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Crítica de El Método Kominski temporada 2 de Chuck Lorre (Netflix)

La segunda temporada de El Método Kominski estrenada hace unas semanas en Netflix ha sido incluso más divertida que la primera. Esta comedia creada por Chuck Lorre cuenta con unos espectaculares Michael Douglas y Alan Arkin y merece muchísimo la pena.

PUNTUACIÓN: 8/10

Sandy Kominsky (Michael Douglas), es un actor que tuvo años muchos años su minuto de gloria y que ahora vive de dar clases de interpretación en su estudio de Los Angeles junto a su hija Mindy (Sarah Baker), intentando crear una relación con Lisa (Nancy Travis), una divorciada alumna suya. Su mejor amigo es su antiguo agente Norman Newlander (Alan Arkin), que enviudó recientemente, y que tiene una hija, Phoebe (Lisa Edelstein), que lleva años entrando y saliendo de clínicas de desintoxicación.

En esta segunda temporada, además de continuar las peripecias de estos dos señores mayores, conoceremos a Martin, el nuevo novio de Mindy interpretado por Paul Reuser, y Madelyn, una antigua novia de Norman que volverá a su vida de forma accidental, interpretada por la genial y desaparecida durante años Jane Seymour.

Chuck Lorre escribe esta segunda temporada de ocho episodios de 25 minutos, que han sido dirigidos por Andy Tennant y Beth McCarthy-Miller. Lo mejor de la serie es la increíble química que hay entre Douglas y Arkin, además de unos puntazos de humor buenísimos normalmente construidos desde el humor negro, tomando como punto de partida muchas veces los achaques que ambos sufren al ser personas ancianas que, sin embargo, no renuncian a vivir y a disfrutar todo lo que sus castigados cuerpos les permitan.

Además de muy, muy divertida, El método Kominski consigue atrapar al espectador al mezclar esos momentos ligeros con temas más serios como son la enfermedad o la soledad. Aunque claramente la serie es una comedia y su tono lo recalca todo el rato, hay mucha más chicha de lo que parece. Además, los nuevos personajes de esta temporada, Martin el novio de la hija de Sandy y Madelyn, la antigua novia de Norman, introducen nuevas dinámicas que rompen las zonas de confort que ambos se habían construido.

Uno de los subargumentos más divertidos de El Método Kominski es ver las clases de interpretación de Sandy a un grupo de jóvenes alocados que persiguen un sueño que saben que es casi imposible de conseguir. Estas clases permiten a Chuck Lorre diseccionar algunos elementos de la profesión y por elevación del propio show-bussiness que ofrecen algunos momentos geniales, como cuando Sandy explica como debe interpretarse la comedia desde un punto de vista elevado “autoral”, algo con lo que claramente Lorre no está de acuerdo.

Lo único malo de esta serie es que esta temporada de nuevo han sido 8 episodios, que me los he visto en un suspiro. Su duración de 20/25 minutos me parece perfecta, pero estas pequeñas dosis de humor inteligente me han sabido a muy poco.

Comparto el trailer de esta divertidísima segunda temporada:

El método Kominski es una divertidísima comedia sobre envejecer, la amistad y el oficio de la interpretación. Una serie que no te puedes perder si te interesan alguno de estos temas.

PUNTUACIÓN: 8/10

 

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Crítica de Cobra Kai temporada 2 (Youtube)

La primera temporada de Cobra Kai, serie estrenada en Youtube que recupera 30 años después a los personajes de la mítica Karate Kid, fue toda una sorpresa que me dejó flipadísimo. Esta segunda temporada ha sido también una pasada, quizá con menos sorpresas pero más emoción y momentazos.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

Tras la victoria de Miguel Diaz (Xolo Maridueña) en el torneo de Karate del valle, las cosas pintan bien para el dojo Cobra Kai de Johnny Lawrence (William Zabka). Pero las cosas van a cambiar con el retorno a Los Angeles del John Kreese (Martin Kove), el odiado sensei de Johnny para el que todo en la vida es un combate que hay que ganar sea como sea. Mientras, Danien Larusso (Ralph Macchio) optará por abrir su propio dojo, el Miyagi-do, para enseñar a los jóvenes del Valle que otro Karate es posible.

Cobra Kai ha sido creada por Jon Hurwitz, Hayden Schlossberg y Josh Heald, con los propios Ralph Macchio y William Zabka como productores ejecutivos. La serie se plantea relanteando la historia de la mítica Karate Kid planteada desde el punto de vista de Johnny, el rival de Daniel en la primera película. La serie sigue sus pasos buscando su redención y los de Daniel, que aunque tiene éxito profesional y una buena famlia, siente que le falta algo en su vida: el Karate.

Lo mejor de la serie es el personaje de Johnny, un perdedor que sufrió una dura adolescencia a manos de un padre que le ignoraba y un sensei que se aprovechó de él y le dió las enseñanzas equivocadas. A pesar de tenerlo todo en contra, sigue luchando y busca hacer lo correcto y dar las enseñanzas a sus alumnos que él no recibió. Pero sin querer convertirlos en unas nenazas sino en gente “bad-ass”.

Aunque en esta segunda temporada hemos seguido los conflictos entre Johnny y Daniel, los argumentos se han decantado mucho hacia el drama adolescente. Y es que mientras Johnny entrena a Miguel (Xolo Maridueña) en el Cobra Kai, su hijo Robby (Tanner Buchanan), fruto de un matrimonio fallido, se ha mudado a casa de los LaRusso, viéndose atraido por la hija de Daniel Samantha (Mary Mouser). Mientras, en Cobra Kai la nueva alumna Tory (Peyton List), una chica con una vida dura que tiene marcado a fuego el lema del dojo “Strike First, Strike fast”, y sobre todo, el “NO MERCY”, intentará que Miguel se olvide de Samantha, por todos los medios posibles. Y junto a todo ello, la formación de los dos dojos situará en rumbo de colisión a los alumnos, motivado por un Hawk (Jacob Bertrand) cada más descontrolado y violento.

Quizá los líos adolescentes sean para mi menos interesantes que el conflicto interno que viven Daniel y Johnny, pero entiendo que Cobra kai es una serie que apela a espectadores de todas las edades, así re reconozco que no me importa. Narrativamente, sí debo decir que en esta segunda te mporada han jugado muy bien con la forma en que han ido construyendo la tensión, de forma que estalle de forma increíble en el décimo y último episodio, que nos deja un cliffhanger super impactante y cruel. Justo cuando su vida parecía enderezarse, Johnny sufre posiblemente el peor golpe que podía recibir en el momento más inoportuno, además de aprender por las malas que mostrar piedad en medio de un combate en la vida real provoca duras consecuencias incluso a las buenas personas.

Hay muchos casos de series con un concepto de nostalgia mal entendida en la que los autores o productores piensan que con poner música ochentera o posters de la época ya es suficiente para el espectador, de forma que casi da igual lo nos cuentan o como lo hacen. Cobra Kai no es uno de esos casos. Esta segunda temporada mantiene una historia interesante repleta de emoción. Algunos cameos y recuerdos de las películas clásicas, incluso de Karate Kid 3, me han parecido fan-service en el buen sentido, que molan mucho siendo necesarios e imprescindibles para la historia que nos están contando. Una historia que se mantiene de forma lógica por lo parámetros establecidos desde el coomienzo de la serie.

Youtube estrenó en abril esta segunda temporada dentro de su servicio de pago “Youtube Originals”. La temporada constaba de 10 episodios de media hora cada uno, y los pude ver de forma gratuita durante estas últimas semanas al ofrecerlos Youtube a ritmo de un episodio a la semana. El tener que esperar una semana entre episodios me ha molado porque ha provocado que la anticipación previa creciera como si fuera una serie de la HBO. Youtube ha confirmado que está ya produciendo la tercera y a priori última temporada con la intención de estrenarla durante 2020.

Dado que soy un fiel practicante de poner mi cartera donde pongo mis opiniones, creo que voy a suscribirme a Youtube para poder ver esta serie cuando se estrene y no tener que esperar 6 meses como me ha pasado con esta segunda temporada.

La serie se me ha pasado en un suspiro y tengo muchas ganas de ver la tercera, pero si reconozco que los episodios 8 y 9 me parecen los más flojos de ambas temporadas, en parte porque están construyendo la tensión de cara al climax final. Además, dentro que todo mola y mantiene la lógica interna planteada por la serie, hay algunos elementos de la historia como por ejemplo todo lo relacionado con el villano John Kreese y algunas casualidades y malos entendidos entre los chavales que están un pelín cogidos por los pelos y no admitirían un análisis demasiado riguroso.

Comparto el trailer de esta segunda temporada:

Con un final apoteósico, Cobra Kai ha mantenido el tipo esta segunda temporada y hace que vayamos a contar los días hasta el estreno de la tercera y a priori última temporada durante 2020. Una serie emocionante que es mucho más que nostalgia vacía.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

 

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Community temporada 2: la perfección para el frikismo (Prime Video)

Si la primera temporada de Community disponible en Prime Video fue una sorpresa mayúscula, el visionado de la segunda temporada hizo que mi cabeza saltara por los aires gracias a su excelente humor y  la inclusión en sus tramas de múltiples elementos de la cultura friki.

PUNTUACIÓN: 9/10

Community es una comedia creada por Dan Harmon que contó con los hermanos Joe y Anthony Russo de productores y directores de varios capítulos, que trata sobre un grupo de estudiantes que asisten a una universidad comunitaria situada en la ciudad ficticia de Greendale.

La principales señas de identidad de esta serie es su humor inteligente aprovechando el contraste entre unos protagonistas que no pueden ser más diferentes entre si, así como el uso de un humor meta referencial y por hacer continuas alusiones a la cultura popular, a menudo parodiando los clichés del cine y la televisión.

Esta segunda temporada fue emitida de septiembre de 2010 hasta mayo de 2011, y además de continuar con las peripecias del grupo de estudios es su segundo año de facultad, tendrán que lidiar con el nuevo compañero de clase, el señor Chang, que abandonó su puesto de profesor para sacarse él también un título homologado.

Esta temporada sube un peldaño más y desde el minuto uno tiene momentazos gloriosos en cada episodio, aumentando el nivel de frikismo hasta cotas que yo al menos no había visto nunca en una serie mainstream. Community muestra elementos frikis de forma positiva creando situeciones mega divertidas, no como series tipo Big Bang Theory que en mi opinión usan estos elementos para reirse de ellos y de los frikis en general.

La serie sigue contando con el narcisista Jeff Winger (Joel McHale), el dúo dínamico formado por Abed Nadir y Troy Barnes (unos divertidísimos y super frikis Danny Pudi y Donald Glover), la activista política Britta Perry (Gillian Jacobs), la “madre” del grupo Shirley Bennet (Yvette Nicole Brown), la inocente y competitiva Annie Edison (la también divertidísima Alison Brie) y el machista Pierce Hawthorne (Chevy Chase), además del ya mencionado señor Chang (Ken Jeong) y el loquísimo decano Craig Pelton (Jim Rash), que también cobrarán aún mayor protagonismo en esta temporada.

Leyendo artículos sobre Community, me parece muy interesante la figura del creador y showrunner Dan Harmon. Harmon comenta que se basó en sus propias experiencias personales para crear Community cuando para intentar salvar su relación con su novia de entonces, se inscribió en el Glendale Comminity College en L.A., llegando a tener durante ese año una estrecha relación con un grupo de personas con las que tenía muy poco en común y que no tenían nada que ver con la industria del cine al que él pertenece.

Además de por crear Community y posteriormente Rick & Morty, Harmon es muy conocido por crear (o al menos articular de forma ordenada) una técnica narrativa llamada “Story Circle” destina para que los escritores de cualquier ámbito pudieran contar correctamente sus historias en cada obra. A partir del clásico “Camino del Héroe” de Joseph Campbell, Harmon afinó este concepto en un sencillo proceso de 8 pasos destinado a crear historias coherentes de una manera fiable, que pudiera ser utilizado tanto en televisión como en cine.

Los ocho pasos que todo guión deben cumplir son:

1- Un personaje se encuentra en su zona de confort.

2- Desea o se encuentra con algo.

3- Entran en una situación desconocida.

4- Deben adaptarse a esta nueva situación.

5- Consigue lo que busca.

6- Paga un precio por ello.

7- Vuelve a la situación familiar de inicio.

8- Como resultado de este viaje, el personaje ha cambiado.

Pensando en esta técnica de storytelling, me doy cuenta que se podría aplicar a un montón de series y películas actuales, y me da que los estudios y los profesionales lo utilizan habitualmente.

Harmon por supuesto aplica el Story Circle en Community, y podemos comprobar como las diferentes situaciones que vemos en la serie afectan a todos los protagonistas y estos avnazan y evolucionan durante la serie, siendo mejores personas que antes. Menos Pierce, él sigue a lo suyo con su machismo, racismo y todos los —ismos que se os ocurran.

Como comentaba antes, esta segunda temporada de Community me ha parecido aún mejor que la primera, y aunque todos los episodios son para enmarcar, hay varios que entran en mi TOP televisivo forever:

“Messianic Myths and Ancient People” 2×05, escrito por Andrew Guest y dirigido por en el que Abed formará una secta con el como Mesias tras intentar ayudar a Shirley a rodar una película religiosa.

“Epidemiology 206” 2×06, escrito por Karey Dornetto y dirigida por Anthony Hemingway, en el que los estudiantes se convierten en zombies durante la fiesta de Halloween, y Shirley tiene un inesperado encuentro fortuito que provocará grandes repercusiones para el futuro.

“Abed´s Uncontrollable Christmas” 2×11, escrito por Dino Stamatopoulos y Dan Harmon y dirigido por Duke Johnson. Episodio navideño realizado con animación stop-motion en el que el grupo de estudios descubrirá el significado de la Navidad.

“Advanced Dungeons & Dragons” 2×14, escrito por Andrew Guest y dirigido por Joe Russo, en el que Abed invitará a “Neil el Gordo” a jugar una partida de Dungeons & Dragons para reforzar su baja autoestima, sin saber que Pierce planea arruinar la partida al no haber sido invitado.

“Critical Film Studies” 2×19, escrito por Sona Panos y dirigida por Richard Ayoade, en la que Jeff planea una fiesta de cumpleaños para Abed inspirada en Pulp Fiction.

“Paradigms of Human Memory” 2×21, escrito por Chris McKenna y dirigido por Tristam Shapeero, en el que se rien de los típicos episodios de resumen tan habituales en todas las series, al recordar los protagonistas sus momentos favoritos de este segundo año, momentos que NO habían salido antes en la serie.

“A Fistul of Paintballs Part 1” 2×23, escrita por Andrew Guest y dirigida por Joe Russo, y “For a Few Paintballs More” 2×24, escrita por Tim Hobert y dirigida por Gail Mancuso. Para el final de temporada tuvimos una nueva partida de paintball aún más grande y con el destino de la universidad en juego. Unos episodios geniales con claras influencias del spaghetti western.

Lo se, lo se, destacar 8 episodios de 24 no es precisamente RESUMIR, pero es que esta temporada es buenísima, con unos conceptos tan locos e imaginativos que se hace muy difícil elegir el mejor episodio. Una cosa curiosa es comprobar que los Russo dirigen 11 de 24 episodios, y sin embargo de estos 8 favoritos solo hay uno dirigida por Joe. Esto es obviamente una mera anécdota, dado que la temporada al completo ha sido espectacular.

Comparto este video previo a la segunda temporada de Community:

Hay buenas comedias y luego está COMMUNITY, la perfección para el frikismo. Y si esta temporada ha sido buena, es genial intuir que la tercera temporada puede ser aún mejor. ¡Qué gran momento para ser fan!!

PUNTUACIÓN: 9/10

 

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Crítica de Mindhunter temporada 2 (Netflix)

Tenía muchas ganas de volver a engancharme a Mindhunter, la serie estrenada en Netflix creada por Joe Penhall y que cuenta con David Fincher de productor ejecutivo y director de varios capítulos. Y la verdad es que esta segunda temporada ha sido super satisfactoria y adictiva, añadiendo nueva capas a la historia que la hacen aún mejor.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

Mindhunter se basa en el libro “Mind Hunter: Inside the FBI´s Elite Serial Crime Unit”, escrito por los ex-agentes del FBI John E. Douglas y Mark Olshaker, que narra los inicios de cómo la agencia comenzó en 1977 a entrevistar a asesinos encerrados en prisión para entender cómo piensan y poder crear diferentes perfiles de personalidad de los diferentes tipos de asesinos, que ayudaran a resolver casos abiertos.

La serie está protagonizada por Jonathan Groff y Holt McCallany, que interpretan a los agentes del FBI Holden Ford y Bill Tench, que formaron la Unidad de Ciencias del Comportamiento del FBI junto con la psicóloga Wendy Carr (interpretada por Anna Torv).

En esta segunda temporada veremos como el nuevo responsable de la Unidad de Ciencias del Comportamiento del FBI Ted Gunn (Michael Cerveris) apuesta por potenciar el trabajo de Ford y Tench. Además de seguir entrevistando a convictos como el icónico Charles Manson, viajarán a Atlanta para ayudar a detener a un asesino en serie de niños afroamericanos, lo que afectará a sus vidas personales. Los hechos en los que inspiran fueron asesinatos reales que tuvieron lugar en Atlanta entre 1979–81.

Para esta segunda temporada, David Fincher ha dirigido tres de los nueve episodios, siendo los otros directores Andrew Dominik (2) y Carl Franklin (4). En esta temporada el creador y productor Joe Penhall no guioniza ningún episodio, que han sido escritos por Doug Jung, Joshua Donen y Courtenay Miles.

Erik Messerschmidt (Gone Girl) repite como director de fotografía, mientras que el montaje lo realiza otro colaborador habitual de Fincher, Kirk Baxter. La música de Jason Hill tiene un componente atmósferico y malrollero que está genial, y junto a ellos destacaría todo el sobresaliente apartado técnico de la serie, el vestuario, diseño de producción, etc.. que consigan que nos sintamos en 1980. Y quiero destacar además otro elemento que no siempre notamos como es el montaje de sonido y que en Mindhunter se sale, añadiendo a cada escena pequeños detalles que hacen que todo luzca mejor, sin darte a veces cuenta del motivo.

Hacía casí dos años desde que se estrenó la excelente primera temporada (cuya reseña puedes leer aquí), y la verdad es que esta temporada se hizo de rogar, pero se agradece que se hayan tomado su tiempo para que sea tan satisfactoria, añadiendo complejidad y verosimilitud al mundo de las investigaciones del FBI.

Además, para mi esta segunda temporada es la que ha elevado la interpretación de Holt McCallany como el agente Tench, para mi el personaje más importante de esta tanda de episodios. Además de tener que controlar a Ford (de nuevo un frío Jonathan Groff), va a ver como su ordenada vida se derrumba al verse involucrado su hijo pequeño en un crimen violento. El contraste entre su fuerte e imponente presencia y su imposibilidad de solucionar los problemas de su hijo y su mujer Nancy (Stacey Roca) me ha impactado, no se si debido a ser padre, así como las dudas que se plantean sobre si las personas nacen malas o se hacen malas. Pregunta para la que no hay una respuesta clara.

Junto a todo lo que sucede, la doctora Wendy Carr también tiene un interesante protagonismo. Estando en los setenta y principio de los ochenta, era normal que ocultara su homosexualidad para que no perjudicara a su carrera profesional.

Sin embargo, al empezar una relación con Kay Manz (Lauren Clazier), una camarera que abandonó a su marido y a su hijo para poder vivir su vida libremente, hará que su armadura de frialdad se desmorone y tenga que reevaluar su vida y sus objetivos.

Esta temporada tiene algunas memorables entrevistas a asesinos, como una nueva reunión con Ed Kemper (Cameron Britton), uno de los grandes personajes de la primera temporada, y sobre todo, con el icono Charles Manson (Damon Herriman). Además, debido al caso de Atlanta, mola ver como la doctora Carr debe dar un paso adelante para realizar ella también entrevistas a convictos peligrosos, descubriendo que las cosas son más difíciles fuera de la oficina.

Sin embargo, la gran diferencia de esta temporada es que pone el foco en otros problemas del mundo actual que diría se convierten en el VILLANO principal de la historia, si es que este término es aplicable: La política y la burocracia.

Si en la primera temporada el problema era que los colegas y superiores de Ford y Tench no les valoraban ni pensaban que su investigación tuviera valor, el caso de Atlanta les va a poner de bruces con lo que pasa cuando no interesa que se investiguen unos asesinatos, e incluso cuando no tienen más remedio que hacerlo, como la burocracia impide que cualquier iniciativa novedosa pueda ponerse en marcha.

Además, la serie muestra con dolorosa precisión como a los políticos no les interesa el dolor de las familias sino como conseguir su propio beneficio. Esta nueva realidad que van a vivir los agentes aporta un elemento adicional de realismo que ha hecho que esta temporada sea aún más interesante.

No se me ocurre nada negativo que decir de Mindhunter. Su ritmo pausado puede parecer lento pero no lo es, los personajes avanzan, evolucionan y tienen que enfrentarse a sus miedos, y todas las escenas construyen las diferentes tramas y llevan la serie hacia un final tremendamente satisfactorio.

David Fincher ha comentado que hay previstas 5 temporadas de Mindhunter, y que tienen infinidad de casos reales en los que inspirarse para construir este relato de la formación de la Unidad de Ciencias del Comportamiento del FBI. De momento, Netflix aún no ha confirmado la tercera temporada, y dado que por su temática no es una serie para un público masivo como Stranger Things, lamentaría muchísimo que Mindhunter se uniera al montón de series canceladas por Netflix en el último año. Espero que no sea así, porque para mi es una de las grandes series de la cadena, pero yo solo soy un espectador.

Comparto el trailer de esta segunda temporada:

Mindhunter es una de las grandes series de Netflix, y espero poder volver a este mundo oscuro e incómodo durante los próximos años.

PUNTUACIÓN: 8/10

 

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Crítica de Legion temporada 2 de Noah Hawley (HBO)

La segunda temporada de Legion, serie creada por Noah Hawley para FX y que pude ver en HBO, basada en el personaje de los comics Marvel, ha sido un interesante experimento narrativo con un giro final excelente.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

Un año después de que Amahl Farouk / Shadow King escapara en el cuerpo de Oliver Bird y David Haller fuera secuestrado por un extraño orbe, los mutantes de Summerland y la agencia de gobierno División 3 se han unido para impedir que Farouk encuentre su cuerpo original, lo que le permitiría desatar todo su  poder. La repentina vuelta de David al mundo real le dará una última oportunidad de acabar con esta amenaza de una vez por todas, y de poder reunirse con su amada Syd.

Noah Hawley (Fargo) repite como Showrunner de esta segunda temporada, y escribe todos los guiones en colaboración de Nathaniel Halpern (8 episodios) y Jordan Crair (1 episodio), e incluso ha dirigido un episodio.

Dan Stevens repite como David Haller, el mutante de clase Omega con poderes y enfermedad mentales, Rachel Keller es su novia Sydney «Syd» Barrett, Aubrey Plaza es Lenny Busker y Navid Negahban es Amahl Farouk, el malvado Shadow King que amenaza con apoderarse de las mentes de toda la humanidad.

En los comics Marvel de los X-Men y New Mutants, David Haller es el hijo de Charles Xavier y Moira MacTaggert. Xavier le sumió en un coma inducido debido a que su enfermedad mental y sus variadas personalidades amenazaban con provocar daños catastróficos. La serie reconoce como creadores a Chris Claremont y Bill Sienkiewicz, aunque en la serie reconozco elementos de la etapa más reciente del personaje escrita por SImon Spurrier en X-Men Legacy.

Más allá del dato comiquero, me gusta la forma como Noah Hawley toma los comics como inspiración pero construye una obra que es 100% propia y que busca crearse una personalidad diferenciada respecto a cualquier otra serie actualmente disponible en los diferentes canales online. Creo que esto es muy de agradecer y de hecho, considero que su éxito es monumental.

Visualmente, la serie mantiene un nivel de excelencia bestial, mostrando una psicodelia y una fotografía que busca sorprendernos a los espectadores y dejarnos con la boca abierta, cosa que consigue. Hay muchos fotogramas que podrían estar expuestos en museos sin mayor problema, y en ese sentido, la serie es super chula.

En mi reseña de la primera temporada ya comentaba que había un gran desequilibrio entre el continente y el contenido, entre la estética y la forma en que nos contaban los problemas de David y lo que pasaba realmente durante los primeros 8 episodios. Esto es obvio que se mantiene en la segunda temporada, aunque ampliando el foco al resto de personajes secundarios.

Además, si la primera temporada giraba en entender David que el Shadow King había poseído su mente y la mayoría de la acción sucedía en su mente, en esta segunda temporada se mantiene el estar casi más tiempo en el plano astral que en el mundo real, pero desde varios puntos de vista diferentes.

Sin embargo, esta segunda temporada cuenta con 11 episodios y peca del mismo problema de la primera, ampliado. Debido al interés en ampliar el foco hacia los personajes secundarios, se pierde el hilo central de la serie, la lucha de David y Syd contra el Shadow King, y hubo momentos en que al menos yo como espectador deseé que la trama avanzara.

Sin embargo, debo reconocer que los dos episodios finales compensan esta lentitud y ofrecen unos giros y un climax sorprendente y satisfactorio, que abre además un nuevo escenario de cara a la tercera temporada que acaba de estrenarse.

En los referido a las interpretaciones, me flipa mucho Dan Stevens como David Haller. La serie funciona porque él hace creíble toda la locura a su alrededor y hace que empaticemos con su lucha interna y externa. Pero esta segunda temporada es también la temporada de Rachel Keller como su novia Sydney «Syd» Barrett, hasta el punto que emerge como una autentica heroína que busca salvar a la humanidad.

Aubrey Plaza como Lenny Busker, la amiga de David  que se ha unido a Farouk en el bando enemigo, Katie Aselton como la hermana de David Amy que murió, Jean Smart como Melanie Bird, la mujer de Oliver (Jemaine Clement), que se ha tomado especialmente mal su desaparición a manos de Farouk, todos tienen su momento de gloria en esta segunda temporada y consiguen que no parezca una serie de 2 protagonistas con secundarios sin sustancia.

Una de las diferencias de esta temporada ha sido encontrar a un narrador omnipresente que nos irá dando píldoras de conocimiento super interesantes que explican en general elementos claves de esta temporada y del mundo de las enfermedades mentales.

«Un delirio comienza como cualquier otra idea, como un huevo. Idéntico por fuera, perfectamente formado. Desde la cáscara, nunca sabrías que algo estaba mal. Lo que está dentro es lo que importa.»

«Los seres humanos son el único animal que forma ideas sobre su mundo. Lo percibimos no a través de nuestros cuerpos sino a través de nuestras mentes. Debemos estar de acuerdo en lo que es real. Debido a esto, somos el único animal en la Tierra que se vuelve loco.»

«¿Si la idea de enfermedad puede convertirse en enfermedad, ¿qué más de nuestra realidad es en realidad un trastorno?»

«Donde el pesimista ve el peligro escondido detrás de cada esquina, el optimista ve la amistad. Es por eso que, cuando encontramos una coincidencia, a menudo vemos una conspiración.»

«El amor no nos va a salvar. Es lo que tenemos que salvar. El dolor nos hace lo suficientemente fuertes para hacerlo. Todas nuestras cicatrices, nuestra ira, nuestra desesperación, es una armadura. Baby, Dios ama a los pecadores mejor porque nuestro fuego arde brillante, brillante, brillante. Quémate conmigo.»

«Soy una buena persona. Merezco ser amado.»

Estas gotas de conocimiento son super interesantes, la forma en que están presentadas a modo casi de manual de autoayuda es una chulada total, y ayudan a que el giro final sea totalmente lógico, a pesar que de confío que todo no sea lo que parece.

Reconozco que siempre prefiero historia por encima de estética, y por eso el visionado de esta segunda temporada se me atragantó varias veces que intenté empezarla. Sin embargo, no hay duda que Legion habrá hecho muchas cosas muy bien si me ha mantenido interesado a lo largo de estas dos extrañas y psicodélicas temporadas.

Comparto el trailer de esta segunda temporada:

Legion es un buen ejemplo de una serie diferente que ofrece algo original a los espectadores. NO es mi serie favorita inspirada en personajes de comic, pero volveré para la tercera temporada a ver como Hawley cierra su historia.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

 

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