones tras derrotarles en la primera batalla de los Dragones en Poniente, no es en sí demasiado importante, pero abre la posibilidad de que Tarly, si sobrevive a la octava temporada, se convierta en el Señor de esta familia, al ser el único heredero.

El último capítulo nos trajo otro de los momentazos con la muerte de Meñique a manos de Sansa y Arya, uno de los principales causantes de la muerte de Eddard Stark en la primera temporada.

De esta manera, ya nos hemos quedado solo con 3 tramas abiertas: La principal en el norte, con la batalla contra el Rey de la Noche, que estará liderada por Daenerys Targaryen y Jon Snow. Mientras, Cersey Lannister continúa con sus planes en Desembarco del Rey, mientras que Theon Greyjoy viaja por mar para enfrentarse a su tío Euron, que tiene prisionera a su hermana Yara y se dirige hacia Braavos para recoger a la Compañía Dorada, una tropa de 20,000 mercenarios que Cersei empleará para aniquilar a sus enemigos, si es que el Rey de la Noche no acaba antes con ellos.

En este sentido, aunque seguiremos viendo a Cersei y Theon, con la marcha de Jamie Lannister al norte a combatir, prácticamente todos los personajes importantes están allí. Esto asegura que no serán todo batallas, ya que falta por ver qué papel van a jugar personajes importantes como Tyrion Lannister, tras su enigmática mirada final, o Bran Stark, el Cuervo de los tres ojos, que creo que tiene aún un papel muy importante que jugar en el final de la guerra.

En lo referido al excelente aspecto técnico y las numerosas batallas que hemos visto, se nota como el presupuesto de Juego de Tronos aumenta año a año, porque se luce claramente en pantalla. En siete episodios hemos visto una batalla naval (Ep. 2), las conquistas de Casterly Rock y Altojardín (Ep. 3), el ataque de Daenerys con los Dothrakis, los Inmaculados y uno de sus Dragones a las tropas de Jamie (Ep. 4), y la espectacular batalla más allá del muro del episodio 6 (dirigida por el especialista Alan Taylor), en la que la muerte de Viserion, uno de los dragones de Daenerys, y su posterior resurrección a manos del Rey de la Noche lo ha cambiado todo y precipitó la caída del Muro al final de la temporada y la invasión de Poniente de los Caminantes Blancos. Cuatro grandes batallas que han ido in-crescendo en intensidad a medida que avanzaba la serie. Y ya nos anuncian que la octava y última temporada va a ser aún más espectacular.

Comparto el trailer de esta temporada, por si acaso queda algún insensato que no ha visto todavía esta séptima temporada.

Juego de Tronos continúa siendo un excelente entretenimiento que enfila ya su recta final con una octava y última temporada de tan solo seis episodios, que no podremos ver hasta final de 2018 o principio de 2019. La espera se nos va a hacer muy larga…

PUNTUACIÓN: 8/10

The Defenders de Marvel-Netflix, el clavo en el ataúd

Netflix ha estrenado The Defenders, serie-evento que une a los personajes de los comics Marvel Daredevil, Jessica Jones, Luke Cage e Iron Fist. Y lamento decir que su visionado me ha provocado más sombras que luces.

PUNTUACIÓN: 4.5/10

Esta serie de 8 episodios culmina el acuerdo alcanzado a finales de 2013 entre Marvel y Netflix para desarrollar un universo compartido para los héroes urbanos de la editorial que trasladara a la televisión el exitoso concepto que Los Vengadores llegaron a cine: Primero se presenta a los personajes en sus propias series, para acabar reuniéndoles en esta serie conjunta.

Los comienzos no pudieron ser más esperanzadores, ya que Daredevil tuvo un sobresaliente estreno en su primera temporada, que se estrenó en Abril de 2015, y cuya calidad marca para mi el standard que toda serie basada en personajes de comic debería alcanzar. En esta temporada Matthew Murdock (Charlie Cox) tuvo que enfrentarse a Kingping (Vincent d´Onofrio).

A Daredevil le siguió Jessica Jones, correcta serie estrenada en Noviembre de 2015 en la que el carisma de los dos protagonistas interpretados por Krysten Ritter y David Tennant consiguieron tapar las numerosas carencias de la serie.

La segunda temporada de Daredevil se estrenó en Marzo de 2016, con menos de un año de diferencia respecto a la primera. En esta temporada vimos la presentación de Punisher (Jon Bernthal) y Elektra (Elodie Yung), teniendo que enfrentarse los protagonistas a La Mano. Aunque para mi fue una serie notable, pero no llega al nivel de la primera.

Los problemas llegaron con Luke Cage (Mike Colter). El personaje fue presentado en la serie de Jessica Jones y estrenó serie en Septiembre de 2016. Pero fue tan mala, lenta y aburrida que no pude acabar de verla. Esto es lo peor que le puede pasar a una serie de Televisión, especialmente si hablamos de Netflix, que al estrenar todos los episodios a la vez te evita tener que esperar una semana entre capítulos y te permite verlos en «binge-watching» o maratones ¿Qué estaba pasando? ¿Fue solo un fallo inesperado y puntual o indicaba el comienzo de una tendencia negativa?

Lamentablemente, la tendencia se confirmó con Iron Fist (Danny Rand, interpretado por Finn Jones). Estrenada en Marzo de este año, al menos sí pude acabar de verla, pero entra directamente en la categoría de series «entretenidas pero malas», poniéndose al nivel de series menores como Arrow o Flash.

Tras estas luces y sombras, se ha estrenado Defenders este mes de Agosto. Y su obligación era demostrar que Netflix podía mantener el nivel de calidad de Daredevil. De lo contrario, agotaría el poco crédito que le quedaba a la cadena.

Y lo cierto es que Defenders ha sido una decepción y la confirmación que las series de Marvel / Netflix se han convertido en productos de una calidad bastante mediocre. La serie ha contado como showrunner a Marco Ramirez y Doug Petrie, que ya se habían encargado de la segunda temporada de Daredevil, y tiene a La Mano como enemiga, organización que en esta serie está dirigida por Alexandra (la siempre excelente Sigourney Weaver).

Si empiezo por lo bueno de Defenders, esta serie continúa y en muchos casos cierra diferentes argumentos presentados en las series de los cuatro personajes, en especial las de Daredevil e Iron Fist, que  fueron los que se habían enfrentado directamente a La Mano. En Defenders conoceremos el origen de La Mano y su conexión con Kun K´un, y como esta organización fue fundada por cinco inmortales que son sus dedos: Alexandra, Madame Gao (presentada en Daredevil), Bakuto (visto en Iron Fist), Sowande y Murakami de Japón. Esto explica una de las muchas locuras que vimos en Iron Fist, al ver dos facciones de La Mano peleando por el control de la organización.

Me ha gustado también la interacción de los personajes y la forma en que llegan a conocerse. Los cuatro héroes no llegan a reunirse hasta el tercer episodio, de forma que la serie empieza con cada personaje por separado continuando donde habían quedado al final de sus series. En el segundo episodio veremos los primeros encuentros de Matthew Murdock y Jessica Jones por un lado, y Danny Rand y Luke Cage por el otro, de forma que la unión acaba siendo totalmente orgánica, Finalmente, los héroes descubrirán que las pistas que cada uno estaba siguiendo al final llevaban a la misma fuente: La Mano.

El cuarto  episodio creo que es sin duda el mejor de la serie. Tras la reunión inicial de los héroes, estos empezarán a conocerse y descubrirán que aunque son personas muy diferentes y aparentemente sin nada en común, tienen que aparcar sus diferencias para unirse contra una amenaza que planea destruir la ciudad de Nueva York. Un episodio en el que el carisma de los personajes sobresale por encima de lo demás.

Es una pena que aquí acabe lo bueno. Los cuatro primeros episodios me gustaron bastante, pero la segunda mitad acaba siendo un despropósito que destroza todo lo bueno visto hasta ese momento. Este ha sido un problema que ya vimos en Jessica Jones o Iron Fist, en las que su buen comienzo quedó empeñado en la parte final, y en Defenders pasa esto elevado a la décima potencia.

Creo que hay un grave problema derivado de la propia producción de estas series de televisión pensadas como productos de una industria que tiene que encadenar un producto tras otro. De esta forma, no se si Marvel se fundió en los primeros episodios casi todo el presupuesto de Netflix y luego se tuvieron que apañar para terminar la serie como fuera. O si el tema tiene que ver con los días disponibles de rodaje. Y si a lo mejor se vieron con el agua al cuello y con la necesidad determinar como fuera sin importar el resultado final.

En este aspecto, descubro asombrado como las escenas de acción de los primeros episodios fueron diseñadas por el coordinador de escenas de acción de Daredevil, mientras que el climax final fue realizado por el coordinador de… Agentes de Shield. Un despropósito. Que solo se explica si las ajustadas fechas de rodaje impidieron al mismo equipo hacer todo el trabajo. Y no es que las escenas de acción iniciales fueran excelentes, más bien son sólo correctas, pero es que los episodios 7 y 8 son probablemente los peores de una serie Netflix hasta la fecha. Y al final, sea por un motivo o por otro, lo que queda son unas coreografías penosas contra unos villanos random sin personalidad ni sensación de amenaza que provocan el sonrojo a cualquier aficionado a las pelis de acción y artes marciales.

The Defenders no es solo una serie. Se suponía, o así nos lo habían vendido, que la reunión de los cuatro héroes iba a ser un EVENTO televisivo. Y decepciona a todos los niveles.

Pero no es solo el aspecto visual lo único malo. El guión me pareció muy flojo y hasta casi vago, como si no se esforzaran lo suficiente en pensar la mejor historia y la mejor forma de contarla. Uno de los principales errores es La Mano, que acaba siendo una organización mediocre y sin interés. No es solo que ya hubiera sido derrotada anteriormente por Daredevil e Iron Fist por separado, es que su plan no tiene demasiado sentido ni está demasiado bien explicado.

Sigourney Weaver hace un gran trabajo interpretando a Alexandra, la líder de La Mano. Ella comentó que no quería hacer el papel de una típica villana, así que Alexandra es una inmortal que teme estar viviendo sus últimos días y que muestra grandes dosis de debilidad. Esto me resultó interesante y diferente, y consiguió mi total atención en todas las escenas en las que aparece. Sin embargo, al final el personaje está totalmente desaprovechado por las decisiones narrativas que toma la serie.

En el lado de los héroes, el carisma de Daredevil (Charlie Cox) en mi opinión hace que sea el mejor personaje de los cuatro. Además, su historia con Elektra tiene un papel central en Defenders, de forma que creo que tiene posiblemente las mejores apariciones. Por orden de importancia, diría que Jessica Jones (Krysten Ritter) es la segunda en importancia. Su personalidad y mala leche la hacen imprescindible, y su evolución resulta lógica. Me gustó también los momentos juntos de Luke Cage e Iron Fist, plantando las semillas de lo que fue el comic de «Héroes de Alquiler» de Chris Claremont y John Byrne entre otros. Lástima que Mike Colter (Cage) me parezca un actor muy limitado y que el papel que los Showrunners han preparado para Danny Rand (Finn Jones) le convierta en un personaje ridículo que toma unas decisiones más que cuestionables.

Aunque los actores cumplen, cada uno a su nivel, el guión les hace repetir secuencias y diálogos que expliquen sus motivaciones como si los espectadores fuéramos tontos y necesitáramos que nos muestren algo cuatro veces para pillarlo. Y unido a esto, el papel de los personajes secundarios en también es muy pobre, quedándose en muchos momentos como minutos de la basura (usando terminología de basket) para rellenar los episodios. Es una pena el uso que se hace en esta serie de «Foggy» Nelson, Karen Page, Claire Temple, Trish Walker o Misty Knight. Los únicos con cierta importancia son Colleen Wing, novia de Danny Rand, y Stick (Scott Glenn), maestro de Matt y Elektra.

Y hablando de Elektra y el resto de villanos de La Mano. Se criticó mucho la actuación de Elodie Yung en la segunda temporada de Daredevil. Yo creo que no lo hizo tan mal, y tampoco en Defenders. El problema no es su actuación sino lo que el guión la hace hacer. En los primeros episodios en los que acaba de ser resucitada, trasmite correctamente su confusión ante su falta de recuerdos de su vida pasada a la vez que continúa siendo un temible enemigo. Pero a partir del giro de la segunda mitad, todo lo que hace es una locura total. Además, no puedo destacar a ningún dedo de La Mano, su papel está limitado al de carne de cañón sin interés ni sensación de peligro. Si de algo ha servido The Defenders es para convertir a una organización temible en los comics en unos payasos patéticos. Por perder, pierden hasta sus típicos trajes ninjas que vimos en Daredevil T.2. El motivo de este cambio no se explica, pero la historia pierde un elemento icónico que podía dar mayor entidad a los villanos.

Las temporadas de Netflix son de trece temporadas, y excepto en Daredevil, en el resto de series queda la sensación de que el guión se ha alargado en exceso y que con un par de episodios menos el resultado hubiera sido mejor. Defenders tiene solo 8 episodios, lo que a priori era una decisión acertada. Sin embargo, tras verlos, de nuevo da la sensación de que le sobra el 25% de su metraje, con un montón de diálogos repetidos que no van a ningún lado y escenas de acción sin consecuencias ni tensión que solo buscan rellenar minutos.

Comparto el trailer de esta serie, que pintaba bien y ha acabado siendo un despropósito:

The Defenders ha sido una decepción total. Hasta ahora cada estreno de Netflix lo esperaba con muchas ganas. Pero eso se acabó. Antes de final de año se estrena Punisher, y le daré una oportunidad, igual que a la tercera temporada de Daredevil, prevista para 2018. Pero no creo que vea las segundas temporadas de Jessica Jones, Luke Cage o Iron Fist, que también fueron confirmadas por la cadena. Igual que tampoco he visto Arrow, Lucifer, Gotham y tantas otras series que no merecen el tiempo que perdería en su visionado. Lamentablemente, las series de Netflix están ahora a ese nivel.

PUNTUACIÓN: 4.5/10